Recuerda [1] a tu Señor en tu interior, con humildad y temor, sin alzar la voz, por la…

Recuerda [1] a tu Señor en tu interior, con humildad y temor, sin alzar la voz, por la mañana y por la tarde, y no seas de los desatentos [2].

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Que Dios bendiga a nuestro señor y maestro Muhammad, a su familia y a sus Compañeros, y les conceda paz abundante. Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Alabado sea Dios, Señor de los mundos, con una alabanza abundante, buena y bendita, como corresponde a la generosidad de Su rostro y a la grandeza de Su majestad. Alabado sea Dios, cuya grandeza no describen las lenguas, ni las mentes alcanzan la esencia de la realidad de Su perfección, ni las obras llegan a agradecer Sus favores, Sus gracias abundantes y el flujo de Su generosidad. Alabado sea Dios, que creó a las criaturas con Su conocimiento, decretó los asuntos con Su poder, sometió a los señores 1 con Su gloria y los venció con el secreto de Su sabiduría. Alabado sea Dios, que superó a los grandes con Su generosidad, se elevó sobre los nobles con Su honor y gloria, y escogió para Sí la soberbia, la majestad, la luz, el resplandor, la gloria y la generosidad. Alabado sea Dios, ante cuya majestad se humillan las lenguas 2, las voces se callan por Su temor, los rostros se inclinan ante Su majestad y los corazones tiemblan por miedo a Él. Alabado sea Dios, que conoce la imaginación de las almas, las susurraciones de los pechos, la intención de los corazones, la mirada furtiva y lo que ocultan los pechos. Alabado sea Dios, que se enorgulleció de Su altura, se elevó con Su orgullo, se fortaleció con Su poder, venció a Sus siervos, se bastó en Su reino, iluminó en la oscuridad con Su luz y conoció lo secreto y lo manifiesto con Su custodia. Señor nuestro, Tuyas son la alabanza, el reino, la gracia, el poder, la grandeza y la soberbia. Creador de los cielos y la tierra, de fuerza severa y poder firme, el Eterno, el Resucitador, el Heredero, el Bienhechor, el Favorecedor, el Innovador, el Compasivo, el Misericordioso. Abarca todo con Su conocimiento y ha contado todas las cosas por número. Señor de los señores, Dueño de los dueños, Soberano de los soberanos, Rey de los reyes, Administrador de los tiempos. «Dios, no hay más dios que Él, el Creador, el Hacedor, el Formador. Suyos son los nombres más bellos. Le glorifica cuanto hay en los cielos y en la tierra. Y Él es el Poderoso, el Sabio» [Corán 59:24]. Alabado sea Dios, que nos ha concedido que Le alabemos, Le agradezcamos y Le adoremos, con una alabanza perpetua, continua, infinita, creciente, ascendente, que no se interrumpe su principio ni se acaba su fin, que nada la aniquila ni se interrumpe nada de ella; una alabanza abundante, como Él merece. Dios es el más grande, Dios es el más grande, Dios es el más grande, Dueño de la soberbia y la grandeza, de la omnipotencia y el poder, Protector de la lluvia y la misericordia, Rey del mundo y de la otra vida, Señor de los señores 3 y Dios de los dioses, Soberano de los soberanos, Aniquilador de lo oculto, Revelador de los secretos, Grande del reino celestial, Severo en la omnipotencia, Sutil con lo que quiere. Dios es el más grande, el Principio de toda cosa y su Fin. No hay más dios que Él. Ante Él se callan las voces, se deslumbran las miradas y se yerguen los corazones. Nadie decide en los asuntos sino Él, nadie administra sus designios sino Él, nada se completa sin Él. El Poderoso, el Tolerante, el Sutil, el Majestuoso. Glorificado sea, exaltado y ensalzado. ¡Qué grande es Su condición y qué severa Su omnipotencia! Todas las criaturas Le glorifican, Le temen y Le suplican. Abarca todo con Su conocimiento y ha contado todas las cosas por número. Que Dios bendiga a nuestro señor Muhammad y a su familia con la mejor y más pura bendición. ¡Oh Dios! No hay más dios que Tú, Señor de los siete cielos y Señor del Trono inmenso, Principio de toda cosa y su Fin, Creador de las criaturas y su Sustentador, Originador de los cielos y la tierra, que hiciste de los ángeles mensajeros con alas. Y Tú eres sobre toda cosa Poderoso. ¡Oh Dios! Bendice a Muhammad, Tu siervo y Mensajero, el Imán de la religión, el Guía de los eminentes 4 y el Profeta de la misericordia. Glorificado seas, oh Dios, y alabado. ¡Qué sublime es Tu alabanza, benditos son Tus nombres y hermoso es Tu estado! ¡Oh Dios! Tuya es la alabanza, en la medida de Tu grandeza y la amplitud de Tu tolerancia, y hasta el límite de Tu conocimiento y la complacencia de Tu Ser. Tú eres digno de alabanza, el más merecedor de ella y el más apto para ella. No hay para la alabanza, fuera de Ti, un límite, ni hacia otro que Ti un fin. Tuya es la alabanza por todas Tus gracias, las pasadas y las futuras, las visibles y las ocultas, las recordadas y las olvidadas, las agradecidas y las ingratas 5. Glorificado sea Aquel cuyo trono está en el cielo, glorificado sea Aquel cuyo poder está en la tierra, glorificado sea Aquel cuyo camino está en la tierra y el mar. ¡Oh Dios! Tuya es toda alabanza, Tuyo es todo reino, Tuyo es todo bien, y a Ti retorna todo asunto, su manifiesto y su secreto. Glorificado sea el Dueño del poder y la omnipotencia, glorificado sea el Viviente, el Tolerante, glorificado sea el Resucitador, el Heredero, glorificado sea el Grande, el Más Grande. ¡Bendito sea Dios, el mejor de los creadores! ¡Oh Dios! Tuya es la alabanza, una alabanza sucesiva, continua, extensa, completa, que perdura y no se acaba, no perdida en el reino celestial, ni borrada en el mundo, ni disminuida en el conocimiento. ¡Oh Dios! Tuya es la alabanza, una alabanza cuyas virtudes no se ocultan en la noche cuando se va, ni en la mañana cuando clarea, en la tierra y el mar, en la mañana y la tarde, al atardecer y al amanecer, al mediodía y en los amaneceres. Con Tu ayuda me has traído la salvación y me has puesto bajo la protección de la infalibilidad, y no he cesado de estar en la abundancia de Tus gracias y la sucesión de Tus favores, protegido para Ti en la negación y la abstención, guardado por Ti en la defensa y la protección. No me has impuesto más allá de mi capacidad, pues no has aceptado de mí sino mi obediencia. Tú eres Dios, no hay más dios que Tú. No has estado ausente ni se ausenta de Ti nada oculto. Tu mandato, cuando quieres algo, es decirle: «Sé», y es. ¡Oh Dios! Tuya es la alabanza, como Tú mismo Te has alabado y como Te han alabado los que alaban, Te han glorificado los que glorifican, Te han ensalzado los que ensalzan y Te han engrandecido los que engrandecen, hasta que haya de mí, solo, en cada parpadeo de ojo y menos que eso, como la alabanza de los que alaban con la unicidad 6 de las clases de los sinceros, la santificación de las especies de los conocedores y la alabanza de todos los que alaban poco, y como lo que Tú conoces y está velado a todas Tus criaturas, animales y demás. Y Te ruego la bendición de lo que me has hecho pronunciar de Tu alabanza, con lo más fácil de lo que me has impuesto de Tu derecho y lo más grande de lo que me has prometido por Tu agradecimiento. Has comenzado con las gracias por generosidad, me has ordenado el agradecimiento como un derecho justo, y me has prometido por ello multiplicación y aumento. Me has dado de Tu provisión con elección y complacencia, y me has pedido por ello algo fácil y pequeño. Me has eximido de la dificultad de la prueba y no me has entregado a lo malo de Tu prueba, y has hecho mi prueba la salud. Me has favorecido con la expansión y la holgura, y me has facilitado en la religión lo más fácil de decir y hacer. Has debilitado para mí el favor, junto con lo que me has prometido de la noble prueba, y me has anunciado...

del alto rango 7, y me has escogido con la más grande de las súplicas de los profetas y la mejor de sus intercesiones, Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él. Oh Allah, perdóname lo que solo Tu perdón puede abarcar, y solo Tu indulgencia puede borrar, y solo Tu favor puede expiar. Concédeme en este día una certeza que haga llevaderas las calamidades y tristezas del mundo, con anhelo hacia Ti y deseo de lo que está junto a Ti. Escríbeme junto a Ti el perdón y alcánzame la generosidad. Inspírame el agradecimiento por la gracia, pues Tú eres el Único, el Elevado, el Innovador, el Fuerte, el Oyente, el Sabio, Aquel cuyo mandato no tiene rechazo ni Su decreto puede ser evitado. Testifico que Tú eres mi Señor y el Señor de todo, Creador de los cielos y la tierra, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, el Altísimo, el Grande. Oh Allah, Tú me has permitido la súplica y me has prometido la respuesta, así que sálvame de toda angustia. Oh Auxilio de todo afligido, aparta de mí la angustia y alivia mi tristeza, pues Tu misericordia y conocimiento abarcan todas las cosas. Oh Allah, cubre mis defectos, aparta de mí las cosas detestables y alivia mis aflicciones, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Allah, me refugio en Ti de la incredulidad después de la fe, del extravío después de la guía, de la humillación después del honor, de la bajeza después de la gloria y de la discordia después de la unión. Oh Allah, Tú eres el Primero, nada hay antes de Ti; Tú eres el Último, nada hay después de Ti; Tú eres el Manifiesto, nada hay por encima de Ti; Tú eres el Oculto, nada hay más allá de Ti; Tú eres el Dominante sobre Tus siervos y el Permanente después de Tu creación. Glorificado seas, bendito y exaltado seas con una grandeza inmensa. Oh Allah, me refugio en Ti de la pobreza, de la dispersión de los asuntos, del mal que ocurre en la noche y el día. Y si ocurre algún suceso y mi súplica es escasa y aún no me ha alcanzado, apártalo de mí y hazme de Tus liberados del Fuego. Oh Allah, no permitas que los enemigos se regocijen conmigo, no les des poder sobre mí, retén sus manos de mí y preserva mi religión. Oh Allah, he sido injusto con muchos de Tus siervos, así que compénsalos por sus agravios con su complacencia, luego perdóname, pues Tú eres el Perdonador, el Misericordioso. Oh Allah, retén de mí las manos de los traidores, la artimaña de los maquinadores, la intriga de los conspiradores y la opresión de los opresores, pues he amanecido refugiándome en Ti, ya que no poseo lo que espero ni puedo rechazar lo que temo. Oh Aliviador de la preocupación, oh Descubridor de la angustia, oh Respondedor de la súplica de los afligidos 8, no me castigues por la multitud de mis pecados y perdona lo que sabes de mí, pues Tú conoces de mí muchos pecados. Si me castigas, será por mis pecados; si me perdonas, Tú eres el más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Allah, oh mi Refugio en toda angustia, oh mi Auxilio en toda dificultad, Te pido por todos Tus nombres, los que conozco y los que no conozco, y por el derecho de su interpretación, pues nadie conoce su interpretación sino Tú, y por cada nombre que has reservado en el conocimiento de lo oculto junto a Ti, que bendigas a nuestro señor Muhammad y a la familia de nuestro señor Muhammad, que tengas misericordia de nuestro señor Muhammad y de la familia de nuestro señor Muhammad, que bendigas a nuestro señor Muhammad y a la familia de nuestro señor Muhammad, y que tengas misericordia de nosotros, pues Tú eres el mejor de los misericordiosos. Concédeme seguridad de los castigos del mundo y del más allá, aparta de mí el mal y guíame hacia mi rectitud en todas mis esperanzas del bien del mundo y del más allá, pues Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Oh Allah, concédeme firmeza en el asunto y determinación en la rectitud, y gratitud por Tu gracia. Me refugio en Ti de la opresión de todo opresor, de la transgresión de todo transgresor y de la envidia de todo envidioso. En Ti me apoyo contra los enemigos, y a Ti espero para la amistad de los amados. Me acerco a Ti con gratitud por lo que no puedo contar ni enumerar de los beneficios de Tu favor y de las porciones de Tu provisión, pues Tú eres Allah, no hay más dios que Tú, el que establece en la creación Tu alabanza, el que extiende con el bien Tu mano. No hay oposición en Tu juicio ni disputa en Tu mandato. Posees de las criaturas lo que quieres y ellas no poseen sino lo que Tú deseas. Tú eres el Benefactor, el Generoso, el Dominante, el Poderoso, el Santísimo en la luz de la santidad. Te has revestido de gloria y poder, Te has engrandecido con la soberanía 9 y la majestad, Te has cubierto de luz y esplendor, Te has envuelto en majestad y sublimidad. Tuyo es el favor eterno, el poder elevado, la generosidad amplia y la capacidad perfecta. Me has hecho de los más excelentes de los hijos de Adán, y has creado para mí un oído que comprende Tus signos, una vista que ve Tu poder y un corazón que conoce Tu grandeza. Así que por Tu favor sobre mí, Te alabo, mi alma Te agradece y da testimonio de Tu verdad. Oh Allah, a Ti sea la alabanza, en número de lo que Tu conocimiento ha preservado, en número de lo que Tu poder ha abarcado, en número de lo que Tu misericordia ha comprendido. Y yo me acerco a Ti mediante Tu unicidad, Tu glorificación, Tu proclamación de que no hay más dios que Tú, Tu engrandecimiento, Tu alabanza, Tu exaltación, Tu luz, Tu compasión, Tu conocimiento, Tu solemnidad, Tu finalidad, Tu procedencia y Tu majestad, y Tu belleza, Tu soberanía y Tu poder. No me prives de Tu favor, de los beneficios de Tu generosidad y de las gracias completas de Tu bendición, pues a Ti no Te afectan, por la multitud de lo que has esparcido de dones, los impedimentos de la avaricia, ni disminuye Tu generosidad la negligencia en agradecer Tu gracia, ni agotan los tesoros de Tus dones la negativa, ni afecta a Tu inmensa generosidad Tu don excelso y sublime, ni Te alcanza el temor a la pobreza para que Te retengas, ni Te alcanza el temor a la carencia para que Tu favor disminuya. Oh Allah, elévame y no me humilles, auméntame y no me disminuyas, ten misericordia de mí y no me castigues, ayúdame y no me abandones, hazme tropezar 10 y no prefieras a otro sobre mí, pues Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Oh Allah, haz que lo mejor de mi obra sean sus finales, lo mejor de mi vida su término, lo mejor de mis días el día en que Te encuentre, y lo mejor de mis horas la hora de la separación de los seres queridos de la morada de la fugacidad a la morada de la permanencia 11, en la que honras a quien amas de entre Tus amigos y elegidos, pues Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Oh Allah, complácete conmigo, complácete conmigo, concédeme la frescura de Tu perdón, extiende sobre mí Tu misericordia y vísteme con el manto de Tu bienestar, pues Tú eres el Dueño de la piedad y el Dueño del perdón. Oh Allah, perdona mi falta, borra mi error, socórreme y sálvame de la preocupación, la tristeza, la angustia y la estrechez. Perdóname y no me cargues con lo que no puedo soportar. Reúne para mí el bien del mundo y del más allá y aparta de mí su mal, oh Indulgente, oh Compasivo, oh Tierno, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Alabado sea Allah, que ha hecho de la noche un descanso y ha traído el día como luz visible, como gracia, misericordia y favor Suyo. Crea lo que quiere, y Él es el Fuerte, el Poderoso. Oh Allah, yo y este día somos dos criaturas de Tu creación, no me pruebes sino con lo que es mejor, no me embellezcas en él la osadía contra Tus prohibiciones, ni la comisión de Tus desobediencias, ni la desconsideración del derecho de lo que me has impuesto. Oh Allah, me refugio en Ti en este gran día de la desviación, el desliz, la pasión, el extravío, de la súplica del oprimido, de la mala mirada sobre mí mismo, mi familia, mi riqueza y mi hijo. No hay fuerza ni poder sino en Allah, el Altísimo, el Inmenso. «Ciertamente, mi Protector es Allah, Quien ha revelado el Libro, y Él protege a los justos» 12. «Pero si se apartan, di: Allah me basta. No hay más dios que Él. En Él confío, y Él es el Señor del Trono inmenso» 13. Oh Allah, en Ti he amanecido y en Ti he anochecido, en Ti confío, hacia Ti anhelo y de Ti temo.

Oh Allah, no cambies mi cuerpo con Tu venganza, ni ennegrezcas mi creación con Tu fuego, no cortes mi esperanza, no frustres mi súplica, ni hagas del fuego 14 mi morada, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Allah, Te pido que hagas que el beneficio de mi esperanza en Ti en este gran día sea la liberación de mi cuello del fuego, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Allah, he amanecido y anochecido, y todo asunto, antes y después, lo encomiendo a Allah. Ciertamente, Allah ve bien a Sus siervos. Oh Allah, oh Quien manifiesta lo bello y oculta lo feo, oh Quien no castiga por la falta ni rasga el velo, oh de gran perdón, oh de hermosa indulgencia, oh de amplio perdón, oh Quien extiende las manos con misericordia, oh Testigo de toda conversación secreta, oh Término de toda queja, oh Quien pasa por alto los tropiezos, oh de generoso perdón, oh de gran favor, oh Quien concede gracias antes de merecerlas, protégeme del fuego con Tu perdón, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Allah, he amanecido sin poseer para mí mismo daño ni beneficio, ni puedo apartar de mí lo malo ni lo justo, y Tu decreto en lo que has dispuesto para mí me rodea, y Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Oh Allah, protégeme en este día, desde su inicio hasta su fin, de todos los perjuicios de los habitantes de la tierra, y líbrame de la carga de quien no puede librarme de ella sino Tú. Oh Allah, protégeme del mal de mi alma, del mal del demonio maldito, y del mal de todo poseedor de mal, de los genios y de los humanos; protégenos, perdónanos, y ten misericordia de nosotros con una misericordia que nos baste sin necesidad de la misericordia de otro que no seas Tú, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Allah, he amanecido y anochecido creyendo en Ti, testifico que Tú eres Allah, no hay más dios que Tú, solo, sin asociado, y que Muhammad es Tu siervo y Mensajero, que vino con la verdad, como albriciador y amonestador. Oh Allah, por el derecho de Muhammad y la familia de Muhammad, protégeme en este día de todos los perjuicios de los habitantes de la tierra y sus moradores 15, de los genios y los humanos, y no me abandones en él de Tu misericordia, de la frescura de Tu perdón y de Tu generosa indulgencia sobre todos nuestros pecados y excesos contra nosotros mismos; y perdónanos, ciertamente Tú eres el Indulgente, el Misericordioso. No des a ninguna de Tus criaturas poder sobre nosotros; ciertamente Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Oh Allah, este día ha resplandecido por Ti y se ha iluminado con Tu misericordia; extiende en él sobre nosotros los beneficios de Tu favor y las demandas de Tu misericordia. Oh Allah, concédenos en él la capacidad para la obra recta y el comercio provechoso, y ocúpate de nosotros como Te ocupas de Tus siervos rectos y de la gente de Tu obediencia entre los creyentes. Oh Allah, protégeme en él de la carga de mi lengua y sus tropiezos, de la carga de mi alma y sus pasiones, de mi mano y sus movimientos, y de todos mis miembros. Oh Allah, no dejes en nosotros en este día pecado sin que lo perdones, ni defecto sin que lo cubras, ni preocupación sin que la alivies, ni pobre sin que lo enriquezcas, ni deuda sin que la pagues, ni enemigo sin que nos bastes contra él, ni torcedura sin que la endereces, ni necesidad de las necesidades del mundo y la última vida en la que haya complacencia para Ti y bien para nosotros sin que la satisfagas con Tu favor, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Allah, hemos amanecido sin tener otra petición que Tu complacencia; protégenos, pues, del fuego, porque de él tenemos miedo. No hagas que nuestra súplica sea rechazada ante Ti, oh Dueño de la generosidad, la nobleza, la compasión, la misericordia, la abundancia, el favor, la alabanza y la buena bendita alabanza. Oh Grande por encima de todo grande, oh Quien no tiene asociado ni ministro, oh Creador de toda cosa, hazme de los sinceros para Ti, y dame seguridad en cada hora en el mundo y en la última vida, oh Dueño de la Majestad y el Honor. Escucha y responde, oh de abundante favor y gracia. Allah es el más grande, Allah es el más grande, Allah es el más grande 16. Allah es la luz de los cielos y la tierra. Allah es el más grande. Allah me basta, y qué excelente Depositario. Glorificado seas, no hay más dios que Tú, solo, sin asociado. No hay quien impida lo que das, ni quien dé lo que impides, y de nada sirve la riqueza ante Ti. No hay fuerza ni poder sino en Ti, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Luego di la Fatiha siete veces y bendice al Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, diciendo: Oh Allah, en mi debilidad, incapacidad, prolongación de mi plazo, vergüenza de mis pecados y temor... Oh Allah, soy de las más insignificantes de Tus criaturas y el más vil de Tus hechuras. Te pido, confiando en que Tú atiendes al suplicante cercano y lejano, al obediente y al desobediente. Pues, ¿quién soy yo para ser digno de hablarte? ¿De dónde me vendría ser apto para detenerme en Tu puerta? Pero me ha impulsado a ello mi conocimiento de la amplitud de Tu inmensa paciencia y mi certeza del mayor favor de Tu Mensajero, nuestro señor Muhammad, que Allah le bendiga y le dé paz, ante Ti, en lo oculto y en lo manifiesto, para que bendigas y des paz a Tu siervo, el señor más grande, el apoyo más luminoso, el oculto bajo los pabellones de Tu poder y grandeza, el manifiesto por las leyes de Tu mandato, prohibición y misericordia, Tu amado escogido, Tu profeta acepto, Tu elegido selecto, Tu mensajero preferido, señor de los habitantes de la tierra y el cielo, Ahmad el más alabado, Muhammad del principio y del fin, en decreto y luego en forma, luego en realización y luego en creación, luego en manifestación esencial continua, el Sabio sin límite; y sobre su familia, sus compañeros, sus seguidores, sus herederos y su partido. Aquí estoy, oh Allah 17, aquí estoy, aquí estoy y a Tu servicio. Todo bien está en Tus manos. El deseo y la obra se dirigen a Ti. Aquí estoy, oh Quien alivia la angustia, aquí estoy. Aquí estoy, oh Dios verdadero, aquí estoy. Aquí estoy, oh Dueño de la ascensión, aquí estoy. Aquí estoy desde toda cosa, aquí estoy. Aquí estoy antes de toda cosa, aquí estoy. Aquí estoy después de toda cosa, aquí estoy. Aquí estoy con toda cosa, aquí estoy. Oh Allah, protege el sol de Tu cuidado sobre mí de su ocaso, y extiende con la sombra de mi corazón hacia Ti sobre mí y sobre quien quieras de Tus siervos las sombras abundantes de su cuidado. Hazme olvidar en este momento la observación del dominio de Tu manifestación, y absórbeme en él con Tu luz en Tu luz, oh Viviente, oh Sustentador, oh Allah, oh Misericordioso, oh Compasivo. Que Allah bendiga y dé paz a Su profeta, siervo y mensajero, señor de los mundos, nuestro señor Muhammad, y a toda su familia y compañeros. Glorificado sea tu Señor, Señor del Poder, por encima de lo que Le atribuyen. Paz sobre los mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de los mundos. En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo, setenta veces: «¿Acaso no te hemos abierto el pecho? ¿Y quitado de ti la carga que quebraba tu espalda? ¿Y elevado tu mención? Porque con la dificultad viene la facilidad. Con la dificultad viene la facilidad. Cuando hayas terminado, ocúpate, y a tu Señor dirige tu deseo» 18 siete veces. Oh Eterno, oh Eterno, oh Viviente, oh Sustentador, siete veces. Oh Allah, oh Creador del tiempo, sin que el tiempo pase sobre Él, oh Creador del lugar, siendo Él exaltado del lugar, oh Quien hizo descender la Sura del Tiempo 19: «En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Por el tiempo, ciertamente el hombre está en pérdida, excepto los que creen, obran rectamente, se recomiendan mutuamente la verdad y se recomiendan mutuamente la paciencia.» Te pido paciencia en Tu obediencia, paciencia para apartarme de Tu desobediencia, y perseverancia en la lucha en Tu servicio. Y Te pido, por el que habla del tiempo acerca de Ti y por la lengua de la especialidad ante Ti, que me sumerjas en el mar de la intimidad, me protejas del mal de los genios y los humanos, me ayudes a guardar los límites, y me aniquiles en lo contemplado 20 de la contemplación, hasta que no quede sino el Rey, el Eterno.

El Adorado, ¡oh Señor nuestro, Señor nuestro! Siete veces, orando, saludando y bendiciendo sobre el espíritu del cuerpo de los Misterios (asrār), y de la Tabla de la Sura de las Luces (anwār), el Dueño del Tiempo desde que fue, y el tiempo aún le sirve, Tu siervo que no ha cesado de estar para Ti, por Tu mandato, desde donde Tú eres, en la mejor condición que Tú sabes de nadie entre Tus criaturas, erguido, y Tu Amado, Tu Elegido (Safiyy), Tu Íntimo (Najiyy), Tu Profeta (Nabiyy), Tu Mensajero (Rasūl), Tu Amigo íntimo (Khalīl), el Señor de las criaturas por Tu señorío sobre ellas, y de Tu misericordia derramada que llega de Ti a ellos, nuestro Señor Muhammad, y sobre su Familia (Āl) y sus Compañeros (Sahb), los triunfadores por lo que Tú les has asignado de su auxilio (madd) y cercanía (qurb). Amén. ¡Oh Allah, amén! ﴿Y su invocación en él será: '¡Gloria a Ti, oh Allah!' y su saludo en él será: '¡Paz!' y el final de su invocación será: '¡Alabado sea Allah, Señor de los mundos!'﴾ Luego dices: "¡Oh Él (Yā Huwa), oh Él, oh Él!" setenta veces. Luego callas un poco, el tiempo de recitar "Di: Él es Allah, Uno", etc. Luego dices: "Socórrenos con la Mirada Suprema (an-nazra al-kubrā) y la Atención (al-‘ināya) que contiene la felicidad de esta vida y la otra, hasta que nuestra noche se convierta, por Ti, en día de intimidad (uns) y pureza (safā), de cercanía (qurb) y elección (istifā). Y haznos en nuestra noche espirituales (rūhāniyyīn), angélicos (malakiyyīn) y divinos (ilāhiyyīn), divinizados (muta'allihīn). ¡Oh Viviente (Yā Hayy), oh Sustentador (Yā Qayyūm)! ¡Oh Aquel a quien no Le afecta somnolencia ni sueño! ¡Oh Allah, oh Clemente (Yā Rahmān), oh Misericordioso (Yā Rahīm)! ¡Dios mío! El medio (al-wasīla) hacia Ti para la ayuda y la protección es Tu Amado y Tu Profeta, el Señor de los Mensajeros y el Apoyo de los que buscan intermediación (al-mutawassilīn), nuestro Señor y Maestro Muhammad (14), el Profeta, el Mensajero, el Fiel (al-Amīn). ¡Oh Señor nuestro! Bendice (salli) y saluda (sallim) sobre él siempre, eternamente, mientras perdure Tu favor y el incremento de Tu generosidad (tūl), y sobre toda su Familia y sus Compañeros. Amén. ¡Glorificado sea tu Señor, Señor del Poder, por encima de lo que Le atribuyen! Y la paz sea sobre los Mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de los mundos. Luego dice: "¡Oh Señor mío! Tú eres Allah. Facilítanos el conocimiento de 'No hay más dios que Allah' (Lā ilāha illā Llāh)" diez veces. Luego recuerda a Allah y concluye en todas ellas con la misma conclusión de la recitación del Hizb (parte). Y alabado sea Allah, Señor de los mundos, y que Allah bendiga a nuestro Señor Muhammad y a toda su Familia y sus Compañeros. Y Allah nos basta, y Él es el mejor Valedor. Y no hay poder ni fuerza sino en Allah, el Altísimo, el Inmenso. Dice Allah, glorificada sea Su Majestad: * Él es Uno en Su Reino: Allah. Allah es Clemente, Misericordioso, siempre; * No ha tenido misericordia de la criatura sino Allah. Allah enriquece a quien quiere de los mortales; * No ha dado esta riqueza sino Allah. Allah empobrece a quien quiere con Su juicio; * No ha empobrecido a los pobres sino Allah. Allah es mi Señor, mi provisión en mi dificultad; Mi provisión en la desgracia no es sino Allah. A Allah espero para el rechazo de mis adversidades; No se espera en la angustia sino a Allah. Allah es el Reparador de mi ruptura, de mi corazón siempre; No ha reparado al quebrado sino Allah. Allah es mi socorro, mi auxiliador en mi aflicción; No ha auxiliado al afligido sino Allah. Allah me basta, fuera de Él; pues no ha sido Mi bastión, cuando el miedo sobrevino, sino Allah. Allah vence toda cosa; no he temido Nada, por Él, jamás; Allah todo lo abarca (15). Allah es el Perdonador de mi desliz con mi error; No ha perdonado los deslices sino Allah. Allah es mi intimidad, mi corazón está habitado por Él; No ha habitado los secretos (asrār) sino Allah. ¡Cuántas criaturas ha inundado Su favor! No ha prodigado la benevolencia sino Allah. Allah nos da sin compensación, y no Ha otorgado así el favor sino Allah. Allah perdona todo pecado, por misericordia; No ha cubierto con el perdón sino Allah. Y sobre el Profeta, su Familia y sus Compañeros, Mientras dure el Reino de Allah, Allah bendiga. ¡Oh Allah! Bendice, saluda y bendice a nuestro Señor Muhammad y a su Familia, sus Compañeros, sus Esposas y su Descendencia, en número de lo que hay en Tu conocimiento, con una bendición permanente por la permanencia de Tu Reino. ¡Oh Allah! Bendice, saluda y bendice a nuestro Señor Muhammad y a la Familia de nuestro Señor Muhammad, como bendijiste, tuviste misericordia y bendijiste a nuestro Señor Abraham y a la Familia de nuestro Señor Abraham en los mundos. En verdad, Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Mar de Tus luces (anwār), mina de Tus secretos (asrār), lengua de Tu prueba, esposo de Tu reino, imán de Tu Presencia, tesoros de Tu misericordia, camino de Tu ley, el que se deleita en Tu contemplación, la chispa encendida de la luz de Tu resplandor, ojo de los más señeros de Tus criaturas, quintaesencia de la elite de Tus criaturas entre Tus criaturas, Mīm de la gloria, Hā' de la misericordia, Mīm del reino, Dāl de la permanencia, el Señor perfecto, el Iniciador (al-Fātih), el Sello (al-Khātim), luz de las luces del gnóstico (‘ārif), secreto de los secretos de las gnósticas (‘awārif), flor de Tu creación, secreto de Tu ciencia, el Poderoso, el Precioso, cuya luz precedió a la creación, y la misericordia (16) para los mundos es su manifestación, en número de quienes han pasado de Tus criaturas y de quienes quedan, y de quienes de ellos son felices y de quienes son desgraciados, con una bendición que abarca el número y rodea el límite, una bendición sin meta ni fin, sin plazo ni término, Tu bendición con la que Tú lo bendijiste, una bendición permanente por Tu permanencia, perdurable por Tu perdurabilidad, sin límite más allá de Tu conocimiento, una bendición que Te satisfaga, lo satisfaga a él y Te satisfaga con ella de nosotros, en número de lo que abarca Tu conocimiento, cuenta Tu Libro, corre por Tu Pluma y ejecuta Tu Voluntad, en número de las gotas de lluvia, en número de los árboles, las piedras, los ángeles del Yabbār (el Fuerte), y todo lo que nuestro Señor ha creado desde el principio del tiempo hasta su fin, una bendición que desate los nudos y alivie las angustias. Amén, amén, amén. Y alabado sea Allah, Señor de los mundos. ¡Oh Allah! Bendice a Tu Profeta el más resplandeciente (al-azhar), a Tu lámpara la más luminosa (al-anwar), a quien Tú, oh mi Señor, coronaste con la corona de la gloria y el honor más ilustre (al-afkhar), elevaste su mención en todo lugar de testimonio y de presencia, y uniste su nombre a Tu nombre, de modo que no eres mencionado sin que él sea mencionado, nuestro Señor y Maestro Muhammad (que Allah lo bendiga y le dé paz), el intercesor cuya intercesión es aceptada en el lugar de la reunión (al-mahshar). ¡Oh Allah! Bendice, saluda y bendice a nuestro Señor y Maestro Muhammad y a la Familia de nuestro Señor Muhammad, Tu siervo el noble más grande (as-sariyy al-akbar), Tu Mensajero, la lámpara más luminosa (as-sirāj al-anwar), Tu Amado, el piadoso más bondadoso (at-taqiyy al-abarr), Tu Elegido, el puro más puro (adh-dhakiyy al-athar), a quien Tú coronaste con la corona de la gloria y el honor más ilustre (al-afkhar), embelleciste su rostro con la belleza perfecta y la hermosura más deslumbrante (al-abhar), engalanaste su cuello con las luces de la profecía y la mensajería (17) y lo enviaste al negro y al rojo, elevaste su mención en la Asamblea Suprema (al-mala' al-a‘lā) y ensalzaste su rango en todo lugar de testimonio y de presencia, uniste su nombre a Tu nombre, de modo que no eres mencionado sin que él sea mencionado, y le concediste la intermediación (al-wasīla), la excelencia (al-fadīla), el rango elevado (ad-daraja ar-rafī‘a) y la gran intercesión (ash-shafā‘a al-kubrā) en el día de la resurrección y la reunión (al-hashr). Bendice, pues, ¡oh Allah!, sobre él y sobre su Familia, con una bendición por la cual seamos de aquellos que se apasionan por su recuerdo y se extasían, y se alegran con la visión de su rostro feliz y se regocijan, por Tu favor y generosidad, oh el más Generoso de los generosos, oh Señor de los mundos. ¡Oh Allah! Bendice y saluda a nuestro Señor y Maestro Muhammad y a la Familia de nuestro Señor Muhammad, Señor de los Mensajeros, Amigo de los piadosos, Medio de los que buscan intermediación (al-mutawassilīn), Apoyo de los que se conectan (al-muttasilīn), Amado del Señor de los mundos, Polo (Qutb) de los círculos de los santos (awliyā') y los justos (sālihīn), y Misericordia de Allah derramada sobre todas las criaturas. Y salúdalo con una paz permanente, eterna, mientras dure Tu generosidad y favor, se incremente Tu generosidad y largueza (tūl), se ejecute Tu juicio y mandato, sea dulce Tu alabanza y recuerdo, se manifieste Tu bien y secreto, y se sucedan Tu alabanza y agradecimiento. Y sobre toda su Familia y sus Compañeros. Y alabado sea Allah, Señor de los mundos. Y Él me basta, y Él es el mejor Valedor. Y no hay poder ni fuerza sino en Allah, el Altísimo, el Inmenso. (18)

Creó los cielos y la tierra como hanif 21, y no soy de los asociadores. No hay más dios que Alá, Único, sin asociado; Suyo es el dominio y Suya es la alabanza, y Él es sobre toda cosa Poderoso. Estoy complacido con Alá como Señor, con el Islam como religión y con nuestro señor Muhammad 22 —que Alá le bendiga y le dé paz— como Profeta y Mensajero. Oh Alá, no soy un señor que Te hayamos inventado, ni tengo un asociado en Tu dominio que Te haya ayudado sobre toda Tu creación 23. Tú eres nuestro Señor, como decimos, y por encima de lo que decimos, y por encima de lo que dicen los que hablan. Te pido, oh mi Señor, que bendigas a Muhammad y a la familia de Muhammad, y que manifiestes una absolución de lo que estoy [inmerso]. Testifico que no hay más dios que Alá y testifico que Muhammad es el Mensajero de Alá. Oh Alá, no puedo enumerar las alabanzas a Ti; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. Pues Tú eres Alá, no hay más dios que Tú; no se oculta a Tu ciencia el peso de un átomo en los cielos ni en la tierra, ni algo más pequeño que eso ni más grande, y no se Te oculta nada oculto, y no se Te extravía en la oscuridad de lo oculto ninguna cosa perdida. No tienes asociado en Tu dominio, ni contendiente, ni oponente en Tu juicio y decreto, ni defensor. Tu mandato, cuando deseas algo, es decirle: «Sé», y es. Oh Alá, Tuya es la alabanza, alabanza continua, sucesiva, extensa, que perdura y no se extingue, no perdida en el malakut 24, ni borrada en el yabarut 25, ni aniquilada en el rahamut 26, ni descuidada en el raghbut 27. Tuya es la alabanza como Te has alabado a Ti mismo y como Te han alabado los alabadores; Tuya es la gratitud como Te has agradecido a Ti mismo y como Te han agradecido los agradecidos; Tuya es la gloria como Te has glorificado a Ti mismo y como Te han glorificado los glorificadores; Tuya es la magnificación como Te has magnificado a Ti mismo y como Te han magnificado los magnificadores; Tuya es la proclamación de la unicidad como Te has proclamado Único a Ti mismo y como Te han proclamado Único los que proclaman la unicidad; Tuya es la santificación 28 como Te has santificado a Ti mismo y como Te han santificado los santificadores; Tuya es la exaltación como Te has exaltado a Ti mismo y como Te han exaltado los exaltadores. Alabanza que sea de mí solo para Ti en cada parpadeo de ojo y menos que eso, como la alabanza de todos los alabadores, la gratitud de todos los sinceros, la santificación de las clases de los gnósticos, la alabanza de todos los que proclaman Tu unicidad, los que rezan y los que glorifican, y como Tú sabes y conoces, oh el más Misericordioso de los misericordiosos. Oh Alá, Tuya es la alabanza, alabanza mucha y buena, en toda situación y en todo estado, por lo que me has concedido de alcanzar el objetivo y lograr las esperanzas, y por haberme salvado de los caminos del error y el extravío, y por haberme guiado a las buenas palabras y acciones, y por haberme vestido con las vestiduras de la majestad y la belleza, y por haber iluminado mi rostro con los destellos de la alegría y la aceptación, y por haberme curado de la dureza de la prueba, y no haberme entregado al mal destino ni a la desgracia, y haber hecho que mi vestimenta, oh mi Señor, sea la salud, y haberme otorgado la expansión y la holgura, y haber derramado sobre mí Tus abundantes gracias, y haberme ceñido con los amuletos de Tu protección preservadora, y haberme dado de beber de las fuentes de Tu amado, nuestro señor Muhammad —que Alá le bendiga y le dé paz—, dulces y puras, junto con lo que me has prometido de seguir la noble prueba, y me has anunciado la obtención del alto y elevado rango, y me has hecho de la comunidad de Tu amado, nuestro señor Muhammad, que es el mejor de los profetas 29 en invocación, el más grande en intercesión, el más claro en camino, el más elocuente en argumento, y me has honrado con su servicio, me has favorecido con su amor, me has creado oyente, vidente, sano, íntegro, salvo, indemne, y no me has ocupado con una deficiencia en mi cuerpo de Tu obediencia, ni me has privado de Tu generosidad hacia mí y del favor de Tu concesión, y de Tus gracias que has derramado sobre mí en la vida mundanal y en la otra, y me has preferido sobre muchos de Tus siervos, haciéndome un oído que oye Tus aleyas, una mente que entiende Tu fe, una vista que ve Tu poder, un corazón que conoce Tu grandeza, un intelecto que cree en Tu unicidad. Pues mi alma, por Tu favor, es alabadora, agradecida a Ti, y postrada ante Tu derecho. Oh Alá, Tuya es la alabanza, oh mi Señor, por haberme guiado a las señales de la rectitud y la religión, y haberme honrado con la perfección de la fe y la belleza de la certeza, y haber hecho amable para mí Tu obediencia y la obediencia de Tu amado, nuestro señor Muhammad —que Alá le bendiga y le dé paz—, el Sello de los Profetas y el Señor de los Mensajeros, sobre él la mejor oración de los orantes y la más pura paz de los que saludan. Y el final de nuestra súplica es que la alabanza sea para Alá, Señor de los mundos. «¡Alabado sea Alá, que nos ha cumplido Su promesa y nos ha hecho heredar la tierra, para que nos establezcamos en el Paraíso donde queramos! ¡Qué excelente es la recompensa de los que obran!» 30 «¡Alabado sea Alá, que ha apartado de nosotros la tristeza! En verdad, nuestro Señor es Indulgente, Agradecido.» 31 «¡Alabado sea Alá, que nos ha hecho habitar la Morada de la Permanencia por Su favor! No nos toca en ella fatiga ni nos toca en ella cansancio.» 32 Oh Alá, oh Viviente, oh Sustentador, a Ti rezo y a Ti ayuno, y en Ti me siento y en Ti me levanto. Así pues, vivifica mi corazón con Tu conocimiento, y perdóname con Tu favor mi pecado, pues nadie perdona los pecados sino Tú. Oh Alá, Tú me observas, estás presente ante mí, tienes poder sobre mí, me has abarcado con Tu ciencia, oído y vista. Concédeme, pues, intimidad Contigo y temor reverencial de Ti. En verdad, Tú eres Cercano, Respondedor. Oh Alá, en Ti he creído, así que [protégeme] de Ti; en Ti está mi certeza; en Ti me he refugiado, así que corrige mi religión; en Ti he confiado, así que concédeme lo que me baste; a Ti me he acogido, así que sálvame de lo que me daña. Tú eres mi suficiente y el mejor Guardián. Oh Alá, compláceme con Tu decreto, disfrútame con Tu dádiva, inspírame el agradecimiento por Tus gracias, y hazme de Tus amigos. En verdad, Tú eres el Amigo, el Alabado. Oh Alá, hazme en Tu vecindad, disfrútame con Tu discurso, y aunque yo no sea digno de ello, Tú eres digno de ello. Y bendice, oh Alá, a nuestro señor Muhammad y a su familia, y concédele bendiciones. Oh Alá, Tú eres nuestro Señor, no hay más dios que Tú; en Ti confiamos y Tú eres el Señor del Trono inmenso. Lo que Alá quiere es, y lo que no quiere no es. Testifico que Alá es sobre toda cosa Poderoso, y que Alá abarca toda cosa con Su ciencia y ha contado toda cosa en número. Oh Alá, nos refugiamos en Ti del mal de nuestras almas y del mal de toda criatura. Tú eres mi Señor, Tú tomas su copete. En verdad, mi Señor está en un camino recto. Me refugio 33 en el rostro noble de Alá y en las palabras perfectas de Alá, que no traspasan ni justo ni pecador, del mal de lo que ha creado, diseminado y formado; del mal de lo que desciende del cielo y de lo que asciende a él; del mal de lo que ha diseminado en la tierra y de lo que sale de ella; del mal de las tentaciones de la noche y el día, y del mal de los visitantes nocturnos y diurnos, excepto el visitante que trae bien, oh Misericordioso. Y di: «¡Señor! Me refugio en Ti de las insinuaciones de los demonios, y me refugio en Ti, Señor, de que estén presentes junto a mí.» Me refugio en las palabras perfectas de Alá del mal de lo que ha creado. En el nombre de Alá, con cuyo nombre nada daña en la tierra ni en el cielo, y Él es el Oyente, el Sabio. En el nombre de Alá comienzo, y en Alá confío.

En el nombre de Dios, mi Señor, no asocio a nadie con Él. En el nombre de Dios, sobre mí mismo y mi religión. En el nombre de Dios, sobre mi familia y mi riqueza. En el nombre de Dios, sobre todo lo que me ha dado. En el nombre de Dios, el mejor de los nombres. En el nombre de Dios, Señor de la tierra y el cielo. Me refugio en las palabras perfectas de Dios de Su ira, Su castigo, el mal de Sus siervos, y de las insinuaciones de los demonios y de que me visiten. Me refugio en Tu complacencia de Tu indignación, en Tu perdón de Tu castigo, y en Ti de Ti. No puedo alabarte suficientemente; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. «¿Acaso pensasteis que os creamos sin propósito y que no retornaréis a Nosotros? Exaltado sea Dios, el Rey, la Verdad. No hay más dios que Él, el Señor del Trono noble. Y quien invoque junto a Dios a otro dios sin prueba alguna, su cuenta está con su Señor. Ciertamente, los incrédulos no prosperarán.» Y di: «¡Señor mío, perdona y ten misericordia, pues Tú eres el mejor de los misericordiosos!» «Di: ¡Señor mío, juzga con la verdad! Y nuestro Señor es el Misericordioso, a Quien pedimos ayuda contra lo que describís.» ¡Señor mío, ponme en un círculo, y en una muralla, y en una suficiencia, y en una protección, y en una tutela, y en un muro! «Sâd. Por el Corán…» «Nûn. Por el cálamo…» «Kâf, Hâ, Yâ, ‘Ayn, Sâd.» «Hâ, Mîm. ‘Ayn, Sîn, Qâf.» «Yâ, Sîn. Por el Corán sabio…» «Tâ, Sîn.» Y un secreto, y muros. «En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo», del mal de lo que temo y de lo que me precavo. «Bendito sea Aquel en Cuya mano está la soberanía, y Él es sobre toda cosa Poderoso.» «Dios os bastará contra ellos, y Él es el Oyente, el Sabio.» «Y hemos puesto delante de ellos una barrera y detrás de ellos una barrera, y los hemos cubierto, así que no ven.» «Ciertamente, Nosotros hemos hecho descender la Exhortación y, ciertamente, somos sus guardianes.» «Dios es el mejor Guardián, y Él es el más Misericordioso de los misericordiosos.» Y la hemos protegido de todo demonio maldito, y la hemos protegido de todo demonio rebelde. Tiene ángeles que le siguen, delante y detrás, que lo protegen por orden de Dios. Y Dios está, detrás de ellos, abarcándolos. «Pero es un Corán glorioso, en una Tabla bien guardada.» ¡Santísimo, Santísimo, Santo, Santo, Señor de los ángeles y del Espíritu! «¡Señor mío, concédeme sabiduría y reúname con los justos!» «¡Señor mío, no me dejes solo, pues Tú eres el mejor de los herederos!» He entrado en una fortaleza: «No hay más dios que Dios, el Clemente, el Generoso, Señor de los siete cielos y Señor del Trono inmenso.» Y me he aferrado a mil millares de «No hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso.» Y he intercedido por nuestro señor Muhammad 34, la paz y las bendiciones sean con él, Tu Profeta, el Compasivo, el Misericordioso, el Bondadoso, el Clemente, el Guía hacia Tu camino recto: el camino de Dios, a Quien pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. Ciertamente, a Dios retornan todos los asuntos. «¡Paz sobre Noé en los mundos!» «Y sobre Abraham entre los profetas.» «Y sobre Muhammad entre los mensajeros.» «¡Paz!» como palabra de un Señor Misericordioso. «Dios atestigua que no hay más dios que Él, y los ángeles y los dotados de ciencia, firme en la justicia. No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio.» Ciertamente, a Él pertenecen la creación y el mandato. ¡Bendito sea Dios, Señor de los mundos! ¡Santísimo, Santísimo, Santo, Santo, Señor de los ángeles y del Espíritu! Me he fortificado con el Dueño de la Gloria y la Omnipotencia, y me he aferrado al Señor de la Soberanía y el Reino, y me he encomendado al Viviente que no muere. ¡Señor nuestro, aparta de nosotros el daño! Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso. «Dios me basta, y qué excelente Guardián.» «No hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso.» Dios me basta para mi religión; Dios me basta para mi mundo; Dios, el Generoso, me basta para lo que me preocupa; Dios, el Sabio, el Clemente, me basta contra quien me oprime; Dios, el Fuerte, me basta contra quien me trama un mal; Dios, el Misericordioso, el Compasivo, me basta en la muerte; Dios, el Bondadoso, me basta en el interrogatorio de la tumba; Dios, el Generoso, me basta en el ajuste de cuentas; Dios, el Sutil, me basta en la balanza; Dios, el Poderoso, el Fuerte, me basta en el puente; Dios me basta, y me desvinculo de todo lo que no sea Dios. «Dios me basta. No hay más dios que Él. En Él me encomiendo, y Él es el Señor del Trono inmenso.» Dios es mi testigo; Dios está conmigo; Dios me observa; Dios es el más Grande; Dios es el más Grande; Dios es el más Grande; Dios es más Poderoso que toda Su creación junta; Dios es más Poderoso que lo que temo y de lo que me precavo. Me refugio en Dios, Quien no hay más dios que Él, el que sostiene los cielos para que no caigan sobre la tierra sino con Su permiso, de Sus siervos opresores, de Sus enemigos rebeldes y negadores, de sus ejércitos, seguidores y partidarios, entre los genios y los humanos, y de todas las criaturas por completo. ¡Oh Dios, me refugio en Ti de que alguno de ellos se precipite contra mí o se vuelva tirano! ¡Oh Dios, sé para mí un vecino contra su mal! ¡Glorificada sea Tu alabanza, poderoso es Tu vecino, santificados son Tus nombres, y no hay más dios que Tú! ¡Oh Dios, Dios de Gabriel, Miguel e Israfil, Dios de Abraham, Ismael e Isaac, sáname y no permitas que ninguna de Tus criaturas me domine con algo que no pueda soportar! ¡Oh Dios, no poseo para mí mismo daño ni beneficio, ni muerte ni vida ni resurrección, ni puedo tomar sino lo que Tú me das, ni protegerme sino de lo que Tú me proteges! Así que concédeme el éxito en lo que amas y te complace, en palabras y obras rectas, con salud. ¡Oh Dios, Tú eres Aquel a quien se pide ayuda, y a Ti se llega! «No hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso.» ¡Santísimo, Santísimo, Santo, Santo, Señor de los ángeles y del Espíritu! Yo estoy en la protección de Dios. «¡Dios! No hay más dios que Él, el Viviente, el Sustentador. No Le afecta somnolencia ni sueño. Suyo es cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. ¿Quién puede interceder ante Él sino con Su permiso? Sabe lo que hay delante de ellos y lo que hay detrás de ellos, mientras que ellos no abarcan nada de Su conocimiento sino lo que Él quiere. Su Trono 35 abarca los cielos y la tierra, y no Le fatiga su conservación. Y Él es el Altísimo, el Inmenso.» Y con Él, un amparo. «Ciertamente, os ha llegado un Mensajero de entre vosotros mismos; le pesa vuestra adversidad, anhela vuestro bien, con los creyentes es compasivo y misericordioso. Pero si se apartan, di: Dios me basta. No hay más dios que Él. En Él me encomiendo, y Él es el Señor del Trono inmenso.» Y con Él, pabellones. «Ciertamente, mi Protector es Dios, Quien ha hecho descender el Libro, y Él protege a los justos.» Y con Él, una luz. «El Mensajero cree en lo que se le ha revelado de su Señor, y los creyentes. Todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus libros y en Sus mensajeros. No hacemos distinción entre ninguno de Sus mensajeros. Y dicen: Oímos y obedecemos. ¡Tu perdón, Señor nuestro! Y a Ti es el retorno. Dios no impone a nadie sino lo que puede soportar. A su favor lo que ha ganado y en su contra lo que ha adquirido. ¡Señor nuestro, no nos castigues si olvidamos o erramos! ¡Señor nuestro, no nos impongas una carga como la que impusiste a los que nos precedieron! ¡Señor nuestro, no nos impongas lo que no podemos soportar! Y perdónanos, absuélvenos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, así que concédenos la victoria sobre el pueblo incrédulo.» «Di: ¡Oh Dios, Dueño de la soberanía! Das la soberanía a quien quieres y la quitas a quien quieres. Honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso.»

Y haces descender a quien quieres; en Tu mano está el bien. En verdad, Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Haces entrar la noche en el día y haces entrar el día en la noche, y sacas lo vivo de lo muerto y sacas lo muerto de lo vivo, y provees a quien quieres sin medida. Cuando lo vieron, lo engrandecieron y se cortaron las manos, y dijeron: ¡Lejos esté Allah! No es esto un ser humano, no es sino un ángel noble. Oh Allah, protégeme, guárdame y haz que esté en Tu refugio inexpugnable y en Tu fortaleza inexpugnable de todas Tus criaturas, hasta que me hagas llegar a mi plazo con bienestar. Allah, no hay dios sino Él; en Él confío y Él es el Señor del Trono inmenso, y a Él me vuelvo. En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Por el pacto de Quraish, su pacto del viaje de invierno y verano, que adoren al Señor de esta Casa, que les ha dado de comer contra el hambre y les ha dado seguridad contra el miedo. Pido perdón a Allah, el Inmenso, no hay dios sino Él, el Viviente, el Sustentador, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, no hay dios sino Él, el Viviente, el Sustentador, Originador de los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos, de todo mi delito y mi injusticia y lo que he cometido contra mí mismo, y me arrepiento a Él. No hay dios sino Tú, gloria a Ti, en verdad he sido de los injustos. ¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; si no nos perdonas y te apiadas de nosotros, seremos de los perdedores. Señor, perdona y apiádate, y Tú eres el Mejor de los misericordiosos. Él es el Viviente, no hay dios sino Él; invocadle, consagrándole la religión. ¡Alabado sea Allah, Señor de los mundos! ¡Santísimo, Santísimo, Santo! Señor de los ángeles y del Espíritu. Di: No nos sucederá sino lo que Allah nos ha decretado; Él es nuestro Protector, y en Allah confíen los creyentes. Si Allah te toca con un daño, nadie puede apartarlo sino Él; y si te quiere un bien, nadie puede rechazar Su favor; lo hace llegar a quien quiere de Sus siervos, y Él es el Indulgente, el Misericordioso. No hay criatura en la tierra cuyo sustento no corra a cargo de Allah; Él conoce su morada y su depósito; todo está en un Libro claro. En verdad, he confiado en Allah, mi Señor y vuestro Señor. No hay criatura que Él no tenga cogida por el copete; en verdad, mi Señor está en un camino recto. ¡Cuántas criaturas no llevan su propio sustento! Allah las provee a ellas y a vosotros, y Él es el Oyente, el Sabio. Lo que Allah abre a los hombres de misericordia, nadie lo puede retener; y lo que Él retiene, nadie lo puede enviar después de Él. Y Él es el Poderoso, el Sabio. Si les preguntas: ¿Quién creó los cielos y la tierra? Dirán: Allah. Di: ¿Habéis visto lo que invocáis en lugar de Allah? Si Allah quiere un daño para mí, ¿pueden ellas apartar Su daño? O si quiere una misericordia para mí, ¿pueden ellas retener Su misericordia? Di: Me basta Allah; en Él confían los que confían. Oh Allah, en verdad me dirijo a Ti, y mi estado no se Te oculta. Te pido, oh Allah, que me obsequies con todo bien que está junto a Ti, hasta alcanzar con ello mi deseo, y más allá de mi deseo. Guárdame en mi palabra y en mi acción, fortaléceme en mi narración y transmisión, protege mi oído, mi vista y mi mente, y sé mi sucesor en mi riqueza, mis compañeros y mi familia. No me dejes a mí mismo, y sé para mí un protector y un amigo, y encárgate de mí como Te has encargado de Tus siervos justos. Ayúdame como has ayudado a Tus siervos sinceros, distíngueme con lo que has distinguido a Tus amigos cercanos. Ábreme, pues Tú eres el Mejor de los que abren; perdóname, pues Tú eres el Mejor de los que perdonan; apiádate de mí, pues Tú eres el Mejor de los misericordiosos. ¡Señor! Ábreme mi pecho, facilítame mi asunto, y desata el nudo de mi lengua para que entiendan mi palabra. ¡Señor nuestro! Haz descender sobre nosotros una mesa del cielo que sea para nosotros una fiesta para el primero y el último de nosotros, y una señal de Ti. Y provéenos, pues Tú eres el Mejor de los proveedores. ¡Santísimo, Santísimo, Santo! Señor de los ángeles y del Espíritu. Él es Allah, no hay dios sino Él, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto; Él es el Misericordioso, el Compasivo. Él es Allah, no hay dios sino Él, el Rey, el Santo, la Paz, el Fiel, el Preservador, el Poderoso, el Fuerte, el Sublime. ¡Gloria a Allah! Está por encima de lo que Le asocian. Él es Allah, el Creador, el Hacedor, el Formador; Suyos son los nombres más bellos. Lo que está en los cielos y la tierra Le glorifica, y Él es el Poderoso, el Sabio. Muhammad es el Mensajero de Allah, y los que están con él son severos con los incrédulos, compasivos entre ellos. Los ves inclinados, postrados, buscando favor de Allah y complacencia. Su señal está en sus rostros por la huella de la postración. Esta es su descripción en la Torá y su descripción en el Evangelio: como una semilla que hace brotar su tallo, luego lo fortalece, luego se vuelve grueso y se yergue sobre su tallo, maravillando a los sembradores, para que los incrédulos se enfurezcan con ellos. Allah ha prometido a los que creen y obran rectamente de ellos, perdón y una recompensa inmensa. Y la luz de mi corazón con luz. Allah es la luz de los cielos y la tierra; el ejemplo de Su luz es como una hornacina en la que hay una lámpara; la lámpara está en un vidrio; el vidrio es como un astro brillante. Envió contra ellos pájaros en bandadas, que les arrojaban piedras de arcilla cocida, y los dejó como paja comida. Y purifícame con sinceridad. Di: Él es Allah, Uno; Allah, el Eterno; no ha engendrado ni ha sido engendrado; y no hay nadie que sea igual a Él. Y protégeme de las obsesiones y susurros, y del mal de lo que has creado, con el secreto de las dos suras de refugio 36. E introdúceme en las entradas de los generosos, observados por el ojo de Tu cuidado, con el secreto de: ¡Señor! Hazme entrar con entrada de verdad y hazme salir con salida de verdad, y concédeme de Tu parte una autoridad que me auxilie. Y sumérgeme en los mares de Tu unicidad, y sella la boca de Tu singularidad, y en mi rostro el fulgor del relámpago de la cercanía por el efecto del temor de Tu soberanía, venerado, engrandecido, honrado, bendito, respetado, reverenciado. Vísteme con las vestiduras de la cercanía y la unión, y coróname con la corona del honor y la aceptación. Concédeme una fe con la que mi corazón se serene de la preocupación por el sustento y el miedo a las criaturas. Acércame con Tu poder una cercanía con la que aniquiles de mí todo velo, como aniquilaste de Abraham, Tu amigo íntimo, que no necesitó de Gabriel, Tu mensajero, ni de pedirte, y lo protegiste así del fuego de su enemigo. ¿Y cómo no será protegido del daño de los enemigos quien está ausente del beneficio de los amados? ¡No! Te pido que me hagas desaparecer con Tu cercanía de mí, hasta que no vea ni sienta la cercanía de nada ni su lejanía de mí. En verdad, Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Por el pacto de Quraish, su pacto del viaje de invierno y verano, que adoren al Señor de esta Casa, que les ha dado de comer contra el hambre y les ha dado seguridad contra el miedo. Oh Allah, Tú eres más seguro que toda cosa, y toda cosa Te teme. Por Tu seguridad de toda cosa y por el temor de toda cosa de Ti, hazme seguro de lo que temo, por Ta Ha y Qaf, y por los Vientos que esparcen y las Dunas, y por el terror del día del miedo. Hazme seguro de lo que se teme, oh Oculto de las sutilezas. Te pido por la sutileza oculta con la que nadie de Tus criaturas ha pedido socorro sin que se haya sentido seguro y suficiente. Y líbrame del mal de todo tirano obstinado, de todo demonio rebelde, y del débil y del fuerte de Tus criaturas. Oh Poderoso, oh Capaz, oh Omnipotente, oh Dueño del Trono glorioso, oh Hacedor de lo que quiere, no me destruyas por mis pecados ni por los pecados de otros, pues mi desobediencia no Te daña ni mi obediencia Te beneficia. En verdad, Tú eres sobre toda cosa Poderoso.

¡Oh, Allah! Me refugio en Ti del mal de los demonios y de los impulsos de los tiranos 37, del mal de lo que escriben sus plumas y de lo que discurren sus sueños y de lo que dictan sus decisiones y juicios injustos. Y me refugio en Ti de decir una verdad con la que busque algo distinto a Tu obediencia, y de que embellezca ante la gente lo que me envilece ante Ti de Tu desobediencia. Y me refugio en Ti de que me conviertas en una lección para nadie de Tu creación, y de ser de los ociosos que postergan y descuidan Tu derecho. ¡Oh, Allah! No me entristezcas, pues Tú eres Clemente conmigo; no me castigues, pues Tú eres Compasivo y Misericordioso conmigo. Sella mi vida con el sello de la fe 38, recíbeme con el perdón y la indulgencia, y favoréceme con Tu complacencia, ¡oh, Bondadoso, oh, Dadivoso, oh, el Más Misericordioso de los misericordiosos, oh, Señor de los mundos! ¡Dios mío, oh, Señor de los señores, y el Mejor a quien se recurre para repeler la calamidad prolongada! Tus siervos esperan de Ti perdón y misericordia, seguridad y protección que impida todo desastre. Y concédeles el éxito y la rectitud, siguiendo el camino del Mensajero de Allah, adorno de las asambleas. Y afírmalos en el momento de la muerte y cuando los ángeles les exijan respuestas veraces. Mi intercesor es Abu Bakr, y 'Umar el Satisfecho, y 'Uthmán, el de las dos luces 39, el mejor de los medios. 'Ali, padre de los dos nietos 40, e Ibn Abi Waqqas, Suhaib, e Ibn 'Awf, el generoso y virtuoso. Sa'id ibn Zayd, Talha, Abu 'Ubayda, y Zubayr, de la flor de los nobles. Y Hamza, y 'Abbás, y toda la familia 41, y las esposas del mejor de la creación, las más excelsas inteligencias. Sobre él sea la bendición de Allah y Su paz, que sean un tesoro para las grandes calamidades. Aquí termina el Hizb al-Lutf 42 y la súplica de perdón, bondad y compasión de Allah. ¡Señor nuestro! Hemos oído a un pregonero que llamaba a la fe: «Creed en vuestro Señor», y hemos creído. ¡Señor nuestro! Perdónanos nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y haznos morir con los justos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Concédenos lo que nos prometiste por medio de Tus mensajeros y no nos humilles el Día de la Resurrección; ciertamente Tú no faltas a Tu promesa. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Sácanos de esta ciudad de gente injusta y danos de Tu parte un protector y danos de Tu parte un auxiliador. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Hemos sido injustos con nosotros mismos; si no nos perdonas y te apiadas de nosotros, seremos de los perdedores. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! No nos pongas con el pueblo injusto. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Decide entre nosotros y nuestro pueblo con la verdad, pues Tú eres el mejor de los jueces. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Derrama sobre nosotros paciencia y haznos morir musulmanes. Allah, Allah, Allah. Tú eres nuestro Protector; perdónanos y apiádate de nosotros, pues Tú eres el mejor de los perdonadores. Y escríbenos en esta vida un bien y en la otra; en verdad, nos hemos vuelto a Ti. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! No nos conviertas en tentación para el pueblo injusto, y sálvanos por Tu misericordia del pueblo incrédulo. Allah, Allah, Allah. ¡Creador de los cielos y la tierra! Tú eres mi Protector en la vida y en la otra; hazme morir musulmán y reúneme con los justos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Haz que establezca la oración, y también de mi descendencia. ¡Señor nuestro! Acepta mi súplica. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Perdóname a mí, a mis padres y a los creyentes el día que se establezca la cuenta. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Hazme entrar con una entrada de verdad y hazme salir con una salida de verdad, y concédeme de Tu parte una autoridad que me auxilie. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Concédenos de Tu parte misericordia y prepáranos de nuestro asunto rectitud. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Ábreme mi pecho, facilítame mi asunto y desata el nudo de mi lengua para que entiendan mi palabra. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! No me dejes solo, pues Tú eres el mejor de los herederos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Hazme descender en un lugar bendito, pues Tú eres el mejor de los que hacen descender. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! No me pongas entre el pueblo injusto. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Me refugio en Ti de las insinuaciones de los demonios, y me refugio en Ti, Señor, de que estén presentes. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Hemos creído; perdónanos y apiádate de nosotros, pues Tú eres el mejor de los misericordiosos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo del Infierno; ciertamente su castigo es una aflicción permanente. ¡Qué mal lugar de descanso y morada! Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Concédenos de nuestras esposas y descendencia el consuelo de los ojos 43 y haznos guía para los piadosos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Concédeme sabiduría y reúneme con los justos; concédeme una lengua veraz entre las generaciones futuras; hazme de los herederos del Jardín de las Delicias; perdona a mi padre, pues fue de los extraviados; y no me humilles el día en que sean resucitados, el día en que no aprovechen bienes ni hijos, sino quien venga a Allah con un corazón puro. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Inspírame para agradecer Tu gracia que me has concedido a mí y a mis padres, y para hacer obras buenas que Te complazcan; e introdúceme por Tu misericordia entre Tus siervos justos. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Por la gracia que me has concedido, no seré un apoyo para los criminales. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Soy pobre respecto a todo bien que me hagas descender. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Tu misericordia y Tu conocimiento abarcan todas las cosas; perdona, pues, a quienes se arrepienten y siguen Tu camino, y protégelos del castigo del Infierno. ¡Señor nuestro! Introdúcelos en los Jardines del Edén que les prometiste, y a quienes fueron rectos de sus padres, esposas y descendencia; ciertamente Tú eres el Poderoso, el Sabio. Y protégelos de las malas acciones; y a quien protejas de las malas acciones ese día, Te habrás apiadado de él; y ese es el gran triunfo. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo; en verdad, somos creyentes. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Perdónanos a nosotros y a nuestros hermanos que nos precedieron en la fe, y no pongas en nuestros corazones rencor hacia los que creyeron. ¡Señor nuestro! Ciertamente Tú eres Compasivo, Misericordioso. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! En Ti confiamos, a Ti nos volvemos y a Ti es el retorno. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! No nos conviertas en tentación para los que no creen, y perdónanos, Señor nuestro; ciertamente Tú eres el Poderoso, el Sabio. Allah, Allah, Allah. ¡Señor nuestro! Completa nuestra luz y perdónanos; ciertamente Tú tienes poder sobre todas las cosas. Allah, Allah, Allah. ¡Señor! Perdóname a mí, a mis padres, a quien entre en mi casa siendo creyente, y a los creyentes y a las creyentes; y no aumentes a los injustos sino en perdición. Luego di: «Allah» cien veces. Y después di: No hay más dios que Allah, el Rey, la Verdad, el Evidente. No hay más dios que Allah, el Fuerte, el Firme. No hay más dios que Allah, el Compasivo, el Misericordioso. No hay más dios que Allah, el Poderoso, el Sabio. No hay más dios que Allah, el Oyente, el Sabedor. No hay más dios que Allah, el Clemente, el Generoso. No hay más dios que Allah, el Altísimo, el Grandioso. No hay más dios que Allah, Señor de los siete cielos y Señor del Trono inmenso. No hay más dios que Allah, el Sutil, el Informado. No hay más dios que Allah, el Oyente, el Vidente. No hay más dios que Allah, el Altísimo, el Grande. No hay más dios que Allah, el Omnipotente, el Poderoso. No hay más dios que Allah, el Protector, el Digno de alabanza. No hay más dios que Allah, el Elevado, el Glorioso. No hay más dios que Allah, el Iniciador, el Repetidor. No hay más dios que Allah, el Único, el Uno. No hay más dios que Allah, el Solo, el Eterno. No hay más dios que Allah, el Indulgente, el Perdonador. No hay más dios que Allah, el Vasto, el Agradecido. No hay más dios que Allah, el Guía, el Paciente. No hay más dios que Allah, el Benévolo, el Indulgente. No hay más dios que Allah, el Poderoso, el Dadivoso. No hay más dios que Allah, el Cercano, el Que responde. No hay más dios que Allah, el Preservador, el Vigilante. No hay más dios que Allah, el Que toma cuentas, el Majestuoso. No hay más dios que Allah, la Verdad, el Fiable. No hay más dios que Allah, el Amante, el Compasivo.

No hay más dios que Dios, el Clemente, el Compasivo. No hay más dios que Dios, el Primero, el Último 44. No hay más dios que Dios, el Oculto, el Manifiesto 45. No hay más dios que Dios, el Tierno, el Dadivoso 46. No hay más dios que Dios, el Rey, el Juez 47. No hay más dios que Dios, el Eterno en la Bondad 48. No hay más dios que Dios, el Inmenso en el Poder 49. No hay más dios que Dios, el Elevado en Rango y Dignidad. No hay más dios que Dios, Creador de los cielos y la tierra, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, el Grande, el Altísimo. No hay más dios que Dios, el Viviente, el Sustentador 50, Innovador de los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos, Dueño de la Gloria y la Majestad. No hay más dios que Dios, nuestro señor Muhammad es el Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le dé paz, y a su familia). No hay más dios que Dios, con ella se purifica mi recuerdo. No hay más dios que Dios, con ella se ensancha mi pecho. No hay más dios que Dios, con ella se facilita mi asunto. No hay más dios que Dios, con ella se aleja mi pobreza. No hay más dios que Dios, con ella se eleva mi rango. No hay más dios que Dios, con ella se repara mi quebranto. No hay más dios que Dios, con ella se aparta mi daño. No hay más dios que Dios, con ella se perdona mi falta. No hay más dios que Dios, con ella se guarda mi gota 51. No hay más dios que Dios, con ella se me concede mi recompensa. No hay más dios que Dios, con ella se ilumina mi tumba. No hay más dios que Dios, con ella atravieso mi tiempo. No hay más dios que Dios, con ella consumo mi vida. No hay más dios que Dios, con ella reúnes mi dispersión. No hay más dios que Dios, con ella se aligera mi carga. No hay más dios que Dios, con ella se mejora mi acción. No hay más dios que Dios, con ella aumenta mi mérito. No hay más dios que Dios, con ella se afirma mi palabra. No hay más dios que Dios, con ella se aniquila mi terror. No hay más dios que Dios, con ella se corrige mi descendencia 52. No hay más dios que Dios, con ella se tranquiliza mi corazón. No hay más dios que Dios, con ella aumenta mi amor. No hay más dios que Dios, con ella beneficia mi medicina. No hay más dios que Dios, con ella encuentro a mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella me acercas en intimidad 53. No hay más dios que Dios, con ella me haces llegar a las fuentes de la Pureza 54. No hay más dios que Dios, con ella me reúnes en el grupo del Elegido 55 (que Dios le bendiga y le dé paz, y a su familia). No hay más dios que Dios, no hay Intención 56 sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Existencia 57 sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Adorado sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Protector sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Auxiliador sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Ayudante sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Guardián sino Dios. No hay más dios que Dios, no hay Socorredor sino Dios. No hay más dios que Dios, con ella suplico a mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella imploro el afecto de mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella busco la misericordia de mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella pido el socorro de mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella glorifico a mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella engrandezco a mi Señor. No hay más dios que Dios, con ella declaro la trascendencia de mi Señor. No hay más dios que Dios, en ella muero y vivo. No hay más dios que Dios, con ella espero el triunfo en la muerte y en la vida. No hay más dios que Dios, nuestro señor Muhammad es el Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le dé paz, y a su familia). No hay más dios que Dios, se dice cien veces. No hay más dios que Dios, nuestro señor Muhammad es el Mensajero de Dios (que Dios le bendiga y le dé paz, y a su familia), diez veces. No hay más dios que Dios, solo, sin asociado, Suyo es el reino y Suya es la alabanza, da la vida y da la muerte, y Él es sobre toda cosa Poderoso, tres veces. Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía 58 y la religión verdadera para hacerla prevalecer sobre toda religión, aunque lo detesten los asociadores. Gloria a Dios al atardecer y al amanecer. Suya es la alabanza en los cielos y la tierra, y al anochecer y al mediodía. Gloria a Dios, el Inmenso, con Su alabanza, según el número de Su creación, la complacencia de Su Ser, el peso de Su Trono y la tinta de Sus palabras, y según el número de lo que los que recuerdan han recordado y de lo que los que se olvidan se han olvidado de Su recuerdo. Gloria a Dios, alabanza a Dios, no hay más dios que Dios, Dios es el más grande, y no hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso. Oh Dios, bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham; y concede gracia a Muhammad y a la familia de Muhammad, como concediste gracia a Abraham y a la familia de Abraham, en los mundos; ciertamente Tú eres el Alabado, el Glorioso. Oh Dios, Creador de los cielos y la tierra, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, Dueño de la Gloria y la Generosidad, ciertamente yo hago un pacto Contigo en esta vida mundanal, y Te tomo por testigo –y basta Tu generosidad como testigo– de que testifico que no hay más dios que Tú, solo, sin asociado, Tuya es la alabanza y Tuyo es el reino, y Tú eres sobre toda cosa Poderoso; y testifico que Muhammad es Tu siervo y Tu Mensajero; y testifico que Tu promesa es verdad, y el encuentro Contigo es verdad, y la Hora es verdad, que llegará sin duda, y que Tú resucitas a los que están en las tumbas; y que si Tú me confías a mí mismo, me confías a la debilidad, la desnudez, el pecado y la falta; y yo no confío sino en Tu misericordia; así que perdona todos mis pecados, pues nadie perdona los pecados sino Tú; y vuélvete a mí con misericordia, ciertamente Tú eres el Indulgente, el Misericordioso. Oh Dios, Te pido la guía, la piedad, la castidad y la riqueza 59. Oh Dios, Volvedor de los corazones, vuelve nuestros corazones hacia Tu obediencia. Oh Dios, ciertamente he sido injusto 60 conmigo mismo con mucha injusticia, y nadie perdona los pecados sino Tú; así que perdóname con un perdón de Tu parte, y ten misericordia de mí, ciertamente Tú eres el Indulgente, el Misericordioso. Oh Dios, haz que lo mejor de mi vida sea su final, y lo mejor de mis días sea el día en que Te encuentre. Oh Dios, Te pido la castidad, la confianza y la buena conducta. Oh Dios, Te invoco necesitado, me humillo ante Ti temeroso, lloro ante Ti angustiado, Te espero como Auxiliador, y en Ti confío contando con Tu recompensa. Oh Dios, guía mi corazón, da seguridad a mi miedo, y protégeme de las desviaciones de las pruebas. Oh Dios, Tuya es toda alabanza; no hay quien retenga lo que Tú extiendes, ni quien extienda lo que Tú retienes; no hay quien guíe a quien Tú extravías, ni quien extravíe a quien Tú guías; no hay quien dé lo que Tú impides, ni quien impida lo que Tú das; no hay quien acerque lo que Tú alejas, ni quien aleje lo que Tú acercas. Oh Dios, extiende sobre nosotros Tus bendiciones, Tu misericordia, Tu favor y Tu provisión. Oh Dios, concédenos el temor de los que obran, la obra de los temerosos y la certeza de los que en Ti confían, oh el más Misericordioso de los misericordiosos. Te pido, oh Dios, oh Clemente, oh Misericordioso, oh Tolerante, oh Generoso, oh Altísimo, oh Inmenso, oh Aquel en Cuya mano está el dominio de toda cosa, y Él es sobre toda cosa Poderoso, que atraigas nuestras almas hacia Tu Augusta Presencia, que llenes nuestros cuerpos con las sutilezas de Tus secretos ocultos, que nos hagas descender a las moradas de los cercanos, que arrebates nuestras mentes con las luces del amor, y que nos hagas transitar por los caminos de los atraídos 61. Tú eres Quien ha hecho brillar las luces en los corazones 62 de Tus amigos, y has eliminado las alteridades de los corazones de Tus escogidos, y los has hecho sentir intimidad donde los mundos los habían hecho sentir soledad, y los has guiado hasta que se les manifestaron las señales. Guíanos con Tu luz hacia Ti, establécenos con la sinceridad de la servidumbre ante Ti, protégenos con Tu secreto preservado, y enséñanos de Tu ciencia atesorada lo que nos haga comprender Tus órdenes y prohibiciones, oh Amplio en generosidad y dadivosidad, oh

Él es el que existe después de toda pérdida. No fracasa quien se dirige a Ti, ni encuentra quien Te pierde. Tú eres mi Señor. No hay más dios que Tú. En Ti confío, a Ti me vuelvo, en Ti me refugio y a Ti invoco. No defraudes mi esperanza en Ti, oh el más generoso de los generosos. Oh Dios, Tú eres Quien acerca lo lejano, cercano en la respuesta. Concédeme la aceptación de mi súplica, extiende sobre mí Tu velo y hazme de aquellos que Te invocaron y les respondiste, que Te pidieron y les diste. Afiánzame con Tu secreto oculto 63 y con Tu prueba manifiesta y sublime. Oh Él, oh Él, oh Aquel que no hay más dios que Él. Te pido por Tu nombre rápido, cercano y respondedor 64 que apresures para mí la respuesta y me concedas la conversión 65. Cuando sea incapaz de corregir mi alma y haya delegado en Ti mi asunto, no hay más dios que Tú. Oh Dios, Te he invocado como me ordenaste, respóndeme como me prometiste. Ciertamente Tú cumples la promesa y no faltas a la cita. Te pido, oh Dios, que me concedas la felicidad en el encuentro Contigo, la gracia al llegar a Ti, la morada en Tu vecindad y bajo Tu amparo, y Tus favores en la morada del deleite eterno, con aquellos a quienes has favorecido: los profetas, los veraces, los mártires y los justos (47) 66, por Tu favor, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, bendice a nuestro señor Muhammad, cuya luz precedió a la creación, y cuya aparición fue misericordia para los mundos, en número de cuantos de Tu creación han pasado y quedan, de los felices y los desdichados, con una bendición que abarque el número y rodee el límite, una bendición sin fin ni término ni conclusión, una bendición eterna por Tu eternidad, perdurable por Tu permanencia hasta el Día del Juicio, y sobre su familia y sus compañeros, y otórgales paz de igual modo. ¡Alabado sea Dios, Señor de los mundos! Concédenos, oh mi Señor, Tu favor en nuestros asuntos y en los asuntos de los musulmanes, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, otorga una bendición completa y una paz perfecta sobre el Profeta mediante quien se desatan los nudos, se alivian las angustias, se satisfacen las necesidades, se alcanzan los deseos y los buenos finales, y se pide la lluvia por su rostro, y sobre su familia y sus compañeros. Oh Dios, Te pido por su rango ante Ti que liberes a los cautivos, sueltes a los prisioneros, escribas la seguridad de los viajeros, pagues las deudas de los endeudados, alivies a los afligidos, disipes la angustia de los atribulados, satisfagas las necesidades de los necesitados, seas benigno con los débiles y pobres, completes con la curación a los enfermos de entre los creyentes, y devuelvas la desgracia sobre el pueblo incrédulo. Oh Dios, oh Aquel a quien no se oculta ningún secreto en los rincones de la soledad, oh Aquel a cuyo conocimiento no escapa (48) 67 nada pequeño ni grande, oh Aquel a quien no le resulta grande perdonar una falta ni un delito, cúbrenos con Tu hermoso velo, sé para nosotros un compañero en la estancia y en el viaje, concédenos de la abundancia de Tu generoso don, y no nos castigues por lo malo que hemos adquirido, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, Te pido la recompensa más abundante, la certeza más completa, el bien más duradero, la vida mejor, el conocimiento más noble y beneficioso, la obra más pura y elevada, el sustento más puro y amplio, y el bien más duradero y completo. Te pido un corazón humilde, un conocimiento útil y un sustento amplio. Te pido la perfección de Tu gracia, la continuidad de Tu bienestar, la consecución de las esperanzas en Tu adoración y la morada en la morada de Tu honor. Oh Dios, sálvanos de Tu humillación y deshonra, protégenos con Tu custodia de las calamidades de Tu prueba, ábrenos los tesoros de Tu misericordia y complacencia, y concédenos la mayor parte y porción de Tu don y favor. Oh Dios, perfuma nuestras bocas con Tu recuerdo, llena nuestros tiempos con Tu recuerdo, concédenos una buena sumisión a Tu mandato, extiende sobre nosotros el velo de Tu favor y cobertura, ayúdanos en Tu obediencia y piedad, aparta de nosotros las tormentas de Tu ira y poder, protégenos en tierra y mar, no nos abandones a nosotros mismos ni a nadie más que a Ti, extiende sobre nosotros la mano de Tu gracia y bien, y haz que nuestra confianza en todos nuestros asuntos esté en Ti y nuestra inclinación hacia Ti, oh el mejor hacia quien se extienden las manos de los suplicantes, el más compasivo hacia quien las monturas de los pecadores se detienen en la orilla de Su generosidad (49) 68, el más perfecto hacia quien se elevan las necesidades de los necesitados, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Que Dios bendiga a nuestro señor Muhammad, sello de los profetas y señor de los mensajeros, y a su familia bondadosa y pura, a su bendita descendencia, a sus nobles y generosos compañeros, y a sus esposas, madres de los creyentes, y les otorgue mucha paz, eterna y renovada hasta el Día del Juicio. ¡Alabado sea Dios, Señor de los mundos! Terminó con la alabanza de Dios Altísimo y Su buena ayuda. * Alabado sea Dios que nos creó, no engendró ni fue engendrado, nuestro Dios. No tiene, gloria a Él, principio, ni tiene semejante ni fin. El Rey, el Formador, el Dominador, el Único, el Protector, el Perdonador. Es obligatorio para Dios, de los atributos, veinte, en las mentes, establecidos. El primero de ellos es la existencia, luego la eternidad, así como la permanencia para Dios, el Eterno. Gloria a Él, es diferente en Su esencia de todo accidente, y en Sus atributos. Y que Dios subsiste por Sí mismo, no necesita, gloria a Él, de otro. Y que Dios es uno en Su esencia, y en Sus atributos y en Sus acciones. No tiene segundo ni semejante, ni administrador ni ministro. Estos son siete atributos, el primero de ellos son esenciales 69; en cuanto a los cinco después, son los llamados negativos 70. Luego los de significado 71 son siete existentes: la ciencia, el poder, la voluntad, para Dios, nuestro Señor, así como la vida (50) 72, la audición, la visión y la palabra, existentes, sin aniquilación. Su palabra es eterna, sin cambio, sin sonido y sin letra. Y los siete son de significado 73 concomitantes de los siete primeros, así que guarda el discurso: Vivo, Sabio, Voluntarioso y Poderoso, y Hablante, Oyente y Vidente. Estos son los atributos de Dios Altísimo, cuyos opuestos son imposibles en el derecho de Dios. Y todo lo que ocurre en las mentes de las representaciones y los miembros, Dios, el Grande, el Rey, glorioso y excelso, es diferente de eso. Las mentes se confunden en Su descripción, no hay camino para comprenderlo. ¿Acaso describe el hombre lo que no ve de Su creación? ¿Cómo es mi Dios Poderoso? ¿Y acaso abarca la mente el espíritu que está en su cuerpo? ¿Cómo cría el Eterno? Todo lo abarca Su conocimiento, y está exento de la semejanza de Su creación. Y es posible en Su derecho, gloria a Él, crear todo posible o dejarlo. Él es el Sabio, el Único, el Glorioso, hace en Su creación lo que quiere. No espera de ellos la recompensa, ni teme de ellos el castigo.

Gloria a Él 74, por Su favor Él otorga ◆ Él es el Altísimo, el Autosuficiente, el Digno de Alabanza. El decreto de lo que fue y lo que será ◆ antes de que creara el espacio. Es obligatorio en cuanto al Mensajero de Allah ◆ sobre ellos la más pura bendición de Allah (51): la veracidad, la transmisión y la confianza ◆ y es imposible la mentira y la traición en cuanto a ellos, así como el ocultamiento ◆ su infalibilidad 75 proviene de ello, el Misericordioso. Y es posible en ellos lo propio de los seres humanos ◆ como la comida, la bebida y el daño. Es obligatorio creerles a nosotros ◆ en todo lo que nos trajeron. De ello, la fe en los Libros ◆ revelados, que son obligatorios. Así también los ángeles, son infalibles ◆ y ellos son siervos de Allah obedientes. La muerte es verdad, y la recompensa y el castigo ◆ así como el interrogatorio en las tumbas y la rendición de cuentas. La resurrección, la senda 76 y la balanza ◆ el estanque 77, el Paraíso y el Fuego. Y es necesario para quien pueda la obediencia ◆ sin falta, el día en que se levante la Hora. Nuestra intermediación 78 hacia Ti, oh Señor nuestro ◆ por la belleza de Tus nombres, concédenos. Y bendice, oh Señor, y otorga paz eternamente ◆ al noble Profeta Ahmad 79 y a su familia y sus compañeros escogidos ◆ de los emigrantes y los auxiliares. ¡Oh Allah, ten misericordia de nuestro padre y nuestra madre ◆ y ten misericordia de todos los musulmanes, oh Señor nuestro! Y concédeles la luz del resplandor ◆ oh Señor, en la oscuridad de las tumbas. ¡Alabado sea Allah por la fe ◆ y gracias a Allah por la benevolencia! Concluyo mi dicho con la bendición y la paz ◆ sobre el Elegido, el mejor de los seres. Terminó con la alabanza de Allah, el Altísimo, y Su buena ayuda. (52) En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Y que Allah bendiga a nuestro señor y maestro Muhammad, a su familia y compañeros, y les conceda mucha paz. (El Hizb 80 del apoyo, la victoria y la protección contra los asuntos angustiosos y las desgracias del tiempo). Gloria a Allah, una glorificación digna de la majestad de Aquel a quien pertenecen las glorias; y alabado sea Allah, una alabanza que aumenta Sus gracias y corresponde a Su incremento en todas las circunstancias; y no hay más dios que Allah, una unicidad de quien es veraz y sincero su corazón con la certeza, libre de dudas, conjeturas, ilusiones y ambigüedades; y Allah es más grande de lo que se pueda abarcar o alcanzar, sino que Él es el Alcanzador, el que todo lo abarca en todas las direcciones; y no hay poder ni fuerza sino en Allah, el Altísimo, el Grandioso, el Elevado en grados. Y que Allah bendiga a nuestro señor y maestro Muhammad, el colmo de las virtudes y perfecciones, la lámpara de las ciencias que reúne las luces de las profecías y los mensajes. ¡Oh Allah! He amanecido sin poseer para mí mismo beneficio ni daño, ni muerte ni vida ni resurrección. ¡Oh Allah! Te pido el bien de este día: su apertura, su victoria, su luz, su bendición y su guía; y me refugio en Ti del mal de este día, del mal de lo que hay en él y del mal de lo que viene después. ¡Oh Allah! Haz que el principio del día sea rectitud, su medio éxito y su final prosperidad. Y te pido el bien de este mundo y del otro, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. (53) ¡Oh Allah! ¡Oh Viviente, oh Sustentador! Por Tu misericordia imploro auxilio. ¡Oh Allah! Te pido el deleite permanente que no cambia ni desaparece; y te pido el deleite del Día de la Resurrección y la seguridad en el día del miedo; y me refugio en Ti del mal de lo que nos has dado y del mal de lo que nos has negado. ¡Oh Allah! Haz que amemos la fe y embellecela en nuestros corazones; y haz que odiemos la incredulidad, la maldad y la desobediencia; y haznos de los bien guiados. ¡Oh Allah! Haznos morir como musulmanes, reúnenos con los justos, sin ser humillados ni arrepentidos, ni causando ni sufriendo tentación. Amén, oh Señor de los mundos. ¡Oh Allah! Con el resplandor de la luz de la majestad de los velos de Tu Trono, me he ocultado de mis enemigos; con la severidad de la Omnipotencia me he cubierto de quien me acecha; con la larga duración de Tu fuerte poder me he protegido de todo poder; con la eternidad de Tu permanencia perpetua me he refugiado de todo demonio; y con el secreto oculto de Tu secreto me he liberado de toda preocupación y tristeza. ¡Oh Portador del Trono! ¡Oh Severo en el castigo! ¡Oh Retenedor de las bestias! Retén de mí a quien me ha oprimido, y vence a quien me ha vencido. «Allah ha decretado: ‘Ciertamente, venceré Yo y Mis mensajeros’. En verdad, Allah es Fuerte, Poderoso». ¡Oh Allah! Me quejo ante Ti de mi debilidad, mi falta de recursos y mi insignificancia ante la gente. Tú eres el Señor de los oprimidos, y Tú eres mi Señor. ¿A quién me confías? ¿A un extraño que me recibe con hosquedad, o a un enemigo al que has dado poder sobre mí? (54) Si no estás airado conmigo, no me importa, pero Tu bienestar es más amplio para mí. ¡Oh Allah! Por la luz de Tu rostro generoso, por la cual se iluminan las tinieblas y se rectifica el asunto de los primeros y los últimos en este mundo y en el otro, [te pido] que no descienda sobre mí Tu ira ni me alcance Tu indignación. Tuyo es el derecho a reprochar hasta que estés complacido. No hay poder ni fuerza sino en Ti. ¡Oh Allah! Ayúdame y no ayudes contra mí; concédeme la victoria y no concedas la victoria contra mí; planea a mi favor y no planees contra mí; guíame y facilítame la guía; y concédeme la victoria sobre quien me oprime. Señor, hazme agradecido Contigo, que Te recuerde mucho, temeroso de Ti, obediente a Ti, humilde ante Ti, que gima y me vuelva a Ti. Señor, acepta mi arrepentimiento, lava mi falta, responde a mi súplica, afirma mi argumento, endereza mi lengua, guía mi corazón y elimina el rencor de mi pecho. ¡Oh Allah! Revelador del Libro, Conductor de las nubes, Derrotador de los partidos, derrótalos, hazlos temblar y concédenos la victoria sobre ellos. ¡Oh Allah! Te ponemos en sus gargantas y nos refugiamos en Ti de sus males. Allah nos basta, y qué excelente Guardián. ¡Oh Allah! Aparta de mí la preocupación y la tristeza, y apresura para mí el alivio. ¡Oh Allah! Te pido el perdón y el bienestar en este mundo y en el otro; y te pido el perdón y el bienestar en mi religión, mi mundo, mi familia y mis bienes. ¡Oh Allah! Cubre mis defectos, tranquiliza mis temores, y perdona mis tropiezos. ¡Oh Allah! Protégeme por delante, por detrás, por mi derecha (55), por mi izquierda, por encima de mí, y me refugio en Tu grandeza de ser sorprendido por debajo. ¡Oh Allah! Líbrame de la enemistad de todo enemigo, de la opresión de todo opresor, de la envidia de todo envidioso, de la tentación de todo tentador y de la injusticia de todo injusto, por Tu misericordia, oh el más Misericordioso de los misericordiosos. En verdad, Tú eres sobre toda cosa Poderoso. ¡Oh Allah! Líbrame de lo que me preocupa y de lo que no me preocupa. Poderoso es Tu protector, sublime es Tu alabanza, y no hay más dios que Tú. ¡Oh Allah! Te pido por el derecho de Tu Unicidad y Tu Singularidad que me saques un amuleto 81 protector y una fortaleza poderosa con la que protejas mi persona, mi familia, mis bienes, mis hijos, todas las gracias de Allah que tengo y todos aquellos a quienes alcanza mi cuidado; y hazme realidad las realidades del ascetismo para que no me ocupe con otro que no seas Tú. ¡Oh Allah! Me refugio en Ti del mal de mi alma, del mal de todo poseedor de mal, y del mal del demonio maldito; sálvame de toda perdición; e inclúyeme, por Tu misericordia, en el grupo de Tus siervos a quienes has escogido y guiado al camino recto; y muéstrame cada cosa como procedente de Ti, para que no ame apresurar lo que has retrasado ni retrasar lo que has apresurado; llena mi corazón de Tu amor para que no encuentre espacio para otro que no seas Tú. En verdad, Tú eres sobre toda cosa Poderoso. ¡Oh Allah! He considerado como mérito ante Ti todo lo que me ha sucedido, reciente y antiguo, y todo lo que ha sucedido a esta comunidad igualmente. ¡Oh Allah! He considerado todo eso como mérito ante Ti, y digo al respecto, como retorno: «Ciertamente, de Allah somos (56) y a Él retornamos».

Oh Allah, protège-moi ainsi qu'eux en tout cela éternellement, et accorde-moi ainsi qu'à eux ce qui est meilleur que cela, et fais de moi et d'eux des reconnaissants. Oh Allah, je Te confie éternellement ce que nous aimons et ceux que nous aimons, ainsi que toute cette communauté et ce dont Tu m'as comblé, moi et elle. Protège-moi, eux, mes dépendances et leurs dépendances, selon Tes plus belles habitudes, éternellement. Et je dis à ce sujet, en guise de préservation : « Ce qu'Allah veut ! Il n'y a de force que par Allah. » Oh Allah, aie pitié de ce que Tu as créé, pardonne ce que Tu as décrété, parfais ce que Tu as accordé, rends agréable ce que Tu as pourvu, ne dévoile pas ce que Tu as caché, ne retire pas ce que Tu as donné, fais de nous des reconnaissants pour Tes bienfaits, de ceux qui se souviennent de Tes dons et de Ta générosité, de ceux qui luttent et patientent dans ce que Tu nous as imposé, de ceux qui observent et agissent selon Tes dépôts et Ton amanah 82, de ceux qui sont guidés et réussissent à accomplir Tes obligations et Tes sunnas 83, de ceux qui s'abstiennent et se détachent de ce que Tu nous as interdit, de ceux qui sont des piliers fermes et enracinés dans les sciences de Ton Livre, de ceux qui sont arrivés et parfaits grâce aux dons de Tes secrets, et de ceux qui sont rassurés et confiants en ce qui est auprès de Toi comme ouvertures et bonnes nouvelles. Accorde-nous, ô Allah, l'expansion des lumières, l'abondance des secrets, l'action des pieux, le rang des élus, les stations des purs, l'éloignement des méchants, l'inimitié envers les pervers, la pureté intérieure du secours des autres, l'occupation par la détermination et la préparation pour la Demeure Éternelle, et la montée 84 vers Toi dans tous nos états, ô Unique, ô Dominateur, ô Omniscient, ô Pardonneur, ô Roi de la royauté, ô Puissant, ô Fort, ô Contraignant, ô Détenteur de la puissance et de la domination, ô Celui à qui appartiennent la victoire et le pouvoir. Oh Allah, enrichis-nous par Toi des mondes, illumine nos visages des lumières de la connaissance, ouvre-nous les portes de l'agrément et de la satisfaction, fais-nous détester la mécréance, la perversité et la désobéissance, protège-nous de la tentation du monde, des femmes et des pièges de Satan, traite-nous avec Ton pardon et Ta douceur dans les deux demeures, manifeste sur nous les signes de la grâce et de la faveur, pare-nous des ornements de l'obéissance, honore-nous de ce dont Tu as honoré les nobles notables, prends en charge notre compte par Ta main, et accueille-nous avec le pardon et l'absolution. Car celui que Tu regardes avec l'œil de Ta sollicitude et dont Tu prends en charge le compte par Ta main atteint le degré du bonheur et obtient la réussite et la sécurité, par Ta grâce et Ta générosité, ô Détenteur de la munificence et de la bienfaisance, ô le Plus Généreux des généreux, ô le Plus Miséricordieux des miséricordieux, ô Seigneur des mondes. Ô Seigneur, ô Miséricordieux, ô Celui vers qui toute demande est dirigée et auprès de qui tout espoir est placé, ô Celui dont la générosité est immense et dont la faveur dissipe les difficultés et les peines, ô Celui dont la clémence atteint le pécheur sans se limiter à celui qui s'est rapproché, dissipe toutes nos peines, prends-nous en charge sous Ta protection contre tout mal redouté, ô Celui devant la splendeur de Sa puissance et de Sa majesté les cœurs des connaisseurs s'humilient de crainte, ô Celui devant l'éclat de Sa beauté et de Sa perfection ils s'égarent de désir dans les cœurs enflammés. Fais parvenir à Ta Présence élevée celui qui vient, espérant en Toi parmi les gens de la voie 85, ce qu'il demande. Ouvre-lui ce que Tu as ouvert aux premiers que Tu as distingués par la proximité de Toi sans peine. Accorde-lui la présence dans le dhikr 86, fais-lui découvrir le dévoilement des voiles, pare-le du bel adab 87. Aie pitié de notre assemblée, redresse notre situation, pardonne par Ta faveur aux présents et aux absents. Préserve notre religion, fais-nous mourir parmi ceux que Tu as fait mourir dans les plus pures proximités. Sois doux avec nous éternellement, ne nous associe pas à d'autres, protège-nous des griffes de celui qui domine. Repousse le mal des nuisibles, ô Seigneur Très-Haut, de nous, de nos bien-aimés et de ceux qui sont liés. Répare par Ta faveur la brisure de tout voisin, relève la chute des croyants de la ruine. Nous nous sommes recommandés à Toi par la dignité de celui qui a dominé toute la création, non-Arabes après Arabes. Ô Seigneur, par l'Élu Muhammad, sois pour nous dans ce monde et au Jour du Retour. Soutiens-nous éternellement par une religion droite, des connaissances et des faveurs qui ne sont pas enlevées, une santé continue, une subsistance bonne, abondante sans souci ni peine, une descendance pieuse, l'évitement des péchés, le bonheur dans toute affaire acquise. Termine-nous par le bien, rassemble-nous dans le Paradis du Firdaws 88 au plus haut des rangs. Sur le Prophète, sa famille, ses Compagnons, les Suivants et ceux qui leur sont liés, la plus pure prière et la paix, dont le parfum s'élève tant qu'une étoile brille ou se couche. Fini par la louange d'Allah Très-Haut et Sa belle assistance. Au nom d'Allah, le Tout Miséricordieux, le Très Miséricordieux. Qu'Allah prie sur notre maître et seigneur Muhammad, sa famille et ses Compagnons, et les salue abondamment. (L'entrée dans la Présence de notre Maître) Je cherche refuge auprès d'Allah, l'Audient, l'Omniscient, contre Satan le maudit. Au nom d'Allah, le Tout Miséricordieux, le Très Miséricordieux. Qu'Allah prie sur notre maître et seigneur Muhammad, l'élu généreux, ainsi que sur sa famille et ses Compagnons. Au nom d'Allah, Lumière de l'ouverture manifeste, Au nom d'Allah, Secret du Livre clair, Au nom d'Allah, Forteresse de la sécurité solide, Au nom d'Allah, Pilier de la religion ferme, Au nom d'Allah, Faveur du Fort, du Secoureur, Au nom d'Allah, Miséricorde du faible et du pauvre, Au nom d'Allah, Bénédiction des ouvreurs, Au nom d'Allah, Don des donateurs, Au nom d'Allah, Grâce des louangeurs, Au nom d'Allah, Butin des reconnaissants, Au nom d'Allah, Langue de ceux qui se souviennent, Au nom d'Allah, Désir des patients, Au nom d'Allah, Volonté de ceux qui aspirent, Au nom d'Allah, Souhait des chercheurs, Au nom d'Allah, Jardins des vertueux, Au nom d'Allah, Suffisance de ceux qui louent, Au nom d'Allah, Refuge de ceux qui fuient, Au nom d'Allah, Asile de ceux qui se réfugient, Au nom d'Allah, Abri des craintifs, Au nom d'Allah, Lampe des connaisseurs, Au nom d'Allah, Sollicitude de ceux qui sont arrivés, Au nom d'Allah, Provision de ceux qui agissent, Au nom d'Allah, Degré des gagnants, Au nom d'Allah, Moyen des repentants, Au nom d'Allah, Grotte de ceux qui se réfugient, Au nom d'Allah, Lien de ceux qui s'appuient, Au nom d'Allah, Retraite des solitaires, Au nom d'Allah, Œuvre des diligents, Au nom d'Allah, Mention de ceux qui sont seuls, Au nom d'Allah, Intimité des isolés, Au nom d'Allah, Proximité de ceux qui se recommandent, Au nom d'Allah, Protection des faibles, Au nom d'Allah, Belle action des bienfaisants, Au nom d'Allah, Voies des guidés, Au nom d'Allah, Invocation des rapprochés, Au nom d'Allah, Intercession des intercesseurs, Au nom d'Allah, Trésor des ascètes, Au nom d'Allah, Fontaine de ceux qui arrivent, Au nom d'Allah, Paradis de ceux qui viennent, Au nom d'Allah, Terme de l'espoir de ceux qui se dirigent, Au nom d'Allah, Meilleur des noms, ni sur terre ni dans le ciel, Au nom d'Allah, Celui avec le nom duquel rien ne nuit sur terre ni dans le ciel, et Il est l'Audient, l'Omniscient, Au nom d'Allah, Commencement de toute chose, Au nom d'Allah, Déterminateur des ombres et de l'ombre après le zénith.

En el nombre de Dios, que saca al muerto del vivo, En el nombre de Dios, el Oyente, el Vidente, a quien nada se asemeja, En el nombre de Dios, Creador de la Tabla 89 y el Cálamo 90, En el nombre de Dios, Formador de los cuerpos y las almas, En el nombre de Dios, Repelente de los males y las calamidades, En el nombre de Dios, Donante de los bienes y las gracias, En el nombre de Dios, Abridor de los tesoros de la generosidad y la munificencia, En el nombre de Dios, Otorgador de las sutilezas de las ciencias y las sabidurías, En el nombre de Dios, se facilitan los asuntos, En el nombre de Dios, se ensanchan los pechos, En el nombre de Dios, se multiplican las recompensas, En el nombre de Dios, comienzan las líneas, En el nombre de Dios, se cruzan los mares, En el nombre de Dios, se iluminan las tumbas, En el nombre de Dios, se busca ayuda en el mundo oculto y manifiesto, En el nombre de Dios, todo gira en torno a los beneficios, En el nombre de Dios, aumentan las buenas obras, En el nombre de Dios, se perdonan las malas acciones, En el nombre de Dios, descienden las bendiciones, En el nombre de Dios, son alabados los movimientos, En el nombre de Dios, soplan las brisas de las inspiraciones, En el nombre de Dios, crecen las obras rectas, En el nombre de Dios, se abren las puertas de los bienes, En el nombre de Dios, se repelen todo tipo de daños, En el nombre de Dios, se perdonan los tropiezos, En el nombre de Dios, son respondidas las súplicas, En el nombre de Dios, son aceptadas las oraciones. En el nombre de Dios, se alivian las crisis, En el nombre de Dios, se corrigen las intenciones, En el nombre de Dios, se repelen las desgracias, En el nombre de Dios, se satisfacen las necesidades, En el nombre de Dios, se elevan los grados 91, En el nombre de Dios, por cuyo mandato se sostienen la tierra y los cielos, En el nombre de Dios, con cuyo nombre nada daña en la tierra ni en el cielo, y Él es el Oyente, el Sabio, En el nombre de Dios, se embellece la palabra, En el nombre de Dios, se disipa la oscuridad, En el nombre de Dios, se guían las criaturas, En el nombre de Dios, se implora la lluvia de las nubes, En el nombre de Dios, se disipan las dudas y las ilusiones, En el nombre de Dios, se curan los daños y las enfermedades, En el nombre de Dios, se perfeccionan el inicio y el final, En el nombre de Dios, se alcanzan la meta y el propósito, En el nombre de Dios, se abren los tesoros de las ganancias, En el nombre de Dios, se facilitan los caminos del éxito, En el nombre de Dios, se hereda el grado de la rectitud, En el nombre de Dios, se manifiestan los resultados del triunfo, En el nombre de Dios, se iluminan los secretos de los cuerpos, En el nombre de Dios, se vivifican las almas nobles, En el nombre de Dios, se elimina el dolor de las heridas, En el nombre de Dios, se rechazan las puntas de las lanzas, En el nombre de Dios, se ahuyentan los caballos del combate, En el nombre de Dios, se calman las tormentas de viento, En el nombre de Dios, se purifican las almas avaras, En el nombre de Dios, se mejoran las lenguas elocuentes, En el nombre de Dios, se obtiene el perdón y la indulgencia, En el nombre de Dios, se endulzan los tiempos de dicha y alegría, En el nombre de Dios, llegan las afluencias de gozo y felicidad, En el nombre de Dios, se disipan las preocupaciones y las tristezas, En el nombre de Dios, se desvanece la intriga del calumniador y del envidioso, En el nombre de Dios, protege a quien lo pronuncia en la mañana y en la tarde, En el nombre de Dios, eleva el rango de su poseedor entre los amados y los nobles de hermoso rostro, En el nombre de Dios, su secreto fluye en los corazones como fluyen las almas en los cuerpos, En el nombre de Dios, muestra la excelencia de quien lo recuerda entre los que recuerdan, y lo engalana con el mejor collar, En el nombre de Dios, con cuyo nombre nada daña en la tierra ni en el cielo, y Él es el Oyente, el Sabio, En el nombre de Dios, para los temerosos hay seguridad, En el nombre de Dios, para los amantes hay complacencia, En el nombre de Dios, para los anhelantes hay embriaguez, En el nombre de Dios, para los apasionados hay señal, En el nombre de Dios, para los que recuerdan hay prueba, En el nombre de Dios, para los devotos hay edificación, En el nombre de Dios, para los amantes hay un diván 92, En el nombre de Dios, para los dueños de los estados espirituales hay autoridad, En el nombre de Dios, para la gente del favor divino hay consuelo, En el nombre de Dios, para la gente del arrebato amoroso hay deambular, En el nombre de Dios, para los arrepentidos hay distinción, En el nombre de Dios, para la gente de los pecados hay perdón, En el nombre de Dios, se apaga la ira del Compasivo, En el nombre de Dios, se debilita la intriga del Demonio, En el nombre de Dios, lo que Dios quiere, no hay fuerza sino en Dios, me refugio en las palabras perfectas de Dios de Su ira y Su castigo, y del mal de Sus siervos, y de las insinuaciones de los demonios, y de que estén presentes, En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso, y que Dios bendiga a nuestro señor y maestro Muhammad y a su familia, En el nombre de Dios, para los lectores hay una llave, para los oyentes hay éxito, para los que recuerdan hay triunfo, para los deseosos hay rectitud, para los creyentes hay arma, para los anhelantes hay ala. En el nombre de Dios, para los amantes hay vino, para los extáticos hay delirio, para los apasionados hay pasión, para los silenciosos hay palabra, para los que hablan hay flechas, para los piadosos hay alimento, para los que se retiran hay ayuno, para los devotos hay oración nocturna, para los seguidores hay imán, para los separados hay orden, para los que se vuelven a Dios hay brida, para los que entran en la Presencia de Dios hay paz, para los polos 93 que han alcanzado la unión hay estación. En el nombre de Dios, con cuyo nombre nada daña en la tierra ni en el cielo, y Él es el Oyente, el Sabio, En el nombre de Dios, para los viajeros espirituales hay camino, En el nombre de Dios, para los devotos hay ascensión, En el nombre de Dios, para los individuos cambiantes hay mezcla, En el nombre de Dios, para la gente de las revelaciones visionarias hay lámpara, En el nombre de Dios, para la gente de las aperturas divinas hay brocado, En el nombre de Dios, para la gente de los arrebatos extáticos hay remedio, En el nombre de Dios, para la gente del esfuerzo espiritual hay favor, para la gente de la paciencia hay guía, para la gente de la confianza hay recaudación, para la gente de la elevación hay conocimiento, para la gente de la recepción hay amistad divina, para la gente de la verificación hay narración, para la gente de la confirmación hay suficiencia, para la gente del éxito hay protección, para la gente del anonimato hay fidelidad, para la gente del ascetismo hay cuidado. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso, En el nombre de Dios, su curso y su ancla, mi Señor es Perdonador, Misericordioso. Di: "En el nombre de Dios", magnificándolo, y serás ante Dios honrado. Di: "En el nombre de Dios", con anhelo, y serás ante Dios favorecido. Di: "En el nombre de Dios", con amor, y aumentarás ante Dios en cercanía. Di: "En el nombre de Dios", con gratitud, y obtendrás ante Dios rango. Di: "En el nombre de Dios", bendiciéndote, recibirás de Dios guía y devoción. Di: "En el nombre de Dios", venerándolo, alcanzarás de Dios alegría y aceptación. Di: "En el nombre de Dios", obedeciéndolo, alcanzarás de Dios favor y dádiva. Di: "En el nombre de Dios", sin pretensión, te salvarás de toda prueba y desgracia. En el nombre de Dios, lo que Dios quiere, no hay fuerza sino en Dios, En el nombre de Dios, lo que Dios quiere, nadie trae el bien sino Dios, En el nombre de Dios, lo que Dios quiere, nadie aparta el mal sino Dios, En el nombre de Dios, lo que Dios quiere, toda gracia viene de Dios, Lo que Dios quiere, todo el bien está en la mano de Dios, Lo que Dios quiere, nadie aparta el mal sino Dios, Lo que Dios quiere, la victoria viene de Dios, Lo que Dios quiere, la ayuda viene de Dios, Lo que Dios quiere, la guía viene de Dios, Lo que Dios quiere, la felicidad viene de Dios, Lo que Dios quiere, la complacencia viene de Dios, Lo que Dios quiere, la aceptación viene de Dios, Lo que Dios quiere, el éxito viene de Dios, Lo que Dios quiere, la inspiración viene de Dios, Lo que Dios quiere, el entendimiento viene de Dios, Lo que Dios quiere, el conocimiento viene de Dios, Lo que Dios quiere, el que envía viene de Dios, Lo que Dios quiere, la quietud viene de Dios, Lo que Dios quiere, el temor viene de Dios, Lo que Dios quiere, la cercanía viene de Dios, Lo que Dios quiere, la rectitud viene de Dios, Lo que Dios quiere, el éxito viene de Dios, Lo que Dios quiere, la atracción viene de Dios.

ما شاء الله, el impulso viene de Dios, ما شاء الله, la respuesta viene de Dios, ما شاء الله, la súplica viene de Dios, ما شاء الله, el beneficio viene de Dios, ما شاء الله, el daño viene de Dios, Di: "No poseo para mí mismo ni beneficio ni daño, excepto lo que Dios quiera". ما شاء الله, el pudor viene de Dios, ما شاء الله, la cortesía viene de Dios, ما شاء الله, la perfección viene de Dios, ما شاء الله, el favor viene de Dios, ما شاء الله, la rectitud viene de Dios, ما شاء الله, la contracción viene de Dios, ما شاء الله, la expansión viene de Dios, ما شاء الله, la delegación viene de Dios, ما شاء الله, la sumisión viene de Dios, ما شاء الله, la atracción viene de Dios, ما شاء الله, el arrebato viene de Dios, ما شاء الله, la toma viene de Dios, ما شاء الله, la dádiva viene de Dios, ما شاء الله, la facilidad viene de Dios, ما شاء الله, la dificultad viene de Dios, ما شاء الله, el perdón viene de Dios, ما شاء الله, la indulgencia viene de Dios, ما شاء الله, la gracia viene de Dios, ما شاء الله, el agradecimiento viene de Dios, ما شاء الله, la escrupulosidad viene de Dios, ما شاء الله, el contentamiento viene de Dios. ما شاء الله, la protección viene de Dios, ما شاء الله, la salud viene de Dios, ما شاء الله, la enfermedad viene de Dios, ما شاء الله, la victoria viene de Dios, ما شاء الله, el honor viene de Dios, ما شاء الله, no hay fuerza sino en Dios, ما شاء الله, los corazones están en la mano de Dios, ما شاء الله, las frentes están en la mano de Dios, ما شاء الله, el movimiento está en la mano de Dios, ما شاء الله, la obediencia es para Dios, ما شاء الله, la riqueza está en Dios, ما شاء الله, la confianza está en Dios, ما شاء الله, la manifestación es por Dios, ما شاء الله, la fuerza es por Dios, ما شاء الله, el cuidado es por Dios, ما شاء الله, el amor es por Dios, ما شاء الله, el odio es por Dios, ما شاء الله, la inclinación es hacia Dios, ما شاء الله, la dependencia es en Dios, ما شاء الله, la creación es la familia de Dios, ما شاء الله, los siervos son siervos de Dios, ما شاء الله, el favor es de Dios, ما شاء الله, el reino es de Dios, ما شاء الله, el poder es de Dios, ما شاء الله, la aniquilación es para Dios, ما شاء الله, la ausencia está en Dios, ما شاء الله, la inmersión está en Dios, ما شاء الله, el retorno es hacia Dios, ما شاء الله, la orientación es hacia Dios, ما شاء الله, la elevación es por Dios, ما شاء الله, la adoración es para Dios, ما شاء الله, la sinceridad es para Dios, ما شاء الله, la certeza está en Dios, ما شاء الله, la confianza está en Dios, ما شاء الله, la firmeza está en Dios, ما شاء الله, el desapego es hacia Dios, ما شاء الله, el refugio es hacia Dios, ما شاء الله, la necesidad es hacia Dios, ما شاء الله, la huida es hacia Dios, ما شاء الله, la protección es por Dios, ما شاء الله, el asimiento es por Dios, ما شاء الله, la suficiencia está en Dios, pues Dios te bastará contra ellos, y Él es el Oyente, el Sabio. Ciertamente, he dirigido mi rostro hacia Quien creó los cielos y la tierra, como hanif 94, y no soy de los asociadores. En el nombre de Dios, ما شاء الله fue, y lo que no quiso no fue. Testifico que Dios es sobre toda cosa Poderoso, y que Dios abarca toda cosa en conocimiento y ha contado toda cosa en número. En el nombre de Dios, y por Dios, y de Dios, y hacia Dios, y en Dios confíen los creyentes. En el nombre de Dios, y por Dios, y de Dios, y hacia Dios, y en Dios, y no hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Grandioso. ¡Señor nuestro! Creemos en lo que has revelado y seguimos al Mensajero; inscríbenos, pues, entre los testigos. ¡Señor nuestro! Ciertamente hemos oído a un pregonero que llama a la fe: "Creed en vuestro Señor", y hemos creído. ¡Señor nuestro! Perdónanos, pues, nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y haznos morir con los justos. ¡Señor nuestro! No desvíes nuestros corazones después de habernos guiado, y concédenos de Tu parte una misericordia; ciertamente, Tú eres el Dador. Ha Mim 95. Por el Libro claro 96. Ciertamente, lo hemos revelado en una noche bendita 97; ciertamente, somos amonestadores. Ha Mim. La revelación del Libro proviene de Dios, el Poderoso, el Sabio. Ciertamente, en los cielos y la tierra hay signos para los creyentes. Ha Mim. La revelación del Libro proviene de Dios, el Poderoso, el Sabio. No hemos creado los cielos y la tierra y lo que hay entre ellos sino con la verdad. Ta Ha 98. No hemos revelado el Corán para que seas desdichado, sino como un recordatorio para quien teme. Ya Sin 99. Por el Corán sabio. Ciertamente, tú eres de los enviados, en un camino recto. Sad 100. Por el Corán que contiene la amonestación. Qaf 101. Por el Corán glorioso. Nun 102. Por el cálamo y lo que escriben. Tú, por la gracia de tu Señor, no eres un loco. Y ciertamente, para ti hay una recompensa ininterrumpida. Y ciertamente, posees un carácter grandioso. ¡Oh Dios! Bendice a nuestro señor Muhammad y a su hermano Gabriel 103, ceñido de luz, y mensajero del Señor de los mundos, y pavo real de los ángeles cercanos. ¡Oh Dios! Bendice a nuestro señor Muhammad y a la familia de nuestro señor Muhammad, como bendijiste a nuestro señor Abraham y a la familia de nuestro señor Abraham; y bendice a nuestro señor Muhammad y a la familia de nuestro señor Muhammad, como bendijiste a nuestro señor Abraham y a la familia de nuestro señor Abraham, en los mundos; ciertamente, Tú eres el Alabado, el Glorioso. La paz sea contigo, oh Profeta, y la misericordia de Dios y Sus bendiciones. ¡Oh Dios! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham; ciertamente, Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Oh Dios! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham; ciertamente, Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Oh Dios! Ten misericordia de Muhammad y de la familia de Muhammad, como tuviste misericordia de Abraham y de la familia de Abraham; ciertamente, Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Oh Dios! Sé benévolo con Muhammad y con la familia de Muhammad, como fuiste benévolo con Abraham y con la familia de Abraham; ciertamente, Tú eres el Alabado, el Glorioso.

Sobre Ibrahim, ciertamente Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Oh, Allah! Bendice a Muhammad y a la familia de Muhammad, como bendijiste a Ibrahim y a la familia de Ibrahim; ciertamente Tú eres el Alabado, el Glorioso. ¡Oh, Allah! Concédenos el agradecimiento por la gracia, engalánanos con el manto de la infalibilidad, otórganos la lengua de la sabiduría 104, afirma nuestros pies en la alfombra del servicio, aparta de nosotros los obstáculos de la aflicción, no nos pruebes en nosotros mismos, nuestra religión, nuestros hijos y nuestras riquezas con malos acontecimientos y vicisitudes del tiempo, ni con la brusquedad del castigo. ¡Oh, Allah! Protégenos de las calamidades del alma 105, sálvanos de los naufragios de los estados satánicos, purifica nuestros secretos de las cavilaciones de las necedades humanas y de las densidades de los velos tenebrosos, inscríbenos en el reino de esa filiación muhammadiana 106, danos de beber de las copas del amor muhammadiano por mano de la señoría mustafawiana 107, colócanos bajo la sombra del árbol profético y bajo el cuidado de la soberanía mawlawiana 108, por Tu favor y generosidad, ¡Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos, Oh, Señor de los mundos! Gloria a Quien iluminó los corazones de los amantes con las luces del amor, quemó sus apegos con los fuegos de la atracción 109, refrescó sus secretos con la frescura de la bebida, hizo navegar sus naves con los vientos de la cercanía, (ilegible) sus velas de las tormentas del terror, protegió sus lados de los torbellinos de las preocupaciones y las penas, grabó en sus páginas los significados de los Nombres y Atributos, los hizo manifestaciones de las luces de las manifestaciones y las bellezas, llenó sus rincones con los secretos de las ciencias racionales y transmitidas, los informó de las sutilezas de las realidades particulares y universales, hizo girar sus cielos luminosos con el secreto de Su poder, engastó sus estados espirituales con las joyas de Su sabiduría, iluminó sus confines de fe con las luces de Su conocimiento, sumergió sus secretos humanos con los dones de Su misericordia, hundió sus pensamientos de excelencia en los mares de Su Unicidad, vistió sus secretos divinos con la gloria de Su Eternidad y la majestad de Su Subsistencia, hizo brillar sus luces samadiánicas 110 con el resplandor de Su Grandiosidad y Su Omnipotencia, fijó sus montañas rahmánicas 111 en el espacio de Su Deseo y Su Temor, eligió a sus gentes y los escogió para Su Presencia, los honró con la esencia de Su servidumbre, soltó sus lenguas con alabanza y agradecimiento, los despertó al reconocimiento del derecho de Su Señorío, los instaló en la alfombra de la cercanía y la proximidad por Su favor y gracia, y los llamó: «¡Oh, Mis amados! ¡Oh, Mis escogidos! ¡Oh, Mis amigos! Disfrutad de la contemplación de Mi rostro generoso, apreciad lo que os he concedido del deleite eterno. Yo soy el Perdonador, el Misericordioso, el Tolerante, el Generoso; soy más misericordioso con el pecador y paso por alto al rebelde, y no lo castigo por la multitud de sus crímenes y la enormidad de su falta. ¡Gloria a Ti! No hay más dios que Tú, bendito y exaltado seas, Oh, Dueño de la Majestad y la Generosidad, Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos, Oh, Señor de los mundos». Gloria al Abridor de los candados, gloria al Acercador de la unión, gloria al Facilitador de los hombres, gloria al Reformador de los estados, gloria al Originador de los terrores, gloria al Enriquecedor de la súplica, gloria al Enviador de los profetas y las misiones, gloria al Extensor de la tierra y su fijador con las montañas, gloria al Grande, el Altísimo, gloria al Dueño del Poder y la Majestad. ¡Gloria a Ti! En verdad, fui de los injustos. Santísimo, Santísimo, Santísimo, Santísimo, Señor de los ángeles y del Espíritu 112. Has llenado los cielos con poder y omnipotencia, Te has fortalecido con el poder, Te has singularizado con la unicidad y has sometido a los siervos con la muerte. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, en Tu perdón de Tu castigo, y en Ti de Ti. No puedo alabarte suficientemente; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. Gloria a Allah, alabanza a Allah, no hay más dios que Allah, Allah es el más Grande, y no hay fuerza ni poder sino en Allah, el Altísimo, el Inmenso. Gloria a Allah en número de lo que sabe, en peso de lo que sabe, en plenitud de lo que sabe. Gloria a Allah al atardecer y al amanecer. Suya es la alabanza en los cielos y la tierra, y al anochecer y al mediodía. Gloria a Allah y alabanza a Él, gloria a Allah el Inmenso, gloria a Allah y alabanza a Él, gloria a Allah el Generoso, gloria a Allah y alabanza a Él, gloria a Allah el Tolerante. Estoy complacido con Allah como Señor, con el Islam como religión, y con nuestro señor Muhammad (que Allah lo bendiga y le conceda paz) como Profeta y Mensajero. ¡Oh, Allah! Realízame con las realidades de la fe, líbrame de las ataduras de la prueba, sálvame de las artimañas del demonio, protégeme de las maquinaciones del tiempo y de las causas del abandono, guárdame del falso testimonio y de la calumnia, preserva mis miembros de las enfermedades de la mentira, la traición, la incredulidad, la inmoralidad y la desobediencia, purifícame de las necedades humanas en secreto y en público, vísteme con las vestiduras de la complacencia y la satisfacción, derrama sobre mí los mares del favor y la generosidad, hazme presenciar las estaciones de la gente del bien y de los grandes de los secretos eminentes, mírame con el ojo de Tu bondad y trátame con el perdón y el indulto, cúbreme con Tu hermoso velo y no expongas mi secreto entre los seres queridos, la familia y los vecinos, santifica mi espíritu cuando muera con los agraciados de entre los profetas, los veraces, los mártires y los justos en los paraísos de los jardines, por Tu favor y generosidad, ¡Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos, Oh, Señor de los mundos! ¡Oh, Allah! Introdúceme en la presencia de los santos y los justos, distíngueme con la particularidad de los veraces perfectos, vísteme con el atuendo de los humildes y los sumisos, engaláname con las joyas de los temerosos y los modestos, concédeme el rango de los sabios que obran, provéeme con la determinación de los polos 113 que han alcanzado, hazme llegar a las fuentes de los individuos 114 triunfadores, y colócame con ellos en el lugar estable de Tu misericordia, ¡Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos, Oh, Señor de los mundos! Señor, introdúceme en la presencia de la alegría y coróname con la corona del esplendor y la luz. Señor, introdúceme en la presencia de los libres y purifícame de la mancha de los extraños. Señor, introdúceme en la presencia de los puros y concédeme el rango de los escogidos y los buenos. Señor, introdúceme en la presencia de los recuerdos y obsequiame con los dones de los secretos. Señor, introdúceme en la presencia de los grandes campeones y hazme descender en las moradas de los justos. Señor, introdúceme en la presencia del cuidado y el orgullo, y cíñeme con las espadas de la gloria y la victoria. Señor, introdúceme en la presencia del Profeta escogido y haz brillar sobre mí los soles de las aperturas y las luces. Señor, introdúceme en la presencia de la unión y hazme de la gente de la cercanía y la conexión. Señor, introdúceme en la presencia de los sustitutos 115 y hazme de la gente de la intimidad y la confianza. Señor, introdúceme en la presencia de los polos y guíame por los caminos de la rectitud. Señor, introdúceme en la presencia de las estacas 116 y hazme una misericordia para los siervos. Señor, introdúceme en la presencia de los individuos y extiéndeme con abundantes auxilios. Señor, introdúceme en la presencia de los lugares elevados 117 y engaláname con la perfección de los atributos. Señor, introdúceme en la presencia de los nobles y hazme de la gente de la justicia y la equidad. Señor, introdúceme en la presencia de los cercanos y hazme de Tus siervos temerosos. Señor, introdúceme en la presencia de los veraces y hazme de Tus siervos realizados. Señor, introdúceme en la presencia de los benefactores y hazme de Tus siervos agraciados. Señor, introdúceme en la presencia de los sinceros y hazme de Tus siervos honrados. Señor, introdúceme en la presencia de los adscritos y hazme de Tus siervos que cuentan con recompensa.

¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los gnósticos (al-ʿārifīn) y hazme de entre Tus siervos perfectos (al-kāmilīn). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los temerosos (al-jāʾifīn) y hazme de entre Tus siervos arrepentidos (al-tāʾibīn). ¡Introdúceme, pues, en la presencia (ḥaḍrat) de los obedientes (al-ṭāʾiʿīn) y hazme de entre Tus siervos que se postran y se inclinan (al-sājidīn al-rākiʿīn)! ¡Señor mío! Introdúceme con una introducción veraz (mudkhal ṣidq) y sácame con una salida veraz (mukhraj ṣidq), y concédeme, de Tu parte (min ladunka), un poder auxiliador (sulṭānan naṣīran). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los itinerantes (al-sālikīn) y hazme de entre Tus siervos devotos (al-nāsikīn). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los atraídos (al-majdhūbīn) y hazme de entre Tus siervos amados (al-maḥbūbīn). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de la generosidad (al-karam) y extiéndeme con gracias abundantes (sawābigh al-niʿam). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de la intimidad (al-uns) y fortaléceme con el Espíritu Santo (rūḥ al-qudus). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los dichosos (al-suʿadāʾ) y hazme descender en las moradas de los mártires (manāzil al-shuhadāʾ). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de los nobles (al-nuqabāʾ) y hazme descender en las moradas de los selectos (manāzil al-nujabāʾ). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de Tu Majestad (jalālika) y embriáganme en los mares de Tu Belleza (buḥūr jamālika). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de Tu Santidad (qudsika) y purifícame en la alfombra de Tu Intimidad (bisāṭ unsika). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de Tus amigos (awliyāʾika) y hónrame con la generosidad de Tus elegidos (karāmat aṣfiyāʾika). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de Tus piadosos (atqiyāʾika) y vísteme con los ropajes de Tus amados (khilaʿ aḥibbāʾika). ¡Señor mío! Introdúceme en la presencia (ḥaḍrat) de Tus compañeros de asamblea (julasāʾika) y resucítame en el grupo de Tus Mensajeros y Profetas (zumrat rusulika wa-anbiyāʾika). ¡Señor mío! Introdúceme en el mar de Tu amor (baḥr maḥabbatika) bajo el atributo de la aniquilación (al-fanāʾ) de todo otro que no seas Tú y del desprendimiento absoluto (al-tajrīd), y fortaléceme en ello con la sinceridad de la intención (ṣidq al-niyya), la pureza de intención (al-ikhlāṣ) y la perfección de la unicidad (kamāl al-tawḥīd). Reúnenos a Ti en la alfombra de la contemplación (bisāṭ al-mushāhada) y protégeme con Tu protección señorial (ʿiṣmatika al-rabbāniyya) de los accidentes de las dudas (ʿawāriḍ al-shukūk) y la vacilación (al-tardīd). Sácame del mar de la aniquilación (baḥr al-fanāʾ) bajo el atributo de la permanencia (al-baqāʾ) hasta que sea permanente (bāqiyan) Contigo mediante la contemplación de la Belleza de Tu Esencia (jamāl dhātika) y la Perfección de Tus Atributos (kamāl ṣifātika), de modo que no quede conmigo otro que no seas Tú, y no vea, ni oiga, ni sienta sino por Ti, y no reciba sino de Ti (wa lā ākhudhu illā ʿanka). (79) Y vísteme con las luces de la soberanía de Tu Gloria (anwār sulṭanat ʿizzatika) la camisa de la rectitud (qamīṣ al-istiqāma). Embellece mi rostro, de entre Tus amados, con los testimonios del favor y la generosidad (shawāhid al-minna wa-l-karāma). Protégeme de los asaltos de las naturalezas psíquicas (ṭawāriq al-khalāʾiq al-nafsāniyya). Haz que Tu amor y el amor de Tu Profeta sean para mí emblema y señal (shiʿāran wa ʿalāma). Purifícame de las pasiones ocultas (al-shahawāt al-jafiyya) y hazme de aquellos a quienes acompañaste con la seguridad (al-salāma) y de quienes levantaste la censura (al-malāma). Ciñeme con la espada de Tu cuidado (sayf ʿināyatika). Ocúpate de mí con Tu protección y custodia (ḥifẓika wa riʿāyatika). Concédeme, de Tu parte (min ladunka), un poder auxiliador (sulṭānan naṣīran). ¡Oh Dios! Fortaléceme en el viaje y en la residencia (al-riḥla wa-l-iqāma). Despoja para mí las vestiduras de Tu afecto (ḥulal mawaddatika). Derrama sobre mí las lluvias de Tu misericordia (shanābīb raḥmatika). Purifícame con aquellos sobre quienes derramaste Tus gracias en las alturas de los Paraísos (aʿālī al-farādīs) y en las explanadas de la Resurrección (ʿaraṣāt al-qiyāma), por Tu favor y generosidad, ¡oh, el más Misericordioso de los misericordiosos (arḥam al-rāḥimīn), Señor de los mundos (yā rabb al-ʿālamīn)! ¡Oh Dios! Vísteme con el manto de Tu diversificación (libās talwīnika). Afirma mi pie en el grado de Tu establecimiento (darajat tamkīnika). Señálame en la presencia de Tu designación (ḥaḍrat taʿyīnika). Haz fluir sobre mi lengua las joyas de Tus descensos e inspiraciones (jawāhir tanzalātika wa talqīnika). Vivifícame conforme a Tu tradición (sunnatika) y hazme morir sobre Tu religión (dīnika). Sella nuestros plazos con la dicha (al-saʿāda). Haz alcanzar en Ti nuestra esperanza y nuestras aspiraciones (rajāʾanā wa āmālanā). No defraudes nuestra confianza en Ti, ¡oh Generoso (yā Karīm)! Ten misericordia de nosotros con Tu misericordia, ¡oh Misericordioso (yā Raḥīm)! Inclínate hacia nosotros con Tu generosidad y Tu perdón, ¡oh Compasivo (yā Raʾūf), oh Tierno (yā ʿAṭūf), oh Tolerante (yā Ḥalīm), oh, el más Misericordioso de los misericordiosos (yā arḥam al-rāḥimīn)! ¡Oh Dios! Sumérgeme en el mar de Tu Unicidad (baḥr aḥadiyyatika). Líbrame con la pureza de Tu servidumbre (khāliṣ ʿubūdiyyatika). Llena mi corazón con las luces de Tu Misericordia (anwār raḥmūtiyyatika). Suelta mi lengua con el reconocimiento del derecho de Tu Señorío (al-iʿtirāf bi-ḥaqq rubūbiyyatika). Somete mi alma con el dominador de Tu Omnipotencia (qahramān jabarūtiyyatika). Humilla mis miembros con la majestad de Tu Inmensidad (haybat ʿaẓamūtiyyatika). (80) Purifica mis pensamientos en los jardines de Tu Deseo (riyāḍ raghabūtiyyatika). Guarda mis estados con los secretos de Tu Subsistencia (asrār qayyūmiyyatika). Cubre mis apariencias y mis interioridades con la gloria de Tu Eternidad (ʿizz daymūmiyyatika). Protege las fuentes de mi decreto y mi voluntad de los asaltos de la desobediencia a Ti (ṭawāriq maʿṣiyyatika). Hazme presenciar las estaciones de Tus amigos (mashāhid awliyāʾika). Introdúceme en la presencia de Tus elegidos (ḥaḍrat aṣfiyāʾika). Hazme descender en las moradas de la proximidad y el acercamiento (manāzil al-dunūw wa-l-iqtirāb) en la alfombra de Tu Amabilidad (bisāṭ maḥbūbiyyatika). Elimina los intermediarios entre Tú y yo. Enriquéceme con Ti de lo que está por encima de los elementos simples (mā fawq al-basāʾiṭ). Háblame cara a cara (mushāfahatan) y no pongas entre Tú y yo un velo (ḥājib) que me impida escuchar Tu discurso (khiṭābika), ni un impedimento (māniʿ) que me impida recibir Tu respuesta (jawābika), ¡oh, el más Misericordioso de los misericordiosos (yā arḥam al-rāḥimīn), Señor de los mundos (yā rabb al-ʿālamīn)! ¡Señor mío! Refrigera mi pecho con la frescura de la complacencia y la sumisión (bardi al-riḍā wa-l-taslīm). Afirma mi pie sobre la Vía Recta (al-ṣirāṭ al-mustaqīm). Guíame por el camino de Tu religión recta (nahj dīnika al-qawīm). Purifícame de todo atributo censurable (waṣf dhamīm). Sácame, con la luz de Tu conocimiento (nūr maʿrifatika), de las tinieblas de las dudas y las ilusiones (ẓalām al-shukūk wa-l-tawhīm). Protégeme con las sutilezas de Tus evocaciones (laṭāʾif adhkārika) de las maquinaciones del demonio maldito (makāyid al-shayṭān al-rajīm). Elévame, con Tu cuidado (ʿināyatika), en las escalas del señorío y la honra (madārij al-siyāda wa-l-takrīm). Concédeme las perlas de los beneficios de las ciencias y los secretos del juicio (farāʾid fawāʾid al-ʿulūm wa asrār al-taḥkīm). Siéntame entre Tus amados en el trono de la majestad y la exaltación (kursī al-jalāla wa-l-taʿẓīm). Goza con la contemplación de Tu rostro generoso (al-naẓar ilā wajhika al-karīm). Obsequiame con los regalos de Tu bien universal (tuḥaf khayrika al-ʿamīm). Hónrame con Tu complacencia (riḍāka) y hazme de aquellos que vienen a Ti con un corazón sano (qalb salīm). Favoreceme con la intercesión de Tu Amado, nuestro Señor Muhammad (ṣallā Allāhu ʿalayhi wa sallam), en las dos moradas (al-dārayn). Hazme de los herederos del Jardín de la Delicia (warathat jannat al-naʿīm). Acéptame con Tu perdón y Tu indulgencia (ʿafwika wa maghfiratika) y no me tomes (81) por la falta reciente ni antigua (al-dhanb al-ḥadīth wa-l-qadīm). ¡Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos (yā arḥam al-rāḥimīn)! ¡Oh, el más Generoso de los generosos (yā akram al-akramīn)! ¡Oh, Señor de los mundos (yā rabb al-ʿālamīn)! ¡Oh Dios! Hazme de aquellos cuyas almas se purificaron de la impureza de las naturalezas humanas (lawth al-ṭabāʾiʿ al-bashariyya) y de las sutilezas de los defectos (daqāʾiq al-ʿilalāt); cuyos secretos se volvieron puros de la mancha de las pasiones psíquicas (latkh al-shahawāt al-nafsāniyya) y de las mezclas de las ambigüedades (shawāʾib al-shubuhāt); cuyos espíritus se santificaron de detenerse en las apariencias de los signos (ẓawāhir al-āyāt) y en los apegos de los milagros (ʿalāʾiq al-karāmāt). Así, se volvieron buenos con la bondad de las confidencias (ṭīb al-munājāt), se sintieron íntimos con la intimidad de las purificaciones y las cercanías (uns al-muṣāfāt wa-l-mudānāt), se embriagaron con el vino de la contemplación y las interacciones (mudām al-mushāhada wa-l-muʿāmalāt), despertaron con las luces de las conversaciones y los coloquios (anwār al-muḥādathāt wa-l-mukālamāt), volaron con las alas del anhelo y el amor (ajniha al-shawq wa-l-maḥabba) hacia las luces de la Belleza de la Esencia y la Perfección de los Atributos (anwār jamāl al-dhāt wa kamāl al-ṣifāt). Así, sus visiones interiores se iluminaron con las luces de Su testimonio (anwār shuhūdihi), sus espíritus nadaron en los mares de Sus conocimientos y las realidades de Su existencia (biḥār maʿārifihi wa ḥaqāʾiq wujūdihi), los aromas del almizcle de su amor (nawāfiḥ misk maḥabbatihim) exhalaron por los horizontes, y la brisa de su bondad (nasīm ṭībihim) se difundió en los manantiales de las bebidas y las copas de los sabores (manāhil al-mashārib wa kuʾūs al-adhwāq). Así, los universos se volvieron buenos por la bondad de sus alientos señoriales (anfāsihim al-rabbāniyya), los espacios se perfumaron con el aroma de sus soplo misericordiosos (shadhā nafaḥātihim al-raḥmāniyya). Sopló sobre ellos el viento de la reunión (rīḥ al-shaml) y llevó sus alientos a la presencia de Su unión (ḥaḍrat wiṣālihi), porque ellos son los jardines de la Belleza de la Verdad (riyāḍ jamāl al-ḥaqq), el lugar de los alientos del Misericordioso (anfās al-raḥmān) y las manifestaciones de Su Perfección (maẓāhir kamālihi). ¡Hazme descender, oh Dios, en sus moradas (manāzilahum), introdúceme en sus entradas (madākhilahum), hazme presenciar sus estaciones (mashāhidahum), hazme llegar a sus manantiales (mawāridahum)! Esos son el partido de Dios (ḥizb Allāh). ¡Ciertamente, el partido de Dios son los triunfadores (al-mufliḥūn)! (82) ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh), Quien nos guió a esto, y no habríamos sido guiados si Dios no nos hubiera guiado! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh), Quien nos favoreció sobre muchos de Sus siervos creyentes! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh), Quien cumplió Su promesa y nos hizo heredar la tierra, para establecernos en el Jardín donde queramos! ¡Qué excelente es la recompensa de los que obran (ajr al-ʿāmilīn)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh), Quien apartó de nosotros la tristeza! ¡Ciertamente, nuestro Señor es Indulgente, Agradecido (ghafūr shakūr)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que se dirige a su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que busca a su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que conoce a su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que se detiene en la puerta de su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que regresa a su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que se refugia en su Señor (mawlāhu)! ¡Alabado sea Dios (al-ḥamdu li-llāh) y las gracias sean para Dios (al-shukru li-llāh)! ¡No fracasa el siervo que se vuelve hacia su Señor (mawlāhu)!

Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que eleva su necesidad a su Señor. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que se refugia en Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que se aferra a Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que busca la victoria en Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que implora auxilio a Dios. 83 Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que se encomienda a Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que se apoya en Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que confía su asunto a Dios. Alabado sea Dios y agradecido sea Dios, nunca fracasa un siervo que confía en lo que hay junto a Dios. ¡Señor mío, colócanos en Tu vecindad, y aparta de nosotros la mano de Tus malvados! ¡Señor mío, colócanos en Tu protección inexpugnable, y socórrenos con Tu sutil favor rápido! ¡Señor mío, colócanos en Tu fortaleza inexpugnable, fortalécenos con las ciencias de la certeza, e introdúcenos en Tu resguardo seguro y en Tu augusto dominio fuerte y sólido; trátanos con Tu máxima complacencia, obsérvanos con el ojo de Tu cuidado, y encárgate de nosotros con Tu protección y amparo en todo momento y tiempo! Que Dios bendiga a nuestro señor Muhammad, el veraz, el fiel, el puro, el inmaculado, el obedecido, el firme, y a su familia, los buenos y puros, a sus esposas, las virtuosas madres de los creyentes, y a su descendencia, los purísimos y benditos, y a sus compañeros, los sabios que obran, y les conceda abundante paz, buena y repetida hasta el Día del Juicio. ¡Alabado sea Dios, Señor de los mundos! ¡Señor mío, concédeme un arrepentimiento con el que borres mis pecados, pues Tú eres Dueño del perdón! ¡Oh Señor, afirma nuestro corazón para siempre en las obediencias, la unicidad y la fe! 84 ¡Oh Señor, otorga el perdón por todas las faltas y líbrame de la ira y la privación! ¡Oh Señor, mi esperanza, sáciame con Ti de los demás, pues Tú nos bastas sin los hermanos! ¡Oh Señor, Dueño de los señores, sálvame de la tentación de la tiranía y el abandono! ¡Oh Señor, purifica nuestro corazón de la hipocresía, la duda, la asociación y la desobediencia! ¡Oh Señor, Tú eres el Dueño de la Majestad y la Altura, el Poder, la Generosidad y el Dominio! ¡Oh Señor, nuestra alma se ha angustiado y la tierra se me ha estrechado, ¿quién me dará seguridad? ¡Oh Señor, Tu perdón supera la multitud de mi pecado, pues Tú, oh Dueño de la generosidad, eres el Perdonador! ¡Oh Señor, sálvame de las aflicciones y termina mis años a salvo de los enemigos y del demonio! ¡Oh Señor, ilumina nuestro corazón para que no veamos en el cosmos sino a Ti con certeza! ¡Oh Señor, Dueño de los señores, humíllame por Tu generosidad, por la santidad del Corán! ¡Oh Señor, no expongas el secreto de Tu siervo y cúbrelo el día de la exposición y la balanza! ¡Oh Señor, por el Guía fiel, Muhammad, el mejor de las criaturas, concédenos seguridad! ¡Oh Señor, bendícelo a él, a los compañeros y a la noble familia, lunas de cada tiempo! 85 En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Que Dios bendiga a nuestro señor y maestro Muhammad, a su familia y a sus compañeros, y les conceda mucha paz. (El Hizb 118 de las Súplicas de Clemencia con las Sutilezas de los Recuerdos Luminosos) Este hizb 118 lo estaba recitando una noche, en la última parte de la noche, sentado sobre la alfombra de la humildad y la necesidad, extendiendo las palmas de la súplica y la angustia hacia la misericordia de nuestro Señor, el Poderoso, el Perdonador. Entonces brilló sobre mí un relámpago de luces divinas, y soplaron sobre mí brisas de secretos de la Unicidad, que atrajeron los mundos de mi secreto hacia la mención de súplicas de clemencia y sutilezas de recuerdos luminosos, que el emisario del mundo invisible hizo descender sobre la luminosidad de mi corazón, y las grabó el flujo del secreto en la esencia de mi mundo oculto. Y digo: «Me refugio en Dios, el Oyente, el Sabio, del demonio maldito. Y aquellos que, cuando cometen una obscenidad o se perjudican a sí mismos, recuerdan a Dios y piden perdón por sus pecados —¿y quién perdona los pecados sino Dios?— y no persisten en lo que hicieron, a sabiendas. Esos, su recompensa es el perdón de su Señor y jardines por debajo de los cuales corren los ríos, donde serán inmortales. ¡Qué excelente recompensa para los que obran! Y no menospreciéis 86 el bien que hagáis para vosotros mismos, pues lo encontraréis junto a Dios como algo mejor y de mayor recompensa. Y pedid perdón a Dios; ciertamente, Dios es Perdonador, Misericordioso.» Luego dirás: «Pido perdón a Dios» cien veces. Y después: «Oh Dios, Te pido por la mejor de las súplicas, por Tus nombres más amados y más generosos para Ti, y por lo que nos has agraciado con nuestro señor Muhammad, nuestro Profeta —que Dios lo bendiga y le conceda paz—, con quien nos salvaste del extravío, y nos ordenaste bendecirlo, e hiciste de nuestra bendición sobre él un grado, una expiación, un favor y una dádiva de Tu concesión. Así que Te invoco, engrandeciendo Tu mandato, siguiendo Tu recomendación, y esperando Tu promesa, por lo que amas para nuestro Profeta —que Dios lo bendiga y le conceda paz— en el cumplimiento de su derecho antes que nosotros, pues creímos en él, lo confirmamos y seguimos la luz que fue revelada con él. Y Tú dijiste —y Tu palabra es la verdad—: «Ciertamente, Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh vosotros que creéis, bendecidlo y saludadlo con paz!» Y ordenaste a los siervos bendecir a su Profeta como una obligación que prescribiste y les ordenaste. Así que Te pedimos...»

Por la majestad de Tu rostro y la luz de Tu grandeza, y por lo que Te has impuesto a Ti mismo de bendecir Tú y Tus ángeles a nuestro señor Muhammad, Tu siervo, Mensajero, Profeta, elegido y escogido de entre Tu creación, con la mejor bendición que hayas concedido a nadie de Tu creación. En verdad, Tú eres el Alabado, el Glorioso. Luego di: Oh Allah, bendice a nuestro señor Muhammad, Tu siervo y Mensajero, Tu elegido y guía, con una bendición que eleve por ella los grados de la sinceridad y alcance por ella la meta de la distinción, y a su familia y compañeros, y concédeles paz, en número de lo que abarca Tu conocimiento y cuenta Tu Libro 119 y traza Tu pluma, en difusión. Y después, el Nombre de la Majestad 120 quinientas veces, y al inicio de cada centena: Muhammad es el Mensajero de Allah, que Allah lo bendiga y le conceda paz. Y esto debe ser con orden y calma, presencia de corazón y concentración de la intención, porque el espíritu está en la alfombra de la misericordia, y con perseverancia en la vergüenza, sinceridad de intención, buen comportamiento y respeto a lo sagrado. Después de ello, di: Di: Allah, luego déjalos en su discusión jugando 121. Luego menciona el Nombre de la Majestad, que es Allah, mil veces, y di después: Allah, no hay más dios que Él, el Viviente, el Sustentador. Y esto debe ser con sinceridad y certeza, y orientación hacia la Presencia de nuestro Señor, el Fuerte, el Ayudante, y anhela lo que te llegue de las brisas de la cercanía y las luces de la victoria manifiesta. Luego, la mención del Nombre de la Majestad por segunda vez mil veces, y después: Allah, no hay más dios que Él, en Él me encomiendo y Él es el Señor del Trono inmenso. Y esto debe ser con voz baja y embriaguez del espíritu en el mundo superior, y elevación de la intención hacia la estación de la distancia de dos arcos o menos 122. Luego menciona el Nombre de la Majestad por tercera vez mil veces, y después: Allah, no hay más dios que Él, y en Allah que se encomienden los creyentes. Y esto debe ser con voz elevada y ardor del anhelo, y absorción del espíritu en la comprensión de los significados de las ciencias de la Esencia y las sutilezas de los secretos del gusto espiritual. Luego menciona el Nombre de la Majestad por cuarta vez mil veces, y luego di después: Él es el Viviente, no hay más dios que Él; invocadle, consagrándole la religión. Alabado sea Allah, Señor de los mundos. Y esto debe ser con nostalgia y gemido, firmeza, arraigo, consolidación, amor, perfección de la ausencia 123, veneración, majestad y temor reverencial. Luego di: Él es Él 124 quinientas veces, hasta que tus mundos desaparezcan en la belleza de la Esencia y la perfección de los Atributos, con completa santificación y trascendencia, y negación de todo semejante y parecido. Luego, cuando regreses de tu ausencia a tu sentido, y de tu embriaguez a la estación de tu sobriedad y familiaridad, menciona el Nombre de la Majestad hasta completar el sexto millar, y luego di: Él es Allah, no hay más dios que Él, el Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, Él es el Compasivo, el Misericordioso. Él es Él quinientas veces también, hasta que tus miembros se quemen con los fuegos del amor, y las afluencias de tus estados se asienten en la alfombra de la cercanía, y tus alientos se perfumen con la brisa de los sabores espirituales y los aromas de la bebida, y tus mundos humanos sean borrados por la gloria de la Eternidad y la majestad de la Auto-subsistencia, y las cualidades humanas se desvanezcan con el soplo de las brisas espirituales, hasta que quedes como espíritu sin cuerpo y cuerpo sin espíritu, habiendo desaparecido de ti la mismidad, cortado la intermediación, y aniquilado la cualidad y la ubicación. Luego, cuando despiertes de ese impacto oculto y te sobrias de ese vino sagrado, di: No hay en la existencia sino Allah. Luego menciona el Nombre de la Majestad hasta completar el séptimo millar, y luego di: Él es Allah, no hay más dios que Él, el Rey, el Santísimo, la Paz, el Creyente, el Dominador, el Poderoso, el Orgulloso, el Soberbio. ¡Gloria a Allah de lo que Le asocian! Luego di: Él es Él quinientas veces también, hasta que describas tus atributos en las cualidades de la Majestad y la Belleza, y aspires los mundos de la cercanía y la unión. Y esto debe ser con serenidad y dignidad, humildad y necesidad, pobreza y urgencia, anhelo y quebranto, y exposición a nuestro Señor, el Poderoso, el Orgulloso, el Clemente, el Misericordioso, el Indulgente, el Generoso, el Perdonador, el Absolvedor. Ciertamente, a Él pertenecen la creación y el mando. ¡Bendito sea Allah, Señor de los mundos! Luego di: Oh Allah, bendice a nuestro señor Muhammad, la Luz esencial que penetra en su secreto en todos los efectos de los Nombres y Atributos, y a su familia y compañeros, y concédeles paz. Oh Allah, haz descender sobre nosotros los manteles de los secretos, ilumina en nuestros corazones los destellos de las luces, alegra nuestros rostros con la marca de los buenos, haznos descender en las moradas de los justos, engalánanos con la vestimenta de los puros, purifica nuestros corazones de las insidias del rencor y la impureza de los extraños, aparta de nosotros la mano de los opresores, injustos y malvados, y la artimaña de los perversos, y reúnenos en el grupo de aquellos a quienes has favorecido: los profetas, los veraces, los mártires y los justos, y haznos de los triunfadores con Tu complacencia en esta morada y en la otra, ¡oh, el más Generoso de los generosos, oh, el más Misericordioso de los misericordiosos, oh, Señor de los mundos! Oh Allah, líbranos del mal de todo poseedor de mal, de la envidia de todo envidioso, de la hechicería de todo hechicero, y concédenos la rectitud para que no nos dañen nuestros enemigos ni en lo aparente ni en lo oculto. Cúbrenos con Tu velo, protégenos con Tu protección que nadie puede remover, y concédenos seguir la tradición de Tu Profeta Muhammad (que Allah lo bendiga y le conceda paz) y la religión de nuestro padre Abraham, Tu amigo (la paz sea con él). Concédenos lo que has concedido a los escogidos de entre Tus siervos, no hagas nuestro temor sino hacia Ti, ni nuestra esperanza sino en Ti, llena nuestros corazones de Tu amor y del amor de Tu Profeta Muhammad (que Allah lo bendiga y le conceda paz) para que no nos dañe con ello el daño de ningún dañador, sea humano o yinn. Despiértanos en secreto y en público, por Tu misericordia, oh, el más Misericordioso de los misericordiosos. Que Allah bendiga a nuestro señor Muhammad, a su familia y compañeros, y les conceda paz abundante. Luego di estos versos: Te he invocado, oh Señor de los cielos y la tierra, para que perdones mi pecado y cubras mi falta. Pues, ¿quién sino Tú se apiada del pecador, aunque sea ingrato, y espera en Ti en el mundo y en el lugar de la exposición? Por Tu indulgencia, oh Dueño del Trono, me he refugiado, pues tengo pecados, y hoy he sido castigado con parte de ellos. Protégeme, pues no hay refugio fuera de Tu puerta; los medios se han estrechado en longitud y anchura. ¡Oh mi Señor! Tú eres Allah, el más Misericordioso de los misericordiosos, el más Generoso de los que dan, el más Grande de los que se complacen. ¡Oh mi Señor! Mi esperanza es que alivies mi angustia y alcance un deseo de Ti más rápido que un parpadeo. Porque Tú eres bondadoso con los siervos y Poderoso sobre toda cosa; como quieras, se cumple. Tu existencia es evidente, Tu favor es vasto, y Tu sutileza, oh Donador, acompaña lo que decretas. No fracasa quien espera en Ti, oh Aquel cuyo don es inmenso; ¡cuántas veces has tratado con generosidad pura! Mi intercesor es el Mensajero de Allah y toda su familia, y sus seguidores en el camino de la religión y las obligaciones. Sobre él sea la bendición de Allah, luego Su paz y Su complacencia, llenando los cielos y la tierra.

En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Que Dios bendiga y conceda paz a nuestro señor y maestro Muhammad, a su familia y a sus compañeros, con abundante paz. (Para la atracción de las sutilezas 125, los dones 126 y los secretos 127, y para pedir el alivio de la acumulación de faltas). Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso: «Ciertamente, hemos hecho descender la Exhortación 128 y, ciertamente, somos sus guardianes» [Corán 15:9]. Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso: «Recordadme, pues, que Yo os recordaré; sed agradecidos Conmigo y no seáis ingratos» [Corán 2:152]. Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso: «¡Oh, vosotros que creéis! Recordad a Dios con frecuencia y glorificadle mañana y tarde» [Corán 33:41-42]. «Él es Quien os bendice 129, y Sus ángeles [también], para sacaros de las tinieblas a la luz. Y Él es, con los creyentes, Compasivo, Misericordioso» [Corán 33:43]. Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso: «Di: “Mi Señor no os tendría en cuenta si no fuera por vuestra súplica 130”» [Corán 25:77]. Me refugio en Dios del maldito Satanás. En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso: «Y cuando vengan a ti aquellos que creen en Nuestros signos, diles: “La paz sea con vosotros. Vuestro Señor se ha prescrito a Sí mismo la misericordia: quien de vosotros obre mal por ignorancia, luego se arrepienta y se enmiende, Él es Perdonador, Misericordioso”» [Corán 6:54]. Gloria a Dios y alabado sea; gloria a Dios, el Inmenso; gloria a Dios; alabado sea Dios; no hay más dios que Dios; Dios es el más Grande; no hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso. Gloria a Aquel que solo Él merece la alabanza; gloria a Aquel bajo cuyo juicio y en cuyo poder están todas las criaturas, y les ordenó que no adoren sino a Él; gloria a Aquel que se elogió a Sí mismo; gloria a Aquel que se alabó a Sí mismo, y nadie sabe cómo es sino Él. ¡Oh, Dios! No puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has elogiado a Ti mismo. ¡Oh, Dios! Hemos sido incapaces de alabarte por respeto a Tu inmensa majestad, por cumplir con el derecho de Tu señorío, por someternos a Tu obediencia y por reconocer nuestra servidumbre; perdónanos, pues Tú eres más digno de ello que nosotros; la alabanza viene de Ti y a Ti retorna, y todo bien está en Tu mano. «Di: “¡Oh, Dios, Dueño del dominio! Das el dominio a quien quieres y arrebatas el dominio a quien quieres; honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien. Tú eres sobre toda cosa Poderoso. Haces que la noche entre en el día y que el día entre en la noche; sacas al vivo del muerto y al muerto del vivo; y provees a quien quieres sin medida”» [Corán 3:26-27]. «Y di: “¡Señor! Hazme entrar con una entrada de verdad 131 y hazme salir con una salida de verdad, y concédeme de Tu parte un poder que me auxilie”» [Corán 17:80]. «Y di: “Ha llegado la Verdad y la falsedad se ha desvanecido; ciertamente, la falsedad es perecedera”» [Corán 17:81]. «Y di: “¡Señor! Me refugio en Ti de las insinuaciones de los demonios; y me refugio en Ti, Señor, de que estén presentes junto a mí”» [Corán 23:97-98]. No hay fuerza ni poder sino en Dios, el Altísimo, el Inmenso. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, en Tu indulgencia de Tu castigo, y en Ti de Ti. No puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has elogiado a Ti mismo. Te pido perdón y me arrepiento ante Ti. Me refugio en la complacencia de Tu atención de la ira de Tus celos, para que nadie más que yo Te conozca; y me refugio en la complacencia de Tu hermosura de los embates de Tu majestad, hasta no aniquilarme en Ti; y me refugio en la complacencia de Tu permanencia del asalto de los ejércitos de la manifestación de Tu eternidad; y me refugio en Tu indulgencia de Tu castigo, y en la indulgencia de Tu unión eterna del castigo de Tu abandono eterno; y me refugio en Ti de Ti; y me refugio en Tu unicidad de la dulzura de la hermosura de Tu contemplación; luego el amante 132 se vuelve hacia Ti con el atributo de Tu unicidad hasta que sale con la pretensión del yo en la escena de Tu trascendencia; y me refugio en Ti de este recuerdo hasta que yo no sea, y Tú seas Tú, y desaparezca como no he dejado de desaparecer, y seas como no has dejado de ser; pues Tú eres el principio de toda cosa y el fin de toda cosa, y Tú eres mi Señor; no hay más dios que Tú; me has creado y yo soy Tu siervo, y estoy en Tu pacto y en Tu promesa en la medida de mi capacidad; me refugio en Ti del mal que he hecho; reconozco Tu favor sobre mí y reconozco mi pecado; perdóname, pues nadie perdona los pecados sino Tú. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, y en Tu indulgencia de Tu castigo, y en Ti de Ti. No puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has elogiado a Ti mismo. Te pido perdón y me arrepiento ante Ti. Me refugio en Tu complacencia, que aniquila las almas en Tu amor e ilumina los corazones con las luces de Tu conocimiento, de Tu ira, que aleja a los desdichados del tapiz de Tu presencia y los priva de entrar en Tu Paraíso; y en Tu indulgencia, que une a los amantes con la gente de Tu parentesco 133 y los honra con Tu servicio, de Tu castigo, que impide a los criminales oler las fragancias de Tu misericordia y los quema con el fuego de Tu poder y Tu violencia. No puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has elogiado a Ti mismo. Me refugio en Tu complacencia, que hace hablar las lenguas con las joyas de Tu sabiduría y llena los miembros con el agradecimiento de Tu favor, de Tu ira, que aleja a los desdichados de obrar según Tu tradición 134 y los acerca a Tu estratagema y al descenso de Tu castigo; y en Tu indulgencia, que honra a los piadosos con Tu mirada y les concede la ayuda de Tu conexión y unión, de Tu castigo, que ciega las visiones interiores de los alejados para que no contemplen Tu reino y Tu soberanía y Tu poder manifiesto, y ensordece sus oídos para que no reciban Tu discurso ni escuchen Tu exhortación. Me refugio en Tu complacencia, que llena los recintos de Tu santidad, de Tu ira, con la que has sometido a todos Tus genios y humanos; y en Tu indulgencia, que iluminó el tapiz de Tu intimidad, de Tu castigo, con el que has advertido a Tus siervos de Ti mismo. Y me refugio en Tu complacencia, que llena los pilares de Tu Trono, de Tu ira, que alteró [ilegible] Tu lecho; y en Tu indulgencia, con la que has contenido la mano de los dueños de Tu violencia; y en Tu castigo, con el que has destruido a los que se apartan de Tu obediencia y has hecho presa las garras de Tu fiera y las flechas de Tu rasguño. Me refugio en Tu complacencia, que recluta los corazones hacia Ti, de Tu ira, que impide a los privados todo bien que está junto a Ti; y en Tu indulgencia, que anuncia alegría y felicidad a los que se acercan [ilegible], de Tu castigo, que anuncia la ira al estar de pie ante Ti. Me refugio en Tu complacencia, que alegra el espacio del reino y la soberanía, de Tu ira, que somete a los siervos con la muerte y les muestra la violencia de la grandeza y el temor; y en Tu indulgencia, con la que has abierto los tesoros de la misericordia y la omnipotencia, de Tu castigo, que impide a la gente del sueño y las distracciones contemplar la soberanía de los cielos y la tierra y reflexionar sobre el poder del Viviente que no muere. ¡Oh, Dios! No puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has elogiado a Ti mismo.

Así como Tú te has alabado a Ti mismo, me refugio en la complacencia de Tu Esencia Unitaria 135 y en los atributos de Tus perfecciones señoriales, de Tu ira que impide alcanzar las estaciones de la excelencia 136 y las aperturas samadiánicas 137; y en Tu protección rahmání 138 y en el secreto de Tu reino soberano, de Tu castigo que desvía las intenciones hacia los estados satánicos y los deseos carnales. Me refugio en la complacencia de Tu Esencia Qayyūmī 139 y en las luces de Tus manifestaciones subbūḥī 140, de Tu ira que se interpone entre las visiones interiores y la lectura de las ciencias lūḥī 141; y en Tu protección quddūsī 142 y en los secretos de Tus descensos ṣamūdī 143, de Tu castigo que derrama sobre los mundos rayos de aflicción celestial y diluvios de castigo nūḥī 144. Y me refugio en Tu complacencia unida al perdón y la salud, de Tu ira que impide acceder a Tus fuentes puras; y en Tu protección que guía los corazones hacia Tu obediencia satisfactoria y complaciente, de Tu castigo que conduce al abismo inferior y al fondo del abismo. Y me refugio en Tu complacencia, en el poder de Tu capacidad, en la majestad de Tu gloria, en el secreto de Tu reino y en los afectos de Tu misericordia, de Tu ira, de Tu venganza, de la ingratitud hacia Tu gracia; y en Tu protección, de Tu castigo, de Tu estratagema y de Tu gradual atracción 145 que lleva a desobedecerte y a desesperar de Tu misericordia. No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Tú te has alabado a Ti mismo. ¿Y cómo podría contar las alabanzas a Ti quien es la más débil de Tus criaturas y la más insignificante de Tus obras? Concédenos, pues, Tu perdón y Tu misericordia, oh el más generoso de los generosos, oh Señor de los mundos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que despoja de las gracias y atrae las calamidades; y en Tu protección, de Tu castigo que viola las inviolabilidades y rompe los pactos. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que cambia los estados y enturbia los terrores; y en Tu protección, de Tu castigo que arruina las acciones y deshonra las palabras. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que derriba los plazos y fortalece los temores; y en Tu protección, de Tu castigo que humilla a los hombres y anula las obras. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que multiplica la tos y domina la tos; y en Tu protección, de Tu castigo que conduce a la humillación, la plaga, la vergüenza y el castigo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que retiene las lluvias y encarece los precios; y en Tu protección, de Tu castigo que produce malvados y despuebla las tierras. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que rasga los velos y borra las huellas; y en Tu protección, de Tu castigo que dispersa los pensamientos y debilita a grandes y pequeños. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que atrae las aflicciones y lega extraños; y en Tu protección, de Tu castigo que corta los árboles y hace caer los frutos. No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Tú te has alabado a Ti mismo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que multiplica el dolor de cabeza y disminuye el beneficio; y en Tu protección, de Tu castigo que despuebla las regiones y cambia las naturalezas. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que multiplica el sueño y entorpece los sentidos; y en Tu protección, de Tu castigo que multiplica la susurración 146 e introduce en los cuerpos daño y mal. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que conduce a la traición, la perfidia y el robo, y domina la penuria, la pobreza y la bancarrota; y en Tu protección, de Tu castigo que ennegrece el interior con el humo de los deseos y las impurezas, y lega la mala opinión de los amigos, los sabios y todas las gentes. Oh Dios, no puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Tú te has alabado a Ti mismo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que arranca Tu amor de los corazones e impide recibir las joyas de Tu inspiración y las sutilezas de Tu ciencia donada; y en Tu protección, de Tu castigo que aparta de lo deseado y hace perder la obtención de lo anhelado. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que disminuye el entendimiento mediante el olvido del conocimiento; y en Tu protección, de Tu castigo que fortalece la injusticia, ayuda al adversario, multiplica la disputa y el insulto. Y me refugio en Tu complacencia de Tu ira que tienta las mentes y fortalece el delirio; y en Tu protección, de Tu castigo que despoja de la fe y siembra en los corazones la porción de Satanás. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que ensordece los oídos y lega la palabra falsa y la calumnia; y en Tu protección, de Tu castigo que multiplica la enemistad, el odio y la aversión, y separa a los amigos, compañeros y hermanos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que impide oler las fragancias del Misericordioso y el descenso del favor y la generosidad; y en Tu protección, de Tu castigo que conduce a la altivez de los pares, la humillación de los notables y aparta de acceder a la Fuente 147 y entrar en los Jardines. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que disminuye los sustentos, deshonra los caracteres, aprieta las ataduras y estrecha el cuello; y en Tu protección, de Tu castigo que amarga el sabor, enciende el fuego de las tentaciones y la discordia, y produce en los corazones la incredulidad, la corrupción y la hipocresía. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que oprime los corazones y los horizontes, y atrae la humillación, la ignominia y la miseria; y en Tu protección, de Tu castigo que empobrece la generosidad, estanca los mercados y aparta de Tu obediencia, oh Soberano, oh Formador, oh Creador. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que disminuye la religión y debilita la certeza; y en Tu protección, de Tu castigo que conduce a la desobediencia a los padres, a la ruptura de los lazos familiares, a la pérdida de la inteligencia y a la locura. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que multiplica la angustia y la tristeza, y lega la desgracia y la miseria; y en Tu protección, de Tu castigo que multiplica la enfermedad y el dolor, y hace que el corazón se endurezca y se vuelva duro. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el rostro se ponga negro y el cuerpo se debilite; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la lengua se trabe y la espalda se encorve. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la vista se debilite y el oído se vuelva sordo; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la mano se seque y el pie se paralice. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la memoria se pierda y el entendimiento se desvanezca; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la sabiduría se aleje y la ciencia se oculte. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la bendición desaparezca y la gracia se retire; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la felicidad se convierta en desgracia y la alegría en tristeza. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la noche se vuelva día y el día se vuelva noche; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el verano se vuelva invierno y el invierno se vuelva verano. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la tierra se seque y el cielo se cierre; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el mar se agite y la montaña se desmorone. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el sol se eclipse y la luna se oscurezca; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que las estrellas caigan y los planetas se dispersen. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que los ángeles desciendan con el castigo y los demonios se levanten con la tentación; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que los profetas se entristezcan y los santos se aflijan. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que los libros sean alzados y las escalas sean inclinadas; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el puente sea más delgado que un cabello y más afilado que una espada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el Paraíso sea prohibido y el Infierno sea obligatorio; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la visión sea velada y la palabra sea cortada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el alma sea separada del cuerpo y el espíritu sea arrebatado; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la tumba sea estrecha y el tormento sea severo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el interrogatorio sea duro y la respuesta sea difícil; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el puente sea resbaladizo y el pie tropiece. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el fuego sea encendido y el infierno sea avivado; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el castigo sea eterno y la humillación sea perpetua. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la misericordia sea retirada y la compasión sea negada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la intercesión sea rechazada y la súplica no sea escuchada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el perdón sea imposible y la absolución sea inalcanzable; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la esperanza sea cortada y la puerta sea cerrada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la luz se apague y la oscuridad se extienda; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la guía se pierda y el extravío se apodere. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la fe se desvanezca y la certeza se desmorone; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la hipocresía aparezca y la incredulidad se manifieste. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la oración sea abandonada y el ayuno sea roto; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la limosna sea impedida y la peregrinación sea obstaculizada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el Corán sea olvidado y la Sunna sea abandonada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la ciencia sea perdida y la sabiduría sea ocultada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el amor sea reemplazado por el odio y la amistad por la enemistad; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la unión sea separación y la cercanía sea lejanía. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la riqueza se convierta en pobreza y la salud en enfermedad; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la fuerza se convierta en debilidad y la juventud en vejez. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la alegría se convierta en tristeza y la risa en llanto; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la tranquilidad se convierta en inquietud y la paz en guerra. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la bendición se convierta en maldición y la gracia en castigo; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la elevación se convierta en humillación y el honor en deshonra. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la luz se convierta en tinieblas y la claridad en oscuridad; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la guía se convierta en extravío y la rectitud en desviación. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la vida se convierta en muerte y la existencia en aniquilación; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la resurrección sea en vano y la reunión sea dispersión. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el Paraíso sea lejano y el Infierno sea cercano; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la cuenta sea severa y el peso sea pesado. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el libro sea entregado por la izquierda y el cuello sea atado; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el fuego sea el destino y el tormento sea eterno. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la misericordia sea negada y la compasión sea retirada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la intercesión sea rechazada y la súplica no sea escuchada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el perdón sea imposible y la absolución sea inalcanzable; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la esperanza sea cortada y la puerta sea cerrada. No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Tú te has alabado a Ti mismo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el corazón se endurezca y el ojo se seque; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la lengua se trabe y el oído se vuelva sordo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la mano se seque y el pie se paralice; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la memoria se pierda y el entendimiento se desvanezca. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la sabiduría se aleje y la ciencia se oculte; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la bendición desaparezca y la gracia se retire. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la felicidad se convierta en desgracia y la alegría en tristeza; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la noche se vuelva día y el día se vuelva noche. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el verano se vuelva invierno y el invierno se vuelva verano; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la tierra se seque y el cielo se cierre. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el mar se agite y la montaña se desmorone; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el sol se eclipse y la luna se oscurezca. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que las estrellas caigan y los planetas se dispersen; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que los ángeles desciendan con el castigo y los demonios se levanten con la tentación. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que los profetas se entristezcan y los santos se aflijan; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que los libros sean alzados y las escalas sean inclinadas. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el puente sea más delgado que un cabello y más afilado que una espada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el Paraíso sea prohibido y el Infierno sea obligatorio. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la visión sea velada y la palabra sea cortada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el alma sea separada del cuerpo y el espíritu sea arrebatado. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la tumba sea estrecha y el tormento sea severo; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el interrogatorio sea duro y la respuesta sea difícil. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el puente sea resbaladizo y el pie tropiece; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el fuego sea encendido y el infierno sea avivado. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el castigo sea eterno y la humillación sea perpetua; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la misericordia sea retirada y la compasión sea negada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la intercesión sea rechazada y la súplica no sea escuchada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el perdón sea imposible y la absolución sea inalcanzable. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la esperanza sea cortada y la puerta sea cerrada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la luz se apague y la oscuridad se extienda. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la guía se pierda y el extravío se apodere; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la fe se desvanezca y la certeza se desmorone. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la hipocresía aparezca y la incredulidad se manifieste; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la oración sea abandonada y el ayuno sea roto. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la limosna sea impedida y la peregrinación sea obstaculizada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el Corán sea olvidado y la Sunna sea abandonada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la ciencia sea perdida y la sabiduría sea ocultada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el amor sea reemplazado por el odio y la amistad por la enemistad. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la unión sea separación y la cercanía sea lejanía; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la riqueza se convierta en pobreza y la salud en enfermedad. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la fuerza se convierta en debilidad y la juventud en vejez; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la alegría se convierta en tristeza y la risa en llanto. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la tranquilidad se convierta en inquietud y la paz en guerra; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la bendición se convierta en maldición y la gracia en castigo. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la elevación se convierta en humillación y el honor en deshonra; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la luz se convierta en tinieblas y la claridad en oscuridad. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la guía se convierta en extravío y la rectitud en desviación; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la vida se convierta en muerte y la existencia en aniquilación. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la resurrección sea en vano y la reunión sea dispersión; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el Paraíso sea lejano y el Infierno sea cercano. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la cuenta sea severa y el peso sea pesado; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el libro sea entregado por la izquierda y el cuello sea atado. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que el fuego sea el destino y el tormento sea eterno; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que la misericordia sea negada y la compasión sea retirada. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la intercesión sea rechazada y la súplica no sea escuchada; y en Tu protección, de Tu castigo que hace que el perdón sea imposible y la absolución sea inalcanzable. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira que hace que la esperanza sea cortada y la puerta sea cerrada. No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Tú te has alabado a Ti mismo.

Y a los padres, y la pérdida de los bienes, la familia y los hijos, y la difamación de las faltas y deficiencias, y la incursión en el honor de los musulmanes. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que obstaculiza el camino de la felicidad (100) e impide las reuniones de bien y beneficio; y en Tu perdón de Tu castigo, que hereda la codicia por aceptar sobornos, soportar el testimonio falso y tomar lo ilícito y las palabras vanas como religión y costumbre. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que impide a los aspirantes alcanzar las estaciones de los justos y adornarse con la apariencia de los escogidos y los buenos; y en Tu perdón de Tu castigo, que conduce a molestar al vecino, a la persistencia en cometer pecados y a la obstinación. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que impide que la súplica llegue a Ti, la cercanía a Tu presencia y el sentarse ante Ti; y en Tu perdón de Tu castigo, que impide la inclinación hacia Ti y la obtención de todo bien que está junto a Ti. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, y en Tu perdón de Tu castigo, y en Ti de Ti. No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. Te pido perdón y me arrepiento a Ti. ¡Oh, Allah! No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo antes de la existencia de los seres existentes, la creación de las criaturas, la formación de lo formado y la creación de las tierras y los cielos. ¡Oh, Allah! No puedo contar las alabanzas a Ti; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo mientras la creación estaba en la oscuridad de la inexistencia, y antes de la existencia del barro de Adán, la erección del Trono, el Escabel, la Tabla y el Cálamo (101). ¡Gloria a Ti, mi Señor! ¡Cuán sublime es Tu asunto y cuán grande es Tu valor! Los ojos no Te ven, las ilusiones y conjeturas no Te mezclan, y los descriptores no alcanzan la esencia de Tus atributos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que disminuye los plazos y la provisión, e impide la llegada a Tu presencia, ¡Oh, Poderoso, Oh, Omnipotente, Oh, Soberano, Oh, Generoso!; y en Tu perdón de Tu castigo, que aflige el corazón, desgarra los hígados, mata a los hijos y multiplica la opresión, la tiranía en la tierra y la corrupción. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que aterroriza los países y los siervos, y multiplica la negación y la obstinación; y en Tu perdón de Tu castigo, que hereda la crítica a los sabios y la censura, la falta de equidad con la verdad, la maldad del interior y la mala creencia. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que hace perder el objetivo, quebranta los pactos y falta a las promesas; y en Tu perdón de Tu castigo, que transgrede los límites, y hereda la crítica a los padres, las madres y los abuelos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que atrae la soledad y la pérdida, y se desvía del camino de la verdad, el éxito y la rectitud; y en Tu perdón de Tu castigo, que obliga al abandono, la expulsión y la lejanía, y hereda la pereza en la obediencia, la falta de aceptación de las obras y el rechazo, y genera en los corazones el menosprecio por las palabras del consejo y de los dueños de la determinación y la seriedad (102). Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que anula las detenciones y las donaciones, e impide la caridad voluntaria, el vínculo y las limosnas; y en Tu perdón de Tu castigo, que incita al reproche, la molestia y la corrupción de las intenciones internas, y borra de los rostros la señal del bien y la rectitud, y corrompe las intenciones. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que ennegrece los rostros luminosos, e impide la compañía de la gente de mérito y de las nobles y hermosas señorías; y en Tu perdón de Tu castigo, que enciende el fuego de las tentaciones, las preocupaciones y las tristezas, y agita los embates del frío, la nieve y las tormentas de viento. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que frustra las esperanzas y aparta de Tu recuerdo al alba y al atardecer; y en Tu perdón de Tu castigo, que derriba los cuerpos y las montañas, y genera en las mentes las susurraciones, la locura y la demencia, y convierte el mundo terrenal en polvo esparcido y lo lleva a la desaparición y la extinción. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que disminuye la obra, y hereda la impotencia y la pereza; y en Tu perdón de Tu castigo, que fortalece las enfermedades, corrompe las naturalezas y los temperamentos, e introduce en las almas la postergación y el hastío. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que enturbia los tiempos y amarga los sustentos; y en Tu perdón de Tu castigo, que conduce a la disputa en las mezquitas y a la elevación de las voces, y desgarra (103) las inviolabilidades y disminuye el beneficio de los vivos y los muertos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que vuelve lícito lo ilícito, y lleva a su poseedor a la salida de la religión y a la alianza con los adoradores de los ídolos y las estatuas; y en Tu perdón de Tu castigo, que adquiere los pecados y las faltas, e impide la oración nocturna mientras la gente duerme. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que desgarra los honores, multiplica el apartamiento de la verdad y la indiferencia; y en Tu perdón de Tu castigo, que fortalece las dolencias y las enfermedades, e impide el pago de las deudas y el buen cobro, e introduce en las almas las aflicciones de la aspereza, la inquietud y la contracción. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que hace transgredir al cálamo, resbala al pie, y hace olvidar el pesar por lo que ha pasado de la vida y el arrepentimiento; y en Tu perdón de Tu castigo, que encanece a las naciones, abate las aspiraciones, y devuelve a la edad más vil después de la canicie y la decrepitud. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que envilece los sueños, multiplica las imaginaciones y los sueños, y borra las señales de la ley islámica y destruye los juicios; y en Tu perdón de Tu castigo, que quiebra la vara del Islam, saca de la obediencia al imán, e impide el cumplimiento de los derechos y las obligaciones del Islam. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que endurece el ímpetu de las noches y los días, divide la palabra y rompe el orden, y conduce a la ruptura entre (104) las tribus y los parientes; y en Tu perdón de Tu castigo, que hereda la ceguera, la lepra y la sarna, e impide el placer del sueño, la bebida y la comida, y hiende la cabeza y los sentidos, y rompe los huesos. Me refugio en Tu complacencia de Tu ira, que hereda la desviación del camino de la verdad y la torcedura, refuta las pruebas, y aprieta las riendas de la angustia y la opresión; y en Tu perdón de Tu castigo, que engrandece el poderío de la chusma y la plebe, cierra las puertas de la misericordia y el alivio, y aflige las almas, los corazones y las entrañas. Pido perdón a Allah, el Inmenso, Quien no hay dios sino Él, el Viviente, el Sustentador, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Tolerante, el Generoso, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Compasivo, el Misericordioso, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Indulgente, el Perdonador, el Poderoso, el Omnipotente, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Dador, el Impedidor, el Dañino, el Beneficioso, el Que retiene, el Que extiende, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Bienhechor, el Favorecedor, el Misericordioso, el Compasivo, el Cercano, el Que responde, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, el Inmenso, el Oyente, el Vidente, el Sutil, el Conocedor, el Dueño de la fuerza firme y del poder severo, y me arrepiento a Él. Pido perdón a Allah, y gloria a Allah, y alabanza a Allah, y no hay dios sino Allah, y Allah es el Más Grande, y no hay poder ni fuerza sino en Allah, el Altísimo, el Inmenso. (105) Alabanza a Allah por Su tolerancia después de Su conocimiento, y por Su perdón después de Su poder. ¡Oh, Allah! Me refugio en Ti de la pobreza excepto hacia Ti, de la humillación excepto de Ti, y del miedo excepto

De Ti busco refugio y me refugio en Ti para no decir falsedad ni cometer iniquidad ni ser engañado por Ti. Y busco refugio en Ti del regocijo de los enemigos, de la gravedad de la enfermedad, de la frustración de la esperanza, de la desaparición de la gracia y de la repentina llegada del castigo. Oh Dios, Tú eres mi Señor, no hay más dios que Tú, me creaste y yo soy Tu siervo, y estoy en Tu pacto y en Tu promesa en la medida de mi capacidad. Busco refugio en Ti del mal que he hecho. Reconozco Tu favor sobre mí y reconozco mi pecado; perdóname, pues nadie perdona los pecados sino Tú. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. Te pido perdón y me arrepiento a Ti. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo por Ti mismo. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu esencia por Tu esencia. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu unicidad por Tu unicidad. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu singularidad por Tu singularidad. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu palabra por Tu palabra. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu generosidad por Tu generosidad. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu majestad por Tu majestad. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tu belleza por Tu belleza. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tus nombres por Tus nombres. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tus atributos por Tus atributos. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Tus hermosas descripciones por Tus hermosas palabras. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado al glorioso de Tu sublime soberanía, con los versículos de Tu Libro de elegante expresión y significado. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo desde en los cielos y las tierras, y lo que está sobre lo alto y bajo lo bajo, y los habitantes del plano superior y los círculos circundantes, y el Dueño de la estación de "dos arcos o menos" 148. ¡Santísimo, Santísimo! ¡Santo, Santo! Señor de los ángeles y del Espíritu 149. Has cubierto los cielos con gloria y poderío, Te has fortalecido con el poder, Te has singularizado con la unicidad y has sometido a los siervos con la muerte. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo. Has cubierto los corazones con grandeza y temor, las lenguas con súplica y deseo, los cuerpos con humildad y sumisión en la postración, la inclinación y la devoción, y las almas en la ascensión y el encuentro con súplica y plegaria en el habla y el silencio. Y Te has engrandecido con Tu grandeza sobre los grandes y los mayores, y los semejantes 150 de todo envidioso cuando envidia. «En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Di: Él es Dios, Uno. Dios, el Eterno. No engendró ni fue engendrado. Y no hay nadie que sea comparable a Él.» Oh Dios, Te pido, oh mi Señor, por la santidad de la Sura de la Sinceridad 151, y por lo que tiene de beneficios, virtudes y propiedades especiales, y por la santidad de su secreto especial, su luz especial, su recuerdo especial, y por la santidad de Aquel sobre cuyo corazón la hiciste descender, nuestro señor Muhammad, que Dios le bendiga y le dé paz, señor del común y del especial, misericordia para el cercano y el lejano, bondad de las minas puras de oro y plata, perfecto en milagros y pruebas, cuyo secreto penetra en las sutilezas de los universales y particulares, y en los mundos de los espíritus, las esencias y las personas. Y concédeme la cercanía especial, la proximidad especial, la rectitud especial, el éxito especial, la realización especial, la confirmación especial, el conocimiento especial, la comprensión especial, la inspiración especial, la apertura especial, el recuerdo especial, la presencia especial, la reunión especial, la contemplación especial, la visión especial. E inscríbeme en el registro de los amantes especiales, vísteme con la mejor coraza y cota de malla tejida con Tu amor, hazme de aquellos que han perfumado su lengua y su boca con Tu recuerdo, cúbreme con el manto del arrepentimiento especial, sumérgeme en el mar de la luz especial, hazme descender en las moradas de los cercanos especiales, y haz que Tu amor y el amor de Tu amado, nuestro señor Muhammad, que Dios le bendiga y le dé paz, estén más firmemente arraigados en mi corazón que las altas montañas, y más dulces en lo profundo de mi corazón que el azúcar y la miel de caña. Protege mis miembros de las desobediencias que surgen de la transgresión de lo prohibido y de las causas que llevan a violar los límites de la ley divina y al encarcelamiento en la prisión de la separación y la oscuridad de las jaulas. Y hazme alcanzar, oh Dios, el grado de la particularidad y la exclusividad, reúne para mí la ley divina y la realidad, y hazme muy investigador de sus secretos y escrutinios. ¡Oh Dios, oh Dios, oh Compasivo, oh Misericordioso, oh Tolerante, oh Generoso, oh Oyente, oh Vidente, oh Sabio, oh Luz, oh Manifiesto, oh Oculto, oh Aquel en cuyas manos están las llaves de los corazones y la facilitación de lo que se ha torcido y se ha vuelto difícil de los asuntos! Protégeme, oh Dios, en mi ascenso y descenso, sálvame de las trampas del demonio colocadas para el engaño y la captura, fortaléceme con Tu apoyo divino y Tu secreto espiritual especial, desata lo que él ata sobre mi frente de impotencia y pereza, y lo que aprieta sobre ella como la atadura del sello. Purifica mi moneda falsa con el elixir de Tu amor, purifícala de las impurezas del cobre y el plomo, púlela en el patrón de la realización, ábreme la puerta de la verdad y la confirmación, no me devuelvas fracasado sobre mis pasos con retroceso, dedícame a aquello para lo que me creaste, no me ocupes con lo que Tú te has comprometido a proveerme, no me prives mientras Te pido, no me castigues mientras Te pido perdón, cubre mi desnudez el día en que se revelen los secretos y se tomen por los flecos. Concédeme el grado de los individuos ascetas, de las estacas firmes, de los habitantes de la reclusión, el ayuno y los vientres hambrientos. Insértame en el círculo de la tolerancia, purifica mi corazón de la oscuridad de la duda y la ilusión, sálvame de las aflicciones de la ruptura y la fisura. ¡Oh Aquel en cuyas manos está la liberación y la salvación! Ten misericordia de nosotros, pues Tú nos ves bien. Sé bondadoso con nosotros, pues Tú tienes poder sobre lo que quieres y eres digno de responder. ¡Oh Dios, oh Viviente, oh Sustentador, oh Socorredor de todo angustiado, oh qué excelente Señor y qué excelente Auxiliador, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos! Señor nuestro, hemos sido injustos con nosotros mismos; si no nos perdonas y te apiadas de nosotros, seremos de los perdedores. Señor nuestro, hemos oído a un pregonero que llamaba a la fe: «Creed en vuestro Señor», y hemos creído. Señor nuestro, perdónanos nuestros pecados, borra nuestras malas acciones y recíbenos con los justos. Heme aquí, mi Señor, heme aquí; hemos oído a Tu pregonero y respondido a Tu llamada. Respóndenos como nos prometiste y no nos humilles el Día de la Resurrección; ciertamente Tú no faltas a Tu promesa. Heme aquí, mi Señor, heme aquí; Tú eres el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto, y Tú eres conocedor de todas las cosas. Heme aquí, mi Señor, heme aquí; Tú eres Dios, no hay más dios que Tú, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto, el Compasivo, el Misericordioso. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Oh Dios, no puedo contar Tus alabanzas; Tú eres como Te has alabado a Ti mismo.

Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu grandeza es excelsa para que un transgresor Te desobedezca o un olvidadizo Te olvide 152. Tú eres Quien toma por los copetes 153. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Has insuflado el espíritu de Tu mandato en los secretos de los seres y en los cuerpos de las criaturas, y así el transgresor Te obedece en su transgresión, el olvidadizo Te recuerda en su olvido, el ignorante Te conoce en su rebeldía, y el arrepentido se vuelve a Ti con su fe. Quien desobedece a Tu llamada, ha respondido a la llamada de Tu poderío; y quien se rebela contra Tu obediencia, la abundancia de Tu favor lo retorna a Ti. ¡Gloria a Ti, mi Señor! ¡Cuán vasta es Tu clemencia, hasta el punto de que el ignorante piensa que no existes, mientras que el sensato sabe que eres Benigno con nosotros, como siempre! Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Me he revestido de los atributos de la servidumbre y he atestiguado por Ti la verdad de la señoría, y he reconocido que Tú eres mi Dueño, mi Señor, mi confianza, mi esperanza, mi provisión, mi promesa, mi fortaleza y mi refugio. No tengo fuerza para soportar Tu castigo, ni poder para enfrentar Tu cuenta y Tu pena, ni capacidad para Tu reproche y Tu reprensión, ni dirección hacia otra puerta que no sea la Tuya. ¡Oh, Dios! Llévame en el arca de la salvación y la seguridad, adorna mi rostro con Tu obediencia, no me prives el día de la aflicción y el arrepentimiento, y trátame con Tu benignidad y Tu perdón, ¡oh, el más Generoso de los generosos, el más Misericordioso de los misericordiosos, Señor de los mundos! Heme aquí, heme aquí, mi Dueño y mi Señor. Tu recuerdo refresca los corazones de los anhelantes y deleita los oídos de los oyentes. Heme aquí, heme aquí, mi Dueño y mi Señor. Tu recuerdo satisface las necesidades de los necesitados 154 y cumple las esperanzas de los que Te buscan. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo aviva la pasión de los amantes y conmueve las montañas de los firmes. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el camino del Paraíso inmediato y la fuente de la misericordia futura. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el fundamento de la gracia primordial y la causa de la misericordia especial. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo ilumina las visiones interiores y pule el espejo de los secretos. Heme aquí, mi Señor. Heme aquí. Tu recuerdo es la brisa de los moradores de Tu Presencia santa y el espíritu de los amantes de Tu amor elevado. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el emblema de los justos y el manto de los polos espirituales 155 que han alcanzado la unión. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la adoración de los ángeles que rodean el Trono y la glorificación de los siervos escogidos que pueblan la alfombra de la tierra. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la causa de la cercanía a Ti y el medio de los allegados a Ti. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es un intelecto adquirido con el que Te has favorecido a Tus siervos, y con el que Te has mostrado generoso con Tus elegidos, Tus polos y Tus estacas 156. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el comienzo del Islam y de la fe, y el final de las estaciones de la complacencia y la satisfacción. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la estación de los que gozan de exclusividad, y el resultado de la certeza y la sinceridad. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la intimidad de los solitarios que se han desprendido, y la glorificación de los ángeles allegados. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es un espíritu conectado, mediante el cual se preserva el espíritu separado 157. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo: su inicio es obtención, y su final es llegada. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el alimento de los espíritus y la fragancia de las brisas del regocijo. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la ascensión de los espíritus y su elevación, y la vida de los cuerpos y su permanencia. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo son los jardines del Paraíso; no deambula en ellos sino aquel sobre quien has manifestado la gracia. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es la mesa de Tus gracias; no la gustan sino los distinguidos por Tu generosidad. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo son vientos fecundantes que hacen llover dones en la tierra de los corazones. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es Tu secreto oculto; no lo alcanza ningún desdichado ni privado. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es un torrente y una inundación con la que se riegan los jardines del conocimiento gnóstico. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es un regalo de Ti y una ofrenda de cercanía, con la que distingues a los dueños de la veracidad y el amor. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo es el llamador de Dios; no responde a él sino aquel a quien Dios ama. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo abre los tesoros de los mundos ocultos y lega los secretos del conocimiento otorgado. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo vivifica los corazones muertos y cura la enfermedad del deseado. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo rasga los velos densos y alegra los intérpretes de los libros. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo alivia las angustias y apaga los fuegos de las guerras. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo expía los enormes pecados y repele las crisis de las calamidades. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo agita los estados de los arrebatados 158 y manifiesta la excelencia de los amados. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo acorta las distancias del viaje hacia Ti y auxilia los rostros de los que se vuelven a Ti 159. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo hace brillar las luces de los conocimientos y otorga los secretos de las sutilezas. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo atrae las delicadezas de las realidades y los dones, y da seguridad en los lugares de desconcierto y temor. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo aclara el camino de la felicidad y concede la mirada del beneficio. Heme aquí, mi Señor, heme aquí. Tu recuerdo hace morir en el testimonio de fe y sella para quien persevera en él con el bien y más. ¡Oh, Dios! Purifica nuestros secretos de las impurezas, aparta de los ojos de nuestras visiones interiores la oscuridad de las dudas y la confusión, no des al deseo camino sobre nosotros, ni a la falsedad guía sobre nuestras obras, ni al demonio en nuestros corazones morada y reposo, y hazlo desesperar de nosotros como lo has hecho desesperar de Tu misericordia, y aléjalo.

De nosotros, como la alejaste de tu Paraíso (Jannah), y trátanos con benevolencia en todas nuestras situaciones con una hermosa benevolencia (luṭfan ǧamīlan), y concédenos éxito para el bien y haznos de quienes Te glorifican por la mañana y al atardecer, y protégenos, oh Allah, del mal de las naturalezas (ṭ-ṭabāʾiʿ), y ayúdanos con lo que nos has encomendado de los depósitos (al-wadāʾiʿ), y quema las susurraciones de nuestros pechos con las luces de la ley revelada (aš-šarīʿah) muhammadiana, y protege el movimiento de nuestros pensamientos de las ilusiones y los juicios racionales arbitrarios, y concédenos una ráfaga (nafḥah) de Ti que obre en nuestras situaciones y acciones lo que Te satisfaga y con lo que Te complazcas de nosotros, oh Origen de toda cosa sin origen para Él, oh Eterno (Abadiyyan), oh Aquel que sostiene las cosas mientras está en toda cosa con Su voluntad, oh Luz del mundo, oh Causa del todo, oh Creador (Mubdiʿ) de la semejanza (al-miṯl) y las maravillas (al-badāʾiʿ). ¡Cuántas veces me despojo y regreso a este cuerpo humano, y volvemos del mundo del intelecto (al-ʿaql) a él! Acércame de modo que permanezca junto a Ti y no regrese, y si me devuelves a este templo (al-haykal), entonces hazme feliz Contigo e inspírame el retorno al estado del cual me aparté desde Tu Presencia (ḥaḍratika), oh Meta del intelecto y del mundo en las esencias (bi-ḏ-ḏāt), oh Origen de la sabiduría (al-ḥikmah) y culminación de la gracia (an-niʿmah). Yo soy el humilde por esencia (bi-ḏ-ḏāt), y Tú eres el Poderoso por esencia (al-ʿazīz bi-ḏ-ḏāt), no me hagas, por Tu poder, de los más humillados, ni, por Tu determinación, de los alejados. Oh Aquel que es la forma (ṣūrah) de toda cosa y la medida (qiyās) de este mundo y su existencia cercana (al-qarīb), cúbreme de todo lo que me corte de Tu perfección (kamālika), y me impida Tu unión (wiṣālika), y me prive de Tu favor (nawālika), oh Causa de las causas (ʿillat al-ʿilal), oh Eternidad de las eternidades (azal al-azal), oh Causa primera (sabab awwal), oh Donador (Wahhāb) del intelecto (al-ʿaql), bendíceme en él, oh Aquel que Te has dignado concedernos la existencia (al-wuǧūd), no descuides nuestras almas en el mundo de la naturaleza (ṭ-ṭabīʿah), y distínguelas en la Presencia de la postración (as-suǧūd) con la vigilancia (al-murāqabah) y la contemplación (aš-šuhūd), y condúcenos por los caminos de los justos (al-abrār) en el descenso (al-hubūṭ) y el ascenso (aṣ-ṣuʿūd), y extiende Tu mano sobre nosotros en la posición erguida (al-qiyām) y la sentada (al-quʿūd), y concédenos Tu Paraíso (ǧannatika) en el cual no cesa Tu recuerdo (ḏikruka) ni se pierde en él la Esencia Necesaria de Existencia (ḏāt al-wāǧibah al-wuǧūd), oh Aquel que hizo postrar a los ángeles ante Su siervo, sabiendo de él que Le desobedecería después de esa postración, oh Aquel cuya generosidad (karamuhu) no depende de la recompensa ni de la petición, ni se basa en lo poco o mucho de cada petición, oh Amplio en el bien (Wāsiʿ al-ḫayr), oh Misericordioso (Raḥmān), oh Clemente (Ḥalīm), oh Existente (Mawǧūd), oh Allah, oh Aquel que da antes de la súplica y es generoso (yaǧūd). Oh Allah, ciertamente me has informado que Tú eres el Altísimo (al-ʿAlī), el de inmensa majestad (al-kabīr aš-šaʾn), el Benefactor (al-munʿim) sobre toda esencia contingente (ḏāt ḥādiṯah) con el favor (al-imtinān), y que Tú eres el Conocedor (al-ʿālim) de todas las criaturas (al-kāʾināt), oh Aquel a Quien pertenecen la soberanía (al-mulk), la alabanza (al-ḥamd), la loa (aṯ-ṯanāʾ), la gloria (al-maǧd) y la benevolencia (al-iḥsān). Concédeme la gracia de preservar lo que me has enseñado y líbrame de la observación de otro que no seas Tú, oh Dueño de la soberanía y el poder (ḏā al-mulk wa s-sulṭān), oh de inmensa prueba (ʿaẓīm al-burhān). Oh Allah, concédeme la gracia de la paciencia (aṣ-ṣabr) hasta que nos regocijemos en la vida mundanal y en la otra vida con la llamada de la Verdad (daʿwat al-ḥaqq), oh Verdad (Ḥaqq), oh Administrador de la creación (mudabbir al-ḫalq), aunque sea en un solo hombre. Oh Allah, oh Allah, oh Señor (Rabb), oh Señor, oh Señor. Oh Allah, otorga la paz y concédenos la gracia de la salud (al-ʿāfiyah) y aparta de nosotros Tu ira, pues no tenemos fuerza para soportarla, y míranos con el ojo de Tu complacencia (riḍwānika), oh Compasivo (Raʾūf), oh Compasivo, oh Benéfico con los pecadores (muḥsinan li-l-muḏnibīn), afírmame en Tu obediencia (ṭāʿatika) y no me descuides, y sálvame de Tu castigo (ʿuqūbatika) y de Tu ira (saḫaṭika). ¡Glorificado sea el Viviente (al-Ḥayy) que no muere! Oh Allah, por el derecho de las palabras de los Libros (ṣuḥuf), hazme sentir intimidad Contigo (ānisfīka) y alcánzame la meta en Tu vecindad (ǧiwārika), y ten misericordia de mí en la Presencia de Tu complacencia (riḍwānika), y hazme en la tierra un ejemplo veraz (uswah ṣādiqan) que guíe a Tus siervos hacia Tu misericordia (raḥmatika), y háblame en mi secreto (sirrī) con lo que me descubras del Reino de los cielos y la tierra (malakūt as-samāwāt wa l-arḍ), y haz que mi descendencia (ḏurriyyatī) sea recta (ṣāliḥah); ciertamente Tú eres sobre toda cosa Poderoso (Qadīr). Oh Allah, yo Te recuerdo (aḏkuruka) con el corazón (al-qalb) una vez, y Tu mirada (baṣaruka) sobre él otra vez; concédeme la gracia de mirar a Tu rostro (waǧhika) constantemente, como has agraciado a los arrepentidos (al-munībīn) de entre Tus siervos. Oh Allah, ten misericordia de Tus siervos y de Tus tierras (bilādaka). Oh Allah, purifica nuestros corazones para Tu recuerdo (ḏikrika), y habítalos con Tu recuerdo, hasta que Te recuerden como Tú amas, como Tú amas. ¡Alabado sea Allah por Su eternidad (ṣamadihi) y por lo que viene después de Él! Señor mío (Mawlāya), ten misericordia de mí con la cercanía a Ti, así que ten misericordia de mí con el hermoso encuentro (ǧamīl al-liqāʾ), y hónrame con la mirada a Tu rostro generoso (al-waǧh al-karīm) en la Morada de la Eternidad y la Permanencia (dār al-ḫulūd wa l-baqāʾ), oh el Más Generoso de los generosos (Akram al-akramīn), oh el Más Misericordioso de los misericordiosos (Arḥam ar-rāḥimīn), oh Señor de los mundos (Rabb al-ʿālamīn). Contuve mi lengua del exceso de palabras, y retuve mi ojo de mirar lo vil. Y me habitué al recuerdo de Allah hasta que mi alma se acostumbró allí a los hábitos de la benevolencia (al-iḥsān). Y monté en el mar de la satisfacción (al-qanāʿah) una nave, y puse lo que anhelaba ante mis ojos, hasta que triunfé y alcancé lo que esperaba, luego respondí a Allah cuando me llamó. Esta, por mi vida, es la marca de todo responsable (mukallaf) con los deberes del Islam (al-islām) y la fe (al-īmān). Oh Allah, Te pido, oh Señor mío, por la santidad de estos recuerdos (aḏkār) deleitables (al-mustaṭābah) y sus súplicas aceptadas y respondidas (al-mustajābah), que has hecho emblema (šiʿār) de todo piadoso (taqiyy) señalado (mawsūm), y vestimenta (ditār) de todo amigo (waliyy) conocido (maʿlūm), y arma (silāḥ) de todo secreto (sirr) preservado (maʿṣūm), y ala (ǧanāḥ) de todo agente (mutaṣarrif) comprendido (mafhūm), y fruto (ṯamarah) de todo secreto oculto (maktūm).

Y sostén toda palabra sellada, para que me aniquiles en Ti de mí mismo y me hagas olvidar, con Tu recuerdo, el recuerdo de toda palabra vituperable, y me apartes, con Tu favor y Tu guía, del camino de todo desdichado privado (de bien). Y hazme seguir la senda de todo caminante inscrito en el cautiverio de la guía, y concédeme el dominio (117) sobre la frente de todo asunto decretado, y aclárame el símbolo de todo lo expresado y comprendido, hasta que nada se me oculte, como lo enseñaste a Tus amigos y Tus elegidos, o lo grabaste en la esencia de Tus íntimos y Tus piadosos, o lo inspiraste a los selectos de Tus amados y Tus inteligentes. ¡Oh Viviente, oh Sustentador, oh Aquel a quien no Le afecta somnolencia ni sueño! ¡Oh Disipador de las preocupaciones, oh Removedor de las aflicciones, oh Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos! ¡Oh Dios! No despojes la luz de la fe de nuestros corazones, ni la luz del conocimiento de nuestras mentes, ni la luz de la sabiduría de nuestros pechos, ni la luz del temor reverencial de nuestros secretos, ni la luz de la humildad de nuestras cabezas, ni la luz del recuerdo de nuestras lenguas, ni la luz del secreto de nuestras bocas, ni la luz de la majestuosidad de nuestras almas, ni la luz de la veneración de nuestros ojos, ni la luz del amor de nuestras conciencias, ni la luz de la compasión de nuestros corazones, ni la luz del anhelo de nuestros miembros, ni la luz de la pertenencia a Ti de nuestros costados, ni la luz de la respuesta de nuestras determinaciones, ni la luz de la bendición de nuestros tesoros, ni la luz de la unicidad (tawḥīd) de nuestras creencias, ni la luz de la confirmación de lo que trajo Tu amado, nuestro señor Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— del mundo invisible de nuestra esencia. Y haznos felices con el encuentro, y protégenos de la profundidad de la desdicha, y concédenos la piedad, y haznos compañeros de Tu amado, nuestro señor Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— en la morada de la permanencia y la eternidad. ¡Oh Dios! Por su rango ante Ti, haznos morir (118) como musulmanes, y haznos vivir como musulmanes, y dirige nuestros destinos hacia el bien, y haznos guías rectamente guiados, y oyentes obedientes a Tu llamada, y seguidores de Tu sunna, y cumplidores fieles de Tus pactos, y recitadores complacidos de Tu Libro, y sumisos satisfechos a Tus juicios, y firmes actuantes según lo que has decretado, y pacientes ante lo que has decretado para nosotros. Y trátanos con toda sutil bondad, y sé para nosotros un compañero íntimo en los lugares de desconcierto y temor, y no nos destruyas por nuestros pecados, y cubre con Tu indulgencia lo que ha aparecido de nuestras faltas. En verdad, Tú eres el Generoso, el Noble, y el Noble no ve frustradas las esperanzas. ¡Dios mío! Nos hemos refugiado en el santuario del arrepentimiento, y concérdanos acertar en la respuesta a la súplica como flecha certera, e intercedemos ante Ti por medio de nuestro señor Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz—, amante de La Meca y habitante de Ṭayba (Medina). Haznos, oh Señor nuestro, de aquellos que respondieron a Tu llamada y la aceptaron, y que fueron, para recibir los secretos de lo que revelaste sobre él, de la gente de perspicacia y nobleza. Y no nos tomes por nuestras malas obras y feas acciones, y socórrenos con Tu favor perfecto y Tu bien general, y cúbrenos con Tu velo eterno y perdurable, y ponnos bajo la fortaleza de Tu poder que protege y resguarda, y no nos hagas necesitados de nadie más que de Ti, y perdónanos, absuélvenos, y líbranos de la carga, y acógenos con Tu generosidad, y ayúdanos con Tu asistencia, y mejora toda nuestra situación, tanto la importante como la insignificante. ¡Oh Viviente, oh Sustentador! Socórreme con Tu favor, pues soy impaciente, cien veces, y bendice al Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz— cuanto Dios quiera. ¡Dios mío! El agua se desbordó sobre (119) los llanos, los desiertos, los fondos de los valles y las quebradas, y el cielo se rasgó y derramó sus torrentes sin cesar en caída y efusión, y las estrellas se ocultaron, y la tierra se vistió con el manto del frío glacial y la sombra de las nubes, y los techos cayeron sobre sus muros y las casas sobre sus habitantes, y las mujeres de mejillas hermosas salieron de sus hogares sin que quedara velo ni cortina, y los animales se ahogaron en sus desiertos y los pájaros en sus nidos, e Isrāfīl sopló el destino en el cuerno de la aniquilación, y el mundo con su civilización se tornó en ruinas, y los rostros se alteraron, la enfermedad se agravó, el remedio escaseó, y la muerte clavó sus garras, y las criaturas quedaron atónitas como si hubieran sido resucitadas para el Día de la Separación, el Juicio, la Reunión, la Resurrección y la Rendición de Cuentas. Y las normas de la residencia fueron abrogadas por la huida de los palacios y fortalezas hacia las colinas, las alturas y las llanuras, y los lazos se cortaron, y los amigos y compañeros se dispersaron, y la gente abandonó los lechos, las amantes y las ropas suaves, y cambiaron la habitación de las aldeas por la de las tiendas y la entrada bajo las cuerdas, y vieron lo que no se había conocido de calamidades y pesares que encanecieron al joven, aniquilaron al anciano y los devolvieron a las tumbas y a los rincones del polvo. Y el hombre huyó de su hermano, de su madre, de su padre y de su compañera, sin que quedara reproche ni censura, y la noche de la tristeza se alargó, y no levantó el velo de su rostro para ver lo que había ocurrido a las criaturas de preocupaciones, aflicciones y dolencias. Y las naturalezas y los temperamentos se alteraron (120), y el sordo diciembre entró en los corazones, y ocurrieron la demolición, la ruptura y el vuelco, y los astros se conjuntaron en la constelación de Agua, y el Escorpión los picó con su cola, y ellos le dijeron: «No tenemos escapatoria de ti, así que ten paciencia para ganar la recompensa de la aflicción». Y la estrella de cola señaló con su cola a las seis estrellas, y el León respondió a su llamada y aceptó. Y el trueno de las calamidades resonó, y el relámpago de las desgracias brilló, y el fuego de los infortunios no cesó de arder y llamear, y los vientos se agitaron contra la gente del tiempo, y la vieja enfriadora los devolvió a los días negros, y quedaron entre la uña y el colmillo, y el torrente alcanzó su punto máximo, y las necesidades de los pechos se plegaron en la yā’ del alma y la kāf del discurso, y los pensamientos se aturdieron, y las mentes se confundieron, y los fundamentos se quebraron, y las inteligencias de la gente del cálculo y la observación quedaron perplejas ante ello, y los pesos de la hipérbole y las causas que impiden la declinación se duplicaron, y no afectaron a ello ni factores ni declinación, y las criaturas se detuvieron al borde del precipicio de las ruinas y la perdición, si no las socorres con Tu favor, oh Compasivo, oh Benefactor, oh Dadivoso. Y las manos se extendieron en súplica, y las lenguas clamaron con deseo y temor, y llamaron: «¡Oh Señor de los señores, oh Creador de las nubes, oh Libertador de los cuellos, oh Dador, oh Impedidor, oh Aquel en cuya puerta no hay visir que acepte soborno, ni chambelán, ni portero! (121) ¡Oh Aquel en cuya mano están la creación, la seguridad y las vicisitudes de los decretos! ¡Oh Repelente de las calamidades y las dificultades terribles! Trátanos con bondad en lo que han dispuesto Tus designios, pues no queda sino la hermosura de Tu perdón, la esencia de Tu generosidad y Tu favor. ¡Oh Poderoso, oh Dominante, oh Soberano, oh Subyugador, oh Generoso, oh Dadivoso, oh Benévolo, oh Indulgente, oh Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos!» * No, no hay esperanza sino en el Único, el Eterno * Él es el Generoso, cuyo suplicante nunca fracasa * Él es el Socorro, socorre en nuestras dificultades * Él es el Indulgente con mi pecado, no me castiga * Él es la esperanza en el día de la Reunión, cuando arda * Por lo que me ha sobrevenido de alteridades y dudas ** Él es el Dadivoso; cuando me equivoco, me perdona * ¡Santificado sea Dios de toda semejanza y similitud! * ¡Cuántas veces ha perdonado! Siempre me ha tratado bien * El fuego del Infierno, mientras la gente estaba ocupada ¡Dios mío! Las ilusiones de las planificaciones, las elecciones, las maquinaciones, las capas de los juicios arbitrarios, las dudas, las sospechas y las probabilidades se han agotado, y la capacidad contingente y los intermediarios de la pasividad han tropezado, y los corazones han temblado, y la tierra se ha estrechado con su amplitud para las viudas, los mendigos y las familias, y han aparecido los signos de la falsedad, la calumnia y el extravío, y la falta de sumisión y obediencia a la devoción y el acatamiento, y los secretos han quedado al descubierto, y nos hemos hecho merecedores del castigo, la humillación y el escarmiento, y del alejamiento de Tu puerta, y no queda para los deudores (122), cuando se establezca la prueba, ni argumento ni palabra, ni reproche después del juicio del Juez y la expiración de los plazos. ¡Dios mío! Han perecido los ganados y las familias, las casas se han derrumbado, los caminos se han cortado, las criaturas han huido de las ciudades a los desiertos y las cimas de las montañas, las embarazadas han abortado, la insensatez se ha desentendido de sus hijos y los hombres de sus mujeres, y se han multiplicado el tumulto, la confusión, los rumores y las habladurías, y los pozos y manantiales se han convertido en mares, y la noche del miedo y el terror se ha extendido y alargado, y los héroes han retrocedido, los corazones han llegado a las gargantas, los oídos se han ensordecido a las exhortaciones y advertencias, y las lenguas han enmudecido.

Sobre la súplica (al-taḍarruʿ) y la imploración (al-ibtihāl). Se han acumulado los terremotos y los horrores, y se han perdido los jóvenes, los adultos y los niños. Y esto, oh Señor mío, no es sino por la multitud de nuestros pecados, la fealdad de nuestras acciones, nuestra ocupación en lo que no nos concierne, nuestro descuido de las oraciones que has prescrito para los libres y los siervos, la adicción al vino y la fornicación, el consumo de los bienes de la gente injustamente, la falta de esfuerzo en buscar lo lícito, la abundancia de transgresiones, tiranía, opresión, derramamiento de sangre y el abandono de las responsabilidades en los rincones del descuido. ¡Trátanos, pues, oh Señor nuestro, con Tu perdón, y concédenos a nosotros y a todos los musulmanes el arrepentimiento (al-tawba) y un buen final en el estado presente y en el futuro, y afírmame a mí y a ellos en las dos palabras del testimonio (shahāda) en el momento del descenso a la tumba y la llegada del terror y los miedos, por Tu favor, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos! ¡Oh Allah! No defraudes nuestras esperanzas en Ti, ni cierres ante nuestros rostros las puertas del deseo y la petición, pues somos necesitados de Tu misericordia en todas las circunstancias, en los reposos y los movimientos, en la residencia y la partida, y especialmente en la instalación de la balanza (al-mīzān), el paso sobre el puente (al-ṣirāṭ), y en la exposición y el interrogatorio. Trátanos con Tu generosidad, perdónanos y no nos tomes en cuenta por la fealdad de dichos y hechos. Apóyanos con Tu favor, protege nuestras lenguas de pronunciar obscenidades, disputas y discusiones, y átanos con las ataduras del temor para que volvamos a Ti con el esfuerzo de la servidumbre en la retirada y el avance. Domina sobre nosotros el asunto de nuestras almas, concédenos paciencia ante lo que has decretado, corrige en nosotros lo que es manifiesto y lo oculto, e inspíranos hacia el camino de la rectitud y las obras piadosas. ¡Oh Allah, oh Allah, oh Allah! ¡Oh Sutil (Yā Laṭīf), oh Conocedor (Yā Khabīr), oh Creador (Yā Khāliq), oh Creador por excelencia (Yā Khallāq), oh Grande (Yā Kabīr), oh Excelso (Yā Mutaʿāl), oh Conocedor de lo oculto y lo manifiesto (Yā ʿĀlim al-ghayb wa al-shahāda), oh Poseedor de la Gloria y la Majestad (Yā Dhā al-ʿizza wa al-jalāl), oh Amplio en dones, Abundante en favor y dádivas, oh Aquel que no hay más dios que Él, oh Aquel en cuyas manos están las riendas de los corazones y las llaves de los candados! ¡Oh Allah! Socórrenos con Tu perdón, Tu sutileza, Tu perdón y un alivio para nosotros. Concédenos de los bienes y la salud lo que no pasa por la mente. Dispón para nosotros la sutileza en Tu decreto previo y Tu mandato venidero, por la inviolabilidad de «No hay más dios que Allah, nuestro señor Muhammad, el Mensajero de Allah» —que Allah le bendiga y le conceda paz—, Tu Profeta veraz, Tu intercesor aceptado ante todas las criaturas, y por su alcance los collares de las dádivas, y sus compañeros nobles, señores y héroes. Sobre él y sobre ellos, la mejor bendición y las más puras salutaciones a lo largo de los días y las noches. ¡Y paz sobre los mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de los mundos! * Paciencia hermosa, ¡qué cerca está el alivio! * Quien observa a Allah en los asuntos, se salva. * Y quien teme a Allah, no le alcanza daño alguno. * Y quien espera en Allah, está donde espera. Y ten buen pensamiento del Generoso, y no * te angusties por la preocupación, estrecho y en aprieto. Y llama a tu Señor en la oscuridad, pues ¡cuántas * veces ha disipado la noche de las penas cuando se ha cernido! Y di: «¡Dios mío! En Ti está mi confianza. * No fracasa, oh Señor, quien a Ti se acoge. ¡Cuántos pobres has enriquecido en su necesidad! * Y se sumergió en el mar de Tu generosidad. ¡Oh Señor! Se me ha estrechado la garganta, así que otorga * con un hermoso alivio y acerca la liberación.» ¡Dios mío! Las mentes de la gente de reflexión y meditación se han confundido ante Tu poder manifiesto, y ante las vicisitudes de Tu reino y soberanía, la gente de las ilusiones, imaginaciones y concepciones. Así que la vista regresa a ellas humillada y cansada. ¡Aparta de nosotros lo que nos ha afligido y socórrenos con Tu sutileza, oh Oyente (Yā Samīʿ), oh Vidente (Yā Baṣīr)! ¡Dios mío! Los reyes se han humillado ante Tu gloria, las montañas se han derrumbado por la majestad de Tu temor, los rostros se han inclinado en la humillación de la sumisión por miedo a Tu poderío, y todo se ha sometido a Tu grandeza. Y el pensamiento ha quedado atónito y perplejo ante lo que has decretado para Tus siervos y los esclavos de Tu servicio. ¡Oh Allah! Tú nos has ordenado la benevolencia hacia los siervos y la gentileza con ellos en todos los caminos, así que Tú eres más digno de ello, y más merecedor de apartar lo que les sobreviene. Estos son mares cuyas olas se han desbordado sobre ellos, y se les ha hecho difícil rechazarlas y tratarlas. No hay quien impida lo que Tú das, ni quien rechace lo que Tú decretas. Así que, oh Allah, concédenos la sutileza en Tu decreto y la salvación de Tu prueba, y devuélvenos a Ti con el retorno de los aceptados y arrepentidos, y haz que volvamos a Ti con el retorno de los amados y temerosos. No nos destruyas por la maldad de lo que hemos hecho, oh el Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. ¡Oh Allah! Así como nos has mostrado la humillación de la servidumbre, muéstranos la gloria de la Señoría; y así como nos has mostrado el poderío de la Omnipotencia, muéstranos la sutileza de la Misericordia; y así como nos has mostrado la impotencia de la humanidad, muéstranos la generosidad de la Divinidad; y así como nos has mostrado la pobreza de la condición humana, muéstranos la riqueza de la Eternidad; y así como nos has mostrado el temor de la Majestad, muéstranos la seguridad del Terror; y así como nos has mostrado el secreto de la Particularidad, muéstranos las precedencias de la Misericordia; y así como nos has mostrado Tu poderío, muéstranos Tu perdón; y así como nos has mostrado Tu ocultamiento, no nos hagas probar Tu astucia; y así como nos has mostrado Tu clemencia, no nos hagas ver Tu castigo; y así como nos has mostrado Tu salud, no desates sobre nosotros Tu venganza. ¡Oh Allah! Tú eres Perdonador, amas el perdón, ¡perdónanos, oh Señor nuestro! Y eres Generoso, amas la generosidad, ¡sé generoso con nosotros!

Sobre nosotros, oh Señor nuestro, y eres Generoso, amas la generosidad, sé generoso con nosotros, oh Señor nuestro. Oh Dios, enriquécenos con Tu sutileza y trátanos con Tu perdón, no nos castigues por la maldad que nuestras manos han cometido, y míranos con Tu ternura y compasión. ¿Cómo no, cuando Te has llamado a Ti mismo el Sutil 160, y yo soy Tu siervo débil, y este es Tu noble Profeta? ¿Cómo puede temer el débil entre el Sutil y el Noble? Oh Dios, estamos satisfechos con Tu decreto, esperamos lo que está junto a Ti, y anhelamos Tu perdón y generosidad. No nos desesperes de Tu misericordia, pues solo se desesperan de Tu misericordia los incrédulos. Oh Dios, protégenos de los males, aparta de nosotros las calamidades, detén de nosotros el agua de la ira del cielo, no nos destruyas con el diluvio de la ira para que perezcamos con los que perecen, no nos expongas a los embates de la destrucción para que muramos derrumbados y ahogados con los perdedores. Oh Dios, somos incapaces de corregir nuestras almas y enderezar la torcedura de nuestras situaciones, las de nuestras familias, nuestros allegados y nuestros hijos. Endereza, pues, su torcedura, y devuélvenos a Ti con un hermoso retorno, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, apacigua de nosotros las tormentas del rigor, preséntanos la sutileza en la ejecución de la orden, concédenos paciencia ante lo que has decretado en la dificultad y la facilidad, otórganos la dulzura de la recitación y el recuerdo, enséñanos la etiqueta de la servidumbre en secreto y en público, sácanos de los pantanos de la ignorancia con las luces del monoteísmo y el conocimiento, purifica nuestros secretos de las tinieblas de la estupidez, la negación y la incredulidad, perdona nuestras faltas, engrandece nuestra recompensa, aparta de nosotros las desgracias de los acontecimientos repentinos y las calamidades del tiempo, protégenos de las trampas del engaño y la artimaña, y de las causas del destierro y el abandono, guárdanos de la humillación de la súplica y el halago ante las puertas de los hombres, de la pérdida de la dignidad y la pobreza. Protege nuestras lenguas de la maledicencia y la calumnia, y nuestros pechos de la enfermedad de la vanidad, la envidia y la soberbia. Líbranos del mal de los extraviados y los insolentes en la tierra, de la corrupción y el orgullo. Ciñenos con la espada de la protección, el cuidado, la gloria y la victoria. Dispón nuestros días en la obediencia y concédenos bendición en la vida. Míranos con el ojo de Tu sutileza en los movimientos y las quietudes, y créanos con el carácter de la lucha y la paciencia. Protégenos del pánico y el terror, cúranos del dolor y el daño, cubre nuestras vergüenzas, tranquiliza nuestro espanto, fortalécenos con los ángeles nobles y el Espíritu del Mandato 161. Perdónanos, absuélvenos, inspíranos nuestro argumento en el momento del interrogatorio y el descenso a la tumba, por la dignidad de Tu amado, nuestro señor Muhammad (que Dios le bendiga y le dé paz), el esposo del reino, de fragante aroma y extensión, y por el derecho de lo que has revelado a su corazón de los secretos del Recuerdo Sabio, y de las diez noches, y del par y el impar 162, y por el derecho de la Sura del Destino 163 y el secreto de "Por el tiempo, ciertamente el hombre está en pérdida, excepto los que creen, obran rectamente, se recomiendan mutuamente la verdad y se recomiendan mutuamente la paciencia" 164. Y haznos, oh Dios, de aquellos que se recomiendan la verdad, que se ponen de acuerdo en la verdad, que se unen en la palabra de la verdad, que acostumbran a sus almas a la sinceridad, que se recomiendan la paciencia ante la molestia de las criaturas, que erigen sobre sí mismos el testigo de la verdad, que pesan sus obras en la balanza de la verdad, que fundan su edificio sobre la verdad, que se esfuerzan en la obediencia a su Señor, que saben que Él es la Verdad, que atestiguan que el Mensajero es verdadero, y que todo lo que trajo es verdad, y que no los agitan los vientos de la fama, la pasión y la búsqueda de grandeza ante los ojos de las criaturas. Y sé sutil con nosotros, oh Dios, con toda sutileza, y saca de nuestros corazones el miedo a las criaturas y la preocupación por el sustento. Protégenos de los rayos de la aniquilación y la trituración, de los terremotos del derrumbe, el ahogamiento y la quema, de la muerte súbita, la caída y el estrangulamiento. No desfigure nuestros rostros con el fuego de Tu castigo, pues hemos envejecido en la servidumbre. ¿Cuál es la recompensa de quien envejece en Tu servicio sino la liberación? Nos hemos encomendado a Ti por la dignidad del escogido entre Tus siervos, el Imán de la Presencia de la Reunión y la Separación 165, nuestro señor Muhammad (que Dios le bendiga y le dé paz), para que nos perdones y nos disculpes, y no nos impongas obras cuya carga nos sea pesada o difícil. Y haznos de aquellos que han alcanzado en Su amor la meta de la excelencia, o se han acercado a Él por el más mínimo medio, y se han insertado con los amantes de Él en el hilo de la seguridad y la suavidad, por Tu favor y generosidad, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, protégenos de los males como Tú quieras, aparta de nosotros las grandes calamidades como Tú quieras, líbranos del mal de lo que has decretado, y sé sutil con nosotros en todo ello con una sutileza digna de Tu generosidad. Introdúcenos en Tu fortaleza inexpugnable, extiende sobre nosotros las cortinas de Tu protección inviolable, oh el más Generoso de los generosos, oh el más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Oh Dios, no defraudes nuestra esperanza en lo que Te hemos pedido, no nos prives de lo que hemos esperado de Ti, protégenos en la vida y después de la muerte, y sella para nosotros con los sellos de las felicidades. Oh Dios, oh Dios, oh Dios, oh Respondedor de las súplicas, Revivificador de los huesos desintegrados, oh el más Misericordioso de los misericordiosos.

Oh Dios, nuestros cuerpos terrenales y nuestras naturalezas humanas han llegado al punto de la disolución por el diluvio de las olas del mar de la Omnipotencia y las tormentas de los vientos del Decreto Irresistible. Protege, oh Dios, su arcilla con los soles de las Misericordias Eternas, para que no se resquebraje por el frío de las aflicciones de la inexistencia, la violencia de los accidentes temporales y los torrentes de lluvias que derrumban las fuerzas de las estructuras corporales 130, transformándose en su forma original, su barro terrenal y sus accidentes humanos. Trátalas con toda sutiliza, oh Dios, y protégelas de las aflicciones y los temores; libéralas con la generosidad de la Señorío y la gloria de la Eternidad, y la gracia de la Misericordia, para que cumplan el derecho de la servidumbre, vivan una vida buena, satisfecha y aceptable, y obren según la ley de Tu Profeta, nuestro señor Muhammad (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él), el mejor de la creación, y su Sunnah 166 pura e inmaculada. Concédeles, oh Dios, con Tu bendición, una felicidad eterna, perpetua y sempiterna. Sosténlos con Tus auxilios sensibles y espirituales, y no establezcas sobre ellos la balanza de la justicia, para que no perezcan por sus malas palabras y acciones. Oh Dios, Tú has creado para ellos bocas que imploran Tu hermoso perdón y misericordia; oídos que escuchan Tus amonestaciones y discursos; corazones que reciben las joyas de Tu revelación y sabiduría; corazones 167 que se derriten por temor y reverencia a Ti; lenguas que confiesan agradecidas Tus gracias y favores; miembros que tiemblan por miedo a Tu poder y violencia; rostros que humillan sus mejillas en el polvo, anhelando Tu perdón y los afectos de Tu indulgencia; visiones interiores 168 que recorren Tu reino y contemplan los dones de Tu favor y gracia; pensamientos que se refugian de 131 Tu ira y enojo, y del castigo de Tu venganza. Apóyanos, oh Dios, con Tu apoyo misericordioso, ilumina nuestras visiones interiores con las luces de Tu conocimiento otorgado directamente 169 y gnóstico 170, corónanos con la corona de Tu reino soberano, cíñenos con la espada de Tu victoria divina, trátanos con sutiliza, protégenos de Tu castigo diluvial, no nos destruyas por la maldad de nuestras obras, no nos castigues si olvidamos o erramos, no nos impongas una carga como la que impusiste a los que nos precedieron. Señor nuestro, no nos cargues con lo que no podemos soportar; perdónanos, absuélvenos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, ayúdanos contra el pueblo incrédulo. Oh Dios, Aquel cuya sutiliza abarca a Sus criaturas y cuyo bien llega a Sus siervos, no nos saques del círculo de las sutilizas, protégenos de todo lo que se teme, y sé para nosotros con Tu sutiliza oculta y manifiesta. Oh Oculto, Oh Manifiesto, Oh Sutil 171, Te pedimos la protección de la sutiliza en el decreto, la sumisión con seguridad cuando desciende, y la satisfacción. Oh Dios, Tú conoces lo que ha sido decretado en la eternidad, cúbrenos con Tu sutiliza en lo que ha descendido. Sutil que nunca cesa, haznos estar en la fortaleza de refugiarnos en Ti. Oh Primero, Aquel a quien se recurre y en quien se confía. Oh Dios, Aquel que arrojó a Sus criaturas al mar de Su decreto y las juzgó con el juicio de Su poder y prueba, haznos de aquellos que se embarcaron en el arca de la salvación y fueron protegidos de todas las aflicciones. Dios nuestro, aquel a quien alcanza Tu mirada de cuidado es tratado con sutiliza en la predestinación y protegido por Tu cuidado. Oh Poderoso, Oh Oyente, Oh Cercano, Oh Respondedor de la súplica, cuídanos con el ojo 132 de Tu atención, oh el mejor de los que cuidan. Dios nuestro, Tu sutiliza oculta es demasiado sutil para ser vista, y Tú eres Aquel que es sutil con todas las criaturas. Has velado la penetración del secreto de Tu sutiliza en los universos, y solo lo presencian los gnósticos 172 y los videntes. Cuando presenciaron el secreto de Tu sutiliza en todas las cosas, creyeron en ella y se protegieron del mal de toda cosa. Haznos presenciar el secreto de esta sutiliza protectora mientras perdure Tu sutiliza eterna y permanente. Dios nuestro, el decreto de Tu voluntad sobre los siervos no lo rechaza la determinación de ningún gnóstico ni aspirante. Pero nos has abierto las puertas de las sutilizas ocultas, cuyas fortalezas protegen de toda calamidad. Introdúcenos con Tu sutiliza bajo las fortalezas, oh Aquel que dice a la cosa: 'Sé', y es. Dios nuestro, Tú eres el Sutil con Tus siervos, especialmente con los amantes y amigos Tuyos. Concédenos las sutilezas de la sutiliza, oh Generoso. Dios nuestro, la sutiliza es Tu atributo, y las sutilezas son Tu creación; la ejecución de Tu decreto sobre Tu creación es Tu derecho; la compasión de Tu sutiliza hacia las criaturas impide la aplicación exhaustiva de Tu derecho sobre los mundos. Dios nuestro, fuiste sutil con nosotros antes de nuestra existencia, sin que necesitáramos la sutiliza; ¿acaso nos la negarás ahora que la necesitamos, siendo Tú el Más Misericordioso de los misericordiosos? Lejos está de Tu sutiliza total y de Tu generosidad protectora, oh Más Misericordioso de los misericordiosos. Dios nuestro, Tu sutiliza es Tu protección cuando te ocupas, y Tu protección es Tu sutiliza cuando eres preservado. Introdúcenos en los pabellones de Tu sutiliza y levanta sobre nosotros los muros de Tu protección. Oh Sutil, oh Sutil, Te pedimos la sutiliza 133 eternamente. Oh Protector, protégenos del mal y del mal del enemigo. Oh Sutil, oh Sutil, oh Sutil, ten piedad de Tu siervo débil, temeroso e impotente. Oh Dios, así como fuiste sutil conmigo antes de mi súplica y de mi existencia, sé para mí, oh Excelso, oh mi Auxilio y mi seguridad. Dios es sutil con Sus siervos, Dios es sutil con Sus siervos, Dios es sutil con Sus siervos. Me he familiarizado con Tu sutiliza, oh Sutil; he sido protegido por Tu sutiliza, oh Compañía del temeroso en la situación aterradora. Me he animado con Tu sutiliza, oh Sutil; me he fortificado con Tu sutiliza, oh Sutil; he estado a salvo por Tu sutiliza, oh Sutil; he estado seguro por Tu sutiliza, oh Sutil; he sido protegido por Tu sutiliza de la perdición; me he velado con Tu sutiliza de los enemigos. Oh Sutil, oh Protector, y Dios está detrás de ellos, abarcándolos. 'Sino que es un Corán glorioso, en una Tabla Protegida' 173. Me he salvado de toda grave calamidad con la palabra de mi Señor: 'Y no Le fatiga su preservación, y Él es el Excelso, el Inmenso' 174. He estado a salvo de todo demonio y envidioso con la palabra de mi Señor: 'Y como protección contra todo demonio rebelde' 175. He bastado para toda preocupación en todo camino con mi decir: 'Dios me basta, y qué excelente Guardián'. Dios, Dios, Dios. '¡Dios! No hay más dios que Él, el Viviente, el Sustentador. Ni la somnolencia ni el sueño se apoderan de Él. Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra. ¿Quién intercederá ante Él si no es con Su permiso? Conoce lo que tienen delante y lo que hay detrás de ellos, mientras que ellos no abarcan nada de Su conocimiento excepto lo que Él quiere. Su Trono se extiende sobre los cielos y la tierra, y no Le fatiga su preservación, y Él es el Excelso, el Inmenso. No hay coacción en la religión; la rectitud se distingue claramente del error. Quien rechace al tagut 176 y crea en Dios, se habrá aferrado al asidero más firme, que no se rompe. Y Dios es Oyente, Conocedor. Dios es el Protector de los que creen; los saca de las tinieblas a la luz. En cuanto a los que no creen, sus protectores son los taguts, que los sacan de la luz a las tinieblas. Esos son los compañeros del Fuego, donde permanecerán eternamente' 177. 'Ciertamente os ha llegado un Mensajero de entre vosotros; le pesa que sufráis, es anhelante por vosotros, y con los creyentes es compasivo y misericordioso. Pero si se apartan, di: 'Dios me basta; no hay más dios que Él; en Él confío, y Él es el Señor del Trono inmenso'' 178. 'En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Por el pacto de los Quraysh, su pacto del viaje de invierno y verano. Que adoren al Señor de esta Casa, que les ha dado de comer contra el hambre y les ha dado seguridad contra el miedo' 179. Me he contentado con Kaf, Ha, Ya, 'Ayn, Sad 180 y me he protegido con Ha, Mim, 'Ayn, Sin, Qaf 181. Su palabra es la verdad, y Suyo es el reino. 'Paz', palabra de un Señor Misericordioso. Ahún 182, Qaf, Adam, Ham, Ha', Amín. Oh Dios, por el derecho de estos secretos, protégenos del mal y de los malvados, y de toda aflicción que Tú creas. Di: '¿Quién os protege de noche y de día?' 183 Y por el derecho de Tu protección misericordiosa, protégenos, y no nos abandones a otro que no sea Tu abarcamiento, oh Señor nuestro, Señor de esta [súplica]. Esta es la humildad de mi súplica ante Tu puerta, y no hay fuerza ni poder sino en Ti.

¡Oh, Allah! Bendice a quien enviaste como misericordia para los mundos, nuestro señor Muhammad, el Sello de los Profetas. Que Allah lo bendiga y le conceda paz, y lo ensalce, magnifique 184, honre y ennoblezca. Señor mío, no me prives de la misericordia y la seguridad, oh Tierno, oh Dadivoso. Y la paz sea sobre los mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de los mundos. ¡Oh, Señor! El daño ha tocado mi corazón y se ha quebrado; repáralo, pues Tú eres el más Misericordioso de los que reparan. Socórreme, pues me he quedado sin esperanza en lo que no eres Tú, y sin Ti nadie vence. Te invocó Jonás en las tinieblas, suplicante, y también Job cuando el daño fue grande. Y también Abraham cuando se avivaron las llamas del fuego, e Israel 185 cuando la vista se le nubló. Y salvaste a Jonás de la angustia agobiante, y apartaste de Job cuando tuvo paciencia. Y el fuego del Amigo 186 se convirtió en jardín, y devolviste a José a su padre cuando este miró. ¡Cuántas veces has tenido misericordia, siendo Tú el más Misericordioso de los misericordiosos! ¡Cuántas veces has auxiliado, siendo Tú el más Generoso de los que auxilian! ¡Cuántas veces has favorecido al quebrado reparándolo, y le llegó Tu facilidad en la estrechez sin que lo sintiera! Tú eres el Sutil 187; concede, pues, con Tu sutileza, Señor mío, y perdona, pues Tú eres el que acoge a quien tropieza. No hay otro fuera de Ti a quien recurrir en las dificultades, ¿y quién es invocado aparte de Ti y esperado? Me basta con Tu conocimiento en todas las dificultades, oh Tú que ves lo que hay en el interior y lo que se manifiesta. ¡Cuántas dificultades se convirtieron por Tu sutileza en gracia, y se tornaron después del perjuicio en facilidad! Alcánzame con Tu sutileza, oh Sutil, pues el espacio se ha estrechado y mi paciencia se ha perdido. Si es por mi delito que he sido probado, tengo esperanza en Ti, y Tú eres el más Amplio en perdonar. Alivia mi angustia por la dignidad de Muhammad; él es nuestro intercesor cuando el peligro es grande 188. Y él es el medio 189 cuando no esperamos a nadie más que a él, entre los ángeles y los humanos. Los profetas, en grupos, vinieron a ellos sus pueblos, y acudieron a Yasín 190 cuando llegaron las multitudes. Cada alma dirá mañana: «¿Qué tengo?», y no tendrá más que al intercesor de Rabi'a 191 en la angustia. Siervo a quien Allah concedió toda virtud, y por él es el medio, y él es Ahmad 192, el más agradecido. En su estación alabada 193 lo alaban las criaturas, y por su dignidad el monoteísta se salva del Saqar 194. Y cuando llega una aflicción, Muhammad es el mejor refugio, y con él se disipa la turbiedad. Pronto desaparecerá lo que rechazas y odias, y te llegará el alivio cercano con la victoria. Quien se aferra a la dignidad de Muhammad, tiene protección, cuidado y gloria. El Misericordioso no viola la garantía de Ahmad; quien lo sigue, prevalece. Su protección ampara a quien se acoge a él; ¿cómo podría ser vejado, siendo su vecino la cueva resplandeciente 195? Luna que te muestra el sol a su salida, y la luz de la estrella se desvanece, y la luna. Si se enfrentara a la luna llena, no aparecería en la oscuridad sino como un relámpago. Basta con que la gacela 196 se enfrente a su luz para que te muestre una luna llena en sus prados. Si no fuera por su resplandor, no brillaría la luna de la noche, ni el alba tendría blancura. Él es la perla del universo, de cuya luz se iluminó la existencia, y no hay ocultación para lo que es célebre. ¡Oh perla del horizonte claro y joya del collar precioso para quienes pasaron y para quienes vendrán! Intercede, quizás tus siervos se salven del fuego abrasador, ante el cual las mentes se confunden por las lecciones 197. ¡Oh señor de los dos mundos! No tengo intercesor sino a Ti; intercede, pues, por quien auxilies, vencerá. Levántate hacia la compañía qurayshí 198 en la que están Abu Bakr y su compañero 'Umar. Y mírame con compasión y misericordia, y apiádate de mí, pues mi tribulación es de las más grandes. ¡Oh, por el Profeta y su familia! ¡Qué tribulación ha dejado mi corazón y mis costillas en ascuas! Ha robado el sueño de mis ojos, y mis lágrimas corren, y se me ha arrebatado el reposo. ¡Oh ojo! Si el Amado mira, cada vez que encuentre un lugar fácil, no me falte su mirada. ¿Acaso, oh Mensajero de Allah, escuchas la súplica de un clamoroso con cuya alma han jugado las vicisitudes? ¿O ves lo que ha sucedido de tribulación, de la cual quien la imagina entre la gente toma lección? Apiádate de mi llanto y no defraudes la súplica de un suplicante que espera Tu riqueza cuando está necesitado. Te invoca quien está lejos de tu tumba, y no cesa quien está ausente de ser protegido en tu amparo, tanto el ausente como el presente. Se ha estrechado sobre él; sé para él una ayuda en su aflicción, y esfuérzate en la liberación y no lo abandones. Pide a tu Señor que facilite mi liberación de ella, pues tu corazón es el más compasivo y el más piadoso. Yo soy quien no puede prescindir de un visitante; si no me visitas, muero, ¡oh el mejor de los humanos! Y soy un hombre de tu comunidad que creyó en ti y se enorgullece de tu gloria. Que la paz sea sobre ti como salutación, ofrecida a ti al atardecer y al amanecer. Y sobre los Compañeros y toda la familia, mientras el guía 199 recite con tu alabanza, recuerda 200. En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. Que Allah bendiga a nuestro señor Muhammad, a su familia y a sus compañeros, y les conceda paz abundante. Alabado sea Allah, por cuya guía se completan las obras buenas. Que Allah bendiga a nuestro señor Muhammad, Su siervo y Mensajero, y a su familia y compañeros, y les conceda paz. Y después: Esta es la descripción de unas bendiciones 201 sublimes sobre el Profeta, que Allah lo bendiga y le conceda paz, y la descripción de sus virtudes, y la mención de lo que Allah ha preparado para quien las recite en cuanto a recompensa y mérito. Se ha narrado de los más grandes y virtuosos sabios y de todos los gnósticos 202 —que Allah esté complacido con todos ellos— que dijeron: No hay siervo de la comunidad de Muhammad, que Allah lo bendiga y le conceda paz, que recite sobre él estas bendiciones nobles sin que Allah ordene a Gabriel, la paz sea con él, que escriba para él en el registro de sus obras la recompensa de una peregrinación aceptada. Luego, después de eso, Allah Altísimo ordena a Sus ángeles que desciendan a la tumba del Profeta, que Allah lo bendiga y le conceda paz, con la luz de la complacencia y le informen de que fulano de tu comunidad te ha enviado 203 este regalo. Entonces el Profeta, que Allah lo bendiga y le conceda paz, se regocija con ello y en su respuesta dice: «Él es mi amado y de mi comunidad». Y quien desee ver al Profeta, que Allah lo bendiga y le conceda paz, en sueños, debe realizar la ablución después de la oración del 'isha' 204 la noche del jueves o la noche del viernes, rezar dos rak'as 205, suplicar a Allah Altísimo, luego recitar estas bendiciones nobles con sincera intención, presencia de corazón y humildad, y dormir con la ablución y la sinceridad; entonces verá al Profeta, que Allah lo bendiga y le conceda paz, hablará con él, le preguntará sobre su estado y le dará la buena nueva de la bondad y la generosidad de Allah Altísimo en el Día de la Resurrección. Y cuando fallezca de este mundo, Allah ordena a los ángeles del cielo más cercano que desciendan a su funeral, y Gabriel, la paz sea con él, lo viste con las vestiduras del Paraíso. Y quien persevera en estas bendiciones debe recomendar que las escriban y las coloquen en su sudario en la tumba, para que se manifieste su honor para él.

Cuando es enterrada con él, descienden sobre él ángeles con bandejas de luz en su tumba. Y quien quiera contemplar esta gran generosidad 206, que exhume la tumba de quien fue enterrado con ella y vea su recompensa y sus luces. Se cuenta que en Bagdad había una mujer que tenía un hijo de una belleza indescriptible. Su madre se enamoró de él y se apasionó hasta el punto de estar al borde de la perdición por su amor. Un día, su hijo se embriagó, entró en su casa y se durmió en su lecho. Su madre vino por la noche, se metió en su cama como si fuera una mujer extraña y lo sedujo, y él yació con ella sin saber que era su madre. La madre quedó embarazada y, cuando completó su embarazo, dio a luz una niña. Luego la ocultó de su hijo y la entregó a un hombre piadoso de la tierra del Hiyaz 207, quien la llevó a su país y la tuvo consigo durante un tiempo. Luego, el hijo decidió viajar con la intención de realizar la peregrinación sagrada 208. Estando en La Meca, cierto día se encontró con el hombre que tenía a la niña, y al verla de bella figura y hermosa apariencia, lo hospedó una noche. Hablaron y, por decreto y designio de Dios Altísimo, el hombre le informó: «Tengo una hija de extraordinaria belleza, sin familia, y es digna de ti». La pidió en matrimonio y se casó con ella, sin saber que era su hija. Luego viajó con ella a su país. Cuando la llevó ante su madre, esta la reconoció y recordó su mala acción, se arrepintió de lo que había hecho y sintió una tristeza inmensa, sin poder revelar su acto, hasta que murió de intensa pena por lo que había hecho. Cuando partió de este mundo y se encontró con su Señor, su hijo lloró por ella y se entristeció profundamente. Tenían una vecina que conocía el secreto de la madre y sus circunstancias. Al ver la tristeza del hijo por su madre, le dijo: «¡Oh, tú! ¿Hasta cuándo llorarás y te entristecerás por tu madre, siendo ella una mujer de maldad que hizo contigo tal y tal cosa, y quedó embarazada de ti de esta hija que ahora es tu esposa, mientras tú estabas ebrio aquel día?». Y le contó la historia de principio a fin. Cuando el hijo escuchó este relato y confirmó su veracidad, se enfureció terriblemente contra su madre. Fue a su tumba con un sepulturero, leña y fuego, con la intención de exhumar a su madre y quemarla. Pero ella había sido constante en estas oraciones nobles 209. Cuando excavó su tumba y la abrió, la encontró sentada en un lecho de perlas húmedas, vestida con las vestiduras del Paraíso. Al verla en ese estado de honor y gran generosidad de Dios, se asombró enormemente y quedó perplejo, sin saber qué hacer con ella. Le dijo: «¿Por qué medio has alcanzado esta gran generosidad, siendo tú una mujer de maldad que hizo tal y tal cosa?». Ella respondió: «¡Oh, hijo mío! Yo solía recitar estas oraciones nobles cada jueves y la noche del viernes, y no he visto lo que ahora poseo de esta dicha sino por la bendición de su recitación en el mundo, y he alcanzado este rango». Entonces la tomó de su madre, salió de la tumba, la llevó ante los sabios, ascetas y grandes santos 210 de Bagdad, y les contó la historia y lo ocurrido con su madre, de principio a fin. Cuando lo oyeron, se asombraron enormemente, tomaron de él la copia, y cada uno copió una para sí mismo, la pusieron en práctica y la encontraron tal como él les había dicho. Que Dios nos beneficie con sus bendiciones. Quien sea constante en su recitación en el mundo no será probado en su tumba, ni le sobrevendrá temor ni pavor en su tumba, sino que permanecerá sano y salvo en dicha y alegría hasta el Día del Juicio. Quien tenga una necesidad ante Dios Altísimo y se encomiende a Él mediante ella, su necesidad será satisfecha con permiso de Dios Altísimo. Quien esté enfermo y los médicos hayan desistido, o tema a un opresor, o esté encadenado con grilletes y cadenas, o tenga otras necesidades importantes de los asuntos del mundo y la otra vida, que realice la ablución 211, rece dos rak'as 212 después de la oración del 'isha' 213 antes del witr 214, luego recite estas oraciones nobles, las ponga bajo su cabeza y duerma. Entonces verá al Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, y él le dirá: «Te he librado de toda preocupación y mal, y todas tus necesidades han sido satisfechas». Si no puede recitarlas, siendo analfabeto, que haga la ablución, rece dos rak'as después de la oración del 'isha', las ponga bajo su cabeza y duerma, y alcanzará su objetivo y obtendrá su deseo con permiso de Dios. Quien sea constante en su recitación, sus pecados serán perdonados por la bendición de estas oraciones nobles y por la bendición del Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él. Que Dios nos beneficie con sus secretos y virtudes. Su explicación es larga; la hemos resumido por temor a extendernos. Estas son las oraciones nobles cuya explicación y virtudes han sido expuestas, y son incontables e incalculables. En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre el Ojo de la atención 215, el Tesoro de la guía, el Imam de la Presencia divina, la Seguridad de la comunidad, el Adorno de la Resurrección, el Sol de la Ley islámica, el Bordado del vestido, el Auxiliador de la comunidad, el Profeta de la misericordia, el Intercesor de la nación en el Día del Juicio, nuestro señor Muhammad, el Profeta iletrado, y sobre su familia y sus compañeros, y otórgales mucha paz, cada vez que te recuerden a Ti y a él los que recuerdan, y se olviden de Tu recuerdo y del suyo los negligentes. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los mensajeros. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los creyentes. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los combatientes. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los testigos. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los que vigilan las fronteras. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los arrepentidos. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los bien guiados. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los temerosos. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los pacientes. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los resignados. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los devotos. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los guardianes. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los observadores. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los alabadores. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los guías. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los adoradores. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los purificadores. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los purificados. ¡Oh Dios, bendice y otorga paz sobre nuestro señor Muhammad, señor de los agradecidos.

¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los puros 216. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los herederos 217. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los intercesores 218. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los que se arrepienten 219. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los mundos 220. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los que se vuelven 221. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más devotos 222. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más generosos 223. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más puros 224. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más nobles 225. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más esforzados 226. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los más valientes 227. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los alabados 228. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de las criaturas 229. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de los primeros y los últimos 230. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, señor de todos los hijos de Adán 231. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el portador de buenas nuevas y el amonestador 232. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta de La Meca, el iletrado 233. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta escogido 234. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta de Tihama 235. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta del Hiyaz 236. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta árabe 237. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, el profeta qurayshí 238. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el sol cuando sea enrollado 239. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las estrellas cuando caigan 240. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las montañas cuando sean movidas 241. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las camellas preñadas cuando sean descuidadas 242. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las bestias salvajes cuando sean reunidas 243. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los mares cuando sean encendidos 244. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las almas cuando sean emparejadas 245. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con la niña enterrada viva cuando sea preguntada 246. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los rollos cuando sean desplegados 247. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el cielo cuando sea despojado 248. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el Infierno cuando sea avivado 249. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el Paraíso cuando sea acercado 250. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el cielo cuando se desgarre 251. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los planetas cuando se dispersen 252. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los mares cuando sean abiertos 253. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las tumbas cuando sean revueltas 254. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de la arena y el polvo 255. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de los guijarros y las criaturas 256. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de las plantas y sus especies 257. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de los animales y las bestias salvajes 258. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el sol cuando sea eclipsado 259. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los libros cuando sean leídos 260. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las buenas acciones cuando aparezcan 261. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las malas acciones cuando se manifiesten 262. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las necesidades cuando sean cumplidas 263. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con los grados cuando sean elevados 264. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con la noche cuando cubre 265. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con las mañanas y las tardes 266. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, junto con el día cuando se manifiesta 267. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de quienes creyeron y temieron 268. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de quienes Te glorificaron 269. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de quienes fueron sinceros y se guiaron 270. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de las estrellas y los planetas 271. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número del cielo y la tierra 272. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de las nubes y las gotas de agua 273. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de Tu perdón para Tus criaturas 274. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de quienes de Tus criaturas han orado por él 275. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de Tus decretos sobre Tus criaturas 276. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, en número de Tu favor sobre Tus criaturas 277. ¡Oh, Allah! Bendice y otorga paz a nuestro señor Muhammad, así como bendijiste y bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham en los mundos; ciertamente Tú eres el Alabado, el Glorioso, y Tú eres sobre toda cosa Poderoso. La bendición y la paz sean contigo, oh Mensajero de Allah. La bendición y la paz sean contigo, oh Amado de Allah. La bendición y la paz sean contigo, oh Depositario de la creación de Allah. La bendición y la paz sean contigo, oh Mensajero del Señor de los mundos. La bendición y la paz sean contigo, oh aquel a quien Allah eligió. La bendición y la paz sean contigo, oh aquel a quien Allah envió. La bendición y la paz sean contigo, oh aquel a quien Allah adornó. La bendición y la paz sean contigo, oh Intercesor de los pecadores. La bendición y la paz sean contigo, y sobre tu familia, tus compañeros, tus esposas, tu descendencia, la gente de tu casa y tus seguidores, oh mi señor, oh Mensajero de Allah. Que Allah te bendiga, y a Adán, Set, Idris y Noé. La bendición y la paz sean contigo, y sobre Abraham el Amigo, Moisés el Interlocutor, y Jesús el Espíritu Fiel. La bendición y la paz sean contigo, y sobre David, Salomón, Zacarías y Juan. La bendición y la paz sean contigo, y sobre todos los profetas y mensajeros, y los ángeles cercanos de Allah. Y que Allah esté complacido con nuestros señores y maestros: Abu Bakr, 'Umar, 'Uthman

y de 'Alí, Talha, al-Zubayr, Sa'd, Sa'id, 'Abd al-Rahman ibn 'Awf y Abu 'Ubayda 278 ibn al-Jarrah, y de Hamza, al-'Abbas, al-Hasan y al-Husayn. Que Allah, Altísimo, esté complacido con todos los Compañeros del Mensajero de Allah, y con los veraces, los mártires, los justos y los amigos íntimos 279 de Allah, todos ellos. Que Allah esté complacido con los imames mujtahidun 280 y con los sabios que obran según el Libro y la Sunnah. Que Allah esté complacido con los seguidores 281 y los sucesores de los seguidores 282, y con quienes los sigan en el bien hasta el Día del Juicio. Oh Allah, haz que la recompensa de lo que hemos recitado y la bendición de lo que hemos invocado sobre Tu Profeta Muhammad —que Allah le bendiga y le conceda paz— sea un regalo que llegue, una misericordia que descienda con aceptación, complacencia, perdón universal, favor, descanso y alegría 283, y las bondades hermosas, y la recompensa del Corán. Lo presentamos y lo ofrecemos a la presencia de Tu Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—. Oh Allah, concédele la mediación 284, la excelencia y el rango elevado y sublime; resucítalo en la estación digna de alabanza 285 que le prometiste, con el estandarte atado 286 y la fuente abundante 287; e inclúyenos en su intercesión, todos nosotros, oh Más Misericordioso de los misericordiosos, oh Señor de los mundos. Haznos morir en su compañía y haznos parte de la élite de su comunidad que obra según Tu Libro y Tu Sunnah; no nos desvíes de su camino ni de su ley; y recompénsalo por nosotros con la mejor recompensa que hayas dado a un profeta por su comunidad. Oh Allah, engrandécelo en este mundo mediante la exaltación de su mención, la manifestación de su religión y la perpetuidad de su ley; y en el Más Allá, mediante su intercesión por su comunidad, la abundancia de su recompensa y su galardón 288, y el inicio de su favor en la estación digna de alabanza, y su precedencia sobre toda la creación hasta el Día Testigo 289. Oh Allah, muéstranos su rostro y danos de beber de su fuente con su mano un trago agradable, saludable, tras el cual nunca tengamos sed, oh Señor de los mundos. Oh Allah, haz que una recompensa similar a esa recompensa, junto con el incremento de Tu bondad y favor, con aceptación continua, complacencia, perdón universal, favor, descanso y alegría, y las bondades hermosas, y la recompensa del Corán, llegue a todos sus hermanos entre los profetas, los mensajeros, los mártires, los justos, los sabios que obran, y en nuestros registros, oh Señor de los mundos. ¡Señor nuestro! Acéptanos, pues Tú eres el Oyente, el Sabio. Perdónanos, pues Tú eres el Indulgente, el Misericordioso. Mejora la liberación de los prisioneros, desata las ataduras de los cautivos, perdona a los pecadores entre los transgresores, salda las deudas de los endeudados, y decreta seguridad y bienestar para nosotros y para todos los peregrinos, los combatientes y los viajeros por tierra y mar de la comunidad de Muhammad, todos ellos. Ten misericordia de nuestros muertos y de los muertos de los musulmanes, y perdónanos a nosotros, a nuestros padres y a todos los musulmanes, por Tu misericordia, oh Más Misericordioso de los misericordiosos. Que Allah bendiga a nuestro señor Muhammad, a su familia y a todos sus Compañeros. ¡Glorificado sea tu Señor, Señor del Poder, por encima de lo que Le atribuyen! La paz sea con los mensajeros, y alabado sea Allah, Señor de los mundos.


  1. arbāb : Literalmente 'señores'. En el contexto islámico, se refiere a seres que pueden ser considerados como señores o amos, pero Dios es el único Señor verdadero.
  2. jalāla : Majestad o grandeza divina. Se refiere a la majestad de Dios que inspira reverencia.
  3. rabb al-arbāb : Señor de los señores. Expresión que enfatiza la soberanía absoluta de Dios sobre todos los que son considerados señores.
  4. al-ghurr : Los eminentes o los ilustres. Se refiere a los profetas y mensajeros, o a los creyentes destacados.
  5. kufr : Ingratitud o incredulidad. Aquí se refiere a no agradecer las gracias de Dios.
  6. tawḥīd : Unicidad de Dios. Principio fundamental del Islam que afirma que Dios es único e incomparable.
  7. al-daraja al-rafī‘a : El alto rango o grado espiritual elevado que Allah concede a Sus siervos elegidos.
  8. al-muḍṭarrīn : Los afligidos o angustiados que claman a Allah en su necesidad extrema.
  9. al-jabarūt : La soberanía o dominio absoluto de Allah, uno de los atributos de Su grandeza.
  10. i‘thirnī : Hazme tropezar o caer en falta, pero en el contexto de la súplica puede entenderse como 'permite que tropiece para luego levantarme', pidiendo humildad.
  11. dār al-fanā’ ... dār al-baqā’ : La morada de la fugacidad (el mundo) y la morada de la permanencia (el más allá).
  12. Āyat 7:196 : Versículo coránico que afirma que Allah es el Protector de los justos.
  13. Āyat 9:129 : Versículo coránico que expresa la confianza en Allah como suficiente y Señor del Trono inmenso.
  14. an-nār : El fuego del Infierno, castigo eterno para los incrédulos y pecadores.
  15. sukkānihā : Habitantes de la tierra, incluyendo genios y humanos.
  16. Allāhu akbar : Frase de exaltación: 'Allah es el más grande'. Se repite tres veces como takbīr.
  17. labbayka : Expresión de respuesta y disponibilidad: 'Aquí estoy, a Tu servicio'. Usada en la peregrinación (talbiya).
  18. Sūrat al-Sharḥ : Sura 94 del Corán, conocida como 'La Apertura del Pecho' o 'El Consuelo'.
  19. Sūrat al-‘Aṣr : Sura 103 del Corán, 'El Tiempo' o 'La Era'.
  20. al-mashhūd : Lo contemplado, la Realidad Divina en la experiencia mística; el estado de aniquilación en la contemplación de Dios.
  21. ḥanīf : Término coránico que designa al monoteísta puro, inclinado a la religión verdadera, apartado de toda asociación.
  22. Muḥammad : El Profeta del Islam, sobre él sea la paz y las bendiciones.
  23. jamiʿ khalqika : Toda Tu creación; expresión de la omnipotencia divina.
  24. malakūt : El mundo de lo invisible, el dominio angélico o la soberanía divina.
  25. yabarūt : El mundo del poder y la omnipotencia divina, a veces asociado a los atributos de majestad.
  26. rahamūt : El mundo de la misericordia divina.
  27. raghbūt : El mundo del deseo o la aspiración espiritual.
  28. taqdīs : Santificación, proclamar la santidad de Dios.
  29. an-nabiyyīn : Los profetas; Muhammad es considerado el sello de los profetas.
  30. Corán 39:74 : Aleya coránica que expresa la alabanza por la entrada al Paraíso.
  31. Corán 35:34 : Aleya coránica que alaba a Dios por haber quitado la tristeza.
  32. Corán 35:35 : Aleya coránica que describe la morada eterna sin fatiga.
  33. aʿūdhu : Me refugio; fórmula de protección.
  34. Muhammad : Profeta del Islam, considerado el último mensajero de Dios.
  35. Trono (Kursi) : El Trono de Dios, símbolo de Su soberanía y poder, mencionado en el versículo del Trono (Ayat al-Kursi).
  36. al-mu'awwidhatayn : Las dos suras de refugio: Al-Falaq (El Amanecer) y An-Nas (Los Hombres), que se recitan para buscar protección en Allah.
  37. salāṭīn : Plural de sultán; aquí se refiere a gobernantes o autoridades tiránicas.
  38. khātima al-īmān : Sello de la fe; se refiere a morir en estado de fe.
  39. Dhū al-Nūrayn : El de las dos luces; apelativo de 'Uthmān ibn 'Affān, por haber estado casado con dos hijas del Profeta.
  40. Abū al-Sibṭayn : Padre de los dos nietos; se refiere a 'Alī ibn Abī Tālib, padre de Hasan y Husayn.
  41. Āl : Familia; aquí se refiere a la familia del Profeta (Ahl al-Bayt).
  42. Ḥizb al-Luṭf : Liturgia de la Bondad; nombre de esta súplica compuesta.
  43. qurrata a'yun : Consuelo de los ojos; expresión que significa alegría y satisfacción.
  44. al-awwal al-ākhir : El Primero y el Último: atributos divinos que indican que Dios es anterior a todo y perdura después de todo.
  45. al-bāṭin al-ẓāhir : El Oculto y el Manifiesto: Dios es inaccesible a la percepción sensible pero se manifiesta en Sus signos.
  46. al-ḥannān al-mannān : El Tierno y el Dadivoso: nombres que expresan la ternura y la generosidad divinas.
  47. al-malik al-dayyān : El Rey y el Juez: Dios es el soberano absoluto y el que juzga con justicia.
  48. al-qadīm al-iḥsān : El Eterno en la Bondad: Dios es anterior a todo y Su bondad es perpetua.
  49. al-ʿaẓīm al-sulṭān : El Inmenso en el Poder: Dios posee una autoridad inmensa.
  50. al-ḥayy al-qayyūm : El Viviente, el Sustentador: Dios es vida eterna y sustenta toda existencia.
  51. qaṭrī : Mi gota: posiblemente refiere a la gota seminal o a la esencia del ser; se pide protección.
  52. naslī : Mi descendencia: se pide la corrección de la progenie.
  53. zulfā : Intimidad: cercanía espiritual con Dios.
  54. al-ṣafā : La Pureza: estado de purificación espiritual.
  55. al-muṣṭafā : El Elegido: epíteto del Profeta Muhammad.
  56. maqṣūd : Intención: en el sentido de la meta última de la existencia.
  57. mawjūd : Existencia: en el contexto de la unicidad del ser (waḥdat al-wujūd).
  58. al-hudā : La guía: la revelación y la dirección divina.
  59. al-ghinā : Riqueza: aquí se refiere a la suficiencia espiritual o material.
  60. ẓalamtu : He sido injusto: reconocimiento de la propia falta.
  61. ahl al-jadhb : Los atraídos: aquellos que son atraídos por Dios hacia Él mediante un éxtasis espiritual.
  62. qulūb : Corazones: centro espiritual del ser humano.
  63. sirr al-jafí : Secreto oculto: en el sufismo, se refiere al misterio divino o conocimiento esotérico que Dios concede a Sus siervos cercanos.
  64. al-sarīʿ al-qarīb al-mujīb : El Rápido, el Cercano, el Respondedor: nombres divinos que indican la prontitud de Dios para responder las súplicas.
  65. ināba : Conversión o retorno a Dios con arrepentimiento y devoción.
  66. (47) : Número de versículo coránico (Corán 4:69) que menciona a los profetas, veraces, mártires y justos.
  67. (48) : Referencia al versículo coránico (Corán 34:3) que dice: 'No se le escapa el peso de un átomo en los cielos ni en la tierra'.
  68. (49) : Posible referencia a un hadiz o dicho sobre la misericordia divina hacia los pecadores.
  69. nafsiyya : Atributos esenciales o de la esencia divina, como la existencia, eternidad y permanencia.
  70. salbiyyāt : Atributos negativos: aquellos que niegan imperfecciones en Dios, como que no tiene principio ni fin, no es semejante a las criaturas, etc.
  71. maʿānī : Atributos de significado: cualidades positivas que existen en la esencia divina, como ciencia, poder, voluntad, vida, audición, visión y palabra.
  72. (50) : Número que indica la continuación del texto original, posiblemente una referencia a un verso o página.
  73. maʿnawiyya : Atributos de significado concomitantes: son los mismos que los de significado pero considerados como estados derivados, como 'Vivo', 'Sabio', etc.
  74. Subḥānahu : Expresión de glorificación: 'Gloria a Él', reconociendo Su absoluta perfección y trascendencia.
  75. ʿiṣma : Infalibilidad o protección divina que preserva a los profetas y ángeles del pecado y el error.
  76. ṣirāṭ : El puente tendido sobre el Infierno que todos deben cruzar el Día del Juicio; los justos pasan y los injustos caen.
  77. ḥawḍ : El estanque del Profeta Muhammad en el Paraíso del cual beberán los creyentes antes de entrar al Jardín.
  78. tawassul : Intermediación o súplica a Allah mediante un medio, como Sus nombres o la persona del Profeta, buscando Su favor.
  79. Aḥmad : Uno de los nombres del Profeta Muhammad, que significa 'el más alabado'.
  80. ḥizb : Liturgia o conjunto de oraciones y súplicas recitadas en momentos específicos, a menudo atribuidas a un santo o maestro espiritual.
  81. ḥirz : Amuleto o protección espiritual, a menudo una oración o versículo que se recita para salvaguardar de todo mal.
  82. amāna : Confianza o depósito sagrado que Dios ha confiado al ser humano, como la religión, la razón o la responsabilidad moral.
  83. sunan : Prácticas recomendadas del Profeta Muhammad, no obligatorias pero meritorias.
  84. rukūb : Literalmente 'montar' o 'ascender'; en contexto sufí, simboliza la elevación espiritual hacia Dios.
  85. ahl al-sulūk : Los que recorren el camino espiritual (sulūk) hacia Dios, es decir, los sufíes.
  86. dhikr : Recuerdo o invocación de Dios, práctica central en el sufismo.
  87. adab : Conjunto de normas de conducta espiritual y cortesía en la tradición islámica, especialmente en el sufismo.
  88. Firdaws : El nivel más alto del Paraíso, mencionado en el Corán.
  89. al-Lawḥ : La Tabla Preservada, donde están inscritos los decretos divinos.
  90. al-Qalam : El Cálamo, la pluma divina que escribe en la Tabla Preservada.
  91. darajāt : Grados espirituales o rangos en el Paraíso.
  92. dīwān : Colección de poemas o registro; aquí metafóricamente, un libro de amor.
  93. aqṭāb : Polos espirituales, los más elevados santos en la jerarquía sufí.
  94. hanif : Término coránico que designa a quien se inclina hacia la unicidad divina, alejándose de la idolatría.
  95. Ha Mim : Letras separadas (muqatta'at) que aparecen al inicio de algunas suras del Corán; su significado es conocido solo por Dios.
  96. Libro claro : Se refiere al Corán, considerado claro y evidente en su guía.
  97. noche bendita : Se refiere a la Noche del Decreto (Laylat al-Qadr), en la que se reveló el Corán.
  98. Ta Ha : Letras separadas (muqatta'at) que abren la sura 20; su significado es conocido solo por Dios.
  99. Ya Sin : Letras separadas (muqatta'at) que abren la sura 36; su significado es conocido solo por Dios.
  100. Sad : Letra separada (muqatta'at) que abre la sura 38; su significado es conocido solo por Dios.
  101. Qaf : Letra separada (muqatta'at) que abre la sura 50; su significado es conocido solo por Dios.
  102. Nun : Letra separada (muqatta'at) que abre la sura 68; su significado es conocido solo por Dios.
  103. Gabriel : El arcángel Gabriel, encargado de transmitir la revelación a los profetas.
  104. lisan al-hikma : Lengua de la sabiduría: capacidad de hablar con sabiduría divina.
  105. ghawa'il al-nafsaniyya : Calamidades del alma: peligros y trampas del ego o alma inferior.
  106. al-nisba al-muhammadiyya : Filiación muhammadiana: la conexión espiritual con el Profeta Muhammad.
  107. al-siyada al-mustafawiyya : Señoría mustafawiana: la autoridad del Profeta Muhammad, llamado Mustafá (el Escogido).
  108. al-saltana al-mawlawiyya : Soberanía mawlawiana: la autoridad espiritual de los maestros sufíes, especialmente en la tradición de Mawlana Rumi.
  109. al-jadhb : Atracción: estado espiritual de ser atraído hacia Dios por Su gracia.
  110. samadiyya : Samadiánica: relativo al atributo divino de Samad (el Eterno, el Autosuficiente).
  111. rahmāniyya : Rahmánica: relativo al atributo divino de Rahman (el Misericordioso).
  112. al-rūh : El Espíritu: el arcángel Gabriel o el Espíritu Santo.
  113. al-aqtāb : Polos: los más grandes santos sufíes que son ejes espirituales de su tiempo.
  114. al-afrād : Individuos: santos de alto rango en la jerarquía espiritual sufí.
  115. al-abdāl : Sustitutos: santos que mantienen el equilibrio espiritual del mundo.
  116. al-awtād : Estacas: santos que sostienen el mundo espiritual.
  117. al-a‘rāf : Lugares elevados: posición espiritual elevada entre el paraíso y el infierno, o estación de conocimiento.
  118. hizb : Literalmente 'parte' o 'porción'. En el sufismo, es una liturgia o conjunto de oraciones y recuerdos que se recitan en momentos específicos, a menudo atribuidos a un maestro espiritual.
  119. kitābuka : Literalmente 'Tu Libro', refiriéndose al Corán o al libro del decreto divino.
  120. ism al-jalāla : El Nombre de la Majestad, es decir, el nombre 'Allah'.
  121. quli llāhu thumma dharhum fī khawḍihim yalʿabūn : Cita del Corán (6:91): 'Di: Allah. Luego déjalos en su discusión jugando'.
  122. qāba qawsayni aw adnā : Expresión coránica (53:9) que describe la proximidad del Profeta Muhammad a Allah durante el ascenso nocturno, 'la distancia de dos arcos o menos'.
  123. ghayba : En el sufismo, 'ausencia' del yo y del mundo en la contemplación divina.
  124. huwa huwa : Literalmente 'Él es Él', una fórmula de afirmación de la unicidad divina.
  125. laṭāʾif : Sutilezas espirituales; en el sufismo, son los centros sutiles del ser humano que perciben realidades divinas.
  126. mawāhib : Dones o gracias espirituales que Dios concede a Sus siervos.
  127. asrār : Secretos divinos; conocimientos esotéricos que Dios revela a los santos.
  128. al-Dhikr : La Exhortación o el Recuerdo; aquí se refiere al Corán.
  129. yuṣallī : Bendice; literalmente, 'ora sobre vosotros', significando que Dios derrama Su misericordia y bendiciones.
  130. duʿāʾ : Súplica o invocación; la relación del siervo con Dios basada en la necesidad y la petición.
  131. mudkhala ṣidq : Entrada de verdad; una entrada honesta y bendecida, libre de hipocresía.
  132. al-ʿāshiq : El amante; en el sufismo, el que ama apasionadamente a Dios.
  133. nisba : Parentesco o vínculo espiritual; aquí se refiere a la conexión especial con Dios.
  134. sunna : Tradición profética; las enseñanzas y prácticas del Profeta Muhammad.
  135. fardāniyya : Unicidad absoluta de la Esencia divina, sin composición ni multiplicidad.
  136. maqāmāt al-iḥsāniyya : Estaciones espirituales de la excelencia o perfección en la adoración, según el hadiz del arcángel Gabriel.
  137. futūḥāt al-ṣamadiyya : Aperturas espirituales que provienen del Atributo divino 'al-Ṣamad' (el Eterno, el Autosuficiente).
  138. raḥmāniyya : Relativo a la misericordia divina universal (raḥma).
  139. qayyūmiyya : Atributo de la Esencia divina como el Sustentador y Autosubsistente (al-Qayyūm).
  140. subbūḥiyya : Relativo a la glorificación divina (subbūḥ), indicando la absoluta trascendencia.
  141. al-‘ulūm al-lawḥiyya : Ciencias inscritas en la Tabla Preservada (al-Lawḥ al-Maḥfūẓ), conocimiento divino.
  142. quddūsiyya : Santidad divina (quddūs), pureza absoluta.
  143. ṣamūdiyya : Relativo al descenso de la misericordia divina, del nombre 'al-Ṣamad'.
  144. nūḥiyya : Referencia al diluvio de Noé (Nūḥ), como símbolo de castigo.
  145. istidrāj : Atracción gradual hacia el castigo, donde Dios concede bendiciones aparentes que llevan a la perdición.
  146. waswās : Susurraciones del demonio (Satanás) que inducen al mal.
  147. al-ḥawḍ : La Fuente (estanque) del Profeta Muhammad en el Paraíso, de la cual beberán los creyentes.
  148. qāba qawsayni aw adnā : Expresión coránica (53:9) que describe la proximidad del Profeta Muhammad a Dios durante el ascenso nocturno (Isrā' y Mi'rāj), significando 'a dos arcos o menos'.
  149. ar-rūḥ : El Espíritu; puede referirse al ángel Gabriel o a un espíritu especial creado por Dios, a menudo identificado con el arcángel Gabriel.
  150. al-ashbāh : Literalmente 'los semejantes'; aquí se refiere a aquellos que se asemejan a los envidiosos o a las criaturas en general.
  151. Sūrat al-Ikhlāṣ : La Sura 112 del Corán, titulada 'La Sinceridad' o 'El Monoteísmo Puro', que afirma la unicidad absoluta de Dios.
  152. nāsī : Literalmente 'olvidadizo'; se refiere a quien olvida a Dios por negligencia o distracción.
  153. an-nawāṣī : Plural de nāṣiya, 'copete' o 'flequillo'; metáfora del control absoluto de Dios sobre todas las criaturas, como quien toma a alguien por el cabello.
  154. muḥtājīn : Los necesitados; en el contexto sufí, aquellos que reconocen su total dependencia de Dios.
  155. al-aqṭāb al-wāṣilīn : Los 'polos espirituales' (aqṭāb) que han alcanzado la unión con Dios (wuṣūl); figuras centrales en la jerarquía espiritual sufí.
  156. awtād : Literalmente 'estacas'; en la jerarquía sufí, son santos que mantienen la estabilidad espiritual del mundo, como estacas que fijan una tienda.
  157. ar-rūḥ al-munfaṣil : El 'espíritu separado' o alma individual; el recuerdo de Dios (dhikr) conecta el alma con el Espíritu divino, preservándola.
  158. al-majdhūbīn : Los 'arrebatados' o 'atraídos' por Dios; estado espiritual en que el alma es raptada por la atracción divina, a menudo sin esfuerzo propio.
  159. al-muqbilīn ʿalayka : Los que se vuelven hacia Dios con intención sincera; aquellos que se dirigen a Él en busca de cercanía.
  160. al-Laṭīf : Uno de los nombres divinos que significa 'El Sutil', 'El Benévolo', 'El que conoce los detalles más sutiles y obra con delicadeza'.
  161. Rūḥ al-Amr : El Espíritu del Mandato, una expresión coránica que se refiere al ángel Gabriel o a una fuerza espiritual que transmite la orden divina.
  162. al-Shaf‘ wa al-Watr : Referencia a la sura 89 (al-Fajr), versículo 3: 'y por el par y el impar', cuyo significado es objeto de interpretación (p.ej., las oraciones pares e impares, o la creación en pares y Dios único).
  163. Sūrat al-Qadr : Sura 97 del Corán, 'El Destino', que habla de la Noche del Destino, en la que descendió el Corán.
  164. Sūrat al-‘Aṣr : Sura 103 del Corán, 'El Tiempo', que dice: 'Por el tiempo, ciertamente el hombre está en pérdida, excepto los que creen, obran rectamente, se recomiendan mutuamente la verdad y se recomiendan mutuamente la paciencia'.
  165. Ḥaḍrat al-Jam‘ wa al-Farq : Término sufí que designa la Presencia divina que reúne (jam‘) y separa (farq) los grados espirituales; el Imam de esa Presencia es el Profeta Muhammad.
  166. Sunnah : Tradición profética; conjunto de dichos, acciones y aprobaciones del Profeta Muhammad.
  167. Qulūb : Corazones espirituales, órganos de percepción espiritual.
  168. Baṣā'ir : Visiones interiores o facultades de discernimiento espiritual.
  169. ‘Ilm ladunnī : Conocimiento otorgado directamente por Dios, sin intermediación.
  170. ‘Irfānī : Gnóstico; relativo al conocimiento intuitivo y místico de Dios.
  171. Yā Bāṭinu yā Ẓāhiru yā Laṭīf : Oh Oculto, Oh Manifiesto, Oh Sutil; nombres divinos que expresan la trascendencia e inmanencia de Dios.
  172. Ahl al-ma‘rifa : Los gnósticos; aquellos que poseen conocimiento directo de Dios.
  173. Sūrat al-Burūj, 85:21-22 : Corán, 85:21-22.
  174. Sūrat al-Baqara, 2:255 : Corán, 2:255 (Aleya del Trono).
  175. Sūrat al-Ṣāffāt, 37:7 : Corán, 37:7.
  176. Ṭāghūt : Todo lo que se adora o sigue fuera de Dios; ídolos, tiranos, etc.
  177. Sūrat al-Baqara, 2:255-257 : Corán, 2:255-257.
  178. Sūrat al-Tawba, 9:128-129 : Corán, 9:128-129.
  179. Sūrat Quraysh, 106:1-4 : Corán, 106:1-4.
  180. Kāf Hā’ Yā’ ‘Ayn Ṣād : Letras iniciales de la Sura 19 (Maryam).
  181. Ḥā’ Mīm ‘Ayn Sīn Qāf : Letras iniciales de la Sura 42 (al-Shūrā).
  182. Aḥūn : Posible referencia a una palabra o nombre de significado oculto.
  183. Sūrat al-Anbiyā’, 21:42 : Corán, 21:42.
  184. majjada wa 'azzama : Fórmulas de ensalzamiento y engrandecimiento dirigidas a Dios.
  185. Isra'il : Referencia al profeta Jacob (Yaqub), también llamado Israel.
  186. al-Jalil : El Amigo de Dios, título del profeta Abraham (Ibrahim).
  187. al-Latif : El Sutil, uno de los nombres de Dios que indica Su bondad y sutileza.
  188. li-jahi Muhammad : Por la dignidad o posición de Muhammad, como medio de intercesión.
  189. al-wasila : El medio o intermediario para acercarse a Dios, aquí referido al Profeta.
  190. Yasin : Sura 36 del Corán, también nombre del Profeta Muhammad.
  191. Rabi'a : Posible referencia a Rabi'a al-'Adawiyya, mística famosa, o a la tribu Rabi'a.
  192. Ahmad : Otro nombre del Profeta Muhammad, que significa 'el más alabado'.
  193. al-maqam al-mahmud : La estación alabada, una posición de intercesión que Dios otorgará al Profeta.
  194. Saqar : Nombre de uno de los niveles del Infierno.
  195. al-kahf al-agharr : La cueva resplandeciente, posible alusión a la Cueva de Hira o a la protección divina.
  196. al-ghazala : La gacela, metáfora poética de la belleza o del sol.
  197. al-'ibar : Lecciones o ejemplos, aquí referido a las advertencias del Infierno.
  198. Qurashiyya : Relativo a la tribu de Quraysh, a la que pertenecía el Profeta.
  199. al-hadi : El guía, aquí el recitador o el camellero que entona cantos.
  200. fa-dhkur : Imperativo 'recuerda', dirigido al oyente o al recitador.
  201. salawat : Bendiciones o plegarias de alabanza al Profeta.
  202. al-'arifin : Los gnósticos o conocedores de Dios, en la tradición sufí.
  203. ba'atha ilayka : Te ha enviado, refiriéndose al envío de bendiciones como regalo espiritual.
  204. al-'isha' : La oración nocturna, una de las cinco oraciones obligatorias del Islam.
  205. rak'a : Unidad de la oración islámica que incluye inclinaciones y postraciones.
  206. karāma : Don o favor extraordinario que Dios concede a Sus siervos piadosos, a menudo manifestado como un milagro o señal de santidad.
  207. Ḥijāz : Región histórica de la península arábiga que incluye las ciudades sagradas de La Meca y Medina.
  208. ḥaŷŷ : Peregrinación anual a La Meca, uno de los cinco pilares del Islam.
  209. ṣalawāt šarīfa : Oraciones de bendición sobre el Profeta Muhammad, consideradas de gran mérito espiritual.
  210. awliyā’ : Santos o amigos de Dios, personas de alta espiritualidad en el Islam.
  211. wuḍū’ : Ablución ritual menor que implica lavar partes del cuerpo antes de la oración.
  212. rak‘a : Unidad de la oración islámica que incluye una serie de movimientos y recitaciones.
  213. ‘išā’ : La oración nocturna, la quinta de las oraciones obligatorias diarias.
  214. witr : Oración voluntaria que se realiza después de la oración de la noche, generalmente de número impar de rak'as.
  215. ‘ayn al-‘ināya : Expresión metafórica que designa al Profeta Muhammad como el 'Ojo de la atención divina', indicando que es el objeto de la especial consideración de Dios.
  216. al-ṭāhirīn : Los puros, aquellos libres de impureza espiritual y moral.
  217. al-wārithīn : Los herederos, aquellos que heredan la guía y el conocimiento profético.
  218. al-shāfi'īn : Los intercesores, aquellos que interceden ante Allah por otros.
  219. al-tawwābīn : Los que se arrepienten, aquellos que vuelven a Allah en arrepentimiento.
  220. al-'ālamīn : Los mundos, todas las criaturas y reinos de la existencia.
  221. al-muwallīn : Los que se vuelven, aquellos que se dirigen a Allah con devoción.
  222. al-awra'īn : Los más devotos, aquellos con la mayor piedad y abstinencia de lo ilícito.
  223. al-akramīn : Los más generosos, aquellos con la mayor nobleza y generosidad.
  224. al-aṭharīn : Los más puros, aquellos con la máxima pureza espiritual.
  225. al-anjabīn : Los más nobles, aquellos de linaje y carácter excelentes.
  226. al-anjadīn : Los más esforzados, aquellos que se esfuerzan grandemente en la obediencia.
  227. al-ashja'īn : Los más valientes, aquellos con el mayor coraje.
  228. al-maḥmūdīn : Los alabados, aquellos dignos de alabanza.
  229. al-makhlūqīn : Las criaturas, todos los seres creados.
  230. al-awwalīn wa al-ākhirīn : Los primeros y los últimos, todas las generaciones pasadas y futuras.
  231. walad Ādam : Los hijos de Adán, toda la humanidad.
  232. al-bashīr al-nadhīr : El portador de buenas nuevas y el amonestador, títulos del Profeta.
  233. al-nabī al-makkī al-ummī : El profeta de La Meca, el iletrado, que no sabía leer ni escribir.
  234. al-muṣṭafā : El escogido, aquel seleccionado por Allah para la profecía.
  235. al-tihāmī : De Tihama, región costera de Arabia que incluye La Meca.
  236. al-ḥijāzī : Del Hiyaz, región occidental de Arabia donde están La Meca y Medina.
  237. al-'arabī : Árabe, perteneciente a la nación árabe.
  238. al-qurashī : Qurayshí, de la tribu de Quraysh, la tribu del Profeta.
  239. kūwirat : Enrollado, refiriéndose al sol cuando sea enrollado en el Día del Juicio (Corán 81:1).
  240. inkadarat : Caigan, refiriéndose a las estrellas cuando caigan o se apaguen (Corán 81:2).
  241. suyyirat : Movidas, refiriéndose a las montañas cuando sean movidas de su lugar (Corán 81:3).
  242. al-'ishār : Camellas preñadas, refiriéndose a cuando sean descuidadas (Corán 81:4).
  243. ḥushirat : Reunidas, refiriéndose a las bestias salvajes cuando sean reunidas (Corán 81:5).
  244. sujjirat : Encendidos, refiriéndose a los mares cuando sean encendidos como fuego (Corán 81:6).
  245. zuwwijat : Emparejadas, refiriéndose a las almas cuando sean unidas con sus cuerpos o con otras almas (Corán 81:7).
  246. al-maw'ūda : La niña enterrada viva, práctica preislámica, que será preguntada por su crimen (Corán 81:8-9).
  247. al-ṣuḥuf : Rollos, los libros de las acciones cuando sean desplegados (Corán 81:10).
  248. kushitat : Despojado, refiriéndose al cielo cuando sea despojado o quitado (Corán 81:11).
  249. su''irat : Avivado, refiriéndose al Infierno cuando sea avivado o encendido (Corán 81:12).
  250. uzlifat : Acercado, refiriéndose al Paraíso cuando sea acercado a los piadosos (Corán 81:13).
  251. infaṭarat : Se desgarre, refiriéndose al cielo cuando se desgarre (Corán 82:1).
  252. intatharat : Se dispersen, refiriéndose a los planetas cuando se dispersen o caigan (Corán 82:2).
  253. fujjirat : Abiertos, refiriéndose a los mares cuando sean abiertos o mezclados (Corán 82:3).
  254. bu'thirat : Revueltas, refiriéndose a las tumbas cuando sean revueltas para sacar a los muertos (Corán 82:4).
  255. al-raml wa al-tharā : La arena y el polvo, metáfora de una cantidad incontable.
  256. al-ḥaṣā wa al-barā : Los guijarros y las criaturas, también una expresión de número incontable.
  257. al-nabāt wa aṣnāfuhā : Las plantas y sus especies, toda la vegetación.
  258. al-ḥayawānāt wa al-wuḥūsh : Los animales y las bestias salvajes, toda la fauna.
  259. kusifat : Eclipsado, refiriéndose al sol cuando sea eclipsado.
  260. al-kutub : Los libros, los libros de las acciones o las Escrituras.
  261. al-ḥasanāt : Las buenas acciones, las obras de bien.
  262. al-sayyi'āt : Las malas acciones, los pecados.
  263. al-ḥājāt : Las necesidades, las peticiones o deseos.
  264. al-darajāt : Los grados, los rangos en el Paraíso.
  265. yaghshā : Cubre, refiriéndose a la noche cuando cubre con su oscuridad (Corán 92:1).
  266. al-abkār wa al-'ashī : Las mañanas y las tardes, tiempos de oración y alabanza.
  267. tajallā : Se manifiesta, refiriéndose al día cuando se manifiesta con claridad (Corán 92:2).
  268. āmana wa ittaqā : Creyó y temió, aquellos que creen en Allah y Le temen.
  269. sabbaḥaka : Te glorificó, aquellos que glorifican a Allah.
  270. ṣadaqa wa ihtadā : Fue sincero y se guió, aquellos que son veraces y siguen la guía.
  271. al-nujūm wa al-kawākib : Las estrellas y los planetas, los cuerpos celestes.
  272. al-samā' wa al-arḍ : El cielo y la tierra, toda la creación.
  273. al-saḥāb wa qaṭr al-mā' : Las nubes y las gotas de agua, la lluvia.
  274. ghufrānuka li-khalqika : Tu perdón para Tus criaturas, la magnitud del perdón divino.
  275. man ṣallā 'alayhi min khalqika : Quienes de Tus criaturas han orado por él, todas las bendiciones enviadas al Profeta.
  276. qaḍā'uka 'alā khalqika : Tus decretos sobre Tus criaturas, los designios divinos.
  277. faḍluka 'alā khalqika : Tu favor sobre Tus criaturas, la gracia divina.
  278. Abu 'Ubayda : Abu 'Ubayda ibn al-Jarrah, uno de los diez compañeros a quienes se les prometió el Paraíso.
  279. awliya' : Amigos íntimos de Allah, personas piadosas cercanas a Él.
  280. mujtahidun : Juristas que realizan esfuerzo intelectual (ijtihad) para derivar normas legales de las fuentes.
  281. tabi'un : Generación que siguió a los Compañeros del Profeta.
  282. tabi' al-tabi'in : Generación que siguió a los tabi'un.
  283. al-ruh wa al-rayhan : Expresión que significa descanso, alegría y sustento agradable.
  284. al-wasila : Rango elevado en el Paraíso que se concede al Profeta Muhammad.
  285. al-maqam al-mahmud : Estación digna de alabanza, posición de intercesión que Allah prometió al Profeta.
  286. al-liwa' al-ma'qud : Estandarte de alabanza que portará el Profeta el Día del Juicio.
  287. al-hawd al-mawrud : Fuente (estanque) del Profeta en el Paraíso de la cual beberán los creyentes.
  288. mathuba : Recompensa o galardón divino.
  289. yawm al-mashhud : El Día del Juicio, cuando todo será presenciado.
Dhakhīrat al-ghanī wa-l-muḥtāj — Tome 56100%