La biografía del Profeta [1] de Ibn Hisham [2]
La biografía del Profeta de Ibn Hisham, volumen: primero, volumen: primero, texto, índices, volumen: segundo, volumen: segundo, texto, índices, notas al pie.
La biografía profética de Ibn Hisham [1]
Fuente: https://shamela.ws/book/7450 Fecha de extracción: 2026-06-17
Volumen primero
En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. {¡Y a Él pedimos ayuda!} Alabado sea Dios, Señor de los mundos, y Sus bendiciones sobre nuestro señor Muhammad y sobre toda su familia. **Mención de la genealogía pura** Desde Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia) hasta Adán (la paz sea con él). Dijo Abū Muhammad ‘Abd al-Malik ibn Hishām: Este es el libro de la biografía del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia): Muhammad ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Muṭṭalib. El nombre de ‘Abd al-Muṭṭalib es Shayba1 ibn Hāshim. El nombre de Hāshim es ‘Amr2 ibn ‘Abd Manāf. El nombre de ‘Abd Manāf es al-Mughīra3 ibn Quṣayy4, ibn Kilāb5, ibn Murra6, ibn Ka‘b7, ibn Lu’ayy8, ibn Ghālib, ibn Fihr9, ibn al-Naḍr ibn Kināna, ibn Khuzayma10, ibn Mudrika (el nombre de Mudrika es ‘Āmir), ibn Ilyās11, ibn Muḍar12, ibn Nizār13, ibn Ma‘add14, ibn ‘Adnān15, ibn Udd16 (y se dice Udad), ibn Muqawwim, ibn Nāḥūr, ibn Tayraḥ, ibn Ya‘rub, ibn Yashjub17, ibn Nābit, ibn Ismā‘īl18, ibn Ibrāhīm19 (el Amigo del Compasivo), ibn Tāriḥ (que es Āzar20), ibn Nāḥūr, ibn Sārūgh, ibn Dā‘ū, ibn Fālakh21, ibn ‘Aybar22, ibn Shālakh23, ibn Arfakhshad24, ibn Sām, ibn Nūḥ25, ibn Lamak, ibn Matūshalakh26, ibn Akhnūkh (que es Idrīs el Profeta, según afirman; y Dios es más Sabio). Fue el primero de los hijos de Adán en recibir la profecía y en escribir con el cálamo, ibn Yard27, ibn Mahlīl28, ibn Qaynan29, ibn Yānish30, ibn Shīth31, ibn Ādam32 (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Dijo Abū Muhammad ‘Abd al-Malik ibn Hishām: Nos narró Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī33, de Muhammad ibn Isḥāq al-Muṭṭalibī34, esta genealogía de Muhammad, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él y su familia), hasta Adán (la paz sea con él), y lo que contiene sobre la historia de Idrīs y otros. Dijo Ibn Hishām: Y me narró Khallād ibn Qurra ibn Khālid al-Sadūmī, de Shaybān ibn Zuhayr ibn Shaqīq ibn Thawr, de Qatāda ibn Di‘āma, que dijo: Ismā‘īl ibn Ibrāhīm (el Amigo del Compasivo), ibn Tāriḥ (que es Āzar), ibn Nāḥūr ibn Asragh ibn Arghū ibn Fālakh ibn ‘Ābir ibn Shālakh ibn Arfakhshad ibn Sām ibn Nūḥ ibn Lamak ibn Mattūshalakh ibn Akhnūkh ibn Yard ibn Mahlā’īl ibn Qāyīn ibn Anūsh ibn Shīth ibn Ādam (la paz sea con él). **Método de Ibn Hishām en la exposición de la biografía** Dijo Ibn Hishām: Y yo, si Dios quiere, comenzaré este libro mencionando a Ismā‘īl ibn Ibrāhīm y a quienes engendraron al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) de entre sus descendientes, y a sus hijos, generación tras generación, desde Ismā‘īl hasta el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), y lo que se menciona de sus historias. Y dejaré de mencionar a otros descendientes de Ismā‘īl en este sentido, por brevedad, hasta llegar a la historia de la biografía del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Y omitiré parte de lo que mencionó Ibn Isḥāq en este libro, que no tiene relación con el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), ni se reveló sobre ello nada del Corán, ni es causa de nada de este libro, ni es su interpretación, ni testimonio de ello, por la brevedad que he mencionado. También omitiré algunos poemas que mencionó y que no he visto que ningún experto en poesía conozca, y algunas cosas que son repulsivas de relatar, o que molestan a algunas personas mencionarlas, o que al-Bakkā’ī no nos confirmó su transmisión. Y expondré, si Dios Altísimo quiere, todo lo demás de ello, según el alcance de su transmisión y conocimiento. **Exposición de la genealogía desde los descendientes de Ismā‘īl (la paz sea con él)** **Los hijos de Ismā‘īl (la paz sea con él)** Dijo Ibn Hishām: Nos narró Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī, de Muhammad ibn Isḥāq al-Muṭṭalibī, que dijo: Ismā‘īl ibn Ibrāhīm (la paz sea con ambos) engendró doce hijos: Nābit (que era el mayor), Qaydhar, Adhbūl, Manshā, Misma‘, Māshī, Dammā, Adhar, Ṭaymā, Yaṭūrā, Nabīsh y Qaydhumā. Su madre era la hija de Muḍāḍ ibn ‘Amr al-Jurhumī. Dijo Ibn Hishām: Y se dice Miḍāḍ. Jurhum ibn Qaḥṭān (y Qaḥṭān es el padre de todo Yemen, y a él converge su genealogía), ibn ‘Āmir ibn Shālakh ibn Arfakhshad ibn Sām ibn Nūḥ. Dijo Ibn Isḥāq: Jurhum ibn Yaqṭan ibn Shālakh, y Yaqṭan es Qaḥṭān ibn ‘Aybar ibn Shālakh. **Edad de Ismā‘īl, lugar de su madre y su muerte** Dijo Ibn Isḥāq: La edad de Ismā‘īl, según mencionan, fue de ciento treinta años. Luego murió (la misericordia y bendiciones de Dios sean con él) y fue enterrado en al-Ḥijr35 junto con su madre Hājar (que Dios tenga misericordia de ambos). Dijo Ibn Hishām: Los árabes dicen hājara y ājara, sustituyendo la alif por la hā’, como dijeron harāqa al-mā’a y arāqa al-mā’a, y otros. Hājar es de la gente de Egipto. **Hadiz sobre la recomendación de la gente de Egipto y su causa** Dijo Ibn Hishām: Nos narró ‘Abd Allāh ibn Wahb, de ‘Abd Allāh ibn Lahī‘a, de ‘Umar, cliente de Ghufra36, que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "¡Dios, Dios! ¡Cuidad de la gente de la protección! La gente de la tierra negra, de piel oscura y pelo rizado37, pues tienen parentesco y vínculo matrimonial". Dijo ‘Umar, cliente de Ghufra: Su parentesco es que la madre de Ismā‘īl el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) es de ellos. Y su vínculo matrimonial es que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) tomó concubinas de entre ellos38. Dijo Ibn Lahī‘a: La madre de Ismā‘īl, Hājar, es de "Umm al-‘Arab", una aldea que estaba frente a al-Faramā39 en Egipto. Y la madre de Ibrāhīm40, Māriya41, fue la concubina del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) que le regaló al-Muqawqis, de Ḥafn42, del distrito de Ansīnā43. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Muhammad ibn Muslim ibn ‘Ubayd Allāh ibn Shihāb al-Zuhrī que ‘Abd al-Raḥmān ibn ‘Abd Allāh ibn Ka‘b ibn Mālik al-Anṣārī, luego al-Sulamī, le narró que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Cuando conquistéis Egipto, recomendaos bien a su gente, pues tienen protección y vínculo familiar". Yo le pregunté a Muhammad ibn Muslim al-Zuhrī: "¿Cuál es el vínculo familiar que mencionó el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) para ellos?" Él respondió: "Hājar, la madre de Ismā‘īl, era de ellos". **Origen de los árabes** Dijo Ibn Hishām: Todos los árabes son descendientes de Ismā‘īl y Qaḥṭān. Algunos yemeníes dicen que Qaḥṭān es descendiente de Ismā‘īl, y dicen: Ismā‘īl es el padre de todos los árabes. Dijo Ibn Isḥāq: ‘Ād ibn ‘Awṣ ibn Iram ibn Sām ibn Nūḥ; y Thamūd y Jadīs, hijos de ‘Ābir ibn Iram ibn Sām ibn Nūḥ; y Ṭasm, ‘Imliq y Umaym, hijos de Lāwidh ibn Sām ibn Nūḥ. Todos ellos son árabes. Nābit ibn Ismā‘īl engendró a Yashjub ibn Nābit. Yashjub engendró a Ya‘rub ibn Yashjub. Ya‘rub engendró a Tayraḥ ibn Ya‘rub. Tayraḥ engendró a Nāḥūr ibn Tayraḥ. Nāḥūr engendró a Muqawwim ibn Nāḥūr. Muqawwim engendró a Udad ibn Muqawwim. Udad engendró a ‘Adnān ibn Udad. Dijo Ibn Hishām: Y se dice ‘Adnān ibn Udd. Dijo Ibn Isḥāq: A partir de ‘Adnán se dispersaron las tribus de los descendientes de Ismā‘īl ibn Ibrāhīm (la paz sea con ambos). ‘Adnān engendró dos hijos: Ma‘add ibn ‘Adnān y ‘Akk ibn ‘Adnān. Dijo Ibn Hishām: ‘Akk se estableció en la tierra de Yemen, porque ‘Akk se casó con una mujer de los ash‘aríes y residió entre ellos; así, la tierra y la lengua se unificaron. Los ash‘aríes son los hijos de Ash‘ar ibn Nabt ibn Udad ibn Zayd ibn Humaysi‘ ibn ‘Amr ibn ‘Arīb ibn Yashjub ibn Zayd ibn Kahlān ibn Saba’ ibn Yashjub ibn Ya‘rub ibn Qaḥṭān. Y se dice: Ash‘ar es Nabt ibn Udad. Y se dice: Ash‘ar es hijo de Mālik, y Mālik es Madhhij ibn Udad ibn Zayd ibn Humaysi‘. Y se dice: Ash‘ar es hijo de Saba’ ibn Yashjub. Y me recitó Abū Muḥriz Khalaf al-Aḥmar y Abū ‘Ubayda, de ‘Abbās ibn Mirdās, uno de los Banū Sulaym ibn Manṣūr ibn ‘Ikrima ibn Khaṣafa ibn Qays ibn ‘Aylān ibn Muḍar ibn Nizār ibn Ma‘add ibn ‘Adnān, enorgulleciéndose de ‘Akk: "Y ‘Akk ibn ‘Adnān, aquellos que fueron llamados Ghassān, hasta que fueron expulsados por todas partes". Este verso pertenece a un poema suyo. Ghassān44 es un agua en la presa de Ma’rib en Yemen, que era un abrevadero para los hijos de Māzin ibn al-Asad45 ibn al-Ghawth, y fueron llamados por ella. Y se dice: Ghassān46 es un agua en al-Mushallal, cerca de al-Juḥfa, y quienes bebieron de ella se agruparon y fueron llamados por ella: tribus de los descendientes de Māzin ibn al-Asad ibn al-Ghawth ibn Nabt ibn Mālik ibn Zayd ibn Kahlān ibn Saba’ ibn Yashjub ibn Ya‘rub ibn Qaḥṭān.
Dijo Hassān ibn Thābit al-Ansārī 47, y los Ansār 48 son los hijos de al-Aws y al-Jazray, hijos de Hāritha ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Āmir ibn Hāritha ibn Imri' al-Qays ibn Tha'laba ibn Māzin ibn al-Asad ibn al-Ghawth: "Si preguntas, somos un grupo noble; el león es nuestro linaje y el agua es Ghassān." Y este verso está en unos versos suyos. Dijo al-Yaman, y algunos de 'Akk 49, y ellos son los que están en Jurasán: 'Akk ibn 'Adnān ibn 'Abd Allāh ibn al-Asad ibn al-Ghawth. Y se dice: 'Adnān ibn al-Dayth ibn 'Abd Allāh ibn al-Asad ibn al-Ghawth. Dijo Ibn Ishāq: Ma'add ibn 'Adnān engendró cuatro varones: Nizār ibn Ma'add, y Qudā'a ibn Ma'add, y Qunuṣ ibn Ma'add, e Iyād ibn Ma'add. En cuanto a Qudā'a, se fueron a Yemen con Himyar ibn Saba' 50 - y el nombre de Saba' era 'Abd Shams, y solo se le llamó Saba' porque fue el primero que hizo cautivos entre los árabes - hijo de Yashjub ibn Ya'rub ibn Qahtān. Dijo Ibn Hishām: Dijo al-Yaman y Qudā'a: Qudā'a ibn Mālik ibn Himyar. Y dijo 'Amr ibn Murra al-Juhanī 51, y Juhayna ibn Zayd ibn Layth ibn Sawd ibn Aslam ibn al-Hāf ibn Qudā'a: "Somos los hijos del jeque, el noble, el resplandeciente, Qudā'a ibn Mālik ibn Himyar, el linaje conocido, no negado, en la piedra grabada bajo el púlpito." Qunuṣ ibn Ma'add y el linaje de al-Nu'mān ibn al-Mundhir: Dijo Ibn Ishāq: En cuanto a Qunuṣ ibn Ma'add, su descendencia pereció - según afirman los genealogistas de Ma'add - y de ellos era al-Nu'mān ibn al-Mundhir, rey de al-Hīra. Dijo Ibn Ishāq: Dijo Ibn Ishāq: Me narró Muhammad ibn Muslim ibn 'Ubayd Allāh ibn Shihāb al-Zuhrī que al-Nu'mān ibn al-Mundhir era de la descendencia de Qunuṣ ibn Ma'add. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Qanaṣ. Dijo Ibn Ishāq: Y me narró Ya'qūb ibn 'Utba ibn al-Mughīra ibn al-Ajnas, de un jeque de los Ansār de los Banū Zurayq, que le narró: Cuando le trajeron a 'Umar ibn al-Jattāb -que Allāh esté complacido con él- la espada de al-Nu'mān ibn al-Mundhir 52, llamó a Jubayr ibn Mut'im ibn 'Adī ibn Nawfal ibn 'Abd Manāf ibn Quṣayy - y Jubayr era de los más versados en genealogías de los Quraysh y de todos los árabes, y solía decir: "Tomé la genealogía de Abū Bakr al-Siddīq, que Allāh esté complacido con él, y Abū Bakr al-Siddīq era el más versado en genealogías de los árabes" - y le ciñó la espada, luego dijo: "¿De quién era, oh Jubayr, al-Nu'mān ibn al-Mundhir?" Dijo: "Era de los restos de Qunuṣ ibn Ma'add." Dijo Ibn Ishāq: En cuanto al resto de los árabes, afirman que era un hombre de Lajm, de la descendencia de Rabī'a ibn Nasr, y Allāh sabe más de lo que fue. Lajm ibn 'Adī: Dijo Ibn Hishām: Lajm: hijo de 'Adī ibn al-Hārith ibn Murra ibn Udad ibn Zayd ibn Humaysa' ibn 'Amr ibn 'Arīb ibn Yashjub ibn Zayd ibn Kahlān ibn Saba'. Y se dice: Lajm: hijo de 'Adī ibn 'Amr ibn Saba'. Y se dice: Rabī'a ibn Nasr 53 ibn Abī Hāritha ibn 'Amr ibn 'Āmir, y se quedó en Yemen después de la salida de 'Amr ibn 'Āmir de Yemen. El asunto de 'Amr ibn 'Āmir en su salida de Yemen y la historia de la presa de Mārib Y la causa de la salida de 'Amr ibn 'Āmir de Yemen, según me narró Abū Zayd al-Ansārī, fue que vio un ratón cavando en la presa de Mārib 54, que retenía el agua para ellos y la distribuían donde querían de su tierra, y supo que la presa no duraría así, así que decidió mudarse de Yemen. Entonces urdió un plan contra su gente: ordenó a su hijo menor que, cuando él le hablara con dureza y lo abofeteara, se levantara y le devolviera la bofetada. Su hijo hizo lo que le ordenó, y 'Amr dijo: "No me quedo en un país donde mi hijo menor me ha abofeteado la cara." Y ofreció sus bienes en venta. Entonces algunos nobles de Yemen dijeron: "Aprovechen el enfado de 'Amr", y le compraron sus bienes. Y se mudó con sus hijos y los hijos de sus hijos. Y los Azd 55 dijeron: "No nos quedaremos atrás de 'Amr ibn 'Āmir", y vendieron sus bienes y salieron con él. Viajaron hasta que acamparon en la tierra de 'Akk, de paso, buscando tierras. Entonces 'Akk les hizo la guerra, y la guerra fue alterna. Sobre eso dijo 'Abbās ibn Mirdās el verso que escribimos 56. Luego partieron de allí y se dispersaron por las tierras: los Āl Jafna ibn 'Amr ibn 'Āmir se establecieron en Siria; los Aws y los Jazray se establecieron en Yathrib 57; los Juzā'a se establecieron en Marr; los Azd al-Sarāt se establecieron en al-Sarāt; y los Azd 'Umān se establecieron en Omán. Luego Allāh, el Altísimo, envió sobre la presa la inundación y la derribó. Sobre eso Allāh -bendito y exaltado sea- reveló a Su Mensajero Muhammad -que la paz y las bendiciones de Allāh sean con él-: "Ciertamente hubo para Saba' en su morada un signo: dos jardines, a la derecha y a la izquierda. Comed del sustento de vuestro Señor y agradecedle: una tierra buena y un Señor perdonador. Pero se apartaron, y enviamos contra ellos la inundación del 'Arim" 58 [Saba': 15]. Y al-'Arim es la presa, su singular es 'arima, según me narró Abū 'Ubayda. Dijo al-A'shā 59: A'shā Banī Qays, ibn Tha'laba ibn 'Ukāba ibn Sa'b ibn 'Alī ibn Bakr ibn Wā'il ibn Hinb ibn Afṣā ibn Jadīla ibn Asad ibn Rabī'a ibn Nizār ibn Ma'add. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Afṣā ibn Du'mī ibn Jadīla. Y el nombre de al-A'shā es Maymūn ibn Qays ibn Jandal ibn Sharāhīl ibn 'Awf ibn Sa'd ibn Dubay'a ibn Qays ibn Tha'laba: "Y en eso hay para quien se consuela un ejemplo, y Mārib, borrada por el 'Arim. Mármol construido para ellos por Himyar, cuando llegaba su torrente no se movía. Y regaba los cultivos y sus viñas, con abundancia, cuando su agua se distribuía. Y se convirtieron en manos que no podían obtener de ella ni para la bebida de un niño destetado." Y estos versos están en una casida suya. Y dijo Umayya ibn Abī al-Salt al-Thaqafī 60 - y el nombre de Thaqīf es Qasī ibn Munabbih ibn Bakr ibn Hawāzin ibn Mansūr ibn 'Ikrima ibn Jasa fa ibn Qays ibn 'Aylān ibn Mudar ibn Nizār ibn Ma'add ibn 'Adnān: "De Saba', los residentes de Mārib, cuando construían, frente a su torrente, el 'Arim." Y este verso está en una casida suya, y se atribuye también a al-Nābigha al-Ja'dī 61, y su nombre es Qays ibn 'Abd Allāh, uno de los Banū Ja'da ibn Ka'b ibn Rabī'a ibn 'Āmir ibn Sa'sa'a ibn Mu'āwiya ibn Bakr ibn Hawāzin. Y es una historia larga, que me impide detallarla por lo que he mencionado de brevedad. La historia de Rabī'a ibn Nasr y su sueño El sueño de Rabī'a: Dijo Ibn Ishāq: Rabī'a ibn Nasr era rey de Yemen entre los reyes tubba' 62, y tuvo un sueño que lo alarmó y lo angustió. No dejó a ningún adivino, hechicero, augur 63 ni astrólogo de su reino sin reunir ante él, y les dijo: "He tenido un sueño que me alarmó y me angustió; informadme de él y de su interpretación." Le dijeron: "Cuéntanoslo y te informaremos de su interpretación." Dijo: "Si os lo cuento, no confiaré en vuestra información sobre su interpretación, pues solo conoce su interpretación quien lo conoce antes de que yo se lo cuente." Entonces un hombre de ellos le dijo: "Si el rey quiere esto, que envíe por Satīh 64 y Shiqq 65, pues no hay nadie más sabio que ellos; ellos le informarán de lo que pregunta." Y el nombre de Satīh es Rabī' ibn Rabī'a ibn Mas'ūd ibn Māzin ibn Dhi'b ibn 'Adī ibn Māzin Ghassān. Y Shiqq: ibn Sa'b ibn Yashkur ibn Ruhm ibn Afrak ibn Qasr ibn 'Aqbar ibn Anmār ibn Nizār: y Anmār es el padre de Bajīla y Jaz'am. El linaje de Bajīla: Dijo Ibn Hishām: Y dijo al-Yaman: Bajīla son los hijos de Anmār ibn Irāsh ibn Lahyān ibn 'Amr ibn al-Ghawth ibn Nabt ibn Mālik ibn Zayd ibn Kahlān ibn Saba'. Y se dice: Irāsh ibn 'Amr ibn Lahyān ibn al-Ghawth. Y la tierra de Bajīla y Jaz'am es yemení. Dijo Ibn Ishāq: Entonces envió por ellos, y Satīh llegó antes que Shiqq. Le dijo: "He tenido un sueño que me alarmó y me angustió; infórmame de él, pues si aciertas, acertarás su interpretación." Dijo: "Lo haré. Viste una brasa 66 que salió de una oscuridad, cayó en tierra de Tahāma 67, y se comió de ella toda cabeza 68."
Entonces el rey le dijo: «No has errado en nada de ello, oh Satīḥ. ¿Qué tienes sobre su interpretación?». Dijo: «Juro por lo que hay entre las dos ḥarras 69 de serpientes, que los abisinios descenderán sobre vuestra tierra, y ciertamente dominarán lo que hay entre Abyan y Juraš 70». El rey le dijo: «¡Por tu padre, oh Satīḥ! Esto es para nosotros una aflicción dolorosa. ¿Cuándo ocurrirá? ¿En mi tiempo o después de él?». Dijo: «No, sino después de un tiempo, más de sesenta o setenta años que pasarán de los años». Dijo: «¿Permanecerá ese dominio de ellos o se interrumpirá?». Dijo: «No, sino que se interrumpirá después de unos setenta y tantos años, luego serán muertos y saldrán de ella huyendo». Dijo: «¿Y quién llevará a cabo eso de matarlos y expulsarlos?». Dijo: «Lo llevará a cabo Iram dhū Yazan 71, que saldrá contra ellos desde Adán, y no dejará a ninguno de ellos en Yemen». Dijo: «¿Permanecerá ese poder suyo o se interrumpirá?». Dijo: «No, sino que se interrumpirá». Dijo: «¿Y quién lo interrumpirá?». Dijo: «Un profeta puro, a quien le llega la revelación de parte del Altísimo». Dijo: «¿Y de quién es ese profeta?». Dijo: «Un hombre de los descendientes de Ghālib ibn Fihr ibn Mālik ibn al-Naḍr. El reino estará en su pueblo hasta el final del tiempo». Dijo: «¿Y tiene el tiempo un final?». Dijo: «Sí, un día en que serán reunidos los primeros y los últimos, en que serán felices los benefactores y desgraciados los malhechores». Dijo: «¿Es verdad lo que me informas?». Dijo: «Sí. Por el crepúsculo y la oscuridad, y por la aurora cuando se extiende, ciertamente lo que te he anunciado es verdad». Luego llegó a él Shiqq, y le dijo lo mismo que a Satīḥ, ocultándole lo que Satīḥ había dicho, para ver si coincidían o diferían. Dijo: «Sí, vi una brasa que salió de una tiniebla, y cayó entre una pradera y una colina, y devoró de ella todo ser viviente». Cuando le dijo eso, supo que ambos habían coincidido y que su dicho era uno. Excepto que Satīḥ dijo: «Cayó en tierra de Tihāma, y devoró de ella todo cráneo». Y Shiqq dijo: «Cayó entre una pradera y una colina, y devoró de ella todo ser viviente». El rey le dijo: «No has errado en nada de ello, oh Shiqq. ¿Qué tienes sobre su interpretación?». Dijo: «Juro por lo que hay entre las dos ḥarras de seres humanos, que los sudaneses descenderán sobre vuestra tierra, y dominarán a toda doncella de dedos delicados, y reinarán entre Abyan y Nayrán». El rey le dijo: «¡Por tu padre, oh Shiqq! Esto es para nosotros una aflicción dolorosa. ¿Cuándo ocurrirá? ¿En mi tiempo o después de él?». Dijo: «No, sino después de un tiempo. Luego os rescatará de ellos un grande de gran importancia, y les hará sufrir la más dura humillación». Dijo: «¿Y quién es ese grande de gran importancia?». Dijo: «Un joven, no bajo ni innoble, que saldrá contra ellos de la casa de dhī Yazan, y no dejará a ninguno de ellos en Yemen». Dijo: «¿Permanecerá su poder o se interrumpirá?». Dijo: «Se interrumpirá por un mensajero enviado que vendrá con la verdad y la justicia, entre la gente de la religión y la virtud. El reino estará en su pueblo hasta el Día del Juicio». Dijo: «¿Y qué es el Día del Juicio?». Dijo: «Un día en que serán recompensados los gobernantes, y se harán desde el cielo llamamientos que oirán vivos y muertos, y se reunirá a la gente para la cita. En él, para quien haya temido a Dios, habrá éxito y bienes». Dijo: «¿Es verdad lo que dices?». Dijo: «Sí, por el Señor del cielo y la tierra, y lo que hay entre ellos de elevación y descenso, ciertamente lo que te he anunciado es verdad, no hay duda en ello». Dijo Ibn Hishām: «Amḍi» significa duda en lengua de Ḥimyar. Y dijo Abū ‘Amr: «Amḍ» significa falso. Entonces Rabī‘a ibn Naṣr quedó convencido de lo que dijeron, y preparó a sus hijos y a su familia para ir a Iraq con lo que les fuera útil, y escribió a un rey de los reyes de Persia llamado Sābūr ibn Khurrazād, y los estableció en al-Ḥīra. Otra opinión sobre la genealogía de al-Nu‘mān ibn al-Mundhir: De los descendientes de Rabī‘a ibn Naṣr es al-Nu‘mān ibn al-Mundhir. Según la genealogía y el saber de Yemen: al-Nu‘mān ibn al-Mundhir ibn ‘Amr ibn ‘Adī ibn Rabī‘a ibn Naṣr, ese rey. Dijo Ibn Hishām: al-Nu‘mān ibn al-Mundhir ibn al-Mundhir, según me informó Khalaf al-Aḥmar. Dijo Ibn Isḥāq: Cuando murió Rabī‘a ibn Naṣr, todo el reino de Yemen volvió a Ḥassān ibn Tubba‘ As‘ad Abī Karib —y Tubba‘ As‘ad es el Tubba‘ posterior, hijo de Kilkī Karib ibn Zayd, y Zayd es el Tubba‘ primero, hijo de ‘Amr dhī al-Ādh‘ār, hijo de Abraha dhī al-Manār, hijo de al-Rayyish—. Dijo Ibn Hishām: y se dice al-Rā’ish. Dijo Ibn Isḥāq: hijo de ‘Adī ibn Ṣayfī ibn Saba’ al-Aṣghar, ibn Ka‘b, Kahf al-Ẓulm, ibn Zayd ibn Sahl ibn ‘Amr ibn Qays ibn Mu‘āwiya ibn Jusham ibn ‘Abd Shams ibn Wā’il ibn al-Ghawth ibn Qaṭan ibn ‘Arīb ibn Zuhayr ibn Ayman ibn al-Humaysa‘ ibn al-‘Aranjaj. Y al-‘Aranjaj: Ḥimyar ibn Saba’ al-Akbar ibn Ya‘rub ibn Yashjub ibn Qaḥṭān. Dijo Ibn Hishām: Yashjub ibn Ya‘rub ibn Qaḥṭān. Dijo Ibn Isḥāq: Y Tubba‘ As‘ad Abū Karib es quien llegó a Medina, llevó a los dos rabinos de los judíos de Medina a Yemen, visitó la Casa Sagrada y la vistió, y su reinado fue antes del reinado de Rabī‘a ibn Naṣr. Dijo Ibn Hishām: Y es de quien se dice: «Ojalá mi suerte de Abū Karib fuera que su bien cubriera su mal». Tubba‘ se enfada con la gente de Medina. Dijo Ibn Isḥāq: Había puesto su camino —cuando regresaba de Oriente— por Medina, y ya había pasado por ella en su ida sin molestar a sus habitantes, y había dejado entre ellos a un hijo suyo, que fue asesinado a traición. Así que llegó a ella decidido a devastarla, exterminar a sus habitantes y cortar sus palmeras. Entonces se reunió contra él esta tribu de los Anṣār, cuyo jefe era ‘Amr ibn Ṭalla, hermano de los Banū al-Najjār, luego uno de los Banū ‘Amr ibn Mabdūl —y Mabdūl se llama ‘Āmir ibn Mālik ibn al-Najjār, y al-Najjār se llama Taym Allāh ibn Tha‘laba ibn ‘Amr ibn al-Khazraj ibn Ḥāritha ibn Tha‘laba ibn ‘Amr ibn ‘Āmir—. ‘Amr ibn Ṭalla y su genealogía. Dijo Ibn Hishām: ‘Amr ibn Ṭalla: ‘Amr ibn Mu‘āwiya ibn ‘Amr ibn ‘Āmir ibn Mālik ibn al-Najjār, y Ṭalla es su madre: bint ‘Āmir ibn Zuraiq ibn ‘Āmir ibn Zuraiq ibn ‘Abd Ḥāritha ibn Mālik ibn Ghaḍb ibn Jusham ibn al-Khazraj. Historia del combate de Tubba‘ contra la gente de Medina. Dijo Ibn Isḥāq: Y un hombre de los Banū ‘Adī ibn al-Najjār llamado Aḥmar atacó a unos hombres de los compañeros de Tubba‘ que se habían hospedado con él y los mató. Esto fue porque lo encontró en un palmeral suyo recogiendo dátiles, y lo golpeó con su hoz y lo mató, diciendo: «Los dátiles son solo para quien los polinizó». Esto aumentó la ira de Tubba‘ contra ellos. Dijo: Entonces lucharon, y los Anṣār pretenden que luchaban contra él de día y le daban hospitalidad de noche, y eso le gustaba de ellos, y decía: «¡Por Dios, que nuestra gente es generosa!». Mientras Tubba‘ estaba en eso de combatirlos, llegaron a él dos rabinos de los rabinos judíos, de los Banū Qurayẓa —y Qurayẓa, al-Naḍīr, al-Naḥḥām y ‘Amr, que es Hadal, hijos de al-Khazraj ibn al-Ṣarīḥ ibn al-Taw’am, ibn al-Sibṭ ibn al-Yasa‘, ibn Sa‘d, ibn Lāwī, ibn Khayr, ibn al-Naḥḥām, ibn Tanḥūm, ibn ‘Āzar, ‘Izrā, ibn Hārūn ibn ‘Imrān, ibn Yaṣhar, ibn Qāhith, ibn Lāwī ibn Ya‘qūb —que es Israel— ibn Isḥāq ibn Ibrāhīm, el amigo del Misericordioso —la paz sea con ellos—, dos sabios profundos en el conocimiento. Cuando oyeron lo que pretendía hacer de destruir Medina y su gente, le dijeron: «Oh rey, no lo hagas, pues si insistes en lo que quieres, se interpondrá algo entre tú y ella, y no estaremos seguros de un castigo inmediato para ti». Él les dijo: «¿Y por qué eso?». Dijeron: «Es el lugar de emigración de un profeta que saldrá de este Santuario, de Quraysh, en el fin de los tiempos; será su morada y su hogar». Entonces desistió de ello, y vio que ellos tenían conocimiento, y le gustó lo que oyó de ellos, así que se apartó de Medina y siguió su religión. Jālid ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Ghaziyya ibn ‘Amr ibn ‘Abd ibn ‘Awf ibn Ghunm ibn Mālik ibn al-Najjār se jacta de ‘Amr ibn Ṭalla: «¿Acaso estás sano o ya te ha prohibido el recuerdo? ¿O has satisfecho tu deseo y placer? ¿O recuerdas la juventud y lo que...? Tu recuerdo de la juventud o de su tiempo. Es una guerra cuádruple, como la que el joven ha experimentado. Preguntad a ‘Imrān o a Asad, cuando vino hostilmente con Venus. Una hueste en la que estaba Abū Karib, de cuerpos largos y olor penetrante».
Luego dijeron: "¿A quién de ellos tomamos como imam? ¿A los Banū ‘Awf o a los Banū al-Najjār?" 72 "No, a los Banū al-Najjār, porque tenemos entre ellos muertos, y tenemos una deuda de sangre." 73 Los recibieron con espadas desenvainadas, cuya extensión era como la lluvia fina y dispersa. 74 Entre ellos estaba ‘Amr ibn Talla, a quien Dios concedió a su pueblo una larga vida. 75 Señor que envenenó a los reyes, y quien pretenda igualar a ‘Amr no podrá alcanzarlo. Y esta tribu de los Ansār afirma que el rencor de Tubba‘ se dirigía contra esta tribu de judíos que vivían entre ellos, y que quería exterminarlos, pero ellos se lo impidieron hasta que se retiró. Por eso dijo en su poema: "Con rencor hacia las dos tribus que se establecieron en Yatrib, merecedoras de un castigo en un día funesto." Dice Ibn Hisham: el poema que contiene este verso es apócrifo, por eso no lo hemos incluido. 76 Tubba‘ se dirige a La Meca y circunvala la Kaaba: Dice Ibn Ishaq: Tubba‘ y su pueblo eran idólatras. Se dirigió a La Meca, que estaba en su camino hacia Yemen, hasta que, estando entre ‘Usfān y Amaj, se le presentaron unos hombres de Hudhayl ibn Mudrika ibn Ilyās ibn Mudar ibn Nizār ibn Ma‘add y le dijeron: "Oh rey, ¿quieres que te mostremos un tesoro oculto que los reyes anteriores descuidaron, que contiene perlas, esmeraldas, rubíes, oro y plata?" Dijo: "Sí". Dijeron: "Una casa en La Meca, que su gente adora y ante la cual rezan". Los hudhalíes pretendían con ello su perdición, pues sabían que perecía quien intentaba atentar contra ella. Cuando decidió hacer lo que le decían, envió a buscar a los dos rabinos y les preguntó al respecto. Le dijeron: "Esa gente solo busca tu perdición y la de tu ejército. No conocemos ninguna casa que Dios haya establecido en la tierra para Sí mismo excepto esa. Si haces lo que te incitan, perecerás tú y todos los que te acompañan". Preguntó: "Entonces, ¿qué me ordenáis hacer cuando llegue allí?" Dijeron: "Harás lo que hace su gente: circunvalarla, venerarla, honrarla, raparte la cabeza ante ella y humillarte, hasta que salgas de allí". Dijo: "¿Y qué os impide a vosotros dos hacer eso?" Dijeron: "Por Dios, es la casa de nuestro padre Abraham, y es tal como te hemos informado, pero su gente nos ha impedido acercarnos a ella con los ídolos que han erigido a su alrededor y con la sangre que derraman junto a ella, y ellos son impuros, idólatras" –o algo similar–. Entonces reconoció su sinceridad y la verdad de sus palabras, hizo traer a los hombres de Hudhayl, les cortó las manos y los pies, y prosiguió hasta llegar a La Meca. Circunvaló la Casa, sacrificó junto a ella, se rapó la cabeza y permaneció en La Meca seis días –según cuentan–, durante los cuales sacrificaba para la gente y alimentaba a sus habitantes, dándoles de beber miel. Y se le mostró en sueños que debía vestir la Casa, y la vistió con esteras de palma; luego se le mostró que la vistiera con algo mejor, y la vistió con telas de Ma‘āfir; luego se le mostró que la vistiera con algo aún mejor, y la vistió con mantas y telas finas. Así, Tubba‘ fue –según afirman– el primero en vestir la Casa 77, y encomendó su cuidado a sus gobernantes de Jurhum, ordenándoles que la mantuvieran pura, que no acercaran a ella sangre, ni cadáveres, ni paños de menstruación, y le puso una puerta y una llave. Y Subay‘a bint al-Ahabb ibn Zabīna ibn Judhayma ibn ‘Awf ibn Mu‘āwiya ibn Bakr ibn Hawāzin ibn Mansūr ibn ‘Ikrima ibn Khafafa ibn Qays ibn ‘Aylān –que estaba casada con ‘Abd Manāf ibn Ka‘b ibn Sa‘d ibn Taym ibn Murra ibn Ka‘b ibn Lu’ayy ibn Ghālib ibn Fihr ibn Mālik ibn al-Nadr ibn Kināna, y tenía un hijo suyo llamado Khālid–, exaltando la santidad de La Meca, prohibiéndole cometer injusticias en ella y recordando a Tubba‘ y su sumisión a ella, y lo que hizo allí, dijo: "¡Hijito mío! No oprimas en La Meca, ni al pequeño ni al grande. Guarda sus lugares sagrados, hijito mío, y que no te engañe el engañador. ¡Hijito mío! Quien oprime en La Meca encontrará los extremos de los males. ¡Hijito mío! Su rostro será golpeado y el fuego abrasará sus mejillas. ¡Hijito mío! Yo la he probado y he encontrado que quien la oprime perece. Dios la ha hecho segura, y no se han construido palacios en su explanada. Dios ha dado seguridad a sus aves y las cabras montesas están seguras en Thabīr. Y ciertamente Tubba‘ la atacó y vistió su edificio con vestiduras finas. Mi Señor humilló su reino en ella, y cumplió sus votos. Caminó hacia ella descalzo, con mil camellos en su recinto. Y alimentó a su gente con carne de camellos jóvenes y viejos. Les dio a beber miel pura y cerveza de cebada. Y el elefante, su ejército fue aniquilado, lapidados con piedras. Y el reino está en los confines de la tierra, entre los persas y los cerdos. Escucha, cuando te cuenten, y comprende cómo es el final de las cosas." Dice Ibn Hisham: se detiene en sus rimas, no se declinan. Origen del judaísmo en Yemen: Luego salió de allí dirigiéndose a Yemen con sus tropas y los dos rabinos. Cuando entró en Yemen, llamó a su pueblo a adoptar su religión, pero se negaron hasta que lo sometieran al juicio del fuego que había en Yemen. Dice Ibn Ishaq: Me contó Abū Mālik ibn Tha‘laba ibn Abī Mālik al-Quraẓī: Oí a Ibrāhīm ibn Muhammad ibn Talha ibn ‘Ubayd Allāh narrar que, cuando Tubba‘ se acercó a Yemen para entrar, los himyaríes se interpusieron entre él y su entrada, diciendo: "No entrarás en ella, pues has abandonado nuestra religión". Él los invitó a su religión, diciendo: "Es mejor que la vuestra". Dijeron: "Entonces, sometámonos al juicio del fuego". Él dijo: "Sí". Y había en Yemen –según afirman los yemeníes– un fuego que juzgaba entre ellos en sus disputas, que devoraba al injusto y no dañaba al justo. Así que su pueblo salió con sus ídolos y las ofrendas de su religión, y los dos rabinos salieron con sus Escrituras colgadas del cuello, hasta que se sentaron ante el fuego, en el lugar de donde salía. El fuego salió hacia ellos, y cuando se acercó, se apartaron y le temieron. Pero los presentes los animaron y les ordenaron ser pacientes, y así lo hicieron hasta que el fuego los cubrió: devoró los ídolos y lo que habían ofrecido con ellos, así como a los hombres de Himyar que portaban aquello. Los dos rabinos salieron con sus Escrituras colgadas del cuello, sudando sus frentes, sin que el fuego les hiciera daño. Entonces Himyar aceptó su religión. De ahí, y por eso, se originó el judaísmo en Yemen. Dice Ibn Ishaq: Me contó un narrador que los dos rabinos y los que salieron de Himyar siguieron al fuego para hacerlo retroceder, y dijeron: "Quien lo haga retroceder tiene más derecho a la verdad". Entonces unos hombres de Himyar se acercaron con sus ídolos para hacerlo retroceder, pero el fuego se acercó a ellos para devorarlos, y se apartaron sin poder detenerlo. Luego se acercaron los dos rabinos, recitando la Torá, y el fuego retrocedió ante ellos hasta que lo hicieron volver a su lugar de origen. Entonces Himyar aceptó su religión. Y Dios sabe cuál de las dos versiones es la correcta. Demolición del templo llamado Ri‘ām 78: Dice Ibn Ishaq: Ri‘ām era un templo que ellos veneraban, donde sacrificaban y del cual recibían oráculos mientras estaban en su idolatría. Los dos rabinos dijeron a Tubba‘: "Eso es solo un demonio que los seduce. Déjanos a nosotros con él". Y extrajeron de allí –según afirman los yemeníes– un perro negro, lo degollaron, y luego demolieron el templo. Sus restos hoy –según me han contado– conservan huellas de la sangre que solía derramarse sobre él. Reinado de Hassān ibn Tubba‘ y su muerte a manos de su hermano ‘Amr: Cuando reinó su hijo Hassān ibn Tubba‘ As‘ad Abī Karib, marchó con los yemeníes con la intención de conquistar las tierras de los árabes y los persas. Cuando estaban en una zona de Irak –dice Ibn Hisham: en Bahréin, según me informó un erudito–, los himyaríes y las tribus de Yemen se negaron a seguir adelante y quisieron regresar a su país y a sus familias. Hablaron con un hermano suyo llamado ‘Amr, que estaba con él en su ejército, y le dijeron: "Mata a tu hermano Hassān, te haremos rey sobre nosotros y nos llevarás de vuelta a nuestra tierra". Él aceptó, y todos estuvieron de acuerdo, excepto Dhū Ru‘ayn al-Himyarī, que se lo desaconsejó, pero no le hizo caso. Entonces Dhū Ru‘ayn dijo: "¡Oh, quién comprara la vigilia con el sueño! Dichoso quien pasa la noche con el ojo tranquilo. En cuanto a Himyar, traicionaron y faltaron; que Dios disculpe a Dhū Ru‘ayn."
Luego los escribió en un pergamino, lo selló y se lo llevó a 'Amr, diciéndole: «Guarda este escrito conmigo». Así lo hizo. Luego 'Amr mató a su hermano Hassān y regresó con los suyos a Yemen. Entonces un hombre de Himyar dijo: «¡Ojalá no hubiera visto alguien como yo a Hassān muerto en los tiempos pasados! 79 Lo mataron los jefes por miedo al encarcelamiento, cuando dijeron: «Labāb labāb» 80. Vuestro muerto es el mejor de nosotros, y vuestro vivo es un señor sobre nosotros, y todos vosotros sois mis amos». Dijo Ibn Isḥāq: Su dicho «Labāb labāb» significa «no hay mal, no hay mal» en la lengua de Himyar. Dijo Ibn Hishām: Y se narra: «Libāb libāb». **Muerte de 'Amr y dispersión de Himyar** Dijo Ibn Isḥāq: Cuando 'Amr ibn Tubān descendió a Yemen, se le privó del sueño y se le impuso el insomnio. Cuando esto le agotó, preguntó a los médicos, adivinos, sacerdotes y videntes sobre su mal. Uno de ellos le dijo: «Nunca un hombre ha matado a su hermano o a un pariente injustamente como tú mataste a tu hermano, sin que perdiera el sueño y se le impusiera el insomnio». Cuando se le dijo esto, comenzó a matar a todos los nobles de Yemen que le habían ordenado matar a su hermano Hassān, hasta que llegó a Dhū Ru'ayn. Dhū Ru'ayn le dijo: «Tengo una absolución contigo». Preguntó: «¿Cuál es?». Respondió: «El escrito que te entregué». Lo sacó y resultaron ser los dos versos, así que lo dejó, pensando que le había aconsejado bien. Y 'Amr pereció, y entonces el asunto de Himyar se corrompió 81 y se dispersaron. **Noticia de Lakhnī'a y Dhū Nuwās** Se alzó contra ellos un hombre de Himyar que no era de las casas reales, llamado Lakhnī'a Yanūf Dhū Shanātir 79, y mató a sus mejores hombres y maltrató a las casas reales de entre ellos. Entonces un poeta de Himyar dijo a Lakhnī'a: «Matas a sus hijos y exilias a sus nobles, y construyes con sus manos la humillación, ¡oh Himyar! Arruinas su mundo con la insensatez de sus mentes, y lo que han perdido de su religión es aún mayor. Así fueron las generaciones anteriores, con su injusticia y exceso, traen males y pierden». **La depravación de Lakhnī'a** Lakhnī'a era un hombre depravado que practicaba la sodomía. Enviaba a buscar a un muchacho de entre los hijos de los reyes, abusaba de él en una habitación que había preparado para ello, para que después no pudiera ser rey. Luego salía de esa habitación ante sus guardias y los soldados presentes, con un palillo en la boca, para que supieran que había terminado con él. Hasta que envió a buscar a Zur'a Dhū Nuwās ibn Tubān As'ad, hermano de Hassān, que era un niño pequeño cuando Hassān fue asesinado, y luego creció hasta ser un joven hermoso, apuesto, de buena apariencia e inteligencia. Cuando llegó su mensajero, supo lo que quería de él. Tomó un cuchillo nuevo y pequeño, lo escondió entre su pie y su sandalia, y fue a verlo. Cuando estuvo a solas con él, saltó sobre él y Dhū Nuwās forcejeó con él, lo apuñaló 82 hasta matarlo, luego le cortó la cabeza, la puso en la ventana desde la que solía asomarse, y colocó su palillo en su boca. Luego salió ante la gente, que le preguntó: «¡Oh Dhū Nuwās! ¿Está tierno o seco?». Respondió: «Sal Naḥmās, istarṭubān Dhū Nuwās istarṭubān lā bās». Dijo Ibn Hishām: Esto es lengua de Himyar. Naḥmās significa «cabeza». Entonces miraron a la ventana y vieron la cabeza de Lakhnī'a cortada. Salieron tras Dhū Nuwās hasta que lo alcanzaron y dijeron: «Nadie más que tú debe reinar sobre nosotros, pues nos has librado de este malvado». **Reinado de Dhū Nuwās** Lo hicieron rey, y Himyar y las tribus de Yemen se unieron a él. Fue el último rey de Himyar, y es el dueño del foso 83, y se llamaba Yūsuf. Permaneció en su reinado por un tiempo. **Causa de la existencia del cristianismo en Najrān** En Najrán había restos de seguidores de la religión de Jesús, hijo de María —la paz sea con él—, que seguían el Evangelio. Eran gente virtuosa y recta dentro de su religión, y tenían un líder llamado 'Abd Allāh ibn al-Thāmir. El origen de esa religión en Najrān ocurrió en el centro de la tierra de los árabes en aquel tiempo, mientras que sus habitantes y todos los árabes eran idólatras. Esto sucedió porque un hombre de los restos de esa religión, llamado Faymiyūn, cayó entre ellos y los convenció, y abrazaron su religión. **Historia de Faymiyūn 81** Dijo Ibn Isḥāq: Me contó al-Mughīra ibn Abī Labīd, cliente de al-Ajnas, según Wahb ibn Munabbih al-Yamānī, que el origen de esa religión en Najrān fue que un hombre de los restos de la religión de Jesús, hijo de María, llamado Faymiyūn, era un hombre piadoso, esforzado, ascético en el mundo, de oración respondida. Era un viajero que se detenía entre las aldeas, sin ser conocido en ninguna aldea sin salir de ella hacia otra donde no fuera conocido. Solo comía del trabajo de sus manos, era albañil y trabajaba el barro. Honraba el domingo, y cuando llegaba el domingo no trabajaba en nada, sino que salía a un terreno baldío para rezar hasta el atardecer. Dijo: Estaba en una aldea de Siria, trabajando en su oficio en secreto, hasta que un hombre de sus habitantes, llamado Ṣāliḥ, se dio cuenta de su situación. Ṣāliḥ lo amó con un amor que nunca había sentido por nadie antes, y lo seguía a dondequiera que iba, sin que Faymiyūn se diera cuenta. Una vez, salió en domingo a un terreno baldío —como solía hacer— y Ṣāliḥ lo siguió sin que Faymiyūn lo supiera. Ṣāliḥ se sentó a la vista, ocultándose de él, sin querer que supiera de su presencia. Faymiyūn se puso a rezar, y mientras rezaba, se acercó hacia él un dragón —una serpiente de siete cabezas 82—. Cuando Faymiyūn la vio, invocó contra ella y murió. Ṣāliḥ la vio y no supo qué le había pasado, pero temió por él y gritó angustiado: «¡Oh Faymiyūn! ¡El dragón se acerca a ti!». Pero él no le prestó atención y continuó su oración hasta terminarla. Al anochecer, se retiró y supo que había sido descubierto. Ṣāliḥ supo que él había visto su lugar, y le dijo: «¡Oh Faymiyūn! Por Dios, nunca he amado a nadie como te amo a ti, y deseo acompañarte y estar contigo dondequiera que estés». Respondió: «Como quieras. Mi situación es como ves. Si sabes que puedes soportarlo, entonces sí». Así que Ṣāliḥ se quedó con él. Los habitantes de la aldea casi se dieron cuenta de su situación. Cuando un siervo afligido por una desgracia acudía a él, oraba por él y sanaba; pero si era llamado para atender a alguien afligido, no iba. Un hombre de la aldea tenía un hijo ciego, y preguntó sobre la situación de Faymiyūn. Le dijeron: «No acude a nadie que lo llame, pero es un hombre que trabaja en construcciones para la gente a cambio de un salario». Entonces el hombre tomó a su hijo, lo puso en su habitación, lo cubrió con una tela, y fue a Faymiyūn diciéndole: «¡Oh Faymiyūn! Quiero hacer un trabajo en mi casa; ven conmigo para que lo veas y acordemos el precio». Fue con él hasta que entró en la habitación, y le preguntó: «¿Qué quieres hacer en esta casa?». Respondió: «Tal y tal». Luego el hombre retiró la tela del niño 81 y dijo: «¡Oh Faymiyūn! Un siervo de Dios ha sido afectado por lo que ves; ¡invoca a Dios por él!». Faymiyūn oró por él, y el niño se levantó sano. Faymiyūn supo que había sido descubierto, y salió de la aldea, seguido por Ṣāliḥ. Mientras caminaba por algunas tierras de Siria, pasó junto a un gran árbol, y un hombre lo llamó desde él: «¡Oh Faymiyūn!». Respondió: «Sí». Dijo: «No he dejado de mirarte y decir: ¿Cuándo vendrá? Hasta que oí tu voz y supe que eras tú. No te vayas hasta que me asistas, porque voy a morir ahora». Y murió. Faymiyūn lo asistió hasta que lo enterró, luego se fue, seguido por Ṣāliḥ, hasta que pisaron algunas tierras de los árabes. Fueron atacados y secuestrados por una caravana de algunos árabes, que los llevaron hasta venderlos en Najrān. Los habitantes de Najrān en aquel tiempo seguían la religión de los árabes, adoraban una palmera alta que tenían entre ellos, con una fiesta cada año. Cuando llegaba esa fiesta, colgaban en ella todas las hermosas vestiduras que encontraban y las joyas de las mujeres, luego salían hacia ella y se quedaban junto a ella durante un día.
Entonces, un hombre de entre sus nobles compró a Faymiyún, y otro compró a Salih. Cuando Faymiyún se levantaba por la noche para orar (tahayyad) en una casa que su señor le había asignado, la casa se iluminaba con luz hasta el amanecer sin necesidad de lámpara. Su señor vio esto, le maravilló lo que veía de él, y le preguntó sobre su religión. Faymiyún se la informó y le dijo: «Vosotros estáis en la falsedad. Esta palmera ni daña ni beneficia. Si yo invocara contra ella a mi Dios, a Quien adoro, la destruiría. Él es Dios, el Único, sin asociado». Su señor le dijo: «Hazlo, pues si lo haces, entraremos en tu religión y abandonaremos aquello en lo que estamos». Entonces Faymiyún se levantó, se purificó, rezó dos rak'as (ra'katayn), y luego invocó a Dios contra ella. Dios envió contra ella un viento que la arrancó de raíz y la derribó. Entonces la gente de Nayrán lo siguió en su religión, y él los condujo según la ley (sharī'a) de la religión de Jesús, hijo de María (la paz sea con él). Luego les sobrevinieron las innovaciones (ahdāth) que sobrevinieron a la gente de su religión en toda tierra. De ahí provino el cristianismo (naṣrāniyya) en Nayrán, en tierra de los árabes. Dijo Ibn Ishaq: Esta es la narración de Wahb ibn Munabbih sobre la gente de Nayrán. **Noticia de 'Abd Allah ibn al-Thāmir** 'Abd Allah ibn al-Thāmir y el Nombre Supremo (al-ism al-a'ẓam): Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Ziyād, de Muhammad ibn Ka'b al-Quraẓī, y también me narró alguien de la gente de Nayrán, de su gente: Que la gente de Nayrán era gente de asociación (shirk), adoraban ídolos (awthān). Y había en una aldea cercana a Nayrán —siendo Nayrán la ciudad principal a la que confluía toda la gente de esa región— un hechicero (sāḥir) que enseñaba hechicería (siḥr) a los jóvenes de Nayrán. Cuando Faymiyún se estableció allí —y no lo nombraron con el nombre que le dio Wahb ibn Munabbih, sino que dijeron: un hombre se estableció allí—, erigió una tienda (khayma) entre Nayrán y aquella aldea donde estaba el hechicero. La gente de Nayrán solía enviar a sus jóvenes a aquel hechicero para que les enseñara hechicería. Al-Thāmir envió a su hijo 'Abd Allah ibn al-Thāmir con los jóvenes de Nayrán. Cuando pasaba junto al dueño de la tienda, le maravillaba lo que veía de su oración y adoración. Empezó a sentarse con él y a escucharle hasta que se sometió (aslama) y unicizó a Dios (waḥḥada Allāh) y Lo adoró. Y empezó a preguntarle sobre las prescripciones del sometimiento (sharā'i' al-islām) hasta que, cuando comprendió en ello, empezó a preguntarle sobre el Nombre Supremo (al-ism al-a'ẓam) —y él lo conocía—. Pero él se lo ocultó y le dijo: «¡Oh, hijo de mi hermano! No podrás soportarlo; temo por ti tu debilidad ante él». Al-Thāmir, padre de 'Abd Allah, no pensaba sino que su hijo iba al hechicero como iban los jóvenes. Cuando 'Abd Allah vio que su compañero se lo escatimaba y temía su debilidad ante ello, tomó unas flechas (qidāḥ) y las juntó. Luego no dejó nombre de Dios que conociera sin escribirlo en una flecha, para cada nombre una flecha. Cuando las hubo contado, encendió un fuego y empezó a arrojarlas en él, flecha por flecha. Cuando llegó al Nombre Supremo, arrojó su flecha en él, y la flecha saltó hasta salir de él sin que el fuego le dañara en nada. La tomó, luego fue a su compañero y le informó de que había conocido el nombre que le había ocultado. Le dijo: «¿Y cuál es?». Dijo: «Es tal y tal». Dijo: «¿Y cómo lo has conocido?». Le informó de lo que había hecho. Dijo: «¡Oh, hijo de mi hermano! Lo has acertado. Guárdalo para ti mismo, y no creo que vayas a actuar [con él]». **'Abd Allah ibn al-Thāmir llama a la unicidad (tawḥīd):** Entonces 'Abd Allah ibn al-Thāmir, cuando entraba en Nayrán, no encontraba a nadie que tuviera un mal (ḍurr) sin decirle: «¡Oh, siervo de Dios! ¿Unicizas a Dios y entras en mi religión, y yo invoco a Dios y Él te sanará de la aflicción en la que te encuentras?». Y él decía: «Sí». Entonces unicizaba a Dios y se sometía (yuslim), y él invocaba por él y sanaba. Hasta que no quedó en Nayrán nadie que tuviera un mal sin que acudiera a él, lo siguiera en su asunto, e invocara por él y fuera curado. Hasta que su asunto fue elevado al rey de Nayrán. Lo llamó y le dijo: «¡Has corrompido a la gente de mi ciudad contra mí, y has contradicho mi religión y la de mis padres! ¡He de darte un castigo ejemplar!». Dijo: «No podrás hacerlo». Entonces empezó a enviarlo a la montaña alta para ser arrojado desde su cima, y caía al suelo sin sufrir daño. Y empezó a enviarlo a unas aguas en Nayrán, unos abismos (buḥur) en los que nada caía sin perecer, y era arrojado en ellas, y salía sin sufrir daño. Cuando lo venció, 'Abd Allah ibn al-Thāmir le dijo: «Por Dios, que no podrás matarme hasta que unicices a Dios y creas en lo que yo he creído. Pues si haces eso, se te dará poder sobre mí y me matarás». Entonces aquel rey unicizó a Dios, el Altísimo, y testificó el testimonio de 'Abd Allah ibn al-Thāmir. Luego lo golpeó con un bastón que tenía en la mano, causándole una herida no grande (shajjah), y lo mató. Luego el rey pereció en el acto. Y la gente de Nayrán se unió en la religión de 'Abd Allah ibn al-Thāmir, y él estaba sobre lo que trajo Jesús, hijo de María, del Evangelio (Injīl) y su juicio. Luego les sobrevino lo mismo que sobrevino a la gente de su religión de innovaciones (ahdāth). De ahí fue el origen del cristianismo (naṣrāniyya) en Nayrán. Y Dios es más Sabio de eso. Dijo Ibn Ishaq: Esta es la narración de Muhammad ibn Ka'b al-Quraẓī y de alguien de la gente de Nayrán sobre 'Abd Allah ibn al-Thāmir. Y Dios es más Sabio de cuál de eso fue. **Dhū Nuwās llama a la gente de Nayrán al judaísmo:** Dhū Nuwās marchó contra ellos con sus ejércitos y los llamó al judaísmo (yahūdiyya), dándoles a elegir entre eso y la muerte. Ellos escogieron la muerte. Entonces cavó para ellos la zanja (ukhduwd), quemó con fuego a quien quemó, mató con espada a quien mató, y los mutiló, hasta que mató de ellos cerca de veinte mil. Sobre Dhū Nuwās y su ejército, Dios Altísimo reveló a Su Mensajero, nuestro señor Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): {Malditos sean los dueños de la zanja, del fuego abundante en combustible, cuando estaban sentados junto a él, y eran testigos de lo que hacían con los creyentes. Y no se vengaron de ellos sino porque creían en Dios, el Poderoso, el Digno de Alabanza} [Sūrat al-Burūj: 4-8]. **Exégesis de la zanja (al-ukhduwd):** Dijo Ibn Hishām: La zanja (al-ukhduwd) es la excavación alargada en la tierra, como el foso (khandaq) y el arroyo (jadwal) y similares. Su plural es ajādīd. Dijo Dhū l-Rumma —cuyo nombre es Ghaylān ibn 'Uqba, uno de los Banū 'Adī ibn 'Abd Manāf ibn Udd ibn Ṭābikha ibn Ilyās ibn Muḍar—: «De las [palmeras] iraquíes que para ella hace fluir / entre el desierto y las palmeras, una zanja (ukhduwd)». Quiere decir: un arroyo (jadwal). Y este verso pertenece a una de sus casidas. Dijo: Y se dice de la marca de la espada y del cuchillo en la piel, y de la marca del látigo y similares: zanja (ukhduwd), y su plural: ajādīd. **El final de 'Abd Allah ibn al-Thāmir:** Dijo Ibn Ishaq: Y se dice que entre quienes mató Dhū Nuwās estaba 'Abd Allah ibn al-Thāmir, su jefe e imam. Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Abd Allah ibn Abī Bakr ibn Muhammad ibn 'Amr ibn Hazm que se le narró: Que un hombre de la gente de Nayrán, en la época de 'Umar ibn al-Jaṭṭāb (que Dios esté complacido con él), excavó una ruina de las ruinas de Nayrán para alguna necesidad suya, y encontraron a 'Abd Allah ibn al-Thāmir bajo un enterramiento de ella, sentado, con la mano puesta sobre un golpe en su cabeza, sujetándola con su mano. Si retiraban su mano de ella, manaba sangre; y cuando soltaban su mano, la devolvía sobre ella y contenía su sangre. En su mano había un anillo en el que estaba escrito: «Mi Señor es Dios». Se escribió sobre ello a 'Umar ibn al-Jaṭṭāb informándole de su asunto. 'Umar (que Dios esté complacido con él) les escribió: «Dejadlo en su estado y devolvedle el enterramiento que tenía sobre él». Así lo hicieron. **Huida de Daws Dhū Tha'labān de Dhū Nuwās y su petición de auxilio al César (Qayṣar):** Dijo Ibn Ishaq: Y escapó de ellos un hombre de Saba', llamado Daws Dhū Tha'labān, montado en su caballo. Tomó el camino del arenal y los eludió. Siguió su camino hasta que llegó al César (Qayṣar), rey de los romanos (Rūm), y le pidió auxilio contra Dhū Nuwās y sus ejércitos, informándole de lo que habían hecho. El César le dijo: «Tu país está lejos de nosotros, pero te escribiré al rey de Abisinia (al-Ḥabasha), pues él está en esta religión y está más cerca de tu país». Y le escribió ordenándole que lo auxiliara y buscara venganza por su sangre.
El Negus 84 apoyó a Daws: Daws llegó ante el Negus con la carta del César, y este envió con él setenta mil abisinios, nombrando sobre ellos a un hombre llamado Ariyât 85. Con él en su ejército iba Abraha al-Ashram 86. Ariyât navegó hasta desembarcar en la costa de Yemen, acompañado de Daws Dhū Tha‘labān. Fin de Dhū Nuwās: Dhū Nuwās marchó contra él con los himyaríes y quienes le obedecieron de las tribus de Yemen. Cuando se encontraron, Dhū Nuwās y sus compañeros fueron derrotados. Al ver lo que le había sucedido a él y a su pueblo, Dhū Nuwās dirigió su caballo hacia el mar, lo golpeó, entró en él y cruzó la orilla 87 hasta llegar a la profundidad 88, donde se adentró. Y esa fue la última noticia que se tuvo de él. Ariyât entró en Yemen y la dominó. Un hombre de Yemen dijo, recordando lo que Daws les había traído de parte de los abisinios: «¡No como Daws ni como las cargas de su montura!» 89. Y este es un proverbio en Yemen hasta el día de hoy. Dicho de Dhū Jadan al-Himyarī sobre esta historia: Dijo Dhū Jadan al-Himyarī: «Tranquilízate 90, que el llanto no recupera lo perdido. No te consumas de pesar tras quien ha muerto. ¿Acaso después de Baynūn 91 no queda rastro ni señal, y después de Salḥīn 92 la gente construye casas?» Baynūn, Salḥīn y Gumdān eran fortalezas de Yemen que Ariyât destruyó, y no había en la gente otras iguales. Dijo también Dhū Jadan: «Déjame —¡no tengas padre!—, no podrás 93. ¡Que Dios te maldiga! Has agotado mi saliva 94 Junto al tañido de las cantoras cuando nos embriagábamos, y cuando nos daban de beber vino puro 95. Y se convirtió, tras su esplendor, en cenizas, y su hermosura fue alterada por la llama del incendio. Y Dhū Nuwās se rindió humillado, y advirtió a su pueblo del angosto desfiladero.» Dicho de Rabī‘a ibn al-Dhi’ba al-Thaqafī sobre esta historia: Dijo ‘Abd Allāh ibn al-Dhi’ba al-Thaqafī —Ibn Hishām dice: al-Dhi’ba era su madre, y su nombre es Rabī‘a ibn ‘Abd Yālīl ibn Sālim ibn Mālik ibn Hutayt ibn Jusham ibn Qasī—: «Por tu vida, el joven no tiene refugio ante la muerte que le alcanza y la vejez. Por tu vida, el joven no tiene escape; por tu vida, no tiene protección 96. ¿Acaso después de las tribus de Himyar, aniquiladas una mañana en Dhāt al-‘Abar 97, Con mil millares y una horda 98 como el cielo antes de la lluvia, Cuyo griterío ensordece a las cabalgaduras 99 y ahuyentan a quienes combaten con el hedor 100, [Con] jinetes 101 como el número del polvo, que secan las húmedas ramas?» Dicho de ‘Amr ibn Ma‘dī Karib al-Zubaydī sobre esta historia: Dijo ‘Amr ibn Ma‘dī Karib al-Zubaydī 102 acerca de algo que hubo entre él y Qays ibn Makshūḥ al-Murādī 103, y le llegó que este lo amenazaba, así que dijo, recordando a Himyar y su poderío, y lo que de su reino se había ido: «¿Me amenazas como si fueras Dhū Ru‘ayn 104 en la mejor vida, o Dhū Nuwās? ¡Cuántos antes que tú hubo de bienestar y de reino firme y arraigado entre la gente, Antiguo desde la época de ‘Ād 105, grande, dominante, tirano y duro! Y al llegar la mañana, su gente pereció, y al llegar la mañana, fue transferido de unas gentes a otras.» Genealogía de Zubayd y Murād: Dijo Ibn Hishām: Zubayd ibn Salama ibn Māzin ibn Munabbih ibn Ṣa‘b ibn Sa‘d al-‘Ashīra ibn Madhhij. Y se dice: Zubayd ibn Munabbih ibn Ṣa‘b ibn Sa‘d al-‘Ashīra, y se dice: Zubayd ibn Ṣa‘b ibn Sa‘d. Y Murād: Yuḥābir ibn Madhhij. Por qué ‘Amr ibn Ma‘dī Karib dijo estos versos: Dijo Ibn Hishām: Me contó Abū ‘Ubayda que ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb —que Dios esté complacido con él— escribió a Salmān ibn Rabī‘a al-Bāhilī —y Bāhila ibn Ya‘ṣur ibn Sa‘d ibn Qays ibn ‘Aylān—, que estaba en Armenia, ordenándole que diera preferencia en la paga a los dueños de caballos árabes pura sangre sobre los dueños de caballos mestizos 106. Entonces pasó revista a los caballos, y pasó ante él el caballo de ‘Amr ibn Ma‘dī Karib, y Salmān le dijo: «Tu caballo es mestizo». ‘Amr se enfureció y dijo: «¡Un mestizo ha reconocido a otro mestizo como él!». Entonces Qays saltó hacia él y lo amenazó, y ‘Amr dijo estos versos. Confirmación del dicho de Saṭīḥ y Shiqq: Dijo Ibn Hishām: Esto es a lo que se refería el adivino Saṭīḥ 107 con su dicho: «Ciertamente los abisinios descenderán sobre vuestra tierra y dominarán desde Abyan 108 hasta Jurash 109». Y a lo que se refería el adivino Shiqq 110 con su dicho: «Ciertamente los negros descenderán sobre vuestra tierra, vencerán sobre toda doncella de tiernos dedos 111 y dominarán desde Abyan hasta Nayrán 112». El conflicto por Yemen entre Abraha y Ariyât: Dijo Ibn Isḥāq: Ariyât permaneció en Yemen varios años en su poder. Luego le disputó el mando de los abisinios en Yemen Abraha el abisinio, hasta que los abisinios se dividieron entre ellos, y cada uno se puso de parte de uno de ellos. Luego uno marchó contra el otro. Cuando los ejércitos se aproximaron, Abraha envió a Ariyât: «No ganas nada con que los abisinios se enfrenten entre sí hasta aniquilarse mutuamente. Sal a mi encuentro y yo saldré al tuyo; aquel de nosotros que mate a su rival, sus soldados se unirán a él». Ariyât le respondió: «Has sido justo». Entonces Abraha salió hacia él —era un hombre bajo y corpulento, y era cristiano—, y Ariyât salió hacia él, que era un hombre hermoso, grande y alto, con una lanza en la mano. Detrás de Abraha iba un sirviente suyo llamado ‘Atwada 113, protegiéndole la espalda. Ariyât levantó la lanza y golpeó a Abraha, apuntando a su coronilla, pero la lanza cayó sobre la frente de Abraha, rajándole la ceja, la nariz, el ojo y el labio. Por eso se le llamó Abraha al-Ashram 114. Entonces ‘Atwada cargó contra Ariyât por detrás de Abraha y lo mató. Los soldados de Ariyât se pasaron a Abraha, y todos los abisinios en Yemen se unieron en torno a él. Abraha pagó la indemnización 115 por Ariyât. Ira del Negus contra Abraha: Cuando la noticia llegó al Negus, se enfureció terriblemente y dijo: «¡Se ha rebelado contra mi emir y lo ha matado sin mi permiso!». Y juró que no dejaría a Abraha hasta que pisara su tierra y le cortara el copete. Entonces Abraha se rapó la cabeza, llenó un odre con tierra de Yemen y lo envió al Negus, junto con una carta: «Oh rey, Ariyât era tu siervo y yo soy tu siervo. Discrepamos en tu asunto, y ambos te obedecemos, pero yo era más fuerte para el mando de los abisinios, más firme y más hábil que él. Me he rapado toda la cabeza cuando me llegó el juramento del rey, y te envío un odre de tierra de mi tierra para que la pongas bajo tus pies y así cumplas tu juramento sobre mí». Cuando esto llegó al Negus, quedó satisfecho con él y le escribió: «Quédate en Yemen hasta que te llegue mi orden». Así que Abraha permaneció en Yemen. Al-Qulays 116 o la iglesia de Abraha: Luego Abraha construyó al-Qulays en Ṣan‘ā’, una iglesia como no se había visto otra en su tiempo en ninguna parte de la tierra. Luego escribió al Negus: «He construido para ti, oh rey, una iglesia como no se ha construido para ningún rey antes que tú, y no descansaré hasta desviar hacia ella la peregrinación de los árabes». Cuando los árabes hablaron de esa carta de Abraha al Negus, se enfureció un hombre de los nasa’a 117, uno de los Banū Fuqaym ibn ‘Adī ibn ‘Āmir ibn Tha‘laba ibn al-Ḥārith ibn Mālik ibn Kināna ibn Khuzayma ibn Mudrika ibn Ilyās ibn Muḍar. Los nasa’a: Eran quienes posponían los meses entre los árabes en la época preislámica: declaraban lícito un mes de los meses sagrados y declaraban sagrado en su lugar un mes de los meses profanos, para ajustar el número de lo que Dios había prohibido, y retrasaban ese mes. Sobre esto Dios Altísimo reveló: «Ciertamente el mes intercalar 118 es un aumento en la incredulidad; con él se extravían quienes niegan la verdad: lo declaran lícito un año y lo declaran sagrado otro año, para ajustar el número de lo que Dios ha prohibido». Dijo Ibn Hishām: Para que coincidan. Y al-muwāṭa’a es la coincidencia. Los árabes dicen: «wāṭa’tuka ‘alā hādhā al-amr», es decir, coincidí contigo en ello. Y al-īṭā’ en la poesía es la coincidencia, y es la concordancia de dos rimas en la misma palabra y el mismo género, como el dicho de al-‘Ajjāj —y al-‘Ajjāj 119 se llama ‘Abd Allāh ibn Ru’ba, uno de los Banū Sa‘d ibn Zayd Manāt ibn Tamīm ibn Murr ibn Ad ibn Ṭābija ibn Ilyās ibn Muḍar ibn Nizār—: «En las serpientes del manantial de la noria soltada 120», luego dijo: «La extensión del canal en el canal soltado». Estos dos versos pertenecen a una urŷūza 121 suya.
**Primero en instituir el *nasī'* (intercalación):** Dijo Ibn Isḥāq: El primero que intercaló los meses (*nasa'a al-shuhūr*) entre los árabes, haciendo lícito de ellos lo que hizo lícito y prohibido de ellos lo que prohibió, fue *al-Qalammas*, que es Ḥudhayfa b. 'Abd b. Fuqaym b. 'Adī b. 'Āmir b. Tha'laba b. al-Ḥārith b. Mālik b. Kināna b. Khuzayma. Luego, después de él, continuó con ello su hijo 'Abbād b. Ḥudhayfa. Luego, después de 'Abbād, continuó Qala' b. 'Abbād. Luego, después de Qala', continuó Umayya b. Qala'. Luego, después de Umayya, continuó 'Awf b. Umayya. Luego, después de 'Awf, continuó Abū Thumāma, Junāda b. 'Awf, y fue el último de ellos, y sobre él llegó el Islam. Los árabes, cuando terminaban su peregrinación (*ḥajj*), se reunían ante él, y él declaraba sagrados los cuatro meses sagrados: *Rajab*, *Dhū al-Qa'da*, *Dhū al-Ḥijja* y *al-Muḥarram*. Cuando quería hacer lícito algo, declaraba lícito *al-Muḥarram* y ellos lo hacían lícito, y prohibía en su lugar *Ṣafar*, y ellos lo prohibían, para ajustar la cuenta de los cuatro meses sagrados. Cuando querían partir (*al-ṣadar*), se levantaba entre ellos y decía: "¡Oh, Dios! He hecho lícito para Ti uno de los dos *Ṣafar*: el primer *Ṣafar*, y he retrasado (*nassa'tu*) el otro para el año próximo". Dijo sobre ello 'Umayr b. Qays, *Jidhl al-Ṭa'ān* (el tronco de las lanzas), uno de los Banū Firās b. Ghannam b. Tha'laba b. Mālik b. Kināna, jactándose del *nasī'* (intercalación) sobre los árabes: "Ciertamente sabe *Ma'add* que mi pueblo / son los más nobles de la gente, que tienen nobles. ¿Qué gente nos ha superado en venganza? / ¿Y qué gente no hemos sometido con el freno? ¿No somos nosotros los que intercalamos (*al-nāsi'īn*) sobre *Ma'add* / los meses de lo lícito, haciéndolos sagrados?" Dijo Ibn Hishām: El primero de los meses sagrados es *al-Muḥarram*. **El *Kinānī* (hombre de Kināna) comete un acto indebido en *al-Qullays* (la iglesia):** Dijo Ibn Isḥāq: Salió el *Kinānī* hasta llegar a *al-Qullays* y se sentó (*qa'ada*) en ella. Dijo Ibn Hishām: Quiere decir que cometió un acto indebido (*aḥdatha*) en ella. Dijo Ibn Isḥāq: Luego salió y regresó a su tierra. Se informó de ello a Abraha, quien dijo: "¿Quién ha hecho esto?" Se le dijo: "Lo ha hecho un hombre de los árabes, de la gente de esta Casa (*al-Bayt*) a la que peregrinan los árabes en La Meca, cuando oyó tu dicho: 'Desviaré hacia ella la peregrinación de los árabes', se enfureció, vino y se sentó en ella, queriendo decir que ella no es digna de eso". **Salida de Abraha para demoler la Ka'ba:** Se enfureció entonces Abraha y juró que marcharía contra la Casa (*al-Bayt*) hasta demolerla. Luego ordenó a los abisinios (*al-Ḥabasha*), y se prepararon y equiparon. Luego partió, y salió con él el elefante (*al-Fīl*). Los árabes oyeron esto, lo consideraron grave y se alarmaron por ello, y vieron que combatirlo era un deber para ellos, al oír que pretendía demoler la Ka'ba, la Casa Sagrada de Dios. **Nobles de Yemen defienden la Casa:** Salió hacia él un hombre de los nobles y reyes de la gente de Yemen, llamado *Dhū Nafr*, y llamó a su pueblo y a quienes le respondieron de entre los demás árabes a la guerra contra Abraha y a combatirlo por la Casa Sagrada de Dios (*Bayt Allāh al-Ḥarām*), y por lo que pretendía de demolerla y destruirla. Le respondieron a ello quienes le respondieron. Luego se le enfrentó y lo combatió, pero *Dhū Nafr* y sus compañeros fueron derrotados, y *Dhū Nafr* fue capturado y llevado prisionero ante él. Cuando quiso matarlo, *Dhū Nafr* le dijo: "¡Oh, rey! No me mates, pues quizás mi permanencia contigo sea mejor para ti que matarme". Entonces lo dejó con vida y lo retuvo encadenado junto a él. Y Abraha era un hombre clemente. ***Khath'am* combate a Abraha:** Luego prosiguió Abraha su camino, con la intención de lo que había salido a hacer, hasta que, cuando llegó a la tierra de *Khath'am*, se le enfrentó *Nufayl b. Ḥabīb al-Khath'amī* con las dos tribus de *Khath'am*: *Shahrān* y *Nāhis*, y quienes le siguieron de entre las tribus árabes. Lo combatió, pero Abraha lo derrotó, y *Nufayl* fue capturado y llevado ante él. Cuando quiso matarlo, *Nufayl* le dijo: "¡Oh, rey! No me mates, pues yo soy tu guía en la tierra de los árabes, y estas dos manos mías están a tu disposición para las dos tribus de *Khath'am*: *Shahrān* y *Nāhis*, en obediencia y sumisión". Entonces lo dejó libre. Y salió con él para guiarlo, hasta que, cuando pasó por *al-Ṭā'if*, salió hacia él *Mas'ūd b. Mu'attib b. Mālik b. Ka'b b. 'Amr b. Sa'd b. 'Awf b. Thaqīf* con hombres de *Thaqīf*. **Linaje de *Thaqīf*:** El nombre de *Thaqīf* es *Qasī b. al-Nabīt b. Munabbih b. Manṣūr b. Yaqdum b. Afṣā b. Du'mī b. Iyād b. Nizār b. Ma'add b. 'Adnān*. Dijo Umayya b. Abī al-Ṣalt al-Thaqafī: "Mi pueblo es *Iyād*; si ellos fueran naciones, / o si permanecieran, los rebaños se agotarían. Un pueblo que posee la llanura de Iraq cuando / marchan todos juntos, y el algodón y la pluma". Y dijo también Umayya b. Abī al-Ṣalt: "Si me preguntas, Lubaynā, / sobre mí y mi linaje, te informaré con certeza: Somos de *al-Nabīt*, padre de *Qasī*, / de *Manṣūr b. Yaqdum*, los más antiguos". Dijo Ibn Hishām: *Thaqīf* es *Qasī b. Munabbih b. Bakr b. Hawāzin b. Manṣūr b. 'Ikrima b. Khaṣafa b. Qays b. 'Aylān b. Muḍar b. Nizār b. Ma'add b. 'Adnān*. Y los dos primeros versos y los dos últimos pertenecen a dos poemas de Umayya. ***Thaqīf* pacta una tregua con Abraha:** Dijo Ibn Isḥāq: Le dijeron: "¡Oh, rey! Somos tus siervos, te oímos y te obedecemos. No tenemos contigo oposición. Y esta nuestra casa no es la casa que tú quieres" –refiriéndose a *al-Lāt*– "Sino que queremos la casa que está en La Meca. Y enviaremos contigo a quien te guíe hacia ella". Entonces pasó por alto su falta. ***Al-Lāt*:** *Al-Lāt* era una casa que tenían en *al-Ṭā'if*, que veneraban de manera similar a la veneración de la Ka'ba. Dijo Ibn Hishām: Me recitó Abū 'Ubayda al-Naḥwī de Ḍirār b. al-Khaṭṭāb al-Fihrī: "Y huyó *Thaqīf* hacia *al-Lāt* porque / estaban en una vuelta del fracasado y perdedor". Y este verso pertenece a una serie de versos suyos. **Abū Righāl y el apedreamiento de su tumba:** Dijo Ibn Isḥāq: Enviaron con él a *Abū Righāl* para guiarlo por el camino hacia La Meca. Salió Abraha, y con él *Abū Righāl*, hasta que lo hizo acampar en *al-Mughammis*. Cuando lo hizo acampar allí, *Abū Righāl* murió en ese lugar, y los árabes apedrearon su tumba. Esa es la tumba que la gente apedrea en *al-Mughammis*. ***Al-Aswad b. Maqṣūd* ataca La Meca:** Cuando Abraha acampó en *al-Mughammis*, envió a un hombre de los abisinios llamado *al-Aswad b. Maqṣūd* con su caballería, hasta que llegó a La Meca. Saqueó los bienes de *Tihāma* de los Quraysh y de otros, y tomó de ellos doscientos camellos pertenecientes a 'Abd al-Muṭṭalib b. Hāshim, quien en ese entonces era el mayor y señor de Quraysh. Los Quraysh, Kināna, Hudhayl y quienes estaban en ese *Ḥaram* (santuario) pensaron en combatirlo, pero luego supieron que no tenían poder contra él, y abandonaron esa idea. **El mensajero de Abraha a La Meca:** Abraha envió a *Ḥubāṭa al-Ḥimyarī* a La Meca y le dijo: "Pregunta por el señor de la gente de este país y su noble, luego dile: 'El rey te dice: No he venido para combatirlos, sino que he venido para demoler esta Casa. Si no os interponéis ante ella con guerra, no tengo necesidad de vuestra sangre. Y si él no quiere mi guerra, tráemelo'". Cuando *Ḥubāṭa* entró en La Meca, preguntó por el señor de Quraysh y su noble, y se le dijo: "'Abd al-Muṭṭalib b. Hāshim". Fue a él y le dijo lo que Abraha le había ordenado. 'Abd al-Muṭṭalib le respondió: "Por Dios, no queremos su guerra, ni tenemos poder para ello. Esta es la Casa Sagrada de Dios y la Casa de Su Amigo Ibrahim (la paz sea con él) –o como dijo–. Si Él la protege de él, es Su Casa y Su Santuario; y si permite que él y ella se enfrenten, por Dios, no tenemos defensa contra él". *Ḥubāṭa* le dijo: "Entonces ven conmigo a él, pues me ha ordenado que te lleve ante él". ***Unays* intercede por 'Abd al-Muṭṭalib:** 'Abd al-Muṭṭalib partió con él, llevando consigo a algunos de sus hijos, hasta llegar al campamento. Preguntó por *Dhū Nafr*, que era su amigo, hasta que entró a verlo en su prisión. Le dijo: "¡Oh, *Dhū Nafr*! ¿Tienes algún remedio para lo que nos ha sobrevenido?" *Dhū Nafr* le respondió: "¿Qué remedio puede tener un hombre prisionero en manos de un rey que espera ser muerto por él por la mañana o por la tarde? No tenemos remedio para nada de lo que te ha sobrevenido, excepto que *Unays*, el conductor del elefante, es amigo mío. Enviaré a él y te encomendaré a él, haré valer tu derecho ante él y le pediré que te solicite permiso para entrar ante el rey, para que le hables lo que te parezca, y que interceda por ti ante él con bien, si puede hacerlo". Dijo: "Me basta". Entonces *Dhū Nafr* envió a *Unays* y le dijo: "Ciertamente 'Abd al-Muṭṭalib es el señor de Quraysh, el dueño de las caravanas de La Meca, que alimenta a la gente en la llanura y a las bestias en las cumbres de las montañas".
las montañas. El rey le había tomado doscientos camellos, así que pide permiso para entrar y ayúdalo ante él en cuanto puedas. Él dijo: Lo haré. Entonces Unays habló con Abraha y le dijo: ¡Oh rey! Este es el señor de Quraysh a tu puerta, pide permiso para verte. Es el dueño de la caravana de La Meca, que alimenta a la gente en el llano y a las bestias en las cumbres de las montañas. Concédele permiso para que te hable de su asunto. Dijo: Entonces Abraha le dio permiso. —Los camellos son míos, y la Casa tiene un Señor que la protegerá. Dijo: Y era Abd al-Muttalib el más hermoso, el más bello y el más grande de la gente. Cuando Abraha lo vio, lo honró, lo engrandeció y lo respetó demasiado como para sentarlo debajo de él, y no quiso que los abisinios lo vieran sentado con él en el trono de su reino. Entonces Abraha bajó de su trono, se sentó en su alfombra y lo sentó junto a él. Luego dijo a su intérprete: Dile: ¿Cuál es tu necesidad? El intérprete se lo dijo. Él respondió: Mi necesidad es que el rey me devuelva los doscientos camellos que me tomó. Cuando dijo eso, Abraha dijo a su intérprete: Dile: Ciertamente me habías impresionado cuando te vi, pero luego me decepcionaste cuando me hablaste. ¿Me hablas de doscientos camellos que te tomé, y dejas una Casa que es tu religión y la religión de tus padres, por la cual he venido para destruirla, sin hablarme de ella? Abd al-Muttalib le dijo: Yo soy el dueño de los camellos, y la Casa tiene un Señor que la protegerá. Dijo: No podrá protegerse de mí. Dijo: Tú y eso. La delegación que acompañaba a Abd al-Muttalib: Y según algunos sabios, habían ido con Abd al-Muttalib ante Abraha, cuando este envió a Hubata, a Ya'mar ibn Nufatha ibn Adi ibn al-Du'il ibn Bakr ibn Manat ibn Kinana —que en ese entonces era el señor de los Banu Bakr— y a Juwaylid ibn Wathila al-Hudhali —que en ese entonces era el señor de Hudhayl—. Y ofrecieron a Abraha un tercio de los bienes de Tihama a cambio de que se retirara y no destruyera la Casa, pero él se negó. Y Dios sabe si eso ocurrió o no. Abraha devolvió a Abd al-Muttalib los camellos que le había tomado. Quraysh pide auxilio a Dios contra Abraha: Cuando se retiraron de su presencia, Abd al-Muttalib regresó a Quraysh, les contó la noticia y les ordenó salir de La Meca y refugiarse en las cimas de las montañas 122 y en los desfiladeros 123, por temor a que el ejército les causara daño 124. Luego Abd al-Muttalib se levantó, tomó el aldabón de la puerta de la Kaaba, y con él se levantaron algunos hombres de Quraysh invocando a Dios y pidiéndole auxilio contra Abraha y su ejército. Entonces Abd al-Muttalib, mientras sostenía el aldabón de la puerta de la Kaaba, dijo: ¡Oh Dios! El siervo protege su montura, protege, pues, Tu santuario 125. Que no prevalezcan su cruz y su engaño mañana sobre Tu designio 126. Si decides abandonarlos a ellos y a nuestra tribu, entonces haz lo que te plazca 127. Ibn Hisham dijo: Esto es lo que se ha conservado auténtico de sus palabras. Ikrima ibn Amir invoca contra el Negro: Ibn Ishaq dijo: E Ikrima ibn Amir ibn Hashim ibn Abd Manaf ibn Abd al-Dar ibn Qusayy dijo: ¡Oh Dios! Humilla al Negro 128 ibn Maqsud, que tomó la manada 129 con sus collares 130, Entre Hira' y Thabir y los llanos 131, reteniéndolas mientras eran veloces 132. Las reunió para unos bárbaros negros 133; ¡haz quebrantar su pacto, oh Señor, y Tú eres alabado! Ibn Hisham dijo: Esto es lo que se ha conservado auténtico de sus palabras. Y los "tamatim" son los extranjeros 134. Ibn Ishaq dijo: Luego Abd al-Muttalib soltó el aldabón de la puerta de la Kaaba y se fue con los de Quraysh que estaban con él a las cimas de las montañas, y se refugiaron allí, esperando lo que Abraha haría con La Meca cuando entrara. Abraha ataca la Kaaba: Cuando amaneció, Abraha se preparó para entrar en La Meca, preparó su elefante y dispuso 135 su ejército —el nombre del elefante era Mahmud—, y Abraha estaba decidido a destruir la Casa y luego regresar a Yemen. Cuando dirigieron el elefante hacia La Meca, Nufayl ibn Habib 136 se adelantó hasta situarse junto al elefante, luego lo tomó de la oreja y dijo: "¡Arrodíllate 137, Mahmud, o regresa ileso por donde viniste, pues estás en la tierra sagrada de Dios!" Luego soltó su oreja. El elefante se arrodilló, y Nufayl ibn Habib salió corriendo hasta subir a la montaña. Golpearon al elefante para que se levantara, pero se negó. Golpearon su cabeza con hachas 138 para que se levantara, pero se negó. Le introdujeron garfios 139 en sus partes blandas 140 y se los clavaron 141 para que se levantara, pero se negó. Lo dirigieron de regreso hacia Yemen, y se levantó trotando. Lo dirigieron hacia Siria, e hizo lo mismo. Lo dirigieron hacia el este, e hizo lo mismo. Y lo dirigieron hacia La Meca, y se arrodilló. El castigo de Dios a Abraha y su ejército: Entonces Dios Altísimo envió contra ellos aves del mar, semejantes a golondrinas y a golondrinas marinas 142; cada una de esas aves llevaba tres piedras: una piedra en su pico y dos piedras en sus patas, como garbanzos y lentejas 143. No alcanzaban a nadie sin que pereciera —y no todos fueron alcanzados—. Y huyeron precipitándose por el camino por donde habían venido, preguntando por Nufayl ibn Habib para que les indicara el camino a Yemen. Entonces Nufayl, al ver el castigo que Dios había enviado sobre ellos, dijo: "¿Adónde la huida, cuando Dios es el que busca? Y el del labio partido 144 es el vencido, no el vencedor." Ibn Hisham dijo: La frase "no el vencedor" es de otro que no es Ibn Ishaq. Ibn Ishaq dijo: Y Nufayl también dijo: "¡Oh, seas saludada de nuestra parte, oh Rudayna 145! Os hemos agradecido con la mañana, oh fuente 146. Rudayna, si hubieras visto —y no lo verás— lo que vimos al lado de al-Muhassab 147, Entonces me habrías disculpado y alabado mi proceder, y no te habrías afligido por lo que pasó entre nosotros. Alabé a Dios cuando vi aves, y temí piedras que fueran lanzadas sobre nosotros. Y toda la gente pregunta por Nufayl, como si tuviera una deuda con los abisinios." Así que salieron cayéndose por cada camino, muriendo en cada lugar de perdición, en cada abrevadero. Y Abraha fue herido en su cuerpo, y lo sacaron con ellos, cayéndosele los dedos uno a uno 148: cada vez que se le caía un dedo, le salía pus y sangre, hasta que llegaron con él a San'a, como un polluelo de ave, y no murió hasta que su pecho se partió y su corazón quedó al descubierto, según dicen. Ibn Ishaq dijo: Me contó Ya'qub ibn Utba que se narró que lo primero que se vio de sarampión y viruela en tierra de los árabes fue ese año, y que lo primero que se vio allí de plantas amargas: al-harmal 149, al-handhal 150 y al-ushar 151 fue ese año. Dios —ensalzada sea Su majestad— menciona el incidente del elefante y concede un favor a Quraysh: Ibn Ishaq dijo: Cuando Dios Altísimo envió a Muhammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, entre los favores que Dios concedió a Quraysh y Su gracia estuvo lo que apartó de ellos del asunto de los abisinios, para que perdurara su situación y su plazo. Entonces Dios, bendito y exaltado sea, dijo: {¿No has visto cómo obró tu Señor con los dueños del elefante? ¿No hizo que su estratagema fracasara? Y envió contra ellos aves en bandadas, que les arrojaban piedras de arcilla cocida 152, y los dejó como paja comida 153} [Sura del Elefante, 1-5]. Y dijo: {Por el pacto de Quraysh, su pacto del viaje de invierno y verano, que adoren al Señor de esta Casa, que les ha dado de comer contra el hambre y les ha dado seguridad contra el miedo} [Sura de Quraysh, 1-4]. Es decir, para que no cambiara nada de su situación en la que estaban, por el bien que Dios quería para ellos si lo aceptaban. Explicación de los términos de las suras del Elefante y Quraysh: Ibn Hisham dijo: "Ababil" son grupos, y los árabes no conocen un singular para esta palabra 154. En cuanto a "sijjil", me informó Yunus el gramático y Abu Ubayda que para los árabes significa: lo muy duro y sólido. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyay: "Y les tocó lo que tocó a los dueños del elefante, les arrojaron piedras de sijjil, y jugaron con ellos aves en bandadas." Estos versos son de una urŷuza suya. Algunos exegetas mencionaron que son dos palabras en persa que los árabes convirtieron en una sola palabra: es "sany" y "yill"; "sany" significa piedra, y "yill" significa barro; es decir, piedras de estos dos tipos: piedra y barro. Y "'asf" es la hoja del cereal que aún no ha formado espiga; su singular es "'asfa". Dijo: Y me informó Abu Ubayda el gramático que se le llama "'usafa" y "'asifa". Y me recitó de 'Alqama ibn 'Abada, uno de los Banu Rabi'a ibn Malik ibn Zayd Manat ibn Tamim: "Riegas canales cuya paja se ha inclinado, su declive, del agua traída, está colmado 155." Este verso es de una de sus casidas. Y dijo el versificador: "Y se convirtieron como paja comida." Ibn Hisham dijo: Este verso tiene una explicación gramatical 156.
Y la unificación de Quraysh: su costumbre de salir hacia la Gran Siria 157 para su comercio, y tenían dos expediciones: una en invierno y otra en verano. Me informó Abu Zayd al-Ansari que los árabes dicen: 'aliftu al-shay'a ilfan' y 'aalaftuhu iilafan', con el mismo significado. Y me recitó de Dhu al-Rumma: "De las que unifican la arena, una negra libre... el resplandor del amanecer en su color se aclara." Y este verso pertenece a una casida suya. Dijo Matrud ibn Ka'b al-Juza'i: "Los que otorgan favores cuando las estrellas cambian... y los que parten para el viaje de la unificación." Y este verso pertenece a unos versos suyos que mencionaré en su lugar, si Dios Altísimo quiere. Y 'iilaf' también significa que una persona posee mil camellos, o vacas, o ovejas, u otros. Se dice: 'a'lafa fulanun iilafan'. Dijo al-Kumayt ibn Zayd, uno de los Banu Asad ibn Juza'ima ibn Mudrika ibn Ilyas ibn Mudar ibn Nizar ibn Ma'add: "En un año en que los unificadores dicen: este es nuestro proveedor, el que nos da abundancia." Y este verso pertenece a una casida suya. Y 'iilaf' también significa que un grupo se convierte en mil. Se dice: 'a'lafa al-qawmu iilafan'. Dijo al-Kumayt ibn Zayd: "Y la familia de Muzayqiya, el día que encontraron... a los Banu Sa'd ibn Dubba, unificándonos." Y este verso pertenece a una casida suya. Y 'iilaf' también significa unir una cosa a otra, de modo que se acostumbra y se adhiere. Se dice: 'aalaftuhu iyyahu iilafan'. Y 'iilaf' también significa hacer que lo que es menos de mil llegue a mil. Se dice: 'aliftuhu iilafan'. El destino del conductor del elefante y su cuidador: Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Abdullah ibn Abi Bakr, de 'Amra bint 'Abd al-Rahman ibn Sa'd ibn Zurara, de 'Aisha -que Dios esté complacido con ella- que dijo: "Ciertamente vi al conductor del elefante y a su cuidador en La Meca, ciegos y paralíticos, pidiendo limosna a la gente". Lo que se dijo en poesía sobre la historia del elefante: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Dios rechazó a los abisinios de La Meca y los afligió con el castigo que les infligió, los árabes engrandecieron a Quraysh y dijeron: "Ellos son la gente de Dios; Dios luchó por ellos y les bastó contra la aflicción de su enemigo". Entonces compusieron poemas mencionando lo que Dios hizo con los abisinios y cómo apartó de Quraysh su artimaña. Poesía de 'Abdullah ibn al-Ziba'ra: Dijo 'Abdullah ibn al-Ziba'ra ibn 'Adi ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'id ibn Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr: "Se retiraron del valle de La Meca, pues ella... antiguamente era inviolable, su santuario no se violaba. No se creó la estrella Sirio en las noches de su prohibición... cuando ningún noble entre la gente la codiciaba. Pregunta al comandante del ejército sobre ella, qué vio... y pronto informará a los ignorantes su sabio. Sesenta mil que no regresaron a su tierra... y no sobrevivió después del regreso ningún enfermo. Estuvieron en ella 'Ad y Jurhum antes que ellos... y Dios, por encima de los siervos, la establece." Dijo Ibn Ishaq: Con su dicho "...después del regreso ningún enfermo", Ibn al-Ziba'ra se refería a Abraha, cuando lo llevaron con ellos cuando le ocurrió lo que le ocurrió, hasta que murió en San'a'. Poesía de Ibn al-Aslat: Dijo Abu Qays ibn al-Aslat al-Ansari, luego al-Jatmi, y su nombre es Sayfi. Dijo Ibn Hisham: Abu Qays: Sayfi ibn al-Aslat ibn Jusham ibn Wa'il ibn Zayd ibn Qays ibn 'Amir ibn Murra ibn Malik ibn al-Aws: "Y de Su obra el día del elefante de los abisinios... cuando cada vez que lo enviaban, se arrodillaba. Sus aguijones bajo sus ijares... y le habían mutilado la nariz, y se desgarró. Y habían hecho su látigo un látigo largo... cuando lo dirigían hacia atrás, era golpeado. Entonces se volvió y retrocedió sobre sus pasos... y ciertamente cargó con la injusticia quien estaba allí. Entonces envió sobre ellos un viento de guijarros... y los envolvió como el envolver de las madejas. Sus rabinos incitaban a la paciencia... mientras balaban como el balido de las ovejas." Dijo Ibn Hisham: Estos versos pertenecen a una casida suya. Y la casida también se atribuye a Umayya ibn Abi al-Salt. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Abu Qays ibn al-Aslat: Poesía de Abu al-Salt al-Thaqafi: Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Abu al-Salt ibn Abi Rabi'a al-Thaqafi sobre el asunto del elefante, mencionando la religión hanif 158, la religión de Abraham, la paz sea con él. Dijo Ibn Hisham: Se atribuye a Umayya ibn Abi al-Salt ibn Abi Rabi'a al-Thaqafi: "Ciertamente los signos de nuestro Señor son firmes... no discute sobre ellos sino el incrédulo. Creó la noche y el día, y cada uno... su cuenta es clara y determinada. Luego descubre el día un Señor misericordioso... con una gacela cuyo resplandor se difunde. El elefante fue retenido en al-Mughammas 159, hasta... que quedó arrastrándose como si estuviera herido. Atado al anillo del collar, como si... hubiera sido cortado de una roca derrumbada y lanzada. Alrededor de él, de los reyes de Kinda, héroes... tenaces en las guerras, halcones. Lo abandonaron y luego se dispersaron todos... todos con la caña de la pierna rota. Toda religión en el Día del Juicio, ante Dios... excepto la religión hanif, es vana." Poesía de al-Farazdaq: Dijo Ibn Hisham: Y dijo al-Farazdaq -cuyo nombre es Hammam ibn Ghalib, uno de los Banu Mujashi' ibn Darim ibn Malik ibn Hanzala ibn Malik ibn Zayd Manat ibn Tamim- alabando a Sulayman ibn 'Abd al-Malik ibn Marwan y satirizando a al-Hajjaj ibn Yusuf, y mencionando al elefante y su ejército: "Cuando al-Hajjaj se rebeló, cuando se rebeló con... su riqueza, dijo: 'Ciertamente asciendo por las escaleras'. Y fue como dijo el hijo de Noé: 'Ascenderé... a una montaña que me proteja del agua'. Dios arrojó en su cuerpo algo similar a lo que arrojó... sobre la Kaaba blanca 160, la de los santuarios inviolables. Ejércitos que conducían al elefante hasta que los devolvió... polvo, y eran altivos de altivez. Fuiste auxiliado como el auxilio de la Casa cuando su elefante fue conducido... hacia ella por el gran idólatra de los extranjeros." Y estos versos pertenecen a una casida suya. Poesía de Ibn Qays al-Ruqayyat: Dijo Ibn Hisham: Y dijo 'Abdullah ibn Qays al-Ruqayyat, uno de los Banu 'Amir ibn Lu'ayy ibn Ghalib, mencionando a Abraha -que es al-Ashram- y al elefante: "Lo intentó al-Ashram, que vino con el elefante... y se volvió con su ejército derrotado. Y las aves llovieron sobre ellos con... guijarros de barro cocido, como si fueran apedreados. Ese, a quien ataca de entre la gente, regresa... y es un resto de los ejércitos, despreciable." Y estos versos pertenecen a una casida suya. Los dos hijos de Abraha: Dijo Ibn Ishaq: Cuando murió Abraha, los abisinios nombraron rey a su hijo Yaksum ibn Abraha, por quien era conocido. Cuando murió Yaksum ibn Abraha, reinó en Yemen entre los abisinios su hermano Masruq ibn Abraha. La salida de Sayf ibn Dhi Yazan y el gobierno de Wahriz sobre Yemen: Sayf se queja ante César: Cuando la aflicción se prolongó para la gente de Yemen, salió Sayf ibn Dhi Yazan al-Himyari, que era conocido como Abu Murra, hasta que llegó ante César, rey de los romanos, y le quejó de su situación, pidiéndole que los expulsara de allí, que él gobernara y enviara a quien quisiera de los romanos, para que él tuviera el reino de Yemen, pero no le resolvió. Al-Nu'man intercede por Sayf ante Kisra: Entonces salió hasta que llegó a al-Nu'man ibn al-Mundhir -que era gobernador de Kisra sobre al-Hira y las tierras colindantes de Irak- y le quejó del asunto de los abisinios. Al-Nu'man le dijo: "Tengo una visita anual a Kisra; quédate hasta que eso ocurra". Así lo hizo, luego salió con él y lo introdujo ante Kisra. Kisra solía sentarse en el iwán 161 de su salón del trono donde estaba su corona, y su corona era como un gran cesto -según afirman- adornado con rubíes, perlas y esmeraldas, con oro y plata, colgada de una cadena de oro en lo alto de un arco en ese salón. Su cuello no soportaba la corona; solo se cubría con ropas hasta que se sentaba en ese salón, luego introducía su cabeza en la corona, y cuando estaba en su sitio, se retiraban las ropas, y nadie que no lo hubiera visto antes podía verlo sin postrarse por temor a él. Cuando Sayf ibn Dhi Yazan entró ante él, se postró. Ayuda de Kisra a Sayf: Dijo Ibn Hisham: Me narró Abu 'Ubayda que cuando Sayf entró ante él, inclinó la cabeza. El rey dijo: "¡Este necio entra por esta puerta alta y luego inclina la cabeza!" Se lo dijeron a Sayf, y él respondió: "Solo hice esto por mi preocupación, porque todo se vuelve estrecho para ella".
Dijo Ibn Ishaq: Luego le dijo: "Oh rey, los cuervos nos han vencido en nuestra tierra". Kisra le preguntó: "¿Qué cuervos: los abisinios o los sindíes?" Respondió: "Los abisinios. He venido a ti para que me auxilies, y el reino de mi tierra será tuyo". Dijo: "Tu tierra está lejana y tiene poco bien; no voy a exponer a un ejército persa en tierra de árabes; no necesito eso". Luego le otorgó diez mil dracmas completos y le vistió con una vestimenta hermosa. Cuando Sayf recibió eso, salió y comenzó a esparcir aquellas monedas entre la gente. Esto llegó al rey, quien dijo: "Este asunto tiene importancia". Luego envió por él y le dijo: "¿Has tomado el obsequio del rey y lo esparces entre la gente?" Respondió: "¿Qué haría con esto? ¡Las montañas de mi tierra, de donde vengo, no son sino oro y plata!" —incitándole así a desearla—. Entonces Kisra reunió a sus marzubanes 162 y les dijo: "¿Qué opináis sobre este hombre y lo que ha venido a buscar?" Uno dijo: "Oh rey, en tus prisiones hay hombres a quienes has encarcelado para ejecutarlos. Si los enviaras con él, si perecen, eso es lo que deseabas para ellos; si vencen, será un reino que habrás ganado". Kisra envió con él a los que estaban en sus prisiones, que eran ochocientos hombres. Victoria de Sayf: Puso al frente de ellos a un hombre llamado Wahriz, que era el de más edad entre ellos, el más noble en linaje y casa. Salieron en ocho naves; dos naufragaron y seis llegaron a la costa de Adén. Sayf reunió con Wahriz a cuantos pudo de su pueblo y le dijo: "Mi pie junto a tu pie, hasta que muramos juntos o venzamos juntos". Wahriz respondió: "Has sido justo". Salió contra él Masruq ibn Abraha, rey de Yemen, y reunió a su ejército. Wahriz envió a un hijo suyo para que combatiera contra ellos y probara su lucha; el hijo de Wahriz fue muerto, lo que aumentó su rencor contra ellos. Cuando los dos bandos se enfrentaron en formación de batalla, Wahriz dijo: "Mostradme a su rey". Le dijeron: "¿Ves a un hombre sobre un elefante, con su corona en la cabeza, y entre sus ojos un rubí rojo?" Dijo: "Sí". Dijeron: "Ese es su rey". Dijo: "Dejadlo". Esperaron largo rato, luego preguntó: "¿Sobre qué está ahora?" Dijeron: "Se ha pasado al caballo". Dijo: "Dejadlo". Esperaron largo rato, luego preguntó: "¿Sobre qué está ahora?" Dijeron: "Se ha pasado a la mula". Dijo Wahriz: "¿La hija del asno? ¡Humillado sea él y humillado su reino! Voy a dispararle; si veis que sus compañeros no se mueven, permaneced hasta que os avise, pues habré errado al hombre; pero si veis que la gente da vueltas y se agolpa a su alrededor, entonces habré acertado al hombre; cargad contra ellos". Luego tensó su arco —que, según dicen, nadie más podía tensar por su dureza—, ordenó que le vendaran las cejas, luego disparó y golpeó el rubí que estaba entre sus ojos; la flecha penetró en su cabeza hasta salir por la nuca. Cayó de su montura, los abisinios dieron vueltas y se agolparon a su alrededor; los persas cargaron contra ellos y fueron derrotados: muertos y huyendo en todas direcciones. Wahriz avanzó para entrar en Saná 163; cuando llegó a su puerta, dijo: "Mi estandarte no entrará jamás inclinado; derribad la puerta". Fue derribada, y entró con el estandarte erguido. Poesía de Sayf ibn Dhi Yazan sobre esta historia: Dijo Sayf ibn Dhi Yazan al-Himyari: "La gente piensa de los dos reyes que se han reconciliado; pero quien oiga su reconciliación, verá que la catástrofe se ha alzado. Matamos al qayl 164 Masruq y regamos la duna con sangre. Y el qayl de la gente, Wahriz, hizo un juramento: beberá un vino mezclado hasta que el botín y las gracias retornen". Dijo Ibn Hisham: Estos versos están entre otros suyos. Jallad ibn Qurra as-Sadusi me recitó el último como de al-A'sha de los Banu Qays ibn Tha'laba en una de sus casidas, pero otros eruditos en poesía lo niegan. Poesía de Abu s-Salt: Dijo Ibn Ishaq: Dijo Abu s-Salt ibn Abi Rabi'a ath-Thaqafi —Ibn Hisham dice: y se atribuye a Umayya ibn Abi s-Salt—: "Para buscar venganza, como el hijo de Dhi Yazan, que navegó en el mar contra los enemigos durante años. Se dirigió a César cuando llegó su partida, pero no encontró junto a él algo de lo que pedía. Luego se volvió hacia Kisra después de diez años, menospreciando el alma y la riqueza, hasta que trajo a los hijos de los libres, llevándolos; ¡por tu vida, qué rápido te moviste! ¡Por Dios, qué grupo salió! No veo entre la gente semejantes a ellos: blancos, marzubanes 162, fornidos, usawira 165, leones que crían cachorros en las espesuras. Disparan desde alturas como colinas, con arcos de zamjar 166 que apresuran al disparado. Enviaste leones contra perros negros; sus dispersos han quedado deshechos por la tierra. Bebe tranquilamente, con la corona puesta, reclinado en la cabeza de Gumdan 167, una morada tuya espaciosa. Bebe tranquilamente, pues su avestruz 168 se ha alzado; hoy deja caer tus dos mantos. Esas son las virtudes, no dos medidas de leche mezcladas con agua que se convierten en orina". Dijo Ibn Hisham: Esto es lo que se confirmó de lo que narró Ibn Ishaq de estos versos, excepto el último: "Esas son las virtudes, no dos medidas de leche", que es de an-Nabigha al-Ja'di. Su nombre: Hibban ibn Abdallah ibn Qays, de los Banu Ja'da ibn Ka'b ibn Rabi'a ibn Amir ibn Sa'sa'a ibn Muawiya ibn Bakr ibn Hawazin, en una de sus casidas. Poesía de Adi ibn Zayd: Dijo Ibn Ishaq: Dijo Adi ibn Zayd al-Hiri, que era de los Banu Tamim —Ibn Hisham dice: luego de los Banu Imri'l-Qays ibn Zayd Manat ibn Tamim; y se dice que Adi era de los 'Ibad 169 de la gente de Hira—: "¿Qué hay después de Saná, que habitaban gobernantes de espléndido reino, de generosos dones? La elevó quien construyó bajo las nubes, y sus santuarios destilan almizcle. Rodeada de montañas, sin las cuestas del engaño, inaccesibles sus cumbres. En ella se oye la voz del buho cuando le responde al atardecer el que canta. Las causas llevaron hacia ella al ejército de los hijos de los libres, cuyos jinetes avanzaban en formación. Y se apresuraron con las mulas cargadas de muerte, movidas por sus ansias. Hasta que la vieron los caudillos desde el collado, verdes sus batallones. El día en que gritaban: '¡Oh gente de Barabra y Yaksum 170! No triunfarán sus fugitivos'. Y fue el día del resto de la historia; se fue una autoridad cuyos rangos eran firmes. Y se cambió el fayy 171 por la zarafa 172 y los días, sombríos, llenos de maravillas. Después de los tubba' 173, nobles, cuyos marzubanes 162 se aquietaron". Dijo Ibn Hisham: Estos versos están en una casida suya. Abu Zayd al-Ansari me recitó, y al-Mufaddal ad-Dabbi me narró, su dicho: "El día en que gritaban: '¡Oh gente de Barabra y Yaksum!'". Esto es a lo que se refería Satih con su dicho: "Le sucederá Iram de Dhi Yazan; saldrá contra ellos desde Adén y no dejará a ninguno de ellos en Yemen". Y a lo que se refería Shiqq con su dicho: "Un muchacho, no débil ni cobarde, saldrá contra ellos de la casa de Dhi Yazan". Mención de cómo terminó el asunto de los persas en Yemen: Duración de la estancia de los abisinios en Yemen: Dijo Ibn Ishaq: Wahriz y los persas permanecieron en Yemen. De los restos de aquel ejército persa proceden los abna' 174 que hoy están en Yemen. El dominio de los abisinios en Yemen, desde que entró Aryat hasta que los persas mataron a Masruq ibn Abraha y expulsaron a los abisinios, duró setenta y dos años, sucediéndose cuatro gobernantes: Aryat, luego Abraha, luego Yaksum ibn Abraha, luego Masruq ibn Abraha. Gobernantes persas en Yemen: Dijo Ibn Hisham: Luego murió Wahriz, y Kisra 175 nombró a su hijo al-Marzuban ibn Wahriz sobre Yemen. Luego murió al-Marzuban, y Kisra nombró a su hijo at-Taynu jan ibn al-Marzuban sobre Yemen. Luego murió at-Taynu jan, y Kisra nombró al hijo de at-Taynu jan sobre Yemen. Luego lo destituyó y nombró a Badhan, quien permaneció en el cargo hasta que Alá envió a Muhammad, el Profeta —la paz sea con él—. Muhammad —la paz sea con él— profetiza la muerte de Kisra: Me ha llegado de az-Zuhri que dijo: Kisra escribió a Badhan: "Me ha llegado que un hombre de Quraysh ha aparecido en La Meca pretendiendo ser un profeta. Ve hacia..."
Hacia él, y pídele que se arrepienta. Si se arrepiente, bien; si no, envíame su cabeza. Entonces Bazán 176 envió la carta de Cosroes 177 al Mensajero de Dios 178 -que Dios lo bendiga y le dé paz- y el Mensajero de Dios le escribió: «Dios me ha prometido que Cosroes será asesinado en tal día de tal mes». Cuando la carta llegó a Bazán, se detuvo a esperar y dijo: «Si es un profeta, sucederá lo que ha dicho». Y Dios mató a Cosroes en el mismo día que el Mensajero de Dios -que Dios lo bendiga y le dé paz- había dicho. Dice Ibn Hisham 179: Fue asesinado por su hijo Sherevía 180. Y dijo Jalid ibn Hiq 181 ash-Shaybani: «Y Cosroes, cuando sus hijos lo dividieron / con espadas, como se reparte la carne. La muerte se preparó para él un día / ¡ay!, y para toda embarazada hay un término». Conversión al Islam de Bazán: Dice az-Zuhri 182: Cuando esto llegó a Bazán, envió su conversión al Islam y la de los persas que estaban con él al Mensajero de Dios -que Dios lo bendiga y le dé paz-. Los mensajeros persas dijeron al Mensajero de Dios -que Dios lo bendiga y le dé paz-: «¿A quién pertenecemos, oh Mensajero de Dios?». Él dijo: «Sois de nosotros y hacia nosotros, la gente de la Casa 183». Dice Ibn Hisham: Me ha llegado de az-Zuhri que dijo: Por eso el Mensajero de Dios -que Dios lo bendiga y le dé paz- dijo: «Salman 184 es de nosotros, la gente de la Casa». Dice Ibn Hisham: Es a quien se refería Satih 185 con su dicho: «Un profeta puro, a quien le llega la revelación del Altísimo», y a quien se refería Shiqq 186 con su dicho: «Sino que cesa con un mensajero enviado, que trae la verdad y la justicia, de la gente de la religión y la virtud; el reino estará en su pueblo hasta el Día del Juicio».
- Shayba : Nombre real de ‘Abd al-Muṭṭalib, abuelo del Profeta.
- ‘Amr : Nombre real de Hāshim, bisabuelo del Profeta.
- al-Mughīra : Nombre real de ‘Abd Manāf, tatarabuelo del Profeta.
- Quṣayy : Antepasado del Profeta, conocido por reunir a los Quraysh en La Meca.
- Kilāb : Antepasado del Profeta.
- Murra : Antepasado del Profeta.
- Ka‘b : Antepasado del Profeta.
- Lu’ayy : Antepasado del Profeta.
- Fihr : Antepasado del Profeta, considerado el fundador de la tribu Quraysh.
- Khuzayma : Antepasado del Profeta.
- Ilyās : Antepasado del Profeta.
- Muḍar : Antepasado del Profeta, ancestro de las tribus del norte de Arabia.
- Nizār : Antepasado del Profeta.
- Ma‘add : Antepasado del Profeta.
- ‘Adnān : Antepasado del Profeta, considerado el padre de los árabes del norte.
- Udd : Antepasado del Profeta.
- Yashjub : Antepasado del Profeta.
- Ismā‘īl : Ismael, hijo de Abraham, considerado padre de los árabes.
- Ibrāhīm : Abraham, el amigo de Dios.
- Āzar : Nombre del padre de Abraham, también conocido como Tāriḥ.
- Fālakh : Antepasado de Abraham, también conocido como Peleg.
- ‘Aybar : Antepasado de Abraham, también conocido como Eber.
- Shālakh : Antepasado de Abraham, también conocido como Salah.
- Arfakhshad : Antepasado de Abraham, también conocido como Arfaxad.
- Nūḥ : Noé, el profeta.
- Matūshalakh : Matusalén, antepasado de Noé.
- Yard : Antepasado de Noé, también conocido como Jared.
- Mahlīl : Antepasado de Noé, también conocido como Mahalaleel.
- Qaynan : Antepasado de Noé, también conocido como Cainán.
- Yānish : Antepasado de Noé, también conocido como Enós.
- Shīth : Set, hijo de Adán.
- Ādam : Adán, el primer hombre y profeta.
- al-Bakkā’ī : Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī, transmisor de la obra de Ibn Isḥāq.
- al-Muṭṭalibī : Muhammad ibn Isḥāq, autor de la primera biografía del Profeta.
- al-Ḥijr : Lugar en la Mezquita Sagrada de La Meca, entre la Kaaba y la pared semicircular.
- cliente de Ghufra : ‘Umar, liberto de la tribu Ghufra, transmisor de hadices.
- piel oscura y pelo rizado : Descripción de los egipcios.
- tomó concubinas de entre ellos : Referencia a Māriya la Cóptica, concubina del Profeta.
- al-Faramā : Antigua ciudad en el noreste de Egipto.
- madre de Ibrāhīm : Māriya, madre de Ibrāhīm, hijo del Profeta.
- Māriya : Māriya al-Qibṭiyya, concubina del Profeta, madre de su hijo Ibrāhīm.
- Ḥafn : Localidad en Egipto.
- Ansīnā : Antigua ciudad en el Alto Egipto.
- Ghassān : Agua en la presa de Ma’rib, Yemen, que dio nombre a la tribu Ghassān.
- al-Asad : Māzin ibn al-Asad, antepasado de los ghassaníes.
- Ghassān : Segunda interpretación: agua cerca de al-Juḥfa, en la región de La Meca.
- Hassān ibn Thābit al-Ansārī : Poeta compañero del Profeta, conocido por sus panegíricos y sátiras en defensa del Islam.
- Ansār : Los 'auxiliares' de Medina que acogieron y apoyaron al Profeta tras la Hégira.
- 'Akk : Tribu árabe que se asentó en Jurasán (actual noreste de Irán).
- Saba' : Antiguo reino yemenita, también nombre del bisabuelo de los himyaritas.
- al-Juhanī : Poeta de la tribu de Juhayna, mencionado por su verso sobre Qudā'a.
- al-Nu'mān ibn al-Mundhir : Rey lájmita de al-Hīra, famoso por su espada que llegó a manos de 'Umar.
- Rabī'a ibn Nasr : Rey yemenita de la época preislámica, protagonista de la historia del sueño.
- Mārib : Antigua ciudad y capital del reino de Saba', famosa por su gran presa.
- Azd : Tribu árabe que emigró de Yemen tras la rotura de la presa de Mārib.
- verso que escribimos : Referencia a un verso de 'Abbās ibn Mirdās que no se cita en el texto.
- Yathrib : Nombre antiguo de Medina, antes de la Hégira.
- Saba': 15 : Versículo coránico que menciona la inundación del 'Arim (presa de Mārib).
- al-A'shā : Famoso poeta preislámico de la tribu de Qays, conocido por sus panegíricos.
- Umayya ibn Abī al-Salt al-Thaqafī : Poeta preislámico de la tribu de Thaqīf, contemporáneo del Profeta.
- al-Nābigha al-Ja'dī : Poeta preislámico de la tribu de Ja'da, conocido por su poesía.
- tubba' : Título de los reyes himyaritas de Yemen.
- augur : Persona que practicaba la adivinación mediante el vuelo de las aves.
- Satīh : Famoso adivino preislámico, llamado así por su deformidad física (sin huesos).
- Shiqq : Adivino preislámico, contemporáneo de Satīh, conocido por su habilidad.
- brasa : En el sueño, símbolo de fuego o luz que emerge de la oscuridad.
- Tahāma : Región costera del oeste de Arabia, incluyendo La Meca.
- cabeza : Literalmente 'todo ser con cráneo', metáfora de toda criatura viviente.
- ḥarra : Campo de lava o terreno volcánico, característico de la región de Hiyaz.
- Abyan y Juraš : Abyan es una región en Yemen; Juraš es una localidad en la misma zona.
- Iram dhū Yazan : Personaje legendario yemení, asociado con la dinastía himyarita.
- نَؤُمُّ بِهَا : Literalmente 'a quién tomamos como imam para ella', refiriéndose a la oración fúnebre o a la dirección espiritual.
- تِرَهْ : Posiblemente 'deuda de sangre' o 'venganza', del árabe antiguo.
- مُسايفة : Combate con espadas.
- مَلّى الإلهُ قومه عُمُرَهْ : Dios prolongó la vida de su pueblo, o le concedió una larga vida.
- مَصْنُوعٌ : Apócrifo, fabricado, no auténtico.
- أَوَّلَ مَنْ كَسَا الْبَيْتَ : El primero en vestir la Kaaba con telas.
- رِئَام : Nombre de un templo idolátrico en Yemen.
- Lakhnī'a : Nombre propio de un rey de Himyar, también conocido como Dhū Shanātir.
- Dhū Shanātir : Apodo que significa 'el de los cabellos largos' o 'el de las trenzas'.
- maraja : Se corrompió, se volvió confuso y desordenado.
- waja'ahu : Le asestó una puñalada o golpe contundente.
- ṣāḥib al-ujdūd : El dueño del foso, referencia a la historia del foso de fuego mencionada en el Corán (Sura 85:4-8), donde los creyentes fueron quemados por su fe.
- النجاشي : Título del rey de Abisinia (Etiopía) en la época preislámica.
- أرياط : Ariyât, nombre de un comandante abisinio enviado a Yemen.
- أبرهة الأشرم : Abraha al-Ashram, gobernante abisinio de Yemen, conocido por su campaña contra La Meca (año del Elefante). 'Ashram' significa 'el de la cara rajada'.
- ضحضاح : Parte poco profunda del mar, la orilla.
- غمر : Parte profunda del mar.
- لا كدوس ولا كأعلاق رحله : Proverbio yemení que significa 'no es como Daws ni como las cargas de su montura', usado para denotar algo sin igual.
- هونك : Expresión que significa 'tranquilízate' o 'cálmate'.
- بينون : Baynūn, una antigua fortaleza en Yemen.
- سلحين : Salḥīn, otra fortaleza yemení.
- لا أبا لك : Expresión árabe que significa '¡no tengas padre!', usada a veces como insulto o para enfatizar.
- أنزفت ريق : Agotar la saliva, es decir, hablar hasta secarse la boca.
- الرحيق : Vino puro y sin mezcla.
- وزر : Refugio, protección.
- ذات العبر : Dhāt al-‘Abar, nombre de un lugar o batalla.
- حرابة : Grupo de saqueadores o horda.
- المقربات : Caballos de raza o de buena estirpe.
- الذفر : Hedor, mal olor.
- سعالي : Jinetes o guerreros.
- عمرو بن معدي كرب الزبيدي : ‘Amr ibn Ma‘dī Karib al-Zubaydī, famoso poeta y guerrero yemení de la época preislámica y principios del Islam.
- قيس بن مكشوح المرادي : Qays ibn Makshūḥ al-Murādī, personaje yemení contemporáneo de ‘Amr.
- ذو رعين : Dhū Ru‘ayn, rey himyarí.
- عاد : ‘Ād, antigua tribu árabe mencionada en el Corán.
- المقارف : Caballos mestizos, de raza mixta.
- سطيح : Saṭīḥ, famoso adivino preislámico.
- أبين : Abyan, región de Yemen.
- جرش : Jurash, localidad en Yemen.
- شق : Shiqq, otro adivino preislámico.
- طفلة البنان : Doncella de tiernos dedos, expresión poética.
- نجران : Nayrán, ciudad en el sur de Arabia.
- عتودة : ‘Atwada, nombre del sirviente de Abraha.
- الأشرم : Al-Ashram, 'el de la cara rajada', apodo de Abraha por la herida.
- ودى : Pagó la indemnización por homicidio (diya).
- القليس : Al-Qulays, nombre de la iglesia construida por Abraha en Ṣan‘ā’.
- النسأة : Los nasa’a, encargados de intercalar meses en el calendario preislámico.
- النسيء : El mes intercalar, práctica prohibida en el Corán (Sura 9:37).
- العجاج : Al-‘Ajjāj, poeta de la época omeya, conocido por sus urŷūzas.
- أثعبان المنجنون المرسل : Expresión poética que describe las serpientes del manantial de la noria soltada.
- أرجوزة : Poema en metro raŷaz, típico de la poesía árabe.
- شَعَف : Cimas o cumbres de las montañas.
- الشِّعاب : Desfiladeros o barrancos entre montañas.
- مَعَرَّة : Daño o perjuicio causado por un ejército.
- لاهُمَّ إن العبدَ يمـ ... ـنعُ رحلَه فامنعْ حلالَكْ : Invocación de Abd al-Muttalib: 'Oh Dios, el siervo protege su montura, protege, pues, Tu santuario'.
- لَا يَغْلِبَنَّ صليبُهم ... ومِحَالُهم غَدْوًا مِحَالَكْ : Que no prevalezcan su cruz y su engaño mañana sobre Tu designio.
- إن كنتَ تاركَهم وقِبـ ... ـلتنا فأمْر مَا بَدَا لَكْ : Si decides abandonarlos a ellos y a nuestra tribu, entonces haz lo que te plazca.
- الأسوَد : El Negro, apodo de Abraha.
- الهجْمة : Manada de camellos, de cien o más.
- التقليد : Collares que se ponen a los camellos como señal de propiedad.
- الْبِيد : Llanos o desiertos.
- التّطْريد : Veloces o que huyen.
- طماطم : Bárbaros o extranjeros, aquí refiriéndose a los abisinios.
- الْأَعْلَاج : Extranjeros, especialmente no árabes.
- عبَّى : Dispuso o preparó (el ejército).
- نُفَيل بن حبيب : Nufayl ibn Habib, jefe de la tribu de Jath'am, que conocía la zona.
- ابركْ : ¡Arrodíllate! (imperativo de baraka).
- الطَّبَرْزين : Hacha pequeña o pico.
- محاجَن : Garfios o ganchos.
- مَرَاقّ : Partes blandas del vientre.
- بَزَغُوهُ : Le clavaron o hirieron.
- البَلَسان : Golondrinas marinas o aves similares.
- الْحِمَّصِ والعَدَس : Garbanzos y lentejas, para indicar el tamaño pequeño de las piedras.
- الأشرم : El del labio partido, apodo de Abraha.
- رُدَيْنَا : Rudayna, nombre de una mujer, probablemente la esposa de Nufayl.
- عَيْنَا : Fuente o manantial.
- المُحصَّب : Lugar pedregoso cerca de La Meca.
- أنملة أنملة : Dedo a dedo, uno tras otro.
- الحَرْمَل : Planta amarga (Peganum harmala).
- الحَنْظَل : Coloquíntida (Citrullus colocynthis), planta muy amarga.
- العُشَر : Planta del desierto (Calotropis procera), de savia lechosa y amarga.
- سِجِّيل : Arcilla cocida o piedras de barro endurecido.
- عَصْفٍ مَأْكُولٍ : Paja comida o restos de cosecha devorada por el ganado.
- أبابيل : Bandadas o grupos sucesivos; no tiene singular conocido en árabe.
- تَسقى مَذانبَ قَدْ مَالَتْ عَصيفتُها ... حَدُورُها مَنْ أتِيِّ الماءِ مَطْمومُ : Verso de 'Alqama: 'Riegas canales cuya paja se ha inclinado, su declive, del agua traída, está colmado'.
- تفسير في النحو : Explicación gramatical del verso, que Ibn Hisham no detalla aquí.
- al-Sham : Región histórica que abarca la actual Siria, Líbano, Jordania, Palestina e Israel.
- hanif : Término que designa al monoteísmo puro, la religión de Abraham, anterior al judaísmo y cristianismo.
- al-Mughammas : Lugar cerca de La Meca donde fue detenido el elefante de Abraha.
- al-Kaaba al-bayda : La Kaaba, la Casa Sagrada en La Meca, descrita como blanca.
- iwán : Salón abovedado o pórtico en la arquitectura persa, usado como sala de audiencias.
- marzubān : Título persa para gobernadores o comandantes militares de alto rango, equivalente a 'marqués' o 'sátrapa'.
- Sanʿāʾ : Capital de Yemen, ciudad histórica y centro político.
- qayl : Título real o nobiliario en el Yemen preislámico, equivalente a 'rey' o 'príncipe'.
- usāwira : Plural de uswār, término persa para jinetes de élite o caballeros nobles.
- zamjar : Tipo de madera dura y flexible usada para fabricar arcos, posiblemente de origen persa.
- Ghumdān : Famoso palacio fortaleza en Saná, símbolo del poder real himyarita.
- naʿāma : Literalmente 'avestruz'; en poesía árabe, metáfora de la buena fortuna o la gloria que se eleva.
- al-ʿIbād : Comunidad cristiana nestoriana en al-Hira, conocida por su cultura y escritura.
- Yaksūm : Nombre de un rey abisinio de Yemen, hijo de Abraha.
- fayj : Término persa para un tipo de tropa o unidad militar, posiblemente infantería.
- zarāfa : Posiblemente una corrupción de 'sarab' (espejismo) o un término para una unidad militar; incierto.
- tubbaʿ : Título de los reyes himyaritas en Yemen, equivalente a 'soberano'.
- abnāʾ : Literalmente 'hijos'; se refiere a los descendientes de los persas establecidos en Yemen.
- Kisrà : Título de los reyes sasánidas de Persia, equivalente a 'César' para los romanos.
- Bādhān : Gobernador persa de Yemen bajo el rey Cosroes II.
- Kisrā : Título de los reyes sasánidas de Persia; aquí se refiere a Cosroes II.
- Rasūl Allāh : Mensajero de Dios, título del profeta Muhammad.
- Ibn Hishām : Abu Muhammad Abd al-Malik ibn Hisham, historiador musulmán que editó la biografía del Profeta de Ibn Ishaq.
- Shīrawaih : Hijo de Cosroes II, que lo asesinó para tomar el trono.
- Jālid ibn Hiq : Poeta árabe de la tribu de Shaybán.
- az-Zuhrī : Muhammad ibn Muslim ibn Ubayd Allah ibn Shihab az-Zuhri, famoso tradicionista e historiador musulmán.
- Ahl al-Bayt : Gente de la Casa, término que designa a la familia del Profeta Muhammad.
- Salmān : Salmán al-Farisi, compañero persa del Profeta, conocido como Salmán el Persa.
- Saṭīḥ : Famoso adivino árabe de la época preislámica.
- Shiqq : Otro adivino árabe preislámico, contemporáneo de Satih.
Volumen primero
Libro de la piedra que está en Yemen: Dijo Ibn Isḥāq: Había en una piedra en Yemen -según afirman- una inscripción en el Salterio 1 escrita en tiempos antiguos: "¿A quién pertenece el dominio de Ḏimār 2? A los Ḥimyar 3 buenos. ¿A quién pertenece el dominio de Ḏimār? A los Abisinios 4 malvados. ¿A quién pertenece el dominio de Ḏimār? A los Persas 5 libres. ¿A quién pertenece el dominio de Ḏimār? A los Quraysh 6 comerciantes." Y Ḏimār: Yemen o Ṣanʿā'. Dijo Ibn Hishām: Ḏimār, con fatḥa 7, según me informó Yūnus. Al-Aʿshā menciona la profecía de Shaqq y Saṭīḥ: Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Al-Aʿshā, el Aʿshā de Banū Qays ibn Thaʿlaba, sobre el cumplimiento de lo que dijo Saṭīḥ y su compañero: "No miró ninguna de ojos con pestañas 8 como su mirada... verdaderamente, como acertó el Dhiʾbī 9 cuando recitó su augurio." Y los árabes solían llamar a Saṭīḥ: el Dhiʾbī, porque era Saṭīḥ ibn Rabīʿa ibn Masʿūd ibn Māzin ibn Dhiʾb. Dijo Ibn Hishām: Y este verso pertenece a una casida 10 suya. Historia del rey de al-Ḥaḍr: Dijo Ibn Hishām: Y me narró Khallād ibn Qurra ibn Khālid al-Sadūsī, de Jannād, o de algunos sabios de la gente de Kufa en genealogía: que se dice que al-Nuʿmān ibn al-Mundhir es descendiente de Sāṭirūn 11, rey de al-Ḥaḍr. Y al-Ḥaḍr: una fortaleza enorme como una ciudad, que estaba a orillas del Éufrates, y es la que mencionó ʿAdī ibn Zayd en su dicho: "Y el señor de al-Ḥaḍr cuando la construyó, y cuando el Tigris y el Khābūr 12 le traían tributos. La erigió de mármol y la revistió de cal, y en sus alturas había nidos de pájaros. No le temió a los embates del destino, pero el reino se alejó de él y su puerta quedó abandonada." Dijo Ibn Hishām: Y estos versos pertenecen a una casida suya. Y lo que mencionó Abū Duwād al-Iyādī 13 en su dicho: "Y veo que la muerte se ha descolgado desde al-Ḥaḍr sobre el señor de su gente, al-Sāṭirūn." Y este verso pertenece a una casida suya, y se dice que es de Khalaf al-Aḥmar, y se dice que de Ḥammād al-Rāwiya 14. Sābūr 15 se apodera de al-Ḥaḍr: Y Kisrā Sābūr Dhū l-Aktāf 16 atacó a Sāṭirūn, rey de al-Ḥaḍr, y lo asedió durante dos años. Entonces la hija de Sāṭirūn 17 se asomó un día y vio a Sābūr, que vestía ropas de brocado y llevaba en la cabeza una corona de oro enjoyada con esmeraldas, rubíes y perlas, y era hermoso. Entonces ella le envió un mensaje: "¿Te casarías conmigo si te abro la puerta de al-Ḥaḍr?" Él respondió: "Sí". Al anochecer, Sāṭirūn bebió hasta embriagarse, y nunca dormía sino ebrio. Ella tomó las llaves de la puerta de al-Ḥaḍr de debajo de su cabeza y las envió con un esclavo suyo, quien abrió la puerta. Entró Sābūr, mató a Sāṭirūn, saqueó al-Ḥaḍr y la destruyó 18. Y se la llevó consigo y se casó con ella. Una noche, mientras ella dormía en su lecho, no dejaba de moverse inquieta sin poder dormir. Entonces él pidió una vela, registraron su lecho y encontraron en él una hoja de arrayán. Sābūr le dijo: "¿Esto es lo que te tiene despierta?" Ella respondió: "Sí". Él dijo: "¿Y qué hacía tu padre contigo?" Ella dijo: "Me extendía brocado, me vestía de seda, me alimentaba con médula y me daba vino". Él dijo: "¿Y esa fue la recompensa que diste a tu padre? ¡Tú harías lo mismo conmigo más rápido!" Luego ordenó que ataran sus trenzas a la cola de un caballo, y luego espoleó al caballo hasta que la mató 19. Sobre esto dice el Aʿshā de Banū Qays ibn Thaʿlaba: Dicho del Aʿshā de Qays sobre la historia de al-Ḥaḍr: "¿No has visto a al-Ḥaḍr cuando sus habitantes estaban en gracia? Y ¿acaso es eterno quien vive en gracia? Sābūr acampó en ella con sus ejércitos dos años, golpeando los pies 20. Y cuando invocó a su Señor con una súplica, Él respondió y no se vengó." Y estos versos pertenecen a una casida suya. Dicho de ʿAdī ibn Zayd: Y dijo ʿAdī ibn Zayd sobre ello: "Y sobre al-Ḥaḍr cayó una desgracia desde lo alto, un fuerte 21 cuyos costados eran poderosos. Una joven 22 que no protegió a su padre en su momento fatal, cuando su guardián falló. Cuando le dio a beber vino puro al anochecer, y el vino es algo que hace errar a quien lo bebe 23. Así que entregó a su gente en esa noche, creyendo que el rey 24 era su pretendiente. Y la suerte de la novia, al despuntar el alba, fue sangre que corría en torrentes 25. Y al-Ḥaḍr fue destruida y saqueada, y en su alcoba se quemaron sus enseres 26." Y estos versos pertenecen a una casida suya. Mención de los hijos de Nizār ibn Maʿadd: Dijo Ibn Isḥāq: Nizār ibn Maʿadd engendró tres varones: Muḍar 27 ibn Nizār, Rabīʿa ibn Nizār y Anmār ibn Nizār. Dijo Ibn Hishām: e Iyād ibn Nizār. Dijo al-Ḥārith ibn Dawz al-Iyādī, y se atribuye a Abū Duwād al-Iyādī, cuyo nombre es Jāriya ibn al-Ḥajjāj: "Y jóvenes de hermosos rostros, de Iyād ibn Nizār ibn Maʿadd." Y este verso pertenece a unos versos suyos. La madre de Muḍar e Iyād: Sawda bint ʿAkk ibn ʿAdnān. Y la madre de Rabīʿa y Anmār: Shuqayqa bint ʿAkk ibn ʿAdnān, y se dice: Jumʿa bint ʿAkk ibn ʿAdnān. Hijos de Anmār: Dijo Ibn Isḥāq: Anmār 28 es el padre de Khathʿam y Bajīla. Dijo Jarīr ibn ʿAbd Allāh al-Bajalī, que era el señor de Bajīla, y es aquel a quien el poeta le dice: "Si no fuera por Jarīr, Bajīla habría perecido. ¡Qué buen muchacho, y qué mala tribu!" 29 Y él compitió en nobleza 30 con al-Furāfiṣa 31 al-Kalbī ante al-Aqraʿ ibn Ḥābis al-Tamīmī: "¡Oh Aqraʿ ibn Ḥābis, oh Aqraʿ! Si derribas a tu hermano, serás derribado 32." Dijo: "¡Hijos de Nizār, socorred a vuestro hermano! Pues he encontrado que mi padre es vuestro padre. Hoy no será vencido un hermano, y vosotros dos no seréis vencidos." Y se orientó hacia el Yemen 33 y se unió a él. Dijo Ibn Hishām: Dijo el Yemen: Y Bajīla: Anmār ibn Irāsh ibn Liḥyān ibn ʿAmr ibn al-Ghawth ibn Nabt ibn Mālik ibn Zayd ibn Kahlān ibn Sabaʾ. Y se dice: Irāsh ibn ʿAmr ibn Liḥyān ibn al-Ghawth. Y la morada de Bajīla y Khathʿam es yemení. Hijos de Muḍar: Dijo Ibn Isḥāq: Muḍar ibn Nizār engendró dos varones: Ilyās ibn Muḍar y ʿAylān 34 ibn Muḍar. Dijo Ibn Hishām: Y la madre de ambos era jurhumí 35. Hijos de Ilyās: Dijo Ibn Isḥāq: Ilyās ibn Muḍar engendró tres varones: Mudrika ibn Ilyās, Ṭābikha ibn Ilyās y Qamaʿa ibn Ilyās. Y la madre de ellos: Khindif 36, mujer de Yemen. Dijo Ibn Hishām: Khindif bint ʿImrān ibn al-Ḥāf ibn Quḍāʿa. Dijo Ibn Isḥāq: El nombre de Mudrika era ʿĀmir, y el de Ṭābikha era ʿAmr. Y cuentan que ambos estaban con sus camellos pastoreándolos, y cazaron una presa y se sentaron a cocinarla. Entonces un asaltante atacó sus camellos. Dijo ʿĀmir a ʿAmr: "¿Alcanzas los camellos o cocinas esta presa?" Dijo ʿAmr: "Mejor cocino". Entonces ʿĀmir persiguió los camellos y los trajo de vuelta. Cuando regresaron ante su padre y le contaron su asunto, dijo a ʿĀmir: "Tú eres Mudrika (el que alcanza)", y a ʿAmr: "Y tú eres Ṭābikha (el cocinero)" 37. En cuanto a Qamaʿa, los genealogistas de Muḍar afirman que Khuzāʿa desciende de ʿAmr ibn Luḥayy ibn Qamaʿa ibn Ilyās. Relato de ʿAmr ibn Luḥayy y mención de los ídolos de los árabes: ʿAmr ibn Luḥayy arrastra sus intestinos en el Fuego: Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró ʿAbd Allāh ibn Abī Bakr ibn Muḥammad ibn ʿAmr ibn Ḥazm, de su padre, quien dijo: Se me contó que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Vi a ʿAmr ibn Luḥayy arrastrando sus intestinos 38 en el Fuego, y le pregunté por la gente entre él y yo, y dijo: 'Perecieron'." Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Muḥammad ibn Ibrāhīm al-Ḥārith al-Taymī que Abū Ṣāliḥ al-Sammān le contó que oyó a Abū Hurayra. Dijo Ibn Hishām: Y el nombre de Abū Hurayra es ʿAbd Allāh ibn ʿĀmir, y se dice que su nombre es ʿAbd al-Raḥmān ibn Ṣakhr, decir: Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- decir a Aktham ibn al-Jawn al-Khuzāʿī: "¡Oh Aktham! Vi a ʿAmr ibn Luḥayy ibn Qamaʿa ibn Khindif arrastrando sus intestinos en el Fuego, y no vi a ningún hombre más parecido a otro que tú a él, ni tú a él". Entonces Aktham dijo: "¿Acaso su parecido me perjudicará, oh Mensajero de Dios?" Dijo: "No, pues tú eres creyente y él es incrédulo. Él fue el primero que cambió la religión de Ismael, erigió los ídolos, declaró lícita la bahīra 39, soltó la sāʾiba 40, unió la waṣīla 41 y protegió al ḥāmī 42." Origen de la adoración de los ídolos en la tierra de los árabes:
Dijo Ibn Hisham: Me contó alguien versado en la ciencia que ‘Amr ibn Luhay salió de La Meca hacia Siria por algunos de sus asuntos. Cuando llegó a Ma’ab, en la tierra de Al-Balqa’, donde entonces habitaban los amalecitas —que son descendientes de ‘Imlaq, y se dice: ‘Imliq ibn Lawidh ibn Sam ibn Nuh—, los vio adorando ídolos y les preguntó: «¿Qué son estos ídolos que veo que adoráis?». Le respondieron: «Son ídolos que adoramos; les pedimos lluvia y nos llueve, les pedimos auxilio y nos auxilian». Entonces les dijo: «¿No me daríais uno de ellos para llevarlo a la tierra de los árabes y que lo adoren?». Le dieron un ídolo llamado Hubal 43. Lo llevó a La Meca, lo erigió y ordenó a la gente que lo adorara y lo venerara. Causa de la adoración de ídolos: Dijo Ibn Ishaq: Afirman que lo primero que fue la adoración de piedras entre los hijos de Ismael fue que, cuando la vida se les hizo estrecha en La Meca y buscaron espacios en otras tierras, nadie partía de allí sin llevarse una piedra del Haram 44 por veneración al santuario. Dondequiera que se establecían, la colocaban y circumambulaban alrededor de ella como circumambulaban la Kaaba, hasta que esto los llevó a adorar cualquier piedra que les pareciera buena o les gustara. Luego vinieron las generaciones tardías, olvidaron lo que habían tenido, sustituyeron la religión de Abraham e Ismael por otra, adoraron ídolos y cayeron en los extravíos de las naciones anteriores. No obstante, conservaban vestigios de la época de Abraham: la veneración de la Casa 45, la circumambulación, la peregrinación mayor y menor, la estancia en ‘Arafat y Muzdalifa, el sacrificio de animales y la pronunciación de la talbiya 46 para el Hayy y la ‘Umra, aunque introdujeron en ello lo que no era de su origen. Así, cuando los Banu Kinana y los Quraysh pronunciaban la talbiya, decían: «Heme aquí, oh Allah, heme aquí; heme aquí, no tienes asociado, excepto un asociado que Tú posees, Tú lo posees y lo que él posee». Lo declaraban único en la talbiya, pero luego introducían a sus ídolos con Él y ponían su dominio en Sus manos. Dice Allah, bendito y exaltado sea, a Muhammad —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—: {Y la mayoría de ellos no creen en Allah sino que Le asocian} [Yusuf: 106], es decir, no Me reconocen conociendo Mi verdad sin que pongan conmigo un asociado en Mi creación. Ídolos del pueblo de Noé: El pueblo de Noé tuvo ídolos a los que se entregaron. Allah —bendito y exaltado sea— relató su historia a Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— diciendo: {Y dijeron: «No abandonéis a vuestros dioses, ni abandonéis a Wadd, ni a Suwa‘, ni a Yaghuth, ni a Ya‘uq, ni a Nasr». Y ya han extraviado a muchos} [Nuh: 23-24]. Tribus árabes y sus ídolos: Aquellos que adoptaron esos ídolos de entre los descendientes de Ismael y otros, y los nombraron con sus nombres cuando abandonaron la religión de Ismael, fueron: Hudhayl ibn Mudrika ibn Ilyas ibn Mudar adoptó a Suwa‘, que tenían en Ruhát 47. Kalb ibn Wabara de Quda‘a adoptó a Wadd en Dumat al-Yandal 48. Dijo Ibn Ishaq: Dijo Ka‘b ibn Malik al-Ansari: «Y olvidamos a Al-Lat, a Al-‘Uzza y a Wadd, / y les despojamos de collares y pendientes» 49. Dijo Ibn Hisham: Este verso pertenece a un poema suyo que mencionaré en su lugar, si Allah quiere. Dijo Ibn Hisham: Kalb ibn Wabara ibn Taghlib ibn Hulwan ibn ‘Imran ibn al-Haf ibn Quda‘a. Adoradores de Yaghuth: Dijo Ibn Ishaq: An‘um de Tayy y la gente de Yurash de Madhhay adoptaron a Yaghuth en Yurash. Dijo Ibn Hisham: Se dice: An‘am. Tayy ibn Adad ibn Malik, y Malik: Madhhay ibn Adad; y se dice: Tayy ibn Udda ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba’. Adoradores de Ya‘uq: Dijo Ibn Ishaq: Khaywan, una subtribu de Hamdan, adoptó a Ya‘uq en la tierra de Hamdan, en Yemen. Dijo Ibn Hisham: Dijo Malik ibn Namat al-Hamdani: «Allah enriquece en el mundo y empobrece, / mientras Ya‘uq no empobrece ni enriquece» 50. Este verso pertenece a unos versos suyos. Dijo Ibn Hisham: El nombre de Hamdan: Awsala ibn Malik ibn Zayd ibn Rabi‘a ibn Awsala ibn al-Jiyar ibn Malik ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba’. Se dice: Awsala ibn Zayd ibn Awsala ibn al-Jiyar. Y se dice: Hamdan ibn Awsala ibn Rabi‘a ibn Malik ibn al-Jiyar ibn Malik ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba’. Adoradores de Nasr: Dijo Ibn Ishaq: Dhu l-Kula‘ de Himyar adoptó a Nasr en la tierra de Himyar. Adoradores de ‘Umyanis: Javlan tenía un ídolo llamado ‘Umyanis en la tierra de Javlan. Repartían para él una parte de sus ganados y cosechas entre él y Allah, según su pretensión. Lo que entraba en el derecho de ‘Umyanis del derecho de Allah —que ellos atribuían a Él— lo dejaban para él, y lo que entraba en el derecho de Allah del derecho de ‘Umyanis se lo devolvían a él. Son una tribu de Javlan llamada al-Adim. Sobre ellos, Allah —bendito y exaltado sea— reveló, según refieren: {Y han asignado a Allah una parte de lo que Él ha creado de los cultivos y los ganados, y dicen: «Esto es para Allah» —según su pretensión— «y esto para nuestros asociados». Pero lo que es para sus asociados no llega a Allah, mientras que lo que es para Allah llega a sus asociados. ¡Qué mal juzgan!} [Al-An‘am: 136]. Dijo Ibn Hisham: Javlan ibn ‘Amr ibn al-Haf ibn Quda‘a; y se dice: Javlan ibn ‘Amr ibn Murra ibn Adad ibn Zayd ibn Mihsa‘ ibn ‘Amr ibn ‘Urayb ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba’; y se dice: Javlan ibn ‘Amr ibn Sa‘d al-‘Ashira ibn Madhhay. Adoradores de Sa‘d: Dijo Ibn Ishaq: Los Banu Milkan 51 —ibn Kinana ibn Juzayma ibn Mudrika ibn Ilyas ibn Mudar— tenían un ídolo llamado Sa‘d: una roca alta en un desierto de su tierra. Un hombre de Banu Milkan llegó con sus camellas preñadas para hacerlas detener junto a él, buscando su bendición —según pretendía—. Cuando las camellas lo vieron —y eran animales de pastoreo que no se montaban, y solía derramarse sangre sobre él— se espantaron y huyeron en todas direcciones. El dueño, el milkání, se enfadó, tomó una piedra y se la arrojó, diciendo: «¡Que Allah no te bendiga! Has espantado a mis camellas». Luego salió en su busca hasta reunirlas. Cuando las tuvo juntas, dijo: «Llegamos a Sa‘d para que reuniera a nuestro grupo, / pero Sa‘d nos dispersó, ya no somos de Sa‘d» 52. «¿Y qué es Sa‘d sino una roca en un yermo / de la tierra, que no llama al extravío ni a la rectitud?» 53. Daws y su ídolo: En Daws había un ídolo de ‘Amr ibn Humama al-Dawsi. Dijo Ibn Hisham: Mencionaré su historia en su lugar, si Allah quiere. Daws ibn ‘Udthan ibn ‘Abd Allah ibn Zahran ibn Ka‘b ibn al-Hariz ibn Ka‘b ibn ‘Abd Allah ibn Malik ibn Nasr ibn al-Asad ibn al-Ghawz. Y se dice: Daws ibn ‘Abd Allah ibn Zahrán ibn al-Asad ibn al-Ghawz. Adoradores de Hubal: Dijo Ibn Ishaq: Los Quraysh habían adoptado un ídolo sobre un pozo en el interior de la Kaaba, llamado Hubal 54. Dijo Ibn Hisham: Mencionaré su historia en su lugar, si Allah quiere. Isaf y Na‘ila: Dijo Ibn Ishaq: Adoptaron a Isaf y Na‘ila en el lugar de Zamzam, donde sacrificaban junto a ellos. Isaf y Na‘ila eran un hombre y una mujer de Jurhum: Isaf ibn Baghy y Na‘ila bint Dik. Isaf tuvo relaciones con Na‘ila en la Kaaba, y Allah los transformó en dos piedras 55. Hadiz de ‘Aisha sobre Isaf y Na‘ila: Dijo Ibn Ishaq: Me contó ‘Abd Allah ibn Abi Bakr ibn Muhammad ibn ‘Amr ibn Hazm, de ‘Amra bint ‘Abd al-Rahman ibn Sa‘d ibn Zurara, que ella dijo: Oí a ‘Aisha —que Allah esté complacido con ella— decir: «Siempre oímos que Isaf y Na‘ila eran un hombre y una mujer de Jurhum que cometieron fornicación 56 en la Kaaba, y Allah los transformó en dos piedras. Y Allah es más sabio». Dijo Ibn Ishaq: Dijo Abu Talib: «Y donde los ash‘aríes hacen arrodillar sus monturas / en la confluencia de los torrentes, junto a Isaf y Na‘il» 57. Dijo Ibn Hisham: Este verso pertenece a un poema suyo que mencionaré en su lugar, si Allah, el Altísimo, quiere.
Los árabes actuaban con sus ídolos de la siguiente manera: Ibn Ishaq dijo: La gente de cada casa adoptaba en su hogar un ídolo que adoraban. Cuando un hombre quería emprender un viaje, se frotaba contra él al montar, y ese era el último acto que realizaba antes de partir. Al regresar de su viaje, también se frotaba contra él, y ese era el primer acto que hacía antes de entrar a su familia. Cuando Alá envió a Su Mensajero Muhammad —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— con el monoteísmo, los Quraysh dijeron: {“¿Ha hecho de los dioses un solo Dios? ¡Ciertamente esto es algo asombroso!”} [Corán, Sura Sad: 5]. Los taguts 58: Los árabes, además de la Kaaba, habían adoptado taguts, que eran casas que veneraban tanto como la Kaaba, con sus propios servidores 59 y guardianes 60, a las que ofrecían ofrendas como a la Kaaba, alrededor de las cuales circunvalaban y sacrificaban animales, aunque reconocían la superioridad de la Kaaba, pues sabían que era la casa de Ibrahim el Amigo [de Alá] y su mezquita. Al-Uzza y sus servidores y guardianes: Los Quraysh y los Banu Kinana tenían a Al-Uzza en Najla, y sus servidores y guardianes eran los Banu Shayban de Sulaym, aliados de los Banu Hashim. Ibn Hisham dijo: Aliados específicamente de los Banu Abi Talib. Sulaym es Sulaym ibn Mansur ibn Ikrima ibn Khasafa ibn Qays ibn Aylan. Ibn Ishaq dijo: Un poeta árabe dijo: “Ciertamente Asma casó a la cabeza de Buqayra / con un camello de piel rojiza, regalo de un hombre de Banu Ghanm. Vio una mancha en su ojo mientras la conducía / hacia el Gabgab 61 de Al-Uzza, y repartió generosamente la porción.” Así solían hacer cuando sacrificaban una ofrenda: la repartían entre los presentes. Gabgab es el lugar de sacrificio y derramamiento de sangre. Ibn Hisham dijo: Estos dos versos son de Abu Jirash al-Hudhali, cuyo nombre es Juwaylid ibn Murra, en uno de sus poemas. ¿Quiénes son los servidores? Los servidores son los que se ocupan de los asuntos de la Kaaba. Ru'ba ibn al-Ayyach dijo: “No, por el Señor de las seguras [moradas] de los peregrinos / que habitan seguros en el Santuario inviolable, En el lugar de retención de las ofrendas y la casa del servicio.” Estos dos versos están en una de sus urŷuza 62, y mencionaré su historia, si Alá Todopoderoso quiere, en su lugar. Al-Lat y sus servidores: Ibn Ishaq dijo: Al-Lat pertenecía a los Thaqif en Taif, y sus servidores y guardianes eran los Banu Mu'attib de Thaqif. Ibn Hisham dijo: Mencionaré su historia, si Alá Todopoderoso quiere, en su lugar. Manat y sus servidores: Ibn Ishaq dijo: Manat pertenecía a los Aws y los Jazray, y a quienes seguían su religión entre la gente de Yatrib, en la costa del mar, en la zona de Mushallal, cerca de Qudayd. Ibn Hisham dijo: Al-Kumayt ibn Zayd, uno de los Banu Asad ibn Mudrika, dijo: “Y las tribus han jurado no volver / sus espaldas a Manat, desviándose.” Este verso está en una de sus casidas 63. Demolición de Manat: Ibn Hisham dijo: El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— envió a Abu Sufyan ibn Harb para demolerla. También se dice que fue Ali ibn Abi Talib. Dhu l-Jalasa y sus adoradores y su demolición: Ibn Ishaq dijo: Dhu l-Jalasa pertenecía a Daws, Jaz'am y Bayila, y a quienes estaban en sus tierras entre los árabes, en Tabala. Ibn Hisham dijo: También se dice Dhu l-Julasa. Un hombre árabe dijo: “Si tú, oh Dhu l-Julasa, el ultrajado, / fueras como yo, y tu jeque estuviera en la tumba, No prohibirías matar a los enemigos, falsamente.” Dijo: Su padre había sido asesinado, y quiso vengar su sangre, así que fue a Dhu l-Jalasa y consultó la suerte con flechas 64 ante él. La flecha salió prohibiéndole eso, y entonces dijo estos versos. Algunos atribuyen estos versos a Imru l-Qays ibn Huyr al-Kindi. El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— envió a Yarir ibn Abdilá al-Bayali, quien la demolió. Fals y sus adoradores y su demolición: Ibn Ishaq dijo: Fals pertenecía a Tayy y a quienes estaban con ellos en las dos montañas de Tayy, es decir, Salma y Aya'. Ibn Hisham dijo: Me contó alguien versado que el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— envió a Ali ibn Abi Talib, quien la demolió y encontró en ella dos espadas, una llamada ar-Rasub y la otra al-Mijdam. Las llevó al Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—, quien se las regaló, y esas son las dos espadas de Ali —Alá esté complacido con él—. Ri'am: Ibn Ishaq dijo: Los Himyar y la gente de Yemen tenían una casa en Saná llamada Ri'am. Ibn Hisham dijo: Ya he mencionado su historia anteriormente. Ruda' y sus adoradores y su demolición: Ibn Ishaq dijo: Ruda' era una casa de los Banu Rabi'a ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Zayd Manat ibn Tamim. Sobre ella dijo al-Mustawgir 65 ibn Rabi'a ibn Ka'b ibn Sa'd cuando la demolió en el Islam: “Ciertamente me lancé contra Ruda' con fuerza / y la dejé desierta en un llano oscuro.” Ibn Hisham dijo: Su dicho “y la dejé desierta en un llano oscuro” es de un hombre de Banu Sa'd. Edad de al-Mustawgir: Se dice que al-Mustawgir vivió trescientos treinta años, y fue el más longevo de todos los Mudar. Él es quien dice: “Y me he cansado de la vida y su largura, / y he vivido cientos de años. Cien, seguidas de doscientos para mí, / y he añadido años de meses. ¿Queda algo sino como lo que pasó? / Un día que pasa y una noche que nos impulsa.” Algunos atribuyen estos versos a Zuhayr ibn Yanab al-Kalbi. Dhu l-Ka'bat y sus adoradores: Ibn Ishaq dijo: Dhu l-Ka'bat pertenecía a Bakr y Taglib, los dos hijos de Wa'il, y a Iyad, en Sindad. Sobre ella dijo el A'sha de Banu Qays ibn Tha'laba: “Entre al-Jawarnaq y as-Sadir y Bariq / y la casa de las Ka'bat en Sindad.” Ibn Hisham dijo: Este verso es de al-Aswad ibn Ya'fur an-Nahshali: Nahshal ibn Darim ibn Malik ibn Zayd ibn Manat ibn Tamim, en una de sus casidas. Me lo recitó Abu Muhriz Jálaf al-Ahmar: “Gente de al-Jawarnaq y as-Sadir y Bariq / y la casa de las terrazas en Sindat.” La bahira 66, la sa'iba 67, la wasila 68 y el hami 69: Opinión de Ibn Ishaq sobre ellas: Ibn Ishaq dijo: En cuanto a la bahira, es la hija de la sa'iba. La sa'iba es la camella que, después de parir diez hembras consecutivas sin macho entre ellas, era dejada en libertad: no se montaba, no se esquilaba su pelo y no se bebía su leche excepto un huésped. Luego, si paría una hembra después de eso, se le hendía la oreja y se la dejaba libre con su madre, sin montarla, esquilar su pelo ni beber su leche excepto un huésped, como se hacía con su madre. Esa es la bahira, hija de la sa'iba. La wasila es la oveja que, si paría diez hembras consecutivas en cinco partos, sin macho entre ellas, se consideraba wasila. Decían: “Ha conectado [wasalat]”, y entonces lo que paría después era para los varones de ellos, no para sus hembras, a menos que algo de ello muriera, entonces compartían en su consumo, varones y hembras. Ibn Hisham dijo: También se narra: “Entonces lo que paría después era para los hijos varones de ellos, no para sus hijas.” Ibn Ishaq dijo: El hami es el semental que, si se le engendraban diez hembras consecutivas sin macho entre ellas, se protegía su lomo: no se montaba, no se esquilaba su pelo y se dejaba entre sus camellos para que montara, sin beneficiarse de él de otra manera. Ibn Hisham contradice a Ibn Ishaq: Ibn Hisham dijo: Esto, para los árabes, es diferente, excepto el hami, que para ellos es como dijo Ibn Ishaq. La bahira, para ellos, es la camella a la que se le hiende la oreja, no se monta, no se esquila su pelo y no se bebe su leche excepto un huésped, o se da en caridad, y se abandona para sus dioses. La sa'iba es la que un hombre promete dejar en libertad si se cura de su enfermedad o si consigue algo que busca. Entonces, si ha liberado una camella de su ganado o un camello para alguno de sus dioses, se vuelve libre y pasta sin que se beneficien de ella. La wasila es aquella cuya madre pare dos crías en cada parto, y su dueño dedica a sus dioses las hembras y para sí los machos. Entonces, su madre pare con un macho en un parto, y dicen: “Ha conectado a su hermano”, y entonces su hermano es dejado libre con ella, sin beneficiarse de él. Ibn Hisham dijo: Me lo contó Yunus ibn Habib an-Nahwi y otros. Algunos narraron algo que otros no narraron.
Dijo Ibn Isḥāq: Cuando Alá, bendito y exaltado sea, envió a Su Mensajero Muḥammad 70 —que Alá le bendiga y le dé paz—, reveló sobre él: {Alá no ha instituido ni baḥīra, ni sā'iba, ni waṣīla, ni ḥām 71; pero los que se niegan a creer inventan mentiras contra Alá, y la mayoría de ellos no razonan} [Corán 5:103]. Y Alá, exaltado sea, reveló: {Y dicen: "Lo que hay en los vientres de estos rebaños es exclusivo para nuestros varones y prohibido para nuestras esposas; pero si nace muerto, entonces todos participan de ello". Él les retribuirá por su descripción; ciertamente Él es Sabio, Conocedor} [Corán 6:139]. Y Alá, exaltado sea, reveló: {Di: "¿Habéis visto lo que Alá os ha concedido como sustento, y habéis hecho de ello algo prohibido y algo lícito?" Di: "¿Acaso Alá os lo ha permitido, o estáis inventando mentiras contra Alá?"} [Corán 10:59]. Y reveló sobre él: {Ocho parejas: dos del ganado ovino, dos del caprino. Di: "¿Ha prohibido los dos machos o las dos hembras, o lo que contienen los úteros de las dos hembras? Informadme con conocimiento, si sois veraces". Y dos de los camélidos, dos de los bovinos. Di: "¿Ha prohibido los dos machos o las dos hembras, o lo que contienen los úteros de las dos hembras? ¿O acaso fuisteis testigos cuando Alá os ordenó esto?" ¿Quién es más injusto que quien inventa una mentira contra Alá para extraviar a la gente sin conocimiento? Ciertamente Alá no guía al pueblo injusto} [Corán 6:144]. Baḥīra, waṣīla y ḥām 71 en lengua: Dijo Ibn Hishām: Dijo el poeta: حول الوصائل في شريف حقة ... والحاميات ظهورها والسيب Y dijo Tamīm b. Ubayy b. Muqbil, uno de los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a: فيه من الأخرج المرباع قرقرة ... هدر الديافي وسط الهجمة البحر 72 Este verso pertenece a una de sus casidas. El plural de baḥīra es baḥā'ir y buḥur. El plural de waṣīla es waṣā'il y wuṣul. El plural más común de sā'iba es sawā'ib y suyyab. El plural más común de ḥām es ḥuwwam. Volviendo a la genealogía: Genealogía de Juza'a: Dijo Ibn Isḥāq: Juza'a dice: "Somos los hijos de 'Amr b. 'Āmir de Yemen". Dijo Ibn Hishām: Juza'a dice: "Somos los hijos de 'Amr b. Rabī'a b. Ḥāritha b. 'Amr b. 'Āmir b. Ḥāritha b. Imri' al-Qays b. Tha'laba b. Māzin b. al-Asad b. al-Ghawth, y Jindif es nuestra madre", según me narró Abū 'Ubayda y otros eruditos. Y se dice: Juza'a: los hijos de Ḥāritha b. 'Amr b. 'Āmir. Y fueron llamados Juza'a porque se separaron 73 de la descendencia de 'Amr b. 'Āmir cuando vinieron de Yemen con destino a Siria, y acamparon en Marr al-Ẓahrān, y se establecieron allí. Dijo 'Awf b. Ayyūb al-Anṣārī, uno de los Banū 'Amr b. Sawād b. Ghanm b. Ka'b b. Salama de al-Jazray, en el Islam: فلما هبطنا بطن مر 74 تخزعت ... خزاعة منا في خيول كراكر 75 حمت كل واد من تهامة واحتمت ... بصم القنا والمرهفات البواتر Estos dos versos pertenecen a una de sus casidas. Y dijo Abū al-Muṭahhir Ismā'īl b. Rāfi' al-Anṣārī, uno de los Banū Ḥāritha b. al-Ḥārith b. al-Jazray b. 'Amr b. Mālik b. al-Aws: فلما هبطنا بطن مكة أحمدت ... خزاعة دار الآكل المتحامل فحلت أكاريسا، وشنت قنابلا ... على كل حي بين نجد وساحل نفوا جرهما عن بطن مكة، واحتبوا ... بعز خزاعي شديد الكواهل Dijo Ibn Hishām: Estos versos pertenecen a una de sus casidas —y yo, si Alá quiere, mencionaré su expulsión de Jurhum en su lugar. Hijos de Mudrika y Juza'a: Dijo Ibn Isḥāq: Mudrika b. Ilyās engendró dos varones: Juza'a b. Mudrika y Hudhayl b. Mudrika, y la madre de ambos fue una mujer de Quḍā'a. Juza'a b. Mudrika engendró cuatro personas: Kināna b. Juza'a, Asad b. Juza'a, Asada b. Juza'a y al-Hūn b. Juza'a. La madre de Kināna fue 'Uwāna bint Sa'd b. Qays 'Aylān b. Muḍar. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: al-Hawn b. Juza'a. Hijos de Kināna y sus madres: Dijo Ibn Isḥāq: Kināna b. Juza'a engendró cuatro personas: al-Naḍr b. Kināna, Mālik b. Kināna, 'Abd Manāt b. Kināna y Milkān b. Kināna 76. La madre de al-Naḍr fue Barra bint Murr b. Add b. Ṭābija b. Ilyās b. Muḍar; el resto de sus hijos fueron de otra mujer. Dijo Ibn Hishām: La madre de al-Naḍr, Mālik y Milkān fue Barra bint Murr; la madre de 'Abd Manāt fue Hāla bint Suwayd b. al-Ghiṭrīf de Azd Shanū'a. Shanū'a: 'Abd Allāh b. Ka'b b. 'Abd Allāh b. Mālik b. Naḍr b. al-Asad b. al-Ghawth; y fueron llamados Shanū'a por el odio 77 que había entre ellos. Al-Shan'ān: el odio. A quién se le aplica el apelativo de Qurayshí: Dijo Ibn Hishām: Al-Naḍr: Quraysh; quien sea de su descendencia es qurayshí, y quien no sea de su descendencia no es qurayshí. Dijo Jarīr b. 'Aṭiyya, uno de los Banū Kulayb b. Yarbū' b. Ḥanẓala b. Mālik b. Zayd Manāt b. Tamīm, alabando a Hishām b. 'Abd al-Malik b. Marwān: فما الأم التي ولدت قريشا ... بمقرفة النجار ولا عقيم 78 وما قرم بأنجب من أبيكم ... وما خال بأكرم من تميم 79 Se refiere a Barra bint Murr, hermana de Tamīm b. Murr, madre de al-Naḍr. Estos dos versos pertenecen a una de sus casidas. Por qué Quraysh recibió su nombre: Y se dice: Fihr b. Mālik: Quraysh; quien sea de su descendencia es qurayshí, y quien no sea de su descendencia no es qurayshí. Y fue llamada Quraysh por al-taqarrush 80. Al-taqarrush: el comercio y la adquisición. Dijo Ru'ba b. al-'Ajjāj: قد كان يغنيهم عن الشغوش ... والخشل من تساقط القروش شحم ومحض ليس بالمغشوش Dijo Ibn Hishām: Al-shaghūsh, un trigo llamado al-shaghūsh. Al-jashl: las cabezas de los ajorcas y brazaletes y similares 81. Al-qurūsh: el comercio y la adquisición. Dice: "Les bastaba, en lugar de esto, grasa y leche pura". Al-maḥḍ: la leche pura recién ordeñada. Estos versos pertenecen a una de sus urŷūzas. Y dijo Abū Ŷilda al-Yashkurī, y Yashkur: hijo de Bakr b. Wā'il: إخوة قرشوا الذنوب علينا ... في حديث من عمرنا وقديم Este verso pertenece a unos versos suyos. Dijo Ibn Isḥāq: Y se dice: Quraysh fue llamada Quraysh por su reunión después de su dispersión. Y se dice a la reunión: al-taqarrush 82. Hijos de al-Naḍr y sus madres: Al-Naḍr b. Kināna engendró dos varones: Mālik b. al-Naḍr y Yajlid b. al-Naḍr. La madre de Mālik fue 'Ātika bint 'Adwān b. 'Amr b. Qays b. 'Aylān; no sé si ella es también la madre de Yajlid o no. Dijo Ibn Hishām: Y al-Ṣalt b. al-Naḍr —según dijo Abū 'Amr al-Madanī—, y la madre de todos ellos fue la hija de Sa'd b. Ẓarib al-'Adwānī; y 'Adwān: hijo de 'Amr b. Qays b. 'Aylān. Dijo Kuthayyir b. 'Abd al-Raḥmān —y él es Kuthayyir 'Azza, uno de los Banū Mulayḥ b. 'Amr, de Juza'a: أليس أبي بالصلت أم ليس إخوتي ... لكل هجان من بني النضر أزهرا 83 رأيت ثياب العصب مختلط السدى ... بنا وبهم والحضرمي المخصرا 84 فإن لم تكونوا من بني النضر، فاتركوا ... أراكا بأذناب الفوائج أخضرا 85 Dijo: Estos versos pertenecen a una de sus casidas. Y aquellos que son atribuidos a al-Ṣalt b. al-Naḍr de Juza'a: los Banū Mulayḥ b. 'Amr, clan de Kuthayyir 'Azza. Hijos de Mālik y Fihr y sus madres: Dijo Ibn Isḥāq: Mālik b. al-Naḍr engendró a Fihr b. Mālik. Su madre fue Ŷandala bint al-Ḥārith b. Muḍāḍ al-Ŷurhumī. Dijo Ibn Hishām: Y no es hijo de Muḍāḍ el mayor. Dijo Ibn Isḥāq: Fihr b. Mālik engendró cuatro personas: Ghālib b. Fihr, Muḥārib b. Fihr, al-Ḥārith b. Fihr y Asad b. Fihr. La madre de todos ellos fue Laylā bint Sa'd b. Hudhayl b. Mudrika. Dijo Ibn Hishām: Y Ŷandala bint Fihr, y ella es la madre de Yarbū' b. Ḥanẓala b. Mālik b. Zayd Manāt b. Tamīm. Su madre fue Laylā bint Sa'd. Dijo Jarīr b. 'Aṭiyya b. al-Khaṭafī. Y el nombre de al-Khaṭafī: Ḥudhayfa b. Badr b. Salama b. 'Awf b. Kulayb b. Yarbū' b. Ḥanẓala: وإذا غضبت رمى ورائي بالحصى ... أبناء جندلة كخير الجندل Este verso pertenece a una de sus casidas.
Hijos de Ghālib y sus madres: Dijo Ibn Isḥāq: Ghālib ibn Fihr engendró dos varones: Lu'ayy ibn Ghālib y Taym ibn Ghālib. La madre de ambos es Salmā bint 'Amr al-Juzā'ī. Taym ibn Ghālib son aquellos a quienes se les llama Banū al-Adram86. Dijo Ibn Hishām: Qays ibn Ghālib, y su madre es Salmā bint Ka'b ibn 'Amr al-Juzā'ī, y ella es la madre de Lu'ayy y Taym, hijos de Ghālib. Hijos de Lu'ayy y sus madres: Dijo Ibn Isḥāq: Lu'ayy ibn Ghālib engendró cuatro personas: Ka'b ibn Lu'ayy, 'Āmir ibn Lu'ayy, Sāma ibn Lu'ayy y 'Awf ibn Lu'ayy. La madre de Ka'b, 'Āmir y Sāma es Māwiya87 bint Ka'b ibn al-Qayn ibn Jasr, de Quḍā'a. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: al-Ḥārith ibn Lu'ayy, y ellos son: Jusham ibn al-Ḥārith, en Hizzān de Rabī'a. Dijo Jarīr: "¡Oh Banī Jusham! No sois de Hizzān, así que atribuíos a las más altas colinas de Lu'ayy ibn Ghālib. No caséis a vuestras mujeres con la familia de Ḍawr ni con Shukays, ¡qué mal lugar de residencia para los forasteros!"88 Y Sa'd ibn Lu'ayy, y ellos son Bunāna: en Shaybān ibn Tha'laba ibn 'Ukāba ibn Ṣa'b ibn 'Alī ibn Bakr ibn Wā'il, de Rabī'a. Y Bunāna es una nodriza para ellos, de los Banū al-Qayn ibn Jasr ibn Shay' Allāh (y se dice: Say' Allāh) ibn al-Asad ibn Wabara ibn Tha'laba ibn Ḥulwān ibn 'Imrān ibn al-Ḥāf ibn Quḍā'a. Y se dice: hija de al-Namir ibn Qāsiṭ, de Rabī'a. Y se dice: hija de Jarm ibn Rabbān ibn Ḥulwān ibn 'Imrān ibn al-Ḥāf ibn Quḍā'a. Y Khuzayma ibn Lu'ayy ibn Ghālib, y ellos son 'Ā'idha en Shaybān ibn Tha'laba, y 'Ā'idha es una mujer de Yemen89, y ella es la madre de los Banū 'Ubayda ibn Khuzayma ibn Lu'ayy. Y la madre de todos los hijos de Lu'ayy, excepto 'Āmir ibn Lu'ayy, es Māwiya bint Ka'b ibn al-Qayn ibn Jasr. Y la madre de 'Āmir ibn Lu'ayy es Makhshiyya bint Shaybān ibn Muḥārib ibn Fihr, y se dice: Laylā bint Shaybān ibn Muḥārib ibn Fihr. Asunto de Sāma ibn Lu'ayy: Su huida de su hermano y su muerte: Dijo Ibn Isḥāq: En cuanto a Sāma ibn Lu'ayy, salió hacia 'Umān y permaneció allí. Y afirman que 'Āmir ibn Lu'ayy lo expulsó, y eso porque hubo algo entre ellos, y Sāma sacó el ojo a 'Āmir, entonces 'Āmir lo atemorizó y salió hacia 'Umān. Afirman que mientras Sāma ibn Lu'ayy viajaba en su camella, ésta bajó la cabeza para pastar, y una serpiente mordió su labio, la sacudió hasta que la camella cayó de costado, luego mordió a Sāma y lo mató. Entonces Sāma, cuando sintió la muerte, según afirman, dijo: "¡Oh ojo, llora por Sāma ibn Lu'ayy! La serpiente se aferró a la pierna de Sāma. No veo a nadie como Sāma ibn Lu'ayy el día que, establecidos allí, yace muerto por una camella. Transmitid a 'Āmir y a Ka'b un mensaje: que mi alma los añora90. Si mi morada está en 'Umān, yo soy un Gālibí, salí sin pobreza. ¡Cuántas copas vertiste, oh hijo de Lu'ayy, por miedo a la muerte, que no debieron ser derramadas! Intentaste rechazar las muertes, oh hijo de Lu'ayy; quien intenta eso no tiene poder contra la muerte. Y dejaste a la viajera nocturna91 postrada, después de vigor, fuerza y esbeltez." Dijo Ibn Hishām: Y me ha llegado que uno de sus hijos vino al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) y se atribuyó a Sāma ibn Lu'ayy, y el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: "¿El poeta?" Entonces uno de sus compañeros le dijo: "Parece, oh Mensajero de Dios, que te referías a su dicho: '¡Cuántas copas vertiste, oh hijo de Lu'ayy, por miedo a la muerte, que no debieron ser derramadas!'" Dijo: "Sí." Asunto de 'Awf ibn Lu'ayy y su transferencia: Causa de su atribución a Ghatafān: Dijo Ibn Isḥāq: En cuanto a 'Awf ibn Lu'ayy, salió, según afirman, en una caravana de Quraysh, hasta que, cuando estaba en la tierra de Ghatafān ibn Sa'd ibn Qays ibn 'Aylān, se demoró, y los que estaban con él de su gente se fueron. Entonces vino a él Tha'laba ibn Sa'd, que es su hermano en la genealogía de los Banū Dhubyān (Tha'laba ibn Sa'd ibn Dhubyān ibn Baghīḍ ibn Rayth ibn Ghatafān, y 'Awf ibn Sa'd ibn Dhubyān ibn Baghīḍ ibn Rayth ibn Ghatafān), y lo retuvo a él y a su esposa, se unió a él92 y lo hermanó, y su genealogía se difundió entre los Banū Dhubyān. Y Tha'laba, según afirman, es quien dijo a 'Awf cuando se demoró y su gente lo abandonó: "Retén para mí al hijo de Lu'ayy, tu camello; tu gente te ha abandonado y no hay para ti abandono." Posición de Murra: Dijo Ibn Isḥāq: Y me contó Muḥammad ibn Ja'far ibn al-Zubayr, o Muḥammad ibn 'Abd al-Raḥmān ibn 'Abd Allāh ibn Ḥuṣayn, que 'Umar ibn al-Jaṭṭāb dijo: "Si yo estuviera reclamando una tribu de los árabes o adscribiéndolos a nosotros, reclamaría a los Banū Murra ibn 'Awf; ciertamente reconocemos en ellos los parecidos, además de lo que sabemos de la posición de aquel hombre donde cayó", refiriéndose a 'Awf ibn Lu'ayy. Genealogía de Murra: Dijo Ibn Isḥāq: Así que él está en la genealogía de Ghatafān: Murra ibn 'Awf ibn Sa'd ibn Dhubyān ibn Baghīḍ ibn Rayth ibn Ghatafān. Y ellos dicen cuando se les menciona esta genealogía: "No lo negamos ni lo rechazamos, y es la genealogía más amada para nosotros." Y dijo al-Ḥārith ibn Ẓālim ibn Jadhīma ibn Yarbū' (dijo Ibn Hishām: uno de los Banū Murra ibn 'Awf) cuando huyó de al-Nu'mān ibn al-Mundhir y se unió a Quraysh: "Pues mi pueblo no es Tha'laba ibn Sa'd ni Fazāra, los de cuellos peludos. Y mi pueblo, si preguntas, son los Banū Lu'ayy, en La Meca, que enseñaron a Muḍar el golpear. Nos envilecimos siguiendo a los Banū Baghīḍ y dejando a los parientes más cercanos en parentesco. Es la necedad de un defraudador que, cuando no reflexionó, derramó el agua y siguió el espejismo93. Si hubieras obedecido, por tu vida, habrías estado entre ellos, y no habría encontrado que busco las nubes94. Y la montura del Qurayshí95 cargó mi montura con una camella rápida, sin pedir recompensa." Dijo Ibn Hishām: Esto es lo que me recitó Abū 'Ubayda de ello. Dijo Ibn Isḥāq: Entonces al-Ḥuṣayn ibn al-Ḥumām al-Murrī, luego uno de los Banū Sahm ibn Murra, respondió a al-Ḥārith ibn Ẓālim, atribuyéndose a Ghatafān: "¡Ciertamente no sois de nosotros ni nosotros de vosotros! Nos desentendemos de vosotros, de Lu'ayy ibn Ghālib. Nos mantenemos firmes en la gloria del Ḥijāz, mientras vosotros estáis en la hondonada del Baṭḥā', entre las colinas pedregosas96." Refiriéndose a Quraysh. Luego al-Ḥuṣayn se arrepintió de lo que dijo, reconoció lo que dijo al-Ḥārith ibn Ẓālim, se atribuyó a Quraysh y desmintió su propio dicho, diciendo: "Me arrepiento de una palabra que dije, que pasó; comprendí que es una palabra falsa. Ojalá mi lengua hubiera sido dos mitades: una callada y otra en el curso de los astros. Nuestro padre es un Kinānī, su tumba en La Meca, en la hondonada del Baṭḥā', entre las colinas pedregosas. Tenemos la cuarta parte de la Casa Sagrada por herencia, y la cuarta parte de los llanos junto a la casa de Ibn Ḥāṭib97." Es decir, que los Banū Lu'ayy eran cuatro: Ka'b, 'Āmir, Sāma y 'Awf. Dijo Ibn Isḥāq: Y me contó alguien a quien no acuso que 'Umar ibn al-Jaṭṭāb (que Dios esté complacido con él) dijo a unos hombres de los Banū Murra: "Si queréis volver a vuestra genealogía, volved a ella." Nobles de Murra: Dijo Ibn Isḥāq: Y ellos eran nobles en Ghatafān, sus señores y caudillos. Entre ellos: Harim ibn Sinān ibn Abī Ḥāritha, y Khārija98 ibn Sinān ibn Abī Ḥāritha, y al-Ḥārith ibn 'Awf, y al-Ḥuṣayn ibn al-Ḥumām, y Hāshim ibn Ḥarmala, de quien dijo el poeta: "Revivió a su padre Hāshim ibn Ḥarmala99 el día de al-Hibā'āt y el día de al-Ya'mala. Ves a los reyes ante él cernidos100; mata al culpable y a quien no tiene culpa." Dijo Ibn Hishām: Me recitó Abū 'Ubayda estos versos de 'Āmir al-Jaṣafī: Jaṣafa ibn Qays ibn 'Aylān: "Revivió a su padre Hāshim ibn Ḥarmala el día de al-Hibā'āt y el día de al-Ya'mala. Ves a los reyes ante él cernidos; mata al culpable y a quien no tiene culpa. Y su lanza es confusa para las parturientas." Dijo Ibn Hishām: Y me contó que Hāshim dijo a 'Āmir: "Di sobre mí un buen verso y te recompensaré por él." Entonces 'Āmir dijo el primer verso, pero no gustó a Hāshim; luego dijo el segundo, y no le gustó; luego dijo el tercero, y no le gustó; y cuando dijo el cuarto: "Mata al culpable y a quien no tiene culpa", le gustó y lo recompensó por él101. Dijo Ibn Hishām: Y eso es lo que quiso decir al-Kumayt ibn Zayd en su dicho: "Y Hāshim de Murra, que aniquila reyes sin culpa hacia él y culpables." Y este verso está en una de sus casidas. Y el dicho de 'Āmir: "el día de al-Hibā'āt", según otro que no es Abū 'Ubayda. Dijo Ibn Isḥāq: Eran gente de renombre y fama en Ghatafān y en todo Qays, y permanecieron en su genealogía, y entre ellos estaba al-Basl102. Asunto de al-Basl: Definición de al-Basl: Y al-Basl102 —según afirman— era su nasi'103 de ocho meses sagrados, tenían de cada...
Un año entre los árabes, los árabes reconocían eso para ellos, no lo negaban ni lo rechazaban. Viajaban con ello a cualquier tierra de los árabes que quisieran, sin temer nada de ellos. Dijo Zuhayr ibn Abi Sulma, refiriéndose a los Banu Murra. Genealogía de Zuhayr ibn Abi Sulma: Dijo Ibn Hisham: Zuhayr es uno de los Banu Muzayna ibn Ad ibn Tabija ibn Ilyas ibn Mudar. Y se dice: Zuhayr ibn Abi Sulma es de Ghatafan, y se dice: aliado en Ghatafan. Contempla, si al-Murrawara 104 de ellos se despuebla... y sus valles no se despueblan, entonces de ellos hay palmeras. Una tierra donde los traté y los frecuenté... si se despueblan de ellos, entonces ellos son basl 105. Es decir, sagrado. Dice: Viajaron en su haram. Dijo Ibn Hisham: Estos dos versos pertenecen a una casida suya. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo A'sha de Banu Qays ibn Tha'laba: Vuestra protegida es basl para nosotros, prohibida... y nuestra protegida es lícita para vosotros, y su esposo. Dijo Ibn Hisham: Este verso pertenece a una casida suya. Hijos de Ka'b y su madre: Dijo Ibn Ishaq: Ka'b ibn Lu'ayy engendró tres varones: Murra ibn Ka'b, 'Adiyy ibn Ka'b y Husays ibn Ka'b. Su madre: Wahshiyya bint Shayban ibn Muharib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Hijos de Murra y sus madres: Murra ibn Ka'b engendró tres varones: Kilab ibn Murra, Taym ibn Murra y Yaqaza ibn Murra. La madre de Kilab: Hind bint Surayr ibn Tha'laba ibn al-Harith ibn Fihr ibn Malik ibn Kinana ibn Juzayma. La madre de Yaqaza: al-Bariqiyya, una mujer de Bariq, de al-Azd de Yemen. Y se dice: ella es la madre de Taym. Y se dice: Taym es de Hind bint Surayr, madre de Kilab. Genealogía de Bariq: Dijo Ibn Hisham: Bariq 106: los Banu 'Adiyy ibn Haritha ibn 'Amr ibn 'Amir ibn Haritha ibn Imri'l-Qays ibn Tha'laba ibn Mazin ibn al-Azd ibn al-Ghawth, y están en Shanu'a. Dijo al-Kumayt ibn Zayd 107: Y Azd Shanu'a se lanzaron contra nosotros... con una multitud que creían tener cuernos. No dijimos a Bariq: Habéis obrado mal... ni dijimos a Bariq: Disculpadnos. Dijo: Estos dos versos pertenecen a una casida suya. Y fueron llamados Bariq porque siguieron al relámpago. Los dos hijos de Kilab y su madre: Dijo Ibn Ishaq: Kilab ibn Murra engendró dos varones: Qusayy ibn Kilab y Zuhra ibn Kilab. Su madre: Fatima bint Sa'd ibn Sayal, uno de los Banu al-Jadara, de Ju'zuma al-Azd, de Yemen, aliados entre los Banu al-Dayl ibn Bakr ibn 'Abd Manaf ibn Kinana. Genealogía de Ju'zuma: Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Ju'zuma al-Azd, y Ju'zuma al-Azd, y es Ju'zuma ibn Yashkur ibn Mubashshir ibn Sa'b Duhman ibn Nasr ibn Zahran ibn al-Harith ibn Ka'b ibn 'Abd Allah ibn Malik ibn Nasr ibn al-Azd ibn al-Ghawth. Y se dice: Ju'zuma ibn Yashkur ibn Mubashshir ibn Sa'b ibn Nasr ibn Zahran ibn al-Azd ibn al-Ghawth. Y fueron llamados al-Jadara porque 'Amir ibn 'Amr ibn Ju'zuma 108 se casó con la hija de al-Harith ibn Mudad al-Jurhumi. Y Jurhum eran los custodios de la Kaaba. Y construyó para la Kaaba un muro (jadar). Por eso 'Amir fue llamado al-Jadir. Y a sus hijos se les dijo al-Jadara por eso 109. Dijo Ibn Ishaq: Y sobre Sa'd ibn Sayal dice el poeta: No vemos entre la gente a una sola persona... que sepamos, como Sa'd ibn Sayal. Un jinete firme, con cierta dureza... y cuando se enfrenta al rival, desmonta 110. Un jinete que atrae a los caballos como... el halcón atrae a las perdices 111. Dijo Ibn Ishaq: Su dicho: "como atrae el halcón" es de algunos expertos en poesía. Nu'm bint Kilab, su madre y sus dos hijos: Dijo Ibn Hisham: Nu'm bint Kilab, y ella es la madre de Sa'd y Su'ayd, hijos de Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Su madre: Fatima bint Sa'd ibn Sayal. Hijos de Qusayy y su madre: Dijo Ibn Ishaq: Qusayy ibn Kilab engendró cuatro varones y dos mujeres: 'Abd Manaf ibn Qusayy, 'Abd al-Dar ibn Qusayy, 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy, 'Abd Qusayy ibn Qusayy, Tajmur bint Qusayy y Barra bint Qusayy. Su madre: Hubba bint Hulayl ibn Habashiyya ibn Salul ibn Ka'b ibn 'Amr al-Juza'i. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Hubshiyya ibn Salul. Hijos de 'Abd Manaf y sus madres: Dijo Ibn Ishaq: 'Abd Manaf -cuyo nombre es al-Mughira ibn Qusayy- engendró cuatro varones: Hashim ibn 'Abd Manaf, 'Abd Shams 112 ibn 'Abd Manaf, al-Muttalib ibn 'Abd Manaf, y su madre: 'Atika bint Murra ibn Hilal ibn Falij ibn Dhakwan ibn Tha'laba ibn Bahtha ibn Sulaym ibn Mansur ibn 'Ikrima; y Nawfal ibn 'Abd Manaf, y su madre: Waqida bint 'Amr al-Maziniyya. Mazin: ibn Mansur ibn 'Ikrima. Dijo Ibn Hisham: Por esta genealogía los contradijo 'Utba ibn Ghazwan ibn Jabir ibn Wahb ibn Nusayb ibn Malik ibn al-Harith ibn Mazin ibn Mansur ibn 'Ikrima. Dijo Ibn Hisham: Y Abu 'Amr, Tumadir, Qilaba, Hayya, Rayta, Umm al-Akhtham y Umm Sufyan: hijos de 'Abd Manaf. La madre de Abu 'Amr: Rayta, una mujer de Thaqif. La madre del resto de las mujeres: 'Atika bint Murra ibn Hilal, madre de Hashim ibn 'Abd Manaf. Su madre: Safiyya bint Hawza ibn 'Amr ibn Salul ibn Sa'sa'a ibn Mu'awiya ibn Bakr ibn Hawazin. La madre de Safiyya: hija de 'A'idh Allah ibn Sa'd al-'Ashira 113 ibn Madhhij. Hijos de Hashim y sus madres: Dijo Ibn Hisham: Hashim ibn 'Abd Manaf engendró cuatro varones y cinco mujeres: 'Abd al-Muttalib ibn Hashim, Asad ibn Hashim, Abu Sayfi ibn Hashim, Nadla ibn Hashim, al-Shifa', Jalida, Da'ifa, Ruqayya y Hayya. La madre de 'Abd al-Muttalib y Ruqayya: Salma 114 bint 'Amr ibn Zayd ibn Labid ibn Jidash ibn 'Amir ibn Ghanm ibn 'Adiyy ibn al-Najjar. El nombre de al-Najjar: Taym Allah ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn al-Jazraj ibn Haritha ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Amir. Su madre: 'Amira bint Sakhr ibn Habib ibn al-Harith ibn Tha'laba ibn Mazin ibn al-Najjar. La madre de 'Amira: Salma bint 'Abd al-Ashhal al-Najjariyya. La madre de Asad: Qayla bint 'Amir ibn Malik al-Juza'i. La madre de Abu Sayfi y Hayya: Hind bint 'Amr ibn Tha'laba al-Jazrajiyya. La madre de Nadla y al-Shifa': una mujer de Quda'a. La madre de Jalida y Da'ifa: Waqida bint Abi 'Adiyy al-Maziniyya. Hijos de 'Abd al-Muttalib ibn Hashim: Hijos de 'Abd al-Muttalib y sus madres: Dijo Ibn Hisham: 'Abd al-Muttalib ibn Hashim engendró diez varones y seis mujeres: al-'Abbas, Hamza, 'Abd Allah, Abu Talib -cuyo nombre es 'Abd Manaf 115-, al-Zubayr 116, al-Harith, Hajl 117, al-Muqawwim 118, Dirar, Abu Lahab 119 -cuyo nombre es 'Abd al-'Uzza-, Safiyya, Umm Hakim al-Bayda', 'Atika, Umayma, Arwa y Barra. La madre de al-'Abbas y Dirar: Nutayla bint Janab ibn Kulayb ibn Malik ibn 'Amr ibn 'Amir ibn Zayd Manat ibn 'Amir -que es al-Dahyan- ibn Sa'd ibn al-Jazraj ibn Taym al-Lat ibn al-Namir ibn Qasit ibn Hinb ibn Afsa ibn Jadila ibn Asad ibn Rabi'a ibn Nizar. Y se dice: Afsa ibn Du'miyy ibn Jadila. La madre de Hamza, al-Muqawwim y Hajl -que era apodado al-Ghaydaq por su mucha bondad y amplia riqueza- y Safiyya: Hala bint Uhayb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. La madre de 'Abd Allah, Abu Talib, al-Zubayr y todas las mujeres excepto Safiyya: Fatima bint 'Amr ibn 'A'idh ibn 'Imran ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Su madre: Sajra bint 'Abd ibn 'Imran ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. La madre de Sajra: Tajmur bint 'Abd ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. La madre de al-Harith ibn 'Abd al-Muttalib: Samra' bint Jundub ibn Juhayr ibn Ri'ab ibn Habib ibn Suwa'a ibn 'Amir ibn Sa'sa'a ibn Mu'awiya ibn Bakr ibn Hawazin ibn Mansur ibn 'Ikrima. La madre de Abu Lahab: Lubna bint Hajir ibn 'Abd Manaf ibn Datir ibn Hubshiyya ibn Salul ibn Ka'b ibn 'Amr al-Juza'i.
La madre del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— y las madres de ella: Dijo Ibn Hisham: ‘Abdullah ibn ‘Abd al-Muttalib engendró al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—, el señor de los hijos de Adán, Muhammad ibn ‘Abdullah ibn ‘Abd al-Muttalib —que las bendiciones, la paz, la misericordia y las bendiciones de Allah sean sobre él y sobre su familia—. Y su madre: Amina bint Wahb ibn ‘Abd Manaf ibn Zuhra 120 ibn Kilab ibn Murra ibn Ka‘b ibn Lu’ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Y la madre de ella: Barra bint ‘Abd al-‘Uzza ibn ‘Uthman ibn ‘Abd al-Dar ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka‘b ibn Lu’ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Y la madre de Barra: Umm Habib bint Asad ibn ‘Abd al-‘Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka‘b ibn Lu’ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Y la madre de Umm Habib: Barra 121 bint ‘Awf ibn ‘Ubayd ibn ‘Uwayj ibn ‘Adiyy ibn Ka‘b ibn Lu’ayy ibn Ghalib ibn Fihr ibn Malik ibn al-Nadr. Dijo Ibn Hisham: El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— es el más noble de los hijos de Adán en linaje y el más excelente en ascendencia por parte de su padre y de su madre —que Allah le bendiga y le dé paz. Relato del nacimiento del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz: Excavación de Zamzam: Dijo: Nos narró Abu Muhammad ‘Abd al-Malik ibn Hisham: Y entre los relatos del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— está lo que nos narró Ziyad ibn ‘Abdullah al-Bakka’i, de Muhammad ibn Ishaq al-Muttalibi: Mientras ‘Abd al-Muttalib ibn Hashim dormía en el Hijr 122, se le presentó alguien y se le ordenó excavar Zamzam, que estaba enterrada entre los dos ídolos de Quraysh: Isaf y Na’ila, junto al lugar de sacrificio de Quraysh. Jurhum la había enterrado cuando partieron de La Meca. Es el pozo de Isma‘il ibn Ibrahim —sobre ambos la paz—, del cual Allah le dio de beber cuando tenía sed siendo pequeño. Su madre buscó agua para él y no la encontró, entonces subió a al-Safa suplicando a Allah y pidiendo Su auxilio por Isma‘il, luego fue a al-Marwa e hizo lo mismo. Y Allah —Exaltado sea— envió a Yibril 123 —sobre él la paz—, quien golpeó con su talón 124 la tierra, y brotó el agua. Su madre oyó los rugidos de las fieras y temió por él, así que fue corriendo hacia él y lo encontró escarbando con su mano el agua bajo su mejilla y bebiendo. Ella lo convirtió en un estanque 125. Asunto de Jurhum y el enterramiento de Zamzam: Los guardianes de la Casa de entre los hijos de Isma‘il: Dijo Ibn Hisham: Y entre los relatos de Jurhum, su enterramiento de Zamzam, su salida de La Meca, y quién gobernó La Meca después de ellos hasta que ‘Abd al-Muttalib excavó Zamzam, está lo que nos narró Ziyad ibn ‘Abdullah al-Bakka’i, de Muhammad ibn Ishaq al-Muttalibi, quien dijo: Cuando falleció Isma‘il ibn Ibrahim, la Casa fue gobernada después de él por su hijo Nabit ibn Isma‘il —durante el tiempo que Allah quiso—, luego la Casa fue gobernada después de él por Mudad ibn ‘Amr al-Jurhumi. Dijo Ibn Hisham: Se dice: Midad ibn ‘Amr al-Jurhumi. La tiranía de Jurhum y Qatura’: Dijo Ibn Ishaq: Los hijos de Isma‘il y los hijos de Nabit estaban con su abuelo Mudad ibn ‘Amr y sus tíos maternos de Jurhum 126, y Jurhum y Qatura’ 127 eran entonces los habitantes de La Meca, ambos primos. Habían partido de Yemen y llegaron como caravaneros. Sobre Jurhum estaba Mudad ibn ‘Amr, y sobre Qatura’ estaba al-Samayda‘ 128, un hombre de ellos. Cuando salían de Yemen, no salían sino con un rey que dirigiera sus asuntos. Cuando se establecieron en La Meca, vieron una tierra con agua y árboles, les gustó y se asentaron allí. Mudad ibn ‘Amr se estableció con los suyos de Jurhum en la parte alta de La Meca, en Qu‘ayqi‘an, y la dominó. Al-Samayda‘ se estableció con Qatura’ en la parte baja de La Meca, en Ajyad, y la dominó. Mudad cobraba el diezmo a quien entraba en La Meca por la parte alta, y al-Samayda‘ cobraba el diezmo a quien entraba por la parte baja. Cada uno estaba con su pueblo, y ninguno de los dos entraba en el territorio del otro. Luego, Jurhum y Qatura’ se oprimieron mutuamente y compitieron por el dominio de La Meca. Mudad tenía entonces consigo a los hijos de Isma‘il y a los hijos de Nabit, y a él correspondía la custodia de la Casa, no a al-Samayda‘. Así que unos se pusieron de parte de otros. Mudad ibn ‘Amr salió de Qu‘ayqi‘an con su batallón, dirigiéndose hacia al-Samayda‘, llevando su batallón lanzas, escudos, espadas y carcajes, que hacían ruido (yuqa‘qi‘u) con él, y se dice que Qu‘ayqi‘an fue llamado así por eso 129. Al-Samayda‘ salió de Ajyad con caballos y hombres, y se dice que Ajyad fue llamado así por la salida de los caballos de raza (al-jiyad) 130 con al-Samayda‘ desde allí. Se encontraron en Fadih y libraron un duro combate. Al-Samayda‘ fue muerto y Qatura’ fue derrotada (fudihat), y se dice que Fadih fue llamado así por eso. Luego, la gente se convocó a la paz, y marcharon hasta establecerse en al-Matabij, un desfiladero en la parte alta de La Meca, e hicieron las paces allí, entregando el mando a Mudad. Cuando se reunió en él el gobierno de La Meca y se convirtió en su rey, sacrificó animales para la gente y les dio de comer. La gente coció (ittabaja) y comió, y se dice que al-Matabij fue llamado así por eso. Algunos sabios sostienen que fue llamado al-Matabij cuando Tubba‘ sacrificó allí y dio de comer, y era su residencia. Lo ocurrido entre Mudad y al-Samayda‘ fue la primera tiranía que hubo en La Meca, según afirman. Expansión de los hijos de Isma‘il: Luego, Allah dispersó a los hijos de Isma‘il por La Meca, y sus tíos maternos de Jurhum eran los guardianes de la Casa y los gobernantes de La Meca. Los hijos de Isma‘il no les disputaban eso, por su parentesco materno y su cercanía, y por respeto al sagrado recinto, para que no hubiera en él tiranía ni combate. Cuando La Meca se les hizo estrecha a los hijos de Isma‘il, se dispersaron por los países. No se enfrentaban a un pueblo sin que Allah les diera la victoria sobre ellos —por su religión—, y los sometían. Tiranía de Jurhum y su expulsión de La Meca: Banu Bakr y Ghubshan expulsan a Jurhum: Luego, Jurhum cometió tiranía en La Meca, violaron algunas cosas sagradas, oprimieron a quienes entraban en ella de fuera, y se apropiaron de los bienes de la Ka‘ba que se donaban a ella 131, y su situación se debilitó. Cuando Banu Bakr ibn ‘Abd Manat ibn Kinana y Ghubshan de Juzá‘a vieron eso, se unieron para combatirlos y expulsarlos de La Meca. Les declararon la guerra, lucharon, y Banu Bakr y Ghubshan los vencieron y los expulsaron de La Meca. En la época preislámica, La Meca no toleraba en ella opresión ni tiranía. Nadie cometía tiranía en ella sin que lo expulsara. Por eso era llamada al-Nassa. Ningún rey que pretendiera violar su santidad dejaba de perecer en el acto. Se dice que fue llamada Bakka 132 porque quebraba (tabukku) los cuellos de los tiranos cuando cometían algo en ella. Significado de Bakka: Dijo Ibn Hisham: Me informó Abu ‘Ubayda que Bakka es un nombre para el valle de La Meca, porque la gente se apiña (yatabakkuna) en ella, es decir, se aglomeran. Y me recitó: "Cuando al bebedor lo tomo, lo ahogo, / déjalo hasta que apiñe (yabukka) su Bakka" Es decir: déjalo hasta que apiñe sus camellos, o sea, los deje ir al agua y se aglomeren sobre ella. Es el lugar de la Casa y la Mezquita. Estos dos versos son de ‘Amman ibn Ka‘b ibn ‘Amr ibn Sa‘d ibn Zayd Manat ibn Tamim. Dijo Ibn Ishaq: ‘Amr ibn al-Harith ibn Mudad al-Jurhumi salió con los dos gacelas de la Ka‘ba y la piedra del Rukn 133, los enterró en Zamzam y partió con los suyos de Jurhum hacia Yemen. Se entristecieron profundamente por lo que dejaban de La Meca y su dominio. ‘Amr ibn al-Harith ibn Mudad dijo sobre ello 134 —y no es Mudad el mayor—: "Y una mujer dijo, mientras las lágrimas fluían presurosas, / y los ojos se le enrojecían por el llanto: ‘Como si no hubiera habido entre al-Hajun y al-Safa / gente, ni hubiera velado en La Meca un velador 135’ Le dije, con el corazón como si / un pájaro lo agitara entre las alas: ‘Sí, fuimos sus habitantes, pero nos alejaron / las vicisitudes de las noches y los destinos adversos. Fuimos los guardianes de la Casa después de Nabit, / circundábamos esa Casa, y el bien era manifiesto. Y asumimos la Casa después de Nabit / con poder, y no prosperaba ante nosotros el que disputaba. Reinamos, fuimos poderosos, ¡qué grande fue nuestro reino! / No hay clan que pueda presumir allí excepto nosotros. ¿Acaso no casasteis a la mejor persona que conozco? / Sus hijos son de nosotros, y nosotros somos los suegros 136. Si el mundo se vuelve contra nosotros en su estado, / tiene un estado, y en él hay discordia. El Rey nos sacó de ella con poder, / así —¡oh gente!— corren los designios.’ Digo, cuando el despreocupado duerme y yo no duermo: / ¡Oh Señor del Trono! Que Suhayl y ‘Amir no estén lejos 137."
Y fui cambiado por rostros que no amo... tribus de ellos: Himyar y Yuhābir. Y nos convertimos en relatos, cuando antes estábamos en deleite... con eso nos mordieron los años pasados. Entonces fluyeron las lágrimas del ojo llorando por una ciudad... donde hay un santuario seguro, y en ella están los lugares de culto 138. Y llora por una casa cuyas palomas no son molestadas... permanece en ella segura, y en ella están los pájaros 139. Y en ella hay animales salvajes que no son cazados, domesticados... cuando salen de ella, no se van 140. Dijo Ibn Hishām: "Sus hijos son de nosotros", según otro que no es Ibn Isḥāq. Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo también 'Amr b. al-Ḥārith, mencionando a Bakr y Ghubshān y a los habitantes de La Meca que quedaron allí después de ellos: ¡Oh gente, marchaos! Porque vuestro límite es... que un día amanezcáis sin poder marchar 141. Apresurad los camellos y soltad sus riendas... antes de la muerte, y cumplid lo que nos habéis prometido. Éramos personas como vosotros, pero nos cambió... el tiempo, y vosotros sois como nosotros solíamos ser. Dijo Ibn Hishām: Esto es lo que es correcto de ella. Y me contó alguien versado en poesía que estos versos son la primera poesía dicha entre los árabes, y que fueron encontrados escritos en una piedra en Yemen 142, y no se me mencionó su autor. **USURPACIÓN DE UN GRUPO DE JUZĀ'A DEL GOBIERNO DE LA CASA** Dijo Ibn Isḥāq: Luego, Ghubshān de Juzā'a asumió el gobierno de la Casa en lugar de los Banū Bakr b. 'Abd Manāt. Y quien la gobernaba de ellos era 'Amr b. al-Ḥārith al-Ghubshānī. Quraysh en ese entonces eran grupos dispersos y familias separadas entre su pueblo de los Banū Kināna. Así, Juzā'a gobernó la Casa, heredándolo de padres a hijos, hasta que el último de ellos fue Ḥulayl b. Ḥabashiyya b. Salūl b. Ka'b b. 'Amr al-Juzā'ī. Dijo Ibn Hishām: Se dice Ḥubshiyya b. Salūl. **MATRIMONIO DE QUṢAYY B. KILĀB CON ḤUBBĀ BINT ḤULAYL** **Hijos de Quṣayy y Ḥubbā:** Dijo Ibn Isḥāq: Luego, Quṣayy b. Kilāb pidió en matrimonio a Ḥubbā, hija de Ḥulayl b. Ḥubshiyya, y Ḥulayl lo aceptó y se la dio. Ella le dio a luz a 'Abd al-Dār, 'Abd Manāf, 'Abd al-'Uzzā y 'Abd. Cuando la descendencia de Quṣayy se extendió, su riqueza aumentó y su honor se engrandeció, murió Ḥulayl. **Ayuda de Rizāḥ a Quṣayy para asumir el gobierno de la Casa:** Entonces Quṣayy consideró que él tenía más derecho a la Ka'ba y al gobierno de La Meca que Juzā'a y los Banū Bakr, y que Quraysh era la flor 141 de Ismā'īl b. Ibrāhīm y la descendencia pura de su hijo. Así que habló con algunos hombres de Quraysh y los Banū Kināna, y los llamó a expulsar a Juzā'a y los Banū Bakr de La Meca, y ellos le respondieron. Rabī'a b. Ḥarām de 'Udhra b. Sa'd b. Zayd había llegado a La Meca después de la muerte de Kilāb, y se casó con Fāṭima bint Sa'd b. Sayal, mientras Zuhra era entonces un hombre y Quṣayy era un niño destetado. Él la llevó a su tierra, y ella llevó a Quṣayy consigo, mientras Zuhra se quedó. Ella dio a luz a Rizāḥ de Rabī'a. Cuando Quṣayy creció y se hizo hombre, vino a La Meca 142 y se estableció allí. Cuando su pueblo le respondió a lo que los llamaba, escribió a su hermano materno, Rizāḥ b. Rabī'a, pidiéndole su apoyo y ayuda. Entonces Rizāḥ b. Rabī'a salió con sus hermanos Ḥunn b. Rabī'a, Maḥmūd b. Rabī'a y Julhuma b. Rabī'a, que eran de otra madre que Fāṭima, junto con quienes los siguieron de Quḍā'a durante la peregrinación de los árabes, todos decididos a apoyar a Quṣayy. Y Juzā'a afirma que Ḥulayl b. Ḥubshiyya legó eso a Quṣayy y se lo ordenó cuando su descendencia de su hija se había extendido. Y dijo: "Tú tienes más derecho a la Ka'ba, a su cuidado y al gobierno de La Meca que Juzā'a". Por eso Quṣayy buscó lo que buscó 141. No hemos oído eso de otros. Dios sabe cuál de las dos versiones fue. **LO QUE INCUMBÍA A AL-GHAWTH B. MURR DE LA AUTORIZACIÓN A LA GENTE PARA LA PEREGRINACIÓN** Al-Ghawth b. Murr b. Udd b. Ṭābija b. Ilyās b. Muḍar se encargaba de la autorización a la gente para la peregrinación desde 'Arafa, y sus hijos después de él. Se le llamaba a él y a sus hijos: Ṣūfa 142. Y solo asumió eso Al-Ghawth b. Murr porque su madre era una mujer de Jurhum, y no podía tener hijos. Entonces hizo voto a Dios de que si daba a luz un varón, lo donaría a la Ka'ba como un siervo para servirla y cuidarla. Dio a luz, y él cuidaba la Ka'ba al principio junto con sus tíos maternos de Jurhum. Así que asumió la autorización de la gente desde 'Arafa debido a su posición respecto a la Ka'ba, y sus hijos después de él hasta que se extinguieron. Entonces Murr b. Udd dijo, cumpliendo el voto de su madre: "He hecho, Señor, de uno de mis hijos... un siervo para la Meca la Alta. Bendíceme, pues, con él, Señor... y hazlo de los justos siervos." Y Al-Ghawth b. Murr, según dicen, cuando hacía partir a la gente decía: "Oh Dios, yo sigo a quien me sigue... si hay pecado, que sea sobre Quḍā'a 141." **Ṣūfa y el lanzamiento de las piedras:** Dijo Ibn Isḥāq: Me contó Yaḥyā b. 'Abbād b. 'Abd Allāh b. al-Zubayr, de su padre, que dijo: Ṣūfa hacía partir a la gente desde 'Arafa y los autorizaba cuando partían de Minā. Cuando era el día de la partida, iban a lanzar las piedras, y un hombre de Ṣūfa lanzaba por la gente; no lanzaban hasta que él lanzaba. Los que tenían prisa y querían adelantarse iban a él y le decían: "Levántate y lanza para que lancemos contigo". Él decía: "No, por Dios, hasta que el sol se incline". Entonces los que tenían prisa y querían adelantarse le tiraban piedras y lo apremiaban, diciéndole: "¡Ay de ti! Levántate y lanza". Pero él se negaba hasta que, cuando el sol se inclinaba, se levantaba, lanzaba y la gente lanzaba con él. Dijo Ibn Isḥāq: Cuando terminaban de lanzar las piedras y querían partir de Minā, Ṣūfa se colocaba a ambos lados de 'Aqaba y retenían a la gente, diciendo: "¡Dejen pasar a Ṣūfa!". Nadie pasaba hasta que ellos pasaban. Cuando Ṣūfa partía y seguía su camino, la gente partía tras ellos. Así estuvieron hasta que se extinguieron. Entonces heredaron eso después ellos los Banū Sa'd b. Zayd Manāt b. Tamīm, y era de los Banū Sa'd en la familia de Ṣafwān b. al-Ḥārith b. Shajna. **Genealogía de Ṣafwān b. Junāb:** Dijo Ibn Hishām: Ṣafwān b. Junāb b. Shajna b. 'Uṭārid b. 'Awf b. Ka'b b. Sa'd b. Zayd Manāt b. Tamīm. **Ṣafwān, sus hijos y su autorización a la gente para la peregrinación:** Dijo Ibn Isḥāq: Ṣafwān era quien autorizaba a la gente para la peregrinación desde 'Arafa, luego sus hijos después de él, hasta que el último de ellos, que vivió hasta el Islam, fue Karb b. Ṣafwān. Y dijo Aws b. Tamīm b. Migrā' al-Sa'dī: "No cesará la gente, mientras peregrinen a 'Arafa... hasta que se diga: 'Dejen pasar a la familia de Ṣafwān'." Dijo Ibn Hishām: Este verso pertenece a una casida de Aws b. Migrā'. **LO QUE TENÍA 'ADWĀN SOBRE LA PARTIDA DESDE MUZDALIFA** **Dhū al-Iṣba' menciona esta partida:** En cuanto a la palabra de Dhū al-Iṣba' al-'Adwānī, cuyo nombre es Ḥurthān b. 'Amr, y fue llamado Dhū al-Iṣba' porque tenía un dedo y lo cortó: "¡Socorro, oh tribu de 'Adwān... que eran la serpiente de la tierra 142! Algunos de ellos oprimieron... y no se apiadaron de otros. De ellos eran las señorías... y los cumplidores de promesas. De ellos, quien autoriza a la gente... según la tradición y la obligación. De ellos, un juez que juzga... y no se revoca su juicio." **Abū Sayyāra hace partir a la gente:** Y estos versos son de una casida suya. Porque la partida desde Muzdalifa estaba en 'Adwān, según me contó Ziyād b. 'Abd Allāh al-Bakkā'ī de Muḥammad b. Isḥāq, heredándolo de padres a hijos, hasta que el último de ellos, que vivió hasta el Islam, fue Abū Sayyāra, 'Umayla b. al-A'zal 141. Sobre él dijo un poeta árabe: "Nosotros defendimos a Abū Sayyāra... y a sus aliados los Banū Fazāra. Hasta que hizo pasar sano a su asno... mirando hacia la qibla, invocando a su vecino." Dijo: Y Abū Sayyāra hacía partir a la gente montado en una burra suya, por eso dice: "sano a su asno" 142. **EL ASUNTO DE 'ĀMIR B. ẒARIB B. 'AMR B. 'IYĀDH B. YASHKUR B. 'ADWĀN** **Ibn al-Ẓarib, juez de los árabes:** Dijo Ibn Isḥāq: Y su palabra: "un juez que juzga" se refiere a 'Āmir b. Ẓarib b. 'Amr b. 'Iyādh b. Yashkur b. 'Adwān al-'Adwānī. Y los árabes no tenían entre ellos una disputa 143
No hubo pleito difícil que no remitieran a él, y luego se conformaban con su juicio. Se le presentó una disputa sobre un hombre hermafrodita 144, que tenía tanto de hombre como de mujer. Dijeron: «¿Lo consideras hombre o mujer?» Y no le trajeron asunto más difícil que este. Él dijo: «Esperad a que examine vuestro caso. ¡Por Dios, que nunca me ha ocurrido algo así con vosotros, oh árabes!» Se retiraron de él; pasó la noche en vela, dando vueltas al asunto, examinándolo, sin encontrarle solución. Tenía una criada llamada Sujaila 145, que pastoreaba sus ovejas. Solía reprenderla cuando salía a pastar, diciendo: «¡Por Dios, has madrugado, oh Sujail!» Y cuando regresaba, decía: «¡Por Dios, has atardecido, oh Sujail!» Esto era porque ella retrasaba la salida hasta que otros la adelantaban, y retrasaba el regreso hasta que otros la adelantaban. Al ver su desvelo e inquietud, y que no hallaba reposo en su lecho, dijo: «¿Qué te pasa, maldito? ¿Qué te ha ocurrido esta noche?» Él respondió: «¡Ay de ti! Déjame, es un asunto que no te concierne.» Ella insistió, y él pensó: «Quizá ella pueda traer una solución a mi problema.» Entonces dijo: «¡Ay de ti! Se me ha presentado un pleito sobre la herencia de un hermafrodita: ¿lo considero hombre o mujer? ¡Por Dios, no sé qué hacer, y no encuentro solución!» Ella dijo: «¡Gloria a Dios, maldito! Sigue la orina 146: siéntalo, y si orina por donde orina el hombre, es hombre; si orina por donde orina la mujer, es mujer.» Él dijo: «¡Atardece o madruga, Sujail, que por Dios has resuelto el problema!» Luego salió ante la gente por la mañana y juzgó según lo que ella le había indicado. 144 Hermafrodita: persona con características sexuales ambiguas. 145 Sujaila: nombre propio femenino, diminutivo de Sajl. 146 Seguir la orina: método para determinar el sexo basado en la posición al orinar.
Cuando Rizāḥ b. Rabīʿa se estableció en su tierra, Dios lo multiplicó a él y a Ḥunn, y ellos son hoy las dos tribus de ʿUḏra 147. Y hubo entre Rizāḥ b. Rabīʿa, cuando llegó a su tierra, y Nahd b. Zayd y Ḥawtaka b. Aslam 148 —que son dos clanes de Quḍāʿa— un conflicto, y los atemorizó hasta que se refugiaron en Yemen, y los expulsó de la tierra de Quḍāʿa, y hoy están en Yemen. Entonces dijo Quṣayy b. Kilāb, que amaba a Quḍāʿa, su crecimiento y su reunión en su tierra, por el parentesco que tenía con Rizāḥ y por el favor que le debían cuando le respondieron al llamarlos a su auxilio, y detestó lo que Rizāḥ les había hecho: ¡Oh, quien informe de mi parte a Rizāḥ! Pues te he censurado por dos cosas: Te he censurado por los Banū Nahd b. Zayd, así como separaste entre ellos y yo, Y por Ḥawtaka b. Aslam. Ciertamente, un pueblo que los afligió con mal me ha afligido a mí. Dice Ibn Hišām: Y estos versos se atribuyen a Zuhayr b. Ǧanāb al-Kalbī. Quṣayy prefiere a ʿAbd al-Dār sobre el resto de sus hijos: Dice Ibn Isḥāq: Cuando Quṣayy envejeció y sus huesos se debilitaron —y ʿAbd al-Dār era su primogénito, mientras que ʿAbd Manāf había alcanzado honor en vida de su padre y había seguido todos los caminos, al igual que ʿAbd al-ʿUzzā y ʿAbd—, dijo Quṣayy a ʿAbd al-Dār: «¡Por Dios, hijo mío! Te igualaré al pueblo, aunque ellos te hayan superado en honor: ningún hombre de ellos entrará en la Kaʿba hasta que tú se la abras, no se atará para Qurayš un estandarte para su guerra sino por tu mano, nadie beberá en La Meca sino de tu abrevadero, nadie de la gente de la peregrinación comerá comida sino de tu comida, y Qurayš no decidirá ningún asunto suyo sino en tu casa». Y le dio su casa, la Casa de la Asamblea 149, en la que Qurayš no decidía ningún asunto suyo sino allí, y le dio la llave 150, el estandarte 151, el abrevadero 152 y la provisión 153. La provisión: La provisión era un impuesto que Qurayš pagaba cada peregrinación de sus bienes a Quṣayy b. Kilāb, y él preparaba con ello comida para los peregrinos, y comía de ella quien no tenía recursos ni provisiones. Esto fue porque Quṣayy lo impuso a Qurayš, y les dijo cuando se lo ordenó: «¡Oh, comunidad de Qurayš! Sois vecinos de Dios, gente de Su Casa y habitantes del Haram. Los peregrinos son huéspedes de Dios y visitantes de Su Casa, y son los huéspedes más merecedores de hospitalidad. Dadles comida y bebida durante los días de la peregrinación hasta que se vayan de vosotros». Y ellos pagaban cada año de sus bienes un impuesto, que le entregaban, y él preparaba con ello comida para la gente durante los días de Minà. Esto continuó así en la época preislámica entre su pueblo hasta que llegó el Islam, y luego continuó en el Islam hasta el día de hoy: es la comida que el sultán prepara cada año en Minà para la gente hasta que termina la peregrinación. Dice Ibn Isḥāq: Me narró esto sobre el asunto de Quṣayy b. Kilāb y lo que dijo a ʿAbd al-Dār sobre lo que le fue entregado de lo que estaba en su mano: Abū Isḥāq b. Yasār, de al-Ḥasan b. Muḥammad b. ʿAlī b. Abī Ṭālib —que Dios esté complacido con ellos—, dijo: Le oí decir eso a un hombre de los Banū ʿAbd al-Dār llamado Nubayh b. Wahb b. ʿĀmir b. ʿIkrima b. ʿĀmir b. Hāšim b. ʿAbd Manāf b. ʿAbd al-Dār b. Quṣayy. Dijo al-Ḥasan: Y Quṣayy le asignó todo lo que estaba en su mano del asunto de su pueblo, y Quṣayy no era desobedecido ni se rechazaba nada de lo que hacía. Mención de lo que ocurrió de discordia entre Qurayš después de Quṣayy y la alianza de los Perfumados 154: El conflicto entre los Banū ʿAbd al-Dār y sus primos: Dice Ibn Isḥāq: Luego murió Quṣayy b. Kilāb, y sus hijos mantuvieron su autoridad entre su pueblo y otros. Dividieron La Meca en parcelas —después de que él hubiera repartido para su pueblo, y ellos las repartían entre su pueblo y otros: sus aliados, y las vendían. Qurayš permaneció así con ellos, sin discordia ni disputa. Luego los Banū ʿAbd Manāf b. Quṣayy: ʿAbd Šams, Hāšim, al-Muṭṭalib y Nawfal, acordaron tomar lo que estaba en manos de los Banū ʿAbd al-Dār b. Quṣayy de lo que Quṣayy había asignado a ʿAbd al-Dār: la llave, el estandarte, el abrevadero y la provisión, y consideraron que ellos tenían más derecho a ello por su honor y superioridad sobre ellos en su pueblo. Entonces Qurayš se dividió: un grupo estaba con los Banū ʿAbd Manāf en su opinión, considerando que ellos tenían más derecho que los Banū ʿAbd al-Dār por su posición entre su pueblo; y otro grupo estaba con los Banū ʿAbd al-Dār, considerando que no debía arrebatárseles lo que Quṣayy les había asignado. El jefe de los Banū ʿAbd Manāf era ʿAbd Šams b. ʿAbd Manāf, pues era el mayor de los Banū ʿAbd Manāf. Y el jefe de los Banū ʿAbd al-Dār era ʿĀmir b. Hāšim b. ʿAbd Manāf b. ʿAbd al-Dār. Aliados de los Banū ʿAbd al-Dār y aliados de sus primos: Los Banū Asad b. ʿAbd al-ʿUzzà b. Quṣayy, los Banū Zuhra b. Kilāb, los Banū Taym b. Murra b. Kaʿb y los Banū al-Ḥāriṯ b. Fihr b. Mālik b. al-Naḍr estaban con los Banū ʿAbd Manāf. Los Banū Majzūm b. Yaqaẓa b. Murra, los Banū Sahm b. ʿAmr b. Huṣayṣ b. Kaʿb, los Banū Ǧumaḥ b. ʿAmr b. Huṣayṣ b. Kaʿb y los Banū ʿAdī b. Kaʿb estaban con los Banū ʿAbd al-Dār. Y ʿĀmir b. Luʾayy y Muḥārib b. Fihr se mantuvieron al margen, sin unirse a ninguno de los dos bandos. Cada grupo concertó una alianza solemne de no abandonarse ni entregarse unos a otros mientras el mar mojara un copo de lana. Los Banū ʿAbd Manāf sacaron una vasija llena de perfume —y se dice que una de las mujeres de los Banū ʿAbd Manāf 155 la sacó para ellos— y la colocaron para sus aliados en la mezquita junto a la Kaʿba. Luego los hombres mojaron sus manos en ella, hicieron pacto y juramento ellos y sus aliados, y luego frotaron la Kaʿba con sus manos para confirmarlo, y fueron llamados los Perfumados 154. Los Banū ʿAbd al-Dār hicieron pacto y juramento ellos y sus aliados junto a la Kaʿba, una alianza solemne de no abandonarse ni entregarse unos a otros, y fueron llamados los Aliados 156. Distribución de las tribus en esta guerra: Luego se unieron 157 las tribus y se agruparon 158 unas con otras, y se organizaron bajo la jefatura de Ǧudʿān b. ʿAmr b. Kaʿb b. Saʿd b. Taym b. Murra b. Kaʿb b. Luʾayy, por su honor y edad. Su alianza incluía: Banū Hāšim, Banū al-Muṭṭalib, Asad b. ʿAbd al-ʿUzzà, Zuhra b. Kilāb y Taym b. Murra. Hicieron pacto y juramento de que no encontrarían en La Meca a ningún oprimido, de sus habitantes o de otros que entraran en ella, sin que se pusieran de su lado y estuvieran contra quien lo oprimiera hasta que se le restituyera su derecho. Qurayš llamó a esta alianza: la Alianza de los Virtuosos 159. Dicho del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— sobre ella: Dice Ibn Isḥāq: Me narró Muḥammad b. Zayd b. al-Muhāǧir b. Qunfuḏ al-Taymī que oyó a Ṭalḥa b. ʿAbd Allāh b. ʿAwf al-Zuhrī decir: Dijo el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—: «Ciertamente, estuve presente en la casa de ʿAbd Allāh b. Ǧudʿān 160 en una alianza que no cambiaría por camellos rojos, y si se me invocara por ella en el Islam, respondería».
Al-Husayn amenaza a al-Walid con invocar la alianza: Ibn Ishaq dijo: Me narró Yazid ibn ‘Abd Allah ibn Usama ibn al-Hadi al-Laythi que Muhammad ibn Ibrahim ibn al-Harith al-Taymi le narró: Hubo una disputa entre al-Husayn ibn ‘Ali ibn Abi Talib (que Allah esté complacido con ambos) y al-Walid ibn ‘Utba ibn Abi Sufyan —siendo al-Walid en ese entonces gobernador de Medina, nombrado por su tío Mu‘awiya ibn Abi Sufyan— por unos bienes que ambos poseían en Dhu al-Marwa. Al-Walid, debido a su autoridad, fue injusto con al-Husayn en su derecho. Entonces al-Husayn le dijo: «Juro por Allah que me harás justicia en mi derecho, o tomaré mi espada, me pondré de pie en la mezquita del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y luego invocaré el Pacto de los Virtuosos 161». Dijo: Entonces ‘Abd Allah ibn al-Zubayr, que estaba junto a al-Walid cuando al-Husayn (que Allah esté complacido con él) dijo lo que dijo, exclamó: «Y yo juro por Allah que si lo invoca, tomaré mi espada y me pondré de pie con él hasta que se le haga justicia en su derecho, o moriremos juntos». Dijo: Llegó esto a al-Miswar ibn Makhrama ibn Nawfal al-Zuhri, y dijo lo mismo. Y llegó a ‘Abd al-Rahman ibn ‘Uthman ibn ‘Ubayd Allah al-Taymi, y dijo lo mismo. Cuando esto llegó a oídos de al-Walid ibn ‘Utba, hizo justicia a al-Husayn en su derecho hasta que quedó satisfecho. Salida de los Banu ‘Abd Shams y Banu Nawfal del pacto: Ibn Ishaq dijo: Me narró Yazid ibn ‘Abd Allah ibn Usama ibn al-Hadi al-Laythi, de Muhammad ibn Ibrahim ibn al-Harith al-Taymi, quien dijo: Llegó Muhammad ibn Jubayr ibn Mut‘im ibn ‘Adi ibn Nawfal ibn ‘Abd Manaf —y Muhammad ibn Jubayr era el más sabio de los Quraysh— y entró ante ‘Abd al-Malik ibn Marwan ibn al-Hakam cuando Ibn al-Zubayr fue asesinado y la gente se unió en torno a ‘Abd al-Malik. Cuando entró, le dijo: «¡Oh Abu Sa‘id! ¿Acaso no estábamos nosotros y vosotros —es decir, los Banu ‘Abd Shams ibn ‘Abd Manaf y los Banu Nawfal ibn ‘Abd Manaf— en el Pacto de los Virtuosos?». Dijo: «Tú lo sabes mejor». Dijo ‘Abd al-Malik: «Debes informarme, oh Abu Sa‘id, de la verdad de eso». Entonces dijo: «No, por Allah, nosotros y vosotros salimos de él». Dijo: «Dices la verdad». Hashim asume la hospedería y el abastecimiento de agua: Ibn Ishaq dijo: Asumió la hospedería 162 y el abastecimiento de agua 163 Hashim ibn ‘Abd Manaf. Esto se debió a que ‘Abd Shams era un hombre viajero, rara vez se quedaba en La Meca, y era pobre con muchos hijos, mientras que Hashim era rico. Cuentan que cuando llegaba la peregrinación, se levantaba ante los Quraysh y decía: «¡Oh comunidad de Quraysh! Sois vecinos de Allah y gente de Su Casa. Os llegan en esta temporada los visitantes de Allah y los peregrinos de Su Casa, y ellos son huéspedes de Allah. El huésped más merecedor de honra es el Suyo. Reunid, pues, para ellos lo que preparéis de comida durante estos días en que es inevitable que se queden aquí. Porque, por Allah, si mi fortuna alcanzara para ello, no os lo habría pedido». Entonces ellos aportaban para ello una contribución de sus bienes, cada cual según su capacidad, y con ello se preparaba comida para los peregrinos hasta que partían. Méritos de Hashim para con su pueblo: Cuentan que Hashim fue el primero que instituyó para los Quraysh los dos viajes: el viaje de invierno y el de verano 164, y el primero que alimentó con tharid 165 a los peregrinos en La Meca. Su nombre era ‘Amr, y solo fue llamado Hashim porque desmenuzaba el pan en La Meca para su gente 166. Dijo un poeta de los Quraysh o de los árabes: «‘Amr, el que desmenuzó el tharid para su gente, / gente en La Meca, necesitados y flacos. A él se dirigieron ambos viajes, / el viaje de invierno y el viaje de la confederación 167». Dijo Ibn Hisham: Me recitó alguien versado en poesía de la gente del Hiyaz: «Gente en La Meca, necesitados y flacos». Al-Muttalib asume la hospedería y el abastecimiento de agua: Ibn Ishaq dijo: Luego murió Hashim ibn ‘Abd Manaf en Gaza, en tierra de Siria, comerciando. Entonces asumió el abastecimiento de agua y la hospedería después de él al-Muttalib ibn ‘Abd Manaf, quien era más joven que ‘Abd Shams y Hashim. Era noble entre su pueblo y virtuoso. Los Quraysh solían llamarlo al-Fayd 168 por su generosidad y virtud. Matrimonio de Hashim ibn ‘Abd Manaf: Hashim ibn ‘Abd Manaf llegó a Medina y se casó con Salma bint ‘Amr, uno de los Banu ‘Adi ibn al-Nayyar 169. Antes de él, había estado casada con Uhayha ibn al-Julaj ibn al-Harish 170. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: al-Harish ibn Jahjabi ibn Kulafa ibn ‘Awf ibn ‘Amr ibn ‘Awf ibn Malik ibn al-Aws. Ella le dio a luz a ‘Amr ibn Uhayha. Ella solo aceptaba casarse con los hombres, por su nobleza entre su pueblo, si le ponían como condición que su asunto estuviera en su mano: si detestaba a un hombre, se separaba de él. Razón por la que ‘Abd al-Muttalib recibió ese nombre: Ella dio a luz a Hashim a ‘Abd al-Muttalib, y lo llamó Shayba. Hashim lo dejó con ella hasta que fue un muchacho 171 o un poco mayor. Luego salió hacia él su tío al-Muttalib para recogerlo y llevarlo a su tierra y a su gente. Salma le dijo: «No lo enviaré contigo». Al-Muttalib le dijo: «No me iré sin llevarlo conmigo. Mi sobrino ha crecido y es un extraño entre gente que no es la suya, mientras que nosotros somos gente de nobleza entre nuestro pueblo, y nos encargamos de muchos de sus asuntos. Su pueblo, su tierra y su tribu son mejores para él que quedarse entre otros», o algo similar. Y Shayba dijo a su tío al-Muttalib —según cuentan—: «No me separaré de ella a menos que ella me lo permita». Ella le permitió y se lo entregó. Entonces lo llevó consigo, entrando con él en La Meca, montado detrás de él en su camello. Los Quraysh dijeron: «‘Abd al-Muttalib lo ha comprado». Por eso Shayba fue llamado ‘Abd al-Muttalib. Entonces al-Muttalib dijo: «¡Ay de vosotros! Es el hijo de mi hermano Hashim, lo he traído de Medina». Muerte de al-Muttalib: Luego murió al-Muttalib en Radman, en tierra de Yemen. Dijo un hombre de los árabes llorándole: «Ciertamente los peregrinos tuvieron sed después de al-Muttalib, / después de las grandes vasijas y la bebida espumosa 172. Ojalá los Quraysh después de él estuvieran en aflicción». Matrud llora a al-Muttalib y a los Banu ‘Abd Manaf: Dijo Matrud ibn Ka‘b al-Juza‘i, llorando a al-Muttalib y a todos los Banu ‘Abd Manaf cuando le llegó la noticia de la muerte de Nawfal ibn ‘Abd Manaf —y Nawfal fue el último de ellos en morir—: «¡Oh noche que has removido mis noches, / una de mis noches duras! Y lo que sufro de preocupaciones, y lo que / he soportado por la pérdida de las muertes. Solo recuerdo a mi hermano Nawfal, / me recordó a los primeros. Me recordó los cinturones rojos y / las capas amarillas de rayas 173. Cuatro, todos ellos señores, / hijos de señores para señores. Uno muerto en Radman, otro muerto en Salman, / y otro muerto entre las de Gaza 174. Y uno muerto que habita una tumba junto a / al-Mahyub, al este de al-Baniyat 175. El más puro de ellos es ‘Abd Manaf, pues ellos / están a salvo de la censura de quien censura. Ciertamente los al-Mughirat 176 y sus hijos / son de los mejores vivos y muertos». Nombre de ‘Abd Manaf y orden de muerte de sus hijos: El nombre de ‘Abd Manaf era al-Mughira. El primero de los hijos de ‘Abd Manaf en morir fue Hashim, en Gaza, en tierra de Siria; luego ‘Abd Shams, en La Meca; luego al-Muttalib, en Radman, en tierra de Yemen; luego Nawfal, en Salman, en la región de Irak. Otro poema de Matrud: Se le dijo a Matrud —según cuentan—: «Has dicho bien, y si hubiera sido más grandioso de lo que dijiste, habría sido mejor». Dijo: «Esperadme unas noches». Permaneció unos días, luego dijo: «¡Oh ojo, fluye y derrama lágrimas, y desbórdate, / y llora por el secreto de Ka‘b de los al-Mughirat! ¡Oh ojo, desbórdate con lágrimas y esfuérzate, / y llora por el tesoro de mi alma en las desgracias! Y llora por todo generoso, de confianza, / de gran dádiva, dadivoso de cosas magníficas. Puro de naturaleza, elevado de propósito, perfecto, / firme de carácter, que soporta grandes cosas. Difícil de improvisar, no vil ni débil, / resuelto de determinación, que prodiga cosas nobles. Halcón que se asentó en medio de Ka‘b cuando son contados, / en el centro de la gloria y las altas cumbres. Luego lamenta a al-Fayd y al generoso Muttalib, / y solloza después de llantos con lágrimas. Hoy yace en Radman, lejos de nosotros, / ¡ay de mi alma por él entre los muertos! Y llora —¡ay de ti!— si acaso permaneces, / por ‘Abd Shams, al este de los dos collados. Y por Hashim en un sepulcro en medio de una llanura, / sobre el que el viento sopla, entre las de Gaza. Y Nawfal, que era entre la gente mi íntimo, / yace en Salman, en una tumba en el desierto. No he encontrado a nadie como ellos, ni extranjeros ni árabes, / cuando parten con ellos las bestias de carga. Sus casas han quedado vacías de ellos, / aunque ellos eran adorno en las expediciones».
¿Los aniquiló el tiempo, o se embotaron sus espadas? ... ¿O acaso todo aquel que vive es provisión de las muertes? Me he vuelto a contentar de las gentes tras ellos ... con la sonrisa en los rostros y el intercambio de saludos. ¡Oh, ojo mío, llora por Abu al-Shu‘th 177 las congojas! ... Lo lloran desconsoladas como las calamidades 178. Lloran al más generoso de los que caminan sobre un pie ... lo plañen con lágrimas tras los sollozos. Lloran a un hombre de largo alcance, de gran generosidad ... que rechaza la humillación, que alivia las grandes aflicciones 179. Lloran a ‘Amr 180 de las alturas cuando llegó su hora de muerte ... de carácter generoso, sonriente en las veladas 181. Lo lloran sumisas en el dolor ... ¡Qué largo es ese dolor y esos lamentos! Lloran cuando el tiempo les mostró ante él ... mejillas verdes 182 como brasas ardientes 183. Ceñidas en sus cinturas por lo que ... el tiempo ha arrastrado de eventos de desgracias. Paso mi noche vigilando la estrella por el dolor ... lloro, y lloran conmigo en mi aflicción mis hijitas. No hay para los nobles 184 igual ni parangón ... ni para los que dejaron, sustituto que perdure.
- az-Zabūr : El Salterio, libro revelado a David (Dāwūd), según la tradición islámica.
- Ḏimār : Nombre que designa Yemen o la ciudad de Ṣanʿāʾ.
- Ḥimyar : Antiguo reino y tribu del sur de Arabia (Yemen).
- al-Ḥabasha : Los abisinios, habitantes de Etiopía.
- Fāris : Los persas, del Imperio Sasánida.
- Quraysh : Tribu árabe de La Meca, a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- fatḥa : Signo vocálico en árabe que indica la vocal 'a'.
- ashfār : Pestañas; metáfora poética para referirse a la mirada.
- ad-Dhiʾbī : Apelativo de Saṭīḥ, derivado de su antepasado Dhiʾb (lobo).
- qaṣīda : Poema extenso de la tradición árabe, con rima y métrica fijas.
- Sāṭirūn : Nombre del rey de al-Ḥaḍr, también llamado al-Sāṭirūn.
- al-Khābūr : Río afluente del Éufrates en la región de Mesopotamia.
- Abū Duwād al-Iyādī : Poeta árabe preislámico de la tribu de Iyād.
- Ḥammād al-Rāwiya : Famoso transmisor de poesía preislámica del siglo VIII.
- Sābūr : Nombre de varios reyes sasánidas; aquí se refiere a Sapor II (Shapur II).
- Dhū l-Aktāf : Epíteto de Sapor II, que significa 'el de los hombros' o 'el perforador de hombros'.
- bint Sāṭirūn : La hija del rey Sāṭirūn, cuyo nombre no se menciona.
- istabāḥa : Saquear, tomar como botín de guerra.
- rakaḍa : Espolear al caballo para que galope.
- al-qudum : Pies; metáfora de la infantería o el asedio.
- ayyid : Fuerte, poderoso; aquí se refiere a la fortaleza.
- rabiyya : Joven doncella; se refiere a la hija del rey.
- wahil : Cosa que hace errar o perder el juicio.
- ar-raʾīs : El rey o gobernante; aquí se refiere a Sābūr.
- sabāʾib : Torrentes o corrientes de sangre.
- mashājib : Enseres o utensilios del hogar.
- Muḍar : Tribu árabe del norte, ancestro de los Quraysh.
- Anmār : Tribu árabe, padre de Khathʿam y Bajīla.
- al-qabīla : La tribu; aquí se refiere a Bajīla.
- yunāfir : Competir en nobleza o linaje ante un juez.
- al-Furāfiṣa : Nombre propio de un hombre de la tribu de Kalb.
- tuṣraʿ : Ser derribado en la lucha.
- tayāmanat : Se orientó hacia el Yemen, es decir, se unió a los yemeníes.
- ʿAylān : Hijo de Muḍar, ancestro de la tribu de ʿAylān.
- jurhumiyya : De la tribu de Jurhum, antigua tribu árabe.
- Khindif : Nombre de la mujer, madre de Mudrika, Ṭābikha y Qamaʿa.
- Mudrika y Ṭābikha : Apodos: Mudrika significa 'el que alcanza' y Ṭābikha 'el cocinero'.
- quṣb : Intestinos; arrastrarlos en el fuego es un castigo infernal.
- al-baḥīra : Camella a la que se cortaba la oreja y se dejaba libre para los ídolos.
- as-sāʾiba : Camello que se dejaba suelto sin ser montado, dedicado a los ídolos.
- al-waṣīla : Oveja que, por ciertas condiciones de parto, se dedicaba a los ídolos.
- al-ḥāmī : Camello semental que, tras varias generaciones, se dejaba libre para los ídolos.
- Hubal : Ídolo principal de los Quraysh, traído por ‘Amr ibn Luhay desde Siria. Era una estatua colocada dentro de la Kaaba.
- Haram : El santuario de La Meca, territorio sagrado que rodea la Kaaba.
- la Casa : Se refiere a la Kaaba, la Casa de Allah en La Meca.
- talbiya : Fórmula de invocación que los peregrinos repiten durante el Hayy y la ‘Umra, comenzando con 'Labbayka Allahumma labbayk'.
- Ruhát : Lugar en la región de Hiyaz, cerca de La Meca, donde la tribu de Hudhayl adoraba a Suwa‘.
- Dumat al-Yandal : Oasis en el norte de Arabia, actualmente en Arabia Saudita, donde la tribu de Kalb adoraba a Wadd.
- verso de Ka‘b ibn Malik : Poema en el que el poeta, después de convertirse al Islam, menciona el abandono de los ídolos preislámicos.
- verso de Malik ibn Namat : Poema que contrasta el poder de Allah con la impotencia del ídolo Ya‘uq.
- Banu Milkan : Subtribu de Kinana, que adoraba al ídolo Sa‘d.
- verso sobre Sa‘d : Poema que narra la decepción de un hombre que esperaba bendición del ídolo Sa‘d, pero este dispersó sus camellos.
- segundo verso sobre Sa‘d : Continúa el poema anterior, describiendo a Sa‘d como una simple roca sin poder.
- Hubal : Ídolo principal de los Quraysh, colocado sobre un pozo dentro de la Kaaba.
- Isaf y Na‘ila : Dos ídolos que los Quraysh colocaron cerca de Zamzam. Según la tradición, eran una pareja de Jurhum que cometieron fornicación en la Kaaba y fueron convertidos en piedras.
- fornicación : Relación sexual ilícita, considerado un pecado grave en el Islam.
- verso de Abu Talib : Poema de Abu Talib, tío del Profeta, que menciona a Isaf y Na‘il como lugares de referencia.
- ṭawāġīt : Plural de ṭāġūt: todo lo que se adora aparte de Alá, o todo lo que lleva a la desobediencia a Alá. Aquí se refiere a santuarios o ídolos.
- sadana : Plural de sādin: servidores o cuidadores de un santuario, encargados de su mantenimiento y servicios.
- ḥuŷŷāb : Plural de ḥāŷib: guardianes o porteros que controlan el acceso al santuario.
- ġabġab : Lugar donde se sacrificaban animales y se derramaba sangre, especialmente ante los ídolos.
- urŷūza : Poema en metro raŷaz, caracterizado por su ritmo simple y a menudo usado para narraciones o descripciones.
- qaṣīda : Poema extenso y elaborado, típico de la poesía árabe preislámica, con una estructura y temas convencionales.
- azlām : Flechas sin pluma usadas para la adivinación o para consultar la voluntad de los dioses, práctica común en la Arabia preislámica.
- al-Mustawġir : Sobrenombre de un poeta de la tribu de Tamim, famoso por su longevidad.
- baḥīra : Camella a la que se le hendía la oreja y se dejaba libre como ofrenda a los ídolos, sin montar ni esquilar, y su leche solo para huéspedes.
- sā'iba : Camella o animal dejado en libertad por voto o como ofrenda, sin uso para trabajo ni beneficio.
- waṣīla : Oveja que, tras parir varias hembras consecutivas, se consideraba que había 'conectado' y sus crías se dedicaban a los ídolos o se repartían de forma especial.
- ḥāmī : Semental camello que, tras engendrar cierto número de hembras, era protegido y dejado libre para montar sin ser usado para trabajo.
- Muḥammad : Mahoma, el Profeta del Islam.
- baḥīra, sā'iba, waṣīla, ḥām : Términos preislámicos para designar animales consagrados a las deidades, cuyas normas fueron abolidas por el Islam. Baḥīra: camella cuya oreja era hendida tras parir varias veces; sā'iba: camella dejada en libertad por un voto; waṣīla: oveja que paría gemelos; ḥām: camello semental que había cubierto varias generaciones.
- al-buḥur : Plural de baḥīra, según la variante dialectal.
- tajazza'ū : Se separaron; de ahí el nombre Juza'a.
- Marr : Marr al-Ẓahrān, valle cerca de La Meca.
- karākir : Plural de kirkira, 'pecho de caballo'; aquí metafóricamente 'fuertes'.
- Milkān : Nombre propio; variante de Milkān.
- al-shan'ān : Odio, rencor.
- muqrifa al-najār : De origen impuro; literalmente 'de madera podrida'.
- qarm : Señor, jefe noble.
- al-taqarrush : Acción de comerciar y adquirir bienes.
- al-jashl : Piezas de metal que adornan ajorcas y brazaletes.
- al-taqarrush : Reunión, agrupación.
- hijān : Noble, de raza pura.
- al-ʿaṣb, al-Ḥaḍramī al-mukhaṣṣarā : Telas finas de Yemen y de Hadramaut.
- arāk : Árbol del que se extrae el siwāk (cepillo dental natural).
- al-Adram : Apodo de Taym ibn Ghālib, que significa 'el de labio partido' o 'el de color oscuro'.
- Māwiya : Nombre femenino que significa 'gacela' o 'la que tiene belleza'.
- al-gharā'ib : Forasteros, extraños; aquí se refiere a los que se casan con mujeres de esas tribus.
- al-Yaman : Yemen, región del sur de Arabia.
- mushtāqa : Anhelante, nostálgica; expresa el deseo del alma de reunirse con ellos.
- kharūs al-sarā : Literalmente 'la que viaja de noche'; metáfora de la camella que viaja de noche, aquí personificada.
- iltāṭa : Se unió, se adhirió; indica que Tha'laba lo acogió y lo integró a su tribu.
- sarab : Espejismo; metáfora de seguir algo ilusorio.
- antaji' al-saḥāb : Buscar las nubes; metáfora de buscar lluvia o algo inalcanzable.
- rawāḥa al-Qurashī : La montura del Qurayshí; se refiere a un hombre de Quraysh que ayudó al poeta.
- al-akhāshib : Colinas pedregosas alrededor de La Meca; símbolo de la dureza del terreno.
- dār Ibn Ḥāṭib : Casa de Ibn Ḥāṭib; posible referencia a un lugar conocido en La Meca.
- Khārija : Nombre propio; significa 'el que sale' o 'el extranjero'.
- aḥyā abāhu : Revivió a su padre; expresión que significa que superó a su padre en gloria o hazañas.
- mugharbala : Cernidos, tamizados; metáfora de ser sometidos o controlados.
- athāba : Recompensó; dio una recompensa por el verso.
- al-Basl : Término que designa un tipo de intercalación o práctica de meses sagrados; posiblemente un sistema de calendario propio.
- nasī' : Práctica preislámica de posponer o intercalar meses para ajustar el calendario lunar.
- al-Murrawara : Nombre de un lugar o valle.
- basl : Término que significa 'sagrado' o 'prohibido'.
- Bariq : Tribu de Yemen, llamada así porque siguieron al relámpago (barq).
- al-Kumayt ibn Zayd : Poeta árabe de la tribu de Asad.
- Ju'zuma : Tribu de Yemen, también llamada Ju'zuma al-Azd.
- al-Jadara : Apelativo de los descendientes de 'Amir ibn 'Amr, llamado al-Jadir por construir un muro (jadar) para la Kaaba.
- nazala : Verbo que aquí significa 'desmontar del caballo' para luchar cuerpo a cuerpo.
- al-hurr al-qatami : El halcón que atrapa perdices (al-hajal).
- 'Abd Shams : Nombre propio que significa 'siervo del sol'.
- Sa'd al-'Ashira : Nombre de una tribu o clan.
- Salma : Nombre de mujer.
- 'Abd Manaf : Nombre propio que significa 'siervo de Manaf' (una deidad preislámica).
- al-Zubayr : Nombre propio.
- Hajl : Nombre propio, apodado al-Ghaydaq por su generosidad.
- al-Muqawwim : Nombre propio que significa 'el que endereza'.
- Abu Lahab : Apodo que significa 'padre de la llama', mencionado en el Corán.
- Zuhra : Nombre propio; Zuhra es un antepasado de la tribu Quraysh.
- Barra : Nombre propio femenino que significa 'la piadosa'.
- Hijr : El área semicircular adyacente a la Kaaba, también conocido como Hatim.
- Yibril : El arcángel Gabriel, encargado de transmitir la revelación a los profetas.
- talón : Literalmente 'con su talón'; se refiere a que Gabriel golpeó la tierra con su pie.
- estanque : En árabe 'hisy', un pequeño depósito de agua o estanque.
- Jurhum : Tribu árabe antigua que habitó La Meca y fue guardiana de la Kaaba.
- Qatura’ : Tribu árabe, también conocida como Qatura, emparentada con Jurhum.
- al-Samayda‘ : Nombre propio; líder de la tribu de Qatura’.
- Qu‘ayqi‘an : Nombre de una montaña en La Meca; el nombre deriva del ruido (qa‘qa‘a) de las armas.
- Ajyad : Nombre de un lugar en La Meca; significa 'caballos de raza'.
- bienes de la Ka‘ba : Ofrendas y donaciones hechas a la Kaaba.
- Bakka : Otro nombre de La Meca; significa 'lugar de apiñamiento' o 'el que quiebra'.
- Rukn : La esquina de la Kaaba donde se encuentra la Piedra Negra.
- dijo sobre ello : Se refiere a los versos que compuso expresando su nostalgia.
- velador : Persona que vela o pasa la noche en vigilia.
- suegros : En árabe 'asahir', plural de 'sihr', que significa parentesco por matrimonio.
- Suhayl y ‘Amir : Nombres de dos estrellas o constelaciones; posiblemente una expresión poética para desear larga vida.
- المشاعر : Los lugares de culto o rituales de la peregrinación, como 'Arafa, Muzdalifa, etc.
- حمامه : Palomas, consideradas sagradas en el santuario de La Meca.
- وحوش : Animales salvajes, que en el haram de La Meca no son cazados.
- أحاديثا : Literalmente 'relatos', se refiere a que se convirtieron en tema de conversación o ejemplo para otros.
- قبائل : Tribus. Himyar y Yuhābir son tribus yemeníes.
- السُّنون الغوابر : Los años pasados, que traen calamidades.
- خُنْثى : Hermafrodita; persona que posee órganos sexuales de ambos sexos o ambiguos.
- سُخَيْلة : Nombre propio femenino, diminutivo de سَخْلَة (cordera).
- المَبال : Lugar por donde se orina; aquí se refiere al método de observar la posición al orinar para determinar el sexo.
- ʿUḏra : Tribu árabe, parte de Quḍāʿa.
- Nahd b. Zayd y Ḥawtaka b. Aslam : Dos clanes de la tribu de Quḍāʿa.
- Dār al-Nadwa : Casa de la Asamblea, lugar de reunión de Qurayš para tomar decisiones.
- Ḥiǧāba : Cargo de custodio de la Kaʿba, que incluía abrir y cerrar la puerta.
- Liwaʾ : Estandarte militar, símbolo de autoridad en la guerra.
- Siqāya : Abrevadero para los peregrinos, cargo de proveer agua.
- Rifāda : Provisión de comida para los peregrinos necesitados.
- al-Muṭayyabūn : Los Perfumados, nombre dado a la alianza de los Banū ʿAbd Manāf y sus aliados por el uso de perfume en el pacto.
- una de las mujeres de los Banū ʿAbd Manāf : Se refiere a una mujer de la familia, posiblemente Fāṭima bt. ʿAmr, madre de Hāšim.
- al-Aḥlāf : Los Aliados, nombre dado a la alianza de los Banū ʿAbd al-Dār y sus aliados.
- sūnd : Término que indica unión o mezcla de tribus.
- luzz : Agrupación o cohesión de grupos.
- Ḥilf al-Fuḍūl : Alianza de los Virtuosos, pacto de ayuda a los oprimidos en La Meca.
- ʿAbd Allāh b. Ǧudʿān : Jefe de los Banū Taym, en cuya casa se realizó la alianza.
- ḥilf al-fuḍūl : Pacto de los Virtuosos: alianza preislámica en La Meca para defender a los oprimidos y hacer justicia, en la que participaron varios clanes qurayshíes.
- rifāda : Hospedería: obligación de proveer alimentos a los peregrinos durante la temporada del Hayy.
- siqāya : Abastecimiento de agua: encargarse de proporcionar agua a los peregrinos.
- riḥlatay al-shitā’ wa-l-ṣayf : Los dos viajes comerciales de los Quraysh: uno en invierno y otro en verano, mencionados en la sura 106 del Corán.
- tharīd : Plato de pan desmenuzado en caldo de carne, muy apreciado en la Arabia preislámica.
- hashama : Desmenuzar el pan; de ahí el sobrenombre Hāshim.
- īlāf : Confederación o pacto comercial; también puede referirse a las caravanas de los Quraysh.
- al-Fayḍ : Sobrenombre que significa 'el generoso', 'el que da en abundancia'.
- Banū ‘Adī ibn al-Najjār : Clan de los Jazray, una de las tribus principales de Medina.
- Uḥayḥa ibn al-Julāj : Personaje de la tribu de los Aws en Medina.
- waṣīf : Muchacho joven, casi adolescente.
- al-munthaghib : Bebida espumosa o que produce espuma; posiblemente una bebida fermentada.
- al-azr al-ḥumr wa-l-ardiya al-ṣufr al-qashībāt : Prendas de vestir lujosas: cinturones rojos y capas amarillas rayadas, símbolo de nobleza.
- bayna Ghazzāt : Posiblemente 'entre las de Gaza', refiriéndose a las mujeres o a la región.
- al-Maḥjūb sharqī al-Baniyāt : Lugar no identificado; al-Mahyub podría ser un nombre propio o un topónimo.
- al-Mughīrāt : Plural de al-Mughīra, nombre de ‘Abd Manāf; aquí se refiere a sus descendientes.
- Abu al-Shu‘th : Apodo del difunto, literalmente 'padre de los desgreñados', indicando su cuidado por los pobres y desamparados.
- como las calamidades : Expresión que compara el llanto con las desgracias mismas, enfatizando su intensidad.
- que alivia las grandes aflicciones : Se refiere a su generosidad y capacidad para resolver problemas graves.
- ‘Amr : Nombre del difunto, probablemente ‘Amr ibn al-‘As o similar, figura de nobleza y generosidad.
- sonriente en las veladas : Indica su carácter afable y alegre durante las reuniones nocturnas.
- mejillas verdes : Metáfora de palidez o enfermedad, posiblemente por el llanto o el dolor.
- como brasas ardientes : Símil que describe el color y el ardor de las mejillas, como carbones encendidos.
- nobles : Traducción de 'qurum' (sing. qarm), que designa a los jefes o personas de alta alcurnia.
Volumen primero
Sus hijos son los mejores hijos, y sus almas... las mejores almas en el esfuerzo de las tribus. ¡Cuántos donaron un corcel veloz, fogoso y brioso... y una yegua de rapiña entre corceles! Y espadas de la India purificadas... y lanzas como cuerdas de pozos. Y de los séquitos 1 con que ellos favorecen... al preguntar, por la generosidad de los donativos. Si yo hubiera sido bueno y los calculadores hubieran contado conmigo... no habría podido abarcar sus acciones, aquellas placenteras. Ellos son los orgullosos; cuando un grupo se jacta... en la jactancia, con linajes puros. Adorno de las casas que habitaron... y que se volvieron, por ellos, desiertas y vacías. Digo, mientras el ojo no cesa de llorar... ¡Que Dios no aleje a los dueños de las desgracias! Dijo Ibn Hisham: "al-fayr" es la dádiva. Dijo Abu Jirash al-Hudhali: "Afligió a mis huéspedes Yamil ibn Ma'mar... con una dádiva a la que acuden las viudas". Dijo Ibn Ishaq: "Abu al-Shu'ath" 2 de las aflicciones: Hashim ibn Abd Manaf. Abd al-Muttalib asume la siqaya 3 y la rifada 4: Dijo: Luego, Abd al-Muttalib ibn Hashim asumió la siqaya y la rifada después de su tío al-Muttalib, y las estableció para la gente, y mantuvo para su pueblo lo que sus padres habían mantenido antes que él de sus asuntos, y se ennobleció entre su pueblo con una nobleza que ninguno de sus padres había alcanzado, y su pueblo lo amó y su importancia creció entre ellos. Mención de la excavación de Zamzam 5 y lo que ocurrió de disputa al respecto: Causa de la excavación de Zamzam: Luego, mientras Abd al-Muttalib dormía en el Hijr 6, se le presentó alguien y se le ordenó excavar Zamzam. Dijo Ibn Ishaq: Y lo primero que se le mostró a Abd al-Muttalib de su excavación, según me narró Yazid ibn Abi Habib al-Misri, de Mursid ibn Abd Allah al-Yazani, de Abd Allah ibn Zurayr al-Ghafiqi: que oyó a Ali ibn Abi Talib -que Dios Altísimo esté complacido con él- narrar la historia de Zamzam cuando se le ordenó a Abd al-Muttalib excavarla. Dijo: Dijo Abd al-Muttalib: Estaba yo durmiendo en el Hijr cuando vino a mí un visitante y dijo: "Excava Tayba". Dije: "¿Y qué es Tayba?" Luego se fue de mí. Al día siguiente, volví a mi lecho y dormí en él, y vino a mí y dijo: "Excava Barra". Dijo: Dije: "¿Y qué es Barra?" Luego se fue de mí. Al día siguiente, volví a mi lecho y dormí en él, y vino a mí y dijo: "Excava al-Madnuna". Dijo: Dije: "¿Y qué es al-Madnuna?" Luego se fue de mí. Al día siguiente, volví a mi lecho y dormí en él, y vino a mí y dijo: "Excava Zamzam". Dijo: Dije: "¿Y qué es Zamzam?" Dijo: "No se agota nunca ni es censurada 7, da de beber a la gran peregrinación, y está entre el estiércol y la sangre, junto al nido del cuervo blanco 8, junto al hormiguero 9". Quraysh disputa con Abd al-Muttalib sobre Zamzam: Dijo Ibn Ishaq: Cuando se le aclaró el asunto, se le indicó el lugar y supo que se le había dado la verdad, fue por la mañana con su pico y con su hijo al-Hariz ibn Abd al-Muttalib, que entonces no tenía otro hijo, y excavó en ella. Cuando apareció el brocal 10, Abd al-Muttalib dijo: "¡Dios es grande!". El arbitraje sobre el pozo de Zamzam: Entonces Quraysh supo que había alcanzado su objetivo, y se levantaron hacia él y dijeron: "¡Oh, Abd al-Muttalib! Es el pozo de nuestro padre Ismael, y tenemos derecho en él; asócianos contigo en él". Dijo: "No lo haré; este asunto me ha sido asignado exclusivamente a mí, y se me ha dado a mí entre vosotros". Le dijeron: "Entonces sé justo con nosotros, pues no te dejaremos hasta que litiguemos contigo por él". Dijo: "Poned un árbitro entre vosotros y yo, y acudiré a él". Dijeron: "La adivina de Banu Sa'd Hudhaym". Dijo: "Sí". Dijo: Y ella estaba en las tierras altas de Siria. Entonces montó Abd al-Muttalib con un grupo de los Banu Abihi de los Banu Abd Manaf, y montó de cada tribu de Quraysh un grupo. Dijo: Y la tierra entonces era un desierto. Dijo: Salieron hasta que, estando en parte de ese desierto entre el Hiyaz y Siria, se acabó el agua de Abd al-Muttalib y sus compañeros, y tuvieron sed hasta que estuvieron seguros de la perdición. Pidieron agua a los que estaban con ellos de las tribus de Quraysh, pero se negaron, diciendo: "Estamos en un desierto y tememos por nosotros mismos lo mismo que os ha ocurrido". Cuando Abd al-Muttalib vio lo que hacía la gente y el temor por sí mismo y sus compañeros, dijo: "¿Qué opináis?" Dijeron: "Nuestra opinión sigue a la tuya; ordénanos lo que quieras". Dijo: "Opino que cada uno de vosotros cave su propia tumba, con la fuerza que aún tenéis; cuando un hombre muera, sus compañeros lo pondrán en su tumba y lo cubrirán, hasta que quede uno solo; la pérdida de un solo hombre es más leve que la pérdida de toda la caravana". Dijeron: "¡Qué bien has ordenado!" Entonces cada uno de ellos se levantó y cavó su tumba, y luego se sentaron esperando la muerte por sed. Luego, Abd al-Muttalib dijo a sus compañeros: "Por Dios, abandonarnos así a la muerte, sin movernos por la tierra ni buscar para nosotros mismos, es debilidad; quizá Dios nos provea de agua en alguna región. ¡Partid!" Partieron, y cuando estaban listos, y los de las tribus de Quraysh que estaban con ellos miraban lo que harían, Abd al-Muttalib se adelantó a su montura y la montó. Cuando ella se puso en marcha, brotó de debajo de su pezuña un manantial de agua dulce. Abd al-Muttalib dijo: "¡Dios es grande!" y sus compañeros también. Luego descendió, bebió, y sus compañeros bebieron, y llenaron sus odres. Luego llamó a las tribus de Quraysh y dijo: "¡Venid al agua! Dios nos ha dado de beber; bebed y llenad". Entonces dijeron: "Por Dios, has vencido, Abd al-Muttalib; por Dios, nunca litigaremos contigo por Zamzam. Aquel que te dio de beber esta agua en este desierto es Quien te dio de beber Zamzam. Vuelve a tu siqaya 3 con acierto". Así que regresó, y ellos regresaron con él, sin llegar a la adivina, y le dejaron el pozo. Dijo Ibn Ishaq: Esto es lo que me ha llegado del relato de Ali ibn Abi Talib -que Dios esté complacido con él- sobre Zamzam. Y he oído a alguien narrar de Abd al-Muttalib que se le dijo, cuando se le ordenó excavar Zamzam: "Luego invoca el agua abundante, no turbia... que da de beber a los peregrinos de Dios en todo lugar sagrado 11 No se teme de ella nada mientras dure". Entonces Abd al-Muttalib salió, cuando se le dijo eso, a Quraysh y dijo: "Sabed que se me ha ordenado excavar para vosotros Zamzam". Dijeron: "¿Se te ha indicado dónde está?" Dijo: "No". Dijeron: "Vuelve a tu lecho donde viste lo que viste; si es verdad de Dios, se te aclarará; y si es del demonio, no volverá a ti". Abd al-Muttalib volvió a su lecho y durmió en él, y se le presentó alguien y le dijo: "Excava Zamzam; si la excavas, no te arrepentirás; es herencia de tu padre el más grande; no se agota nunca ni es censurada; da de beber a la gran peregrinación; como avestruces que huyen, no repartida; hace voto en ella un votante por un benefactor; será herencia y pacto firme; no es como algo de lo que ya sabes; y está entre el estiércol y la sangre". Dijo Ibn Hisham: Este discurso, y el anterior, del relato de Ali sobre la excavación de Zamzam, desde su dicho "no se agota nunca ni es censurada" hasta "junto al hormiguero", es para nosotros prosa rimada y no poesía. Dijo Ibn Ishaq: Y afirmaron que cuando se le dijo eso, dijo: "¿Y dónde está?" Se le dijo: "Junto al hormiguero, donde el cuervo picotea mañana". Y Dios sabe cuál de eso fue.
**Excavación de Zamzam por ‘Abd al-Muttalib:** Al día siguiente, ‘Abd al-Muttalib se dirigió [al lugar] con su hijo Al-Hárith —pues en aquel tiempo no tenía otro hijo— y encontró el hormiguero y el cuervo picoteando junto a él, entre los dos ídolos: Isáf y Ná’ila, junto a los cuales solía Quraysh sacrificar sus víctimas. Tomó el pico (al-mi‘wal) y se dispuso a cavar donde se le había ordenado. Entonces Quraysh se levantó contra él al ver su determinación, y dijeron: «¡Por Dios, no te dejaremos cavar entre estos dos ídolos nuestros, junto a los cuales sacrificamos!». ‘Abd al-Muttalib dijo a su hijo Al-Hárith: «¡Protégeme (dud ‘anní) mientras cavo! ¡Por Dios, he de cumplir aquello que se me ha ordenado!». Cuando [los de Quraysh] supieron que no cejaría, le dejaron libre para cavar y se apartaron de él. No hubo cavado sino un poco hasta que se le mostró la estructura de piedra (at-tayy), entonces pronunció el takbīr (¡Allāhu akbar!) y supo que se le había dicho la verdad. Cuando la excavación avanzó con él, encontró en ella dos gacelas (gazālān) de oro —que eran las dos gacelas que Jurhum había enterrado allí al salir de La Meca— y encontró en ella espadas qal‘iyya [de fabricación qal‘í, de la tierra de Qal‘a] y cotas de malla (adrā‘). Entonces Quraysh le dijo: «¡Oh, ‘Abd al-Muttalib! Nosotros tenemos contigo coparticipación (shirk) y derecho en esto». Él dijo: «No. Pero venid a un asunto equitativo (amrin nasafin) entre yo y vosotros: echemos suertes (nadribu ‘alayhā bi-l-qidāḥ)». Dijeron: «¿Y cómo harás?». Dijo: «Pondré dos flechas (qidḥayn) para la Ka‘ba, dos para mí y dos para vosotros. Aquel a quien le salgan sus dos flechas sobre algo, será suyo; y aquel cuyas dos flechas queden excluidas (tajallafa), no tendrá nada». Dijeron: «¡Has sido equitativo!». Entonces puso dos flechas amarillas (asfarayn) para la Ka‘ba, dos flechas negras (aswadayn) para ‘Abd al-Muttalib, y dos flechas blancas (abyaḍayn) para Quraysh. Luego entregaron las flechas al dueño de las flechas (ṣāḥib al-qidāḥ), quien echaba suertes con ellas junto a Hubal. Hubal era un ídolo en el interior de la Ka‘ba, el más grande de sus ídolos. Es a quien se refería Abū Sufyān ibn Ḥarb el día de Uḥud cuando dijo: «¡Exalta a Hubal! (a‘li Hubal)», es decir, «¡manifiesta tu religión!». Entonces se levantó ‘Abd al-Muttalib invocando a Dios —Poderoso y Majestuoso—, y el dueño de las flechas las lanzó. Salieron las dos amarillas sobre las dos gacelas para la Ka‘ba, salieron las dos negras sobre las espadas y las cotas de malla para ‘Abd al-Muttalib, y las dos flechas de Quraysh quedaron excluidas (tajallafa). Entonces ‘Abd al-Muttalib hizo de las espadas una puerta (bāban) para la Ka‘ba, y colocó en la puerta las dos gacelas de oro. Y fue —según afirman— el primer oro con que se adornó la Ka‘ba. Luego ‘Abd al-Muttalib estableció el abastecimiento de agua (siqāyat) de Zamzam para los peregrinos. **Mención de los pozos de las tribus de Quraysh:** Dijo Ibn Hishām: Antes de la excavación de Zamzam, Quraysh ya había excavado pozos en La Meca, según nos narró Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī, de Muḥammad ibn Isḥāq, quien dijo: *‘Abd Shams excava aṭ-Ṭawī*: ‘Abd Shams ibn ‘Abd Manāf excavó aṭ-Ṭawī, que es el pozo que está en la parte alta de La Meca, junto a al-Bayḍā’, en la casa de Muḥammad ibn Yūsuf. *Hāshim excava Badhdhar*: Hāshim ibn ‘Abd Manāf excavó Badhdhar, que es el pozo que está junto a al-Mustandhar, en la ladera (khaṭm) de al-Khandama, a la entrada del desfiladero (shi‘b) de Abū Ṭālib. Y afirman que dijo cuando lo excavó: «Haré de él un medio de subsistencia (balāghan) para la gente». Dijo Ibn Hishām: Y dijo el poeta: «¡Que Dios riegue unas aguas cuyos lugares conozco: Jurāb, Malkūm, Badhdhar y al-Ghamr!». *Sajla y la discrepancia sobre quién la excavó*: Dijo Ibn Isḥāq: Y excavó Sajla, que es el pozo de al-Muṭ‘im ibn ‘Adī ibn Nawfal ibn ‘Abd Manāf, del cual dan de beber hoy en día. Los Banū Nawfal afirman que al-Muṭ‘im lo compró a Asad ibn Hāshim; los Banū Hāshim afirman que se lo regaló cuando Zamzam surgió, y que prescindieron de aquellos pozos. *Umayya ibn ‘Abd Shams excava al-Ḥafr*: Umayya ibn ‘Abd Shams excavó al-Ḥafr para sí mismo. *Los Banū Asad excavan Suqayya*: Los Banū Asad ibn ‘Abd al-‘Uzzā excavaron Suqayya, que es el pozo de los Banū Asad. *Los Banū ‘Abd al-Dār excavan Umm Aḥrād*: Los Banū ‘Abd al-Dār excavaron Umm Aḥrād. *Los Banū Jumaḥ excavan as-Sunbula*: Los Banū Jumaḥ excavaron as-Sunbula, que es el pozo de Khalaf ibn Wahb. *Los Banū Sahm excavan al-Ghamr*: Los Banū Sahm excavaron al-Ghamr, que es el pozo de los Banū Sahm. *Los dueños de Rumm, Khumm y al-Ḥafr*: Había pozos excavados (ābār ḥafā’ir) fuera de La Meca, antiguos, desde la época de Murra ibn Ka‘b, Kilāb ibn Murra y los primeros nobles (kubarā’) de Quraysh, de los cuales bebían. Estos son: Rumm —pozo de Murra ibn Ka‘b ibn Lu’ayy—, Khumm —pozo de los Banū Kilāb ibn Murra— y al-Ḥafr. Dijo Ḥudhayfa ibn Ghānim, hermano de los Banū ‘Adī ibn Ka‘b ibn Lu’ayy —dijo Ibn Hishām: y es el padre de Abū Jahm ibn Ḥudhayfa—: «Y antiguamente vivimos opulentos antes de eso por un tiempo, y no solíamos sacar agua sino de Khumm o de al-Ḥafr». Dijo Ibn Hishām: Este verso pertenece a una casida suya, que mencionaré, si Dios quiere, en su lugar. **La excelencia de Zamzam sobre las demás aguas:** Dijo Ibn Isḥāq: Zamzam prevaleció sobre las aguas que antes de ella servían para dar de beber a los peregrinos, y la gente se volcó hacia ella por su ubicación en la Mezquita Sagrada (al-Masjid al-Ḥarām), por su excelencia sobre las demás aguas, y porque es el pozo de Isma‘il, hijo de Ibrahim —la paz sea sobre ambos—. **Los Banū ‘Abd Manāf se enorgullecen de Zamzam:** Los Banū ‘Abd Manāf se enorgullecieron de ella frente a todo Quraysh y frente al resto de los árabes. Dijo Musāfir ibn Abī ‘Amr ibn Umayya ibn ‘Abd Manāf, mientras se jactaba ante Quraysh por lo que se les había encomendado del abastecimiento de agua (as-siqāya) y la contribución (ar-rifāda), y por lo que establecieron para la gente de ello, y por Zamzam cuando surgió para ellos —y es que los Banū ‘Abd Manāf eran una sola casa (ahl bayt wāḥid), el honor de unos para otros era honor, y el mérito de unos para otros era mérito—: «Heredamos la gloria de nuestros padres, y así creció con nosotros en altura. ¿Acaso no dimos de beber a los peregrinos y sacrificamos las ofrendas generosas (ad-dalāfa ar-rifda)? Y encontramos, ante los vaivenes de las muertes, dificultades soportadas con ayuda. Si perecemos, no fuimos poseídos; ¿y quién es inmortal para siempre? Y Zamzam está en nuestro linaje (arūmatinā), y reventaremos el ojo de quien envidie». Dijo Ibn Hishām: Estos versos pertenecen a una casida suya. Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Ḥudhayfa ibn Ghānim, hermano de los Banū ‘Adī ibn Ka‘b ibn Lu’ayy: «Y el que da de beber a los peregrinos, y luego para el pan, Hāshim, y ‘Abd Manāf, ese señor (as-sayyid) al-Fihrī. Hizo surgir (ṭawā) Zamzam junto a la Estación (al-Maqām), y así su abastecimiento se convirtió en un motivo de orgullo sobre todo aquel que se jacta». Dijo Ibn Hishām: Se refiere a ‘Abd al-Muttalib ibn Hāshim. Estos dos versos pertenecen a una casida de Ḥudhayfa ibn Ghānim, que mencionaré en su lugar —si Dios Altísimo quiere—. **Mención del voto de ‘Abd al-Muttalib de sacrificar a su hijo:** Dijo Ibn Isḥāq: ‘Abd al-Muttalib ibn Hāshim —según afirman, y Dios es más Sabio— había hecho un voto cuando encontró de Quraysh lo que encontró durante la excavación de Zamzam: que si le nacían diez hijos y luego crecían con él hasta protegerlo, sacrificaría a uno de ellos para Dios junto a la Ka‘ba. Cuando sus hijos llegaron a ser diez y supo que lo protegerían, los reunió, les informó de su voto y los llamó a cumplirlo para con Dios. Le obedecieron y dijeron: «¿Cómo haremos?». Dijo: «Que cada uno de vosotros tome una flecha (qidḥan), escriba en ella su nombre, y luego venid a mí». Así lo hicieron, luego fueron a él. Entró con ellos donde [el ídolo] Hubal, en el interior de la Ka‘ba. Hubal estaba sobre un pozo en el interior de la Ka‘ba, y aquel pozo era en el que se reunía lo que se ofrendaba a la Ka‘ba. *Las siete flechas de Hubal*: Junto a Hubal había siete flechas (qidāḥ sab‘a), cada una de las cuales tenía una inscripción. Una flecha tenía «la indemnización (al-‘aql)»: cuando disputaban sobre quién debía pagarla, echaban suertes con las siete flechas, y si salía la de «al-‘aql», quien la obtenía debía pagarla. Otra flecha tenía «sí (na‘am)» para un asunto que deseaban: echaban suertes con las flechas, y si salía la flecha de «sí», actuaban según ello. Otra flecha tenía «no (lā)»: cuando querían un asunto, echaban suertes con las flechas, y si salía esa flecha, no hacían aquel asunto. Otra flecha tenía «de vosotros (minkum)», otra «adjunto (mulṣaq)», otra «de otros (min ghayrikum)», y otra «las aguas (al-miyāh)»: cuando querían excavar en busca de agua, echaban suertes con las flechas, y allí estaba esa flecha; y dondequiera que saliera, actuaban según ello.
Y cuando querían circuncidar a un niño, o casar a alguien, o enterrar a un muerto, o dudaban del linaje de alguno de ellos, lo llevaban ante Hubal 12 con cien dírhams y un camello, y se los daban al dueño de las flechas 13 que las lanzaba. Luego acercaban a la persona a la que querían aplicar lo que deseaban, y decían: '¡Oh, dios nuestro! Este es fulano, hijo de fulano; hemos querido para él tal cosa; saca la verdad sobre él.' Luego decían al dueño de las flechas: '¡Lanza!' Si salía 'de vosotros', era de ellos y se integraba; si salía 'de fuera de vosotros', era aliado; si salía 'adherido', permanecía en su condición entre ellos, sin linaje ni alianza; y si salía algo de lo que solían hacer, como 'sí', lo hacían; y si salía 'no', lo posponían un año, hasta que volvían a traerlo otra vez. En sus asuntos se remitían a lo que las flechas determinaban. 'Abd al-Muttalib 14 recurre a las flechas: 'Abd al-Muttalib dijo al dueño de las flechas: 'Lanza por estos mis hijos con estas sus flechas', y le informó de su voto 15 que había hecho. Cada uno de ellos le dio su flecha en la que estaba su nombre. 'Abd Allah ibn 'Abd al-Muttalib era el menor de los hijos de su padre; él, al-Zubayr y Abu Talib eran hijos de Fatima bint 'Amr ibn 'A'idh ibn 'Imran ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr. Ibn Hisham dice: 'A'idh ibn 'Imran ibn Makhzum. Salida de las flechas sobre 'Abd Allah: Ibn Ishaq dice: 'Abd Allah era, según dicen, el hijo más querido de 'Abd al-Muttalib, y 'Abd al-Muttalib consideraba que si la flecha lo erraba, era un fracaso. Él es el padre del Mensajero de Allah (la paz sea con él). Cuando el dueño de las flechas tomó las flechas para lanzarlas, 'Abd al-Muttalib se puso junto a Hubal invocando a Allah. Luego el dueño de las flechas lanzó, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. 'Abd al-Muttalib intenta degollar a su hijo y los Quraysh 16 se lo impiden: Entonces 'Abd al-Muttalib lo tomó de la mano, cogió el cuchillo y se dirigió con él hacia Isaf y Na'ila 17 para degollarlo. Los Quraysh se levantaron de sus asambleas y le dijeron: '¿Qué quieres hacer, oh 'Abd al-Muttalib?' Dijo: 'Voy a degollarlo.' Los Quraysh y sus hijos le dijeron: '¡Por Allah, no lo degollarás jamás hasta que te excuses por ello! Si haces esto, no cesará el hombre de traer a su hijo para degollarlo; ¿qué será de la gente entonces?' Al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Amr ibn Makhzum ibn Yaqaza, que era primo hermano de 'Abd Allah, le dijo: '¡Por Allah, no lo degollarás jamás hasta que te excuses! Si su rescate es con nuestros bienes, lo rescataremos.' Los Quraysh y sus hijos le dijeron: 'No lo hagas; llévalo al Hiyaz 18, pues allí hay una adivina 19 que tiene un familiar 20; pregúntale, y luego tú decides: si te ordena degollarlo, lo degüellas; si te ordena algo que sea un alivio para ti y para él, lo aceptas.' Lo que aconsejó la adivina del Hiyaz: Partieron hasta llegar a Medina, y la encontraron, según dicen, en Jaybar 21. Montaron hasta llegar a ella, le preguntaron, y 'Abd al-Muttalib le contó su historia y la de su hijo, lo que quería hacer con él y su voto. Ella les dijo: 'Volveos hoy, hasta que venga mi familiar y le pregunte.' Se volvieron de su presencia. Cuando se alejaron, 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah. Luego fueron a ella por la mañana, y ella les dijo: 'Me ha llegado la noticia. ¿Cuánto es la diya 22 entre vosotros?' Dijeron: 'Diez camellos.' Así era. Dijo: 'Volveos a vuestra tierra; luego acercad a vuestro compañero y acercad diez camellos; luego lanzad las flechas sobre ellos y sobre él. Si la flecha sale sobre vuestro compañero, añadid más camellos hasta que vuestro Señor se complazca; y si sale sobre los camellos, degolladlos por él, pues vuestro Señor se ha complacido y vuestro compañero se ha salvado.' Ejecución del consejo de la adivina y salvación de 'Abd Allah: Salieron hasta llegar a La Meca. Cuando decidieron hacer eso, 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah. Luego acercaron a 'Abd Allah y diez camellos, mientras 'Abd al-Muttalib estaba de pie junto a Hubal invocando a Allah, Poderoso y Majestuoso. Luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a veinte. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah, Poderoso y Majestuoso; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a treinta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a cuarenta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a cincuenta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah, Poderoso y Majestuoso; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a sesenta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a setenta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a ochenta. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah, Poderoso y Majestuoso; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a noventa. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre 'Abd Allah. Añadieron diez camellos, hasta que los camellos llegaron a cien. 'Abd al-Muttalib se puso a invocar a Allah; luego lanzaron, y la flecha salió sobre los camellos. Los Quraysh y los presentes dijeron: 'Tu Señor se ha complacido, oh 'Abd al-Muttalib.' Cuentan que 'Abd al-Muttalib dijo: 'No, por Allah, hasta que lance sobre ellos tres veces.' Lanzaron sobre 'Abd Allah y sobre los camellos, mientras 'Abd al-Muttalib invocaba a Allah, y la flecha salió sobre los camellos. Luego repitieron por segunda vez, con 'Abd al-Muttalib de pie invocando a Allah, lanzaron, y la flecha salió sobre los camellos. Luego repitieron por tercera vez, con 'Abd al-Muttalib de pie invocando a Allah, lanzaron, y la flecha salió sobre los camellos. Entonces fueron degollados, y se dejaron sin que nadie los apartara ni impidiera. Ibn Hisham dice: Se dice: 'sin que ningún ser humano ni bestia los apartara.' Ibn Hisham dice: Entre las partes de esta narración hay un rajaz 23 que no consideramos auténtico de ningún experto en poesía. Mención de la mujer que se ofreció para casarse con 'Abd Allah ibn 'Abd al-Muttalib: 'Abd Allah la rechaza: Ibn Ishaq dice: Luego 'Abd al-Muttalib se fue, tomando de la mano a 'Abd Allah, y pasó, según cuentan, junto a una mujer de los Banu Asad 24 ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr, que era hermana de Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn 'Abd al-'Uzza, y estaba junto a la Kaaba 25. Ella le dijo, cuando vio su rostro: '¿Adónde vas, oh 'Abd Allah?' Dijo: 'Con mi padre.' Ella dijo: 'Para ti tanto como los camellos que fueron degollados por ti; cópula conmigo ahora.' Dijo: 'Estoy con mi padre; no puedo oponerme a él ni separarme de él.' 'Abd Allah se casa con Amina bint Wahb: Entonces 'Abd al-Muttalib lo llevó hasta Wahb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr, que en ese día era el señor de los Banu Zuhra en linaje y nobleza, y le casó con su hija Amina bint Wahb, que en ese día era la mejor mujer de Quraysh en linaje y posición. Madres de Amina: Ella es hija de Barra bint 'Abd al-'Uzza ibn 'Uthman ibn 'Abd al-Dar ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr. Barra es hija de Umm Habib bint Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr. Umm Habib es hija de Barra bint 'Awf ibn 'Ubayd ibn 'Uwayj ibn 'Adiyy ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr.
La razón por la que la mujer que se opuso a Abd Allah perdió interés en él: afirmaron que él entró donde ella cuando la desposó en su lugar, y se unió a ella, y ella concibió al Mensajero de Allah 26 -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Luego salió de donde ella y fue a la mujer que le había ofrecido lo que le ofreció, y le dijo: "¿Por qué no me ofreces hoy lo que me ofreciste ayer?" Ella le respondió: "La luz que estaba contigo ayer te ha dejado, así que hoy no tengo necesidad de ti". Y ella solía oír de su hermano Waraqa ibn Nawfal -que se había cristianizado y seguido las Escrituras- que en esta comunidad habría un profeta. La historia del embarazo de Ámina con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Dijo Ibn Ishaq: Me contó mi padre, Ishaq ibn Yasar, que se narró que Abd Allah entró donde una mujer que tenía junto con Ámina bint Wahb, y había trabajado en barro, teniendo aún rastros de barro. La llamó a sí, pero ella se demoró al ver el rastro de barro en él. Entonces salió de donde ella, se purificó y lavó el barro que tenía, luego salió dirigiéndose a Ámina. Pasó junto a ella [la primera mujer], y ella lo invitó a sí, pero él se negó y se dirigió a Ámina, entró donde ella y la poseyó, y ella concibió a Muhammad 27 -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Luego pasó junto a aquella mujer y le dijo: "¿Quieres?" Ella respondió: "No. Pasaste junto a mí y entre tus ojos había una mancha blanca brillante 28, te invité pero te negaste, y entraste donde Ámina y ella se la llevó". Dijo Ibn Ishaq: Afirmaron que aquella mujer solía contar: "Pasó junto a mí y entre sus ojos había una mancha blanca como la del caballo". Dijo: "Lo invité esperando que esa [luz] estuviera conmigo, pero se negó y entró donde Ámina, la poseyó, y ella concibió al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-". Así que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- era el de linaje más noble de su pueblo y el de mayor honor por parte de su padre y su madre -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Mención de lo que se dijo a Ámina cuando concibió al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- La visión de Ámina: Y afirman -según lo que la gente cuenta, y Allah sabe más- que Ámina bint Wahb, madre del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, solía contar: "Cuando concebí al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, se me dijo: 'Has concebido al Señor de esta comunidad 29; cuando caiga al suelo, di: Lo protejo en el Único, del mal de todo envidioso. Luego nómbralo Muhammad 30'." Y vio cuando lo concibió que salió de ella una luz con la que vio los palacios de Busra 31 en la tierra de Sham 32. Muerte de Abd Allah: Luego no tardó Abd Allah ibn Abd al-Muttalib, padre del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, en morir, mientras la madre del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- estaba embarazada de él. Nacimiento del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Ibn Ishaq determina el nacimiento: Dijo: Nos contó Abu Muhammad Abd al-Malik ibn Hisham, dijo: Nos contó Ziyad ibn Abd Allah al-Bakka'i, de Muhammad ibn Ishaq, quien dijo: El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- nació el lunes, doce noches pasadas del mes de Rabi' al-Awwal, el año del Elefante 33. Dijo Ibn Ishaq: Me contó al-Muttalib ibn Abd Allah ibn Qays ibn Majrama, de su padre, de su abuelo Qays ibn Majrama, quien dijo: "Yo y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- nacimos el año del Elefante, así que somos coetáneos". Dijo Ibn Ishaq: Me contó Salih ibn Ibrahim ibn Abd al-Rahman ibn Awf, de Yahya ibn Abd Allah ibn Abd al-Rahman ibn Sa'd ibn Zurara al-Ansari, quien dijo: Me contó quien quise de los hombres de mi pueblo, de Hassan ibn Thabit, quien dijo: "Por Allah, yo era un muchacho de siete u ocho años, que comprendía todo lo que oía, cuando oí a un judío gritar a voz en cuello desde una atalaya 34 en Yatrib 35: '¡Oh, comunidad de judíos!'. Hasta que se reunieron junto a él, le dijeron: '¡Ay de ti! ¿Qué te pasa?' Dijo: 'Esta noche ha salido la estrella de Ahmad 36 con la que nació'." Dijo Ibn Ishaq: Pregunté a Sa'id ibn Abd al-Rahman ibn Hassan ibn Thabit: "¿Cuántos años tenía Hassan ibn Thabit cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llegó a Medina?" Respondió: "Sesenta años, y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llegó a ella con cincuenta y tres años. Así que Hassan oyó lo que oyó cuando tenía siete años". Anuncio de su abuelo sobre su nacimiento y lo que hizo con él: Dijo Ibn Ishaq: Cuando su madre lo dio a luz -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, envió a su abuelo Abd al-Muttalib: "Te ha nacido un varón, ven a verlo". Fue, lo miró, y ella le contó lo que había visto cuando lo concibió, lo que se le dijo al respecto y lo que se le ordenó que lo nombrara. Afirman que Abd al-Muttalib lo tomó, entró con él en la Kaaba 37, se puso de pie invocando a Allah y agradeciéndole por lo que le había dado. Luego salió con él hacia su madre y se lo entregó, y se buscaron nodrizas para el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Dijo Ibn Hisham: "Las nodrizas". Y en el Libro de Allah, Bendito y Exaltado sea, en la historia de Moisés 38 -la paz sea con él-: {Y le prohibimos las nodrizas} 39 [Al-Qasas: 12]. Su nodriza Halima: Dijo Ibn Ishaq: Se buscó para él una nodriza de entre los Banu Sa'd ibn Bakr, llamada Halima bint Abi Dhu'ayb. Linaje de la nodriza: Y Abu Dhu'ayb: Abd Allah ibn al-Harith ibn Shijna ibn Jabir ibn Rizam ibn Nasira ibn Fusayya ibn Nasr ibn Sa'd ibn Bakr ibn Hawazin ibn Mansur ibn Ikrima ibn Jazafa ibn Qays ibn Aylan. Esposo de Halima y su linaje: El nombre del padre del que lo amamantó -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- es al-Harith ibn Abd al-Uzza ibn Rifa'a ibn Milan ibn Nasira ibn Fusayya ibn Nasr ibn Sa'd ibn Bakr ibn Hawazin. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Hilal ibn Nasira. Hijos de Halima: Dijo Ibn Ishaq: Y sus hermanos de leche: Abd Allah ibn al-Harith, Unaysa bint al-Harith, y Judama bint al-Harith, que es al-Shayma' 40, nombre que prevaleció sobre el suyo, y no se la conoce en su pueblo sino por él. Ellos son hijos de Halima bint Abi Dhu'ayb, Abd Allah ibn al-Harith, madre del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Y mencionan que al-Shayma' lo cuidaba junto con su madre cuando él estaba con ellos. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Yahm ibn Abi Yahm, cliente de al-Harith ibn Hatib al-Jumahi, de Abd Allah ibn Ya'far ibn Abi Talib, o de quien se lo contó de él, dijo: Relato de Halima: Halima bint Abi Dhu'ayb al-Sa'diyya, madre de leche del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, solía contar: "Salí de mi tierra con mi esposo y un hijo pequeño al que amamantaba, junto con mujeres de los Banu Sa'd ibn Bakr, buscando niños para amamantar. Dijo: Y eso fue en un año de sequía 41 que no nos dejó nada. Dijo: Salí montada en una burra mía de color grisáceo, llevando con nosotros una camella vieja 42 que, por Allah, no daba ni una gota de leche. No dormíamos toda la noche por el llanto de nuestro hijo que estaba con nosotros, debido al hambre, pues no tenía en mis pechos suficiente para alimentarlo, ni en nuestra camella nada que lo sustentara. Pero esperábamos la lluvia y el alivio. Salí en aquella burra mía, y la hice avanzar 43 con la caravana hasta que eso les resultó pesado por su debilidad y flacura, hasta que llegamos a La Meca buscando niños para amamantar. No quedó mujer de nosotras a la que no se le ofreciera el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, pero todas lo rechazaban cuando se les decía que era huérfano. Y eso era porque esperábamos obtener beneficios del padre del niño. Decíamos: '¿Huérfano? ¿Qué podrían hacer su madre y su abuelo?' Así que lo rechazábamos por eso. No quedó mujer que hubiera venido conmigo que no tomara un niño, excepto yo. Cuando decidimos partir, le dije a mi compañero: 'Por Allah, me disgusta volver junto a mis compañeras sin haber tomado un niño. Por Allah, iré a ese huérfano y lo tomaré'. Él dijo: 'No te hace daño hacerlo; quizá Allah ponga bendición en él para nosotros'. Dijo: Fui a él y lo tomé, y nada me impulsó a tomarlo sino que no encontré a otro'."
El bien que alcanzó Halima: Dijo: Cuando lo tomé, regresé con él a mi campamento. Cuando lo puse en mi regazo, mis pechos fluyeron con la leche que Dios quiso 44, y bebió hasta saciarse, y bebió con él su hermano hasta saciarse. Luego durmieron, y antes no podíamos dormir con él. Mi esposo se levantó y fue a nuestra camella 45, y he aquí que estaba repleta de leche. Ordeñó de ella y bebió, y yo bebí con él hasta que quedamos saciados y satisfechos. Pasamos la mejor noche. Dijo: Mi compañero dijo al amanecer: "Aprende, por Dios, Halima, que has tomado una criatura bendita". Dije: "Por Dios, eso espero". Dijo: Luego salimos, monté en mi asna y lo llevé conmigo sobre ella. Por Dios, adelantó a la caravana de modo que ninguna de sus asnas podía alcanzarla, hasta que mis compañeras me decían: "¡Oh, hija de Abu Dhu'ayb! ¡Ay de ti! Espéranos, ¿no es esta tu asna con la que saliste?" Yo les decía: "Sí, por Dios, es ella". Y decían: "Por Dios, tiene algo especial". Dijo: Luego llegamos a nuestras casas en la tierra de Banu Sa'd. No conozco tierra más árida que aquella. Pero cuando llegamos con él, mis ovejas volvían por la tarde saciadas y llenas de leche. Ordeñábamos y bebíamos, mientras que nadie ordeñaba una gota de leche ni la encontraba en las ubres. Hasta que los vecinos de nuestra tribu decían a sus pastores: "¡Ay de vosotros! Llevad a pastar donde paste el pastor de la hija de Abu Dhu'ayb". Así, sus rebaños volvían hambrientos sin una gota de leche, mientras que mis ovejas volvían saciadas y llenas de leche. No cesamos de experimentar de Dios el aumento y el bien hasta que pasaron sus dos años y lo desteté. Crecía como no crecían los niños, y antes de cumplir dos años ya era un muchacho robusto. Regreso de Halima con él a La Meca por primera vez: Dijo: Lo llevamos a su madre, y éramos lo más deseoso de que se quedara con nosotros por la bendición que veíamos. Hablamos con su madre y le dije: "Si dejaras a mi niño conmigo hasta que se fortalezca, pues temo para él la epidemia de La Meca". Dijo: No cesamos de insistirle hasta que lo devolvió con nosotros. El relato de los dos ángeles que le abrieron el pecho: Dijo: Regresamos con él. Por Dios, un mes después de nuestra llegada, estando con su hermano detrás de nuestras casas cuidando unos corderos, he aquí que su hermano vino corriendo y me dijo a mí y a su padre: "¡A mi hermano el qurayshí lo han cogido dos hombres vestidos de blanco, lo han tumbado y le han abierto el vientre, y lo están frotando!" 46 Dijo: Salimos yo y su padre hacia él, y lo encontramos de pie, pálido. Dijo: Lo abracé y su padre lo abrazó, y le dijimos: "¿Qué te pasa, hijito?" Dijo: "Vinieron a mí dos hombres vestidos de blanco, me tumbaron y me abrieron el vientre, y buscaron algo que no sé qué es". Dijo: Regresamos a nuestra tienda. Halima devuelve a Muhammad (la paz sea con él) a su madre: Dijo: Su padre me dijo: "¡Halima! Temo que este niño haya sido afectado. Llévalo a su familia antes de que se manifieste en él". Dijo: Lo cargamos y lo llevamos a su madre. Ella dijo: "¿Qué te ha hecho volver con él, nodriza, cuando estabas tan deseosa de que se quedara contigo?" Dijo: Dije: "Mi hijo ha cumplido y he cumplido con mi deber, y temí los accidentes para él, así que te lo entrego como deseas". Dijo: "No es eso. Dime la verdad". Dijo: No me dejó hasta que se lo conté. Dijo: "¿Temiste por él al demonio?" Dije: "Sí". Dijo: "No. Por Dios, el demonio no tiene camino hacia él. Mi hijo tiene un asunto importante. ¿No te cuento su historia?" Dije: "Sí". Dijo: "Cuando estaba embarazada de él, vi que salía de mí una luz que iluminó los palacios de Busra en la tierra de Sham 47. Luego quedé embarazada de él, y por Dios, nunca vi un embarazo más leve ni más fácil. Cuando lo di a luz, cayó apoyando sus manos en el suelo y levantando su cabeza hacia el cielo. Déjalo y vete bendecida". El Mensajero es preguntado sobre sí mismo y su respuesta: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Thawr ibn Yazid, de parte de algunos sabios, y creo que es de Jalid ibn Ma'dan al-Kala'i: Que un grupo de compañeros del Mensajero de Dios (la paz sea con él) le dijeron: "¡Oh, Mensajero de Dios! Infórmanos sobre ti mismo". Dijo: "Sí. Yo soy la súplica de mi padre Abraham, la buena nueva de mi hermano Jesús. Mi madre, cuando estaba embarazada de mí, vio que salía de ella una luz que iluminó para ella los palacios de Sham 48. Fui amamantado entre los Banu Sa'd ibn Bakr. Estando yo con un hermano mío detrás de nuestras casas cuidando unos corderos, vinieron a mí dos hombres vestidos de blanco con una vasija de oro llena de nieve. Me cogieron, me abrieron el vientre, extrajeron mi corazón, lo abrieron y sacaron de él un coágulo negro que arrojaron. Luego lavaron mi corazón y mi vientre con esa nieve hasta que quedaron limpios. Luego uno dijo al otro: 'Pésalo con diez de su comunidad'. Me pesaron con ellos y los igualé. Luego dijo: 'Pésalo con cien de su comunidad'. Me pesaron con ellos y los igualé. Luego dijo: 'Pésalo con mil de su comunidad'. Me pesaron con ellos y los igualé. Luego dijo: 'Déjalo, pues por Dios, si lo pesaras con toda su comunidad, los igualaría'." Su pastoreo de ovejas y su orgullo por ser qurayshí: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (la paz sea con él) solía decir: "No hay profeta que no haya pastoreado ovejas". Se le dijo: "¿Y tú, Mensajero de Dios?" Dijo: "Y yo" 49. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (la paz sea con él) decía a sus compañeros: "Yo soy el más elocuente de vosotros, soy qurayshí, y fui amamantado entre los Banu Sa'd ibn Bakr". La pérdida de Halima de él (la paz sea con él): Dijo Ibn Ishaq: La gente cuenta, y Dios sabe más, que cuando su madre la sa'dí llegó con él a La Meca, lo perdió entre la gente mientras se dirigía a su familia. Lo buscó y no lo encontró. Fue a 'Abd al-Muttalib y le dijo: "He traído a Muhammad esta noche, y cuando estaba en la parte alta de La Meca, lo perdí. Por Dios, no sé dónde está". 'Abd al-Muttalib se puso de pie junto a la Kaaba suplicando a Dios que lo devolviera. Cuentan que lo encontraron Waraqa ibn Nawfal ibn Asad y otro hombre de Quraysh, y lo llevaron a 'Abd al-Muttalib, diciéndole: "Este es tu hijo, lo encontramos en la parte alta de La Meca". 'Abd al-Muttalib lo tomó, lo puso sobre su cuello, y mientras circunvalaba la Kaaba, lo bendecía y suplicaba por él. Luego lo envió a su madre Amina. Otra razón para el regreso de Halima con él a La Meca: Dijo Ibn Ishaq: Me contó alguien de los sabios que una de las razones que impulsaron a su madre la sa'dí a devolverlo a su madre, además de lo que le contó a su madre, fue que un grupo de abisinios cristianos lo vieron con ella cuando regresaba después del destete. Lo miraron, le preguntaron sobre él, lo examinaron y luego le dijeron: "Tomaremos a este niño y lo llevaremos a nuestro rey y a nuestro país, porque este niño tendrá un gran asunto que conocemos". Quien me contó esto afirmó que apenas pudo escapar de ellos 50. Muerte de Amina y la situación del Mensajero de Dios (la paz sea con él) con su abuelo 'Abd al-Muttalib después de ella Muerte de su madre (la paz sea con él): Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (la paz sea con él) estaba con su madre Amina bint Wahb y su abuelo 'Abd al-Muttalib ibn Hashim bajo la protección y custodia de Dios, quien lo hacía crecer de la mejor manera para la honra que le tenía destinada. Cuando el Mensajero de Dios (la paz sea con él) cumplió seis años, su madre Amina bint Wahb falleció. Edad del Mensajero de Dios (la paz sea con él) cuando murió su madre: Dijo Ibn Ishaq: Me contó 'Abd Allah ibn Abi Bakr ibn Muhammad ibn 'Amr ibn Hazm que la madre del Mensajero de Dios (la paz sea con él), Amina, murió cuando el Mensajero de Dios (la paz sea con él) tenía seis años, en al-Abwa', entre La Meca y Medina. Ella había ido con él a visitar a sus tíos maternos de los Banu 'Adi ibn al-Nayyar, y murió cuando regresaba con él a La Meca 51.
Dijo Ibn Hisham: La madre de ‘Abd al-Muttalib b. Hashim era Salma bint ‘Amr al-Nayyariyya. Esta es la relación materna que Ibn Ishaq mencionó para el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— en relación con ellos. La veneración de ‘Abd al-Muttalib hacia él —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— estaba con su abuelo ‘Abd al-Muttalib b. Hashim. Se colocaba un lecho para ‘Abd al-Muttalib a la sombra de la Ka‘ba, y sus hijos se sentaban alrededor de ese lecho hasta que él salía hacia ellos; ninguno de sus hijos se sentaba en él por respeto a él. Dijo: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— venía, siendo un niño robusto, y se sentaba en él. Entonces sus tíos lo tomaban para apartarlo de él, pero ‘Abd al-Muttalib, cuando veía eso de ellos, decía: "Dejad a mi hijo, pues, por Dios, que tiene un asunto importante". Luego lo sentaba con él en el lecho, le acariciaba la espalda con la mano y se alegraba de lo que veía que hacía. Muerte de ‘Abd al-Muttalib y los poemas de elegía que se recitaron por él: Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— cumplió ocho años, murió ‘Abd al-Muttalib b. Hashim. Esto ocurrió ocho años después del Año del Elefante 52. Dijo Ibn Ishaq: Me contó al-‘Abbas b. ‘Abd Allah b. Ma‘bad b. ‘Abbas, de parte de algunos de los suyos, que ‘Abd al-Muttalib falleció cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— tenía ocho años. ‘Abd al-Muttalib pide a sus hijas que le reciten elegías: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Muhammad b. Sa‘id b. al-Musayyab: Cuando la muerte se presentó ante ‘Abd al-Muttalib y supo que iba a morir, reunió a sus hijas, que eran seis mujeres: Safiyya, Barra, ‘Atika, Umm Hakim al-Bayda’, Umayma y Arwa. Les dijo: "Llorad por mí hasta que oiga lo que decís antes de morir". Dijo Ibn Hisham: No he visto a nadie entre los expertos en poesía que conozca estos poemas, excepto que, como los transmitió Muhammad b. Sa‘id b. al-Musayyab, los escribimos: Elegía de Safiyya bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo Safiyya bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: Me desvelé por la voz de una plañidera en la noche / por un hombre en la llanura del desierto. Entonces mis lágrimas brotaron / sobre mis mejillas como perlas deslizadas. Por un hombre generoso, no vil, / que tiene el mérito evidente sobre los siervos. Por el generoso Shayba 53, el de las virtudes, / tu padre, el bien, heredero de toda generosidad. Veraz en las situaciones, no ruin, / ni de mala posición ni despreciable. De largo alcance, majestuoso, de gran estatura, / obedecido en su tribu, alabado. De elevada casa, radiante, de abundantes méritos, / y lluvia para la gente en el tiempo de sequía. De noble linaje, sin defecto, / que supera al noble y al servidor. De gran paciencia, de un grupo noble, / generosos, valientes, leones. Si un hombre pudiera ser inmortal por su antiguo mérito, / pero no hay camino hacia la inmortalidad, habría sido inmortal hasta el final de los días / por la excelencia de su mérito y su linaje heredado. Elegía de Barra bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo Barra bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: Oh mis dos ojos, derramad lágrimas copiosas / por el de buen carácter y refugio. Por el de noble linaje, que enciende la chispa, / de hermoso rostro, de gran importancia. Por Shayba de la alabanza, el de las virtudes, / y el del mérito, el poder y la gloria. El de paciencia y decisión en las calamidades, / abundante en bondades, inmenso en orgullo. Tiene un mérito eminente sobre su pueblo, / brillante, que resplandece como la luz de la luna. Le llegaron las muertes, pero no lo afeó / el giro de las noches ni la adversidad del destino. Elegía de ‘Atika bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo ‘Atika bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: Oh mis dos ojos, derramad y no seáis avaros / con vuestras lágrimas tras el sueño de los durmientes. Oh mis dos ojos, desbordaos y verted, / y mezclad vuestro llanto con gemidos. Oh mis dos ojos, sollozad y derramad / por un hombre no vil ni débil. De nobles esfuerzos, fiel a su promesa, / por Shayba de la alabanza, que enciende la chispa. Y de firmeza constante, de posición firme, / y espada en la guerra, cortante, Y que derrota al adversario en la disputa, / de carácter afable, de manos generosas, Fiel, robusto, de pura raza, / estableció su casa en una elevada [morada], De alto linaje, difícil de alcanzar. Elegía de Umm Hakim bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo Umm Hakim al-Bayda’ bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: ¡Oh, ojo mío, derrama y desbórdate, / y llora al de la generosidad y las virtudes! ¡Oh, ojo mío, ay de ti, ayúdame / con lágrimas de lluvias torrenciales! Y llora al mejor de los que montan monturas, / a tu padre, el bien, torrente del Éufrates. De largo alcance, Shayba, el de las virtudes, / de noble carácter, alabado por sus dones. Que mantiene los lazos familiares, excelente, / y lluvia en los años de sequía. Y león cuando chocan las lanzas, / que cautiva las miradas de los que miran. Noble de los Banu Kinana, el esperado / cuando el tiempo se presenta con calamidades. Y refugio cuando se desata una tormenta / con una desgracia, y vencedor de las dificultades. Llórale y no ceses en tu dolor, / y llórale mientras vivan las plañideras. Elegía de Umayma bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo Umayma bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: ¡Ha muerto el pastor de la tribu, el de la pérdida, / y el que da de beber a los peregrinos, el defensor de la gloria! Y el que acoge al huésped extranjero en su casa / cuando el cielo de la gente escatima la lluvia. Ganaste, hijo, lo mejor que un joven puede ganar, / y no dejaste de aumentar, ¡oh Shayba de la alabanza! Abu al-Harith 54, el generoso, dejó su lugar, / no te alejes, pues todo viviente va hacia la lejanía. Pues yo lloraré mientras viva y me doleré, / y él era digno de lo que siento de pasión. Que el Guardián de la gente te riegue en la tumba con lluvia, / pues te lloraré, aunque estés en el sepulcro. Pues eras un adorno para toda la tribu, / y eras alabado dondequiera que hubiera alabanza. Elegía de Arwa bint ‘Abd al-Muttalib por su padre: Dijo Arwa bint ‘Abd al-Muttalib llorando a su padre: Mis dos ojos lloraron, y merecían llorar, / por un generoso, cuya naturaleza es la vergüenza. Por el de carácter afable, del valle de la Meca, / noble de carácter, cuya meta es la excelencia. Por el generoso Shayba, el de las virtudes, / tu padre, el bien, no tiene igual. De largo alcance, suave, de gran estatura, / radiante, como si su blancura fuera luz. De vientre hundido, majestuoso, de abundantes méritos, / tiene la gloria eminente y la altura. Que rechaza la opresión, brillante, excelente, / de antigua gloria, sin ocultación. Y refugio de Malik 55, y primavera de Fihr 56, / y su juez cuando se busca el veredicto. Y era el joven en generosidad y nobleza / y valor cuando la sangre se derrama. Cuando los valientes temen la muerte hasta / que los corazones de la mayoría parecen vacíos, Avanzó con una barba cana y venerable, / sobre él, cuando lo ves, el esplendor. Admiración de ‘Abd al-Muttalib por la elegía: Dijo Ibn Ishaq: Muhammad b. Sa‘id b. al-Musayyab me afirmó que él [‘Abd al-Muttalib] movió la cabeza, y ya había enmudecido, [diciendo]: "Así, pues, lloradme". Linaje de al-Musayyab b. Hazn: Dijo Ibn Hisham: al-Musayyab b. Hazn b. Abi Wahb b. ‘Amr b. ‘A’idh b. ‘Imran b. Makhzum. Elegía de Hudhayfa b. Ghanim por ‘Abd al-Muttalib: Dijo Ibn Ishaq: Dijo Hudhayfa b. Ghanim, hermano de los Banu ‘Adi b. Ka‘b b. Lu’ayy, llorando a ‘Abd al-Muttalib b. Hashim b. ‘Abd Manaf, y mencionando su mérito, y el mérito de Qusayy sobre Quraysh, y el mérito de su hijo después de él sobre ellos. Esto fue porque fue detenido por una deuda de cuatro mil dírhams en La Meca, y se detuvo allí. Pasó junto a él Abu Lahab: ‘Abd al-‘Uzza b. ‘Abd al-Muttalib, y lo rescató: Oh mis dos ojos, derramad lágrimas por el pecho, / y no os canséis, ¡que seáis regados con lluvia torrencial! Y derramad lágrimas, y verted cada mañana / el llanto de un hombre a quien no afeó la calamidad del tiempo. Y haced fluir, y acumulad, y derramad mientras viváis / por un hombre vergonzoso de Quraysh, y de velo. Por un hombre de fuerte vigor, de firmeza, / de hermoso rostro, no vil ni charlatán. Por el noble, generoso, de largo alcance y dones, / primavera de Lu’ayy en las sequías y en la dificultad. Por el mejor de los que caminan descalzos o calzados de Ma‘add, / de nobles esfuerzos, de buen carácter y origen. Y el mejor de ellos en raíz, rama y mina, / y el más afortunado en virtudes y fama. Y el más merecedor de gloria, paciencia y entendimiento, / y de mérito en las calamidades de los años grises. Por Shayba de la alabanza, cuyo rostro / iluminaba la oscuridad de la noche como la luna llena. Y el que daba de beber a los peregrinos, y luego Hashim daba pan, / y ‘Abd Manaf, ese señor fihrí. Él [‘Abd al-Muttalib] cavó Zamzam junto a la estación [de Abraham], y así su / abrevadero se convirtió en orgullo sobre todo orgulloso. Que lloren por él todo cautivo con angustia / de la familia de Qusayy, tanto pobre como rico. Sus hijos son nobles, tanto los mayores como los jóvenes, / se han elevado sobre ellos como el huevo del halcón.
Qusayy, quien se opuso a toda Kinana 57 y defendió la Casa de Al-lah 58 en la adversidad y la prosperidad. Si la muerte y su destino lo alcanzaron, ciertamente vivió bendito en su naturaleza y su asunto. Y dejó hombres señores, no desarmados, valientes, como las lanzas rudayniyyas 59 morenas. Abu Utba 60, cuyo favor se me otorga, de tez blanca y pura, de gente ilustre. Y Hamza 61, como la luna llena, que se agita por la generosidad, puro de vestimenta y de honor, libre de traición. Y Abd Manaf 62, generoso, de gran prudencia, que une a los parientes cercanos y es misericordioso con los allegados. Sus ancianos son los mejores ancianos, y su descendencia es como la descendencia de los reyes, no se corrompe ni se desvía. Cuando encuentres de ellos, a lo largo del tiempo, a un joven, lo hallarás siguiendo el camino de sus antepasados. Ellos llenaron Al-Batha 63 de gloria y honor, cuando se competía por las buenas obras en tiempos pasados. Y entre ellos hay constructores de excelsitud y edificación, y Abd Manaf, su abuelo, reparador de lo roto. Al casar a Awfi 64 con su hija para que nos protegiera de nuestros enemigos, cuando los Banu Fihr 65 nos abandonaron. Viajamos por las tierras de Tihama 66 y su Najd 67 con su seguridad, hasta que la caravana surcó el mar. Y ellos estuvieron presentes mientras la gente, su grupo estaba disperso, y no había allí sino los ancianos de los Banu Amr 68. Construyeron allí muchas casas y cavaron pozos que hacían brotar agua del interior del mar. Para que los peregrinos y otros bebieran de ella, cuando se apresuraban hacia ella al amanecer del día del sacrificio. Tres días permanecían sus monturas acampadas entre Al-Ajashib 69 y Al-Hijr 70. Y antes de eso, disfrutamos durante un tiempo, y no sacábamos agua sino de Jumm 71 o Al-Hafr 72. Ellos perdonan la falta que se comete, y disculpan las palabras de necedad e insulto. Ellos reunieron la alianza de los Ahábish 73 por completo, y ellos nos libraron de los extraviados Banu Bakr 74. Así que, si pereces, no dejes de agradecerles hasta que seas enterrado en la tumba. Y no olvides lo que hizo Ibn Lubna 75; pues ciertamente hizo un favor que merece tu gratitud. Y tú eres hijo de Lubna de Qusayy cuando se atribuyen, hasta donde llega la intención del corazón en el pecho. Y tú alcanzaste la excelsitud y la reuniste a un linaje de gloria de gran amplitud y robustez. Superaste y aventajaste al pueblo en generosidad y dádiva, y te hiciste señor y superaste a todo poseedor de señorío generoso. Y tu madre es un secreto de Juza'a 76, una joya, cuando los expertos examinan los linajes algún día. A los héroes de Saba 77 se remonta y se atribuye; ¡qué noble es esa atribución en las cumbres de las estrellas! Abu Shammir 78 de ellos, y Amr ibn Malik 79, y Du Jadan 80 de su pueblo, y Abu Al-Yabr 81. Y As'ad 82 guió al pueblo durante veinte años, apoyado en esas ocasiones con la victoria. Dijo Ibn Hisham: "Tu madre es un secreto de Juza'a", refiriéndose a Abu Lahab, cuya madre era Lubna bint Hájir al-Juza'i. Y su dicho: "bi-ijriyya awa'iluhu" es de otro que no es Ibn Ishaq. Elegía de Matrud al-Juza'i por Abd al-Muttalib: Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Matrud ibn Ka'b al-Juza'i llorando a Abd al-Muttalib y a los hijos de Abd Manaf: ¡Oh, tú, hombre que cambias tu montura! ¿Por qué no preguntas por la familia de Abd Manaf? ¡Que tu madre te pierda! Si hubieras estado en su casa, te habrían protegido de crimen y de pecado. Los que mezclan a su rico con su pobre, hasta que el pobre se vuelve como el suficiente. Los que alimentan cuando las estrellas cambian, y los que viajan para la expedición de los elefantes 83. Y los que alimentan cuando los vientos soplan contrarios, hasta que el sol se oculta en el mar. Si has muerto, padre de las acciones, no ha corrido sobre alguien como tú un pacto de alianzas. Excepto tu padre, hermano de las virtudes, solo él, y el generoso buscado, padre de los huéspedes. Dijo Ibn Ishaq: Cuando murió Abd al-Muttalib ibn Hashim, se encargó de Zamzam 84 y de la administración de la bebida después de él su hijo Al-Abbas 85, que era entonces el más joven de sus hermanos. Y no dejó de estar a su cargo hasta que llegó el Islam, y estaba en su mano. Entonces el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) se la confirmó según su anterior administración, y así permanece en la familia de Al-Abbas, por la administración de Al-Abbas, hasta hoy. Custodia de Abu Talib del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él): Y el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) estuvo después de Abd al-Muttalib con su tío Abu Talib. Y Abd al-Muttalib, según dicen, le encomendó a su tío Abu Talib; y esto porque Abd Al-lah, padre del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él), y Abu Talib eran hermanos de padre y madre. Su madre era Fátima bint Amr ibn A'idh ibn Abd ibn Imrán ibn Majzum. Dijo Ibn Hisham: A'idh ibn Imrán ibn Majzum. Dijo Ibn Ishaq: Y Abu Talib era quien se encargaba del asunto del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) después de su abuelo, y estuvo a su cuidado y con él. El adivino de Lihb 86: Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Yahya ibn Abbad ibn Abd Al-lah ibn Az-Zubayr que su padre le contó que un hombre de Lihb (dijo Ibn Hisham: y Lihb es de Azd Shanu'a 87), que era adivino, cuando llegaba a La Meca, los hombres de Quraysh 88 acudían a él con sus hijos para que los examinara y les hiciera augurios. Dijo: Y Abu Talib llevó a él al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él), que era un niño, junto con los que iban. Entonces miró al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él), luego algo lo distrajo de él. Cuando terminó, dijo: "El niño. Traedlo a mí". Cuando Abu Talib vio su interés por él, lo ocultó de él. Entonces el adivino empezó a decir: "¡Ay de vosotros! Devolvedme al niño que vi hace un momento. ¡Por Al-lah que tendrá una gran importancia!" Dijo: Y Abu Talib se fue. Historia de Bahira 89: Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él) sale con su tío hacia Siria: Dijo Ibn Ishaq: Luego, Abu Talib salió en una caravana comercial hacia Siria. Cuando se preparó para la partida y decidió el viaje, el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) se le apegó, según dicen, y se apiadó de él, y dijo: "Por Al-lah, saldré con él, no me separará de mí ni yo me separaré de él jamás", o algo así. Y salió con él. Bahira agasaja a los comerciantes de Quraysh: Cuando la caravana acampó en Busra 90, en tierra de Siria, donde había un monje llamado Bahira en su ermita, que poseía el conocimiento de los cristianos, y nunca había dejado de haber en esa ermita un monje que poseía su conocimiento según un libro que tenían, según dicen, heredado de generación en generación. Cuando acamparon ese año cerca de Bahira, y antes habían pasado muchas veces junto a él sin que les hablara ni se fijara en ellos, hasta ese año. Cuando acamparon cerca de su ermita, les preparó mucha comida, y eso, según dicen, por algo que vio en su ermita. Cuentan que vio al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) desde su ermita cuando llegaban, y una nube lo sombreaba entre la gente. Dijo: Luego se acercaron y acamparon a la sombra de un árbol cerca de él. Entonces miró la nube cuando cubrió el árbol, y las ramas del árbol se inclinaron sobre el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) hasta que estuvo bajo su sombra. Cuando Bahira vio eso, bajó de su ermita, habiendo ordenado preparar esa comida. Luego les envió un mensaje diciendo: "He preparado comida para vosotros, oh comunidad de Quraysh, y deseo que asistáis todos, pequeños y grandes, siervos y libres". Entonces un hombre de ellos le dijo: "¡Por Al-lah, oh Bahira, hoy tienes algo especial! No solías hacernos esto, y hemos pasado muchas veces junto a ti, ¿qué te pasa hoy?" Bahira le respondió: "Has dicho la verdad, así era, pero vosotros sois huéspedes, y he querido honraros y prepararos comida para que comáis todos". Entonces se reunieron junto a él, pero el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones sean con él) se quedó atrás, por su corta edad, en los equipajes de la gente bajo el árbol. Cuando Bahira miró a la gente, no vio la señal que conocía y encontraba en su libro, y dijo: "Oh comunidad de Quraysh, que nadie falte a mi comida". Le dijeron: "Oh Bahira, no ha faltado nadie que deba venir excepto un muchacho, el más joven de la gente, que se ha quedado en sus equipajes". Dijo: "No hagáis eso, llamadlo para que asista a esta comida con vosotros". Dijo: Entonces un hombre de Quraysh dijo: "Por Al-Lat y Al-Uzza 91, sería una vergüenza que el hijo de Abd Al-lah ibn Abd al-Muttalib faltara a una comida entre nosotros". Luego se levantó hacia él, lo abrazó y lo sentó con la gente.
Buhaira 92 se cerciora de Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él: Cuando Buhaira lo vio, comenzó a observarlo fijamente y a mirar ciertas partes de su cuerpo que encontraba en él según la descripción que tenía. Cuando la gente terminó de comer y se dispersó, Buhaira se levantó y se dirigió a él, diciendo: «¡Oh muchacho! Te pregunto por el derecho de Al-Lat 93 y Al-Uzza 94 que me informes sobre lo que te pregunte». Y Buhaira le dijo esto porque había oído a su gente jurar por ellas. Afirmaron que el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: «No me preguntes por Al-Lat y Al-Uzza, pues por Allah, nunca he odiado nada como las odio a ellas». Entonces Buhaira le dijo: «Por Allah, dime lo que te pregunte». Él respondió: «Pregúntame lo que quieras». Y comenzó a preguntarle sobre aspectos de su estado: su sueño, su apariencia y sus asuntos. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, le informaba, y eso coincidía con la descripción que Buhaira tenía de él. Luego miró su espalda y vio el Sello de la Profecía 95 entre sus hombros, en el lugar que correspondía a la descripción que tenía. Dijo Ibn Hisham: Era como la marca de una ventosa 96. Buhaira recomienda a Abu Talib sobre Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él: Dijo Ibn Ishaq: Cuando terminó, se dirigió a su tío Abu Talib y le preguntó: «¿Qué es este muchacho para ti?». Respondió: «Mi hijo». Buhaira le dijo: «No es tu hijo, y no es propio que el padre de este muchacho esté vivo». Dijo: «Entonces es el hijo de mi hermano». Preguntó: «¿Qué pasó con su padre?». Respondió: «Murió cuando su madre estaba embarazada de él». Dijo: «Has dicho la verdad. Regresa con el hijo de tu hermano a su tierra y ten cuidado con los judíos. Por Allah, si lo ven y reconocen en él lo que yo he reconocido, le harán daño. Porque este hijo de tu hermano tendrá un gran asunto. Apresúrate a llevarlo a su tierra». Algunos de la Gente del Libro 97 quieren hacer daño a Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él: Su tío Abu Talib partió rápidamente con él hasta que lo llevó a La Meca cuando terminó su comercio en Siria. Según lo que la gente ha narrado, Zurair, Tamam y Daris —que eran un grupo de la Gente del Libro— habían visto del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, lo mismo que vio Buhaira en ese viaje que hizo con su tío Abu Talib. Quisieron hacerle daño, pero Buhaira los apartó de él y les recordó a Allah y lo que encontraban en el Libro sobre su mención y descripción, y que si se confabulaban para lo que pretendían, no lograrían llegar a él. No cesó hasta que reconocieron lo que les dijo y lo creyeron, y lo dejaron y se apartaron de él. Muhammad, la paz y las bendiciones sean con él, crece con nobles virtudes: El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, creció, y Allah Todopoderoso lo protegía, lo guardaba y lo preservaba de las inmundicias de la Yahiliyya 98, por el honor y la misión que le tenía destinados, hasta que llegó a ser el hombre más excelente de su pueblo en hombría de bien, el mejor en carácter, el más noble en linaje, el mejor en trato vecinal, el más magnánimo, el más veraz en su hablar, el más digno de confianza, el más alejado de la obscenidad y de las malas costumbres que mancillan a los hombres, por su pureza y nobleza, hasta el punto de que su nombre entre su pueblo no era sino «el Confiable» 99, por las buenas cualidades que Allah había reunido en él. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, relata sobre la protección de Allah hacia él: El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, según me fue narrado, contaba acerca de cómo Allah lo protegía en su infancia y en la época de la Yahiliyya. Dijo: «Me vi entre los muchachos de Quraish transportando piedras para uno de los juegos de los niños. Todos nos habíamos desnudado y tomado nuestro izar 100 colocándolo sobre nuestros cuellos para cargar las piedras. Yo iba y venía con ellos así, cuando alguien a quien no veía me dio un puñetazo doloroso y dijo: “¡Aprieta tu izar sobre ti!”. Entonces lo tomé y lo ajusté sobre mí, y luego comencé a cargar las piedras sobre mi cuello con mi izar puesto, a diferencia de mis compañeros». La Guerra del Fiyar 101: Dijo Ibn Hisham: Cuando el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, cumplió catorce o quince años —según me narró Abu Ubaida an-Nahwi de Abu Amr ibn al-Ala— estalló la Guerra del Fiyar entre Quraish y los que estaban con ellos de Kinana, y entre Qais Aylan. Su causa: Lo que la desencadenó fue que Urwa ar-Rahhal ibn Utba ibn Ya'far ibn Kilab ibn Rabi'a ibn Amir ibn Sa'sa'a ibn Muawiya ibn Hawazin dio protección a una caravana de An-Nu'man ibn al-Mundhir. Entonces Al-Barrad ibn Qais, uno de los Banu Damra ibn Bakr ibn Abd Manat ibn Kinana, le dijo: «¿Le das protección contra Kinana?». Respondió: «Sí, y contra toda la creación». Urwa ar-Rahhal partió con ella, y Al-Barrad salió buscando descuido, hasta que cuando estaban en Tayman Dhi Tital en Al-Aliya, Urwa se descuidó, y Al-Barrad saltó sobre él y lo mató en el mes sagrado. Por eso se llamó «Fiyar» (sacrílego). Y Al-Barrad dijo al respecto: «Y una calamidad que preocupaba a la gente antes de mí / la enfrenté, oh Banu Bakr, con mi pecho. / Derribé con ella las casas de Banu Kilab / y amamanté a los clientes con ubres. / Levanté hacia él en Dhi Tital mi mano / y cayó tambaleándose como un tronco derribado.» Y dijo Labid ibn Malik ibn Ya'far ibn Kilab: «Haz llegar, si te cruzas, a Banu Kilab / y a Amir, pues las desgracias les son aliadas. / Y haz llegar, si te cruzas, a Banu Numair / y a los tíos maternos del asesinado, Banu Hilal, / que el viajero ar-Rahhal ha amanecido / establecido en Tayman Dhi Tital.» Estos versos están entre otros suyos, según mencionó Ibn Hisham. Combate de Hawazin contra Quraish: Dijo Ibn Hisham: Llegó un mensajero a Quraish y dijo: «Al-Barrad ha matado a Urwa, y están en el mes sagrado en Ukaz, y Hawazin no lo sabe». Luego les llegó la noticia y los persiguieron, y los alcanzaron antes de que entraran en el Haram 102. Combatieron hasta que llegó la noche, y entraron en el Haram, por lo que Hawazin se contuvo. Luego se enfrentaron después de ese día durante varios días, apoyándose cada grupo en sus jefes: cada tribu de Quraish y Kinana tenía un jefe de entre ellos, y cada tribu de Qais tenía un jefe. El Mensajero, la paz y las bendiciones sean con él, presencia el combate siendo pequeño: El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, presenció algunos de esos días; sus tíos lo llevaron con ellos. Y el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, dijo: «Yo recogía las flechas para mis tíos», es decir, devolvía las flechas de sus enemigos cuando les disparaban. Edad del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, en esta guerra: Dijo Ibn Ishaq: Estalló la Guerra del Fiyar cuando el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, tenía veinte años. Razón del nombre de este día como Fiyar: Se llamó día del Fiyar por lo que estas dos tribus, Kinana y Qais Aylan, violaron en él de las cosas sagradas entre ellas. Comandante de Quraish y Kinana: El comandante de Quraish y Kinana fue Harb ibn Umayya ibn Abd Shams. La victoria al principio del día fue para Qais sobre Kinana, pero hacia la mitad del día la victoria fue para Kinana sobre Qais. Dijo Ibn Hisham: La historia del Fiyar es más larga de lo que he mencionado, pero me abstuve de detallarla para no interrumpir la narración sobre el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él. Relato del matrimonio del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, con Jadiya, que Allah esté complacido con ella: Su edad, la paz sea con él, al casarse: Dijo Ibn Hisham: Cuando el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, cumplió veinticinco años, se casó con Jadiya bint Juwaylid ibn Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib, según me narraron varios eruditos de Abu Amr al-Madani. Su salida, la paz sea con él, al comercio con el capital de Jadiya: Dijo Ibn Ishaq: Jadiya bint Juwaylid era una mujer comerciante, de nobleza y riqueza. Alquilaba hombres para que trabajaran con su capital, dándoles una parte de las ganancias. Quraish era un pueblo comerciante. Cuando le llegó noticia del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, de su veracidad, gran honradez y noble carácter, le envió un mensaje y le propuso que saliera con un capital de ella hacia Siria para comerciar, y le daría más de lo que solía dar a otros comerciantes, junto con un esclavo suyo llamado Maysara. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, aceptó la propuesta y salió con ese capital, acompañado por su esclavo Maysara, hasta llegar a Siria.
Su hadiz, la paz y las bendiciones sean con él, con el monje: El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, se detuvo bajo la sombra de un árbol cerca de la ermita de un monje. El monje miró hacia Maysara y le preguntó: «¿Quién es este hombre que se ha detenido bajo este árbol?» Maysara le respondió: «Es un hombre de Quraish, de la gente del Haram 103.» El monje le dijo: «Bajo este árbol no se ha detenido nadie sino un profeta.» 103 Luego, el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, vendió la mercancía con la que había salido y compró lo que deseaba comprar. Luego regresó a La Meca, acompañado por Maysara. Cuentan que Maysara, cuando llegaba el mediodía y el calor se intensificaba, veía a dos ángeles que lo protegían del sol mientras cabalgaba en su camello. Cuando llegó a La Meca con el dinero de Jadiya, ella vendió lo que había traído, obteniendo el doble o algo cercano. Maysara le contó lo que dijo el monje y lo que había visto de la sombra de los dos ángeles sobre él. Jadiya desea casarse con él, la paz y las bendiciones sean con él: Jadiya era una mujer decidida, noble e inteligente, además de lo que Allah quiso honrarla. Cuando Maysara le contó lo que le había contado, ella envió un mensaje al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, y le dijo, según cuentan: «Oh, primo, me he inclinado hacia ti por tu parentesco, tu posición central 104 en tu pueblo, tu confiabilidad, la belleza de tu carácter y la veracidad de tu palabra.» Luego se ofreció a sí misma en matrimonio. En ese tiempo, Jadiya era la de mejor linaje entre las mujeres de Quraish, la de mayor honor y la más rica. Todos los de su pueblo deseaban eso de ella, si pudieran. Linaje de Jadiya, que Allah esté complacido con ella: Ella es Jadiya bint Juwaylid ibn Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Kaab ibn Luayy ibn Ghalib ibn Fihr. Su madre es Fátima bint Zaida ibn al-Asamm ibn Rawaha ibn Hajar ibn Abd ibn Ma'is ibn Amir ibn Luayy ibn Ghalib ibn Fihr. La madre de Fátima es Hala bint Abd Manaf ibn al-Hariz ibn Amr ibn Munqid ibn Amr ibn Ma'is ibn Amir ibn Luayy ibn Ghalib ibn Fihr. La madre de Hala es Qilaba bint Su'ayd ibn Sa'd ibn Sahm ibn Amr ibn Husays ibn Kaab ibn Luayy ibn Ghalib ibn Fihr. El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, se casa con Jadiya tras consultar a sus tíos: Cuando ella le dijo eso al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, él se lo mencionó a sus tíos. Su tío Hamza 105 ibn Abd al-Muttalib, que Allah tenga misericordia de él, salió con él hasta que entraron donde Juwaylid ibn Asad y le pidió su mano, y se casó con ella. Dote de Jadiya: Ibn Hisham dijo: El Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, le dio como dote veinte camellas jóvenes. Ella fue la primera mujer con la que se casó el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, y no se casó con otra mientras ella vivió hasta que murió, que Allah esté complacido con ella. Sus hijos, la paz y las bendiciones sean con él, de Jadiya: Ibn Ishaq dijo: Ella dio a luz al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, todos sus hijos excepto Ibrahim: Al-Qasim (por quien se le apodaba, la paz y las bendiciones sean con él), At-Tayyib y At-Tahir 106, Zainab, Ruqayya, Umm Kulzum y Fátima, la paz sea con ellos. Orden de su nacimiento: Ibn Hisham dijo: El mayor de sus hijos fue Al-Qasim, luego At-Tayyib, luego At-Tahir. La mayor de sus hijas fue Ruqayya, luego Zainab, luego Umm Kulzum, luego Fátima. Ibn Ishaq dijo: En cuanto a Al-Qasim, At-Tayyib y At-Tahir, fallecieron en la época preislámica. En cuanto a sus hijas, todas alcanzaron el Islam, se convirtieron y emigraron con él, la paz y las bendiciones sean con él. Ibrahim y su madre: Ibn Hisham dijo: En cuanto a Ibrahim, su madre fue Mariya la Cóptica. Nos narró Abdullah ibn Wahb, de Ibn Lahi'a, quien dijo: La madre de Ibrahim fue Mariya, la concubina 107 del Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, que le regaló el Muqawqis 108 de Hafn, del distrito de Ansina. Waraqa le predice la profecía, la paz y las bendiciones sean con él: Ibn Ishaq dijo: Jadiya bint Juwaylid había mencionado a Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn Abd al-Uzza —que era primo de ella, era cristiano, había estudiado las Escrituras y aprendido de la ciencia de la gente— lo que su criado Maysara le contó de las palabras del monje y lo que había visto de él, cuando los dos ángeles lo protegían con su sombra. Waraqa dijo: «Si esto es verdad, oh Jadiya, ciertamente Muhammad es el profeta de esta comunidad. Y sé que ha de venir un profeta para esta comunidad, que es esperado. Este es su tiempo», o algo similar. Poesía de Waraqa: Waraqa empezó a impacientarse por el asunto y decía: «¿Hasta cuándo?» Y Waraqa dijo al respecto: «He insistido, y en el recuerdo solía ser insistente, / por una preocupación que a menudo provocaba el sollozo. Y una descripción de Jadiya tras otra descripción, / pues se ha prolongado mi espera, oh Jadiya. En el valle de las dos Mecas, con mi esperanza / de tu relato, que vea de él una salida. Por lo que nos has informado de las palabras de un monje / de los monjes, detesto que se tuerza. Que Muhammad dominará entre nosotros / y vencerá a quien tenga argumento contra él. Y aparecerá en las tierras la luz de un resplandor / con el que enderezará a la creación para que no se agite. Entonces quien le combata encontrará pérdida / y quien le haga la paz encontrará victoria. ¡Ojalá yo, cuando eso ocurra, / esté presente y sea el primero en entrar! Entrar en lo que detestó Quraish, / aunque griten en La Meca con gran clamor. Espero, por lo que todos detestaron, / a Quien elige, a Quien elevó los cielos. ¿Acaso el asunto de la bajeza no es incredulidad / hacia el Dueño del Trono, si se rebajan, ascenso? Si ellos sobreviven y yo sobrevivo, habrá asuntos / que harán gritar a los incrédulos con gran clamor. Y si yo perezco, todo joven encontrará / de los decretos una muerte destructora.» Relato de la construcción de la Kaaba y el juicio del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, entre Quraish sobre la colocación de la Piedra Causa de esta construcción: Ibn Ishaq dijo: Cuando el Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, cumplió treinta y cinco años, Quraish se reunió para la construcción de la Kaaba 109. Querían hacerlo para techarla, pero temían derribarla, pues era solo una acumulación de piedras 110 por encima de la altura de un hombre. Querían elevarla y techarla. Esto se debió a que unos individuos robaron un tesoro de la Kaaba, que solía estar en un pozo en el interior de la Kaaba. El tesoro fue encontrado con Duwayk, un liberto de los Banu Mulayh ibn Amr de Juza'a. Ibn Hisham dijo: Quraish le cortó la mano. Y Quraish afirma que los ladrones lo colocaron junto a Duwayk. El mar había arrojado un barco en Yeda, perteneciente a un comerciante bizantino, que naufragó. Tomaron su madera y la prepararon para techarla. En La Meca había un hombre copto carpintero 111, y se prepararon para tener algo de lo que la reparara. Había una serpiente que salía cada día del pozo de la Kaaba, donde se arrojaba lo que se donaba, y se asomaba 112 en el muro de la Kaaba. Era algo que temían, pues si alguien se acercaba, se erizaba, siseaba 113 y abría la boca. Un día, mientras se asomaba en el muro de la Kaaba como solía hacer, Allah envió un pájaro que la atrapó y se la llevó. Quraish dijo: «Esperamos que Allah haya aprobado lo que queremos. Tenemos un obrero hábil, tenemos madera, y Allah nos ha librado de la serpiente.» Abu Wahb, tío materno del padre del Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él, y lo que le sucedió durante la construcción de la Kaaba: Cuando decidieron derribarla y construirla, se levantó Abu Wahb ibn Amr ibn A'id ibn Abd ibn Imran ibn Majzum. Ibn Hisham dijo: A'id ibn Imran ibn Majzum. Tomó una piedra de la Kaaba, pero saltó de su mano hasta volver a su lugar. Dijo: «¡Oh, pueblo de Quraish! No introduzcáis en su construcción sino de vuestras ganancias lícitas: que no entre en ella la dote de una prostituta, ni la usura, ni la opresión de nadie.» La gente atribuye estas palabras a Al-Walid ibn al-Mughira ibn Abdullah ibn Umar ibn Majzum.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abdullah ibn Abi Najih al-Makki que se le contó de Abdullah ibn Safwan ibn Umayya ibn Jálaf ibn Wahb ibn Hudafa ibn Yumah ibn Amr ibn Husays ibn Kaab ibn Luay que vio a un hijo de Yaada ibn Hubayra ibn Abi Wahb ibn Amr dando la vuelta a la Casa 114, y se le preguntó por él, y se dijo: "Este es un hijo de Yaada ibn Hubayra". Entonces Abdullah ibn Safwan dijo: "El abuelo de este, es decir, Abu Wahb, quien tomó una piedra de la Kaaba cuando Quraysh decidió demolerla, y saltó de su mano hasta que regresó a su lugar, y dijo entonces: '¡Oh, pueblo de Quraysh! No introduzcáis en su construcción de vuestras ganancias sino lo puro. No introduzcáis en ella una dote de fornicación, ni una venta con usura, ni una injusticia de nadie'." Poesía sobre Abu Wahb: Dijo Ibn Ishaq: Abu Wahb era el tío materno del padre del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y era noble. Sobre él dice un poeta de los árabes: "Si ante Abu Wahb hiciera descansar mi montura, / al alba, por su generosidad, su albarda no estaría vacía. / De un blanco de las dos cumbres de Luay ibn Gálib, / cuando se examinan los linajes en las cumbres. / Que rechaza la humillación, se alegra con la generosidad, / sus dos abuelos ocupan la cima de los nobles. / Grande es la ceniza de su olla, llena sus platos / de pan, cubiertos como velos." Parte de las tribus de Quraysh en la división de la Kaaba: Luego Quraysh dividió la Kaaba: la parte de la puerta correspondió a Banu Abd Manaf y Zuhra; lo que está entre la Esquina Negra 115 y la Esquina Yemení 116 correspondió a Banu Majzum y otras tribus de Quraysh que se unieron a ellos; la parte trasera de la Kaaba correspondió a Banu Yumah y Sahm, hijos de Amr ibn Husays ibn Kaab ibn Luay; la parte del Hiyir 117 correspondió a Banu Abd al-Dar ibn Qusay, Banu Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusay y Banu Adi ibn Kaab ibn Luay, que es al-Hatim 118. Al-Walid ibn al-Mughira comienza a demoler la Kaaba: Luego la gente temió demolerla y tuvo miedo de ello. Entonces al-Walid ibn al-Mughira dijo: "Yo comenzaré por vosotros en su demolición". Tomó el pico, se puso sobre ella y dijo: "¡Oh, Allah! No temas 119" -dice Ibn Hisham: y se dice: "No nos hemos desviado 120"- "¡Oh, Allah! No queremos sino el bien". Luego demolió desde el lado de las dos esquinas. La gente esperó esa noche y dijeron: "Esperemos; si es alcanzado, no demoleremos nada y la devolveremos como estaba; y si no le ocurre nada, entonces Allah ha aprobado nuestra acción, ¡y la demoleremos!". Al día siguiente, al-Walid amaneció yendo a su trabajo, demolió y la gente demolió con él, hasta que la demolición llegó a los cimientos, los cimientos de Ibrahim -la paz sea con él-, y encontraron piedras verdes como jorobas de camello 121, trabadas unas con otras. La negativa de Quraysh a demoler los cimientos y su causa: Dijo Ibn Ishaq: Me narró alguien que transmite hadices que un hombre de Quraysh, de los que demolían, introdujo una palanca entre dos piedras para arrancar una de ellas, y cuando la piedra se movió, toda Meca se estremeció, y se detuvieron ante esos cimientos. El libro encontrado en la Esquina: Dijo Ibn Ishaq: Se me contó que Quraysh encontró en la Esquina un libro en siríaco, y no sabían qué era, hasta que se lo leyó un judío, y decía: "Yo soy Allah, el Dueño de Bakka 122; la creé el día que creé los cielos y la tierra, y formé el sol y la luna, y la rodeé con siete ángeles hunafa' 123; no desaparecerá hasta que desaparezcan sus dos montañas 124; bendita para sus habitantes en el agua y la leche". Dijo Ibn Hisham: "Sus dos montañas" significa sus dos montes. El libro encontrado en al-Maqam 125: Dijo Ibn Ishaq: Se me contó que encontraron en al-Maqam un libro que decía: "Meca es la Casa Sagrada de Allah; su sustento le llega de tres caminos; no la profana el primero de sus habitantes" 126. La piedra de la Kaaba con la inscripción de la exhortación: Dijo Ibn Ishaq: Y afirmó Layz ibn Abi Sulaym que encontraron una piedra en la Kaaba cuarenta años antes de la misión del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, si es cierto lo que se menciona, con una inscripción: "Quien siembre bien, cosechará alegría; quien siembre mal, cosechará arrepentimiento. ¿Cometéis malas acciones y se os recompensa con buenas? ¡Claro que no! Como no se recogen uvas de los espinos". La disputa entre Quraysh por colocar la Piedra: Dijo Ibn Ishaq: Luego las tribus de Quraysh juntaron las piedras para su construcción, cada tribu por separado, y la construyeron hasta que la edificación llegó al lugar de la Esquina. Entonces disputaron sobre ella, cada tribu quería elevarla a su lugar sin las otras, hasta que se enfrentaron y se aliaron, y se prepararon para la guerra. La lamida de sangre: Entonces Banu Abd al-Dar trajeron una vasija llena de sangre, y pactaron ellos y Banu Adi ibn Kaab ibn Luay la muerte, e introdujeron sus manos en esa sangre en la vasija, y se les llamó "los lamidos de sangre". Quraysh permaneció así cuatro o cinco noches. Luego se reunieron en la mezquita, deliberaron y se reconciliaron. Abu Umayya ibn al-Mughira encuentra una solución: Afirmó alguien versado en las tradiciones que Abu Umayya ibn al-Mughira ibn Abdullah ibn Umar ibn Majzum, que era entonces el más anciano de todo Quraysh, dijo: "¡Oh, pueblo de Quraysh! Poned como árbitro entre vosotros, en lo que discrepáis, al primero que entre por la puerta de esta mezquita". Y así lo hicieron. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- coloca la Piedra: El primero en entrar fue el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Cuando lo vieron, dijeron: "Este es el Confiable 127; estamos satisfechos; este es Muhammad". Cuando llegó a ellos y le informaron de la noticia, dijo -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: "Traedme un paño". Se lo trajeron, tomó la Esquina 128 y la colocó en él con su mano, luego dijo: "Que cada tribu tome un extremo del paño, y luego levantadlo todos juntos". Así lo hicieron, hasta que cuando llegaron con ella a su lugar, él la colocó con su mano, y luego construyó sobre ella. Y Quraysh solía llamar al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- antes de que descendiera sobre él la revelación: "el Confiable". Poesía de al-Zubayr sobre la serpiente que impedía a Quraysh construir la Kaaba: Cuando terminaron la construcción y la edificaron como querían, al-Zubayr ibn Abd al-Muttalib dijo, sobre lo que ocurrió con la serpiente que Quraysh temía para construir la Kaaba: "Me maravillo de cómo el águila se abatió / sobre la serpiente, y ella se agitaba. / Y solía tener un silbido, / y a veces saltaba. / Cuando nos levantábamos para los cimientos, se tensaba, / nos intimidaba la construcción, y era temida. / Pero cuando temimos el castigo, vino / un águila que se precipitó. / La abrazó, luego nos dejó / la construcción, sin velo. / Nos levantamos presurosos a una edificación / que tenía para nosotros cimientos y tierra. / En la mañana elevábamos los cimientos, / sin vestimenta sobre los que nivelaban 129. / El Rey honró con ella a Banu Luay, / y su origen no tiene desaparición. / Y se reunieron allí Banu Adi, / y Murra, a quienes precedió Kilab. / El Rey nos estableció con ello un honor, / y junto a Allah se busca la recompensa." Dijo Ibn Hisham: Y se recita: "sin vestimenta sobre los que nivelaban". Altura de la Kaaba y su cubierta: La Kaaba en la época del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- medía dieciocho codos. Se cubría con qibati 130, luego con brocados 131. El primero en cubrirla con brocado de seda 132 fue al-Hayyach ibn Yusuf. Hadiz de al-Hums 133: Quraysh inventa al-Hums: Dijo Ibn Ishaq: Quraysh -no sé si antes del Elefante 134 o después- inventó la idea de al-Hums, una opinión que adoptaron y difundieron, y dijeron: "Nosotros somos los hijos de Ibrahim, los habitantes del recinto sagrado, los guardianes de la Casa, los residentes de Meca y sus moradores. Ningún árabe tiene un derecho como el nuestro, ni una posición como la nuestra, ni los árabes reconocen para nadie lo que reconocen para nosotros. Así que no veneréis nada de lo profano como veneráis lo sagrado, porque si lo hicierais, los árabes menospreciarían vuestra santidad y dirían: 'Han venerado de lo profano lo mismo que veneran de lo sagrado'. Así que abandonaron la estancia en Arafat 135 y la salida de ella, aunque sabían y reconocían que era parte de los ritos, la peregrinación y la religión de Ibrahim -la paz sea con él-, y consideraban que los demás árabes debían salir de ella. Pero dijeron: 'Nosotros somos la gente del Haram 136; no debemos salir de la santidad ni venerar otra cosa como la veneramos nosotros, al-Hums'. Y al-Hums son la gente del Haram. Luego establecieron que aquellos a quienes engendraran de los árabes, tanto residentes de lo profano como de lo sagrado, tendrían lo mismo que ellos, por su parentesco: les sería lícito lo que a ellos les es lícito y prohibido lo que a ellos les es prohibido."
Las tribus que creyeron junto con Quraysh en al-Ḥums: Kināna y Juza'a se unieron a ellos en esto. Dijo Ibn Hishām: Me narró Abū 'Ubayda al-Naḥwī que los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a b. Mu'āwiya b. Bakr b. Hawāzin se unieron a ellos en esto, y me recitó de 'Amr b. Ma'dī Karib: "¡Oh 'Abbās! Si nuestros corceles hubieran sido hermosos en Tathlīth, no habrías enfrentado después de mí a los Aḥāmis 137." Dijo Ibn Hishām: Tathlīth es un lugar de su tierra. Al-Shiyār significa los hermosos. Con 'Aḥāmis' se refiere a los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a. Y con 'Abbās' se refiere a 'Abbās b. Mirdās al-Sulamī, quien había atacado a los Banū Zubayd en Tathlīth. Este verso pertenece a una casida de 'Amr. Y me recitó de Laqīṭ b. Zurāra al-Dārimī sobre el día de Jabala 138: "Acércate a ti, pues ellos son Banū 'Abs, la comunidad noble entre el pueblo, los Ḥums 139." Porque los Banū 'Abs eran, el día de Jabala, aliados de los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a. Día de Jabala: El día de Jabala fue un enfrentamiento entre los Banū Ḥanẓala b. Mālik b. Zayd Manāt b. Tamīm y los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a. La victoria fue para los Banū 'Āmir b. Ṣa'ṣa'a sobre los Banū Ḥanẓala. Ese día murió Laqīṭ b. Zurāra b. 'Udus, fue capturado Ḥājib b. Zurāra b. 'Udus, y huyó 'Amr b. 'Amr b. 'Udus b. Zayd b. 'Abd Allāh b. Dārim b. Mālik b. Ḥanẓala. Sobre esto dice Jarīr a al-Farazdaq: "Como si no hubieras presenciado a Laqīṭ y Ḥājib, y a 'Amr b. 'Amr cuando gritaban: '¡Oh clan de Dārim!'" Este verso pertenece a una casida suya. Día de Dhī Najab: Luego se enfrentaron el día de Dhī Najab, y la victoria fue para Ḥanẓala sobre los Banū 'Āmir. Ese día murió Ḥassān b. Mu'āwiya al-Kindī, que es Abū Kabsha. Fue capturado Yazīd b. al-Ṣa'iq al-Kilābī, y huyó al-Ṭufayl b. Mālik b. Ja'far b. Kilāb, padre de 'Āmir b. al-Ṭufayl. Sobre esto dice al-Farazdaq: "Y entre ellas, cuando Ṭufayl b. Mālik salvó sobre Qurzul, un hombre veloz en la huida 140." "Y nosotros golpeamos la cabeza de Ibn Juwaylid, aumentando sobre la madre de los polluelos, las que se posan 141." Estos dos versos pertenecen a una casida suya. Dijo Jarīr: "Y nosotros teñimos la corona del hijo de Kabsha, y encontró a un hombre en el aprieto de la caballería, elocuente 142." Este verso pertenece a una casida suya. La historia del día de Jabala y del día de Dhī Najab es más larga de lo que hemos mencionado. Pero me abstuve de detallarla por lo que ya mencioné en la historia del día de al-Fijār. Lo que Quraysh añadió en al-Ḥums: Dijo Ibn Isḥāq: Luego innovaron en esto asuntos que no tenían, hasta que dijeron: No es propio de los Ḥums recoger requesón ni derretir mantequilla mientras están en estado de sacralidad 143, ni entrar en una tienda de pelo, ni cobijarse —si se cobijan— sino en tiendas de cuero mientras estén en estado de sacralidad. Luego fueron más allá y dijeron: No es propio de la gente de la tierra no sagrada 144 comer de la comida que trajeron consigo desde la tierra no sagrada hasta la tierra sagrada cuando vienen como peregrinos o como visitantes 145, ni circunvalar la Casa 146 cuando lleguen, en su primera circunvalación, sino con las vestimentas de los Ḥums. Si no encuentran ninguna de ellas, circunvalan la Casa desnudos. La ropa desechada 147 entre los Ḥums: Si alguien, hombre o mujer, quería honrarlos y no encontraba vestimentas de los Ḥums, y circunvalaba con sus propias vestimentas traídas de la tierra no sagrada, las arrojaba al terminar su circunvalación, y luego no se beneficiaba de ellas, ni él ni nadie más las tocaba jamás. Los árabes llamaban a esas vestimentas: al-Laqā 148. Así impusieron esto a los árabes. Y ellos lo aceptaron, y se detenían en 'Arafāt 149, y partían de ella, y circunvalaban la Casa desnudos. En cuanto a los hombres, circunvalaban desnudos; en cuanto a las mujeres, una de ellas se quitaba todas sus vestiduras excepto una camisa abierta por delante, y luego circunvalaba con ella. Dijo una mujer de los árabes, mientras circunvalaba así la Casa: "Hoy se muestra algo de él, o todo, y lo que se muestra de él, no lo hago lícito." Y quien de ellos circunvalaba con sus vestimentas traídas de la tierra no sagrada, las arrojaba; y no se beneficiaba de ellas ni él ni otro. Dijo un poeta de los árabes, mencionando algo que había dejado de sus vestimentas y no se acercaba a ello, aunque lo amaba: "Basta de tristeza mi regreso a ella, como si fuera un laqā 150 entre las manos de los circunvalantes, prohibido." Quiere decir: no se toca. El Islam abolió las costumbres de los Ḥums: Así estuvieron hasta que Alá envió a Muḥammad —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— y le reveló, cuando estableció su religión y legisló las normas de su peregrinación: {Luego partid desde donde parte la gente, y pedid perdón a Alá; ciertamente Alá es Perdonador, Misericordioso} 151, refiriéndose a Quraysh, y 'la gente' son los árabes. Así los elevó, en la norma de la peregrinación, a 'Arafāt, a detenerse en ella y a partir de ella. Y Alá le reveló, respecto a lo que habían prohibido a la gente de su comida y vestimenta junto a la Casa, cuando circunvalaban desnudos, y prohibieron la comida que traían de la tierra no sagrada: {¡Oh hijos de Adán! Tomad vuestro adorno en todo lugar de oración, y comed y bebed, pero no os excedáis; ciertamente Él no ama a los derrochadores. Di: ¿Quién ha prohibido el adorno de Alá que Él ha sacado para Sus siervos y las cosas buenas de la provisión? Di: Ellas son para los creyentes en la vida mundanal, exclusivas para ellos el Día de la Resurrección. Así aclaramos las aleyas para gente que sabe} 152. Así, Alá —ensalzado sea— abolió el asunto de los Ḥums y lo que Quraysh había innovado de ello, para la gente, con el Islam, cuando Alá envió a Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Alá sean con él. El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— se opuso a los Ḥums antes de la profecía: Dijo Ibn Isḥāq: Me narró 'Abd Allāh b. Abī Bakr b. Muḥammad b. 'Amr b. Ḥazm, de 'Uthmān b. Abī Sulaymān b. Jubayr b. Muṭ'im, de su tío Nāfi' b. Jubayr, de su padre Jubayr b. Muṭ'im. Dijo: Ciertamente vi al Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— antes de que descendiera sobre él la revelación, y estaba detenido sobre su camello en 'Arafāt con la gente, entre su pueblo, hasta que partió con ellos desde allí, por una disposición de Alá para él —la paz y las bendiciones de Alá sean con él en abundancia. Información de los adivinos 153 de los árabes, y de los rabinos 154 de los judíos, y de los monjes 155 de los cristianos: Los adivinos, rabinos y monjes hablaban de su venida: Dijo Ibn Isḥāq: Los rabinos de los judíos, los monjes de los cristianos y los adivinos de los árabes habían hablado del asunto del Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— antes de su envío, cuando se acercaba su tiempo. En cuanto a los rabinos de los judíos y los monjes de los cristianos, por lo que encontraron en sus libros de su descripción y la descripción de su tiempo, y por lo que les habían encomendado sus profetas acerca de ello. En cuanto a los adivinos de los árabes, los demonios de los genios 156 les traían noticias, de lo que escuchaban furtivamente del cielo, cuando no eran impedidos de ello por el lanzamiento de estrellas 157. Y el adivino y la adivina no dejaban de mencionar algunos de sus asuntos, pero los árabes no prestaban atención a ello, hasta que Alá —ensalzado sea— lo envió, y ocurrieron aquellos asuntos que mencionaban; entonces los reconocieron. El lanzamiento de estrellas contra los genios como señal de su envío —la paz y las bendiciones de Alá sean con él: Cuando se acercó el asunto del Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— y llegó su envío, los demonios fueron impedidos de escuchar el cielo, y se interpuso entre ellos y los lugares donde solían sentarse para escuchar furtivamente, y fueron lanzados con estrellas. Entonces los genios supieron que eso era por un asunto ocurrido de parte de Alá entre los siervos 158. Dice Alá —bendito y ensalzado sea— a Su Profeta Muḥammad —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— cuando lo envió, y le relata la noticia de los genios cuando fueron impedidos de escuchar el cielo, y supieron lo que supieron, y lo que negaron de ello cuando vieron lo que vieron: {Di: Me ha sido revelado que un grupo de genios escuchó 159 y dijeron: Ciertamente hemos oído un Corán maravilloso} 160.
¡Asombroso! Él guía a la rectitud, y hemos creído en Él, y no asociaremos a nuestro Señor con nadie. Y que Él, exaltada sea la majestad de nuestro Señor, no ha tomado compañera ni hijo. Y que nuestro necio solía decir contra Dios una enormidad. Y que nosotros pensábamos que los humanos y los yinn no dirían mentiras contra Dios. Y que había hombres de los humanos que se refugiaban en hombres de los yinn, y ellos les aumentaron su opresión (rahaq). [Al-Yinn: 1-6] hasta Su palabra: {Y que solíamos sentarnos en lugares de escucha; pero quien escucha ahora encuentra para sí una estrella fugaz (shihāb) acechante. Y que no sabemos si se quiere un mal para quienes están en la tierra o si su Señor quiere para ellos la rectitud.} [Al-Yinn: 9-10]. Cuando los yinn escucharon el Corán, supieron que antes se les había impedido la escucha para que la revelación no se confundiera con nada de las noticias del cielo, y así no se oscureciera para los habitantes de la tierra lo que les llegaba de Dios en ello, para establecer la prueba y cortar la duda. Entonces creyeron y confirmaron. Luego: {Se volvieron hacia su gente como amonestadores. Dijeron: "¡Oh, pueblo nuestro! Ciertamente hemos escuchado un Libro que fue revelado después de Moisés, que confirma lo que había antes de él, que guía a la verdad y a un camino recto."} [Al-Ahqaf: 29-30] y los versículos siguientes. Y la palabra de los yinn: {Y que había hombres de los humanos que se refugiaban en hombres de los yinn, y ellos les aumentaron su opresión (rahaq).} [Al-Yinn: 6] significa que cuando un hombre de los árabes, de Quraysh o de otros, viajaba y acampaba en un valle de la tierra para pasar la noche allí, decía: "Me refugio en el poderoso de este valle, de entre los yinn, esta noche, del mal de lo que hay en él." Dijo Ibn Hisham: "El rahaq (رهق) es la tiranía (ṭugyān) y la insensatez (safah)." Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyāŷ: "Cuando la pasión (al-hayyāma) seduce al oprimido (al-murahaq)." Y este verso está en una de sus urŷūza (poema en metro raŷaz). El rahaq también es: tu búsqueda de algo hasta acercarte a ello, o no tomarlo. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyāŷ describiendo asnos salvajes: "Agitaron sus colas y se erizaron por el miedo al acoso (rahaq)." Y este verso está en una de sus urŷūza. El rahaq también es un infinitivo de la palabra del hombre: "He incurrido (rahiqtu) en el pecado o en la dificultad que me ha agobiado (arhaqatnī) con un gran rahaq"; es decir: he cargado con el pecado o la dificultad que me ha impuesto una carga pesada. Y en el Libro de Dios, Exaltado sea: {Y temimos que les agobiara (yurhiqahumā) la tiranía y la incredulidad.} [Al-Kahf: 80] y Su palabra: {Y no me agobies (wa lā turhiqnī) en mi asunto con dificultad.} [Al-Kahf: 73]. **Thaqīf fue el primero que se alarmó por el lanzamiento de los yinn:** Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Ya'qūb ibn 'Utba ibn al-Mughīra ibn al-Ajnas que se le narró que el primero de los árabes que se alarmó por el lanzamiento de las estrellas (con los meteoros) -cuando fueron lanzadas- fue esta tribu de Thaqīf, y que fueron a un hombre de ellos llamado 'Amr ibn Umayya, uno de los Banū 'Ilāŷ. Dijo: Y era el más astuto de los árabes y el más singular en opinión. Le dijeron: "¡Oh, 'Amr! ¿No has visto lo que ha sucedido en el cielo con el lanzamiento de estas estrellas?" Dijo: "Sí. Mirad: si son las estrellas conocidas (ma'ālim) por las que se guía en la tierra y el mar, y por las que se conocen las estaciones (anwā') del verano y el invierno para lo que beneficia a la gente en sus medios de vida, las que son lanzadas, entonces, por Dios, eso es el fin del mundo y la destrucción de esta creación que hay en él. Pero si son estrellas diferentes a ellas, y estas permanecen en su estado, entonces esto es por un asunto que Dios quiere para esta creación. ¿Qué es?" **El Mensajero pregunta a los Ansār sobre su dicho acerca del apedreamiento de los yinn con los meteoros y su aclaración del asunto:** Dijo Ibn Isḥāq: Y mencionó Muḥammad ibn Muslim ibn Shihāb al-Zuhrī, de 'Alī ibn al-Ḥusayn ibn 'Alī ibn Abī Ṭālib, de 'Abd Allāh ibn al-'Abbās, de un grupo de los Ansār: que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él- les dijo: "¿Qué solíais decir acerca de esta estrella que es lanzada?" Dijeron: "¡Oh, Profeta de Dios! Solíamos decir cuando la veíamos ser lanzada: 'Ha muerto un rey, ha sido nombrado un rey, ha nacido un niño, ha muerto un niño'."
- tawābiʿ : Séquitos: aquello que se da como acompañamiento o adicional, como esclavos, sirvientes o bienes.
- Abū al-Shuʿath : Apodo de Hāshim ibn ʿAbd Manāf, ancestro del Profeta, conocido por su generosidad.
- siqāya : Oficio de proveer agua a los peregrinos en La Meca.
- rifāda : Obligación de proporcionar alimentos a los peregrinos necesitados.
- Zamzam : Pozo sagrado en La Meca, cerca de la Kaaba, cuya agua es considerada bendita.
- al-Ḥijr : Espacio semicircular adyacente a la Kaaba, también llamado Hatim.
- lā tunzafu abadan wa lā tudhamm : Frase que indica que el pozo no se agota ni es censurado por su agua.
- nuqrat al-ghurāb al-aʿṣam : Literalmente 'el hoyo del cuervo blanco'; expresión que indica un lugar específico.
- qaryat al-naml : Literalmente 'aldea de las hormigas'; lugar donde se encontró el pozo.
- al-ṭayy : Brocal o revestimiento del pozo; la parte visible de la excavación.
- kull mabarr : Todo lugar sagrado o de peregrinación; también puede referirse a actos de piedad.
- Hubal : Ídolo principal de los árabes preislámicos en La Meca, colocado dentro de la Kaaba.
- dueño de las flechas : Persona encargada de manejar las flechas de la adivinación (azlam) en el santuario de Hubal.
- Abd al-Muttalib : Abuelo del profeta Muhammad, jefe de los Quraysh en La Meca.
- voto : Promesa religiosa de sacrificar a uno de sus hijos si llegaba a tener diez.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca, a la que pertenecía el profeta Muhammad.
- Isaf y Na'ila : Dos ídolos preislámicos situados cerca de la Kaaba, asociados a rituales de sacrificio.
- Hiyaz : Región del oeste de Arabia donde se encuentran La Meca y Medina.
- adivina : Mujer que practicaba la adivinación, a menudo asociada a espíritus familiares.
- familiar : Espíritu o genio (yinn) que servía al adivino para obtener información.
- Jaybar : Oasis al norte de Medina, habitado por judíos en la época preislámica.
- diya : Compensación económica por homicidio o daño, equivalente al precio de sangre.
- rajaz : Metro poético árabe, a menudo usado en poesía improvisada o épica.
- Banu Asad : Tribu árabe, una rama de los Quraysh.
- Kaaba : Santuario central del Islam en La Meca, ya venerado en la época preislámica.
- Rasul Allah : Mensajero de Allah, título de Muhammad.
- Muhammad : Nombre del Profeta del Islam, que significa 'el alabado'.
- ghurra : Mancha blanca brillante, señal de profecía.
- sayyid hadhihi al-umma : Señor de esta comunidad, refiriéndose a Muhammad.
- Muhammad : Nombre del Profeta, que significa 'el alabado'.
- Busra : Ciudad en el sur de Siria, conocida por sus ruinas romanas.
- Sham : Región histórica que abarca Siria, Palestina, Jordania y Líbano.
- ‘am al-fil : Año del Elefante, año 570 d.C., cuando Abraha atacó La Meca con elefantes.
- utama : Torre o fortaleza en Yatrib (Medina).
- Yatrib : Nombre antiguo de Medina.
- Ahmad : Otro nombre del Profeta Muhammad, que significa 'el más alabado'.
- Kaaba : Sagrado recinto en La Meca, centro de peregrinación.
- Musa : Moisés, profeta del Islam.
- al-maradi‘ : Nodrizas, mujeres que amamantan.
- al-Shayma’ : Apodo de Judama bint al-Harith, hermana de leche del Profeta.
- sana shahba’ : Año de sequía, literalmente 'año blanco' por la falta de vegetación.
- sharif : Camella vieja o noble.
- admatu : Hizo avanzar, forzó a caminar.
- laban : Leche, especialmente leche materna o de animales.
- sharif : Camella vieja o de buena calidad.
- yasutani : Frotar o masajear; aquí se refiere a la acción de los ángeles sobre el vientre del Profeta.
- Sham : Región histórica que abarca Siria, Palestina, Jordania y Líbano.
- Sham : Ídem nota 4.
- ra'ā al-ghanam : Pastorear ovejas, oficio común de los profetas según la tradición islámica.
- Habasha : Abisinia, actual Etiopía, región de mayoría cristiana en aquella época.
- al-Abwa' : Lugar entre La Meca y Medina donde falleció Amina, madre del Profeta.
- ‘ām al-fīl : Año del Elefante: año del nacimiento del Profeta, en el que Abraha atacó La Meca con elefantes.
- Shayba : Apodo de ‘Abd al-Muttalib, que significa 'el de las canas'.
- Abū al-Ḥārith : Apodo de ‘Abd al-Muttalib, que significa 'padre de al-Harith'.
- Mālik : Posiblemente se refiere a Malik b. al-Nadr, antepasado de Quraysh.
- Fihr : Fihr b. Malik, antepasado de Quraysh.
- Kināna : Tribu árabe de la que descendía Quraysh.
- Bayt Allāh : La Casa de Dios, la Kaaba en La Meca.
- Rudayniyya : Lanzas fabricadas por Rudayna, una mujer de la tribu de Tayy.
- Abū 'Utba : Posiblemente un apodo o nombre de un antepasado.
- Ḥamza : Hamza ibn Abd al-Muttalib, tío del Profeta.
- 'Abd Manāf : Antepasado de los Banu Abd Manaf, bisabuelo del Profeta.
- Al-Baṭḥā' : Valle de La Meca.
- 'Awfī : Posiblemente un nombre propio o tribal.
- Banū Fihr : Tribu de Quraysh, ancestros del Profeta.
- Tihāma : Región costera de Arabia, incluye La Meca.
- Najd : Meseta central de Arabia.
- Banū 'Amr : Posiblemente una tribu o clan.
- Al-Ajāshib : Montañas rocosas cerca de La Meca.
- Al-Ḥijr : Lugar cerca de la Kaaba, también llamado Hiyir Ismael.
- Jumm : Pozo o lugar de agua.
- Al-Ḥafr : Pozo excavado.
- Al-Aḥābīsh : Confederación de tribus aliadas con Quraysh.
- Banū Bakr : Tribu árabe, a veces enemiga de Quraysh.
- Ibn Lubnā : Posiblemente un personaje, Lubna es nombre femenino.
- Khuzā'a : Tribu árabe que habitó La Meca antes de Quraysh.
- Saba' : Reino antiguo en Yemen.
- Abū Shammir : Nombre propio.
- 'Amr ibn Mālik : Nombre propio.
- Dhū Jadan : Nombre propio o título.
- Abū al-Jabr : Nombre propio.
- As'ad : Posiblemente As'ad al-Kamil, rey himyarita.
- Rihlat al-īlāf : Viaje de los elefantes, referencia a la expedición comercial de Quraysh.
- Zamzam : Pozo sagrado en La Meca.
- Al-'Abbās : Tío del Profeta, antepasado de los abasíes.
- Lihb : Tribu de la región de Azd.
- Azd Shanū'a : Tribu yemení.
- Quraysh : Tribu dominante de La Meca, a la que pertenecía el Profeta.
- Baḥīrā : Monje cristiano que reconoció al Profeta.
- Buṣrā : Ciudad en Siria.
- Al-Lāt wa al-'Uzzā : Diosas preislámicas adoradas en La Meca.
- Buhaira : Monje cristiano que reconoció los signos de la profecía en el Profeta Muhammad durante su viaje a Siria.
- Al-Lat : Una de las principales deidades femeninas adoradas por los árabes preislámicos.
- Al-Uzza : Otra deidad femenina importante en la religión preislámica árabe.
- Sello de la Profecía : Marca física entre los omóplatos del Profeta Muhammad que indicaba su condición de profeta.
- ventosa : Instrumento usado en la medicina antigua para hacer sangrías, dejando una marca circular.
- Gente del Libro : Término coránico que se refiere a judíos y cristianos, poseedores de escrituras reveladas.
- Yahiliyya : Período preislámico caracterizado por la ignorancia religiosa y moral.
- el Confiable : Título honorífico (Al-Amin) dado al Profeta Muhammad por su honestidad y confiabilidad.
- izar : Prenda de vestir que cubre la parte inferior del cuerpo, similar a un pareo.
- Fiyar : Guerra ocurrida en la época preislámica, llamada así por haberse violado la santidad del mes sagrado.
- Haram : Lugar sagrado, especialmente el santuario de La Meca, donde está prohibido combatir.
- Haram : El santuario de La Meca, considerado sagrado.
- Sitat : Posición central o nobleza en la tribu.
- Hamza : Tío paterno del Profeta, que se convirtió al Islam y murió como mártir en la batalla de Uhud.
- At-Tayyib y At-Tahir : Nombres que significan 'el bueno' y 'el puro', respectivamente; algunos eruditos consideran que son apodos de un mismo hijo.
- Surriyya : Concubina o esclava con la que el dueño tiene relaciones sexuales.
- Muqawqis : Título del gobernador bizantino de Egipto en esa época.
- Kaaba : La casa sagrada en La Meca, hacia la que los musulmanes se orientan en la oración.
- Radm : Acumulación de piedras sin argamasa.
- Nayyar : Carpintero.
- Tatasharraq : Asomarse o exponerse al sol.
- Kashshat : Siseo o sonido que hace la serpiente al amenazar.
- al-Bayt : La Casa, refiriéndose a la Kaaba en La Meca.
- al-Rukn al-Aswad : La Esquina Negra, donde se encuentra la Piedra Negra.
- al-Rukn al-Yamani : La Esquina Yemení, orientada hacia el Yemen.
- al-Hiyir : El espacio semicircular adyacente a la Kaaba, también llamado Hatim.
- al-Hatim : El área semicircular baja junto a la Kaaba, considerada parte de ella.
- lam tara' : Expresión que significa 'no temas' o 'no te asustes'.
- lam nazigh : Variante que significa 'no nos hemos desviado'.
- ka al-asnima : Como jorobas de camello, describiendo la forma de las piedras.
- Bakka : Otro nombre de La Meca, mencionado en el Corán.
- hunafa' : Plural de hanif, que significa monoteístas puros, inclinados a la verdad.
- ajshabaha : Sus dos montañas, refiriéndose a los montes Safa y Marwa.
- al-Maqam : La Estación de Abraham, una piedra cerca de la Kaaba.
- awwal min ahliha : El primero de sus habitantes, posiblemente refiriéndose a un gobernante o líder.
- al-Amin : El Confiable, título del Profeta Muhammad antes de su profecía.
- al-Rukn : La Esquina, refiriéndose a la Piedra Negra.
- musawwina : Los que nivelan, posiblemente refiriéndose a los constructores.
- al-qibati : Telas finas egipcias, probablemente de lino o algodón.
- al-burud : Plural de burd, un tipo de manto o tela a rayas.
- al-dibach : Brocado de seda, una tela lujosa.
- al-Hums : Los 'rigurosos' o 'estrictos', término para los habitantes de La Meca que se consideraban especialmente santos.
- al-Fil : El Elefante, refiriéndose al año del elefante (aproximadamente 570 d.C.) cuando Abraha atacó La Meca.
- Arafat : La llanura cerca de La Meca donde los peregrinos se detienen el día 9 de Dhul Hiyya.
- al-Haram : El recinto sagrado de La Meca.
- al-Aḥāmis : Plural de Ḥums, término que designa a las tribus que adoptaron las prácticas religiosas de Quraysh, considerándose más estrictas en los rituales de la peregrinación.
- Yawm Jabala : Día de Jabala, una batalla entre las tribus de Banū Ḥanẓala y Banū 'Āmir.
- al-Ḥums : Término que designa a las tribus que seguían las prácticas religiosas de Quraysh, considerándose más puras en los rituales de la peregrinación.
- Qurzul : Nombre de un caballo o camello veloz.
- Umm al-firākh al-jawāthim : Expresión que se refiere a una mujer o a un grupo de aves; el sentido exacto es discutido.
- Miṣqa' : Hombre elocuente o que habla bien.
- ḥurum : Estado de sacralidad durante la peregrinación, en el que se observan ciertas prohibiciones.
- ahl al-ḥill : Gente de la tierra no sagrada, es decir, fuera del territorio sagrado de La Meca.
- ḥujjāj : Peregrinos que realizan el Ḥajj.
- al-ḥaram : La tierra sagrada de La Meca.
- al-ṭawāf : Circunvalación alrededor de la Kaaba.
- al-Laqā : Ropa desechada que se dejaba en el lugar sagrado después de la circunvalación, considerada impura para su uso posterior.
- 'Arafāt : Lugar cerca de La Meca donde los peregrinos se detienen en el día de 'Arafa, parte esencial del Ḥajj.
- laqā : Ropa desechada, considerada impura y no apta para uso.
- Corán 2:199 : Versículo que ordena a los peregrinos partir desde 'Arafāt, como lo hacían los árabes, en contra de la costumbre de Quraysh de no hacerlo.
- Corán 7:31-32 : Versículos que permiten usar vestimenta y comer durante la peregrinación, aboliendo las restricciones de los Ḥums.
- kuhhān : Adivinos o videntes que afirmaban recibir información de los genios.
- aḥbār : Sabios o rabinos judíos.
- ruhbān : Monjes cristianos.
- al-jinn : Seres espirituales creados de fuego, con libre albedrío, que pueden ser creyentes o incrédulos.
- al-qadhf bi-l-nujūm : Lanzamiento de estrellas (meteoros) contra los demonios que intentan escuchar el cielo, como señal de la protección divina.
- al-'ibād : Los siervos de Alá, es decir, la humanidad.
- nafar min al-jinn : Un grupo de genios que escucharon la recitación del Corán y creyeron.
- Corán 72:1 : Versículo que narra cómo un grupo de genios escuchó el Corán y creyó en él.
Volumen primero
Entonces el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones sean con él— dijo: «No es así, sino que cuando Allah —Bendito y Exaltado sea— decreta un asunto en Su creación, los portadores del Trono 1 lo oyen y glorifican, y quienes están debajo de ellos glorifican, y quienes están debajo de esos glorifican por su glorificación, y la glorificación no cesa de descender hasta llegar al cielo más bajo, y ellos glorifican. Luego unos dicen a otros: "¿Por qué habéis glorificado?" Y responden: "Glorificó quien está sobre nosotros, y nosotros glorificamos por su glorificación". Y dicen: "¿No preguntáis a quienes están sobre vosotros por qué glorificaron?" Y ellos dicen algo similar, hasta que llegan a los portadores del Trono, y se les dice: "¿Por qué habéis glorificado?" Y responden: "Allah ha decretado en Su creación tal y tal cosa", sobre el asunto que ha ocurrido. Entonces la noticia desciende de un cielo a otro hasta llegar al cielo más bajo, y hablan de ello. Los demonios lo escuchan furtivamente 2, con conjeturas y discrepancias, luego se lo llevan a los adivinos 3 de la gente de la tierra y se lo cuentan... y yerran y aciertan. Los adivinos hablan de ello, acertando en parte y errando en parte. Luego, Allah —Poderoso y Majestuoso— protegió a los demonios con estas estrellas con las que son apedreados 4, y la adivinación se ha cortado hoy, no hay adivinación».
Salamah menciona el hadiz del judío que advirtió sobre el Mensajero 5 -que la paz y las bendiciones de Alá sean con él-. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Salih ibn Ibrahim ibn Abd ar-Rahman ibn Awf, de Mahmud ibn Labid, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, de Salamah ibn Salamah ibn Waqsh 5 -y Salamah era de los compañeros de Badr-. Dijo: Teníamos un vecino judío en Banu Abd al-Ashhal. Dijo: Un día salió de su casa y se detuvo ante los Banu Abd al-Ashhal. Dijo Salamah: Yo era entonces el más joven de ellos, llevaba una capa 6 mía, recostado con ella en el patio de mi familia. Y mencionó el Día del Juicio, la Resurrección, el Cálculo, la Balanza, el Paraíso y el Fuego. Dijo: Dijo eso a gente politeísta, adoradores de ídolos, que no creían que hubiera resurrección después de la muerte. Le dijeron: ¡Ay de ti, fulano! ¿Acaso crees que esto ocurrirá, que la gente será resucitada después de su muerte a una morada donde hay Paraíso y Fuego, y serán recompensados por sus obras? Dijo: Sí, por Aquel por quien se jura. Ojalá tuviera, a cambio de su parte de ese Fuego, el horno más grande de la casa, lo calentarían, luego lo meterían y lo sellarían con barro, con tal de salvarse mañana de ese Fuego. Le dijeron: ¡Ay de ti, fulano! ¿Y cuál es la señal de eso? Dijo: Un profeta enviado desde la dirección de estas tierras -e indicó con su mano hacia La Meca y Yemen-. Dijeron: ¿Y cuándo lo verás? Dijo: Entonces me miró a mí, que era el más joven de ellos, y dijo: Si este muchacho vive toda su vida, lo alcanzará. Dijo Salamah: ¡Por Alá! No pasaron noche y día hasta que Alá envió a Muhammad, Su Mensajero -que la paz y las bendiciones de Alá sean con él-, estando él vivo entre nosotros. Creímos en él, pero él [el judío] renegó por orgullo y envidia. Dijo: Le dijimos: ¡Ay de ti, fulano! ¿No eres tú quien nos dijo sobre él lo que dijiste? Dijo: Sí, pero no es él. Ibn al-Hayyaban 7 el judío causa la conversión al Islam de Tha‘labah y Usayd, hijos de Sa‘yah, y de Asad ibn ‘Ubayd: Dijo Ibn Ishaq: Me narró ‘Asim ibn ‘Umar ibn Qatadah, de un anciano de Banu Qurayzah, que dijo: ¿Sabes por qué se convirtieron al Islam Tha‘labah ibn Sa‘yah, Usayd ibn Sa‘yah 6 y Asad ibn ‘Ubayd, un grupo de Banu Hadl, hermanos de Banu Qurayzah, que estaban con ellos en la época preislámica y luego fueron sus señores en el Islam? Dije: No. Dijo: Un hombre de los judíos de la gente de Sham 8, llamado Ibn al-Hayyaban 7, vino a nosotros unos años antes del Islam y se estableció entre nosotros. ¡Por Alá! Nunca vimos a un hombre que no rezara las cinco oraciones 9 mejor que él. Se quedó con nosotros, y cuando escaseaba la lluvia, le decíamos: Sal, Ibn al-Hayyaban, y pide lluvia para nosotros. Él decía: No, por Alá, hasta que deis limosna antes de salir. Le decíamos: ¿Cuánto? Decía: Un sa‘ 10 de dátiles o dos mudd 11 de cebada. Dijo: Entonces la dábamos, luego salía con nosotros al exterior de nuestra llanura de lava 12 y pedía a Alá la lluvia para nosotros. ¡Por Alá! No se movía de su asiento hasta que pasaba la nube y éramos regados. Hizo eso más de una, dos o tres veces. Dijo: Luego le llegó la muerte entre nosotros. Cuando supo que iba a morir, dijo: ¡Oh, comunidad de judíos! ¿Qué creéis que me sacó de la tierra del vino y el pan fermentado 13 a la tierra de la miseria y el hambre? Dijimos: Tú lo sabes mejor. Dijo: Ciertamente, vine a esta ciudad esperando la salida de un profeta cuyo tiempo se acerca. Esta ciudad es su lugar de emigración 14. Esperaba que fuera enviado y seguirlo. Ya se acerca su tiempo para vosotros. ¡No os dejéis adelantar por otros, oh comunidad de judíos! Porque será enviado con derramamiento de sangre y cautiverio de niños y mujeres de quienes se le opongan. Que eso no os impida seguirlo. Cuando el Mensajero de Alá -que la paz y las bendiciones de Alá sean con él- fue enviado y sitió a Banu Qurayzah, estos jóvenes, que eran muchachos jóvenes, dijeron: ¡Oh, Banu Qurayzah! Por Alá, que este es el profeta del que Ibn al-Hayyaban os hizo la promesa. Dijeron: No lo es. Dijeron: Sí, por Alá, que es él mismo con su descripción. Entonces descendieron, se islamizaron y salvaron sus vidas, bienes y familias. Dijo Ibn Ishaq: Esto es lo que nos ha llegado sobre las noticias de los judíos. Hadiz de la conversión al Islam de Salmán 15 -que Alá esté complacido con él-: Salmán -que Alá esté complacido con él- se inclina hacia el cristianismo después del zoroastrismo: Dijo Ibn Ishaq: Me narró ‘Asim ibn ‘Umar ibn Qatadah al-Ansari, de Mahmud ibn Labid, de ‘Abdullah ibn ‘Abbas, que dijo: Me narró Salmán el Persa de su propia boca. Dijo: Yo era un hombre persa de la gente de Isfahán 5, de una aldea llamada Jayy. Mi padre era el terrateniente 16 de su aldea, y yo era la criatura más amada por él. Su amor por mí no cesó hasta que me encerró en su casa como se encierra a una muchacha. Me esforcé en el zoroastrismo 17 hasta que fui el encargado del fuego que avivaba, sin dejarlo apagarse ni un momento. Dijo: Mi padre tenía un gran feudo. Un día estaba ocupado en una construcción suya y me dijo: Hijo mío, hoy estoy ocupado con mi construcción y no puedo atender mi feudo. Ve a él e inspecciónalo -y me ordenó algo de lo que quería-. Luego me dijo: No te demores conmigo, porque si te demoras, serás más importante para mí que mi feudo y me distraerás de todos mis asuntos. Dijo: Salí hacia su feudo al que me había enviado. Pasé junto a una iglesia de los cristianos y oí sus voces mientras rezaban. Yo no sabía nada de la gente, debido al encierro de mi padre en su casa. Cuando oí sus voces, entré a ellos para ver qué hacían. Cuando los vi, me gustó su oración y me interesé por su religión. Dije: ¡Por Alá! Esto es mejor que la religión en la que estamos. ¡Por Alá! No me aparté de ellos hasta que se puso el sol, y dejé el feudo de mi padre sin visitarlo. Luego les pregunté: ¿Dónde está el origen de esta religión? Dijeron: En Sham 8. Regresé a mi padre, que había enviado a buscarme y yo lo había distraído de todo su trabajo. Cuando llegué a él, dijo: Hijo mío, ¿dónde estabas? ¿Acaso no te había ordenado lo que te ordené? Dijo: Le dije: Padre, pasé junto a una gente que rezaba en su iglesia y me gustó lo que vi de su religión. Por Alá, no dejé de estar con ellos hasta la puesta del sol. Dijo: Hijo mío, no hay bien en esa religión. Tu religión y la de tus padres es mejor que ella. Dije: No, por Alá, es mejor que nuestra religión. Dijo: Entonces me temió y puso grilletes en mis pies, luego me encerró en su casa. Salmán huye a Sham: Dijo: Envié un mensaje a los cristianos: Cuando llegue a vosotros una caravana de Sham, avisadme. Dijo: Llegó a ellos una caravana de comerciantes cristianos de Sham y me avisaron. Les dije: Cuando terminen sus asuntos y quieran regresar a su tierra, avisadme. Dijo: Cuando quisieron regresar a su tierra, me avisaron. Entonces me quité los hierros de los pies y salí con ellos hasta llegar a Sham. Cuando llegué, pregunté: ¿Quién es el más sabio en esta religión? Dijeron: El obispo en la iglesia. Salmán con el obispo cristiano malvado: Dijo: Fui a él y le dije: Me he interesado por esta religión y me gustaría estar contigo, servirte en tu iglesia, aprender de ti y rezar contigo. Dijo: Entra. Entré con él. Dijo: Era un hombre malvado que les ordenaba la limosna y los incitaba a ella, pero cuando reunían algo, lo acumulaba para sí mismo y no lo daba a los pobres, hasta que juntó siete odres 18 de oro y plata. Dijo: Lo odié con gran odio por lo que veía que hacía. Luego murió. Los cristianos se reunieron para enterrarlo. Les dije: Este era un hombre malvado. Os ordenaba la limosna y os incitaba a ella, pero cuando se la traíais, la acumulaba para sí mismo y no daba nada a los pobres. Dijeron: ¿Y cómo sabes eso? Dije: Os mostraré su tesoro. Dijeron: Muéstranoslo. Entonces les mostré el lugar y sacaron siete odres llenos de oro y plata. Cuando los vieron, dijeron: ¡Por Alá! Nunca lo enterraremos. Dijo: Lo crucificaron y lo lapidaron, y trajeron a otro hombre y lo pusieron en su lugar.
Salman con el obispo cristiano piadoso: Dijo: Dice Salman: No vi a un hombre que no rezara las cinco oraciones, y consideraba que era mejor que él, más ascético en el mundo, más deseoso del Más Allá, ni más constante noche y día que él. Dijo: Lo amé con un amor que no había amado a nadie antes como él. Dijo: Permanecí con él un tiempo, luego le llegó la muerte. Le dije: «Oh fulano, he estado contigo y te he amado con un amor que no había amado a nadie antes que a ti, y te ha llegado lo que ves del asunto de Dios Altísimo. ¿A quién me encomiendas? ¿Qué me ordenas?». Dijo: «¡Oh hijito mío!, por Dios, no conozco hoy a nadie que esté en lo que yo estaba; la gente ha perecido, han cambiado y han abandonado la mayor parte de lo que estaban, excepto un hombre en Mosul, que está en lo que yo estaba; ve con él». Salman se une al obispo de Mosul: Cuando murió y fue sepultado, me uní al de Mosul y le dije: «Oh fulano, fulano me encomendó a ti al morir, y me informó que tú estás en su misma causa». Dijo: Me dijo: «Quédate conmigo». Me quedé con él y lo encontré como un excelente hombre en la causa de su compañero. No tardó en morir. Cuando le llegó la muerte, le dije: «Oh fulano, fulano me encomendó a ti y me ordenó unirme a ti; te ha llegado del asunto de Dios lo que ves. ¿A quién me encomiendas? ¿Qué me ordenas?». Dijo: «¡Oh hijito mío!, por Dios, no conozco a ningún hombre en lo que nosotros estábamos, excepto un hombre en Nísibis, que es fulano; ve con él». Salman se une al obispo de Nísibis: Cuando murió y fue sepultado, me uní al de Nísibis y le conté mi historia y lo que me habían ordenado mis dos compañeros. Dijo: «Quédate conmigo». Me quedé con él y lo encontré en la causa de sus dos compañeros. Me quedé con el mejor de los hombres. Por Dios, no tardó en llegarle la muerte. Cuando agonizaba, le dije: «Oh fulano, fulano me encomendó a fulano, luego fulano me encomendó a ti. ¿A quién me encomiendas? ¿Qué me ordenas?». Dijo: «¡Oh hijito mío!, por Dios, no sé que haya quedado nadie en nuestra causa a quien pueda ordenarte que vayas, excepto un hombre en Amuriyya 19, en tierra de los romanos; pues él está en lo mismo que nosotros. Si quieres, ve con él, pues está en nuestra causa». Salman se une al de Amuriyya: Cuando murió y fue sepultado, me uní al de Amuriyya y le conté mi historia. Dijo: «Quédate conmigo». Me quedé con el mejor de los hombres, en la guía de sus compañeros y su causa. Dijo: Y adquirí bienes hasta que tuve vacas y un rebaño de ovejas. Dijo: Luego le llegó la orden de Dios. Cuando agonizaba, le dije: «Oh fulano, estuve con fulano, y me encomendó a fulano, luego fulano me encomendó a fulano, luego fulano me encomendó a ti. ¿A quién me encomiendas? ¿Qué me ordenas?». Dijo: «¡Oh hijito mío!, por Dios, no sé que haya hoy nadie entre la gente en lo que nosotros estábamos a quien pueda ordenarte que vayas. Pero se acerca el tiempo de un profeta, que será enviado con la religión de Abraham, la paz sea con él. Saldrá en tierra de los árabes; su emigración será a una tierra entre dos pedregales 20, entre los cuales hay palmeras. Tendrá señales que no se ocultan: acepta el regalo y no acepta la limosna; entre sus hombros tiene el sello de la profecía 21. Si puedes llegar a esa tierra, hazlo». Salman va a Wadi al-Qura: Dijo: Luego murió y fue sepultado. Permanecí en Amuriyya el tiempo que Dios quiso. Luego pasaron por mí unos comerciantes de la tribu de Kalb. Les dije: «Llevadme a tierra de los árabes y os daré estas mis vacas y mi rebaño». Dijeron: «Sí». Se los di y me llevaron con ellos. Cuando llegaron a Wadi al-Qura, me traicionaron y me vendieron como esclavo a un hombre judío. Estuve con él y vi las palmeras, y esperé que fuera la tierra que me había descrito mi compañero, pero no se confirmó en mi interior. Salman va a Medina: Estando yo con él, llegó un primo suyo de los Banu Qurayza de Medina y me compró de él. Me llevó a Medina. Por Dios, apenas la vi, la reconocí por la descripción de mi compañero. Me quedé allí. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— fue enviado y permaneció en Meca el tiempo que permaneció, sin que yo oyera mención de él debido a la ocupación de la esclavitud. Luego emigró a Medina. Salman oye de la emigración del Profeta —que Dios le bendiga y le dé paz— a Medina: Por Dios, estaba yo en la copa de una palmera de mi señor, trabajando para él en algo, y mi señor estaba sentado debajo de mí, cuando llegó un primo suyo y se detuvo ante él y dijo: «Oh fulano, ¡que Dios maldiga a los Banu Qayla 22! Por Dios, ahora están reunidos en Quba' junto a un hombre que ha llegado hoy de Meca, y afirman que es un profeta». Genealogía de Qayla: Dijo Ibn Hisham: Qayla bint Kahil ibn 'Udhra ibn Sa'd ibn Zayd ibn Layth ibn Sawd ibn Aslam ibn al-Haf ibn Quda'a, madre de los Aws y los Jazray. Dijo al-Nu'man ibn Bashir al-Ansari alabando a los Aws y los Jazray: «Son nobles de los hijos de Qayla; ningún aliado encontró en su trato reproche. Generosos, valientes, se apresuran a la generosidad; consideran la acción de sus padres como una obligación». Estos dos versos son de un poema suyo. Dijo Ibn Ishaq: Me contó 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada al-Ansari, de Mahmud ibn Labid, de 'Abdullah ibn 'Abbas, que Salman dijo: Cuando lo oí, me entró el 'ururawa' 23. Dijo Ibn Hisham: Al-'ururawa es el temblor por el frío y la agitación; si además hay sudor, es al-ruhada'; ambos son alargados —hasta que pensé que me caería sobre mi señor. Bajé de la palmera y empecé a decirle a su primo: «¿Qué dices?». Mi señor se enfadó y me dio un fuerte puñetazo, luego dijo: «¿Qué tienes tú que ver con esto? ¡Ocúpate de tu trabajo!». Dije: «Nada, solo quería cerciorarme de lo que dijo». Salman se cerciora del mensaje de Muhammad, que Dios le bendiga y le dé paz: Dijo: Tenía algo que había reunido. Al anochecer, lo tomé y fui con ello al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, que estaba en Quba'. Entré a verlo y le dije: «He oído que eres un hombre piadoso y que tienes compañeros extranjeros necesitados. Esto es algo que tenía para limosna, y os he visto más merecedores de ello que otros». Dijo: Lo acerqué a él. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— dijo a sus compañeros: «Comed», pero retuvo su mano y no comió. Dijo: Dije para mí: «Esta es una». Dijo: Luego me fui de su lado, reuní algo, y el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— se trasladó a Medina. Luego fui a él con ello y le dije: «He visto que no aceptas la limosna; esto es un regalo con el que te honro». Dijo: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— comió de ello y ordenó a sus compañeros, y comieron con él. Dijo: Dije para mí: «Estas son dos». Dijo: Luego fui al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, que estaba en Baqi' al-Gharqad 24, tras haber seguido el funeral de un hombre de sus compañeros. Llevaba puestas dos mantas mías, y él estaba sentado con sus compañeros. Lo saludé y luego me giré para mirar su espalda, a ver si veía el sello que me había descrito mi compañero. Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— me vio dar la espalda, supo que buscaba cerciorarme de algo que me habían descrito, y se quitó el manto de la espalda. Miré el sello y lo reconocí, y me incliné sobre él besándolo y llorando. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— me dijo: «Ponte al frente». Me puse al frente y me senté ante él, y le conté mi historia como te la he contado a ti, oh Ibn 'Abbas. Al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— le gustó que sus compañeros oyeran eso. Luego la esclavitud ocupó a Salman hasta que perdió de la compañía del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— las batallas de Badr y Uhud.
Salman se liberó de la esclavitud por orden del Mensajero de Allah y su ayuda, que la paz y las bendiciones sean con él. Dijo Salman: Luego el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, me dijo: "Haz un contrato de manumisión 25, oh Salman". Entonces hice un contrato con mi dueño por trescientas palmeras que debía plantar para él en al-Faqir 26 y cuarenta onzas 27 de oro. El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo a sus compañeros: "Ayudad a vuestro hermano". Y me ayudaron con las palmeras: unos con treinta esquejes, otros con veinte, otros con quince, otros con diez, cada uno según lo que tenía, hasta que reuní trescientos esquejes. Entonces el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, me dijo: "Ve, oh Salman, y cava los hoyos para ellas; cuando termines, ven a mí, que yo mismo las plantaré con mis manos". Dijo: Cavé los hoyos, y mis compañeros me ayudaron, hasta que, cuando terminé, fui a él y se lo informé. Entonces el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, salió conmigo hacia ellas, y comenzamos a acercarle los esquejes, y el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, los plantaba con su mano hasta que terminamos. ¡Por Aquel en cuya mano está el alma de Salman! No murió ni un solo esqueje de ellos 28. Dijo: Pagué las palmeras, y me quedó pendiente el dinero 29. Entonces le fue traído al Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, algo como un huevo de gallina de oro, de una de las minas. Dijo: "¿Qué hizo el persa que tiene el contrato de manumisión?" Dijo: Fui llamado ante él, y dijo: "Toma esto y paga con ello lo que debes, oh Salman". Dijo: Dije: "¿Y cómo alcanza esto, oh Mensajero de Allah, para lo que debo?" Dijo: "Tómalo, pues Allah hará que pagues con ello". Dijo: Lo tomé, y pesé para ellos de ello —¡Por Aquel en cuya mano está el alma de Salman!— cuarenta onzas, y les cumplí su derecho con ello, y Salman fue liberado. Entonces asistí con el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, a la Batalla del Foso 30 como hombre libre, y luego no perdí ninguna batalla con él. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Abi Habib, de un hombre de Abd al-Qays, de Salman, que dijo: Cuando dije: "¿Y cómo alcanza esto para lo que debo, oh Mensajero de Allah?", el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, lo tomó, lo hizo girar sobre su lengua, luego dijo: "Tómalo y págales con ello". Lo tomé y les pagué todo su derecho con ello: cuarenta onzas. Relato de Salman con el hombre de Amuriyya 31: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Asim ibn Umar ibn Qatada, dijo: Me narró alguien a quien no acuso, de Umar ibn Abd al-Aziz ibn Marwan, dijo: Me fue relatado de Salman al-Farisi que dijo al Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, cuando le contó su historia: El dueño de Amuriyya le dijo: Ve a tal y tal lugar de la tierra de Sham 32, pues allí hay un hombre entre dos bosques, que sale cada año de un bosque al otro cruzando, y la gente enferma lo aborda, y no invoca por nadie sin que sea curado. Pregúntale sobre esta religión que buscas, y él te informará sobre ella. Dijo Salman: Salí hasta que llegué a donde me fue descrito, y encontré a la gente reunida con sus enfermos allí, hasta que aquella noche salió cruzando de un bosque al otro. La gente lo rodeó con sus enfermos, no invocaba por un enfermo sin que fuera curado, y me vencieron, no pude llegar a él hasta que entró en el bosque al que quería entrar, excepto su hombro. Dijo: Lo alcancé. Dijo: "¿Quién es este?" y se volvió hacia mí. Dije: "Que Allah tenga misericordia de ti, infórmame sobre la Hanifiyya 33, la religión de Abraham". Dijo: "Me preguntas sobre algo que hoy la gente no pregunta. Te ha llegado el tiempo de un Profeta que será enviado con esta religión, de la gente del Haram 34. Ve a él, pues él te guiará a ella". Dijo: Luego entró. Dijo: El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo a Salman: "Si me has dicho la verdad, oh Salman, ciertamente te has encontrado con Jesús, hijo de María" —sobre nuestro Profeta y sobre él la paz. Mención de Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn Abd al-Uzza, y Ubayd Allah ibn Jahsh, y Uthman ibn al-Huwayrith, y Zayd ibn Amr ibn Nufayl: Su duda sobre el paganismo: Dijo Ibn Ishaq: Un día los Quraysh se reunieron en una fiesta suya junto a un ídolo de sus ídolos que veneraban, sacrificaban para él, se entregaban a la adoración junto a él y daban vueltas alrededor de él. Era una fiesta que tenían cada año un día. Entonces cuatro hombres se apartaron en secreto y se dijeron unos a otros: "Sed sinceros y que cada uno oculte el secreto del otro". Dijeron: "Sí". Eran: Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy; y Ubayd Allah ibn Jahsh ibn Ri'ab ibn Ya'mur ibn Sabra ibn Murra ibn Kabir ibn Ghanm ibn Dudan ibn Asad ibn Khuzayma, y su madre era Umayma bint Abd al-Muttalib; y Uthman ibn al-Huwayrith ibn Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy; y Zayd ibn Amr ibn Nufayl ibn Abd al-Uzza ibn Abd Allah ibn Qurt ibn Riyah ibn Rizah ibn Adiyy ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Dijeron unos a otros: "Sabed, por Allah, que vuestro pueblo no está en nada. Han errado la religión de su padre Abraham. ¿Qué es una piedra a la que damos vueltas, que no oye ni ve, ni daña ni beneficia? ¡Oh pueblo, buscad para vosotros mismos, pues por Allah no estáis en nada!" Entonces se dispersaron por los países buscando la Hanifiyya, la religión de Abraham. Waraqa e Ibn Jahsh se hicieron cristianos: En cuanto a Waraqa ibn Nawfal, se consolidó en el cristianismo y siguió los libros de sus gentes hasta que adquirió conocimiento de la Gente del Libro 35. En cuanto a Ubayd Allah ibn Jahsh, permaneció en su confusión hasta que se hizo musulmán, luego emigró con los musulmanes a Abisinia, con su esposa Umm Habiba bint Abi Sufyan, que era musulmana. Cuando llegó allí, se hizo cristiano y abandonó el Islam, hasta que murió allí como cristiano. Ibn Jahsh incita a los emigrantes de Abisinia a hacerse cristianos: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ja'far ibn al-Zubayr, dijo: Cuando Ubayd Allah ibn Jahsh se hizo cristiano, pasaba junto a los compañeros del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, que estaban allí en la tierra de Abisinia, y decía: "Hemos abierto los ojos 36 y vosotros parpadeáis", es decir, nosotros vemos y vosotros buscáis la vista sin haber visto aún. Esto es porque el cachorro, cuando quiere abrir los ojos para mirar, parpadea para ver. Y su palabra "faqqahna" significa abrimos los ojos. El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, se casó con la esposa de Ibn Jahsh tras su muerte: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, se casó después de él con su esposa Umm Habiba bint Abi Sufyan ibn Harb. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ali ibn Husayn que el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, envió a Amr ibn Umayya al-Damri al Negus 37 para pedir su mano, y el Negus la casó con él, y le dio como dote de parte del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, cuatrocientos dinares. Dijo Muhammad ibn Ali: No creemos que Abd al-Malik ibn Marwan fijara la dote de las mujeres en cuatrocientos dinares sino por eso. Y quien la entregó en matrimonio al Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, fue Khalid ibn Sa'id ibn al-As. Uthman ibn al-Huwayrith se hace cristiano y llega ante el César: Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a Uthman ibn al-Huwayrith, llegó ante el César, rey de los romanos, se hizo cristiano y mejoró su posición ante él. Dijo Ibn Hisham: Uthman ibn al-Huwayrith tiene una historia ante el César que me impide mencionarla por lo que mencioné en la historia de la Guerra del Fijar 38. Zayd se abstiene de todas las religiones: Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a Zayd ibn Amr ibn Nufayl, se detuvo, no entró en el judaísmo ni en el cristianismo, abandonó la religión de su pueblo y se apartó de los ídolos, de los animales muertos, de la sangre y de los sacrificios que se ofrecían a los ídolos. Y prohibió matar a las niñas recién nacidas 39, y dijo: "Adoro al Señor de Abraham", y reprochó a su pueblo lo que practicaban. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hisham ibn Urwa, de su padre, de su madre Asma bint Abi Bakr, que Allah esté complacido con ella, que ella dijo: Vi a Zayd ibn Amr ibn Nufayl apoyado contra la Kaaba 40 diciendo: "Oh asamblea de Quraysh, por Aquel en cuya mano está el alma de Zayd, ninguno de vosotros sigue la religión de Abraham excepto yo". Y decía: "Oh Allah, si supiera cuál es la forma de adoración que más amas, te adoraría con ella, pero no lo sé". Y se postraba sobre la palma de su mano. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hisham ibn Urwa, de su padre, que Asma bint Abi Bakr dijo: Vi a Zayd ibn Amr ibn Nufayl, que era muy anciano, apoyado contra la Kaaba, y el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, pasó junto a él y vio una escena hermosa. Dijo: "Que Allah tenga misericordia de Zayd, pues él fue resucitado como una sola comunidad 41".
Dios esté complacido con ambos. Dijo: «Ciertamente vi a Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl, un anciano de gran edad, apoyando su espalda contra la Kaaba, mientras decía: “¡Oh, clan de Quraysh! Por Aquel en cuya mano está el alma de Zayd ibn 'Amr, ninguno de vosotros amanece sobre la religión de Abraham excepto yo”. Luego decía: “Oh, Dios, si supiera cuál de las formas Te es más grata, Te adoraría con ella, pero no lo sé”. Luego se postraba sobre la palma de su mano». Dijo Ibn Ishaq: «Me fue narrado que su hijo Sa'id ibn Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl, y 'Umar ibn al-Jattab, que era primo suyo, dijeron al Mensajero de Dios 42 : “¿Pides perdón para Zayd ibn 'Amr?”. Respondió: “Sí, pues será resucitado como una comunidad él solo”». Poesía de Zayd sobre el abandono de la idolatría: Dijo Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl, sobre el abandono de la religión de su pueblo y lo que sufrió por ello: «¿Un solo Señor o mil señores adoraré cuando los asuntos se dividan? / Abandoné a Lat y a 'Uzza 43 por completo; así actúa el firme y paciente. / No adoro a 'Uzza ni a sus dos hijas, ni visito los ídolos de Banu 'Amr. / Tampoco adoro a Hubal 44 , que fue un señor para nosotros en el tiempo en que mi juicio era débil. / Me asombro —y en las noches hay maravillas, y en los días lo que el perspicaz conoce— de que Dios haya aniquilado a muchos hombres cuya costumbre era la maldad, / y haya dejado a otros por la bondad de un pueblo, mientras el niño pequeño crece. / Y mientras el hombre tropieza, un día se recupera, como la rama regada se refresca. / Pero yo adoro al Misericordioso, mi Señor, para que perdone mi pecado, el Señor Indulgente. / Así pues, la piedad de Dios, vuestro Señor, guardadla; si la guardáis, no pereceréis. / Verás que la morada de los justos son jardines, y para los incrédulos un fuego ardiente, / y la humillación en la vida; y si mueren, encontrarán lo que oprime los pechos». Y dijo también Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl —dice Ibn Hisham: estos versos son de Umayya ibn Abi as-Salt en una de sus casidas, excepto los dos primeros, el quinto y el último. El final del primer verso es de otro que no es Ibn Ishaq—: «A Dios dirijo mi alabanza y mi loor, y una palabra firme que no cesa, perdurable en el tiempo, / al Rey Altísimo, sobre el cual no hay dios ni señor que se le iguale. / ¡Oh, hombre! ¡Guárdate de la perdición!, pues no ocultas a Dios nada oculto. / Y no pongas junto a Dios a otro; pues el camino de la rectitud se ha hecho evidente. / ¡Apiádate! Los genios eran su esperanza, y Tú, mi Dios, Señor nuestro, eres mi esperanza. / Me he complacido contigo, oh Dios, como Señor; no veré que adore a otro dios que no sea Dios, el Único. / Y Tú eres Quien, por favor y misericordia, enviaste a Moisés como mensajero pregonero. / Le dije: “Ve con Aarón y llamad a Dios al Faraón, que era tirano. / Y decidle: ‘¿Has sido tú quien ha nivelado esta [tierra] sin estacas, hasta que se asentó como está? / Y decidle: ‘¿Has sido tú quien ha elevado este [cielo] sin columnas? ¡Ten cuidado, entonces, contigo mismo, constructor! / Y decidle: ‘¿Has sido tú quien ha puesto en medio de ella un [astro] luminoso, guía cuando la noche oscurece? / Y decidle: ‘¿Quién envía el sol por la mañana, para que ilumine lo que toca de la tierra? / Y decidle: ‘¿Quién hace germinar el grano en la tierra, para que brote la hierba, erguida y creciente, / y saca de él su grano en sus espigas? En ello hay signos para quien reflexiona. / Y Tú, por favor, salvaste a Jonás, que pasó noches en las entrañas de un pez. / Y si yo alabara Tu nombre, Señor nuestro, mucho haría, salvo que Tú perdonas mis faltas. / Así que, Señor de los siervos, derrama bendición y misericordia sobre mí, y bendice a mis hijos y a mi riqueza”». Y dijo Zayd ibn 'Amr, reprochando a su esposa Safiyya bint al-Hadrami: Genealogía del hadramí: Dijo Ibn Hisham: el nombre del hadramí es 'Abd Allah ibn 'Abbad, uno de los Sadif; y el nombre de Sadif es 'Amr ibn Malik, uno de los Sakun ibn Ashras ibn Kindi; y se dice: Kinda ibn Thawr ibn Muratti' ibn 'Ufayr ibn 'Adi ibn al-Harith ibn Murra ibn Adad ibn Zayd ibn Muhsa' ibn 'Amr ibn 'Arīb ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba'. Y se dice: Muratti' ibn Malik ibn Zayd ibn Kahlan ibn Saba'. Zayd reprocha a su esposa por impedirle buscar el hanifismo: Dijo Ibn Ishaq: Zayd ibn 'Amr había decidido salir de La Meca para viajar por la tierra buscando el hanifismo 45 , la religión de Abraham —la paz sea con él—. Cada vez que Safiyya bint al-Hadrami lo veía preparado para salir y dispuesto a ello, avisaba a al-Jattab ibn Nufayl, que era su tío paterno y hermano de madre. Al-Jattab le reprochaba el abandono de la religión de su pueblo, y había encargado a Safiyya que lo vigilara, diciéndole: «Cuando lo veas dispuesto a algo, avísame». Entonces Zayd dijo: «No me creas en la humillación, ¡oh Safiyya!, mientras mi asunto y el suyo sean así. / Pues yo, cuando temo la humillación, sigo el camino de la sumisión. / Soy un buceador en las puertas de los reyes, y evito lo que es indigno. / Corto las ataduras que humillan, sin iguales en dificultad. / La humillación solo alcanza al asno cuando su piel se desgarra. / Y digo: no soy humillado golpeando sus costados con dureza. / Y mi hermano de madre, luego mi tío, no me convence con su discurso. / Y cuando me reprocha con maldad, no me falta respuesta. / Si quisiera, diría lo que tengo: sus llaves y su puerta». Dicho de Zayd al dirigirse a la Kaaba: Dijo Ibn Ishaq: Me fue narrado por algunos de la familia de Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl que Zayd, cuando se dirigía a la Kaaba dentro de la mezquita, decía: «Heme aquí, de verdad, de verdad, en adoración y servidumbre. / Me refugio en lo que se refugió Abraham, mirando hacia la qibla 46 , estando de pie». Cuando decía: «Mi nariz, oh Dios, está sumisa y humillada; cualquier cosa que me impongas, yo la soportaré. / Busco la piedad, no la tía; no es igual quien emigra que quien se queda». Dijo Ibn Hisham: Y se dice: «La piedad perdura, no la tía; no es igual quien emigra que quien se queda». Dijo: Y su expresión «mirando hacia la Kaaba» es de algunos sabios. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Zayd ibn 'Amr ibn Nufayl: «Y someto mi rostro a Quien se somete la tierra, que carga rocas pesadas. / La extendió y cuando la vio estable sobre el agua, fijó en ella las montañas. / Y someto mi rostro a Quien se somete la nube, que lleva agua dulce pura. / Cuando es llevada a una región, obedece y derrama sobre ella torrentes». Al-Jattab daña a Zayd y lo acosa: Al-Jattab había dañado a Zayd hasta expulsarlo a lo alto de La Meca, y se estableció en Hira', frente a La Meca. Al-Jattab puso a vigilarlo a jóvenes de Quraysh y a necios de entre ellos, y les dijo: «No dejéis que entre en La Meca». Así que solo entraba a escondidas de ellos; y cuando se enteraban, avisaban a al-Jattab, que lo expulsaba y lo dañaba, por temor a que corrompiera su religión y alguien lo siguiera en su abandono. Entonces dijo, exaltando su inviolabilidad ante quienes de su pueblo le habían hecho lícito lo que hicieron: «Oh Dios, estoy en estado de ihram 47 , no de licitud; y mi casa está en medio del campamento, / junto a Safa, no en un lugar extraviado». Zayd viaja a Siria y su muerte: Luego salió buscando la religión de Abraham —la paz sea con él—, preguntando a monjes y rabinos, hasta llegar a Mosul y toda la Yacira 48 . Luego regresó y recorrió toda Siria, hasta llegar a un monje en Mīfa'a 49 , en la tierra de al-Balqa', que era, según dicen, la máxima autoridad en el saber de los cristianos. Le preguntó sobre el hanifismo, la religión de Abraham, y respondió: «Buscas una religión de la que hoy no encontrarás a nadie que te la enseñe. Pero se acerca el tiempo de un Profeta que saldrá de tu tierra, de donde has salido; será enviado con la religión de Abraham, el hanifismo. Vuelve a ella, pues será enviado ahora; este es su tiempo». Zayd había examinado el judaísmo y el cristianismo, pero no le satisfizo ninguno. Salió rápidamente, cuando el monje le dijo aquello, con dirección a La Meca; pero cuando llegó a la tierra de Lajm, lo atacaron y lo mataron. Waraqa lamenta a Zayd: Dijo Waraqa ibn Nawfal ibn Asad, llorándolo: «Acertaste y fuiste bendecido, ¡oh, ibn 'Amr!, pues evitaste un horno de fuego ardiente. / Con tu religión, un Señor sin igual, y abandonaste los ídolos de los tiranos tal como eran. / Y alcanzaste la religión que buscabas, sin descuidar la unicidad de tu Señor. / Así que estás en una morada de noble estancia, donde eres regalado con generosidad, disfrutando. / Te encuentras con el Amigo de Dios 50 allí, y no fuiste de los hombres tiranos que caen al fuego. / La misericordia de su Señor puede alcanzar al hombre, aunque esté bajo la tierra en setenta valles».
Dijo Ibn Hisham: Se atribuyen a Umayya ibn Abi al-Salt los dos primeros versos de ella, y el último verso de una casida suya. Y su dicho: "ídolos de los tiranos" es de otro que no es Ibn Ishaq. Descripción del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— en el Evangelio: Yuhannas el discípulo confirma la misión del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— desde el Evangelio: Dijo Ibn Ishaq: Y consta, según me ha llegado de lo que Jesús hijo de María estableció, de lo que le llegó de Dios en el Evangelio para la gente del Evangelio, acerca de la descripción del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, de lo que confirmó Yuhannas el discípulo para ellos, cuando copió para ellos el Evangelio según el testamento de Jesús hijo de María —sobre él sea la paz— acerca del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— para ellos, que dijo: "Quien me aborrece, ha aborrecido al Señor; y si no hubiera hecho en su presencia obras que nadie hizo antes, no tendrían pecado; pero desde ahora se han envanecido y han pensado que me honran a mí y también al Señor. Pero es necesario que se cumpla la palabra que está en la Ley: que me aborrecieron sin causa, es decir, en vano. Cuando venga el Paráclito 51, que Dios os enviará de parte del Señor, y el Espíritu Santo, que ha salido de junto al Señor, él dará testimonio de mí y también vosotros, porque desde el principio habéis estado conmigo en esto. Os lo he dicho para que no os quejéis." Y "al-Munhamanna" 52 en siríaco es Muhammad; y en griego es el Paráclito —sobre él sea la paz—. La misión del Profeta —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dios tomó el pacto a los profetas de creer en él —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo: Nos narró Abu Muhammad Abd al-Malik ibn Hisham, dijo: Nos narró Ziyad ibn Abd Allah al-Baka'i, de Muhammad ibn Ishaq al-Muttalibi, que dijo: Cuando Muhammad, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, cumplió cuarenta años, Dios Altísimo le envió como misericordia para los mundos y como anunciador para toda la humanidad. Y Dios —bendito y exaltado sea— había tomado el pacto a todo profeta que había enviado antes de él de creer en él, de confirmarle y de auxiliarle contra quien se le opusiera, y tomó de ellos que transmitieran eso a todo aquel que creyera en ellos y los confirmara. Y ellos cumplieron con lo que debían de ello. Dice Dios Altísimo a Muhammad —que Dios le bendiga y le dé paz—: {Y cuando Dios tomó el pacto de los profetas: "Cuando os haya dado del Libro y de la Sabiduría, luego os llegue un Mensajero que confirme lo que tenéis, creed en él y auxiliadle." Dijo: "¿Acaso afirmáis y tomáis sobre ello Mi compromiso?"} [Al 'Imran: 81], es decir, la carga de Mi pacto que os he impuesto: {Dijeron: "Afirmamos." Dijo: "Pues sed testigos, y Yo estoy con vosotros entre los testigos."} [Al 'Imran: 81]. Así que Dios tomó el pacto de todos los profetas de confirmarle y auxiliarle contra quien se le opusiera, y de transmitir eso a quienes creyeran en ellos y los confirmaran de entre la gente de estos dos Libros. La visión verídica, lo primero con que comenzó la revelación al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo Ibn Ishaq: Mencionó al-Zuhri, de 'Urwa ibn al-Zubayr, de 'A'isha —que Dios esté complacido con ella— que ella le contó: Lo primero con que comenzó la revelación al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, cuando Dios quiso honrarle y tener misericordia de los siervos por medio de él, fue la visión verídica: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— no veía una visión en sueños sin que llegara como el resplandor del alba. Dijo: Y Dios Altísimo hizo amarle la soledad, de modo que nada le era más querido que estar solo. El saludo de la piedra y el árbol a él —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Abd al-Malik ibn Ubayd Allah ibn Abi Sufyan ibn al-'Ala' ibn Jariya al-Thaqafi, que era un erudito, de algunos sabios: Que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, cuando Dios quiso honrarle e inició con él la profecía, cuando salía para sus necesidades se alejaba hasta que las casas quedaban detrás de él y llegaba a los barrancos de La Meca y a los valles de sus lechos, no pasaba el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— junto a una piedra o un árbol sin que dijera: "La paz sea contigo, oh Mensajero de Dios." Dijo: Entonces el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— se volvía a su alrededor, a su derecha, a su izquierda y detrás de él, y no veía más que árboles y piedras. Y el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— permaneció así viendo y oyendo el tiempo que Dios quiso que permaneciera. Luego vino a él Gabriel —sobre él sea la paz— con lo que le llegó del honor de Dios, estando él en Hira' en el mes de Ramadán. La venida de Gabriel a él —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Wahb ibn Kaysan, cliente de la familia de al-Zubayr, dijo: Oí a Abd Allah ibn al-Zubayr diciendo a 'Ubayd ibn 'Umayr ibn Qatada al-Laythi: "Cuéntanos, oh 'Ubayd, cómo fue el comienzo de lo que inició la revelación al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— cuando vino a él Gabriel —sobre él sea la paz—?" Dijo: Entonces 'Ubayd dijo —y yo estaba presente—, contando a Abd Allah ibn al-Zubayr y a los que estaban con él de la gente: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— solía retirarse a Hira' cada año durante un mes, y eso era parte de la práctica de la tahannuth 53 que los Quraysh realizaban en la época preislámica. Y al-tahannuth es la devoción. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Abu Talib: Y Thawr y quien fijó Thabir en su lugar ... y el que asciende para subir a Hira' y el que desciende Al-tahannuth y al-tahannuf: Dijo Ibn Hisham: Los árabes dicen al-tahannuth y al-tahannuf, queriendo decir al-hanifiyya 54, y sustituyen la fa' por la tha', como dijeron: jadaf y jadath, queriendo decir la tumba. Dijo Ru'ba ibn al-'Ajjaj: Si mis piedras estuvieran con los ajdaf Queriendo decir: al-ajdath. Y este verso está en una urŷuza suya. Y el verso de Abu Talib está en una casida suya que mencionaré, si Dios quiere, en su lugar. Dijo Ibn Hisham: Y me narró Abu 'Ubayda que los árabes dicen: famma, en lugar de: thumma, sustituyendo la fa' por la tha'. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Wahb ibn Kaysan, dijo: Dijo 'Ubayd: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— solía retirarse durante ese mes cada año, alimentando a los pobres que venían a él. Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— terminaba su retiro de ese mes, lo primero que hacía al regresar de su retiro era ir a la Kaaba, antes de entrar en su casa, y daba siete vueltas alrededor de ella, o lo que Dios quisiera de eso, luego volvía a su casa. Hasta que llegó el mes en que Dios Altísimo quiso para él lo que quiso de Su honor, del año en que Dios Altísimo le envió, y ese mes era el mes de Ramadán. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— salió hacia Hira', como solía salir para su retiro, con su familia. Hasta que llegó la noche en que Dios le honró con Su mensaje y tuvo misericordia de los siervos por medio de él, vino a él Gabriel —sobre él sea la paz— con la orden de Dios Altísimo. Dijo el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—: "Vino a mí Gabriel, estando yo dormido, con un paño de brocado 55 en el que había escritura."
"Un libro", y dijo: "Lee". Dijo: "Dije: 'No sé leer'". Dijo: "Entonces me apretó con él hasta que pensé que era la muerte, luego me soltó". Y dijo: "Lee". Dijo: "Dije: '¿Qué he de leer?'". Dijo: "Entonces me apretó con él hasta que pensé que era la muerte, luego me soltó". Y dijo: "Lee". Dijo: "Dije: '¿Qué he de leer?'". Dijo: "Y no dije eso sino para librarme de él, no fuera a volver a hacerme lo mismo que me había hecho". Entonces dijo: {Lee en el nombre de tu Señor que creó, creó al hombre de un coágulo. Lee, que tu Señor es el Más Generoso, que enseñó con el cálamo, enseñó al hombre lo que no sabía} [Sura 96, versículos 1-5 hasta el final]. Dijo: "Entonces las recité, y luego terminó y se apartó de mí. Y desperté de mi sueño, y era como si hubiera escrito un libro en mi corazón". Dijo: "Salí hasta que, cuando estaba en medio de la montaña, oí una voz del cielo que decía: '¡Oh Muhammad, tú eres el Mensajero de Dios, y yo soy Gabriel!'". Dijo: "Entonces levanté mi cabeza hacia el cielo para mirar, y he aquí a Gabriel en la forma de un hombre con los pies plantados en el horizonte del cielo, diciendo: '¡Oh Muhammad, tú eres el Mensajero de Dios, y yo soy Gabriel!'". Dijo: "Entonces me detuve mirándolo, sin avanzar ni retroceder, y empecé a apartar mi rostro de él hacia los horizontes del cielo". Dijo: "Y no miraba a ninguna dirección de ellas sin verlo así. Y no cesé de estar de pie, sin avanzar hacia adelante ni retroceder hacia atrás, hasta que Jadiya envió a sus mensajeros en mi busca; llegaron hasta lo alto de La Meca y regresaron a ella, mientras yo estaba de pie en mi lugar. Luego se apartó de mí". El Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) informa a Jadiya (que Dios esté complacido con ella) del descenso de Gabriel sobre él: "Y me volví regresando a mi familia, hasta que llegué a Jadiya y me senté junto a su muslo, acercándome a ella". Ella dijo: "¡Oh Abu al-Qasim! ¿Dónde estabas? ¡Por Dios que envié a mis mensajeros en tu busca, hasta que llegaron a La Meca y regresaron a mí!". "Luego le conté lo que había visto". Ella dijo: "Alégrate, oh primo mío, y mantente firme. ¡Por Aquel en cuya mano está el alma de Jadiya, que espero que seas el Profeta de esta comunidad!". Jadiya (que Dios esté complacido con ella) informa a Waraqa ibn Nawfal: "Luego se levantó, se vistió con sus ropas, y se dirigió a Waraqa ibn Nawfal ibn Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy, que era su primo. Y Waraqa se había cristianizado, había leído las Escrituras y había oído de la gente de la Torá y el Evangelio. Y le informó de lo que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) le había contado: que había visto y oído". Entonces Waraqa ibn Nawfal dijo: "¡Santo, Santo! ¡Por Aquel en cuya mano está el alma de Waraqa, si me has dicho la verdad, oh Jadiya, le ha llegado el *Namus* (el Ángel de la Revelación) mayor que solía venir a Moisés, y ciertamente él es el Profeta de esta comunidad. Dile, pues, que se mantenga firme". Entonces Jadiya regresó al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y le informó de las palabras de Waraqa ibn Nawfal. Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) terminó su retiro y regresó, hizo como solía hacer: comenzó por la Kaaba y dio vueltas alrededor de ella. Entonces se encontró con Waraqa ibn Nawfal, que estaba dando vueltas alrededor de la Kaaba. Dijo: "Oh hijo de mi hermano, infórmame de lo que viste y oíste". Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) le informó. Y Waraqa le dijo: "¡Por Aquel en cuya mano está mi alma, ciertamente tú eres el Profeta de esta comunidad! Y te ha llegado el *Namus* mayor que llegó a Moisés. Y te desmentirán, te causarán daño, te expulsarán y te combatirán. Y si yo alcanzo ese día, sin duda auxiliaré a Dios con un auxilio que Él conoce". Luego acercó su cabeza a él y le besó la coronilla. Luego el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) regresó a su casa. La confirmación de Jadiya (que Dios esté complacido con ella) acerca de la revelación: Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Isma'il ibn Abi Hakim, cliente de la familia de al-Zubayr, que se narró de Jadiya (que Dios esté complacido con ella) que dijo al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): "Oh primo, ¿puedes informarme acerca de este compañero tuyo que viene a ti cuando viene?" Dijo: "Sí". Ella dijo: "Pues cuando venga a ti, infórmame de él". Entonces vino a él Gabriel (la paz sea con él), como solía hacer. Y el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo a Jadiya: "Oh Jadiya, este es Gabriel que ha venido a mí". Ella dijo: "Levántate, oh primo mío, y siéntate sobre mi muslo izquierdo". Dijo: Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se levantó y se sentó sobre él. Ella dijo: "¿Lo ves?" Dijo: "Sí". Ella dijo: "Entonces muévete y siéntate sobre mi muslo derecho". Dijo: Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se movió y se sentó sobre su muslo derecho. Ella dijo: "¿Lo ves?" Dijo: "Sí". Ella dijo: "Entonces muévete y siéntate en mi regazo". Dijo: Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se movió y se sentó en su regazo. Ella dijo: "¿Lo ves?" Dijo: "Sí". Dijo: Entonces se descubrió y se quitó su velo, mientras el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) estaba sentado en su regazo. Luego le dijo: "¿Lo ves?" Dijo: "No". Ella dijo: "Oh primo, mantente firme y alégrate, porque, ¡por Dios, que es un ángel y no es un demonio!". Dijo Ibn Ishaq: Y narré esta historia a 'Abdullah ibn Hasan, y dijo: "Ciertamente oí a mi madre Fátima bint Husayn narrar esta historia de Jadiya, excepto que la oí decir: 'Introdujo al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) entre ella y su camisa, y entonces Gabriel se fue'. Y ella dijo al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): 'Ciertamente este es un ángel, y no es un demonio'". Comienzo de la revelación del Corán: ¿Cuándo descendió el Corán? Dijo Ibn Ishaq: Y se inició la revelación al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) en el mes de Ramadán, según la palabra de Dios, Poderoso y Majestuoso: {El mes de Ramadán en el cual fue revelado el Corán, como guía para la gente y pruebas claras de la guía y el criterio} [Sura 2, versículo 185]. Y dijo Dios, Altísimo: {Ciertamente lo hicimos descender en la Noche del Decreto. ¿Y qué te hará saber qué es la Noche del Decreto? La Noche del Decreto es mejor que mil meses. Descienden los ángeles y el Espíritu en ella, con permiso de su Señor, para todo asunto. Es paz hasta el amanecer} [Sura 97, versículos 1-5]. Y dijo Dios, Altísimo: {Ha, Mim. Por el Libro claro, que ciertamente lo hicimos descender en una noche bendita. En verdad, fuimos advertidores. En ella se decide todo asunto sabio, como un mandato de parte Nuestra. En verdad, fuimos enviadores} [Sura 44, versículos 1-5]. Y dijo, Altísimo: {Si creéis en Dios y en lo que hicimos descender sobre Nuestro siervo el día del Criterio, el día en que se encontraron las dos huestes} [Sura 8, versículo 41]. Y eso fue el encuentro del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y los idólatras en Badr. Fecha de la batalla de Badr: Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Abu Ya'far Muhammad ibn 'Ali ibn Husayn que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se encontró con los idólatras en Badr el viernes, en la mañana del día diecisiete de Ramadán. Dijo Ibn Ishaq: Luego la revelación continuó llegando al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), mientras él creía en Dios y confirmaba lo que le llegaba de Él, aceptándolo con aceptación y soportando de ello lo que se le imponía, tanto si complacía a la gente como si les disgustaba. Y la profecía es una carga y una dificultad; no la soporta ni puede con ella sino los mensajeros fuertes y resueltos, con la ayuda de Dios, Altísimo, y Su éxito, por lo que sufren de la gente y por lo que se les rechaza de lo que traen de parte de Dios, Glorificado y Altísimo sea. Dijo: Y el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) prosiguió con la orden de Dios, a pesar de lo que sufría de su pueblo en cuanto a oposición y daño. El Islam de Jadiya bint Khuwaylid: Su apoyo a él (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): Y creyó en él Jadiya bint Khuwaylid, confirmó lo que le llegó de Dios, lo apoyó en su asunto, y fue la primera en creer en Dios y en Su Mensajero y en confirmar lo que le llegó de Él. Así, Dios alivió con ello a Su Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): no oía nada de lo que le disgustaba, como rechazo o desmentido, que le entristeciera, sin que Dios le aliviara mediante ella cuando regresaba a ella: ella lo confirmaba, le aliviaba, lo creía y le hacía fácil el asunto de la gente. ¡Que Dios, Altísimo, tenga misericordia de ella!
Anunciación a Jadiya de una casa de cañas: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hisham ibn Urwa, de su padre Urwa ibn al-Zubayr, de Abd Allah ibn Yafar ibn Abi Talib -que Allah esté complacido con él- que dijo: El Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- dijo: "Se me ordenó anunciar a Jadiya una casa de cañas 56, en la que no hay alboroto ni fatiga". Dijo Ibn Hisham: Las cañas son perlas huecas. Gabriel transmite a Jadiya el saludo de su Señor: Dijo Ibn Hisham: Me narró alguien en quien confío que Gabriel -la paz sea con él- vino al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- y dijo: "Transmite a Jadiya el saludo de su Señor". Entonces el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- dijo: "¡Oh Jadiya! Este es Gabriel que te transmite el saludo de tu Señor". Jadiya dijo: "Allah es la Paz, de Él proviene la paz, y sobre Gabriel sea la paz". La interrupción de la revelación y la revelación de la Sura ad-Duha: Dijo Ibn Ishaq: Luego la revelación se interrumpió para el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- durante un tiempo, hasta que eso le afectó y le entristeció. Entonces Gabriel vino con la Sura ad-Duha, jurando su Señor por Él, Quien le había honrado con lo que le honró, que no le había abandonado ni aborrecido. Dijo el Altísimo: {Por la mañana, por la noche cuando se serena 57, tu Señor no te ha abandonado ni te ha aborrecido, y la otra vida es mejor para ti que la primera} [ad-Duha: 1-4]. Dice: No te ha cortado ni te ha dejado, ni te ha odiado desde que te amó. {Y la otra vida es mejor para ti que la primera}. Es decir, lo que hay junto a Mí en tu retorno a Mí es mejor para ti que lo que te he adelantado de honor en el mundo. {Y pronto te dará tu Señor y quedarás satisfecho} de la victoria en el mundo y la recompensa en la otra vida. {¿Acaso no te encontró huérfano y te amparó? ¿Y te encontró extraviado y te guió? ¿Y te encontró pobre y te enriqueció?} [ad-Duha: 6-8]. Allah le hace saber lo que le había concedido desde el principio de Su honor en su asunto inmediato, y Su favor sobre él en su orfandad, pobreza y extravío, y su salvación de todo ello por Su misericordia. Explicación de los términos de la Sura ad-Duha: Dijo Ibn Hisham: "Saya" 57: quietud. Dijo Umayya ibn Abi as-Salt at-Thaqafi: "Cuando vino débilmente y mis compañeros dormían, y la noche se serenó con la oscuridad tenebrosa". Y este verso está en una de sus casidas. Se dice del ojo cuando su párpado se aquieta: "sáchiya" y "saya tarfuha". Dijo Yarir: "Y ciertamente te lanzamos, cuando partieron, con ojos que matan desde detrás de los velos, serenos". Y este verso está en una de sus casidas. "Al-á'il" 58: el pobre. Dijo Abu Jirash al-Hudhali: "A su casa se refugia el necesitado cuando llega el invierno, y el que pide limosna, desgastado de vestidos, pobre". Su plural es "ála" y "áyl". Y este verso está en una de sus casidas, que mencionaré en su lugar, si Allah quiere. "Al-á'il" también: el que mantiene a la familia. "Al-á'il" también: el temeroso. Y en el Libro de Allah Altísimo: {Eso es más adecuado para que no seáis injustos} [an-Nisa: 3]. Y dijo Abu Talib: "Con una balanza justa que no disminuye un grano de cebada, con un testigo de sí mismo no injusto". Y este verso está en una de sus casidas, que mencionaré, si Allah quiere, en su lugar. "Al-á'il" también: la cosa pesada y agotadora. El hombre dice: "Me ha agobiado este asunto", es decir, me ha pesado y agotado. Dijo al-Farazdaq: "Ves a los nobles generosos de Quraish, cuando el asunto en las calamidades es agobiante". Y este verso está en una de sus casidas. {En cuanto al huérfano, no lo oprimas; y en cuanto al mendigo, no lo rechaces} [ad-Duha: 9-10]. Es decir, no seas tirano ni arrogante, ni grosero ni duro con los débiles de los siervos de Allah. {Y en cuanto a la gracia de tu Señor, habla de ella} [ad-Duha: 11]. Es decir, de lo que te ha llegado de Allah de Su gracia y honor, la profecía, habla de ella, es decir, menciónala y llama a ella. Entonces el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- comenzó a mencionar lo que Allah le había concedido a él y a los siervos mediante la profecía, en secreto, a quienes confiaba de su familia. Comienzo de lo que Allah -Glorificado y Exaltado sea- prescribió al Profeta -que Allah le bendiga y le dé paz- de la oración y sus tiempos. Y se prescribió la oración para él, y oró el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz, y la paz sea sobre él y sobre ellos, y la misericordia de Allah y Sus bendiciones. La oración se prescribió como dos rak'as, luego se aumentó: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Salih ibn Kaysan, de Urwa ibn az-Zubayr, de Aisha -que Allah esté complacido con ella- que dijo: La oración se prescribió al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- al principio como dos rak'as cada oración; luego Allah Altísimo la completó en la residencia a cuatro, y la mantuvo en el viaje en su prescripción original de dos rak'as. Gabriel enseña al Mensajero -que Allah le bendiga y le dé paz- la ablución y la oración: Dijo Ibn Ishaq: Me narró algunos de los sabios que cuando la oración se prescribió al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz-, Gabriel vino a él mientras estaba en lo alto de La Meca, y golpeó con su talón en un lado del valle, y brotó de allí un manantial; entonces Gabriel -la paz sea con él- hizo la ablución, y el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- lo miraba para mostrarle cómo era la purificación para la oración. Luego el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- hizo la ablución como vio hacerla a Gabriel. Luego Gabriel se puso en pie y oró con él, y el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- oró siguiendo su oración. Luego Gabriel -la paz sea con él- se fue. El Mensajero -que Allah le bendiga y le dé paz- enseña a Jadiya la ablución y la oración: Entonces el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- fue a Jadiya, e hizo la ablución para ella para mostrarle cómo era la purificación para la oración, como Gabriel se la había mostrado a él. Ella hizo la ablución como el Mensajero de Allah -que la oración y la paz sean sobre él- había hecho para ella. Luego el Mensajero de Allah -que la oración y la paz sean sobre él- oró con ella como Gabriel había orado con él, y ella oró siguiendo su oración. Gabriel fija para el Mensajero -que Allah le bendiga y le dé paz- los tiempos de la oración: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Utba ibn Muslim, cliente de los Banu Tamim, de Nafi ibn Yubayr ibn Mut'im -y Nafi era de mucha narración- de Ibn Abbas, que dijo: Cuando la oración se prescribió al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz-, Gabriel -la paz sea con él- vino a él y oró con él el zuhr cuando el sol se inclinó; luego oró con él el asr cuando su sombra era igual a él; luego oró con él el magrib cuando el sol se puso; luego oró con él el isha cuando desapareció el crepúsculo; luego oró con él el subh cuando despuntó el alba. Luego vino a él al día siguiente y oró con él el zuhr cuando su sombra era igual a él; luego oró con él el asr cuando su sombra era el doble de él; luego oró con él el magrib cuando el sol se puso a su misma hora del día anterior; luego oró con él el isha cuando pasó el primer tercio de la noche; luego oró con él el subh cuando aclaró, sin que el sol hubiera salido. Luego dijo: "¡Oh Muhammad! La oración está entre tu oración de hoy y tu oración de ayer". Mención de que Ali ibn Abi Talib -que Allah esté complacido con él- fue el primer varón en abrazar el Islam: Dijo Ibn Ishaq: Luego el primer varón de la gente que creyó en el Mensajero de Allah, oró con él y confirmó lo que le llegó de Allah Altísimo fue Ali ibn Abi Talib ibn Abd al-Muttalib ibn Hashim -que la complacencia y la paz de Allah sean sobre él- y tenía entonces diez años. La gracia de Allah sobre Ali por su crianza en el seno del Mensajero: Y entre lo que Allah concedió a Ali ibn Abi Talib -que Allah esté complacido con él- fue que estuvo bajo el cuidado del Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- antes del Islam. Causa de esta crianza: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abd Allah ibn Abi Nayih, de Mujahid ibn Yabr ibn Abi al-Hayyay, que dijo: Entre las gracias de Allah sobre Ali ibn Abi Talib, y de lo que Allah hizo por él y quiso para él, fue que...
de bien, que los Quraysh sufrieron una severa crisis, y Abu Talib tenía muchos hijos; entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo a su tío Abbas, que era el más acomodado de los Banu Hashim: "Oh Abbas, tu hermano Abu Talib tiene muchos hijos, y la gente ha sido afectada por esta crisis como ves. Vayamos a él y aliviémosle de sus hijos: yo tomaré a uno de sus hijos y tú tomarás a otro, y los criaremos nosotros". Dijo Abbas: "Sí". Entonces fueron hasta Abu Talib y le dijeron: "Queremos aliviarte de tus hijos hasta que la gente salga de esta situación". Abu Talib les dijo: "Si me dejáis a 'Aqil, haced lo que queráis". Dijo Ibn Hisham: "Y se dice: 'Aqil y Talib"59. Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- tomó a 'Ali y lo acogió, y Abbas tomó a Ya'far y lo acogió. 'Ali permaneció con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- hasta que Allah -Bendito y Exaltado sea- lo envió como Profeta, y 'Ali -que Allah esté complacido con él- lo siguió, creyó en él y lo confirmó. Y Ya'far permaneció con Abbas hasta que se hizo musulmán y prescindió de él. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- y 'Ali salían a rezar en los desfiladeros de La Meca, y el descubrimiento de Abu Talib de ellos: Dijo Ibn Ishaq: Y mencionó algunos sabios que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando llegaba la hora de la oración, salía a los desfiladeros de La Meca, y salía con él 'Ali ibn Abi Talib, ocultándose de su padre Abu Talib y de todos sus tíos y del resto de su gente, y rezaban las oraciones allí. Al anochecer, regresaban. Así estuvieron el tiempo que Allah quiso. Luego, un día Abu Talib los encontró mientras rezaban y dijo al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-: "¡Oh, hijo de mi hermano! ¿Qué es esta religión que veo que profesas?" Dijo: "¡Oh, tío! Esta es la religión de Allah, la religión de Sus ángeles, la religión de Sus mensajeros y la religión de nuestro padre Ibrahim" -o como dijo, la paz y las bendiciones sean con él- "Allah me ha enviado como mensajero a los siervos, y tú, oh tío, eres el más merecedor de que te ofrezca consejo sincero y te invite a la guía, y el más merecedor de responderme y ayudarme en ello" -o como dijo-. Entonces Abu Talib dijo: "¡Oh, hijo de mi hermano! No puedo abandonar la religión de mis padres y lo que ellos seguían, pero, por Allah, nunca llegarán a ti con algo que odies mientras yo viva"60. Y mencionaron que dijo a 'Ali: "¡Oh, hijito! ¿Qué es esta religión que profesas?" Dijo: "¡Oh, padre! He creído en Allah y en el Mensajero de Allah, lo he confirmado en lo que trajo, he rezado con Él para Allah y lo he seguido". Cuentan que le dijo: "Ciertamente, no te ha llamado sino al bien, así que aférrate a ello". El Islam de Zayd ibn Harizah, en segundo lugar: Dijo Ibn Ishaq: Luego se hizo musulmán Zayd ibn Harizah ibn Sharahbil ibn Ka'b ibn 'Abd al-'Uzza ibn Imru' al-Qays al-Kalbi, cliente del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-. Fue el primer varón en hacerse musulmán y en rezar después de 'Ali ibn Abi Talib. Genealogía de Zayd: Dijo Ibn Hisham: Zayd ibn Harizah ibn Sharahil ibn Ka'b ibn 'Abd al-'Uzza ibn Imru' al-Qays ibn 'Amir ibn al-Nu'man ibn 'Amir ibn 'Abd Wudd ibn 'Awf ibn Kinana ibn Bakr ibn 'Awf ibn 'Udhra ibn Zayd al-Lat ibn Rufayda ibn Thawr ibn Kalb ibn Wabra. Hakim ibn Hizam ibn Juwaylid había llegado de Sham con esclavos, entre ellos Zayd ibn Harizah como sirviente. Entró a verlo su tía Jadiya bint Juwaylid, que en ese momento estaba con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-, y él le dijo: "Elige, oh tía, a cualquiera de estos muchachos que quieras, es para ti". Ella eligió a Zayd y lo tomó. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- lo vio con ella y se lo pidió, y ella se lo regaló. Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- lo liberó y lo adoptó como hijo, y eso fue antes de que le fuera revelado. Poema de Harizah, padre de Zayd, cuando lo perdió: Su padre Harizah se afligió profundamente por él y lloró por él cuando lo perdió, y dijo: "Lloré por Zayd sin saber qué hizo / ¿Vive para ser esperado o le llegó la muerte? Por Allah, no sé, y aunque pregunto / ¿Te ha tomado la llanura o la montaña? ¡Ojalá supiera si tendrás un retorno / Me basta del mundo tu regreso, es suficiente! El sol me recuerda cuando sale / y su recuerdo se presenta cuando se pone y cuando soplan los vientos, agitan su recuerdo / ¡Qué largo es mi dolor por él y qué temor! Emplearé con fuerza los camellos por la tierra esforzándome / y no me cansaré de viajar hasta que se cansen los camellos mientras viva, o hasta que me llegue la muerte / pues todo hombre perece, aunque le engañe la esperanza". Luego llegó a él mientras estaba con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-, y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- le dijo: "Si quieres, quédate conmigo; y si quieres, vete con tu padre". Dijo: "Prefiero quedarme contigo". Y permaneció con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- hasta que Allah lo envió, y lo confirmó, se hizo musulmán y rezó con él. Cuando Allah -Poderoso y Majestuoso- reveló: "Llamadlos por sus padres" [Al-Ahzab: 5], dijo: "Yo soy Zayd ibn Harizah". El Islam de Abu Bakr al-Siddiq -que Allah esté complacido con él- y su historia Su genealogía: Dijo Ibn Ishaq: Luego se hizo musulmán Abu Bakr ibn Abi Quhafa, y su nombre es 'Atiq, y el nombre de Abu Quhafa es 'Uthman ibn 'Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym ibn Murra ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr. Su nombre y apodo: Dijo Ibn Hisham: El nombre de Abu Bakr es 'Abdullah, y 'Atiq es un apodo por la belleza de su rostro y su liberación61. Su Islam: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Abu Bakr -que Allah esté complacido con él- se hizo musulmán, manifestó su Islam y llamó a Allah y a Su Mensajero. Su trato con Quraysh y su llamada al Islam: Abu Bakr era un hombre querido por su gente, amable y accesible. Era el más conocedor de las genealogías de Quraysh, el más sabio de lo que había en ellas de bien y de mal. Era un comerciante, de buen carácter y caritativo. Los hombres de su gente acudían a él y lo frecuentaban por varias razones: su conocimiento, su comercio y su buena compañía. Entonces comenzó a invitar a Allah y al Islam a quienes confiaba de su gente, de entre los que lo visitaban y se sentaban con él. Mención de quienes se hicieron musulmanes de entre los Compañeros por la invitación de Abu Bakr -que Allah esté complacido con él-: 'Uthman: Dijo: Se hizo musulmán por su invitación -según me ha llegado- 'Uthman ibn 'Affan ibn Abi al-'As ibn Umayya ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib. Al-Zubayr: Y al-Zubayr ibn al-'Awwam ibn Juwaylid ibn Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. 'Abd al-Rahman ibn 'Awf: Y 'Abd al-Rahman ibn 'Awf ibn 'Abd 'Awf ibn 'Abd ibn al-Harith ibn Zuhra ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Sa'd ibn Abi Waqqas: Y Sa'd ibn Abi Waqqas, y el nombre de Abu Waqqas es Malik ibn Uhayb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra ibn Murra ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Talha: Y Talha ibn 'Ubayd Allah ibn 'Uthman ibn 'Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Entonces los llevó al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando le respondieron, y se hicieron musulmanes y rezaron. Y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- solía decir, según me ha llegado: "No he invitado a nadie al Islam sin que tuviera dudas, reflexión y vacilación, excepto Abu Bakr ibn Abi Quhafa, que no dudó cuando se lo mencioné ni vaciló en ello". Dijo Ibn Hisham: Su dicho: "por su invitación" es de otro que no sea Ibn Ishaq. Dijo Ibn Hisham: Su dicho: "'akama" significa demorarse. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyash: "Y se apartó y regresó con ella, y no se demoró". Dijo Ibn Ishaq: Estos ocho hombres fueron los que precedieron a la gente en el Islam, rezaron y confirmaron al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- en lo que le llegó de Allah. Islam de Abu 'Ubayda: Luego se hizo musulmán Abu 'Ubayda ibn al-Jarrah, y su nombre es 'Amir ibn 'Abd Allah ibn al-Jarrah ibn Hilal ibn Uhayb ibn Dabba ibn al-Harith ibn Fihr. Islam de Abu Salama: Y Abu Salama, y su nombre es 'Abd Allah ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy.
El Islam de Al-Arqam: Al-Arqam ibn Abi Al-Arqam. El nombre de Abu Al-Arqam era Abd Manaf ibn Asad —y Asad tenía el kunya de Abu Yundub— ibn Abd Allah ibn Umar ibn Majzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay. El Islam de Uthman ibn Maz'un y sus dos hermanos: Uthman ibn Maz'un ibn Habib ibn Wahb ibn Hudafa ibn Yumah ibn Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ay. Y sus dos hermanos: Qudama y Abd Allah, hijos de Maz'un ibn Habib. El Islam de Ubayda ibn Al-Hariz: Ubayda ibn Al-Hariz ibn Al-Muttalib ibn Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay. El Islam de Sa'id ibn Zayd y su esposa: Sa'id ibn Zayd ibn Amr ibn Nufayl ibn Abd Al-Uzza ibn Abd Allah ibn Qurt ibn Riyah ibn Rizah ibn Adi ibn Ka'b ibn Lu'ay; y su esposa Fátima bint Al-Jattab ibn Nufayl ibn Abd Al-Uzza ibn Abd Allah ibn Qurt ibn Riyah ibn Rizah ibn Adi ibn Ka'b ibn Lu'ay, hermana de Umar ibn Al-Jattab. El Islam de Asma' y 'Aisha, las dos hijas de Abu Bakr, y de Jabbab ibn Al-Aratt: Asma' bint Abi Bakr y 'Aisha bint Abi Bakr, que en ese entonces era pequeña, y Jabbab ibn Al-Aratt, aliado de los Banu Zuhra. Dijo Ibn Hisham: Jabbab ibn Al-Aratt era de los Banu Tamim, y se dice que era de Juza'a. El Islam de Umayr, Ibn Mas'ud e Ibn Al-Qari: Dijo Ibn Ishaq: Umayr ibn Abi Waqqas, hermano de Sa'd ibn Abi Waqqas; Abd Allah ibn Mas'ud ibn Al-Hariz ibn Shamj ibn Majzum ibn Sahila ibn Kahil ibn Al-Hariz ibn Tamim ibn Sa'd ibn Hudayl; y Mas'ud ibn Al-Qari, que es Mas'ud ibn Rabi'a ibn Amr ibn Sa'd ibn Abd Al-Uzza ibn Hamala ibn Gálib ibn Muhallim ibn 'A'ida ibn Subay' ibn Al-Hawn ibn Juza'ima de Al-Qara. Dijo Ibn Hisham: Al-Qara es un apelativo, y de ellos se dice: "Ha hecho justicia a Al-Qara quien les disparó" Y eran un pueblo de arqueros. El Islam de Salit y su hermano, y de 'Ayyash y su esposa, y de Junays y 'Amir: Dijo Ibn Ishaq: Salit ibn Amr ibn Abd Shams ibn Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir ibn Lu'ay ibn Gálib ibn Fihr; y su hermano Játib ibn Amr; 'Ayyash ibn Rabi'a ibn Al-Mugira ibn Abd Allah ibn Umar ibn Majzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay; y su esposa Asma' bint Salama ibn Mujarriba Al-Tamimiyya; Junays ibn Hudafa ibn Adi ibn Sa'd ibn Sahm ibn Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ay; y 'Amir ibn Rabi'a, de 'Anz ibn Wa'il, aliado de la familia de Al-Jattab ibn Nufayl ibn Abd Al-Uzza. Dijo Ibn Hisham: 'Anz ibn Wa'il es hermano de Bakr ibn Wa'il, de Rabi'a ibn Nizar. El Islam de los dos hijos de Yajsh, de Ya'far y su esposa, de Játib y sus hermanos y sus esposas, de Al-Sa'ib, de Al-Muttalib y su esposa: Dijo Ibn Ishaq: Abd Allah ibn Yajsh ibn Ri'ab ibn Ya'mar ibn Sabira ibn Murra ibn Kabir ibn Gánim ibn Dudán ibn Asad ibn Juza'ima; y su hermano Abu Ahmad ibn Yajsh, ambos aliados de los Banu Umayya ibn Abd Shams; Ya'far ibn Abi Tálib; y su esposa Asma' bint Umays ibn Al-Nu'man ibn Ka'b ibn Malik ibn Quhafa, de Jaz'am; Játib ibn Al-Hariz ibn Ma'mar ibn Habib ibn Wahb ibn Hudafa ibn Yumah ibn Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ay, y su esposa Fátima bint Al-Muyallal ibn Abd Allah ibn Abi Qays ibn Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir ibn Lu'ay ibn Gálib ibn Fihr; y su hermano Jattab ibn Al-Hariz, y su esposa Fukayha bint Yasar; Ma'mar ibn Al-Hariz ibn Habib ibn Wahb ibn Hudafa ibn Yumah ibn Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ay; Al-Sa'ib ibn Uthman ibn Maz'un ibn Habib ibn Wahb; Al-Muttalib ibn Azhar ibn Abd Awf ibn Abd ibn Al-Hariz ibn Zuhra ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay, y su esposa Ramla bint Abi Awf ibn Dubayra ibn Sa'id ibn Sahm ibn Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ay. El Islam de Nu'aym: Al-Nahham, cuyo nombre es Nu'aym ibn Abd Allah ibn Asad, hermano de los Banu Ka'b ibn Lu'ay. Genealogía de Nu'aym: Dijo Ibn Hisham: Es Nu'aym ibn Abd Allah ibn Usayd ibn Abd Awf ibn Ubayd ibn Uwayyij ibn Adi ibn Ka'b ibn Lu'ay. Fue llamado Al-Nahham porque el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— dijo: "Ciertamente he oído su nahma en el Paraíso". Dijo Ibn Hisham: Su nahma: su voz o su sonido. El Islam de 'Amir ibn Fuhayra: Dijo Ibn Ishaq: 'Amir ibn Fuhayra, liberto de Abu Bakr al-Siddiq —que Allah esté complacido con él. Su genealogía: Dijo Ibn Hisham: 'Amir ibn Fuhayra era un mulad 62 de los mulades de Al-Usayd, un negro que Abu Bakr —que Allah esté complacido con él— compró de ellos. El Islam de Jalid ibn Sa'id, su genealogía y el Islam de su esposa: Dijo Ibn Ishaq: Jalid ibn Sa'id ibn Al-'As ibn Umayya ibn Abd Shams ibn Abd Manaf ibn Qusayy ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay. Y su esposa Umayna bint Jálaf ibn As'ad ibn 'Amir ibn Bayada ibn Subay' ibn Yu'zuma ibn Sa'd ibn Mulayh ibn Amr, de Juza'a. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Humayna bint Jálaf. El Islam de Játib y de Abu Hudayfa: Dijo Ibn Ishaq: Játib ibn Amr ibn Abd Shams ibn Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir ibn Lu'ay ibn Gálib ibn Fihr, y su nombre es Muhshim, según dijo Ibn Hisham, ibn Utba ibn Rabi'a ibn Abd Shams ibn Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ay. El Islam de Wáqid y algo de su historia: Wáqid ibn Abd Allah ibn Abd Manaf ibn Arín ibn Za'laba ibn Yarbu' ibn Hanzala ibn Malik ibn Zayd Manat ibn Tamim, aliado de los Banu Adi ibn Ka'b. Dijo Ibn Hisham: Lo trajo Bahila, y lo vendieron a Al-Jattab ibn Nufayl, quien lo adoptó. Cuando Allah Todopoderoso reveló: {Llamadlos por sus padres} [Al-Ahzab: 5], dijo: "Yo soy Wáqid ibn Abd Allah", según dijo Abu Amr al-Madani. El Islam de los Banu Al-Bukayr: Dijo Ibn Ishaq: Jalid, 'Amir, 'Áqil e Iyas, hijos de Al-Bukayr ibn Abd Yalil ibn Násib ibn Giyara ibn Sa'd ibn Layz ibn Bakr ibn Abd Manat ibn Kinana, aliados de los Banu Adi ibn Ka'b. El Islam de 'Ammar: 'Ammar ibn Yasir, aliado de los Banu Majzum ibn Yaqaza. Dijo Ibn Hisham: 'Ammar ibn Yasir era 'Ansi, de Madhhij. El Islam de Suhayb: Dijo Ibn Ishaq: Suhayb ibn Sinán, uno de los An-Namir ibn Qásit, aliado de los Banu Taym ibn Murra. Genealogía de Suhayb: Dijo Ibn Hisham: An-Namir ibn Qásit ibn Hinb ibn Afsa ibn Yadila ibn Asad ibn Rabi'a ibn Nizar; y se dice: Afsa ibn Du'mi ibn Yadila ibn Asad; y se dice: Suhayb era liberto de Abd Allah ibn Yud'an ibn Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym. Y se dice que era romano. Algunos de los que mencionaron que era de An-Namir ibn Qásit dijeron que solo fue un prisionero en tierra de los romanos, y fue comprado de ellos. Y llegó en el hadiz del Profeta —que Allah le bendiga y le dé paz—: "Suhayb es el precedente de los romanos". La proclamación abierta del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— a su pueblo, y lo que ocurrió con ellos: La orden de Allah a él —que Allah le bendiga y le dé paz— de proclamar abiertamente a su pueblo: Dijo Ibn Ishaq: Luego la gente entró en el Islam en grupos, hombres y mujeres, hasta que la mención del Islam se extendió en La Meca y se habló de él. Luego, Allah —Poderoso y Majestuoso— ordenó a Su Mensajero —que Allah le bendiga y le dé paz— que proclamara abiertamente lo que había recibido de Él, que se dirigiera a la gente con Su mandato y que los invitara a Él. Y entre lo que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— ocultó su asunto y se mantuvo en secreto hasta que Allah Todopoderoso le ordenó manifestar Su religión, transcurrieron tres años —según me ha llegado— desde su misión; luego Allah Todopoderoso le dijo: {Proclama abiertamente lo que se te ordena y apártate de los idólatras} [Al-Hiyir: 94] 63. Y dijo Todopoderoso: {Y advierte a tus familiares más cercanos, y sé humilde con los creyentes que te sigan, y di: "Ciertamente yo soy un amonestador claro"}. Significado de {Proclama abiertamente lo que se te ordena} [Al-Hiyir: 94]: Dijo Ibn Hisham: "Proclama abiertamente" (isda') significa: separa entre la verdad y la falsedad. Dijo Abu Du'ayb al-Hudali, cuyo nombre es Juwaylid ibn Jálid, describiendo unas asnas salvajes y su semental: "Y son como una vasija de cuero, y él como un adivino... que vierte sobre las flechas y separa (yasda'u)" Es decir, distribuye sobre las flechas y aclara sus porciones. Este verso pertenece a una casida suya. Y dijo Ru'ba ibn Al-'Ayay: "Tú eres el clemente, el emir, el vengador... Separas (tasda'u) con la verdad y expulsas a quien oprime" Estos dos versos pertenecen a una urŷuza suya.
La salida del Mensajero 64 con sus compañeros para rezar en el desfiladero: Dijo Ibn Ishaq: Cuando los compañeros del Mensajero de Dios 64 rezaban, se iban a los desfiladeros y ocultaban sus oraciones de su gente. Mientras Sa'd ibn Abi Waqqas estaba con un grupo de compañeros del Mensajero de Dios 64 en uno de los desfiladeros de La Meca, un grupo de idólatras apareció ante ellos mientras rezaban, y los increparon, criticando lo que hacían, hasta que llegaron a combatirlos. Ese día, Sa'd ibn Abi Waqqas golpeó a un hombre de los idólatras con una quijada de camello 65 y le causó una herida en la cabeza. Esa fue la primera sangre derramada en el Islam. La enemistad de su pueblo y el apoyo de Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: Cuando el Mensajero de Dios 64 proclamó abiertamente el Islam a su pueblo y declaró la verdad como Dios le ordenó, su pueblo no se alejó de él ni lo rechazaron —según me ha llegado— hasta que mencionó a sus ídolos y los criticó. Cuando hizo eso, lo consideraron grave y lo repudiaron, y se unieron en su contra y enemistad, excepto aquellos a quienes Dios Altísimo protegió con el Islam, y eran pocos y ocultaban su fe. Su tío Abu Talib lo protegió 66, lo defendió y se interpuso por él. El Mensajero de Dios 64 continuó con el mandato de Dios, manifestando su religión, sin que nada lo hiciera retroceder. Cuando Quraysh vio que el Mensajero de Dios 64 no les daba satisfacción 67 en nada de lo que censuraban de él —su separación de ellos y su crítica a sus ídolos— y vieron que su tío Abu Talib lo protegía 66 y se interponía por él sin entregárselo, algunos hombres notables de Quraysh fueron a Abu Talib: 'Utba y Shayba, hijos de Rabi'a ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib; Abu Sufyan ibn Harb ibn Umayya ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib. Dijo Ibn Hisham: El nombre de Abu Sufyan es Sajr. Dijo Ibn Ishaq: Y Abu al-Bajtari, cuyo nombre es al-'As ibn Hisham ibn al-Harith ibn Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Dijo Ibn Hisham: Abu al-Bajtari: al-'As ibn Hashim 68. Dijo Ibn Ishaq: Y al-Aswad ibn al-Muttalib ibn Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Y Abu Yahl —cuyo nombre es 'Amr, y solía ser llamado Abu al-Hakam— ibn Hisham ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Y al-Walid ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Y Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hayyay ibn 'Amir ibn Hudhayfa ibn Sa'd ibn Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy. Y al-'As ibn Wa'il. Dijo Ibn Hisham: al-'As ibn Wa'il ibn Hashim ibn Sa'id ibn Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy. La delegación de Quraysh reprende a Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: O quienes fueron de ellos. Dijeron: ¡Oh Abu Talib! Tu sobrino ha insultado a nuestros dioses, criticado nuestra religión, tachado de insensatos a nuestros mayores y extraviado a nuestros padres. O bien lo detienes de nosotros, o bien nos dejas con él, pues tú estás en la misma posición que nosotros respecto a oponerte a él, y nosotros te libraremos de él. Abu Talib les respondió con palabras suaves y los rechazó amablemente, y se fueron. El Mensajero 64 continúa su llamada: Y el Mensajero de Dios 64 continuó como estaba, manifestando la religión de Dios y llamando a ella. Luego la situación empeoró 69 entre él y ellos, hasta que los hombres se distanciaron y se guardaron rencor 70, y Quraysh habló mucho del Mensajero de Dios 64 entre ellos, incitándose unos a otros contra él 71. La delegación vuelve a Abu Talib por segunda vez: Luego fueron a Abu Talib otra vez y le dijeron: ¡Oh Abu Talib! Tienes edad, honor y posición entre nosotros. Ya te hemos pedido que detengas a tu sobrino, pero no lo has hecho. Por Dios, no soportaremos esto: el insulto a nuestros padres, la acusación de insensatez a nuestros mayores y la crítica a nuestros dioses, hasta que lo detengas o hasta que nosotros y tú nos enfrentemos por ello, hasta que uno de los dos bandos perezca —o como le dijeron—. Luego se fueron. A Abu Talib le pesó la separación de su pueblo y su enemistad, pero no se sintió inclinado a entregar al Mensajero de Dios 64 ni a abandonarlo. Lo que ocurrió entre el Mensajero 64 y Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Ya'qub ibn 'Utba ibn al-Mughira ibn al-Ajnas que se narró: Cuando Quraysh dijo esto a Abu Talib, este envió a buscar al Mensajero de Dios 64 y le dijo: ¡Sobrino! Tu pueblo ha venido a mí y me han dicho tal y tal —lo que le habían dicho—. Ten piedad de mí y de ti mismo, y no me impongas una carga que no pueda soportar. Dijo: El Mensajero de Dios 64 pensó que su tío había cambiado de opinión 72 respecto a él, que lo abandonaría y entregaría, y que se había debilitado en su apoyo y defensa. Dijo: Entonces el Mensajero de Dios 64 dijo: ¡Tío! Por Dios, si pusieran el sol en mi mano derecha y la luna en mi izquierda 73 para que abandonara este asunto hasta que Dios lo haga triunfar, o perezca en ello, no lo abandonaría. Luego el Mensajero de Dios 64 se conmovió y lloró, y se levantó. Cuando se fue, Abu Talib lo llamó y dijo: ¡Acércate, sobrino! Dijo: El Mensajero de Dios 64 se volvió hacia él. Entonces dijo: Ve, sobrino, y di lo que quieras. Por Dios, nunca te entregaré a nada. Quraysh ofrece 'Umara ibn al-Walid a Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: Luego, cuando Quraysh supo que Abu Talib se negaba a abandonar al Mensajero de Dios 64 y a entregarlo, y que estaba decidido a separarse de ellos en eso y a enemistarse, fueron a él con 'Umara ibn al-Walid ibn al-Mughira y le dijeron —según me ha llegado—: ¡Oh Abu Talib! Este es 'Umara ibn al-Walid, el joven más robusto 74 y hermoso de Quraysh. Tómalo: tendrás su inteligencia y su apoyo. Adóptalo como hijo, es para ti, y entréganos a tu sobrino, este que ha contradicho tu religión y la de tus padres, ha dividido la comunidad de tu pueblo y ha tachado de insensatos a vuestros mayores, para que lo matemos. Es un hombre por otro hombre. Dijo: ¡Por Dios! ¡Qué malo es lo que me proponéis! ¿Me dais a vuestro hijo para que lo críe para vosotros, y yo os doy a mi hijo para que lo matéis? ¡Por Dios, eso no sucederá jamás! Dijo: Entonces al-Mut'im ibn 'Adiyy ibn Nawfal ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy dijo: ¡Por Dios, Abu Talib! Tu pueblo te ha sido justo y se han esforzado por librarte de lo que detestas. No veo que quieras aceptar nada de ellos. Abu Talib dijo a al-Mut'im: ¡Por Dios, no me han sido justos! Pero tú has decidido abandonarme y apoyar al pueblo contra mí. Haz lo que quieras —o como dijo—. Dijo: Entonces el asunto se agravó 75, la guerra se encendió, los bandos se enfrentaron y unos comenzaron a declararse abiertamente contra otros. Poema de Abu Talib sobre al-Mut'im y quienes lo abandonaron: Entonces Abu Talib dijo, aludiendo a al-Mut'im ibn 'Adiyy y en general a quienes lo abandonaron de entre los Banu 'Abd Manaf y a quienes se le opusieron de las tribus de Quraysh, mencionando lo que le pidieron y lo distante de su asunto: "Di a 'Amr, a al-Walid y a Mut'im: ¡Ojalá mi parte de vuestra protección fuera un cordero 76! De los corderos pequeños, de mucho balido, que orina sobre las patas en gotas 77. Se queda atrás, contrario a la llegada al agua, sin alcanzar; cuando sube al desierto, se le dice: ¡Liebre! 78 Veo a nuestros dos hermanos de padre y madre: cuando se les pide, dicen: El asunto es de otros. Sí, ellos tienen autoridad, pero se han demorado como se demoró la roca desde la cima de Dhi 'Alaq 79. Menciono especialmente a 'Abd Shams y a Nawfal: ellos nos han desechado como se desecha el carbón encendido. Ellos incitaron al pueblo contra sus dos hermanos, y ahora sus manos están vacías de ellos 80. Asociaron en la gloria a quien no tiene padre entre la gente, a menos que se le recuerde con fama 81. Y Taym, Majzum y Zuhra están entre ellos, y fueron para nosotros aliados cuando se buscaba la victoria. Por Dios, no cesará de nosotros la enemistad ni de ellos, mientras exista un descendiente nuestro 82. Pues se han vuelto necias sus mentes y sus intelectos, y fueron como un pozo: ¡qué mal hizo el pozo!"
Dijo Ibn Hisham: hemos omitido de ella dos versos en los que fuimos groseros. Los Quraysh muestran su enemistad hacia los musulmanes: Dijo Ibn Ishaq: Luego los Quraysh se confabularon entre ellos contra los que de las tribus eran compañeros del Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le dé paz- que habían abrazado el Islam con él, y cada tribu atacó a los musulmanes que había en ella, torturándolos y apartándolos de su religión. Y Dios protegió a Su Mensajero -que Dios le bendiga y le dé paz- de ellos mediante su tío Abu Talib. Y Abu Talib, cuando vio lo que los Quraysh hacían contra los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib, los llamó a lo que él estaba, de proteger al Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le dé paz- y defenderlo; y se reunieron con él, se levantaron con él y respondieron a su llamada, excepto Abu Lahab, el enemigo de Dios, el maldito. Poema de Abu Talib alabando a su gente por su apoyo: Cuando Abu Talib vio de su gente lo que le complació en su esfuerzo con él y su inclinación hacia él, comenzó a alabarlos y a mencionar su antigüedad, y a mencionar el mérito del Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le dé paz- entre ellos y su posición entre ellos, para fortalecer su opinión y para que se inclinaran con él hacia su asunto, y dijo: "Cuando un día se reúnen los Quraysh para una gloria, / 'Abd Manaf es su secreto y su núcleo 83. Y si se examinan los nobles de 'Abd Manaf, / en Hashim están sus nobles y su antigüedad. Y si un día se enorgullecen, ciertamente Muhammad / es el escogido de su secreto y su generoso. Se congregaron los Quraysh, el vil y el noble, / contra nosotros, y no triunfaron, y sus mentes se extraviaron. Y fuimos desde antiguo: no toleramos una injusticia, / cuando tuercen la mejilla, la enderezamos 84. Y defendemos su territorio cada día de combate, / y golpeamos a quien pretende sus piedras. Por nosotros se levantó el árbol seco, y ciertamente / en nuestros costados se humedece y crece su raíz 85." Al-Walid ibn al-Mughira: su artimaña contra el Mensajero y su postura ante el Corán Luego al-Walid ibn al-Mughira se reunió con un grupo de los Quraysh, y era de edad entre ellos, y había llegado la temporada de peregrinación, y les dijo: "¡Oh, comunidad de Quraysh! Ha llegado esta temporada de peregrinación, y las delegaciones de los árabes vendrán a vosotros en ella, y han oído hablar de este asunto de vuestro compañero. Así que acordad una opinión única sobre él, y no discrepéis para que no os desmintáis unos a otros y vuestras palabras se contradigan." Dijeron: "Tú, oh Abu 'Abd Shams, habla y danos una opinión que digamos." Dijo: "Más bien, hablad vosotros para que yo oiga." Dijeron: "Decimos: es un adivino." Dijo: "No, por Dios, no es un adivino. Hemos visto a los adivinos y no es como el murmullo 83 del adivino ni su rima." Dijeron: "Entonces decimos: está loco." Dijo: "No está loco. Hemos visto la locura y la conocemos, y no tiene su ahogo, ni su agitación, ni su susurro." Dijeron: "Entonces decimos: es poeta." Dijo: "No es poeta. Hemos conocido toda la poesía: su rajaz, su hazaj, su qarid, su maqbud y su mabsut, y no es poesía." Dijeron: "Entonces decimos: es hechicero." Dijo: "No es hechicero. Hemos visto a los hechiceros y su hechicería, y no es como su soplo ni sus nudos 86." Dijeron: "Entonces, ¿qué decimos, oh Abu 'Abd Shams?" Dijo: "Por Dios, que su palabra tiene dulzura, y su raíz es fructífera, y su rama es productiva -dijo Ibn Hisham: y se dice 'laghd' 87- y no diréis nada de esto sin que se sepa que es falso. Y lo más cercano que se puede decir de él es que digáis: es un hechicero que ha traído un discurso que es hechicería, que separa al hombre de su hijo, al hombre de su hermano, al hombre de su esposa y al hombre de su clan." Así que se separaron de él con eso, y se sentaron en los caminos de la gente cuando llegaron a la temporada de peregrinación, y no pasaba nadie sin que le advirtieran de él y le mencionaran su asunto. Entonces Dios Altísimo reveló sobre al-Walid ibn al-Mughira por lo que dijo: {Déjame a Mí y a quien he creado solo, y le he dado una riqueza abundante, e hijos presentes, y le he allanado el camino, luego anhela que Yo aumente. ¡No! Por cierto que fue rebelde a Nuestros signos} [al-Muddaththir: 11-16], es decir, contumaz. Dijo Ibn Hisham: 'anid: contumaz, opositor. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyash: "Y nosotros golpeamos la cabeza del contumaz" Y este verso está en una uryuza suya. {Le haré subir por una cuesta. Por cierto que reflexionó y decidió. ¡Maldito sea! ¡Cómo decidió! Luego, ¡maldito sea! ¡Cómo decidió! Luego miró, luego frunció el ceño y torció el rostro} [al-Muddaththir: 17-22]. Dijo Ibn Hisham: basara: torció el rostro. Dijo al-'Ayyash: "De mandíbulas robustas, torvo, de dientes afilados 84" Describe la fealdad de su rostro. Y este verso está en una uryuza suya. {Luego se volvió y se ensoberbeció, y dijo: "Esto no es sino hechicería que se transmite. Esto no es sino palabra de un mortal"} [al-Muddaththir: 23-25]. Respuesta del Corán a los compañeros de al-Walid: Dijo Ibn Ishaq: Y Dios Altísimo reveló sobre Su Mensajero -que Dios le bendiga y le dé paz- y sobre lo que trajo de Dios Altísimo, y sobre el grupo que estaba con él clasificando las palabras sobre el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le dé paz- y sobre lo que trajo de Dios Altísimo: {Como hicimos descender sobre los que dividieron, los que hicieron el Corán en fragmentos. Pues, por tu Señor, que les preguntaremos a todos, sobre lo que hacían} [al-Hijr: 90-93]. Dijo Ibn Hisham: El singular de 'idin es 'ida. Dice: lo dividieron: lo fragmentaron. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyash: "Y la religión de Dios no es fragmentada" Y este verso está en una uryuza suya.
- ḥamalat al-ʿarsh : Los portadores del Trono: ángeles que sostienen el Trono de Allah, mencionados en el Corán (40:7).
- tastariquhu al-shayāṭīn bi-l-samʿ : Los demonios escuchan furtivamente: se refiere a la creencia de que los demonios intentan robar información del cielo antes de ser apedreados con estrellas.
- kuhhān : Adivinos: personas que pretendían tener conocimiento de lo oculto, práctica común en la Arabia preislámica.
- yuqdhafūn bihā : Son apedreados con ellas: alusión a las estrellas fugaces, que según la tradición islámica son proyectiles contra los demonios que intentan acceder al cielo.
- Salama ibn Salama ibn Waqsh : Compañero del Profeta, participó en la batalla de Badr.
- burda : Prenda de vestir, una capa o manto.
- Ibn al-Hayyaban : Sabio judío de Sham que predijo la llegada del Profeta Muhammad.
- Sham : Región que comprende Siria, Palestina, Jordania y Líbano.
- las cinco oraciones : Las oraciones obligatorias del Islam: alba, mediodía, tarde, ocaso y noche.
- sa‘ : Medida de capacidad equivalente a unos 2,5 kg de dátiles.
- mudd : Medida de capacidad, aproximadamente 0,5 kg de cebada.
- harra : Llanura de lava o campo de piedras volcánicas.
- tierra del vino y el pan fermentado : Se refiere a Sham, conocida por su producción de vino y pan de trigo.
- lugar de emigración : Se refiere a Medina, a donde emigró el Profeta.
- Salmán el Persa : Compañero del Profeta, originario de Persia, conocido por su búsqueda de la verdad.
- dihqan : Terrateniente o jefe de una aldea en la Persia sasánida.
- zoroastrismo : Religión persa antigua que adora el fuego como símbolo divino.
- qulla : Odre o recipiente de cuero para líquidos, de gran capacidad.
- Amuriyya : Ciudad en Anatolia, actualmente en Turquía, conocida como Amorium en fuentes bizantinas.
- dos pedregales : Se refiere a Medina, que está entre dos zonas de terreno volcánico (harra).
- sello de la profecía : Marca física en la espalda del Profeta Muhammad, descrita como una protuberancia del tamaño de un huevo de paloma, considerada señal de su profecía.
- Banu Qayla : Tribu de los Aws y los Jazray, ancestros de los ansar (auxiliares) de Medina.
- ururawa : Temblor o escalofrío intenso, a menudo acompañado de fiebre o emoción.
- Baqi' al-Gharqad : Cementerio principal de Medina, también conocido como Yannat al-Baqi'.
- mukataba : Contrato de manumisión mediante el cual un esclavo acuerda pagar una suma o realizar un trabajo para obtener su libertad.
- al-Faqir : Nombre de un lugar o valle cerca de Medina donde se plantaron las palmeras.
- uqiyya : Medida de peso equivalente a aproximadamente 40 gramos de plata u oro.
- wadiyya : Esqueje o retoño de palmera que se planta para que crezca.
- al-mal : Se refiere a la cantidad de oro (40 onzas) que aún debía pagar además de las palmeras.
- Khandaq : Batalla del Foso, ocurrida en el año 627 d.C., donde los musulmanes cavaron un foso para defender Medina.
- Amuriyya : Nombre de una ciudad o región, posiblemente en Anatolia o Siria.
- Sham : Región histórica que abarca Siria, Palestina, Jordania y Líbano.
- Hanifiyya : Religión monoteísta pura, asociada con el profeta Abraham, anterior al judaísmo y cristianismo.
- Haram : El santuario de La Meca, considerado sagrado.
- Ahl al-Kitab : Gente del Libro, término que designa a judíos y cristianos.
- faqqahna wa sa'sa'tum : Expresión que significa 'hemos abierto los ojos y vosotros parpadeáis', indicando que ellos vieron la verdad y los otros aún buscan.
- Negus : Título del rey de Abisinia (Etiopía) en esa época.
- Harb al-Fijar : Guerra del Fijar, conflicto preislámico entre tribus árabes.
- ma'uda : Niña recién nacida que era enterrada viva por algunas tribus árabes preislámicas.
- Kaaba : Edificio sagrado en La Meca, centro de peregrinación islámica.
- umma wahida : Una sola comunidad, refiriéndose a que Zayd siguió la religión monoteísta original antes de la división en religiones.
- Rasul Allah : Mensajero de Dios, título de Mahoma.
- Lat y 'Uzza : Dos de las principales deidades femeninas adoradas por los árabes preislámicos.
- Hubal : Ídolo principal de La Meca antes del Islam, colocado dentro de la Kaaba.
- hanifismo : Religión monoteísta pura atribuida a Abraham, anterior al judaísmo y cristianismo.
- qibla : Dirección hacia la Kaaba en La Meca, hacia la cual los musulmanes se orientan en la oración.
- ihram : Estado de consagración ritual para la peregrinación (Hayy o 'Umra), que implica vestimenta especial y prohibiciones.
- Yacira : Región de la Alta Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates.
- Mīfa'a : Localidad en la región de al-Balqa', en la actual Jordania.
- Amigo de Dios : Título de Abraham en el Islam (Jalil Allah).
- al-Munhamanna : Término siríaco que significa 'Muhammad' o 'el alabado', identificado con el Paráclito (Consolador) mencionado en el Evangelio de Juan.
- al-Munhamanna : Transliteración del siríaco ܡܢܚܡܢܐ (Menahem), que significa 'Consolador' o 'Paráclito', y que los musulmanes interpretan como una referencia profética a Muhammad.
- tahannuth : Práctica de devoción y retiro espiritual que realizaban los Quraysh en la época preislámica, consistente en pasar un mes en el monte Hira' realizando actos de piedad.
- hanifiyya : Religión monoteísta pura, asociada con la tradición de Abraham, anterior al judaísmo y cristianismo, y que el Islam pretende restaurar.
- namat min dibaj : Paño o manto de brocado, un tejido de seda con hilos de oro o plata, en el que estaba inscrita la revelación inicial.
- qasab : Literalmente 'cañas', pero aquí se interpreta como perlas huecas, según Ibn Hisham.
- saya : Significa 'se serena' o 'se aquieta', refiriéndose a la noche cuando se vuelve tranquila y oscura.
- al-á'il : Significa 'el pobre', 'el necesitado'. También puede significar 'el que mantiene a la familia' o 'el temeroso'.
- Aqil y Talib : Hijos de Abu Talib. La tradición menciona que pidió que le dejaran a Aqil y Talib, aunque algunos relatos solo mencionan a Aqil.
- yujlas : Literalmente 'no se te alcanzará con algo que odies'. Significa que nadie podrá hacerte daño mientras él viva.
- 'Atiq : Apodo de Abu Bakr que significa 'liberado' o 'de rostro hermoso'. Se dice que se le llamó así por su belleza o porque fue liberado del Fuego.
- muwallad : Término que designa a una persona nacida en un entorno no árabe o de padres no árabes, pero criada entre árabes; aquí se refiere a un esclavo negro nacido en la tribu de Al-Usayd.
- Al-Hiyir : Sura 15 del Corán, aleya 94.
- Rasul Allah : Mensajero de Dios, título de Mahoma.
- lahy ba'ir : Quijada de camello, hueso de la mandíbula.
- hadiba : Proteger, amparar, inclinarse favorablemente.
- la yu'tibuhum : No les daba satisfacción, no atendía sus quejas.
- Ibn Hisham : Ibn Hisham corrige el nombre: al-'As ibn Hashim, no ibn Hisham.
- shara : Empeoró, se agravó la situación.
- tadaghanu : Se guardaron rencor, hostilidad oculta.
- hadda ba'duhum ba'dan 'alayhi : Se incitaban unos a otros contra él.
- bada lahu fihi bada'un : Cambió de opinión respecto a él.
- law wada'u al-shamsa fi yamini wa al-qamara fi yasari : Expresión que significa: aunque me ofrecieran el mundo entero.
- anhadu : El más robusto, fuerte y hermoso.
- haqaba al-amr : El asunto se agravó, se hizo grave.
- bakr : Cordero joven.
- al-khur habhab kathirun rugha'uhu yurashshu 'ala al-saqayn min bawlihi qatr : Describe un cordero pequeño, de mucho balido, que orina en gotas sobre las patas.
- takhallafa khalafa al-wird laysa bi-lahiqin idha ma 'ala al-fayfa' qila lahu wabr : Se queda atrás, contrario a la llegada al agua, sin alcanzar; cuando sube al desierto, se le dice liebre (por su lentitud).
- tajarjama kama jurjimat min ra'si dhi 'alaqin sajr : Se demoraron como se demoró la roca desde la cima de Dhi 'Alaq, una montaña.
- akuffuhuma sifr : Sus manos están vacías, sin obtener nada.
- illa an yurassa lahu dhikr : A menos que se le recuerde con fama, es decir, alguien sin linaje.
- shafr : Descendiente, persona de la misma estirpe.
- زَمْزَمة : Murmullo o sonido inarticulado que hacen los adivinos.
- صعْرَ الخدودِ : Literalmente 'torcer las mejillas', expresión que indica desdén o rechazo.
- أرُومُها : Raíz, origen; aquí se refiere al linaje o estirpe.
- نَفْثِهم وَلَا عَقْدِهم : Soplo y nudos: prácticas de hechicería consistentes en soplar sobre nudos para hacer maleficios.
- لغدق : Variante dialectal de 'laghd' (fructífero, abundante).
Volumen [1]
Dijo Ibn Ishaq: Aquellos hombres comenzaron a decir eso sobre el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— a quienes encontraban entre la gente, y los árabes partieron de aquella temporada 1 con la noticia del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, y su mención se extendió por todas las tierras de los árabes. Poema de Abu Talib contra sus oponentes: Cuando Abu Talib temió que la muchedumbre de los árabes, junto con su pueblo, se abalanzara sobre él, recitó su poema en el que se refugió en el Haram de La Meca y en su posición en ella, y buscó el afecto de los nobles de su pueblo, mientras declaraba en su poema que no entregaría al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— ni lo abandonaría por nada jamás hasta perecer por él. Dijo: Cuando vi que la gente no tenía afecto, y habían cortado todos los lazos y vínculos, y nos habían declarado abiertamente la enemistad y el daño, y habían obedecido la orden del enemigo divisorio, y se habían aliado contra nosotros con un grupo sospechoso, mordiéndose de rabia por detrás con los dedos, ofrecí mi alma por ellos, generosa y amplia, y una espada blanca y cortante, herencia de los jefes 2. Y reuní a mi clan y a mis hermanos junto a la Casa, y me aferré a sus vestiduras por los lazos 3. De pie juntos, frente a su puerta, donde cumple su juramento todo peregrino 4, y donde los ash‘aríes 5 hacen arrodillar sus monturas en la confluencia de los torrentes, cerca de Isaf y Na’ila 6, marcadas en los brazos o en los costados, entremezcladas entre camellas de seis años y adultas 7. Ves en ellas conchas, mármol y adornos colgados de sus cuellos como racimos. Me refugio en el Señor de los hombres de todo calumniador que nos atribuya maldad o insista en falsedades, y de todo envidioso que nos busque defectos, y de quien añada a la religión lo que no intentamos. Por Zawr 8 y Quien fijó a Thabir en su lugar, y por quien asciende para subir a Hira’ y desciende 9, y por la Casa, el derecho de la Casa, por quien está en La Meca, y por Dios —ciertamente Dios no está desatento—, y por la Piedra Negra cuando la tocan rodeándola al amanecer y al atardecer, y por la huella de Abraham en la roca, húmeda sobre sus pies, descalzo, sin sandalias 10, y por las vueltas entre al-Marwa y al-Safa, y por lo que hay en ellas de imágenes y estatuas 11, y por quien peregrina a la Casa de Dios, todo jinete, y por todo aquel que hace un voto, y por todo peatón, y por al-Mash‘ar al-Aqsa 12 cuando se dirigen a él en masa hacia el lugar de los barrancos fértiles, y por su detenerse sobre las colinas al atardecer, sujetando con las manos los pechos de las monturas, y por la noche de Muzdalifa 13 y las estaciones de Mina, —¿hay por encima de ellas alguna santidad o estación?—, y por Muzdalifa cuando las veloces 14 la atraviesan rápidas como si salieran de un aguacero torrencial, y por la Yamra al-Kubra 15 cuando se dirigen a ella apuntando a su cima con guijarros, y por Kinda 16 cuando ellos, al atardecer, en el lugar de los guijarros, son precedidos por los peregrinos de Bakr ibn Wa’il 17, dos aliados que reforzaron el pacto que acordaron y devolvieron a él los lazos afectuosos, y por el romper de las lanzas esbeltas y su envío, y su Shibriq 18 y el paso rápido de avestruces huidizas. ¿Hay después de esto algún refugio para quien busca amparo? ¿Hay algún protector que tema a Dios y reprenda? Se obedece contra nosotros la orden del enemigo, que desearía que se cerraran para nosotros las puertas de Turquía y Kabul 19. ¡Mentís, por la Casa de Dios! No abandonaremos La Meca ni partiremos a menos que vuestro asunto esté en confusión 20. ¡Mentís, por la Casa de Dios! No entregaremos a Muhammad sin antes combatir con lanzas y luchar por él, ni lo abandonaremos hasta caer muertos a su alrededor, olvidando a nuestros hijos y esposas. Y se alzará un pueblo armado contra vosotros como se alzan las odres bajo las cadenas 21, hasta que veas al rencoroso montar su propia herida por las lanzadas, como hace el leproso que ataca con saña 22. Y si, por vida de Dios, lo que veo se hace realidad, ciertamente nuestras espadas se mezclarán con los nobles. En manos de un joven como un meteoro, audaz, hermano de confianza, defensor de la verdad, valiente 23. Meses, días y un año completo sobre nosotros, y vendrá una peregrinación tras otra 24. Y no es propio de un pueblo —¡no tienes padre!— abandonar a un señor que protege el honor, no indolente ni negligente 25. Y blanco 26 por cuyo rostro se pide lluvia a las nubes, refugio de huérfanos, protección de viudas. A él se acogen los desamparados de la familia de Hashim, y ellos están con él en misericordia y abundancia. ¡Por mi vida! Asid 27 y su camello han corrido hacia nuestro odio, y nos han partido como quien come. Y ‘Uthman 28 no se ha apiadado de nosotros, ni Qunfudh, sino que obedecieron la orden de aquellas tribus. Obedecieron a Ubayy y a Ibn ‘Abd Yaghuth 29, y no temieron en nosotros la opinión de nadie. Como ya sufrimos de Subay‘ y Nawfal, y cada uno se apartó, volviéndose sin ser cortés. Si se encuentran o Dios les da poder sobre ellos, les devolveremos medida por medida, como quien mide. Y ese Abu ‘Amr 30 no quiso sino nuestro odio para humillarnos entre gente de ovejas y camellos. Nos menciona en secreto cada tarde y mañana; ¡menciona, Abu ‘Amr, nuestro nombre, luego acecha! Y jura por Dios que no nos visita; pero sí, lo vemos claramente, sin velo. Su odio hacia nosotros le ha estrechado todo valle de la tierra, entre montañas y pedregales 31. Pregunta a Abu al-Walid 32 qué nos has regalado con tu esfuerzo contra nosotros, apartándote como un acechante. Eras un hombre de cuyo consejo se vivía y de su misericordia para con nosotros, y no eres ignorante. ‘Utba 33, no escuches sobre nosotros la palabra de un calumniador envidioso, mentiroso, que nos odia y lleno de engaños. Y Abu Sufyan 34 pasó de largo, apartándose de mí, como pasa un jefe de entre los grandes señores. Huye hacia Najd y la frescura de sus aguas, y afirma que no estoy desatento a vosotros. Y nos informa con actitud de consejero sincero que es compasivo, pero oculta las heridas internas 35. ¡Oh Mut‘im 36! No te he fallado en día de lucha ni en las grandes empresas, ni en día de disputa, cuando acuden a ti tercos, hábiles en la discusión, adversarios elocuentes. ¡Oh Mut‘im! La gente te ha propuesto un plan; si me encomiendo a otro, no seré salvador 37. Que Dios recompense a ‘Abd Shams y Nawfal con el castigo de un mal inmediato, no aplazado, con una balanza justa que no disminuye un grano de cebada, con un testigo de sí mismo, no injusto 38. Se han vuelto necias las mentes de un pueblo que ha cambiado a los hijos de Khalaf 39 por nosotros, como sustituto y desecho. Nosotros somos la médula de la cúspide de Hashim y de la familia de Qusayy en las primeras calamidades. Y Sahm y Makhzum 40 se confabularon y azuzaron contra nosotros a los enemigos, de todo vil y oscuro. ¡Oh ‘Abd Manaf 41! Sois los mejores de vuestro pueblo; no asociéis en vuestro asunto a todo intruso. ¡Por mi vida! Os habéis debilitado y fracasado, y habéis traído un asunto que yerra las coyunturas 42. Erais leña para una olla, y ahora sois leña para ollas y calderos. ¡Que los hijos de ‘Abd Manaf disfruten de nuestra desobediencia y abandono, y de dejarnos en las fortalezas! Si somos un pueblo que vengará lo que habéis hecho, y ordeñaréis una camella fecunda, no estéril 43. Había mediadores en Lu’ayy ibn Ghalib 44 a quienes nos envió todo halcón poderoso. Y el clan de Nufayl 45 es el peor que pisó el guijarro y el más vil de los descalzos y calzados de Ma‘add 46. Anuncia a Qusayy 47 que nuestro asunto será divulgado, y albricia a Qusayy, tras nosotros, con la desunión. Si una gran desgracia golpeara a Qusayy de noche, no nos refugiaríamos sin ellos en los escondrijos. Y si hubieran sido sinceros golpeando en medio de sus casas, habríamos sido consuelo para las mujeres con niños pequeños 48. Todo amigo y primo que contamos, por mi vida, hallamos su resultado inservible, salvo que un grupo de Kilab ibn Murra 49 son inocentes para nosotros de la opresión de un traidor. Y les hemos odiado hasta que su reunión se dispersó y se apartó de nosotros todo agresor e ignorante. Y teníamos el estanque de la bebida 50 entre ellos, y nosotros somos las jorobas y las cumbres de Ghalib 51. Jóvenes de los Mutayyabun 52 y de Hashim, como espadas blancas en manos de los pulidores. No alcanzaron venganza ni derramaron sangre, ni se aliaron sino con los peores de las tribus. Con golpes que ves a los jóvenes como leones feroces sobre carne desmenuzada 53. ¡Hijos de una esclava amada, hindú 54, hijos de Jumah, esclavos de Qays ibn ‘Aqil 55! Pero nosotros somos una descendencia noble de señores por quienes los pueblos son conocidos en las falsedades. Y qué buen hijo de la hermana del pueblo, sin mentira, Zuhayr 56, espada única de su vaina. Alto entre los altos, generosos, que se remonta a un linaje en el centro de la gloria, excelente. ¡Por mi vida! Me he impuesto un amor vehemente por Ahmad y sus hermanos, como el amante fiel y constante. ¡Que no cese en el mundo como adorno para sus gentes y ornamento para quien le ame, Señor de los semejantes! ¿Quién como él entre la gente? ¿Qué esperanza cuando le comparan los jueces en la excelencia? Indulgente, sensato, justo, no impulsivo, que ama a un Dios que no está desatento de él. ¡Por Dios! Si no fuera porque incurriría en una afrenta que recaería sobre nuestros ancianos en las asambleas, ciertamente le habríamos seguido en toda circunstancia de la vida, seriamente, sin palabras de broma. Han sabido que nuestro hijo no es mentiroso ante nosotros, ni se ocupa de palabras vanas. Así, Ahmad está entre nosotros en una raíz a la que supera la embestida del arrogante 57. Me he inclinado con mi alma por él y lo he protegido, y lo he defendido con las cumbres y los costados 58. Y el Señor de los siervos lo ha apoyado con Su auxilio y ha manifestado una religión cuya verdad no es falsa. Hombres nobles, no inclinados, a quienes criaron hacia el bien padres nobles de buenos frutos 59. Si Ka‘b 60 de Lu’ayy es un pequeño grupo, no hay remedio: un día, una vez, habrá separación.
Dijo Ibn Hisham: Esto es lo que me ha llegado correctamente de este poema, y algunos expertos en poesía niegan la mayor parte de él. El Mensajero 61 pide lluvia para la gente de Medina y desea que Abu Talib estuviera vivo para verlo: Dijo Ibn Hisham: Me contó alguien de confianza: Los habitantes de Medina sufrieron una sequía, y acudieron al Mensajero de Allah 62 quejándose. Entonces el Mensajero de Allah subió al púlpito y pidió lluvia 63. No tardó en llegar tanta lluvia que la gente de las afueras 64 vino quejándose de inundaciones. El Mensajero de Allah dijo: "¡Oh Allah, alrededor de nosotros y no sobre nosotros!" 65. La nube se apartó de Medina y quedó alrededor como una corona. Entonces el Mensajero de Allah dijo: "Si Abu Talib hubiera visto este día, se habría alegrado". Alguno de sus compañeros le dijo: "Parece, oh Mensajero de Allah, que te referías a su dicho: 'Y un blanco 66 por cuyo rostro se pide lluvia a las nubes... protector de huérfanos, refugio de viudas'". Dijo: "Sí". Dijo Ibn Hisham: Y su dicho "y Shabriqah" 67 proviene de otro que no es Ibn Ishaq. Mención de los nombres que aparecen en el poema de Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: Y al-Ghiyatil 68: de los Banu Sahm ibn Amr ibn Hasis, y Abu Sufyan ibn Harb ibn Umayya. Y Mut'im ibn Adi ibn Nawfal ibn Abd Manaf. Y Zuhayr ibn Abi Umayya ibn al-Mughira ibn Abd Allah ibn Umar ibn Makhzum, su madre era Atika bint Abd al-Muttalib. Dijo Ibn Ishaq: Y Asid, y su primogénito: Attab ibn Asid ibn Abi al-Is ibn Umayya ibn Abd Shams ibn Abd Manaf ibn Qusayy. Y Uthman ibn Ubayd Allah, hermano de Talha ibn Ubayd Allah al-Taymi. Y Qunfudh ibn Umayr ibn Jud'an ibn Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym ibn Murra. Y Abu al-Walid Utba ibn Rabi'a. Y Abu al-Ajnas ibn Shariq al-Thaqafi, aliado de los Banu Zuhra ibn Kilab. Dijo Ibn Hisham: Y fue llamado al-Ajnas 69 porque desertó 70 con la gente el día de Badr. Su nombre es Ubayy, y es de los Banu Ilaj, que es Ilaj ibn Abi Salama ibn Awf ibn Uqba. Y al-Aswad ibn Abd Yaghuth ibn Wahb ibn Abd Manaf ibn Zuhra ibn Kilab. Y Subay' ibn Khalid, hermano de los Banu al-Harith ibn Fihr. Y Nawfal ibn Khuwaylid ibn Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy, y es Ibn al-Adawiyya. Era uno de los demonios de Quraysh, y fue quien ató juntos a Abu Bakr al-Siddiq y Talha ibn Ubayd Allah (que Allah esté complacido con ambos) con una cuerda cuando se islamizaron, por lo que fueron llamados "los dos atados" 71. Fue asesinado por Ali ibn Abi Talib 72 el día de Badr. Y Abu Amr Qurza ibn Abd Amr ibn Nawfal ibn Abd Manaf. "Y gente que nos tiene sospechas" 73: los Banu Bakr ibn Abd Manat ibn Kinana. Estos son los que Abu Talib enumeró en su poema de entre los árabes. Difusión de la mención del Mensajero fuera de La Meca: Cuando el asunto del Mensajero de Allah se difundió entre los árabes y llegó a las regiones, fue mencionado en Medina. Y no había tribu de árabes más conocedora del asunto del Mensajero de Allah cuando fue mencionado, y antes de que fuera mencionado, que esta tribu de los Aws y los Jazray, debido a lo que oían de los rabinos judíos, y eran sus aliados y estaban con ellos en sus tierras. Cuando su mención llegó a Medina y hablaron sobre las diferencias entre Quraysh al respecto, dijo Abu Qays ibn al-Aslat 74, hermano de los Banu Waqif: Genealogía de Ibn al-Aslat: Dijo Ibn Hisham: Ibn Ishaq atribuye aquí a Abu Qays a los Banu Waqif, y en la historia del elefante lo atribuye a Jatma; porque los árabes a veces atribuyen a un hombre al hermano de su abuelo que es más famoso que él. Dijo Ibn Hisham: Me contó Abu Ubayda que al-Hakam ibn Amr al-Ghifari es de los descendientes de Nu'ayla, hermano de Ghifar, que es Ghifar ibn Mulayl, y Nu'ayla ibn Mulayl ibn Damra ibn Bakr ibn Abd Manat. Y se ha dicho: Utba ibn Ghazwan al-Sulami, y es de los descendientes de Mazin ibn Mansur y Sulaym ibn Mansur. Dijo Ibn Hisham: Abu Qays ibn al-Aslat: de los Banu Wail; y Wail, Waqif y Jatma son hermanos de los Aws. Poema de Ibn al-Aslat en defensa del Mensajero: Dijo Ibn Ishaq: Entonces Abu Qays ibn al-Aslat dijo —y amaba a Quraysh y era su yerno, pues tenía a Arnab bint Asad ibn Abd al-Uzza ibn Qusayy, y solía residir entre ellos durante años con su esposa— un poema en el que ensalzaba lo sagrado, prohibía a Quraysh la guerra, les ordenaba contenerse unos a otros, mencionaba su virtud y su prudencia, les ordenaba abstenerse del Mensajero de Allah, y les recordaba la gracia de Allah con ellos y cómo les había protegido del elefante y de su artimaña. Dijo: ¡Oh jinete, si pasas, lleva... un mensaje de mi parte a Lu'ayy ibn Ghalib 75! Mensaje de un hombre al que aflige vuestra discordia... lejos, apenado por ello, atribulado. Tenía en las preocupaciones un lugar de descanso... pero no cumplí mi deseo ni mis necesidades. Me han informado que estáis divididos en dos grupos, cada tribu... tiene un leño 76 entre el que aviva y el que recoge. Os conjuro por Allah contra el mal de vuestra obra... y el mal de vuestra hostilidad y el pisar de escorpiones. Y la manifestación de caracteres y confidencias enfermizas... como el pinchazo de lancetas, cuyo impacto es certero. Recordadles a Allah al principio... y la profanación de lo sagrado de las gacelas flacas 77. Y decidles: Allah juzga Su juicio... dejad la guerra, que se alejará de vosotros en los caminos. Si la enviáis, la enviaréis vituperable... es un azote 78 para los lejanos o para los cercanos. Corta lazos familiares y destruye una comunidad... y desgasta la grasa de la joroba y del lomo. Y cambiaréis después de la blandura 79... por cotas de malla y espadas, vestimenta del combatiente. Y en lugar de almizcle y alcanfor, polvorientas y amplias... como si sus remaches fueran ojos de langostas. ¡Cuidado con la guerra, que no os atrape!... y un abrevadero de agua turbia, de amargo sabor. Se adorna ante las gentes, luego la ven... con mal final, cuando se aclara, madre del compañero 80. Quema sin chamuscar al débil, y se ceba... con los poderosos de vosotros con muertes certeras. ¿Acaso no sabéis lo que ocurrió en la guerra de Dahis 81... para que reflexionéis, o en la guerra de Hatib? ¡Cuántas veces ha alcanzado a un noble señor... de alto rango, cuyo huésped no es defraudado! De gran montón de ceniza, loado en su mando... y de carácter puro, de noble origen. Y agua derramada en la perdición, como si... la hubiera esparcido el viento del este y los vientos laterales. Os informa sobre ella un hombre de verdadero conocimiento... de sus días, y el saber es saber de experiencias. ¡Vended las lanzas, oh combatientes, y recordad... vuestra cuenta, y Allah es el mejor contable! Y el protector de un hombre que ha elegido una religión, que no sea... sobre vosotros para mí un vigilante sino el Señor de los astros 82. Estableced para nosotros una religión hanif 83, pues sois... para nosotros una meta, y se puede guiar por las guedejas 84. Y sois para esta gente luz y protección... a quienes se acude, y las mentes no están ausentes. Y sois, cuando la gente es examinada, esencia... para vosotros el ombligo de Batja 85, de narices elevadas. Protegéis cuerpos nobles, antiguos... de linajes depurados, sin mezcla. Ves a los buscadores de necesidades hacia vuestras casas... en grupos perdidos que se guían por grupos. Han sabido las gentes que vuestros nobles... en toda situación son los mejores habitantes de las llanuras 86. Y los de mejor opinión, y los de más elevada tradición... y los más justos con la verdad en medio de las multitudes. ¡Levantaos, orad a vuestro Señor y tocad... los pilares de esta Casa entre las piedras 87! Pues tenéis de Él una prueba y una confirmación... el día de Abi Yaksum 88, guía de los batallones. Su caballería en la llanura pernocta, y su infantería... sobre las elevadas 89 en las cimas de las montañas. Cuando os llegó la ayuda del Dueño del Trono, los rechazó... los ejércitos del Rey entre polvo y pedrisco. Y huyeron veloces, escapando, y no regresó... a su familia de los abisinios sino grupos. Si perecéis, perecemos y perecen las estaciones... con las que se vive, dicho de un hombre no mentiroso. Dijo Ibn Hisham: Me recitó su verso "Y agua derramada", y su verso "Vended las lanzas", y su dicho "Y el protector de un hombre que ha elegido", y su dicho: "Sobre las elevadas en las cimas de las montañas" Abu Zayd al-Ansari y otros. Guerra de Dahis y al-Ghabra 90: Dijo Ibn Hisham: En cuanto a su dicho: "¿Acaso no sabéis lo que ocurrió en la guerra de Dahis?"
Me contó Abū ‘Ubayda al-Naḥawī que Dāḥis era un caballo de Qays b. Zuhayr b. Jaḏīma b. Rawāḥa b. Rabī‘a b. al-Ḥāriṯ b. Māzin b. Quṭay‘a b. ‘Abs b. Baġīḍ b. Rayṯ b. Ġaṭafān, que lo hizo correr contra un caballo de Ḥuḏayfa b. Badr b. ‘Amr b. Zayd b. Ju’ayya b. Lawḏān b. Ṯa‘laba b. ‘Adī b. Fazāra b. Ḏubyān b. Baġīḍ b. Rayṯ b. Ġaṭafān, llamado al-Ġabrā’. Ḥuḏayfa envió a unos hombres y les ordenó que golpearan el rostro de Dāḥis si lo veían llegar primero. Dāḥis llegó primero, y golpearon su rostro, y llegó al-Ġabrā’. Cuando el jinete de Dāḥis llegó, informó a Qays de lo sucedido. Su hermano Mālik b. Zuhayr saltó y abofeteó el rostro de al-Ġabrā’. Entonces Ḥamal b. Badr se levantó y abofeteó a Mālik. Luego, Abū l-Ǧunaydib al-‘Absī se encontró con ‘Awf b. Ḥuḏayfa y lo mató. Después, un hombre de Banū Fazāra se encontró con Mālik y lo mató. Dijo Ḥamal b. Badr, hermano de Ḥuḏayfa b. Badr: "Matamos a Mālik por ‘Awf, que es nuestra venganza; si pedís más que lo justo, os arrepentiréis." Este verso está en unos versos suyos. Dijo al-Rabī‘ b. Ziyād al-‘Absī: "¿Acaso después de la muerte de Mālik b. Zuhayr esperan las mujeres las consecuencias de los puros?" Este verso está en una casida suya. Entonces estalló la guerra entre ‘Abs y Fazāra. Murieron Ḥuḏayfa b. Badr y su hermano Ḥamal b. Badr. Dijo Qays b. Zuhayr b. Jaḏīma, lamentando a Ḥuḏayfa y afligido por él: "¡Cuántos jinetes son llamados y no lo son! Y en al-Habā’a 91 hay un jinete veraz. Llorad a Ḥuḏayfa, no encontraréis otro como él hasta que desaparezcan tribus aún no creadas." Estos dos versos están en unos versos suyos. Dijo Qays b. Zuhayr: "Ciertamente, el joven Ḥamal b. Badr obró con injusticia, y la injusticia es morada funesta." Este verso está en unos versos suyos. Dijo al-Ḥāriṯ b. Zuhayr, hermano de Qays b. Zuhayr: "Dejé en al-Habā’a, sin jactancia, a Ḥuḏayfa, junto a quien están las astas de las lanzas 92." Este verso está en unos versos suyos. Dijo Ibn Hišām: Se dice que Qays envió a Dāḥis y al-Ġabrā’, y Ḥuḏayfa envió a al-Jaṭṭār y al-Ḥanfā’. La primera versión es la más correcta de las dos. Es una historia larga, que no he podido completar porque interrumpe la historia de la vida del Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-. Guerra de Ḥāṭib: Dijo Ibn Hišām: En cuanto a su dicho: "Guerra de Ḥāṭib", se refiere a Ḥāṭib b. al-Ḥāriṯ b. Qays b. Hayša b. al-Ḥāriṯ b. Umayya b. Mu‘āwiya b. Mālik b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf b. Mālik b. al-Aws. Mató a un judío vecino de los Jazraŷ. Salió hacia él Yazīd b. al-Ḥāriṯ b. Qays b. Mālik b. Aḥmar b. Ḥāriṯa b. Ṯa‘laba b. Ka‘b b. al-Jazraŷ b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazraŷ, que es llamado Ibn Fusḥum, y Fusḥum es su madre, una mujer de al-Qayn b. Ǧasr, de noche con un grupo de Banū l-Ḥāriṯ b. al-Jazraŷ y lo mataron. Entonces estalló la guerra entre al-Aws y al-Jazraŷ; lucharon violentamente, y la victoria fue para al-Jazraŷ sobre al-Aws. Ese día murió Suwayd b. Ṣāmit b. Jālid b. ‘Aṭiyya b. Ḥawṭ b. Ḥabīb b. ‘Amr b. ‘Awf b. Mālik b. al-Aws, lo mató al-Muŷaḏḏar b. Ziyād al-Balawī, cuyo nombre es ‘Abd Allāh, aliado de Banū ‘Awf b. al-Jazraŷ. Cuando llegó el día de Uḥud, al-Muŷaḏḏar b. Ziyād salió con el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-, y salió con él al-Ḥāriṯ b. Suwayd b. Ṣāmit. al-Ḥāriṯ b. Suwayd encontró un descuido de al-Muŷaḏḏar y lo mató por su padre. Mencionaré su historia en su lugar -si Dios Altísimo quiere-. Luego hubo guerras entre ellos que no he mencionado ni completado esta historia por lo que ya he dicho en la historia de la guerra de Dāḥis. Poesía de Ḥakīm b. Umayya amonestando a su pueblo contra la enemistad al Mensajero: Dijo Ibn Isḥāq: Dijo Ḥakīm b. Umayya b. Ḥāriṯa b. al-Awqaṣ al-Sulamī, aliado de Banū Umayya, que se había convertido al Islam, amonestando 91 a su pueblo contra lo que habían acordado de enemistad al Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-, y era entre ellos noble y obedecido: "¿Hay quien diga una palabra de verdad, sentado sobre ella? ¿Y hay un airado que escuche la guía? ¿Y hay un señor cuya tribu espere su beneficio, que reúna a los más lejanos y a los parientes? Me desentiendo, salvo del rostro de Quien posee el viento 92, y os abandonaré mientras haya quien dé y quien reciba. Y someto mi rostro a Dios y mi palabra, aunque me asusten las cosas terribles del amigo." Mención de lo que sufrió el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- de su pueblo: los necios de Quraysh lo molestaban: Dijo Ibn Isḥāq: Luego, los asuntos de Quraysh se agravaron por la desgracia que les sobrevino por la enemistad al Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- y a quienes de ellos habían abrazado el Islam. Incitaron contra el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- a sus necios; lo desmintieron y lo molestaron, y lo acusaron de poesía, brujería, adivinación y locura. Y el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- manifestaba la orden de Dios sin ocultarla, enfrentándolos con lo que odiaban: criticar su religión, abandonar sus ídolos y separarse de ellos en su incredulidad. Lo más grave que sufrió el Mensajero -que Dios le bendiga y le salve-: Dijo Ibn Isḥāq: Me contó Yaḥyā b. ‘Urwa b. al-Zubayr, de su padre ‘Urwa b. al-Zubayr, de ‘Abd Allāh b. ‘Amr b. al-‘Āṣ, que dijo: Le pregunté: "¿Cuál fue lo más grave que viste que Quraysh infligiera al Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- en lo que manifestaban de su enemistad?" Dijo: Estuve presente un día en que sus nobles se reunieron en al-Ḥiŷr 91 y mencionaron al Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-. Dijeron: "Nunca hemos visto algo como lo que hemos soportado de este hombre: ha insultado nuestra inteligencia, ha injuriado a nuestros padres, ha criticado nuestra religión, ha dividido nuestra comunidad y ha maldecido a nuestros dioses. Hemos soportado de él algo terrible", o algo así. Mientras estaban en eso, apareció el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- y se acercó caminando hasta tocar la esquina 92, luego pasó junto a ellos circunvalando la Casa. Cuando pasó junto a ellos, lo hirieron con algunas palabras. Dijo: Lo noté en el rostro del Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-. Dijo: Luego siguió, y cuando pasó junto a ellos por segunda vez, lo hirieron con lo mismo, y lo noté en el rostro del Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-. Luego pasó por tercera vez y lo hirieron con lo mismo, entonces se detuvo y dijo: "¿Oís, oh comunidad de Quraysh? Por Aquel en cuya mano está mi alma, os he traído la matanza 93." Dijo: Sus palabras se apoderaron de la gente hasta que no hubo hombre entre ellos que no tuviera un pájaro posado sobre su cabeza 94, hasta que el más severo contra él antes de eso comenzó a calmarlo 95 con las mejores palabras que encontraba, hasta que le dijo: "Vete, Abū l-Qāsim, por Dios, no has sido ignorante." Dijo: Entonces el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- se fue. Al día siguiente, se reunieron en al-Ḥiŷr, y yo estaba con ellos. Dijeron unos a otros: "Habéis mencionado lo que os ha llegado de él, hasta que cuando os enfrentó con lo que odiáis, lo dejasteis." Mientras estaban en eso, apareció ante ellos el Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve-, y se levantaron hacia él como un solo hombre, lo rodearon y dijeron: "¿Eres tú quien dice tal y tal?", refiriéndose a lo que decía criticando a sus dioses y su religión. El Mensajero de Dios -que Dios le bendiga y le salve- decía: "Sí, yo soy quien dice eso." Dijo: Vi a un hombre de ellos que tomó el borde de su manto. Dijo: Entonces Abū Bakr -que Dios esté complacido con él- se interpuso entre ellos, llorando y diciendo: "¿Matáis a un hombre porque dice: mi Señor es Dios?" Luego se apartaron de él. Y eso fue lo más grave que vi que Quraysh le infligió jamás. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó alguien de la familia de Umm Kulṯūm bint Abī Bakr que ella dijo: Ese día Abū Bakr regresó con la cabeza partida por los tirones de su barba, pues tenía mucho pelo.
Dijo Ibn Hisham: Me contó alguien versado en la ciencia: Lo más severo que el Mensajero de Allah 96 -que Allah le bendiga y le dé paz- sufrió de parte de Quraysh 97 fue que un día salió y no encontró a nadie que no lo desmintiera y lo molestara, tanto libre como esclavo. Entonces el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- regresó a su casa y se envolvió en su manto debido a la intensidad de lo que le había ocurrido. Entonces Allah -Exaltado sea- le reveló: {¡Oh, tú, el envuelto en el manto! Levántate y advierte} [Al-Muddaththir: 1-2] 96. El Islam de Hamza 98 -que Allah esté complacido con él-: Causa de su conversión: Dijo Ibn Ishaq: Me contó un hombre de Aslam, que era memorizador: Que Abu Yahl 99 pasó junto al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- cerca de As-Safa 100, y lo molestó e insultó, y dijo de él algunas cosas desagradables, criticando su religión y menospreciando su asunto; pero el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- no le respondió. Había una esclava liberta de Abdullah ibn Jud'an ibn Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym ibn Murra en su vivienda que escuchó todo eso. Luego Abu Yahl se marchó y se dirigió a un círculo 101 de Quraysh junto a la Kaaba 102, y se sentó con ellos. No tardó en llegar Hamza ibn Abdul-Muttalib -que Allah esté complacido con él-, llevando su arco colgado al hombro, regresando de una cacería en la que había estado disparando y saliendo a buscar presas. Solía, cuando volvía de cazar, no ir a su casa sin antes circunvalar la Kaaba, y cuando hacía eso, no pasaba junto a ningún círculo de Quraysh sin detenerse, saludar y conversar con ellos. Era el joven más noble de Quraysh y el de carácter más firme. Cuando pasó junto a la esclava liberta, después de que el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- hubiera regresado a su casa, ella le dijo: ¡Oh Abu Umara 103! ¡Si hubieras visto lo que le ha ocurrido hace un momento a tu sobrino Muhammad de parte de Abu-l-Hakam ibn Hisham 104! Lo encontró sentado aquí, lo molestó, lo insultó y le dijo cosas desagradables; luego se marchó y Muhammad -que Allah le bendiga y le dé paz- no le respondió. Entonces Hamza se llenó de ira, por la honra que Allah quería concederle, y salió corriendo sin detenerse ante nadie, preparado para, cuando encontrara a Abu Yahl, descargar su furia sobre él. Cuando entró en la mezquita, lo vio sentado entre la gente, y se dirigió hacia él hasta que, cuando estuvo sobre su cabeza, levantó el arco y lo golpeó con ella, causándole una herida grave en la cabeza. Luego dijo: "¿Lo insultas mientras yo sigo su religión y digo lo que él dice? ¡Devuélveme el golpe si puedes!". Entonces algunos hombres de Banu Makhzum 105 se levantaron para ayudar a Abu Yahl, pero Abu Yahl dijo: "Dejad a Abu Umara, porque por Allah, yo he insultado gravemente a su sobrino". Y Hamza -que Allah esté complacido con él- perseveró en su Islam y en lo que seguía del Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- en sus palabras. Cuando Hamza abrazó el Islam, Quraysh supo que el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- se había fortalecido y protegido, y que Hamza lo defendería, así que cesaron en parte de lo que solían hacerle. Utba ibn Rabi'a 106 negocia con el Mensajero -que Allah le bendiga y le dé paz-: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Yazid ibn Ziyad, de Muhammad ibn Ka'b al-Qurazi, quien dijo: Me contaron que Utba ibn Rabi'a, que era un señor, dijo un día mientras estaba sentado en el círculo de Quraysh, y el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- estaba sentado solo en la mezquita: "¡Oh, gente de Quraysh! ¿Acaso no voy a hablar con Muhammad y proponerle algunas cosas, quizá acepte alguna de ellas y se lo concedamos, y nos deje en paz?". Y eso fue cuando Hamza se había convertido y vieron que los compañeros del Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- aumentaban y se multiplicaban. Dijeron: "Sí, oh Abu-l-Walid 107, ve y háblale". Entonces Utba se levantó y fue hacia él hasta que se sentó junto al Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- y le dijo: "¡Oh, hijo de mi hermano! Tú eres de nosotros, como sabes, por tu posición en la tribu y tu lugar en el linaje. Has traído a tu pueblo un asunto grave con el que has dividido su comunidad, has tachado de insensatos a sus sabios, has criticado a sus dioses y a su religión, y has considerado incrédulos a sus antepasados. Escúchame: te propongo algunas cosas para que las consideres, quizá aceptes alguna de ellas". El Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- le dijo: "Di, oh Abu-l-Walid, te escucho". Dijo: "Oh, hijo de mi hermano, si con lo que has traído pretendes obtener riqueza, reuniremos para ti de nuestras riquezas hasta que seas el más rico de nosotros; si pretendes honor, te haremos nuestro señor, de modo que no decidamos nada sin ti; si pretendes reino, te haremos nuestro rey; y si esto que te viene es un genio 108 que ves y no puedes rechazar, buscaremos para ti un médico y gastaremos nuestras riquezas en ello hasta curarte, porque a veces el genio domina al hombre hasta que es tratado". O algo así dijo. Cuando Utba terminó, y el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- lo había escuchado, dijo: "¿Has terminado, oh Abu-l-Walid?" Dijo: "Sí". Dijo: "Entonces escúchame". Dijo: "Harélo". Entonces dijo: "En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. {Ha. Mim. 109 Esta es una revelación del Misericordioso, el Compasivo. Un Libro cuyas aleyas han sido explicadas detalladamente, una Recitación 110 en árabe para gente que sabe. Como anuncio de buenas nuevas y como advertencia}" [Fussilat: 1-4]. Luego el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- continuó recitándole la sura. Cuando Utba la escuchó, prestó atención, puso sus manos detrás de su espalda apoyándose en ellas, y escuchó. Luego el Mensajero de Allah -que Allah le bendiga y le dé paz- llegó a la postración 111 de la sura y se postró. Luego dijo: "Ya has oído, oh Abu-l-Walid, lo que has oído; tú decides". Opinión de Utba: Entonces Utba se levantó y fue hacia sus compañeros. Algunos se decían entre sí: "Juramos por Allah que Abu-l-Walid ha vuelto con un semblante diferente al que se fue". Cuando se sentó con ellos, le dijeron: "¿Qué hay detrás de ti, oh Abu-l-Walid?" Dijo: "Detrás de mí que he oído un discurso que, por Allah, nunca he oído nada semejante. Por Allah, no es poesía, ni hechicería, ni adivinación. ¡Oh, gente de Quraysh! Obedecedme y dejad esto por mí, y dejad a este hombre con lo suyo, apartaos de él. Por Allah, que sus palabras que he oído tendrán una gran noticia. Si los árabes lo vencen, os habréis librado de él por otros; y si vence a los árabes, su reino será vuestro reino, su honor vuestro honor, y seréis las personas más afortunadas con él". Dijeron: "¡Por Allah, te ha hechizado con su lengua, oh Abu-l-Walid!". Dijo: "Esta es mi opinión sobre él; haced lo que os parezca". Quraysh tienta a los musulmanes: Dijo Ibn Ishaq: Luego el Islam comenzó a extenderse en La Meca entre las tribus de Quraysh, entre hombres y mujeres; y Quraysh encarcelaba a quien podía encarcelar y tentaba a quien podía tentar de entre los musulmanes. Luego los nobles de Quraysh de cada tribu, según me contó alguien versado en la ciencia, de Sa'id ibn Jubayr y de Ikrima, liberto de Ibn Abbas, de Abdullah ibn Abbas -que Allah esté complacido con ambos- dijo:
**Los líderes de Quraish negocian con el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él):** Se reunieron 'Utbah ibn Rabi'ah, Shaybah ibn Rabi'ah, Abu Sufyan ibn Harb, An-Nadr ibn Al-Hariz (hermano de los Banu 'Abd Ad-Dar), Abu Al-Bajtari ibn Hisham, Al-Aswad ibn Al-Muttalib ibn Asad, Zam'ah ibn Al-Aswad, Al-Walid ibn Al-Mughirah, Abu Yahl ibn Hisham, 'Abdullah ibn Abi Umayyah, Al-'As ibn Wa'il, Nubayh y Munabbih (los dos hijos de Al-Hayyay As-Sahmiyyán), y Umayyah ibn Jálaf, o quienes de ellos se reunieron. Dijo: Se reunieron después de la puesta del sol junto a la espalda de la Ka'bah. Luego, algunos de ellos dijeron a otros: "Enviad a Muhammad y habladle y discutid con él hasta que quedéis justificados ante él". Entonces le enviaron un mensaje: "Los nobles de tu pueblo se han reunido para ti para hablarte; acude a ellos". Y el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) acudió rápidamente, pensando que quizás habían cambiado de opinión respecto a lo que él les había hablado. Él era solícito con ellos, amaba su rectitud y le pesaba su obstinación, hasta que se sentó con ellos. Entonces le dijeron: "¡Oh, Muhammad! Te hemos enviado para hablarte. Por Al-lah, no conocemos a ningún hombre de entre los árabes que haya traído a su pueblo lo que tú has traído al tuyo. Has insultado a los padres, has denigrado la religión, has insultado a las divinidades, has tachado de insensatos (nuestros entendimientos), has dividido a la comunidad. No ha quedado asunto reprobable que no hayas cometido entre nosotros y tú –o como le dijeron–. Si has traído esta palabra (el mensaje) buscando con ello riqueza, te reuniremos de nuestras riquezas hasta que seas el más rico de nosotros. Si buscas con ello honor entre nosotros, te haremos nuestro señor. Si deseas un reino, te haremos rey sobre nosotros. Y si esto que te viene es un *ra'iy* (un espíritu familiar) que ves y te ha dominado –y solían llamar al acompañante de entre los yinn *ra'iy*–, quizás sea así; pondremos nuestras riquezas a tu disposición para buscar un tratamiento para ti hasta curarte de ello, o quedaremos justificados ante ti". Entonces el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) les dijo: "No tengo lo que decís. No he venido con lo que os he traído buscando vuestras riquezas, ni el honor entre vosotros, ni el reino sobre vosotros. Sino que Al-lah me ha enviado a vosotros como Mensajero, me ha revelado un Libro y me ha ordenado que sea para vosotros un albriciador y un amonestador. Os he transmitido los mensajes de mi Señor y os he aconsejado. Si aceptáis de mí lo que os he traído, esa será vuestra parte en la vida mundanal y en la Última Vida. Y si lo rechazáis, tendré paciencia ante la orden de Al-lah hasta que Al-lah juzgue entre yo y vosotros" –o como dijo (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él)–. Dijeron: "¡Oh, Muhammad! Si no aceptas nada de lo que te hemos ofrecido, entonces sabes que no hay nadie entre la gente con un territorio más estrecho, ni con menos agua, ni con una vida más dura que la nuestra. Pide a tu Señor, Quien te ha enviado con lo que te ha enviado, que aparte de nosotros estas montañas que nos han estrechado, que extienda nuestra tierra, que haga brotar en ella ríos como los de Ash-Sham (Siria) e Irak, que resucite a nuestros antepasados que ya pasaron, y que esté entre los que nos resucite Qusayy ibn Kilab, pues era un anciano veraz. Entonces les preguntaremos sobre lo que dices: si es verdad o falsedad. Si te dan la razón y haces lo que te pedimos, te creeremos, conoceremos así tu posición ante Al-lah y que Él te ha enviado como Mensajero, como dices". Entonces él (que las bendiciones y la paz de Al-lah sean con él) les dijo: "No he sido enviado a vosotros por Al-lah para esto. Sólo he venido a vosotros de parte de Al-lah con lo que Él me ha enviado. Ya os he transmitido aquello con lo que fui enviado a vosotros. Si lo aceptáis, esa será vuestra parte en la vida mundanal y en la Última Vida. Y si lo rechazáis, tendré paciencia ante la orden de Al-lah, el Altísimo, hasta que Al-lah juzgue entre yo y vosotros". Dijeron: "Ya que no haces esto por nosotros, ocúpate de ti mismo. Pide a tu Señor que envíe contigo un ángel que te dé la razón en lo que dices y que responda por ti ante nosotros. Y pídele que te conceda jardines, palacios y tesoros de oro y plata con los que te enriquezca, apartándote de lo que vemos que buscas, pues tú te levantas en los mercados como nosotros nos levantamos y buscas el sustento como nosotros lo buscamos, hasta que conozcamos tu mérito y tu posición ante tu Señor, si eres un Mensajero como afirmas". Entonces el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) les dijo: "No haré eso, ni soy quien pide esto a su Señor. No he sido enviado a vosotros para esto. Sino que Al-lah me ha enviado como albriciador y amonestador –o como dijo–. Si aceptáis lo que os he traído, esa será vuestra parte en la vida mundanal y en la Última Vida. Y si lo rechazáis, tendré paciencia ante la orden de Al-lah hasta que Al-lah juzgue entre yo y vosotros". Dijeron: "Entonces, haz caer sobre nosotros pedazos del cielo, como afirmas que tu Señor puede hacer si quiere, pues no te creeremos a menos que lo hagas". Dijo: Entonces el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "Eso le corresponde a Al-lah. Si quiere hacerlo con vosotros, lo hará". Dijeron: "¡Oh, Muhammad! ¿Acaso tu Señor no sabía que nos sentaríamos contigo, te preguntaríamos lo que te hemos preguntado y te pediríamos lo que te pedimos, para que Él te hubiera instruido de antemano sobre qué respondernos y te hubiera informado de lo que haría con nosotros en esto, ya que no hemos aceptado lo que nos has traído? Nos ha llegado que quien te enseña esto es un hombre en Al-Yamamah llamado Ar-Rahmán (el Misericordioso). Y por Al-lah, jamás creeremos en Ar-Rahmán. Ya hemos quedado justificados ante ti, ¡oh, Muhammad! Por Al-lah, no te dejaremos a ti y a lo que has hecho con nosotros hasta que te destruyamos o nos destruyas". Y uno de ellos dijo: "Nosotros adoramos a los ángeles, y ellas son las hijas de Al-lah". Y otro de ellos dijo: "No te creeremos hasta que nos traigas a Al-lah y a los ángeles como garantes". Cuando dijeron esto al Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), se levantó de entre ellos. Y se levantó con él 'Abdullah ibn Abi Umayyah ibn Al-Mughirah ibn 'Abdullah ibn 'Umar ibn Majzum –y era primo hermano de su tía paterna, pues era hijo de 'Atikah bint 'Abd Al-Muttalib– y le dijo: "¡Oh, Muhammad! Tu pueblo te ofreció lo que te ofreció y no lo aceptaste de ellos. Luego te pidieron para sí mismos asuntos para conocer con ellos tu posición ante Al-lah, como dices, y creerte y seguirte, y no lo hiciste. Luego te pidieron que tomaras para ti mismo algo con lo que conocieran tu mérito sobre ellos y tu posición ante Al-lah, y no lo hiciste. Luego te pidieron que les apresuraras algo del castigo con que les amenazas, y no lo hiciste –o como le dijo–. Pues por Al-lah, jamás creeré en ti hasta que tomes una escalera hacia el cielo, luego asciendas por ella mientras yo te miro hasta que llegues a él, luego vengas con cuatro ángeles que testifiquen por ti que eres como dices. Y por Al-lah, si hicieras eso, no creería que te creería". Luego se apartó del Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él). Y el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) regresó a su familia triste y apenado por lo que se le había escapado de lo que esperaba de su pueblo cuando le llamaron, y por lo que vio de su alejamiento de él. **Abu Yahl amenaza al Mensajero (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él):** Cuando el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) se levantó de entre ellos, Abu Yahl dijo: "¡Oh, comunidad de Quraish! Muhammad no ha hecho sino lo que veis: denigrar nuestra religión, insultar a nuestros padres, tachar de insensatos nuestros entendimientos e insultar a nuestras divinidades. Y yo hago un pacto con Al-lah: mañana me sentaré para él con una piedra que no pueda cargar –o como dijo–, y cuando se postre en su oración, le aplastaré la cabeza con ella. Entregadme entonces o defendedme. Que después los Banu 'Abd Manaf hagan lo que les plazca". Dijeron: "Por Al-lah, jamás te entregaremos por nada. Prosigue con lo que deseas".
Cuando amaneció, Abu Yahl tomó una piedra como había descrito, luego se sentó esperando al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) salió como solía hacerlo. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) estaba en La Meca y su alquibla 112 estaba hacia Siria; solía rezar entre la Esquina Yemení 113 y la Piedra Negra 114, colocando la Kaaba entre él y Siria. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) se puso a rezar, mientras los Quraysh 115 habían salido y se sentaron en sus asambleas esperando lo que Abu Yahl haría. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) se postró, Abu Yahl cargó la piedra y se dirigió hacia él; pero cuando se acercó, retrocedió huyendo, pálido de terror, con sus manos pegadas a la piedra, hasta que la arrojó de su mano. Los hombres de Quraysh se levantaron hacia él y le dijeron: «¿Qué te pasa, oh Abu Al-Hakam?». Dijo: «Me levanté para hacerle lo que os dije anoche, pero cuando me acerqué a él, se me interpuso un camello semental como nunca he visto, ¡por Allah!, ni su cabeza, ni su pecho, ni sus colmillos iguales; y quiso devorarme». Ibn Ishaq dijo: Se me mencionó que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: «Ese era Gabriel (la paz sea con él); si se hubiera acercado, lo habría atrapado». An-Nadr ibn Al-Harith aconseja a Quraysh: Cuando Abu Yahl les dijo eso, se levantó An-Nadr ibn Al-Harith ibn Kalada ibn Alqama ibn Abd Manaf ibn Abd ad-Dar ibn Qusay. Ibn Hisham dijo: También se dice An-Nadr ibn Al-Harith ibn Alqama ibn Kalada ibn Abd Manaf. Ibn Ishaq dijo: Dijo: «¡Oh, asamblea de Quraysh! Por Allah, os ha sobrevenido un asunto para el cual aún no habéis encontrado solución. Muhammad era entre vosotros un joven, el más complaciente, el más veraz en su palabra y el más digno de confianza, hasta que visteis las canas en sus sienes y os trajo lo que os trajo. Dijisteis: “Es un hechicero”. ¡No, por Allah! No es un hechicero; hemos visto a los hechiceros y sus soplos y nudos. Dijisteis: “Es un adivino”. ¡No, por Allah! No es un adivino; hemos visto a los adivinos y sus susurros y oímos sus rimas. Dijisteis: “Es un poeta”. ¡No, por Allah! No es un poeta; hemos visto la poesía y oído todas sus variedades: su métrica y su ritmo. Dijisteis: “Está loco”. ¡No, por Allah! No está loco; hemos visto la locura, y no es ni su estrangulamiento, ni su susurro, ni su confusión. ¡Oh, asamblea de Quraysh! Mirad vuestro asunto, porque por Allah, os ha sobrevenido un asunto grave». El daño de An-Nadr al Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él): An-Nadr ibn Al-Harith era uno de los demonios de Quraysh, de los que dañaban al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y le mostraban hostilidad. Había ido a Al-Hira 116 y aprendió allí las historias de los reyes persas y las leyendas de Rustum e Isfandiyar 117. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) se sentaba en una reunión y recordaba a Allah y advertía a su pueblo del castigo de Allah que había alcanzado a las naciones anteriores, él lo seguía después de que se levantara y decía: «Yo, por Allah, ¡oh asamblea de Quraysh!, sé contar mejor que él. Venid a mí, que os contaré algo mejor que su relato». Luego les contaba sobre los reyes de Persia, Rustum e Isfandiyar, y decía: «¿En qué es Muhammad mejor que yo en el relato?». Ibn Hisham dijo: Él es quien dijo, según me ha llegado: «Haré descender algo similar a lo que Allah ha hecho descender». Ibn Ishaq dijo: Ibn Abbas (que Allah esté complacido con ambos) solía decir, según me ha llegado: «Descendieron sobre él ocho versículos del Corán: la palabra de Allah, Poderoso y Majestuoso: {Cuando se le recitan Nuestros versículos, dice: “Son leyendas de los antiguos”} [Al-Qalam: 15]. Y todo lo que se menciona en el Corán sobre las leyendas». Quraysh pregunta a los rabinos judíos sobre él (la paz y las bendiciones sean con él): Cuando An-Nadr ibn Al-Harith les dijo eso, lo enviaron junto con Uqba ibn Abi Muayt a los rabinos judíos en Medina, y les dijeron: «Preguntadles sobre Muhammad, describidles su condición e informadles de su palabra, porque ellos son la Gente del Libro 118 anterior y tienen conocimiento que nosotros no tenemos sobre los profetas». Salieron hasta llegar a Medina, preguntaron a los rabinos judíos sobre el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), les describieron su asunto y les informaron de parte de su palabra, y les dijeron: «Vosotros sois la gente de la Torá, y hemos venido a vosotros para que nos informéis sobre este compañero nuestro». Los rabinos judíos les dijeron: «Preguntadle sobre tres cosas que os ordenamos: si os informa sobre ellas, entonces es un profeta enviado; si no lo hace, entonces el hombre es un impostor; formad vuestra opinión sobre él. Preguntadle sobre unos jóvenes que se fueron en la antigüedad, cuál fue su historia, pues tienen un relato asombroso. Preguntadle sobre un hombre viajero que alcanzó los confines de la tierra, cuál fue su noticia. Y preguntadle sobre el espíritu 119, qué es. Si os informa sobre eso, seguidlo, pues es un profeta; si no lo hace, entonces es un hombre impostor; haced en su asunto lo que os parezca». Entonces An-Nadr ibn Al-Harith y Uqba ibn Abi Muayt ibn Abi Amr ibn Umayya ibn Abd Shams ibn Abd Manaf ibn Qusay regresaron hasta llegar a La Meca ante Quraysh, y dijeron: «¡Oh, asamblea de Quraysh! Os hemos traído la solución a lo que hay entre vosotros y Muhammad. Los rabinos judíos nos han informado que le preguntemos sobre ciertas cosas que nos ordenaron. Si os informa sobre ellas, entonces es un profeta; si no lo hace, entonces el hombre es un impostor; formad vuestra opinión sobre él». Quraysh pregunta y el Mensajero responde: Fueron al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y dijeron: «¡Oh, Muhammad! Infórmanos sobre unos jóvenes que se fueron en la antigüedad y tuvieron una historia asombrosa; sobre un hombre viajero que alcanzó los confines de la tierra; e infórmanos sobre el espíritu, qué es». Él dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) les dijo: «Os informaré sobre lo que habéis preguntado mañana», y no dijo «si Allah quiere» 120. Entonces se apartaron de él. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) permaneció, según mencionan, quince noches sin que Allah le revelara nada al respecto, ni Gabriel viniera a él, hasta que la gente de La Meca se inquietó y dijeron: «Muhammad nos prometió para mañana, y hoy han pasado quince noches desde que amanecimos sin que nos informe de nada de lo que le preguntamos». Esto entristeció al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) por la demora de la revelación, y le afectó lo que la gente de La Meca decía. Luego Gabriel vino de parte de Allah, Poderoso y Majestuoso, con la sura de los Compañeros de la Cueva 121, en la cual le reprochaba su tristeza por ellos, y la noticia de lo que le habían preguntado sobre los jóvenes, el hombre viajero y el espíritu. La respuesta a Quraysh sobre lo que preguntaron: Ibn Ishaq dijo: Se me mencionó que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo a Gabriel cuando vino: «Te has demorado conmigo, oh Gabriel, hasta que pensé mal de ti». Gabriel le dijo: {Y no descendemos sino por orden de tu Señor; a Él pertenece lo que está ante nosotros, lo que está detrás de nosotros y lo que hay entre eso; y tu Señor no olvida} [Maryam: 64]. Entonces comenzó la sura, Bendito y Exaltado sea, con Su alabanza y la mención de la profecía de Su Mensajero, negando lo que ellos le objetaban, y dijo: {Alabado sea Allah, que ha hecho descender el Libro sobre Su siervo} [Al-Kahf: 1], refiriéndose a Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él): «Tú eres un Mensajero de Mi parte», es decir, confirmación de lo que le preguntaban sobre su profecía: {y no ha puesto en él ninguna desviación, (sino) recto} [Al-Kahf: 1-2], es decir, equilibrado, sin contradicción.
**{لينذر بأسا شديدا من لدنه}** [Al-Kahf: 2]: es decir, el castigo inmediato de Su sanción en este mundo, y un tormento doloroso en el Más Allá: es decir, de parte de tu Señor que envió a un Mensajero. **{ويبشر المؤمنين الذين يعملون الصالحات أن لهم أجرا حسنا، ماكثين فيه أبدا}** [Al-Kahf: 2-3]: es decir, la morada de la eternidad. No morirán en ella, aquellos que te creyeron en lo que trajiste, que otros desmintieron, y obraron según lo que les ordenaste de las acciones. **{وينذر الذين قالوا اتخذ الله ولدا}** [Al-Kahf: 4]: se refiere a los Quraysh en su dicho: "Adoramos a los ángeles, y ellas son las hijas de Dios". **{ما لهم به من علم ولا لآبائهم}** [Al-Kahf: 5]: aquellos que engrandecieron la separación de ellos y la censura de su religión. **{كبرت كلمة تخرج من أفواههم}**: es decir, por su dicho: "Los ángeles son las hijas de Dios". **{إن يقولون إلا كذبا، فلعلك باخع نفسك}** ¡Oh, Muhammad!, **{على آثارهم إن لم يؤمنوا بهذا الحديث أسفا}** [Al-Kahf: 6]: es decir, por la tristeza por ellos cuando se le escapó lo que esperaba de ellos, es decir, no lo hagas. Dijo Ibn Hisham: **باخع نفسك** (*bāji‘un nafsaka*): es decir, destructor de ti mismo, según me narró Abu ‘Ubayda. Dijo Dhū ar-Rumma: ¡Ay de este que la angustia destruye su alma ... por algo que los designios apartaron de sus manos! Su plural es: **باخعون** (*bāji‘ūna*) y **بخعة** (*baja‘a*). Y este verso está en una *qaṣīda* suya. Y los árabes dicen: **قد بخعت له نصحي ونفسي** (*qad baja‘tu lahu nuṣḥī wa nafsī*): es decir, me esforcé por él. **{إنا جعلنا ما على الأرض زينة لها لنبلوهم أيهم أحسن عملا}** [Al-Kahf: 7]. Dijo Ibn Ishaq: es decir, cuál de ellos es más seguidor de Mi mandato y más obrador en Mi obediencia. **{وإنا لجاعلون ما عليها صعيدا جرزا}** [Al-Kahf: 8]: es decir, la tierra, y que lo que hay sobre ella es perecedero y pasajero, y que el retorno es a Mí, y recompensaré a cada uno según su obra; no te aflijas ni te entristezca lo que oyes y ves en ella. Dijo Ibn Hisham: **الصعيد** (*aṣ-ṣa‘īd*): la tierra, y su plural es: **صعد** (*ṣu‘ud*). Dijo Dhū ar-Rumma describiendo a un pequeño antílope: Como si en la mañana, lanzando el *ṣa‘īd* (suelo) con él ... una *dabbāba* (cierta criatura) en los huesos de la cabeza, una trompa. Y este verso está en una *qaṣīda* suya. Y **الصعيد** (*aṣ-ṣa‘īd*): el camino. Y ha llegado en el *ḥadīth*: "¡Cuidado con sentarse en los **الصعدات** (*aṣ-ṣu‘adāt*)!", queriendo decir los caminos. Y **الجرز** (*al-juruz*): la tierra que no produce nada, y su plural es: **أجراز** (*ajrāz*). Y se dice: **سنة جرز** (*sana juruz*), y **سنون أجراز** (*sunūna ajrāz*), que son aquellos en los que no hay lluvia, y hay sequía, aridez y dureza. Dijo Dhū ar-Rumma describiendo camellos: El *naḥz* (viaje fatigoso) y los **أجراز** (*ajrāz*, años de sequía) consumieron lo que había en sus vientres ... y no quedaron sino las costillas **الجراشع** (*al-jarāshi‘*, prominentes). Y este verso está en una *qaṣīda* suya. **LA GENTE DE LA CUEVA**: Dijo Ibn Ishaq: Luego abordó la historia del relato sobre lo que le preguntaron acerca del asunto de los jóvenes, y dijo: **{أم حسبت أن أصحاب الكهف والرقيم كانوا من آياتنا عجبا}** [Al-Kahf: 9]: es decir, ya hubo entre Mis signos, en lo que he impuesto a los siervos como pruebas Mías, algo más asombroso que eso. Dijo Ibn Hisham: Y **الرقيم** (*ar-raqīm*): el libro en el que fue inscrita (*ruqima*) su historia, y su plural es: **رقم** (*ruqum*). Dijo al-‘Ajjāj: Y el lugar de reposo del *muṣḥaf* **المرقم** (*al-muraqqam*, escrito/inscrito). Y este verso está en una *urjūza* suya. Dijo Ibn Ishaq: Luego dijo el Altísimo: **{إذ أوى الفتية إلى الكهف فقالوا ربنا آتنا من لدنك رحمة وهيئ لنا من أمرنا رشدا، فضربنا على آذانهم في الكهف سنين عددا، ثم بعثناهم لنعلم أي الحزبين أحصى لما لبثوا أمدا}** , luego dijo el Altísimo: **{نحن نقص عليك نبأهم بالحق}** , es decir, con la verdad de la noticia acerca de ellos. **{إنهم فتية آمنوا بربهم وزدناهم هدى، وربطنا على قلوبهم إذ قاموا فقالوا ربنا رب السموات والأرض لن ندعو من دونه إلها لقد قلنا إذا شططا}** , es decir, no Me asociaron como vosotros Me asociasteis aquello de lo que no tenéis conocimiento. Dijo Ibn Hisham: Y **الشطط** (*ash-shaṭaṭ*): el exceso y la transgresión de la verdad. Dijo A‘shā Banī Qays ibn Tha‘laba: No cesan, ni nadie prohíbe a los dueños de **شطط** (exceso/injusticia) ... como la lanzada en la que se pierden el aceite y las torceduras. Y este verso está en una *qaṣīda* suya. **{هؤلاء قومنا اتخذوا من دونه آلهة لولا يأتون عليهم بسلطان بين}** . Dijo Ibn Ishaq: es decir, con una prueba concluyente. **{فمن أظلم ممن افترى على الله كذبا، وإذ اعتزلتموهم وما يعبدون إلا الله فأووا إلى الكهف ينشر لكم ربكم من رحمته ويهيئ لكم من أمركم مرفقا، وترى الشمس إذا طلعت تزاور عن كهفهم ذات اليمين وإذا غربت تقرضهم ذات الشمال وهم في فجوة منه}** . Dijo Ibn Hisham: **تزاور** (*tazāwaru*): se inclina, y es de **الزور** (*az-zawr*, inclinación/lado). Y dijo Imru’ al-Qays ibn Ḥujr: Y yo soy responsable, si regreso siendo rey ... por una marcha en la que ves al *furāniq* (cierta ave) **أزورا** (*azwarā*, inclinado/ladeado). Y este verso está en una *qaṣīda* suya. Y dijo Abu az-Zaḥf al-Kalbī describiendo un lugar: Un lugar de refugio, lejos de nuestro deseo, **أزور** (*azwaru*, inclinado/áspero) ... agota las monturas su *khams* (viaje de cinco días) **العشنزر** (*al-‘ashanzar*, duro/áspero). Y estos dos versos están en una *urjūza* suya. Y **{تقرضهم ذات الشمال}** [Al-Kahf: 17]: los sobrepasa y los deja a su izquierda. Dijo Dhū ar-Rumma: Hacia unas *ẓu‘un* (camellos con literas) que **يقرضن** (*yaqriḍna*, cruzan/sobrepasan) las cimas de Mushrif ... hacia la izquierda, y a su derecha los jinetes. Y este verso está en una *qaṣīda* suya. Y **الفجوة** (*al-fajwa*): la amplitud/espacio abierto, y su plural es: **الفجاء** (*al-fijā’*). Dijo el poeta: Vistió a tu pueblo de vergüenza y mengua ... hasta que fueron aniquilados y dejaron **فجوة الدار** (*fajwata d-dār*, el espacio abierto de la casa). **{ذلك من آيات الله}** es decir, en la prueba para quien conoció eso de sus asuntos, de entre la Gente del Libro que ordenó a estos que te preguntaran sobre ellos, en la veracidad de tu profecía mediante la confirmación de la noticia sobre ellos: **{من يهد الله فهو المهتد ومن يضلل فلن تجد له وليا مرشدا، وتحسبهم أيقاظا وهم رقود ونقلبهم ذات اليمين وذات الشمال وكلبهم باسط ذراعيه بالوصيد}** . Dijo Ibn Hisham: **الوصيد** (*al-waṣīd*): la puerta. Dijo al-‘Absī, cuyo nombre es ‘Ubayd ibn Wahb: En una tierra desértica cuya **وصيد** (*waṣīd*, puerta/entrada) no se cierra ... sobre mí, y mi bien conocido en ella no es negado. Y este verso está en unos versos suyos. Y **الوصيد** (*al-waṣīd*) también: el patio/zaguán, y su plural es: **وصائد** (*waṣā’id*), y **وصد** (*wuṣud*), y **وصدان** (*wuṣdān*), y **أصد** (*aṣud*), y **أصدان** (*aṣdān*). **{لو اطلعت عليهم لوليت منهم فرارا ولملئت منهم رعبا}** hasta Su dicho: **{قال الذين غلبوا على أمرهم}** los dueños del poder y la realeza de entre ellos. **{لنتخذن عليهم مسجدا، سيقولون}** se refiere a los rabinos judíos que les ordenaron preguntar sobre ellos: **{ثلاثة رابعهم كلبهم ويقولون خمسة سادسهم كلبهم رجما بالغيب}** , es decir, no tienen conocimiento. **{ويقولون سبعة وثامنهم كلبهم قل ربي أعلم بعدتهم ما يعلمهم إلا قليل فلا تمار فيهم إلا مراء ظاهرا}** es decir, no los contradigas, **{ولا تستفت فيهم منهم أحدا}** pues ellos no tienen conocimiento sobre ellos. **{ولا تقولن لشيء إني فاعل ذلك غدا، إلا أن يشاء الله واذكر ربك إذا نسيت وقل عسى أن يهدين ربي لأقرب من هذا رشدا}** , es decir, y no digas para nada de lo que te pregunten, como dije en esto: "Os informaré mañana". Y exceptúa la voluntad de Dios, y recuerda a tu Señor si olvidas, y di: "Quizás mi Señor me guíe a algo mejor que esto que me habéis preguntado, en rectitud", pues tú no sabes lo que Yo haré respecto a eso. **{ولبثوا في كهفهم ثلاث مائة سنين وازدادوا تسعا}** , es decir, ellos dirán eso. **{قل الله أعلم بما لبثوا له غيب السموات والأرض أبصر به وأسمع ما لهم من دونه من ولي ولا يشرك في حكمه أحدا}** es decir, no se Le oculta nada de lo que te preguntaron. **DHŪ AL-QARNAYN**: Y dijo respecto a lo que le preguntaron sobre el asunto del hombre viajero: **{ويسألونك عن ذي القرنين قل سأتلو عليكم منه ذكرا، إنا مكنا له في الأرض وآتيناه من كل شيء سببا، فأتبع سببا}** hasta el final de la historia de su relato.
Y entre las noticias de Dhul Qarnayn 122 está que se le concedió lo que no se le concedió a nadie más, y se le extendieron los medios 123 hasta que llegó, desde las tierras, a los lugares del amanecer y del atardecer de la tierra, sin pisar tierra alguna sin tener poder sobre sus habitantes, hasta que llegó, desde el oriente y el occidente, a donde no hay nada más allá de la creación. Dijo Ibn Ishaq: Me contó quien transmite las tradiciones de los persas sobre lo que heredaron de su conocimiento que Dhul Qarnayn era un hombre de Egipto. Su nombre era Murzuban ibn Mardhaba el griego, de la descendencia de Yunán ibn Yáfiz ibn Nuh. Dijo Ibn Hisham: Su nombre es Alejandro, y él es quien construyó Alejandría, que fue atribuida a él. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Thawr ibn Yazid, de Jalid ibn Ma'dan al-Kala'i, quien era un hombre que había alcanzado [la época del Profeta], que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- fue preguntado sobre Dhul Qarnayn y dijo: "Un rey que recorrió la tierra desde debajo de ella con los medios". Y dijo Jalid: 'Umar ibn al-Jattab -que Allah esté complacido con él- oyó a un hombre que decía: "¡Oh, Dhul Qarnayn!", y 'Umar dijo: "¡Allah, perdón! ¿No os bastó con llamaros con los nombres de los profetas hasta que os llamasteis con los nombres de los ángeles?". Dijo Ibn Ishaq: Allah sabe más cuál de esas [versiones] fue; si el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- lo dijo o no. Si lo dijo, entonces la verdad es lo que dijo. Sobre el asunto del espíritu: Y dijo el Altísimo sobre lo que le preguntaron acerca del espíritu: {Y te preguntan acerca del espíritu. Di: El espíritu es del mandato de mi Señor, y no se os ha dado del conocimiento sino poco} 124. "No se os ha dado del conocimiento sino poco": Dijo Ibn Ishaq: Se me contó de Ibn 'Abbas que dijo: Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llegó a Medina, los rabinos judíos dijeron: "Oh, Muhammad, ¿qué opinas de tu palabra: {Y no se os ha dado del conocimiento sino poco}? ¿A nosotros te refieres o a tu pueblo?" Dijo: "¿A ambos?" Dijeron: "Tú recitas en lo que te ha llegado que a nosotros se nos ha dado la Torá, en la cual está la explicación de todas las cosas". Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: "Ella es, en el conocimiento de Allah, poco, y vosotros tenéis en ello lo que os basta si lo cumplierais". Dijo: Entonces Allah el Altísimo reveló sobre ello, acerca de lo que le preguntaron: {Y si todo árbol que hay en la tierra fueran plumas, y el mar, y se le añadieran siete mares más, no se agotarían las palabras de Allah. Ciertamente Allah es Poderoso, Sabio} 125, es decir: que la Torá es, en esto del conocimiento de Allah, poco. Sobre el desplazamiento de las montañas y la resurrección de los muertos: Dijo: Y Allah el Altísimo reveló sobre ello, acerca de lo que su pueblo le pidió para sí mismos de desplazar las montañas, partir la tierra y resucitar a sus antepasados muertos: {Y si hubiera un Corán con el que se movieran las montañas, o se partiera la tierra, o se hablara a los muertos... Pero el mandato es todo de Allah} 126, es decir: No hago de eso sino lo que quiero. "Toma para ti mismo": Y reveló sobre ello, acerca de su dicho: "Toma para ti mismo", lo que le pidieron que tomara para sí mismo: que le hiciera jardines, palacios y tesoros, y enviara con él un ángel que confirmara lo que dice y lo defendiera: {Y dijeron: ¿Qué le pasa a este Mensajero que come alimentos y camina por los mercados? ¿Por qué no se le envía un ángel para que sea con él un amonestador? O se le arroja un tesoro o tiene un jardín del que coma. Y dijeron los injustos: No seguís sino a un hombre hechizado. Mira cómo te ponen ejemplos; se han extraviado y no pueden encontrar un camino. Bendito sea Quien, si quiere, te dará algo mejor que eso: jardines por debajo de los cuales corren los ríos, y te hará palacios} 127. Y reveló sobre ello, acerca de su dicho: {Y no enviamos antes de ti a ningún mensajero sino que ciertamente comían alimentos y caminaban por los mercados. Y hemos hecho que unos de vosotros sean prueba para otros, ¿acaso seréis pacientes? Y tu Señor es Observador} 128, es decir: He hecho que unos de vosotros sean prueba para otros para que seáis pacientes, y si hubiera querido hacer el mundo junto con Mis mensajeros para que no fueran contradichos, lo habría hecho. El Corán responde a Ibn Abi Umayya: Y Allah reveló sobre ello, acerca de lo que dijo 'Abdullah ibn Abi Umayya: {Y dijeron: No creeremos en ti hasta que hagas brotar para nosotros de la tierra un manantial, o tengas un jardín de palmeras y vides, y hagas brotar ríos en medio de ellos abundantemente, o hagas caer el cielo, como has afirmado, sobre nosotros en pedazos, o traigas a Allah y a los ángeles ante nosotros, o tengas una casa de oro, o asciendas al cielo, y no creeremos en tu ascensión hasta que nos hagas descender un libro que podamos leer. Di: ¡Gloria a mi Señor! ¿Acaso soy sino un ser humano, un mensajero?} 129. Dijo Ibn Hisham: El manantial (al-yanbu') es lo que brota de agua de la tierra y de otros lugares, y su plural es yanabi'. Dijo Ibn Harmah, cuyo nombre es Ibrahim ibn 'Ali al-Fihri: "Y cuando derramas en cada casa una lágrima, se vacían las cuencas y tu llanto es un manantial". Y este verso está en una de sus casidas. Y "al-kisaf" son los pedazos del castigo, y su singular es "kisfa", como "sidra" y "sidar". También es el singular de "kisf". Y "al-qabil" puede ser enfrentamiento y visión directa, y es como Su dicho, el Altísimo: {O les llegue el castigo de frente (qubulan)} 130, es decir, visiblemente. Y me recitó Abu 'Ubayda de A'sha Baní Qays ibn Tha'laba: "Os reconciliaré hasta que volváis con algo similar, como el grito de una embarazada a la que su partera (qabiluha) alivia". Se refiere a la partera, porque se enfrenta a ella y recibe a su hijo. Y este verso está en una de sus casidas. Y se dice que "al-qabil" es el plural de "qubul", que son los grupos, y en el Libro de Allah el Altísimo: {Y reunimos contra ellos todas las cosas en grupos (qubulan)} 131. "Qubul" es plural de "qabil", como "subul" es plural de "sabil", y "surur" es plural de "sarir", y "qumus" es plural de "qamis". Y "al-qabil" también aparece en un proverbio, que es su dicho: "No distingue un qabil de un dabir", es decir, no sabe lo que viene de lo que va. Dijo al-Kumayt ibn Zayd: "Los asuntos se dividieron en sus dos direcciones, y no conocieron el dabir del qabil". Y este verso está en una de sus casidas. Y se dice que con este "qabil" se refiere al hilado: lo que se hila hacia el antebrazo es el qabil, y lo que se hila hacia las puntas de los dedos es el dabir, y es de la venida y la ida que he mencionado. Y se dice: el hilado del huso. Cuando se hila el huso hacia la rodilla, es el qabil, y cuando se hila hacia la cadera, es el dabir. Y "al-qabil" también es el pueblo del hombre. Y "al-zujruf" es el oro. Y "al-muzajraf" es lo adornado con oro. Dijo al-'Ajjaj: "De una ruina que crees que sus trazos son un libro y el dorado adornado". Y estos dos versos están en una de sus urŷuza. Y también se dice de todo lo adornado: muzajraf. Negación del Corán de que un hombre de Yamama le enseñara: Dijo Ibn Ishaq: Y reveló sobre su dicho: "Hemos sabido que te enseña un hombre en Yamama, llamado al-Rahman, y no creeremos en él jamás": {Así te hemos enviado a una comunidad antes de la cual han pasado otras comunidades, para que les recites lo que te hemos revelado, mientras ellos no creen en el Misericordioso. Di: Él es mi Señor, no hay más dios que Él; en Él confío y a Él me vuelvo} 132. Lo que descendió sobre Abu Yahl: Y reveló sobre ello, acerca de lo que dijo Abu Yahl ibn Hisham y lo que pretendió: {¿Has visto a quien prohíbe a un siervo cuando ora? ¿Has visto si está en la guía, o si ordena la piedad? ¿Has visto si desmiente y se aparta? ¿Acaso no sabe que Allah ve? ¡No! Si no cesa, le arrastraremos por el flequillo, un flequillo mentiroso, pecador. Que llame a su consejo; llamaremos a los guardianes. ¡No! No le obedezcas, y prostérnate y acércate} 133. Dijo Ibn Hisham: "Lanasfa'an" significa: tiraremos y tomaremos. Dijo el poeta: "Un pueblo que, cuando oyen el grito, los ves entre quien frena su potro o quien tira del flequillo". Y "al-nadi" es la asamblea donde se reúne la gente y resuelven sus asuntos, y en el Libro de Allah el Altísimo: {Y cometéis en vuestras asambleas (nádikum) lo reprobable} 134, y es "al-nadi". Dijo 'Ubayd ibn al-Abras: "Vete, pues yo soy de los Banu Asad, gente de la asamblea (al-nadi) y gente de la generosidad y del consejo". Y en el Libro de Allah el Altísimo: {Y mejor asamblea (nadiyyan)} 135, y su plural es "andiya". "Que llame a su consejo (nádihi)", como dijo el Altísimo: {Y pregunta a la ciudad} 136, queriendo decir a los habitantes de la ciudad.
Dijo Salāma ibn Jandal, uno de los Banū Sa‘d ibn Zayd Manāt ibn Tamīm: «Dos días: un día de estancias y reuniones... y un día de marcha hacia los enemigos al atardecer»137. Y este verso está en un poema suyo. Dijo al-Kumayt ibn Zayd: «No son habladores en la reunión138 ni muchos... ni silenciosos hasta enmudecer». Y este verso está en un poema suyo. Se dice que al-nādī son los contertulios. Los zabāniya139 son los severos y fuertes, y en este contexto son los guardianes del Infierno. También los zabāniya en el mundo son los ayudantes del hombre que le sirven y auxilian; el singular es zibniya. Dijo Ibn al-Ziba‘rā al respecto: «Generosos en el convite, agresivos en la batalla... zabāniya139 de cuello robusto, de grandes intelectos». Dice: severos. Y este verso está en unos versos suyos. Dijo Sajr ibn ‘Abd Allāh al-Hudhalī, que es Sajr al-Ghayy: «Y de los grandes, un grupo de zabāniya139». Y este verso está en unos versos suyos. Dijo Ibn Isḥāq: Y Alá Altísimo reveló sobre él, respecto a lo que le ofrecieron de sus bienes: {Di: «No os pido a cambio de ello ninguna recompensa. Mi recompensa solo incumbe a Alá, y Él es testigo de todas las cosas»} [Corán, 34:47]. **Arrogancia de los Quraysh para creer en el Mensajero, que Alá le bendiga y le dé paz:** Cuando el Mensajero de Alá, que Alá le bendiga y le dé paz, trajo la verdad que conocían, y reconocieron su veracidad en lo que narraba, y el lugar de su profecía en lo que les traía del conocimiento de lo oculto cuando le preguntaron sobre lo que le preguntaron, la envidia que le teníán se interpuso entre ellos y seguirlo y creerle. Entonces se insolentaron contra Alá y abandonaron abiertamente Su mandato, y persistieron en su incredulidad. Dijo uno de ellos: {«No escuchéis este Corán y hablad en voz alta durante su recitación140; quizás así salgáis victoriosos»} [Corán, 41:26], es decir, hacedlo vano y falso, y tomadlo a burla, para que así lo venzáis. Pues si discutís con él o disputáis un día, os vencerá. Y dijo Abū Ŷahl un día, burlándose del Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- y de la verdad que trajo: «¡Oh, clan de Quraysh! Muḥammad afirma que los soldados de Alá que os castigarán en el Fuego son diecinueve, y vosotros sois los más numerosos en gente y cantidad. ¿Acaso cada cien hombres de vosotros no pueden con uno de ellos?». Entonces Alá Altísimo reveló sobre él, respecto a sus palabras: {«Y no hicimos a los guardianes del Fuego sino ángeles, y no hicimos su número sino como prueba para los que se niegan a creer»} [Corán, 74:31] hasta el final de la historia. Cuando dijeron esto unos a otros, cuando el Mensajero de Alá, que Alá le bendiga y le dé paz, recitaba el Corán en voz alta mientras oraba, se apartaban de él y se negaban a escucharle. Así, cuando alguno de ellos quería escuchar algo de lo que el Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- recitaba del Corán mientras oraba, escuchaba a escondidas, temiéndoles. Si veía que se habían dado cuenta de que escuchaba, se iba por miedo a su daño y no escuchaba. Y si el Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- bajaba la voz, el que escuchaba pensaba que ellos no oían nada de su recitación, y él oía algo sin que ellos lo oyeran, y prestaba atención para escucharle. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Dāwūd ibn al-Ḥuṣayn, cliente de ‘Umar ibn ‘Uthmān, que ‘Ikrima, cliente de Ibn ‘Abbās, les narró que ‘Abd Allāh ibn ‘Abbās -que Alá esté complacido con ambos- les narró: «Esta aleya fue revelada: {«Y no alces la voz en tu oración ni la silencies, sino busca un camino intermedio»} [Corán, 17:110] a causa de aquellos hombres. Dice: No alces la voz en tu oración para que se aparten de ti, ni la silencies para que no la oiga quien desea oírla de entre los que escuchan a escondidas sin que ellos lo sepan; quizás se contenga ante algo de lo que oye y se beneficie». **El primero que recitó el Corán en voz alta:** Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Yaḥyā ibn ‘Urwa ibn al-Zubayr, de su padre, que dijo: «El primero que recitó el Corán en voz alta después del Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- en La Meca fue ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd -que Alá esté complacido con él-. Dijo: Un día se reunieron los compañeros del Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- y dijeron: “Por Alá, que los Quraysh nunca han oído este Corán recitado en voz alta para ellos. ¿Quién se lo hará oír?”. Dijo ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd: “Yo”. Dijeron: “Tememos por ti de ellos; solo queremos a un hombre que tenga un clan que le proteja del pueblo si quieren hacerle daño”. Dijo: “Dejadme, que Alá me protegerá”. Dijo: Entonces Ibn Mas‘ūd fue por la mañana hasta la Maqām141 a media mañana, mientras los Quraysh estaban en sus reuniones, hasta que se detuvo junto a la Maqām y luego recitó: “En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso”, elevando la voz: {«El Compasivo. Enseñó el Corán»} [Corán, 55:1-2]. Dijo: Luego se dirigió a ellos recitándola. Dijo: Entonces lo miraron y empezaron a decir: “¿Qué ha dicho el hijo de Umm ‘Abd?”. Luego dijeron: “Está recitando algo de lo que ha traído Muḥammad”. Entonces se levantaron hacia él y empezaron a golpearle en la cara, mientras él seguía recitando hasta que llegó de ella hasta donde Alá quiso que llegara. Luego regresó a sus compañeros, y habían dejado huellas en su rostro. Le dijeron: “Esto es lo que temíamos para ti”. Dijo: “Los enemigos de Alá no han sido nunca más insignificantes para mí que ahora. Y si queréis, mañana haré con ellos algo similar”. Dijeron: “No, basta; ya les has hecho oír lo que odian”». **Historia de cómo los Quraysh escuchaban la recitación del Profeta, que Alá le bendiga y le dé paz:** Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Muḥammad ibn Muslim ibn Shihāb al-Zuhrī que se le narró: «Que Abū Sufyān ibn Ḥarb, Abū Ŷahl ibn Hishām y al-Ajnas ibn Sharīq ibn ‘Amr ibn Wahb al-Thaqafī, aliado de los Banū Zuhra, salieron una noche para escuchar al Mensajero de Alá -que Alá le bendiga y le dé paz- mientras oraba de noche en su casa. Cada uno de ellos tomó un lugar donde escuchar, sin saber el lugar del otro. Pasaron la noche escuchándole, hasta que al amanecer se separaron y se encontraron en el camino. Se reprocharon mutuamente y se dijeron unos a otros: “No volváis; si alguno de vuestros necios os viera, sembraríais dudas en su mente”. Luego se fueron. Hasta que llegó la segunda noche, cada uno de ellos volvió a su lugar, y pasaron la noche escuchándole, hasta que al amanecer se separaron y se encontraron en el camino. Se dijeron unos a otros lo mismo que la primera vez, y luego se fueron. Hasta que llegó la tercera noche, cada uno de ellos tomó su lugar, y pasaron la noche escuchándole, hasta que al amanecer se separaron y se encontraron en el camino. Entonces se dijeron unos a otros: “No nos iremos hasta que nos comprometamos a no volver a hacerlo”. Luego se separaron». **Al-Ajnas pregunta sobre lo que oyó:** «Cuando amaneció, al-Ajnas ibn Sharīq tomó su bastón, salió y fue a casa de Abū Sufyān. Le dijo: “Dime, oh Abū Ḥanẓala, ¿qué opinas de lo que has oído de Muḥammad?”. Dijo: “Oh Abū Tha‘laba, por Alá, he oído cosas que reconozco y sé lo que se pretende con ellas, y he oído cosas cuyo significado no he entendido ni sé lo que se pretende con ellas”. Dijo al-Ajnas: “Yo también, por Aquel por quien juraste”». «Luego salió de su casa y fue a casa de Abū Ŷahl. Entró en su casa y le dijo: “Oh Abū al-Ḥakam, ¿qué opinas de lo que has oído de Muḥammad?”. Dijo: “¿Qué he oído? Nosotros y los Banū ‘Abd Manāf hemos competido por el honor: ellos dieron de comer y nosotros dimos de comer, ellos cargaron y nosotros cargamos, ellos dieron y nosotros dimos, hasta que estuvimos codo a codo, como dos caballos de carrera. Entonces dijeron: ‘De entre nosotros hay un profeta que recibe la revelación del cielo’. ¿Cuándo alcanzaremos algo así? Por Alá, no creeremos en él jamás ni lo confirmaremos”. Dijo: Entonces al-Ajnas se levantó y lo dejó».
La obstinación de Quraysh al escuchar el Corán y lo que descendió sobre ellos: Dijo Ibn Ishaq: Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- les recitaba el Corán y los llamaba a Allah, ellos decían burlándose: "Nuestros corazones están cubiertos 142 de aquello a lo que nos invitas" (Fussilat, 5) "no comprendemos lo que dices", "y en nuestros oídos hay sordera 143" "no oímos lo que dices", "y entre nosotros y tú hay un velo 144" "se ha interpuesto entre nosotros y tú", "obra pues" según tu creencia, "que nosotros también obramos" (Fussilat, 5) según la nuestra, no entendemos nada de ti. Entonces Allah Altísimo reveló sobre ello, acerca de sus palabras: "Y cuando recitas el Corán, ponemos entre ti y quienes no creen en la Última Vida un velo oculto..." hasta Su palabra: "Y cuando mencionas a tu Señor solo en el Corán, se vuelven huyendo" (Al-Isra, 46). Es decir: ¿cómo comprendieron tu unicidad si has puesto sobre sus corazones cubiertas, en sus oídos sordera, y entre ti y ellos un velo, según su afirmación? Es decir: Yo no hice eso. "Nosotros sabemos mejor lo que escuchan cuando te escuchan y cuando están en secreta conversación, cuando los injustos dicen: 'No seguís sino a un hombre hechizado'" (Al-Isra, 47). Es decir: eso es lo que se aconsejaron mutuamente: abandonar aquello con lo que fuiste enviado a ellos. "Mira cómo te ponen ejemplos, se extravían y no pueden encontrar camino" (Al-Isra, 48). Es decir: erraron el ejemplo que te pusieron, no aciertan con él a la guía ni su palabra es recta. "Y dicen: '¿Acaso cuando seamos huesos y polvo, seremos resucitados como una nueva creación?'" (Al-Isra, 49). Es decir: has venido a informarnos de que seremos resucitados después de nuestra muerte cuando seamos huesos y polvo, y eso no puede ser. "Di: 'Sed piedras o hierro, o una creación de las que os parecen enormes en vuestros pechos' Entonces dirán: '¿Quién nos devolverá?' Di: 'Quien os creó la primera vez'" (Al-Isra, 50-51). Es decir: Quien os creó de lo que conocéis, pues crearos de tierra no es más difícil para Él que eso. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abdullah ibn Abi Najih, de Mujahid, de Ibn Abbas -que Allah esté complacido con ambos-: Le pregunté sobre la palabra de Allah Altísimo: "o una creación de las que os parecen enormes en vuestros pechos" (Al-Isra, 51) ¿qué quiso decir Allah con ello? Dijo: La muerte. Mención de la agresión de los idólatras contra los débiles que abrazaron el Islam, con daño y sedición: Dijo Ibn Ishaq: Luego se ensañaron contra quienes habían abrazado el Islam y seguido al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- de entre sus compañeros. Cada tribu se lanzó contra los musulmanes que había en ella, y comenzaron a detenerlos y torturarlos con golpes, hambre y sed, y en el suelo ardiente de La Meca cuando el calor era intenso. A los débiles de entre ellos los tentaban para apartarlos de su religión. Algunos sucumbían por la dureza de la prueba que les sobrevenía, y otros se mantenían firmes y Allah los protegía. Lo que sufrió Bilal y cómo Abu Bakr lo rescató: Bilal, liberto de Abu Bakr -que Allah esté complacido con ambos-, pertenecía a algunos de los Banu Jumah, era uno de sus esclavos nacido en su casa, y era Bilal ibn Rabah. Su madre se llamaba Hamama. Era sincero en el Islam y puro de corazón. Umayya ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah lo sacaba cuando el mediodía abrasaba, en la explanada de La Meca, luego ordenaba que colocaran una gran roca sobre su pecho y le decía: "Seguirás así hasta que mueras o reniegues de Muhammad y adores a Al-Lat y Al-Uzza". Y él, en medio de ese tormento, decía: "Uno, Uno". Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hisham ibn Urwa de su padre: Waraqa ibn Nawfal pasaba junto a él mientras era torturado así y decía: "Uno, Uno", y él decía: "Uno, Uno, por Allah, oh Bilal". Luego se dirigía a Umayya ibn Jaf y a quienes de los Banu Jumah hacían eso con él y decía: "Juro por Allah que si lo matáis por esto, tomaré su cuerpo como objeto de veneración 145". Hasta que un día pasó por allí Abu Bakr as-Siddiq ibn Abi Quhafa -que Allah esté complacido con él- mientras ellos hacían eso con él. La casa de Abu Bakr estaba en el barrio de los Banu Jumah. Dijo a Umayya ibn Jaf: "¿No temes a Allah con este pobre? ¿Hasta cuándo?" Dijo: "Tú eres quien lo ha corrompido; sálvalo de lo que ves". Dijo Abu Bakr: "Lo haré. Tengo un esclavo negro más fuerte y resistente que él, que sigue tu religión; te lo doy a cambio". Dijo: "Acepto". Dijo: "Es tuyo". Entonces Abu Bakr as-Siddiq -que Allah esté complacido con él- le dio su esclavo y tomó a Bilal y lo liberó. A quienes liberó Abu Bakr: Luego liberó junto con él, por el Islam, antes de emigrar a Medina, a seis personas, siendo Bilal el séptimo: Amir ibn Fuhayra, que estuvo presente en Badr y Uhud y murió en el pozo de Ma'una como mártir; Umm Ubays; Zinnira, cuya vista se perdió cuando la liberó. Quraysh dijo: "No le ha quitado la vista sino Al-Lat y Al-Uzza". Ella dijo: "Mienten, por la Casa de Allah, Al-Lat y Al-Uzza no dañan ni benefician". Y Allah le devolvió la vista. Y liberó a Al-Hadiya y a su hija, que pertenecían a una mujer de los Banu Abd ad-Dar. Pasó junto a ellas cuando su señora las había enviado con su harina, y ella decía: "Por Allah, no las liberaré jamás". Dijo Abu Bakr -que Allah esté complacido con él-: "Suelta, oh madre de fulano". Ella dijo: "Suelta; tú las has corrompido, libéralas". Dijo: "¿Por cuánto son?" Ella dijo: "Por tal y tal". Dijo: "Las he tomado y son libres. Devolvedle su harina". Dijeron: "¿O terminamos con ella, oh Abu Bakr, y luego se la devolvemos?" Dijo: "Eso, si queréis". Y pasó junto a la esclava de los Banu Muammil, una tribu de los Banu Kaab, que era musulmana, y Umar ibn al-Jattab la torturaba para que abandonara el Islam, siendo entonces idólatra, y la golpeaba. Cuando se cansaba, decía: "Me disculpo ante ti; no te he dejado sino por cansancio". Ella decía: "Que Allah te haga lo mismo". Entonces Abu Bakr la compró y la liberó. Abu Quhafa reprende a Abu Bakr: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Abd al-Muttalib ibn Abi Atiq, de Amir ibn Abdullah ibn az-Zubayr, de algunos de su familia: Dijo Abu Quhafa a Abu Bakr: "¡Hijo mío! Veo que liberas esclavos débiles. Si lo hicieras, liberarías hombres fuertes que te protegieran y te defendieran". Dijo Abu Bakr -que Allah esté complacido con él-: "¡Oh padre! Solo busco lo que busco por Allah, Poderoso y Majestuoso". Se dice que estas aleyas descendieron acerca de él y de lo que su padre le dijo: "En cuanto a quien da y teme, y cree en la mejor recompensa" (Al-Layl, 5-6) hasta Su palabra: "Y no tiene nadie ante Él ninguna gracia que deba ser recompensada, sino solo la búsqueda del rostro de su Señor, el Altísimo. Y pronto quedará satisfecho" (Al-Layl, 19-21). El tormento de la familia de Yasir: Dijo Ibn Ishaq: Los Banu Majzum sacaban a Ammar ibn Yasir, a su padre y a su madre -eran una familia de musulmanes- cuando el mediodía abrasaba, y los torturaban en el suelo ardiente de La Meca. Pasaba junto a ellos el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- y decía, según me ha llegado: "Paciencia, familia de Yasir, vuestra cita es el Paraíso". En cuanto a su madre, la mataron mientras se negaba a abandonar el Islam. Abu Yahl, el impío, era quien incitaba contra ellos, junto con otros hombres de Quraysh. Cuando oía que un hombre de prestigio y protección había abrazado el Islam, lo reprendía, lo humillaba y decía: "Has abandonado la religión de tu padre, siendo él mejor que tú; empequeñeceremos tu intelecto, desacreditaremos tu opinión y rebajaremos tu honor". Si era comerciante, decía: "Por Allah, arruinaremos tu comercio y destruiremos tu fortuna". Si era débil, lo golpeaba e incitaba contra él. La sedición de los musulmanes: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hakim ibn Jubayr, de Said ibn Jubayr: Dije a Abdullah ibn Abbas: "¿Llegaban los idólatras, con el tormento que infligían a los compañeros del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-, a un punto que les excusara para abandonar su religión?" Dijo: "Sí, por Allah. Golpeaban a uno de ellos, lo hambreaban y lo sedientaban hasta que no podía sentarse erguido por la dureza del sufrimiento que le había sobrevenido, hasta que les daba lo que le pedían de sedición, hasta que le decían: '¿Al-Lat y Al-Uzza son tu dios en lugar de Allah?' Y decía: 'Sí'. Hasta que pasaba junto a ellos un escarabajo y le decían: '¿Este escarabajo es tu dios en lugar de Allah?' Y decía: 'Sí', para librarse de lo que sufrían por su esfuerzo".
Hisham se niega a entregar a al-Walid a los Quraysh: Ibn Ishaq dijo: Az-Zubayr ibn 'Ukkasha ibn Abi Ahmad me contó que se narró que unos hombres de Banu Makhzum fueron a Hisham ibn al-Walid, cuando su hermano al-Walid ibn al-Walid se había convertido al Islam, y ellos habían acordado tomar a unos jóvenes de entre ellos que se habían convertido, entre ellos: Salama ibn Hisham y 'Ayyash ibn Abi Rabi'a. Dijo: Le dijeron, temiendo su mal: "Queremos reprender a estos jóvenes por esta religión que han adoptado, pues así estaremos seguros de los demás". Él dijo: "Esto, ocupaos de él, reprendedle, y cuidado con él y con vosotros mismos". Y comenzó a decir: "¡Oh, que no maten a mi hermano 'Uyaysh! / Pues quedaría entre nosotros una disputa eterna. / Tened cuidado con su vida, pues juro por Dios que si lo matáis, mataré al más noble de vosotros". Dijo: Ellos dijeron: "¡Maldígalo Dios! ¿Quién se dejará engañar por este malvado? Por Dios, si cayera en nuestras manos, mataría al más noble de nosotros". Dijo: Lo dejaron y desistieron de él. Dijo: Y eso fue parte de lo que Dios apartó de ellos. Mención de la primera emigración a la tierra de Abisinia: Ibn Ishaq dijo: Cuando el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- vio la aflicción que sufrían sus compañeros y la seguridad en que él se hallaba, por su posición ante Dios y ante su tío Abu Talib, y que no podía protegerlos de la aflicción que padecían, les dijo: "Si salierais hacia la tierra de Abisinia, pues allí hay un rey con quien nadie es oprimido, y es una tierra de verdad, hasta que Dios os proporcione un alivio de lo que estáis". Entonces los musulmanes, compañeros del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- salieron hacia la tierra de Abisinia, por temor a la persecución 146 y huyendo hacia Dios con su religión. Y esa fue la primera emigración en el Islam. Los primeros emigrantes a Abisinia: El primero de los musulmanes que salió de Banu Umayya ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr fue: 'Uthman ibn 'Affan ibn Abi al-'As ibn Umayya, con su esposa Ruqayya, hija del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Y de Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: Abu Hudhayfa ibn 'Utba ibn Rabi'a ibn 'Abd Shams, con su esposa Sahla bint Suhayl ibn 'Amr, uno de Banu 'Amir ibn Lu'ayy, y ella dio a luz en Abisinia a Muhammad ibn Abi Hudhayfa. Y de Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy: Az-Zubayr ibn al-'Awwam ibn Khuwaylid ibn Asad. Y de Banu 'Abd al-Dar ibn Qusayy: Mus'ab ibn 'Umayr ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar. Y de Banu Zuhra ibn Kilab: 'Abd al-Rahman ibn 'Awf ibn 'Abd 'Awf ibn 'Abd ibn al-Harith ibn Zuhra. Y de Banu Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra: Abu Salama ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, con su esposa Umm Salama bint Abi Umayya ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum. Y de Banu Jumah ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: 'Uthman ibn Maz'un ibn Habib ibn Wahb ibn Hudhayfa ibn Jumah. Y de Banu 'Adiyy ibn Ka'b: 'Amir ibn Rabi'a, aliado 147 de la familia de al-Khattab, de 'Anz ibn Wa'il, con su esposa Layla bint Abi Hathma ibn Hudhayfa ibn Ghanim ibn 'Amir ibn 'Abd Allah ibn 'Awf ibn 'Ubayd ibn 'Uwayj ibn 'Adiyy ibn Ka'b. Y de Banu 'Amir ibn Lu'ayy: Abu Sabra ibn Abi Ruhm ibn 'Abd al-'Uzza ibn Abi Qays ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir, y se dice: más bien Abu Hatib ibn 'Amr ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir, y se dice: él fue el primero en llegar allí. Y de Banu al-Harith ibn Fihr: Suhayl ibn Bayda', y es Suhayl ibn Wahb ibn Rabi'a ibn Hilal ibn Ahayb ibn Dabba ibn al-Harith. Estos diez fueron los primeros musulmanes en salir hacia la tierra de Abisinia, según me ha llegado. Ibn Hisham dijo: Y su líder era 'Uthman ibn Maz'un, según me informó alguien de los sabios. Ibn Ishaq dijo: Luego salió Ja'far ibn Abi Talib -que Dios esté complacido con él-, y los musulmanes se sucedieron hasta que se reunieron en Abisinia. Estaban allí, algunos salieron con sus familias, y otros salieron solos sin familia. Los emigrantes de Banu Hashim: Y de Banu Hashim ibn 'Abd Manaf ibn Qusayy ibn Kilab ibn Murra ibn Ka'b ibn Lu'ayy ibn Ghalib ibn Fihr: Ja'far ibn Abi Talib ibn 'Abd al-Muttalib ibn Hashim, con su esposa Asma' bint 'Umays ibn al-Nu'man ibn Ka'b ibn Malik ibn Quhafa ibn Khath'am, y ella dio a luz en Abisinia a 'Abd Allah ibn Ja'far, un varón. Los emigrantes de Banu Umayya: Y de Banu Umayya ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: 'Uthman ibn 'Affan ibn Abi al-'As ibn Umayya ibn 'Abd Shams, con su esposa Ruqayya, hija del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-; y 'Amr ibn Sa'id ibn al-'As ibn Umayya, con su esposa Fatima bint Safwan ibn Umayya ibn Muharrith ibn Shiq ibn Rataba ibn Mikhdij al-Kinani; y su hermano Khalid ibn Sa'id ibn al-'As ibn Umayya, con su esposa Umayna bint Khalaf ibn As'ad ibn 'Amir ibn Bayada ibn Subay' ibn Ju'thuma ibn Sa'd ibn Mulayh ibn 'Amr, de Khuzā'a. Ibn Hisham dijo: Y se dice Humayna bint Khalaf. Ibn Ishaq dijo: Ella dio a luz en Abisinia a Sa'id ibn Khalid y a Amma bint Khalid. Luego, después de eso, Az-Zubayr ibn al-'Awwam se casó con Amma, y ella dio a luz a 'Amr ibn al-Zubayr y a Khalid ibn al-Zubayr. Los emigrantes de Banu Asad: Y de sus aliados, de Banu Asad ibn Khuzayma: 'Abd Allah ibn Jahsh ibn Ri'ab ibn Ya'mur ibn Sabra ibn Murra ibn Kabir ibn Ghanm ibn Dudan ibn Asad; y su hermano 'Ubayd Allah ibn Jahsh, con su esposa Umm Habiba bint Abi Sufyan ibn Harb ibn Umayya; y Qays ibn 'Abd Allah, un hombre de Banu Asad ibn Khuzayma, con su esposa Baraka bint Yasar, liberta 148 de Abu Sufyan ibn Harb ibn Umayya; y Mu'ayqib ibn Abi Fatima. Estos son la familia de Sa'id ibn al-'As, siete personas. Ibn Hisham dijo: Mu'ayqib es de Daws. Los emigrantes de Banu 'Abd Shams: Ibn Ishaq dijo: Y de Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: Abu Hudhayfa ibn 'Utba ibn Rabi'a ibn 'Abd Shams; y Abu Musa al-Ash'ari, cuyo nombre es 'Abd Allah ibn Qays, aliado de la familia de 'Utba ibn Rabi'a, dos hombres. Los emigrantes de Banu Nawfal: Y de Banu Nawfal ibn 'Abd Manaf: 'Utba ibn Ghazwan ibn Jabir ibn Wahb ibn Nusayb ibn Malik ibn al-Harith ibn Mazin ibn Mansur ibn 'Ikrima ibn Khasafa ibn Qays ibn 'Aylan, aliado suyo, un hombre. Los emigrantes de Banu Asad: Y de Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy: Az-Zubayr ibn al-'Awwam ibn Khuwaylid ibn Asad; y al-Aswad ibn Nawfal ibn Khuwaylid ibn Asad; y Yazid ibn Zam'a ibn al-Aswad ibn al-Muttalib ibn Asad; y 'Umar ibn Umayya ibn al-Harith ibn Asad, cuatro personas. Los emigrantes de Banu 'Abd ibn Qusayy: Y de Banu 'Abd ibn Qusayy: Tulayb ibn 'Umayr ibn Wahb ibn Abi Kabir ibn 'Abd ibn Qusayy, un hombre. Los emigrantes de Banu 'Abd al-Dar ibn Qusayy: Y de Banu 'Abd al-Dar ibn Qusayy: Mus'ab ibn 'Umayr ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar; y Suwaybit ibn Harmala ibn Malik ibn 'Umayla ibn al-Sabbaq ibn 'Abd al-Dar; y Jahm ibn Qays ibn 'Abd Shurahbil ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar, con su esposa Umm Harmala bint 'Abd al-Aswad ibn Judhayma ibn Aqyash ibn 'Amir ibn Bayada ibn Subay' ibn Ju'thuma ibn Sa'd ibn Mulayh ibn 'Amr, de Khuzā'a; y sus dos hijos: 'Amr ibn Jahm y Khuzayma ibn Jahm; y Abu al-Rum ibn 'Umayr ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar; y Firas ibn al-Nadr ibn al-Harith ibn Kalada ibn 'Alqama ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar, cinco personas.
Los emigrados de los Banu Zuhra: y de los Banu Zuhra ibn Kilab: 'Abd al-Rahman ibn 'Awf ibn 'Abd 'Awf ibn 'Abd ibn al-Harith ibn Zuhra, y 'Amir ibn Abi Waqqas, y Abu Waqqas Malik ibn Ahyab ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra, y al-Muttalib ibn Azhar ibn 'Abd 'Awf ibn 'Abd ibn al-Harith ibn Zuhra, con su esposa Ramla bint Abi 'Awf ibn Dubayra ibn Sa'id ibn Sa'd ibn Sahm, que dio a luz en tierra de Abisinia a 'Abd Allah ibn al-Muttalib. Los emigrados de los Banu Hudhayl: y de sus aliados de Hudhayl: 'Abd Allah ibn Mas'ud ibn al-Harith ibn Shamkh ibn Makhzum ibn Sahila ibn Kahil ibn al-Harith ibn Tamim ibn Sa'd ibn Hudhayl; y su hermano: 'Utba ibn Mas'ud. Los emigrados de Bahra': y de Bahra': al-Miqdad ibn 'Amr ibn Tha'laba ibn Malik ibn Rabi'a ibn Thumama ibn Matrud ibn 'Amr ibn Sa'd ibn Zuhayr ibn Lu'ay ibn Tha'laba ibn Malik ibn al-Sharid ibn Abi Ahwaz ibn Abi Fa'ish ibn Duraym ibn al-Qayn ibn Ahwad ibn Bahra' ibn 'Amr ibn al-Haff ibn Quda'a. Dijo Ibn Hisham: y se dice Hazl ibn Fas ibn Dhar, y Dahir ibn Thawr. Dijo Ibn Ishaq: y se le llamaba al-Miqdad ibn al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth ibn Wahb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra, y eso porque lo adoptó en la época preislámica y se alió con él, seis personas. Los emigrados de los Banu Taym: y de los Banu Taym ibn Murra: al-Harith ibn Khalid ibn Sakhr ibn 'Amir ibn 'Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym, con su esposa: Rayta bint al-Harith ibn Jabala ibn 'Amir ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym, que dio a luz en tierra de Abisinia a Musa ibn al-Harith, 'A'isha bint al-Harith, Zaynab bint al-Harith y Fatima bint al-Harith. Y 'Amr ibn 'Uthman ibn 'Amr ibn Ka'b ibn Sa'd ibn Taym, dos hombres. Los emigrados de los Banu Makhzum: y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra: Abu Salama ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, con su esposa Umm Salama bint Abi Umayya ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, que dio a luz en tierra de Abisinia a Zaynab bint Abi Salama. El nombre de Abu Salama es 'Abd Allah, y el de Umm Salama es Hind. Y Shammas ibn 'Uthman ibn al-Sharid ibn Suwayd ibn Harmi ibn Makhzum. Noticia sobre Shammas: dijo Ibn Hisham: el nombre de Shammas es 'Uthman, y solo se le llamó Shammas porque un shammas 149 de los shammasas 150 llegó a La Meca en la época preislámica, y era hermoso, y la gente se maravilló de su belleza, entonces 'Utba ibn Rabi'a, que era tío materno de Shammas, dijo: os traeré un shammas más hermoso que él, y trajo a su sobrino 'Uthman ibn 'Uthman, y se le llamó Shammas, según mencionó Ibn Shihab y otros. Dijo Ibn Ishaq: y Habbar ibn Sufyan ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, y su hermano 'Abd Allah ibn Sufyan; y Hisham ibn Abi Hudhayfa ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn Makhzum; y Salama ibn Hisham ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum; y 'Ayyash ibn Abi Rabi'a ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum. Los emigrados de los aliados de los Banu Makhzum: y de sus aliados, Mu'attib ibn 'Awf ibn 'Amir ibn al-Fadl ibn 'Afif ibn Kulayb ibn Habashiyya ibn Sulul ibn Ka'b ibn 'Amr, de Juza'a, y es a quien se le llama 'Ayhama, ocho personas. Dijo Ibn Hisham: y se dice Hubshiyya ibn Sulul, y es a quien se le llama Mu'attib ibn Hamra'. Los emigrados de los Banu Jumah: y de los Banu Jumah ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: 'Uthman ibn Maz'un ibn Habib ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah y su hijo al-Sa'ib ibn 'Uthman; y sus hermanos Qudama ibn Maz'un y 'Abd Allah ibn Maz'un; y Hatib ibn al-Harith ibn Ma'mar ibn Habib ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah, con su esposa Fatima bint al-Mujallal ibn 'Abd Allah ibn Abi Qays ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y sus dos hijos: Muhammad ibn Hatib y al-Harith ibn Hatib, ambos hijos de bint al-Mujallal; y su hermano Hattab ibn al-Harith, con su esposa Fukayha bint Yasar; y Sufyan ibn Ma'mar ibn Habib ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah, con sus dos hijos Jabir ibn Sufyan y Junada ibn Sufyan, y con su esposa Hasana, que es la madre de ambos, y su hermano de madre Sharhabil ibn Hasana, uno de los Ghawth 151. Dijo Ibn Hisham: Sharhabil ibn 'Abd Allah, uno de los Ghawth ibn Murr, hermano de Tamim ibn Murr. Dijo Ibn Ishaq: y 'Uthman ibn Rabi'a ibn Ahban ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah, once hombres. Los emigrados de los Banu Sahm: y de los Banu Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: Khunays ibn Hudhafa ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y 'Abd Allah ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahl; y Hisham ibn al-'As ibn Wa'il ibn Sa'd ibn Sahm. Dijo Ibn Hisham: al-'As ibn Wa'il ibn Hashim ibn Sa'd ibn Sahm. Dijo Ibn Ishaq: y Qays ibn Hudhafa ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y Abu Qays ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y 'Abd Allah ibn Hudhafa ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y Ma'mar ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm.
- al-mawsim : Temporada de peregrinación, cuando las tribus árabes se reunían en los mercados y ferias.
- al-maqāwil : Jefes o reyes; plural de qayl, título de los reyes himyaríes.
- al-waṣā’il : Lazos o cuerdas; aquí metafóricamente, los vínculos de la Kaaba.
- nāfil : El que realiza una acción voluntaria; aquí, el peregrino que cumple su voto.
- al-Ash‘arūn : Tribu árabe, los Ash‘aríes, que solían peregrinar.
- Isāf wa Nā’ila : Dos ídolos que estaban cerca de la Kaaba, en el lugar de Zamzam.
- al-sadīs wa bāzil : Camella de seis años (sadīs) y camella adulta (bāzil).
- Thawr : Monte Thawr, cerca de La Meca; también nombre de un ídolo.
- Hirā’ : Monte Hira’, donde el Profeta recibió la primera revelación.
- al-ṣakhr : La roca sobre la que se cree que Abraham se puso en pie al construir la Kaaba.
- ṣūra wa tamāthīl : Imágenes y estatuas; en la época preislámica había representaciones en los lugares sagrados.
- al-Mash‘ar al-Aqṣā : El lugar sagrado más lejano; se refiere a Muzdalifa o al-Mash‘ar al-Haram.
- laylat jam‘ : La noche de la reunión, es decir, la noche del 9 al 10 de Dhul Hiyya en Muzdalifa.
- al-muqrabāt : Camellas veloces y de raza.
- al-Jamra al-Kubrā : La gran Yamra, el pilar más grande en Mina donde se arrojan piedras.
- Kinda : Tribu árabe; también nombre de un lugar.
- Bakr ibn Wā’il : Tribu árabe importante.
- Shibriq : Planta o arbusto; también nombre de un lugar.
- Turk wa Kābil : Turquía y Kabul; regiones lejanas, simbolizando el exilio.
- balābil : Confusión, desorden.
- al-ṣalāṣil : Cadenas; aquí, las cuerdas de las odres.
- al-ankab al-mutaḥāmil : El leproso que ataca con saña; metáfora de un ataque violento.
- samayda‘ : Joven audaz y valiente.
- ḥujja ba‘da qābil : Una peregrinación tras otra; qābil significa el año siguiente.
- dharib muwākil : Indolente y negligente; dharib: débil, muwākil: que delega.
- abyaḍ : Blanco; se refiere al Profeta Muhammad, de tez clara.
- Usayd : Posiblemente Usayd ibn Abi’l-‘Is, un opositor.
- ‘Uthmān : ‘Uthmān ibn ‘Affān, luego califa, pero aquí quizás otro.
- Ubayy wa Ibn ‘Abd Yaghūth : Dos líderes de la oposición.
- Abū ‘Amr : Posiblemente Abu ‘Amr ibn Umayya.
- akhshub wa majādil : Montañas y pedregales; lugares ásperos.
- Abū al-Walīd : ‘Utba ibn Rabi‘a, también conocido como Abu al-Walid.
- ‘Utba : ‘Utba ibn Rabi‘a, tío de Abu Sufyan.
- Abū Sufyān : Abu Sufyan ibn Harb, líder de los Quraysh.
- ‘ārimāt al-dawākhil : Heridas internas; metáfora de rencor oculto.
- Muṭ‘im : Mut‘im ibn ‘Adi, un aliado de los Hashimíes.
- ūkal : Me encomiendo; si me encomiendo a otro, no seré salvador.
- ‘ā’il : Injusto; literalmente, el que se desvía.
- Banū Khalaf : Hijos de Khalaf; una tribu o clan.
- Sahm wa Makhzūm : Dos clanes de Quraysh.
- ‘Abd Manāf : Antepasado de los Hashimíes y de los Omeyas.
- al-mafāṣil : Coyunturas; un asunto que yerra las coyunturas significa desacertado.
- liqḥa ghayr bāhil : Camella fecunda, no estéril; metáfora de obtener un resultado provechoso.
- Lu’ayy ibn Ghālib : Antepasado de los Quraysh.
- Nufayl : Nufayl ibn ‘Abd al-‘Uzza, un opositor.
- Ma‘add : Antepasado de las tribus del norte de Arabia.
- Quṣayy : Quṣayy ibn Kilab, antepasado de los Quraysh.
- al-maṭāfil : Mujeres con niños pequeños.
- Kilāb ibn Murra : Tribu aliada de los Hashimíes.
- ḥawḍ al-siqāya : El estanque de la bebida; los Hashimíes tenían el privilegio de dar agua a los peregrinos.
- Ghālib : Antepasado de los Quraysh.
- al-Muṭayyabūn : Los perfumados; grupo de clanes que hicieron un pacto de solidaridad.
- kharādil : Carne desmenuzada; metáfora de la violencia del combate.
- Hindikiyya : India; una espada india.
- Qays ibn ‘Āqil : Personaje de la tribu de Jumah.
- Zuhayr : Zuhayr ibn Abi Sulma, poeta; o quizás otro Zuhayr.
- sawrat al-mutaṭāwil : La embestida del arrogante; metáfora de la superioridad.
- al-dhurā wa al-kalākil : Las cumbres y los costados; metáfora de defensa total.
- al-maḥāṣil : Frutos; aquí, resultados o virtudes.
- Ka‘b : Ka‘b ibn Lu’ayy, antepasado de los Quraysh.
- ar-rasul : El Mensajero, título de Mahoma.
- Allah : Dios en árabe.
- istaqsā : Pidió lluvia, oración de petición de lluvia.
- aḍ-ḍawāḥī : Las afueras, zonas rurales alrededor de la ciudad.
- ḥawālaynā wa lā ʿalaynā : Alrededor de nosotros y no sobre nosotros, súplica para que la lluvia caiga en los alrededores y no directamente sobre la ciudad.
- abyaḍ : Blanco, metáfora de persona noble y generosa.
- šabriqah : Planta espinosa, posible error textual.
- al-ġiyāṭil : Nombre de un grupo de los Banu Sahm.
- al-Ajnas : Apodo que significa 'el que deserta'.
- janasa : Desertó, se retiró ocultamente.
- al-qarīnayn : Los dos atados, apodo de Abu Bakr y Talha.
- ʿAlī ibn Abī Ṭālib : Primo y yerno de Mahoma, cuarto califa.
- aẓunna : Sospechas, dudas.
- Abū Qays ibn al-Aslat : Poeta de Medina de la tribu de Aws.
- Luʾayy ibn Ġālib : Antepasado de Quraysh.
- azmul : Leño, metáfora de conflicto.
- aẓ-ẓibāʾ aš-šawāzib : Gacelas flacas, metáfora de lo sagrado violado.
- al-ġūl : Azote, calamidad.
- al-atḥamiyya : Blandura, suavidad, vida cómoda.
- umm ṣāḥib : Madre del compañero, expresión para designar algo nefasto.
- Dāḥis : Nombre de un caballo, guerra famosa entre tribus.
- rabb aṯ-ṯawāqib : Señor de los astros, epíteto de Dios.
- ḥanīf : Monoteísta puro, religión de Abraham.
- aḏ-ḏawāʾib : Guedejas, mechones de pelo, metáfora de guía.
- al-Baṭḥāʾ : Valle de La Meca.
- al-jabājib : Llanuras, lugares llanos.
- al-aḫāšib : Piedras, montañas.
- Abū Yaksum : Abraha, el gobernante abisinio que atacó La Meca con elefantes.
- al-qāḏifāt : Elevadas, posiblemente refiriéndose a colinas o montañas.
- al-ġabrāʾ : La tierra polvorienta, nombre de una guerra.
- al-Ḥiŷr : El espacio semicircular adyacente a la Kaaba, también llamado Hiŷr Ismā‘īl.
- al-rukn : La esquina de la Kaaba donde se encuentra la Piedra Negra.
- al-ḏabḥ : Literalmente 'degüello' o 'matanza'; aquí significa una amenaza de exterminio.
- ka’annamā ‘alā ra’sihi ṭā’irun wāqi‘ : Expresión idiomática que denota total inmovilidad y silencio por temor o respeto.
- yarfa’uhu : Calmar, apaciguar con palabras suaves.
- Allah : Dios en árabe, el nombre propio del Creador en el Islam.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- Hamza : Tío paterno del Profeta Muhammad, conocido por su fuerza y valentía.
- Abu Yahl : Apodo de Amr ibn Hisham, uno de los principales opositores del Islam; significa 'padre de la ignorancia'.
- As-Safa : Colina en La Meca, parte de los rituales de la peregrinación.
- círculo : Reunión de hombres sentados en círculo para conversar, costumbre árabe.
- Kaaba : Edificio cúbico en La Meca, considerado la casa de Dios y centro de la peregrinación islámica.
- Abu Umara : Apodo de Hamza, que significa 'padre de Umara'.
- Abu-l-Hakam ibn Hisham : Nombre real de Abu Yahl; 'padre de la sabiduría', pero fue apodado despectivamente.
- Banu Makhzum : Clan de Quraysh al que pertenecía Abu Yahl.
- Utba ibn Rabi'a : Noble de Quraysh, padre de Hind bint Utba, esposa de Abu Sufyan.
- Abu-l-Walid : Apodo de Utba ibn Rabi'a, que significa 'padre de Walid'.
- genio : Ser sobrenatural en la tradición árabe; aquí se refiere a la creencia de que el Profeta estaba poseído.
- Ha. Mim : Letras separadas del Corán, cuyo significado solo Allah conoce; aparecen al inicio de algunas suras.
- Recitación : Traducción de 'Qur'an', que significa 'recitación' o 'lectura'.
- postración : Prosternación (suyud) durante la recitación del Corán, obligatoria en ciertas aleyas.
- alquibla : Dirección hacia la que se orientan los musulmanes al rezar. Inicialmente, el Profeta rezaba hacia Jerusalén (Siria), antes de que la alquibla fuera cambiada a La Meca.
- Esquina Yemení : Esquina de la Kaaba que mira hacia Yemen, situada entre la Piedra Negra y la puerta de la Kaaba.
- Piedra Negra : Piedra sagrada incrustada en la esquina oriental de la Kaaba, que los peregrinos besan o tocan durante la circunvalación.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- Al-Hira : Antigua ciudad en el sur de Irak, capital del reino lájmida, conocida por su cultura e historias persas.
- Rustum e Isfandiyar : Héroes legendarios de la épica persa, mencionados en el Shahnameh (Libro de los Reyes).
- Gente del Libro : Término coránico que se refiere a judíos y cristianos, quienes poseen escrituras reveladas.
- espíritu : Se refiere al alma o al ángel Gabriel; la respuesta coránica está en la sura Al-Isra', versículo 85: "Di: El espíritu procede de la orden de mi Señor".
- si Allah quiere : Expresión árabe 'In sha' Allah' que indica dependencia de la voluntad divina; el Profeta olvidó decirla, por lo que la revelación se retrasó.
- sura de los Compañeros de la Cueva : Sura 18 del Corán, que narra la historia de los jóvenes de la Cueva (los Siete Durmientes de Éfeso).
- Dhul Qarnayn : Literalmente 'el de los dos cuernos' o 'el de las dos épocas'. Figura mencionada en el Corán (Sura 18, versículos 83-98), generalmente identificado con Alejandro Magno o un rey justo que viajó por el mundo.
- al-asbab : Medios, causas o instrumentos. En el contexto, se refiere a los medios físicos o espirituales que Allah le concedió para viajar y conquistar.
- Corán 17:85 : Versículo sobre el espíritu, respondiendo a la pregunta de los judíos.
- Corán 31:27 : Versículo que ilustra la inmensidad del conocimiento de Allah.
- Corán 13:31 : Versículo que responde a las demandas de los incrédulos de milagros materiales.
- Corán 25:7-10 : Versículos que responden a las críticas sobre la humanidad del Profeta.
- Corán 25:20 : Versículo que explica la sabiduría de enviar mensajeros humanos.
- Corán 17:90-93 : Versículos que enumeran las demandas de los incrédulos y la respuesta del Profeta.
- Corán 18:55 : Versículo que menciona el castigo que llega de frente.
- Corán 6:111 : Versículo que menciona la reunión de todas las cosas en grupos.
- Corán 13:30 : Versículo que responde a la acusación de que un hombre enseñaba al Profeta.
- Corán 96:9-19 : Versículos sobre Abu Yahl que prohibía orar al Profeta.
- Corán 29:29 : Versículo que menciona las malas acciones en las asambleas.
- Corán 19:73 : Versículo que menciona la mejor asamblea.
- Corán 12:82 : Versículo que usa 'pregunta a la ciudad' para referirse a sus habitantes.
- ta’wīb : Término que indica la marcha al atardecer, específicamente el regreso del pastoreo o la vuelta al hogar al final del día.
- al-nadī : Reunión o asamblea de hombres para conversar; también se refiere a los contertulios o asistentes a dicha reunión.
- zabāniya : Ángeles severos y fuertes encargados del castigo en el Infierno; también se usa metafóricamente para referirse a ayudantes o servidores severos en este mundo.
- al-ghaw fīhi : Literalmente 'hacer ruido' o 'hablar en voz alta' durante la recitación del Corán, con el fin de perturbarla y evitar que sea escuchada.
- Maqām : Lugar sagrado en la Mezquita de La Meca, asociado con la estación de Abraham (Maqām Ibrāhīm).
- akinnah : Plural de kinān, 'cubierta' o 'velo' que impide la comprensión.
- waqr : Sordera o pesadez en el oído que impide oír.
- hijāb : Velo o barrera que separa.
- hanānan : Objeto de veneración o algo por lo que se siente compasión; aquí se refiere a tomar su cuerpo como reliquia sagrada.
- fitna : Término que aquí significa persecución o prueba, refiriéndose a la opresión y hostilidad que sufrían los primeros musulmanes por parte de los politeístas de La Meca.
- halif : Aliado o cliente, una persona que se vincula a una tribu mediante un pacto de protección y lealtad, sin pertenecer a ella por linaje.
- mawla : Liberto o cliente, una persona liberada de la esclavitud que mantiene un vínculo de patronazgo con su antiguo amo.
- shammas : Término que designa a un diácono o ministro de la iglesia cristiana, del siríaco shammasha.
- shammasas : Plural de shammas, diáconos.
- Ghawth : Título honorífico que significa 'socorro' o 'auxilio', usado para designar a una persona de alta posición o santidad.
Volumen primero
Ibn Sa'd ibn Sahm; y Bishr ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm, y un hermano suyo de madre de los Banu Tamim, llamado Sa'id ibn 'Amr; y Sa'id ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm; y al-Sa'ib ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm. Y 'Umayr ibn Ri'ab ibn Hudhayfa ibn Muhashsham ibn Sa'd ibn Sahm. Y Mahmiyya ibn Jaz', aliado suyo, de los Banu Zubayd: catorce hombres. Los emigrantes de los Banu 'Adi: Y de los Banu 'Adi ibn Ka'b: Ma'mar ibn 'Abd Allah ibn Nadla ibn 'Abd al-'Uzza ibn Hurthan ibn 'Awf ibn 'Ubayd ibn 'Uwayj ibn 'Adi; y 'Urwa ibn 'Abd al-'Uzza ibn Hurthan ibn 'Awf ibn 'Ubayd ibn 'Uwayj ibn 'Adi; y 'Adi ibn Nadla ibn 'Abd al-'Uzza ibn Hurthan ibn 'Awf ibn 'Ubayd ibn 'Uwayj ibn 'Adi, y su hijo al-Nu'man ibn 'Adi; y 'Amir ibn Rabi'a, aliado de la familia de al-Khattab, de 'Anz ibn Wa'il, con su esposa Layla bint Abi Hathma ibn Ghanim. Cinco personas. Los emigrantes de los Banu 'Amir: Y de los Banu 'Amir ibn Lu'ayy: Abu Sabra ibn Abi Ruhm ibn 'Abd al-'Uzza ibn Abi Qays ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir, con su esposa Umm Kulthum bint Suhayl ibn 'Amr ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y 'Abd Allah ibn Makhrama ibn 'Abd al-'Uzza ibn Abi Qays ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y 'Abd Allah ibn Suhayl ibn 'Amr ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y Salit ibn 'Amr ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir, y su hermano al-Sakran ibn 'Amr, con su esposa Sawda bint Zam'a ibn Qays ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y Malik ibn Zam'a ibn Qays ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir, con su esposa 'Amra bint al-Sa'di ibn Waqdan ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y Hatib ibn 'Amr ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn 'Amir; y Sa'd ibn Khawla, aliado suyo. Ocho personas. Dijo Ibn Hisham: Sa'd ibn Khawla era de Yemen. Los emigrantes de los Banu al-Harith: Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu al-Harith ibn Fihr: Abu 'Ubayda ibn al-Jarrah, que es 'Amir ibn 'Abd Allah ibn al-Jarrah ibn Hilal ibn Uhayb ibn Dabba ibn al-Harith ibn Fihr; y Suhayl ibn Bayda', que es Suhayl ibn Wahb ibn Rabi'a ibn Hilal ibn Uhayb ibn Dabba ibn al-Harith, pero su madre prevaleció sobre su linaje, por lo que se le atribuye a ella, y ella es Da'd bint Jahdam ibn Umayya de Zarib ibn al-Harith ibn Fihr, y era llamada Bayda'; y 'Amr ibn Abi Sarh ibn Rabi'a ibn Hilal ibn Uhayb ibn Dabba ibn al-Harith; y 'Iyad ibn Zuhayr ibn Abi Shaddad ibn Rabi'a ibn Hilal ibn Uhayb ibn Dabba ibn al-Harith, y se dice: más bien Rabi'a ibn Hilal ibn Malik ibn Dabba; y 'Amr ibn al-Harith ibn Zuhayr ibn Abi Shaddad ibn Rabi'a ibn Malik ibn Dabba ibn al-Harith; y 'Uthman ibn 'Abd Ghanm ibn Zuhayr ibn Abi Shaddad ibn Rabi'a ibn Hilal ibn Malik ibn Dabba ibn al-Harith; y Sa'd ibn 'Abd Qays ibn Laqit ibn 'Amir ibn Umayya ibn Zarib ibn al-Harith; y al-Harith ibn 'Abd Qays ibn Laqit ibn 'Amir ibn Umayya ibn Zarib ibn al-Harith ibn Fihr. Ocho personas. Número de emigrantes a Abisinia: El total de quienes se dirigieron a la tierra de Abisinia y emigraron allí de entre los musulmanes, sin contar a sus hijos pequeños que llevaron consigo y los que nacieron allí, fue de ochenta y tres hombres, si 'Ammar ibn Yasir estaba entre ellos, aunque se duda de ello. Poesía de 'Abd Allah ibn al-Harith sobre la emigración a Abisinia: Entre lo que se dijo en poesía sobre Abisinia, 'Abd Allah ibn al-Harith ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm, cuando se sintieron seguros en la tierra de Abisinia, alabaron la protección del Negus 1 y adoraron a Dios sin temer a nadie por ello, y el Negus les dio buena protección cuando se establecieron con él, dijo: ¡Oh jinete, haz llegar de mi parte un mensaje cifrado a quien espera el mensaje de Dios y la religión! Todo hombre de los siervos de Dios es oprimido en el valle de La Meca, vejado y tentado. Hemos encontrado que la tierra de Dios es vasta, que salva de la humillación, la vergüenza y la afrenta. No permanezcáis en la humillación de la vida y la deshonra en la muerte, y un defecto no garantizado. Ciertamente seguimos al Mensajero de Dios y rechazaron el dicho del Profeta y alteraron las balanzas. Impón, pues, tu castigo sobre el pueblo que cometió injusticia, y recurro a Ti para que no se excedan y me hagan transgredir. Y dijo también 'Abd Allah ibn al-Harith, mencionando el destierro que los Quraysh les infligieron de su tierra, y reprochando a algunos de su pueblo por ello: Mi hígado se niega, no te mentiré, a combatirlos, y mis dedos se niegan a ello. ¿Y cómo voy a combatir a un pueblo que os educó en la verdad para que no la mezcléis con falsedad? Los siervos de los genios los expulsaron de su tierra ardiente, y así amanecieron en una situación de graves tribulaciones. Si hubo en 'Adi un depósito de confianza, de 'Adi ibn Sa'd, por piedad o vínculo, ciertamente esperaba que eso estuviera en vosotros, alabado sea Aquel que no es sobornado con recompensas. Y se cambió un cachorro, cachorro de todo oculto, por un lugar de refugio de los débiles y viudas. Y dijo también 'Abd Allah ibn al-Harith: Y esos Quraysh niegan a Dios Su derecho, como negaron 'Ad, Madyan y al-Hijr. Si no hago relampaguear 2, que no me abarque de la tierra ni un amplio espacio ni un mar, en una tierra donde adore a Dios a Muhammad, manifestando lo que hay en el alma cuando llegue la hora. Y 'Abd Allah ibn al-Harith -que Dios tenga misericordia de él- fue llamado "al-Mubriq" 3 por su verso que dijo: "Si no hago relampaguear". Y dijo 'Uthman ibn Maz'un, reprochando a Umayya ibn Khalaf ibn Wahb ibn Hudhayfa ibn Jumah, que era su primo y le causaba daño por su Islam, y Umayya era noble en su pueblo en aquel tiempo: ¡Oh Taym ibn 'Amr! Por lo que ha llegado de odio, y detrás de ello están los dos caminos y todo el campamento. ¿Me has sacado del vientre de La Meca seguro, y me has alojado en un palacio blanco que rechaza? Arreglas flechas cuyo arreglo no te favorece, y tallas flechas cuyo arreglo te es todo favorable. Has combatido a pueblos nobles y queridos, has destruido a pueblos con los que solías refugiarte. Sabrás, si te sobreviene un día una calamidad y te abandonan los turbas, lo que estabas haciendo. Y Taym ibn 'Amr, a quien 'Uthman invoca, es de Jumah, y su nombre era Taym. Envío de los Quraysh a Abisinia para pedir el regreso de los emigrantes: Dijo Ibn Ishaq: Cuando los Quraysh vieron que los compañeros del Mensajero de Dios -la paz sea con él- se habían sentido seguros y tranquilos en la tierra de Abisinia, y que habían encontrado allí un hogar y sustento, deliberaron entre ellos enviar a dos hombres enérgicos de los Quraysh al Negus para que los hiciera regresar a ellos, para tentarlos en su religión y sacarlos de la tierra en la que se habían establecido y sentían seguridad. Así que enviaron a 'Abd Allah ibn Abi Rabi'a y a 'Amr ibn al-'As ibn Wa'il, y reunieron para ellos regalos para el Negus y para sus patriarcas 4, y luego los enviaron a él para tratar sobre ellos. Poesía de Abu Talib para el Negus: Entonces Abu Talib, cuando vio esa decisión de ellos y lo que habían enviado, compuso unos versos para el Negus instándole a darles buena protección y defenderlos: ¡Ojalá supiera cómo están en la lejanía Ya'far y 'Amr, y los enemigos del enemigo, los parientes! ¿Y han alcanzado las acciones del Negus a Ya'far y sus compañeros, o lo ha impedido algún obstáculo? Sabe, maldito no seas 5, que eres generoso y noble, por lo que no sufre junto a ti el extraviado. Sabe que Dios te ha dado amplitud y causas de bien, todas ellas adheridas a ti. Y que eres un manantial de abundantes vertientes, que alcanzan su beneficio a enemigos y parientes.
**Hadiz de Umm Salamah sobre los dos enviados por Quraish al Negus (An-Nayāshī)** Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Muslim az-Zuhri, de Abu Bakr ibn Abd ar-Rahman ibn al-Harith ibn Hisham al-Majzumi, de Umm Salamah bint Abi Umayyah ibn al-Mughirah, esposa del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), quien dijo: "Cuando llegamos a la tierra de Abisinia, encontramos en ella al mejor vecino: el Negus (An-Nayāshī). Estábamos seguros en nuestra religión, adorábamos a Allah, el Altísimo, sin ser molestados ni oír nada que nos disgustara. Cuando esto llegó a oídos de Quraish, deliberaron entre ellos enviar al Negus a dos hombres resueltos de los suyos, y ofrecer al Negus regalos de las mercancías más selectas de La Meca. Lo más apreciado que solían enviarle era el cuero (al-adam). Reunieron para él mucho cuero, y no dejaron a ningún patriarca (biṭrīq) de sus patriarcas sin obsequiarle un regalo. Luego enviaron con todo ello a Abdullah ibn Abi Rabi'ah y a Amr ibn al-As, y les ordenaron su cometido, diciéndoles: 'Entregad a cada patriarca su regalo antes de hablar al Negus sobre ellos; luego presentad vuestros regalos al Negus, y entonces pedidle que os los entregue (a los musulmanes) antes de que hable con ellos.'" Dijo (Umm Salamah): "Salieron hasta llegar ante el Negus, mientras nosotros estábamos con él en la mejor de las moradas, junto al mejor vecino. No quedó patriarca de sus patriarcas sin que le entregaran su regalo antes de hablar al Negus, y dijeron a cada patriarca de ellos: 'Ciertamente, han acudido a la tierra del rey unos jóvenes insensatos de los nuestros, que han abandonado la religión de su pueblo y no han entrado en vuestra religión, y han traído una religión inventada que no conocemos ni nosotros ni vosotros. Nos han enviado al rey los nobles de su pueblo para que los devuelva a ellos. Cuando hablemos al rey, aconsejadle que nos los entregue y no hable con ellos, pues su pueblo los conoce mejor y sabe más de lo que les reprochan.' Ellos respondieron: 'Sí.' Luego presentaron sus regalos al Negus, quien los aceptó. Entonces le hablaron y le dijeron: '¡Oh, rey! Ciertamente, han acudido a tu tierra unos jóvenes insensatos de los nuestros, que han abandonado la religión de su pueblo y no han entrado en tu religión, y han traído una religión que han inventado, que no conocemos ni nosotros ni tú. Nos han enviado a ti los nobles de su pueblo, sus padres y tíos, para que los devuelvas a ellos, pues ellos los conocen mejor y saben más de lo que les reprochan y censuran.'" Dijo (Umm Salamah): "No había nada más odioso para Abdullah ibn Abi Rabi'ah y Amr ibn al-As que oír que el Negus escuchara sus palabras (de los musulmanes)." Dijo: "Entonces sus patriarcas, que estaban a su alrededor, dijeron: 'Dicen la verdad, oh rey. Su pueblo los conoce mejor y sabe más de lo que les reprochan. Entrégalos a ellos para que los devuelvan a su tierra y a su pueblo.'" Dijo: "Entonces el Negus se enfureció y dijo: '¡No, por Allah! Entonces no se los entregaré. No es propio que un pueblo que se ha refugiado conmigo, se ha establecido en mi tierra y me ha preferido a otros, sea tratado así hasta que los convoque y les pregunte sobre lo que estos dos dicen de su asunto. Si son como ellos dicen, se los entregaré y los devolveré a su pueblo; pero si no es así, los protegeré de ellos y mejoraré su hospitalidad mientras estén conmigo.'" **El diálogo entre los emigrantes y el Negus:** Dijo (Umm Salamah): "Luego envió (un mensajero) a los compañeros del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y los convocó. Cuando llegó su mensajero, se reunieron y se dijeron unos a otros: '¿Qué le diréis al hombre (al Negus) cuando vayáis a él?' Dijeron: 'Diremos, por Allah, lo que sabemos y lo que nos ha ordenado nuestro Profeta (la paz y las bendiciones sean con él), sea lo que sea.' Cuando llegaron, el Negus había convocado a sus obispos (asāqifatahu), quienes desplegaron sus Evangelios (maṣāḥifahum) a su alrededor. Les preguntó: '¿Qué es esta religión por la que habéis abandonado a vuestro pueblo y no habéis entrado en mi religión ni en la religión de ninguna de estas comunidades?'" Dijo (Umm Salamah): "Quien le habló fue Ya'far ibn Abi Talib, y le dijo: 'Oh rey, éramos un pueblo de ignorancia (yāhilīyah), adorábamos ídolos, comíamos carroña, cometíamos obscenidades, cortábamos los lazos familiares, tratábamos mal al vecino, y el fuerte de nosotros devoraba al débil. Así estábamos hasta que Allah nos envió un Mensajero de entre nosotros, de quien conocíamos su linaje, su veracidad, su honestidad y su castidad. Nos llamó a Allah para que Lo adoráramos solo a Él, abandonando lo que adorábamos nosotros y nuestros padres: piedras e ídolos. Nos ordenó la veracidad en el habla, la devolución de los depósitos, el mantenimiento de los lazos familiares, la buena vecindad, y abstenernos de lo prohibido y de derramar sangre. Nos prohibió las obscenidades, el falso testimonio, devorar la riqueza del huérfano y acusar a las mujeres castas. Nos ordenó adorar solo a Allah, sin asociarle nada, y nos ordenó la oración (aṣ-ṣalāh), la limosna (az-zakāh) y el ayuno (aṣ-ṣiyām).' (Dijo Umm Salamah: 'Y enumeró para él los asuntos del Islam.') 'Entonces lo creímos, tuvimos fe en él y lo seguimos en lo que trajo de Allah. Adoramos a Allah solo a Él, sin asociarle nada, prohibimos lo que Él nos prohibió y permitimos lo que Él nos permitió. Entonces nuestro pueblo se volvió contra nosotros, nos torturaron y nos hicieron probar la tribulación para apartarnos de nuestra religión, para devolvernos a la adoración de los ídolos en lugar de la adoración de Allah, el Altísimo, y para que consideráramos lícitas las cosas impuras. Cuando nos oprimieron, nos trataron injustamente, nos acosaron y se interpusieron entre nosotros y nuestra religión, salimos hacia tu tierra, te preferimos a otros, deseamos tu protección y esperamos no ser tratados injustamente ante ti, oh rey.'" Dijo (Umm Salamah): "Entonces el Negus le dijo: '¿Tienes contigo algo de lo que él ha traído de parte de Allah?'" Dijo (Umm Salamah): "Ya'far le respondió: 'Sí.' El Negus dijo: 'Léemelo.'" Dijo (Umm Salamah): "Entonces le recitó el comienzo de la sura 'Kāf, Hā', Yā', 'Ayn, Ṣād' (Sura Maryam)." Dijo (Umm Salamah): "Por Allah, el Negus lloró hasta que se empapó su barba, y lloraron sus obispos hasta empapar sus Evangelios, al oír lo que les recitó. Luego el Negus dijo: 'En verdad, esto y lo que trajo Jesús provienen de la misma lámpara (mishkāh). Idos (dirigiéndose a los dos enviados), pues, por Allah, no os los entregaré, ni serán tratados así.'" **La opinión de los emigrantes sobre Jesús ante el Negus:** Dijo (Umm Salamah): "Cuando salieron de su presencia, Amr ibn al-As dijo: 'Por Allah, mañana iré a él y les diré algo con lo que arrancaré de raíz su verdor (los destruiré).'" Dijo (Umm Salamah): "Abdullah ibn Abi Rabi'ah, que era el más piadoso de los dos hombres respecto a nosotros, le dijo: 'No lo hagas, pues tienen lazos familiares con nosotros, aunque nos hayan contrariado.' Él respondió: 'Por Allah, le informaré de que ellos afirman que Jesús (ʿĪsā) es un siervo (ʿabd).'"
Ellos pretenden que Jesús, hijo de María, es un siervo. Dijo (Umm Salama): Luego, al día siguiente, se presentó ante él (el rey) y dijo: «Oh rey, ellos dicen sobre Jesús, hijo de María, una palabra grave. Envíales y pregúntales sobre lo que dicen de él». Dijo: Entonces él les envió para preguntarles sobre ello. Dijo: Y nunca nos había ocurrido algo semejante. Entonces la gente se reunió, y algunos de ellos dijeron a otros: «¿Qué diréis sobre Jesús, hijo de María, cuando os pregunte sobre él?». Dijeron: «Diremos, por Dios, lo que Dios ha dicho y lo que nos ha traído nuestro Profeta, sea lo que sea en ello». Dijo: Cuando entraron ante él, les dijo: «¿Qué decís sobre Jesús, hijo de María?». Dijo: Entonces Ja‘far ibn Abī Ṭālib dijo: «Decimos sobre él lo que nos ha traído nuestro Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): es el siervo de Dios, Su Mensajero, Su Espíritu y Su Palabra que Él depositó en María, la virgen pura». Dijo: Entonces el Negus (al-Naŷāšī) golpeó con su mano el suelo, tomó una ramita y dijo: «Por Dios, Jesús, hijo de María, no excede lo que has dicho ni el grosor de esta ramita». Dijo: Entonces sus patriarcas (baṭāriqatuhu) resoplaron a su alrededor cuando dijo lo que dijo; él dijo: «Aunque resopléis, por Dios, id, pues sois šuyūm (شيوم) en mi tierra –y šuyūm (شيوم) significa los seguros–; quien os insulte pagará una multa». Luego dijo: «Quien os insulte pagará una multa». Luego dijo: «Quien os insulte pagará una multa. No desearía tener una montaña (dabaran) de oro si hubiera molestado a uno de vosotros». Dijo Ibn Hišām: Se dice «dabaran (دبري) de oro», y se dice «sois suyūm (سيوم)» – y al-dabar (الدبر) en lengua abisinia es la montaña–. «Devolvedles sus regalos, pues no los necesito. Por Dios, Dios no aceptó soborno cuando me devolvió mi reino, para que yo acepte soborno en ello, ni la gente obedeció en mi asunto para que yo les obedezca en ello». Dijo: Entonces salieron de su presencia abatidos, con lo que habían traído devuelto, y nosotros permanecimos junto a él en la mejor morada, con el mejor vecino. Los emigrantes (al-muhāŷirūn) se alegran por la victoria del Negus: Dijo: Por Dios, estábamos en eso cuando un hombre de Abisinia descendió sobre él para disputarle su reino. Dijo: Por Dios, nunca supimos que nos entristeciéramos con una tristeza más intensa que la que sentimos entonces, por temor a que ese hombre prevaleciera sobre el Negus, y viniera un hombre que no conociera de nuestro derecho lo que el Negus conocía. Dijo: Y el Negus marchó hacia él, y entre ellos estaba la anchura del Nilo. Dijo: Entonces los compañeros del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él y sobre su familia) dijeron: «¿Quién es el hombre que saldrá para presenciar el encuentro de la gente y luego nos traerá la noticia?». Dijo: Entonces al-Zubayr ibn al-‘Awwām dijo: «Yo». Dijeron: «Entonces tú». Y era el más joven de edad del grupo. Dijo: Entonces inflaron para él un odre, lo colocó en su pecho, y nadó sobre él hasta llegar a la orilla del Nilo donde se encontraba el encuentro de la gente, luego se fue hasta que los presenció. Dijo: Entonces suplicamos a Dios Altísimo por el Negus para que prevaleciera sobre su enemigo y se le afianzara en su tierra. Dijo: Por Dios, estábamos así, expectantes de lo que ocurriría, cuando apareció al-Zubayr corriendo, y agitó su ropa diciendo: «¡Albricias! El Negus ha vencido, Dios ha destruido a su enemigo y le ha afianzado en su tierra». Dijo: Por Dios, nunca supimos que nos alegráramos con una alegría semejante. Dijo: Y el Negus regresó, y Dios había destruido a su enemigo, le había afianzado en su tierra, y el asunto de Abisinia se consolidó para él, y estuvimos junto a él en la mejor morada hasta que llegamos ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él) mientras él estaba en La Meca. Historia de la posesión del reino del Negus sobre Abisinia: Muerte del padre del Negus y posesión del reino por su tío: Dijo Ibn Isḥāq: Dijo al-Zuhrī: Entonces narré a ‘Urwa ibn al-Zubayr el relato de Abū Bakr ibn ‘Abd al-Raḥmān, de Umm Salama, esposa del Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él), y dijo: «¿Sabes qué significa su dicho: “Dios no aceptó soborno de mí cuando me devolvió mi reino, para que yo acepte soborno en ello, ni la gente obedeció en mi asunto para que yo les obedezca en ello”?». Dijo: Dije: «No». Dijo: Entonces ‘Ā’iša, la Madre de los Creyentes, me narró que su padre era rey de su pueblo, y no tenía hijo excepto el Negus, y el Negus tenía un tío que tenía doce hijos varones de su propia descendencia, y ellos eran la casa del reino de Abisinia. Entonces los abisinios dijeron entre sí: «Si matáramos al padre del Negus y nombráramos rey a su hermano, pues no tiene otro hijo que este muchacho, y su hermano tiene doce hijos varones de su propia descendencia, y heredarían su reino después de él, los abisinios permanecerían después de él por un tiempo». Así que se lanzaron contra el padre del Negus, lo mataron y nombraron rey a su hermano, y permanecieron así por un tiempo. Los abisinios venden al Negus: Y el Negus creció con su tío, y era un hombre inteligente y resuelto, y prevaleció sobre el asunto de su tío, alcanzando toda posición junto a él. Cuando los abisinios vieron su posición junto a él, dijeron entre sí: «Por Dios, este joven ha prevalecido sobre el asunto de su tío, y tememos que lo nombre rey sobre nosotros, y si lo nombra rey sobre nosotros, nos matará a todos, pues sabe que nosotros matamos a su padre». Entonces fueron a su tío y dijeron: «O matas a este joven, o lo sacas de entre nosotros, pues lo tememos por nosotros mismos». Dijo: «¡Ay de vosotros! Ayer maté a su padre, ¿y hoy lo mato? Más bien lo sacaré de vuestra tierra». Dijo: Entonces lo llevaron al mercado y lo vendieron a un comerciante por seiscientos dírhams; lo embarcó en una nave y partió con él. Cuando llegó la tarde de ese día, se levantó una nube de las nubes de otoño, y su tío salió a buscar lluvia bajo ella, y le cayó un rayo que lo mató. Dijo: Entonces los abisinios acudieron a sus hijos, y resultó que era un imbécil, sin bien alguno en sus hijos, y el asunto de los abisinios se volvió confuso. Su asunción al trono del Negus: Cuando se les hizo difícil lo que estaban, algunos dijeron a otros: «Sabed, por Dios, que vuestro rey que no endereza vuestro asunto sino él es aquel que vendisteis por la mañana. Si tenéis necesidad del asunto de Abisinia, alcanzadlo ahora». Dijo: Entonces salieron en su busca y en busca del hombre a quien se lo habían vendido, hasta que lo alcanzaron, lo tomaron de él; luego vinieron con él, le ciñeron la corona, lo sentaron en el trono del reino y lo nombraron rey. Relato del comerciante que lo compró: Entonces vino a ellos el comerciante a quien se lo habían vendido y dijo: «O me dais mi dinero, o hablo con él sobre ello». Dijeron: «No te daremos nada». Dijo: «Entonces, por Dios, hablaré con él». Dijeron: «Allá tú con él». Dijo: Entonces fue a él, se sentó ante él y dijo: «Oh rey, compré un muchacho de un pueblo en el mercado por seiscientos dírhams, y ellos me entregaron mi muchacho y tomaron mis dírhams, hasta que cuando viajé con mi muchacho, me alcanzaron, tomaron mi muchacho y me impidieron mis dírhams». Dijo: Entonces el Negus les dijo: «Dadle sus dírhams, o que su muchacho ponga su mano en la suya y se vaya con él adonde quiera». Dijeron: «Más bien le daremos sus dírhams». Dijo: Por eso dice: «Dios no aceptó soborno de mí cuando me devolvió mi reino, para que yo acepte soborno en ello, ni la gente obedeció en mi asunto para que yo les obedezca en ello». Dijo: Y eso fue lo primero que se supo de su firmeza en su religión y su justicia en su juicio. Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Yazīd ibn Rūmān, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, de ‘Ā’iša, que dijo: «Cuando murió el Negus, se decía que siempre se veía una luz sobre su tumba». El Islam del Negus, la oración fúnebre sobre él y la sublevación de Abisinia contra él.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yafar ibn Muhammad, de su padre, quien dijo: Los abisinios se reunieron y le dijeron al Negus 5: «Has abandonado nuestra religión», y se rebelaron contra él. Entonces envió a Yafar y sus compañeros, les preparó barcos y les dijo: «Embarcad y permaneced como estáis; si soy derrotado, partid hasta donde queráis; si venzo, quedaos». Luego tomó un escrito y escribió en él: «Él testifica que no hay más dios que Alá 6 y que Muhammad es Su siervo y Mensajero, y testifica que Jesús, hijo de María, es Su siervo y Mensajero, Su Espíritu y Su Palabra que depositó en María». Luego lo colocó en su jubón 7, junto al hombro derecho, y salió al encuentro de los abisinios, que se habían formado en orden de batalla. Les dijo: «¡Oh, comunidad de abisinios! ¿No soy yo el más indicado para gobernaros?». Dijeron: «Sí». Dijo: «¿Y cómo habéis visto mi conducta entre vosotros?». Dijeron: «La mejor conducta». Dijo: «Entonces, ¿qué os pasa?». Dijeron: «Has abandonado nuestra religión y afirmas que Jesús es un siervo». Dijo: «¿Y qué decís vosotros sobre Jesús?». Dijeron: «Decimos que es el hijo de Dios». Entonces el Negus, poniendo su mano sobre su pecho, sobre su jubón, dijo: «Él testifica que Jesús, hijo de María…», y no añadió nada más, refiriéndose a lo que había escrito. Entonces quedaron satisfechos y se retiraron. Esto llegó al Profeta, que Alá le bendiga y le dé paz. Cuando murió el Negus, el Profeta rezó por él y pidió perdón para él. [Islam de Umar ibn al-Jattab, que Alá esté complacido con él] Dijo Ibn Ishaq: Cuando Amr ibn al-As y Abdalá ibn Abi Rabia regresaron a Quraish 8 sin haber conseguido lo que buscaban de los compañeros del Mensajero de Alá, y el Negus los había rechazado con lo que odiaban, y Umar ibn al-Jattab se había convertido al Islam –y era un hombre de carácter firme, inaccesible–, los compañeros del Mensajero de Alá se fortalecieron con él y con Hamza 9 hasta hacer frente a Quraish. Abdalá ibn Masud solía decir: «No podíamos rezar junto a la Kaaba 10 hasta que Umar se hizo musulmán. Cuando se hizo musulmán, luchó contra Quraish hasta que rezó junto a la Kaaba, y rezamos con él». La conversión de Umar fue después de la salida de algunos compañeros del Mensajero de Alá hacia Abisinia. Dijo al-Bukai: Me narró Misar ibn Kidam, de Sad ibn Ibrahim, quien dijo: Abdalá ibn Masud dijo: «La conversión de Umar fue una conquista, su emigración fue una victoria y su gobierno fue una misericordia. No podíamos rezar junto a la Kaaba hasta que Umar se hizo musulmán. Cuando se hizo musulmán, luchó contra Quraish hasta que rezó junto a la Kaaba, y rezamos con él». [Relato de Umm Abdalá bint Abi Jazma sobre la conversión de Umar] Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abd al-Rahman ibn al-Hariz ibn Abdalá ibn Ayyash ibn Abi Rabia, de Abd al-Aziz ibn Abdalá ibn Amir ibn Rabia, de su madre Umm Abdalá bint Abi Jazma, quien dijo: «Por Alá, estábamos preparándonos para viajar a la tierra de Abisinia, y Amir había ido a atender algunos asuntos nuestros, cuando llegó Umar ibn al-Jattab y se detuvo ante mí, mientras él aún estaba en su politeísmo 11 –y solíamos sufrir por su causa daño y dureza–. Dijo: ‘¿Os vais, Umm Abdalá?’. Dije: ‘Sí, por Alá, saldremos por la tierra de Alá, pues nos habéis molestado y oprimido, hasta que Alá nos proporcione una salida’. Dijo: ‘Que Alá os acompañe’. Y vi en él una ternura que no había visto antes. Luego se fue, apenado –según creo– por nuestra partida. Cuando Amir regresó con sus asuntos, le dije: ‘¡Oh, Abu Abdalá! Si hubieras visto a Umar hace un momento, su ternura y su tristeza por nosotros’. Dijo: ‘¿Acaso esperas que se convierta al Islam?’. Dije: ‘Sí’. Dijo: ‘No se convertirá aquel que has visto hasta que se convierta el asno de al-Jattab’. Dijo esto por desesperación, debido a la rudeza y dureza que veía en él respecto al Islam». [Causa de la conversión de Umar] Dijo Ibn Ishaq: La conversión de Umar, según me ha llegado, fue así: Su hermana Fátima bint al-Jattab estaba casada con Said ibn Zayd ibn Amr ibn Nufayl, y ambos se habían convertido al Islam, ocultando su conversión de Umar. Nuaym ibn Abdalá al-Nahham, de los Banu Adi ibn Kab, también se había convertido, ocultándolo por miedo a su tribu. Jabbab ibn al-Aratt solía visitar a Fátima bint al-Jattab para enseñarle el Corán 12. Un día, Umar salió, ciñendo su espada, con la intención de matar al Mensajero de Alá y a un grupo de sus compañeros que, según le habían dicho, se habían reunido en una casa cerca de al-Safa 13, unos cuarenta entre hombres y mujeres, y con el Mensajero de Alá estaban su tío Hamza ibn Abd al-Muttalib, Abu Bakr al-Siddiq y Ali ibn Abi Talib, entre otros musulmanes que se habían quedado en La Meca y no habían emigrado a Abisinia. Nuaym ibn Abdalá se encontró con él y le dijo: «¿Adónde vas, Umar?». Respondió: «Voy a buscar a Muhammad, ese sabí 14 que ha dividido a Quraish, ha envilecido sus mentes, ha criticado su religión e insultado a sus dioses, para matarlo». Nuaym le dijo: «Por Alá, te has engañado a ti mismo, Umar. ¿Acaso crees que los Banu Abd Manaf te dejarán caminar sobre la tierra si matas a Muhammad? ¿Por qué no vuelves a tu familia y pones orden en ella?». Preguntó: «¿Qué familia?». Dijo: «Tu cuñado y primo Said ibn Zayd ibn Amr, y tu hermana Fátima bint al-Jattab: por Alá, ambos se han convertido al Islam y han seguido a Muhammad en su religión. Ocupate de ellos». Entonces Umar regresó, dirigiéndose a casa de su hermana y su cuñado. Con ellos estaba Jabbab ibn al-Aratt, que tenía una página con la sura Ta Ha 15 y se la estaba enseñando. Cuando oyeron los pasos de Umar, Jabbab se escondió.
En un aposento para ellos, o en una parte de la casa, y Fátima bint al-Jattab tomó la hoja y la puso debajo de su muslo. Y 'Umar, cuando se acercó a la casa, oyó la recitación de Jabbab sobre ambos. Cuando entró, dijo: "¿Qué es este murmullo 16 que he oído?" Ellos le dijeron: "No has oído nada." Él dijo: "Sí, por Alá, me han informado que vosotros dos habéis seguido a Muhammad en su religión." Y golpeó a su cuñado Sa'id ibn Zaid. Entonces su hermana Fátima bint al-Jattab se levantó hacia él para apartarlo de su esposo, y él la golpeó y le hizo una herida en la cabeza. Cuando hizo eso, su hermana y su cuñado le dijeron: "Sí, nos hemos islamizado y hemos creído en Alá y en Su Mensajero. Haz lo que te parezca." Cuando 'Umar vio la sangre de su hermana, se arrepintió de lo que había hecho, recapacitó y dijo a su hermana: "Dame esta hoja que os oí recitar hace un momento, para ver qué es esto que ha traído Muhammad." Y 'Umar era escriba. Cuando dijo eso, su hermana le dijo: "Tememos por ella de ti." Él dijo: "No temáis", y juró por sus divinidades que se la devolvería cuando la hubiera leído. Cuando dijo eso, ella tuvo esperanza en su islamización y le dijo: "¡Oh, hermano mío! Eres impuro debido a tu asociación 17, y nadie la toca sino los puros 17." Entonces 'Umar se levantó, se lavó, y ella le dio la hoja, en la cual estaba: "Ta, Ha" 18. La leyó, y cuando leyó un poco de ella, dijo: "¡Qué hermoso y noble es este discurso!" Cuando Jabbab oyó eso, salió hacia él y le dijo: "¡Oh, 'Umar! Por Alá, espero que Alá te haya distinguido con la súplica de Su Profeta, pues ayer le oí decir: '¡Oh, Alá! Fortalece el islam con Abu l-Hakam ibn Hisham o con 'Umar ibn al-Jattab.' ¡Por Alá, por Alá, oh 'Umar!" Entonces 'Umar le dijo: "Indícame, oh Jabbab, dónde está Muhammad para que vaya a él y me islamice." Jabbab le dijo: "Está en una casa cerca de al-Safa, con él hay un grupo de sus compañeros." Entonces 'Umar tomó su espada, se la ciñó, y se dirigió hacia el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) y sus compañeros. Llamó a la puerta. Cuando oyeron su voz, un hombre de los compañeros del Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) se levantó, miró por la rendija de la puerta y lo vio con la espada ceñida. Regresó al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) asustado y dijo: "¡Oh, Mensajero de Alá! Este es 'Umar ibn al-Jattab con la espada ceñida." Entonces Hamza ibn 'Abd al-Muttalib dijo: "Déjalo entrar; si viene queriendo el bien, se lo ofrecemos; y si quiere el mal, lo matamos con su espada." El Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: "Dejadlo entrar." El hombre le permitió la entrada. Y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) se levantó hacia él hasta que lo encontró en la habitación, lo tomó por el borde de su manto 19 o por la unión de su capa, lo tiró con fuerza y dijo: "¿Qué te ha traído, oh hijo de al-Jattab? ¡Por Alá, no creo que termines hasta que Alá haga descender sobre ti una calamidad!" 'Umar dijo: "¡Oh, Mensajero de Alá! He venido a ti para creer en Alá, en Su Mensajero y en lo que ha venido de Alá." Entonces el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) dijo el takbir 20 con un takbir que los compañeros del Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) en la casa supieron que 'Umar se había islamizado. Entonces los compañeros del Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) se dispersaron de su lugar, y se sintieron fuertes en sí mismos cuando 'Umar se islamizó junto con la islamización de Hamza, y supieron que ambos protegerían al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) y se vengarían de su enemigo con ellos. Esta es la narración de los transmisores de la gente de Medina sobre la islamización de 'Umar ibn al-Jattab cuando se islamizó. Lo que narraron 'Ata' y Mujahid sobre la islamización de 'Umar: Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Abdullah ibn Abi Nayih al-Makki de sus compañeros: 'Ata' y Mujahid, o de quien narró eso: que la islamización de 'Umar, según lo que contaban de él, es que él solía decir: "Yo era un enemigo del islam, y era bebedor de vino en la época de la ignorancia, lo amaba y me alegraba con él. Teníamos una reunión en la que se juntaban hombres de Quraish en al-Hazwara, cerca de las casas de la familia de 'Umar ibn 'Abd ibn 'Imran al-Majzumi. Dijo: Una noche salí queriendo ir a mis compañeros de tertulia a esa reunión. Llegué y no encontré a ninguno de ellos. Dije: 'Si fuera a fulano, el vendedor de vino, que estaba en Meca vendiendo vino, quizá encuentre vino y beba.' Salí, fui a él y no lo encontré. Dije: 'Entonces, si fuera a la Kaaba y diera siete o setenta vueltas alrededor de ella.' Fui a la mezquita queriendo circunvalar la Kaaba, y he aquí que el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) estaba de pie rezando. Cuando rezaba, se orientaba hacia Siria y ponía la Kaaba entre él y Siria, y su lugar de oración estaba entre las dos esquinas: la Esquina Negra y la Esquina Yemení. Dijo: Cuando llegué, dije: 'Por Alá, si escuchara a Muhammad esta noche hasta oír lo que dice...' Dije: 'Si me acerco a él para escucharle, seguramente lo asustaré.' Entonces vine por el lado del Hiyir 21, entré debajo de sus vestiduras, y empecé a caminar lentamente mientras el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) estaba de pie rezando y recitando el Corán, hasta que me puse frente a él, de cara a él, sin que entre nosotros hubiera más que las vestiduras de la Kaaba. Dijo: Cuando oí el Corán, mi corazón se enterneció, lloré y el islam entró en mí. No dejé de estar de pie en ese lugar hasta que el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) terminó su oración, luego se fue. Cuando se iba, salía por la casa de Ibn Abi Husayn, que era su camino, hasta atravesar el Mas'a 22, luego pasaba entre la casa de 'Abbas ibn 'Abd al-Muttalib y la casa de Ibn Azhar ibn 'Abd 'Awf al-Zuhri, luego por la casa de al-Ajnas ibn Shariq, hasta entrar en su casa. Su morada (la paz y las bendiciones sean con él) estaba en la casa al-Raqta' 23, que estaba en manos de Mu'awiya ibn Abi Sufyan. Dijo 'Umar (que Alá esté complacido con él): Lo seguí hasta que, cuando entró entre la casa de 'Abbas y la casa de Ibn Azhar, lo alcancé. Cuando el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) oyó mi ruido, me reconoció y pensó que lo seguía para hacerle daño, así que me increpó 24 y dijo: '¿Qué te ha traído, oh hijo de al-Jattab, a esta hora?' Dijo: Dije: 'Para creer en Alá, en Su Mensajero y en lo que ha venido de Alá.' Dijo: Entonces el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) alabó a Alá y dijo: 'Alá te ha guiado, oh 'Umar.' Luego me pasó la mano por el pecho y suplicó por mí para que me mantuviera firme. Luego me fui del Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) entró en su casa." Dijo Ibn Ishaq: Y Alá sabe cuál de esas dos versiones fue. La firmeza de 'Umar en su islamización: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Nafi', el liberto de 'Abdullah ibn 'Umar, de Ibn 'Umar, quien dijo: "Cuando mi padre 'Umar se islamizó, preguntó: '¿Quién de Quraish es el que más difunde las noticias?' Le dijeron: 'Yamil ibn Ma'mar 25 al-Yumahi.' Dijo: 'Entonces fue a él por la mañana.' Dijo 'Abdullah ibn 'Umar: Fui siguiendo sus pasos para ver qué hacía, siendo yo un muchacho que entendía todo lo que veía, hasta que llegó a él y le dijo: '¿Sabes, oh Yamil, que me he islamizado y he entrado en la religión de Muhammad?' Dijo: 'Por Alá, no le respondió hasta que se levantó arrastrando su manto, y 'Umar lo siguió, y yo seguí a mi padre, hasta que, cuando se detuvo en la puerta de la mezquita, gritó a voz en cuello: '¡Oh, asamblea de Quraish!', mientras ellos estaban en sus círculos alrededor de la Kaaba, '¡Sabed que 'Umar ibn al-Jattab se ha vuelto sabí 26!' Dijo: 'Umar dice detrás de él: 'Miente, sino que me he islamizado y testifico que no hay más dios que Alá y que Muhammad es Su siervo y Mensajero.' Entonces se abalanzaron sobre él, y no cesó de luchar contra ellos y ellos contra él hasta que el sol se alzó."
sobre sus cabezas. Dijo: y se cansó27, así que se sentó y ellos se pusieron de pie sobre su cabeza mientras él decía: haced lo que os parezca. Juro por Dios que si hubiéramos sido trescientos hombres, os la habríamos dejado, o vosotros nos la habríais dejado. Dijo: mientras estaban en eso, he aquí que se acercó un anciano de Quraysh, con una vestimenta de rayas28 y una camisa bordada, hasta que se detuvo ante ellos y dijo: ¿qué os pasa? Dijeron: ‘Umar se ha vuelto apóstata. Dijo: ¿y qué? Un hombre que ha elegido para sí un asunto, ¿qué queréis? ¿Acaso creéis que Banu ‘Adi ibn Ka‘b os entregarán a vuestro compañero así? ¡Dejad al hombre! Dijo: por Dios, fue como si hubieran sido una tela que se hubiera retirado. Dijo: entonces le pregunté a mi padre después de que emigró a Medina: ¡oh, padre! ¿Quién fue el hombre que apartó a la gente de ti en La Meca el día que acepté el Islam, mientras te combatían? Dijo: ese, hijo mío, fue al-‘As ibn Wa’il as-Sahmi. Dijo Ibn Hisham: y me contó alguien de la gente de conocimiento que dijo: ¡oh, padre! ¿Quién fue el hombre que apartó a la gente de ti en La Meca el día que aceptaste el Islam, mientras te combatían? Que Dios le recompense con bien. Dijo: hijo mío, ese fue al-‘As ibn Wa’il, que Dios no le recompense con bien. Dijo Ibn Ishaq: y me contó ‘Abd ar-Rahman ibn al-Hariz de parte de algunos de la familia de ‘Umar, o de algunos de su gente, que dijo: ‘Umar dijo: cuando acepté el Islam esa noche, recordé quién de la gente de La Meca era el más hostil al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— para ir a él e informarle de que había aceptado el Islam. Dije: Abu Yahl —y ‘Umar era de la familia de Hantamah bint Hisham ibn al-Mugira—. Dijo: entonces me dirigí cuando amaneció hasta que llamé a su puerta. Dijo: entonces salió hacia mí Abu Yahl y dijo: bienvenido y hola, hijo de mi hermana, ¿qué te ha traído? Dije: he venido para informarte de que he creído en Dios y en Su Mensajero Muhammad, y he creído en lo que ha traído. Dijo: entonces cerró la puerta en mi cara y dijo: ¡que Dios te maldiga a ti y a lo que has traído! Con la ayuda de Dios y su buena guía, termina la primera parte de la Sira de Ibn Hisham. Le seguirá, si Dios quiere, la segunda parte, que comienza con la noticia del pacto —que Dios ayude a completarlo—. [Índices] ... Página Tema "C" Dedicatoria "D" Introducción "H" Biografía de Ibn Ishaq "L" Biografía de Ibn Hisham "M" Biografía de as-Suhayli "S" Referencias de las introducciones 3 Mención de la genealogía pura 6 Método de Ibn Hisham en la presentación de la Sira 7 Genealogía de los descendientes de Ismael, hijos de Ismael, edad de Ismael y lugares de su madre y su muerte Hadiz sobre la recomendación de la gente de Egipto 8 Origen de los árabes 10 Mención de la genealogía de los Ansar, Qanus ibn Ma‘d y genealogía de an-Nu‘man 11 Lajm ibn ‘Adi 12 Asunto de ‘Amr ibn ‘Amir y la historia de la presa de Ma’rib 13 Hadiz de Rabi‘a ibn Nasr 14 Genealogía de Bayila 16 Toma de poder de Abu Bakr Tubba‘ sobre el reino de Yemen y su expedición a Yatrib 17 Tubba‘ se enfada con la gente de Medina, ‘Amr ibn Talla y su genealogía 18 Historia del combate de Tubba‘ contra la gente de Medina 20 Tubba‘ va a La Meca y circunvala la Kaaba 22 Origen de los judíos en Yemen 23 La casa llamada Ri’am 24 Reinado de Hassan ibn Tubba‘ y su muerte a manos de su hermano ‘Amr 25 Muerte de ‘Amr y dispersión de Himyar, noticia de Lajni‘a y Du Nawas, corrupción de Lajni‘a 26 Reinado de Du Nawas, causa de la existencia del cristianismo en Nayrán, hadiz de Faymiyun 28 Noticia de ‘Abd Allah ibn az-Zamir, ‘Abd Allah ibn az-Zamir y el nombre supremo 29 ‘Abd Allah ibn az-Zamir llama a la unicidad 30 Du Nawas llama al judaísmo, interpretación de los del foso, final de ‘Abd Allah ibn az-Zamir 31 Huida de Daws Du Ta‘labán de Du Nawas y su petición de ayuda a César, el Negus ayuda a Daws, final de Du Nawas 32 Dicho de Du Hidan al-Himyari sobre esta historia 34 Dicho de Rabi‘a ibn adh-Dhi’ba sobre esta historia 35 Dicho de ‘Amr ibn Ma‘di Karib sobre esta historia, genealogía de Zubayd y Murad, por qué dijo ‘Amr este poema 36 Confirmación del dicho de Shiqq y Satih, disputa por Yemen entre Abraha y Aryat, ira del Negus contra Abraha 37 Al-Qalis, o la iglesia de Abraha an-Nasa’a 38 Primero que inventó el nasí’ 40 El kinani hace algo en al-Qalis, salida de Abraha para derribar la Kaaba, nobles de Yemen defienden la Casa 41 Jaz‘am lucha contra Abraha, genealogía de Thaqif 42 Thaqif pacta con Abraha, al-Lat, Abu Righal y el apedreamiento de su tumba 43 Al-Aswad ibn Maqsud ataca La Meca, el mensajero de Abraha a La Meca, Unays intercede por ‘Abd al-Muttalib 44 Los camellos son míos y la Casa tiene un Señor que la protege 44 La delegación que acompañaba a ‘Abd al-Muttalib, Quraysh pide ayuda a Dios contra Abraha 45 ‘Ikrima ibn ‘Amir invoca contra al-Aswad 46 Abraha ataca la Kaaba 47 Castigo de Dios a Abraha y su ejército 48 Dios, glorificado sea, menciona el incidente del elefante y concede un favor a Quraysh, interpretación de vocablos de las suras del Elefante y Quraysh 50 Destino del líder del elefante y su cuidador, lo que se dijo sobre la historia del elefante en poesía, poema de ‘Abd Allah ibn az-Ziba‘ra 51 Poema de Ibn al-Aslat 52 Poema de Talib ibn Abi Talib 53 Poema de Abu as-Salt ath-Thaqafi, poema de al-Farazdaq 54 Poema de Ibn Qays ar-Ruqayyat, hijos de Abraha 55 Salida de Sayf ibn Dhi Yazan y el reinado de Wahrz sobre Yemen, Sayf se queja a César, an-Nu‘man intercede por Sayf ante Cosroes 56 Ayuda de Cosroes a Sayf, victoria de Sayf 57 Poema de Sayf sobre esta historia 58 Poema de Abu as-Salt 60 Poema de ‘Adi ibn Zayd 62 Mención de cómo terminó el asunto de los persas en Yemen, duración de la estancia de los abisinios en Yemen, gobernadores persas en Yemen El Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— profetiza la muerte de Cosroes 63 Islam de Badhan 64 La inscripción de la piedra en Yemen, al-A‘sha menciona la profecía de Shiqq y Satih 65 Historia de al-Hadr, Sabur se apodera de al-Hadr 66 Dicho de A‘sha Qays sobre la historia de al-Hadr 67 Dicho de ‘Adi ibn Zayd 68 Mención de los hijos de Nizar ibn Ma‘d, hijos de Anmar 70 Hijos de Mudar, hijos de Ilyas 71 Hadiz de ‘Amr ibn Luhayy y mención de los ídolos de los árabes, ‘Amr arrastra sus tripas en el fuego 72 Origen de la adoración de ídolos en la tierra de los árabes, causa de la adoración de ídolos 73 Ídolos del pueblo de Noé 74 Tribus árabes y sus ídolos 74 Adoradores de Yaghut, adoradores de Ya‘uq 75 Adoradores de Nasr, adoradores de ‘Amyánis 76 Adoradores de Sa‘d, Daws y Sanam 77 Adoradores de Hubal, Isaf y Na’ila, hadiz de ‘A’isha sobre ellos 78 Acción de los árabes con sus ídolos, los taguts, al-Ghuzza y sus sirvientes y guardianes 79 Al-Lat y sus sirvientes, Manat y sus sirvientes, demolición de Manat, Dhu al-Jalasa y sus adoradores y su demolición 80 Fals y sus adoradores y su demolición, Ri’am —Rida’ y sus adoradores 81 ‘Amr al-Mustawghir, Dhu al-Ka‘bat y sus adoradores 82 Al-Bahira, as-Sa’iba, al-Wasila y al-Hami, opinión de Ibn Ishaq sobre ellos 83 Ibn Hisham contradice a Ibn Ishaq 84 Al-Bahira, al-Wasila y al-Hami lingüísticamente, regreso a la genealogía, genealogía de Juza‘a 85 Hijos de Mudrika y Juzayma, hijos de Kinana y sus madres 86 Quién recibe el apelativo de Qurayshí 87 Hijos de an-Nadr y sus madres 88 Hijos de Malik y Fihr y sus madres, hijos de Ghalib y sus madres 89 Hijos de Lu’ayy y sus madres 90 Asunto de Sama ibn Lu’ayy, su huida de su hermano y su muerte 91 Asunto de ‘Awf ibn Lu’ayy y su traslado, causa de su pertenencia a Ghatafan, posición de Murra, genealogía de Murra 93 Nobles de Murra 94 Asunto de al-Basl, definición de al-Basl 95 Genealogía de Zuhayr ibn Abi Sulma, hijos de Ka‘b y su madre, hijos de Murra y sus madres 96 Genealogía de Jaz‘am, dos hijos de Kilab y su madre, genealogía de Ja‘zama 97 Na‘m bint Kilab y su madre y sus dos hijos, hijos de Qusayy y su madre, hijos de Banu ‘Abd Manaf y sus madres 98 Hijos de Hashim y sus madres 99 Hijos de ‘Abd al-Muttalib ibn Hashim y sus madres 100 Madre del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— y sus madres 101 Hadiz del nacimiento del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—, excavación de Zamzam 102 Asunto de Jurhum y el enterramiento de Zamzam, guardianes de la Casa de los descendientes de Ismael 103 Opresión de Jurhum y Qatura’ 104 Dispersión de los descendientes de Ismael, opresión de Jurhum y su expulsión de La Meca, Banu Bakr y Gubshan expulsan a Jurhum 105 Significado de La Meca 108 Dominio de un grupo de Juza‘a sobre la guardia de la Casa 109 Matrimonio de Qusayy ibn Kilab con Hubba bint Hulayl, hijos de Qusayy, ayuda de Rizah a Qusayy para tomar la guardia de la Casa 110 Lo que correspondía a al-Gawz ibn Murr de la autorización para la gente en la peregrinación 111 Sufa y el lanzamiento de las piedras 112 Genealogía de Safwan ibn Janab, Safwan y sus hijos y su autorización para la gente en la peregrinación, lo que hacía ‘Adwan de la salida de Muzdalifa, Dhu al-Usbu‘ menciona esta salida 113 Abu Sayyara hace salir a la gente, asunto de ‘Amir ibn Zarib, Ibn az-Zarib juez de los árabes 114 Dominio de Qusayy sobre el asunto de La Meca y su reunión, asunto de Quraysh, Qusayy vence a Sufa, Qusayy lucha contra Juza‘a y Banu Bakr, Qusayy asume el gobierno de La Meca 117 Poema de Rizah ibn Rabi‘a sobre esta historia 118 Poema de Za‘laba al-Quda‘i, poema de Qusayy 119 Qusayy prefiere a su hijo ‘Abd ad-Dar 120 Ar-Rifada, desacuerdo de Quraysh después de Qusayy y la alianza de los perfumados, disputa entre ‘Abd ad-Dar y sus primos 121 Aliados de Banu ‘Abd ad-Dar y aliados de sus primos, división de las tribus en esta guerra 122 Pacificación de las tribus, alianza de los virtuosos, causa de su nombre 123 Hadiz del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— sobre ella 124 Al-Husayn amenaza a al-Walid con convocar a revivir la alianza, salida de Banu ‘Abd Shams y Nawfal de la alianza 125 Hashim asume ar-Rifada y as-Siqaya, virtudes de Hashim sobre su pueblo 126 Al-Muttalib asume ar-Rifada y as-Siqaya, matrimonio de Hashim ibn ‘Abd Manaf 127 Causa del nombre de ‘Abd al-Muttalib, muerte de al-Muttalib, Matrud llora a al-Muttalib 128 Nombre de ‘Abd Manaf y orden de muerte de sus hijos, otro poema de Matrud 131 ‘Abd al-Muttalib asume as-Siqaya y ar-Rifada, excavación de Zamzam y lo que ocurrió de disputa sobre ella, causa de la excavación de Zamzam 133 Quraysh disputa con ‘Abd al-Muttalib sobre Zamzam, arbitraje sobre el pozo de Zamzam 135 ‘Abd al-Muttalib excava Zamzam 136 Mención de los pozos de las tribus de Quraysh, ‘Abd Shams excava at-Tuwa, Hashim excava Budr 137 Saylaya y la discrepancia sobre quién la excavó, Umayya ibn ‘Abd Shams excava al-Hafr, Banu Asad excava Umm Ahrad 138 Banu Jumah excava as-Sunbula, Banu Sahm excava al-Ghamr, dueños de Ramm y Jamm y al-Hafra 139 Virtud de Zamzam sobre las demás aguas 139 Banu ‘Abd Manaf se jactan de Zamzam 140 Mención del voto de ‘Abd al-Muttalib de sacrificar a su hijo, las siete flechas de Hubal 141 ‘Abd al-Muttalib recurre a las flechas, salida de la flecha sobre ‘Abd Allah, ‘Abd al-Muttalib intenta sacrificar a su hijo y la oposición de Quraysh 142 Lo que aconsejó la adivina de Hiyaz, ejecución de la recomendación de la adivina y salvación de ‘Abd Allah 143 Mención de la mujer que se ofreció para casarse con ‘Abd Allah, ‘Abd Allah la rechaza 144 ‘Abd Allah se casa con Amina, madres de Amina, desinterés de la mujer que se ofreció a ‘Abd Allah por él 145 Historia del embarazo de Amina, lo que se le dijo a Amina durante su embarazo, visión de Amina 146 Muerte de ‘Abd Allah, nacimiento del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—, Ibn Ishaq determina el nacimiento 147 Información de su abuelo sobre su nacimiento y lo que hizo
148 Su nodriza Halima, linaje de su nodriza. 149 El esposo de Halima y su linaje, los hijos de Halima. 150 El relato de Halima. 151 El bien que alcanzó a Halima. 152 El regreso de Halima a La Meca la primera vez, el relato de los dos ángeles que le abrieron el vientre, Halima lo devuelve con la paz. 153 El Mensajero pregunta sobre sí mismo y su respuesta. 154 El pastoreo de ovejas y su orgullo por su pertenencia a Quraish, la pérdida de Halima de él, otra razón para que Halima regrese con él. 155 Muerte de Ámina, su edad cuando murió su madre. 156 La veneración de Abd al-Muttálib hacia él, muerte de Abd al-Muttálib, Abd al-Muttálib pide a sus hijas que lo lloren, elegía de Safiyya por su padre. 157 Elegía de Barra. 158 Elegía de Átika y Umm Hakim. 159 Elegía de Umayma y Arwà. 160 Admiración de Abd al-Muttálib por las elegías, linaje de Musayb ibn Hazn, elegía de Hudhayfa ibn Ghánim. 163 Elegía de Matrud al-Juzái. 164 Tutela de Abú Tálib sobre él, la pitonisa al-Lahabí. 165 Historia de Bahíra, su salida con su tío a Siria, Bahíra agasaja a los comerciantes de Quraish. 166 Bahíra se cerciora de él. 167 Bahíra aconseja a Abú Tálib, algunos de la Gente del Libro quieren hacerle daño, Muhámmad crece en nobles virtudes, Muhámmad es preservado por Dios. 168 La guerra de Fijar. 169 Su causa. 170 Combate de Hawazin contra Quraish, el Mensajero presencia el combate, su edad en esta guerra, razón de su nombre 'guerra de Fijar', caudillo de Quraish y Kinana. 171 Relato del matrimonio del Mensajero con Jadiya, su salida con los comerciantes de Jadiya. 172 Relato del monje, Jadiya desea casarse con él. 173 Linaje de Jadiya. 174 Su matrimonio tras consultar a sus tíos. 174 Dote de Jadiya, sus hijos de Jadiya. 175 Orden de sus nacimientos, Ibrahim y su madre, Waraqa le profetiza la profecía, poema de Waraqa. 178 Relato de la construcción de la Kaaba y el juicio del Mensajero de Dios entre Quraish sobre la colocación de la Piedra Negra, causa de esta construcción. 179 Abú Wahab y lo que ocurrió durante la construcción de la Kaaba. 180 Poema sobre Abú Wahab, al-Walíd ibn al-Mugíra comienza a derribar la Kaaba. 181 Negativa de Quraish a derribar los cimientos, el escrito encontrado en el rincón, el escrito encontrado en el Maqam. 182 La piedra de la Kaaba con la exhortación grabada, desacuerdo entre Quraish sobre la colocación de la Piedra, la lamida de sangre, Abú Umayya encuentra una solución, el Mensajero coloca la Piedra. 183 Poema de az-Zubayr sobre la serpiente que impedía a Quraish construir la Kaaba. 184 Relato de al-Hums. 184 Quraish inventa al-Hums. 185 Las tribus que creyeron en al-Hums el día de Yábala. 186 El día de Di Náyab, lo que Quraish añadió a al-Hums. 187 El hallazgo de objetos perdidos entre al-Hums. 188 El Islam anula la costumbre de al-Hums, el Mensajero se opone a al-Hums antes de la misión. 189 Información de los adivinos de los árabes, los sabios de los judíos y los monjes de los cristianos sobre su advenimiento, el lanzamiento de estrellas fugaces contra los demonios. 191 Thaqif es la primera en alarmarse por el lanzamiento de estrellas, el Mensajero pregunta a los Ansar sobre el apedreamiento de los demonios. 192 al-Ghaytala y su dueño. 193 Linaje de al-Ghaytala, un adivino de Yánb menciona su noticia. 194 Suwád ibn Qárib informa a Úmar sobre su compañero de entre los genios. 195 Advertencia de los judíos sobre el Mensajero de Dios, los judíos lo reconocen y lo niegan. 196 Salama menciona el relato del judío que advirtió sobre el Mensajero. 196 Ibn al-Haybán el judío causa la conversión al Islam de algunos Compañeros. 198 Relato de la conversión de Salmán, Salman se inclina hacia el cristianismo, Salmán huye a Siria. 199 Salmán con el obispo malo, Salmán con el obispo bueno, Salmán se une al obispo de Mosul. 200 Salmán se une al obispo de Nísibis, Salmán se une al dueño de Amuriyya, Salmán va a Wadi al-Qurà, Salmán va a Medina. 201 Salmán oye hablar de su Hégira, linaje de Qayla, Salmán se cerciora de su mensaje. 202 Salmán se libera de la esclavitud. 203 Relato de Salmán con el hombre de Amuriyya. 204 Mención de Waraqa ibn Náwfaly, Ubayd Allah ibn Yáhsh, Uzmán ibn al-Huwayriz y Zayd ibn Ámr ibn Nufáyl, su duda sobre el paganismo. 205 Cristianización de Waraqa e Ibn Yáhsh, Ibn Yáhsh incita a los emigrantes a Abisinia a cristianizarse. 206 El Mensajero se casa con la esposa de Ibn Yáhsh tras su muerte, cristianización de Ibn al-Huwayriz y su llegada ante el César, Zayd se abstiene de todas las religiones. 208 Poema de Zayd sobre su abandono del paganismo. 211 Linaje de al-Hadramí. 212 Zayd reprende a su esposa por impedirle buscar la religión verdadera. 213 Dicho de Zayd al orientarse hacia la Kaaba, al-Jattab molesta a Zayd y lo asedia. 214 Zayd viaja a Siria y su muerte, Waraqa llora a Zayd. 215 Su descripción en el Evangelio, comienzo de la profecía del Profeta, toma del pacto sobre el Mensajero de creer en él. 216 El sueño veraz, lo primero que comenzó, el saludo de las piedras y los árboles. 218 Descenso de Gabriel sobre él, al-Haniz y at-Tahánnuz. 221 El Mensajero informa a Jadiya del descenso de Gabriel. 222 Jadiya informa a Waraqa ibn Náwfal. 223 Jadiya se cerciora de la revelación. 224 Comienzo de la revelación del Corán, cuándo descendió el Corán, fecha de la batalla de Badr, conversión de Jadiya, su apoyo a él. 225 Anuncio a Jadiya de una casa de cañas, Gabriel saluda a Jadiya de parte de su Señor, pausa de la revelación y descenso de la sura ad-Duhà, explicación de los términos de la sura ad-Duhà. 227 Obligación de la oración y sus tiempos, la oración fue prescrita de dos rak'as y luego aumentada, Gabriel enseña al Mensajero la ablución y la oración, el Mensajero enseña a Jadiya la ablución y la oración. 228 Gabriel señala al Mensajero los tiempos de oración, Alí es el primer varón en convertirse, la gracia de Dios sobre él por haberse criado bajo el cuidado del Mensajero, causa de esta crianza. 229 Salida del Mensajero y Alí a la oración en el valle de La Meca. 230 Conversión de Zayd ibn Háritha, su linaje, poema de Háritha cuando perdió a su hijo. 231 Abú Bakr: su linaje, nombre y conversión. 232 Su alianza con Quraish, quienes se convirtieron por su llamada: Uzmán, az-Zubayr, Abd ar-Rahmán ibn Awf, Sad ibn Abí Waqqás, Talha. 233 Conversión de Abú Ubayda, Abú Salama, al-Arqam, Uzmán ibn Mazún, Ubayda ibn al-Hárith, Said ibn Zayd y su esposa. 234 Conversión de Aisha, Asmà, Jabbab ibn al-Aratt, Umayr e Ibn Masud, Ibn al-Qarí, Sulayt y su hermano, Iyash y su esposa, Junays y Ámir. 235 Conversión de Ibn Yáhsh, Yáfar y su esposa, Hátib y sus hermanos, y sus mujeres, as-Sáib, linaje de Núaym, conversión de Ámir ibn Fuhayra. 236 Su linaje, conversión de Jálid ibn Said y su linaje y conversión de su esposa, conversión de Wáqid y algo de su historia, conversión de los Banu l-Bukayr, y Suhayb y su linaje. 237 Proclamación pública del Mensajero a su pueblo, significado de 'proclama lo que se te ordena'. 238 Salida del Mensajero con sus compañeros al valle. 238 Enemistad de su pueblo y apoyo de Abú Tálib. 239 Delegación de Quraish reprende a Abú Tálib, el Mensajero continúa su llamada. 240 Regreso de la delegación a Abú Tálib por segunda vez, lo que ocurrió entre él y el Mensajero, Quraish ofrece Ámmar ibn al-Walíd a Abú Tálib. 241 Poema de Abú Tálib sobre al-Mutim y quienes lo abandonaron. 242 Quraish muestra su enemistad hacia el Mensajero, poema de Abú Tálib alabando a su pueblo por apoyarlo. 243 al-Walíd y su postura ante el Corán. 245 Poema de Abú Tálib contra sus oponentes. 252 El Mensajero pide lluvia para la gente de Medina, mención de los nombres que aparecen en la casida de Abú Tálib. 253 Difusión de la mención del Mensajero fuera de La Meca, linaje de Ibn al-Aslat, su poema en defensa del Mensajero. 256 Guerra de Dáhis y al-Ghabrà. 257 Guerra de Hátib. 258 Poema de Hakim ibn Umayya amonestando a su pueblo por la enemistad hacia el Mensajero, mención de lo que el Mensajero sufrió de su pueblo. 258 Los necios de Quraish lo molestan. 259 Lo peor que sufrió el Mensajero. 260 Conversión de Hamza y su causa. 261 Utba negocia con el Mensajero. 262 Cabeza de Utba, Quraish tienta a los musulmanes, los líderes de Quraish negocian con el Mensajero. 264 Abú Yahl amenaza al Mensajero. 265 an-Nadr ibn al-Hárith aconseja a Quraish, daño de an-Nadr al Mensajero, Quraish pregunta a los sabios judíos sobre su asunto. 266 Quraish pregunta al Mensajero, respuesta a Quraish sobre lo que preguntaron. 268 Los dueños de la caverna. 270 Dhul Qarnayn. 271 El asunto del espíritu, 'no se os ha dado del conocimiento sino poco', la remoción de las montañas y la resurrección de los muertos, tómalo para ti. 272 El Corán responde a Ibn Abí Umayya. 273 El Corán niega que un hombre de al-Yamama le enseñara lo que descendió sobre Abú Yahl. 274 Arrogancia de Quraish para creer. 275 El primero en recitar el Corán en voz alta. 275 Escucha de Quraish del Corán. 276 al-Ajnas pregunta sobre lo que oyó, obstinación de Quraish al oír el Corán. 277 Agresión de los idólatras contra los débiles, lo que sufrió Bilal. 278 A quienes liberó Abú Bakr, Abú Qahafa reprende a su hijo. 279 Tortura de la familia de Yásir, tentación de los musulmanes, Hisham rechaza a al-Walíd ante Quraish. 280 Primera emigración a la tierra de Abisinia, primeros emigrantes. 281 Emigrantes de los Banu Hisham, de los Banu Umayya, de los Banu Ásad. 282 Emigrantes de los Banu Abd Shams, de los Banu Náwfal, de los Banu Ásad, de los Banu Abd Qusayy, de los Banu Abd ad-Dár ibn Qusayy, de los Banu Zuhra. 283 Emigrantes de los Banu Hudhayl, de Bahrà, de los Banu Taym, de los Banu Majzum, noticia de ash-Shammás. 284 Emigrantes de los aliados de los Banu Majzum, de los Banu Yumah, de los Banu Sáhm. 285 Emigrantes de los Banu Ádi, de los Banu Ámir, de los Banu al-Hárith. 286 Número de emigrantes a Abisinia, poema de Abd Allah ibn al-Hárith sobre la emigración a Abisinia. 288 Envío de Quraish a Abisinia en busca de los emigrantes, poema de Abú Tálib al Negus. 289 Relato de Umm Salama sobre los dos enviados que Quraish envió al Negus. 290 El diálogo que tuvo lugar entre los emigrantes y el Negus. 291 Los emigrantes se alegran por la victoria del Negus. 292 Historia de la posesión del Negus sobre Abisinia, asesinato del padre del Negus y posesión de su tío, los abisinios venden al Negus. 293 Relato del comerciante que lo compró, conversión del Negus al Islam, la oración fúnebre sobre él y la rebelión de Abisinia contra él. 294 Conversión de Úmar ibn al-Jattab, relato de Umm Abd Allah bint Abí Hazma sobre la conversión de Úmar. 295 Causa de la conversión de Úmar. 297 Lo que narraron Atà y Mujáhid sobre la conversión de Úmar.
- Negus : Título del rey de Abisinia (Etiopía) en la época preislámica e islámica temprana.
- al-Mubriq : Apodo que significa 'el que relampaguea', derivado del verbo 'abraqa' (relampaguear). Se refiere a un verso del poeta.
- patriarcas : Término que traduce 'batariqa' (بطارقة), plural de 'batriq', que designa a los altos dignatarios o generales del Imperio bizantino o, en este contexto, a los nobles o consejeros del Negus.
- maldito no seas : Expresión de cortesía en árabe clásico ('abita al-la'na') que se usa para dirigirse a reyes o personas de alta dignidad, significando 'que no seas maldito' o 'que estés libre de maldición'.
- al-Naŷāšī : Título del rey de Abisinia en la época del Profeta Muhammad.
- Allāh : Nombre de Dios en árabe, usado por los musulmanes.
- qubā’ : Prenda de vestir exterior, similar a una túnica o jubón.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca, a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- Ḥamza : Tío del Profeta Muhammad, conocido por su fuerza y valentía.
- Ka‘ba : Edificio cúbico en La Meca, centro de peregrinación y lugar sagrado del Islam.
- širk : Politeísmo o asociación de divinidades a Dios, considerado el mayor pecado en el Islam.
- Qur’ān : Libro sagrado del Islam, revelado al Profeta Muhammad.
- al-Ṣafā : Colina cerca de la Kaaba en La Meca, parte de los rituales de peregrinación.
- Ṣābi’ : Término usado por los politeístas de La Meca para referirse despectivamente a los primeros musulmanes, asociado a herejía.
- Ṭā Hā : Nombre de la sura 20 del Corán, que comienza con estas letras.
- al-haynamah : Murmullo o susurro; se refiere a la recitación en voz baja del Corán.
- najis / al-tahir : Impuro (por la idolatría) / los puros (los musulmanes en estado de pureza ritual).
- Ta, Ha : Letras separadas al inicio de la sura 20 del Corán; su significado solo Alá lo sabe.
- hujzah : Borde o extremo del manto (izar) que se sujeta al vestir.
- takbir : Decir 'Alá es el más grande' (Allahu akbar).
- al-Hiyir : Espacio semicircular adyacente a la Kaaba, también llamado Hatim.
- al-Mas'a : Lugar de la carrera entre Safa y Marwa durante la peregrinación.
- al-Raqta' : Nombre de una casa en Meca; significa 'la manchada' o 'la de color rojizo'.
- nahamani : Me increpó o me reprendió con severidad.
- Yamil ibn Ma'mar : Nombre propio; también transcrito como Jamil ibn Ma'mar.
- saba'a : Término usado por los politeístas para referirse a quien abandonaba la religión de sus padres para seguir una nueva, especialmente el islam; con connotación despectiva.
- ṭaliḥa : Se cansó o se fatigó, posiblemente por el esfuerzo o la tensión de la situación.
- ḥulla ḥabara : Vestimenta de rayas o con dibujos, típica de la vestimenta elegante de la época.
Volumen: segundo
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. **Noticia del documento: La confabulación de los Quraysh contra el Mensajero** Dijo Ibn Ishaq: Cuando los Quraysh vieron que los compañeros del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) se habían establecido en una tierra donde encontraron seguridad y estabilidad, que el Negus (An-Najashi) había protegido a quienes se refugiaron con él, que 'Umar se había convertido al Islam, siendo él y Hamza ibn 'Abd al-Muttalib junto al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) y sus compañeros, y que el Islam comenzaba a extenderse entre las tribus, se reunieron y deliberaron para redactar un documento en el que pactaban contra los Banu 'Abd al-Muttalib: no casarse con ellos ni darles en matrimonio, no venderles nada ni comprarles nada. Cuando se reunieron para ello, lo escribieron en un pergamino (sahifa), luego se comprometieron y juraron solemnemente cumplirlo, y colgaron el pergamino en el interior de la Kaaba para reafirmar su pacto. El escriba del pergamino fue Mansur ibn 'Ikrima ibn 'Amir ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar ibn Qusayy. Dijo Ibn Hisham: También se dice que fue al-Nadr ibn al-Harith. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) maldijo a este, y se le paralizaron algunos dedos. **Quienes se unieron a Abu Talib y quienes lo abandonaron** Dijo Ibn Ishaq: Cuando los Quraysh hicieron esto, los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib se unieron a Abu Talib ibn 'Abd al-Muttalib, entraron con él en su barranco (shi'b) y se congregaron junto a él. De entre los Banu Hashim, Abu Lahab, 'Abd al-'Uzza ibn 'Abd al-Muttalib, salió hacia los Quraysh y los apoyó. **La burla de Abu Lahab hacia el Mensajero y lo que descendió del Corán sobre él** Dijo Ibn Ishaq: Me narró Husayn ibn 'Abd Allah que Abu Lahab se encontró con Hind bint 'Utba ibn Rabi'a, cuando se separó de su pueblo y apoyó a los Quraysh contra ellos, y le dijo: "¡Oh, hija de 'Utba! ¿Acaso he socorrido a Al-Lat y a Al-'Uzza, y me he apartado de quienes los abandonan y se oponen a ellos?" Dijo ella: «Sí. Que Dios te recompense con bien, oh Abu ‘Utba». Dijo Ibn Ishaq: Y se me narró que solía decir, entre lo que decía: «Muhammad me promete cosas que no veo, afirma que sucederán después de la muerte. ¿Qué ha puesto en mis manos después de eso?». Luego soplaba en sus manos y decía: «¡Perdición para vosotras dos! No veo en vosotras nada de lo que dice Muhammad». Entonces Dios Altísimo reveló acerca de él: {¡Perdidas sean las manos de Abu Lahab, y perdido sea él!} [Al-Masad: 1]. Dijo Ibn Hisham: «Tabba(t)»: perdió. Y «at-tabāb»: la pérdida. Dijo Habib ibn Judra al-Jariyi, uno de los Banu Hilal ibn ‘Amir ibn Sa‘sa‘a: «¡Oh, Tayy! Ciertamente estamos en una tribu cuyos esfuerzos se han ido en la ruina y la pérdida». Y este verso pertenece a un poema suyo. Poema de Abu Talib sobre la confabulación de Quraysh: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Quraysh se unió en eso e hicieron lo que hicieron contra él, dijo Abu Talib: «¡Oh, haced llegar de mi parte, en medio de lo que hay entre nosotros, a Lu’ayy, y en especial a los Banu Ka‘b de Lu’ayy! ¿Acaso no sabéis que hemos encontrado a Muhammad como un profeta, como Moisés, inscrito en los primeros Libros? Y que sobre él hay amor entre los siervos, y no hay bien en quien Dios no ha distinguido con el amor. Y lo que habéis añadido de vuestro Libro será para vosotros una desgracia, como el balido de un cabrito. ¡Despertad, despertad, antes de que el polvo cubra [las tumbas] y quien no cometió pecado llegue a ser como el culpable! No sigáis las órdenes de los calumniadores ni cortéis nuestros lazos después del afecto y el parentesco. No provoquéis una guerra encarnizada, y quizás quien la pruebe sufra por la guerra. ¡Por el Señor de la Casa, no entregaremos a Ahmad a la humillación de quien muerde las dificultades ni a la aflicción! Mientras perduren entre nosotros y vosotros los antiguos vínculos y las manos forjadas con lanzas brillantes, en un campo de batalla estrecho donde se ven las astillas rotas de las lanzas y los buitres negros apiñados como nubes, como si el campo de los caballos en sus recintos...» Y el fragor de los héroes en la batalla de la guerra... ¿Acaso no es nuestro padre Hāshim quien fortaleció su brazo... y encomendó a sus hijos la estocada y el golpe? Y no nos cansamos de la guerra hasta que ella se cansa de nosotros... ni nos quejamos de las desgracias que nos sobrevienen. Pero somos dueños de la firmeza y la cordura... cuando las almas de los valientes vuelan por el terror. Permanecieron así dos o tres años, hasta que sufrieron penuria, sin que nada les llegara, salvo en secreto y ocultamente, de parte de quien de los Quraysh quería socorrerlos. **Abū Ŷahl impone el cerco a los musulmanes:** Y ocurrió que Abū Ŷahl b. Hishām —según refieren— se encontró con Ḥakīm b. Ḥizām b. Juwaylid b. Asad, que llevaba consigo un esclavo cargado de trigo, destinado a su tía Jadiya bint Juwaylid, quien estaba junto al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— en el desfiladero. Abū Ŷahl se aferró a él y le dijo: «¿Llevas comida a los Banū Hāshim? ¡Por Dios que no te moverás tú ni tu comida hasta que te deshonre en La Meca!». Entonces se acercó Abū al-Bujtarī b. Hishām b. al-Ḥārith b. Asad y le dijo: «¿Qué tienes tú contra él?». Respondió: «¡Lleva comida a los Banū Hāshim!». Dijo Abū al-Bujtarī: «¿Acaso es comida que su tía tenía con él y ella le pidió que se la llevara? ¿Le impedirás que lleve a ella su comida? ¡Suelta al hombre!». Abū Ŷahl se negó hasta que ambos llegaron a las manos. Entonces Abū al-Bujtarī tomó una quijada de camello y le golpeó con ella, hiriéndole en la cabeza, y le pisoteó con fuerza. Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib estaba cerca y lo veía. Y ellos (los Quraysh) detestaban que aquello llegara a oídos del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— y sus compañeros, para que no se regocijaran por ello. Y el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—, a pesar de todo, seguía llamando a su pueblo noche y día, en secreto y públicamente, proclamando la orden de Dios sin temer a nadie entre los hombres. **Mención de lo que sufrió el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— por parte de su pueblo en cuanto a daño:** Lo que descendió del Corán acerca de Abu Lahab y su esposa, la portadora de leña: Cuando Quraysh, al impedir Dios que le hicieran daño, y al levantarse su tío y su pueblo de los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib en su defensa, impidiéndoles lo que querían de atacarlo, comenzaron a murmurar contra él, a burlarse de él y a discutirle. Y el Corán iba descendiendo acerca de Quraysh por sus acontecimientos, y acerca de quienes de entre ellos se alzaban en su contra. Entre ellos, algunos fueron nombrados para nosotros, y otros fueron mencionados en el Corán de manera general entre los incrédulos que Dios mencionó. Así pues, entre quienes fueron nombrados para nosotros de Quraysh, y sobre quienes descendió el Corán, estaba su tío Abu Lahab ibn Abd al-Muttalib y su esposa Umm Jamil bint Harb ibn Umayya, la portadora de leña. Dios Altísimo la llamó "portadora de leña" porque, según me ha llegado, solía cargar espinos y arrojarlos en el camino del Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— por donde pasaba. Entonces Dios Altísimo reveló acerca de ambos: {¡Que perezcan las manos de Abu Lahab! ¡Y ya pereció! De nada le sirvió su riqueza ni lo que adquirió. Arderá en un fuego llameante, y también su esposa, la portadora de leña, en su cuello una cuerda de fibras de palmera} (Sura 111, versículos 1-5). Dijo Ibn Hisham: "Al-jayd (الجيد) es el cuello". Dijo A'sha de los Banu Qays ibn Tha'laba: "El día en que Qutayla nos muestra, desde un cuello (jayd) / terso, que adornan los collares". Este verso pertenece a una de sus casidas. Su plural es: ajyad (أجياد). Y al-masad (المسد) es un árbol que se machaca como se machaca el lino, y de él se hacen cuerdas. Dijo al-Nabigha al-Dhubyani, cuyo nombre es Ziyad ibn Amr ibn Mu'awiya: "Arrojada con carne magra, su camella vieja / tiene un crujido como el crujido del cubo sobre la cuerda de masad". Este verso pertenece a una de sus casidas. Su singular es: masada (مسدة). Umm Jamil, esposa de Abu Lahab: Dijo Ibn Ishaq: Se me mencionó que Umm Jamil, la portadora de leña, cuando oyó lo que había descendido sobre ella y sobre su esposo del Corán... Se presentó ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) mientras estaba sentado en la mezquita junto a la Kaaba, con él estaba Abu Bakr al-Siddiq, y en su mano llevaba un puñado de piedras. Cuando se detuvo ante ellos, Dios apartó su vista del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), de modo que no veía más que a Abu Bakr. Entonces dijo: «¡Oh Abu Bakr! ¿Dónde está tu compañero? Me ha llegado que me satiriza. ¡Por Dios que si lo encontrara, le golpearía la boca con este puñado de piedras! ¡Y por Dios que soy poetisa!». Luego recitó: «A Múdhamimam (Muhammad) desobedecimos, / su orden rechazamos, / y su religión aborrecimos». Luego se marchó. Entonces Abu Bakr dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! ¿No ves que te ha visto?». Él respondió: «No me ha visto. Dios ha apartado su vista de mí». Dijo Ibn Hisham: «Su expresión: "y su religión aborrecimos" no procede de Ibn Ishaq».
Dijo Ibn Ishaq: Los Quraysh solían llamar al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— 'Mudhammam' 6, y luego lo insultaban. El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— decía: '¿No os sorprende cómo Allah ha apartado de mí el daño de los Quraysh? Insultan a Mudhammam, mientras que yo soy Muhammad'. El daño de Umayya ibn Khalaf al Mensajero: Umayya ibn Khalaf ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah, cuando veía al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, le hacía gestos y se burlaba de él. Entonces Allah Altísimo reveló sobre él: {¡Ay de todo difamador, calumniador, que acumula riqueza y la cuenta, creyendo que su riqueza le hará inmortal! ¡No! Será arrojado al Hutama 7. ¿Y qué te hará saber qué es el Hutama? Es el fuego de Allah encendido, que alcanza los corazones. Ciertamente, se cerrará sobre ellos, en columnas extendidas}. Dijo Ibn Hisham: El 'humaza' es quien insulta al hombre abiertamente, guiña el ojo y hace gestos. Dijo Hassan ibn Thabit: "Tu humaza 8 te humilló a una baja condición / con una rima que arde como una llama". Este verso está en una de sus casidas. Su plural es 'hamazat'. El 'lumaza' es quien critica a la gente en secreto y les causa daño. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyash: "En la sombra de dos tiempos: mi falsedad y mi lumaza 9". Este verso está en una de sus urŷuza 10. Su plural es 'lumazat'. El daño de al-'As al Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y lo que se reveló sobre él en el Corán: Dijo Ibn Ishaq: Al-'As ibn Wa'il as-Sahmi. Khabbab ibn al-Aratt, compañero del Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, era herrero en La Meca, fabricaba espadas. Había vendido a al-'As ibn Wa'il unas espadas que había hecho para él, hasta que tuvo un crédito. Fue a cobrarle, y al-'As le dijo: '¡Oh Khabbab! ¿Acaso no afirma Muhammad, vuestro compañero, en cuya religión estás, que en el Paraíso hay todo lo que sus habitantes deseen: oro, plata, vestidos o sirvientes?' Dijo Khabbab: 'Sí'. Dijo: 'Entonces, espérame hasta el Día del Juicio, oh Khabbab, para que regrese a esa morada y te pague allí tu derecho. ¡Por Allah que no sois tú y tus compañeros, oh Khabbab, más favorecidos ante Allah que yo, ni de mayor suerte en ello!' Entonces Allah Altísimo reveló sobre él: {¿Has visto a quien niega Nuestros signos y dice: 'Ciertamente se me dará riqueza e hijos'? ¿Acaso conoce lo oculto?} [Maryam: 77-78] hasta Su palabra: {Y heredaremos lo que dice, y vendrá a Nosotros solo} [Maryam: 80]. El daño de Abu Yahl al Mensajero: Abu Yahl ibn Hisham se encontró con el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, según me ha llegado, y le dijo: '¡Por Allah, oh Muhammad, o dejas de insultar a nuestros dioses, o insultaremos al dios al que adoras!' Entonces Allah Altísimo reveló sobre él: {Y no insultéis a quienes invocan en lugar de Allah, no sea que insulten a Allah con hostilidad sin conocimiento} [Al-An'am: 108]. Se me ha mencionado que el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— cesó de insultar a sus dioses y comenzó a invitarlos a Allah. El daño de an-Nadr al Mensajero: An-Nadr ibn al-Harith ibn 'Alqama ibn Kalada ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd ad-Dar ibn Qusayy. Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— se sentaba en una reunión e invitaba a Allah Altísimo, recitaba el Corán y advertía a los Quraysh de lo que había sucedido a las naciones pasadas, an-Nadr le seguía en su reunión cuando se levantaba, y les contaba sobre Rustam el Sindid 11 y sobre Isfandiyar 12 y los reyes de Persia. Luego decía: '¡Por Allah! Muhammad no cuenta mejor que yo. Sus historias no son más que fábulas de los antiguos, que él ha copiado como yo las he copiado.' Entonces Allah reveló sobre él: {Y dicen: 'Son fábulas de los antiguos que él ha copiado, y le son dictadas mañana y tarde.' Di: 'Lo ha revelado Quien conoce el secreto en los cielos y la tierra. Ciertamente, Él es Perdonador, Misericordioso.'} [Al-Furqan: 5-6]. Y reveló sobre él: {Cuando se le recitan Nuestros signos, dice: 'Fábulas de los antiguos.'} [Al-Qalam: 15]. Y reveló sobre él: {¡Ay de todo mentiroso pecador, que escucha los signos de Allah que se le recitan, luego persiste arrogante, como si no los hubiera oído! Anúnciale un castigo doloroso.} [Al-Yathiya: 7-8]. Dijo Ibn Hisham: Al-affak 13 es el mentiroso. Y en el Libro de Allah Altísimo: {Ciertamente, ellos, por su mentira, dicen: 'Allah ha engendrado', y son mentirosos.} Y dijo Ru'ba: "No hay para un hombre affak 14 que dice mentira". Este verso está en una de sus urŷuza. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— se sentó un día, según me ha llegado, con al-Walid ibn al-Mughira en la mezquita. Llegó an-Nadr ibn al-Harith y se sentó con ellos en la reunión, y en la reunión había varios hombres de los Quraysh. El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— habló, y an-Nadr ibn al-Harith le interrumpió. El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— le habló hasta que lo dejó sin argumentos. Luego recitó sobre él y sobre ellos: {Ciertamente, vosotros y lo que adoráis en lugar de Allah seréis combustible del Infierno; a él descenderéis. Si estos hubieran sido dioses, no habrían descendido a él; y todos permanecerán allí eternamente. Allí tendrán gemidos y no oirán.} [Al-Anbiya': 98-100]. Dijo Ibn Hisham: 'Hasab ŷahannam' 15 es todo aquello con lo que se aviva el fuego. Dijo Abu Dhu'ayb al-Hudhali, cuyo nombre es Juwaylid ibn Khalid: "Apaga y no avives, y no seas hasab 16 / para el fuego de los enemigos, para que no vuelen sus chispas". Este verso está en unos versos suyos. Y se narra: 'wa la taku muhdi'an' 17. Dijo el poeta: "Avivé para él mi fuego y vio su luz / y no se habría guiado sin el avivamiento del fuego". Ibn az-Ziba'ra y lo que se dijo sobre él: Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— se levantó, y llegó 'Abdullah ibn az-Ziba'ra as-Sahmi y se sentó. Al-Walid ibn al-Mughira dijo a 'Abdullah ibn az-Ziba'ra: '¡Por Allah! An-Nadr ibn al-Harith no se ha levantado ante Ibn 'Abd al-Muttalib hace un momento ni se ha sentado, y Muhammad ha afirmado que nosotros y lo que adoramos de estos nuestros dioses seremos combustible del Infierno.' Entonces 'Abdullah ibn az-Ziba'ra dijo: '¡Por Allah! Si lo hubiera encontrado, lo habría refutado. Preguntad a Muhammad: ¿Acaso todo lo que se adora en lugar de Allah estará en el Infierno junto con quien lo adora? Nosotros adoramos a los ángeles, los judíos adoran a 'Uzayr 18, y los cristianos adoran a Jesús hijo de María —la paz sea con ambos—.' Al-Walid y quienes estaban con él en la reunión se maravillaron de las palabras de 'Abdullah ibn az-Ziba'ra, y consideraron que había argumentado y refutado. Se mencionó al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— lo dicho por Ibn az-Ziba'ra, y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: 'Todo aquel que amó ser adorado en lugar de Allah estará con quien lo adora. En verdad, ellos adoran a los demonios y a quienes les ordenaron adorarlos.' Entonces Allah Altísimo reveló sobre ello: {Ciertamente, aquellos para quienes ha precedido de Nosotros la mejor [recompensa] estarán lejos de él [el Infierno]. No oirán su crepitar y estarán eternamente en lo que sus almas deseen.} [Al-Anbiya': 101-102], es decir, Jesús hijo de María, 'Uzayr, y aquellos que fueron adorados de entre los monjes y rabinos que vivieron en obediencia a Allah, y a quienes los extraviados tomaron como señores en lugar de Allah. Y reveló sobre lo que mencionaban de que adoraban a los ángeles y que eran hijas de Allah: {Y dicen: 'El Misericordioso ha tomado un hijo.' ¡Gloria a Él! Sino que son siervos honrados. No se adelantan a Él en la palabra y actúan según Su mandato.} [Al-Anbiya': 26-27] hasta Su palabra: {Y quien de ellos diga: 'Soy un dios aparte de Él', a ese le retribuiremos con el Infierno. Así retribuimos a los injustos.} [Al-Anbiya': 29]. Y reveló sobre lo que mencionaron del asunto de Jesús hijo de María, que es adorado en lugar de Allah, y el asombro de al-Walid y los presentes por su argumento y refutación: {Y cuando se puso como ejemplo al hijo de María, he aquí que tu pueblo se burló de ello} [Az-Zujruf: 57], es decir, se apartaron de tu asunto por esa palabra suya. Luego mencionó a Jesús hijo de María y dijo: {Él no es sino un siervo a quien favorecimos y lo hicimos un ejemplo para los hijos de Israel. Y si hubiéramos querido, habríamos hecho de vosotros ángeles que sucedieran en la tierra. Y ciertamente, él es un conocimiento de la Hora; no dudéis, pues, de ella y seguidme. Este es un camino recto.} [Az-Zujruf: 59-61], es decir, los signos que puse en sus manos: resucitar a los muertos y curar enfermedades. Esto basta como prueba del conocimiento de la Hora. Dice: {No dudéis de ella y seguidme. Este es un camino recto.}
Al-Ajnas y lo que fue revelado sobre él: Al-Ajnas ibn Sharīq ibn ‘Amr ibn Wahb al-Thaqafī, aliado de los Banū Zuhra, era de los nobles de su pueblo y de aquellos a quienes se escuchaba. Solía molestar al Mensajero de Allah 19 y contradecirlo; entonces Allah, Exaltado sea, reveló: {Y no obedezcas a todo jurador despreciable, difamador, que anda con calumnias} [68:10-11] hasta Su palabra: {zanīm} 20. Y no dijo {zanīm} por un defecto en su linaje, porque Allah no censura a nadie por su linaje, sino que con ello confirmó su atributo para que fuera conocido. Y az-zanīm es el que es contado [como parte] de un pueblo. Y dijo al-Jaṭīm at-Tamīmī en la época preislámica: "Zanīm, a quien los hombres reclaman como añadido, como se añaden las extremidades al borde del cuero." Al-Walīd y lo que fue revelado sobre él: Al-Walīd ibn al-Mughīra dijo: "¿Se revela a Muḥammad y yo soy dejado de lado, siendo yo el mayor de Quraysh y su señor? ¿Y se deja a Abū Mas‘ūd ‘Amr ibn ‘Umayr at-Thaqafī, señor de Thaqīf, siendo nosotros los dos grandes de las dos ciudades?" Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre él, según me ha llegado: {Y dijeron: "¿Por qué no fue revelado este Corán a un hombre importante de las dos ciudades?"} [43:31] hasta Su palabra: {de lo que acumulan} [43:32]. Ubayy ibn Khalaf y ‘Uqba ibn Abī Mu‘ayṭ, y lo que fue revelado sobre ellos: Ubayy ibn Khalaf ibn Wahb ibn Ḥudhāfa ibn Jumaḥ y ‘Uqba ibn Abī Mu‘ayṭ eran amigos íntimos, con buena relación entre ellos. ‘Uqba se había sentado con el Mensajero de Allah 19 y había escuchado de él. Esto llegó a oídos de Ubayy, quien fue a ‘Uqba y le dijo: "¿Me ha llegado que te has sentado con Muḥammad y has escuchado de él?" Dijo: "¡Que mi rostro sea ilícito para tu rostro 21 si te hablo!" -y enfatizó el juramento- "A menos que te sientes con él o escuches de él, o vayas a él y escupas en su rostro." Así lo hizo el enemigo de Allah, ‘Uqba ibn Abī Mu‘ayṭ -¡que Allah lo maldiga!- y Allah, Exaltado sea, reveló sobre ellos: {Y el día en que el injusto muerda sus manos diciendo: "¡Ojalá hubiera tomado junto al Mensajero un camino!"} [25:27] hasta Su palabra: {para el hombre, un abandonador} [25:29]. Y Ubayy ibn Khalaf fue hacia el Mensajero de Allah 19 con un hueso podrido que se desmoronaba y dijo: "¡Oh Muḥammad! ¿Afirmas que Allah resucitará esto después de que se haya descompuesto?" Luego lo desmenuzó con su mano, luego lo sopló hacia el Mensajero de Allah 19. Entonces el Mensajero de Allah 19 dijo: "Sí, yo digo eso: Allah lo resucitará a él y a ti después de que estén así, luego Allah te introducirá en el Fuego." Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre él: {Y nos pone un ejemplo y olvida su creación; dice: "¿Quién dará vida a los huesos cuando están podridos?" Di: "Les dará vida Quien los creó la primera vez, y Él es Conocedor de toda creación. Quien hizo para vosotros del árbol verde fuego, y entonces de él encendéis"} [36:78-80]. Sūra "Los incrédulos" y la causa de su revelación: Se enfrentaron al Mensajero de Allah 19 mientras circunvalaba la Ka‘ba -según me ha llegado- al-Aswad ibn al-Muṭṭalib ibn Asad ibn ‘Abd al-‘Uzzā, al-Walīd ibn al-Mughīra, Umayya ibn Khalaf y al-‘Āṣ ibn Wā’il as-Sahmī, y eran de edad avanzada en su pueblo. Dijeron: "¡Oh Muḥammad! Ven, adoremos lo que tú adoras, y adora lo que nosotros adoramos, y así compartamos nosotros y tú en el asunto. Si lo que tú adoras es mejor que lo que nosotros adoramos, habremos tomado nuestra parte de ello; y si lo que nosotros adoramos es mejor que lo que tú adoras, habrás tomado tu parte de ello." Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre ellos: {Di: "¡Oh incrédulos! No adoro lo que adoráis, ni vosotros adoráis lo que yo adoro. Ni yo adoraré lo que habéis adorado, ni vosotros adoraréis lo que yo adoro. Para vosotros vuestra religión, y para mí mi religión"} [109:1-6], es decir: si no adoráis a Allah a menos que yo adore lo que adoráis, entonces no necesito eso de vosotros. Para vosotros vuestra religión, toda ella, y para mí mi religión. Abū Ŷahl y lo que fue revelado sobre él: Cuando Allah, Poderoso y Majestuoso, mencionó el árbol de Zaqqūm 22 como advertencia para ellos, Abū Ŷahl ibn Hishām dijo: "¡Oh pueblo de Quraysh! ¿Sabéis qué es el árbol de Zaqqūm con el que Muḥammad os amenaza?" Dijeron: "No." Dijo: "¡Dátiles de Yathrib 23 con mantequilla! Por Allah, si nos apoderamos de él, lo devoraremos con avidez." Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre él: {Ciertamente, el árbol de Zaqqūm es alimento del pecador. Como metal fundido 24 hierve en los vientres, como el hervor del agua hirviente} [44:43-46], es decir: no es como él dice. Interpretación de la palabra "al-muhl": Dijo Ibn Hishām: al-muhl es todo lo que se derrite, ya sea cobre, plomo o algo similar, según me informó Abū ‘Ubayda. Y nos ha llegado de al-Ḥasan al-Baṣrī que dijo: ‘Abdullah ibn Mas‘ūd era gobernador de ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb sobre el tesoro de Kūfa, y que un día ordenó que se fundiera plata, y esta comenzó a cambiar de colores. Entonces dijo: "¿Hay alguien en la puerta?" Dijeron: "Sí." Dijo: "Hacedlos entrar." Entraron y dijo: "Lo más parecido a al-muhl que vais a ver es esto." Y dijo un poeta: "Su Señor le da de beber el hirviente muhl, lo bebe a sorbos, quema los rostros y en su vientre es fuego." Y se dice que al-muhl es el pus del cuerpo. Y dijo ‘Abdullah ibn az-Zubayr al-Asadī: "Quien de ellos viva, vivirá como esclavo, y si muere, en el Fuego se le da de beber su muhl y su pus." Este verso pertenece a un poema suyo. Nos ha llegado que Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq 25 -que Allah esté complacido con él- cuando llegó su hora, ordenó que lavaran dos vestidos usados y lo amortajaran con ellos. ‘Ā’isha dijo: "Allah te ha hecho prescindir de ellos, padre; compra un sudario." Él dijo: "Es solo un momento hasta que llegue al muhl." Dijo un poeta: "Se mezcló con agua un muhl repugnante, luego se dio de beber a los lomos después del abrevadero." Dijo Ibn Isḥāq: Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre él: {Y el árbol maldito en el Corán. Y los atemorizamos, pero no les aumenta sino una gran transgresión} [17:60]. Ibn Umm Maktūm, al-Walīd y la Sūra ‘Abasa: Al-Walīd ibn al-Mughīra se detuvo con el Mensajero de Allah 19 hablándole, y él tenía esperanza en su Islam. Mientras estaba en eso, pasó por allí Ibn Umm Maktūm, el ciego, y habló al Mensajero de Allah 19 y comenzó a pedirle que le recitara el Corán. Esto le resultó molesto al Mensajero de Allah 19 hasta que lo incomodó, porque lo distraía de lo que estaba haciendo con al-Walīd y de la esperanza que tenía en su Islam. Cuando insistió demasiado, se apartó de él con el ceño fruncido y lo dejó. Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre él: {Frunció el ceño y se volvió, porque vino el ciego} [80:1-2] hasta Su palabra: {en hojas veneradas, elevadas, purificadas} [80:13-14], es decir: "Solo te he enviado como albriciador y amonestador; no te he distinguido con nadie, así que no impidas a quien lo busca, ni te dediques a quien no lo quiere." Los que regresaron de la tierra de Abisinia: Dijo Ibn Isḥāq: Llegó a los compañeros del Mensajero de Allah 19 que habían salido hacia la tierra de Abisinia la noticia de la conversión al Islam de la gente de La Meca, y regresaron por lo que les había llegado. Cuando se acercaban a La Meca, les llegó que lo que habían oído sobre la conversión de la gente de La Meca era falso, así que ninguno entró sino bajo protección o escondiéndose. Entre los que llegaron a La Meca y se quedaron allí hasta emigrar a Medina y participaron con él en Badr, y los que fueron retenidos hasta que perdieron Badr y otras batallas, y los que murieron en La Meca, de los Banū ‘Abd Shams ibn ‘Abd Manāf ibn Quṣayy: ‘Uthmān ibn ‘Affān ibn Abī al-‘Āṣ ibn Umayya ibn ‘Abd Shams, con su esposa Ruqayya, hija del Mensajero de Allah 19; y Abū Ḥudhayfa ibn ‘Utba ibn Rabī‘a ibn ‘Abd Shams, con su esposa Sahla bint Suhayl. Y de sus aliados: ‘Abdullah ibn Jaḥsh ibn Ri’āb. De Nawfal: De los Banū Nawfal ibn ‘Abd Manāf: ‘Utba ibn Ghazwān, aliado suyo, de Qays ‘Aylān. De Asad: De los Banū Asad ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Quṣayy: az-Zubayr ibn al-‘Awwām ibn Khuwaylid ibn Asad. De ‘Abd ad-Dār: De los Banū ‘Abd ad-Dār ibn Quṣayy: Muṣ‘ab ibn ‘Umayr ibn Hāshim ibn ‘Abd Manāf, y Suwaybiṭ ibn Sa‘d ibn Ḥarīmala. De ‘Abd: De los Banū ‘Abd ibn Quṣayy: Ṭulayb ibn Wahb ibn ‘Abd.
De Zuhra: Y de los Banu Zuhra ibn Kilab: 'Abd al-Rahman ibn 'Awf ibn 'Abd 'Awf ibn 'Abd ibn al-Harith ibn Zuhra. Al-Miqdad ibn 'Amr, aliado suyo, y 'Abd Allah ibn Mas'ud, aliado suyo. De Makhzum: Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza: Abu Salama ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Amr ibn Makhzum, con su esposa: Umm Salama bint Abi Umayya ibn al-Mughira; y Shammas ibn 'Uthman ibn al-Sharid ibn Suwayd ibn Harmi ibn 'Amir ibn Makhzum. Y Salama ibn Hisham ibn al-Mughira, a quien su tío retuvo en La Meca, y no llegó sino después de Badr, Uhud y al-Jandaq; y 'Ayyash ibn Abi Rabi'a ibn al-Mughira, emigró con él a Medina, pero sus dos hermanos de madre, Abu Yahl ibn Hisham y al-Harith ibn Hisham, lo alcanzaron y lo hicieron regresar a La Meca, donde lo retuvieron hasta después de Badr, Uhud y al-Jandaq. Y de sus aliados: 'Ammar ibn Yasir, del cual se duda si salió hacia Abisinia o no; y Mu'attib ibn 'Awf ibn 'Amir, de Juzá'a. Y de los Banu Jumah ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: 'Uthman ibn Maz'un ibn Habib ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah. Su hijo al-Sa'ib ibn 'Uthman, y Qudama ibn Maz'un, y 'Abd Allah ibn Maz'un. De Sahm: Y de los Banu Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: Junays ibn Hudhafa ibn Qays ibn 'Adi; e Hisham ibn al-'As ibn Wa'il, retenido en La Meca después de la Hégira 26 del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- a Medina, hasta que llegó después de Badr, Uhud y al-Jandaq. Y de los Banu 'Adi ibn Ka'b: 'Amir ibn Rabi'a, aliado suyo, con su esposa: Layla bint Abi Hathma ibn Hudhafa ibn Ghanim. Y de los Banu 'Amir ibn Lu'ayy: 'Abd Allah ibn Majrama ibn 'Abd al-'Uzza ibn Abi Qays. Y 'Abd Allah ibn Suhayl ibn 'Amr, quien fue retenido lejos del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- cuando emigró a Medina, hasta el día de Badr, cuando se pasó de los idólatras al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- y presenció con él Badr; y Abu Sabra ibn Abi Ruhm ibn 'Abd al-'Uzza, con su esposa: Umm Kulthum bint Suhayl ibn 'Amr; y al-Sakran ibn 'Amr ibn 'Abd Shams, con su esposa: Sawda bint Zam'a ibn Qays, quien murió en La Meca antes de la Hégira del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- a Medina, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- se casó con su esposa Sawda bint Zam'a. Y de sus aliados: Sa'd ibn Jawla. De al-Harith: Y de los Banu al-Harith ibn Fihr: Abu 'Ubayda ibn al-Jarrah, que es 'Amir ibn 'Abd Allah ibn al-Jarrah; y 'Amr ibn al-Harith ibn Zuhayr ibn Abi Shaddad; y Suhayl ibn Bayda', que es Suhayl ibn Wahb ibn Rabi'a ibn Hilal; y 'Amr ibn Abi Sarh ibn Rabi'a ibn Hilal. El total de los que llegaron a él en La Meca de entre sus compañeros desde la tierra de Abisinia fue de treinta y tres hombres. De los que entraron en La Meca bajo protección de entre los emigrantes de Abisinia: Entre los que entraron bajo protección, de los que se nos han mencionado: 'Uthman ibn Maz'un ibn Habib al-Jumahi, entró bajo la protección de al-Walid ibn al-Mughira; y Abu Salama ibn 'Abd al-Asad ibn Hilal ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, entró bajo la protección de Abu Talib ibn 'Abd al-Muttalib, que era su tío materno. La madre de Abu Salama: Barra bint 'Abd al-Muttalib. 'Uthman ibn Maz'un devuelve la protección de al-Walid: Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a 'Uthman ibn Maz'un, Salih ibn Ibrahim ibn 'Abd al-Rahman ibn 'Awf me narró de quien se lo narró a él de 'Uthman, dijo: Cuando 'Uthman ibn Maz'un vio la aflicción que sufrían los compañeros del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, mientras él iba y venía seguro bajo la protección de al-Walid ibn al-Mughira, dijo: "Por Dios, que yo vaya y venga seguro bajo la protección de un hombre de los idólatras, mientras mis compañeros y los de mi religión sufren por Dios aflicción y daño que no me alcanzan, es una gran pérdida para mí". Entonces fue a al-Walid ibn al-Mughira y le dijo: "¡Oh Abu 'Abd Shams, se ha roto tu pacto! Te devuelvo tu protección". Le dijo: "¡Oh hijo de mi hermano! ¿Acaso alguien de mi gente te ha molestado?" Dijo: "No, pero estoy satisfecho con la protección de Dios y no quiero buscar protección en otro". Dijo: "Entonces ve a la mezquita y devuélveme mi protección públicamente, así como te la concedí públicamente". Dijo: Fueron hasta llegar a la mezquita, y al-Walid dijo: "Este es 'Uthman, ha venido a devolverme mi protección". Dijo: "Es verdad, lo encontré leal y generoso en la protección, pero he preferido no buscar protección en otro que Dios, y le he devuelto su protección". Luego 'Uthman se retiró, mientras Labid ibn Rabi'a ibn Malik ibn Ya'far ibn Kilab estaba en una reunión de los Quraysh recitándoles poesía. 'Uthman se sentó con ellos, y Labid dijo: "¿Acaso todo lo que no es Dios es vano?" Dijo 'Uthman: "Has dicho la verdad". Dijo Labid: "Y todo placer, sin duda, es perecedero" Dijo 'Uthman: "Has mentido, el placer del Paraíso no perece". Dijo Labid ibn Rabi'a: "¡Oh comunidad de Quraysh! Por Dios, nunca se molestaba a vuestro compañero de tertulia. ¿Cuándo ha ocurrido esto entre vosotros?" Entonces un hombre del grupo dijo: "Este es un necio entre otros necios con él, que han abandonado nuestra religión, no te sientas ofendido por sus palabras". 'Uthman le replicó hasta que se enardeció el asunto entre ellos, y aquel hombre se levantó contra él y le abofeteó el ojo, amoratándolo. Al-Walid ibn al-Mughira, que estaba cerca, vio lo que le había sucedido a 'Uthman y dijo: "¡Por Dios, oh hijo de mi hermano! Tu ojo estaba libre de lo que le ha ocurrido. Ciertamente estabas en una protección poderosa". Dijo 'Uthman: "No, por Dios, mi ojo sano necesita algo como lo que ha sufrido su compañera por Dios, y estoy bajo la protección de Quien es más poderoso y más capaz que tú, oh Abu 'Abd Shams". Al-Walid le dijo: "Ven, oh hijo de mi hermano, si quieres, vuelve a mi protección". Dijo: "No". Abu Salama bajo la protección de Abu Talib: Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a Abu Salama ibn 'Abd al-Asad, mi padre Ishaq ibn Yasar me narró de Salama ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Abi Salama que le narró: Que cuando Abu Salama buscó protección en Abu Talib, fueron a él hombres de los Banu Makhzum y le dijeron: "¡Oh Abu Talib! Has protegido de nosotros al hijo de tu hermano Muhammad, ¿qué tienes que ver con nuestro compañero para impedírnoslo?" Dijo: "Él ha buscado protección en mí, y es hijo de mi hermana. Si yo no protejo al hijo de mi hermana, no protegeré al hijo de mi hermano". Entonces se levantó Abu Lahab y dijo: "¡Oh comunidad de Quraysh! Por Dios, habéis molestado mucho a este anciano. No cesáis de arremeter contra él por su protección de entre su gente. Por Dios, si no desistís, estaremos con él en todo lo que haga hasta que consiga lo que quiere". Dijeron: "Más bien nos retiraremos de lo que te desagrada, oh Abu 'Utba". Y él era para ellos un aliado y un auxiliar contra el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, así que lo dejaron en eso. Abu Talib concibió esperanzas cuando lo oyó decir lo que dijo, y esperó que estuviera con él en el asunto del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Entonces Abu Talib dijo, incitando a Abu Lahab a apoyarlo a él y al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-: "Ciertamente un hombre cuyo tío es Abu 'Utayba... está en un prado donde no se le exige injusticia. Le digo, y ¿dónde está mi consejo para él? ¡Oh Abu Mu'tib, afirma tu firmeza, mantente en pie! Y no aceptes nunca, mientras vivas, una situación por la que seas insultado cuando bajes a las asambleas. Y deja el camino de la debilidad a otro de ellos, pues no has sido creado para la debilidad necesariamente. Y combate, pues la guerra es justa, y no ves al hombre de guerra someterse a la humillación hasta que hace las paces. ¿Y cómo, si no te han cometido una gran ofensa ni te han abandonado, ni en la ganancia ni en la pérdida? ¡Que Dios recompense de nuestra parte a 'Abd Shams, a Nawfal, a Taym y a Makhzum con desobediencia y pecado, por haber separado, después del afecto y la unión, a nuestra comunidad para obtener lo prohibido! ¡Habéis mentido, por la Casa de Dios! Se nos arrebatará a Muhammad, y aún no habéis visto un día en el desfiladero 27 a un defensor." Dijo Ibn Hisham: "Nubzá" significa "se nos arrebatará". Dijo Ibn Hisham: Y queda de ella un verso que hemos omitido. Entrada de Abu Bakr bajo la protección de Ibn al-Dughunna y luego su devolución.
Dijo Ibn Ishaq: Abu Bakr al-Siddiq, que Allah esté complacido con él, como me narró Muhammad ibn Muslim al-Zuhri, de ‘Urwa, de ‘Aisha, que Allah esté complacido con ambos, cuando la situación se le hizo difícil en La Meca y sufrió daño allí, y vio la confabulación de Quraysh contra el Mensajero de Allah 28 y sus compañeros, pidió permiso al Mensajero de Allah para emigrar y se lo concedió. Entonces Abu Bakr salió emigrando, y cuando había caminado uno o dos días desde La Meca, se encontró con Ibn al-Dughunna, hermano de los Banu ‘Abd Manat ibn Kinana, quien en ese entonces era el señor de los Ahabish 29. Dijo Ibn Ishaq: Los Ahabish son: Banu al-Harith ibn ‘Abd Manat ibn Kinana, al-Hun ibn Khuzayma ibn Mudrika, y Banu al-Mustaliq de Khuza‘a. Dijo Ibn Hisham: Se aliaron todos, y fueron llamados Ahabish por la alianza. Se dice: Ibn al-Dughayna. Dijo Ibn Ishaq: Me narró al-Zuhri, de ‘Urwa, de ‘Aisha, que Allah esté complacido con ella, quien dijo: Ibn al-Dughunna le dijo: ¿Adónde, oh Abu Bakr? Respondió: Mi pueblo me ha expulsado, me han dañado y me han hecho difícil la vida. Dijo: ¿Y por qué? ¡Por Allah, tú eres un adorno para la tribu, ayudas en las desgracias, haces el bien y socorres al necesitado! 30 Vuelve, que estás bajo mi protección. Así que regresó con él, hasta que cuando entró en La Meca, Ibn al-Dughunna se puso en pie y dijo: ¡Oh congregación de Quraysh! He dado protección a Ibn Abi Quhafa, así que nadie se le acerque sino para bien. Dijo: Entonces se contuvieron. Dijo: Abu Bakr tenía una mezquita junto a la puerta de su casa en Banu Jumah, y solía rezar allí. Era un hombre de corazón tierno; cuando recitaba el Corán, lloraba. Dijo: Los niños, los esclavos y las mujeres se detenían ante él, maravillados por lo que veían de su estado. Dijo: Entonces algunos hombres de Quraysh fueron a Ibn al-Dughunna y le dijeron: ¡Oh Ibn al-Dughunna! Tú proteges a este hombre para que nos dañe. Es un hombre que, cuando reza y recita lo que ha traído Muhammad, se enternece y llora; y tiene una apariencia y un modo. Tememos por nuestros niños, mujeres y débiles, que los seduzca. Ve a él y ordénale que entre en su casa y haga allí lo que quiera. Dijo: Entonces Ibn al-Dughunna fue a él y le dijo: Oh Abu Bakr, no te he dado protección para que dañes a tu pueblo. Ellos han detestado tu lugar en el que estás y se han molestado por ello. Entra en tu casa y haz en ella lo que quieras. Dijo: ¿Acaso debo devolverte tu protección y contentarme con la protección de Allah? Dijo: Entonces devuélveme mi protección. Dijo: Te la he devuelto. Dijo: Entonces Ibn al-Dughunna se puso en pie y dijo: ¡Oh congregación de Quraysh! Ibn Abi Quhafa me ha devuelto mi protección, así que ocupaos de vuestro compañero. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró ‘Abd al-Rahman ibn al-Qasim, de su padre al-Qasim ibn Muhammad, quien dijo: Un necio de los necios de Quraysh se encontró con él mientras se dirigía a la Kaaba y le echó tierra sobre la cabeza. Dijo: Pasó junto a Abu Bakr al-Walid ibn al-Mughira, o al-‘As ibn Wa’il. Dijo: Abu Bakr dijo: ¿No ves lo que hace este necio? Dijo: Tú mismo te lo has buscado. Dijo: Y él decía: ¡Oh Señor, qué Clemente eres! ¡Oh Señor, qué Clemente eres! ¡Oh Señor, qué Clemente eres! Relato de la ruptura del documento: Dijo Ibn Ishaq: Los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib estaban en su lugar donde Quraysh se había confabulado contra ellos en el documento que escribieron. Luego, para romper ese documento en el que Quraysh se había escrito contra los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib, se levantaron algunos hombres de Quraysh, y nadie tuvo mejor actuación que Hisham ibn ‘Amr ibn Rabi‘a ibn al-Harith ibn Habib ibn Nasr ibn Judhayma ibn Malik ibn Hisl ibn ‘Amir ibn Lu’ayy. Y esto porque era hijo de la hermana de Nadla ibn Hashim ibn ‘Abd Manaf por parte de madre, y Hisham mantenía lazos con los Banu Hashim, y tenía nobleza en su pueblo. Según me ha llegado, solía llevar un camello cargado de comida por la noche a los Banu Hashim y Banu al-Muttalib que estaban en el desfiladero 31, y cuando llegaba con él a la entrada del desfiladero, quitaba el cabestro de su cabeza, luego lo golpeaba en el costado, y el camello entraba al desfiladero hacia ellos. Luego traía otro cargado de vestidos o de trigo, y hacía lo mismo. Dijo Ibn Ishaq: Luego fue a Zuhayr ibn Abi Umayya ibn al-Mughira ibn ‘Abd Allah ibn ‘Umar ibn Makhzum. Su madre era ‘Atika bint ‘Abd al-Muttalib. Le dijo: ¡Oh Zuhayr! ¿Acaso te contentas con comer la comida, vestir las ropas y casarte con mujeres, mientras tus tíos maternos están como sabes, sin que se les venda ni se les compre, ni se casen ni se casen con ellos? ¡Por Allah que si fueran tíos maternos de Abu al-Hakam ibn Hisham, y luego te invitara a algo similar a lo que te invita de ellos, nunca te respondería! Dijo: ¡Ay de ti, oh Hisham! ¿Qué puedo hacer? Solo soy un hombre. Por Allah, si hubiera otro hombre conmigo, me levantaría para romperlo hasta rasgarlo. Dijo: Ya has encontrado un hombre. Dijo: ¿Quién es? Dijo: Yo. Zuhayr le dijo: Búscanos un tercero. Fue a al-Mut‘im ibn ‘Adiyy y le dijo: ¡Oh Mut‘im! ¿Acaso te contentas con que perezcan dos clanes de los Banu ‘Abd Manaf mientras tú eres testigo de ello y estás de acuerdo con Quraysh en ello? ¡Por Allah que si les permitís esto, los encontraréis rápidos para hacerlo con vosotros! Dijo: ¡Ay de ti! ¿Qué puedo hacer? Solo soy un hombre. Dijo: Ya has encontrado un segundo. Dijo: ¿Quién es? Dijo: Yo. Dijo: Búscanos un tercero. Dijo: Ya lo he hecho. Dijo: ¿Quién es? Dijo: Zuhayr ibn Abi Umayya. Dijo: Búscanos un cuarto. Fue a al-Bukhturi ibn Hisham y le dijo algo similar a lo que dijo a al-Mut‘im ibn ‘Adiyy. Dijo: ¿Hay alguien que ayude en esto? Dijo: Sí. Dijo: ¿Quién es? Dijo: Zuhayr ibn Abi Umayya, al-Mut‘im ibn ‘Adiyy, y yo contigo. Dijo: Búscanos un quinto. Fue a Zam‘a ibn al-Aswad ibn al-Muttalib ibn Asad, le habló y le mencionó su parentesco y su derecho. Le dijo: ¿Hay alguien más en este asunto al que me invitáis? Dijo: Sí, y le nombró a los hombres. Acordaron reunirse en Jatm al-Hajun 32 por la noche, en la parte alta de La Meca, y se reunieron allí. Acordaron su asunto y se comprometieron a levantarse contra el documento hasta rasgarlo. Zuhayr dijo: Yo comenzaré, seré el primero en hablar. Cuando amaneció, fueron a sus lugares de reunión. Zuhayr ibn Abi Umayya fue con una vestimenta, dio siete vueltas alrededor de la Casa, luego se dirigió a la gente y dijo: ¡Oh habitantes de La Meca! ¿Acaso comemos la comida, vestimos las ropas, mientras los Banu Hashim perecen, sin que se les venda ni se les compre? ¡Por Allah que no me sentaré hasta que este documento injusto y cortante sea rasgado! Abu Yahl, que estaba en un rincón de la mezquita, dijo: Has mentido, ¡por Allah que no será rasgado! Zam‘a ibn al-Aswad dijo: Tú, por Allah, eres más mentiroso. No estuvimos satisfechos con su escritura cuando fue escrita. Abu al-Bukhtari dijo: Zam‘a ha dicho la verdad. No estamos satisfechos con lo que fue escrito en ella, ni lo aceptamos. Al-Mut‘im ibn ‘Adiyy dijo: Habéis dicho la verdad, y ha mentido quien dijo otra cosa. Nos desentendemos ante Allah de ella y de lo que fue escrito en ella. Hisham ibn ‘Amr dijo algo similar. Entonces Abu Yahl dijo: Esto es un asunto decidido de noche, en el que se ha consultado fuera de este lugar. Y Abu Talib estaba sentado en un rincón de la mezquita. Al-Mut‘im se levantó hacia el documento para rasgarlo, y encontró que la polilla lo había devorado, excepto "En Tu nombre, oh Allah". El escriba del documento fue Mansur 33 ibn ‘Ikrima. Su mano quedó paralizada, según dicen.
Dijo Ibn Hisham: Y mencionó alguien de la gente del saber que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- dijo a Abu Talib: «¡Oh, tío! Mi Señor Dios ha dado poder a la carcoma sobre el documento de Quraysh, y no ha dejado en él nombre que sea para Dios sin haberlo confirmado, y ha eliminado de él la injusticia, el corte de lazos y la calumnia». Entonces dijo: «¿Tu Señor te ha informado de esto?». Respondió: «Sí». Dijo: «Por Dios, que nadie entre a ti». Luego salió hacia Quraysh y dijo: «¡Oh, comunidad de Quraysh! Mi sobrino me ha informado de tal y tal cosa. Traed vuestro documento. Si es como ha dicho mi sobrino, desistid de cortar nuestros lazos y renunciad a lo que contiene; y si es mentiroso, os entregaré a mi sobrino». Dijo la gente: «Estamos de acuerdo». Y se comprometieron a ello. Luego miraron y he aquí que era como había dicho el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-. Y eso les aumentó en maldad. Entonces fue cuando el grupo de Quraysh hizo en la anulación del documento lo que hicieron 34. Dijo Ibn Ishaq: Cuando el documento fue desgarrado y lo que contenía quedó anulado, dijo Abu Talib, acerca de lo que sucedió con aquellos hombres que se levantaron para anularlo, alabándolos: «¿Acaso ha llegado a nuestros dos mares la obra de nuestro Señor, a pesar de su lejanía? Y Dios con la gente es lento 35. Para informarles de que el documento fue desgarrado y que todo lo que Dios no aprueba es corruptor. Lo alternan falsedad y magia reunida, y no se encuentra magia al final del tiempo que ascienda 36. Se convocó para ello a quien no está en él con fuerza, y su pájaro en su cabeza se agita 37. Y era como un parche con una costura para cortar de ella un brazo y un collar 38. Y partirían los habitantes de las dos Mecas huyendo, con los sobresaltos temblando por miedo al mal. Y se dejarían las tierras duras, volcando su asunto, ¿cuál de ellos entonces socorre y auxilia? 39. Y ascendería entre los dos montes una legión que tiene arco, flecha y lanza 40. Quien busque su gloria entre los habitantes de Meca, nuestra gloria en el vientre de Meca es más antigua. Crecimos en ella cuando la gente era escasa, y no cesamos de aumentar en bien y ser alabados. Y alimentamos hasta que la gente deja su excedente, cuando las manos de los que dan se ponen a temblar 41. ¡Que Dios recompense a un grupo en Al-Hajun que se sucedieron con determinación que guía a la firmeza y dirige! Sentados junto a la entrada de Al-Hajun, como si fueran jefes, pero son más nobles y generosos 42. Ayudaron en ello a todo halcón que, cuando camina sobre el borde de la cota de malla, es como un león 43. Audaz ante las grandes calamidades, como un meteoro en las manos de un buscador de fuego que arde 44. De los más nobles de Lu'ayy ibn Ghalib, cuando se le pide humillación, su rostro se sonroja. Largo de tahalí, que saca la mitad de su pierna, en su rostro se riega la nube y es afortunado. Grande de ceniza, señor e hijo de señor, incita a la hospitalidad y se apresura. Y construye para los hijos de la tribu algo bueno, cuando nosotros viajamos por las tierras, y allana. Insistieron en esta paz todos los eximios, de gran estandarte, cuyo asunto allí es alabado 45. Cumplieron lo que cumplieron en su noche, luego amanecieron con calma mientras el resto de la gente dormía. Ellos devolvieron a Sahl ibn Bayda' satisfecho, y se alegraron con ello Abu Bakr y Muhammad. Cuando los pueblos se asocian en la mayor parte de nuestro asunto, y nosotros antes solíamos ser amigos. Y antes no tolerábamos injusticia, y conseguíamos lo que queríamos sin ser severos. ¡Oh, Quṣayy! ¿Tenéis en vuestras almas? ¿Y tenéis en lo que vendrá mañana? Pues yo y vosotros somos como dijo un poeta: «Tienes la explicación, si hablaras, león» 46. Y dijo Hassan ibn Thabit, llorando a Al-Mut'im ibn 'Adi cuando murió, y mencionando su intervención en la anulación del documento: «¡Oh, ojo! Llora al señor de la gente y derrama lágrimas, y si las agotas, derrama sangre. Y llora al grande de los dos lugares sagrados, ambos, conocido entre la gente por lo que habló. Si hubiera una gloria que hiciera inmortal a uno de la gente para siempre, su gloria hoy habría hecho inmortal a Mut'im. Diste refugio al Mensajero de Dios de ellos, y se convirtieron en tus siervos, mientras que yo no tengo un lugar sagrado ni estoy en estado de ihram 47. Si se preguntara por él a Ma'add en su totalidad, y a Qahtan, o al resto de la tribu de Jurhum, Dirían: «Él es quien cumple la protección de su vecino y su pacto, un día, cuando se falta a la palabra» 48. No sale el sol brillante sobre ellos sobre alguien como él, entre ellos más noble y grande. Y más digno cuando se digna, y más suave de carácter, y más indulgente con el vecino cuando la noche oscurece». Dijo Ibn Hisham: Su palabra «ambos» es de otro que no es Ibn Ishaq. Dijo Ibn Hisham: En cuanto a su palabra: «Diste refugio al Mensajero de Dios de ellos», es que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-, cuando regresó de la gente de Taif y no le respondieron a lo que los llamó -de creerle y apoyarle-, se dirigió a Hira', luego envió a Al-Ajnas ibn Shariq para que le diera refugio, y dijo: «Yo soy aliado, y el aliado no da refugio». Luego envió a Suhayl ibn 'Amr, y dijo: «Los Banu 'Amir no dan refugio contra los Banu Ka'b». Luego envió a Al-Mut'im ibn 'Adi, y este accedió a ello. Luego se armó Al-Mut'im y su familia, y salieron hasta llegar a la mezquita; luego envió al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-: «Entra». Entonces entró el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-, dio la vuelta a la Casa y oró junto a ella, luego regresó a su casa. Eso es a lo que se refiere Hassan ibn Thabit. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo también Hassan ibn Thabit, alabando a Hisham ibn 'Amr por su intervención en el documento: «¿Cumplirán los Banu Umayya un pacto como cumplió la protección de Hisham? De un grupo que no traiciona a su vecino, de Al-Harith ibn Hubayyib ibn Suham. Y cuando los Banu Hisl protegen un pacto, cumplen y devuelven a su vecino con seguridad». Y Hisham era uno de Suham. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Sujam. El Islam de At-Tufayl ibn 'Amr Ad-Dawsi: Quraysh le advierte que no escuche al Mensajero: Dijo Ibn Ishaq: Y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- estaba, según veía de su pueblo, ofreciéndoles el consejo y llamándolos a la salvación de lo que estaban. Y Quraysh, cuando Dios lo protegió de ellos, comenzaron a advertir a la gente y a quienes llegaban a ellos de entre los árabes. Y At-Tufayl ibn 'Amr Ad-Dawsi relataba que llegó a Meca mientras el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- estaba allí. Entonces se acercaron a él unos hombres de Quraysh -y At-Tufayl era un hombre noble, poeta e inteligente- y le dijeron: «¡Oh, Tufayl! Has llegado a nuestra tierra, y este hombre que está entre nosotros nos ha causado un gran problema 49, ha dividido nuestra comunidad y ha dispersado nuestro asunto. Su palabra es como la magia, separa al hombre de su padre, al hombre de su hermano y al hombre de su esposa. Tememos para ti y para tu pueblo lo que nos ha sucedido. No le hables ni escuches nada de él». Escucha al Mensajero -la paz y las bendiciones sean con él-: Dijo: «Por Dios, no dejaron de insistirme hasta que decidí no escuchar nada de él ni hablarle, hasta que me puse en los oídos, cuando fui a la mezquita, algodón 50, por miedo a que me llegara algo de su palabra, no queriendo oírlo. Dijo: Fui a la mezquita, y he aquí que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- estaba de pie orando junto a la Kaaba. Dijo: Me puse cerca de él, y Dios no quiso sino que me hiciera oír algo de su palabra. Dijo: Oí una palabra hermosa. Dijo: Dije para mí: '¡Ay de mí! Por Dios, soy un hombre inteligente, poeta, no se me oculta lo bueno de lo malo. ¿Qué me impide escuchar lo que dice este hombre? Si lo que trae es bueno, lo acepto; si es malo, lo dejo'. Dijo: Esperé hasta que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- se retiró a su casa, y lo seguí hasta que entró en su casa; entré con él y dije: '¡Oh, Muhammad! Tu pueblo me ha dicho tal y tal -lo que dijeron-; por Dios, no cesaron de atemorizarme con tu asunto hasta que tapé mis oídos con algodón para no oír tu palabra. Luego Dios no quiso sino que me hiciera oír tu palabra, y la oí como una palabra hermosa. Preséntame tu asunto'. Dijo: Entonces el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- me presentó el Islam y me recitó el Corán. Por Dios, no he oído palabra más hermosa ni asunto más justo que este. Dijo: Entonces acepté el Islam y testifiqué la verdad, y dije: '¡Oh, Profeta de Dios! Soy un hombre obedecido en mi pueblo, y voy a regresar a ellos y llamarlos al Islam. Ruega a Dios que me dé una señal que me ayude con ellos en lo que los llamo'. Entonces dijo: '¡Oh, Dios! Haz para él una señal'».
Un versículo para que Tufail hiciera creer a su gente: Dijo: Salí hacia mi gente, hasta que cuando estuve en una colina 51 que me permitía ver el campamento 52, cayó una luz entre mis ojos como una lámpara. Entonces dije: «¡Oh, Dios, en otro lugar que no sea mi rostro! Temo que piensen que es una desfiguración que ha ocurrido en mi rostro por abandonar su religión». Dijo: Entonces se trasladó y cayó en la punta de mi látigo. Dijo: Y la gente del campamento veía aquella luz en mi látigo como una lámpara colgante, mientras yo descendía hacia ellos desde la colina. Dijo: Hasta que llegué a ellos y amanecí entre ellos. El Islam del padre y la esposa de Tufail: Dijo: Cuando descendí, vino a mí mi padre, que era un anciano muy mayor. Dijo: Entonces le dije: «¡Apártate de mí, padre mío! Porque no soy de ti ni tú eres de mí». Dijo: «¿Y por qué, hijo mío?». Dijo: Le dije: «Me he convertido al Islam y he seguido la religión de Muhammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—». Dijo: «¡Hijo mío! Mi religión es tu religión». Dijo: Entonces le dije: «Ve y lávate, purifica tus vestidos, luego ven para que te enseñe lo que me han enseñado». Dijo: Fue, se lavó y purificó sus vestidos. Dijo: Luego vino y le presenté el Islam, y se convirtió. Dijo: Luego vino a mí mi esposa, y le dije: «¡Apártate de mí! Porque no soy de ti ni tú eres de mí». Ella dijo: «¿Por qué? ¡Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti!». Dijo: Le dije: «El Islam ha separado entre tú y yo, y he seguido la religión de Muhammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—». Ella dijo: «Mi religión es tu religión». Dijo: Le dije: «Ve al santuario de Dhu l-Shará 53 —dice Ibn Hisham: y se dice: al recinto sagrado de Dhu l-Shará— y purifícate de él». Dijo: Y Dhu l-Shará era un ídolo de la tribu de Daws, y el recinto sagrado era un lugar que ellos habían consagrado para él, y allí había un chorro de agua 54 que descendía de una montaña. Dijo: Ella dijo: «¡Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti! ¿Temes algo para los niños de parte de Dhu l-Shará?». Dijo: Le dije: «No, yo soy garante de eso». Ella fue, se lavó, luego vino y le presenté el Islam, y se convirtió. Luego llamé a la tribu de Daws al Islam, pero se demoraron conmigo. Luego fui al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— en La Meca y le dije: «¡Oh, Profeta de Dios! La fornicación me ha vencido sobre Daws, ¡invoca a Dios contra ellos!». Él dijo: «¡Oh, Dios, guía a Daws! Vuelve a tu gente, llámalos y sé amable con ellos». Dijo: No cesé en la tierra de Daws llamándolos al Islam hasta que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— emigró a Medina, y pasaron Badr, Uhud y el Foso. Luego fui al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— con quienes se habían convertido al Islam conmigo de mi gente, mientras el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— estaba en Jaibar, hasta que me establecí en Medina con setenta u ochenta casas de Daws. Luego nos unimos al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— en Jaibar, y nos asignó una parte junto con los musulmanes. Luego no cesé de estar con el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— hasta que Dios le concedió la conquista de La Meca. Dijo: Dije: «¡Oh, Mensajero de Dios, envíame a Dhu l-Kaffain 55, el ídolo de Amr ibn Humama, para que lo queme». La quema del ídolo Dhu l-Kaffain: Dijo Ibn Ishaq: Salió hacia él, y Tufail prendió fuego contra él y decía: «¡Oh, Dhu l-Kaffain! No soy de tus adoradores, Nuestro nacimiento es más antiguo que tu nacimiento 56, He llenado de fuego tu corazón». Dijo: Luego regresó al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— y estuvo con él en Medina hasta que Dios tomó a Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Cuando los árabes apostataron, salió con los musulmanes y marchó con ellos hasta que terminaron con Tulaiha y toda la tierra de Nayd. Luego marchó con los musulmanes hacia Yamama, y con él estaba su hijo Amr ibn Tufail. Vio un sueño mientras se dirigía a Yamama, y dijo a sus compañeros: «He visto un sueño, interpretádmelo. Vi que mi cabeza era rapada, que salía un pájaro de mi boca, que me encontraba una mujer y me introducía en su vulva, y veía a mi hijo buscándome afanosamente, luego lo vi apartado de mí». Dijeron: «¡Bien!». Dijo: «En cuanto a mí, por Dios, ya lo he interpretado». Dijeron: «¿Qué?». Dijo: «En cuanto al rapado de mi cabeza, es su pérdida; en cuanto al pájaro que salió de mi boca, es mi alma; en cuanto a la mujer que me introdujo en su vulva, es la tierra que se cavará para mí y seré ocultado en ella; en cuanto a la búsqueda de mi hijo de mí y luego su separación de mí, veo que se esforzará por alcanzar lo que me ha alcanzado a mí». Y murió —que Dios tenga misericordia de él— como mártir en Yamama, y su hijo resultó gravemente herido, luego se recuperó 57, y luego murió en el año de Yarmuk en la época de Úmar —que Dios esté complacido con él— como mártir. Historia de Al-A'sha de Banu Qais ibn Tha'laba: Su llegada al Mensajero y su alabanza: Dijo Ibn Hisham: Me contó Jallad ibn Qurra ibn Jalid al-Sudusi y otros de los sabios de Bakr ibn Wail, de la gente de conocimiento: Que Al-A'sha de Banu Qais ibn Tha'laba ibn Ukaba ibn Sa'b ibn Ali ibn Bakr ibn Wail salió hacia el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— queriendo el Islam, y dijo alabando al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—: «¿No se cerraron tus ojos la noche que tuviste oftalmía 58? Y pasaste la noche como pasa el herido 59, desvelado. Y eso no es por amor a las mujeres, sino que olvidaste antes de hoy la amistad de un amenazador 60. Pero veo que el tiempo, que es traicionero, cuando mis manos arreglan algo, vuelve y lo estropea. Ancianos y jóvenes he perdido, y riqueza; ¡Por Dios, este tiempo, cómo se repite! Y no he dejado de buscar riqueza desde que soy joven, niño, adulto, cuando encanecí y fui imberbe. Y empleo las veloces camellas 61 que recorren la distancia entre al-Nujair y Sarjada 62. ¡Oh, tú que preguntas adónde se dirigieron! Tienen una cita con la gente de Yatrib 63. Si preguntas por mí, ¡cuántos preguntadores solicitos ha habido sobre Al-A'sha cuando subió! Se apresuraron con sus patas en la huida, y movieron sus manos con un paso rápido 64, suave, no rígido. Y en ellas, cuando viajan al mediodía, hay una velocidad 65, cuando crees que el lagarto del mediodía está cazando 66. Juré que no me apiadaría de ella por cansancio ni por fatiga hasta que encuentre a Muhammad 67. Cuando la hagas arrodillar ante la puerta de Ibn Hashim, descansarás y encontrarás de sus favores generosidad. Un Profeta que ve lo que no veis, y su mención ha llenado, por mi vida, las llanuras y las montañas. Tiene limosnas que no faltan y dádivas, y la dádiva de hoy no impide la de mañana. ¿Acaso no has oído la recomendación de Muhammad, Profeta de Dios, cuando recomendó y atestiguó? Si no partes con provisiones de piedad, y encuentras tras la muerte a quien se proveyó, te arrepentirás de no haber sido como él, y prepararte para la muerte que se ha preparado 68. ¡Guárdate de los muertos 69! No te acerques a ellos, ni tomes una flecha afilada para sangrar 70. Ni el ara erigida 71 la adores, ni adores los ídolos, y a Dios adora. No te acerques a una mujer libre cuyo secreto sea para ti ilícito; cásate o celibato 72. Y al pariente cercano no cortes por conveniencia, ni al prisionero encadenado. Y glorifica en los atardeceres y en la mañana, y no alabes al demonio, y a Dios alaba. Y no te burles de un miserable con necesidad, y no creas que la riqueza hace inmortal al hombre 73». El final de Al-A'sha: Cuando estaba en La Meca o cerca de ella, le salió al encuentro uno de los idólatras de Quraish, le preguntó por su asunto y le informó que había venido queriendo al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él— para convertirse al Islam. Le dijo: «¡Oh, Abu Basir! Él prohíbe la fornicación». Al-A'sha dijo: «Por Dios, eso es algo que no me interesa». Le dijo: «¡Oh, Abu Basir! Él prohíbe el vino». Al-A'sha dijo: «En cuanto a esto, por Dios, tengo en el alma algunos anhelos 74, pero me voy a regresar y a disfrutarlo este año, luego iré a él y me convertiré». Así que regresó y murió ese mismo año, y no volvió al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Abu Yahl humillado ante el Mensajero: Dijo Ibn Ishaq: Y el enemigo de Dios, Abu Yahl ibn Hisham, a pesar de su enemistad hacia el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—, su odio y su dureza contra él, Dios lo humillaba ante él cuando lo veía. Abu Yahl y el de al-Irash:
Dijo Ibn Ishaq: Me narró ‘Abd al-Malik ibn ‘Abd Allah ibn Abi Sufyan al-Thaqafi, quien era un hombre de buena memoria, que dijo: Llegó un hombre de Irash —dice Ibn Hisham: y se dice Irasha— con sus camellos a La Meca, y Abu Yahl se los compró, pero le retrasó el pago de su precio. Entonces el hombre de Irash se dirigió hasta detenerse ante una asamblea de los Quraysh, mientras el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— estaba sentado en un rincón de la mezquita, y dijo: «¡Oh, comunidad de los Quraysh! ¿Quién es un hombre que me haga justicia contra Abu al-Hakam ibn Hisham? Pues soy un hombre extranjero, hijo del camino, y me ha vencido en mi derecho». Dijo: Entonces la gente de aquella asamblea le dijo —refiriéndose al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él, mientras se burlaban de él por lo que sabían de la enemistad entre él y Abu Yahl—: «¿Ves a ese hombre sentado? Ve a él, pues él te hará justicia contra él». Entonces el hombre de Irash se dirigió hasta detenerse ante el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— y dijo: «¡Oh, siervo de Allah! Ciertamente, Abu al-Hakam ibn Hisham me ha vencido en un derecho que tengo contra él, y soy un hombre extranjero, hijo del camino. He preguntado a esta gente por un hombre que me haga justicia contra él, que tome mi derecho de él, y me han señalado a ti. Toma, pues, mi derecho de él, que Allah tenga misericordia de ti». Dijo: «Ve hacia él». Y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— se levantó con él. Cuando lo vieron levantarse con él, dijeron a un hombre de entre los que estaban con ellos: «Síguelo y mira qué hace». Dijo: Y salió el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— hasta que llegó a su casa y llamó a su puerta. Entonces dijo: «¿Quién es este?». Dijo: «Muhammad. Sal hacia mí». Entonces salió hacia él, sin que en su rostro hubiera rastro de vida, su color se había alterado, y dijo: «Da a este hombre su derecho». Dijo: «Sí. No te muevas hasta que le dé lo que le corresponde». Dijo: Entonces entró y salió hacia él con su derecho y se lo dio. Luego el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— se fue y dijo al hombre de Irash: «Ve a tus asuntos». Entonces el hombre de Irash se dirigió hasta detenerse ante aquella asamblea y dijo: «¡Que Allah le recompense con bien! Por Allah, que ha tomado mi derecho». Dijo: Y llegó el hombre que habían enviado con él, y le dijeron: «¡Ay de ti! ¿Qué has visto?». Dijo: «¡Algo asombroso entre lo asombroso! Por Allah, no fue sino que llamó a su puerta, y salió hacia él sin que su espíritu estuviera con él, y le dijo: "Da a este su derecho". Y dijo: "Sí, no te muevas hasta que saque su derecho para él". Entró y salió hacia él con su derecho y se lo dio». Dijo: Luego no tardó en llegar Abu Yahl, y le dijeron: «¡Ay de ti! ¿Qué te pasa? ¡Por Allah, nunca hemos visto algo como lo que has hecho!». Dijo: «¡Ay de vosotros! Por Allah, no fue sino que llamó a mi puerta y oí su voz, y me llené de terror. Luego salí hacia él, y he aquí que sobre su cabeza había un camello macho (fahl) como no he visto jamás en su cabeza, ni en su cuello, ni en sus colmillos a ningún camello. ¡Por Allah, si me hubiera negado, me habría devorado!». El asunto de Rukana al-Muttalibi y su lucha con el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró mi padre, Ishaq ibn Yasar, que dijo: Rukana ibn ‘Abd Yazid ibn Hashim ibn ‘Abd al-Muttalib ibn ‘Abd Manaf era el más fuerte de los Quraysh. Un día se quedó a solas con el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— en uno de los desfiladeros de La Meca, y el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— le dijo: «¡Oh, Rukana! ¿Acaso no temes a Allah y aceptas aquello a lo que te invito?». Dijo: «Si supiera que lo que dices es verdad, te seguiría». Entonces el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— le dijo: «¿Qué te parece si te derribo? ¿Sabrías entonces que lo que digo es verdad?». Dijo: «Sí». Dijo: «Pues levántate para que luche contigo». Dijo: Entonces Rukana se levantó para luchar con él. Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— lo asió, lo derribó, sin que él pudiera controlar nada de sí mismo. Luego dijo: «Vuelve, oh Muhammad». Y volvió y lo derribó. Entonces dijo: «¡Oh, Muhammad! ¡Por Allah, esto es asombroso! ¿Me derribas?». Entonces el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— dijo: «Y hay algo más asombroso que eso, si quieres que te lo muestre, si temes a Allah y sigues mi orden». Dijo: «¿Qué es?». Dijo: «Invoco para ti a este árbol que ves, y vendrá a mí». Dijo: «Invócalo». Entonces lo invocó, y el árbol se dirigió hasta detenerse ante el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él—. Dijo: Entonces le dijo: «Vuelve a tu lugar». Dijo: Y volvió a su lugar. Dijo: Entonces Rukana se fue a su gente y dijo: «¡Oh, hijos de ‘Abd Manaf! Hechiceros (sahiru) con vuestro compañero a la gente de la tierra. ¡Por Allah, nunca he visto a nadie más hechicero que él!». Luego les informó de lo que había visto y de lo que había hecho. La llegada de la delegación de cristianos de Abisinia: Abu Yahl intenta apartarlos del Islam: Dijo Ibn Ishaq: Luego llegaron ante el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él—, mientras él estaba en La Meca, veinte hombres, o cerca de eso, de entre los cristianos, cuando les llegó su noticia desde Abisinia. Lo encontraron en la mezquita, se sentaron con él, le hablaron y le preguntaron, mientras hombres de los Quraysh estaban en sus asambleas alrededor de la Kaaba. Cuando terminaron de preguntar al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— sobre lo que querían, el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— los invitó a Allah, Poderoso y Majestuoso, y les recitó el Corán. Cuando oyeron el Corán, sus ojos se desbordaron en lágrimas. Luego respondieron a Allah, creyeron en Él y lo confirmaron, y reconocieron de él lo que se les había descrito en su Libro sobre su asunto. Cuando se levantaron de su presencia, les salió al encuentro Abu Yahl ibn Hisham con un grupo de los Quraysh, y les dijeron: «¡Que Allah os decepcione como grupo! Os enviaron los que están detrás de vosotros de vuestra gente de religión para que buscarais para ellos, para traerles noticias del hombre, y no os tranquilizasteis en su asamblea hasta que abandonasteis vuestra religión y lo confirmasteis en lo que dijo. No conocemos un grupo más necio que vosotros». O como dijeron. Entonces ellos les dijeron: «La paz sea con vosotros. No discutimos con vosotros ignorantemente. Nosotros tenemos lo que tenemos, y vosotros tenéis lo que tenéis. No hemos escatimado en buscar el bien para nosotros mismos». Y se dice que el grupo de cristianos era de la gente de Najrán. Allah sabe mejor cuál de las dos cosas fue. Se dice, y Allah sabe mejor, que sobre ellos descendieron estas aleyas: {Aquellos a quienes dimos el Libro antes de él, creen en él. Y cuando se les recita, dicen: "Creemos en él. Es la verdad de nuestro Señor. Ciertamente, antes de él éramos musulmanes (sumisos)"} [Al-Qasas: 52-53] hasta Su palabra: {Para nosotros nuestras obras y para vosotros vuestras obras. La paz sea con vosotros. No buscamos a los ignorantes} [Al-Qasas: 55]. Dijo Ibn Ishaq: Y pregunté a Ibn Shihab al-Zuhri sobre estas aleyas, sobre quiénes fueron reveladas, y me dijo: «Lo que oigo de nuestros sabios es que fueron reveladas sobre el Negus (al-Nayashi) y sus compañeros». Y la aleya de la Sura de Al-Ma’ida, desde Su palabra: {Eso es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes y porque no son arrogantes} [Al-Ma’ida: 82] hasta Su palabra: {Escríbenos, pues, con los testigos} [Al-Ma’ida: 83]. Dijo Ibn Ishaq: Y cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean sobre él— se sentaba en la mezquita, y se sentaban con él los débiles (mustad‘afun) de entre sus compañeros: Jabbab, ‘Ammar, Abu Fukayha Yasar, liberto de Safwan ibn Umayya ibn Muharrith, Suhayb y otros semejantes de entre los musulmanes, los Quraysh se burlaban de ellos, y algunos decían a otros: «Estos son sus compañeros, como veis. ¿A estos ha favorecido Allah entre nosotros con la guía y la verdad? Si lo que trae Muhammad fuera un bien, estos no nos habrían precedido en ello, ni Allah los habría distinguido con ello por encima de nosotros». Entonces Allah, Exaltado sea, reveló sobre ellos: {Y no rechaces a quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde, deseando Su rostro. No te corresponde a ti pedirles cuentas de nada, ni a ellos pedirte cuentas a ti de nada, para que los rechaces y seas de los injustos. Y así hemos probado a unos por otros, para que digan: "¿A estos ha favorecido Allah entre nosotros?" ¿Acaso no sabe Allah mejor quiénes son los agradecidos? Y cuando vengan a ti quienes creen en Nuestras aleyas, di: "La paz sea con vosotros. Vuestro Señor se ha prescrito a Sí mismo la misericordia: que quien de vosotros obre mal por ignorancia, luego se arrepienta y se enmiende, Él es Perdonador, Misericordioso"} [Al-An‘am: 52-54].
Y el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) —según me ha llegado— solía sentarse a menudo junto a al-Marwa, cerca de la tienda de un joven cristiano llamado Yabr, esclavo de los Banu l-Hadrami. Entonces decían: «¡Por Allah! No enseña a Muhammad la mayor parte de lo que trae sino Yabr el cristiano, el joven de los Banu l-Hadrami». Entonces Allah, el Altísimo, reveló acerca de lo que decían: {Y ya sabemos que dicen: "Solo le enseña un ser humano". La lengua de aquel a quien aluden [y se inclinan] es extranjera, mientras que esta es una lengua árabe clara} [An-Nahl: 103]. Dijo Ibn Hisham: «Yulhiduna ilayhi» significa: se inclinan hacia él. Y al-ilhad (la inclinación) es la desviación de la verdad. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayyay: "Cuando sigue a ad-Dahhak todo desviado (mulhid)". Dijo Ibn Hisham: Se refiere a ad-Dahhak al-Jariyi. Y este verso pertenece a una de sus urŷuza (poema en metro raŷaz). **Causa de la revelación de la Sura de al-Kawtar** Dijo Ibn Ishaq: Al-'As ibn Wa'il as-Sahmi —según me ha llegado— cuando se mencionaba al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), decía: «Dejadlo, pues no es más que un hombre abtar (sin descendencia), no tiene sucesión; si muere, su mención se cortará y descansaréis de él». Entonces Allah reveló acerca de eso: {En verdad, te hemos dado al-Kawtar} [Al-Kawtar: 1], que es mejor para ti que el mundo y lo que hay en él. Y al-Kawtar es lo abundante (al-'azim). **Significado de al-Kawtar:** Dijo Ibn Ishaq: Dijo Labid ibn Rabi'a al-Kilabi: "Y al compañero de Malhub, nos afligió su día, y junto a ar-Rida', la casa del último Kawtar". Dice: «grande» ('azim). Dijo Ibn Hisham: Este verso pertenece a una de sus casidas. Y «el compañero de Malhub» es 'Awf ibn al-Ahwas ibn Ŷa'far ibn Kilab, que murió en Malhub. Y su dicho: «y junto a ar-Rida', la casa del último Kawtar» se refiere a Shurayh ibn al-Ahwas ibn Ŷa'far ibn Kilab, que murió en ar-Rida'. Y «Kawtar» quiso decir: «el mucho» (al-kathir). Y su término deriva del término «al-kathir» (mucho). Dijo al-Kumayt ibn Zayd alabando a Hisham ibn 'Abd al-Malik ibn Marwan: "Y tú eres mucho (kathir), oh hijo de Marwan, bueno, y tu padre era el hijo de las nobles, Kawtar (abundante)". Y este verso pertenece a una de sus casidas. Y dijo Umayya ibn Abi 'A'id al-Hudali describiendo a un asno salvaje: "Defiende lo verdadero cuando se agitan, y rebuznan en un Kawtar (polvo abundante) como las gualdrapas". Quiere decir con «al-Kawtar»: el polvo abundante, lo comparó por su abundancia sobre él con las gualdrapas. Y este verso pertenece a una de sus casidas. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Ŷa'far ibn 'Amr —dijo Ibn Hisham: Él es Ŷa'far ibn 'Amr ibn Umayya ad-Damri— de parte de 'Abd Allah ibn Muslim, hermano de Muhammad ibn Muslim ibn Shihab az-Zuhri, de parte de Anas ibn Malik, quien dijo: «Oí al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) cuando se le dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué es al-Kawtar que Allah te ha dado?" Dijo: "Es un río como la distancia entre San'a' y Ayla, cuyos recipientes son como el número de las estrellas del cielo. Acuden a él aves con cuellos como cuellos de camellos". Dijo: 'Umar ibn al-Jattab dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! Son, pues, hermosas". Dijo: "Quien las come es más hermoso que ellas"». Dijo Ibn Ishaq: Y he oído en este hadiz o en otro que él (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Quien beba de él no tendrá sed jamás». **Revelación de:** {Y dijeron: "¿Por qué no se hace descender sobre él un ángel?"} [Al-An'am: 8]. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llamó a su pueblo al Islam y les habló, transmitiéndoles el mensaje. Entonces dijo Zam'a ibn al-Aswad, an-Nadr ibn al-Hariz, al-Aswad ibn 'Abd Yaguz, Ubayy ibn Jalaf y al-'As ibn Wa'il: «¡Ojalá se pusiera contigo, oh Muhammad, un ángel que hablara a la gente de tu parte y fuera visto contigo!». Entonces Allah, el Altísimo, reveló acerca de lo que dijeron: {Y dijeron: "¿Por qué no se hace descender sobre él un ángel?" Y si hubiéramos hecho descender un ángel, el asunto habría sido decidido y luego no se les habría dado plazo. Y si lo hubiéramos hecho un ángel, lo habríamos hecho un hombre y les habríamos confundido lo que ya confunden} [Al-An'am: 8-9]. **Revelación de:** {Y ya fueron objeto de burla los mensajeros anteriores a ti}. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pasó —según me ha llegado— junto a al-Walid ibn al-Mugira, Umayya ibn Jalaf y Abu Ŷahl ibn Hisham, y ellos lo criticaron y se burlaron de él, y eso le irritó. Entonces Allah, el Altísimo, le reveló acerca de lo que hicieron: {Y ya fueron objeto de burla los mensajeros anteriores a ti, pero aquello de lo que se burlaban rodeó a quienes se burlaban} [Al-An'am: 10]. **Mención del Isra' (Viaje Nocturno) y el Mi'ray (Ascensión):** Dijo Ibn Hisham: Nos narró Ziyad ibn 'Abd Allah al-Buka'i, de parte de Muhammad ibn Ishaq al-Muttalibi, quien dijo: Luego fue llevado de noche (usriya) el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) desde la Mezquita Sagrada (al-Masyid al-Haram) hasta la Mezquita más Lejana (al-Masyid al-Aqsa), que es la Casa Santa (Bayt al-Maqdis) en Iliya' (Jerusalén). Y el Islam se había extendido en La Meca entre los Quraysh y en todas las tribus. Dijo Ibn Ishaq: De lo que se ha narrado —según me ha llegado— acerca de su viaje nocturno (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), de parte de 'Abd Allah ibn Mas'ud, Abu Sa'id al-Judri, 'A'isha la esposa del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), Mu'awiya ibn Abi Sufyan, al-Hasan ibn Abi l-Hasan al-Basri, Ibn Shihab az-Zuhri, Qatada y otros de entre la gente de conocimiento, y Umm Hani' bint Abi Talib, se ha reunido en este hadiz lo que cada uno narró de parte de él sobre algo de lo que se mencionó de su asunto cuando fue llevado de noche (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Y hubo en su viaje nocturno y lo que se mencionó de él una prueba (bala') y una purificación (tamhis), y un asunto del poder y la autoridad de Allah, Poderoso y Majestuoso, en el que hay una lección para los dotados de entendimiento, y guía, misericordia y firmeza para quien creyó y confirmó, y estaba seguro del asunto de Allah, Glorificado y Exaltado sea. Él, Glorificado y Exaltado sea, lo hizo viajar de noche como quiso, para mostrarle de Sus signos lo que quiso, hasta que contempló lo que contempló de Su asunto, Su gran autoridad y Su poder con el que hace lo que quiere. **Narración de Ibn Mas'ud sobre el Isra':** 'Abd Allah ibn Mas'ud —según me ha llegado de él— solía decir: Fue traído al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) al-Buraq, que es la montura en la que eran transportados los profetas antes de él; pone su casco en el límite de su mirada. Fue montado sobre ella, luego su acompañante (Ŷibril) salió con él, viendo los signos entre el cielo y la tierra, hasta que llegó a la Casa Santa (Bayt al-Maqdis). Allí encontró a Ibrahim al-Jalil (Abraham, el Amigo Íntimo), a Musa (Moisés) y a 'Isa (Jesús) junto a un grupo de profetas que habían sido reunidos para él, y rezó con ellos. Luego le fueron traídos tres recipientes: un recipiente con leche, un recipiente con vino y un recipiente con agua. Dijo: Entonces el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Y oí a un que decía cuando me fueron presentados: "Si toma el agua, se ahogará y se ahogará su comunidad; si toma el vino, se extraviará y se extraviará su comunidad; y si toma la leche, será guiado y será guiada su comunidad"». Dijo: «Entonces tomé el recipiente de la leche y bebí de ella. Entonces me dijo Ŷibril (la paz sea con él): "Has sido guiado y ha sido guiada tu comunidad, oh Muhammad"». **Narración de al-Hasan:** Dijo Ibn Ishaq: Y me fue narrado de parte de al-Hasan que dijo: Dijo el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «Mientras dormía en al-Hiyr, vino a mí Ŷibril y me golpeó con su pie, y me senté pero no vi nada, así que volví a mi lecho. Vino a mí por segunda vez y me golpeó con su pie, y me senté pero no vi nada, así que volví a mi lecho. Vino a mí por tercera vez y me golpeó con su pie, y me senté. Entonces me tomó del brazo y me levanté con él. Salió conmigo hasta la puerta de la mezquita, y he aquí una montura blanca, entre una mula y un asno, con dos alas en sus muslos con las que impulsaba sus patas; pone su mano (pata delantera) en el límite de su mirada. Me montó sobre ella, luego salió conmigo, sin que él me superara ni yo lo superara». **Narración de Qatada:** Dijo Ibn Ishaq: Y me fue narrado de parte de Qatada que dijo: Me fue narrado que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Cuando me acerqué a ella para montarla, se encabritó. Entonces Ŷibril puso su mano sobre su crin y luego dijo: "¿Acaso no te avergüenzas, oh Buraq, de lo que haces? ¡Por Allah! No te ha montado un siervo de Allah antes de Muhammad que sea más noble ante Él que él". Dijo: "Entonces se avergonzó hasta que sudó profusamente, luego se calmó hasta que la monté"».
**Regreso a la narración de Al-Hasan:** Dijo Al-Hasan en su relato: "Entonces partió el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y partió con él Gabriel (la paz sea con él), hasta que lo llevó a Bayt al-Maqdis (Jerusalén). Allí encontró a Abraham, Moisés y Jesús, junto con un grupo de profetas. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) los precedió como imam y rezó con ellos. Luego le fueron traídos dos recipientes: en uno había vino y en el otro leche. Dijo: 'El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) tomó el recipiente de la leche, bebió de ella y dejó el recipiente del vino'. Dijo: 'Entonces Gabriel le dijo: "Has sido guiado hacia la fitra (la naturaleza primigenia), y tu comunidad ha sido guiada, oh Muhammad. Y el vino os ha sido prohibido". Luego, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) regresó a La Meca. Cuando amaneció, se dirigió a los Quraysh y les contó la noticia. La mayoría de la gente dijo: "¡Por Allah, esto es una clara falsedad! ¡Por Allah, que una caravana tarda un mes desde La Meca hasta Sham (Siria) a la ida y un mes a la vuelta! ¿Acaso Muhammad va y viene a La Meca en una sola noche?" Dijo: 'Entonces muchos de los que habían abrazado el Islam apostataron. La gente fue a Abu Bakr y le dijeron: "¿Qué te parece, oh Abu Bakr, lo que dice tu compañero? Afirma que esta noche ha ido a Bayt al-Maqdis, ha rezado allí y ha regresado a La Meca". Dijo: 'Abu Bakr les respondió: "Estáis mintiendo sobre él". Dijeron: "No, él está allí, en la mezquita, contándoselo a la gente". Entonces Abu Bakr dijo: "¡Por Allah! Si lo ha dicho, ha dicho la verdad. ¿Qué os sorprende de eso? ¡Por Allah! Él me informa que le llega la revelación del cielo a la tierra en una hora, de noche o de día, y yo le creo. Esto es más asombroso que aquello de lo que os sorprendéis". Luego se dirigió hasta llegar al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le dijo: "Oh Profeta de Allah, ¿les has contado a estas gentes que has ido a Bayt al-Maqdis esta noche?" Respondió: "Sí". Dijo: "Oh Profeta de Allah, descríbemelo, pues yo lo he visitado". Dijo Al-Hasan: 'Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: "Fue elevado para mí hasta que pude verlo". Y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) comenzó a describírselo a Abu Bakr, y cada vez que describía algo, Abu Bakr decía: "Has dicho la verdad, testifico que eres el Mensajero de Allah". Hasta que terminó. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo a Abu Bakr: "Y tú, oh Abu Bakr, eres As-Siddiq (el Veraz)". Ese día lo llamó As-Siddiq. Dijo Al-Hasan: 'Y Allah, el Altísimo, reveló acerca de quienes apostataron del Islam por ello: {E hicimos de la visión que te mostramos [en el viaje nocturno] una prueba para la gente, así como del árbol maldito [mencionado] en el Corán. Y los atemorizamos, pero eso solo aumenta su gran transgresión} [Al-Isra: 60]. Esta es la narración de Al-Hasan sobre el Isra' (Viaje Nocturno) del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y lo que incluye de la narración de Qatada. **Narración de Aisha:** Dijo Ibn Ishaq: 'Y me contó alguien de la familia de Abu Bakr que Aisha, la esposa del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), solía decir: "El cuerpo del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no fue trasladado, sino que Allah hizo el viaje nocturno con su espíritu"'. **Narración de Muawiya:** Dijo Ibn Ishaq: 'Y me contó Ya'qub ibn Utba ibn al-Mughira ibn al-Ajnas que Muawiya ibn Abi Sufyan, cuando se le preguntaba sobre el Isra' del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), decía: "Fue una visión verdadera de Allah, el Altísimo"'. **El Isra' fue una visión:** No se rechazó esto de sus dichos, debido a la declaración de Al-Hasan de que este versículo fue revelado sobre ello, la palabra de Allah, Bendito y Exaltado sea: {E hicimos de la visión que te mostramos [en el viaje nocturno] una prueba para la gente} [Al-Isra: 60], y debido a la palabra de Allah, el Altísimo, en la noticia sobre Abraham (la paz sea con él) cuando dijo a su hijo: {¡Oh, hijito mío! En verdad, he visto en sueños que te sacrifico} [As-Saffat: 102], y luego actuó en consecuencia. Así supe que la revelación de Allah llega a los profetas estando despiertos y dormidos. Dijo Ibn Ishaq: 'Y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), según me ha llegado, solía decir: "Mis ojos duermen, pero mi corazón está despierto". Y Allah sabe mejor cómo le llegó esto y qué contempló de la orden de Allah, ya sea estando dormido o despierto; todo ello es verdad y certeza. **Su descripción (la paz sea con él) de Abraham, Moisés y Jesús:** Dijo Ibn Ishaq: 'Y Az-Zuhri afirmó, según Sa'id ibn al-Musayyib, que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) describió a sus compañeros a Abraham, Moisés y Jesús cuando los vio esa noche. Dijo: "En cuanto a Abraham, no he visto a ningún hombre que se parezca más a vuestro compañero [Muhammad], ni vuestro compañero se parece más a él que él. En cuanto a Moisés, es un hombre de tez morena, alto, corpulento, de cabello rizado y nariz aquilina, como si fuera de los hombres de Shanu'a. En cuanto a Jesús, hijo de María, es un hombre rubio, de estatura media, de cabello lacio, con muchas pecas en el rostro, como si acabara de salir de un baño (Dimas). Podrías pensar que su cabeza gotea agua, aunque no la tiene. El que más se le parece de entre vuestros hombres es Urwa ibn Mas'ud ath-Thaqafi"'. **Ali describe al Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él):** Dijo Ibn Hisham: 'Y la descripción del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), según lo mencionado por 'Umar, cliente de Ghufra, de Ibrahim ibn Muhammad ibn Ali ibn Abi Talib, dijo: 'Ali ibn Abi Talib (la paz sea con él), cuando describía al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), decía: "No era ni excesivamente alto ni excesivamente bajo, sino de estatura media entre la gente. No tenía el cabello muy rizado ni muy lacio, sino ondulado. No era de rostro hinchado ni completamente redondo. Era de tez blanca sonrosada. Tenía los ojos grandes y negros (Ad'a), las pestañas largas (Ahdab), las articulaciones y la espalda anchas (Jalil al-Mushash wa al-Katad), el vello fino desde el pecho hasta el ombligo (Daqiq al-Masruba), el cuerpo lampiño (Ajrad), las palmas de las manos y las plantas de los pies gruesas (Shathn). Cuando caminaba, se inclinaba hacia adelante como si descendiera por una pendiente (Taqalla'), y cuando se volvía, se volvía por completo. Entre sus omóplatos tenía el Sello de la Profecía, y él es el Sello de los Profetas. Era el más generoso de manos, el más valiente de corazón, el más veraz en su expresión, el más fiel en sus compromisos, el más suave de carácter y el más noble en el trato. Quien lo veía por primera vez lo temía, y quien lo trataba lo amaba. Quien lo describía decía: 'No he visto antes ni después a nadie semejante a él'. Que la paz y las bendiciones de Allah sean con él".
**Relato de Umm Hāni' sobre el Isra' (Viaje Nocturno):** Dijo Muḥammad ibn Isḥāq: Y estuvo entre lo que me llegó de Umm Hāni' bint Abī Ṭālib (que Allah esté complacido con ella), y su nombre es Hind, sobre el Viaje Nocturno (Isrā') del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): Que ella solía decir: "No fue llevado el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en el Viaje Nocturno sino estando él en mi casa: dormido junto a mí aquella noche en mi casa. Rezó la oración del 'Ishā' (la última), luego durmió y nosotros dormimos. Cuando fue poco antes del alba, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nos despertó. Cuando rezó el Ṣubḥ (oración del alba) y nosotros rezamos con él, dijo: '¡Oh Umm Hāni'! Ciertamente recé con vosotros la oración del 'Ishā' (la última) como visteis en este valle, luego fui a Bayt al-Maqdis (Jerusalén) y recé allí, luego recé la oración del amanecer (al-Ghadāt) con vosotros ahora como ves'. Luego se levantó para salir, y yo tomé el borde de su manto (ridā'), y se descubrió su vientre como si fuera una tela qibṭiyya (tela fina de Egipto) doblada. Entonces le dije: '¡Oh Profeta de Allah! No cuentes esto a la gente, pues te desmentirán y te dañarán'. Él dijo: 'Por Allah, que se lo contaré'. Ella dijo: Entonces le dije a una sirvienta mía etíope: '¡Ay de ti! Sigue al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) hasta que oigas lo que dice a la gente y lo que le dicen'. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) salió hacia la gente, les informó, y se maravillaron y dijeron: '¿Cuál es la señal de eso, oh Muḥammad? Pues nunca hemos oído algo semejante'. Él dijo: 'La señal de eso es que pasé junto a la caravana de los Banū Fulān (hijos de tal) en el valle de tal y tal, y el ruido de la montura los espantó, y se les escapó un camello, y yo los guié hacia él, mientras me dirigía hacia Sham (Siria). Luego regresé hasta que, cuando estaba en Ḍajnān (un lugar), pasé junto a la caravana de los Banū Fulān: encontré a la gente durmiendo, y tenían un recipiente con agua que habían cubierto con algo. Descubrí su cubierta, bebí lo que había en él, luego lo cubrí como estaba. Y la señal de eso es que su caravana ahora desciende (tuṣawwib) desde Al-Bayḍā', en la cuesta (thaniyya) de At-Tan'īm, precediéndola un camello gris (awraq), que lleva dos sacos (ghirāratān): uno negro y otro abigarrado (barqā')' ". Ella dijo: "Entonces la gente se apresuró hacia la cuesta, y no les salió al encuentro el primero del camello sino como él les había descrito. Y les preguntaron sobre el recipiente, y ellos les informaron que lo habían puesto lleno de agua, luego lo cubrieron, y que se despertaron y lo encontraron cubierto como lo habían cubierto, y no encontraron agua en él. Y preguntaron a los otros, que estaban en La Meca, y dijeron: 'Ha dicho la verdad, por Allah. Fuimos espantados en el valle que mencionó, y se nos escapó un camello, y oímos la voz de un hombre que nos llamaba hacia él, hasta que lo agarramos' ". **La historia del Mi'rāj (Ascensión):** **El Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) asciende al primer cielo:** Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró alguien a quien no acuso, de parte de Abū Sa'īd al-Khudrī (que Allah esté complacido con él), que dijo: "Oí al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) decir: 'Cuando terminé lo que había en Bayt al-Maqdis (Jerusalén), me fue traído el Mi'rāj (escalera de ascensión), y no he visto nunca nada más hermoso que él: y es hacia lo que vuestro difunto dirige sus ojos cuando es presenciado (en la agonía). Entonces mi compañero (Gabriel) me ascendió en él; hasta que llegué a una de las puertas del cielo, llamada Bāb al-Ḥafaza (Puerta de los Ángeles Guardianes). Sobre ella hay un ángel de los ángeles, llamado Ismā'īl. Bajo sus manos hay doce mil ángeles, y bajo las manos de cada ángel de ellos hay doce mil ángeles' ". Dijo: "Dice el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) cuando narró este hadiz: {Y no conoce los ejércitos de tu Señor sino Él} (Al-Muddaththir: 31). 'Cuando fui introducido, dijo: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Dijo: 'Muḥammad'. Dijo: '¿Ya ha sido enviado?' Dijo: 'Sí'. Dijo: 'Entonces invocó por mí el bien: y lo dijo' ". **Descripción de Mālik, el Guardián del Fuego:** Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró algunos de la gente de conocimiento, de quien se lo narró, de parte del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), que dijo: "Los ángeles me recibieron cuando entré al cielo más bajo (as-samā' ad-dunyā). No me encontró ningún ángel sin que estuviera riendo, alegre, diciendo bien e invocando por ello, hasta que me encontró un ángel de entre los ángeles, y dijo igual que dijeron ellos, e invocó igual que invocaron ellos, excepto que no rió, y no vi de él la alegría (al-bishr) como vi de los otros. Entonces dije a Gabriel: 'Oh Gabriel, ¿quién es este ángel que me dijo como dijeron los ángeles y no rió, y no vi de él de la alegría como lo que vi de los otros?' ". Dijo: "Entonces me dijo Gabriel: 'En verdad, si él hubiera reído a alguien antes de ti, o fuera a reír a alguien después de ti, te habría reído. Pero él no ríe. Este es Mālik, el dueño del Fuego (Sāḥib an-Nār)' ". **Sobre algunas descripciones del Infierno (que Allah nos proteja a ambos de él):** Dijo el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él): "Entonces dije a Gabriel, y él está ante Allah Todopoderoso en la posición que se os ha descrito: {Obedecido allí, digno de confianza} (At-Takwīr: 21): '¿No le ordenas que me muestre el Fuego?' Dijo: 'Sí. Oh Mālik, muestra a Muḥammad el Fuego'". Dijo: "Entonces descubrió su cubierta". Dijo: "Y hirvió y se elevó, hasta que pensé que iba a tomar todo lo que veía". Dijo: "Entonces dije a Gabriel: 'Oh Gabriel, ordénale que lo devuelva a su lugar'". Dijo: "Entonces se lo ordenó, y le dijo: '¡Sumérgete (Ikhbi)!' Y regresó a su lugar del que había salido. Y no comparé su regreso sino con la caída de la sombra. Hasta que, cuando entró por donde había salido, devolvió sobre ella su cubierta". Dijo Abū Sa'īd al-Khudrī en su hadiz: "Ciertamente el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: 'Cuando entré al cielo más bajo (as-samā' ad-dunyā), vi en él a un hombre sentado, ante quien se presentan las almas (arwāḥ) de los hijos de Adán. Dice a algunas de ellas, cuando le son presentadas, bien y se alegra con ello, y dice: '¡Alma pura (ṭayyiba) que ha salido de un cuerpo puro (ṭayyib)!' Y dice a algunas de ellas, cuando le son presentadas: '¡Uf!' y frunce el ceño, y dice: '¡Alma malvada (khabītha) que ha salido de un cuerpo malvado (khabīth)!' ". Dijo: "Dije: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Dijo: 'Este es tu padre Adán. Se le presentan las almas de su descendencia. Cuando pasa ante él el alma del creyente de entre ellos, se alegra con ella y dice: '¡Alma pura que ha salido de un cuerpo puro!' Y cuando pasa ante él el alma del incrédulo de entre ellos, se disgusta de ella y la detesta, y le aflige eso, y dice: '¡Alma malvada que ha salido de un cuerpo malvado!' ". Dijo: "Luego vi a hombres que tenían labios (mashāfir) como labios de camellos, en sus manos pedazos de fuego como piedras de molino (ka-l-anhār), que los arrojaban en sus bocas, y salían por sus traseros. Dije: '¿Quiénes son estos, oh Gabriel?' Dijo: 'Estos son los que devoran (ākilatu) injustamente los bienes de los huérfanos' ". Dijo: "Luego vi a hombres que tenían vientres como nunca he visto semejantes, semejantes a los de la gente de Faraón (Āl Fir'awn). Pasaban sobre ellos como camellos sedientos (al-ibil al-mahyūma) cuando son expuestos al Fuego, pisoteándolos, sin poder apartarse de ese lugar". Dijo: "Dije: '¿Quiénes son estos, oh Gabriel?' Dijo: 'Estos son los que devoran la usura (ākilatu ar-ribā)' ". Dijo: "Luego vi a hombres ante los cuales había carne grasa (samīn) buena (ṭayyib), junto a ella carne magra (ghathth) podrida (muntin). Comían de la magra podrida y dejaban la grasa buena". Dijo: "Dije: '¿Quiénes son estos, oh Gabriel?' Dijo: 'Estos son los que abandonan lo que Allah ha hecho lícito para ellos de las mujeres, y van a lo que Allah les ha prohibido de entre ellas' ". Dijo: "Luego vi a mujeres colgadas de sus pechos (thudiyyihinna)". Dije: '¿Quiénes son estas, oh Gabriel?' Dijo: 'Estas son las que introdujeron (adkhalna) en los hombres a quien no era de sus hijos' ". Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Ja'far ibn 'Amr, de parte de Al-Qāsim ibn Muḥammad, que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: "Se ha encendido la ira de Allah contra una mujer que introdujo (adkhalat) en un pueblo a quien no era de ellos, y devoró (fa-akala) sus lazos de parentesco (ḥarā'ibahum) y se asomó a sus partes íntimas ('awrātihim)".
Luego regresó al hadiz de Abu Sa‘id al-Judri, quien dijo: "Luego me ascendió al segundo cielo, y allí estaban los dos primos: Jesús hijo de María y Juan hijo de Zacarías. Dijo: Luego me ascendió al tercer cielo, y allí había un hombre cuya apariencia era como la luna en la noche de luna llena". Dijo: "Pregunté: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Respondió: 'Este es tu hermano José hijo de Jacob'". Dijo: "Luego me ascendió al cuarto cielo, y allí había un hombre. Le pregunté: '¿Quién es?' Dijo: 'Este es Idris'". Dijo: "El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) recitó: {Y lo elevamos a un lugar elevado} (Corán 19:57). Dijo: "Luego me ascendió al quinto cielo, y allí había un anciano de cabello y barba blancos, de gran mentón, no vi anciano más hermoso que él". Dijo: "Pregunté: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Respondió: 'Este es el amado en su pueblo, Aarón hijo de Imran'". Dijo: "Luego me ascendió al sexto cielo, y allí había un hombre de tez morena, alto y de nariz aguileña, como si fuera de los hombres de Shanu'a. Pregunté: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Respondió: 'Este es tu hermano Moisés hijo de Imran'. Luego me ascendió al séptimo cielo, y allí había un anciano sentado en un trono junto a la puerta de la Casa Habitada (al-Bayt al-Ma'mur), donde entran cada día setenta mil ángeles que no regresan hasta el Día de la Resurrección. No vi a ningún hombre más parecido a vuestro compañero, ni vuestro compañero más parecido a él que este". Dijo: "Pregunté: '¿Quién es este, oh Gabriel?' Respondió: 'Este es tu padre Abraham'". Dijo: "Luego me hizo entrar al Paraíso, y vi en él a una joven de labios rojos. Le pregunté: '¿Para quién eres?' pues me había cautivado al verla. Ella respondió: 'Para Zayd ibn Hariza'". Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dio la buena nueva a Zayd ibn Hariza. Dijo Ibn Ishaq: Según el hadiz de Ibn Mas'ud (que Dios esté complacido con él) del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él), según lo que me ha llegado: Que Gabriel no ascendió con él a ningún cielo sin que le dijeran, al pedir permiso para entrar: "¿Quién es este, oh Gabriel?" Él respondía: "Muhammad". Entonces decían: "¿Ya ha sido enviado a él?" Él respondía: "Sí". Entonces decían: "Dios le dé vida como hermano y compañero", hasta que llegó con él al séptimo cielo. Luego llegó con él hasta su Señor, y le impuso cincuenta oraciones cada día. Dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él): "Entonces regresé, y cuando pasé junto a Moisés hijo de Imran —y qué buen compañero fue para vosotros— me preguntó: '¿Cuántas oraciones te han sido impuestas?' Respondí: 'Cincuenta oraciones cada día'. Dijo: 'Ciertamente la oración es pesada, y tu comunidad es débil. Vuelve a tu Señor y pídele que alivie la carga para ti y para tu comunidad'. Así que regresé y pedí a mi Señor que aliviara la carga para mí y para mi comunidad, y Él me quitó diez. Luego me fui y pasé junto a Moisés, y me dijo lo mismo. Así que regresé y pedí a mi Señor que aliviara la carga para mí y para mi comunidad, y Él me quitó diez. Luego me fui y pasé junto a Moisés, y me dijo lo mismo. Así que regresé y pedí a mi Señor, y Él me quitó diez. Luego no dejó de decirme lo mismo cada vez que volvía a él, diciendo: 'Vuelve y pide a tu Señor', hasta que llegué a que Él me quitó eso, dejando solo cinco oraciones cada día y noche. Luego regresé a Moisés, y me dijo lo mismo. Respondí: 'He vuelto a mi Señor y le he pedido, hasta que me he avergonzado de Él, y no lo haré más. Quien de vosotros las cumpla con fe y buscando la recompensa, tendrá la recompensa de cincuenta oraciones'". Los que se burlaban del Mensajero y la suficiencia de Dios para con ellos: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) perseveró en el mandato de Dios Altísimo, paciente y esperando la recompensa, transmitiendo el consejo a su pueblo a pesar de la desmentida y el daño que recibía de ellos. Y los principales de los que se burlaban, según me narró Yazid ibn Ruman de 'Urwa ibn al-Zubayr, eran cinco hombres de su pueblo, que tenían edad y nobleza en su tribu. De los Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy ibn Kilab: al-Aswad ibn al-Muttalib ibn Asad, Abu Zam'a. Y el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), según lo que me ha llegado, había suplicado contra él por el daño y la burla que recibía de él, diciendo: "Oh Dios, ciega su vista y haz que pierda a su hijo". Y de los Banu Zuhra ibn Kilab: al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth ibn Wahb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra. Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra: al-Walid ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum. Y de los Banu Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: al-'As ibn Wa'il ibn Hisham. Dijo Ibn Hisham: al-'As ibn Wa'il ibn Hashim ibn Sa'id ibn Sahm. Y de los Banu Juza'a: al-Hariz ibn al-Tulatila ibn 'Amr ibn al-Hariz ibn 'Abd 'Amr ibn Malakan. Cuando persistieron en el mal y aumentaron sus burlas hacia el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), Dios Altísimo reveló sobre él: {Proclama lo que se te ordena y apártate de los idólatras. Ciertamente, Nosotros te bastamos contra los que se burlan, aquellos que ponen junto a Dios otro dios. Pronto sabrán} (Corán 15:94-96). Lo que Dios hizo con los que se burlaban: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Ruman, de 'Urwa ibn al-Zubayr u otro de los sabios, que Gabriel vino al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) mientras ellos circunvalaban la Casa (Kaaba), y se puso de pie, y el Mensajero de Dios se puso a su lado. Pasó junto a ellos al-Aswad ibn al-Muttalib, y le arrojó una hoja verde al rostro, y quedó ciego. Pasó junto a ellos al-Aswad ibn 'Abd Yaghuth, y señaló su vientre, y se le hidropizó el vientre y murió de ello.
- كراغية السقب : La cría del camello que bala buscando a su madre; se usa como proverbio para algo maldito o de mal agüero.
- لعزاء من عض الزمان ولا كرب : Expresión que significa 'por dureza del tiempo ni por aflicción'; es decir, no entregaremos a Ahmad por ninguna calamidad.
- سوالف وأيد أترت بالقساسية الشهب : Se refiere a las hazañas pasadas y a las manos que blandieron lanzas brillantes (qasasiyya: lanzas hechas de caña de la región de Qasas).
- النسور الطخم يعكفن كالشرب : Los buitres de color oscuro se agrupan como bebedores alrededor de un abrevadero, indicando la abundancia de cadáveres en el campo de batalla.
- حجرات : Plural de hujra: habitaciones o espacios; aquí se refiere a los espacios del campo de batalla.
- Mudhammam : Significa 'el vituperado' o 'el censurado'. Los Quraysh deformaban el nombre del Profeta Muhammad (que significa 'el alabado') para insultarlo.
- Hutama : Uno de los nombres del Infierno, que significa 'la quebrantadora' o 'la demoledora', porque tritura todo lo que se le echa.
- humaza : Difamación o insulto público con gestos y señas.
- lumaza : Crítica o calumnia en secreto.
- urŷuza : Poema en metro raŷaz, característico de la poesía árabe antigua.
- Rustam el Sindid : Héroe legendario persa, protagonista del Shahnameh. 'Sindid' significa 'valiente' o 'poderoso'.
- Isfandiyar : Príncipe y héroe persa del Shahnameh, hijo del rey Goshtasp.
- affak : Mentiroso empedernido, que inventa falsedades.
- affak : Mentiroso.
- Hasab ŷahannam : Combustible del Infierno; todo aquello que alimenta el fuego infernal.
- hasab : Leña o combustible para el fuego.
- muhdi'an : El que aviva el fuego.
- 'Uzayr : Esdras, figura bíblica a quien algunos judíos consideraban hijo de Dios según la tradición islámica.
- Rasūl Allāh : Mensajero de Allah, título de Mahoma.
- zanīm : Término que designa a alguien de origen dudoso o adoptado por una tribu sin ser de ella; también se interpreta como 'el que tiene una marca de infamia'.
- waŷhī min waŷhika ḥarām : Expresión de juramento enfático que significa 'mi rostro sea ilícito para tu rostro', equivalente a 'juro que no te hablaré'.
- Zaqqūm : Árbol del Infierno mencionado en el Corán, cuyo fruto es amargo y ardiente.
- Yathrib : Nombre antiguo de Medina.
- al-muhl : Metal fundido, pus o cualquier líquido espeso y ardiente; en el contexto coránico, describe el castigo del Infierno.
- aṣ-Ṣiddīq : El Veraz, título honorífico de Abū Bakr, primer califa del Islam.
- Hégira : Emigración del Profeta Muhammad de La Meca a Medina en el año 622 d.C., que marca el inicio del calendario islámico.
- desfiladero : Referencia al desfiladero de Abu Talib, donde los Banu Hashim fueron boicoteados por los Quraysh.
- Rasul Allah : Mensajero de Allah, título de Muhammad.
- Ahabish : Tribus aliadas de Quraysh: Banu al-Harith, al-Hun y Banu al-Mustaliq.
- tak‘ab al-ma‘dum : Socorres al necesitado, literalmente 'levantas al caído'.
- shi‘b : Desfiladero o valle estrecho, aquí el valle de Abu Talib donde fueron boicoteados.
- Khatm al-Hajun : Lugar en la parte alta de La Meca.
- Mansur : Nombre del escriba del boicot; según la tradición, su mano quedó paralizada.
- الرهط : Grupo de hombres, generalmente entre tres y diez, que se reúnen para un asunto.
- بحرينا : Dual de 'bahr' (mar); aquí se refiere a dos personas o grupos, posiblemente los dos mares metafóricos de la generosidad.
- تراوحها إفك وسحر مجمع : La alternancia de falsedad y magia reunida; 'إفك' es mentira o calumnia, 'سحر' es magia.
- فطائرها في رأسها يتردد : Expresión que indica confusión o agitación; 'طائر' puede referirse al pájaro del augurio o a la suerte.
- كفاء رقعة بأثيمة : Metáfora de un parche (رقعة) cosido con una costura (أثيمة) para unir o reparar algo.
- أيتهم : Forma interrogativa: '¿cuál de ellos?'
- الأخشبين : Dual de 'akhshab', que significa áspero o duro; aquí se refiere a los dos montes de Meca: Abu Qubays y Qu'ayqi'an.
- المفيضين : Los que dan generosamente; de 'afada' (dar en abundancia).
- الحجون : Lugar en Meca, un cementerio o colina cerca de la Kaaba.
- صقر : Halcón; aquí metáfora de un hombre valiente y noble.
- قابس : El que busca fuego; 'qabis' es quien toma una brasa.
- مبرإ : Eximio, libre de defectos; de 'bara'a' (ser inocente o excelente).
- لديك البيان لو تكلمت أسود : Proverbio: 'Tienes la explicación, si hablaras, león', indicando que la verdad es evidente.
- مهلّ وأحرما : Referencia al estado de ihram (consagración para la peregrinación) y al lugar sagrado (haram).
- تذمما : Faltar a la palabra o al pacto; de 'dhimma' (protección, pacto).
- أعضل بنا : Nos ha causado un gran problema; 'a'dala' significa ser difícil o grave.
- كرسف : Algodón; usado para tapar los oídos.
- ثَنِيَّة : ثَنِيَّة (zaniyya): Collado o paso de montaña.
- حَاضِر : حَاضِر (hādir): Campamento o lugar donde se asienta una tribu.
- ذُو الشَّرَى : ذُو الشَّرَى (Dhu l-Sharā): Ídolo de la tribu de Daws.
- وَشَل : وَشَل (washal): Chorro o hilo de agua que fluye de una roca.
- ذُو الْكَفَّيْن : ذُو الْكَفَّيْن (Dhu l-Kaffayn): Ídolo de la tribu de Amr ibn Humama, cuyo nombre significa 'el de las dos palmas'.
- ميلادُنا أقدمُ مِنْ ميلادِكا : Mīlādunā aqdamu min mīlādikā: 'Nuestro nacimiento es más antiguo que tu nacimiento', verso que indica la superioridad del ser humano sobre el ídolo.
- اسْتَبَلَّ : استَبَلَّ (istaballa): Se recuperó o sanó de una enfermedad.
- أَرْمَدَا : أَرْمَد (armad): Oftalmía o inflamación del ojo.
- سَلِيم : سَلِيم (salīm): Persona picada por un escorpión o serpiente, que sufre dolor.
- خُلَّة مهدد : خُلَّة مهدد (julla muhaddad): Amistad de alguien que amenaza o es peligroso.
- عِيس : عِيس (ʿīs): Camellas blancas mezcladas con negro.
- النُّجَيْر فصَرْخَدا : النُّجَيْر (al-Nujayr) y صَرْخَد (Sarjad): Lugares en Arabia.
- يَثْرِب : يَثْرِب (Yathrib): Nombre antiguo de Medina.
- خِنَاف : خِنَاف (jināf): Paso rápido y suave de la camella.
- عَجْرَفِيَّة : عَجْرَفِيَّة (ʿajrafiyya): Velocidad o rapidez en el viaje.
- حَرْبَاء : حَرْبَاء (harbāʾ): Lagarto o camaleón que se mueve al sol.
- حَفى : حَفى (ḥafan): Fatiga o cansancio en los pies.
- أرْصَدَا : أرْصَد (arṣada): Prepararse o estar listo para algo.
- الميتات : الميتات (al-maytāt): Cosas muertas o prohibidas, como animales no sacrificados según el rito islámico.
- تُفْصِدَا : تُفْصِد (tufṣid): Sangrar o hacer una incisión para extraer sangre, práctica preislámica.
- النَّصَب : النَّصَب (al-naṣab): Piedra o altar erigido para sacrificios a los ídolos.
- تَأَبَّدَا : تَأَبَّد (taʾabbada): Vivir en celibato o dedicarse a la adoración sin casarse.
- مُخْلِدَا : مُخْلِد (mujlid): Inmortal o eterno.
- عُلالات : عُلالات (ʿulālāt): Anhelos o deseos persistentes.
Volumen: segundo
Pasó junto a él al-Walīd ibn al-Mughīra, y señaló la cicatriz de una herida en la parte inferior del tobillo de su pie, que le había sobrevenido años antes, mientras arrastraba su vestidura 1. Esto se debió a que pasó junto a un hombre de Juzā‘a que estaba emplumando flechas, y una de sus flechas se enganchó en su izār 2, causándole ese rasguño en el pie, que no era nada, pero se le infectó y lo mató. Pasó junto a él al-‘Āṣ ibn Wā’il, y señaló la planta de su pie: había salido en un asno rumbo a Ṭā’if, y el animal se echó sobre una shubāriqa 3, y una espina se le clavó en la planta del pie, matándolo. Pasó junto a él al-Ḥārith ibn aṭ-Ṭulāṭila, y señaló su cabeza: se llenó de pus y lo mató. Historia de Abū Uzayhir al-Dawsī: Dijo Ibn Isḥāq: Cuando la muerte se presentó ante al-Walīd, llamó a sus hijos, que eran tres: Hishām ibn al-Walīd, al-Walīd ibn al-Walīd y Jālid ibn al-Walīd, y les dijo: «¡Oh, hijos míos! Os recomiendo tres cosas, no las descuidéis: mi sangre en Juzā‘a, no la dejéis sin vengar 4; por Dios, sé que son inocentes de ella, pero temo que seáis insultados por ello después de hoy. Mi usura en Thaqīf, no la dejéis hasta cobrarla. Y mi dote 5 junto a Abū Uzayhir, que no se os escape». Abū Uzayhir le había casado con una hija, pero luego la retuvo, de modo que no entró a ella hasta que murió. Cuando murió al-Walīd ibn al-Mughīra, los Banū Makhzūm se lanzaron contra Juzā‘a reclamando el precio de sangre de al-Walīd, diciendo: «Lo mató la flecha de vuestro compañero». Los Banū Ka‘b tenían una alianza con los Banū ‘Abd al-Muṭṭalib ibn Hāshim, pero Juzā‘a se negó a ello, hasta que intercambiaron poemas y el asunto se agravó. El que hirió a al-Walīd con su flecha fue un hombre de los Banū Ka‘b ibn ‘Amr de Juzā‘a. Entonces ‘Abd Allāh ibn Abī Umayya ibn al-Mughīra ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Umar ibn Makhzūm dijo: «Yo garantizo que marcharéis y huiréis, y dejaréis a aẓ-Ẓahrān 6 aullando sus zorros, y dejaréis un agua en la hondonada de Aṭriqā, y preguntaréis: “¿Cuál de los árboles de arák 7 tiene los frutos más dulces?”. Porque somos gente cuya sangre no se deja sin vengar, y no se eleva victorioso quien nos combate». Aẓ-Ẓahrān y el arák eran lugares de residencia de los Banū Ka‘b de Juzā‘a. Le respondió al-Jawn ibn Abī al-Jawn, hermano de los Banū Ka‘b ibn ‘Amr al-Juzā‘ī, diciendo: «Por Dios, no entregaremos a al-Walīd injustamente, cuando aún no habéis visto un día en que se oculten sus estrellas, y caigan de vosotros engordados tras engordados, y se abran por la fuerza, tras la muerte, sus bebederos 8. Cuando comáis vuestro pan y vuestro jadīr 9, todos vosotros lloraréis a al-Walīd y lo plañiréis». Luego la gente se reconcilió y reconocieron que lo que temían era la deshonra. Así que Juzā‘a les pagó parte del precio de sangre y se separaron. Cuando se reconciliaron, al-Jawn ibn Abī al-Jawn dijo: «Y una mujer dijo, cuando nos reconciliamos, asombrada de lo que habíamos cargado por al-Walīd, y otro decía: “¿No jurasteis que no entregaríais a al-Walīd injustamente, cuando aún no habíais visto un día de muchas tribulaciones?”. Pues nosotros mezclamos la guerra con la paz, y se igualó; así que todo viajero sigue su deseo seguro». Luego al-Jawn ibn Abī al-Jawn no cesó hasta que se jactó de haber matado a al-Walīd, afirmando que ellos lo habían herido, lo cual era falso. Y alcanzó a al-Walīd, a sus hijos y a su pueblo aquello que temía. Dijo al-Jawn ibn Abī al-Jawn: «¡Oh! ¿Acaso al-Mughīra pretendió que Ka‘b en La Meca tiene un gran poder? No te jactes, oh Mughīra, de verla caminar al-mu‘alhaj 10 y al-mahīr 11. En ella están nuestros padres y en ella nacimos, como se asienta en su lugar Thabīr 12. Y al-Mughīra no dijo eso sino para conocer nuestra condición o incitar. Pues la sangre de al-Walīd se dejará sin vengar; ciertamente, nosotros dejamos sin vengar sangres de las que tienes noticia. Le vistió el afortunado agresor una flecha mortal, estando lleno y radiante 13. Cayó en el centro de La Meca, arrastrándose, como si fuera un camello al caer. Me bastará para reclamar la dote de Abū Hishām 14 los pequeños de Jada‘a 15, de cuerdas flojas y viles». Dijo Ibn Hishām: Hemos omitido de ellos un verso en el que se excedió. Dijo Ibn Isḥāq: Luego Hishām ibn al-Walīd atacó a Abū Uzayhir, que estaba en el mercado de Dhū l-Majāz. ‘Ātika, hija de Abū Uzayhir, estaba casada con Abū Sufyān ibn Ḥarb. Abū Uzayhir era un hombre noble en su pueblo. Lo mató por la dote de al-Walīd que estaba con él, siguiendo la recomendación de su padre. Esto ocurrió después de que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— emigrara a Medina, y pasara Badr, y cayeran los nobles de Quraysh que cayeron entre los idólatras. Entonces Yazīd ibn Abī Sufyān salió y reunió a los Banū ‘Abd Manāf, mientras Abū Sufyān estaba en Dhū l-Majāz. La gente dijo: «Abū Sufyán ha violado su protección 16 en su parentesco por afinidad, y está furioso por ello». Cuando Abū Sufyān oyó lo que había hecho su hijo Yazīd —y Abū Sufyān era un hombre prudente, severo, que amaba intensamente a su pueblo—, bajó rápidamente a La Meca, temiendo que ocurriera un incidente entre Quraysh por Abū Uzayhir. Fue donde su hijo, que estaba armado, entre su pueblo de los Banū ‘Abd Manāf y los Muṭayyabūn 17, tomó la lanza de su mano, luego le golpeó en la cabeza con ella un golpe que lo derribó, y le dijo: «¡Que Dios te maldiga! ¿Acaso quieres enfrentar a unos Quraysh contra otros por un hombre de Daws? Les pagaremos el precio de sangre si lo aceptan, y apagaré para ti el asunto». Entonces Ḥassān ibn Thābit se puso a incitar por la sangre de Abū Uzayhir, reprochando a Abū Sufyān su violación de la protección y acusándolo de cobardía, y dijo: «Se fueron los habitantes de los dos lados de Dhū l-Majāz, y el vecino de Ibn Ḥarb en al-Mughammas no se va 18. Y el asno flatulento 19 no protegió su honor, ni Hind protegió la deshonra de su padre 20. Te vistió Hishām ibn al-Walīd sus vestidos; pues úsalos hasta gastarlos y devuélvele otros nuevos después. Cumplió su deseo de él y amaneció generoso, mientras tú amaneciste flojo, sin correr ni galopar 21. Si los ancianos de Badr hubieran sido testigos, habría humedecido las sandalias de la gente un caballo alazán que ataca 22». Cuando llegó a Abū Sufyān lo dicho por Ḥassān, dijo: «Ḥassān quiere enfrentarnos unos contra otros por un hombre de Daws. ¡Qué mala opinión tiene, por Dios!». Cuando la gente de Ṭā’if abrazó el Islam, Jālid ibn al-Walīd habló al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— acerca de la usura de al-Walīd que estaba en Thaqīf, por lo que su padre le había recomendado. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó alguien versado que estas aleyas sobre la prohibición de lo que quedaba de usura en manos de la gente descendieron por eso, por la demanda de Jālid de la usura: {¡Oh, creyentes! Temed a Dios y renunciad a lo que queda de la usura, si sois creyentes} [Al-Baqara: 278] hasta el final de la historia. Daws intenta vengar a Abū Uzayhir: No hubo venganza por Abū Uzayhir que sepamos, hasta que el Islam intercedió entre la gente, salvo que Ḍirār ibn al-Jaṭṭāb ibn Mirdās al-Fihrī salió con un grupo de Quraysh hacia la tierra de Daws. Se hospedaron con una mujer llamada Umm Ghaylān, clienta de Daws, que peinaba a las mujeres y preparaba a las novias. Daws quiso matarlos por Abū Uzayhir, pero Umm Ghaylān y otras mujeres los defendieron hasta protegerlos. Entonces Ḍirār ibn al-Jaṭṭāb dijo sobre ello: «Que Dios recompense a Umm Ghaylān y a sus mujeres, cuando estaban despeinadas y sin adornos 23, con el bien. Ellas apartaron la muerte después de acercarse, cuando ya habían salido los combatientes vengadores. Ella llamó a Daws con un grito, y sus valles fluyeron 24 con poder, y los arroyos receptores 25 los contuvieron. Y a ‘Amr 26 que Dios lo recompense bien, pues no flaqueó ni se enfriaron en mí sus coyunturas. Entonces desenvainé mi espada y me levanté con su hoja, ¿y por qué alma después de la mía peleo?». Umm Ghaylān y Umm Jamīl: Dijo Ibn Hishām: Me contó Abū ‘Ubayda que quien defendió a Ḍirār fue Umm Jamīl, y se dice Umm Ghaylān. Dijo: Y es posible que Umm Ghaylān se levantara con Umm Jamīl entre quienes la defendieron. Cuando ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb asumió el califato, Umm Jamīl se presentó ante él, creyendo que era su hermano. Cuando se identificó ante él, conoció la historia y dijo: «No soy su hermano sino en el Islam, y él está en una expedición. He reconocido tu favor hacia él». Y le dio algo como hija de camino. Dijo el narrador: Dijo Ibn Hishām: Ḍirār alcanzó a ‘Umar ibn al-Jaṭṭāb el día de Uḥud, y se puso a golpearlo con el ancho de la lanza diciendo: «¡Vete, hijo de al-Jaṭṭāb, no te mato!». Por eso ‘Umar le reconocía ese favor después de su Islam.
Muerte de Abū Ṭālib y Jadiya, y lo que sufrió el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- después de ellas. Dijo Ibn Isḥāq: Los que molestaban al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- en su casa eran: Abū Lahab, al-Ḥakam ibn al-ʿĀṣ ibn Umayya, ʿUqba ibn Abī Muʿayṭ, ʿAdī ibn Ḥamrāʾ al-Zaqafī e Ibn al-Aṣdāʾ al-Hudhalī; eran sus vecinos, y ninguno de ellos abrazó el Islam excepto al-Ḥakam ibn Abī al-ʿĀṣ. Uno de ellos -según me fue referido- arrojaba sobre él -la paz y las bendiciones sean con él- el útero de la oveja mientras rezaba, y otro lo arrojaba en su olla 27 cuando se la colocaban, hasta que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- tomó una piedra 28 para protegerse de ellos cuando rezaba. Cuando le arrojaban esa molestia -como me narró ʿUmar ibn ʿAbd Allāh ibn ʿUrwa ibn al-Zubayr, de ʿUrwa ibn al-Zubayr- el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- salía con ella en un palo, se detenía en su puerta y decía: "¡Oh hijos de ʿAbd Manāf! ¡Qué vecindad es esta!" Luego la arrojaba al camino. Dijo Ibn Isḥāq: Luego Jadiya bint Juwaylid y Abū Ṭālib murieron en el mismo año, y las desgracias se sucedieron sobre el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- por la muerte de Jadiya, que fue para él una consejera fiel en el Islam, a quien se quejaba; y por la muerte de su tío Abū Ṭālib, que fue para él un apoyo y una protección en su asunto, un defensor y un auxiliar contra su pueblo. Esto ocurrió tres años antes de su emigración a Medina. Cuando murió Abū Ṭālib, los Quraysh infligieron al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- molestias que no se habían atrevido a hacer en vida de Abū Ṭālib, hasta que un necio de los necios de Quraysh le salió al paso y esparció polvo sobre su cabeza. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Hishām ibn ʿUrwa, de su padre ʿUrwa ibn al-Zubayr, dijo: Cuando aquel necio esparció ese polvo sobre la cabeza del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-, el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- entró en su casa con el polvo en su cabeza, y una de sus hijas se levantó hacia él y comenzó a lavarle el polvo mientras lloraba, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- le decía: "No llores, hijita, porque Dios protegerá a tu padre". Y decía entre tanto: "Los Quraysh no me hicieron nada que detestara hasta que murió Abū Ṭālib". Los idólatras piden un pacto entre ellos y el Mensajero antes de la muerte de Abū Ṭālib: Dijo Ibn Isḥāq: Cuando Abū Ṭālib cayó enfermo y los Quraysh supieron de su gravedad, se dijeron unos a otros: "Ḥamza y ʿUmar se han convertido al Islam, y el asunto de Muḥammad se ha extendido entre todas las tribus de Quraysh. Vayamos a Abū Ṭālib para que tome un compromiso de su sobrino a nuestro favor, y que nos dé algo de él. ¡Por Dios! No estamos seguros de que nos arrebate nuestro asunto". Dijo Ibn Isḥāq: Me narró al-ʿAbbās ibn ʿAbd Allāh ibn Maʿbad ibn ʿAbbās, de algunos de los suyos, de Ibn ʿAbbās, dijo: Fueron a Abū Ṭālib y le hablaron; eran los nobles de su pueblo: ʿUtba ibn Rabīʿa, Shayba ibn Rabīʿa, Abū Ŷahl ibn Hishām, Umayya ibn Jalaf y Abū Sufyān ibn Ḥarb, junto con otros hombres de sus nobles. Dijeron: "¡Oh Abū Ṭālib! Tú eres de nosotros como sabes, y te ha llegado lo que ves, y tememos por ti. Ya sabes lo que hay entre nosotros y tu sobrino. Llámalo y toma de él para nosotros, y toma de nosotros para él: que se abstenga de nosotros y nosotros nos abstendremos de él, que nos deje con nuestra religión y nosotros le dejaremos con la suya". Entonces Abū Ṭālib envió por él, y él vino. Dijo: "¡Oh hijo de mi hermano! Estos son los nobles de tu pueblo, se han reunido para ti para darte y tomar de ti". Dijo: El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Sí, una sola palabra que me deis, con la que dominaréis a los árabes y los no árabes se someterán a vosotros". Dijo: Abū Ŷahl dijo: "Sí, por tu padre, y diez palabras". Dijo: "Decid: No hay más dios que Dios, y abandonad lo que adoráis fuera de Él". Dijo: Entonces palmotearon y dijeron: "¿Quieres, oh Muḥammad, hacer de los dioses un solo dios? ¡Ciertamente tu asunto es asombroso!" Dijeron unos a otros: "Por Dios, este hombre no os dará nada de lo que queréis. Id y seguid la religión de vuestros padres hasta que Dios juzgue entre vosotros y él". Dijo: Luego se dispersaron. Esperanza del Mensajero en la conversión de Abū Ṭālib: Entonces Abū Ṭālib dijo al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-: "Por Dios, hijo de mi hermano, no te he visto pedirles algo excesivo". Dijo: Cuando Abū Ṭālib dijo eso, el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- concibió esperanza en su conversión, y comenzó a decirle: "¡Oh tío! Dila tú, para que pueda interceder por ti el Día de la Resurrección". Dijo: Cuando vio el afán del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- por él, dijo: "Hijo de mi hermano, por Dios, si no fuera por el temor de la afrenta contra ti y contra los hijos de tu padre después de mí, y de que los Quraysh piensen que la dije por miedo a la muerte, la diría. No la digo sino para alegrarte con ella". Dijo: Cuando la muerte se acercó a Abū Ṭālib, dijo: al-ʿAbbās lo vio mover los labios, se inclinó hacia él con su oído y dijo: "Hijo de mi hermano, por Dios, mi hermano ha dicho la palabra que le ordenaste decir". Dijo: El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "No lo oí". Lo que descendió sobre quienes pidieron el pacto al Mensajero ante Abū Ṭālib: Dijo: Y Dios Altísimo reveló acerca del grupo que se había reunido ante él, y les dijo lo que dijo, y ellos respondieron lo que respondieron: {Ṣād. Por el Corán que contiene la amonestación. Pero los que niegan la verdad están en un estado de orgullo y oposición} [Ṣād: 1-2] hasta Su palabra: {¿Ha hecho de los dioses un solo dios? ¡Ciertamente esto es algo asombroso! Y los dignatarios se fueron diciendo: "Id y perseverad en vuestros dioses; esto es algo que se pretende. No hemos oído esto en la última religión"} [Ṣād: 5-7] refiriéndose a los cristianos, por su dicho: {Dios es el tercero de tres} [al-Māʾida: 73] {Esto no es más que una invención}. Luego murió Abū Ṭālib. Viaje del Mensajero a Ṭāʾif y la actitud de Zaqīf hacia él: Dijo Ibn Isḥāq: Cuando murió Abū Ṭālib, los Quraysh infligieron al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- molestias que no le habían infligido en vida de su tío Abū Ṭālib. Entonces el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- salió hacia Ṭāʾif, buscando apoyo de Zaqīf y protección con ellos contra su pueblo, y esperando que aceptaran lo que les traía de Dios, Poderoso y Majestuoso. Salió hacia ellos solo. Los tres con quienes se hospedó el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-: Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Yazīd ibn Ziyād, de Muḥammad ibn Kaʿb al-Quraẓī, dijo: Cuando el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- llegó a Ṭāʾif, se dirigió a unos hombres de Zaqīf, que entonces eran los señores y nobles de Zaqīf, y eran tres hermanos: ʿAbd Yālīl ibn ʿAmr ibn ʿUmayr, Masʿūd ibn ʿAmr ibn ʿUmayr y Ḥabīb ibn ʿAmr ibn ʿUmayr ibn ʿAwf ibn ʿUqda ibn Ghiyara ibn ʿAwf ibn Zaqīf. Junto a uno de ellos había una mujer de Quraysh, de los Banū Ŷumaḥ. El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- se sentó con ellos, los llamó a Dios y les habló de lo que había venido a buscar de su apoyo para el Islam y de que estuvieran con él contra quienes se opusieran de su pueblo. Entonces uno de ellos le dijo: "Él desgarraría las vestiduras de la Kaaba si Dios te hubiera enviado". Otro dijo: "¿Acaso Dios no encontró a nadie más que a ti para enviarlo?" Y el tercero dijo: "Por Dios, no te hablaré nunca más. Si eres un mensajero de Dios como dices, eres demasiado importante para que yo te responda; y si estás mintiendo sobre Dios, no me conviene hablarte". Entonces el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- se levantó de entre ellos, habiendo perdido la esperanza del bien de Zaqīf, y les dijo -según me fue referido-: "Ya que habéis hecho lo que habéis hecho, guardadlo en secreto acerca de mí". Y al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- le disgustó que su pueblo se enterara de ello y eso los incitara contra él. Dijo Ibn Hishām: Dijo ʿUbayd ibn al-Abraṣ:
Y ciertamente me llegó de Tamim que ellos... se enfurecieron por los muertos de 'Amir y se unieron. Pero no lo hicieron, e incitaron contra él a sus necios y esclavos, insultándolo y gritándole, hasta que la gente se congregó contra él y lo forzaron a refugiarse en un muro29 de 'Utba ibn Rabi'a y Shayba ibn Rabi'a, que estaban allí, y los necios de Thaqif que lo seguían se apartaron de él. Entonces se dirigió a la sombra de una parra30 de uvas y se sentó allí, mientras los dos hijos de Rabi'a lo miraban y veían lo que sufría por parte de los necios de la gente de Ta'if. Y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- se encontró, según me han contado, con la mujer de Banu Jumah, y le dijo: "¿Qué hemos sufrido de parte de tus parientes políticos?" Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- se calmó, dijo -según me han contado-: "Oh Allah, a Ti me quejo de mi debilidad, de la escasez de mis recursos y de mi humillación ante la gente. ¡Oh, el más Misericordioso de los misericordiosos! Tú eres el Señor de los oprimidos, y Tú eres mi Señor. ¿A quién me encomiendas? ¿A un extraño que me recibe con hosquedad31? ¿O a un enemigo al que has dado poder sobre mí? Si no estás airado conmigo, no me importa, pero Tu perdón es más amplio para mí. Me refugio en la luz de Tu rostro, que ilumina las tinieblas y por la cual se ordenan los asuntos de este mundo y el Más Allá, de que hagas descender sobre mí Tu ira o que Tu indignación se abata sobre mí. A Ti te corresponde la disculpa hasta que estés satisfecho, y no hay fuerza ni poder sino en Ti". Dijo: Cuando los dos hijos de Rabi'a, 'Utba y Shayba, vieron lo que le sucedía, se conmovieron sus entrañas32 por él, y llamaron a un esclavo suyo cristiano llamado 'Addas, y le dijeron: "Toma un racimo de estas uvas, ponlo en esta bandeja, luego llévaselo a ese hombre y dile que coma de ello". 'Addas lo hizo, luego se dirigió con ello hasta colocarlo entre las manos del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-, y luego le dijo: "Come". Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- puso su mano en él, dijo: "En el nombre de Allah", luego comió. 'Addas lo miró al rostro y luego dijo: "Por Allah, estas palabras no las dicen los habitantes de esta tierra". El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- le dijo: "¿Y de qué tierra eres tú, oh 'Addas, y cuál es tu religión?" Dijo: "Soy cristiano, y soy un hombre de Nínive". Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "¿De la ciudad del hombre justo, Yunus ibn Matta?" 'Addas le dijo: "¿Y cómo sabes tú qué es Yunus ibn Matta?" El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Ese es mi hermano; fue un profeta y yo soy un profeta". Entonces 'Addas se inclinó sobre el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- besando su cabeza, sus manos y sus pies. Dijo: Los dos hijos de Rabi'a se decían el uno al otro: "En cuanto a tu esclavo, ya te lo ha corrompido". Cuando 'Addas volvió a ellos, le dijeron: "¡Ay de ti, oh 'Addas! ¿Qué te pasa que besas la cabeza, las manos y los pies de este hombre?" Dijo: "Oh, mis señores, no hay en la tierra nada mejor que este; me ha informado de algo que solo un profeta sabe". Le dijeron: "¡Ay de ti, oh 'Addas! Que no te aparte de tu religión, pues tu religión es mejor que la suya". Y la delegación de los genios de Nisibin: Dijo: Luego el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- partió de Ta'if de regreso a La Meca, cuando perdió la esperanza del bien de Thaqif, hasta que, cuando estaba en Najla33, se levantó en medio de la noche para rezar, y pasaron junto a él los genios que Allah -Bendito y Exaltado sea- mencionó, y eran, según me han contado, siete genios de la gente de Nisibin, y lo escucharon. Cuando terminó su oración, se volvieron a su gente como amonestadores, habiendo creído y respondido a lo que oyeron. Y Allah relató su historia a él -la paz y las bendiciones sean con él-. Dijo Allah -Poderoso y Majestuoso-: {Y cuando dirigimos hacia ti a un grupo de genios para que escucharan el Corán} [Al-Ahqaf: 29] hasta Su palabra: {y os proteja de un castigo doloroso} [Al-Ahqaf: 31]. Y dijo -Bendito y Exaltado sea-: {Di: Me ha sido revelado que un grupo de genios escuchó} [Al-Yinn: 1] hasta el final de la historia sobre ellos en esta sura. La oferta que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- hizo de sí mismo a las tribus: Se ofreció en las temporadas de peregrinación: Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- llegó a La Meca, mientras su pueblo estaba más fuerte que nunca en su oposición a él y en el abandono de su religión, excepto unos pocos débiles que habían creído en él. Y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- se ofrecía a sí mismo en las temporadas de peregrinación, cuando estas tenían lugar, a las tribus árabes, invitándolas a Allah, informándoles de que era un profeta enviado, y pidiéndoles que le creyeran y lo protegieran hasta que pudiera explicarles aquello para lo que Allah lo había enviado. Dijo Ibn Ishaq: Me contó uno de nuestros compañeros, a quien no acuso, de Zayd ibn Aslam, de Rabi'a ibn 'Ibad al-Dili, o quien se lo contó a Abu al-Zinad de él. Dijo Ibn Hisham: Rabi'a ibn 'Ibad. Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Husayn ibn 'Abd Allah ibn 'Ubayd Allah ibn 'Abbas, quien dijo: Oí a Rabi'a ibn 'Ibad, contándoselo mi padre, decir: Siendo yo un joven muchacho con mi padre en Mina, el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- se detenía en los campamentos de las tribus árabes y decía: "Oh, hijos de fulano, yo soy el Mensajero de Allah para vosotros; os ordena que adoréis a Allah y no Le asociéis nada, y que abandonéis lo que adoráis en lugar de Él de estos ídolos, y que creáis en mí, me deis fe y me protejáis hasta que pueda explicar de parte de Allah aquello para lo que me ha enviado". Dijo: Y detrás de él había un hombre bizco y apuesto, con dos mechones32, vestido con una túnica 'adaniyya. Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- terminaba su discurso y lo que invitaba, ese hombre decía: "Oh, hijos de fulano, este solo os invita a despojaros de Al-Lat y Al-'Uzza de vuestros cuellos, y de vuestros aliados de entre los genios de Banu Malik ibn Uqaysh, hacia lo que ha traído de innovación y extravío; no le obedezcáis ni le escuchéis". Dijo: Entonces le pregunté a mi padre: "Oh, padre, ¿quién es este que lo sigue y responde a lo que dice?" Dijo: "Este es su tío 'Abd al-'Uzza ibn 'Abd al-Muttalib, Abu Lahab". Dijo Ibn Hisham: Dijo al-Nabigha: "Eres como uno de los camellos de Banu Uqaysh, que hace sonar una vejiga32 detrás de sus patas". Dijo Ibn Ishaq: Nos contó Ibn Shihab al-Zuhri que fue a Kinda en sus campamentos, y entre ellos había un señor suyo llamado Mulayh, y los invitó a Allah -Poderoso y Majestuoso- y se ofreció a ellos, pero se negaron. Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Muhammad ibn 'Abd al-Rahman ibn 'Abd Allah ibn Husayn que fue a Kalb en sus campamentos, a una rama de ellos llamada Banu 'Abd Allah, y los invitó a Allah y se ofreció a ellos, hasta el punto de decirles: "Oh, Banu 'Abd Allah, ciertamente Allah -Poderoso y Majestuoso- ha embellecido el nombre de vuestro padre", pero no aceptaron lo que les ofreció. Dijo Ibn Ishaq: Y me contó uno de nuestros compañeros, de 'Abd Allah ibn Ka'b ibn Malik, que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- fue a Banu Hanifa en sus campamentos, los invitó a Allah y se ofreció a ellos, y no hubo nadie entre los árabes que le respondiera peor que ellos. Dijo Ibn Ishaq: Y me contó al-Zuhri que fue a Banu 'Amir ibn Sa'sa'a, los invitó a Allah -Poderoso y Majestuoso- y se ofreció a ellos, y un hombre de ellos llamado Bayhara ibn Firas dijo -dijo Ibn Hisham: Firas ibn 'Abd Allah ibn Salama al-Jayr ibn Qushayr ibn Ka'b ibn Rabi'a ibn 'Amir ibn Sa'sa'a-: "Por Allah, si tomara a este joven de Quraysh, me comería a los árabes con él". Luego dijo: "Dime, si te juramos lealtad en tu asunto, y luego Allah te da la victoria sobre quienes te contradicen, ¿será el mando para nosotros después de ti?" Dijo: "El mando pertenece a Allah; Él lo coloca donde quiere". Dijo: Entonces le dijo: "¿Vamos a exponer nuestros cuellos33 a los árabes por ti, y luego, cuando Allah te dé la victoria, el mando será para otros? No tenemos necesidad de tu asunto". Y se negaron.
Cuando la gente partió de la peregrinación, los Banū ‘Āmir regresaron a un anciano de su tribu a quien la edad había alcanzado hasta el punto de no poder acompañarlos a las temporadas de peregrinación. Solían, al volver a él, contarle lo que había ocurrido en esa temporada. Cuando llegaron a él ese año, les preguntó sobre lo acontecido en su temporada. Dijeron: «Vino a nosotros un joven de Quraysh, luego de los Banū ‘Abd al-Muṭṭalib, que afirma ser un profeta (nabī). Nos invita a que lo protejamos, estemos con él y lo llevemos a nuestra tierra». Dijo (el narrador): El anciano puso sus manos sobre su cabeza y luego dijo: «¡Oh, Banū ‘Āmir! ¿Acaso hay remedio para esto? ¿Hay alguna escapatoria para su cola? Por Aquel en cuya mano está el alma de Fulano, jamás un ismaelita ha inventado esto, y es la verdad. ¿Dónde estaba vuestro juicio cuando se os fue?». Dijo Ibn Isḥāq: El Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) continuó así en su asunto: cada vez que la gente se reunía con él en la temporada de peregrinación, se acercaba a ellos, invitaba a las tribus a Dios y al islam (islām), y les ofrecía su persona y lo que había traído de Dios de guía (hudā) y misericordia (raḥma). Y no oía de ningún árabe de renombre y honor que llegara a La Meca sin que se dirigiera a él, lo invitara a Dios y le ofreciera lo que tenía. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó ‘Āṣim ibn ‘Umar ibn Qatāda al-Anṣārī, luego al-Ẓafarī, de parte de algunos ancianos de su pueblo, quienes dijeron: Suwayd ibn Ṣāmit, hermano de los Banū ‘Amr ibn ‘Awf, llegó a La Meca como peregrino (ḥājjan) o para la ‘umra (mu‘tamiran). Suwayd era llamado por su pueblo «el Perfecto» (al-Kāmil) por su fortaleza, poesía, honor y linaje. Es quien dice: «¡Cuántos llamas amigo, pero si vieras sus palabras en lo oculto, te disgustaría lo que trama! Sus palabras son como miel cuando está presente, pero en la ausencia es una herencia en el borde del cuello. Te alegra su apariencia, pero bajo su piel hay chismes de engaño que cortan los tendones de la espalda. Los ojos te muestran lo que oculta de rencor y odio con la mirada torva. ¡Plumame con bien, pues mucho me has pelado! Y el mejor de los aliados es quien empluma y no pela». Y es quien dice, habiendo apostado con un hombre de los Banū Sulaym, luego de los Banū Zi‘b ibn Mālik, cien camellas ante una adivina (kāhina) de las adivinas de los árabes. Ella falló a su favor, y se separó de ella junto con el sulamí, sin que hubiera nadie más. Cuando el camino los separó, dijo: «¿Qué hay para mí, oh hermano de los Banū Sulaym?». Dijo: «Te lo enviaré». Dijo: «¿Quién me garantiza eso si me adelantas?». Dijo: «¡No! Por Aquel en cuya mano está el alma de Suwayd, no me separaré de ti hasta que te dé mi riqueza». Entonces se agarraron, lo golpeó contra el suelo, lo ató con una cuerda, lo llevó a la casa de los Banū ‘Amr ibn ‘Awf, y permaneció con él hasta que Sulaym envió lo que le correspondía. Dijo sobre ello: «No me consideres, oh hijo de Zi‘b ibn Mālik, como a quien solías llevar a lo oculto y engañar. Te volviste un rival cuando fuiste derribado con fuerza; así es, el prudente es el que cambia. Lo golpeé en la axila del norte y no cesó, en todo estado, su mejilla era la más baja». Entre muchos poemas que solía recitar. El Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) se dirigió a él cuando oyó de él, lo invitó a Dios y al islam (islām). Suwayd le dijo: «Quizás lo que tienes es similar a lo que tengo yo». El Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) le dijo: «¿Y qué es lo que tienes?». Dijo: «La “Mujalla” de Luqmān –es decir, la sabiduría de Luqmān–». El Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) le dijo: «Preséntamela». Se la presentó, y él le dijo: «Esto es, ciertamente, una palabra hermosa, pero lo que tengo yo es superior a esto: un Corán (Qur’ān) que Dios Altísimo me ha revelado, que es guía (hudā) y luz (nūr)». Entonces el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) le recitó el Corán y lo invitó al islam (islām). No se alejó de él y dijo: «Esto es, ciertamente, una palabra hermosa». Luego se apartó de él, regresó a Medina con su pueblo, y no tardó en que los jazrayíes lo mataran. Y algunos hombres de su pueblo solían decir: «Creemos que murió siendo musulmán (muslim)». Su muerte fue antes del día de Bu‘āth. El islam (islām) de Iyās ibn Mu‘ādh y la historia de Abū al-Ḥaysar: Dijo Ibn Isḥāq: Me contó al-Ḥuṣayn ibn ‘Abd al-Raḥmān ibn ‘Amr ibn Sa‘d ibn Mu‘ādh, de parte de Maḥmūd ibn Labīd, quien dijo: Cuando Abū al-Ḥaysar, Anas ibn Rāfi‘, llegó a La Meca con unos jóvenes de los Banū ‘Abd al-Ashhal, entre ellos Iyās ibn Mu‘ādh, buscando una alianza (ḥilf) con Quraysh contra su pueblo de los Jazray, el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) oyó de ellos, fue a ellos y se sentó con ellos. Les dijo: «¿Queréis algo mejor que aquello para lo que habéis venido?». Le dijeron: «¿Y qué es eso?». Dijo: «Yo soy el Mensajero de Dios (rasūl Allāh), me ha enviado a los siervos para invitarlos a que adoren a Dios y no Le asocien nada, y me ha revelado el Libro (al-Kitāb)». Dijo: Luego les mencionó el islam (islām) y les recitó el Corán (Qur’ān). Dijo: Entonces Iyās ibn Mu‘ādh, que era un joven muchacho, dijo: «¡Oh pueblo mío! Por Dios, esto es mejor que aquello para lo que habéis venido». Dijo: Entonces Abū al-Ḥaysar, Anas ibn Rāfi‘, tomó un puñado de tierra del valle (al-Baṭḥā’) y golpeó con ella el rostro de Iyās ibn Mu‘ādh, y dijo: «Déjanos de ti; por mi vida, hemos venido para otra cosa». Dijo: Iyās calló, y el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) se levantó de ellos, y ellos regresaron a Medina. Y ocurrió la batalla de Bu‘āth entre los Aws y los Jazray. Dijo: Luego Iyās ibn Mu‘ādh no tardó en morir. Dijo Maḥmūd ibn Labīd: Me informó quien estuvo presente de su pueblo en su muerte: que no cesaron de oírle decir «No hay más dios que Dios» (yuhallilu Allāha ta‘ālā), «Dios es el más grande» (yukabbiruhu), alabarlo (yaḥmaduhu) y glorificarlo (yusabbiḥuhu) hasta que murió. Y no dudaban de que había muerto siendo musulmán (musliman). Ciertamente, había abrazado el islam (islām) en esa reunión, cuando oyó del Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) lo que oyó. El islam (islām) de los Anṣār: Dijo Ibn Isḥāq: Cuando Dios Poderoso y Majestuoso quiso manifestar Su religión, fortalecer a Su Profeta (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) y cumplir Su promesa, el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) salió en la temporada de peregrinación en la que se encontró con el grupo de los Anṣār, y se ofreció a las tribus de los árabes, como solía hacer en cada temporada. Mientras estaba en al-‘Aqaba, se encontró con un grupo de los Jazray a quienes Dios quiso el bien. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó ‘Āṣim ibn ‘Umar ibn Qatāda, de parte de algunos ancianos de su pueblo, quienes dijeron: Cuando el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) se encontró con ellos, les dijo: «¿Quiénes sois?». Dijeron: «Un grupo de los Jazray». Dijo: «¿Sois de los aliados (mawālī) de los judíos?». Dijeron: «Sí». Dijo: «¿No os sentáis para que os hable?». Dijeron: «Sí». Se sentaron con él, y los invitó a Dios Poderoso y Majestuoso, les presentó el islam (islām) y les recitó el Corán (Qur’ān). Dijo: Y parte de lo que Dios hizo por ellos en el islam (islām) fue que los judíos estaban con ellos en su tierra, y eran gente del Libro (ahl kitāb) y de conocimiento, mientras que ellos eran gente de asociación (ahl shirk) y dueños de ídolos (aṣḥāb awthān), y los habían superado en su tierra. Cuando había algo entre ellos, les decían: «Ciertamente, un profeta (nabī) está a punto de ser enviado, su tiempo ya se acerca; lo seguiremos y os mataremos con él como la matanza de ‘Ād e Iram». Cuando el Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) habló a ese grupo y los invitó a Dios, algunos de ellos se dijeron a otros: «¡Oh pueblo mío! Sabed, por Dios, que este es el profeta (nabī) con el que los judíos os amenazaban. ¡No os dejéis adelantar por ellos!». Así que respondieron a lo que los invitaba, creyéndolo y aceptando lo que les presentaba del islam (islām), y dijeron: «Hemos dejado a nuestro pueblo, y no hay pueblo entre ellos con la enemistad y el mal que hay entre ellos. Quizás Dios los una a través de ti. Iremos a ellos, los invitaremos a tu asunto y les presentaremos aquello a lo que hemos respondido de esta religión. Si Dios los une en torno a ti, no habrá hombre más poderoso que tú». Luego se apartaron del Mensajero de Dios (ṣalla Allāhu ‘alayhi wa-sallam) regresando a su tierra, habiendo creído y confirmado.
Nombres de los que se encontraron con él, la paz y las bendiciones sean con él, de los Jazray: Dijo Ibn Ishaq: Y ellos, según se me mencionó, eran seis hombres de los Jazray, entre ellos de los Banu Nayyar, que es Taym Allah, luego de los Banu Malik ibn Nayyar ibn Tha'laba ibn Amr ibn al-Jazray ibn Haritha ibn Amr ibn Amir: As'ad ibn Zurara ibn 'Udas ibn 'Ubayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar, y él es Abu Umama; y 'Awf ibn al-Harith ibn Rifaa ibn Sawad ibn Malik ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar, y él es Ibn 'Afra'. Dijo Ibn Hisham: Y 'Afra' es la hija de 'Ubayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Zurayq ibn 'Amir ibn Zurayq ibn 'Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazray: Rafi' ibn Malik ibn al-'Ajlan ibn 'Amr ibn 'Amir ibn Zurayq. Dijo Ibn Hisham: Y se dice 'Amir ibn al-Azraq. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Salima ibn Sa'd ibn 'Ali ibn Sarida ibn Tazid ibn Jusham ibn al-Jazray, luego de los Banu Sawad ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama: Qutba ibn 'Amir ibn Hadida ibn 'Amr ibn Ghanm ibn Sawad. Dijo Ibn Hisham: 'Amr ibn Sawad, y Sawad no tiene un hijo llamado Ghanm. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Haram ibn Ka'b ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama: 'Uqba ibn 'Amir ibn Nabi ibn Zayd ibn Haram. Y de los Banu 'Ubayd ibn 'Adi ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama: Jabir ibn 'Abd Allah ibn Ri'ab ibn al-Nu'man ibn Sinan ibn 'Ubayd. Cuando llegaron a Medina ante su gente, les mencionaron al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y los invitaron al Islam hasta que se extendió entre ellos, y no quedó casa de los Ansar 34 en la que no hubiera mención del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. La primera Bay'a de al-'Aqaba: Hasta que, cuando llegó el año siguiente, acudieron a la peregrinación de entre los Ansar doce hombres, y se encontraron con él en al-'Aqaba: dijo: Y es la primera al-'Aqaba, y juraron lealtad al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- según la bay'a de las mujeres 35, y eso antes de que se les prescribiera la guerra. Entre ellos, de los Banu Nayyar, luego de los Banu Malik ibn al-Nayyar: As'ad ibn Zurara ibn 'Udas ibn 'Ubayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar, y él es Abu Umama; y 'Awf y Mu'adh, los dos hijos de al-Harith ibn Rifaa ibn Sawad ibn Malik ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar, y ellos son los dos hijos de 'Afra'. Y de los Banu Zurayq ibn 'Amir: Rafi' ibn Malik ibn al-'Ajlan ibn 'Amr ibn 'Amir ibn Zurayq, y Dhakwan ibn 'Abd Qays ibn Khalada ibn Mujlid ibn 'Amir ibn Zurayq. Dijo Ibn Hisham: Dhakwan, muhayirí ansarí 36. Y de los Banu 'Awf ibn al-Jazray, luego de los Banu Ghanm ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf ibn al-Jazray, y ellos son los Qawaqil 37: 'Ubada ibn al-Samit ibn Qays ibn Asram ibn Fihr ibn Tha'laba ibn Ghanm; y Abu 'Abd al-Rahman, que es Yazid ibn Tha'laba ibn Jazma ibn Asram ibn 'Amr ibn 'Ammar, de los Banu Ghusayna, de Bali, aliado suyo. Dijo Ibn Hisham: Y se les llamó los Qawaqil porque cuando un hombre buscaba refugio con ellos, le daban una flecha y le decían: "Qawqil 38 con ella por Yathrib donde quieras". Dijo Ibn Hisham: Al-qawqala es un tipo de caminar. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Salim ibn 'Amr ibn al-Jazray, luego de los Banu al-'Ajlan ibn Zayd ibn Ghanm ibn Salim: al-'Abbas ibn 'Ubada ibn Nadla ibn Malik ibn al-'Ajlan. Y de los Banu Salama ibn 'Ali ibn Asad ibn Sarida ibn Tazid ibn Jusham ibn al-Jazray, luego de los Banu Haram ibn Ka'b ibn Ghanm ibn Salama: 'Uqba ibn 'Amir ibn Nabi ibn Zayd ibn Haram. Y de los Banu Sawad ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama: Qutba ibn 'Amir ibn Hadida ibn 'Amr ibn Ghanm ibn Sawad. Y presenció esta [bay'a] de los Aws ibn Haritha ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Amir, luego de los Banu 'Abd al-Ashhal ibn Jusham ibn al-Harith ibn al-Jazray ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws: Abu al-Haytham ibn al-Tayyihan, y su nombre es Malik. Dijo Ibn Hisham: al-Tayyihan se aligera y se hace pesado, como se dice mayt y mayyit. Y de los Banu 'Amr ibn 'Awf ibn Malik ibn al-Aws: 'Uwaym ibn Sa'ida. Texto de la bay'a: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Yazid ibn Abi Habib, de Abu Mursid ibn 'Abd Allah al-Yazani, de 'Abd al-Rahman ibn 'Usayla al-Sanabihi, de 'Ubada ibn al-Samit, que dijo: Estuve entre los que presenciaron la primera al-'Aqaba, y éramos doce hombres, y juramos lealtad al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- según la bay'a de las mujeres, y eso antes de que se prescribiera la guerra, bajo la condición de no asociar nada a Allah, no robar, no fornicar, no matar a nuestros hijos, no cometer calumnia que inventemos entre nuestras manos y nuestros pies 39, y no desobedecerle en lo que es recto: "Si cumplís, tendréis el Paraíso; y si incurrís en algo de eso, vuestro asunto queda ante Allah, Poderoso y Majestuoso: si quiere, os castiga, y si quiere, os perdona". Dijo Ibn Ishaq: Y mencionó Ibn Shihab al-Zuhri, de 'A'idh Allah ibn 'Abd Allah al-Jawlani, Abu Idris, que 'Ubada ibn al-Samit le narró que dijo: Juramos lealtad al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- la noche de la primera al-'Aqaba bajo la condición de no asociar nada a Allah, no robar, no fornicar, no matar a nuestros hijos, no cometer calumnia que inventemos entre nuestras manos y nuestros pies, y no desobedecerle en lo que es recto: "Si cumplís, tendréis el Paraíso; y si incurrís en algo de eso y se os aplica su castigo en el mundo, eso será expiación por ello; y si se os oculta hasta el Día de la Resurrección, vuestro asunto queda ante Allah, Poderoso y Majestuoso: si quiere, castiga, y si quiere, perdona". Envío de Mus'ab ibn 'Umayr con la delegación de al-'Aqaba: Dijo Ibn Ishaq: Cuando la gente se apartó de él, el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- envió con ellos a Mus'ab ibn 'Umayr ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar ibn Qusayy, y le ordenó que les recitara el Corán, les enseñara el Islam y los instruyera en la religión. Y se le llamaba en Medina al-Muqri' 40, Mus'ab. Y su casa estaba con As'ad ibn Zurara ibn 'Udas, Abu Umama. Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada que él solía dirigirles la oración, y eso porque los Aws y los Jazray se negaban unos a otros a ser imames. Primera oración del viernes establecida en Medina: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Muhammad ibn Abi Umama ibn Sahl ibn Hunayf, de su padre Abu Umama, de 'Abd al-Rahman ibn Ka'b ibn Malik, que dijo: Yo era el guía de mi padre, Ka'b ibn Malik, cuando perdió la vista, y cuando salía con él al viernes, al oír el llamado a la oración, bendecía a Abu Umama, As'ad ibn Zurara. Dijo: Y permaneció así por un tiempo, sin oír el llamado al viernes sin bendecirlo y pedir perdón para él. Dijo: Entonces dije para mí: "Por Allah, esto es una deficiencia en mí, el no preguntarle qué le pasa cuando oye el llamado al viernes y bendice a Abu Umama As'ad ibn Zurara". Dijo: Salí con él un viernes como solía hacerlo, y cuando oyó el llamado al viernes, lo bendijo y pidió perdón para él. Dijo: Entonces le dije: "¡Oh, padre! ¿Qué te pasa cuando oyes el llamado al viernes y bendices a Abu Umama?" Dijo: "¡Oh, hijito! Él fue el primero que celebró con nosotros el viernes en Medina, en Hazm al-Nabit 41, de la Harra de los Banu Bayada, llamado Naqi' al-Jadamat". Dijo: Pregunté: "¿Y cuántos erais ese día?" Dijo: "Cuarenta hombres". Islam de Sa'd ibn Mu'adh, Usayd ibn Hudayr y los Banu 'Abd al-Ashhal: Dijo Ibn Ishaq: Y me narraron 'Ubayd Allah ibn al-Mughira ibn Mu'ayqib y 'Abd Allah ibn Abi Bakr ibn Muhammad ibn 'Amr ibn Hazm que As'ad ibn Zurara salió con Mus'ab ibn 'Umayr dirigiéndose a la casa de los Banu 'Abd al-Ashhal y a la casa de los Banu Zafar. Y Sa'd ibn Mu'adh ibn al-Nu'man ibn Imri' al-Qays ibn Zayd ibn 'Abd al-Ashhal era primo hermano de As'ad ibn Zurara por parte de madre. Y entró con él en un huerto de los huertos de los Banu Zafar.
Dijo Ibn Hisham: El nombre de Zafar es Ka'b ibn al-Harith ibn al-Jazray ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws. Dijeron: En un pozo llamado Bi'r Maraq 42, se sentaron en el huerto, y se reunieron con ellos hombres de los que habían abrazado el Islam, y Sa'd ibn Mu'adh y Usayd ibn Hudayr, que en ese día eran los señores de su pueblo de Banu 'Abd al-Ashhal, y ambos eran politeístas, siguiendo la religión de su pueblo. Cuando oyeron hablar de ellos, Sa'd ibn Mu'adh dijo a Usayd ibn Hudayr: "¡No tienes padre! Ve a esos dos hombres que han llegado a nuestro territorio para hacer parecer necios a nuestros débiles, y repréndelos y prohíbeles que vengan a nuestro territorio. Pues si no fuera porque As'ad ibn Zurara es de mi parte, como sabes, yo mismo te habría bastado; él es hijo de mi tía materna, y no encuentro motivo para enfrentarme a él." Entonces Usayd ibn Hudayr tomó su lanza y se dirigió hacia ellos. Cuando As'ad ibn Zurara lo vio, dijo a Mus'ab ibn 'Umayr: "Este es el señor de su pueblo que ha venido a ti; sé sincero con Allah respecto a él." Mus'ab dijo: "Si se sienta, le hablaré." Se detuvo ante ellos, insultándolos, y dijo: "¿Qué os ha traído a nosotros para hacer parecer necios a nuestros débiles? Apartaos de nosotros, si tenéis alguna necesidad de vosotros mismos." Mus'ab le dijo: "¿O te sientas y escuchas? Si aceptas algo, lo aceptas; y si lo rechazas, te apartamos de lo que rechazas." Dijo: "Has sido justo." Luego clavó su lanza y se sentó con ellos. Mus'ab le habló del Islam y le recitó el Corán. Dijeron, según se menciona de ellos: "Por Allah, reconocimos en su rostro el Islam antes de que hablara, por su brillo y su facilidad." Luego dijo: "¡Qué hermosas y bellas son estas palabras! ¿Qué hacéis cuando queréis entrar en esta religión?" Le dijeron: "Te bañas, te purificas, purificas tus dos vestidos, luego rezas." Se levantó, se bañó, purificó sus dos vestidos, pronunció el testimonio de la verdad 43, luego se levantó e hizo dos postraciones 44. Luego les dijo: "Detrás de mí hay un hombre; si os sigue, no quedará nadie de su pueblo que no lo haga. Ahora os lo enviaré: Sa'd ibn Mu'adh." Luego tomó su lanza y regresó a Sa'd y a su pueblo, que estaban sentados en su asamblea. Cuando Sa'd ibn Mu'adh lo vio acercarse, dijo: "Juro por Allah que Usayd os ha llegado con un rostro diferente al que se fue de vosotros." Cuando se detuvo en la asamblea, Sa'd le dijo: "¿Qué has hecho?" Dijo: "Hablé con los dos hombres. Por Allah, no vi en ellos nada malo, y les prohibí, y dijeron: 'Haremos lo que quieras'. Y se me ha informado de que Banu Haritha han salido contra As'ad ibn Zurara para matarlo, porque han sabido que es hijo de tu tía materna, para deshonrarte 45." Entonces Sa'd se levantó airado y apresurado, temiendo lo que se le había mencionado de Banu Haritha, tomó la lanza de su mano y dijo: "Por Allah, no veo que hayas hecho nada." Luego salió hacia ellos. Cuando Sa'd los vio tranquilos, supo que Usayd solo había querido que él escuchara de ellos. Se detuvo ante ellos, insultándolos, y dijo a As'ad ibn Zurara: "¡Oh Abu Umama! Por Allah, si no fuera por el parentesco que hay entre nosotros, no habrías conseguido esto de mí. ¿Nos visitáis en nuestro territorio con lo que detestamos?" Y As'ad ibn Zurara dijo a Mus'ab ibn 'Umayr: "¡Oh Mus'ab, por Allah, ha venido a ti el señor de los que están detrás de él de su pueblo; si te sigue, no se quedarán atrás dos de ellos." Mus'ab le dijo: "¿O te sientas y escuchas? Si aceptas algo y te gusta, lo aceptas; y si lo rechazas, apartamos de ti lo que rechazas." Sa'd dijo: "Has sido justo." Luego clavó la lanza y se sentó. Le presentó el Islam y le recitó el Corán. Dijeron: "Por Allah, reconocimos en su rostro el Islam antes de que hablara, por su brillo y su facilidad." Luego les dijo: "¿Qué hacéis cuando os convertís al Islam y entráis en esta religión?" Dijeron: "Te bañas, purificas tus dos vestidos, luego pronuncias el testimonio de la verdad, luego rezas dos postraciones." Se levantó, se bañó, purificó sus dos vestidos, pronunció el testimonio de la verdad, luego hizo dos postraciones, luego tomó su lanza y se dirigió a la asamblea de su pueblo, con Usayd ibn Hudayr. Cuando su pueblo lo vio acercarse, dijeron: "Juramos por Allah que Sa'd ha vuelto a vosotros con un rostro diferente al que se fue." Cuando se detuvo ante ellos, dijo: "¡Oh Banu 'Abd al-Ashhal! ¿Cómo consideráis mi asunto entre vosotros?" Dijeron: "Eres nuestro señor, el mejor en opinión, el más bendito en consejo." Dijo: "Pues el hablar de vuestros hombres y mujeres me está prohibido hasta que creáis en Allah y en Su Mensajero." Dijeron: "Por Allah, al anochecer no quedaba en la casa de Banu 'Abd al-Ashhal hombre ni mujer que no fuera musulmán o musulmana." Y regresaron As'ad y Mus'ab a la casa de As'ad ibn Zurara, y se quedó con él invitando a la gente al Islam, hasta que no quedó casa de los Ansar 46 en la que no hubiera hombres y mujeres musulmanes, excepto lo que fue de la casa de Banu Umayya ibn Zayd, y Jatma, y Wa'il, y Waqif, y esos son Aws Allah 47, y ellos son de al-Aws ibn Haritha. Esto fue porque entre ellos estaba Abu Qays ibn al-Aslat, que era un adivino 48, y era su poeta y líder; le escuchaban y le obedecían, y los detuvo del Islam. Así permaneció hasta que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) emigró a Medina, y pasaron Badr, Uhud y el Foso 49. Y dijo, acerca de lo que vio del Islam y de lo que la gente discrepó sobre su asunto: "Oh Señor de la gente, jeques que han llegado, / se mezcla lo difícil de ello con lo dócil. Oh Señor de la gente, cuando nos extraviamos, / nos facilitaste el camino del bien. Si no fuera por nuestro Señor, seríamos judíos, / y la religión de los judíos no tiene semejanza 50. Si no fuera por nuestro Señor, seríamos cristianos, / con los monjes en el monte Jalil 51. Pero fuimos creados, cuando fuimos creados, / hanif 52, nuestra religión es de toda generación. Conducimos el Hady 53 que camina lentamente, sumisas, / de hombros cubiertos en los sayales 54." Dijo Ibn Hisham: Me recitó su dicho: "Si no fuera por nuestro Señor", y su dicho: "Si no fuera por nuestro Señor", y su dicho: "De hombros descubiertos en los sayales", un hombre de los Ansar, o de Juza'a. El asunto de la segunda 'Aqaba 55: Dijo Ibn Ishaq: Luego Mus'ab ibn 'Umayr regresó a La Meca, y salieron los que salieron de los Ansar musulmanes a la temporada de peregrinación con los peregrinos de su pueblo de los politeístas, hasta que llegaron a La Meca, y acordaron con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) la 'Aqaba, en medio de los días de Tashriq 56, cuando Él quiso honrarlo y dar la victoria a Su Profeta, fortalecer el Islam y su gente, y humillar la idolatría y su gente. Al-Bara' ibn Ma'rur reza hacia la Ka'ba: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Ma'bad ibn Ka'b ibn Malik ibn Abi Ka'b ibn al-Qayn, hermano de Banu Salama, que su hermano 'Abdullah ibn Ka'b, que era de los más sabios de los Ansar, le narró que su padre Ka'b le narró, y Ka'b fue de los que presenciaron la 'Aqaba y juraron lealtad al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) allí. Dijo: Salimos con los peregrinos de nuestro pueblo de los politeístas, y ya habíamos rezado y aprendido 57, y con nosotros estaba al-Bara' ibn Ma'rur, nuestro señor y mayor. Cuando nos dirigimos a nuestro viaje y salimos de Medina, al-Bara' nos dijo: "¡Oh gente! He tenido una opinión. Por Allah, no sé si estáis de acuerdo conmigo o no." Dijimos: "¿Qué es eso?" Dijo: "He considerado no dejar esta construcción 58 a mis espaldas -es decir, la Ka'ba- y rezar hacia ella." Dijimos: "Por Allah, no nos ha llegado que nuestro Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) rece sino hacia la Siria 59, y no queremos oponernos a él." Dijo: "Yo rezaré hacia ella." Le dijimos: "Pero nosotros no lo haremos."
Dijo: «Cuando llegaba la hora de la oración, orábamos hacia la región de Sham (Siria), y él oraba hacia la Kaaba, hasta que llegamos a La Meca». Dijo: «Y nosotros le habíamos reprochado lo que hacía, pero él se negó a abandonar aquello. Cuando llegamos a La Meca, me dijo: “¡Oh, hijo de mi hermano! Vayamos conmigo al Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— para preguntarle sobre lo que hice en este viaje mío, pues, por Allah, algo ha surgido en mi alma por ello, debido a vuestra oposición a mí en este asunto”». Dijo: «Salimos preguntando por el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, y no lo conocíamos, ni lo habíamos visto antes de eso. Entonces nos encontramos con un hombre de la gente de La Meca, y le preguntamos por el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. Dijo: “¿Lo conocéis?”. Dijimos: “No”. Dijo: “¿Conocéis a Al-‘Abbās ibn ‘Abd al-Muṭṭalib, su tío?”. Dijimos: “Sí”. (Dijo:) Solíamos conocer a Al-‘Abbās, pues siempre venía a nosotros como comerciante. Dijo: “Si entráis en la Mezquita, él es el hombre sentado con Al-‘Abbās”». Dijo: «Entramos en la Mezquita, y he aquí que Al-‘Abbās estaba sentado, y el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— estaba sentado con él. Saludamos y luego nos sentamos junto a él. El Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo a Al-‘Abbās: “¿Conoces a estos dos hombres, oh Abū Al-Faḍl?”. Dijo: “Sí, este es Al-Barā’ ibn Ma‘rūr, el señor de su pueblo, y este es Ka‘b ibn Mālik”». Dijo: «¡Por Allah! No olvido las palabras del Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—: “¿El poeta?”. Dijo: “Sí”». Dijo: «Entonces Al-Barā’ ibn Ma‘rūr le dijo: “¡Oh, Profeta de Allah! Salí en este viaje mío, y Allah me había guiado al Islam, y consideré que no debía dar la espalda a esta Casa (la Kaaba), así que oré hacia ella. Mis compañeros me contradijeron en esto, hasta que algo surgió en mi alma por ello. ¿Qué opinas, oh Mensajero de Allah?”. Dijo: “Habrías estado (orientado) hacia una alquibla (dirección de oración) si hubieras perseverado en ella”». Dijo: «Entonces Al-Barā’ regresó a la alquibla del Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y oró con nosotros hacia Sham (Siria)». Dijo: «Y su familia afirma que oró hacia la Kaaba hasta que murió, pero no es como ellos dicen; nosotros sabemos más de él que ellos». Dijo Ibn Hishām: Y dijo ‘Awn ibn Ayyūb Al-Anṣārī: «Y de nosotros es el que oró, el primero de la gente, volviéndose hacia la Kaaba del Misericordioso, entre los lugares de culto». Se refiere a Al-Barā’ ibn Ma‘rūr. Y este verso pertenece a una casida (poema) suya. **El Islam de ‘Abdullah ibn ‘Amr ibn Ḥarām:** Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Ma‘bad ibn Ka‘b que su hermano ‘Abdullah ibn Ka‘b le narró que su padre Ka‘b ibn Mālik le narró. Dijo Ka‘b: «Luego salimos hacia la peregrinación (ḥajj), y acordamos una cita con el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— en Al-‘Aqaba, en los días centrales de Al-Tashrīq». Dijo: «Cuando terminamos la peregrinación, y llegó la noche que habíamos acordado con el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, y con nosotros estaba ‘Abdullah ibn ‘Amr ibn Ḥarām, Abū Jābir, un señor de nuestros señores y un noble de nuestros nobles, lo tomamos con nosotros. Ocultábamos nuestro asunto a quienes de nuestra gente, los idólatras, estaban con nosotros. Le hablamos y le dijimos: “Oh Abū Jābir, eres un señor de nuestros señores y un noble de nuestros nobles, y deseamos para ti, apartándote de lo que estás, que no seas leña para el Fuego mañana”. Luego lo invitamos al Islam y le informamos de la cita que el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— nos había dado en Al-‘Aqaba». Dijo: «Entonces abrazó el Islam y asistió con nosotros a Al-‘Aqaba, y fue uno de los naqīb (jefes)». **Dos mujeres en el juramento de fidelidad (bay‘a):** Dijo: «Dormimos aquella noche con nuestra gente en nuestros campamentos, hasta que, pasada la tercera parte de la noche, salimos de nuestros campamentos para la cita con el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, escabulléndonos sigilosamente como las perdices, hasta que nos reunimos en el desfiladero (shi‘b) junto a Al-‘Aqaba. Éramos setenta y tres hombres, y con nosotras dos mujeres de entre nuestras mujeres: Nusayba bint Ka‘b, Umm ‘Umāra, una de las mujeres de Banū Māzin ibn Al-Najjār, y Asmā’ bint ‘Amr ibn ‘Adī ibn Nābī, una de las mujeres de Banū Salama, y ella es Umm Manī‘». **Al-‘Abbās se asegura de los Anṣār:** Dijo: «Nos reunimos en el desfiladero esperando al Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, hasta que vino a nosotros con su tío Al-‘Abbās ibn ‘Abd al-Muṭṭalib, quien en ese momento seguía la religión de su pueblo, excepto que quiso presenciar el asunto de su sobrino y asegurarse para él. Cuando se sentó, el primero en hablar fue Al-‘Abbās ibn ‘Abd al-Muṭṭalib, y dijo: “¡Oh, comunidad de Al-Jazray! (Dijo:) Y los árabes solían llamar a esta tribu de los Anṣār: Al-Jazray, tanto a su Jazray como a su Aws: Ciertamente, Muḥammad es de los nuestros, como sabéis, y lo hemos protegido de nuestro pueblo, de aquellos que tienen nuestra misma opinión sobre él. Él está en honor y protección entre su pueblo y en su tierra. Pero él se ha negado a aceptar otra cosa que no sea unirse a vosotros y adherirse a vosotros. Si consideráis que vais a cumplirle lo que le habéis prometido y protegerlo de quienes se le opongan, entonces asumid esa responsabilidad. Pero si consideráis que vais a entregarlo y abandonarlo después de que salga con vosotros, entonces dejadlo ahora, pues él está en honor y protección entre su pueblo y en su tierra”». Dijo: «Le dijimos: “Hemos oído lo que has dicho. Habla, oh Mensajero de Allah, y toma para ti y para tu Señor lo que desees”». **El pacto del Mensajero —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— con los Anṣār:** Dijo: «Entonces habló el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, recitó el Corán, invitó a Allah y alentó al Islam. Luego dijo: “Os juro fidelidad (ubāyi‘ukum) para que me protejáis de aquello de lo que protegéis a vuestras mujeres y a vuestros hijos”». Dijo: «Entonces Al-Barā’ ibn Ma‘rūr tomó su mano y dijo: “Sí, por Quien te ha enviado con la Verdad, te protegeremos de aquello de lo que protegemos nuestros īzar (vestimentas). ¡Toma nuestro juramento, oh Mensajero de Allah! Por Allah, somos hijos de la guerra y gente de la cota de malla (ḥalqa), la hemos heredado de padres a hijos”». Dijo: «Entonces intervino en la conversación, mientras Al-Barā’ hablaba al Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, Abū Al-Haytham ibn Al-Tayyihān, y dijo: “Oh Mensajero de Allah, entre nosotros y los hombres (los judíos) hay lazos (ḥibāl), y vamos a romperlos. ¿Acaso, si hacemos eso y luego Allah te da la victoria, podrías regresar con tu pueblo y abandonarnos?”». Dijo: «Entonces sonrió el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y luego dijo: “Antes bien, la sangre es la sangre, y la ruina es la ruina (al-dama al-dama, wa al-hadama al-hadam). Yo soy de vosotros y vosotros sois de mí. Combato a quienes combatáis y hago la paz con quienes hagáis la paz”». Dijo Ibn Hishām: Y se dice: «al-hadam al-hadam»: se refiere a la inviolabilidad (ḥurma). Es decir, mi protección (dhimma) es vuestra protección, y mi inviolabilidad es vuestra inviolabilidad. Dijo Ka‘b ibn Mālik: «Y el Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: “Sacad de entre vosotros a doce naqīb (jefes) para que sean responsables de su pueblo en lo que les concierne”. Entonces sacaron de entre ellos a doce naqīb: nueve de Al-Jazray y tres de Al-Aws». **Nombres de los doce naqīb:** **Los naqīb de Al-Jazray:** Dijo Ibn Hishām: De Al-Jazray, según nos narró Ziyād ibn ‘Abdullah Al-Bakkā’ī, de Muḥammad ibn Isḥāq Al-Muṭṭalibī: Abū Umāma As‘ad ibn Zurāra ibn ‘Udas ibn ‘Ubayd ibn Tha‘laba ibn Ghanm ibn Mālik ibn Al-Najjār, y él es Taym Allah ibn Tha‘laba ibn ‘Amr ibn Al-Jazray; y Sa‘d ibn Al-Rabī‘ ibn ‘Amr ibn Abī Zuhayr ibn Mālik ibn Imri’ al-Qays ibn Mālik ibn Tha‘laba ibn Ka‘b ibn Al-Jazray ibn Al-Ḥārith ibn Al-Jazray; y ‘Abdullah ibn Rawāḥa ibn Tha‘laba ibn Imri’ al-Qays ibn ‘Amr ibn Imri’ al-Qays ibn Mālik Al-Agharr ibn Tha‘laba ibn Ka‘b ibn Al-Jazray ibn Al-Ḥārith ibn Al-Jazray; y Rāfi‘ ibn Mālik ibn Al-‘Ajlān ibn ‘Amr ibn ‘Āmir ibn Zurayq ibn ‘Abd Ḥāritha ibn Mālik ibn Ghaḍb ibn Jusham ibn Al-Jazray; y Al-Barā’ ibn Ma‘rūr ibn Ṣakhr ibn Khansā’ ibn Sinān ibn ‘Ubayd ibn ‘Adī ibn Ghanm ibn Ka‘b ibn Salama ibn Sa‘d ibn ‘Alī ibn Asad ibn Sārida ibn Tazīd ibn Jusham ibn Al-Jazray; y ‘Abdullah ibn ‘Amr ibn Ḥarām ibn Tha‘laba ibn Ḥarām ibn Ka‘b ibn Salama ibn Sa‘d ibn ‘Alī ibn Asad ibn Sārida ibn Tazīd ibn Jusham ibn Al-Jazray; y ‘Ubāda ibn Al-Ṣāmit ibn Qays ibn Aṣram ibn Fihr ibn Tha‘laba ibn Ghanm ibn Sālim ibn ‘Awf ibn ‘Amr ibn ‘Awf ibn Al-Jazray.
Dijo Ibn Hisham: Es Ghanm ibn Awf, hermano de Salim ibn Awf ibn Amr ibn al-Jazray. Dijo Ibn Ishaq: Y Sa'd ibn Ubada ibn Dulaym ibn Haritha ibn Abi Hazima ibn Tha'laba ibn Tarif ibn al-Jazray ibn Sa'ida ibn Ka'b ibn al-Jazray, y al-Mundhir ibn Amr ibn Junays ibn Haritha ibn Lawdan ibn Abd Wudd ibn Zayd ibn Tha'laba ibn al-Jazray ibn Sa'ida ibn Ka'b ibn al-Jazray. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Ibn Junays. Los naqibs 60 de los Aws: Y de los Aws: Usayd ibn Hudayr ibn Simak ibn Atik ibn Rafi' ibn Imri'l-Qays ibn Zayd ibn Abd al-Ashhal, y Sa'd ibn Khaythama ibn al-Harith ibn Malik ibn Ka'b ibn al-Nahhat ibn Ka'b ibn Haritha ibn Ghanm ibn al-Salam ibn Imri'l-Qays ibn Malik ibn al-Aws, y Rifaa ibn Abd al-Mundhir ibn Zanbar ibn Zayd ibn Umayya ibn Zayd ibn Malik ibn Awf ibn Amr ibn Awf ibn Malik ibn al-Aws. Poema de Ka'b ibn Malik sobre los naqibs: Dijo Ibn Hisham: Y los sabios cuentan entre ellos a Abu l-Haytham ibn al-Tayyihan, y no cuentan a Rifaa. Y dijo Ka'b ibn Malik, mencionándolos, según me recitó Abu Zayd al-Ansari: "Transmite a Abiyya que su opinión dijo / y llegó la mañana del desfiladero, y el destino es inminente. Alá ha impedido lo que tu alma te prometió; ciertamente / Él está al acecho de los asuntos de la gente, ve y oye. Y transmite a Abu Sufyan que ha aparecido para nosotros / con Ahmad una luz de la guía de Alá, resplandeciente. No anheles, pues, la reunión de un asunto que deseas / y alborota y reúne todo lo que reúnas. Y tenlo presente: sabe que la ruptura de nuestros pactos / la rechazaron contra ti los hombres cuando pactaron. La rechazó al-Bara' e Ibn Amr, ambos / y As'ad la rechaza contra ti, y Rafi'. Y Sa'd al-Sa'idi la rechaza, y Mundhir / para tu nariz, si intentas eso, será cortada. Y el hijo de Rabi', si intentas su pacto, / no te lo entregará; que no ambicione allí ambicioso. Y tampoco te lo dará Ibn Rawaha / y su incumplimiento, aparte de eso, es veneno mortal. Fiel a él, y al-Qawqali ibn Samit / tiene una escapatoria de lo que intentas, joven. Abu Haytham también es fiel a algo similar / fiel a lo que dio del pacto, traicionero. Y el hijo de Hudayr, si quieres, no tiene ambición / ¿acaso no te apartas de la necedad del error? Y Sa'd, hermano de Amr ibn Awf, pues él / es violento contra lo que intentas, impedidor del asunto. Esos son astros que no cesan de hacerte / caer sobre ti una desgracia en la oscuridad de la noche, ascendente." Mencionó Ka'b entre ellos a "Abu l-Haytham ibn al-Tayyihan" y no mencionó a "Rifaa". Dijo Ibn Ishaq: Me contó Abd Allah ibn Abi Bakr que el Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- dijo a los naqibs: "Vosotros sois garantes de vuestro pueblo en lo que les concierne, como la garantía de los apóstoles 61 para Jesús, hijo de María, y yo soy garante de mi pueblo" -es decir, los musulmanes-. Dijeron: "Sí". Lo que dijo al-Abbas ibn Ubada a los Jazray: Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Asim ibn Umar ibn Qatada que cuando la gente se reunió para la promesa de lealtad al Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él-, dijo al-Abbas ibn Ubada ibn Nadla al-Ansari, hermano de los Banu Salim ibn Awf: "¡Oh, comunidad de los Jazray! ¿Sabéis sobre qué estáis dando la promesa de lealtad a este hombre?" Dijeron: "Sí". Dijo: "Le dais la promesa de lealtad para luchar contra todos los hombres, rojos y negros. Si pensáis que cuando vuestros bienes sean devastados y vuestros nobles asesinados, lo abandonaréis, entonces hacedlo ahora; porque, por Alá, si lo hacéis, será la desgracia de esta vida y de la otra. Pero si pensáis que seréis fieles a lo que le habéis llamado, a pesar de la devastación de los bienes y la muerte de los nobles, entonces tomadlo; porque, por Alá, es el bien de esta vida y de la otra". Dijeron: "Pues lo tomamos a pesar de la devastación de los bienes y la muerte de los nobles. ¿Qué obtendremos por ello, oh Mensajero de Alá, si somos fieles?" Dijo: "El Paraíso". Dijeron: "Extiende tu mano". Extendió su mano y le dieron la promesa de lealtad. En cuanto a Asim ibn Umar ibn Qatada, dijo: "Por Alá, al-Abbas no dijo eso sino para fortalecer el pacto del Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- en sus cuellos". En cuanto a Abd Allah ibn Abi Bakr, dijo: "Al-Abbas no dijo eso sino para retrasar a la gente esa noche, esperando que asistiera Abd Allah ibn Ubayy ibn Salul, para que fuera más fuerte para el asunto de la gente". Alá sabe mejor cuál de esas fue. Dijo Ibn Hisham: Salul: una mujer de Juza'a, y ella es la madre de Ubayy ibn Malik ibn al-Harith. El primero que golpeó la mano del Mensajero en la segunda promesa de al-Aqaba: Dijo Ibn Ishaq: Los Banu al-Nayyar afirman que Abu Umama, As'ad ibn Zurara, fue el primero en golpear su mano, y los Banu Abd al-Ashhal dicen: "Más bien, Abu l-Haytham ibn al-Tayyihan". Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a Ma'bad ibn Ka'b ibn Malik, me contó en su relato, de su hermano Abd Allah ibn Ka'b, de su padre Ka'b ibn Malik, que dijo: "El primero en golpear la mano del Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- fue al-Bara' ibn Ma'rur, luego la gente dio la promesa después". El demonio grita después de la promesa de al-Aqaba: Cuando dimos la promesa de lealtad al Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él-, el demonio gritó desde la cima de al-Aqaba con la voz más penetrante que jamás haya oído: "¡Oh, gente de al-Jabajib 62 y al-Jubajib son las moradas!, ¿os interesa Muhammad 63 y los conversos con él? Se han reunido para combatirlos". Dijo: Entonces el Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Este es Azbu al-Aqaba 64, este es Ibn Azib". Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Ibn Azib. "¿Oyes, oh enemigo de Alá? Por Alá, que me ocuparé de ti". Los Ansar se apresuran a la guerra: Dijo: Luego el Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Id a vuestros campamentos". Dijo: Entonces al-Abbas ibn Ubada ibn Nadla le dijo: "Por Alá, Quien te ha enviado con la verdad, si quieres, mañana caeremos sobre la gente de Mina con nuestras espadas". Dijo: El Mensajero de Alá -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "No se nos ha ordenado eso, sino volved a vuestros campamentos". Dijo: Regresamos a nuestros lechos y dormimos en ellos hasta la mañana. Los Quraysh discuten con los Ansar: Dijo: Cuando amaneció, los nobles de Quraysh vinieron a nosotros hasta llegar a nuestras moradas y dijeron: "¡Oh, comunidad de los Jazray! Nos ha llegado que habéis ido a este compañero nuestro para sacarlo de entre nosotros y darle la promesa de lealtad para combatirnos. Por Alá, no hay tribu de los árabes que nos sea más odiosa que vosotros si estalla la guerra entre nosotros y ellos". Dijo: Entonces los idólatras de nuestro pueblo que estaban allí se levantaron jurando por Alá que no había ocurrido nada de eso y que no lo sabían. Dijo: Y dijeron la verdad, no lo sabían. Dijo: Y algunos de nosotros miraban a otros. Dijo: Luego la gente se levantó, y entre ellos estaba al-Harith ibn Hisham ibn al-Mughira al-Majzumi, que llevaba dos sandalias nuevas. Dijo: Entonces le dije una palabra -como si quisiera hacer partícipe a la gente con ella en lo que decían-: "Oh, Abu Yabir, ¿no puedes conseguir, siendo uno de nuestros señores, unas sandalias como las de este joven de Quraysh?" Dijo: Al-Harith lo oyó, se las quitó de los pies, las arrojó hacia mí y dijo: "Por Alá, que te las pondrás". Dijo: Abu Yabir dijo: "Cálmate, por Alá, has ofendido al joven; devuélvele sus sandalias". Dije: "Por Alá, no se las devolveré". Dijo: "Por Alá, es un buen augurio; si el augurio resulta cierto, ciertamente lo despojaré". Dijo Ibn Ishaq: Y me contó Abd Allah ibn Abi Bakr que fueron a Abd Allah ibn Ubayy ibn Salul y le dijeron lo mismo que Ka'b había dicho. Él les dijo: "Este asunto es grave; mi gente no me habría ocultado algo así, y no supe que ocurriera". Dijo: Se fueron de su lado. Los Quraysh capturan a Sa'd ibn Ubada: Dijo: La gente partió de Mina, y los Quraysh investigaron la noticia y descubrieron que había ocurrido. Salieron en busca de la gente y alcanzaron a Sa'd ibn Ubada en Adajir, y a al-Mundhir ibn Amr, hermano de los Banu Sa'ida ibn Ka'b ibn al-Jazray, y ambos eran naqibs. En cuanto a al-Mundhir, escapó de la gente; en cuanto a Sa'd, lo capturaron, ataron sus manos a su cuello con la correa de su montura, luego se lo llevaron hasta introducirlo en La Meca, golpeándolo y tirando de él por su cabellera, y tenía mucho cabello.
La liberación de Sa'd. Dijo Sa'd: «¡Por Dios! Mientras estaba en sus manos, apareció ante mí un grupo de Quraysh, entre ellos un hombre de aspecto hermoso, blanco, alto y apuesto 65». Dijo Ibn Hisham: «Ash-sha'sha' 65 significa el alto y hermoso. Dijo Ru'ba: 'Lo estiraban de un cuello largo y no corto', refiriéndose al cuello del camello, no corto; dice: 'mawdin 66 de mano', es decir, de mano defectuosa». Dijo: «Entonces dije para mí: 'Si alguien de la gente tiene bondad, es este'. Cuando se acercó a mí, levantó la mano y me dio un fuerte puñetazo. Dije para mí: 'No, por Dios, después de esto no hay bondad en ellos'. Por Dios, mientras estaba en sus manos arrastrándome, un hombre de los que estaban con ellos se apiadó de mí 67 y dijo: '¡Ay de ti! ¿No hay entre tú y alguno de Quraysh un pacto de protección o un compromiso?' Dije: 'Sí, por Dios, solía proteger el comercio de Jubayr ibn Mut'im ibn 'Adi ibn Nawfal ibn 'Abd Manaf, y los defendía de quien quisiera oprimirlos en mi tierra, y también al-Harith ibn Harb ibn Umayya ibn 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf'. Dijo: '¡Ay de ti! Invoca el nombre de esos dos hombres y menciona lo que hay entre tú y ellos'. Así lo hice, y aquel hombre fue hacia ellos, los encontró en la mezquita junto a la Kaaba y les dijo: 'Un hombre de Jazray está siendo golpeado en al-Abtah 68 y os invoca, mencionando que entre él y vosotros hay un pacto de protección'. Dijeron: '¿Quién es?' Dijo: 'Sa'd ibn 'Ubada'. Dijeron: 'Ha dicho la verdad, por Dios. Solía proteger nuestro comercio y defenderlos de ser oprimidos en su tierra'. Entonces vinieron y liberaron a Sa'd de sus manos, y se fue. Quien golpeó a Sa'd fue Suhayl ibn 'Amr, hermano de Banu 'Amir ibn Lu'ayy». Dijo Ibn Hisham: «El hombre que se apiadó de él fue Abu l-Bajtari ibn Hisham». Dijo Ibn Ishaq: «Los primeros versos que se dijeron sobre la Hégira fueron dos, compuestos por Dirar 69 ibn al-Jattab ibn Mirdas, hermano de Banu Muharib ibn Fihr: 'Salvaste a Sa'd por la fuerza y lo tomaste, / y habría sido una cura si hubieras salvado a Mundhir. / Si lo hubieras alcanzado, sus heridas se habrían curado allí, / y habría sido merecedor de ser humillado y despreciado 70'». Dijo Ibn Hisham: «Y se narra: 'y habría sido digno de ser humillado y despreciado'». Dijo Ibn Ishaq: «Hassan ibn Thabit le respondió con estos versos: 'No te diriges a Sa'd ni al hombre Mundhir / cuando las monturas de la gente se vuelven flacas. / Si no fuera por Abu Wahb 71, las odas habrían pasado / sobre la altura de al-Barqa' 72 cayendo exhaustas. / ¿Te jactas del lino cuando lo vistes, / mientras que los nabateos visten mantos cortos? / No seas como el somnoliento que sueña / que está en la ciudad de Cosroes o en la de César. / No seas como la mujer que perdió a su hijo y estaba apartada / de la pérdida, si el corazón hubiera reflexionado. / No seas como la oveja cuya muerte fue / cavando con sus patas, y no encontró un lugar adecuado. / No seas como el que aúlla, y se acercó a su garganta / sin temer una flecha oculta. / Porque nosotros y quien nos dirige odas / somos como quien lleva dátiles a la gente de Jaybar 73'». La historia del ídolo de 'Amr ibn al-Yamuh: Cuando llegaron a Medina, mostraron el Islam allí, y entre su gente quedaban ancianos en su religión de asociación, entre ellos 'Amr ibn al-Yamuh ibn Zayd ibn Haram ibn Ka'b ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama. Su hijo Mu'adh ibn 'Amr había estado presente en al-'Aqaba 74 y había jurado lealtad al Mensajero de Dios allí. 'Amr ibn al-Yamuh era un señor de los Banu Salama y un noble entre ellos. Había hecho en su casa un ídolo de madera, llamado Manat 75, como solían hacer los nobles, tomándolo como dios, venerándolo y purificándolo. Cuando los jóvenes de Banu Salama se hicieron musulmanes: Mu'adh ibn Yabal, y su hijo Mu'adh ibn 'Amr ibn al-Yamuh, junto con otros jóvenes que se habían islamizado y habían estado en al-'Aqaba, solían ir de noche al ídolo de 'Amr, lo llevaban y lo tiraban en una de las fosas de Banu Salama, donde había excrementos 76 de la gente, boca abajo. Cuando amanecía, 'Amr decía: «¡Ay de vosotros! ¿Quién ha atacado a nuestro dios esta noche?» Luego iba a buscarlo, y cuando lo encontraba, lo lavaba, lo purificaba y lo perfumaba, y decía: «¡Por Dios! Si supiera quién te ha hecho esto, le castigaría». Al anochecer, cuando 'Amr dormía, volvían a hacer lo mismo. Así que al amanecer lo encontraba en el mismo estado de suciedad, lo lavaba, purificaba y perfumaba, y luego volvían a hacerlo al anochecer. Cuando le hicieron esto muchas veces, un día lo sacó de donde lo habían tirado, lo lavó, purificó y perfumó, luego tomó su espada y la colgó de él, y dijo: «Por Dios, no sé quién te hace lo que ves. Si hay algún bien en ti, defiéndete; aquí tienes la espada». Al anochecer, cuando 'Amr durmió, fueron, tomaron la espada de su cuello, luego ataron un perro muerto a él con una cuerda, y lo tiraron a un pozo de los de Banu Salama que contenía excrementos de la gente. Luego 'Amr ibn al-Yamuh fue y no lo encontró en su lugar. El Islam de 'Amr y lo que dijo en verso: Salió a buscarlo hasta que lo encontró en aquel pozo, boca abajo, atado a un perro muerto. Cuando lo vio y comprendió su situación, y le hablaron algunos de su gente que se habían islamizado, se islamizó por la misericordia de Dios, y su Islam fue bueno. Entonces dijo, cuando se islamizó y conoció de Dios lo que conoció, mencionando su ídolo y lo que vio de su asunto, y agradeciendo a Dios Altísimo que lo había salvado de la ceguera y el extravío en que estaba: «¡Por Dios! Si fueras un dios, no estarías / tú y un perro en medio de un pozo, atados juntos. / ¡Uf! de encontrarte como un dios despreciable. / Ahora te despreciamos por el mal trato. / Alabado sea Dios, el Altísimo, Dueño de los dones, / el Dador, el Sustentador, el Juez del Juicio. / Él es quien me salvó de / estar en la oscuridad de una tumba, empeñado. / Por Ahmad 77, el Guiado, el Profeta, el Confiado». Las condiciones del juramento en la segunda 'Aqaba: Dijo Ibn Ishaq: «El juramento de guerra, cuando Dios permitió a Su Mensajero combatir, tenía condiciones diferentes a las del primer juramento en al-'Aqaba. El primero fue un juramento de mujeres 78, porque Dios Altísimo no había permitido a Su Mensajero la guerra. Cuando Dios se lo permitió, y el Mensajero de Dios les tomó juramento en la segunda 'Aqaba para luchar contra rojos y negros 79, tomó para sí y puso condiciones a la gente para su Señor, y les prometió el Paraíso si cumplían». Dijo Ibn Ishaq: «Me narró 'Ubada ibn al-Walid ibn 'Ubada ibn as-Samit, de su padre al-Walid, de su abuelo 'Ubada ibn as-Samit, que fue uno de los naqib 80, dijo: 'Juramos lealtad al Mensajero de Dios en el juramento de guerra. Y 'Ubada fue uno de los doce que le juraron en la primera 'Aqaba, el juramento de mujeres, sobre el oír y obedecer, en nuestra facilidad y dificultad, en nuestro agrado y disgusto, y a pesar de la preferencia de otros sobre nosotros, y no disputar el mando a sus dueños, y decir la verdad dondequiera que estuviéramos, sin temer por Dios la censura de nadie'». Nombres de quienes estuvieron en la segunda 'Aqaba: Dijo Ibn Ishaq: «Esta es la lista de quienes estuvieron en al-'Aqaba y juraron lealtad al Mensajero de Dios allí, de los Aws y los Jazray, y fueron setenta y tres hombres y dos mujeres. Estuvieron presentes de los Aws ibn Haritha ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Amir, luego de Banu 'Abd al-Ashhal ibn Yusham ibn al-Harith ibn al-Jazray ibn 'Amr ibn al-Aws: Usayd ibn Hudayr ibn Simak ibn 'Atik ibn Rafi' ibn Imri' l-Qays ibn Zayd ibn 'Abd al-Ashhal, naqib, no estuvo en Badr. Y Abu l-Haytham ibn at-Tayyihan, cuyo nombre es Malik, estuvo en Badr. Y Salama ibn Salama ibn Waqsh ibn Zughba ibn Za'ura' ibn 'Abd al-Ashhal, estuvo en Badr, tres personas». Dijo Ibn Hisham: «Se dice: ibn Za'ura'». Dijo Ibn Ishaq: «Y de Banu Haritha ibn al-Harith ibn al-Jazray ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws: Zuhayr ibn Rafi' ibn 'Adi ibn Zayd ibn Yusham ibn Haritha. Y Abu Burda ibn Niyar, cuyo nombre es Hani' ibn Niyar ibn 'Amr ibn 'Ubayd ibn Kulab ibn Duhman ibn Ghanm ibn Dhubyan ibn Humaym ibn Kahil ibn Duhl ibn Hani' ibn Baliyy ibn 'Amr ibn al-Haf ibn Quda'a, aliado suyo, estuvo en Badr. Y Nuhayr ibn al-Haytham, de Banu Nabit».
Ibn Majda'a ibn Haritha ibn al-Harith ibn al-Khazraj ibn Amr ibn Malik ibn al-Aws, luego de la familia de al-Sawwaf ibn Qays ibn Amir ibn Nābi ibn Majda'a ibn Haritha. Tres hombres. Y de los Banu Amr ibn Awf ibn Malik ibn al-Aws: Sa'd ibn Khaythama ibn al-Harith ibn Malik ibn Ka'b ibn al-Nahhāt ibn Ka'b ibn Haritha ibn Ghanm ibn al-Salam ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn al-Aws, naqīb 81, presenció Badr y murió allí con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) como mártir. Dijo Ibn Hisham: Ibn Ishaq lo sitúa en los Banu Amr ibn Awf, pero él es de los Banu Ghanm ibn al-Salam, porque a veces un hombre se adscribe a un grupo y está entre ellos, y se le atribuye a ellos. Dijo Ibn Ishaq: Rifa'a ibn Abd al-Mundhir ibn Zanbar ibn Zayd ibn Umayya ibn Zayd ibn Malik ibn Awf ibn Amr, naqīb, presenció Badr. Y Abdullah ibn Jubayr ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn al-Barak (y al-Barak es Imri' al-Qays ibn Tha'laba ibn Amr ibn Awf ibn Malik ibn al-Aws), presenció Badr y murió el día de Uhud como mártir, siendo emir de los arqueros por orden del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él). Se dice: Umayya ibn al-Barak, según Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: Ma'n ibn Adi ibn al-Jadd ibn al-Ajlan ibn Haritha ibn Dubay'a, aliado suyo de Bali, presenció Badr, Uhud, al-Jandaq y todas las batallas del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), murió el día de al-Yamama como mártir en el califato de Abu Bakr al-Siddiq (que Allah esté complacido con él). Y Uwaym ibn Sa'ida, presenció Badr, Uhud y al-Jandaq. Cinco hombres. Total de los que presenciaron al-Aqaba 82 de los Aws: once hombres. Y la presenciaron de los Jazray: Ibn Haritha ibn Tha'laba ibn Amr ibn Amir; luego de los Banu al-Najjar, que es Taym Allah ibn Tha'laba ibn Amr ibn al-Jazray: Abu Ayyub, que es Jalid ibn Zayd ibn Kulayb ibn Tha'laba ibn Abd ibn Awf ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Najjar, presenció Badr, Uhud, al-Jandaq y todas las batallas; murió en tierra de Rum 83 como combatiente en la época de Muawiya ibn Abi Sufyan. Y Mu'adh ibn al-Harith ibn Rifa'a ibn Sawad ibn Malik ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Najjar, presenció Badr, Uhud, al-Jandaq y todas las batallas, y es Ibn Afra', y su hermano Awf ibn al-Harith presenció Badr y murió allí como mártir, y es de Afra'. Y su hermano Mu'awwidh ibn al-Harith presenció Badr y murió allí como mártir, y fue quien mató a Abu Yahl ibn Hisham ibn al-Mughira; y es de Afra'. Se dice: Rifa'a ibn al-Harith ibn Sawad, según Ibn Hisham. Y Umara ibn Hazm ibn Zayd ibn Lawdhan ibn Amr ibn Abd Awf ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Najjar: presenció Badr, Uhud, al-Jandaq y todas las batallas, murió el día de al-Yamama como mártir en el califato de Abu Bakr al-Siddiq (que Allah esté complacido con él). Y As'ad ibn Zurara ibn Udas ibn Ubayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Najjar, naqīb, murió antes de Badr mientras se construía la mezquita del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), y es Abu Umama. Seis hombres. Y de los Banu Amr ibn Mabdhul (y Mabdhul: Amir ibn Malik ibn al-Najjar): Sahl ibn Atik ibn Nu'man ibn Amr ibn Atik ibn Amr, presenció Badr. Un hombre. Y de los Banu Amr ibn Malik ibn al-Najjar, que son los Banu Hudayla (dijo Ibn Hisham: Hudayla es hija de Malik ibn Zayd Manat ibn Habib ibn Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazray): Aws ibn Thabit ibn al-Mundhir ibn Haram ibn Amr ibn Zayd Manat ibn Adi ibn Amr ibn Malik ibn al-Najjar, presenció Badr, y Abu Talha, que es Zayd ibn Sahl ibn al-Aswad ibn Haram ibn Amr ibn Zayd Manat ibn Adi ibn Malik ibn al-Najjar, ambos presenciaron Badr. Dos hombres. Y de los Banu Mazin ibn al-Najjar: Qays ibn Abi Sa'sa'a (y el nombre de Abu Sa'sa'a: Amr ibn Zayd ibn Awf ibn Mabdhul ibn Amr ibn Ghanm ibn Mazin), presenció Badr, y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) lo puso al mando de la retaguardia ese día. Y Amr ibn Ghuzayya ibn Amr ibn Tha'laba ibn Jansa' ibn Mabdhul ibn Amr ibn Ghanm ibn Mazin. Dos hombres. Total de los que presenciaron al-Aqaba de los Banu al-Najjar: once hombres. Dijo Ibn Hisham: Amr ibn Ghuzayya ibn Amr ibn Tha'laba ibn Jansa', este que mencionó Ibn Ishaq, es en realidad Ghuzayya ibn Amr ibn Atiyya ibn Jansa'. Dijo Ibn Ishaq: Y de Balharith ibn al-Jazray: Sa'd ibn al-Rabi' ibn Amr ibn Abi Zuhayr ibn Malik ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn al-Jazray ibn al-Harith, naqīb, presenció Badr y murió el día de Uhud como mártir. Y Jarija ibn Zayd ibn Abi Zuhayr ibn Malik ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn al-Jazray ibn al-Harith, presenció Badr y murió el día de Uhud como mártir. Y Abdullah ibn Rawaha ibn Tha'laba ibn Imri' al-Qays ibn Amr ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn al-Jazray ibn al-Harith, naqīb, presenció Badr, Uhud, al-Jandaq y todas las batallas del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), excepto la conquista 84 y lo posterior, y murió el día de Mu'ta 85 como mártir, siendo emir del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él). Y Bashir ibn Sa'd ibn Tha'laba ibn Jilas ibn Zayd ibn Malik ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn al-Jazray ibn al-Harith, Abu al-Nu'man ibn Bashir, presenció Badr. Y Abdullah ibn Zayd ibn Tha'laba ibn Abdullah ibn Zayd Manat ibn al-Harith ibn al-Jazray, presenció Badr, y fue a quien se le mostró la llamada a la oración 86, y se la llevó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), quien ordenó su uso. Y Jallad ibn Suwayd ibn Tha'laba ibn Amr ibn Haritha ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn al-Jazray, presenció Badr, Uhud y al-Jandaq, y murió el día de Banu Qurayza 87 como mártir: le arrojaron una piedra de molino desde una de sus torres y lo aplastó severamente, y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) dijo, según mencionan, que tendría la recompensa de dos mártires. Y Uqba ibn Amr ibn Tha'laba ibn Usayra ibn Usayra ibn Jidara ibn Awf ibn al-Harith ibn al-Jazray, y es Abu Mas'ud, y era el más joven de los que presenciaron al-Aqaba, murió en la época de Muawiya sin haber presenciado Badr. Siete hombres. Y de los Banu Bayada ibn Amir ibn Zurayq ibn Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazray: Ziyad ibn Labid ibn Tha'laba ibn Sinan ibn Amir ibn Adi ibn Umayya ibn Bayada, presenció Badr. Y Farwa ibn Amr ibn Wadhfa ibn Ubayd ibn Amir ibn Bayada, presenció Badr. Dijo Ibn Hisham: Se dice: Wadfa. Dijo Ibn Ishaq: Y Jalid ibn Qays ibn Malik ibn al-Ajlan ibn Amir ibn Bayada, presenció Badr. Tres hombres. Y de los Banu Zurayq ibn Amir ibn Zurayq ibn Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazray: Rafi' ibn Malik ibn al-Ajlan ibn Amr ibn Amir ibn Zurayq, naqīb. Y Dhakwan ibn Abd Qays Mujallad ibn Amir ibn Zurayq, que salió hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y estuvo con él en La Meca, y emigró hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) desde Medina, por lo que se le llamaba muhayirí ansarí 88, presenció Badr y murió el día de Uhud como mártir. Y Abbad ibn Qays ibn Amir ibn Jaldah ibn Mujallad ibn Amir ibn Zurayq, presenció Badr. Y al-Harith ibn Qays ibn Jalid ibn Mujallad ibn Amir ibn Zurayq, y es Abu Jalid, presenció Badr. Cuatro hombres.
Y de los Banū Salima b. Sa‘d b. ‘Alī b. Asad b. Sārida b. Tazīd b. Ŷušam b. al-Jazraŷ, luego de los Banū ‘Ubayd b. ‘Adī b. Ġanm b. Ka‘b b. Salama: al-Barā’ b. Ma‘rūr b. Ṣajr b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd b. ‘Adī b. Ġanm, un naqīb (representante), y es aquel del que los Banū Salama afirman que fue el primero en golpear la mano del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y le puso condiciones y él puso condiciones, luego murió antes de la llegada del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) a Medina. Y su hijo Bišr b. al-Barā’ b. Ma‘rūr, presenció Badr, Uḥud y al-Jandaq (el Foso), y murió en Jaybar a causa de un bocado que comió con el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) de la oveja que fue envenenada, y es aquel a quien el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo, cuando preguntó a los Banū Salama: “¿Quién es vuestro señor, oh Banū Salama?” Dijeron: “al-Ŷadd b. Qays, a pesar de su tacañería”. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “¿Y qué enfermedad es mayor que la tacañería? El señor de los Banū Salama es el blanco de cabello rizado, Bišr b. al-Barā’ b. Ma‘rūr”. Y Sinān b. Ṣayfī b. Ṣajr b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd, presenció Badr, y fue muerto el día de al-Jandaq como shahīd (mártir). Y al-Ṭufayl b. al-Nu‘mān b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd, presenció Badr, y fue llevado el día de al-Jandaq como shahīd. Y Ma‘qil b. al-Munḏir b. Sarḥ b. Junās b. Sinān b. ‘Uyayd, presenció Badr. Y Yazīd b. al-Munḏir, presenció Badr. Y Mas‘ūd b. Yazīd b. Subay‘ b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd. Y al-Ḍaḥḥāk b. Ḥāriṯa b. Zayd b. Ṯa‘laba b. ‘Ubayd, presenció Badr. Y Yazīd b. Ḥarām b. Subay‘ b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd. Y Ŷubbār b. Ṣajr b. Umayya b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd, presenció Badr. Dijo Ibn Hišām: y se dice: Ŷabbār b. Ṣajr b. Umayya b. Junās. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Ṭufayl b. Mālik b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd, presenció Badr. Once hombres. Y de los Banū Sawād b. Ġanm b. Ṣabb b. Salama, luego de los Banū Ka‘b b. Sawād: Ka‘b b. Mālik b. Abī Ka‘b b. al-Qayn b. Ka‘b, un hombre. Y de los Banū Ġanm b. Sawād b. Ġanm b. Ka‘b b. Salama: Sulaym b. ‘Amr b. Ḥudayda b. ‘Amr b. Ġanm, presenció Badr. Y Quṭba b. ‘Āmir b. Ḥadīda b. ‘Amr b. Ġanm, presenció Badr. Y su hermano Yazīd b. ‘Āmir b. Ḥadīda b. ‘Amr b. Ġanm, y él es Abū al-Munḏir, presenció Badr. Y Abū al-Yasar, cuyo nombre es Ka‘b b. ‘Amr b. ‘Abbād b. ‘Amr b. Ġanm, presenció Badr. Y Ṣayfī b. Sawād b. ‘Abbād b. ‘Amr b. Ġanm, cinco personas. Dijo Ibn Hišām: Ṣayfī b. Aswad b. ‘Abbād b. ‘Amr b. Ġanm b. Sawād, y Sawād no tiene un hijo llamado Ġanm. Dijo Ibn Isḥāq: y de los Banū Nābī b. ‘Amr b. Sawād b. Ġanm b. Ka‘b b. Salama: Ṯa‘laba b. Ġanama b. ‘Adī b. Nābī, presenció Badr, y fue muerto en al-Jandaq como shahīd. Y ‘Amr b. Ġanama b. ‘Adī b. Nābī. Y ‘Abs b. ‘Āmir b. ‘Adī b. Nābī, presenció Badr. Y ‘Abd Allah b. Unays, un ḥalīf (aliado) para ellos de Quḍā‘a. Y Jālid b. ‘Amr b. ‘Adī b. Nābī, cinco personas. Dijo Ibn Isḥāq: y de los Banū Ḥarām b. Ka‘b b. Ġanm b. Ka‘b b. Salama: ‘Abd Allah b. ‘Amr b. Ḥarām b. Ṯa‘laba b. Ḥarām, un naqīb, presenció Badr, y fue muerto el día de Uḥud como shahīd. Y su hijo Ŷābir b. ‘Abd Allah. Y Mu‘āḏ b. ‘Amr b. al-Ŷamūḥ b. Yazīd b. Ḥarām, presenció Badr. Y Ṯābit b. al-Ŷiḏ‘, y al-Ŷiḏ‘: Ṯa‘laba b. Zayd b. al-Ḥāriṯ b. Ḥarām, presenció Badr, y fue muerto en al-Ṭā’if como shahīd. Y ‘Umayr b. al-Ḥāriṯ b. Ṯa‘laba b. al-Ḥāriṯ b. Ḥarām, presenció Badr. Dijo Ibn Hišām: ‘Umayr b. al-Ḥāriṯ b. Labda b. Ṯa‘laba. Dijo Ibn Isḥāq: y Jadīŷ b. Salāma b. Aws b. ‘Amr b. al-Furāfir, un ḥalīf para ellos de Balī. Y Mu‘āḏ b. Ŷabal b. ‘Amr b. Aws b. ‘Ā’iḏ b. Ka‘b b. ‘Amr b. Adī b. Sa‘d b. ‘Alī b. Asad, y se dice: Asad b. Sārida b. Tazīd b. Ŷušam b. al-Jazraŷ; y estaba en los Banū Salama, presenció Badr y todas las batallas, y murió en ‘Imwās, el año de la peste en al-Šām (Siria), en el califato de ‘Umar b. al-Jaṭṭāb (que Allah esté complacido con él), y solo lo reclamaron los Banū Salama porque era hermano de Sahl b. Muḥammad b. al-Ŷadd b. Qays b. Ṣajr b. Jansā’ b. Sinān b. ‘Ubayd b. ‘Adī b. Ġanm b. Ka‘b b. Salama. Siete personas. Dijo Ibn Hišām: Aws: b. ‘Abbād b. ‘Adī b. Ka‘b b. ‘Amr b. Uḏun b. Sa‘d. Dijo Ibn Isḥāq: y de los Banū ‘Awf b. al-Jazraŷ; luego de los Banū Sālim b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf b. al-Jazraŷ: ‘Ubāda b. al-Ṣāmit b. Qays b. Aṣram b. Fihr b. Ṯa‘laba b. Ġanm b. Sālim b. ‘Awf, un naqīb, presenció Badr y todas las batallas. Dijo Ibn Hišām: él es Ġanm b. ‘Awf, hermano de Sālim b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf b. al-Jazraŷ. Dijo Ibn Isḥāq: y al-‘Abbās b. ‘Ubāda b. Naḍla b. Mālik b. al-‘Aŷlān b. Zayd b. Ġanm b. Sālim b. ‘Awf, y fue de los que salieron hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) mientras estaba en La Meca, y permaneció con él allí, y se le decía: “Muhāŷirī Anṣārī” (emigrante auxiliar), y fue muerto el día de Uḥud como shahīd. Y Abū ‘Abd al-Raḥmān Yazīd b. Ṯa‘laba b. Jazama b. Aṣram b. ‘Amr b. ‘Umāra, un ḥalīf para ellos de los Banū Ġuṣayna de Balī. Y ‘Amr b. al-Ḥāriṯ b. Labda b. ‘Amr b. Ṯa‘laba: cuatro personas, y ellos son los Qawāqil. Y de los Banū Sālim b. Ġanm b. ‘Awf b. al-Jazraŷ, y ellos son los Banū al-Ḥubullā. Dijo Ibn Hišām: al-Ḥubullī: Sālim b. Ġanm b. ‘Awf, y solo fue llamado al-Ḥubullā por el tamaño de su vientre: Rifā‘a b. ‘Amr b. Zayd b. ‘Amr b. Ṯa‘laba b. Mālik b. Sālim b. Ġanm. Presenció Badr; y él es Abū al-Walīd. Dijo Ibn Hišām: y se dice: Rifā‘a b. Mālik, y Mālik: b. al-Walīd b. ‘Abd Allah b. Mālik b. Ṯa‘laba b. Ŷušam b. Mālik b. Sālim. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Uqba b. Wahb b. Kallada b. al-Ŷa‘d b. Hilāl b. al-Ḥāriṯ b. ‘Amr b. ‘Adī b. Ŷušam b. ‘Awf b. Buhṯa b. ‘Abd Allah b. Ġaṭafān b. Sa‘d b. Qays b. ‘Aylān, un ḥalīf para ellos, presenció Badr, y fue de los que salieron hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como emigrante de Medina a La Meca, y se le decía: “Muhāŷirī Anṣārī”. Dijo Ibn Hišām: dos hombres. Dijo Ibn Isḥāq: y de los Banū Sā‘ida b. Ka‘b b. al-Jazraŷ: Sa‘d b. ‘Ubāda b. Ḥāriṯa b. Abī Juzayma b. Ṯa‘laba b. Ṭarīf b. al-Jazraŷ b. Sā‘ida, un naqīb. Y al-Munḏir b. ‘Amr b. Junays b. Ḥāriṯa b. Lawḏān b. ‘Abd Wudd b. Zayd b. Ṯa‘laba b. Ŷušam b. al-Jazraŷ b. Sā‘ida, un naqīb. Presenció Badr y Uḥud, y fue muerto el día de Bi’r Ma‘ūna como emir (comandante) del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y es aquel del que se decía: “A‘naq li-yamūt” (salió rápido para morir). Dos hombres. Dijo Ibn Hišām: y se dice: al-Munḏir b. ‘Amr b. Janš. Dijo Ibn Isḥāq: y el total de los que presenciaron al-‘Aqaba de los Aws y los Jazraŷ fueron setenta y tres hombres y dos mujeres de ellos, quienes afirman que ambas dieron la bay‘a (juramento de lealtad), y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no solía estrechar la mano de las mujeres, solo tomaba su juramento verbalmente, y cuando aceptaban, decía: “Id, pues os he dado la bay‘a”.
**De los Banū Māzin b. al-Naŷŷār:** Nusayba bint Kaʿb b. ʿAmr b. ʿAwf b. Mabḏūl b. ʿAmr b. Ġanm b. Māzin, que es Umm ʿImāra. Estuvo presente en la guerra con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y también estuvo presente con ella su hermana. Su esposo era Zayd b. ʿĀṣim b. Kaʿb. Y sus dos hijos: Ḥabīb b. Zayd y ʿAbd Allāh b. Zayd. Su hijo Ḥabīb fue aquel a quien tomó Musaylima el Mentiroso al-Ḥanafī, el señor de al-Yamāma, y se puso a decirle: «¿Testificas que Muḥammad es el Mensajero de Dios?». Él respondía: «Sí». Entonces decía: «¿Y testificas que yo soy el mensajero de Dios?». Él respondía: «No oigo». Y se puso a cortarlo miembro a miembro hasta que murió en sus manos, sin que él añadiera nada a eso: cuando se le mencionaba al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— creía en él y oraba por él, y cuando se le mencionaba a Musaylima decía: «No oigo». Entonces ella salió hacia al-Yamāma con los musulmanes, y se enfrentó personalmente a la guerra, hasta que Dios mató a Musaylima, y regresó con doce heridas, entre lanzadas y golpes. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró esta historia sobre ella Muḥammad b. Yaḥyā b. Ḥibbān, de ʿAbd Allāh b. ʿAbd al-Raḥmān b. Abī Ṣaʿṣaʿa. **De los Banū Salama:** Umm Manīʿ, cuyo nombre es Asmāʾ bint ʿAmr b. ʿAdī b. Nābī b. ʿAmr b. Ġanm b. Kaʿb b. Salama. **La revelación del permiso para el combate al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—:** En el nombre de Dios, el Misericordioso, el Compasivo. Dijo: Nos narró Abū Muḥammad ʿAbd al-Malik b. Hishām, dijo: Nos narró Ziyād b. ʿAbd Allāh al-Bakkāʾī, de Muḥammad b. Isḥāq al-Muṭṭalibī: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, antes de la Promesa de al-ʿAqaba, no se le había permitido la guerra ni se le habían hecho lícitas las muertes; solo se le ordenaba la llamada a Dios, la paciencia ante la ofensa y el perdón al ignorante. Y los Quraysh habían oprimido a quienes le siguieron de entre los emigrantes (al-muhāŷirūn), hasta el punto de apartarlos de su religión y expulsarlos de sus tierras. Así, entre ellos había quien era apartado de su religión, quien era atormentado en sus manos, y quien huía por las tierras huyendo de ellos. De ellos, unos estaban en la tierra de Abisinia, otros en Medina, y en cada dirección. Cuando los Quraysh se insolentaron contra Dios —Poderoso y Majestuoso—, rechazaron el honor que Él quería para ellos, desmintieron a Su Profeta —que Dios le bendiga y le dé paz—, y atormentaron y expulsaron a quien Le adoraba, Le unicizaba (tawḥīd), creía en Su Profeta y se aferraba a Su religión, Dios —Poderoso y Majestuoso— permitió a Su Mensajero —que Dios le bendiga y le dé paz— el combate y la victoria contra quienes les habían oprimido y se habían excedido contra ellos. Así, la primera aleya que fue revelada sobre Su permiso para la guerra, la licitud de las muertes y el combate contra quienes se habían excedido contra ellos, según me ha llegado de ʿUrwa b. al-Zubayr y otros sabios, es la palabra de Dios —Bendito y Exaltado sea—: **«Se ha permitido (combatir) a quienes son atacados, porque han sido oprimidos; y, ciertamente, Dios es Poderoso para auxiliarlos. Aquellos que han sido expulsados de sus hogares sin derecho, solo por decir: "Nuestro Señor es Dios". Y si Dios no rechazara a unas gentes por medio de otras, habrían sido demolidos ermitas, iglesias, sinagogas y mezquitas en las que se menciona mucho el nombre de Dios. Y Dios auxiliará, ciertamente, a quien Le auxilie. En verdad, Dios es Fuerte, Poderoso. Aquellos que, si les damos poder en la tierra, establecen la oración, dan el azaque (zakāt), ordenan el bien y prohíben el mal. Y el final de todos los asuntos pertenece a Dios»** (Corán 22:39-41). Es decir: «Ciertamente, solo les he hecho lícito el combate».
- sabalahu : Literalmente 'su vestidura que arrastra'. Se refiere a la vestimenta larga que se arrastra por el suelo, indicando soberbia o descuido.
- izar : Prenda de vestir que cubre la parte inferior del cuerpo, similar a un pareo o falda.
- shubariqa : Planta espinosa del desierto, también llamada 'shubrum' o 'shubayrim'.
- la tutallunna : No dejéis sin vengar. El verbo 'talla' significa dejar la sangre sin venganza ni compensación.
- uqri : Dote o regalo nupcial que el esposo entrega a la esposa o a su familia.
- al-Zahran : Nombre de un lugar o valle cerca de La Meca, habitado por los Banu Ka'b.
- arak : Árbol del cual se obtienen palillos para limpiar los dientes (siwak) y frutos comestibles.
- masharibuh : Literalmente 'sus bebederos'. Metáfora de las fuentes de agua o lugares de abastecimiento, indicando que serán abiertos por la fuerza tras la muerte.
- khadir : Guiso de carne con verduras o legumbres, típico de la cocina árabe.
- al-mu'alhaj : Persona que camina con arrogancia y orgullo, moviendo los hombros.
- al-mahir : Persona hábil o experta, posiblemente en el comercio o la guerra.
- Thabir : Montaña cerca de La Meca, considerada un lugar sagrado y estable.
- bahir : Radiante, hermoso, de gran belleza.
- Abi Hisham : Se refiere a Hisham ibn al-Walid, hijo de al-Walid ibn al-Mughira, a quien se le debe la dote.
- Ja'da : Tribu o clan; 'sighar Ja'da' significa 'los pequeños de Ja'da', posiblemente refiriéndose a personas de baja estatura o condición.
- akhfara : Violó la protección o el pacto de seguridad (jifara).
- al-Mutayyabun : Los 'perfumados', grupo de clanes de Quraysh que se aliaron en un pacto de solidaridad.
- al-Mughammas : Lugar cerca de La Meca, posiblemente un valle o barranco.
- al-'ayr al-darut : El asno flatulento, insulto hacia Abu Sufyan, comparándolo con un asno que suelta gases.
- Hind : Hind bint 'Utba, esposa de Abu Sufyan y madre de Mu'awiya. Se la menciona para reprochar su falta de protección.
- ma tukhubbu wa ma ta'du : No corres ni galopas, es decir, eres lento y débil.
- mu'tabit ward : Caballo alazán que ataca o embiste con fuerza.
- shu'thun 'awati : Despeinadas y sin adornos, indicando que estaban en estado de descuido o luto.
- salat shi'abuha : Fluyeron sus valles, metáfora de que la gente acudió en masa.
- al-shiraj al-qawabil : Los arroyos receptores, posiblemente refiriéndose a los cauces que recogen el agua de lluvia.
- 'Amr : Posiblemente 'Amr ibn al-'As, compañero del Profeta, o bien otra persona.
- burma : Olla de piedra o barro utilizada para cocinar.
- ḥijr : Literalmente 'piedra'; aquí se refiere a una especie de biombo o protección hecha de piedra.
- حَائِط : Muro o jardín amurallado.
- حَبَلة : Sarmiento o rama de vid.
- يتجَهَّمني : Me recibe con ceño fruncido o con hosquedad.
- رَحِمُهُمَا : Literalmente 'su matriz', aquí significa 'su compasión' o 'su misericordia'.
- نَخلة : Najla: un lugar cerca de Ta'if.
- Ansar : Los 'auxiliares' o 'partidarios' de Medina que acogieron y apoyaron al Profeta Muhammad tras la Hégira.
- bay'a de las mujeres : Juramento de lealtad similar al que se tomó a las mujeres en la conquista de La Meca, que no incluía la obligación de luchar.
- muhayirí ansarí : Dhakwan era de los emigrantes (muhayirún) pero residía entre los ansar, por lo que se le considera 'muhayirí ansarí'.
- Qawaqil : Apelativo de los Banu Ghanm ibn 'Awf, derivado de su costumbre de dar una flecha al refugiado y decirle 'qawqil' (camina) por donde quisiera.
- Qawqil : Imperativo del verbo 'qawqala', que significa caminar de cierto modo, posiblemente con pasos rápidos o ligeros.
- entre nuestras manos y nuestros pies : Expresión que significa 'inventar una calumnia' o 'difundir una falsedad', refiriéndose a la acusación de adulterio o fornicación.
- al-Muqri' : El que enseña la recitación del Corán; título honorífico de Mus'ab ibn 'Umayr.
- Hazm al-Nabit : Lugar en Medina donde se celebró la primera oración del viernes, en la zona de la Harra de los Banu Bayada.
- Bi'r Maraq : Pozo en Medina, cerca de la casa de As'ad ibn Zurara.
- Shahada al-Haqq : Testimonio de fe islámico: 'No hay más dios que Allah y Muhammad es Su Mensajero'.
- Rak'atayn : Dos unidades de oración (rak'ah).
- Yujfiruka : Literalmente 'te deshonren' o 'te falten al respeto'.
- Ansar : Los 'auxiliares' de Medina que apoyaron al Profeta Muhammad tras la Hégira.
- Aws Allah : Tribu de Aws, llamada así por su lealtad a Allah.
- Sayfi : Adivino o vidente en la época preislámica.
- Badr, Uhud, al-Jandaq : Batallas importantes en la historia del Islam: Badr (624), Uhud (625) y la Batalla del Foso (627).
- Shukul : Semejanza o similitud; aquí indica que la religión judía no se asemeja a la suya.
- Jabal al-Jalil : Monte de Galilea, posible referencia a lugares de retiro cristiano.
- Hanif : Monoteísta puro, seguidor de la religión original de Abraham.
- Hady : Animales de sacrificio llevados a La Meca durante la peregrinación.
- Julul : Sayales o vestimentas de lana que cubren los hombros de los animales.
- Al-'Aqaba : Lugar cerca de Mina donde los Ansar juraron lealtad al Profeta en dos ocasiones (primera y segunda 'Aqaba).
- Ayyam al-Tashriq : Los días 11, 12 y 13 del mes de Dhul-Hiyya, después del sacrificio.
- Sallayna wa faqihna : Habían rezado y adquirido conocimiento religioso (fiqh).
- Al-Baniyya : La 'construcción', refiriéndose a la Ka'ba.
- Al-Sham : Siria, hacia donde los primeros musulmanes rezaban antes de que la qibla se cambiara a La Meca.
- naqīb : Representante o jefe de una tribu o grupo, encargado de supervisar y garantizar el cumplimiento de los pactos.
- ḥawāriyyūn : Apóstoles o discípulos de Jesús, término que designa a sus seguidores más cercanos.
- al-Jabājib : Lugar o moradas cerca de Mina, en La Meca.
- Mudhammam : Juego de palabras despectivo contra Muhammad, cambiando el nombre por uno que significa 'vituperado'.
- Azbu al-ʿAqaba : Nombre del demonio que gritó desde al-Aqaba; también se dice Ibn Azib.
- sha'sha' : Término árabe que significa 'alto y hermoso', usado para describir a un hombre de buena presencia.
- mawdin : Participio pasivo de 'wadana', que significa 'defectuoso' o 'corto', referido a la mano.
- awā : Verbo que significa 'se apiadó' o 'tuvo compasión'.
- al-Abtah : Lugar en La Meca, un valle o explanada.
- Dirar : Nombre propio; aquí se refiere a Dirar ibn al-Jattab, poeta de Quraysh.
- yuhdara : Verbo en pasivo que significa 'ser despreciado' o 'ser tenido en poco'.
- Abu Wahb : Apodo de Sa'd ibn 'Ubada, que significa 'padre de Wahb'.
- al-Barqa' : Nombre de un lugar elevado o colina.
- Jaybar : Oasis al norte de Medina, conocido por sus dátiles; la expresión es proverbial: llevar dátiles a Jaybar es algo superfluo.
- al-'Aqaba : Lugar cerca de Mina, donde se realizaron los juramentos de lealtad al Profeta.
- Manat : Nombre de un ídolo preislámico, una de las diosas de la tríada de La Meca.
- 'idhar : Excrementos humanos o basura.
- Ahmad : Uno de los nombres del Profeta Muhammad, que significa 'el más alabado'.
- bay'at an-nisa' : Juramento de lealtad de las mujeres, que incluía condiciones como no asociar nada a Dios, no robar, no fornicar, etc., sin compromiso de guerra.
- al-ahmar wa l-aswad : Expresión que significa 'todos los hombres', sin distinción de raza o color.
- naqib : Jefe o representante de una tribu o grupo, encargado de supervisar el cumplimiento de los pactos.
- naqīb : Líder o representante de una tribu o grupo, designado para supervisar asuntos y transmitir órdenes.
- al-Aqaba : Referencia a las dos juramentos de lealtad en Aqaba (cerca de La Meca) donde los medinenses aceptaron el Islam y prometieron proteger al Profeta.
- Rum : Tierra de los bizantinos (Imperio Romano de Oriente).
- la conquista : La conquista de La Meca (Fath Makka) en el año 8 H.
- Mu'ta : Batalla de Mu'ta (año 8 H) contra los bizantinos, donde murieron varios compañeros.
- la llamada a la oración : El adhan (llamada a la oración) fue enseñado en sueños a Abdullah ibn Zayd, y luego aprobado por el Profeta.
- Banu Qurayza : Tribu judía de Medina que fue sitiada y castigada tras la Batalla del Foso (al-Jandaq).
- muhayirí ansarí : Se le llamaba así porque emigró de Medina a La Meca para unirse al Profeta, siendo de los ansar (auxiliares) pero actuando como muhayir (emigrante).
Volumen: el segundo
Porque fueron oprimidos, y no tenían culpa alguna entre ellos y la gente, excepto que adoraban a Dios, y que cuando prevalecieran, establecerían la oración, darían el azaque 1, ordenarían el bien y prohibirían el mal, refiriéndose al Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- y a sus compañeros, que Dios esté complacido con todos ellos. Luego, Dios, bendito y exaltado sea, reveló sobre él: {Y combatidlos hasta que no haya fitna 2}, es decir, hasta que ningún creyente sea apartado de su religión. {Y la religión sea para Dios} [Al-Baqara: 193], es decir, hasta que solo Dios sea adorado, sin que se adore a otro junto a Él. Permiso para que los musulmanes de La Meca emigraran a Medina: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Dios Altísimo le permitió a él -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- la guerra, y esta tribu de los Ansar 3 le juró lealtad al Islam y al apoyo para él y para quienes lo siguieran, y dieron refugio a los musulmanes, el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- ordenó a sus compañeros emigrantes de su pueblo, y a los musulmanes que estaban con él en La Meca, que salieran hacia Medina y emigraran a ella, y que se unieran a sus hermanos los Ansar. Y dijo: "Ciertamente, Dios, Poderoso y Majestuoso, os ha dado hermanos y un hogar donde estaréis seguros". Entonces salieron en grupos 4, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- permaneció en La Meca esperando que su Señor le permitiera salir de La Meca y emigrar a Medina. Mención de los emigrantes a Medina: El primero en emigrar a Medina de entre los compañeros del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- de los emigrantes de Quraish, de los Banu Majzum, fue Abu Salama ibn Abd al-Asad ibn Hilal ibn Abd Allah ibn Umar ibn Majzum, cuyo nombre era Abd Allah. Emigró a Medina un año antes del juramento de lealtad de los compañeros de Aqaba 5. Había llegado a La Meca desde la tierra de Abisinia para ver al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Cuando Quraish le causó daño y le llegó la noticia del Islam de quienes habían abrazado el Islam de entre los Ansar, salió hacia Medina como emigrante. Dijo Ibn Ishaq: Me narró mi padre, Ishaq ibn Yasar, de Salama ibn Abd Allah ibn Umar ibn Abi Salama, de su abuela Umm Salama, esposa del Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, quien dijo: Cuando Abu Salama decidió salir hacia Medina, aparejó mi camello, me montó en él y puso conmigo a mi hijo Salama ibn Abi Salama en mi regazo. Luego salió conmigo, guiando su camello. Cuando los hombres de los Banu al-Mughira ibn Abd Allah ibn Umar ibn Majzum lo vieron, se levantaron hacia él y dijeron: "Esta es tu persona, nos has vencido en ello. ¿Qué piensas de esta tu esposa? ¿Acaso te dejaremos viajar con ella por las tierras?" Ella dijo: Entonces arrancaron la brida del camello de su mano y me tomaron de él. Ella dijo: Y se enojaron por ello los Banu Abd al-Asad, el clan de Abu Salama, y dijeron: "No, por Dios, no dejaremos a nuestro hijo con ella, ya que se la habéis arrebatado a nuestro compañero". Ella dijo: Entonces tiraron de mi hijo Salama entre ellos hasta que dislocaron su brazo, y los Banu Abd al-Asad se lo llevaron. Los Banu al-Mughira me retuvieron con ellos, y mi esposo Abu Salama partió hacia Medina. Ella dijo: Así me separaron de mi esposo y de mi hijo. Ella dijo: Salía cada mañana y me sentaba en al-Abtah 6, y no dejaba de llorar hasta el anochecer, durante un año o cerca de ello, hasta que pasó junto a mí un hombre de mis primos, uno de los Banu al-Mughira, y vio mi estado y se apiadó de mí. Dijo a los Banu al-Mughira: "¿Por qué no dejáis salir a esta pobre mujer? La habéis separado de su esposo y de su hijo". Ella dijo: Entonces me dijeron: "Únete a tu esposo si quieres". Ella dijo: Y los Banu Abd al-Asad me devolvieron a mi hijo en ese momento. Ella dijo: Entonces aparejé mi camello, tomé a mi hijo y lo puse en mi regazo, y salí dirigiéndome a mi esposo en Medina. Ella dijo: Y no había conmigo ninguna criatura de Dios. Dijo: Me iba alimentando con quien encontraba hasta que llegué a mi esposo. Cuando estaba en at-Tan'im 7, me encontré con Uthman ibn Talha ibn Abi Talha, hermano de los Banu Abd ad-Dar, quien me dijo: "¿Adónde, hija de Abi Umayya?" Ella dijo: Respondí: "Me dirijo a mi esposo en Medina". Dijo: "¿Y no tienes a nadie contigo?" Ella dijo: Respondí: "No, por Dios, excepto a Dios y luego a este mi hijo". Dijo: "Por Dios, no tienes por qué quedarte". Entonces tomó la brida del camello y partió conmigo, llevándome rápidamente. Por Dios, nunca acompañé a ningún hombre de entre los árabes que considerara más noble que él. Cuando llegaba a una parada, hacía arrodillar a mi camello, luego se alejaba de mí; cuando yo descendía, se alejaba con mi camello, lo descargaba, lo ataba a un árbol, luego se apartaba de mí hacia un árbol y se acostaba debajo de él. Cuando se acercaba la hora de partir, se levantaba, iba a mi camello, lo preparaba y lo ensillaba, luego se alejaba de mí y decía: "Monta". Cuando montaba y me sentaba sobre mi camello, venía, tomaba su brida y lo guiaba hasta que me hacía descender. Así hasta que me llevó a Medina. Cuando vio la aldea de los Banu Amr ibn Awf en Quba', dijo: "Tu esposo está en esta aldea, y Abu Salama residía en ella. Entra en ella con la bendición de Dios". Luego regresó a La Meca. Ella solía decir: "Por Dios, no sé de ninguna familia en el Islam que haya sufrido lo que sufrió la familia de Abu Salama, ni he visto jamás un compañero más noble que Uthman ibn Talha 8". Dijo Ibn Ishaq: Luego, el primero en llegar a Medina de entre los emigrantes después de Abu Salama fue Amir ibn Rabi'a, aliado de los Banu Adi ibn Ka'b, junto con su esposa Layla bint Abi Hathma ibn Ghanim ibn Abd Allah ibn Awf ibn Ubayd ibn Adi ibn Ka'b. Luego Abd Allah ibn Jahsh ibn Ri'ab ibn Ya'mur ibn Sabra ibn Murra ibn Kathir ibn Ghanm ibn Dudan ibn Asad ibn Juzayma, aliado de los Banu Umayya ibn Abd Shams. Se llevó a su familia y a su hermano Abd ibn Jahsh, quien era Abu Ahmad. Abu Ahmad era un hombre ciego, y solía recorrer La Meca, arriba y abajo, sin guía, y era poeta. Estaba casado con al-Far'a bint Abi Sufyan ibn Harb. Su madre era Umayma bint Abd al-Muttalib ibn Hashim. La casa de los Banu Jahsh 9 quedó cerrada por la emigración. Pasaron junto a ella Utba ibn Rabi'a, al-Abbas ibn Abd al-Muttalib y Abu Yahl ibn Hisham ibn al-Mughira, que es hoy la casa de Aban ibn Uthman en ar-Radm 10, mientras subían hacia lo alto de La Meca. Utba ibn Rabi'a la miró, con sus puertas batientes, vacía, sin habitantes. Cuando la vio así, suspiró profundamente y dijo: "Y toda casa, por larga que sea su seguridad, un día la alcanzarán la desgracia y la aflicción". Dijo Ibn Hisham: Este verso es de Abu Du'ad al-Iyadi en una de sus casidas. Al-Hawb significa aflicción. Dijo Ibn Ishaq: Luego Utba ibn Rabi'a dijo: "¡La casa de los Banu Jahsh ha quedado vacía de sus habitantes!" Entonces Abu Yahl dijo: "¿Y por qué lloras por ella? ¡Gente de poca monta!" Dijo Ibn Hisham: Al-Qull significa el individuo. Dijo Labid ibn Rabi'a: "Todo hijo de mujer libre, su destino es ser uno, aunque aumente en número". Dijo Ibn Ishaq: Luego dijo: "Esto es obra de este sobrino mío; ha dividido nuestra comunidad, ha dispersado nuestro asunto y ha roto nuestros lazos". La residencia de Abu Salama ibn Abd al-Asad, Amir ibn Rabi'a, Abd Allah ibn Jahsh y su hermano Abu Ahmad ibn Jahsh estaba en casa de Mubashshir ibn Abd al-Mundhir ibn Zunbur en Quba', entre los Banu Amr ibn Awf. Luego llegaron los emigrantes en grupos. Los Banu Ghanm ibn Dudan eran gente del Islam; habían emigrado en masa a Medina con el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, tanto hombres como mujeres: Abd Allah ibn Jahsh, su hermano Abu Ahmad ibn Jahsh, Ukasha ibn Mihsan, Shuja' y Uqba, hijos de Wahab, y Arad ibn Humayra. Dijo Ibn Hisham: Y se dice ibn Humayra. Dijo Ibn Ishaq: Y Munqidh ibn Nubata, Sa'id ibn Ruqaysh, Muhriz ibn Nadla, Yazid ibn Ruqaysh, Qays ibn Jabir, Amr ibn Mihsan, Malik ibn Amr, Safwan ibn Amr, Thaqaf ibn Amr, Rabi'a ibn Aktham, az-Zubayr ibn Ubayd, Tammam ibn Ubayda, Sakhbara ibn Ubayda y Muhammad ibn Abd Allah ibn Jahsh.
Y entre sus mujeres: Zaynab bint Yajsh, Umm Jubayb bint Yajsh, Judhama bint Yandal, Umm Qays bint Mihsan, Umm Habib bint Thumama, Amina bint Ruqaysh, Sajbara bint Tamim, y Hamna bint Yajsh. Y dijo Abu Áhmad ibn Yajsh ibn Riab, mientras mencionaba la emigración de los Banu Ásad ibn Juzayma de su pueblo hacia Dios Altísimo y hacia Su Mensajero —que Dios le bendiga y le dé paz— y su total disposición en ello cuando fueron llamados a la emigración: "Si la madre de Áhmad jurara entre Safa y Marwa por Dios, su juramento sería sincero. Nosotros somos quienes estuvimos allí, y luego no cesamos en La Meca hasta que su gordura se tornó flacura. Allí acampó Ghanm ibn Dudán y construyó, y Ghanm no se fue ni su morada se vació. Hacia Dios se dirige, entre dos y uno, y la religión del Mensajero de Dios es la verdadera religión." Y dijo también Abu Áhmad ibn Yajsh: "Cuando la madre de Áhmad me vio partir, confiado en Quien temo en lo oculto y me infunde respeto, dijo: 'Si no tienes más remedio, dirígete con nosotros a otras tierras y que Yatrib quede lejos'. Le respondí: 'Hoy nuestro rumbo es Yatrib, y el siervo monta lo que el Misericordioso quiera. Hacia Dios y el Mensajero dirijo mi rostro; quien un día dirige su rostro hacia Dios no será defraudado. ¡Cuántos amigos sinceros hemos dejado, y cuántas amigas que lloran con lágrimas y se lamentan! Ellos creen que alejarnos de nuestra tierra es una pérdida, mientras que nosotros vemos que se buscan las recompensas. Llamé a los Banu Ghanm para proteger sus vidas y por la verdad, cuando se mostró el camino claro para la gente. Respondieron alabando a Dios cuando los llamó un predicador hacia la verdad, y el éxito los llevó a acudir en masa. Y nosotros y algunos compañeros nuestros que abandonaron la guía nos ayudaron con armas y provocaron alboroto. Como dos grupos: uno de ellos, acertado en la verdad, guiado; y otro grupo, castigado. Se rebelaron, desearon una mentira, y el Demonio los desvió de la verdad, por lo que fracasaron y fueron frustrados. Nos dirigimos a la palabra del Profeta Muhammad, y los guardianes de la verdad de entre nosotros fueron buenos y purificados. Crecimos con vínculos de parentesco cercanos a ellos, pero no hay cercanía por lazos familiares cuando no somos aproximados. ¿Qué sobrino nuestro después de nosotros estará seguro de vosotros? ¿Y qué cuñado después de mi cuñado esperaréis? Pronto sabréis, cuando os separéis y el asunto de la gente se incline hacia la verdad, quién de nosotros es más correcto." Dijo Ibn Hisham: Su expresión "y que Yatrib quede lejos" y su expresión "cuando no somos aproximados" son de otro que no es Ibn Ishaq. Dijo Ibn Hisham: Quiere decir con "idh" [cuando] como en la palabra de Dios, Poderoso y Majestuoso: {Cuando los injustos estén detenidos ante su Señor} [Saba: 31]. Dijo Abu Naym al-Yiyli: "Luego Dios le recompensó por nosotros cuando recompensó con jardines del Edén en las alturas y las excelsitudes." La emigración de Úmar y la historia de Yyash e Hisham con él: Dijo Ibn Ishaq: Luego salieron Úmar ibn al-Jattab y Yyash ibn Abi Rabía al-Majzumi hasta llegar a Medina. Me contó Nafi', liberto de Abdalá ibn Úmar, de Abdalá ibn Úmar, de su padre Úmar ibn al-Jattab, quien dijo: Acordamos, cuando quisimos emigrar a Medina, yo, Yyash ibn Abi Rabía e Hisham ibn al-As ibn Wail as-Sahmi, encontrarnos en el lugar de citas de la laguna de los Banu Gifar, más arriba de Sarif, y dijimos: Aquel de nosotros que no amanezca allí, habrá sido retenido; que sus dos compañeros sigan adelante. Dijo: Amanecimos yo y Yyash ibn Abi Rabía en el lugar de citas, mientras que Hisham fue retenido, fue tentado y sucumbió. Cuando llegamos a Medina, nos alojamos en casa de los Banu Amr ibn Awf en Quba. Salieron Abu Yahl ibn Hisham y al-Hárit ibn Hisham hacia Yyash ibn Abi Rabía, que era primo hermano de ambos y hermano por parte de madre, hasta que llegaron a nosotros a Medina, mientras el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— estaba en La Meca. Le hablaron y dijeron: Tu madre ha hecho voto de que no pasará un peine por su cabeza hasta que te vea, ni se cobijará del sol hasta que te vea. Se compadeció de ella. Yo le dije: ¡Oh Yyash! Por Dios, que esa gente solo quiere hacerte caer en la tentación respecto a tu religión; ¡ten cuidado con ellos! Por Dios, si los piojos molestaran a tu madre, se peinaría; y si el calor de La Meca se hiciera intenso, se cobijaría. Dijo: Él respondió: Quiero cumplir el juramento de mi madre, y además tengo allí unos bienes que recoger. Dije: Por Dios, sabes que soy de los más ricos de Quraysh; tienes la mitad de mi fortuna, pero no vayas con ellos. Dijo: Se negó a aceptar y solo quiso salir con ellos. Cuando insistió en ello, le dije: Ya que has hecho lo que has hecho, toma esta mi camella, pues es una camella noble y dócil; monta en ella, y si notas algo sospechoso de ellos, huye en ella. Salió montado en ella con ellos, hasta que, estando en medio del camino, le dijo Abu Yahl: ¡Oh primo! Por Dios, mi camello se ha vuelto pesado; ¿no me dejarías montar en tu camella? Respondió: Sí. Dijo: Entonces hizo arrodillar a su camello, y ellos también hicieron arrodillar al suyo para que él se cambiara a ella. Cuando estuvieron en el suelo, se abalanzaron sobre él, lo ataron y lo maniataron, luego entraron con él en La Meca, lo tentaron y sucumbió. Dijo Ibn Ishaq: Me contó alguien de la familia de Yyash ibn Abi Rabía que cuando entraron con él en La Meca, lo hicieron de día, atado, y luego dijeron: ¡Oh gente de La Meca! Haced así con vuestros insensatos, como hemos hecho con este insensato nuestro. Carta de Úmar a Hisham ibn al-As: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Nafi', de Abdalá ibn Úmar, de Úmar en su relato, quien dijo: Solíamos decir: Dios no aceptará de quien ha sucumbido a la tentación ni compensación ni justicia ni arrepentimiento; gente que conoció a Dios y luego volvió a la incredulidad por una prueba que les sobrevino. Dijo: Y ellos decían eso de sí mismos. Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— llegó a Medina, Dios Altísimo reveló acerca de ellos y de lo que nosotros y ellos decíamos de sí mismos: {Di: "Oh siervos Míos que habéis excedido contra vosotros mismos, no desesperéis de la misericordia de Dios; ciertamente Dios perdona todos los pecados; Él es el Perdonador, el Misericordioso. Y volveos a vuestro Señor y someteos a Él antes de que os llegue el castigo, luego no seréis auxiliados. Y seguid lo mejor que os ha sido revelado de vuestro Señor antes de que os llegue el castigo de repente, sin que os deis cuenta"}. Dijo Úmar ibn al-Jattab: La escribí con mi mano en una hoja y la envié a Hisham ibn al-As. Dijo Hisham ibn al-As: Cuando me llegó, me puse a leerla en Dhi Tuwa, subiendo y bajando con ella, sin entenderla, hasta que dije: ¡Oh Dios, hazme entenderla! Dijo: Entonces Dios Altísimo puso en mi corazón que había sido revelada acerca de nosotros y de lo que decíamos de nosotros mismos y se decía de nosotros. Dijo: Regresé a mi camello, me monté en él y alcancé al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, que estaba en Medina. El asunto de al-Walid ibn al-Walid con Yyash e Hisham: Dijo Ibn Hisham: Me contó alguien de confianza que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— dijo, estando en Medina: ¿Quién se encargará de Yyash ibn Abi Rabía e Hisham ibn al-As? Dijo al-Walid ibn al-Walid ibn al-Mugira: Yo me encargo de ellos para ti, oh Mensajero de Dios. Salió hacia La Meca, llegó en secreto, y se encontró con una mujer que llevaba comida. Le dijo: ¿Adónde vas, sierva de Dios? Respondió: Voy a estos dos prisioneros —refiriéndose a ellos—. La siguió hasta que supo su paradero. Estaban prisioneros en una casa sin techo. Al anochecer, trepó hasta ellos, tomó una piedra de Marwa, la puso bajo sus cadenas, las golpeó con su espada y las cortó. Por eso se llamó a su espada "Dhu l-Marwa". Luego los cargó en su camello y se los llevó. Tropezó y se lastimó el dedo, y dijo: "No eres más que un dedo que sangra, y en la causa de Dios está lo que he encontrado." Luego llegó con ellos ante el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— en Medina. Las casas de los emigrantes en Medina: Dijo Ibn Ishaq: Se alojaron en Medina, cuando llegó, Úmar ibn al-Jattab y quienes se le unieron de su familia y su gente, y su hermano Zayd ibn al-Jattab; y Amr y Abdalá, hijos de Suraqa ibn al-Mu'tamir; y Junays ibn Hudafa as-Sahmi —que era su yerno, casado con su hija Hafsa bint Úmar, y después de él se casó con ella el Mensajero de Dios, que Dios le bendiga y le dé paz—; y Saíd ibn Zayd ibn Amr ibn Nufayl; y Wáqid ibn Abdalá at-Tamimi, aliado suyo; y Juwali ibn Abi Juwali; y Malik ibn Abi Juwali, dos aliados suyos.
Dijo Ibn Hisham: Abu Jawli: de los Banu 'Ijl ibn Lujaym ibn Sa'b ibn 'Ali ibn Bakr ibn Wa'il. Dijo Ibn Ishaq: Los Banu al-Bukayr, los cuatro: Iyas ibn al-Bukayr, 'Aqil ibn al-Bukayr, 'Amir ibn al-Bukayr y Khalid ibn al-Bukayr, y sus aliados de los Banu Sa'd ibn Layth, estaban bajo la protección de Rifā'a ibn 'Abd al-Mundhir ibn Zunbur, entre los Banu 'Amr ibn 'Awf en Qubā'. Y la casa de 'Ayyāsh ibn Abī Rabī'a estaba con él 11 cuando llegaron a Medina. Luego los emigrantes 12 llegaron sucesivamente. Talha ibn 'Ubayd Allāh ibn 'Uthmān y Suhayb ibn Sinān se alojaron con Jubayb ibn Isāf, hermano de los Banu l-Hārith ibn al-Khazraj, en al-Sunh 13. Y se dice que Talha ibn 'Ubayd Allāh se alojó con As'ad ibn Zurāra, hermano de los Banu l-Najjār. Dijo Ibn Hisham: Se me mencionó de parte de Abū 'Uthmān al-Nahdī que dijo: Me llegó que Suhayb, cuando quiso emigrar, los incrédulos de Quraysh le dijeron: "Viniste a nosotros como un pobretón despreciable, y tu riqueza aumentó entre nosotros, y alcanzaste lo que alcanzaste; luego quieres salir con tu riqueza y tu persona. ¡Por Dios, eso no será!". Entonces Suhayb les dijo: "¿Qué os parece si os doy mi riqueza, me dejaréis libre?". Dijeron: "Sí". Dijo: "Pues os doy mi riqueza". Esto llegó al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, quien dijo: "¡Suhayb ha ganado! ¡Suhayb ha ganado!". Dijo Ibn Ishaq: Se alojaron Hamza ibn 'Abd al-Muttalib, Zayd ibn Hāritha y Abū Mursad Kannāz ibn Hisn. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Ibn Husayn y su hijo Mursad, los Ghaniyyun, aliado de Hamza ibn 'Abd al-Muttalib, y Anasa y Abū Kabsha 14, dos libertos del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, con Kulthūm ibn Hidm, hermano de los Banu 'Amr ibn 'Awf en Qubā'. Y se dice que se alojaron con Sa'd ibn Khaythama. Y se dice que Hamza ibn 'Abd al-Muttalib se alojó con As'ad ibn Zurāra, hermano de los Banu l-Najjār. Todo eso se dice. Se alojaron 'Ubayda ibn al-Hārith ibn al-Muttalib, su hermano al-Tufayl ibn al-Hārith, al-Husayn ibn al-Hārith, Mistah ibn Uthātha ibn 'Abbād ibn al-Muttalib, Suwaybit ibn Sa'd ibn Huraymila, hermano de los Banu 'Abd al-Dār, Tulayb ibn 'Umayr, hermano de los Banu 'Abd ibn Qusayy, y Jabbāb, liberto de 'Utba ibn Ghazwān, con 'Abd Allāh ibn Salama, hermano de los Banu 'Ajlān, en Qubā'. Se alojaron 'Abd al-Rahmān ibn 'Awf y otros hombres de los emigrantes con Sa'd ibn al-Rabī', hermano de los Banu l-Hārith ibn al-Khazraj, en la casa de los Banu l-Hārith ibn al-Khazraj. Se alojaron al-Zubayr ibn al-'Awwām y Abū Sabra ibn Abī Ruhm ibn 'Abd al-'Uzzā con Mundhir ibn Muhammad ibn 'Uqba ibn Uḥayḥa ibn al-Julāḥ en al-'Usba, la casa de los Banu Jaḥjabī. Se alojó Mus'ab ibn 'Umayr ibn Hāshim, hermano de los Banu 'Abd al-Dār, con Sa'd ibn Mu'ādh ibn al-Nu'mān, hermano de los Banu 'Abd al-Ashhal, en la casa de los Banu 'Abd al-Ashhal. Se alojaron Abū Hudhayfa ibn 'Utba ibn Rabī'a y Sālim, liberto de Abū Hudhayfa. Dijo Ibn Hisham: Sālim, liberto de Abū Hudhayfa, era un liberto manumitido sin restricciones 15 de Thubayta bint Ya'ār ibn Zayd ibn 'Ubayd ibn Zayd ibn Mālik ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf ibn Mālik ibn al-Aws. Ella lo manumitió sin restricciones, y él se unió a Abū Hudhayfa ibn 'Utba ibn Rabī'a, quien lo adoptó. Por eso se dice: Sālim, liberto de Abū Hudhayfa. Y se dice que Thubayta bint Ya'ār estaba casada con Abū Hudhayfa ibn 'Utba, y ella manumitió a Sālim como liberto sin restricciones. Por eso se dice: Sālim, liberto de Abū Hudhayfa. La casa de 'Utba ibn Ghazwān: Dijo Ibn Ishaq: Se alojó 'Utba ibn Ghazwān ibn Jābir con 'Abbād ibn Bishr ibn Waqsh, hermano de los Banu 'Abd al-Ashhal, en la casa de 'Abd al-Ashhal. Se alojó 'Uthmān ibn 'Affān con Aws ibn Thābit ibn al-Mundhir, hermano de Hassān ibn Thābit, en la casa de los Banu l-Najjār. Por eso Hassān amaba a 'Uthmān y lloró por él cuando fue asesinado. Se decía que los solteros de los emigrantes se alojaron con Sa'd ibn Khaythama, porque él era soltero. Dios sabe cuál de esas versiones fue la correcta. La emigración del Mensajero, la paz y las bendiciones de Dios sean con él: El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- permaneció en La Meca después de que sus compañeros emigrantes partieran, esperando que se le permitiera emigrar. No quedó con él en La Meca ningún emigrante, excepto aquellos que fueron retenidos o seducidos, excepto 'Alī ibn Abī Tālib y Abū Bakr ibn Abī Quhāfa al-Siddīq -que Dios esté complacido con ambos-. Abū Bakr pedía frecuentemente permiso al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- para emigrar, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- le decía: "No te apresures, quizás Dios te dé un compañero". Entonces Abū Bakr esperaba ser ese compañero. Quraysh delibera sobre su asunto, la paz sea con él: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Quraysh vio que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- tenía seguidores y compañeros de fuera de su tribu en otra tierra, y vieron la salida de sus compañeros emigrantes hacia ellos, supieron que se habían establecido en una casa y habían obtenido protección. Entonces temieron la salida del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- hacia ellos, y supieron que se habían preparado para combatirlos. Se reunieron para deliberar sobre él en la Casa de la Asamblea 16, que era la casa de Quṣayy ibn Kilāb, en la cual Quraysh no decidía ningún asunto sino que deliberaban allí sobre qué hacer respecto al asunto del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- cuando le temieron. Dijo Ibn Ishaq: Me contó alguien en quien confío de entre nuestros compañeros, de parte de Ibn Abī Najīḥ, de parte de Mujāhid ibn Jubayr Abū l-Hajjāj, y de otros en quienes confío, de parte de 'Abd Allāh ibn 'Abbās -que Dios esté complacido con ambos- que dijo: Cuando se prepararon para eso y acordaron entrar en la Casa de la Asamblea para deliberar sobre el asunto del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, fueron por la mañana del día que habían acordado. Ese día se llamaba el Día de la Misericordia. Entonces se les apareció Iblīs 17 en la forma de un anciano venerable, vestido con una túnica 18, y se detuvo en la puerta de la casa. Cuando lo vieron detenido en la puerta, dijeron: "¿Quién es el anciano?" Dijo: "Un anciano de la gente de Nayd 19 que oyó de lo que os habéis reunido y ha venido para estar con vosotros y escuchar lo que decís; quizás no os falte de él una opinión y un consejo". Dijeron: "De acuerdo, entra". Entró con ellos. Se habían reunido en ella los nobles de Quraysh: de los Banu 'Abd Shams: 'Utba ibn Rabī'a, Shayba ibn Rabī'a y Abū Sufyān ibn Harb; de los Banu Nawfal ibn 'Abd Manāf: Tu'ayma ibn 'Adī, Jubayr ibn Mut'im y al-Hārith ibn 'Āmir ibn Nawfal; de los Banu 'Abd al-Dār ibn Quṣayy: al-Nadr ibn al-Hārith ibn Kalada; de los Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzzā: Abū l-Bakhtarī ibn Hishām, Zam'a ibn al-Aswad ibn al-Muttalib y Hakīm ibn Hizām; de los Banu Makhzūm: Abū Jahl ibn Hishām; de los Banu Sahm: Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hajjāj; de los Banu Jumah: Umayya ibn Khalaf; y otros con ellos y otros que no se cuentan entre Quraysh. Dijeron unos a otros: "Este hombre ha hecho lo que habéis visto. Por Dios, no estamos seguros de que no se lance contra nosotros con quienes le siguen de fuera de nuestra tribu. Así que unificad una opinión sobre él". Deliberaron. Entonces uno de ellos dijo: "Encerradlo en hierro, cerradle una puerta, y esperad a que le ocurra lo que les ocurrió a poetas semejantes anteriores, como Zuhayr y al-Nābigha y otros que murieron, hasta que le sobrevenga la muerte como a ellos". El anciano de Nayd dijo: "No, por Dios, esa no es una buena opinión para vosotros. Por Dios, si lo encerráis como decís, su asunto saldrá por detrás de la puerta que habéis cerrado ante él hacia sus compañeros, y pronto se lanzarán contra vosotros, lo arrebatarán de vuestras manos y os superarán en número hasta venceros en vuestro asunto. Esa no es una buena opinión para vosotros. Buscad otra". Deliberaron. Luego dijo...
Uno de ellos dijo: «Expulsémoslo de entre nosotros, desterrémoslo de nuestras tierras. Cuando lo hayamos echado, por Alá, no nos importa adónde vaya ni dónde caiga, con tal de que desaparezca de nuestra vista y nos libremos de él; entonces arreglaremos nuestros asuntos y volveremos a estar unidos como antes». Pero el anciano de Nayd dijo: «No, por Alá, esa no es una buena opinión para vosotros. ¿Acaso no habéis visto la belleza de su discurso, la dulzura de su palabra y cómo conquista los corazones de los hombres con lo que trae? Por Alá, si hicierais eso, no estaríais a salvo de que se estableciera entre alguna tribu de los árabes, los dominara con su palabra y su discurso hasta que lo siguieran, y luego marchara con ellos contra vosotros, os pisotease en vuestras propias tierras, os arrebatara el poder de vuestras manos e hiciera con vosotros lo que quisiera. Pensad en otra estrategia diferente a esta». Entonces dijo Abu Yahl ibn Hisham: «Por Alá, que yo tengo una opinión sobre él que creo que aún no habéis considerado». Dijeron: «¿Y cuál es, oh Abu al-Hakam?». Dijo: «Opino que tomemos de cada tribu a un joven fuerte, de buena familia y linaje intermedio entre nosotros; luego, a cada joven le daremos una espada afilada, y que se dirijan a él y lo golpeen con ellas como un solo hombre, matándolo; así nos libraremos de él. Porque si hacen eso, su sangre se dispersará entre todas las tribus, y los Banu Abd Manaf no podrán luchar contra todo su pueblo, sino que aceptarán de nosotros el precio de sangre (al-'aql), y se lo pagaremos». Dijo el anciano de Nayd: «La palabra es lo que ha dicho este hombre; esta es la opinión, y no hay otra». Entonces la gente se separó con ese acuerdo, unánimes en ello. **Su nombramiento de 'Ali como sucesor (khalifa):** Entonces vino Yibril (Gabriel) —la paz sea con él— al Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— y le dijo: «No pases esta noche en tu lecho en el que solías dormir». Dijo: «Cuando llegó la oscuridad de la noche, se reunieron a su puerta, acechándolo para ver cuándo dormiría, para entonces arrojarse sobre él. Cuando el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— vio su lugar, le dijo a 'Ali ibn Abi Talib: "Duerme en mi lecho y cúbrete con este manto (burd) mío, el hadramí verde; duerme en él, pues no te alcanzará nada que te disguste de ellos". Y el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— solía dormir en ese manto cuando dormía». Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Ziyad, de Muhammad ibn Ka'b al-Qurazi, quien dijo: «Cuando se reunieron contra él, y entre ellos estaba Abu Yahl ibn Hisham, dijo mientras estaban a su puerta: "Muhammad afirma que si lo seguís en su asunto, seréis reyes de los árabes y los no árabes (al-'Ajam), y luego seréis resucitados después de vuestra muerte, y se os darán jardines como los jardines de Jordania; y si no lo hacéis, él tendrá una matanza entre vosotros, luego seréis resucitados después de vuestra muerte, y luego se os dará un fuego en el que seréis quemados". Dijo: Y el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— salió hacia ellos, tomó un puñado de tierra en su mano y dijo: "Yo digo eso, y tú eres uno de ellos". Y Alá —el Altísimo— veló sus ojos de él, de modo que no lo veían; y comenzó a esparcir esa tierra sobre sus cabezas mientras recitaba estas aleyas de (la sura) Ya Sin: {Ya Sin. Por el Corán sabio, ciertamente tú eres de los enviados, sobre un camino recto, como revelación del Poderoso, el Misericordioso} hasta Su palabra: {Y los cubrimos, y no ven} [Corán 36:9], hasta que el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— terminó estas aleyas, y no quedó hombre entre ellos sin que hubiera puesto tierra sobre su cabeza. Luego se fue hacia donde quería ir. Entonces vino hacia ellos alguien que no estaba con ellos y dijo: "¿Qué esperáis aquí?". Dijeron: "A Muhammad". Dijo: "¡Alá os ha frustrado! Por Alá, Muhammad ha salido hacia vosotros, y no ha dejado a ningún hombre sin poner tierra sobre su cabeza, y se ha ido a su asunto. ¿Acaso no veis lo que os pasa?". Dijo: Entonces cada hombre puso su mano sobre su cabeza, y he aquí que tenía tierra. Luego comenzaron a mirar y vieron a 'Ali sobre el lecho, cubierto con el manto del Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz—, y dijeron: "Por Alá, este es Muhammad, durmiendo con su manto". Y no cesaron así hasta que amaneció. Entonces 'Ali —que Alá esté complacido con él— se levantó del lecho, y dijeron: "Por Alá, nos ha dicho la verdad quien nos informó"». **Lo que descendió sobre la espera de los idólatras (mushrikun) respecto al Profeta:** Dijo Ibn Ishaq: Y parte de lo que Alá —el Poderoso y Majestuoso— reveló del Corán sobre ese día y lo que habían acordado contra él fue: {Y cuando los que se niegan a creer conspiraban contra ti para retenerte, matarte o expulsarte; conspiraban, y Alá conspiraba, y Alá es el mejor de los conspiradores} [Corán 8:30]; y la palabra de Alá —el Poderoso y Majestuoso—: {¿O dicen: "Es un poeta, esperamos para él la calamidad del tiempo (rayb al-manun)"? Di: "Esperad, que yo estaré con vosotros entre los que esperan"} [Corán 52:30-31]. Dijo Ibn Hisham: "Al-Manun" es la muerte. Y "rayb al-manun" es lo que de ella causa incertidumbre y sobreviene. Dijo Abu Dhu'ayb al-Hudhali: "¿Acaso por la calamidad del tiempo (al-manun) y sus vicisitudes te lamentas? / Y el tiempo no satisface a quien se impacienta". Y este verso está en una de sus casidas (qasida). Dijo Ibn Ishaq: Y Alá —el Altísimo— permitió entonces a Su Profeta —que Alá lo bendiga y le conceda paz— la emigración (hijra). **Abu Bakr anhela la compañía:** Dijo Ibn Ishaq: Y Abu Bakr —que Alá esté complacido con él— era un hombre de fortuna. Cuando pidió permiso al Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— para la emigración, el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— le dijo: «No te apresures; quizá Alá te dé un compañero». Él concibió la esperanza de que el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— se refería a sí mismo cuando le dijo eso. Así que compró dos monturas y las retuvo en su casa, alimentándolas, en preparación para ello. **Relato de la emigración (hijra) a Medina:** Dijo Ibn Ishaq: Me narró alguien a quien no acuso, de 'Urwa ibn al-Zubayr, de 'Aisha, la Madre de los Creyentes —que Alá esté complacido con ella—, que dijo: «El Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— no dejaba de visitar la casa de Abu Bakr en uno de los dos extremos del día, ya sea por la mañana o por la tarde, hasta que llegó el día en que se le permitió al Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— la emigración y la salida de La Meca de entre su pueblo. El Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— vino a nosotros al mediodía (al-hajira), en una hora en la que no solía venir». Dijo: «Cuando Abu Bakr lo vio, dijo: "El Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— no ha venido a esta hora sino por algún asunto que ha ocurrido". Dijo: Cuando entró, Abu Bakr se retiró de su lecho para él, y el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— se sentó. Con Abu Bakr no había nadie más que yo y mi hermana Asma bint Abi Bakr. Entonces el Mensajero de Alá —que Alá lo bendiga y le conceda paz— dijo: "Haz salir de mi presencia a quien está contigo". Dijo: "Oh Mensajero de Alá, solo son mis dos hijas, ¿y qué hay? ¡Que mi padre y mi madre sean tu rescate!". Dijo: "Alá me ha permitido la salida y la emigración". Dijo: Entonces Abu Bakr dijo: "¿La compañía (al-suhba), oh Mensajero de Alá?". Dijo: "La compañía". Dijo: "Por Alá, nunca antes de ese día había sabido que alguien llorara de alegría, hasta que vi a Abu Bakr llorar ese día. Luego dijo: "Oh Profeta de Alá, estas dos monturas las había preparado para esto". Entonces contrataron a 'Abdullah ibn Urayqit —un hombre de los Banu al-Du'il ibn Bakr, y su madre era una mujer de los Banu Sahm ibn 'Amr, y era idólatra (mushrik)— para que los guiara en el camino. Le entregaron sus dos monturas, y estuvieron con él, cuidándolas, hasta la fecha acordada».
Dijo Ibn Ishaq: Según me ha llegado, nadie supo de la salida del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— cuando salió, excepto Ali ibn Abi Talib, Abu Bakr al-Siddiq y la familia de Abu Bakr. En cuanto a Ali, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, según me ha llegado, le informó de su salida y le ordenó que se quedara en La Meca después de él, para devolver los depósitos 20 que la gente tenía con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—. Y no había nadie en La Meca que tuviera algo que temiera perder, sin que lo pusiera en su custodia, por lo que conocían de su veracidad y confianza —que Dios le bendiga y le dé paz—. En la cueva: Dijo Ibn Ishaq: Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— decidió la salida, fue a casa de Abu Bakr ibn Abi Quhafa, y salieron por una ventana 21 de la parte trasera de la casa de Abu Bakr. Luego se dirigieron a una cueva en el monte Thawr 22, situado en la parte baja de La Meca, y entraron en ella. Abu Bakr ordenó a su hijo Abdullah ibn Abi Bakr que escuchara lo que la gente decía sobre ellos durante el día, y que al anochecer les trajera las noticias de ese día. Y ordenó a su liberto Amir ibn Fuhayra que apacentara sus ovejas durante el día, y que al atardecer las llevara a donde ellos estaban, llegando a la cueva al anochecer. Asma bint Abi Bakr les llevaba comida al anochecer, lo que les era suficiente. Dijo Ibn Hisham: Me contó alguien versado que al-Hasan al-Basri dijo: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y Abu Bakr llegaron a la cueva de noche. Abu Bakr —que Dios esté complacido con él— entró antes que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y palpó la cueva para ver si había alguna fiera o serpiente, protegiendo al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— con su propia vida. Sobre lo que ocurrió con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— en la cueva: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— permaneció en la cueva tres días con Abu Bakr. Los Quraysh, cuando lo echaron de menos, ofrecieron cien camellas a quien se lo devolviera. Abdullah ibn Abi Bakr pasaba el día entre los Quraysh, escuchando lo que tramaban y decían sobre el asunto del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y Abu Bakr. Luego, al anochecer, iba a ellos y les informaba de las noticias. Amir ibn Fuhayra, liberto de Abu Bakr —que Dios esté complacido con él—, apacentaba con los pastores de la gente de La Meca, y al anochecer llevaba las ovejas de Abu Bakr a donde ellos estaban. Ordeñaban y sacrificaban. Cuando Abdullah ibn Abi Bakr se iba de donde ellos por la mañana hacia La Meca, Amir ibn Fuhayra seguía sus huellas con las ovejas para borrarlas. Cuando pasaron los tres días y la gente se tranquilizó respecto a ellos, llegó el hombre que habían contratado con sus dos camellas y una suya, y Asma bint Abi Bakr —que Dios esté complacido con ella— les trajo sus provisiones, pero olvidó ponerles una cuerda 23. Cuando partieron, fue a colgar las provisiones y no tenían cuerda, así que se desató el cinturón 24 y lo usó como cuerda, colgándolas con él. Razón por la que Asma fue llamada 'la del cinturón': Por eso se decía de Asma bint Abi Bakr: 'la del cinturón'. Dijo Ibn Hisham: He oído a más de un sabio decir: 'la de los dos cinturones', y su explicación es que, cuando quiso colgar las provisiones, partió su cinturón en dos: colgó las provisiones con uno y se ciñó el otro. La montura del Mensajero de Dios: Dijo Ibn Ishaq: Cuando Abu Bakr —que Dios esté complacido con él— acercó las dos monturas al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, le ofreció la mejor de ellas y dijo: 'Monta, que mi padre y mi madre sean tu rescate'. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— dijo: 'No monto una camella que no es mía'. Dijo: 'Entonces es tuya, oh Mensajero de Dios, que mi padre y mi madre sean tu rescate'. Dijo: 'No, pero ¿cuál es el precio por el que la compraste?' Dijo: 'Tal y tal'. Dijo: 'La he tomado por ese precio'. Dijo: 'Es tuya, oh Mensajero de Dios'. Montaron y partieron, y Abu Bakr al-Siddiq —que Dios esté complacido con él— llevó detrás a su liberto Amir ibn Fuhayra para que les sirviera en el camino. Abu Yahl golpea a Asma: Dijo Ibn Ishaq: Me contaron de Asma bint Abi Bakr que dijo: 'Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y Abu Bakr —que Dios esté complacido con él— salieron, vinieron a nosotros unos hombres de los Quraysh, entre ellos Abu Yahl ibn Hisham, y se detuvieron en la puerta de Abu Bakr. Salí a ellos y dijeron: '¿Dónde está tu padre, oh hija de Abu Bakr?' Dije: 'No sé, por Dios, dónde está mi padre'. Dijo: Entonces Abu Yahl levantó la mano —y era un hombre obsceno y malvado— y me abofeteó la mejilla con un golpe que me arrancó el pendiente'. El genio que cantó sobre su llegada —que Dios le bendiga y le dé paz—: Dijo: Luego se fueron. Permanecimos tres noches sin saber hacia dónde se dirigía el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, hasta que llegó un hombre de los genios 25 desde la parte baja de La Meca, cantando versos de poesía al estilo de los cantos de los árabes, y la gente lo seguía escuchando su voz sin verlo, hasta que salió por la parte alta de La Meca, diciendo: 'Que Dios, Señor de los hombres, recompense con la mejor de sus recompensas a los dos compañeros que se hospedaron en las dos tiendas de Umm Ma'bad. Ambos acamparon en el desierto y luego partieron al atardecer; bienaventurado quien al anochecer es compañero de Muhammad. ¡Qué alegría para los Banu Ka'b el lugar de su muchacha y su asiento, que para los creyentes está en acecho!' Ascendencia de Umm Ma'bad: Dijo Ibn Hisham: Umm Ma'bad bint Ka'b, una mujer de los Banu Ka'b, de la tribu de Juzá'a. Y sus palabras 'se hospedaron en las dos tiendas' y 'ambos acamparon en el desierto y luego partieron al atardecer' son de otro que no es Ibn Ishaq. Dijo Ibn Ishaq: Dijo Asma bint Abi Bakr —que Dios esté complacido con ambos—: Cuando oímos sus palabras, supimos hacia dónde se dirigía el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y que su rumbo era Medina. Eran cuatro: el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, Abu Bakr al-Siddiq —que Dios esté complacido con él—, Amir ibn Fuhayra, liberto de Abu Bakr, y Abdullah ibn Urayqit, su guía. Dijo Ibn Hisham: También se dice: Abdullah ibn Ariqit. La actitud de la familia de Abu Bakr después de la Hégira: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Yahya ibn Abbad ibn Abdullah ibn al-Zubayr que su padre Abbad le contó de su abuela Asma bint Abi Bakr, que dijo: 'Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— salió y Abu Bakr salió con él, Abu Bakr llevó consigo todo su dinero, que eran cinco mil o seis mil dirhams, y se fue con ello. Dijo: Entonces entró a nosotros mi abuelo Abu Quhafa, que había perdido la vista, y dijo: 'Por Dios, creo que os ha afligido con su dinero junto con él mismo'. Dije: 'No, padre, ¡no! Os ha dejado mucho bien'. Dijo: Entonces cogí piedras y las puse en un hueco en la casa donde mi padre solía guardar su dinero, luego puse un paño sobre ellas, cogí su mano y dije: 'Padre, pon tu mano sobre este dinero'. Puso su mano sobre ello y dijo: 'No hay mal, si os ha dejado esto, ha hecho bien; esto os es suficiente'. No, por Dios, no nos dejó nada, pero quise tranquilizar al anciano con eso'.
**سراقة بن مالك:** Dijo Ibn Ishaq: Me narró Az-Zuhri que Abdurrahman ibn Malik ibn Ju'shum le narró de su padre, de su tío Suraqah ibn Malik ibn Ju'shum, quien dijo: Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) salió de La Meca emigrando a Medina, los Quraysh pusieron como recompensa cien camellos para quien lo devolviera a ellos. Dijo: Mientras yo estaba sentado en la asamblea de mi gente, llegó un hombre de los nuestros hasta que se detuvo ante nosotros y dijo: «Por Allah, he visto a tres jinetes que pasaron hace un momento; ciertamente creo que son Muhammad y sus compañeros». Dijo: Entonces le hice una seña con el ojo: «Cállate». Luego dije: «Son los Banu Fulano, que buscan un animal extraviado». Él dijo: «Quizá». Luego calló. Dijo: Permanecí un poco, luego me levanté, entré en mi casa, ordené mi caballo y me fue traído sujeto al fondo del valle, ordené mis armas y me fueron sacadas por detrás de mi habitación. Luego tomé mis flechas (qidāh) con las que practico la adivinación (astaqsim), luego partí, me vestí con mi armadura, luego saqué mis flechas y practiqué la adivinación con ellas, y salió la flecha que detesto: «No le hará daño». Dijo: Y yo esperaba devolverlo a los Quraysh y tomar los cien camellos. Dijo: Monté en su persecución. Mientras mi caballo corría velozmente conmigo, tropezó conmigo y caí de él. Dijo: Entonces dije: «¿Qué es esto?». Dijo: Luego saqué mis flechas y practiqué la adivinación con ellas, y salió la flecha que detesto: «No le hará daño». Dijo: Pero insistí en seguirlo. Dijo: Monté en su persecución. Mientras mi caballo corría velozmente conmigo, tropezó conmigo y caí de él. Dijo: Entonces dije: «¿Qué es esto?». Dijo: Luego saqué mis flechas y practiqué la adivinación con ellas, y salió la flecha que detesto: «No le hará daño». Dijo: Pero insistí en seguirlo. Monté en su persecución. Cuando el grupo se me hizo visible y los vi, mi caballo tropezó conmigo, y sus patas delanteras se hundieron en la tierra, y caí de él. Luego arrancó sus patas de la tierra, y las siguió un humo como una tromba de polvo (i'sār). Dijo: Entonces supe, cuando vi eso, que se me había impedido (alcanzarlo) y que él era protegido (zāhir). Dijo: Entonces llamé al grupo y dije: «Yo soy Suraqah ibn Ju'shum. Miradme, os hablo. Por Allah, no os causaré daño ni os llegará de mí nada que odiéis». Dijo: Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo a Abu Bakr: «Dile: "¿Qué buscas de nosotros?"». Dijo: Entonces Abu Bakr dijo eso. Dijo: Yo dije: «Escribe para mí un documento (kitāb) que sea una señal entre tú y yo». Dijo: «Escríbele, oh Abu Bakr». Dijo: Entonces me escribió un documento en un hueso, o en una lámina (ruq'a), o en un trozo de cerámica (khazafa). Luego me lo arrojó, lo tomé y lo puse en mi carcaj (kināna). Luego regresé y callé, sin mencionar nada de lo ocurrido hasta que llegó la conquista de La Meca por el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y terminó con Hunayn y Ta'if. Salí llevando el documento para encontrarme con él, y lo encontré en Al-Ji'irrāna. Dijo: Entré en un escuadrón (katība) de caballería de los Ansar. Dijo: Comenzaron a golpearme con las lanzas diciendo: «¡Apártate! ¿Qué quieres?». Dijo: Entonces me acerqué al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) mientras estaba sobre su camella. Por Allah, como si estuviera viendo su pierna en el estribo (ghirz), como si fuera un tallo de palmera blanco (jummāra). Dijo: Levanté mi mano con el documento y dije: «¡Oh Mensajero de Allah! Este es tu documento. Yo soy Suraqah ibn Ju'shum». Dijo: Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Día de cumplimiento (wafā') y bondad (birr). Acércate». Dijo: Entonces me acerqué a él y abracé el Islam. Luego recordé algo que preguntar al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), pero no lo recuerdo, excepto que dije: «Oh Mensajero de Allah, los camellos extraviados (dālla) llegan a mis abrevaderos, y yo los he llenado para mis camellos. ¿Tengo alguna recompensa (ajr) por darles de beber?». Dijo: «Sí. En todo ser vivo de hígado sediento (kull dhāt kabad ḥarrā) hay una recompensa». Dijo: Luego regresé a mi gente y llevé mi limosna (sadaqa) al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Dijo Ibn Hisham: Abdurrahman ibn Al-Harith ibn Malik ibn Ju'shum. **Ruta de la Hégira (Tarīq al-Hijra):** Dijo Ibn Ishaq: Cuando su guía, Abdullah ibn Urayqit, los sacó (a ambos), tomó con ellos por la parte baja de La Meca, luego continuó con ellos por la costa hasta que se desvió del camino por debajo de 'Usfān, luego tomó con ellos por la parte baja de Amaj, luego los llevó hasta que se desvió con ellos del camino después de pasar Qudayd, luego los llevó desde ese lugar y tomó con ellos por Al-Kharrār, luego tomó con ellos por el collado (thaniyya) de Al-Marra, luego tomó con ellos por Liqf. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Laftā. Dijo Ma'qil ibn Khuwaylid Al-Hudhali: «Un extraño (nazī') que ordeña (muḥlib) de la gente de Laft, para una tribu entre Athla y An-Nihām». Dijo Ibn Ishaq: Luego los llevó por la travesía nocturna (madlaja) de Liqf, luego internó con ellos por la travesía nocturna de Mahājj —y se dice: Mijāj, según dijo Ibn Hisham—, luego tomó con ellos por Marjih Mahāj, luego internó con ellos por Marjih de Dhi Al-Ghadawayn —dijo Ibn Hisham: y se dice: Al-'Uḍawayn—, luego en Dhi Kashr, luego los llevó por Al-Jadājid, luego por Al-Ajrad, luego tomó con ellos por Dha Salam, desde el valle de A'dā' Madlajat Ti'hin, luego por Al-'Abābīd; dijo Ibn Hisham: y se dice: Al-'Abābīb; y se dice: Al-'Ithyāna. Quiere decir: Al-'Abābīb. Dijo Ibn Ishaq: Luego los llevó por Al-Fājja —y se dice: Al-Qāḥḥa, según dijo Ibn Hisham. Dijo Ibn Hisham: Luego descendió con ellos a Al-'Arj, y se les había retrasado parte de su montura, así que un hombre de Aslam, llamado Aws ibn Hujr, cargó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en un camello suyo —llamado Ibn Ar-Radā'— hasta Medina, y envió con él a un sirviente suyo, llamado Mas'ūd ibn Hunayda. Luego su guía salió con ellos de Al-'Arj y tomó con ellos por el collado de Al-'Ā'ir, a la derecha de Rakūba —y se dice: Thaniyyat Al-Ghā'ir, según dijo Ibn Hisham— hasta que descendió con ellos en Ri'm, luego llegó con ellos a Qubā', a casa de los Banū 'Amr ibn 'Awf, la noche doce del mes de Rabī' al-Awwal, el lunes, cuando el sol de la mañana (ḍaḥā') se había intensificado y el sol casi estaba en su cenit. **Su llegada (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) a Qubā':** Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ja'far ibn Az-Zubayr, de 'Urwa ibn Az-Zubayr, de Abdurrahman ibn 'Uwaymir ibn Sā'ida, quien dijo: Me narraron hombres de mi gente, de los Compañeros del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), que dijeron: Cuando oímos la salida del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) de La Meca, y esperábamos su llegada, solíamos salir, después de rezar el alba (subḥ), al exterior de nuestra zona de lava (ḥarra), esperando al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Por Allah, no nos marchábamos hasta que el sol nos vencía sobre las sombras, y cuando no encontrábamos sombra, entrábamos. Y eso ocurría en días calurosos. Hasta que llegó el día en que llegó el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Nos sentamos como solíamos sentarnos, hasta que cuando no quedó sombra, entramos en nuestras casas. Y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llegó justo cuando entramos en las casas. El primero que lo vio fue un hombre de los judíos, que había visto lo que hacíamos y que esperábamos la llegada del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Gritó a voz en cuello: «¡Oh Banū Qayl! ¡Este es vuestro abuelo (jadd) que ha llegado!». Dijo: Entonces salimos hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), que estaba a la sombra de una palmera, y con él estaba Abu Bakr (que Allah esté complacido con él), de edad similar. La mayoría de nosotros no había visto al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) antes de eso, y la gente se agolpó a su alrededor sin reconocerlo, confundiéndolo con Abu Bakr, hasta que la sombra se apartó del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Entonces Abu Bakr se levantó y le hizo sombra con su manto (ridā'), y entonces lo reconocimos.
Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se alojó, según mencionan, en casa de Kulthum ibn Hidm, hermano de los Banu ‘Amr ibn ‘Awf, luego de los Banu ‘Ubayd. Y se dice: más bien se alojó en casa de Sa‘d ibn Khaythama. Y quienes mencionan que se alojó en casa de Kulthum ibn Hidm dicen: cuando el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) salía de la casa de Kulthum ibn Hidm, la gente se sentaba en la casa de Sa‘d ibn Khaythama. Y esto era porque él era soltero, sin familia, y la casa de los solteros (al-a‘zāb) de entre los compañeros del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) de los emigrantes (muhāŷirūn) estaba allí. Por eso se dice que se alojó en casa de Sa‘d ibn Khaythama, y a la casa de Sa‘d ibn Khaythama se la llamaba “la casa de los solteros”. Dios sabe más cuál de las dos cosas fue; de ambas hemos oído hablar. Y Abu Bakr as-Siddiq (que Dios esté complacido con él) se alojó en casa de Jubayb ibn Isaf, uno de los Banu l-Harith ibn al-Jazraŷ, en as-Sunh. Y alguien dice: su casa estaba en casa de Jariŷa ibn Zayd ibn Abi Zuhayr, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazraŷ. Y ‘Ali ibn Abi Talib (la paz sea con él) permaneció en La Meca tres noches y sus días, hasta que devolvió, en nombre del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él), los depósitos (al-wadā’i‘) que la gente tenía con él. Cuando terminó con ellos, alcanzó al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y se alojó con él en casa de Kulthum ibn Hidm. Y ‘Ali ibn Abi Talib, su estancia en Quba’ fue solo una noche o dos noches. Dice: había en Quba’ una mujer musulmana sin esposo. Dijo: vi a una persona que venía a ella en medio de la noche, llamaba a su puerta, ella salía a su encuentro y él le daba algo que traía consigo, y ella lo tomaba. Dijo: desconfié de su asunto y le dije: “¡Oh sierva de Dios! ¿Quién es este hombre que llama a tu puerta cada noche, sales a su encuentro y te da algo que no sé qué es, siendo tú una mujer musulmana sin esposo?” Ella dijo: “Este es Sahl ibn Hunayf ibn Wahib. Ha sabido que soy una mujer sin nadie, y cuando llega la noche, ataca los ídolos de su gente, los rompe, luego viene a mí con ellos y dice: ‘Usa esto como leña’”. Y ‘Ali (que Dios esté complacido con él) solía narrar esto sobre la acción de Sahl ibn Hunayf, hasta que este murió junto a él en Irak. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró esto, de la tradición de ‘Ali (que Dios esté complacido con él): Hind ibn Sa‘d ibn Sahl ibn Hunayf (que Dios esté complacido con él). [La mezquita de Quba’] Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) permaneció en Quba’, entre los Banu ‘Amr ibn ‘Awf, el lunes, martes, miércoles y jueves, y fundó su mezquita. [Salida del Mensajero de Quba’ y su ida a Medina] Luego Dios lo sacó de entre ellos el viernes. Y los Banu ‘Amr ibn ‘Awf pretenden que permaneció entre ellos más tiempo que eso. Dios sabe más cuál de las dos cosas fue. Alcanzó al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) el viernes estando entre los Banu Salim ibn ‘Awf, y la rezó en la mezquita que está en el fondo del valle, el valle de Ranuna’, y fue el primer viernes que rezó en Medina. [Intercepción de las tribus para que se aloje con ellas] Fueron a su encuentro ‘Itban ibn Malik y ‘Abbas ibn ‘Ubada ibn Nadla, con hombres de los Banu Salim ibn ‘Awf, y dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! Quédate con nosotros, por el número, el equipo y la protección”. Dijo: “Dejad su camino, pues se le ha ordenado”, refiriéndose a su camella. La dejaron ir, y ella partió hasta que, cuando estuvo frente a la casa de los Banu Bayada, le salieron al encuentro Ziyad ibn Labid y Farwa ibn ‘Amr, con hombres de los Banu Bayada, y dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! Ven a nosotros, al número, el equipo y la protección”. Dijo: “Dejad su camino, pues se le ha ordenado”. La dejaron ir. Y partió hasta que, cuando pasó por la casa de los Banu Sa‘ida, le interceptaron Sa‘d ibn ‘Ubada y al-Mundhir ibn ‘Amr, con hombres de los Banu Sa‘ida, y dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! Ven a nosotros, al número, el equipo y la protección”. Dijo: “Dejad su camino, pues se le ha ordenado”. La dejaron ir, y partió. Hasta que, cuando estuvo frente a la casa de los Banu l-Harith ibn al-Jazraŷ, le interceptaron Sa‘d ibn ar-Rabi‘, Jariŷa ibn Zayd y ‘Abdullah ibn Rawaha, con hombres de los Banu l-Harith ibn al-Jazraŷ, y dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! Ven a nosotros, al número, el equipo y la protección”. Dijo: “Dejad su camino, pues se le ha ordenado”. La dejaron ir, y partió. Hasta que, cuando pasó por la casa de los Banu ‘Adi ibn an-Naŷŷār, que eran sus tíos maternos por parte de madre —la madre de ‘Abd al-Muttalib, Salma bint ‘Amr, era una de sus mujeres—, le interceptaron Salit ibn Qays y Abu Salit, Usayra ibn Abi Jariŷa, con hombres de los Banu ‘Adi ibn an-Naŷŷār, y dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! Ven a tus tíos maternos, al número, el equipo y la protección”. Dijo: “Dejad su camino, pues se le ha ordenado”. La dejaron ir, y partió. [El lugar donde se arrodilló la camella] Hasta que, cuando llegó a la casa de los Banu Malik ibn an-Naŷŷār, la camella se arrodilló a la puerta de su mezquita (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él), que en aquel entonces era un secadero de dátiles (mirbad) perteneciente a dos muchachos huérfanos de los Banu an-Naŷŷār, luego de los Banu Malik ibn an-Naŷŷār, y estaban bajo la tutela de Mu‘adh ibn ‘Afra’, llamados Sahl y Suhayl, hijos de ‘Amr. Cuando se arrodilló, y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) estaba sobre ella, no descendió, sino que se mantuvo firme. Ella caminó un poco, y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) tenía su brida suelta, sin tirar de ella. Luego ella miró hacia atrás, regresó a su lugar de arrodillamiento la primera vez, se arrodilló allí, luego se movió un poco, gruñó y dejó caer su pecho (ŷirān) al suelo. Entonces el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) descendió de ella. Abu Ayyub, Jalid ibn Zayd, tomó su montura y la colocó en su casa, y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se alojó en su casa. Preguntó por el secadero (mirbad): “¿De quién es?” Mu‘adh ibn ‘Afra’ le dijo: “Es, oh Mensajero de Dios, de Sahl y Suhayl, hijos de ‘Amr, y son dos huérfanos bajo mi tutela. Yo los complaceré con respecto a él, así que tómalo como mezquita”. [La mezquita de Medina] Dijo: El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) ordenó que se construyera como mezquita. Y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) se alojó en casa de Abu Ayyub hasta que construyó su mezquita y sus viviendas. El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) trabajó en ella para incentivar a los musulmanes a trabajar en ella. Trabajaron en ella los emigrantes (muhāŷirūn) y los auxiliares (ansār), y se esforzaron en ello. Un musulmán dijo: “Si nos sentamos mientras el Profeta trabaja, eso de nosotros sería un trabajo desviado”. Y los musulmanes entonaban, mientras la construían, diciendo: “No hay vida sino la vida del Más Allá. ¡Oh Dios, ten misericordia de los auxiliares (ansār) y de los emigrantes (muhāŷirūn)!” Dijo Ibn Hisham: Esto es prosa, no es raŷaz (metro poético). Dijo Ibn Ishaq: Y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) decía: “No hay vida sino la vida del Más Allá. ¡Oh Dios, ten misericordia de los emigrantes (muhāŷirūn) y de los auxiliares (ansār)!” [‘Ammar y la facción opresora] Dijo: Entró ‘Ammar ibn Yasir, y le habían cargado con adobes hasta agobiarlo, y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios! ¡Me matan! Me cargan con lo que no pueden cargar”. Dijo Umm Salama, esposa del Profeta (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él): Vi al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) sacudiendo su cabellera (wafra) con su mano —y era un hombre de pelo rizado— mientras decía: “¡Ay del hijo de Sumayya! No son ellos quienes te matarán. En verdad, te matará la facción opresora (al-fi’a al-bāghiya)”. Y ‘Ali ibn Abi Talib (que Dios esté complacido con él) entonó aquel día: “No son iguales quien construye las mezquitas, esforzándose en ellas de pie y sentado”. Dijo Ibn Hisham: Pregunté a más de uno de los expertos en poesía sobre este raŷaz, y dijeron: Nos ha llegado que ‘Ali ibn Abi Talib lo entonó, pero no se sabe si él fue su autor u otro. Dijo Ibn Ishaq: ‘Ammar ibn Yasir la tomó y comenzó a entonarla. Dijo Ibn Hisham: Cuando lo repitió mucho, un hombre de entre los compañeros del Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Dios sean con él) pensó que se refería a él, según nos narró Ziyad ibn ‘Abdullah al-Bakka’i, de Ibn Ishaq, y Ibn Ishaq mencionó el nombre del hombre.
Dijo Ibn Ishaq: Entonces dijo: «Ya he oído lo que dices desde hoy, ¡oh hijo de Sumayya! Por Alá, creo que pondré este bastón en tu nariz». Y tenía un bastón en la mano. Entonces se enojó el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— y dijo: «¿Qué les pasa con Ammar? Les llama al Paraíso y ellos le llaman al Fuego. En verdad, Ammar es la piel entre mis ojos y mi nariz. Cuando un hombre llega a ese punto y no se le perdona, entonces evitadlo». Dijo Ibn Hisham: Y mencionó Sufyan ibn Uyayna, de Zakariyya, de Ash-Sha'bi, que dijo: «En verdad, el primero que construyó una mezquita fue Ammar ibn Yasir»26. El Mensajero se aloja en casa de Abu Ayyub: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— se quedó en la casa de Abu Ayyub hasta que se construyeron su mezquita y sus viviendas27, luego se trasladó a sus viviendas desde la casa de Abu Ayyub —que la misericordia y complacencia de Alá sean con él—. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Yazid ibn Abi Habib, de Múrzad ibn Abdil-lah al-Yazani, de Abu Ruhm as-Sama'i, quien dijo: Me narró Abu Ayyub: «Cuando el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— se alojó en mi casa, se alojó en la planta baja, mientras que yo y Umm Ayyub estábamos en la planta alta. Le dije: “¡Oh Profeta de Alá, que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti! En verdad, detesto y considero grave estar por encima de ti mientras tú estás debajo de mí. Así que sube tú y quédate arriba, y nosotros bajaremos y estaremos abajo”. Él dijo: “¡Oh Abu Ayyub! Es más cómodo para nosotros y para quienes nos visitan que estemos en la parte baja de la casa”». Dijo: «El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— estaba en la parte baja, y nosotros arriba en la vivienda. Se rompió una jarra28 nuestra que contenía agua, y nos levantamos yo y Umm Ayyub con una manta nuestra —no teníamos otra cobija— para secar el agua, temiendo que goteara algo sobre el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— y le molestara». Dijo: «Solíamos prepararle la cena y luego se la enviábamos. Cuando nos devolvía lo que sobraba, yo y Umm Ayyub buscábamos el lugar de su mano y comíamos de ello, buscando así la bendición. Hasta que una noche le enviamos su cena, y le habíamos puesto cebolla o ajo, pero el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— la devolvió y no vi en ella la marca de su mano». Dijo: «Fui a él asustado y dije: “¡Oh Mensajero de Alá, que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti! Has devuelto tu cena, no he visto en ella el lugar de tu mano, y cuando me la devolvías, yo y Umm Ayyub buscábamos el lugar de tu mano, buscando así la bendición”. Él dijo: “Encontré en ella el olor de este árbol, y soy un hombre que mantiene confidencias29. En cuanto a vosotros, comedlo”. Así que lo comimos, y después ya no le preparamos ese árbol». Dijo Ibn Ishaq: Los emigrantes se fueron reuniendo con el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—, y no quedó en La Meca ninguno de ellos, excepto el seducido o el encarcelado. Y no emigraron de La Meca con sus familias y sus bienes hacia Alá —Bendito y Exaltado sea— y hacia Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— excepto unas casas específicas: los Banu Maz'un de los Banu Jumah, los Banu Yahsh ibn Ri'ab, aliados de los Banu Umayya, y los Banu al-Bukayr, de los Banu Sa'd ibn Layz, aliados de los Banu 'Adi ibn Ka'b. Sus casas en La Meca quedaron cerradas por la emigración, sin ningún habitante. Abu Sufyán ataca la casa de los Banu Yahsh: Cuando los Banu Yahsh ibn Ri'ab salieron de su casa, Abu Sufyán ibn Harb la atacó y la vendió a 'Amr ibn 'Alqama, hermano de los Banu 'Amir ibn Lu'ayy. Cuando llegó a los Banu Yahsh lo que había hecho Abu Sufyán con su casa, 'Abdul-lah ibn Yahsh se lo mencionó al Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—, y el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— le dijo: «¿No te complace, ¡oh 'Abdul-lah!, que Alá te dé a cambio una casa mejor que ella en el Paraíso?». Dijo: «¡Claro que sí!». Dijo: «Eso es para ti». Cuando el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— conquistó La Meca, Abu Áhmad le habló sobre su casa, pero el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— tardó en responderle. Entonces la gente dijo a Abu Áhmad: «¡Oh Abu Áhmad! El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— detesta que recuperéis algo de vuestros bienes que fueron tomados por Alá —Poderoso y Majestuoso—». Así que dejó de hablar al Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— y dijo a Abu Sufyán: «Transmite a Abu Sufyán de mi parte / un asunto cuyas consecuencias son arrepentimiento. La casa de tu primo la vendiste / para saldar con ella tus deudas. Y vuestro aliado, por Alá, Señor / de la gente, esforzado en el juramento. ¡Llévatela, llévatela! / Se te ha puesto como el collar de la paloma». Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— permaneció en Medina desde que llegó en el mes de Rabi' al-Awwal hasta Safar del año siguiente, hasta que se construyeron su mezquita y sus viviendas, y se completó para él la aceptación del Islam de esta tribu de los Ansar, y no quedó casa de los Ansar cuyos habitantes no hubieran abrazado el Islam, excepto lo que fue de Jatma, Wáqif, Wá'il y Umayya —esos son Aws Alá, que es una tribu de los Aws—, pues permanecieron en su politeísmo. El primer sermón del Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—: El primer sermón que pronunció el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él—, según me ha llegado de Abu Salama ibn 'Abdur-Rahmán —buscamos refugio en Alá de decir sobre el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— lo que no dijo—, fue que se puso en pie entre ellos, alabó a Alá y Le agradeció como Él merece, luego dijo: «En cuanto a esto, ¡oh gente! Adelantaos para vosotros mismos. Sabed, por Alá, que uno de vosotros será fulminado, luego dejará a su rebaño sin pastor, luego su Señor le dirá —sin traductor ni velo que Le oculte—: “¿Acaso no te llegó Mi Mensajero y te transmitió, y te di riqueza y te favorecí? ¿Qué has adelantado para ti mismo?”. Entonces mirará a derecha e izquierda y no verá nada, luego mirará al frente y no verá sino el Infierno. Quien pueda proteger su rostro del Fuego, aunque sea con un trozo de dátil, que lo haga; y quien no encuentre, que lo haga con una buena palabra, pues con ella se recompensa la buena acción con diez veces su equivalente, hasta setecientas veces. La paz sea con vosotros y la misericordia de Alá y Sus bendiciones». Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— pronunció otro sermón a la gente, y dijo: «En verdad, la alabanza es para Alá; Le alabo y Le pido ayuda. Buscamos refugio en Alá de los males de nuestras almas y de las malas acciones de nuestras obras. A quien Alá guía, nadie puede extraviar; y a quien Él extravía, no hay guía para él. Y testifico que no hay más dios que Alá, Único, sin asociado. En verdad, la mejor palabra es el Libro de Alá —Bendito y Exaltado sea—. Ha triunfado aquel a quien Alá ha embellecido en su corazón y lo ha introducido en el Islam después de la incredulidad, y lo ha preferido sobre cualquier otra palabra de los hombres. En verdad, es la mejor palabra y la más elocuente. Amad lo que Alá ama; amad a Alá con todo vuestro corazón. No os canséis de la palabra de Alá y de Su recuerdo, ni endurezcáis vuestros corazones hacia Él. Pues de todo lo que Alá crea, Él elige y escoge. Y Alá lo ha llamado Su elegido entre las obras y Su escogido entre los siervos, y la palabra justa. Y de todo lo que se ha dado a los hombres, lo lícito y lo ilícito. Adorad a Alá y no Le asociéis nada. Temedle como es debido. Sed sinceros con Alá en lo mejor que decís con vuestras bocas. Amaos unos a otros con el espíritu de Alá entre vosotros. En verdad, Alá se enfada si se rompe Su pacto. La paz sea con vosotros». El Mensajero pacta con los judíos y su documento entre los musulmanes: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Alá —la paz y las bendiciones de Alá sean con él— escribió un documento entre los emigrantes y los auxiliares, en el que pactó con los judíos y los trató, reconociéndoles su religión y sus bienes, y les puso condiciones y les impuso condiciones.
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Este es un escrito de Muhammad, el Profeta (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), entre los creyentes y los musulmanes de Quraish y de Yatrib (Medina), y de quienes los sigan, se unan a ellos y luchen junto a ellos: que ellos son una sola comunidad (umma) aparte de los demás hombres. Los emigrantes (muhayirun) de Quraish mantienen su condición (rib'atahum / su estado/asunto), pagan entre ellos las indemnizaciones por sangre (yata'aqalun), y rescatan a sus cautivos (aniyahum / su prisionero) según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu Awf mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos (ma'aqilahum al-ula / sus diyas/sus primeras alianzas), y cada grupo rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu Sa'ida mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo de ellos rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu al-Hariz mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu Yusham mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo de ellos rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu al-Nayyar mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo de ellos rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu Amr ibn Awf mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu al-Nabit mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Los Banu al-Aws mantienen su condición (rib'atahum), pagan sus indemnizaciones por sangre según sus primeros pactos, y cada grupo de ellos rescata a su cautivo según lo reconocido y la equidad entre los creyentes. Y en verdad los creyentes no abandonan a un *mufraḥ* (agobiado por las deudas y con muchos hijos) entre ellos sin que le den, conforme a lo reconocido, en rescate o en *‘aql* (díyya / precio de sangre). Dijo Ibn Hishām: *al-mufraḥ*: el agobiado por la deuda y el de muchos hijos. Dijo el poeta: «Si tú no cesas de cumplir un depósito y cargas con otro, las deudas te agobiarán (*afraḥatka*)». Y que ningún creyente establezca alianza (*ḥilf*) con un protegido (*mawlā*) de otro creyente, excluyendo a este último. Y en verdad los creyentes temerosos de Dios están unidos contra quien, de entre ellos, cometa una transgresión, o busque un *dasī‘a* (asunto oculto) de injusticia, o pecado, o agresión, o corrupción entre los creyentes; y sus manos estarán todas contra él, aunque sea hijo de uno de ellos. Y no matará un creyente a otro creyente por un incrédulo (*kāfir*), ni auxiliará a un incrédulo contra un creyente. Y en verdad la protección (*dhimma*) de Dios es una sola; el más ínfimo de ellos puede otorgar refugio en Su nombre. Y en verdad los creyentes son protectores (*mawālī*) unos de otros, excluyendo a las demás gentes. Y en verdad, quien de los judíos nos siga, tendrá auxilio (*naṣr*) e igualdad (*uswa* / *musāwāt*), sin ser oprimidos ni ser auxiliados contra ellos. Y en verdad la paz (*silm*) de los creyentes es una sola; no hará la paz un creyente excluyendo a otro creyente en una lucha en el camino de Dios, sino sobre la base de igualdad y justicia entre ellos. Y en verdad toda expedición militar (*ghāziya*) que haya combatido con nosotros se sucederá (*ya‘qub*) unas a otras. Y en verdad los creyentes responderán (*yabī’u*) unos por otros por la sangre que hayan derramado en el camino de Dios. Y en verdad los creyentes temerosos de Dios están sobre la mejor guía (*hady* / *hidāya*) y la más recta. Y en verdad no dará refugio un asociador (*mushrik*) a bienes de Quraysh ni a persona alguna, ni impedirá el acceso a ello a un creyente. Y en verdad, quien mate intencionadamente (*i‘tabaṭa*) a un creyente, con pruebas claras de homicidio, estará sujeto a *qawad* (retribución / *qiṣāṣ*), a menos que el heredero del asesinado lo perdone; y los creyentes estarán todos contra él, y no les estará permitido sino actuar contra él. Y en verdad no le está permitido a un creyente que haya reconocido lo contenido en este documento (*ṣaḥīfa*) y haya creído en Dios y en el Último Día, Que no se auxilie a un innovador (en religión/pecador) ni se le dé refugio, y que quien lo auxilie o le dé refugio, sobre él caiga la maldición de Dios y Su ira el Día del Juicio, y no se acepte de él ni rescate ni compensación (ni redención ni arrepentimiento). Y cualquier cosa en la que discrepéis, su resolución remite a Dios, Poderoso y Majestuoso, y a Muhammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Y los judíos contribuirán a los gastos junto con los creyentes mientras estén en guerra. Y los judíos de Banu Awf son una comunidad con los creyentes: los judíos tienen su religión y los musulmanes tienen la suya, así como sus clientes y ellos mismos, excepto quien cometa injusticia y pecado, pues no perecerá sino él mismo y su familia. Y los judíos de Banu al-Nayyar tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y los judíos de Banu al-Harith tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y los judíos de Banu Sa'ida tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y los judíos de Banu Jusham tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y los judíos de Banu al-Aws tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y los judíos de Banu Tha'laba tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf, excepto quien cometa injusticia y pecado, pues no perecerá sino él mismo y su familia. Y Jafna (clan/tribu) es una rama de Tha'laba como ellos mismos. Y los Banu al-Shutayba tendrán lo mismo que los judíos de Banu Awf. Y la piedad está por encima del pecado. Y los clientes de Tha'laba son como ellos mismos. Y los allegados (consejeros íntimos) de los judíos son como ellos mismos. Y ninguno de ellos saldrá sin permiso de Muhammad —la paz y las bendiciones de Dios sean con él—. Y no se impedirá (castigará) por una herida causada (es decir, no se tomará represalia por la herida de los heridos). Y quien cometa una traición (asesinato a traición), la traición recaerá sobre sí mismo y su familia, excepto si fue injustamente tratado. Y Dios es el más justo en esto. Y los judíos correrán con sus gastos, y los musulmanes con los suyos. Y entre ellos habrá auxilio mutuo contra quien combata a los firmantes de este pacto. Y entre ellos (los firmantes) están la sinceridad y el buen consejo, y la bondad sin pecado. Y ningún hombre incurrirá en pecado por (culpa de) su aliado. Y la ayuda (debe ser) para el oprimido. Y los judíos contribuirán (económicamente) junto con los creyentes mientras estén en guerra. Y que Yatrib (Medina) es sagrada (inviolable/santa), su interior (es) para la gente de este pacto (ṣaḥīfa). Y el vecino es como uno mismo, sin causarle daño ni cometer pecado contra él. Y no se protegerá (se dará asilo) a una persona inviolable (ḥurma) sin el permiso de sus familiares. Y cualquier incidente (suceso) o disputa (conflicto) que ocurra entre la gente de este pacto, del cual se tema su corrupción, su remisión será a Allah, Poderoso y Majestuoso, y a Muhammad, el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Y Allah es garante de lo más piadoso y lo más justo de este pacto. Y no se protegerá (dará asilo) a Quraysh ni a quien los auxilie. Y entre ellos (está) la ayuda contra quien ataque (sorprenda/asalte) a Yatrib. Y si son llamados a una paz que ellos (los otros) acepten y en la que entren, entonces ellos la aceptarán y entrarán en ella. Y si son llamados a algo similar, eso será para ellos (un derecho) sobre los creyentes, excepto contra quien combata en (materia de) religión. Cada grupo (tendrá) su parte (de responsabilidad) en su sector que está frente a ellos. Y los judíos de (la tribu de) al-Aws, sus clientes (mawālī) y ellos mismos, (tendrán) lo mismo que la gente de este pacto, con la bondad pura de la gente de este pacto. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: con la bondad del que hace el bien de la gente de este pacto. Dijo Ibn Ishaq: Y la bondad (es) sin pecado; nadie que adquiere (una falta) la adquiere sino contra sí mismo. Y Allah es garante de lo más veraz y lo más justo de este pacto. Y este documento no impedirá (el castigo) a un opresor ni a un pecador. Y quien salga (de Medina) estará seguro, y quien permanezca (en ella) estará seguro en Medina, excepto quien oprima o peque. Y Allah es protector de quien obre con bondad y temor (a Él), y Muhammad es el Mensajero de Allah -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. **La hermandad entre los emigrantes (muhāŷirūn) y los auxiliares (anṣār):** Dijo Ibn Isḥāq: El Mensajero de Dios —que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— hermanó a sus compañeros entre los emigrantes (muhāŷirūn) y los auxiliares (anṣār). Y dijo —según nos ha llegado, y buscamos refugio en Dios de decir sobre él lo que no dijo—: "Hermanos en Dios, de dos en dos". Luego tomó de la mano a ‘Alī ibn Abī ᬢālib y dijo: "Este es mi hermano". Así, el Mensajero de Dios —que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él, señor de los enviados, imán de los temerosos de Dios, mensajero del Señor de los mundos, quien no tiene semejante (naẓīr) ni par entre las criaturas— y ‘Alī ibn Abī ᬢālib —que Dios esté complacido con él— fueron hermanos. Y Ḥamza ibn ‘Abd al-Muṭṭalib, el león de Dios y el león de Su Mensajero —que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— y tío del Mensajero de Dios —que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él—, y Zayd ibn Ḥāritha, liberto (mawlā) del Mensajero de Dios —que la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él—, fueron hermanos, y a él le encomendó Ḥamza el día de Uḥud cuando se presentó al combate, si le sobrevenía la muerte. Y Ŷa‘far ibn Abī Ṭālib, el de las dos alas, el que vuela en el Paraíso, y Mu‘ādh ibn Ŷabal, hermano de los Banū Salama, fueron hermanos. Dijo Ibn Hishām: Y Ŷa‘far ibn Abī Ṭālib se hallaba aquel día ausente en la tierra de Abisinia.
Dijo Ibn Ishaq: Abu Bakr as-Siddiq (que Allah esté complacido con él), hijo de Abu Quhafa, y Jariya ibn Zuhayr, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y Úmar ibn al-Jattab (que Allah esté complacido con él) y Itbán ibn Malik, hermano de los Banu Salim ibn Awf ibn Amr ibn Awf ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y Abu Ubayda ibn Abd Allah ibn al-Yarrah –cuyo nombre era Ámir ibn Abd Allah– y Sad ibn Muadh ibn an-Numan, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y Abd ar-Rahman ibn Awf y Sad ibn ar-Rabi, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y az-Zubayr ibn al-Awwam y Salama ibn Salama ibn Waqsh, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y se dice: más bien az-Zubayr y Abd Allah ibn Masud, aliado (halif) de los Banu Zuhra, fueron hermanados. Y Uzmán ibn Affán y Aws ibn Zabit ibn al-Mundir, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Talha ibn Ubayd Allah y Kab ibn Malik, hermano de los Banu Salama, fueron hermanados. Y Sad ibn Zayd ibn Amr ibn Nufayl y Ubayy ibn Kab, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Musab ibn Umayr ibn Hisham y Abu Ayyub Jalid ibn Zayd, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Abu Hudayfa ibn Utba ibn Rabia y Abbad ibn Bishr ibn Waqsh, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y Ammar ibn Yasir, aliado (halif) de los Banu Majzum, y Hudayfa ibn al-Yaman, hermano de los Banu Abd Abas, aliado (halif) de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y se dice: Zabit ibn Qays ibn as-Shammas, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, orador (jatib) del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y Ammar ibn Yasir, fueron hermanados. Y Abu Dhar –que es Burayr ibn Yunada al-Gifari– y al-Mundir ibn Amr, "al-Mu'niq li Yamut" (el que se apresura a la muerte), hermano de los Banu Sa'ida ibn Kab ibn al-Jazray, fueron hermanados. Entonces dijo –según nos ha llegado, y buscamos refugio en Allah de decir sobre Él lo que no ha dicho–: "Hermanaos en Allah, de dos en dos". Luego tomó de la mano a Ali ibn Abi Talib y dijo: "Este es mi hermano". Así, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), señor de los mensajeros, imán de los piadosos, mensajero del Señor de los mundos, que no tiene semejante ni par entre las criaturas, y Ali ibn Abi Talib (que Allah esté complacido con él) fueron hermanados. Y Hamza ibn Abd al-Muttalib, el León de Allah y el León de Su Mensajero (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), tío del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y Zayd ibn Hariza, liberto (mawla) del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), fueron hermanados. Y a él le encomendó Hamza el día de Uhud, cuando se presentó el combate, si le sobrevenía la muerte. Y Yafar ibn Abi Talib, el de las dos alas, el que vuela en el Paraíso, y Muadh ibn Yabal, hermano de los Banu Salima, fueron hermanados. Dijo Ibn Hisham: Yafar ibn Abi Talib estaba entonces ausente en la tierra de Abisinia. Dijo Ibn Ishaq: Abu Bakr as-Siddiq (que Allah esté complacido con él), hijo de Abu Quhafa, y Jariya ibn Zuhayr, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y Úmar ibn al-Jattab (que Allah esté complacido con él) e Itbán ibn Malik, hermano de los Banu Salim ibn Awf ibn Amr ibn Awf ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y Abu Ubayda ibn Abd Allah ibn al-Yarrah –cuyo nombre era Ámir ibn Abd Allah– y Sad ibn Muadh ibn an-Numan, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y Abd ar-Rahman ibn Awf y Sad ibn ar-Rabi, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, fueron hermanados. Y az-Zubayr ibn al-Awwam y Salama ibn Salama ibn Waqsh, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y se dice: más bien az-Zubayr y Abd Allah ibn Masud, aliado (halif) de los Banu Zuhra, fueron hermanados. Y Uzmán ibn Affán y Aws ibn Zabit ibn al-Mundir, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Talha ibn Ubayd Allah y Kab ibn Malik, hermano de los Banu Salama, fueron hermanados. Y Sad ibn Zayd ibn Amr ibn Nufayl y Ubayy ibn Kab, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Musab ibn Umayr ibn Hisham y Abu Ayyub Jalid ibn Zayd, hermano de los Banu an-Nayyar, fueron hermanados. Y Abu Hudayfa ibn Utba ibn Rabia y Abbad ibn Bishr ibn Waqsh, hermano de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y Ammar ibn Yasir, aliado (halif) de los Banu Majzum, y Hudayfa ibn al-Yaman, hermano de los Banu Abd Abas, aliado (halif) de los Banu Abd al-Ashhal, fueron hermanados. Y se dice: Zabit ibn Qays ibn as-Shammas, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, orador (jatib) del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y Ammar ibn Yasir, fueron hermanados. Y Abu Dhar –que es Burayr ibn Yunada al-Gifari– y al-Mundir ibn Amr, "al-Mu'niq li Yamut" (el que se apresura a la muerte), hermano de los Banu Sa'ida ibn Kab ibn al-Jazray, fueron hermanados. [Transmite] de Abd Allah ibn Abd ar-Rahman ibn Asad ibn Zurara: que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: "Qué mal muerto es Abu Umama. Los judíos y los hipócritas (munafiqun) de los árabes dirán: 'Si fuera un profeta, su compañero no habría muerto'. Y no poseo para mí ni para mis compañeros nada de Allah". Dijo Ibn Ishaq: Me narró Asim ibn Úmar ibn Qatada al-Ansari: que cuando murió Abu Umama, Asad ibn Zurara, los Banu an-Nayyar se reunieron ante el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) –y Abu Umama había sido su naqib (jefe de la delegación)– y le dijeron: "¡Oh Mensajero de Allah! Este ocupaba entre nosotros el lugar que sabes. Designa, pues, a un hombre en su lugar que se ocupe de nuestros asuntos como él lo hacía". Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) les dijo: "Vosotros sois mis cuñados (ajwali), y yo estoy con vosotros en lo vuestro, y yo soy vuestro naqib". Y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) rehusó designar a uno de ellos en exclusiva. Y fue una de las virtudes que los Banu an-Nayyar cuentan ante su gente, que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) fuera su naqib. Noticia del adhan (llamada a la oración): Dijo Ibn Ishaq: Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se estableció en Medina, y se reunieron con él sus hermanos de entre los emigrantes (muhayirun), y se consolidó la situación de los auxiliares (ansar), la causa del Islam se fortaleció. Se estableció la oración, se prescribieron el azaque (zakah) y el ayuno, se aplicaron las penas legales (hudud), y se prescribió lo lícito y lo ilícito. El Islam se asentó entre ellos, y esta tribu de los ansar fueron quienes "habitaron la morada y la fe" (tabawwau ad-dar wa l-iman). Y cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llegó a ella, la gente se reunía para la oración en sus tiempos señalados sin que hubiera una convocatoria. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) pensó, al llegar a ella, en usar un cuerno (buq) como el cuerno de los judíos con el que ellos convocaban a su oración, pero luego lo desaprobó. Luego ordenó usar el nāqūs (campana o badajo de madera), y se talló para ser golpeado para la oración de los musulmanes. El sueño de Abd Allah ibn Zayd sobre el adhan: Mientras estaban en esto, Abd Allah ibn Zayd ibn Zalaba ibn Abd Rabbih, hermano de los Banu l-Harith ibn al-Jazray, vio la llamada (an-nida') en sueños. Fue al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! Esta noche me ha visitado un visitante: pasó junto a mí un hombre vestido con dos vestiduras verdes, llevando un nāqūs en su mano. Le dije: '¡Oh siervo de Allah! ¿Vendes este nāqūs?' Dijo: '¿Y qué harás con él?' Dije: 'Con él convocaremos a la oración'. Dijo: '¿Acaso no te indico algo mejor que eso?' Dije: '¿Y qué es?' Dijo: 'Di: Allahu akbar, Allahu akbar, Allahu akbar, Allahu akbar. Ashhadu an la ilaha illa Allah, ashhadu an la ilaha illa Allah. Ashhadu anna Muhammadan Rasul Allah, ashhadu anna Muhammadan Rasul Allah. Hayya 'ala s-salah, hayya 'ala s-salah. Hayya 'ala l-falah, hayya 'ala l-falah. Allahu akbar, Allahu akbar. La ilaha illa Allah'". Cuando se lo informó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), dijo: "Es un sueño verdadero, si Allah quiere. Levántate con Bilal y comunícaselo; que él haga el adhan con ello, pues su voz es más penetrante que la tuya". Cuando Bilal hizo el adhan con ello, Úmar ibn al-Jattab lo oyó estando en su casa, salió hacia el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) arrastrando su manto, diciendo: "¡Oh Profeta de Allah! Por Quien te ha enviado con la verdad, ciertamente he visto lo mismo que él vio". Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: "A Allah sean las alabanzas por ello".
Visión de 'Umar: Dijo Ibn Isḥāq: Me narró esta tradición Muḥammad b. Ibrāhīm b. al-Ḥārith, de Muḥammad b. 'Abd Allāh b. Zayd b. Tha'laba b. 'Abd Rabbih, de su padre. Dijo Ibn Hishām: Y mencionó Ibn Jurayj, dijo 'Aṭā': Oí a 'Ubayd b. 'Umayr al-Laythī decir: El Profeta 30 y sus compañeros deliberaron sobre el uso del nāqūs 31 para reunirse para la oración. Mientras 'Umar b. al-Jaṭṭāb pensaba en comprar dos maderos para el nāqūs, vio en sueños: «No pongáis el nāqūs, sino llamad a la oración 32». Entonces 'Umar fue al Profeta para contarle lo que había visto, pero ya la revelación había llegado al Profeta con eso. Y 'Umar no se percató sino de que Bilāl estaba llamando a la oración. Dijo el Mensajero de Allah cuando 'Umar le informó: «La revelación te precedió en eso». Lo que Bilāl solía decir antes del alba: Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Muḥammad b. Ya'far b. al-Zubayr, de 'Urwa b. al-Zubayr, de una mujer de los Banū al-Najjār, que dijo: Mi casa era la más alta alrededor de la mezquita, y Bilāl solía hacer el llamamiento a la oración del alba desde ella cada mañana. Venía antes del alba, se sentaba en la casa esperando el alba, y cuando lo veía, se estiraba y luego decía: «Oh Allah, te alabo y te pido ayuda contra Quraysh para que se mantengan firmes en Tu religión». Ella dijo: «Por Allah, no sé que dejara de hacerlo ni una sola noche». Asunto de Abū Qays b. Abī Anas: Dijo Ibn Isḥāq: Cuando el Mensajero de Allah se estableció en su morada, y Allah manifestó allí Su religión, y se alegró por los que se le unieron de los emigrantes y los auxiliares de entre los de su autoridad, dijo Abū Qays Ṣirma b. Abī Anas, hermano de los Banū 'Adī b. al-Najjār. Dijo Ibn Hishām: Abū Qays, Ṣirma b. Abī Anas b. Ṣirma b. Mālik b. 'Adī b. 'Āmir b. Ghanm b. 'Adī b. al-Najjār. Dijo Ibn Isḥāq: Era un hombre que se había hecho monje en la época preislámica, vestía sayal, abandonó los ídolos, se bañaba de la impureza mayor y se purificaba de la mujer menstruante, y pensó en el cristianismo, luego se contuvo y entró en una casa que tomó como lugar de oración, donde no entraba mujer menstruante ni impuro mayor. Dijo: «Adoro al Señor de Abraham», cuando abandonó los ídolos y los detestó, hasta que llegó el Mensajero de Allah a Medina, entonces abrazó el Islam y fue bueno su Islam, siendo un anciano. Era un defensor de la verdad, exaltador de Allah en su época preislámica, y componía hermosos poemas sobre ello. Es quien dice: Dice Abū Qays, al amanecer: ... [poema] Dijo Ibn Hishām: Y se narra: ... Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Abū Qays Ṣirma también: ... [poema] Y dijo Abū Qays Ṣirma también, mencionando lo que Allah les honró con el Islam y lo que les distinguió con la llegada de Su Mensajero: ... [poema] Dijo Ibn Hishām: El verso que comienza: ... y el siguiente: ... son de Afnūn al-Taghlibī, Ṣuraym b. Ma'shar, en unos versos suyos. Enemistad de los judíos: Dijo Ibn Isḥāq: Entonces los rabinos judíos mostraron enemistad al Mensajero de Allah, por tiranía, envidia y rencor, debido a que Allah distinguió a los árabes al tomar a Su Mensajero de entre ellos. Y se unieron a ellos hombres de los Aws y los Jazray, que habían sido obstinados en su época preislámica, y eran hipócritas en la religión de sus padres de asociación y negación de la resurrección, pero el Islam los dominó con su manifestación y la unión de su gente en torno a él, así que mostraron el Islam y lo tomaron como escudo contra la muerte, e hipocritaron en secreto. Su inclinación estaba con los judíos, por su desmentido al Profeta y su negación del Islam. Los rabinos judíos eran quienes preguntaban al Mensajero de Allah, lo ponían a prueba y le traían confusión para mezclar la verdad con la falsedad. El Corán descendía sobre ellos acerca de lo que preguntaban, excepto algunas cuestiones sobre lo lícito y lo ilícito, sobre las que los musulmanes preguntaban. [De los Banū al-Naḍīr]: Ḥuyayy b. Ajṭab, sus dos hermanos Abū Yāsir b. Ajṭab y Judayy b. Ajṭab, Sallām b. Mishkam, Kināna b. al-Rabī' b. Abī al-Ḥuqayq, Sallām b. Abī al-Ḥuqayq, Abū Rāfi' al-A'war (a quien mataron los compañeros del Mensajero de Allah en Jaybar), al-Rabī' b. al-Rabī' b. Abī al-Ḥuqayq, 'Amr b. Jaḥḥāsh, Ka'b b. al-Ashraf (de Tayy, luego uno de los Banū Nabhan, su madre de los Banū al-Naḍīr), al-Ḥajjāj b. 'Amr (aliado de Ka'b b. al-Ashraf), Kirdam b. Qays (aliado de Ka'b b. al-Ashraf). Estos son de los Banū al-Naḍīr. Y de los Banū Tha'laba b. al-Fiṭyūn: 'Abd Allāh b. Ṣūriyā al-A'war (no había en el Ḥijāz en su tiempo nadie más conocedor de la Torá que él), Ibn Ṣalūbā, y Mikhayriq (era su rabino, abrazó el Islam). Y de los Banū Qaynuqā': Zayd b. al-Laṣīt (según Ibn Hishām, se dice Ibn al-Luṣayt), Sa'd b. Ḥunayf, Maḥmūd b. Sayḥān, 'Uzayz b. Abī 'Uzayz, 'Abd Allāh b. Ṣayf. Dijo Ibn Hishām: Y se dice Ibn Ḍayf.
Dijo Ibn Ishaq: Suwayd ibn al-Harith, Rifa'a ibn Qays, Finhas, Ashya', Nu'man ibn Ada, Bahri ibn 'Amr, Sha's ibn 'Adi, Sha's ibn Qays, Zayd ibn al-Harith, Nu'man ibn 'Amr, Sukayn ibn Abi Sukayn, 'Adi ibn Zayd, Nu'man ibn Abi Awfa, Abu Anas, Mahmud ibn Dahya, Malik ibn Sayf. Dijo Ibn Hisham: y se dice: ibn Dayf. Dijo Ibn Ishaq: Ka'b ibn Rashid, 'Azar, Rafi' ibn Abi Rafi', Khalid y Azar ibn Abi Azar. Dijo Ibn Hisham: y se dice: Azir ibn Azir. Dijo Ibn Ishaq: Rafi' ibn Haritha, Rafi' ibn Huraymila, Rafi' ibn Kharija, Malik ibn 'Awf, Rifa'a ibn Zayd ibn al-Tabut, 'Abdullah ibn Salam ibn al-Harith, que era su rabino 33 y el más sabio de ellos, y su nombre era al-Husayn; cuando abrazó el Islam, el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- lo llamó 'Abdullah. Estos son de los Banu Qaynuqa'. Y de los Banu Qurayza: al-Zubayr ibn Bata ibn Wahb, 'Azzal ibn Shamwil, Ka'b ibn Asad, que es el que concertó el pacto de los Banu Qurayza que fue roto el año de los Confederados 34, Shamwil ibn Zayd, Jabal ibn 'Amr ibn Sukayna, al-Nahham ibn Zayd, Qardam ibn Ka'b, Wahb ibn Zayd, Nafi' ibn Abi Nafi', Abu Nafi', 'Adi ibn Zayd, al-Harith ibn 'Awf, Kardam ibn Zayd, Usama ibn Habib, Rafi' ibn Rumayla, Jabal ibn Abi Qushayr, Wahb ibn Yahudha. Estos son de los Banu Qurayza. Y de los judíos de los Banu Zurayq: Labid ibn A'sam, que fue quien hechizó al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- de entre sus esposas 35. Y de los judíos de los Banu Haritha: Kinana ibn Suriya. Y de los judíos de los Banu 'Amr ibn 'Awf: Qardam ibn 'Amr. Y de los judíos de los Banu al-Najjar: Silsila ibn Barham. Estos son los rabinos 33 de los judíos, gente del mal y de la enemistad hacia el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y sus compañeros, y los que plantearon preguntas y se esforzaron por apagar la luz del Islam, excepto lo que fue de 'Abdullah ibn Salam y Mukhayriq. El Islam de 'Abdullah ibn Salam: Dijo Ibn Ishaq: Y de la historia de 'Abdullah ibn Salam, según me contó alguien de su familia acerca de él y de su Islam cuando abrazó el Islam, y él era un rabino 33 sabio, dijo: Cuando oí hablar del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- reconocí su descripción, su nombre y el tiempo en que esperábamos 36 su venida, y lo mantuve en secreto y callado, hasta que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llegó a Medina. Cuando se detuvo en Quba', en casa de los Banu 'Amr ibn 'Awf, vino un hombre y dio la noticia de su llegada, mientras yo estaba en la copa de una palmera trabajando en ella, y mi tía Khalida bint al-Harith estaba sentada debajo de mí. Cuando oí la noticia de la llegada del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- di el takbir 37. Entonces mi tía, al oír mi takbir, dijo: "¡Que Allah te decepcione! Por Allah, si hubieras oído que Moisés ibn 'Imran venía, no habrías hecho más". Dijo: Le dije: "¡Oh tía! Por Allah, él es el hermano de Moisés ibn 'Imran, y sigue su religión, y ha sido enviado con lo mismo que él fue enviado". Ella dijo: "¡Oh hijo de mi hermano! ¿Es el Profeta del que nos decían que sería enviado junto con la Hora 38?" Dijo: Le dije: "Sí". Dijo: Ella dijo: "Entonces, ese es". Dijo: Luego salí hacia el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y abracé el Islam. Luego regresé a mi familia y les ordené, y abrazaron el Islam. La desmentida de su pueblo: Dijo: Y oculté mi Islam de los judíos. Luego fui al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y le dije: "¡Oh Mensajero de Allah! Los judíos son un pueblo calumniador 39, y me gustaría que me introdujeras en una de tus casas y me ocultaras de ellos, y luego les preguntaras acerca de mí hasta que te informen de cómo soy entre ellos, antes de que sepan de mi Islam, porque si lo saben, me calumniarán 39 y me criticarán". Dijo: Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- me introdujo en una de sus casas, y ellos entraron a verlo y le hablaron y le preguntaron. Luego les dijo: "¿Qué clase de hombre es al-Husayn ibn Salam entre vosotros?" Dijeron: "Es nuestro señor e hijo de nuestro señor, nuestro rabino 33 y nuestro sabio". Dijo: Cuando terminaron de hablar, salí a ellos y les dije: "¡Oh comunidad de judíos! Temed a Allah y aceptad lo que os ha traído. Por Allah, sabéis que él es el Mensajero de Allah; lo encontráis escrito en la Torá con su nombre y descripción. Yo testifico que es el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y creo en él, lo confirmo y lo reconozco". Ellos dijeron: "Has mentido". Luego me atacaron. Dijo: Entonces dije al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: "¿No te informé, oh Mensajero de Allah, de que son un pueblo calumniador 39, gente de traición, mentira y perversidad?" Dijo: Entonces hice público mi Islam y el Islam de mi familia, y mi tía Khalida bint al-Harith abrazó el Islam, y su Islam fue bueno. De la historia de Mukhayriq: Dijo Ibn Ishaq: Y de la historia de Mukhayriq, que era un rabino 33 sabio, un hombre rico con muchas propiedades de palmeras, y conocía al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- por su descripción y lo que encontraba en su conocimiento, pero su apego a su religión lo dominó, y así permaneció hasta que llegó el día de Uhud, que era sábado. Dijo: "¡Oh comunidad de judíos! Por Allah, sabéis que ayudar a Muhammad es una obligación para vosotros". Dijeron: "Hoy es sábado". Dijo: "No hay sábado para vosotros". Luego tomó sus armas y salió hasta que llegó al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en Uhud, y dio instrucciones a los que quedaban de su pueblo: "Si muero hoy, mis propiedades son para Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- para que haga con ellas lo que Allah le muestre". Cuando la gente luchó, él combatió hasta que murió. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- solía decir, según me ha llegado: "Mukhayriq es el mejor de los judíos". Y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- tomó sus propiedades, y la mayor parte de las limosnas 40 del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en Medina provienen de ellas. La historia de Safiyya: Dijo Ibn Ishaq: Y me contó 'Abdullah ibn Abi Bakr ibn Muhammad ibn 'Amr ibn Hazm, dijo: Se me contó acerca de Safiyya bint Huyayy ibn Akhtab que ella dijo: Yo era la hija más querida para mi padre y para mi tío paterno Abu Yasir; nunca me encontraban con ningún otro hijo suyo sin que me tomaran a mí antes que a él. Dijo: Cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llegó a Medina y se detuvo en Quba' en casa de los Banu 'Amr ibn 'Awf, mi padre Huyayy ibn Akhtab y mi tío Abu Yasir ibn Akhtab fueron a verlo al amanecer. Dijo: Y no regresaron hasta la puesta del sol. Dijo: Llegaron como dos personas cansadas, débiles, caminando lentamente. Dijo: Me alegré de verlos como solía hacer, pero por Allah, ninguno de los dos me prestó atención, a pesar de la tristeza que tenían. Dijo: Y oí a mi tío Abu Yasir decir a mi padre Huyayy ibn Akhtab: "¿Es él?" Dijo: "Sí, por Allah". Dijo: "¿Lo reconoces y lo confirmas?" Dijo: "Sí". Dijo: "¿Qué sientes hacia él?" Dijo: "Enemistad, por Allah, mientras viva". Los hipócritas en Medina: Dijo Ibn Ishaq: Y entre los que se unieron a los judíos de los que se nos ha mencionado como hipócritas de los Aws y los Jazray, y Allah sabe más: de los Aws, luego de los Banu 'Amr ibn 'Awf ibn Malik ibn al-Aws, luego de los Banu Lawdhan ibn 'Amr ibn 'Awf: Zuwayy ibn al-Harith. Y de los Banu Habib ibn 'Amr ibn 'Awf: Julas ibn Suwayd ibn al-Samit y su hermano al-Harith ibn Suwayd. Y Julas, que dijo -y era de los que se quedaron atrás del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en la expedición de Tabuk-: "Si este hombre es sincero, somos peores que los asnos". Esto fue llevado al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- por 'Umayr ibn Sa'd, uno de ellos, que estaba bajo la tutela de Julas, pues Julas se había casado con su madre después de su padre.
- azaque : Del árabe 'zakāt', limosna obligatoria que deben pagar los musulmanes con bienes.
- fitna : Término coránico que significa 'tentación', 'prueba' o 'discordia'; aquí se refiere a la persecución que aparta a los creyentes de su fe.
- Ansar : Los 'auxiliares' de Medina que acogieron y apoyaron al Profeta y a los emigrantes de La Meca.
- en grupos : Literalmente 'arsālan', en grupos sucesivos.
- juramento de lealtad de los compañeros de Aqaba : El pacto de Aqaba, donde los medinenses juraron lealtad al Profeta antes de la Hégira.
- al-Abtah : Lugar en La Meca, un valle o explanada.
- at-Tan'im : Lugar cercano a La Meca, en el camino a Medina.
- Uthman ibn Talha : Compañero que luego abrazó el Islam; era el guardián de la Kaaba.
- casa de los Banu Jahsh : La casa de la familia de Abd Allah ibn Jahsh en La Meca.
- ar-Radm : Lugar en La Meca, posiblemente una zona o un muro.
- ma‘ahu : Literalmente 'con él', refiriéndose al Profeta Muhammad.
- al-muhājirūn : Los emigrantes: los primeros musulmanes que emigraron de La Meca a Medina.
- al-Sunḥ : Lugar en las afueras de Medina.
- Abū Kabsha : Nombre de un liberto del Profeta.
- sā'iba : Liberto manumitido sin restricciones, sin vínculo de clientela.
- Dār al-Nadwa : Casa de la Asamblea, lugar de reunión de Quraysh.
- Iblīs : Satanás, el diablo en el Islam.
- batla : Prenda de vestir, probablemente una capa o manto.
- Nayd : Región de la península arábiga, actualmente en Arabia Saudí.
- al-wadā'i' : Depósitos o confianzas que la gente dejaba al Profeta para su custodia, debido a su fama de honesto.
- khawkhah : Abertura o ventana pequeña en la parte trasera de una casa, usada como salida discreta.
- Thawr : Monte Thawr, situado al sur de La Meca, donde se encuentra la cueva en la que se refugiaron el Profeta y Abu Bakr durante la Hégira.
- ‘iṣām : Cuerda o correa para atar o colgar algo, como una bolsa de provisiones.
- niṭāq : Cinturón o faja que usaban las mujeres para ceñir la ropa.
- jinn : Seres creados de fuego, invisibles a los humanos, que pueden ser creyentes o incrédulos; en este contexto, un genio que anunció la llegada del Profeta.
- masyid : Mezquita, lugar de culto islámico.
- masakin : Viviendas, habitaciones.
- hubb : Jarra o vasija grande de barro para agua.
- unāŷī : Mantener confidencias o hablar en secreto; aquí se refiere a que el Profeta solía tener encuentros con el ángel Gabriel, por lo que evitaba olores fuertes.
- ṣallā llāhu ʿalayhi wa-sallam : Fórmula de bendición y paz sobre el Profeta Muhammad, que significa 'la paz y las bendiciones de Allah sean con él'.
- nāqūs : Instrumento de percusión (como un badajo o campana de madera) usado por los cristianos orientales para convocar a la oración.
- adhan : Llamada islámica a la oración, proclamada en voz alta por el almuédano.
- ḥabr : Título honorífico para un sabio judío, equivalente a rabino.
- aḥzāb : Los confederados; se refiere a la coalición de tribus que atacaron Medina en el año 5 de la Hégira (Batalla del Foso).
- akhadha ʿalā nisāʾihī : Literalmente 'tomó de sus esposas'; se refiere al episodio en que Labid ibn A'sam hechizó al Profeta, afectando su relación con sus esposas.
- natawaffā : Esperábamos; se refiere a la expectativa de la llegada del Profeta anunciado en las escrituras.
- kabbartu : Dije 'Allahu Akbar' (Dios es el más grande), expresión de exaltación.
- nafs al-sāʿa : La Hora; se refiere al Día del Juicio Final.
- buhut : Calumniadores; gente que inventa mentiras y acusaciones falsas.
- ṣadaqāt : Limosnas o donaciones caritativas obligatorias o voluntarias.
Volumen segundo [1]
Entonces ‘Umayr ibn Sa‘d le dijo: «¡Por Alá, oh Yulās! Eres la persona más amada para mí, el de mejor favor a mis ojos, y el más querido para mí de que le ocurra algo que deteste. Y has dicho una palabra: si la levanto contra ti, te deshonraré; y si callo sobre ella, mi religión perecerá. Y una de las dos es más leve para mí que la otra». Luego caminó hacia el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) y le mencionó lo que Yulās había dicho. Entonces Yulās juró por Alá ante el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él): «Ciertamente ‘Umayr ha mentido sobre mí, y no he dicho lo que ‘Umayr ibn Sa‘d dijo». Entonces Alá, Poderoso y Majestuoso, reveló sobre él: {Juran por Alá que no dijeron, y ciertamente dijeron la palabra de la incredulidad y renegaron después de su islam, y tramaron lo que no alcanzaron. Y no encontraron motivo para vengarse excepto que Alá y Su Mensajero los enriquecieron con Su favor. Si se arrepienten, será mejor para ellos; y si se apartan, Alá los castigará con un castigo doloroso en la vida mundanal y en la Última Vida, y no tendrán en la tierra ni protector ni auxiliador} [At-Tawbah: 74]. Dijo Ibn Hisham: «Al-Alīm (el doloroso): el que causa dolor». Dijo Dhū ar-Rummah describiendo camellos: «Y levantan de pechos (camellas) de largos cuellos, / golpea sus rostros un calor abrasador (alīm)». Y este verso pertenece a una casida suya. Dijo Ibn Ishaq: Y afirmaron que él (Yulās) se arrepintió, y su arrepentimiento fue bueno, hasta que se reconoció de él el bien y el islam. Y su hermano Al-Hārith ibn Suwayd, quien mató a Al-Mujadhdhar ibn Ziyād al-Balawī y a Qays ibn Zayd, uno de los Banū Dubay‘a, el día de Uhud. Salió con los musulmanes, y era hipócrita. Cuando la gente se enfrentó, se abalanzó sobre ellos, los mató, y luego se unió a Quraysh. Dijo Ibn Hisham: Y Al-Mujadhdhar ibn Ziyād había matado a Suwayd ibn Sāmit en una de las guerras que hubo entre Al-Aws y Al-Khazraj. Cuando llegó el día de Uhud, Al-Hārith ibn Suwayd buscó un descuido de Al-Mujadhdhar ibn Ziyād para matarlo por su padre, y lo mató a él solo. Y he oído a más de uno de los hombres de conocimiento decir, y la prueba de que no mató a Qays ibn Zayd es que Ibn Ishaq no lo mencionó entre los muertos de Uhud. Dijo Ibn Ishaq: Mató a Suwayd ibn Sāmit, Mu‘ādh ibn ‘Afrā’, por sorpresa, sin guerra, le disparó una flecha y lo mató antes del día de Bu‘āth. Dijo Ibn Ishaq: Y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) —según mencionan— había ordenado a ‘Umar ibn al-Jattāb matarlo si lograba atraparlo, pero se le escapó. Estuvo en La Meca, luego envió a su hermano Yulās pidiendo el arrepentimiento para que regresara a su pueblo. Entonces Alá, Bendito y Exaltado sea, reveló sobre él —según me ha llegado de Ibn ‘Abbās—: {¿Cómo guiaría Alá a un pueblo que ha renegado después de haber creído, y testificaron que el Mensajero es verdad, y les llegaron las pruebas claras? Y Alá no guía al pueblo injusto} [Āl ‘Imrān: 86] hasta el final de la historia. Y de los Banū Dubay‘a ibn Zayd ibn Mālik ibn ‘Awf ibn ‘Amr ibn ‘Awf: Bujād ibn ‘Uthmān ibn ‘Āmir. Y de los Banū Lawdhān ibn ‘Amr ibn ‘Awf: Nabtal ibn al-Hārith, y es aquel de quien el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo —según me ha llegado—: «Quien quiera mirar al demonio, que mire a Nabtal ibn al-Hārith». Y era un hombre corpulento, de labio inferior colgante (adlam), de cabello revuelto, de ojos rojos, de mejillas cetrinas (asfa‘). Iba al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) a conversar con él, escuchaba de él, y luego transmitía su conversación a los hipócritas. Y es quien dijo: «Ciertamente Muhammad es un oído (udhun); quien le cuenta algo, le cree». Entonces Alá, Poderoso y Majestuoso, reveló sobre él: {Y entre ellos hay quienes molestan al Profeta y dicen: “Él es un oído (udhun)”. Di: “Es un oído de bien para vosotros; cree en Alá y cree a los creyentes, y es una misericordia para quienes de vosotros han creído”. Y quienes molestan al Mensajero de Alá tendrán un castigo doloroso} [At-Tawbah: 61]. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró uno de los hombres de Bal‘ajlān que se le narró: Que Gabriel (la paz sea con él) vino al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) y le dijo: «Ciertamente se sienta contigo un hombre de labio inferior colgante (adlam), de cabello revuelto, de mejillas cetrinas (asfa‘), de ojos rojos, como si fueran dos calderos de bronce; su hígado es más duro que el hígado del asno; transmite tu conversación a los hipócritas; así que ten cuidado con él». Y esa era la descripción de Nabtal ibn al-Hārith, según mencionan. Y de los Banū Dubay‘a: Abū Habība ibn al-Az‘ar, y fue de quienes construyeron la mezquita de la discordia (Masjid ad-Dirār); y Tha‘laba ibn Hātib; y Mu‘attib ibn Qushayr. Y ellos dos son quienes hicieron un pacto con Alá: «Si nos da de Su favor, daremos limosna y seremos de los justos…» hasta el final de la historia. Y Mu‘attib es quien dijo el día de Uhud: «Si hubiera para nosotros algo del asunto, no habríamos sido muertos aquí». Entonces Alá, Exaltado sea, reveló sobre eso de su dicho: {Y un grupo que se preocupaba por sí mismos, pensando de Alá lo que no es verdad, el pensamiento de la ignorancia (ŷāhiliyya), diciendo: “¿Tenemos nosotros algo del asunto?” Di: “Ciertamente el asunto todo es de Alá”. Esconden en sus almas lo que no te manifiestan. Dicen: “Si hubiera para nosotros algo del asunto, no habríamos sido muertos aquí”} [Āl ‘Imrān: 154] hasta el final de la historia. Y es quien dijo el día de los partidos (Al-Ahzāb): «Muhammad nos prometía que comeríamos los tesoros de Cosroes y César, y uno de nosotros no está seguro de ir al retrete». Entonces Alá, Poderoso y Majestuoso, reveló sobre él: {Y cuando dicen los hipócritas y aquellos en cuyos corazones hay enfermedad: “No nos ha prometido Alá y Su Mensajero sino engaño”} [Al-Ahzāb: 12]. Y Al-Hārith ibn Hātib. Dijo Ibn Hisham: Mu‘attib ibn Qushayr, y Tha‘laba y Al-Hārith, hijos de Hātib, y son de los Banū Umayya ibn Zayd, de la gente de Badr, y no son de los hipócritas, según me mencionó alguien de confianza entre los hombres de conocimiento. Y ya Ibn Ishaq atribuyó a Tha‘laba y Al-Hārith entre los Banū Umayya ibn Zayd en los nombres de la gente de Badr. Dijo Ibn Ishaq: Y ‘Abbād ibn Hunayf, hermano de Sahl ibn Hunayf; y Bahzaj; y son de quienes construyeron la mezquita de la discordia (Masjid ad-Dirār); y ‘Amr ibn Jidhām; y ‘Abdullāh ibn Nabtal. Y de los Banū Tha‘laba ibn ‘Amr ibn ‘Awf: Ŷāriya ibn ‘Āmir ibn al-‘Attāf; y sus dos hijos: Zayd y Mujammi‘, hijos de Ŷāriya. Y son de quienes tomaron la mezquita de la discordia (Masjid ad-Dirār). Y Mujammi‘ era un muchacho joven que había recopilado la mayor parte del Corán, y solía rezar con ellos en ella. Luego, cuando la mezquita fue demolida, y algunos hombres de los Banū ‘Amr ibn ‘Awf, que solían rezar con los Banū ‘Amr ibn ‘Awf en su mezquita, y era la época de ‘Umar ibn al-Jattāb, se habló a ‘Umar sobre Mujammi‘ para que rezara con ellos, y dijo: «No. ¿Acaso no es el imán de los hipócritas en la mezquita de la discordia?» Entonces dijo a ‘Umar: «¡Oh, Comandante de los Creyentes! Por Alá, aparte del cual no hay otra divinidad, no supe nada de su asunto, pero yo era un muchacho que leía el Corán, y ellos no tenían Corán con ellos, así que me pusieron al frente para rezar con ellos, y no veo su asunto sino en la mejor forma que mencionaron». Y afirmaron que ‘Umar lo dejó y rezó con su gente. Y de los Banū Umayya ibn Zayd ibn Mālik: Wadī‘a ibn Thābit, y es de quienes construyeron la mezquita de la discordia (Masjid ad-Dirār), y es quien dijo: «Ciertamente solo bromeábamos y jugábamos». Entonces Alá, Bendito y Exaltado sea, reveló: {Y si les preguntas, dirán: “Ciertamente solo bromeábamos y jugábamos”. Di: “¿Acaso con Alá, Sus signos y Su Mensajero os burlabais?”} [At-Tawbah: 65] hasta el final de la historia. Y de los Banū ‘Ubayd ibn Mālik: Jidhām ibn Jālid, y es de cuya casa fue sacada la mezquita de la discordia (Masjid ad-Dirār); y Bishr y Rāfi‘, hijos de Zayd. Y de los Banū an-Nabīt —dijo Ibn Hisham: An-Nabīt: ‘Amr ibn Mālik ibn al-Aws—. Dijo Ibn Ishaq: Luego, de los Banū Hāritha ibn al-Hārith ibn al-Jazraj ibn ‘Amr ibn Mālik ibn al-Aws: Mirba‘ ibn Qayzī, y es quien dijo al Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) cuando pasó por su huerto, y el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) se dirigía a Uhud: «No te permito, oh Muhammad, si eres profeta, que pases por mi huerto». Y tomó en su mano un puñado de tierra, luego dijo: «¡Por Alá! Si supiera que no alcanzo con esta tierra a otro que a ti, te la arrojaría». Entonces la gente se apresuró hacia él para matarlo, pero el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones de Alá sean con él) dijo: «Dejadlo. Este es el ciego, el ciego de corazón, el ciego de vista».
**Traducción:** ...de la perspicacia (al-baṣīra). Entonces Sa'd b. Zayd, hermano de los Banū 'Abd al-Ashhal, le golpeó con el arco y le hirió en la cabeza. Y su hermano Aws b. Qayẓī, que es quien dijo al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) el día del Foso (al-Jandaq): "¡Oh Mensajero de Dios! Nuestras casas están expuestas (ʿawra), así que permítenos regresar a ellas". Entonces Dios Altísimo reveló acerca de él: {Dicen: "Nuestras casas están expuestas (ʿawra)", pero no están expuestas; no quieren sino huir} [Corán 33:13]. Dijo Ibn Hishām: "ʿAwra" significa vulnerable al enemigo y expuesta al peligro; su plural es ʿawrāt. Dijo al-Nābigha al-Dhubyānī: *"Cuando los encuentres, no hallarás para la casa exposición (ʿawra) ni al vecino privado, ni el asunto perdido."* Este verso pertenece a una serie de versos suyos. Y "al-ʿawra" también es la parte íntima del hombre (ʿawrat al-rajul), que es su honor inviolable (ḥurma). Y "al-ʿawra" también es la vergüenza (al-saw'a). Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū Ẓafar —y el nombre de Ẓafar es Ka'b b. al-Ḥārith b. al-Jazraj—: Ḥāṭib b. Umayya b. Rāfi', que era un anciano corpulento que había envejecido en la época de la ignorancia (al-Jāhiliyya). Tenía un hijo de los mejores musulmanes, llamado Yazīd b. Ḥāṭib, que fue herido el día de Uḥud hasta que las heridas le postraron, y fue llevado a la casa de los Banū Ẓafar. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó 'Āṣim b. 'Umar b. Qatāda que se reunieron junto a él los hombres y mujeres musulmanes que había allí, mientras él estaba en la agonía de la muerte, y empezaron a decirle: "¡Alégrate, oh hijo de Ḥāṭib, con el Paraíso!". Dijo: Entonces brotó (najama) su hipocresía en ese momento, y empezó a decir su padre: "¡Sí, un Paraíso, por Dios, de harmal (planta amarga)! ¡Por Dios, habéis engañado a este pobre desgraciado respecto a sí mismo!". Dijo Ibn Isḥāq: Y Bishayr b. Ubayriq —que es Abū Ṭu'ma—, el ladrón de las dos cotas de malla, acerca de quien Dios Altísimo reveló: {Y no discutas en favor de quienes se traicionan a sí mismos; ciertamente Dios no ama a quien es traidor y pecador} [Corán 4:107]. Y Quzmān, un aliado (ḥalīf) de ellos. Dijo Ibn Isḥāq: Me contó 'Āṣim b. 'Umar b. Qatāda que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) solía decir: "Ciertamente él es de los habitantes del Fuego". Cuando llegó el día de Uḥud, combatió ferozmente hasta que mató a varios individuos (biḍ'a nafar) de los asociadores (al-mushrikīn). Entonces las heridas le postraron, y fue llevado a la casa de los Banū Ẓafar. Unos hombres de los musulmanes le dijeron: "¡Alégrate, oh Quzmān! Hoy has hecho un gran esfuerzo (ablayta), y te ha alcanzado lo que ves por la causa de Dios". Dijo: "¿Con qué he de alegrarme? ¡Por Dios! No he combatido sino por orgullo tribal (ḥamiyya) por mi pueblo". Cuando sus heridas se agravaron y le atormentaron, tomó una flecha de su carcaj (kināna), cortó con ella las venas de su antebrazo (rawāhish) y se suicidó. Dijo Ibn Isḥāq: Y no hubo en los Banū 'Abd al-Ashhal ningún hipócrita (munāfiq) ni hipócrita (munāfiqa) conocido, excepto que al-Ḍaḥḥāk b. Thābit, uno de los Banū Ka'b, clan (rahṭ) de Sa'd b. Zayd, era sospechoso de hipocresía y de amor a los judíos. Dijo Ḥassān b. Thābit: *"¿Quién hará llegar a al-Ḍaḥḥāk que sus venas han sido incapaces, para con el Islam, de enorgullecerse? ¿Amas a los judíos del Hiyaz y su religión, hígado de asno, y no amas a Muḥammad? Una religión, por mi vida, que no concuerda con nuestra religión, mientras la gente (āl) camine y deambule por el espacio."* Y estaban Julās b. Suwayd b. Ṣāmit antes de su arrepentimiento —según me ha llegado—, y Mu'attib b. Qushayr, y Rāfi' b. Zayd, y Bishr. Ellos eran llamados al Islam. Unos hombres de los musulmanes, en una disputa que tenían entre ellos, les invitaron a acudir al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), pero ellos les invitaron a acudir a los adivinos (kuhhān), jueces de la gente de la ignorancia (ahl al-Jāhiliyya). Entonces Dios, Poderoso y Majestuoso, reveló acerca de ellos: {¿No has visto a quienes pretenden creer en lo que se te ha revelado y en lo que se reveló antes de ti? Quieren recurrir al arbitraje del tirano (al-Ṭāghūt), cuando se les ha ordenado rechazarlo. Y el Demonio (al-Shayṭān) quiere extraviarles con un extravío lejano} [Corán 4:60], hasta el final de la historia. Y de los Jazraj, luego de los Banū al-Najjār: Rāfi' b. Wadī'a, y Zayd b. 'Amr, y 'Amr b. Qays, y Qays b. 'Amr b. Sahl. Y de los Banū Jusham b. al-Jazraj, luego de los Banū Salima: al-Jadd b. Qays, que es quien dice: "¡Oh Muḥammad! Permíteme (quedarme) y no me pongas a prueba (lā taftinnī)". Entonces Dios Altísimo reveló acerca de ellos: {Y de ellos hay quien dice: "Permíteme y no me pongas a prueba". ¿Acaso no han caído en la prueba (al-fitna)? Y ciertamente el Infierno (Jahannam) rodeará a los incrédulos} [Corán 9:49], hasta el final de la historia. Y de los Banū 'Awf b. al-Jazraj: 'Abd Allāh b. Ubayy b. Salūl, que era el jefe de los hipócritas (ra's al-munāfiqīn), y a él se reunían. Él es quien dijo: {Si regresamos a Medina, el más poderoso expulsará de ella al más vil} en la expedición de los Banū al-Muṣṭaliq. Y acerca de su dicho, se reveló la Sura de los Hipócritas (Sūrat al-Munāfiqūn) por completo. Y acerca de él, y de Wadī'a —un hombre de los Banū 'Awf—, y de Mālik b. Abī Qawqal, y Suwayd, y Dā'is —y ellos son del clan (rahṭ) de 'Abd Allāh b. Ubayy b. Salūl—, y 'Abd Allāh b. Ubayy b. Salūl. Estos individuos (al-nafar) de su pueblo eran quienes instigaban en secreto (yadussūn) a los Banū al-Naḍīr, cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) les asediaba: "¡Manteneos firmes! ¡Por Dios! Si sois expulsados, saldremos con vosotros y no obedeceremos a nadie jamás en contra vuestra; y si sois combatidos, os auxiliaremos". Entonces Dios Altísimo reveló acerca de ellos: {¿No has visto a los que hipócritamente dicen a sus hermanos que han negado la verdad de la Gente del Libro (Ahl al-Kitāb): "Si sois expulsados, saldremos con vosotros y no obedeceremos a nadie jamás en contra vuestra; y si sois combatidos, os auxiliaremos"? Y Dios es testigo de que son mentirosos} [Corán 59:11]. Luego la historia de la sura hasta que llegó a Su palabra: {Como el ejemplo del Demonio (al-Shayṭān) cuando dijo al ser humano: "Niega (la verdad) (ikfur)". Y cuando negó (la verdad) (kafara), dijo: "En verdad, me desentiendo de ti; en verdad, temo a Dios, Señor de los mundos"} [Corán 59:16]. Los hipócritas (al-munāfiqūn) de entre los doctos judíos (aḥbār al-yahūd): Dijo Ibn Isḥāq: Y entre quienes se refugiaron en el Islam (taʿawwadha bi-l-islām), entraron en él con los musulmanes y lo manifestaron, siendo hipócritas, de entre los doctos judíos (aḥbār yahūd): De los Banū Qaynuqā': Sa'd b. Ḥunayf, y Zayd b. al-Luṣayt, y Nu'mān b. Awfā b. 'Amr, y 'Uthmān b. Awfā. Y Zayd b. al-Luṣayt, quien combatió a 'Umar b. al-Jaṭṭāb (que Dios esté complacido con él) en el mercado de los Banū Qaynuqā'. Él es quien dijo, cuando se perdió la camella del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): "Muḥammad pretende que le llega la noticia del cielo, ¡y no sabe dónde está su camella!". Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) —y le llegó la noticia de lo que dijo el enemigo de Dios en su campamento (raḥlihi), y Dios, Bendito y Altísimo, guio a Su Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) hasta su camella— dijo: "Ciertamente alguien ha dicho: 'Muḥammad pretende que le llega la noticia del cielo y no sabe dónde está su camella'. Y yo, por Dios, no sé sino lo que Dios me ha enseñado. Dios me ha guiado hasta ella: está en este barranco (al-shi'b), un árbol la ha retenido por su brida (zimāmihā)". Unos hombres de los musulmanes fueron y la encontraron donde dijo el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y tal como describió. Y Rāfi' b. Ḥurayamila, a quien el Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo —según nos ha llegado— cuando murió: "Hoy ha muerto un grande de entre los grandes de los hipócritas". Y Rifā'a b. Zayd b. al-Tābūt, a quien el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo, cuando sopló sobre él el viento, mientras regresaba de la expedición de los Banū al-Muṣṭaliq, y arreció contra él hasta que los musulmanes temieron por él: "No temáis; ciertamente ha soplado por la muerte de un grande de entre los grandes de los incrédulos (al-kuffār)". Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) llegó a Medina, encontró que Rifā'a b. Zayd b. al-Tābūt había muerto aquel mismo día en que sopló el viento. Y Silsila b. Barhām y Kināna b. Ṣūriyā.
La expulsión de los hipócritas de la mezquita: Estos hipócritas asistían a la mezquita, escuchaban las conversaciones de los musulmanes, se burlaban y se mofaban de su religión. Un día se reunieron en la mezquita algunos de ellos, y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- los vio hablando entre sí, bajando sus voces, unos pegados a otros. Entonces el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- ordenó que los expulsaran violentamente de la mezquita. Abu Ayyub, Jalid ibn Zayd ibn Kulayb, se levantó contra 'Umar ibn Qays, uno de los Banu Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar -que había sido el encargado de sus ídolos en la época preislámica- y lo agarró por el pie, arrastrándolo hasta sacarlo de la mezquita, mientras aquel decía: "¿Me expulsas, oh Abu Ayyub, del redil de los Banu Tha'laba?" Luego Abu Ayyub se dirigió también a Rafi' ibn Wadi'a, uno de los Banu al-Nayyar, lo agarró por el cuello de su manto, lo zarandeó violentamente, le abofeteó el rostro y lo sacó de la mezquita, diciéndole: "¡Puaj para ti, hipócrita malvado! ¡Vuelve por donde viniste, oh hipócrita, de la mezquita del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él!" Ibn Hisham dijo: "Adrayak" significa: regresa por el camino por el que viniste. El poeta dijo: "Así que se volvió y regresó por donde vino, y... / quien estaba allí cargó con la injusticia". Y 'Umara ibn Hazm se levantó contra Zayd ibn 'Amr, que era un hombre de larga barba, lo agarró por la barba y lo condujo violentamente hasta sacarlo de la mezquita. Luego 'Umara juntó sus manos y le golpeó el pecho con ellas, un golpe que lo hizo caer. Dijo: "Me has arañado, oh 'Umara". Él respondió: "¡Que Allah te aleje, oh hipócrita! Lo que Allah te tiene preparado en castigo es más severo que eso. No te acerques más a la mezquita del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él". Ibn Hisham dijo: "Al-ladm" es golpear con la palma de la mano. Dijo Tamim ibn Ubayy ibn Muqbil: "Y el corazón tiene un latido bajo su aorta / como el golpe del niño detrás del 'gayb' con una piedra". Ibn Hisham dijo: "Al-gayb" es la parte baja del terreno. "Al-abhar" es la vena del corazón. Ibn Ishaq dijo: Y Abu Muhammad, un hombre de los Banu al-Nayyar que había estado en Badr -y Abu Muhammad es Mas'ud ibn Aws ibn Zayd ibn Asram ibn Zayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar- se levantó contra Qays ibn 'Amr ibn Sahl. Qays era un joven muchacho, y no se conocía entre los hipócritas a ningún joven excepto él. Entonces comenzó a empujarlo en la nuca hasta sacarlo de la mezquita. Y un hombre de Baljudra 1 ibn al-Jazray, del clan de Abu Sa'id al-Judri, llamado 'Abdullah ibn al-Hariz, cuando el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- ordenó la expulsión de los hipócritas de la mezquita, se dirigió a un hombre llamado al-Hariz ibn 'Amr, que tenía una larga cabellera, lo agarró por ella y lo arrastró violentamente por el suelo hasta sacarlo de la mezquita. Dijo el hipócrita: "Has sido duro conmigo, oh ibn al-Hariz". Él le respondió: "Eres merecedor de eso, ¡oh enemigo de Allah! Cuando Allah reveló sobre ti: 'No te acerques a la mezquita del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, pues eres impuro'." Y un hombre de los Banu 'Amr ibn 'Awf se levantó contra su hermano Zuwayy ibn al-Hariz y lo expulsó violentamente de la mezquita, mostrando repugnancia hacia él, diciendo: "El demonio y su orden te han dominado". Estos fueron los hipócritas que estaban presentes ese día en la mezquita, y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- ordenó su expulsión. Lo que fue revelado sobre los judíos y los hipócritas: Sobre estos, de los rabinos judíos y los hipócritas de los Aws y los Jazray, fue revelado el comienzo de la Sura de la Vaca hasta el versículo cien -según me ha llegado- y Allah es el más Sabio. Dice Allah, glorificado y alabado sea: {Alif, Lam, Mim. Este es el Libro, no hay duda en él} 2 [Al-Báqara: 1-2], es decir, no hay incertidumbre en él. Ibn Hisham dijo: Dijo Sa'ida ibn Ju'aya al-Hudhali: "Entonces dijeron: Hemos visto a la gente acorralada junto a él / no hay duda de que allí había carne". Este verso pertenece a una de sus casidas. Y "al-rayb" también significa sospecha. Dijo Jalid ibn Zuhayr al-Hudhali: "Como si yo... una sospecha con sospecha". Ibn Hisham dijo: Y algunos lo narran: "Como si yo le hubiera causado sospecha con sospecha". Este verso pertenece a unos versos suyos. Y él es sobrino de Abu Dhu'ayb al-Hudhali. {Guía para los temerosos} [Al-Báqara: 2], es decir, aquellos que se guardan del castigo de Allah por abandonar lo que conocen de la guía y esperan Su misericordia creyendo en lo que les ha llegado de Él: {Aquellos que creen en lo oculto, establecen la oración y de lo que les hemos proveído gastan} [Al-Báqara: 3], es decir, cumplen con la oración obligatoria y dan el azaque 3 con la intención de recompensa: {Y aquellos que creen en lo que se te ha revelado y en lo que se reveló antes de ti} [Al-Báqara: 4], es decir, te creen en lo que has traído de Allah, Poderoso y Majestuoso, y en lo que trajeron antes de ti los mensajeros, sin hacer distinciones entre ellos ni negar lo que les trajeron de su Señor: {Y de la Última Vida están convencidos} [Al-Báqara: 4], es decir, de la resurrección, el Día del Juicio, el Paraíso, el Infierno, la rendición de cuentas y la balanza. Es decir, estos que pretenden haber creído en lo que hubo antes de ti y en lo que te ha llegado de tu Señor: {Esos están sobre una guía de su Señor} [Al-Báqara: 5], es decir, sobre una luz de su Señor y rectitud en lo que les ha llegado {y esos son los triunfadores} [Al-Báqara: 5], es decir, aquellos que han alcanzado lo que buscaban y se han salvado del mal del que huían. {En verdad, los que han negado la verdad} [Al-Báqara: 6], es decir, lo que se te ha revelado, aunque digan: "Hemos creído en lo que nos llegó antes de ti". {Les da lo mismo que les adviertas o no: no creerán} [Al-Báqara: 6], es decir, ellos han negado lo que tienen de tu mención y han rechazado el pacto que se tomó sobre ellos para contigo, así que han negado lo que te ha llegado y lo que tienen de lo que les trajeron otros; ¿cómo, pues, escucharían de ti una advertencia o una amonestación, cuando han negado lo que tienen de tu conocimiento? {Allah ha sellado sus corazones y sus oídos, y sobre sus ojos hay un velo} [Al-Báqara: 7] que les impide alcanzar la guía jamás, debido a que te desmintieron en la verdad que te llegó de tu Señor, hasta que crean en ella, aunque crean en todo lo anterior a ti: {Y tendrán} por su oposición a ti {un castigo inmenso} [Al-Báqara: 7]. Esto se refiere a los rabinos judíos, por haber desmentido la verdad después de conocerla. {Y entre la gente hay quien dice: "Creemos en Allah y en el Último Día", pero no son creyentes} [Al-Báqara: 8], refiriéndose a los hipócritas de los Aws y los Jazray, y a quienes seguían su ejemplo: {Pretenden engañar a Allah y a los creyentes, pero solo se engañan a sí mismos sin darse cuenta. En sus corazones hay una enfermedad} [Al-Báqara: 9-10], es decir, duda: {y Allah les ha aumentado la enfermedad} [Al-Báqara: 10], es decir, duda {y tendrán un castigo doloroso por haber mentido. Y cuando se les dice: "No corrompáis en la tierra", dicen: "Nosotros solo somos reformadores"} [Al-Báqara: 11], es decir, solo queremos la reconciliación entre los dos grupos: los creyentes y la Gente del Libro. Dice Allah, Exaltado sea: {¡Cuidado! Ellos son los corruptores, pero no se dan cuenta. Y cuando se les dice: "Creed como creen las personas", dicen: "¿Vamos a creer como creen los necios?" ¡Cuidado! Ellos son los necios, pero no lo saben. Y cuando se encuentran con los creyentes, dicen: "Creemos", pero cuando se quedan a solas con sus demonios} [Al-Báqara: 13-14], de entre los judíos, que les ordenan desmentir la verdad y oponerse a lo que trajo el Mensajero, {dicen: "Estamos con vosotros"} [Al-Báqara: 14], es decir, estamos en lo mismo que vosotros: {solo nos burlamos} [Al-Báqara: 14], es decir, solo nos burlamos de la gente y jugamos con ellos. Dice Allah, Poderoso y Majestuoso: {Allah se burla de ellos y les deja que vaguen ciegos en su transgresión} [Al-Báqara: 15]. Ibn Hisham dijo: "Ya'mahún" significa: vagan perplejos. Los árabes dicen: un hombre "'amma" y "'amih": es decir, perplejo. Dijo Ru'ba ibn al-'Ayay describiendo un lugar: "Ciego de la guía por los ignorantes, los 'umma" Este verso pertenece a una urŷuza 4 suya. "Al-'umma" es el plural de "'amih". En cuanto a "'amih", su plural es "'amihún". La mujer es "'amiha" y "'amha'". {Esos son quienes han comprado el extravío a cambio de la guía} [Al-Báqara: 16], es decir, la incredulidad a cambio de la fe: {su comercio no ha dado ganancias y no estaban bien guiados} [Al-Báqara: 16].
Dijo Ibn Ishaq: Luego les puso un ejemplo, y dijo el Altísimo: {Su ejemplo es como el de quien encendió un fuego, y cuando iluminó lo que había a su alrededor, Alá se llevó su luz y los dejó en tinieblas, sin que puedan ver} [2:17]. Es decir, no ven la verdad y hablan de ella hasta que, cuando salen de las tinieblas de la incredulidad, la apagan con su incredulidad e hipocresía. Entonces Alá los deja en las tinieblas de la incredulidad, y no ven guía ni se mantienen firmes en la verdad: {Sordos, mudos, ciegos, y no volverán} [2:18]. Es decir, no vuelven a la guía; sordos, mudos y ciegos para el bien, no vuelven a nada bueno ni alcanzan la salvación mientras persistan en su estado: {O como una lluvia torrencial del cielo, con tinieblas, truenos y relámpagos; se meten los dedos en los oídos contra los rayos, por miedo a la muerte. Alá abarca a los incrédulos} [2:19]. Dijo Ibn Hisham: "As-sayyib" 5 es la lluvia, y proviene de "sāba yasūbu", como dicen "as-sayyid" de "sāda yasūdu", y "al-mayyit" de "māta yamūtu"; su plural es "sayā'ib". Dijo 'Alqama ibn 'Abada, uno de los Banu Rabī'a ibn Mālik ibn Zayd Manāt ibn Tamīm: "Como si una nube hubiera descargado sobre ellos, / cuyos rayos se deslizan entre sus pájaros." Y en ella: "No me compares con un hombre vil; / que las lluvias te rieguen donde caen." Estos dos versos pertenecen a un poema suyo. Dijo Ibn Ishaq: Es decir, ellos, por la oscuridad de la incredulidad en que se hallan y el temor a la muerte por la oposición y el miedo que os tienen, son como lo descrito: como quien está en la oscuridad de la lluvia torrencial, se mete los dedos en los oídos por los rayos, por miedo a la muerte. Dice: Y Alá hará descender sobre ellos el castigo. Es decir, Él abarca a los incrédulos: {El relámpago casi les arrebata la vista} [2:20], es decir, por la intensidad de la luz de la verdad: {Cada vez que les alumbra, caminan; y cuando oscurece, se detienen} [2:20]. Es decir, reconocen la verdad y hablan de ella, y mientras la profesan, se mantienen firmes; pero cuando recaen en la incredulidad, se quedan perplejos: {Si Alá hubiera querido, les habría arrebatado el oído y la vista} [2:20], es decir, por haber abandonado la verdad después de conocerla: {Alá es todopoderoso} [2:20]. Luego dijo: {¡Oh, gentes! Adorad a vuestro Señor} [2:21], dirigiéndose a ambos grupos: incrédulos e hipócritas. Es decir, unicad a vuestro Señor: {Que os ha creado a vosotros y a los que os precedieron, para que quizás seáis temerosos. Él os ha hecho de la tierra un lecho y del cielo un techo, y ha hecho bajar agua del cielo, con la que ha sacado frutos para vuestro sustento. No pongáis, pues, semejantes a Alá, sabiendo} [2:21-22]. Dijo Ibn Hisham: "Al-andād" 6 son los semejantes; su singular es "nidd". Dijo Labīd ibn Rabī'a: "Alabo a Alá, no tiene semejante; / en Sus manos está el bien, hace lo que quiere." Este verso pertenece a un poema suyo. Dijo Ibn Ishaq: Es decir, no asociéis a Alá a otros semejantes que no benefician ni perjudican, sabiendo que no tenéis otro señor que os sustente, y que aquello a lo que os llama el Mensajero —la unicidad de Alá— es la verdad sin duda. {Y si dudáis de lo que hemos revelado a Nuestro siervo, traed una sura semejante y llamad a vuestros testigos aparte de Alá, si sois veraces. Si no lo hacéis —y no lo haréis—, temed el fuego cuyo combustible son los hombres y las piedras, preparado para los incrédulos} [2:23-24]. Es decir, para quienes estén en la misma incredulidad que vosotros. Luego los incitó y les advirtió contra la ruptura del pacto que había tomado de ellos para Su Profeta —que Alá le bendiga y le dé paz— cuando llegara a ellos, y les mencionó el inicio de su creación cuando los creó, y la historia de su padre Adán —la paz sea con él— y cómo actuó cuando desobedeció Su mandato. Luego dijo: {¡Oh, hijos de Israel!} [2:40], dirigiéndose a los sabios judíos: {Recordad Mi gracia con que os favorecí} [2:40], es decir, Mi prueba para vosotros y vuestros padres, cuando os salvé de Faraón y su pueblo: {Y cumplid Mi pacto} que tomé sobre vosotros para Mi profeta Ahmad, cuando os llegue, {y cumpliré vuestro pacto} [2:40], es decir, os cumpliré lo que os prometí por creer en él y seguirle, quitando las cargas y cadenas que pesaban sobre vosotros por vuestros pecados: {Y temedme a Mí} [2:40], es decir, que no os envíe lo que envié a los que os precedieron, de castigos como la transformación y otros que conocéis. {Y creed en lo que he revelado, que confirma lo que tenéis, y no seáis los primeros en negarlo} [2:41], teniendo el conocimiento que otros no tienen: {Y temedme a Mí. Y no mezcléis la verdad con la falsedad, ni ocultéis la verdad sabiendo} [2:42]. Es decir, no ocultéis el conocimiento que tenéis de Mi Mensajero y de lo que trajo, mientras lo encontráis en las Escrituras que tenéis: {¿Mandáis a la gente la piedad y os olvidáis de vosotros mismos, siendo que recitáis la Escritura? ¿Es que no razonáis?} [2:44]. Es decir, ¿prohibís a la gente la incredulidad en lo que tenéis de profecía y pacto en la Torá, y os olvidáis de vosotros mismos, mientras que vosotros negáis lo que contiene de Mi pacto para que creáis en Mi Mensajero, rompéis Mi pacto y negáis lo que sabéis de Mi Escritura? Luego enumeró sus faltas: les mencionó el becerro y lo que hicieron, Su perdón hacia ellos, y luego su dicho: {Muéstranos a Alá manifiestamente} [4:153]. Dijo Ibn Hisham: "Jahratan" 7, es decir, manifiestamente para nosotros, sin nada que lo oculte. Dijo Abu l-Ajzar al-Hammānī, cuyo nombre es Qutayba: "Descubre los interiores de las aguas ocultas." Este verso pertenece a una urŷūza suya. "Yajharu" significa: hace aparecer el agua y descubre lo que la oculta, como arena u otras cosas. Dijo Ibn Ishaq: Y el rayo los alcanzó por su imprudencia, luego los resucitó después de su muerte, y les extendió la nube, e hizo descender sobre ellos el maná y las codornices, y les dijo: {Entrad por la puerta prosternándoos y decid: 'Hitta'} [2:58]. Es decir, decid lo que os ordeno, para que quite vuestros pecados. Y ellos cambiaron eso, diciendo en burla otra cosa, y Él los perdonó después de su burla. Dijo Ibn Hisham: "Al-mann" 8 es algo que caía al amanecer sobre sus árboles, y lo recogían, dulce como la miel, y lo bebían y comían. Dijo A'shā Banī Qays ibn Tha'laba: "Si les hubieran dado maná y codornices en su lugar, / la gente no habría visto provecho en ellos." Este verso pertenece a un poema suyo. "As-salwā" 9 son unas aves; su singular es "salwāh". Se dice que son las codornices. También se dice que "as-salwā" es la miel. Dijo Jālid ibn Zuhayr al-Hudhalī: "Y juró por Alá solemnemente que vosotros / sois más dulces que la miel cuando se extrae." Este verso pertenece a un poema suyo. "Hitta" 10 significa: quita de nosotros nuestros pecados. Dijo Ibn Ishaq: Y de su cambio fue, como me narró Sālih ibn Kaysān, de Sālih, cliente de Taw'ama bint Umayya ibn Jālaf, de Abū Hurayra y de quien no acuso, de Ibn 'Abbās, del Mensajero de Alá —que Alá le bendiga y le dé paz—, que dijo: Entraron por la puerta que se les ordenó entrar prosternándose, arrastrándose, y decían: "Ḥinṭ fī sha'īr" 11. Dijo Ibn Hisham: Y se narra: "Ḥinṭa fī sha'īra". Dijo Ibn Ishaq: Y la petición de agua de Moisés para su pueblo, y su orden de golpear la roca con su vara, y brotaron de ella doce manantiales, para cada tribu un manantial del que bebían, conociendo cada tribu su manantial. Y su dicho a Moisés —la paz sea con él—: {No soportaremos una sola comida; ruega a tu Señor para que nos saque de lo que produce la tierra: verduras, pepinos, ajos, lentejas y cebollas} [2:61]. Dijo Ibn Hisham: "Al-fūm" 12 es el trigo. Dijo Umayya ibn Abī s-Salt ath-Thaqafī:
Sobre un plato 13 como albercas, hay trozos como de plata 14 en médula de trigo 15. Dijo Ibn Hisham: "al-wadhīl" son trozos de plata, y "al-fūm" es el trigo, su singular es "fūma". Este verso pertenece a una casida suya. {...y sus lentejas y sus cebollas. Dijo: "¿Cambiaréis lo que es inferior por lo que es mejor? Descended a Egipto, pues tendréis lo que pedís"}. Dijo Ibn Ishaq: Pero no lo hicieron, y se alzó el monte sobre ellos para que aceptaran lo que se les había dado, y la transformación que ocurrió entre ellos, cuando los convirtió en monos por sus transgresiones, y la vaca que Alá les mostró como lección sobre el asesinato del que discrepaban, hasta que Alá les aclaró su asunto, después de la insistencia con Moisés (la paz sea con él) sobre la descripción de la vaca, y la dureza de sus corazones después de eso, hasta que fueron como piedras o más duras. Luego dijo el Altísimo: {Y entre las piedras hay algunas de las que brotan ríos, y otras que se parten y sale agua de ellas, y otras que se precipitan por temor a Alá}, es decir: y entre las piedras las hay más blandas que vuestros corazones para lo que se os llama de la verdad. {Y Alá no está desatento a lo que hacéis}. Luego dijo a Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él) y a los creyentes que estaban con él, haciéndoles desesperar de ellos: {¿Acaso anheláis que os crean, cuando un grupo de ellos escuchaban la palabra de Alá y luego la tergiversaban después de haberla comprendido, a sabiendas?} [2:75]. Y no es que todos la escucharan, sino un grupo de ellos, es decir, una parte. Dijo Ibn Ishaq, según me ha llegado de algunos sabios: Dijeron a Moisés: "Oh Moisés, se ha interpuesto entre nosotros y la visión de Alá; haznos oír Su palabra cuando te hable". Moisés (la paz sea con él) pidió eso a su Señor, y Él le dijo: "Sí, ordénales que se purifiquen, o que purifiquen sus vestidos, y que ayunen". Así lo hicieron. Luego salió con ellos hasta llegar al monte. Cuando la nube los cubrió, Moisés les ordenó postrarse, y su Señor le habló, y ellos oyeron Su palabra, bendito y exaltado sea, ordenándoles y prohibiéndoles, hasta que comprendieron lo que oyeron. Luego regresó con ellos a los hijos de Israel. Cuando llegó a ellos, un grupo de ellos tergiversó lo que se les había ordenado, y dijeron, cuando Moisés dijo a los hijos de Israel: "Alá os ha ordenado tal y tal", aquel grupo que Alá menciona dijo: "Solo dijo tal y tal", contradiciendo lo que Alá les había dicho. Esos son a los que Alá se refería a Su Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él). Luego dijo el Altísimo: {Y cuando se encuentran con los que creen, dicen: "Creemos"}, es decir, en vuestro compañero, el Mensajero de Alá, pero solo para vosotros en particular. {Y cuando se quedan a solas entre ellos, se dicen:} "No contéis esto a los árabes, pues solíais pedir la victoria sobre ellos mediante él, y ahora está entre ellos". Entonces Alá reveló sobre ellos: {Y cuando se encuentran con los que creen, dicen: "Creemos", pero cuando se quedan a solas entre ellos, se dicen: "¿Vais a contarles lo que Alá os ha revelado para que puedan argumentar contra vosotros ante vuestro Señor? ¿Es que no razonáis?"} [2:76], es decir, ¿reconocéis que es un profeta, cuando sabéis que se tomó de vosotros el pacto de seguirle, y él os informa que es el profeta que esperábamos y encontramos en nuestro libro? Negadlo y no lo reconozcáis ante ellos. Dice Alá: {¿Acaso no saben que Alá conoce lo que ocultan y lo que manifiestan? Y entre ellos hay iletrados que no conocen el Libro sino a través de recitaciones 16} [2:77-78]. Dijo Ibn Hisham, de Abu Ubayda: "sino recitaciones", porque el iletrado es el que lee pero no escribe. Dice: no conocen el Libro, salvo que lo recitan. Dijo Ibn Hisham: De Abu Ubayda y Yunus, que ambos interpretaron eso de los árabes en la palabra de Alá, y Abu Ubayda me lo narró. Dijo Ibn Hisham: Y me narró Yunus ibn Habib el gramático y Abu Ubayda que los árabes dicen "tamannā" en el sentido de "leer". Y en el Libro de Alá: {Y no enviamos antes de ti ningún mensajero ni profeta sin que, cuando recitaba 17, el Demonio arrojara algo en su recitación} [22:52]. Dijo: Y me recitó Abu Ubayda el gramático: "Recitó 18 el Libro de Alá al inicio de su noche / y al final, le llegó la muerte decretada". Y también me recitó: "Recitó 18 el Libro de Alá en la noche, a solas, / como David recitaba el Salterio con calma". El singular de "amānī" es "umniyya". Y "amānī" también significa que el hombre desea riquezas u otras cosas. Dijo Ibn Ishaq: {Y no hacen sino conjeturar} [2:78], es decir, no conocen el Libro ni saben lo que contiene, y niegan tu profecía con conjeturas. {Y dicen: "El fuego no nos tocará sino por días contados". Di: "¿Acaso habéis hecho un pacto con Alá? Pues Alá no incumplirá Su pacto. ¿O decís sobre Alá lo que no sabéis?"} [2:80]. Lo que los judíos alegaban sobre el castigo en la otra vida: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró un liberto de Zayd ibn Thabit, de Ikrima, o de Sa'id ibn Jubayr, de Ibn Abbas, que dijo: Llegó el Mensajero de Alá (la paz y las bendiciones sean con él) a Medina, y los judíos decían: "La duración del mundo es de siete mil años, y Alá castigará a la gente en el fuego por cada mil años de los días del mundo, un día en el fuego de los días de la otra vida; así que son solo siete días, y luego cesará el castigo". Entonces Alá reveló sobre eso de lo que decían: {Y dicen: "El fuego no nos tocará sino por días contados". Di: "¿Acaso habéis hecho un pacto con Alá? Pues Alá no incumplirá Su pacto. ¿O decís sobre Alá lo que no sabéis?"} [2:80]. {¡Sí! Quien haya obrado mal y su pecado le haya cercado} [2:81], es decir, quien haya hecho como vuestras obras y haya negado como vosotros negasteis, su incredulidad cercará cualquier buena obra que tenga ante Alá. {Esos serán los compañeros del Fuego; en él permanecerán eternamente} [2:81], es decir, eternidad sin fin. {Y quienes crean y obren rectamente, esos serán los compañeros del Jardín; en él permanecerán eternamente} [2:82], es decir, quienes crean en lo que vosotros negasteis y obren según lo que abandonasteis de Su religión, tendrán el Jardín, eternos en él, informándoles de que la recompensa por el bien y el mal es permanente para sus dueños para siempre, sin interrupción. Dijo Ibn Ishaq: Luego dijo Alá, reprendiéndoles: {Y cuando tomamos el pacto de los hijos de Israel} [2:83], es decir, vuestro pacto: {No adoraréis sino a Alá, y con los padres seréis benévolos, y con los parientes, los huérfanos y los pobres; y hablaréis a la gente con buenas palabras; y estableceréis la oración y daréis el azaque. Luego os volvisteis, salvo unos pocos de vosotros, y os apartasteis} [2:83], es decir, abandonasteis todo eso, no por disminución. {Y cuando tomamos vuestro pacto: "No derramaréis vuestra sangre"} [2:84]. Dijo Ibn Hisham: "tasfikūn" significa derramar. Los árabes dicen: "safaka damahu", es decir, lo derramó; y "safaka al-ziqqa", es decir, lo vació. Dijo el poeta: "Y solíamos, cuando el huésped llegaba a nuestra tierra, / derramar la sangre de los sacrificios en la tierra del barro 19". Dijo Ibn Hisham: Quiere decir con "al-hāl" el barro mezclado con arena, que los árabes llaman "as-sahla". Y ha llegado en el hadiz que cuando el Faraón dijo: {Creo que no hay más dios que Aquel en quien creen los hijos de Israel} [10:90], Gabriel tomó del barro del mar y su cieno, y golpeó con ello el rostro del Faraón. Y "al-hāl" es como el cieno.
Dijo Ibn Ishaq: {“Y no expulsabais a vosotros mismos de vuestros hogares. Luego lo reconocisteis, siendo testigos”} de que esto era un derecho de Mi pacto sobre vosotros: {“Luego, he aquí que vosotros mismos matáis a los vuestros y expulsáis a un grupo de vosotros de sus hogares, apoyándoos unos contra otros con pecado y transgresión”} (Al-Baqara: 85), es decir, a la gente de la asociación (ahl al-shirk), hasta que derramaban su sangre junto con ellos y los expulsaban de sus hogares junto con ellos. {“Y si os llegan como cautivos, los rescatáis”} sabiendo que eso es una obligación para vosotros en vuestra religión: {“mientras que os está prohibido”} en vuestro Libro {“expulsarlos. ¿Acaso creéis en una parte del Libro y descreéis de otra?”}. ¿Los rescatáis, creyendo en eso, y los expulsáis, descreyendo en eso? {“¿Cuál es, pues, la recompensa de quien de vosotros hace eso, sino la humillación en la vida de este mundo? Y el Día del Juicio serán devueltos al más severo castigo. Y Allah no está desatento a lo que hacéis. Esos son quienes han comprado la vida de este mundo a cambio de la otra. No se les aliviará el castigo ni serán auxiliados”} (Al-Baqara: 85-86). Así que Allah, Poderoso y Majestuoso, les reprochó por su acción, habiéndoles prohibido en la Torá derramar su sangre y habiéndoles impuesto en ella el rescate de sus cautivos. Eran dos grupos: de ellos, los Banu Qaynuqa‘ y sus aliados (laffuhum), aliados de los Jazray; y los Nadir y Qurayza y sus aliados, aliados de los Aws. Cuando había guerra entre los Aws y los Jazray, los Banu Qaynuqa‘ salían con los Jazray, y los Nadir y Qurayza salían con los Aws; cada uno de los dos grupos apoyaba a sus aliados contra sus hermanos hasta que derramaban su sangre entre ellos, teniendo en sus manos la Torá, conociendo en ella lo que tenían y lo que se les debía. Los Aws y los Jazray eran gente de asociación (shirk), adoraban ídolos, no conocían Paraíso ni Infierno, ni resurrección ni Juicio, ni Libro, ni lícito ni ilícito. Cuando la guerra deponía sus cargas, rescataban a sus cautivos, confirmando lo que había en la Torá, y algunos de ellos lo tomaban de otros: los Banu Qaynuqa‘ rescataban a quienes de sus cautivos estaban en manos de los Aws, y los Nadir y Qurayza rescataban a quienes de ellos estaban en manos de los Jazray. Y dejaban de lado (yutiluna) la sangre que habían derramado y los muertos que habían matado entre ellos, apoyando a la gente de la asociación contra ellos. Dice Allah, Exaltado sea, cuando les reprochó por ello: {“¿Acaso creéis en una parte del Libro y descreéis de otra?”} Es decir: lo rescatáis según el juicio de la Torá, y lo matáis, mientras que en el juicio de la Torá está que no hagáis eso: lo matáis, lo expulsáis de su hogar y apoyáis contra él a quien asocia a Allah y adora ídolos en lugar de Él, buscando los bienes de este mundo. Por esa acción suya con los Aws y los Jazray —según me ha llegado— descendió esta historia. Luego dijo Allah, Exaltado sea: {“Y, ciertamente, dimos a Moisés el Libro, e hicimos suceder después de él a los mensajeros. Y dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas claras”} (Al-Baqara: 87), es decir, los signos que fueron puestos en sus manos: la resurrección de los muertos, la creación de barro con forma de pájaro, luego soplaba en él y se convertía en pájaro con permiso de Allah, la curación de enfermedades, y el anuncio de muchas cosas ocultas: lo que almacenaban en sus casas, y lo que les fue devuelto de la Torá junto con el Evangelio, que Allah le reveló. Luego mencionó su incredulidad en todo ello, y dijo: {“¿Es que cada vez que os llegaba un Mensajero con lo que no deseaban vuestras almas, os ensoberbecíais, desmintiendo a unos y matando a otros?”} (Al-Baqra: 87). Luego dijo Allah, Exaltado sea: {“Y dijeron: ‘Nuestros corazones están cubiertos (ghulf)’”} (Al-Baqara: 88), es decir, en fundas (akina). Dice Él, Poderoso y Majestuoso: {“¡No! Allah los ha maldecido por su incredulidad. Pues poco es lo que creen. Y cuando les llegó un Libro de parte de Allah, que confirmaba lo que tenían —y antes pedían la victoria sobre los que habían descreído—, cuando les llegó lo que reconocían, descreyeron de ello. ¡Que la maldición de Allah caiga sobre los incrédulos!”} (Al-Baqara: 88-89). Dijo Ibn Ishaq: Me narró ‘Asim ibn ‘Umar ibn Qatada, de parte de algunos ancianos de su pueblo, que dijeron: “Por Allah, en nosotros y en ellos descendió esta historia. Los habíamos dominado en la época de la ignorancia (al-yahiliyya), siendo nosotros gente de asociación (shirk) y ellos gente del Libro. Solían decirnos: ‘Pronto será enviado un profeta al que seguiremos; su tiempo se acerca. Os mataremos con él como la matanza de ‘Ad e Iram’. Cuando Allah envió a Su Mensajero —la paz y las bendiciones sean con él— de entre los Quraysh, y lo seguimos, ellos descreyeron de él”. Dice Allah: {“Cuando les llegó lo que reconocían, descreyeron de ello. ¡Que la maldición de Allah caiga sobre los incrédulos! ¡Qué malo es aquello por lo que han vendido sus almas: descreer de lo que Allah ha revelado, por envidia de que Allah haga descender de Su favor sobre quien Él quiere de Sus siervos!”} (Al-Baqara: 89-90), es decir, porque lo puso en otros que no eran ellos. {“Así, incurrieron en ira sobre ira. Y para los incrédulos hay un castigo humillante”} (Al-Baqara: 90). Dijo Ibn Hisham: “Incurrieron en ira (faba’u bi-gadab)”: es decir, la reconocieron y la soportaron. Dijo A‘sha Banu Qays ibn Tha‘laba: “Os reconciliaré hasta que incurráis (tabu’u) en algo similar / como el grito de una embarazada a la que sus parientes han hecho sentar (yassaratha)”. Dijo Ibn Hisham: “La han hecho sentar (yassaratha)”: la han sentado para el parto. Este verso pertenece a una de sus casidas. Dijo Ibn Ishaq: “Ira sobre ira”: por Su ira contra ellos por lo que habían descuidado de la Torá, que tenían con ellos, y una ira por su incredulidad en este Profeta —que Allah lo bendiga y le dé paz— que Allah les había enviado. Luego les reprochó por la elevación del monte (al-Tur) sobre ellos y por haber tomado el becerro como dios en lugar de su Señor. Dice Allah, Exaltado sea, a Muhammad —que Allah lo bendiga y le dé paz—: {“Di: ‘Si la morada de la otra vida junto a Allah es exclusivamente para vosotros, con exclusión de las demás gentes, entonces desead la muerte, si sois veraces’”} (Al-Baqara: 94), es decir, invocad la muerte contra cuál de los dos grupos es más mentiroso ante Allah. Pero se negaron a ello ante el Mensajero de Allah —que Allah lo bendiga y le dé paz—. Dice Allah, glorificada sea Su alabanza, a Su Profeta —sobre él la paz y las bendiciones—: {“Pero nunca la desearán, por lo que sus manos han adelantado”} (Al-Baqara: 95), es decir, por su conocimiento de lo que tienen de ciencia sobre ti, y la incredulidad en ello. Se dice: si la hubieran deseado el día en que se les dijo eso, no habría quedado sobre la faz de la tierra judío alguno que no hubiera muerto. Luego mencionó su anhelo por la vida de este mundo y la larga vida, y dijo Allah, Exaltado sea: {“Y encontrarás que son los más ávidos de los hombres por vivir”} (Al-Baqara: 96), los judíos, {“y de entre los que asocian (ashraku), cada uno de ellos desearía vivir mil años. Pero eso no le apartará del castigo, aunque viva tanto”} (Al-Baqara: 96), es decir, eso no lo salvará del castigo. Esto es porque el asociador (mushrik) no espera una resurrección después de la muerte, por lo que ama la larga vida; mientras que el judío sabe lo que le espera en la otra vida de humillación por haber descuidado lo que tenía de conocimiento. Luego dijo Allah, Exaltado sea: {“Di: ‘Quien sea enemigo de Gabriel —pues él lo ha hecho descender sobre tu corazón con permiso de Allah—’”} (Al-Baqara: 97).
La pregunta de los judíos al Mensajero y su respuesta: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abdullah ibn Abdurrahman ibn Abi Husayn al-Makki, de Shahr ibn Hawshab al-Ash'ari, que un grupo de rabinos judíos fue al Mensajero de Allah 20 y le dijo: "Oh Muhammad, infórmanos sobre cuatro cosas que te preguntamos. Si lo haces, te seguiremos, te creeremos y creeremos en ti." Dijo: Entonces el Mensajero de Allah les dijo: "¿Tenéis sobre ello la promesa y el pacto de Allah de que si os informo, me creeréis?" Dijeron: "Sí." Dijo: "Preguntad lo que queráis." Dijeron: "Infórmanos: ¿cómo se parece el hijo a su madre, si el semen es del hombre?" Dijo: Entonces el Mensajero de Allah les dijo: "Os conjuro por Allah y por Sus días 21 con los hijos de Israel: ¿sabéis que el semen del hombre es blanco y espeso, y el semen de la mujer es amarillo y fino, y que el que prevalece sobre el otro determina el parecido?" Dijeron: "Sí, por Allah." Dijeron: "Infórmanos: ¿cómo es tu sueño?" Dijo: "Os conjuro por Allah y por Sus días con los hijos de Israel: ¿sabéis que el sueño de aquel que decís que no soy 22 es tal que su ojo duerme pero su corazón está despierto?" Dijeron: "Sí, por Allah." Dijo: "Así es mi sueño: mis ojos duermen pero mi corazón está despierto." Dijeron: "Infórmanos sobre lo que Israel 23 prohibió para sí mismo." Dijo: "Os conjuro por Allah y por Sus días con los hijos de Israel: ¿sabéis que la comida y bebida que más amaba eran la leche y la carne de camello, y que enfermó y Allah le curó, y entonces prohibió para sí mismo lo que más amaba en agradecimiento a Allah, prohibiendo la carne y la leche de camello?" Dijeron: "Sí, por Allah." Dijeron: "Infórmanos sobre el Espíritu 24." Dijo: "Os conjuro por Allah y por Sus días con los hijos de Israel: ¿sabéis que es Gabriel, y que él es quien viene a mí?" Dijeron: "Sí, por Allah, pero, oh Muhammad, él es nuestro enemigo. Es un ángel que solo trae dureza y derramamiento de sangre. Si no fuera por eso, te habríamos seguido." Dijo: Entonces Allah, Poderoso y Majestuoso, reveló sobre ellos: {Di: "Quien sea enemigo de Gabriel, que sepa que él ha hecho descender [el Corán] en tu corazón con permiso de Allah, confirmando lo que había antes de él, y como guía y buena nueva para los creyentes"} 25 hasta Su palabra: {¿Acaso cada vez que hacen un pacto, un grupo de ellos lo rompe? Es más, la mayoría de ellos no creen. Y cuando les llegó un Mensajero de Allah confirmando lo que tenían, un grupo de los que recibieron el Libro arrojaron el Libro de Allah tras sus espaldas, como si no supieran. Y siguieron lo que los demonios recitaban sobre el reinado de Salomón. No fue Salomón quien no creyó, sino que fueron los demonios quienes no creyeron, enseñando a la gente la brujería} 26. Los judíos niegan la profecía de Salomón, y la respuesta de Allah contra ellos: Dijo Ibn Ishaq: Y esto es porque el Mensajero de Allah, según me ha llegado, cuando mencionó a Salomón hijo de David entre los mensajeros, algunos de sus rabinos dijeron: "¿No os sorprende de Muhammad que afirme que Salomón hijo de David fue un profeta? ¡Por Allah que no fue sino un hechicero!" Entonces Allah reveló sobre ello: {No fue Salomón quien no creyó, sino que fueron los demonios quienes no creyeron} 27, es decir, al seguir la brujería y practicarla: {y lo que fue revelado a los dos ángeles en Babel, Harut y Marut, y no enseñaban a nadie} 28. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró alguien de quien no sospecho, de Ikrima, de Ibn Abbas, que lo que Israel prohibió para sí mismo fueron los lóbulos del hígado, los riñones y la grasa, excepto la que está sobre el lomo, pues eso se ofrecía para el sacrificio y el fuego lo consumía. Su carta a los judíos de Jáibar: Dijo Ibn Ishaq: Y el Mensajero de Allah escribió a los judíos de Jáibar, según me narró el liberto de Zaid ibn Thabit, de Ikrima o de Sa'id ibn Jubair, de Ibn Abbas: "En el nombre de Allah, el Misericordioso, el Compasivo. De Muhammad, el Mensajero de Allah, compañero y hermano de Moisés, y creyente en lo que trajo Moisés. Sabed que Allah os ha dicho, oh comunidad de la Torá, y ciertamente lo encontráis en vuestro Libro: {Muhammad es el Mensajero de Allah, y los que están con él son severos con los incrédulos, compasivos entre ellos. Los ves inclinados y postrados, buscando favor de Allah y complacencia. Su señal está en sus rostros por la huella de la postración. Esta es su descripción en la Torá y su descripción en el Evangelio: como una siembra que brota, luego se fortalece, luego se engrosa, luego se yergue sobre su tallo, maravillando a los sembradores, para enfurecer con ellos a los incrédulos. Allah ha prometido a quienes crean y obren rectamente de ellos perdón y una recompensa inmensa} 29. Os conjuro por Allah, y os conjuro por lo que os fue revelado, y os conjuro por Aquel que alimentó a vuestros antepasados de entre vuestras tribus con el maná y las codornices, y os conjuro por Aquel que secó el mar para vuestros padres hasta salvarlos del Faraón y su obra, a menos que me informéis: ¿encontráis en lo que Allah os reveló que debéis creer en Muhammad? Si no lo encontráis en vuestro Libro, no hay coacción sobre vosotros. {La verdad se ha distinguido del error} 30. Os invito a Allah y a Su Profeta." Dijo Ibn Hisham: "Shat'uhu" 31: sus brotes, y su singular es "shit'ah". Los árabes dicen: "ashata al-zar'u" cuando echa brotes. "Aazarahu" 32: lo ayudó, de modo que lo anterior se volvió como las madres. Dijo Imru' al-Qays ibn Hujr al-Kindi: "En una curva, su vegetación ha ayudado al árbol de al-ghada 33... como el paso de ejércitos victoriosos y derrotados" Y este verso está en una de sus casidas. Dijo Humayd ibn Malik al-Arqat, uno de los Banu Rabi'a ibn Malik ibn Zayd Manat: "Cultivo y caña de azúcar de plantas ayudadas" Y este verso está en una de sus urŷuza 34. "Suquhu" 35: plural de "saq", el tallo del árbol.
**Lo que descendió sobre Abū Yāsir y su hermano:** Dijo Ibn Isḥāq: Y entre aquellos sobre quienes descendió el Corán, específicamente, de los rabinos (aḥbār) y los incrédulos judíos que le preguntaban y le hostigaban para confundir la verdad con la falsedad —según me fue relatado por ‘Abd Allāh b. ‘Abbās y Jābir b. ‘Abd Allāh b. Ri’āb—, está que Abū Yāsir b. Ajṭab pasó junto al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) mientras recitaba la apertura de la Sura de la Vaca: {Alif, Lām, Mīm. Ese es el Libro, no hay duda en él} [Corán 2:1-2]. Entonces fue a su hermano Ḥuyayy b. Ajṭab, con unos hombres de entre los judíos, y dijo: "Sabed, por Dios, que he oído a Muḥammad recitar lo que le ha sido revelado: {Alif, Lām, Mīm. Ese es el Libro}". Ellos dijeron: "¿Tú mismo lo oíste?" Él respondió: "Sí". Entonces Ḥuyayy b. Ajṭab se dirigió, con aquellos hombres de entre los judíos, hacia el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y le dijeron: "¡Oh, Muḥammad! ¿No se nos ha mencionado que tú recitas, de lo que te ha sido revelado: {Alif, Lām, Mīm. Ese es el Libro}?" El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) dijo: "Sí". Dijeron: "¿Te lo ha traído Gabriel (Ŷibrīl) de parte de Dios?" Él respondió: "Sí". Dijeron: "Dios ha enviado antes de ti profetas, pero no sabemos que haya aclarado a ninguno de ellos la duración de su reino ni el tiempo de su comunidad, excepto a ti". Entonces Ḥuyayy b. Ajṭab habló y, dirigiéndose a quienes estaban con él, les dijo: "El Alif (ا) es uno, el Lām (ل) es treinta, el Mīm (م) es cuarenta; esto suma setenta y un años. ¿Acaso entraríais en una religión cuya duración de su reino y el tiempo de su comunidad es de solo setenta y un años?" Luego se volvió hacia el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) y dijo: "¡Oh, Muḥammad! ¿Hay algo más además de esto?" Él respondió: "Sí". Dijo: "¿Qué es?" Él respondió: {Alif, Lām, Mīm, Ṣād} [Corán 7:1]. Dijo: "Esta, por Dios, es más pesada y más larga: el Alif (ا) es uno, el Lām (ل) es treinta, el Mīm (م) es cuarenta, y el Ṣād (ص) es noventa; esto suma ciento sesenta y un años. ¡Oh, Muḥammad! ¿Hay algo más además de esto?" Él respondió: "Sí": {Alif, Lām, Rā’} [Corán 10:1, 11:1, 12:1, 14:1, 15:1]. Dijo: "Esta, por Dios, es más pesada y más larga: el Alif (ا) es uno, el Lām (ل) es treinta, y la Rā’ (ر) es doscientos; esto suma doscientos treinta y un años. ¡Oh, Muḥammad! ¿Hay algo más además de esto?" Él respondió: "Sí": {Alif, Lām, Mīm, Rā’} [Corán 13:1]. Dijo: "Esta, por Dios, es más pesada y más larga: el Alif (ا) es uno, el Lām (ل) es treinta, el Mīm (م) es cuarenta, y la Rā’ (ر) es doscientos; esto suma doscientos setenta y un años". Luego dijo: "Tu asunto se nos ha vuelto confuso, ¡oh, Muḥammad!, hasta el punto de que no sabemos si se te ha dado poco o mucho". Luego se levantaron y se fueron. Entonces Abū Yāsir dijo a su hermano Ḥuyayy b. Ajṭab y a los rabinos (aḥbār) que estaban con él: "¿Qué os hace pensar? Quizás todo esto se le ha reunido a Muḥammad: setenta y uno, ciento sesenta y uno, doscientos treinta y uno, y doscientos setenta y uno; eso suma setecientos treinta y cuatro años". Ellos dijeron: "Su asunto se nos ha vuelto equívoco (tašābaha)". Y se afirma que estas aleyas descendieron sobre ellos: {De él, hay aleyas claras (muḥkamāt) que son la madre del Libro, y otras equívocas (mutašābihāt)} [Corán 3:7]. Dijo Ibn Isḥāq: Y he oído a alguien, a quien no acuso, de entre la gente de conocimiento, mencionar que estas aleyas solo descendieron sobre la gente de Naŷrān, cuando llegaron ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) preguntándole acerca de Jesús, hijo de María (la paz sea con él). Dijo Ibn Isḥāq: Y me ha relatado Muḥammad b. Abī Umāma b. Sahl b. Ḥunayf que él ha oído que estas aleyas solo descendieron sobre un grupo de judíos, pero no me lo explicó. Dios sabe mejor cuál de esas [opiniones] fue. **La incredulidad de los judíos en el Islam y lo que descendió sobre ello:** Dijo Ibn Isḥāq: Y entre lo que me ha llegado de ‘Ikrima, cliente (mawlā) de Ibn ‘Abbās, o de Sa‘īd b. Ŷubayr, de Ibn ‘Abbās, está que los judíos solían pedir la victoria (yastaftiḥūn) sobre [las tribus de] al-Aws y al-Jazraŷ mediante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) antes de su misión profética. Pero cuando Dios lo envió desde [el seno de] los árabes, ellos [los judíos] cayeron en la incredulidad hacia él y negaron lo que solían decir sobre él. Entonces Mu‘āḏ b. Ŷabal y Bišr b. al-Barā’ b. Ma‘rūr, hermano de los Banū Salama, les dijeron: "¡Oh, comunidad de judíos! Temed a Dios y someteos (aslimū), pues solíais pedir la victoria sobre nosotros mediante Muḥammad, mientras éramos gente de asociación (širk), y nos informabais de que él sería enviado, y nos lo describíais con su descripción". Entonces Sallām b. Miškam, uno de los Banū al-Naḍīr, dijo: "No nos ha traído nada que reconozcamos, y no es aquel del que solíamos hablaros". Entonces Dios reveló sobre ello, de sus palabras: {Y cuando les llegó un Libro de parte de Dios, confirmando lo que tenían, y antes solían pedir la victoria sobre los que habían caído en la incredulidad, pero cuando les llegó lo que reconocían, cayeron en la incredulidad hacia él. ¡Que la maldición de Dios sea sobre los incrédulos!} [Corán 2:89]. Y dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Mālik b. al-Ṣayf, cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) fue enviado —y les mencionó lo que se les había tomado como pacto (mīṯāq) respecto a él, y lo que Dios les había encomendado sobre ello—: "Por Dios, no se nos ha encomendado ningún pacto respecto a Muḥammad, ni se nos ha tomado ningún compromiso (mīṯāq) por él". Entonces Dios reveló sobre él: {¿Acaso cada vez que hacen un pacto, un grupo de ellos lo rechaza? Es más, la mayoría de ellos no creen} [Corán 2:100]. Y dijo Abū Ṣalūbā al-Faṭyūnī al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): "¡Oh, Muḥammad! No nos has traído nada que reconozcamos, y Dios no ha hecho descender sobre ti ninguna aleya (āya) para que te sigamos por ella". Entonces Dios, el Altísimo, reveló sobre ello, de sus palabras: {Y ciertamente hemos hecho descender hacia ti aleyas claras (āyāt bayyināt); y solo los perversos (fāsiqūn) caen en la incredulidad hacia ellas} [Corán 2:99]. Y dijo Rāfi‘ b. Ḥurayamila y Wahb b. Zayd al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): "¡Oh, Muḥammad! Tráenos un libro que hagas descender sobre nosotros desde el cielo para que lo leamos, y haz brotar para nosotros ríos, para que te sigamos y te creamos". Entonces Dios, el Altísimo, reveló sobre ello, de las palabras de ambos: {¿O acaso queréis preguntar a vuestro Mensajero como fue preguntado Moisés (Mūsā) antes? Y quien trueque la incredulidad por la fe, ciertamente se habrá extraviado del camino recto (sawā’ al-sabīl)} [Corán 2:108]. Dijo Ibn Hishām: "Sawā’" significa: la mitad del camino. Dijo Ḥassān b. Ṯābit: "¡Ay de los auxiliares (anṣār) del Profeta y de su clan, / tras el oculto en la mitad de la tumba (sawā’ al-mulḥad)!" Y este verso pertenece a una de sus casidas (qaṣīda) que mencionaré en su lugar, si Dios, el Altísimo, quiere. Dijo Ibn Isḥāq: Y Ḥuyayy b. Ajṭab y su hermano Abū Yāsir b. Ajṭab estaban entre los judíos más intensamente envidiosos de los árabes, puesto que Dios, el Altísimo, los había distinguido con Su Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Y ambos se esforzaban al máximo en rechazar a la gente [de la fe] con todo lo que podían. Entonces Dios, el Altísimo, reveló sobre ambos: {Muchos de la Gente del Libro (Ahl al-Kitāb) desearían que, después de vuestra fe, os hicieran volver a la incredulidad, por envidia de parte de sí mismos, después de que se les ha aclarado la verdad. Perdonad, pues, y pasad por alto, hasta que Dios traiga Su mandato. Ciertamente, Dios es sobre toda cosa Poderoso} [Corán 2:109]. **La disputa de los judíos y los cristianos ante el Mensajero (la paz y las bendiciones de Dios sean con él):** Dijo Ibn Isḥāq: Y cuando la gente de Naŷrān, de entre los cristianos, llegó ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él), los rabinos (aḥbār) de los judíos fueron a ellos, y disputaron ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él). Entonces Rāfi‘ b. Ḥurayamila dijo: "Vosotros no estáis en nada", y cayó en la incredulidad hacia Jesús y hacia el Evangelio (Inŷīl). Entonces un hombre de la gente de Naŷrān, de entre los cristianos, dijo a los judíos: "Vosotros no estáis en nada", y negó la profecía de Moisés (Mūsā) y cayó en la incredulidad hacia la Torá (Tawrāt). Entonces Dios, el Altísimo, reveló sobre ello, de sus palabras: {Y dijeron los judíos: "Los cristianos no están en nada", y dijeron los cristianos: "Los judíos no están en nada", mientras ellos recitan el Libro. Así dijeron quienes no saben, algo similar a sus palabras. Dios juzgará entre ellos el Día de la Resurrección sobre aquello en lo que discrepaban} [Corán 2:113]. Es decir: cada uno recita en su Libro la confirmación de aquello en lo que ha caído en la incredulidad. Es decir: los judíos caen en la incredulidad hacia Jesús, teniendo ellos la Torá, en la cual está lo que Dios les tomó como compromiso por boca de Moisés (la paz sea con él) de creer en Jesús (la paz sea con él); y en el Evangelio está lo que trajo Jesús (la paz sea con él), de la confirmación de Moisés (la paz sea con él) y de lo que trajo de la Torá de parte de Dios. Y cada uno cae en la incredulidad hacia lo que está en manos del otro. Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Rāfi‘ b. Ḥurayamila al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones de Dios sean con él): "¡Oh, Muḥammad! Si tú eres..."
Un mensajero de Dios, como tú dices. Di: 'Que Dios nos hable para que oigamos Su palabra'. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ello: {Y dicen los que no saben: '¿Por qué no nos habla Dios o nos trae un signo?' Así dijeron quienes les precedieron, palabras semejantes. Sus corazones se asemejan. Hemos aclarado los signos para gente que está convencida} [2:118]. Y 'Abdullah ibn Suriya al-A'war al-Fitiyuni dijo al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-: 'La guía no es sino lo que nosotros tenemos, síguenos, Muhammad, y serás guiado'. Y los cristianos dijeron algo similar. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ello, acerca de lo dicho por 'Abdullah ibn Suriya y lo que dijeron los cristianos: {Y dicen: 'Sed judíos o cristianos, seréis guiados'. Di: '¡No! Seguimos la religión de Abraham, que fue monoteísta puro y no fue de los asociadores'} [2:135]. Luego la historia hasta la palabra de Dios Altísimo: {Esa es una comunidad que ya pasó. Tendrán lo que ganaron y vosotros tendréis lo que ganéis. No se os preguntará por lo que ellos hacían} [2:141]. Lo que dijeron los judíos cuando se cambió la alquibla hacia la Kaaba: Dijo Ibn Ishaq: Cuando la alquibla fue cambiada de Siria hacia la Kaaba, y se cambió en Rajab, a los diecisiete meses de la llegada del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- a Medina, vinieron al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- Rifā'a ibn Qays, Qardam ibn 'Amr, Ka'b ibn al-Ashraf, Rāfi' ibn Abī Rāfi', al-Hajjāj ibn 'Amr, aliado de Ka'b ibn al-Ashraf, al-Rabī' ibn al-Rabī' ibn Abī al-Huqayq, y Kināna ibn al-Rabī' ibn Abī al-Huqayq, y dijeron: '¡Oh Muhammad! ¿Qué te ha apartado de tu alquibla que tenías, mientras afirmas que sigues la religión de Abraham? Vuelve a tu alquibla anterior y te seguiremos y te creeremos'. Con ello solo querían tentarlo respecto a su religión. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {Dirán los necios de la gente: '¿Qué les ha apartado de su alquibla que tenían?' Di: 'De Dios son el oriente y el occidente. Él guía a quien quiere a un camino recto. Y así os hemos hecho una comunidad moderada para que seáis testigos ante la gente y el Mensajero sea testigo ante vosotros. Y no pusimos la alquibla que tenías sino para distinguir a quien sigue al Mensajero de quien se vuelve sobre sus talones'} [2:142-143]. Es decir, prueba y examen. {Y ciertamente es grave, excepto para aquellos a quienes Dios ha guiado} [2:143], es decir, de las pruebas, aquellos a quienes Dios ha afirmado. {Y Dios no va a dejar perder vuestra fe} [2:143], es decir, vuestra fe en la primera alquibla, vuestra creencia en vuestro profeta, vuestro seguimiento de él hacia la última alquibla, y vuestra obediencia a vuestro profeta en ello, es decir, os dará la recompensa de ambas. {Ciertamente Dios es, con la gente, Compasivo, Misericordioso} [2:143]. Luego dijo Altísimo: {Vemos cómo vuelves tu rostro al cielo. Te daremos una alquibla que te satisfaga. Vuelve tu rostro hacia la Mezquita Sagrada. Y dondequiera que estéis, volved vuestros rostros hacia ella} [2:144]. Dijo Ibn Hishām: 'Shatrahu': hacia ella y en dirección a ella. Dijo 'Umar ibn Ahmar al-Bāhilī -y Bāhila ibn Ya'sur ibn Sa'd ibn Qays ibn 'Aylān- describiendo su camella: 'Ta'dū binā shatra jam'in wa hiya 'āqidatun / qad kāraba al-'aqdu min īfādihā al-ḥaqabā' 36 Y este verso está en una de sus casidas. Y dijo Qays ibn Khuwaylid al-Hudhalī describiendo su camella: 'Inna al-na'ūsa bihā dā'un mukhāmiruhā / fa-shatrahā naẓaru al-'aynayni maḥsūr' 37 Y este verso está en unos versos suyos. Dijo Ibn Hishām: 'Al-Na'ūs' es su camella, y tenía una enfermedad, y la miró con mirada de cansancio, de Su palabra: {y él está cansado} [67:4]. {Y ciertamente quienes recibieron el Libro saben que es la verdad de su Señor. Y Dios no está desatento de lo que hacen. Y si trajeras a quienes recibieron el Libro toda clase de signos, no seguirían tu alquibla, ni tú seguirás su alquibla, ni unos seguirán la alquibla de otros. Y si siguieras sus pasiones después de lo que te ha llegado de ciencia, entonces serías de los injustos} [2:144-145]. Dijo Ibn Ishaq: hasta la palabra de Dios Altísimo: {Y es la verdad de tu Señor, no seas, pues, de los que dudan} [2:147]. Su ocultación de lo que está en la Torá: Mu'ādh ibn Jabal, hermano de los Banū Salama, luego Sa'd ibn Mu'ādh, hermano de los Banū 'Abd al-Ashhal, y Khārija ibn Zayd, hermano de los Banū al-Hārith ibn al-Khazraj, preguntaron a un grupo de rabinos judíos sobre algo de la Torá, pero se lo ocultaron y se negaron a informarles. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {Quienes ocultan lo que hemos revelado de las pruebas claras y la guía, después de haberlo aclarado a la gente en el Libro, a esos Dios los maldice y los maldicen los maldicientes} [2:159]. Su respuesta al Profeta -la paz sea con él- cuando los llamó al Islam: Dijo: El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- llamó a los judíos de la Gente del Libro al Islam, los incitó a ello y les advirtió del castigo de Dios y Su venganza. Entonces le dijeron Rāfi' ibn Khārija y Mālik ibn 'Awf: 'Seguimos, Muhammad, lo que encontramos que seguían nuestros padres, pues ellos eran más sabios y mejores que nosotros'. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ello, acerca de lo que dijeron: {Y cuando se les dice: 'Seguid lo que Dios ha revelado', dicen: '¡No! Seguimos lo que encontramos que seguían nuestros padres'. ¿Acaso si sus padres no razonaban ni se guiaban?} [2:170]. Su reunión en el mercado de los Banū Qaynuqā': Cuando Dios Altísimo infligió a los Quraysh el día de Badr, el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- reunió a los judíos en el mercado de los Banū Qaynuqā', al llegar a Medina, y dijo: '¡Oh comunidad de judíos! Convertíos al Islam antes de que Dios os inflija algo similar a lo que infligió a los Quraysh'. Le dijeron: '¡Oh Muhammad! Que no te engañe el haber matado a unos pocos de Quraysh que eran inexpertos 38 y no sabían de guerra. Por Dios, si nos combatieras, sabrías que nosotros somos los hombres y que no has encontrado a nadie como nosotros'. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ello, acerca de lo que dijeron: {Di a quienes han negado la verdad: 'Seréis vencidos y reunidos en el Infierno. ¡Qué mal lugar de descanso! Ya tuvisteis un signo en dos grupos que se enfrentaron: un grupo combatía en el camino de Dios y otro, incrédulo, los veía con sus propios ojos como el doble. Dios fortalece con Su ayuda a quien quiere. En ello hay una lección para quienes tienen vista'} [3:12-13]. Su entrada -la paz y las bendiciones sean con él- en la casa de estudio: Dijo: El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- entró en la casa de estudio 39 donde había un grupo de judíos, y los llamó a Dios. Entonces le dijeron al-Nu'mān ibn 'Amr y al-Hārith ibn Zayd: '¿En qué religión estás, Muhammad?' Dijo: 'En la religión de Abraham'. Dijeron: 'Pues Abraham era judío'. El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- les dijo: 'Venid a la Torá, que está entre nosotros y vosotros'. Pero se negaron. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {¿No has visto a quienes recibieron una parte del Libro? Se les llama al Libro de Dios para que decida entre ellos, luego un grupo de ellos se aparta, rechazando. Eso es porque dicen: 'El fuego no nos tocará sino por días contados'. Les ha engañado en su religión lo que inventaban} [3:23-24].
La disputa entre judíos y cristianos sobre Abraham, la paz sea con él: Dijeron los rabinos de los judíos y los cristianos de Najrán cuando se reunieron ante el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y discutieron: los rabinos dijeron: «Abraham no fue sino judío». Y los cristianos de Najrán dijeron: «Abraham no fue sino cristiano». Entonces Dios —Poderoso y Majestuoso— reveló acerca de ellos: {¡Oh gente del Libro! Venid a una palabra común entre nosotros y vosotros: que no adoremos sino a Dios, que no Le asociemos nada, y que no tomemos unos a otros como señores aparte de Dios. Y si se vuelven, decid: Sed testigos de que nosotros somos musulmanes. ¡Oh gente del Libro! ¿Por qué disputáis sobre Abraham, cuando la Torá y el Evangelio no fueron revelados sino después de él? ¿Es que no razonáis? He aquí que vosotros sois quienes disputasteis sobre lo que teníais conocimiento; ¿por qué disputáis sobre lo que no tenéis conocimiento? Dios sabe y vosotros no sabéis. Abraham no fue judío ni cristiano, sino que fue hanif 40, musulmán, y no fue de los asociadores. En verdad, los más cercanos a Abraham son quienes le siguieron, y este Profeta y los que creyeron. Y Dios es el Protector de los creyentes} [3:65-68]. Lo que descendió sobre su creencia por la mañana y su incredulidad por la tarde: Dijo Abdalá ibn Saif, Adí ibn Zayd y Al-Hárit ibn Awf, unos a otros: «Venid, creamos por la mañana en lo que fue revelado a Muhammad y a sus compañeros, e incrédulos por la tarde, para confundir su religión; quizás ellos hagan como nosotros y se aparten de su religión». Entonces Dios —Exaltado sea— reveló acerca de ellos: {¡Oh gente del Libro! ¿Por qué confundís la verdad con la falsedad y ocultáis la verdad mientras sabéis? Y dijo un grupo de la gente del Libro: «Creed al inicio del día en lo que fue revelado a los que creyeron, e incrédulos al final, para que quizás ellos se retracten. Y no creáis sino a quien sigue vuestra religión». Di: «Ciertamente, la guía es la guía de Dios, que a alguien se le dé algo similar a lo que se os ha dado, o que discutan contra vosotros ante vuestro Señor». Di: «Ciertamente, el favor está en la mano de Dios; Lo da a quien Él quiere. Y Dios es Amplio, Conocedor} [3:71-73]. Lo que descendió sobre la palabra de Abu Ráfi‘: «¿Quieres que te adoremos como los cristianos adoran a Jesús?»: Dijo Abu Ráfi‘ al-Qurazi cuando se reunieron los rabinos de los judíos y los cristianos de Najrán ante el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y los llamó al islam: «¿Quieres de nosotros, oh Muhammad, que te adoremos como los cristianos adoran a Jesús hijo de María?». Y dijo un hombre de Najrán, cristiano, llamado al-Rayyis —y se narra: al-Rubáyyis, y al-Ra’ís—: «¿O es eso lo que quieres de nosotros, oh Muhammad, y a lo que nos llamas?», o algo similar. Entonces el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— dijo: «¡Dios me libre de adorar a otro que Dios o de ordenar la adoración de otro! No para eso me envió Dios ni me lo ordenó», o algo similar. Entonces Dios —Exaltado sea— reveló acerca de eso de sus palabras: {No es propio de un ser humano que Dios le conceda el Libro, la sabiduría y la profecía, y luego diga a la gente: «Sed siervos míos aparte de Dios», sino: «Sed rabbaniyyun 41 puesto que enseñabais el Libro y puesto que lo estudiabais»} ... hasta Su palabra: {después de que os habéis sometido} [3:79-80]. Dijo Ibn Hisham: «Los rabbaniyyun son los sabios juristas, los señores; su singular: rabbani». Dijo el poeta: Si yo estuviera atado en el qaws 42, me cautivaría de ella la palabra y el rabbani de los rabinos. Dijo Ibn Hisham: «Al-qaws es la ermita del monje. Y aftanani es lengua de Tamim; fatanani, lengua de Qays». Dijo Yarir: No hay unión cuando Hind se apartó, y aunque se hubiera detenido, me habría hecho descender a mí y al de los dos sayones en el qaws. Es decir, la ermita del monje. Y rabbani deriva de rabb, que es el señor. Y en el Libro de Dios: {dará de beber a su rabb 43 vino} [12:41], es decir, a su señor. Dijo Ibn Ishaq: {Y no os ordena que toméis a los ángeles y a los profetas como señores. ¿Acaso os ordenaría la incredulidad después de haberos sometido?} [3:80]. Lo que descendió sobre la toma del pacto sobre ellos: Dijo Ibn Ishaq: Luego mencionó lo que Dios tomó sobre ellos y sobre sus profetas del pacto de creer en él cuando les llegara, y de reconocerlo, y dijo: {Y cuando Dios tomó el pacto de los profetas: «Cuando os haya dado del Libro y de la sabiduría, luego os llegue un Mensajero confirmando lo que tenéis, creed en él y ayudadle». Dijo: «¿Acaso reconocéis y tomáis sobre ello Mi compromiso?». Dijeron: «Reconocemos». Dijo: «Pues sed testigos, y Yo estoy con vosotros entre los testigos»} hasta el final de la historia. Su esfuerzo por sembrar la discordia entre los ansares: Dijo Ibn Ishaq: Pasó Shas ibn Qays —era un anciano que había envejecido, de gran incredulidad, intenso rencor contra los musulmanes, intensa envidia hacia ellos— junto a un grupo de compañeros del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— de los Aws y los Jázray, en una reunión que los había juntado, conversando. Le irritó lo que vio de su unión, su comunidad y la reconciliación de sus relaciones internas en el islam, después de la enemistad que había entre ellos en la época de la ignorancia. Dijo: «Se ha reunido la asamblea de los Banu Qayla en esta tierra; ¡por Dios que no tenemos con ellos, cuando se reúna su asamblea aquí, asentamiento!». Entonces ordenó a un joven de los judíos que estaba con ellos: «Ve hacia ellos, siéntate con ellos, luego menciona el día de Bu‘az y lo que hubo antes, y recítales algunos de los poemas que intercambiaron el día de Bu‘az». Y el día de Bu‘az fue un día en que lucharon los Aws y los Jázray, y la victoria ese día fue para los Aws sobre los Jázray. Estaba al mando de los Aws ese día Hudayr ibn Simak al-Ashhalí —padre de Usayd ibn Hudayr— y al mando de los Jázray, Amr ibn an-Nu‘man al-Bayadí, y ambos murieron. Dijo Ibn Hisham: Dijo Abu Qays ibn al-Aslat: Aunque he sido afligido por un poseedor de lealtad, me sobrevino por él una tristeza firme. Si lo matáis, ciertamente Amr mordió su cabeza con una espada afilada. Y estos dos versos están en una casida suya. La historia del día de Bu‘az es más larga de lo que he mencionado, pero me impidió detallarla lo que mencioné de la brevedad. Dijo Ibn Hisham: Sanin, masnun, de sannah si lo afiló. Dijo Ibn Ishaq: Así lo hizo. Entonces la gente habló sobre ello, discutieron y se jactaron, hasta que dos hombres de las dos tribus saltaron sobre las rodillas: Aws ibn Qayzi, uno de los Banu Hárita ibn al-Hárit, de los Aws, y Yabbar ibn Sajr, uno de los Banu Salama, de los Jázray. Se insultaron mutuamente, luego uno dijo al otro: «Si queréis, la devolvemos ahora a su estado inicial». Entonces ambos grupos se enfadaron y dijeron: «Lo hemos hecho; vuestra cita es az-Zahira 44 —y az-Zahira es la harra 45—; ¡las armas, las armas!». Y salieron hacia ella. Esto llegó al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, quien salió hacia ellos con los que estaban con él de sus compañeros emigrantes hasta que llegó a ellos y dijo: «¡Oh comunidad de musulmanes! ¡Dios, Dios! ¿Acaso con la llamada de la ignorancia mientras estoy entre vosotros, después de que Dios os guió al islam, os honró con él, cortó con él vuestro asunto de la ignorancia y os rescató con él de la incredulidad, y unificó con él vuestros corazones?». Entonces la gente supo que era una insinuación del Demonio y una artimaña de su enemigo, y lloraron, y los hombres de los Aws y los Jázray se abrazaron unos a otros. Luego se fueron con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, oyentes y obedientes, y Dios apagó para ellos la artimaña del enemigo de Dios, Shas ibn Qays. Entonces Dios —Exaltado sea— reveló acerca de Shas ibn Qays y lo que hizo: {Di: ¡Oh gente del Libro! ¿Por qué incredulidad en los signos de Dios, siendo Dios testigo de lo que hacéis? Di: ¡Oh gente del Libro! ¿Por qué desviáis del camino de Dios a quien cree, buscando hacerlo tortuoso, siendo testigos? Y Dios no está desatento de lo que hacéis} [3:98-99].
Y Allah reveló acerca de Aus ibn Qaydhi, Yabbar ibn Sajr y quienes estaban con ellos de su pueblo, que hicieron lo que hicieron, por lo que Shas 46 les había incitado de asuntos de la ignorancia 47: {¡Oh, creyentes! Si obedecéis a un grupo de los que recibieron el Libro, os harán volver a la incredulidad después de vuestra fe. ¿Y cómo podéis ser incrédulos mientras se os recitan las aleyas de Allah y entre vosotros está Su Mensajero? Y quien se aferre a Allah será guiado a un camino recto. ¡Oh, creyentes! Temed a Allah como es debido y no muráis sino como musulmanes} 48 [Al 'Imran: 100-102]. Hasta Su palabra: {Y esos tendrán un castigo terrible} [Al 'Imran: 105]. Lo que descendió sobre su dicho: "Solo los peores de nosotros siguen a Muhammad". Dijo Ibn Ishaq: Cuando Abdullah ibn Salam, Tha'laba ibn Sa'ya, Usayd ibn Sa'ya, Asad ibn Ubayd y quienes abrazaron el Islam de los judíos con ellos, creyeron, confirmaron, desearon el Islam y se afianzaron en él, los rabinos 49 judíos incrédulos dijeron: "Solo los peores de nosotros han creído en Muhammad y lo han seguido; si fueran de los mejores, no habrían abandonado la religión de sus padres por otra". Entonces Allah reveló sobre su dicho: {No son iguales: de la Gente del Libro hay una comunidad recta que recita las aleyas de Allah durante la noche mientras se postran} [Al 'Imran: 113]. Dijo Ibn Hisham: "Anaa' al-layl" 50 son las horas de la noche; su singular es "iny" 51. Dijo Al-Mutanajjil al-Hudhali, cuyo nombre es Malik ibn Uwaymir, lamentando a su hijo Uthayla: "Dulce y amargo como el giro de la flecha es su carácter, en cada iny que la noche decreta, se calza" Y este verso está en una de sus casidas. Dijo Labid ibn Rabi'a describiendo a un asno salvaje: "Canta en los anna' del día como si fuera un extraviado a quien en las tiendas dio de beber un compañero" Y este verso está en una de sus casidas. Se dice que "inan" 52 es con qasr 53, según me informó Yunus. {Creen en Allah y en el Último Día, ordenan el bien, prohíben el mal y se apresuran en las buenas obras; esos son de los justos} [Al 'Imran: 114]. Lo que descendió sobre la prohibición a los musulmanes de tener intimidad con los judíos: Dijo Ibn Ishaq: Había hombres de los musulmanes que mantenían relaciones con hombres de los judíos, debido a la vecindad y alianza que había entre ellos. Entonces Allah reveló sobre ellos, prohibiéndoles su intimidad: {¡Oh, creyentes! No toméis como confidentes a otros que no sean de los vuestros; no escatimarán esfuerzos para corromperos; desean vuestra aflicción. Ya se ha manifestado el odio de sus bocas, pero lo que ocultan sus pechos es mayor. Os hemos explicado las aleyas, si razonáis. He aquí que vosotros los amáis, pero ellos no os aman, y vosotros creéis en todo el Libro} [Al 'Imran: 118-119], es decir, creéis en vuestro Libro y en los Libros anteriores, mientras que ellos niegan vuestro Libro; así que vosotros tenéis más derecho a odiarlos que ellos a odiaros: {Y cuando os encuentran, dicen: "Creemos"; pero cuando están a solas, se muerden los dedos de rabia contra vosotros. Di: "Morid con vuestra rabia". Allah conoce lo que ocultan los pechos} [Al 'Imran: 119] hasta el final de la historia. La entrada de Abu Bakr a la casa de estudio 54: Abu Bakr as-Siddiq entró en la casa de estudio de los judíos y encontró a mucha gente reunida alrededor de un hombre llamado Finhas, que era de sus sabios y rabinos, y con él otro rabino llamado Ashya'. Abu Bakr dijo a Finhas: "¡Ay de ti, Finhas! Teme a Allah y sométete 55. Por Allah, sabes que Muhammad es el Mensajero de Allah, que os ha traído la verdad de Su Señor; lo encontráis escrito en vuestras manos en la Torá y el Evangelio". Finhas respondió a Abu Bakr: "Por Allah, Abu Bakr, no tenemos necesidad de Allah, sino que Él tiene necesidad de nosotros; no suplicamos a Él como Él suplica a nosotros; somos ricos respecto a Él, y Él no es rico respecto a nosotros. Si fuera rico respecto a nosotros, no nos habría pedido prestadas nuestras riquezas, como afirma vuestro compañero: os prohíbe la usura y nos la da. Si fuera rico respecto a nosotros, no nos daría la usura". Dijo: Entonces Abu Bakr se enfureció, golpeó fuertemente el rostro de Finhas y dijo: "¡Por Aquel en cuya mano está mi alma! Si no fuera por el pacto entre nosotros y vosotros, te habría golpeado la cabeza, ¡enemigo de Allah!". Dijo: Entonces Finhas fue al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- y dijo: "¡Muhammad! Mira lo que ha hecho tu compañero conmigo". El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo a Abu Bakr: "¿Qué te llevó a hacer lo que hiciste?" Abu Bakr respondió: "¡Oh, Mensajero de Allah! El enemigo de Allah dijo algo grave: afirmó que Allah es pobre y que ellos son ricos. Cuando dijo eso, me enfurecí por Allah por lo que dijo y golpeé su rostro". Pero Finhas lo negó y dijo: "No dije eso". Entonces Allah reveló sobre lo que dijo Finhas, refutándolo y confirmando a Abu Bakr: {Ciertamente, Allah ha oído las palabras de quienes dijeron: "Allah es pobre y nosotros somos ricos". Registraremos lo que dijeron y su asesinato de los profetas sin derecho, y diremos: "Saboread el castigo del fuego abrasador"} [Al 'Imran: 181]. Y descendió sobre Abu Bakr as-Siddiq -que Allah esté complacido con él- y la ira que sintió por ello: {Y oiréis de quienes recibieron el Libro antes que vosotros y de los idólatras mucho daño; pero si sois pacientes y teméis a Allah, eso es parte de la firmeza en los asuntos} [Al 'Imran: 186]. Luego dijo sobre lo que dijeron Finhas y los rabinos judíos con él: {Y cuando Allah tomó el pacto de quienes recibieron el Libro: "Habéis de explicarlo a la gente y no ocultarlo". Pero lo arrojaron tras sus espaldas y lo vendieron por un precio miserable. ¡Qué malo es lo que compran! No pienses que quienes se alegran de lo que han hecho y aman ser alabados por lo que no han hecho, no pienses que están a salvo del castigo; tendrán un castigo doloroso} [Al 'Imran: 187-188], refiriéndose a Finhas, Ashya' y sus semejantes entre los rabinos, que se alegran de lo que obtienen del mundo por lo que han embellecido a la gente de extravío, y aman ser alabados por lo que no han hecho, para que la gente diga: "Son sabios", pero no son gente de conocimiento, no guiaron hacia la rectitud ni la verdad, y aman que la gente diga: "Han hecho". El asunto de los judíos que incitaban a los creyentes a la avaricia: Dijo Ibn Ishaq: Kardam ibn Qays, aliado de Ka'b ibn al-Ashraf, y Usama ibn Habib, y Nafi' ibn Abi Nafi', y Bahri ibn Amr, y Huyayy ibn Ajtab, y Rifa'a ibn Zayd ibn at-Tabut, solían ir a hombres de los Ansar que los trataban y les tenían confianza, de entre los compañeros del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él-, y les decían: "No gastéis vuestras riquezas, pues tememos para vosotros la pobreza si se van; y no os apresuréis a gastar, porque no sabéis qué pasará". Entonces Allah reveló sobre ellos: {Quienes son avaros y ordenan a la gente la avaricia, y ocultan lo que Allah les ha concedido de Su favor} 56, es decir, de la Torá, en la que está la confirmación de lo que trajo Muhammad -la paz y las bendiciones sean con él-, {y hemos preparado para los incrédulos un castigo humillante. Y quienes gastan sus riquezas para ser vistos por la gente y no creen en Allah ni en el Último Día} hasta Su palabra: {Y Allah conoce bien lo que hacen}.
**Los judíos –que Dios los maldiga– niegan la verdad:** Dijo Ibn Ishaq: Rifāʿa b. Zayd b. al-Tābūt era uno de los grandes de los judíos. Cuando hablaba con el Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él–, torcía su lengua y decía: "Escúchanos (arʿinā samʿaka), oh Muhammad, para que te hagamos entender". Luego atacaba el Islam y lo criticaba. Entonces Dios reveló sobre él: {¿Acaso no has visto a quienes recibieron una parte del Libro? Compran el extravío y quieren que vosotros os desviéis del camino. Y Dios conoce mejor a vuestros enemigos. Y Dios basta como Protector y Dios basta como Auxiliador. Entre los que judaizaron, tergiversan las palabras de sus lugares y dicen: "Oímos y desobedecemos", y "Escucha sin ser oído", y "Rāʿinā" (atento a nosotros), torciendo sus lenguas y atacando la religión. Y si hubieran dicho: "Oímos y obedecemos", y "Escucha" y "Míranos (unẓurnā)", habría sido mejor para ellos y más recto. Pero Dios los ha maldecido por su incredulidad, y no creerán sino unos pocos} [Corán 4:44-46]. El Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– habló con algunos jefes de los rabinos judíos, entre ellos: ʿAbd Allāh b. Ṣūriyā el Tuerto y Kaʿb b. Asad. Les dijo: "¡Oh comunidad de judíos! Temed a Dios y someteos (aslimū). Por Dios, que sabéis que lo que os traigo es la verdad". Dijeron: "No conocemos eso, oh Muhammad". Negaron lo que sabían y persistieron en la incredulidad. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {¡Oh vosotros, quienes recibisteis el Libro! Creed en lo que hemos hecho descender, confirmando lo que tenéis, antes de que borremos (naṭmisa) rostros y los volvamos hacia atrás, o los maldigamos como maldijimos a los compañeros del sábado. Y la orden de Dios es ejecutable} [Corán 4:47]. Dijo Ibn Hishām: "Naṭmisa": borramos (namsaḥuhā) y los igualamos (nusawwīhā), de modo que no se vea en ellos ojo, ni nariz, ni boca, ni nada de lo que se ve en el rostro. Y así también: {Y borramos (faṭamasnā) sus ojos} [Corán 54:37]. El de ojo borrado (al-maṭmūs al-ʿayn) es aquel que no tiene abertura entre sus párpados. Y se dice: "Borré (ṭamastu) el libro y la huella", de modo que no se ve nada de ello. Dijo al-Ajṭal –cuyo nombre es al-Ghawth b. Hubayra b. al-Ṣalt al-Taghlibī– describiendo camellas a las que se les impuso lo que mencionó: "Y se las imponemos a toda (camella) que borra las señales (ṭāmisa al-ṣuwā) / lejana, ves a su ḥirbāʾ (lagarto) moverse inquieto". Este verso pertenece a una de sus casidas. Dijo Ibn Hishām: El singular de "al-ṣuwā" es "ṣuwwa". Y "al-ṣuwā" son los hitos (aʿlām) por los que se guía uno en los caminos y hacia el agua. Dijo Ibn Hishām: Dice: "Fueron borrados (musiḥat) y se nivelaron con la tierra, sin que hubiera en ellos nada sobresaliente". **Sobre quienes formaron las confederaciones (man ḥazzaba al-aḥzāb):** Dijo Ibn Ishaq: Quienes formaron las confederaciones (al-aḥzāb) de Quraysh, Ghatafān y Banū Qurayẓa fueron: Ḥuyayy b. Ajṭab, Sallām b. Abī l-Ḥuqayq, Abū Rāfiʿ, al-Rabīʿ b. al-Rabīʿ b. Abī l-Ḥuqayq, Abū ʿAmmār, Waḥwaḥ b. ʿĀmir y Hawdha b. Qays. En cuanto a Waḥwaḥ, Abū ʿAmmār y Hawdha, eran de Banū Wāʾil; el resto eran de Banū l-Naḍīr. Cuando llegaron a Quraysh, dijeron: "Estos son los rabinos (aḥbār) de los judíos y los conocedores del primer Libro. Preguntadles: ¿Vuestra religión es mejor o la religión de Muhammad?" Les preguntaron, y ellos respondieron: "Vuestra religión es mejor que la suya, y vosotros estáis más guiados que él y que quienes le siguen". Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {¿Acaso no has visto a quienes recibieron una parte del Libro? Creen en al-Jibt (el ídolo) y en al-Ṭāghūt (el tirano)} [Corán 4:51]. Dijo Ibn Hishām: "Al-Jibt" para los árabes es lo que se adora aparte de Dios –Bendito y Altísimo sea–. Y "al-Ṭāghūt" es todo lo que desvía de la verdad. El plural de "al-Jibt" es "jubūt", y el plural de "al-Ṭāghūt" es "ṭawāghīt". Dijo Ibn Hishām: Y nos ha llegado de Ibn Abī Najīḥ que dijo: "Al-Jibt" es la hechicería (al-siḥr) y "al-Ṭāghūt" es el demonio (al-shayṭān). {Y dicen a quienes han incredulizado: "Estos están más guiados en el camino que quienes han creído"} [Corán 4:51]. Dijo Ibn Ishaq: Hasta Su dicho Altísimo: {¿O acaso envidian a la gente por lo que Dios les ha concedido de Su favor? Pues ya concedimos a la familia de Abraham el Libro y la Sabiduría, y les concedimos un reino inmenso} [Corán 4:54]. **La negación de los judíos de la revelación (inkār al-yahūd al-tanzīl):** Dijo Ibn Ishaq: Dijeron Sukayn y ʿAdī b. Zayd: "Oh Muhammad, no sabemos que Dios haya hecho descender nada sobre ningún ser humano después de Moisés". Entonces Dios Altísimo reveló sobre eso de su dicho: {Ciertamente, te hemos inspirado (awḥaynā) a ti como inspiramos a Noé y a los profetas después de él. E inspiramos a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, las Tribus, Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón. Y concedimos a David los Salmos (Zabūr). Y mensajeros que ya te hemos relatado antes, y mensajeros que no te hemos relatado. Y Dios habló a Moisés directamente. Mensajeros portadores de buenas nuevas y amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento contra Dios después de los mensajeros. Y Dios es Poderoso, Sabio} [Corán 4:163-165]. Y entró un grupo de ellos al Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él–, y él les dijo: "Por Dios, ¿acaso no sabéis que soy un mensajero de Dios para vosotros?" Dijeron: "No lo sabemos, y no testificamos sobre ello". Entonces Dios Altísimo reveló sobre eso de su dicho: {Pero Dios testifica sobre lo que ha hecho descender para ti. Lo hizo descender con Su conocimiento. Y los ángeles testifican. Y Dios basta como testigo} [Corán 4:166]. **Su acuerdo para arrojar la roca sobre el Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– (ittifāquhum ʿalā ṭarḥ al-ṣakhra ʿalā rasūl Allāh):** El Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– salió hacia los Banū l-Naḍīr para pedirles ayuda con la indemnización (diya) de los dos ʿĀmiríes que había matado ʿAmr b. Umayya al-Ḍamrī. Cuando algunos de ellos se quedaron a solas con otros, dijeron: "No encontraréis a Muhammad más cerca que ahora. ¿Quién es el hombre que suba a esta casa y arroje sobre él una roca, librándonos de él?" Dijo ʿAmr b. Jaḥḥāsh b. Kaʿb: "Yo". Pero la noticia llegó al Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él–, y se apartó de ellos. Entonces Dios Altísimo reveló sobre él y sobre lo que él y su pueblo pretendían: {¡Oh vosotros, quienes habéis creído! Recordad la gracia de Dios sobre vosotros cuando un pueblo quiso extender sus manos contra vosotros, y Él retuvo sus manos de vosotros. Y temed a Dios. Y en Dios que se encomienden los creyentes} [Corán 5:11]. **Su afirmación de que ellos son los amados de Dios (iddiʿāʾuhum annahum aḥibbāʾ Allāh):** Llegaron al Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– Nuʿmān b. Aḍāʾ, Baḥrī b. ʿAmr y Shaʾs b. ʿAdī. Hablaron con él y el Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– habló con ellos, los llamó a Dios y les advirtió de Su castigo. Dijeron: "¿Qué nos amenazas, oh Muhammad? Por Dios, nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados", como el dicho de los cristianos. Entonces Dios Altísimo reveló sobre ellos: {Y dijeron los judíos y los cristianos: "Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados". Di: "¿Por qué, entonces, os castiga por vuestros pecados? Antes bien, sois seres humanos de entre los que Él ha creado. Perdona a quien quiere y castiga a quien quiere. Y a Dios pertenece el reino de los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos. Y a Él es el retorno"} [Corán 5:18]. **Su negación de que haya descendido un Libro después de Moisés (inkāruhum nuzūl kitāb min baʿd Mūsā):** Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios –la paz y las bendiciones de Dios sean con él– llamó a los judíos al Islam, los incitó a ello y les advirtió del castigo de Dios y Su sanción. Pero ellos se negaron a aceptarlo y descreyeron de lo que él les trajo. Entonces Muʿādh b. Jabal, Saʿd b. ʿUbāda y ʿUqba b. Wahb les dijeron: "¡Oh comunidad de judíos! Temed a Dios. Por Dios, que sabéis que él es el Mensajero de Dios. Antes de su misión, solíais mencionárnoslo y describírnoslo con su descripción". Dijo Rāfiʿ b. Ḥuraymila y Wahb b. Yahūdhā: "Nunca os hemos dicho eso, y Dios no ha hecho descender ningún Libro después de Moisés, ni ha enviado a ningún portador de buenas nuevas ni amonestador después de él". Entonces Dios Altísimo reveló sobre eso de su dicho: {¡Oh gente del Libro! Ciertamente, os ha llegado Nuestro Mensajero, aclarándoos las cosas, tras un intervalo de mensajeros, para que no digáis: "No nos ha llegado ningún portador de buenas nuevas ni amonestador". Pues ya os ha llegado un portador de buenas nuevas y un amonestador. Y Dios es sobre toda cosa Poderoso} [Corán 5:19]. Luego les relató la historia de Moisés y lo que sufrió de ellos, su rebelión contra él y lo que le respondieron sobre la orden de Dios, hasta que vagaron por la tierra durante cuarenta años como castigo.
Su retorno al Profeta 57 -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- en el juicio de la lapidación: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Ibn Shihab Az-Zuhri que oyó a un hombre de Muzayna, de entre los sabios, narrar a Sa'id ibn Al-Musayyab que Abu Huraira les narró: Los rabinos judíos se reunieron en la casa de estudio 58 cuando el Mensajero de Al-lah 57 -la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él- llegó a Medina, y un hombre de ellos había cometido adulterio después de haber sido casado 59 con una mujer judía que también había sido casada 59. Dijeron: Enviad a este hombre y a esta mujer a Muhammad, y preguntadle cuál es el juicio sobre ellos, y dejadle el juicio sobre ellos. Si aplica sobre ellos vuestra práctica de la tajbiya 60 -y la tajbiya 60 es: azotar con una cuerda de fibra untada con alquitrán, y luego ennegrecer...
- Baljudra : Baljudra: clan de la tribu de al-Jazray, del que procede Abu Sa'id al-Judri.
- Alif, Lam, Mim : Letras separadas (al-muqatta'at) que aparecen al inicio de algunas suras del Corán. Su significado exacto solo Allah lo sabe.
- Azaque : Zakât: limosna obligatoria que deben pagar los musulmanes con bienes que superen un mínimo legal.
- Urŷuza : Urŷuza: tipo de poema en metro raŷaz, característico de la poesía árabe antigua.
- as-sayyib : Lluvia torrencial. Proviene del verbo sāba (caer, descender).
- al-andād : Semejantes, iguales. Singular: nidd. Se refiere a los ídolos o divinidades falsas que se equiparan a Alá.
- jahratan : Manifiestamente, abiertamente, sin velo.
- al-mann : Maná, un alimento dulce que Alá hizo descender para los hijos de Israel en el desierto.
- as-salwā : Codornices, o también miel. Aquí se refiere a las aves que Alá envió como alimento.
- Hitta : Palabra que significa 'absolución' o 'perdón'. Se les ordenó decirla al entrar en la ciudad.
- Ḥinṭ fī sha'īr : Juego de palabras: 'ḥinṭ' (trigo) y 'sha'īr' (cebada). En lugar de decir 'Hitta' (absolución), dijeron esto en burla.
- al-fūm : Trigo, según Ibn Hisham. También puede referirse al ajo o a otros cereales.
- shīzā : Tipo de plato o bandeja grande.
- al-wadhīl : Trozos de plata.
- al-fūm : Trigo. Su singular es fūma.
- amānī : Recitaciones; plural de umniyya. También puede significar deseos o ilusiones.
- tamannā : Recitó; en este contexto, se refiere a la recitación del Corán o de la revelación.
- tamannā : Recitó; en el verso, significa leer o recitar el Libro de Alá.
- al-hāl : Barro mezclado con arena, también llamado sahlah. Similar al cieno.
- Rasul Allah : Mensajero de Allah, título de Mahoma.
- ayyamihi : Sus días: se refiere a las bendiciones y eventos notables de Allah con los hijos de Israel.
- al-ladhi taz'umuna anni lastu bihi : Se refiere a un profeta anterior cuyo sueño era así, posiblemente refiriéndose a Jesús u otro profeta.
- Isra'il : Israel, es decir, el profeta Jacob.
- al-ruh : El Espíritu, aquí se refiere al ángel Gabriel.
- Corán 2:97 : Aleya del Corán.
- Corán 2:100-103 : Aleyas del Corán.
- Corán 2:102 : Aleya del Corán.
- Corán 2:102 : Continuación de la aleya.
- Corán 48:29 : Aleya del Corán.
- Corán 2:256 : Aleya del Corán.
- shat'uhu : Brotes de una planta.
- aazarahu : Lo ayudó, lo fortaleció.
- al-ghada : Árbol del desierto (Haloxylon persicum).
- urŷuza : Poema en metro raŷaz.
- suquhu : Sus tallos.
- shatra : Significa 'hacia' o 'en dirección a'.
- al-na'ūs : Nombre de la camella del poeta.
- aghmar : Inexperto, novato en la guerra.
- bayt al-midrās : Lugar de estudio y enseñanza de los judíos, similar a una escuela rabínica.
- hanif : Término que designa al monoteísta puro, inclinado a la religión verdadera, antes de la revelación del islam. En el Corán, Abraham es descrito como hanif, es decir, alguien que se aparta de la idolatría y adora exclusivamente a Dios.
- rabbaniyyun : Plural de rabbani, que significa 'señorial' o 'divino'. Se refiere a los sabios y maestros que enseñan el Libro y lo estudian, dedicados al conocimiento y la práctica religiosa.
- qaws : Literalmente 'arco', pero en este contexto se refiere a la ermita o celda del monje, posiblemente por su forma abovedada.
- rabb : Significa 'señor' o 'amo'. En el versículo citado, se refiere al señor del copero.
- az-Zahira : Nombre de un lugar en Medina, que era una llanura o campo abierto, también conocido como la harra (campo de lava).
- harra : Terreno volcánico o campo de lava, característico de la región de Medina.
- Shas : Nombre de un hombre que incitó a la discordia entre los dos grupos mencionados, según el contexto de la época preislámica.
- yāhiiliyya : Período preislámico de ignorancia, caracterizado por la ausencia de profetas y la práctica de costumbres paganas.
- musulmanes : Aquellos que se someten a la voluntad de Allah, es decir, los creyentes en el Islam.
- rabinos : Sabios y líderes religiosos judíos, conocidos como 'ahbar' en árabe.
- Anaa' al-layl : Expresión que significa 'las horas de la noche', utilizada en el Corán para describir la oración nocturna.
- iny : Singular de 'anaa'', que significa 'momento' o 'rato'.
- inan : Variante de 'anaa'', con la misma raíz, que significa 'tiempo' o 'momento'.
- qasr : Término gramatical que indica la pronunciación breve de una vocal, en este caso, la 'a' final de 'inan'.
- casa de estudio : Lugar de estudio y enseñanza de la Torá, conocido como 'beit midrash' en hebreo.
- sométete : Imperativo de 'aslama', que significa 'entrar en el Islam' o 'someterse a Allah'.
- Su favor : Se refiere al conocimiento de la Torá y las profecías, que los judíos ocultaban.
- صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ : Fórmula de bendición y paz sobre el Profeta Muhammad, que se traduce como 'la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él'.
- بَيْتِ المِدْراس : Literalmente 'casa de estudio', se refiere a la sinagoga o lugar de estudio de los judíos.
- إحْصَان : Estado de haber contraído matrimonio válido, que en la ley islámica implica una pena más severa por adulterio (lapidación).
- التَّجْبِيَة : Castigo judío que consistía en azotar con una cuerda de fibra untada en alquitrán y luego ennegrecer el rostro del condenado.
Volumen: el segundo
Sus rostros 1, luego son llevados sobre dos asnos y se colocan sus rostros hacia las ancas de los asnos. Seguidlo, pues no es sino un rey, y creed en él. Y si él dictamina sobre ellos la lapidación 2, entonces es un profeta; guardaos de él respecto a lo que tenéis en vuestras manos, no sea que os lo arrebate. Fueron a él y dijeron: «Oh Muhammad, este es un hombre que ha fornicado después de haber sido casado 3 con una mujer que también era casada; dictamina sobre ellos, pues te hemos delegado el juicio sobre ambos». El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) caminó hasta llegar a los rabinos 4 en la casa de estudio 5 y dijo: «Oh comunidad de judíos, sacadme a vuestros sabios». Entonces le sacaron a ‘Abdullah ibn Suriyya. Dijo Ibn Ishaq: Me contó alguien de los Banu Qurayza que aquel día le sacaron, junto con Ibn Suriyya, a Abu Yasir ibn Ajtab y a Wahb ibn Yahuda, y dijeron: «Estos son nuestros sabios». El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) les preguntó hasta esclarecer el asunto, hasta que dijeron a ‘Abdullah ibn Suriyya: «Este es el más docto de los que quedan en la Torá». Dijo Ibn Hisham: Desde sus palabras: «Me contó alguien de los Banu Qurayza» hasta «el más docto de los que quedan en la Torá» es de lo dicho por Ibn Ishaq, y lo que sigue es del hadiz anterior. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) se quedó a solas con él, y era un joven, el más joven de ellos en edad. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) insistió en preguntarle, diciéndole: «Oh Ibn Suriyya, te conjuro por Dios y te recuerdo Sus días entre los hijos de Israel: ¿Sabes acaso que Dios ha dictaminado en la Torá la lapidación para quien fornica después de haber sido casado?». Dijo: «Sí, por Dios. Oh Abu al-Qasim, por Dios que ellos saben que eres un profeta enviado, pero te envidian». Dijo: Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) salió y ordenó que ambos fueran lapidados junto a la puerta de su mezquita, en la zona de los Banu Ghanm ibn Malik ibn al-Nayyar. Luego, después de eso, Ibn Suriyya renegó y negó la profecía del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él). Dijo Ibn Ishaq: Entonces Dios Altísimo reveló acerca de ellos: {¡Oh Mensajero! Que no te entristezcan quienes se precipitan en la incredulidad, de entre los que dicen: «Creemos» con sus bocas mientras sus corazones no creen, y de entre los que judaízan: son oidores de mentiras, oidores de otra gente que no ha venido a ti} [5:41], es decir, aquellos que enviaron a otros y se quedaron atrás, ordenándoles que alteraran el juicio de su lugar. Luego dijo: {Alteran las palabras de sus lugares; dicen: «Si se os da esto, tomadlo; pero si no se os da, guardaos»} [5:41], es decir, la lapidación, hasta el final de la historia. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Muhammad ibn Talha ibn Yazid ibn Rukana, de Isma‘il, de Ibrahim, de Ibn ‘Abbas, que dijo: El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) ordenó la lapidación de ambos, y fueron lapidados junto a la puerta de su mezquita. Cuando el judío sintió el impacto de las piedras, se levantó hacia su compañera y se inclinó sobre ella 6, protegiéndola del impacto de las piedras, hasta que ambos murieron. Dijo: Y eso fue parte de lo que Dios hizo por Su Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él) para confirmar el adulterio de ambos. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Salih ibn Kaysan, de Nafi‘, liberto de ‘Abdullah ibn ‘Umar, de ‘Abdullah ibn ‘Umar, que dijo: Cuando lo nombraron juez sobre ambos, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) los llamó con la Torá, y un rabino de ellos se sentó a recitarla, habiendo puesto su mano sobre el versículo de la lapidación. Dijo: Entonces ‘Abdullah ibn Salam golpeó la mano del rabino y dijo: «Este, oh Profeta de Dios, es el versículo de la lapidación; se niega a recitártelo». Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) les dijo: «¡Ay de vosotros, oh comunidad de judíos! ¿Qué os ha llevado a abandonar el juicio de Dios cuando está en vuestras manos?». Dijo: Entonces dijeron: «Por Dios, que se aplicaba entre nosotros hasta que un hombre nuestro fornicó después de haber sido casado, de entre las casas reales y la gente noble, y el rey lo protegió de la lapidación. Luego fornicó otro hombre después de él, y quiso lapidarlo, pero dijeron: ‘No, por Dios, hasta que lapides a fulano’. Cuando le dijeron eso, se reunieron y acordaron la ocultación 7, y extinguieron la mención de la lapidación y su práctica». Dijo: Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: «Yo soy el primero en revivir el mandato de Dios y Su Libro y ponerlo en práctica». Luego ordenó la lapidación de ambos junto a la puerta de su mezquita. Y dijo ‘Abdullah ibn ‘Umar: Yo estuve entre quienes los lapidaron. Su injusticia en la diya 8: Dijo Ibn Ishaq: Me contó Dawud ibn al-Husayn, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbas, que las aleyas de la Sura al-Ma’ida en las que Dios dice: {Juzga entre ellos o apártate de ellos; si te apartas de ellos, no te perjudicarán en nada; pero si juzgas, juzga entre ellos con equidad; ciertamente Dios ama a los equitativos} [5:42] fueron reveladas acerca de la diya entre los Banu al-Nadir y los Banu Qurayza. Esto es porque los muertos de los Banu al-Nadir, que tenían honor, pagaban la diya completa, mientras que los Banu Qurayza pagaban la mitad de la diya. Acudieron al arbitraje del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) sobre ello, y Dios reveló eso acerca de ellos. Entonces el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) los llevó a la verdad en ello, e igualó la diya. Dijo Ibn Ishaq: Dios sabe cuál de esos casos fue. Su deseo de tentar al Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él): Dijo Ibn Ishaq: Ka‘b ibn Asad, Ibn Saluba, ‘Abdullah ibn Suriyya y Sha‘s ibn Qays se dijeron unos a otros: «Id con nosotros a Muhammad, quizá podamos tentarlo 9 respecto a su religión, pues no es sino un ser humano». Fueron a él y le dijeron: «Oh Muhammad, tú sabes que somos los rabinos de los judíos, sus nobles y sus señores, y que si te seguimos, los judíos te seguirán y no nos desobedecerán. Tenemos una disputa con algunos de nuestra gente; ¿podemos acudir a ti como árbitro para que dictamines a nuestro favor, y entonces creeremos en ti y te confirmaremos?». El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) se negó a ello. Entonces Dios reveló acerca de ellos: {Y juzga entre ellos según lo que Dios ha revelado, y no sigas sus pasiones; y guárdate de ellos, no sea que te tienten 10 apartándote de parte de lo que Dios te ha revelado. Si se vuelven, sabe que Dios quiere afligirlos por algunos de sus pecados; y ciertamente muchos de los hombres son perversos. ¿Acaso buscan el juicio de la ignorancia? ¿Y quién es mejor que Dios para juzgar a un pueblo que tiene certeza?} [5:49-50]. Su negación de la profecía de Jesús (la paz sea con él): Dijo Ibn Ishaq: Un grupo de ellos vino al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él): Abu Yasir ibn Ajtab, Nafi‘ ibn Abi Nafi‘, ‘Azir ibn Abi ‘Azir, Jalid, Zayd, Izar ibn Abi Izar y Ashya‘. Le preguntaron acerca de en qué profetas creía. El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: {Decid: «Creemos en Dios y en lo que se nos ha revelado, y en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, y en lo que se dio a Moisés y a Jesús, y en lo que se dio a los profetas de su Señor; no hacemos distinción entre ninguno de ellos, y a Él nos sometemos»} [2:136]. Cuando mencionó a Jesús hijo de María, negaron su profecía y dijeron: «No creemos en Jesús hijo de María ni en quien crea en él». Entonces Dios Altísimo reveló acerca de ellos: {Di: «¡Oh gente del Libro! ¿Acaso os vengáis de nosotros solo porque creemos en Dios y en lo que se nos ha revelado y en lo que se reveló antes, y porque la mayoría de vosotros sois perversos?»} [5:59].
Su afirmación de que están en la verdad: Fueron a ver al Mensajero de Allah 11 —que Allah le bendiga y le dé paz— Rāfi‘ ibn Hāritha, Salām ibn Mishkam, Mālik ibn al-Ṣayf y Rāfi‘ ibn Ḥuraymila, y dijeron: «¡Oh Muhammad! ¿Acaso no afirmas que sigues la religión de Abraham 12 y su fe, y crees en lo que tenemos de la Torá 13 y atestiguas que es verdad procedente de Allah?». Él respondió: «Sí, pero vosotros innovasteis y negasteis lo que hay en ella del pacto que Allah os tomó, y ocultasteis de ella lo que se os ordenó aclarar a la gente, así que me desvinculo de vuestras innovaciones». Dijeron: «Entonces nosotros nos aferramos a lo que tenemos en nuestras manos, pues estamos en la guía y la verdad, y no creemos en ti ni te seguimos». Entonces Allah —Exaltado sea— reveló acerca de ellos: {Di: «¡Oh gente del Libro! No estáis en nada hasta que cumpláis la Torá, el Evangelio 14 y lo que os ha sido revelado por vuestro Señor». Y lo que te ha sido revelado por tu Señor aumentará en muchos de ellos la transgresión y la incredulidad. No te aflijas, pues, por el pueblo incrédulo} 15. Su asociación de otros con Allah: Dijo Ibn Isḥāq: Fueron a ver al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— al-Naḥḥām ibn Zayd, Qardam ibn Ka‘b y Baḥrī ibn ‘Amr, y le dijeron: «¡Oh Muhammad! ¿Acaso no sabes que hay otro dios junto con Allah?». El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— respondió: «Allah, no hay más dios que Él; para eso fui enviado y a eso invito». Entonces Allah reveló acerca de ellos y de sus palabras: {Di: «¿Qué cosa es la más grande como testimonio?». Di: «Allah es testigo entre vosotros y yo. Y este Corán 16 me ha sido revelado para advertiros con él a vosotros y a quienes alcance. ¿Acaso atestiguáis que junto con Allah hay otras divinidades?». Di: «No atestiguo». Di: «Él es un solo Dios, y yo me desvinculo de lo que asociáis». Aquellos a quienes dimos el Libro lo reconocen como reconocen a sus propios hijos. Los que se han perdido a sí mismos no creerán} 17. La prohibición de Allah a los creyentes de tomar amistad con ellos: Rifā‘a ibn Zayd ibn al-Tābūt y Suwayd ibn al-Ḥārith habían mostrado el Islam pero eran hipócritas, y algunos hombres de entre los musulmanes les mostraban amistad. Entonces Allah —Exaltado sea— reveló acerca de ellos: {¡Oh creyentes! No toméis como aliados a quienes tomaron vuestra religión a burla y juego, de entre aquellos que recibieron el Libro antes que vosotros y de los incrédulos. Y temed a Allah si sois creyentes} 18 hasta Su palabra: {Y cuando vienen a vosotros dicen: «Creemos», pero entraron con la incredulidad y salieron con ella. Y Allah sabe mejor lo que ocultaban} 19. Su pregunta sobre la llegada de la Hora: Jabl ibn Abī Qushayr y Shamwīl ibn Zayd dijeron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—: «¡Oh Muhammad! Infórmanos, ¿cuándo llegará la Hora 20 si eres un profeta como dices?». Entonces Allah —Exaltado sea— reveló acerca de ellos: {Te preguntan acerca de la Hora: «¿Cuándo llegará?». Di: «Su conocimiento está solo en mi Señor; nadie excepto Él la manifestará a su tiempo. Pesada es en los cielos y en la tierra; no os llegará sino de repente». Te preguntan como si tú estuvieras bien informado de ella. Di: «Su conocimiento está solo en Allah, pero la mayoría de la gente no sabe»} 21. Dijo Ibn Hishām: «Ayyāna mursāhā» significa «¿cuándo es su llegada?». Qays ibn al-Ḥudādiyya al-Juzā‘ī dijo: «Y vine, con el secreto oculto entre ella y yo, / para preguntarle: ¿cuándo regresa quien se fue?». Este verso pertenece a una de sus casidas. «Mursāhā»: su final; su plural es «marāsī». Al-Kumayt ibn Zayd al-Asadī dijo: «Y los que aciertan la puerta de lo que la gente erró, / y el anclaje de los pilares del Islam». Este verso pertenece a una de sus casidas. «Mursā al-safīna» es donde termina el barco. «Ḥafiyyan ‘anhā» —con inversión— significa: te preguntan acerca de ella como si fueras solícito con ellos, informándoles de lo que no informas a otros. «Al-Ḥafī» es el bondadoso y atento. En el Libro de Allah: {Ciertamente él fue conmigo solícito} 22. Su plural es «aḥfiyā’». Dijo A‘shā Banī Qays ibn Tha‘laba: «Y si preguntas por mí, ¡cuántos preguntadores / solícitos acerca de al-A‘shā, allí donde subió!». Este verso pertenece a una de sus casidas. «Al-Ḥafī» también es el que indaga sobre el conocimiento de algo, el que se esfuerza en buscarlo. Su afirmación de que ‘Uzayr 23 es hijo de Allah: Dijo Ibn Isḥāq: Fueron a ver al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—: Salām ibn Mishkam, Nu‘mān ibn Abī Awfā Abū Anas, Maḥmūd ibn Diḥya, Sha’s ibn Qays y Mālik ibn al-Ṣayf, y le dijeron: «¿Cómo podemos seguirte si has abandonado nuestra qibla 24 y no afirmas que ‘Uzayr es hijo de Allah?». Entonces Allah —Poderoso y Majestuoso— reveló acerca de eso en Sus palabras: {Los judíos dicen: «‘Uzayr es hijo de Allah». Los cristianos dicen: «el Mesías 25 es hijo de Allah». Eso es lo que dicen con sus bocas; imitan el dicho de los que antes se negaron a creer. ¡Que Allah los maldiga! ¡Cómo se desvían!} 26 hasta el final de la historia. Dijo Ibn Hishām: «Yuḍāhi’ūn» significa: su dicho se asemeja al dicho de los que se negaron a creer, como cuando uno cuenta una historia y otro cuenta otra similar, entonces te imita. Su petición de un libro del cielo: Dijo Ibn Isḥāq: Fueron a ver al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— Maḥmūd ibn Sayḥān, Nu‘mān ibn Aḍā’, Baḥrī ibn ‘Amr, ‘Uzayz ibn Abī ‘Uzayz y Salām ibn Mishkam, y dijeron: «¿Es verdad, oh Muhammad, que esto que has traído es verdad procedente de Allah? Pues no lo vemos coherente como lo es la Torá». El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— les dijo: «¡Por Allah! Ciertamente sabéis que proviene de Allah; lo encontráis escrito en vuestras manos en la Torá. Y si se reunieran los humanos y los genios 27 para traer algo semejante, no lo traerían». Entonces dijeron, todos juntos: Finḥāṣ, ‘Abdullah ibn Ṣūriyyā, Ibn Ṣalūbā, Kināna ibn al-Rabī‘ ibn Abī al-Ḥuqayq, Ashya‘, Ka‘b ibn Asad, Shamwīl ibn Zayd y Jabl ibn Sukayna: «¡Oh Muhammad! ¿Acaso te enseña esto algún humano o genio?». El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— les dijo: «¡Por Allah! Ciertamente sabéis que proviene de Allah; lo encontráis escrito en vuestras manos en la Torá». Dijeron: «¡Oh Muhammad! Allah hace para Su mensajero, cuando lo envía, lo que quiere y lo capacita para lo que desea. Haz descender sobre nosotros un libro del cielo que podamos leer y reconocer; de lo contrario, te traeremos algo semejante a lo que tú traes». Entonces Allah —Exaltado sea— reveló acerca de ellos y de lo que dijeron: {Di: «Si se reunieran los humanos y los genios para producir algo semejante a este Corán, no podrían producir algo semejante, aunque se ayudaran mutuamente»} 28. Dijo Ibn Hishām: «Al-Ẓahīr» es el ayudante. De ahí el dicho de los árabes: «taẓāharū ‘alayhi», es decir, se ayudaron mutuamente contra él. Dijo el poeta: «¡Oh homónimo del Profeta! Te has convertido para la religión / en un firme sostén y para el imam 29 en un ayudante». Es decir, un auxilio; su plural es «ẓuhrā’». Su pregunta a él —que Allah le bendiga y le dé paz— sobre Dhul-Qarnayn 30: Dijo Ibn Isḥāq: Ḥuyayy ibn Ajṭab, Ka‘b ibn Asad, Abū Rāfi‘, Ashya‘ y Shamwīl ibn Zayd dijeron a ‘Abdullah ibn Salām cuando se hizo musulmán: «La profecía no puede estar entre los árabes, pero tu compañero es un rey». Luego fueron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— y le preguntaron sobre Dhul-Qarnayn, y él les relató lo que Allah —Exaltado sea— le había revelado sobre él, que era lo mismo que había relatado a Quraysh 31, y ellos eran de quienes ordenaron a Quraysh preguntar al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— sobre él, cuando enviaron a al-Naḍr ibn al-Ḥārith y ‘Uqba ibn Abī Mu‘ayṭ. Su atrevimiento contra la esencia de Allah: Dijo Ibn Isḥāq: Se me narró de Sa‘īd ibn Jubayr que dijo: Un grupo de judíos fue al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— y le dijo: «¡Oh Muhammad! Este Allah creó la creación, ¿entonces quién creó a Allah?». Dijo: Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— se enfadó hasta que su color cambió, y luego se enfrentó a ellos con ira por su Señor. Dijo: Entonces vino Gabriel 32 —la paz sea con él— y lo calmó, diciendo: «Cálmate, oh Muhammad». Y le trajo de Allah la respuesta a lo que le habían preguntado: {Di: «Él es Allah, Uno. Allah, el Absoluto 33. No engendró ni fue engendrado. Y no hay nadie que sea comparable a Él»} 34.
Dijo: Cuando se la recitó, dijeron: «Descríbenos, Muhammad, ¿cómo es Su creación? ¿Cómo es Su brazo? ¿Cómo es Su antebrazo?». Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— se enfadó más que la primera vez y forcejeó con ellos. Entonces se le presentó Gabriel —la paz sea con él— y le dijo lo mismo que la primera vez, y le trajo de Allah Altísimo la respuesta a lo que le habían preguntado. Dice Allah Altísimo: {No han valorado a Allah como Él merece. El Día de la Resurrección, toda la tierra estará en Su puño, y los cielos estarán plegados en Su derecha. ¡Glorificado sea! Está por encima de lo que Le asocian} 35. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Utba ibn Muslim, cliente de los Banu Taym, de Abu Salama ibn Abd ar-Rahman, de Abu Huraira, quien dijo: Oí al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— decir: «Pronto la gente se preguntará entre sí hasta que uno de ellos diga: “Este Allah creó la creación, ¿y quién creó a Allah?”. Cuando digan eso, decid: {Di: Él es Allah, Uno, Allah, el Samad 36. No ha engendrado, ni ha sido engendrado, y no hay nadie que sea comparable a Él}. Luego que escupa a su izquierda tres veces y que busque refugio en Allah del maldito Satán». Dijo Ibn Hisham: As-Samad es Aquel a quien se recurre y a quien se acude en busca de auxilio. Dijo Hind bint Ma‘bad ibn Nadla, llorando a ‘Amr ibn Mas‘ud y a Jalid ibn Nadla, sus dos tíos paternos asadíes —los dos que mató an-Nu‘man ibn al-Mundir al-Lajmi y sobre los que construyó los dos Gariyy 37 en Kufa—: «¡Oh, no ha madrugado el pregonero anunciando la muerte de los dos mejores de Banu Asad: ‘Amr ibn Mas‘ud y el señor as-Samad!». Mención de los cristianos de Nayrán y lo que Allah reveló sobre ellos: Significado de al-‘Aqib, as-Sayyid y al-Usquf: Dijo Ibn Ishaq: Llegó ante el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— la delegación de los cristianos de Nayrán: sesenta jinetes, entre ellos catorce hombres de sus nobles. De esos catorce, tres eran a quienes remitían sus asuntos: al-‘Aqib 38, el líder del pueblo y el de su opinión, el de su consulta, y aquel sin cuyo parecer no decidían; su nombre era ‘Abd al-Masih. As-Sayyid 39 era su refugio, el encargado de su viaje y su lugar de reunión; su nombre era al-Ayham. Y Abu Hariza ibn ‘Alqama, uno de los Banu Bakr ibn Wa’il, era su usquf 40, su rabino y su imán, y el encargado de su escuela. Abu Hariza había alcanzado honor entre ellos y había estudiado sus Escrituras hasta que su conocimiento en su religión fue excelente. Los reyes de los romanos cristianos lo habían honrado, le habían dado riquezas y servidores, le habían construido iglesias y le habían prodigado muestras de respeto, por lo que les llegaba de su conocimiento y su esfuerzo en su religión. Conversión al Islam de Kuz ibn ‘Alqama: Cuando regresaron ante el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— de Nayrán, Abu Hariza montó en su mula dirigiéndose hacia el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—, y a su lado iba un hermano suyo llamado Kuz ibn ‘Alqama —dijo Ibn Hisham: y se dice: Kurz—. La mula de Abu Hariza tropezó, y Kuz dijo: «¡Maldito sea el lejano!», refiriéndose al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—. Entonces Abu Hariza le dijo: «¡Antes tú, maldito seas!». Él dijo: «¿Y por qué, hermano?». Dijo: «Por Allah, que él es el Profeta que esperábamos». Kuz le dijo: «¿Qué te impide seguirlo, si lo sabes?». Dijo: «Lo que estos [los romanos] han hecho con nosotros: nos honraron, nos dieron riquezas y nos respetaron, y ellos se niegan a otra cosa que oponerse a él. Si yo lo hiciera, nos quitarían todo lo que ves». Entonces su hermano Kuz ibn ‘Alqama guardó rencor por ello, hasta que después abrazó el Islam. Y él solía narrar esta historia de él, según me ha llegado. Los jefes de Nayrán y la conversión del hijo del jefe: Dijo Ibn Hisham: Me ha llegado que los jefes de Nayrán heredaban unos escritos que tenían. Cada vez que moría un jefe y la jefatura pasaba a otro, sellaba esos escritos con un sello junto con los sellos anteriores, sin romperlos. Entonces el jefe que estaba en la época del Profeta —que Allah le bendiga y le dé paz— salió a caminar y tropezó. Su hijo le dijo: «¡Maldito sea el lejano!», refiriéndose al Profeta —que Allah le bendiga y le dé paz—. Su padre le dijo: «No hagas eso, pues él es un profeta, y su nombre está en los “wada’i‘” 41 —es decir, los libros—». Cuando murió, el hijo no tuvo más preocupación que apresurarse a romper los sellos, y encontró en ellos la mención del Profeta —que Allah le bendiga y le dé paz—, así que abrazó el Islam, y su Islam fue bueno, e hizo la peregrinación. Y es quien dice: «Hacia ti corre, inquieta su cincha, / atravesando en su vientre su feto, / oponiéndose a la religión de los cristianos su religión». Dijo Ibn Hisham: Al-wadin es la cincha, la cincha de la camella. Y dijo Hisham ibn ‘Urwa: Y los iraquíes añadieron en ella: «atravesando en su vientre su feto». En cuanto a Abu ‘Ubayda, nos lo recitó así. Su oración hacia el oriente: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ya‘far ibn az-Zubayr: Cuando llegaron ante el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— en Medina, entraron en su mezquita cuando él había rezado el ‘Asr, vistiendo ropas de al-hubara 42, túnicas y mantos, con la belleza de los hombres de Banu al-Hariz ibn Ka‘b. Dijo: Algunos de los compañeros del Profeta —que Allah le bendiga y le dé paz— que los vieron ese día decían: «No hemos visto una delegación como ellos». Y llegó la hora de su oración, así que se levantaron en la mezquita del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— para rezar. El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— dijo: «Dejadlos», y rezaron hacia el oriente. Sus nombres y creencias: Dijo Ibn Ishaq: Los nombres de los catorce a quienes remitían sus asuntos eran: al-‘Aqib, que es ‘Abd al-Masih; as-Sayyid, que es al-Ayham; Abu Hariza ibn ‘Alqama, hermano de Banu Bakr ibn Wa’il; Aws; al-Hariz; Zayd; Qays; Yazid; Nabiyyuh; Juwaylid; ‘Amr; Jalid; ‘Abd Allah; y Yuhannis, entre sesenta jinetes. De ellos, hablaron al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— Abu Hariza ibn ‘Alqama, al-‘Aqib ‘Abd al-Masih, y al-Ayham as-Sayyid. Y ellos eran de la cristiandad —según la religión del rey, aunque con diferencias entre ellos—. Decían: «Él es Allah», y decían: «Él es el hijo de Allah», y decían: «Él es el tercero de tres». Así es el dicho de los cristianos. Argumentaban en su dicho «Él es Allah» con que resucitaba a los muertos, curaba las enfermedades, informaba de lo oculto, y creaba del barro algo como un pájaro, luego soplaba en él y se convertía en un pájaro, todo ello por orden de Allah Bendito y Altísimo: {y para hacer de él un signo para la gente} 43. Y argumentaban en su dicho «Él es el hijo de Allah» diciendo: No tuvo un padre conocido, y habló en la cuna, y esto no lo hizo nadie de los hijos de Adán antes que él. Y argumentaban en su dicho «Él es el tercero de tres» con la palabra de Allah: «Hicimos», «Ordenamos», «Creamos», «Decretamos». Decían: Si fuera uno, no habría dicho sino «Hice», «Decreté», «Ordené», «Creé», pero Él es Él, Jesús y María. Sobre todo ello de sus dichos ha descendido el Corán. Cuando los dos rabinos le hablaron, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— les dijo: «Abrazad el Islam». Dijeron: «Ya hemos abrazado el Islam». Dijo: «No habéis abrazado el Islam; abrazadlo». Dijeron: «Claro que sí, ya abrazamos el Islam antes que tú». Dijo: «Mentís. Lo que os impide el Islam es vuestra invocación de un hijo para Allah, vuestra adoración de la cruz y vuestra comida de cerdo». Dijeron: «Entonces, ¿quién es su padre, Muhammad?». El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— calló y no les respondió. Lo que descendió sobre ellos del Corán: Entonces Allah Altísimo reveló sobre ello de su dicho y de toda su discrepancia el comienzo de la sura de Al ‘Imran, hasta ochenta y tantas aleyas de ella. Dijo Él, Poderoso y Majestuoso: {Alif, Lam, Mim. Allah, no hay más dios que Él, el Viviente, el Sustentador} 44. Comenzó la sura exaltándose a Sí mismo por encima de lo que decían, y afirmando Su unicidad en la creación y el mandato, sin asociado en ello, en respuesta a lo que habían inventado de incredulidad y a lo que habían puesto como iguales junto a Él, y argumentando con su propio dicho contra ellos acerca de su compañero, para hacerles reconocer su extravío. Dijo: {Alif, Lam, Mim. Allah, no hay más dios que Él}, no hay otro junto a Él como asociado.
En Su mandato: {El Viviente, el Sustentador} [Al ‘Imran 3:1-2]. El Viviente es Aquel que no muere, mientras que Jesús, según ellos, murió y fue crucificado. El Sustentador (al-Qayyum) es Aquel que se mantiene firme en Su lugar por Su soberanía sobre Su creación, sin desaparecer; mientras que Jesús, según ellos, se apartó de su lugar y se fue a otro. {Él te ha revelado el Libro con la Verdad} es decir, con la verdad sobre aquello en lo que discrepaban. {e hizo descender la Torá y el Evangelio}: la Torá a Moisés y el Evangelio a Jesús, así como hizo descender los Libros a quienes fueron antes de él: {e hizo descender el Criterio (al-Furqán)} es decir, la distinción entre la verdad y la falsedad en lo que las facciones discrepaban sobre el asunto de Jesús y otros. {Ciertamente, quienes rechazan las aleyas de Dios tendrán un castigo severo. Y Dios es Poderoso, Dueño de la retribución} es decir, que Dios se vengará de quien rechace Sus aleyas, después de haberlas conocido y de haber sabido lo que en ellas ha venido de Él. {Ciertamente, a Dios no se le oculta nada en la tierra ni en el cielo} es decir, Él sabe lo que pretenden, lo que traman y lo que simulan con su dicho sobre Jesús, al hacerlo un dios y un señor, teniendo ellos conocimiento de otra cosa, engañándose con Dios y siendo incrédulos con Él. {Él es Quien os forma en los vientres como quiere} es decir, Jesús fue de aquellos que fueron formados en los vientres, y ellos no lo niegan ni lo rechazan, como fue formado cualquier otro hijo de Adán. ¿Cómo podría ser un dios si estuvo en esa condición? Luego dijo el Altísimo, exaltándose a Sí mismo y proclamando Su unicidad frente a lo que ellos Le asociaron: {No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio} el Poderoso en Su victoria sobre quien Le rechaza cuando quiere, el Sabio en Su argumento y excusa ante Sus siervos. {Él es Quien te ha revelado el Libro. En él hay aleyas claras (muhkamāt) que son la madre del Libro} ellas son la prueba del Señor, la protección de los siervos, el rechazo de los oponentes y de la falsedad; no tienen alteración ni desviación de su sentido establecido. {y otras que son equívocas (mutashābihāt)} que admiten interpretación y explicación; Dios prueba con ellas a los siervos, como los prueba en lo lícito y lo ilícito, para que no las desvíen hacia la falsedad ni las tuerzan de la verdad. Dice el Altísimo: {En cuanto a aquellos en cuyos corazones hay desviación (zaygh)} es decir, inclinación lejos de la guía, {siguen lo que en él es equívoco} es decir, lo que admite interpretación, para confirmar con ello lo que han inventado e introducido, para tener una prueba y una duda sobre lo que dicen: {buscando la discordia (fitna)} es decir, la confusión, {y buscando su interpretación} según la desviación que han adoptado en su dicho: "Hemos creado y hemos decretado". Dice: {Y no conoce su interpretación} es decir, aquello con lo que pretendían lo que pretendían, {sino Dios. Y los arraigados en el conocimiento dicen: "Creemos en él; todo proviene de nuestro Señor"} ¿Cómo podría haber discrepancia si es una sola palabra, de un solo Señor? Luego remiten la interpretación de lo equívoco a lo que conocen de la interpretación de lo claro (al-muhkama), que no admite más que una sola interpretación, y con su dicho el Libro se armoniza, y una parte confirma a la otra; así se establece la prueba, se manifiesta la excusa, se aparta la falsedad y se aplasta la incredulidad. Dice Dios Altísimo sobre esto: {Y no recapacita} en esto {sino los dotados de entendimiento. ¡Señor nuestro! No hagas que nuestros corazones se desvíen después de habernos guiado} es decir, no inclines nuestros corazones, aunque nosotros nos inclinemos con nuestras innovaciones. {Y concédenos de Tu parte una misericordia; ciertamente, Tú eres el Dadivoso}. Luego dijo: {Dios da testimonio de que no hay más dios que Él, y los ángeles y los dotados de conocimiento} contrariamente a lo que ellos dijeron: {manteniéndose en la justicia (qā’iman bil-qisṭ)} es decir, en la equidad en lo que quiere. {No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio. Ciertamente, la religión ante Dios es el Islam} es decir, aquello en lo que tú estás, oh Muhammad: la unicidad del Señor y la confirmación de los mensajeros. {Y no discreparon quienes recibieron el Libro sino después de que les llegó el conocimiento} es decir, el que te llegó a ti, sobre que Dios es el Único que no tiene asociado {por envidia entre ellos. Y quien rechace las aleyas de Dios, entonces Dios es rápido en ajustar cuentas. Y si te disputan} es decir, con lo que traen de falsedad en su dicho: "Hemos creado, hemos hecho y hemos ordenado", pues no es más que una duda falsa de la que ya conocen la verdad: {di: "He sometido mi rostro a Dios"} es decir, solo a Él {y quienes me siguen. Y di a quienes recibieron el Libro y a los iletrados (al-ummiyyīn)} que no tienen Libro {¿Os habéis sometido? Si se someten, estarán bien guiados; pero si se vuelven atrás, a ti solo te corresponde transmitir. Y Dios ve a los siervos} [Al ‘Imran 3:20]. Lo que descendió del Corán sobre lo que siguieron judíos y cristianos: Luego reunió a los dos pueblos del Libro y mencionó lo que introdujeron e innovaron, tanto judíos como cristianos, y dijo: {Ciertamente, quienes rechazan las aleyas de Dios, matan a los profetas sin derecho y matan a quienes ordenan la justicia entre la gente} [Al ‘Imran 3:21], hasta Su palabra: {Di: "¡Oh Dios, Dueño del dominio (Mālik al-Mulk)!"} es decir, Señor de los siervos, el Rey que nadie más juzga sobre ellos {das el dominio a quien quieres y arrebatas el dominio a quien quieres, honras a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está el bien} es decir, no hay más dios que Tú {Ciertamente, Tú eres sobre toda cosa Poderoso} es decir, nadie más que Tú puede hacer esto con Tu soberanía y poder {Haces que la noche entre en el día y que el día entre en la noche, sacas al vivo del muerto y sacas al muerto del vivo} con ese poder {y provees a quien quieres sin medida} [Al ‘Imran 3:26-27] nadie más que Tú puede hacer eso, ni lo hace sino Tú. Es decir: si Yo hubiera dado poder a Jesús sobre las cosas con las que ellos pretenden que es un dios —como revivir a los muertos, curar enfermedades, crear pájaros de barro e informar de lo oculto— para hacer de ello una señal para la gente y una confirmación de su profecía con la que lo envié a su pueblo, entonces de Mi soberanía y poder hay cosas que no le di: el otorgar el dominio a los reyes mediante el asunto de la profecía y colocarla donde quiero, la entrada de la noche en el día y del día en la noche, la salida del vivo del muerto y del muerto del vivo, y la provisión a quien quiero, sea justo o pecador, sin medida. Todo eso no lo puse bajo el poder de Jesús ni se lo concedí. ¿No tienen en eso una lección y una prueba clara? Si todo eso estuviera en su mano, y él, según su conocimiento, huía de los reyes y se trasladaba de un país a otro. Lo que descendió del Corán sobre la exhortación a los creyentes y su advertencia: Luego exhortó a los creyentes y les advirtió, y luego dijo: {Di: "Si amáis a Dios"} es decir, si esto que decís es verdad, amor a Dios y engrandecimiento de Él, {seguidme, para que Dios os ame y os perdone vuestros pecados} es decir, lo que pasó de vuestra incredulidad {y Dios es Indulgente, Misericordioso. Di: "Obedeced a Dios y al Mensajero"} pues vosotros lo reconocéis y lo encontráis en vuestro Libro {y si se vuelven atrás} es decir, persistiendo en su incredulidad, {entonces Dios no ama a los incrédulos}. Lo que descendió sobre la creación de Jesús y la historia de María y Zacarías: Luego les presentó el asunto de Jesús —la paz sea con él— y cómo fue al principio de lo que Dios quiso con él, y dijo: {Ciertamente, Dios escogió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ‘Imrán}
Sobre los mundos, una descendencia, unos de otros. Y Al-lah es Oyente, Sabio. Luego mencionó el asunto de la mujer de ‘Imrán y sus palabras: {Cuando dijo la mujer de ‘Imrán: "¡Señor mío! En verdad, he hecho voto para Ti lo que hay en mi vientre, liberado (muharraran)"}, es decir: Lo consagré y lo hice libre (atīqan), dedicándolo a la adoración de Al-lah, sin que se beneficiara de ello para nada del mundo. {Acéptalo de mí. En verdad, Tú eres el Oyente, el Sabio. Y cuando lo dio a luz, dijo: "¡Señor mío! En verdad, he dado a luz una hembra" – y Al-lah sabía mejor lo que había dado a luz – "y no es el varón como la hembra"}, es decir: No es el varón como la hembra, tal como la había hecho liberada (muharraran) y consagrada (nadhīratan). {Y en verdad, la he llamado María, y en verdad, la pongo bajo Tu protección, a ella y a su descendencia, del maldito Satán (al-shayṭān al-rajīm)}. Dice Al-lah, Bendito y Exaltado sea: {Y su Señor la aceptó con buena aceptación, e hizo que creciera con buen crecimiento, y la puso bajo la tutela de Zacarías (Zakariyyā)} después de su padre y de su madre. Dijo Ibn Hishām: "Kaffalahā" (la puso bajo tutela): la acogió (ḍammahā). **Noticia de Zacarías y María (la paz sea con ambos):** Dijo Ibn Isḥāq: Le recordó la orfandad. Luego narró su historia y la de Zacarías, lo que suplicó y lo que se le concedió cuando le otorgó a Juan (Yaḥyā). Luego mencionó a María y las palabras de los ángeles hacia ella: {¡Oh, María! En verdad, Al-lah te ha escogido, te ha purificado y te ha escogido sobre las mujeres de los mundos. ¡Oh, María! Conságrate (uqnutī) a tu Señor, y prostérnate e inclínate con los que se inclinan (al-rāki‘īn)}. Dice Al-lah, Poderoso y Majestuoso sea: {Eso es de las noticias del oculto (al-ghayb) que te revelamos. Y no estabas junto a ellos}, es decir: No estabas con ellos {cuando arrojaban sus plumas (aqlāmahum) para saber quién de ellos tutelaría a María}. Dijo Ibn Hishām: "Aqlāmahum": sus flechas (sihāmahum), es decir, sus suertes (qidāḥahum) con las que sortearon sobre ella. Y salió la suerte de Zacarías, y él la acogió, según dijo Al-Ḥasan ibn Abī l-Ḥasan al-Baṣrī. **Tutela de Juraij sobre María:** Dijo Ibn Isḥāq: La tuteló aquí Juraij el monje (al-rāhib), un hombre de los Hijos de Israel, carpintero (najjār). La suerte le correspondió a él para llevarla, y la llevó. Zacarías la había tutelado antes de eso, pero una gran sequía (azmah) azotó a los Hijos de Israel, y Zacarías no pudo mantenerla. Entonces sortearon sobre ella para ver quién la tutelaría, y la suerte salió para Juraij el monje para su tutela, y él la tuteló. {Y no estabas junto a ellos cuando disputaban (yakhtaṣimūn)}, es decir: No estabas con ellos cuando disputaban sobre ella. Le informa de lo oculto que le ocultaban del conocimiento que tenían, para confirmar su profecía y la prueba contra ellos con lo que les traía de lo que habían ocultado. Luego dijo: {Cuando dijeron los ángeles: "¡Oh, María! En verdad, Al-lah te albricia con una Palabra (kalimah) de Él, cuyo nombre es el Mesías (al-Masīḥ), Jesús (ʿĪsā), hijo de María"}, es decir: Así fue su asunto, no como decís vosotros sobre él. {Será distinguido (wajīhan) en el mundo y en la Última Vida}, es decir, ante Al-lah {y de los cercanos (al-muqarrabīn). Y hablará a la gente en la cuna (al-mahd) y de adulto (kahlan), y será de los justos (al-ṣāliḥīn)} [Āl ʿImrān: 45-46]. Les informa de sus estados por los que transcurre en su vida, como transcurren los hijos de Adán en sus vidas, pequeños y grandes, excepto que Al-lah lo distinguió con el habla en su cuna como signo (āyah) de su profecía y como reconocimiento para los siervos de los alcances de Su poder. {Ella dijo: "¡Señor mío! ¿Cómo he de tener un hijo si no me ha tocado ningún hombre?" Dijo: "Así es; Al-lah crea lo que quiere"}. Es decir: Hace lo que quiere y crea lo que quiere, de un ser humano o de otro que no sea humano: {Cuando decreta un asunto, solo le dice: "Sé" (kun)} de lo que quiere y como quiere, {y es (fayakūn)} como Él quiso. Luego le informó de lo que quería con él, y dijo: {Y le enseñará la Escritura (al-kitāb), la Sabiduría (al-ḥikmah), la Torá (al-Tawrāh)} que estaba entre ellos desde la época de Moisés (Mūsā) antes que él {y el Evangelio (al-Injīl)}, otro libro que Al-lah, Poderoso y Majestuoso, creó para él, que no tenían entre ellos excepto su mención de que habría de ser de los profetas después de él. {Y como Mensajero (rasūlan) a los Hijos de Israel: "En verdad, he venido a vosotros con un signo de vuestro Señor"}, es decir, con el que confirmará mi profecía, que yo soy un Mensajero de Él hacia vosotros: {"Que yo creo para vosotros, del barro, la figura de un pájaro, luego soplo en él y se convierte en pájaro, con permiso de Al-lah"} que me ha enviado a vosotros, y Él es vuestro Señor. {Y curo al ciego de nacimiento (al-akmah) y al leproso (al-abraṣ)}. Dijo Ibn Hishām: "Al-Akmah": el que nace ciego. Dijo Ru’bah ibn al-‘Ajjāj: *Harraytu fa-rtadda rtidāda l-akmah* Y su plural: *kumh*. Dijo Ibn Hishām: "Harraytu": grité al león y lo incité. Y este verso está en una de sus urŷūzah (poema en metro raŷaz). {Y doy vida a los muertos, con permiso de Al-lah, y os informo de lo que coméis y de lo que almacenáis en vuestras casas. En verdad, en eso hay un signo para vosotros} de que yo soy el Mensajero de Al-lah, de Al-lah hacia vosotros, {si sois creyentes. Y confirmador de lo que había entre mis manos de la Torá}, es decir, de lo que me precedió de ella, {y para haceros lícito (li-uḥilla) parte de lo que se os había prohibido}, es decir: Os informo de que era prohibido para vosotros y lo abandonasteis, luego os lo hago lícito como alivio para vosotros, para que alcancéis su facilidad y salgáis de sus cargas. {Y he venido a vosotros con un signo de vuestro Señor. Temed, pues, a Al-lah y obedecedme. En verdad, Al-lah es mi Señor y vuestro Señor}, es decir: una declaración de exención de lo que dicen sobre Él, y una argumentación de su Señor contra ellos. {Adoradle, pues. Esto es un camino recto (ṣirāṭun mustaqīm)}, es decir: Esto a lo que os he conducido y con lo que he venido a vosotros. {Y cuando Jesús percibió de ellos la incredulidad (al-kufr)} y la hostilidad contra él, {dijo: "¿Quiénes son mis auxiliares hacia Al-lah?" Dijeron los apóstoles (al-ḥawāriyyūn): "Nosotros somos los auxiliares de Al-lah. Creemos en Al-lah"} Esta es su palabra con la que alcanzaron el favor de su Señor. {Y atestigua que somos musulmanes (muslimūn)}, no lo que dicen estos que disputan contigo sobre ello. {¡Señor nuestro! Creemos en lo que has revelado y seguimos al Mensajero. Inscríbenos, pues, con los testigos (al-shāhidīn)}. Es decir: Así fue su palabra y su fe. **La elevación de Jesús (la paz sea con él):** Luego mencionó, Glorificado y Exaltado sea, Su elevación de Jesús hacia Él cuando se reunieron para matarlo, y dijo: {Y tramaron, y Al-lah tramó, y Al-lah es el mejor de los tramadores (khayru l-mākirīn)}. Luego les informó y les respondió sobre lo que reconocieron a los judíos acerca de su crucifixión, cómo lo elevó y lo purificó de ellos, y dijo: {Cuando dijo Al-lah: "¡Oh, Jesús! En verdad, Yo te recogeré (mutawaffīka) y te elevaré hacia Mí, y te purificaré de los que han negado la verdad (alladhīna kafarū)"}, cuando tramaron contra ti lo que tramaron. {Y pondré a los que te siguen por encima de los que han negado la verdad hasta el Día de la Resurrección}. Luego la historia, hasta llegar a Su palabra: {Eso te recitamos (natlūhu ‘alayka)}, ¡oh, Muhammad! {de los signos (al-āyāt) y de la Amonestación Sabia (al-dhikr al-ḥakīm)}, la verdad decisiva y concluyente, que no se mezcla con la falsedad, de la noticia sobre Jesús y sobre aquello en lo que discreparon acerca de su asunto. No aceptes, pues, otra noticia que no sea esa. {En verdad, el ejemplo de Jesús ante Al-lah} "Escucha, pues" {es como el ejemplo de Adán: lo creó de polvo, luego le dijo: "Sé", y fue. La verdad viene de tu Señor}, es decir: Lo que te ha llegado de la noticia sobre Jesús. {No seas, pues, de los que dudan (al-mumtarīn)}, es decir: Te ha llegado la verdad de tu Señor, no dudes, pues, en ello. Y si dicen: "Jesús fue creado sin varón", pues Yo creé a Adán de polvo, con ese mismo poder, sin hembra ni varón, y fue como fue Jesús: carne y sangre, pelo y piel. La creación de Jesús sin varón no es más asombrosa que esto. {Y a quien te dispute sobre ello después de lo que te ha llegado del conocimiento}, es decir, después de lo que te he relatado de su noticia y de cómo fue su asunto, {di: "Venid, llamemos a nuestros hijos y a vuestros hijos, a nuestras mujeres y a vuestras mujeres, a nosotros mismos y a vosotros mismos; luego imprequemos (nabtahil) y hagamos que la maldición de Al-lah caiga sobre los mentirosos"}. Dijo Ibn Hishām: Dijo Abū ‘Ubaydah: "Nabtahil": invocamos la maldición. Dijo A‘shā Banī Qays ibn Tha‘labah: *Lā taq‘udanna wa-qad akkaltahā ḥaṭaban ... na‘ūdhu min sharrihā yawman wa-nabtahilu* Y este verso está en una de sus qaṣīdah (poema). Dice: Invocamos la maldición. Y los árabes dicen: "Bahala Al-lahu fulānan", es decir, lo maldijo. Y sobre él está "bahlat Al-lah". Dijo Ibn Hishām: Y se dice: "Buhlat Al-lah", es decir, la maldición de Al-lah. Y "nabtahil" también: nos esforzamos en la súplica.
Dijo Ibn Ishaq: {Ciertamente esto} que he traído de la noticia sobre Jesús {es la historia verdadera} de su asunto {y no hay más dios que Alá, y ciertamente Alá es el Poderoso, el Sabio. Pero si se apartan, entonces Alá conoce a los corruptores. Di: ¡Oh gente del Libro! Venid a una palabra común entre nosotros y vosotros: que no adoremos sino a Alá, que no Le asociemos nada, y que no nos tomemos unos a otros como señores aparte de Alá. Y si se apartan, decid: Sed testigos de que nosotros somos musulmanes}. Los llamó a la equidad y cortó su argumento. Su negativa a la imprecación 45: Cuando llegó al Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— la noticia de Alá acerca de ello, y la sentencia decisiva entre él y ellos, y se le ordenó lo que se le ordenó de imprecarles si rechazaban aquello, los llamó a ello. Le dijeron: ¡Oh Abu al-Qasim! Déjanos considerar nuestro asunto, luego vendremos a ti con lo que queremos hacer respecto a lo que nos has llamado. Se apartaron de él, luego se reunieron a solas con al-'Aqib 46, que era su consejero, y dijeron: ¡Oh Abd al-Masih! ¿Qué opinas? Dijo: Por Alá, oh comunidad de cristianos, ciertamente sabéis que Muhammad es un profeta enviado, y ciertamente os ha traído la sentencia decisiva sobre la noticia de vuestro compañero. Y sabéis que ningún pueblo imprecó jamás a un profeta sin que pereciera su grande y no creciera su pequeño, y que eso es la aniquilación para vosotros si lo hacéis. Si os negáis a abandonar vuestra religión y a permanecer en lo que estáis sobre vuestro compañero, entonces haced las paces con el hombre y regresad a vuestras tierras. Fueron al Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— y dijeron: ¡Oh Abu al-Qasim! Hemos decidido no imprecarte y dejarte en tu religión y regresar a la nuestra, pero envía con nosotros un hombre de tus compañeros que aceptes para nosotros, que juzgue entre nosotros en algunos asuntos de nuestras riquezas en los que diferimos, pues vosotros sois para nosotros aceptables. Abu 'Ubayda se encarga de su asunto: Dijo Muhammad ibn Ya'far: El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo: "Venid a mí por la tarde, enviaré con vosotros al fuerte y digno de confianza". Dijo: 'Umar ibn al-Jattab solía decir: Nunca amé el mando tanto como lo amé aquel día, esperando ser yo su dueño. Fui al mediodía temprano. Cuando el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— rezó con nosotros el zuhr, saludó, luego miró a su derecha y a su izquierda. Yo me estiraba para que me viera, pero no dejó de buscar con la mirada hasta que vio a Abu 'Ubayda ibn al-Jarrah, lo llamó y dijo: "Sal con ellos y juzga entre ellos con la verdad en lo que han discrepado". Dijo 'Umar: Así que Abu 'Ubayda se llevó aquello. Noticias sobre los hipócritas: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— llegó a Medina —como me contó 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada— siendo su señor 'Abdullah ibn Ubayy ibn Salul al-'Awfi, luego uno de los Banu al-Hubla, sin que dos discreparan sobre su nobleza entre su gente. Antes de él, los Aws y los Jazray no se habían unido en un hombre de ninguno de los dos grupos —hasta que llegó el Islam— excepto él. Y con él, entre los Aws, había un hombre noble y obedecido en su pueblo: Abu 'Amir 'Abd 'Amr ibn Sayfi ibn al-Nu'man, uno de los Banu Dubay'a ibn Zayd, padre de Hanzala, el "lavado" 47 el día de Uhud. Se había hecho monje en la Yahiliyya 48, vestía sayal y se le llamaba "el monje". Ambos fueron desgraciados por su nobleza y se perjudicaron. En cuanto a 'Abdullah ibn Ubayy, su gente le había preparado las cuentas para coronarlo y luego hacerlo rey sobre ellos, pero Alá Todopoderoso les envió a Su Mensajero —Alá le bendiga y le dé paz— estando ellos en eso. Cuando su gente se apartó de él hacia el Islam, sintió rencor y vio que el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— le había arrebatado un reino. Cuando vio que su gente no aceptaba sino el Islam, entró en él a la fuerza, obstinado en su hipocresía y rencor. En cuanto a Abu 'Amir, no aceptó sino la incredulidad y la separación de su pueblo cuando se unieron al Islam. Salió de ellos hacia La Meca con unos trece hombres, apartándose del Islam y del Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz—. El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo —como me contó Muhammad ibn Abi Umama de parte de algunos de la familia de Hanzala ibn Abi 'Amir—: "No digáis 'el monje', sino decid 'el perverso'". Dijo Ibn Ishaq: Me contó Ya'far ibn 'Abdullah ibn Abi al-Hakam, que había vivido y oído, y era un transmisor: Que Abu 'Amir fue al Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— cuando llegó a Medina, antes de que saliera hacia La Meca, y dijo: ¿Qué es esta religión que has traído? Dijo: "He traído la Hanifiyya 49, la religión de Abraham". Dijo: Pues yo estoy en ella. El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— le dijo: "Tú no estás en ella". Dijo: Claro que sí. Dijo: Has introducido en la Hanifiyya, oh Muhammad, lo que no es de ella. Dijo: "No lo he hecho, sino que la he traído blanca y pura". Dijo: Que Alá haga morir al mentiroso como un desterrado, extraño y solo —refiriéndose al Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz—, es decir, que tú la has traído así. El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo: "Así es, pues quien mienta, que Alá Todopoderoso haga eso con él". Y así fue, enemigo de Alá: salió hacia La Meca, y cuando el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— conquistó La Meca, salió hacia Taif. Cuando la gente de Taif se islamizó, se fue a Siria. Allí murió desterrado, extraño y solo. Habían salido con él 'Alqama ibn 'Ulatha ibn 'Awf ibn al-Ahwas ibn Ya'far ibn Kilab y Kinana ibn 'Abd Yalil ibn 'Amr ibn 'Umayr al-Zaqafi. Cuando murió, disputaron sobre su herencia ante el César, soberano de los romanos. El César dijo: Que herede la gente de las ciudades de la gente de las ciudades, y herede la gente de las tiendas de la gente de las tiendas. Así que Kinana ibn 'Abd Yalil heredó de él por las ciudades, no 'Alqama. Dijo Ka'b ibn Malik a Abu 'Amir por lo que hizo: "¡Busco refugio en Alá de una obra vil / como tu esfuerzo en la tribu, oh 'Abd 'Amr! / Si me dices: nobleza y palmeras, / hace tiempo vendiste la fe por la incredulidad". Dijo Ibn Hisham: Y se narra: "Si me dices: nobleza y riqueza". Dijo Ibn Ishaq: En cuanto a 'Abdullah ibn Ubayy, permaneció en su nobleza entre su pueblo vacilando hasta que el Islam lo venció, y entró en él a la fuerza. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Muhammad ibn Muslim al-Zuhri, de 'Urwa ibn al-Zubayr, de Usama ibn Zayd ibn Hariza, el amado del Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz—, dijo: El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— montó en un asno con un aparejo 50 cubierto con una manta de Fadak 51, con un freno de fibra de palma, y me llevó detrás de él para visitar a Sa'd ibn 'Ubada, que estaba enfermo. Pasó junto a 'Abdullah ibn Ubayy, que estaba a la sombra de la fortaleza de Muzahim 52. Dijo Ibn Hisham: Muzahim es el nombre de la fortaleza. Dijo Ibn Ishaq: A su alrededor había hombres de su pueblo. Cuando el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— lo vio, se sintió incómodo de pasar de largo sin detenerse, así que se detuvo, saludó, se sentó un poco, recitó el Corán, llamó a Alá Poderoso y Majestuoso, recordó a Alá, advirtió, anunció buenas nuevas y amonestó. Dijo: Y él estaba en silencio, sin hablar, hasta que el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— terminó su discurso. Entonces dijo: ¡Oh este! No hay nada mejor que tu discurso si es verdad. Siéntate en tu casa, y quien venga a ti, háblale de ello; y quien no venga a ti, no le molestes con ello, ni vayas a su reunión con lo que le disgusta. Dijo: 'Abdullah ibn Rawaha, junto con algunos hombres musulmanes que estaban con él, dijo: ¡Sí! Visítanos con ello, ven a nuestras reuniones, casas y hogares, pues por Alá, es lo que amamos y de lo que Alá nos ha honrado y guiado. Cuando 'Abdullah ibn Ubayy vio la oposición de su pueblo, dijo: "Cuando tu aliado sea tu adversario, no cesarás / de ser humillado y te derrotarán aquellos a quienes desafías. / ¿Acaso se eleva el halcón sin sus alas? / Y si un día le cortan las plumas, cae". Dijo Ibn Hisham: El segundo verso es de otro que no es Ibn Ishaq.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró al-Zuhri, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, de Usama, quien dijo: El Mensajero de Dios 53 se levantó y entró donde Sa‘d ibn ‘Ubada, y en su rostro se reflejaba lo que había dicho el enemigo de Dios, Ibn Ubayy. Entonces [Sa‘d] dijo: «¡Por Dios, oh Mensajero de Dios! Veo en tu rostro algo; parece que has oído algo que te disgusta». Respondió: «Sí». Luego le informó de lo que había dicho Ibn Ubayy. Sa‘d dijo: «Oh Mensajero de Dios, sé indulgente con él. Por Dios, que Dios te trajo a nosotros cuando estábamos ensartando cuentas para coronarlo. Por Dios, que él cree que le has arrebatado un reino». Mención de quienes enfermaron entre los compañeros del Mensajero de Dios tras la Hégira 54: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Hisham ibn ‘Urwa y ‘Umar ibn ‘Abd Allah ibn ‘Urwa, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, de ‘Aisha 55, que Dios esté complacido con ella, quien dijo: Cuando el Mensajero de Dios llegó a Medina, llegó a una tierra que era la más pestilente de la tierra de Dios en fiebres. Sus compañeros sufrieron por ello aflicción y enfermedad. Pero Dios desvió eso de Su Profeta. Dijo: Abu Bakr, ‘Amir ibn Fuhayra y Bilal, ambos clientes 56 de Abu Bakr, estaban con Abu Bakr en una misma casa. Les sobrevino la fiebre, y entré a visitarlos. Eso fue antes de que se impusiera sobre nosotras el velo 57. Sufrían lo que solo Dios sabe de intensa fiebre. Me acerqué a Abu Bakr y le dije: «¿Cómo te encuentras, padre?». Él respondió: «Todo hombre amanece entre los suyos, y la muerte está más cerca que la correa de su sandalia». Dijo: Entonces dije: «¡Por Dios, que mi padre no sabe lo que dice!». Luego me acerqué a ‘Amir ibn Fuhayra y le dije: «¿Cómo te encuentras, oh ‘Amir?». Él respondió: «Ciertamente he encontrado la muerte antes de saborearla; el cobarde tiene su destino sobre él. Todo hombre se esfuerza según su capacidad, como el toro que protege su piel con sus cuernos». Con «su capacidad» quiere decir: según su fuerza, según dijo Ibn Hisham. Dijo: Entonces dije: «¡Por Dios, que ‘Amir no sabe lo que dice!». Dijo: Y Bilal, cuando la fiebre lo dejaba, se tumbaba en el patio de la casa y alzaba su voz diciendo: «¡Ojalá supiera si pasaré una noche en el valle de Fajj, con alrededor hierba Idhijir y Jalil! ¿Y acaso beberé algún día de las aguas de Majanna? ¿Y acaso se me aparecerán Shama y Tufayl?». Dijo Ibn Hisham: Shama y Tufayl son dos montañas en La Meca. Súplica del Mensajero para trasladar la peste de Medina a Mahya‘a: Dijo ‘Aisha: Mencioné al Mensajero de Dios lo que había oído de ellos y dije: «Deliran, no razonan por la intensidad de la fiebre». Dijo: Entonces el Mensajero de Dios dijo: «¡Oh Dios! Haz que amemos a Medina como amamos a La Meca, o más. Bendícenos en su mudd 58 y en su sa‘ 59, y traslada su peste a Mahya‘a». Y Mahya‘a es al-Juhfa. Dijo Ibn Ishaq: Mencionó Ibn Shihab al-Zuhri, de ‘Abd Allah ibn ‘Amr ibn al-‘As, que cuando el Mensajero de Dios llegó a Medina con sus compañeros, les sobrevino la fiebre de Medina hasta que enfermaron gravemente. Y Dios desvió eso de Su Profeta, hasta el punto de que solo rezaban sentados. Dijo: Salió hacia ellos el Mensajero de Dios mientras rezaban así, y les dijo: «Sabed que la oración del sentado es la mitad de la oración del de pie». Dijo: Entonces los musulmanes se esforzaron por ponerse de pie a pesar de su debilidad y enfermedad, buscando la recompensa. Comienzo del combate contra los idólatras: Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Dios se preparó para la guerra. Se levantó en lo que Dios le ordenó de la yihad 60 contra Su enemigo y el combate contra quienes Dios le ordenó de entre los idólatras que lo rodeaban, los idólatras de los árabes. Eso fue después de que Dios lo enviara durante trece años. Fecha de la Hégira: Con la cadena de transmisión anterior de ‘Abd al-Malik ibn Hisham, dijo: Nos narró Ziyad ibn ‘Abd Allah al-Bakka’i, de Muhammad ibn Ishaq al-Muttalibi, quien dijo: El Mensajero de Dios llegó a Medina el lunes, cuando la mañana era intensa y el sol casi estaba en su cenit, a doce noches pasadas del mes de Rabi‘ al-Awwal. Esa es la fecha, según dijo Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios tenía entonces cincuenta y tres años. Eso fue después de que Dios lo enviara durante trece años. Permaneció en ella el resto de Rabi‘ al-Awwal, Rabi‘ al-Ajir, los dos Jumada, Rayab, Sha‘ban, Ramadán, Shawwal, Dhu al-Qa‘da y Dhu al-Hiyya (y esa peregrinación la realizaron los idólatras), y Muharram. Luego salió a combatir en Safar, al cabo de doce meses de su llegada a Medina. Expedición de Waddan: Es la primera de sus expediciones, la paz y las bendiciones sean con él. Dijo Ibn Hisham: Dejó como gobernador de Medina a Sa‘d ibn ‘Ubada. Dijo Ibn Ishaq: Hasta que llegó a Waddan, que es la expedición de al-Abwa‘, dirigiéndose a Quraysh y a los Banu Damra ibn Bakr ibn ‘Abd Manat ibn Kinana. Los Banu Damra hicieron un pacto con él, y quien pactó con él de parte de ellos fue Majshi ibn ‘Amr al-Damri, que era su señor en aquel tiempo. Luego el Mensajero de Dios regresó a Medina sin encontrar hostilidad, y permaneció allí el resto de Safar y parte de Rabi‘ al-Awwal. Dijo Ibn Hisham: Esa fue la primera expedición que realizó. Batallón de ‘Ubayda ibn al-Harith: Es la primera bandera que ató, la paz y las bendiciones sean con él. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios envió, durante su estancia en Medina, a ‘Ubayda ibn al-Harith ibn al-Muttalib ibn ‘Abd Manaf ibn Qusayy, con sesenta u ochenta jinetes de los emigrantes 61, sin ningún auxiliar 62. Marchó hasta llegar a un agua en Hiyaz, al pie del desfiladero de al-Murra. Allí se encontró con una gran concentración de Quraysh, pero no hubo combate entre ellos, excepto que Sa‘d ibn Abi Waqqas disparó una flecha ese día, que fue la primera flecha disparada en el Islam. Luego la gente se retiró de la otra, teniendo los musulmanes protección. Huyeron de los idólatras hacia los musulmanes al-Miqdad ibn ‘Amr al-Bahrani, aliado de los Banu Zuhra, y ‘Utba ibn Ghazwan ibn Jabir al-Mazini, aliado de los Banu Nawfal ibn ‘Abd Manaf. Ambos eran musulmanes, pero habían salido para abrirse paso con los incrédulos. Estaba al mando de la gente ‘Ikrima ibn Abi Yahl. Dijo Ibn Hisham: Me narró Ibn Abi ‘Amr ibn al-‘Ala’, de Abu ‘Amr al-Madani, que estaba al mando de ellos Mikraz ibn Hafs ibn al-Ajraf, uno de los Banu Ma‘is ibn ‘Amir ibn Lu’ayy ibn Ghalib ibn Fihr. Dijo Ibn Ishaq: Dijo Abu Bakr al-Siddiq, que Dios esté complacido con él, sobre la expedición de ‘Ubayda ibn al-Harith. Dijo Ibn Hisham: La mayoría de los expertos en poesía niegan que este poema sea de Abu Bakr: «¿Acaso por la aparición de Salma en las llanuras de Batih te has desvelado, y por un asunto reciente en la tribu? Ves de Lu’ayy un grupo que no aparta de la incredulidad ni amonestación ni resurrección. Un Mensajero les llegó veraz, pero lo desmintieron y dijeron: “No eres entre nosotros permanente”. Cuando los llamamos a la verdad, se volvieron y gruñeron como el gruñido de las perras jadeantes. ¡Cuántas veces nos jactamos entre ellos por parentesco! Pero abandonar la piedad es algo que no les preocupa. Si se retractan de su incredulidad y rebeldía, ¡qué bienes lícitos en lugar de los ilícitos! Pero si persisten en su tiranía y extravío, el castigo de Dios no tardará en llegarles. Somos gente de la élite de Ghalib, tenemos el honor de sus ramas frondosas. Juro por el Señor de las veloces al atardecer, que corren enjaezadas en arreos, como gacelas rojizas alrededor de La Meca, que se agolpan en los abrevaderos del pozo de las fuentes. Si no despiertan pronto de su extravío —y no soy, si juro, perjuro—, les sobrevendrá una incursión veraz que hará ilícitas las vulvas de las mujeres vírgenes, dejará muertos alrededor de los cuales revolotearán las aves, y no tendrá piedad de los incrédulos como la piedad del hijo de Hariz. Transmite a los Banu Sahm un mensaje, y a todo incrédulo que busca el mal insistentemente».
Si ellos mancillan mi honor por su mal juicio... yo no mancillo sus honores. Y le respondió ‘Abd Allāh ibn al-Ziba‘rā al-Sahmī, diciendo: ¿Acaso por las huellas de una morada desolada en al-‘Aṯā‘iṯ 63 lloras con un ojo cuyo llanto no cesa? Y entre las maravillas de los días —y todo el tiempo tiene maravillas de lo pasado y lo nuevo— por un ejército que nos llegó, impetuoso, guiado por ‘Ubayda, llamado en la batalla Ibn al-Ḥāriṯ 64, para abandonar los ídolos en La Meca, venerados, herencia de un noble heredero para un heredero. Cuando los encontramos con las lanzas de Rudayna 65 y corceles de pura sangre, jadeantes en el polvo, y espadas blancas como si la sal estuviera sobre sus filos, en manos de valientes como leones feroces, enderezamos con ellas la torcedura de quien se desviaba, y curamos rencores al instante, sin demora. Así que se contuvieron por miedo intenso y temor, y les pareció bien un asunto que para ellos era lento 66. Y si no lo hubieran hecho, mujeres habrían llorado, viudas por ellos, entre menstruantes y embarazadas 67. Y quedaron cadáveres que dan noticia de ellos, ya sea alguien que los conoce bien o un descuidado que no investiga. Entonces, transmite a Abū Bakr un mensaje de tu parte: no eres indiferente a los honores de Fihr 68. Y aún no he pronunciado un juramento solemne que renueve una guerra, un pacto sin romper. Dijo Ibn Hišām: Hemos omitido un verso, y la mayoría de los expertos en poesía niegan que este poema sea de Ibn al-Ziba‘rā. Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ acerca de su tiro con arco en aquella ocasión, según cuentan: ¡Oh! ¿Acaso ha llegado al Mensajero de Dios que protegí a mis compañeros con el pecho de mis flechas, defendiendo con ellas a los primeros de ellos, en toda colina y en todo llano? Ningún arquero se jacta ante un enemigo de una flecha, ¡oh Mensajero de Dios!, antes que yo. Y eso porque tu religión es una religión verdadera, y con justicia y equidad has venido. Los creyentes se salvan por ella, y con ella recompensa a los incrédulos en el lugar de la demora 69. Así que tente, pues te has extraviado, no me censures, extraviado de la tribu, ¡ay de ti, hijo de la ignorancia! Dijo Ibn Hišām: La mayoría de los expertos en poesía niegan que sea de Sa‘d. Dijo Ibn Isḥāq: El estandarte de ‘Ubayda ibn al-Ḥāriṯ —según me ha llegado— fue el primer estandarte que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— encomendó en el Islam a uno de los musulmanes. Y algunos estudiosos afirman que el Mensajero de Dios lo envió cuando regresaba de la expedición de al-Abwā’, antes de llegar a Medina. Expedición de Ḥamza a Sayf al-Baḥr: Y envió en esa misma ocasión a Ḥamza ibn ‘Abd al-Muṭṭalib ibn Hāšim a Sayf al-Baḥr 70, en la zona de al-Ḥīṣ, con treinta jinetes de los emigrantes, sin ningún auxiliar. Se encontró con Abū Ŷahl ibn Hišām en esa costa con trescientos jinetes de La Meca, y Maŷdī ibn ‘Amr al-Ŷuhanī intervino entre ellos. Él tenía un pacto de no agresión con ambos bandos, así que se retiraron unos de otros sin que hubiera combate. Algunas personas dicen que el estandarte de Ḥamza fue el primero que el Mensajero de Dios encomendó a un musulmán, porque su envío y el de ‘Ubayda fueron simultáneos, y eso causó confusión. Y han afirmado que Ḥamza dijo unos versos al respecto, mencionando que su estandarte fue el primero. Si Ḥamza dijo eso, dijo la verdad, si Dios quiere, pues solo decía la verdad. Dios sabe cuál de los dos fue. Pero según lo que hemos oído de nuestros eruditos, ‘Ubayda ibn al-Ḥāriṯ fue el primero a quien se le encomendó un estandarte. Y Ḥamza dijo al respecto, según afirman: Dijo Ibn Hišām: La mayoría de los expertos en poesía niegan que estos versos sean de Ḥamza —que Dios esté complacido con él—: ¡Oh, pueblo mío! ¡Qué sorpresa ante la tolerancia y la ignorancia, y ante la falta de juicio de los hombres y la razón, y ante quienes nos montan con injusticias sin que hayamos violado para ellos santidades de ganado ni de gente! Como si los hubiéramos vencido, sin tener para ellos otra cosa que ordenar la castidad y la justicia, y ordenar el Islam, pero no lo aceptan, y lo toman como una broma. No cesaron hasta que me lancé a una incursión contra ellos, dondequiera que estuvieran, buscando la recompensa del mérito, por orden del Mensajero de Dios, el primer estandarte que ondeó sobre mí, que no había brillado antes que yo, un estandarte junto al cual está la victoria del Dueño de la generosidad, un Dios Poderoso cuya acción es la mejor de las acciones. La tarde en que marcharon apresuradamente, y todos nosotros, sus ollas hervían de ira contra sus compañeros. Cuando nos vimos, hicieron arrodillar a sus monturas y las ataron, y nosotros atamos el alcance del blanco de las flechas. Les dijimos: "La cuerda de Dios es nuestro auxilio, y vosotros no tenéis más que el extravío como cuerda". Entonces se levantó Abū Ŷahl allí, agresor, y fracasó, y Dios devolvió la artimaña de Abū Ŷahl. Y no somos más que treinta jinetes, y ellos son doscientos, y más. ¡Oh, tribu de Lu’ayy! No obedezcáis a vuestros extraviados, y volveos al Islam y al camino llano. Porque temo que caiga sobre vosotros un castigo, y entonces invocaréis el arrepentimiento y la pérdida de hijos. Y le respondió Abū Ŷahl ibn Hišām, diciendo: Me asombran las causas de la ira y la ignorancia, y de los alborotadores con la discordia y la falsedad, y de quienes abandonan lo que nuestros antepasados encontraron, los de linaje y nobleza excelsa. Nos trajeron una mentira para desviar nuestras mentes, pero su mentira no desvía la mente de un inteligente. Les dijimos: "¡Oh, pueblo nuestro! No os opongáis a vuestra gente, pues la oposición es la medida de la ignorancia. Porque si lo hacéis, mujeres llamarán, con plañideras por la desgracia y la pérdida de hijos. Y si volvéis de lo que habéis hecho, entonces somos vuestros primos, dueños de iras y mérito". Nos dijeron: "Hemos encontrado a Muḥammad complaciente para los sensatos de nosotros y los inteligentes". Cuando se negaron a la oposición y adornaron los asuntos comunes con lo feo de la acción, me dirigí a ellos en las dos costas con una incursión para dejarlos como paja sin raíz. Pero Maŷdī me impidió atacarlos, a mí y a mis compañeros, aunque me apoyaron con espadas y flechas, por un pacto que tenemos, obligatorio, que no descuidamos, un pacto firme, no quebrantado. Si no fuera por Ibn ‘Amr, habría dejado de ellos carnicerías para las aves que se posan, sin tregua. Pero él juró por un pacto, y el filo de las espadas se retiró de la matanza en nuestras manos. Si los días me preservan, volveré contra ellos con espadas de filo fino, recién afiladas, en manos de defensores de Lu’ayy ibn Ġālib, nobles en sus empresas en la sequía y la abundancia. Dijo Ibn Hišām: La mayoría de los expertos en poesía niegan que estos versos sean de Abū Ŷahl. Expedición de Buwaṭ: Dijo Ibn Isḥāq: Luego el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— realizó una expedición en el mes de Rabī‘ al-Awwal, dirigiéndose contra Qurayš. Dijo Ibn Hišām: Y dejó como gobernador de Medina a al-Sā’ib ibn ‘Uṯmān ibn Maẓ‘ūn. Dijo Ibn Isḥāq: Hasta llegar a Buwaṭ 71, en la zona de Raḍwā. Luego regresó a Medina sin encontrar resistencia. Permaneció allí el resto de Rabī‘ al-Ājar y parte de Ŷumādā al-Ūlā. Expedición de al-‘Ušayra 72: Luego emprendió una expedición contra Qurayš, dejando como gobernador de Medina a Abū Salama ibn ‘Abd al-Asad, según dijo Ibn Hišām. Dijo Ibn Isḥāq: Tomó el camino por Naqb Banī Dīnār, luego por Fayfā’ al-Jabbār, y acampó bajo un árbol en Baṭḥā’ ibn Azhar, llamado Dāt al-Sāq. Allí rezó, y allí está su mezquita —la paz y las bendiciones sean con él—. Se le preparó comida, comió de ella y la gente comió con él. El lugar de las trébedes de la olla es conocido allí. Se le sacó agua de un manantial llamado al-Muštarab. Luego el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él— partió, dejando al-Jalā’iq a su izquierda, y tomó un desfiladero llamado Šu‘bat ‘Abd Allāh, que es su nombre hoy. Luego se dirigió hacia la izquierda hasta descender a Yalyal, y acampó en la confluencia de este y de al-Ḍabū‘a. Sacó agua de un pozo en al-Ḍabū‘a. Luego tomó al-Farš: Farš Malal, hasta encontrar el camino en Ṣuḥayrāt al-Yamām. Luego el camino se enderezó hasta que acampó en al-‘Ušayra, en el valle de Yanbu‘. Permaneció allí durante Ŷumādā al-Ūlā y algunas noches de Ŷumādā al-Ājira. Allí hizo un pacto con Banī Mudliŷ y sus aliados de Banī Ḍamra. Luego regresó a Medina sin encontrar resistencia. Y en esa expedición dijo a ‘Alī ibn Abī Ṭālib —la paz sea con él— lo que dijo.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Muhammad ibn Juzaym al-Muharibi, de Muhammad ibn Ka'b al-Qurazi, de Muhammad ibn Juzaym Abu Yazid, de 'Ammar ibn Yasir, quien dijo: "Estábamos yo y 'Ali ibn Abi Talib como compañeros en la expedición de al-'Ushayra. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) acampó allí y se estableció, vimos a unas personas de Banu Mudlij trabajando en un manantial que tenían y en unas palmeras. Entonces 'Ali ibn Abi Talib me dijo: '¡Oh Abu al-Yaqzan! ¿Te parece si vamos a ver a esa gente y observamos cómo trabajan?' Dije: 'Si quieres'. Fuimos hacia ellos y observamos su trabajo por un rato, luego nos venció el sueño. Entonces yo y 'Ali nos fuimos hasta que nos acostamos en un grupo de palmeras y en un polvo fino de tierra, y dormimos. ¡Por Allah! No nos despertó nadie sino el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), que nos movía con su pie. Nos habíamos cubierto de polvo de aquella tierra fina en la que dormimos. Ese día, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) le dijo a 'Ali ibn Abi Talib: '¿Qué te pasa, oh Abu Turab (Padre del Polvo)?', por el polvo que veía en él. Luego dijo: '¿Acaso no os contaré acerca de los dos hombres más desdichados de la gente?' Dijimos: 'Claro que sí, oh Mensajero de Allah'. Dijo: 'El Rojo (Uḥaymir) de Zamud, que mató a la camella, y aquel que te golpeará a ti, oh 'Ali, aquí —y puso su mano sobre su cabeza— hasta que empape de ella esto —y tomó su barba—'". Dijo Ibn Ishaq: Y me narró alguien de la gente de conocimiento que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) llamó a 'Ali "Abu Turab" porque, cuando se enfadaba con Fátima por algo, no le hablaba ni le decía nada que ella odiara, sino que tomaba polvo y lo ponía sobre su cabeza. Dijo: Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), cuando veía el polvo sobre él, sabía que estaba enfadado con Fátima, y decía: "¿Qué te pasa, oh Abu Turab?" Y Allah sabe más cuál de esas dos versiones fue la correcta. **Expedición de Sa'd ibn Abi Waqqas:** Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) había enviado, entremedias de aquello, la expedición de Sa'd ibn Abi Waqqas, con ocho hombres de los emigrantes (muhayirun). Salió hasta llegar a al-Jarrar, en tierra de Hiyaz, luego regresó sin encontrar hostilidad alguna. Dijo Ibn Hisham: Mencionó alguien de la gente de conocimiento que esta expedición de Sa'd fue después de la de Hamza. **Expedición de Safwan (la primera Batalla de Badr):** Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) no permaneció en Medina, cuando regresó de la expedición de al-'Ushayra, sino unas pocas noches, que no llegaban a diez, hasta que Kurz ibn Jabir al-Fihri atacó los rebaños de Medina. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) salió en su persecución, y puso al frente de Medina a Zayd ibn Hariza, según dijo Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: Hasta que llegó a un valle llamado Safwan, en la zona de Badr, pero Kurz ibn Jabir se le escapó y no pudo alcanzarlo. Esta fue la primera Batalla de Badr. Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) regresó a Medina y permaneció allí el resto de Yumada al-Ajira, Rayab y Sha'ban. **Expedición de 'Abdullah ibn Yahsh y la revelación de {Te preguntan sobre el mes sagrado}:** **El libro que llevó del Mensajero:** El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) envió a 'Abdullah ibn Yahsh ibn Ri'ab al-Asadi en Rayab, a su regreso de la primera Badr, y envió con él a ocho hombres de los emigrantes (muhayirun), sin que hubiera entre ellos nadie de los auxiliares (ansar). Le escribió un libro (carta) y le ordenó que no lo mirara hasta que hubiera viajado dos días, luego lo mirara y procediera según lo que se le ordenaba, sin obligar a ninguno de sus compañeros. **Los compañeros de Ibn Yahsh en esta expedición:** Los compañeros de 'Abdullah ibn Yahsh eran de los emigrantes (muhayirun). Luego, de los Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: Abu Hudhayfa ibn 'Utba ibn Rabi'a ibn 'Abd Shams. Y de sus aliados: 'Abdullah ibn Yahsh, que era el emir del grupo, y 'Ukkasha ibn Mihsan ibn Hursan, uno de los Banu Asad ibn Juzayma, aliado suyo. Y de los Banu Nawfal ibn 'Abd Manaf: 'Utba ibn Ghazwan ibn Jabir, aliado suyo. Y de los Banu Zuhra ibn Kilab: Sa'd ibn Abi Waqqas. Y de los Banu 'Adi ibn Ka'b: 'Amir ibn Rabi'a, aliado suyo de 'Anz ibn Wa'il, y Waqid ibn 'Abdullah ibn 'Abd Manaf ibn 'Arin ibn Tha'laba ibn Yarbu', uno de los Banu Tamim, aliado suyo, y Jalid ibn al-Bukayr, uno de los Banu Sa'd ibn Layz, aliado suyo. Y de los Banu al-Hariz ibn Fihr: Suhayl ibn Bayda'. **Ibn Yahsh abre el libro:** Cuando 'Abdullah ibn Yahsh hubo viajado dos días, abrió el libro y lo miró, y he aquí que en él decía: "Cuando mires este libro mío, prosigue hasta que acampes en Najla, entre La Meca y Taif, y acecha allí a los Quraysh e infórmate de sus noticias". Cuando 'Abdullah ibn Yahsh miró el libro, dijo: "Escucho y obedezco". Luego dijo a sus compañeros: "El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) me ha ordenado que prosiga hasta Najla para acechar a los Quraysh hasta que le traiga noticias de ellos, y me ha prohibido obligar a ninguno de vosotros. Así pues, quien de vosotros desee el martirio (shahada) y lo anhele, que vaya; y quien lo deteste, que regrese. En cuanto a mí, prosigo por orden del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él)". Así que prosiguió, y prosiguieron con él sus compañeros; ninguno de ellos se quedó atrás. Y tomó el camino de Hiyaz, hasta que, estando en Ma'din, por encima de al-Furu', llamado Bahran, Sa'd ibn Abi Waqqas y 'Utba ibn Ghazwan perdieron un camello que montaban por turno. Se rezagaron buscándolo, mientras 'Abdullah ibn Yahsh y el resto de sus compañeros prosiguieron hasta acampar en Najla. Pasó junto a ellos una caravana de los Quraysh que transportaba pasas, cueros y mercancías de las de los Quraysh, en la que iban 'Amr ibn al-Hadrami. Dijo Ibn Hisham: El nombre de al-Hadrami era 'Abdullah ibn 'Abbad, y se dice: Malik ibn 'Abbad, uno de los Sadif. Y el nombre de Sadif: 'Amr ibn Malik, uno de los Sakun ibn Ashras ibn Kinda, y se dice: Kindi. Dijo Ibn Ishaq: Y 'Uzman ibn 'Abdullah ibn al-Mughira, y su hermano Nawfal ibn 'Abdullah, ambos de los Makhzumíes, y al-Hakam ibn Kaysan, cliente (mawla) de Hisham ibn al-Mughira. Cuando la gente (de la caravana) los vio, les tuvieron miedo, pues ellos habían acampado cerca de ellos. Entonces 'Ukkasha ibn Mihsan se asomó hacia ellos, y se había rapado la cabeza. Cuando lo vieron, se sintieron seguros y dijeron: "Son peregrinos ('ummar), no hay peligro por su parte". Y el grupo (de musulmanes) deliberó sobre ellos. Era el último día de Rayab. Dijeron: "¡Por Allah! Si dejáis a esta gente esta noche, entrarán en el Haram (territorio sagrado) y se protegerán con él. Pero si los matáis, los mataréis en el mes sagrado". El grupo vaciló y temió atacarlos, luego se armaron de valor contra ellos y decidieron matar a quien pudieran de ellos y tomar lo que llevaban. Entonces Waqid ibn 'Abdullah al-Tamimi disparó una flecha a 'Amr ibn al-Hadrami y lo mató. Capturaron a 'Uzman ibn 'Abdullah y a al-Hakam ibn Kaysan, mientras que Nawfal ibn 'Abdullah escapó y se les escapó. Y 'Abdullah ibn Yahsh y sus compañeros regresaron con la caravana y los dos prisioneros hasta llegar a Medina, ante el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él). Y mencionó alguien de la familia de 'Abdullah ibn Yahsh que 'Abdullah dijo a sus compañeros: "El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) tiene derecho al quinto (jums) de lo que hemos obtenido como botín". Y eso fue antes de que Allah, Exaltado sea, prescribiera el quinto de los botines. Así que apartó el quinto de la caravana para el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y repartió el resto entre sus compañeros.
Dijo Ibn Ishaq: Cuando llegaron ante el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) en Medina, él dijo: "No os ordené combatir en el mes sagrado". Entonces retuvo la caravana y los dos prisioneros, y se negó a tomar nada de ello. Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo eso, cayeron en desánimo y pensaron que estaban perdidos, y sus hermanos musulmanes los reprendieron por lo que habían hecho. Los Quraysh dijeron: "Muhammad y sus compañeros han violado el mes sagrado, derramaron sangre en él, tomaron bienes y capturaron hombres". Entonces algunos musulmanes que estaban en La Meca respondieron: "Solo actuaron en Sha'ban". Los judíos dijeron, interpretando esto como un mal presagio contra el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él): "Amr ibn al-Hadrami fue asesinado por Waqid ibn Abd Allah; 'Amr' significa que la guerra se prolongó, y 'al-Hadrami' que la guerra se hizo presente, y 'Waqid ibn Abd Allah' que la guerra se encendió". Pero Dios volvió esto contra ellos, no a su favor. Cuando la gente habló mucho sobre ello, Dios reveló a Su Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él): {Te preguntan acerca del mes sagrado, sobre combatir en él. Di: Combatir en él es grave, pero apartar del camino de Dios, la incredulidad en Él, [impedir el acceso] a la Mezquita Sagrada y expulsar a su gente de ella es aún más grave ante Dios} [2:217], es decir: si matasteis en el mes sagrado, ellos os apartaron del camino de Dios, junto con la incredulidad en Él, y os impidieron [acceder a] la Mezquita Sagrada y os expulsaron de ella siendo vosotros sus habitantes, lo cual es más grave ante Dios que matar a quienes matasteis de ellos. {Y la fitna 73 es más grave que el asesinato}, es decir: ellos solían tentar al musulmán en su religión hasta hacerle volver a la incredulidad después de su fe, y eso es más grave ante Dios que el asesinato. {Y no cesarán de combatiros hasta haceros apostatar de vuestra religión, si pueden} [2:217]: es decir, persisten en lo más malo y grave de eso, sin arrepentirse ni desistir. Cuando el Corán descendió con esta orden, y Dios alivió a los musulmanes de la angustia en que estaban, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) tomó la caravana y los dos prisioneros. Los Quraysh enviaron [a alguien] para el rescate de Uthman ibn Abd Allah y al-Hakam ibn Kaysan, pero el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) dijo: "No os los devolveré hasta que lleguen nuestros dos compañeros" —es decir, Sa'd ibn Abi Waqqas y Utba ibn Ghazwan— "porque tememos por ellos de vosotros; si los matáis, mataremos a vuestros dos compañeros". Entonces llegaron Sa'd y Utba, y el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) los intercambió por ellos. En cuanto a al-Hakam ibn Kaysan, abrazó el Islam y fue un buen musulmán, y permaneció con el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) hasta que murió como mártir en el día de Bir Ma'una. En cuanto a Uthman ibn Abd Allah, regresó a La Meca y murió allí como incrédulo. El comandante de la expedición anhelaba la recompensa y lo que descendió del Corán sobre ello: Cuando se aclaró la situación de Abd Allah ibn Jahsh y sus compañeros tras la revelación del Corán, anhelaron la recompensa y dijeron: "¡Oh Mensajero de Dios! ¿Podemos esperar tener una expedición por la que se nos dé la recompensa de los combatientes?" Entonces Dios reveló sobre ellos: {En verdad, quienes creyeron, emigraron y se esforzaron en la causa de Dios, esos esperan la misericordia de Dios, y Dios es Perdonador, Misericordioso} [2:218], y Dios los situó en la mayor esperanza. El hadiz sobre esto proviene de al-Zuhri y Yazid ibn Ruman, de Urwa ibn al-Zubayr. Dijo Ibn Ishaq: Algunos de la familia de Abd Allah ibn Jahsh mencionaron que Dios dividió el botín cuando lo hizo lícito, asignando cuatro quintos a quienes Dios se lo concedió y un quinto para Dios y Su Mensajero, y así ocurrió con lo que Abd Allah ibn Jahsh hizo con aquella caravana. Dijo Ibn Hisham: Fue el primer botín que obtuvieron los musulmanes. Amr ibn al-Hadrami fue el primer muerto por los musulmanes, y Uthman ibn Abd Allah y al-Hakam ibn Kaysan los primeros prisioneros de los musulmanes. Dijo Ibn Ishaq: Abu Bakr al-Siddiq (que Dios esté complacido con él) dijo sobre la expedición de Abd Allah ibn Jahsh —y se dice que fue Abd Allah ibn Jahsh quien lo dijo— cuando los Quraysh dijeron: "Muhammad y sus compañeros han violado el mes sagrado, derramaron sangre en él, tomaron bienes y capturaron hombres". Dijo Ibn Hisham: Es de Abd Allah ibn Jahsh: "Consideráis grave un asesinato en el mes sagrado, / pero más grave que eso, si el guiado viera la guía, / es vuestro rechazo a lo que dice Muhammad / y la incredulidad en Él, y Dios es Testigo y Observador. / Y expulsar a su gente de la mezquita de Dios / para que no se vea a nadie postrado ante Dios en la Casa. / Pues nosotros, aunque nos reprochéis por su muerte / y el calumniador y el envidioso agiten rumores contra el Islam, / regamos nuestras lanzas con la sangre del hijo de al-Hadrami / en Najla, cuando Waqid encendió la guerra. / Y Uthman ibn Abd Allah está entre nosotros, / forcejeando con un grillete de cuero rebelde." Cambio de la alquibla 74 hacia la Kaaba: Dijo Ibn Ishaq: Se dice que la alquibla fue cambiada en Sha'ban, a los dieciocho meses de la llegada del Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) a Medina. La gran batalla de Badr: Dijo Ibn Ishaq: Luego, el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) oyó que Abu Sufyan ibn Harb venía de Siria con una gran caravana de los Quraysh, que contenía bienes y mercancías de sus comercios, y con treinta o cuarenta hombres de los Quraysh, entre ellos Majrama ibn Nawfal ibn Ahyab ibn Abd Manaf ibn Zuhra y Amr ibn al-As ibn Wail ibn Hisham. Dijo Ibn Hisham: Y se dice: Amr ibn al-As ibn Wail ibn Hashim. Dijo Ibn Ishaq: Me contaron Muhammad ibn Muslim al-Zuhri, Asim ibn Umar ibn Qatada, Abd Allah ibn Abi Bakr y Yazid ibn Ruman, de Urwa ibn al-Zubayr y otros de nuestros sabios, de Ibn Abbas; cada uno me contó parte de este hadiz, y sus relatos coincidieron en lo que he narrado del hadiz de Badr. Dijeron: Cuando el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) oyó que Abu Sufyan venía de Siria, convocó a los musulmanes contra ellos y dijo: "Esta es la caravana de los Quraysh, contiene sus bienes; salid hacia ella, quizá Dios os la conceda como botín". La gente respondió; algunos se apresuraron y otros se demoraron, porque no pensaban que el Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) fuera a enfrentarse en una guerra. Abu Sufyan, cuando se acercó a Hiyaz, buscaba noticias y preguntaba a los viajeros que encontraba, por temor a la situación de la gente, hasta que obtuvo información de uno de los viajeros de que Muhammad había movilizado a sus compañeros contra ti y tu caravana. Entonces se puso alerta, contrató a Damdam ibn Amr al-Ghifari y lo envió a La Meca, ordenándole que fuera a los Quraysh y los movilizara para proteger sus bienes, y les informara que Muhammad se había interpuesto en su camino con sus compañeros. Damdam ibn Amr partió rápidamente hacia La Meca. La visión de Atika bint Abd al-Muttalib: Dijo Ibn Ishaq: Me contó alguien de quien no sospecho, de Ikrima, de Ibn Abbas, y Yazid ibn Ruman, de Urwa ibn al-Zubayr, que dijeron: Atika bint Abd al-Muttalib vio, tres noches antes de la llegada de Damdam a La Meca, un sueño que la asustó. Entonces envió a su hermano Abbas ibn Abd al-Muttalib.
Entonces ella le dijo: «¡Oh, hermano mío! Por Alá, esta noche he visto una visión que me ha aterrorizado, y temo que de ella pueda sobrevenir a tu pueblo un mal y una desgracia. ¿Guardarás silencio sobre lo que te cuente?». Él le dijo: «¿Y qué has visto?». Ella dijo: «Vi a un jinete que llegó montado en su camello hasta que se detuvo en al-Abṭaḥ (el valle de La Meca). Luego gritó con toda su voz: “¡Oh, gente de Ghudar! ¡Acudid a vuestros lugares de muerte en tres [días]!”. Y vi que la gente se reunió a su alrededor. Luego entró en la Mezquita [Sagrada] y la gente lo seguía. Y mientras estaban a su alrededor, su camello lo llevó [milagrosamente] sobre el techo de la Kaaba, y gritó lo mismo: “¡Oh, gente de Ghudar! ¡Acudid a vuestros lugares de muerte en tres [días]!”. Luego su camello lo llevó sobre la cima de Abū Qubays (monte en La Meca), y gritó lo mismo. Luego tomó una roca y la lanzó. Esta cayó descendiendo hasta que, cuando estuvo al pie de la montaña, se desmenuzó. Y no quedó casa alguna de las casas de La Meca, ni morada, en la que no entrara un fragmento de ella». Dijo al-‘Abbās: «Por Alá, que esta es una visión [importante]. Y tú, guárdala en secreto y no la menciones a nadie». Luego salió al-‘Abbās y se encontró con al-Walīd ibn ‘Utba ibn Rabī‘a, que era su amigo íntimo. Se la mencionó y le pidió que la mantuviera en secreto. Pero al-Walīd se la contó a su padre ‘Utba, y la noticia se divulgó en La Meca hasta que los Quraysh hablaron de ella en sus reuniones. Dijo al-‘Abbās: «Salí temprano para circunvalar la Casa [Sagrada], y Abū Ŷahl ibn Hishām estaba con un grupo de los Quraysh sentados, hablando sobre la visión de ‘Ātika. Cuando me vio Abū Ŷahl, dijo: “¡Oh, Abū l-Faḍl! Cuando termines tu circunvalación, ven a nosotros”. Cuando terminé, fui y me senté con ellos. Abū Ŷahl me dijo: “¡Oh, Banū ‘Abd al-Muṭṭalib! ¿Desde cuándo ha surgido entre vosotros esta profetisa?”. Dije: “¿Qué es eso?”. Dijo: “Esa visión que vio ‘Ātika”. Dije: “¿Y qué vio?”. Dijo: “¡Oh, Banū ‘Abd al-Muṭṭalib! ¿No os basta con que profeticen vuestros hombres, sino que también profeticen vuestras mujeres? ‘Ātika ha afirmado en su visión que se dijo: ‘Acudid en tres [días]’. Pues esperaremos con vosotros esos tres días. Si es verdad lo que dice, sucederá; y si pasan los tres días y no ocurre nada de eso, os escribiremos un documento declarando que sois la gente más mentirosa de entre los árabes en vuestra casa”». Dijo al-‘Abbās: «Por Alá, no hice gran cosa contra él, salvo que negué eso y rechacé que ella hubiera visto algo». Dijo: «Luego nos separamos. Cuando llegó la noche, no quedó mujer de los Banū ‘Abd al-Muṭṭalib que no viniera a mí y me dijera: “¿Habéis permitido a este perverso y malvado que hable mal de vuestros hombres, y luego ha atacado a las mujeres mientras tú escuchabas, y no has tenido reacción alguna ante lo que oíste?”. Dije: “Por Alá, lo he hecho. No hice gran cosa contra él. Y, por Alá, que me enfrentaré a él para libraros de él”». Dijo: «Salí temprano al tercer día de la visión de ‘Ātika, y estaba furioso y enojado, pensando que se me había escapado de él algo que deseaba alcanzar». Dijo: «Entré en la Mezquita y lo vi. Por Alá, mientras caminaba hacia él, buscando enfrentarme para que repitiera algo de lo dicho y yo pudiera atacarlo —y era un hombre ligero, de rostro agudo, lengua afilada y mirada penetrante—, de repente salió corriendo hacia la puerta de la Mezquita». Dijo: «Dije para mis adentros: “¿Qué le pasa, que Alá lo maldiga? ¿Todo esto es miedo de mí para que lo insulte?”». Dijo: «Y he aquí que él había oído lo que yo no oí: la voz de Ḍamḍam ibn ‘Amr al-Ġifārī, que gritaba en el fondo del valle, de pie sobre su camello, habiendo mutilado a su camello (cortándole una oreja o joroba como señal de alarma), cambiado su montura y rasgado su camisa, diciendo: “¡Oh, asamblea de los Quraysh! ¡La caravana, la caravana! Vuestros bienes están con Abū Sufyān. ¡Muhammad se ha interpuesto a ellos con sus compañeros! No creo que podáis alcanzarlos. ¡Socorro, socorro!”». Dijo: «Entonces, lo que ocurrió me distrajo de él y lo distrajo de mí». **Los Quraysh se preparan para salir:** Entonces la gente se aprestó rápidamente y dijeron: «¿Acaso piensa Muhammad y sus compañeros que esto será como la caravana de Ibn al-Ḥaḍramī? ¡No, por Alá! ¡Pronto sabrá que no es así!». Y la gente se dividió en dos tipos: o salía personalmente o enviaba a otro en su lugar. Y los Quraysh se movilizaron por completo, sin que ninguno de sus nobles se quedara atrás. Excepto que Abū Lahab ibn ‘Abd al-Muṭṭalib se quedó y envió en su lugar a al-‘Āṣī ibn Hishām ibn al-Muġīra. Y es que [Abū Lahab] le había prestado cuatro mil dírhams que este le debía, y como estaba en quiebra por ellos, lo contrató por esa cantidad para que lo representara en su expedición. Así que salió en su lugar, y Abū Lahab se quedó. Dijo Ibn Isḥāq: Y me contó ‘Abd Allāh ibn Abī Naŷīḥ que Umayya ibn Jalaf había decidido quedarse, pues era un anciano venerable, corpulento y pesado. Entonces ‘Uqba ibn Abī Mu‘ayṭ fue a él mientras estaba sentado en la Mezquita entre su gente, llevando un incensario con fuego y perfume, y lo colocó delante de él. Luego dijo: «¡Oh, Abū ‘Alī! Perfúmate, pues eres como las mujeres». Dijo: «¡Que Alá te maldiga a ti y a lo que has traído!». Dijo: «Luego se preparó y salió con la gente». **Lo que ocurrió entre los Quraysh y Kināna de guerra antes de Badr:** Dijo Ibn Isḥāq: Y cuando terminaron sus preparativos y decidieron partir, recordaron la guerra que había entre ellos y los Banū Bakr ibn ‘Abd Manāt ibn Kināna, y dijeron: «Tememos que nos ataquen por la retaguardia». Y la guerra que hubo entre los Quraysh y los Banū Bakr fue, según me contó alguien de los Banū ‘Āmir ibn Lu’ayy, de Muhammad ibn Sa‘īd ibn al-Musayyib, acerca de un hijo de Ḥafṣ ibn al-Ajyaf, uno de los Banū Ma‘īṣ ibn ‘Āmir ibn Lu’ayy. Este salió buscando un animal extraviado suyo en Ḍaŷnān (un lugar). Era un muchacho joven, con una coleta en la cabeza y vestido con una túnica. Era un muchacho hermoso y limpio. Pasó junto a ‘Āmir ibn Yazīd ibn ‘Āmir ibn al-Mulawwaḥ, uno de los Banū Ya‘mar ibn ‘Awf ibn Ka‘b ibn ‘Āmir ibn Layth ibn Bakr ibn ‘Abd Manāt ibn Kināna, que estaba en Ḍaŷnān, y era el señor de los Banū Bakr en aquel tiempo. Lo vio y le gustó, y dijo: «¿Quién eres, muchacho?». Dijo: «Soy el hijo de Ḥafṣ ibn al-Ajyaf al-Qurashī». Cuando el muchacho se fue, ‘Āmir ibn Yazīd dijo: «¡Oh, Banū Bakr! ¿Tenéis alguna sangre [que reclamar] contra los Quraysh?». Dijeron: «Sí, por Alá, tenemos sangre que reclamarles». Dijo: «Ningún hombre podría matar a este muchacho por su cuenta sin haber cobrado su sangre». Dijo: «Entonces un hombre de los Banū Bakr lo siguió y lo mató por una sangre que tenía contra los Quraysh». Los Quraysh hablaron sobre ello, y ‘Āmir ibn Yazīd dijo: «¡Oh, asamblea de los Quraysh! Teníamos sangre que reclamaros. ¿Qué queréis? Si queréis, pagadnos lo que tenemos contra vosotros y pagaremos lo que tenéis contra nosotros; y si queréis, esto es cuestión de sangre: un hombre por un hombre. Así que renunciad a lo que tenéis contra nosotros y renunciaremos a lo que tenemos contra vosotros». Aquel muchacho resultó de poca importancia para esta tribu de los Quraysh, y dijeron: «Tiene razón: un hombre por un hombre». Así que lo dejaron pasar y no reclamaron justicia por él. Dijo: «Y mientras su hermano Mikraz ibn Ḥafṣ ibn al-Ajyaf viajaba por Marr al-Ẓahrān (un valle cerca de La Meca), vio a ‘Āmir ibn Yazīd ibn al-Mulawwaḥ montado en su camello. Cuando lo vio, se dirigió hacia él hasta que hizo arrodillar [a su camello] junto a él, mientras ‘Āmir llevaba su espada terciada. Mikraz lo golpeó con su espada hasta matarlo. Luego le hendió el vientre con su espada. Luego lo llevó a La Meca y lo colgó por la noche de las cortinas de la Kaaba. Cuando amanecieron los Quraysh, vieron la espada de ‘Āmir ibn Yazīd ibn ‘Āmir colgada de las cortinas de la Kaaba, la reconocieron y dijeron: “Esta es la espada de ‘Āmir ibn Yazīd. Mikraz ibn Ḥafṣ lo ha atacado y lo ha matado”. Eso fue parte de su asunto. Y mientras estaban en medio de esa guerra, el Islam intercedió entre la gente y se ocuparon de él, hasta que los Quraysh decidieron partir hacia Badr. Entonces recordaron lo que había entre ellos y los Banū Bakr y les temieron». Y Mikraz ibn Ḥafṣ dijo sobre su asesinato de ‘Āmir: Cuando vi que era él, ‘Āmir, recordé los miembros del amigo querido. Y dije a mi alma: «Él es ‘Āmir, no le temas, y mira qué montura [tiene]». Y supe que si le asestaba un golpe, en cuanto lo alcanzara con al-Furāfir (nombre de una espada), perecería. Apliqué mi serenidad contra él y eché mi peso sobre un héroe de armas temibles y probado. Y no fui, cuando mi corazón y el suyo se encontraron, residuo de mestizos de mujeres ni de padre. Cobré con él mi venganza y no olvidé mi rencor, cuando todo cobarde olvida su rencor.
Dijo Ibn Hisham: Al-farāfir, en otro contexto, es el hombre hábil; en este contexto, es la espada. Al-ʿayhab es aquel que no tiene razón; también se dice del macho cabrío de las gacelas y del semental de los avestruces. Al-Jalil dijo: Al-ʿayhab es el hombre débil para alcanzar su objetivo. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Ruman, de ʿUrwa ibn al-Zubayr, quien dijo: Cuando Quraysh decidió la marcha, recordaron lo que había entre ellos y Banu Bakr, y eso casi los disuadió. Entonces se les apareció Iblis en la forma de Suraqa ibn Malik ibn Juʿshum al-Mudliji, que era de los nobles de Banu Kinana, y les dijo: Yo soy vuestro protector para que Kinana no os cause nada desagradable por detrás. Así que partieron rápidamente. Salida del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz: Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, salió en noches transcurridas del mes de Ramadán con sus compañeros. Dijo Ibn Hisham: Salió el lunes, cuando quedaban ocho noches de Ramadán, y nombró a ʿAmr ibn Umm Maktum –y se dice que su nombre es ʿAbdullah ibn Umm Maktum, hermano de Banu ʿAmir ibn Lu’ay– para dirigir la oración con la gente. Luego hizo regresar a Abu Lubaba desde al-Rawha’ y lo nombró gobernador de Medina. El estandarte y las dos banderas: Dijo Ibn Ishaq: Entregó el estandarte a Musʿab ibn ʿUmayr ibn Hashim ibn ʿAbd Manaf ibn ʿAbd al-Dar. Dijo Ibn Hisham: Y era blanco. Dijo Ibn Ishaq: Delante del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, había dos banderas negras: una con ʿAli ibn Abi Talib, llamada al-ʿUqab 75, y la otra con algunos de los Ansar. Número de camellos de los musulmanes hacia Badr: Dijo Ibn Ishaq: Los camellos de los compañeros del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, aquel día eran setenta camellos, y se turnaban en ellos. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, ʿAli ibn Abi Talib y Marthad ibn Abi Marthad al-Ghanawi se turnaban en un camello; Hamza ibn ʿAbd al-Muttalib, Zayd ibn Haritha, Abu Kabsha y Anasa, los dos libertos del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, se turnaban en un camello; y Abu Bakr, ʿUmar y ʿAbd al-Rahman ibn ʿAwf se turnaban en un camello. Dijo Ibn Ishaq: Puso a Qays ibn Abi Saʿsaʿa, hermano de Banu Mazin ibn al-Najjar, al frente de la retaguardia. La bandera de los Ansar estaba con Saʿd ibn Muʿadh, según dijo Ibn Hisham. El camino a Badr: Dijo Ibn Ishaq: Tomó su camino desde Medina a La Meca, pasando por Naqb al-Madina, luego por al-ʿAqiq, luego por Dhu al-Hulayfa, luego por Ulat al-Jaysh. Dijo Ibn Hisham: Dhat al-Jaysh. Dijo Ibn Ishaq: Luego pasó por Turban, luego por Malal, luego por Ghamis al-Hamam desde Marrarayn, luego por Suhayrat al-Yamam, luego por al-Siyala, luego por Fajj al-Rawha’, luego por Shanuka, que es el camino recto, hasta que, estando en ʿIrq al-Dhabya –dijo Ibn Hisham: al-Dhabya, según otros que no son Ibn Ishaq–, se encontraron con un beduino y le preguntaron por la gente, pero no encontraron noticias de él. La gente le dijo: Saluda al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz. Él dijo: ¿Acaso está entre vosotros el Mensajero de Allah? Dijeron: Sí. Entonces lo saludó y luego dijo: Si eres el Mensajero de Allah, infórmame sobre lo que hay en el vientre de esta mi camella. Le dijo Salama ibn Salama ibn Waqsh: No preguntes al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, y dirígete a mí, que yo te informaré de eso. Has montado sobre ella, y en su vientre hay un feto tuyo. Entonces el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, dijo: "Basta, has sido grosero con el hombre". Luego se apartó de Salama. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, acampó en Sajsaj, que es el pozo de al-Rawha’. Luego partió de allí hasta que, estando en al-Munsaraf, dejó el camino de La Meca a la izquierda y tomó la derecha hacia al-Naziya, con dirección a Badr. Siguió por un lado de ella hasta que atravesó un valle llamado Ruhqan, entre al-Naziya y el desfiladero de al-Safra’, luego por el desfiladero, luego descendió de él hasta que, estando cerca de al-Safra’, envió a Basbas ibn al-Juhani, aliado de Banu Saʿida, y a ʿAdi ibn Abi al-Zughba’ al-Juhani, aliado de Banu al-Najjar, a Badr para buscar noticias sobre Abu Sufyan ibn Harb y otros. Luego el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, partió, habiendo llegado ya. Cuando se dirigió hacia al-Safra’, que es una aldea entre dos montañas, preguntó por los nombres de las dos montañas. Le dijeron: Una se llama Muslih y la otra Muz’i. Preguntó por sus habitantes y le dijeron: Banu al-Nar y Banu Huraq, dos clanes de Banu Ghifar. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, detestó ambas montañas y pasar entre ellas, y tomó mal agüero de sus nombres y de los nombres de sus habitantes. Así que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, las dejó a la izquierda junto con al-Safra’, y tomó la derecha hacia un valle llamado Dhafiran, lo atravesó y acampó.
- wujūhuhumā : Literalmente 'sus rostros' (de ambos). En el contexto, se refiere a que los rostros de los dos adúlteros son vueltos hacia atrás, como castigo humillante.
- al-rajm : Lapidación, castigo prescrito en la Torá y en el Islam para el adulterio cometido por personas casadas (muhsan).
- ihṣān : Estado de haber contraído matrimonio válido; una persona muhsan es aquella que ha tenido relaciones sexuales lícitas dentro del matrimonio.
- aḥbār : Plural de ḥibr, término para los sabios o rabinos judíos.
- bayt al-midrās : Casa de estudio o escuela rabínica, lugar donde los judíos estudiaban la Torá.
- jana'a 'alayhā : Se inclinó sobre ella para protegerla, cubriéndola con su cuerpo.
- al-tajbiya : Ocultación o encubrimiento; aquí se refiere a que acordaron ocultar el castigo de la lapidación y no aplicarlo.
- al-diya : Compensación económica o precio de sangre pagado por homicidio o lesiones, según la ley islámica.
- naftinahu : Tentarlo o ponerlo a prueba, con la intención de desviarlo de su religión.
- yaftinūka : Te tienten o te aparten; en el contexto, se refiere a la tentación de desviar al Profeta del juicio divino.
- Allah : Nombre propio de Dios en el Islam, el Creador y Sustentador del universo.
- Abraham : Profeta bíblico y coránico, considerado padre del monoteísmo.
- Torá : Libro sagrado revelado a Moisés, según la tradición judía e islámica.
- Evangelio : Libro sagrado revelado a Jesús, según la tradición cristiana e islámica.
- Corán 5:68 : Versículo del Corán que cita la respuesta a los judíos.
- Corán : Libro sagrado del Islam, revelado al profeta Muhammad.
- Corán 6:19-20 : Versículos del Corán que responden a la pregunta sobre la unicidad de Dios.
- Corán 5:57 : Versículo que prohíbe tomar como aliados a quienes se burlan de la religión.
- Corán 5:61 : Versículo que describe la hipocresía de algunos.
- Hora : El Día del Juicio Final en la escatología islámica.
- Corán 7:187 : Versículo que responde sobre el conocimiento de la Hora.
- Corán 19:47 : Versículo donde Abraham dice que Dios es solícito con él.
- ‘Uzayr : Figura identificada con Esdras en la tradición islámica, a quien algunos judíos consideraban hijo de Dios.
- qibla : Dirección hacia la Kaaba en La Meca, hacia la cual los musulmanes oran.
- Mesías : Jesús, considerado por los cristianos como el Cristo y por los musulmanes como un profeta.
- Corán 9:30 : Versículo que refuta las afirmaciones sobre la filiación divina.
- genios : Seres creados de fuego, con libre albedrío, mencionados en el Corán.
- Corán 17:88 : Versículo que desafía a producir algo similar al Corán.
- imam : Líder religioso o guía en la comunidad musulmana.
- Dhul-Qarnayn : Figura mencionada en el Corán, a menudo identificada con Alejandro Magno o Ciro el Grande.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca a la que pertenecía el profeta Muhammad.
- Gabriel : Ángel encargado de transmitir la revelación a los profetas.
- Absoluto : Traducción de 'al-Ṣamad', que significa el Eterno, el Autosuficiente, a quien todos necesitan.
- Corán 112:1-4 : Sura de la Sinceridad, que afirma la unicidad absoluta de Dios.
- Qabdatuhu : Literalmente 'Su puño'. Se refiere al poder absoluto de Allah sobre toda la creación.
- As-Samad : Término coránico que significa 'el Eterno, el Autosuficiente, Aquel a quien todos recurren y que no necesita de nadie'.
- Al-Gariyy : Dos construcciones elevadas (como torres o monumentos) en Kufa, construidas por an-Nu‘man ibn al-Mundir sobre las tumbas de los dos asesinados.
- Al-‘Aqib : Título que significa 'el que viene después' o 'el sucesor'; aquí se refiere al líder o jefe de la delegación.
- As-Sayyid : Título que significa 'el señor' o 'el noble'; se refiere a una persona de autoridad y respeto.
- Al-Usquf : Término para 'obispo' en el contexto cristiano; también se usa para 'sabio religioso'.
- Al-Wada’i‘ : Literalmente 'los depósitos'; aquí se refiere a escritos o libros sagrados que contienen profecías.
- Al-Hubara : Tipo de tela fina y valiosa, a menudo rayada, usada en vestimentas de lujo.
- Āyah : Se refiere a la aleya coránica que menciona los milagros de Jesús, como crear un pájaro de barro con permiso de Allah.
- Alif Lam Mim : Letras separadas (muqatta‘at) que aparecen al inicio de algunas suras del Corán; su significado es conocido solo por Allah.
- mulāʿana : Imprecación mutua; práctica de invocar la maldición de Dios sobre la parte mentirosa en una disputa, basada en el versículo coránico de la mubāhala (3:61).
- al-ʿĀqib : Título del líder o jefe de la delegación cristiana de Najrán; significa 'el que viene después' o 'el sucesor'.
- al-ġasīl : El 'lavado'; apodo de Hanzala ibn Abi 'Amir porque fue lavado por los ángeles después de morir en la batalla de Uhud.
- Ŷāhiliyya : Período preislámico de ignorancia e idolatría.
- al-ḥanīfiyya : Religión monoteísta pura y original de Abraham, anterior a las desviaciones del judaísmo y cristianismo.
- ikāf : Aparejo o albarda para montar un asno.
- Fadak : Localidad en el norte de Arabia, conocida por sus tejidos.
- uṭum : Fortaleza o torre fortificada típica de Medina.
- Rasul Allah : Mensajero de Dios, título de Mahoma.
- Hégira : Emigración del Profeta Mahoma de La Meca a Medina en el año 622 d.C., que marca el inicio del calendario islámico.
- ‘Aisha : Esposa del Profeta Mahoma, hija de Abu Bakr.
- clientes : Personas liberadas de la esclavitud que mantenían un vínculo de patronazgo con su antiguo amo.
- velo : Referencia al velo que separaba a las esposas del Profeta de los visitantes, establecido después de ciertos eventos.
- mudd : Medida de capacidad para áridos, aproximadamente 0.5 litros.
- sa‘ : Medida de capacidad para áridos, aproximadamente 3 litros.
- yihad : Esfuerzo o lucha en el camino de Dios, que puede incluir el combate armado en defensa del Islam.
- emigrantes : Los musulmanes que emigraron de La Meca a Medina.
- auxiliar : Los habitantes de Medina que ayudaron a los emigrantes, conocidos como los Ansar.
- العَثاعِث : Lugar arenoso y blando; también se refiere a las huellas de una morada.
- عبيدة بن الحارث : ‘Ubayda ibn al-Ḥāriṯ, primo del Profeta, comandante de la primera expedición militar islámica.
- رُدَيْنَة : Rudayna, nombre de una mujer que fabricaba lanzas; por extensión, lanzas de calidad.
- رائث : Lento, tardío; aquí se refiere a un asunto que les pareció bueno pero que se demoró.
- نسء وطامث : Nis’ (pl. de nasī’) significa mujer que ha menstruado; ṭāmiṯ significa mujer embarazada.
- فهر : Fihr, antepasado de la tribu Qurayš; aquí se refiere a los Qurayš.
- مقام مهل : Lugar de demora; posible referencia al Día del Juicio o a un lugar de espera.
- سيف البحر : Costa del mar; literalmente 'espada del mar', una zona costera.
- بواط : Buwaṭ, lugar cerca de Raḍwā, en la región de Medina.
- العشيرة : Al-‘Ušayra, lugar en el valle de Yanbu‘, donde el Profeta hizo un pacto.
- fitna : Término coránico que aquí se refiere a la persecución y tentación para hacer apostatar al musulmán de su fe, considerada más grave que el asesinato.
- alquibla : Dirección hacia la que los musulmanes se orientan en la oración. Inicialmente era hacia Jerusalén, luego fue cambiada hacia la Kaaba en La Meca.
- al-ʿUqab : Literalmente 'el Águila'. Era el nombre de la bandera negra del Profeta Muhammad, que se usaba en las batallas.
Volumen: segundo
Y le llegó la noticia de que los Quraysh 1 se habían movilizado para proteger su caravana. Entonces consultó a la gente y les informó sobre los Quraysh. Se levantó Abu Bakr as-Siddiq 2, habló y lo hizo bien. Luego se levantó 'Umar ibn al-Jattab 3, habló y lo hizo bien. Luego se levantó al-Miqdad ibn 'Amr y dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! Prosigue con lo que Allah te ha mostrado, que nosotros estamos contigo. Por Allah, no te diremos como los Hijos de Israel 4 dijeron a Moisés: 'Ve tú y tu Señor y combatid, que nosotros aquí nos quedamos sentados' [Corán 5:24]. Sino que: 'Ve tú y tu Señor y combatid, que nosotros estamos con vosotros combatiendo'. ¡Por Aquel que te ha enviado con la Verdad! Si nos llevaras hasta Bark al-Ghimad 5, lucharíamos a tu lado para defenderlo hasta que llegaras». Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le dijo palabras de bien y suplicó por él. Consulta con los Ansar 6: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Aconsejadme, oh gente», refiriéndose a los Ansar, pues ellos eran la mayoría de la gente. Y es que cuando le juraron fidelidad en al-'Aqaba 7, dijeron: «Oh Mensajero de Allah, estamos desvinculados de tu protección hasta que llegues a nuestras tierras. Cuando llegues a nosotros, estarás bajo nuestra protección, y te defenderemos de lo mismo que defendemos a nuestros hijos y mujeres». El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) temía que los Ansar no consideraran su deber auxiliarlo sino contra quien lo atacara en Medina, y que no estuvieran obligados a marchar con él contra un enemigo fuera de su territorio. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo eso, Sa'd ibn Mu'adh 8 le dijo: «Por Allah, parece que te refieres a nosotros, oh Mensajero de Allah». Dijo: «Sí». Dijo: «Hemos creído en ti, te hemos confirmado, hemos atestiguado que lo que traes es la Verdad, y te hemos dado nuestros pactos y compromisos de oír y obedecer. Así que prosigue, oh Mensajero de Allah, con lo que deseas, que nosotros estamos contigo. ¡Por Aquel que te ha enviado con la Verdad! Si nos llevaras a este mar y lo cruzaras, lo cruzaríamos contigo sin que ninguno de nosotros se quedara atrás. No nos disgusta encontrarnos mañana con nuestro enemigo. Somos pacientes en la guerra, sinceros en el encuentro. Quizá Allah te muestre de nosotros lo que te alegre los ojos. Así que llévanos con la bendición de Allah». El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se alegró con las palabras de Sa'd y se animó con ello. Luego dijo: «Marchad y recibid buenas nuevas, pues Allah Altísimo me ha prometido una de las dos partes 9. ¡Por Allah! Ahora mismo veo los lugares donde caerán [los enemigos]». Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) partió de Dafran 10 y tomó un camino de montaña llamado al-Asafir 11. Luego descendió a un lugar llamado ad-Dabba 12, dejando al-Hannan 13 a su derecha, que era una gran duna como una montaña enorme. Luego acampó cerca de Badr 14. Montó junto con un hombre de sus compañeros. Ibn Hisham 15 dijo: Ese hombre era Abu Bakr as-Siddiq. Ibn Ishaq 16 dijo, según me narró Muhammad ibn Yahya ibn Hibban 17: Hasta que se detuvo ante un anciano de los árabes y le preguntó sobre los Quraysh, sobre Muhammad y sus compañeros, y sobre lo que había oído de ellos. El anciano dijo: «No os informaré hasta que me digáis quiénes sois». El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Si nos informas, te informaremos». Dijo: «¿Eso a cambio de eso?». Dijo: «Sí». El anciano dijo: «Me ha llegado que Muhammad y sus compañeros salieron tal día y tal. Si quien me informó dijo la verdad, hoy están en tal y tal lugar» —el lugar donde estaba el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)—. «Y me ha llegado que los Quraysh salieron tal día y tal. Si quien me informó dijo la verdad, hoy están en tal y tal lugar» —el lugar donde estaban los Quraysh—. Cuando terminó su informe, dijo: «¿Quiénes sois?». El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Somos de agua» 18, y luego se apartó de él. El anciano dijo: «¿De agua? ¿Acaso del agua de Iraq?». Ibn Hisham dijo: Se dice que ese anciano era Sufyan ad-Damri 19. Ibn Ishaq dijo: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) regresó con sus compañeros. Al anochecer, envió a 'Ali ibn Abi Talib 20, az-Zubayr ibn al-'Awwam 21 y Sa'd ibn Abi Waqqas 22, junto con un grupo de sus compañeros, al agua de Badr para buscar noticias —según me narró Yazid ibn Ruman 23 de 'Urwa ibn az-Zubayr 24—. Encontraron a dos aguadores de los Quraysh: Aslam, esclavo de los Banu al-Hajjaj 25, y 'Urayd Abu Yasar, esclavo de los Banu al-'As ibn Sa'id 26. Los llevaron y los interrogaron, mientras el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba de pie rezando. Dijeron: «Somos los aguadores de los Quraysh; nos enviaron para darles agua». La gente se disgustó con su noticia y esperaron que fueran de Abu Sufyan 27, así que los golpearon. Cuando los hicieron hablar 28, dijeron: «Somos de Abu Sufyan», y los dejaron. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) hizo la inclinación y las dos postraciones, luego saludó 29 y dijo: «Cuando os dicen la verdad, los golpeáis; cuando os mienten, los dejáis. Han dicho la verdad. Por Allah, son de los Quraysh. Informadme sobre los Quraysh». Dijeron: «Por Allah, están detrás de esta duna que ves, en la orilla lejana» —la duna era al-'Aqanqal 30—. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) les preguntó: «¿Cuántos son?». Dijeron: «Muchos». Dijo: «¿Cuál es su número?». Dijeron: «No lo sabemos». Dijo: «¿Cuántos animales sacrifican cada día?». Dijeron: «Un día nueve, otro día diez». El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «La gente está entre novecientos y mil». Luego les preguntó: «¿Quiénes de los nobles de los Quraysh están entre ellos?». Dijeron: 'Utba ibn Rabi'a 31, Shayba ibn Rabi'a 32, Abu al-Bajtari ibn Hisham 33, Hakim ibn Hizam 34, Nawfal ibn Juwaylid 35, al-Hariz ibn 'Amir ibn Nawfal 36, Tu'ayma ibn 'Adi ibn Nawfal 37, an-Nadr ibn al-Hariz 38, Zama'a ibn al-Aswad 39, Abu Yahl ibn Hisham 40, Umayya ibn Jálaf 41, Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hayyay 42, Suhayl ibn 'Amr 43 y 'Amr ibn 'Abd Wudd 44. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se volvió hacia la gente y dijo: «Esta es La Meca que os ha arrojado los trozos de su hígado 45». Ibn Ishaq dijo: Basbas ibn 'Amr 46 y 'Adi ibn Abi az-Zaghba' 47 habían ido hasta llegar a Badr. Acamparon junto a una colina cerca del agua, tomaron un odre 48 para sacar agua, mientras Majdi ibn 'Amr al-Yuhani 49 estaba en el agua. 'Adi y Basbas oyeron a dos muchachas de las presentes 50 que se peleaban 51 por el agua. Una decía a su compañera: «La caravana llegará mañana o pasado mañana; entonces trabajaré para ellos y te pagaré lo que te debo». Majdi dijo: «Has dicho la verdad», y las separó. 'Adi y Basbas oyeron eso, montaron en sus camellos y se fueron hasta llegar al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y le informaron de lo que habían oído. Salvación de Abu Sufyan con la caravana: Abu Sufyan ibn Harb 52 se adelantó a la caravana por precaución hasta llegar al agua. Preguntó a Majdi ibn 'Amr: «¿Has notado a alguien?». Dijo: «No he visto a nadie que me pareciera sospechoso, excepto que vi a dos jinetes que acamparon junto a esta colina, luego sacaron agua en un odre y se fueron». Abu Sufyan fue al lugar donde habían acampado, tomó excrementos de sus camellos, los desmenuzó y encontró en ellos huesos de dátil 53. Dijo: «¡Por Allah! Estos son forrajes de Yatrib 54». Regresó rápidamente a sus compañeros, desvió su caravana del camino, la llevó por la costa 55, dejó Badr a la izquierda y se apresuró.
Dijo: Y los Quraysh avanzaron. Cuando acamparon en Al-Juhfa, Yuhaym ibn al-Salt ibn Majrama ibn Abd al-Muttalib ibn Abd Manaf tuvo un sueño y dijo: «Vi en lo que ve el durmiente, y estaba entre el sueño y la vigilia, cuando vi a un hombre que se acercaba montado en un caballo hasta detenerse, y con él un camello. Luego dijo: “Han muerto Utba ibn Rabi’a, Shayba ibn Rabi’a, Abu al-Hakam ibn Hisham, Umayya ibn Jalf y fulano y fulano”, y enumeró a varios de los nobles de Quraysh que morirían en Badr. Luego lo vi golpear el pecho de su camello y soltarlo en el campamento, y no quedó tienda del campamento sin que la alcanzara una salpicadura de su sangre.» Dijo: Y esto llegó a oídos de Abu Yahl, quien dijo: «¿Y este también es otro profeta de los Banu al-Muttalib? Mañana sabrá quién es el muerto si nos encontramos.» Dijo Ibn Ishaq: Cuando Abu Sufyán vio que había salvado su caravana, envió un mensaje a los Quraysh: «Salisteis para proteger vuestra caravana, vuestros hombres y vuestros bienes, y Alá los ha salvado, así que regresad.» Pero Abu Yahl ibn Hisham dijo: «¡Por Alá, no regresaremos hasta llegar a Badr! Badr era una de las ferias de los árabes, donde se celebraba un mercado cada año. Nos quedaremos allí tres días, degollaremos camellos, daremos de comer, beberemos vino, las cantoras tocarán para nosotros, y los árabes oirán de nuestra marcha y de nuestra reunión, y nos temerán para siempre. ¡Adelante!» Y al-Ajnas ibn Shariq ibn Amr ibn Wahb al-Zaqafi, que era aliado de los Banu Zuhra y estaba en Al-Juhfa, dijo: «¡Oh Banu Zuhra! Alá ha salvado vuestros bienes y ha librado a vuestro compañero Majrama ibn Nawfal. Salisteis para protegerlo a él y a su fortuna. Aceptad mi consejo y regresad, pues no tenéis necesidad de salir en vano, no como dice este —refiriéndose a Abu Yahl—.» Entonces regresaron, y ningún Zuhrí asistió a la batalla; le obedecieron, pues era obedecido entre ellos. No quedaba clan de Quraysh del que no hubiera salido alguna gente, excepto los Banu Adi ibn Ka’b, de los que no salió ni un solo hombre. Así, los Banu Zuhra regresaron con al-Ajnas ibn Shariq, y de estas dos tribus nadie asistió a Badr. Y la gente siguió adelante. Hubo un diálogo entre Talib ibn Abi Talib —que estaba entre la gente— y algunos de Quraysh, quienes dijeron: «¡Por Alá, oh Banu Hashim, sabemos que, aunque salisteis con nosotros, vuestro corazón está con Muhammad.» Entonces Talib regresó a La Meca con los que regresaron, y dijo Talib ibn Abi Talib: «Oh Señor, si Talib sale a la guerra en un grupo, aliado o combatiente, en una de estas compañías, que el despojado no sea el despojador, y que el vencido no sea el vencedor.» Dijo Ibn Hisham: Su dicho «que el despojado» y su dicho «y que el vencido» provienen de más de uno de los transmisores de poesía. Los Quraysh acampan en la orilla lejana y los musulmanes en Badr: Dijo Ibn Ishaq: Los Quraysh continuaron hasta acampar en la orilla más lejana del valle, detrás de Al-Aqanqal y el fondo del valle, que es Yalyal, entre Badr y Al-Aqanqal, la duna detrás de la cual estaban los Quraysh. Los pozos en Badr estaban en la orilla más cercana del valle de Yalyal hacia Medina. Y Alá envió la lluvia. El valle era de tierra blanda. Al Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— y a sus compañeros les alcanzó lo suficiente para apelmazar el suelo sin impedirles avanzar, mientras que a los Quraysh les alcanzó tanta que no pudieron moverse de su lugar. Entonces el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— salió apresurándose hacia el agua, y cuando llegó al pozo más cercano de Badr, acampó allí. Dijo Ibn Ishaq: Me contaron algunos hombres de los Banu Salama que recordaban que Al-Hubab ibn al-Mundhir ibn al-Jamuh dijo: «¡Oh Mensajero de Alá! ¿Consideras este lugar como un lugar donde Alá te ha hecho acampar, sin que podamos avanzar ni retroceder, o es opinión, guerra y estratagema?» Dijo: «Es opinión, guerra y estratagema.» Entonces dijo: «¡Oh Mensajero de Alá! Este no es un buen lugar. Levanta a la gente hasta que lleguemos al pozo más cercano al enemigo, acampemos allí, luego ceguemos los pozos que están detrás, construyamos un aljibe y lo llenemos de agua, y luego combatamos al enemigo: así beberemos nosotros y ellos no.» El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo: «Has dado un buen consejo.» Entonces el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— se levantó con la gente que estaba con él, caminaron hasta llegar al pozo más cercano al enemigo y acamparon allí. Luego ordenó cegar los pozos, construyó un aljibe junto al pozo donde acampó, lo llenó de agua y arrojaron en él los recipientes. Dijo Ibn Ishaq: Me contó Abd Alá ibn Abi Bakr que le contaron que Sa’d ibn Mu’ad dijo: «¡Oh Profeta de Alá! ¿No te construimos una tienda donde estar, y preparamos tus monturas, y luego nos enfrentamos a nuestro enemigo? Si Alá nos da la victoria y nos muestra sobre nuestro enemigo, eso será lo que deseamos. Y si ocurre lo otro, montas en tus monturas y te unes a los que están detrás de nosotros, pues, ¡oh Profeta de Alá!, hay gente que se ha quedado atrás que no te ama menos que nosotros, y si hubieran sabido que te enfrentarías a una batalla, no se habrían quedado atrás. Alá te protegerá con ellos, te serán sinceros y lucharán contigo.» El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— lo elogió y oró por él. Luego se construyó una tienda para el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz—, y él estuvo en ella. Partida de los Quraysh y súplica del Mensajero contra ellos: Dijo Ibn Ishaq: Los Quraysh partieron al amanecer y avanzaron. Cuando el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— los vio descender de Al-Aqanqal —la duna desde la que llegaban al valle—, dijo: «¡Oh Alá! Estos son los Quraysh que han llegado con su arrogancia y su orgullo, desafiándote y desmintiendo a Tu Mensajero. ¡Oh Alá! Concédeme la victoria que me prometiste. ¡Oh Alá! Aniquílalos esta mañana.» Y el Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo, al ver a Utba ibn Rabi’a entre la gente montado en su camello rojo: «Si hay algún bien en alguien de la gente, está en el dueño del camello rojo. Si le obedecen, se guiarán.» Jufaf ibn Ayma’ ibn Rahada al-Gifari, o su padre Ayma’ ibn Rahada al-Gifari, cuando pasaron junto a él, envió a su hijo con camellos como regalo para los Quraysh y dijo: «Si queréis, os proveeremos de armas y hombres.» Entonces le enviaron un mensaje con su hijo: «Has mantenido los lazos familiares, has cumplido con tu deber. Por mi vida, si vamos a luchar contra hombres, no somos débiles para ellos; y si vamos a luchar contra Alá, como afirma Muhammad, nadie tiene poder contra Alá.» Cuando la gente acampó, un grupo de Quraysh, entre ellos Hakim ibn Hizam, se acercó al aljibe del Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz—. El Mensajero de Alá —Alá le bendiga y le dé paz— dijo: «Dejadlos.» Y aquel día, todo hombre que bebió de él murió, excepto Hakim ibn Hizam, que no murió; luego abrazó el Islam y fue un buen musulmán. Cuando juraba solemnemente, decía: «No, por Aquel que me salvó el día de Badr.» Dijo Ibn Ishaq: Me contó mi padre, Ishaq ibn Yasar, y otros eruditos, de algunos ancianos de los Ansar, que dijeron: Cuando la gente se hubo asentado, enviaron a Umayr ibn Wahb al-Yumahi y le dijeron: «Calcúlales a los compañeros de Muhammad.» Entonces rodeó el campamento con su caballo y regresó a ellos, diciendo: «Trescientos hombres, un poco más o un poco menos. Pero dadme tiempo para ver si tienen emboscada o refuerzos.» Entonces se adentró en el valle hasta alejarse, y no vio nada. Regresó a ellos y dijo: «No he encontrado nada, pero he visto, ¡oh comunidad de Quraysh!, que los camellos de carga llevan la muerte. Los camellos de Yazrib llevan la muerte segura. Es gente que no tiene protección ni refugio excepto sus espadas. Por Alá, creo que no matarán a uno de ellos sin que maten a uno de vosotros. Si alcanzan vuestro número, ¿qué valor tiene la vida después de eso? ¡Decidid vuestra opinión!»
Cuando Hakim ibn Hizam oyó esto, fue entre la gente hasta llegar a 'Utba ibn Rabi'a y le dijo: «¡Oh Abu al-Walid! Eres el mayor de Quraysh y su señor, y el obedecido entre ellos. ¿Te gustaría que siempre seas recordado con bien hasta el fin de los tiempos?» Dijo: «¿Y qué es eso, oh Hakim?» Dijo: «Que hagas volver a la gente y cargues con el asunto de tu aliado 'Amr ibn al-Hadrami.» Dijo: «Ya lo he hecho; tú eres mi responsable de ello. Ciertamente es mi aliado, así que debo pagar su precio de sangre y lo que se haya perdido de su riqueza. Ve a Ibn al-Hanẓaliyya.» 56 56 Al-Hanẓaliyya y su linaje: Dijo Ibn Hisham: Al-Hanẓaliyya es la madre de Abu Yahl, y es Asma' bint Mujarriba, uno de los Banu Nahshal ibn Darim ibn Malik ibn Hanẓala ibn Malik ibn Zayd Manat ibn Tamim. Pues no temo que nadie más que él, refiriéndose a Abu Yahl ibn Hisham, agite el asunto de la gente. Luego se levantó 'Utba ibn Rabi'a como orador y dijo: «¡Oh congregación de Quraysh! Por Dios, no ganáis nada enfrentándoos a Muhammad y sus compañeros. Por Dios, si los atacáis, no dejará de mirar un hombre a la cara de otro a quien odia mirar, por haber matado al hijo de su tío paterno o al hijo de su tío materno, o a un hombre de su clan. Así que volveos y dejad a Muhammad con el resto de los árabes. Si ellos le vencen, eso es lo que queréis; y si no, os encontraréis sin haber obtenido de él lo que deseáis.» Dijo Hakim: Entonces fui hasta llegar a Abu Yahl, y lo encontré habiendo sacado una cota de malla de su funda, y la estaba engrasando 57 —dijo Ibn Hisham: preparándola—. Le dije: «¡Oh Abu al-Hakam! 'Utba me ha enviado a ti con tal y tal cosa», por lo que había dicho. Él dijo: «¡Por Dios, su pulmón 58 se ha hinchado al ver a Muhammad y sus compañeros! ¡No, por Dios! No volveremos hasta que Dios juzgue entre nosotros y Muhammad. Y 'Utba no tiene lo que ha dicho, sino que ha visto que Muhammad y sus compañeros son los que devoran un camello 59, y entre ellos está su hijo, y ha temido por él.» Luego envió a 'Amir ibn al-Hadrami y le dijo: «Este quiere hacer volver a la gente, y tú has visto tu venganza con tus propios ojos. Levántate y reclama tu protección y el asesinato de tu hermano.» Entonces se levantó 'Amir ibn al-Hadrami, se descubrió 60 y luego gritó: «¡Oh 'Amr! ¡Oh 'Amr!» Entonces la guerra se encendió, la gente se agolpó 61 y se afirmaron en el mal en que estaban. Y se echó a perder para la gente la opinión a la que los había llamado 'Utba. Cuando llegó a 'Utba la palabra de Abu Yahl «su pulmón se ha hinchado», dijo: «Sabrá el que se limpia el trasero 62 quién tiene el pulmón hinchado, si yo o él.» Dijo Ibn Hisham: Al-saḥr es el pulmón y lo que lo rodea de lo que se adhiere a la garganta por encima del ombligo. Y lo que está debajo del ombligo es al-quṣb, y de ahí su dicho: «Vi a 'Amr ibn Luhayy arrastrando su quṣb en el fuego.» Dijo Ibn Hisham: Me lo narró Abu 'Ubayda. Luego 'Utba buscó un yelmo para ponérselo en la cabeza, pero no encontró en el ejército un yelmo que le cupiera debido al tamaño de su cabeza. Cuando vio eso, se enrolló un manto en la cabeza 63. Muerte de al-Aswad ibn 'Abd al-Asad al-Majzumi: Dijo Ibn Ishaq: Salió al-Aswad ibn 'Abd al-Asad al-Majzumi, que era un hombre violento y de mal carácter, y dijo: «Hago un pacto con Dios: beberé de su alberca, o la destruiré, o moriré por ello.» Cuando salió, salió hacia él Hamza ibn 'Abd al-Muttalib. Cuando se encontraron, Hamza lo golpeó y le cortó el pie 64 con la mitad de la pierna, estando él delante de la alberca, y cayó de espaldas, chorreando sangre de su pierna hacia sus compañeros. Luego se arrastró hasta la alberca y se lanzó a ella, queriendo cumplir su juramento. Hamza lo siguió y lo golpeó hasta matarlo en la alberca. Desafío de 'Utba al duelo: Dijo: Luego salió después 'Utba ibn Rabi'a, entre su hermano Shayba ibn Rabi'a y su hijo al-Walid ibn 'Utba, hasta que cuando se separó de la fila, desafió al duelo. Salieron hacia él tres jóvenes de los Ansar: 'Awf y Mu'awwidh, hijos de al-Harith, cuya madre era 'Afra', y otro hombre, del que se dice que era 'Abdullah ibn Rawaha. Dijeron: «¿Quiénes sois?» Dijeron: «Un grupo de los Ansar.» Dijeron: «No tenemos necesidad de vosotros.» Luego su pregonero llamó: «¡Oh Muhammad! Saca hacia nosotros a los de nuestra categoría de nuestra gente.» Entonces el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— dijo: «Levántate, oh 'Ubayda ibn al-Harith; levántate, oh Hamza; levántate, oh 'Ali.» Cuando se levantaron y se acercaron a ellos, dijeron: «¿Quiénes sois?» Dijo 'Ubayda: «'Ubayda.» Dijo Hamza: «Hamza.» Dijo 'Ali: «'Ali.» Dijeron: «Sí, de nuestra categoría y nobles.» Entonces 'Ubayda, que era el mayor del grupo, se batió en duelo con 'Utba ibn Rabi'a; Hamza se batió con Shayba ibn Rabi'a; y 'Ali se batió con al-Walid ibn 'Utba. En cuanto a Hamza, no tardó en matar a Shayba; y en cuanto a 'Ali, no tardó en matar a al-Walid. 'Ubayda y 'Utba intercambiaron dos golpes, ambos hirieron a su oponente 65. Entonces Hamza y 'Ali atacaron con sus espadas a 'Utba y lo remataron 66, y cargaron con su compañero y lo llevaron hacia los suyos. Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada que 'Utba ibn Rabi'a dijo a los jóvenes de los Ansar cuando se presentaron: «Son de nuestra categoría y nobles, pero solo queremos a nuestra gente.» Encuentro de los dos bandos: Dijo Ibn Ishaq: Luego la gente avanzó y se acercaron unos a otros. El Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— había ordenado a sus compañeros que no atacaran hasta que él les ordenara, y dijo: «Si la gente os rodea, disparadles flechas.» Y el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— estaba en la tienda 67, con él Abu Bakr al-Siddiq. La batalla de Badr ocurrió el viernes, en la mañana del día diecisiete de Ramadán. Dijo Ibn Ishaq: Como me narró Abu Ya'far Muhammad ibn 'Ali ibn al-Husayn. El golpe del Profeta a Ibn Ghaziyya: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Habban ibn Wasi' ibn Habban, de algunos ancianos de su pueblo, que el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— alineó las filas de sus compañeros el día de Badr, y en su mano tenía una flecha 68 con la que alineaba a la gente. Pasó por Sawad ibn Ghaziyya, aliado de los Banu 'Adi ibn al-Nayyar —dijo Ibn Hisham: se dice Sawwad, con énfasis, y Sawad entre los Ansar, sin énfasis, es otro— que estaba sobresaliendo 69 de la fila —dijo Ibn Hisham: y se dice mustanṣil 70 de la fila—. Entonces le pinchó en el vientre con la flecha y dijo: «¡Ponte derecho, oh Sawad!» Él dijo: «¡Oh Mensajero de Dios! Me has herido, y Dios te ha enviado con la verdad y la justicia. Así que aplícame la retribución 71.» Entonces el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— descubrió su vientre y dijo: «Aplícate la retribución.» Dijo: Entonces lo abrazó y besó su vientre. Dijo: «¿Qué te llevó a hacer esto, oh Sawad?» Dijo: «Oh Mensajero de Dios, ha llegado lo que ves, y quise que lo último que tocara mi piel fuera tu piel.» Entonces el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— oró por él con el bien y se lo dijo. El Profeta suplica a su Señor la victoria: Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— alineó las filas y regresó a la tienda y entró en ella, y con él dentro estaba Abu Bakr al-Siddiq, sin nadie más. Y el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— suplicaba a su Señor lo que le había prometido de victoria, y decía entre lo que decía: «¡Oh Dios! Si este grupo perece hoy, no serás adorado.» Y Abu Bakr decía: «Oh Profeta de Dios, un poco de tu súplica a tu Señor, pues Dios cumplirá lo que te ha prometido.» Y el Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones de Dios sean sobre él— tuvo un sueño ligero 72 mientras estaba en la tienda, luego despertó y dijo: «Alégrate, oh Abu Bakr, te ha llegado la victoria de Dios. Este es Gabriel, agarrando las riendas de un caballo que conduce, y en sus dientes delanteros está el polvo 73.» Primer mártir de los musulmanes: Dijo Ibn Ishaq: Mihya', liberto de 'Umar ibn al-Jattab, fue alcanzado por una flecha y murió, siendo el primer muerto de los musulmanes. Luego Haritha ibn Suraqa, uno de los Banu 'Adi ibn al-Nayyar, fue alcanzado por una flecha mientras bebía de la alberca, y le dio en el cuello, y murió.
Dijo: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) salió ante la gente y los incitó, diciendo: «Por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, ningún hombre los combatirá hoy, sea paciente y esperando la recompensa 74, avanzando sin retroceder, sin que Allah lo haga entrar al Paraíso». Entonces 'Umair ibn al-Humam, hermano de los Banu Salama, que tenía unos dátiles en la mano comiéndolos, exclamó: «¡Baj, baj! 75 ¿Acaso entre mí y la entrada al Paraíso solo está que estos me maten?». Luego arrojó los dátiles de su mano, tomó su espada y combatió a la gente hasta que fue muerto. Dijo Ibn Ishaq: Me narró 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada que 'Awf ibn al-Harith, que es Ibn 'Afra', dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué hace reír al Señor 76 de Su siervo?». Dijo: «Sumergir su mano en el enemigo sin armadura». Entonces se quitó una cota que llevaba, la arrojó, tomó su espada y combatió a la gente hasta que fue muerto. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Muslim ibn Shihab az-Zuhri, de 'Abdullah ibn Tha'laba ibn Su'air al-'Udhri, aliado de los Banu Zuhra, que le contó: Cuando la gente se enfrentó y unos se acercaron a otros, Abu Yahl ibn Hisham dijo: «¡Oh Allah! El que más corta los lazos familiares y nos ha traído lo que no se reconoce, hazlo perecer 77 esta mañana». Y él fue quien pidió la decisión 78. Dijo Ibn Ishaq: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) tomó un puñado de guijarros, se enfrentó con ellos a Quraish, dijo: «¡Que se desfiguren los rostros!», luego los arrojó contra ellos y ordenó a sus compañeros: «¡Arremeted!». Entonces se produjo la derrota, y Allah (exaltado sea) mató a quienes mató de los jefes de Quraish, e hizo prisioneros a quienes hizo prisioneros de sus nobles. Cuando la gente se disponía a hacer prisioneros, y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) estaba en la tienda 79, con Sa'd ibn Mu'adh de pie en la puerta de la tienda donde estaba el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), ceñido con la espada, junto a un grupo de los Ansar que custodiaban al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), temiendo por él un contraataque del enemigo, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) vio —según se me ha contado— en el rostro de Sa'd ibn Mu'adh desagrado por lo que la gente hacía. Entonces el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) le dijo: «Por Allah, ¡oh Sa'd!, parece que te desagrada lo que hace la gente». Dijo: «Sí, por Allah, oh Mensajero de Allah. Fue el primer golpe que Allah asestó a los idólatras, y habría preferido la matanza entre los idólatras antes que dejar hombres con vida». Dijo Ibn Ishaq: Me narró al-'Abbas ibn 'Abdullah ibn Ma'bad, de algunos de los suyos, de Ibn 'Abbas, que el Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) dijo a sus compañeros aquel día: «Yo sé que algunos hombres de los Banu Hashim y otros han sido sacados a la fuerza, y no tienen deseo de combatirnos. Quien de vosotros se encuentre con alguien de los Banu Hashim, que no lo mate; y quien se encuentre con Abu al-Bajtari ibn Hisham ibn al-Harith ibn Asad, que no lo mate, pues fue sacado a la fuerza». Dijo: Entonces Abu Hudhaifa dijo: «¿Matamos a nuestros padres, hermanas y tribu, y dejamos a al-'Abbas? ¡Por Allah, si me encuentro con él, le haré probar la espada!» —dijo Ibn Hisham: y se dice: «le pondré la espada en el hocico»—. Dijo: Esto llegó al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), y dijo a 'Umar ibn al-Jattab: «¡Oh Abu Hafs!» —dijo 'Umar: «Por Allah, fue el primer día que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) me llamó con el kunya de Abu Hafs»— «¿Acaso se golpeará el rostro del tío del Mensajero de Allah con la espada?». Entonces 'Umar dijo: «¡Oh Mensajero de Allah! Déjame que le corte el cuello con la espada, pues por Allah, ha sido hipócrita». Y Abu Hudhaifa solía decir: «No estoy seguro de aquella palabra que dije aquel día, y no dejo de temer por ella, a menos que el martirio la expíe». Y fue muerto el día de al-Yamama como mártir. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) prohibió matar a Abu al-Bajtari porque era de los que más protegían al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) en La Meca, no le causaba daño ni le llegaba nada que le disgustara, y fue de los que se levantaron para romper el pacto que Quraish había escrito contra los Banu Hashim y los Banu al-Muttalib. Entonces se encontró con él al-Mujadhdhar ibn Ziyad al-Balawi, aliado de los Ansar, luego de los Banu Salim ibn 'Awf. Al-Mujadhdhar dijo a Abu al-Bajtari: «El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) nos ha prohibido matarte» —y con Abu al-Bajtari iba un compañero 80 que había salido con él de La Meca, llamado Junada ibn Mulaiha bint Zuhair ibn al-Harith ibn Asad, y Junada era un hombre de los Banu Laiz; el nombre de Abu al-Bajtari era al-'As—. Dijo: «¿Y mi compañero?». Al-Mujadhdhar le dijo: «No, por Allah, no dejaremos a tu compañero; el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) solo nos ordenó respecto a ti solo». Dijo: «No, por Allah, entonces moriré yo y él juntos; que no digan de mí las mujeres de La Meca que abandoné a mi compañero por afán de vivir». Entonces Abu al-Bajtari, cuando al-Mujadhdhar lo desafió y él se negó a no combatir, recitó en rajaz: «No entregará el hijo de una libre a su compañero / hasta que muera o vea su camino». Pelearon, y al-Mujadhdhar ibn Ziyad lo mató. Y al-Mujadhdhar ibn Ziyad dijo sobre su muerte de Abu al-Bajtari: «Si ignoras u olvidas mi linaje, / fija la filiación: soy de Bali, los que hieren con lanzas yemeníes / y golpean al carnero hasta que se dobla. Anuncia la orfandad de quien tiene por padre a al-Bajtari / o anuncia algo similar de los Banu... Yo soy aquel de quien se dice: mi origen es de Bali, / clavo con la lanza hasta que se tuerce, y golpeo al adversario con una espada afilada, / gruño ante la muerte como gruñe la camella 81. No verás a Mujadhdhar hacer algo semejante». Dijo Ibn Hisham: «al-mari» proviene de otro que no es Ibn Ishaq. Al-mari: la camella de la que se extrae la leche con dificultad. Dijo Ibn Ishaq: Luego al-Mujadhdhar fue al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) y dijo: «Por Aquel que te ha enviado con la verdad, me esforcé para que se rindiera y traértelo, pero se negó a no combatirme, así que lo combatí y lo maté». Dijo Ibn Hisham: Abu al-Bajtari: al-'As ibn Hisham ibn al-Harith ibn Asad. Muerte de Umayya ibn Jálaf: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yahya ibn 'Abdullah ibn az-Zubair, de su padre. Dijo Ibn Ishaq: Y también me lo narró 'Abdullah ibn Abi Bakr y otros, de 'Abd ar-Rahman ibn 'Awf, quien dijo: Umayya ibn Jálaf era amigo mío en La Meca, y mi nombre era 'Abd 'Amr; cuando me hice musulmán, me llamé 'Abd ar-Rahman, estando en La Meca. Él solía encontrarme cuando estábamos en La Meca y decía: «¡Oh 'Abd 'Amr! ¿Has renegado del nombre que te pusieron tus padres?». Yo decía: «Sí». Entonces decía: «Yo no conozco al Rahman; pon entre tú y yo algo con lo que te llame; tú no me respondes con tu nombre anterior, y yo no te llamo con lo que no conozco». Dijo: Cuando me llamaba: «¡Oh 'Abd 'Amr!», no le respondía. Dije: «¡Oh Abu 'Ali! Pon lo que quieras». Dijo: «Entonces eres 'Abd al-Ilah». Dije: «Sí». Dijo: Cuando pasaba junto a él, decía: «¡Oh 'Abd al-Ilah!», y yo le respondía y hablaba con él. Hasta que llegó el día de Badr, pasé junto a él, y estaba de pie con su hijo 'Ali ibn Umayya, tomándolo de la mano, y conmigo llevaba unas cotas que había tomado como botín, cargándolas. Cuando me vio, me dijo: «¡Oh 'Abd 'Amr!», y no le respondí. Entonces dijo: «¡Oh 'Abd al-Ilah!». Dije: «Sí». Dijo: «¿Quieres quedarte conmigo? Soy mejor para ti que estas cotas que llevas». Dije: «Sí, por Allah 82». Dijo: Entonces arrojé las cotas de mi mano, tomé su mano y la de su hijo, mientras él decía: «Nunca he visto nada como hoy. ¿No tenéis necesidad de leche?». Dijo: Luego salí caminando con ellos. Dijo Ibn Hisham: Quiere decir con «leche» que quien me capture, me rescataré de él con muchos camellos lecheros.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abd al-Wahid ibn Abi Awn, de Sa'd ibn Ibrahim, de Abd al-Rahman ibn Awf, quien dijo: Umayya ibn Khalaf me dijo, mientras yo estaba entre él y su hijo, tomándolos de las manos: "Oh Abd al-Ilah, ¿quién es ese hombre de vosotros que lleva una pluma de avestruz en el pecho?" Dije: "Ese es Hamza ibn Abd al-Muttalib." Dijo: "Ese es el que nos hizo aquellas cosas." Dijo Abd al-Rahman: "Por Dios, mientras los conducía, Bilal lo vio. Y él era quien torturaba a Bilal en La Meca por abandonar el Islam: lo sacaba al ardiente suelo de La Meca cuando el sol calentaba, lo tumbaba boca arriba, luego ordenaba que colocaran una gran roca sobre su pecho y decía: 'Seguirás así hasta que abandones la religión de Muhammad.' Y Bilal decía: 'Uno, Uno.'" Dijo: "Cuando lo vio, dijo: 'La cabeza de la incredulidad, Umayya ibn Khalaf, ¡no me salvaré si él se salva!' Dije: '¡Oh Bilal, por mis dos prisioneros!' Dijo: '¡No me salvaré si él se salva!' Dije: '¿Oyes, hijo de la negra?' Dijo: '¡No me salvaré si él se salva!' Luego gritó con toda su voz: '¡Oh auxiliares de Dios, la cabeza de la incredulidad, Umayya ibn Khalaf, no me salvaré si él se salva!'" Dijo: "Nos rodearon hasta que nos pusieron como en un cerco 83, mientras yo lo protegía. Entonces un hombre desvió la espada y golpeó la pierna de su hijo, que cayó, y Umayya lanzó un grito como nunca había oído. Dije: 'Sálvate a ti mismo, no hay salvación para ti; por Dios, no puedo hacer nada por ti.' Entonces los acuchillaron con sus espadas hasta que acabaron con ellos." Dijo Abd al-Rahman: "Que Dios tenga misericordia de Bilal, perdió mis cotas de malla y me afligió con mi prisionero." Los ángeles presencian la batalla de Badr: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abd Allah ibn Abi Bakr que se narró de Ibn Abbas, quien dijo: Me narró un hombre de Banu Ghifar: "Llegué yo y un primo mío hasta que subimos a una montaña que dominaba Badr, siendo ambos idólatras, esperando ver a quién correspondía la victoria 84 para saquear con los saqueadores. Mientras estábamos en la montaña, se acercó una nube y oímos en ella relinchos de caballos, y oí a alguien que decía: '¡Avanza, Hayzum 85!' En cuanto a mi primo, se le descubrió el velo del corazón y murió en el acto; yo casi perezco, luego me contuve." Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abd Allah ibn Abi Bakr, de algunos de Banu Sa'ida, de Abu Usayd Malik ibn Rabi'a, quien estuvo en Badr, y dijo, después de perder la vista: "Si hoy estuviera en Badr con mi vista, os mostraría el desfiladero por donde salieron los ángeles, sin duda ni discusión." Dijo Ibn Ishaq: Me narró mi padre Ishaq ibn Yasar, de hombres de Banu Mazin ibn al-Najjar, de Abu Dawud al-Mazini, quien estuvo en Badr, y dijo: "Iba siguiendo a un hombre de los idólatras en Badr para golpearlo, cuando su cabeza cayó antes de que mi espada lo alcanzara, y supe que otro lo había matado." Dijo Ibn Ishaq: Me narró alguien de confianza, de Miqsam, cliente de Abd Allah ibn al-Hariz, de Abd Allah ibn Abbas, quien dijo: "La señal de los ángeles el día de Badr eran turbantes blancos que dejaban caer sobre sus espaldas, y el día de Hunayn, turbantes rojos." Dijo Ibn Hisham: Me narró alguno de los sabios que Ali ibn Abi Talib dijo: "Los turbantes son las coronas de los árabes. Y la señal de los ángeles el día de Badr eran turbantes blancos que dejaban caer sobre sus espaldas, excepto Gabriel, que llevaba un turbante amarillo." Dijo Ibn Ishaq: Me narró alguien de confianza, de Miqsam, de Ibn Abbas, quien dijo: "Los ángeles no combatieron en ningún otro día sino en Badr; en los demás días eran solo número y refuerzo, sin golpear." Muerte de Abu Yahl: Dijo Ibn Ishaq: Abu Yahl avanzó aquel día recitando versos mientras combatía, diciendo: "¿Qué reprocha la guerra veterana de mí? / Camello de dos años, de edad reciente 86 / Para esto me parió mi madre." Dijo Ibn Hisham: La contraseña de los compañeros del Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, el día de Badr era: "Uno, Uno." Dijo Ibn Ishaq: Cuando el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, terminó con sus enemigos, ordenó que buscaran a Abu Yahl entre los muertos. El primero en encontrar a Abu Yahl fue, según me narró Thawr ibn Yazid de Ikrima, de Ibn Abbas, y también Abd Allah ibn Abi Bakr me narró eso, dijeron: Dijo Mu'adh ibn Amr ibn al-Jamuh, hermano de Banu Salama: "Oí a la gente, y Abu Yahl estaba como en una espesura 87 -dijo Ibn Hisham: al-haraya: árboles entrelazados. Y en el hadiz de Umar ibn al-Jattab: preguntó a un beduino sobre al-haraya, y dijo: 'Es un árbol al que no se puede llegar.' Y ellos decían: 'Abu al-Hakam, no se puede llegar a él.' Dijo: Cuando lo oí, me ocupé de él, me dirigí hacia él, y cuando pude, cargué contra él y le di un golpe que le cortó el pie 88 por la mitad de la pierna. Por Dios, no lo comparé cuando voló sino con un hueso de dátil que vuela de debajo del mortero cuando se golpea con él. Dijo: Su hijo Ikrima me golpeó en el hombro y me separó el brazo, que quedó colgando de un pellejo de mi costado, y la lucha me apartó de él. Combatí casi todo el día arrastrándolo detrás de mí, y cuando me molestó, puse el pie sobre él, me estiré y lo arranqué." Dijo Ibn Ishaq: Luego vivió después de eso hasta la época de Uthman. Luego pasó junto a Abu Yahl, que estaba postrado, Mu'awwidh ibn Afra', y lo golpeó hasta dejarlo sin movimiento, y lo dejó con un hálito de vida. Mu'awwidh combatió hasta que murió. Entonces Abd Allah ibn Mas'ud pasó junto a Abu Yahl cuando el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, ordenó que lo buscaran entre los muertos. Y el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, les había dicho, según me llegó: "Mirad, si se os oculta entre los muertos, la señal de una herida en su rodilla; pues un día, siendo yo y él muchachos, nos apiñamos en un banquete de Abd Allah ibn Jud'an, y yo era un poco más joven que él, lo empujé y cayó sobre sus rodillas, y se raspó una de ellas, y la señal no desapareció." Dijo Abd Allah ibn Mas'ud: "Lo encontré con el último aliento y lo reconocí. Puse mi pie sobre su cuello. Y él me había agarrado 89 una vez en La Meca, me molestó y me golpeó. Luego le dije: '¿Te ha humillado Dios, oh enemigo de Dios?' Dijo: '¿Y con qué me ha humillado? ¿Acaso soy más que un hombre al que habéis matado? 90 Dime, ¿de quién es la victoria hoy?' Dije: 'De Dios y de Su Mensajero.'" Dijo Ibn Hisham: "Dabata: lo agarró y se aferró a él." Dijo Dabi' ibn al-Hariz al-Burjumi: "Y me volví, de lo que había entre vosotros y yo / de afecto, como el que agarra agua con la mano." Dijo Ibn Hisham: También se dice: "¿Acaso soy más que un hombre al que habéis matado? Dime, ¿de quién es la victoria hoy?" Dijo Ibn Ishaq: Y algunos hombres de Banu Makhzum afirmaban que Ibn Mas'ud decía: "Me dijo: 'Has ascendido a un lugar difícil, oh pequeño pastor de ovejas.' Luego le corté la cabeza y se la llevé al Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, y dije: 'Oh Mensajero de Dios, esta es la cabeza del enemigo de Dios, Abu Yahl.' Dijo: El Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo: '¿Por Dios, aparte del cual no hay más dios?' -y esa era la fórmula de juramento del Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él- Dije: 'Sí, por Dios, aparte del cual no hay más dios.' Luego arrojé su cabeza ante el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, y alabó a Dios." Dijo Ibn Hisham: Me narró Abu Ubayda y otros sabios de las expediciones: Que Umar ibn al-Jattab dijo a Sa'id ibn al-As, al pasar junto a él: "Veo que tienes algo en tu interior; crees que yo maté a tu padre. Si lo hubiera matado, no me disculparía por ello, pero yo maté a mi tío al-As ibn Hisham ibn al-Mughira. En cuanto a tu padre, pasé junto a él mientras escarbaba como un toro con sus cuernos 91, y me desvié de él; su primo se dirigió a él y lo mató."
Hadiz de ‘Ukāsha b. Miḥṣan: Dijo Ibn Isḥāq: ‘Ukāsha b. Miḥṣan b. Ḥurthān al-Asadī, aliado de los Banū ‘Abd Shams b. ‘Abd Manāf, luchó el día de Badr con su espada hasta que se rompió en su mano. Entonces fue al Mensajero de Dios ﷺ y le dio un leño92 de leña, diciendo: “Pelea con esto, ¡oh ‘Ukāsha!”. Cuando lo tomó del Mensajero de Dios ﷺ, lo agitó y se convirtió en una espada en su mano, larga de hoja, fuerte de filo, blanca de hierro. Con ella luchó hasta que Dios Altísimo concedió la victoria a los musulmanes. Aquella espada se llamaba “al-‘Awn”93. Luego permaneció con él, y con ella presenció las batallas junto al Mensajero de Dios ﷺ, hasta que fue muerto en la apostasía, estando la espada en su poder. Lo mató Ṭulayḥa b. Juwaylid al-Asadī, y Ṭulayḥa dijo al respecto: “¿Qué pensáis de la gente cuando los matáis? ¿No son, aunque no se hayan sometido, hombres? Si han alcanzado a algunos y a mujeres, no os iréis en vano con la muerte de Ḥibāl94. Les planté el pecho de la aljaba95; ciertamente es una costumbre, se dice a los valientes: ‘¡A la carga!’. Un día la ves guardada en las vainas, y otro día la ves sin vainas. La tarde en que dejé a Ibn Aqram96 tendido, y a ‘Ukāsha al-Ghanamī junto a las tiendas.” Dijo Ibn Hishām: Ḥibāl es hijo de Ṭulayḥa97 b. Juwaylid. E Ibn Aqram es Thābit b. Aqram al-Anṣārī. Dijo Ibn Isḥāq: ‘Ukāsha b. Miḥṣan es aquel que dijo al Mensajero de Dios ﷺ cuando dijo: “Entrarán en el Paraíso setenta mil de mi comunidad con la forma de la luna llena”. Dijo: “¡Oh Mensajero de Dios, ruega a Dios que me ponga entre ellos!”. Dijo: “Ciertamente tú eres de ellos —o: ‘¡Oh Dios, ponlo entre ellos!’—”. Entonces se levantó un hombre de los Anṣār y dijo: “¡Oh Mensajero de Dios, ruega a Dios que me ponga entre ellos!”. Dijo: “Te precedió ‘Ukāsha con eso, y la súplica se ha enfriado”98. Y dijo el Mensajero de Dios ﷺ, según nos ha llegado de su gente: “De nosotros es el mejor jinete de entre los árabes”. Dijeron: “¿Y quién es, oh Mensajero de Dios?”. Dijo: “‘Ukāsha b. Miḥṣan”. Entonces Ḍirār b. al-Azwar al-Asadī dijo: “Ese es un hombre de los nuestros, oh Mensajero de Dios”. Dijo: “No es de vosotros, sino de nosotros por alianza”. Dijo Ibn Hishām: Abū Bakr al-Ṣiddīq llamó a su hijo ‘Abd al-Raḥmān, que entonces estaba con los idólatras, y dijo: “¿Dónde está mi dinero, oh malvado?”. ‘Abd al-Raḥmān respondió: “No queda sino una cota de malla y un corcel veloz, y una espada que mata a los descarriados de las canas”99. Según me ha sido referido por ‘Abd al-‘Azīz b. Muḥammad al-Darāwardī. Arrojar a los idólatras en el pozo: Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Yazīd b. Rūmān, de ‘Urwa b. al-Zubayr, de ‘Ā’isha, que dijo: Cuando el Mensajero de Dios ﷺ ordenó que los muertos fueran arrojados al pozo, fueron arrojados en él, excepto Umayya b. Khalaf, pues se hinchó dentro de su cota de malla llenándola, y cuando fueron a moverlo, su carne se desprendió; lo dejaron y echaron sobre él tierra y piedras que lo cubrieran. Cuando los arrojó al pozo, el Mensajero de Dios ﷺ se detuvo sobre ellos y dijo: “¡Oh gente del pozo! ¿Habéis encontrado verdadero lo que vuestro Señor os prometió? Pues yo he encontrado verdadero lo que mi Señor me prometió”. Ella dijo: Entonces sus compañeros le dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! ¿Hablas a gente muerta?”. Les dijo: “Ciertamente han sabido que lo que su Señor les prometió es verdad”. ‘Ā’isha dijo: Y la gente dice: “Ciertamente oyeron lo que les dije”, pero lo que el Mensajero de Dios ﷺ dijo fue: “Ciertamente han sabido”. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Ḥumayd al-Ṭawīl, de Anas b. Mālik, que dijo: Los compañeros del Mensajero de Dios ﷺ oyeron al Mensajero de Dios ﷺ en mitad de la noche diciendo: “¡Oh gente del pozo! ¡Oh ‘Utba b. Rabī‘a! ¡Oh Shayba b. Rabī‘a! ¡Oh Umayya b. Khalaf! ¡Oh Abū Ŷahl b. Hishām!” —y enumeró a los que estaban en el pozo—: “¿Habéis encontrado verdadero lo que vuestro Señor os prometió? Pues yo he encontrado verdadero lo que mi Señor me prometió”. Los musulmanes dijeron: “¡Oh Mensajero de Dios! ¿Llamas a gente que ya está podrida?”. Dijo: “No sois más oyentes de lo que digo que ellos, pero ellos no pueden responderme”. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró alguien de la gente de conocimiento que el Mensajero de Dios ﷺ dijo el día de estas palabras: “¡Oh gente del pozo! ¡Qué mala tribu de profeta fuisteis para vuestro profeta! Me desmentisteis y la gente me creyó; me expulsasteis y la gente me acogió; me combatisteis y la gente me auxilió”. Luego dijo: “¿Habéis encontrado verdadero lo que vuestro Señor os prometió?” —por las palabras que dijo—. Poesía de Ḥassān sobre ello: Dijo Ibn Isḥāq: Dijo Ḥassān b. Thābit: “Reconocí las moradas de Zaynab en al-Kathīb, como trazo de escritura en papel seco. Las recorren los vientos y toda nube negra de lluvia temprana torrencial. Su rastro ha quedado viejo, y se ha vuelto yermo tras su amado habitante. Deja el recuerdo cada día, y devuelve el ardor del pecho afligido. Y anuncia lo que no tiene defecto, con verdad, no con noticias de mentiroso. Lo que hizo el Rey la mañana de Badr para nosotros contra los idólatras como parte. La mañana en que su reunión era como Ḥirā’, cuyos pilares aparecieron al atardecer. Les salimos al encuentro con una reunión nuestra, como leones del bosque, jóvenes y canosos. Delante de Muḥammad, le auxiliaron contra los enemigos en el ardor de las guerras. En sus manos, espadas afiladas y toda probada de filos cortantes. Los Banū al-Aws, los generosos, las auxiliaron los Banū al-Naŷŷār en la religión firme. Dejamos a Abū Ŷahl tendido, y a ‘Utba lo dejamos en el polvo. Y a Shayba lo dejamos entre hombres de linaje, cuando son mencionados, nobles. Les llama el Mensajero de Dios cuando los arrojamos en montón al pozo: ‘¿No encontrasteis mi palabra verdadera? Y el mandato de Dios toma los corazones’. No hablaron, y si hubieran hablado, habrían dicho: ‘Dijiste verdad y fuiste de opinión acertada’.” Dijo Ibn Isḥāq: Cuando el Mensajero de Dios ﷺ ordenó que los arrojaran al pozo, tomaron a ‘Utba b. Rabī‘a y lo arrastraron al pozo. El Mensajero de Dios ﷺ —según me ha llegado— miró el rostro de Abū Ḥudhayfa b. ‘Utba y lo vio triste, con el color cambiado. Le dijo: “¡Oh Abū Ḥudhayfa! ¿Acaso te ha afectado algo por lo de tu padre?” —o como dijo ﷺ—. Respondió: “No, por Dios, oh Mensajero de Dios, no he dudado de mi padre ni de su muerte, pero yo conocía de mi padre un juicio, una mansedumbre y un mérito, y esperaba que eso lo guiara al Islam. Cuando vi lo que le ocurrió y recordé en qué murió, la incredulidad, después de lo que esperaba de él, eso me entristeció”. Entonces el Mensajero de Dios ﷺ rogó por él con bien y le dijo palabras buenas. Los jóvenes sobre quienes descendió {En verdad, aquellos a quienes los ángeles toman habiendo sido injustos consigo mismos}100 eran los jóvenes que murieron en Badr, y descendió sobre ellos del Corán, según se nos ha mencionado: {En verdad, aquellos a quienes los ángeles toman habiendo sido injustos consigo mismos, les dicen: “¿En qué condición estabais?”. Dicen: “Éramos oprimidos en la tierra”. Dicen: “¿Acaso la tierra de Dios no era amplia para que emigrarais en ella?”. Esos, su morada es el Infierno, ¡y qué mal destino!} [Corán 4:97]. Jóvenes nombrados: de los Banū Asad b. ‘Abd al-‘Uzzā b. Quṣayy: al-Ḥārith b. Zam‘a b. al-Aswad b. ‘Abd al-Muṭṭalib b. Asad. Y de los Banū Makhzūm: Abū Qays b. al-Fākih b. al-Mughīra b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm, y Abū Qays b. al-Walīd b. al-Mughīra b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm. Y de los Banū Ŷumaḥ: ‘Alī b. Umayya b. Khalaf b. Wahb b. Ḥudhāfa b. Ŷumaḥ. Y de los Banū Sahm: al-‘Āṣ b. Munabbih b. al-Ḥaŷŷāŷ b. ‘Āmir b. Ḥudhayfa b. Sa‘d b. Sahm. Esto porque se habían convertido al Islam mientras el Mensajero de Dios ﷺ estaba en La Meca, pero cuando emigró a Medina, sus padres y tribus los retuvieron en La Meca y los tentaron, y ellos cedieron. Luego marcharon con su gente a Badr y todos murieron allí.
El botín de Badr: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) ordenó que se reuniera todo lo que había en el campamento, lo que la gente había recogido, y así se hizo. Los musulmanes discreparon sobre ello. Quienes lo habían reunido dijeron: «Es para nosotros». Quienes habían combatido al enemigo y lo perseguían dijeron: «Por Allah, si no fuera por nosotros, no lo habríais obtenido; nosotros os desviamos al enemigo hasta que conseguisteis lo que conseguisteis». Y quienes habían custodiado al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) por temor a que el enemigo lo atacara por sorpresa dijeron: «Por Allah, no tenéis más derecho que nosotros. Por Allah, vimos que podíamos matar al enemigo si Allah Altísimo nos daba la espalda, y vimos que podíamos tomar el botín cuando no había nadie que lo impidiera, pero temimos por el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) un contraataque del enemigo, y nos mantuvimos firmes ante él. Así que no tenéis más derecho que nosotros». Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abdurrahman ibn al-Hariz y otros de nuestros compañeros, de Sulayman ibn Musa, de Makhul, de Abu Umama al-Bahili (cuyo nombre es Sudayy ibn 'Ajlan, según Ibn Hisham), quien dijo: Pregunté a 'Ubada ibn as-Samit sobre los botines 101, y dijo: «Sobre nosotros, los compañeros de Badr, descendió (la revelación) cuando discrepanos sobre el botín y nuestras actitudes se deterioraron. Entonces Allah lo quitó de nuestras manos y lo puso en manos de Su Mensajero, y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) lo repartió entre los musulmanes por igual». Dijo Ibn Ishaq: Me narró Abdullah ibn Abi Bakr, quien dijo: Me narró uno de los Banu Sa'ida, de Abu Usayd as-Sa'idi, Malik ibn Rabi'a, quien dijo: Obtuve la espada de los Banu 'A'id al-Majzumi, llamada al-Marzuban, el día de Badr. Cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) ordenó a la gente devolver lo que tenían en sus manos del botín, fui y la arrojé al montón del botín. Dijo: El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) no negaba nada que se le pidiera. Al-Arqam ibn Abi al-Arqam la reconoció y se la pidió al Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), y él se la dio. La buena nueva de la victoria: Dijo Ibn Ishaq: Luego, tras la victoria, el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) envió a 'Abdullah ibn Rawaha como portador de buenas nuevas a la gente de al-'Aliya 102 sobre lo que Allah, Poderoso y Majestuoso, había concedido a Su Mensajero (la paz y las bendiciones sean con él) y a los musulmanes, y envió a Zayd ibn Hariza a la gente de as-Safila 103. Dijo Usama ibn Zayd: La noticia nos llegó cuando estábamos cubriendo de tierra a Ruqayya, hija del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él), que estaba casada con 'Utman ibn 'Affan. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) me había dejado con ella junto a 'Utman. Dijo: Fui a él (Zayd) y estaba de pie en el oratorio 104, rodeado de gente, diciendo: «'Utba ibn Rabi'a ha muerto, y Shayba ibn Rabi'a, y Abu Yahl ibn Hisham, y Zam'a ibn al-Aswad, y Abu al-Bajtari al-'As ibn Hisham, y Umayya ibn Jálaf, y Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hayyach». Dije: «¡Padre! ¿Es esto cierto?». Dijo: «Sí, por Allah, hijo mío». El regreso a Medina: Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) regresó a Medina, llevando consigo a los prisioneros de los idólatras, entre ellos 'Uqba ibn Abi Mu'ayt y an-Nadr ibn al-Hariz. El Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) llevó consigo el botín obtenido de los idólatras y puso a 'Abdullah ibn Ka'b ibn 'Amr ibn 'Awf ibn Mabdhul ibn Gánm ibn Mazin ibn an-Nayyar a cargo del botín. Un poeta musulmán (Ibn Hisham dice que se dice que fue 'Adi ibn Abi az-Zaghba') dijo: «Endereza sus pechos, oh Basbas, / no hay descanso para ellas junto al árbol de talh 105, / ni parada en el desierto de Gumayr. / Las monturas de la gente no son humilladas; / llevarlas por el camino es más sensato. / Allah ha dado la victoria y al-Ajnas 106 ha huido». Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) siguió adelante hasta que, al salir del desfiladero de as-Safra', acampó en una colina entre el desfiladero y an-Naziya, llamada Sayr, junto a un árbol de sidra 107, y allí repartió el botín que Allah había concedido a los musulmanes de los idólatras por igual. Luego el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) partió hasta que, estando en ar-Rawha', los musulmanes salieron a su encuentro para felicitarlo por lo que Allah había concedido a él y a los musulmanes que estaban con él. Salama ibn Salama les dijo (según me narró 'Asim ibn 'Umar ibn Qatada y Yazid ibn Ruman): «¿Por qué nos felicitáis?». Dijo Sawda: «Por Allah, estaba con ellos cuando nos llegó la noticia: “Estos son los prisioneros, han sido traídos”. Dijo: Regresé a mi casa, y el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) estaba en ella, y he aquí que Abu Yazid Suhayl ibn 'Amr estaba en un rincón de la habitación, con las manos atadas al cuello con una cuerda. Dijo: «Por Allah, no pude controlarme cuando vi a Abu Yazid así, y dije: “¡Oh Abu Yazid! ¿Os habéis rendido? ¿Por qué no moristeis con honor?”. Por Allah, solo me reprendió la voz del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) desde la casa: “¡Oh Sawda! ¿Incitas contra Allah y Su Mensajero?”. Dijo: Dije: “¡Oh Mensajero de Allah! Por Aquel que te ha enviado con la verdad, no pude controlarme cuando vi a Abu Yazid con las manos atadas al cuello, y dije lo que dije”». Recomendación sobre los prisioneros: Dijo Ibn Ishaq: Me narró Nubayh ibn Wahb, hermano de los Banu 'Abd ad-Dar, que cuando el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) llegó con los prisioneros, los distribuyó entre sus compañeros y dijo: «Tratad bien a los prisioneros». Dijo: Entre los prisioneros estaba Abu 'Aziz ibn 'Umayr ibn Hisham, hermano de padre y madre de Mus'ab ibn 'Umayr. Dijo: Abu 'Aziz dijo: Pasó junto a mí mi hermano Mus'ab ibn 'Umayr, con un hombre de los Ansar que me había capturado, y dijo: «Átale bien las manos, porque su madre posee riquezas, quizá te rescate». Dijo: Yo estaba en un grupo de los Ansar cuando me traían de Badr; cuando presentaban su comida del mediodía y de la noche, me daban pan y ellos comían dátiles, por la recomendación del Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones sean con él) acerca de nosotros. No caía en manos de ninguno de ellos un trozo de pan sin dármelo. Dijo: Me daba vergüenza y se lo devolvía a uno de ellos, pero él me lo devolvía sin tocarlo. Llegada de la noticia de las bajas de Quraysh a La Meca: Dijo Ibn Hisham: Abu 'Aziz era el portador del estandarte de los idólatras en Badr después de an-Nadr ibn al-Hariz. Cuando su hermano Mus'ab ibn 'Umayr dijo a Abu al-Yasar (quien lo había capturado) lo que dijo, Abu 'Aziz le dijo: «¡Hermano! ¿Esta es tu recomendación para mí?». Mus'ab le respondió: «Él es mi hermano, no tú». Su madre preguntó cuál era el rescate más alto pagado por un qurayshí, y le dijeron: «Cuatro mil dírhams». Entonces lo envió con cuatro mil dírhams y lo rescató. Dijo Ibn Ishaq: El primero en llegar a La Meca con la noticia de las bajas de Quraysh fue al-Haysuman ibn 'Abdullah al-Juza'i. Le preguntaron: «¿Qué noticias traes?». Dijo: «'Utba ibn Rabi'a ha muerto, y Shayba ibn Rabi'a, y Abu al-Hakam ibn Hisham, y Umayya ibn Jálaf, y Zam'a ibn al-Aswad, y Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hayyach, y Abu al-Bajtari ibn Hisham». Cuando empezó a enumerar a los nobles de Quraysh, Safwan ibn Umayya, que estaba sentado en el Hiyir 108, dijo: «Por Allah, si este está en su sano juicio, preguntadle por mí». Le preguntaron: «¿Qué ha sido de Safwan ibn Umayya?». Dijo: «Ahí está, sentado en el Hiyir. Por Allah, vi a su padre y a su hermano cuando fueron asesinados».
Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Husayn ibn ‘Abd Allah ibn ‘Ubayd Allah ibn ‘Abbas, de ‘Ikrimah, el liberto de Ibn ‘Abbas, quien dijo: Dijo Abu Rafi‘, el liberto del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): Yo era un joven esclavo de ‘Abbas ibn ‘Abd al-Muttalib, y el Islam ya había entrado en nuestra casa. Así que ‘Abbas abrazó el Islam, y Umm al-Fadl abrazó el Islam, y yo abracé el Islam. Pero ‘Abbas temía a su pueblo y odiaba oponerse a ellos, y ocultaba su Islam. Poseía muchas riquezas repartidas entre su gente. Abu Lahab se había quedado atrás en Badr, y envió en su lugar a al-‘Asi ibn Hisham ibn al-Mughirah. Así hicieron ellos: ningún hombre se quedaba atrás sin enviar a otro en su lugar. Cuando le llegó la noticia de la derrota de los compañeros de Badr de entre los Quraysh, Allah lo abatió y lo humilló, y nosotros encontramos en nosotros mismos fuerza y honor. Dijo: Y yo era un hombre débil, y solía fabricar cuencos de madera (aqdāh), tallándolos en la habitación (hujrah) de Zamzam. Por Allah, estaba sentado allí tallando mis cuencos, con Umm al-Fadl sentada junto a mí, y nos había alegrado la noticia que nos llegó, cuando Abu Lahab se acercó arrastrando los pies con ira hasta sentarse en la cuerda de la tienda (tunub al-hujrah) de la habitación, quedando su espalda contra mi espalda. Mientras estaba sentado, la gente dijo: «Este es Abu Sufyan ibn al-Harith ibn ‘Abd al-Muttalib» —dijo Ibn Hisham: y el nombre de Abu Sufyan era al-Mughirah— «ha llegado». Dijo: Entonces Abu Lahab dijo: «Ven a mí, pues por mi vida, tú tienes la noticia». Dijo: Se sentó junto a él, mientras la gente estaba de pie a su alrededor, y dijo: «¡Oh, hijo de mi hermano! Infórmame de cómo fue el asunto de la gente». Dijo: «Por Allah, no fue sino que nos encontramos con el pueblo, y les volvimos nuestras espaldas, llevándonos como quisieron y capturándonos como quisieron. Y, por Allah, junto con eso, no culpo a la gente. Nos encontramos con hombres blancos, sobre caballos moteados (bulq), entre el cielo y la tierra. Por Allah, nada resiste, y nada puede hacerles frente». Dijo Abu Rafi‘: Entonces levanté la cuerda de la tienda de la habitación con mis manos, y luego dije: «Esos, por Allah, son los ángeles». Dijo: Entonces Abu Lahab levantó su mano y me golpeó con ella en el rostro un golpe violento. Dijo: Y me abalancé sobre él (thawartuhu), pero me levantó y me arrojó al suelo, luego se arrodilló sobre mí golpeándome, y yo era un hombre débil. Entonces Umm al-Fadl se levantó hacia una de las columnas de la habitación, la tomó y lo golpeó, causándole una herida profunda (shajjah munkarah) en la cabeza, y dijo: «¿Lo has menospreciado porque su señor está ausente?». Entonces se levantó marchándose humillado. Por Allah, no vivió sino siete noches hasta que Allah lo afligió con la peste (al-‘adasah) y lo mató. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Yahya ibn ‘Abbad ibn ‘Abd Allah ibn al-Zubayr, de su padre ‘Abbad, quien dijo: Los Quraysh se lamentaron por sus muertos, luego dijeron: «No hagáis eso, no sea que llegue a Muhammad y sus compañeros y se regocijen por vosotros. Y no enviéis por vuestros cautivos hasta que os toméis tiempo con ellos, no sea que Muhammad y sus compañeros se aprovechen de vosotros (la ya’riba ‘alaykum) en el rescate». Dijo: Y al-Aswad ibn al-Muttalib había perdido a tres de sus hijos: Zam‘ah ibn al-Aswad, ‘Uqayl ibn al-Aswad y al-Harith ibn Zam‘ah. Y deseaba llorar por sus hijos. Mientras estaba así, oyó un lamento (na’ihah) en la noche, y dijo a su criado —y su vista se había ido—: «Mira si se ha permitido el lamento (ahilla al-nahb), si los Quraysh han llorado por sus muertos. Quizás yo llore por Abu Hakimah —refiriéndose a Zam‘ah—, pues mi interior se ha quemado». Dijo: Cuando el criado regresó a él, dijo: «Es solo una mujer que llora por un camello suyo que ha perdido». Dijo: Entonces fue cuando al-Aswad dijo: «¿Lloras porque se le ha perdido un camello, y el insomnio le impide dormir? No llores por un camello joven (bakr), sino por Badr, cuyas suertes (judud) se han acortado. Por Badr, por los nobles de los Banu Husays, y de Makhzum, y del clan de Abu al-Walid. Y llora, si lloras, por ‘Uqayl, y llora por Harith, el león de al-Aswad. Llora por todos ellos, sin nombrarlos a todos, pues no hay igual para Abu Hakimah. Ciertamente, después de ellos han llegado a ser señores hombres que, sin el día de Badr, no lo habrían sido». Dijo Ibn Hisham: Esto es iqwā’ (falta de rima), y es un poema famoso entre los suyos, y para nosotros es ikfā’ (aproximación de rima). Y hemos omitido de la narración de Ibn Ishaq lo que es más famoso que esto. Dijo Ibn Ishaq: Entre los cautivos estaba Abu Wada‘ah ibn Dubayrah al-Sahmi. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «Él tiene en La Meca un hijo inteligente, comerciante, con riqueza. Y es como si lo viera venir a vosotros pidiendo el rescate de su padre». Cuando los Quraysh dijeron: «No os apresuréis con el rescate de vuestros cautivos, no sea que Muhammad y sus compañeros se aprovechen de vosotros (la ya’riba ‘alaykum)», al-Muttalib ibn Abi Wada‘ah —que era aquel a quien el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se refería— dijo: «Habéis dicho la verdad, no os apresuréis». Y se escabulló de noche y llegó a Medina, tomó a su padre por cuatro mil dirhams, y se lo llevó. El rescate de Suhayl ibn ‘Amr: Dijo: Luego los Quraysh enviaron por el rescate de los cautivos. Llegó Mikraz ibn Hafs ibn al-Akhf por el rescate de Suhayl ibn ‘Amr. Quien lo había capturado era Malik ibn al-Dukhshum, hermano de los Banu Salim ibn ‘Awf. Dijo: «Capturé a Suhayl, y no busco cautivo como él entre todas las naciones. Y Jindif sabe que el joven, su joven, es Suhayl cuando es oprimido. Golpeé con el filo (al-shafr) hasta que se dobló, y forcé mi alma hacia el estandarte (al-‘alam)». Y Suhayl era un hombre que tenía una marca (a‘lam) en su labio inferior. Dijo Ibn Hisham: Y algunos expertos en poesía niegan que este poema sea de Malik ibn al-Dukhshum. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Muhammad ibn ‘Amr ibn ‘Ata’, hermano de los Banu ‘Amir ibn Lu’ay, que ‘Umar ibn al-Jattab dijo al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él): «¡Oh, Mensajero de Allah! Déjame arrancar los incisivos (thaniyyatay) de Suhayl ibn ‘Amr, y que se le caiga la lengua (yadla‘a lisānahu), para que nunca pueda levantarse como orador (jatib) contra ti en ninguna ocasión». Dijo: Entonces el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: «No lo mutilaré (la umaththil bihi), no sea que Allah me mutile a mí, aunque sea un profeta». Dijo Ibn Ishaq: Y me ha llegado que el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo a ‘Umar en este hadiz: «Quizás él ocupe una posición (maqām) que no censurarás». Dijo Ibn Hisham: Y mencionaré el hadiz de esa posición en su lugar, si Allah Altísimo quiere. Dijo Ibn Ishaq: Cuando Mikraz negoció con ellos y llegó a su satisfacción, dijeron: «Trae lo que es nuestro». Dijo: «Poned mi pie en lugar del suyo, y dejadlo ir hasta que os envíe su rescate». Así que dejaron ir a Suhayl y retuvieron a Mikraz en su lugar entre ellos. Entonces Mikraz dijo: «Rescaté con ocho camellos (adwād) de cría (sibā) a un joven cuyo costo alcanza lo esencial (al-samīm), no a los clientes (al-mawālīyā). Empeñé mis manos, y la riqueza es más fácil de perder que mis manos, pero temí las deshonras (al-makhāzīyā). Y dije: Suhayl es el mejor de nosotros, así que llevaoslo para nuestros hijos hasta que manejemos las esperanzas (al-amānīyā)». Dijo Ibn Hisham: Y algunos expertos en poesía niegan que esto sea de Mikraz. La captura de ‘Amr ibn Abi Sufyan: Dijo Ibn Ishaq: Y me narró ‘Abd Allah ibn Abi Bakr, quien dijo: ‘Amr ibn Abi Sufyan ibn Harb —y era hijo de Bint ‘Uqbah ibn Abi Mu‘ayt— dijo Ibn Hisham: La madre de ‘Amr ibn Abi Sufyan era Bint Abi ‘Amr, y hermana de Abi Mu‘ayt ibn Abi ‘Amr— era un cautivo en manos del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), de entre los cautivos de Badr. Dijo Ibn Hisham: Lo capturó ‘Ali ibn Abi Talib. Dijo Ibn Ishaq: Me narró ‘Abd Allah ibn Abi Bakr, quien dijo: Se dijo a Abu Sufyan: «Rescata a ‘Amr, tu hijo». Dijo: «¿Se reunirán sobre mí mi sangre y mi riqueza? ¡Han matado a Hanzalah, y yo rescato a ‘Amr! Dejadlo en sus manos, que lo retengan cuanto quieran». Dijo: Mientras estaba así, retenido en Medina junto al Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), salió Sa‘d ibn al-Nu‘man ibn Akkal, hermano de los Banu ‘Amr ibn ‘Awf, luego uno de los Banu Mu‘awiyah, para realizar la ‘Umrah, llevando consigo una pequeña bolsa de provisiones (murayyah). Era un anciano musulmán, con su rebaño de ovejas en al-Naqi‘. Salió de allí para la ‘Umrah, sin temer lo que se le haría, pues no pensaba que sería retenido en La Meca; solo había venido para la ‘Umrah. Y había acordado con los Quraysh que no molestaban a nadie que viniera como peregrino (hājj) o como realizador de ‘Umrah (mu‘tamir), sino con bien. Pero Abu Sufyan ibn Harb se abalanzó sobre él en La Meca y lo retuvo por su hijo ‘Amr. Luego dijo Abu Sufyan:
¡Oh, clan de Ibn Akkāl! Responded a su súplica... Os habéis comprometido a no entregar al señor anciano. Pues los Banū ‘Amr son viles y humillados, si no liberan a su cautivo de sus ataduras. Y le respondió Hassān b. Thābit, diciendo: Si Sa‘d hubiera estado libre el día de Meca, habría causado muchas muertes entre vosotros antes de ser capturado, Con una espada cortante o con un arco amarillo de nab‘a, que, cuando se tensa, lanza las flechas con fuerza 109. Y los Banū ‘Amr b. ‘Awf fueron al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, le informaron de su situación y le pidieron que les entregara a ‘Amr b. Abī Sufyān para liberar con él a su compañero. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— lo hizo: lo enviaron a Abū Sufyān, y este liberó a Sa‘d. Historia de Zaynab, hija del Profeta, y su esposo Abū l-‘Āṣ: Dijo Ibn Isḥāq: Entre los cautivos se encontraba Abū l-‘Āṣ b. al-Rabī‘ b. ‘Abd al-‘Uzzā b. ‘Abd Shams, yerno del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— y esposo de su hija Zaynab. Dijo Ibn Hishām: Lo capturó Khirāsh b. al-Ṣimma, de los Banū Ḥarām. Dijo Ibn Isḥāq: Abū l-‘Āṣ era uno de los hombres notables de Meca por su riqueza, honradez y comercio. Era hijo de Hāla bint Khuwaylid, y Khadīja era su tía materna. Khadīja pidió al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— que lo casara con su hija, y el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— no la contradecía; esto fue antes de que descendiera sobre él la revelación. Así que lo casó, y ella lo consideraba como un hijo. Cuando Dios honró a Su Mensajero —que Dios le bendiga y le dé paz— con la profecía, Khadīja y sus hijas creyeron en él, lo confirmaron, atestiguaron que lo que traía era la verdad, abrazaron su religión, mientras que Abū l-‘Āṣ permaneció en su politeísmo. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— había casado a ‘Utba b. Abī Lahab con Ruqayya o Umm Kulthūm 110. Cuando [el Profeta] desafió abiertamente a los Quraysh con la orden de Dios y la enemistad, dijeron: «Habéis librado a Muḥammad de su preocupación; devolvedle a sus hijas para que se ocupe de ellas». Fueron a Abū l-‘Āṣ y le dijeron: «Sepárate de tu esposa y te casaremos con cualquier mujer de Quraysh que quieras». Él respondió: «No, por Dios, no me separaré de mi esposa, y no deseo tener a cambio de mi mujer a ninguna otra de Quraysh». El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— solía elogiar su buen comportamiento como yerno, según me ha llegado. Luego fueron a ‘Utba b. Abī Lahab y le dijeron: «Divorcia a la hija de Muḥammad y te casaremos con cualquier mujer de Quraysh que quieras». Él dijo: «Si me casáis con la hija de Abān b. Sa‘īd b. al-‘Āṣ o con la hija de Sa‘īd b. al-‘Āṣ, me separaré de ella». Entonces lo casaron con la hija de Sa‘īd b. al-‘Āṣ y se divorció de ella, sin haber consumado el matrimonio. Dios la libró de sus manos como honor para ella y humillación para él, y después se casó con ella ‘Uthmān b. ‘Affān. El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— no podía hacer lícito ni ilícito en Meca, pues estaba sometido a la situación. El Islam había separado a Zaynab, hija del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, de Abū l-‘Āṣ b. al-Rabī‘ cuando ella abrazó el Islam, pero el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— no podía separarlos, así que ella permaneció con él en su Islam mientras él seguía en su politeísmo, hasta que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— emigró. Cuando los Quraysh fueron a Badr, Abū l-‘Āṣ b. al-Rabī‘ estaba entre ellos y fue hecho prisionero el día de Badr, permaneciendo en Medina junto al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró Yaḥyā b. ‘Abbād b. ‘Abd Allāh b. al-Zubayr, de su padre ‘Abbād, de ‘Ā’isha, que dijo: Cuando la gente de Meca envió el rescate por sus prisioneros, Zaynab, hija del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, envió para el rescate de Abū l-‘Āṣ b. al-Rabī‘ bienes y, entre ellos, un collar que había sido de Khadīja, con el que esta la había adornado cuando la entregó a Abū l-‘Āṣ en la noche de bodas. Dijo: Cuando el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— lo vio, sintió una gran compasión y dijo: «Si os parece bien, liberad a su prisionero y devolvedle sus bienes, hacedlo». Dijeron: «Sí, oh Mensajero de Dios». Así que lo liberaron y le devolvieron lo que era suyo. Salida de Zaynab hacia Medina: Dijo: El Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— había tomado de él el compromiso, o él prometió al Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—, de dejar libre a Zaynab, o era parte de lo que estipuló para su liberación, aunque no se manifestó ni de él ni del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— de manera que se supiera qué era. Pero cuando Abū l-‘Āṣ salió hacia Meca y fue liberado, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— envió a Zayd b. Ḥāritha y a un hombre de los Ansār en su lugar, y dijo: «Estad en Baṭn Ya’jaj hasta que pase Zaynab, y entonces acompañadla hasta que me la traigáis». Salieron hacia allí, y esto fue un mes o algo así después de Badr 110. Cuando Abū l-‘Āṣ llegó a Meca, le ordenó que se reuniera con su padre, y ella se preparó para salir. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró ‘Abd Allāh b. Abī Bakr, quien dijo: Se me contó de Zaynab que dijo: Mientras me preparaba en Meca para reunirme con mi padre, me encontró Hind bint ‘Utba y me dijo: «¡Oh, hija de Muḥammad! ¿Me ha llegado que deseas reunirte con tu padre?». Dije: «No tengo intención de hacerlo». Ella dijo: «¡Oh, prima! No lo hagas. Si necesitas algo de equipaje que te sea útil en tu viaje, o dinero para llegar hasta tu padre, yo tengo lo que necesitas; no me ocultes nada, pues entre mujeres no hay lo que hay entre hombres». Dijo: «Por Dios, creo que no dijo eso sino para hacerlo, pero desconfié de ella y negué tener esa intención, y me preparé». Cuando la hija del Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— terminó sus preparativos, su cuñado Kināna b. al-Rabī‘, hermano de su esposo, le trajo un camello; ella montó en él, y él tomó su arco y su carcaj, y salió con ella de día, conduciéndola mientras ella iba en una litera. Los hombres de Quraysh hablaron de ello y salieron en su persecución hasta que la alcanzaron en Dhī Ṭuwā. El primero en llegar hasta ella fue Habbār b. al-Aswad b. al-Muṭṭalib b. Asad b. ‘Abd al-‘Uzzā, y al-Fihrī. Habbār la asustó con la lanza mientras ella estaba en su litera, y la mujer estaba embarazada, según dicen. Cuando se asustó, abortó. Su cuñado Kināna hizo arrodillar a su camello, esparció sus flechas y dijo: «¡Por Dios! Que ningún hombre se acerque a mí sin que le clave una flecha». La gente se retiró de él. Llegó Abū Sufyān con un grupo de Quraysh y dijo: «¡Oh, hombre! Aparta de nosotros tus flechas para que podamos hablarte». Él las apartó. Abū Sufyān se acercó hasta detenerse ante él y dijo: «No has hecho bien. Has sacado a la mujer a la vista de la gente, públicamente, sabiendo nuestra desgracia y nuestra derrota, y lo que nos ha ocurrido por parte de Muḥammad. La gente pensará, si sacas a su hija hacia él públicamente ante nuestros ojos, que eso es por la humillación que hemos sufrido tras nuestra derrota, y que es debilidad y flaqueza de nuestra parte. Por mi vida, no tenemos necesidad de retenerla lejos de su padre, ni obtenemos con ello venganza alguna. Pero devuelve a la mujer hasta que se calmen las voces y la gente hable de que la hemos devuelto; entonces, sácala en secreto y haz que se reúna con su padre». Dijo: Así lo hizo. Ella permaneció unas noches, y cuando se calmaron las voces, la sacó de noche hasta que la entregó a Zayd b. Ḥāritha y a su compañero, y ellos la llevaron ante el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz—. Dijo Ibn Isḥāq: ‘Abd Allāh b. Rawāḥa, o Abū Khaythama, hermano de los Banū Sālim b. ‘Awf, dijo acerca de lo ocurrido con Zaynab —dice Ibn Hishām: es de Abū Khaythama—: Me ha llegado lo que nadie puede igualar, sobre Zaynab, de su parte, por desobediencia y pecado. Su salida no deshonró a Muḥammad, en medio de una lucha y entre nosotros el aroma de Mantsham 111. Y Abū Sufyán amaneció, tras el pacto de Ḍamḍam, y de nuestra guerra, a pesar suyo y con arrepentimiento. Atamos a su hijo ‘Amr y a su esclavo liberto, con argollas sólidas y bien ajustadas 112. Y juré que no cesarán de nosotros batallones, jinetes de un ejército numeroso y bien equipado 113.
La obstinación de Quraysh en la incredulidad hasta que la llenamos... con una marca en las narices, con un hierro candente114. Los haremos descender a las laderas de Najd y Najla115, y si se quejan de la caballería y la infantería, les daremos motivo de queja. La mano del tiempo, hasta que nuestra caravana no se desvíe, y los haremos seguir las huellas de 'Ad y Jurhum116. Y se arrepentirá un pueblo que no obedeció a Muhammad, de su asunto, ¡y qué momento de arrepentimiento! Así que informa a Abu Sufyan, si lo encuentras: si no te purificas postrándote y te sometes, entonces alégrate con una humillación en la vida, acelerada, y con una túnica de alquitrán117, eterno en el Yahannam118. Dijo Ibn Hisham: Y se narra: "y una túnica de fuego". Dijo Ibn Ishaq: Y el protegido119 de la diestra de Abu Sufyan, al que se refiere: 'Amir ibn al-Hadrami, estaba entre los cautivos, y la alianza de al-Hadrami era con Harb ibn Umayya. Dijo Ibn Hisham: El protegido de la diestra de Abu Sufyan, al que se refiere: 'Uqba ibn 'Abd al-Harith ibn al-Hadrami. En cuanto a 'Amir ibn al-Hadrami, fue asesinado el día de Badr. Y cuando los que habían salido hacia Zaynab regresaron, Hind bint 'Utba les salió al encuentro y les dijo: "¿En la paz, asnos120 con rudeza y dureza, y en la guerra, semejantes a mujeres menstruantes121?" Y dijo Kinana ibn al-Rabi' sobre el asunto de Zaynab, cuando la entregó a los dos hombres: "Me sorprende Habbár y la gente de su pueblo, que quieren incumplir su pacto conmigo respecto a la hija de Muhammad. Y no me importa, mientras viva, su número, mientras mi mano se cierre sobre el puño con el guía122." Dijo Ibn Ishaq: Me narró Yazid ibn Abi Habib, de Bukayr ibn 'Abd Allah ibn al-Ashajj, de Sulayman ibn Yasar, de Abu Ishaq al-Dawsi, de Abu Hurayra, quien dijo: El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, envió una expedición en la que yo estaba. Y nos dijo: "Si lográis capturar a Habbár ibn al-Aswad o al otro hombre que se adelantó con él hacia Zaynab" -dijo Ibn Hisham: Y Ibn Ishaq nombró al hombre en su narración y dijo: "Es Nafi' ibn 'Abd Qays"- "quemadlos con fuego". Dijo: Al día siguiente, nos envió un mensaje y dijo: "Os ordené quemar a estos dos hombres si los capturáis. Luego vi que nadie debe castigar con fuego excepto Allah. Así que, si los capturáis, matadlos." El Islam de Abu al-'As ibn al-Rabi': Dijo Ibn Ishaq: Abu al-'As permaneció en La Meca, y Zaynab permaneció con el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, en Medina, cuando el Islam los separó. Hasta que, poco antes de la conquista, Abu al-'As salió como comerciante hacia Sham123, y era un hombre confiable, con su dinero y los bienes de algunos hombres de Quraysh que se los habían confiado. Cuando terminó su comercio y regresaba, una expedición del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, lo encontró y tomaron su dinero, pero él escapó. Cuando la expedición llegó con lo que habían tomado de su dinero, Abu al-'As llegó de noche hasta que entró donde Zaynab, la hija del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, y pidió su protección. Ella lo protegió, y él vino en busca de su dinero. Cuando el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, salió para la oración del alba, como me narró Yazid ibn Ruman, y dijo el takbir124 y la gente dijo el takbir con él, Zaynab gritó desde el recinto de las mujeres: "¡Oh gente! He dado protección a Abu al-'As ibn al-Rabi'." Dijo: Cuando el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, terminó la oración, se volvió hacia la gente y dijo: "¡Oh gente! ¿Habéis oído lo que yo he oído?" Dijeron: "Sí." Dijo: "Por Aquel en cuya mano está el alma de Muhammad, no supe nada de eso hasta que oí lo que oísteis. Ciertamente, el más humilde de los musulmanes puede dar protección." Luego el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, se retiró y entró donde su hija y dijo: "¡Oh hijita! Honra su estancia, pero que no se acerque a ti, pues no eres lícita para él." Dijo Ibn Ishaq: Y me narró 'Abd Allah ibn Abi Bakr: Que el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, envió un mensaje a la expedición que había tomado el dinero de Abu al-'As, y les dijo: "Este hombre es de los nuestros, como sabéis. Habéis tomado su dinero. Si hacéis el bien y le devolvéis lo que es suyo, eso nos gusta. Y si os negáis, es botín125 que Allah os ha concedido, y vosotros tenéis más derecho a él." Dijeron: "¡Oh Mensajero de Allah! Preferimos devolvérselo." Y se lo devolvieron, hasta el punto de que un hombre traía un cubo, otro una odre pequeña y otro una vasija126, hasta que uno traía una vara127, hasta que le devolvieron todo su dinero, sin que faltara nada. Luego lo llevó a La Meca y devolvió a cada propietario de Quraysh su dinero, y a quienes se lo habían confiado. Luego dijo: "¡Oh comunidad de Quraysh! ¿Queda algo de alguien de vosotros conmigo que no haya tomado?" Dijeron: "No. Que Allah te recompense con bien. Hemos encontrado que eres fiel y generoso." Dijo: "Pues testifico que no hay más dios que Allah y que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero. Por Allah, nada me impidió el Islam junto a él excepto el temor de que pensarais que quería tomar vuestros bienes. Cuando Allah os los devolvió y me liberé de ellos, abracé el Islam." Luego salió hasta que llegó al Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él. Dijo Ibn Ishaq: Y me narró Dawud ibn al-Husayn, de 'Ikrima, de Ibn 'Abbas, quien dijo: El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, le devolvió a Zaynab en el primer matrimonio, sin renovar nada128, después de seis años. Dijo Ibn Hisham: Y me narró Abu 'Ubayda: Que cuando Abu al-'As ibn al-Rabi' llegó de Sham con los bienes de los idólatras, se le dijo: "¿No te gustaría abrazar el Islam y tomar estos bienes, pues son bienes de idólatras?" Abu al-'As dijo: "¡Qué mal comienzo para mi Islam sería traicionar mi confianza!" Dijo Ibn Hisham: Y me narró 'Abd al-Warith ibn Sa'id al-Tannuri, de Dawud ibn Abi Hind, de 'Amir al-Sha'bi, algo similar a la narración de Abu 'Ubayda sobre Abu al-'As. Dijo Ibn Ishaq: Y entre los que se nos mencionaron de los cautivos a quienes se les concedió el perdón sin rescate, de los Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: Abu al-'As ibn al-Rabi' ibn 'Abd al-'Uzza ibn 'Abd Shams; el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, le concedió el perdón después de que Zaynab, la hija del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, enviara su rescate. Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza: al-Muttalib ibn Hantab ibn al-Harith ibn 'Ubayda ibn 'Umar ibn Makhzum; estaba en poder de algunos de los Banu al-Harith ibn al-Khazraj, y lo dejaron en sus manos hasta que lo liberaron. Y se unió a su pueblo. Dijo Ibn Hisham: Lo capturó Khalid ibn Zayd, Abu Ayyub al-Ansari, hermano de los Banu al-Najjar. Dijo Ibn Ishaq: Y Sayfi ibn Abi Rifa'a ibn 'Abid ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum; quedó en manos de sus compañeros. Cuando nadie vino a rescatarlo, tomaron un compromiso de que enviaría su rescate, y lo liberaron. Pero no cumplió nada. Entonces Hassan ibn Thabit dijo sobre ello: "Y no era Sayfi para cumplir un pacto, como un zorro que se cansa en algunos abrevaderos." Dijo Ibn Hisham: Y este verso está en unos versos suyos. Dijo Ibn Ishaq: Y Abu 'Azza, 'Amr ibn 'Abd Allah ibn 'Uthman ibn Ahyab ibn Hudhafa ibn Jumah; era necesitado y tenía hijas. Habló al Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, y dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! Sabes que no tengo bienes, y soy necesitado y tengo familia. Concédeme el perdón." Entonces el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, le perdonó, tomando de él el compromiso de que no ayudaría a nadie contra él. Entonces Abu 'Azza dijo sobre ello, alabando al Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, y mencionando su favor sobre su pueblo: "¿Quién informará de mí al Mensajero Muhammad de que tú eres la verdad y el Rey es Loado? Y eres un hombre que llama a la verdad y la guía; sobre ti, de Allah, el Grande, hay un testigo. Y eres un hombre al que se le ha asignado entre nosotros una posición que tiene grados fáciles y elevados129. Porque aquel a quien combatas es combatido, desgraciado; y aquel a quien des la paz es feliz. Pero cuando recuerdo Badr y su gente, me sobreviene una tristeza y una postración130." El precio del rescate: Dijo Ibn Hisham: El rescate de los idólatras ese día era de cuatro mil dirhams por hombre, hasta mil dirhams, excepto para quien no tenía nada; entonces el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, le perdonaba. El Islam de 'Umair ibn Wahb después de que Safwan lo incitara a matar al Mensajero.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ya‘far ibn az-Zubayr, de ‘Urwa ibn az-Zubayr, quien dijo: ‘Umair ibn Wahb al-Yumahi se sentó con Safwan ibn Umayya poco después de la derrota de los coraichitas en Badr, en el Hiyir 131. ‘Umair ibn Wahb era un demonio de los demonios de Quraish, de los que solían dañar al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y a sus compañeros, causándoles sufrimiento mientras él estaba en La Meca. Su hijo, Wahb ibn ‘Umair, estaba entre los prisioneros de Badr. Dijo Ibn Hisham: Lo capturó Rifa‘a ibn Rafi‘, uno de los Banu Zurayq. Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad ibn Ya‘far ibn az-Zubayr, de ‘Urwa ibn az-Zubayr, quien dijo: Mencionaron a los del pozo 132 y su derrota, y Safwan dijo: «Por Allah, ¿hay algún bien en la vida después de ellos?». ‘Umair le respondió: «Dices verdad, por Allah. Por Allah, si no fuera por una deuda que tengo y que no puedo pagar, y por una familia que temo que quede desamparada después de mí, iría a Muhammad hasta matarlo. Tengo una excusa ante ellos: mi hijo está prisionero en sus manos». Safwan aprovechó la ocasión y dijo: «Tu deuda es mía, yo la pagaré por ti, y tu familia estará con la mía, los mantendré mientras vivan; no me faltará nada a mí y a ellos les falte». ‘Umair le dijo: «Mantén en secreto mi asunto y el tuyo». Respondió: «Lo haré». Dijo: Luego ‘Umair mandó afilar su espada y envenenarla, y partió hasta llegar a Medina. Mientras ‘Umar ibn al-Jattab estaba con un grupo de musulmanes hablando sobre el día de Badr y recordando lo que Allah les había honrado y mostrado de su enemigo, ‘Umar vio a ‘Umair ibn Wahb cuando hizo arrodillar a su montura a la puerta de la mezquita, con la espada colgando. Dijo: «Este perro, enemigo de Allah, ‘Umair ibn Wahb. Por Allah, no ha venido sino para un mal. Él fue quien nos incitó y nos evaluó 133 para la gente el día de Badr». Luego ‘Umar entró donde el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y dijo: «¡Profeta de Allah! Este enemigo de Allah, ‘Umair ibn Wahb, ha venido con su espada colgando». Dijo: «Hazlo entrar a mi presencia». ‘Umar fue, tomó la correa de la espada de ‘Umair, la enrolló en su cuello y lo sujetó por ella. Dijo a unos hombres de los Ansar que estaban con él: «Entrad donde el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y sentaos junto a él, y tened cuidado con este malvado, pues no es de fiar». Luego entró con él donde el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— lo vio, con ‘Umar sujetando la correa de su espada en su cuello, dijo: «Suéltalo, ‘Umar. Acércate, ‘Umair». Se acercó y luego dijo: «Que tengáis un buen día 134», que era el saludo de la gente de la Yahiliyya 135 entre ellos. El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Allah nos ha honrado con un saludo mejor que el tuyo, ‘Umair: con la paz 136, el saludo de la gente del Paraíso». Dijo: «Por Allah, Muhammad, hace poco que la conozco». Dijo: «¿Qué te ha traído, ‘Umair?». Dijo: «He venido por este prisionero que está en vuestras manos; sed buenos con él». Dijo: «¿Y qué pasa con la espada que llevas al cuello?». Dijo: «¡Que Allah la maldiga! ¿Acaso nos ha servido de algo?». Dijo: «Dime la verdad: ¿para qué has venido?». Dijo: «No he venido sino para eso». Dijo: «Más bien, te sentaste con Safwan ibn Umayya en el Hiyir, y mencionasteis a los del pozo de Quraish. Luego dijiste: “Si no fuera por una deuda que tengo y una familia, saldría hasta matar a Muhammad”. Entonces Safwan se hizo cargo de tu deuda y de tu familia, a condición de que me mataras por él. Pero Allah es un obstáculo entre tú y eso». ‘Umair dijo: «Testifico que eres el Mensajero de Allah. Solíamos desmentirte, Mensajero de Allah, con lo que nos traías de las noticias del cielo y de la revelación que descendía sobre ti. Esto es un asunto que solo presenciamos yo y Safwan. Por Allah, sé que solo Allah te lo ha hecho saber. Alabado sea Allah, que me ha guiado al Islam y me ha conducido a este camino». Luego testificó el testimonio de la verdad. Entonces el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— dijo: «Instruid a vuestro hermano en su religión, enseñadle el Corán y liberad a su prisionero». Así lo hicieron. Luego dijo: «¡Mensajero de Allah! Yo me esforzaba en apagar la luz de Allah, causaba mucho daño a quienes estaban en la religión de Allah —poderoso y majestuoso sea—, y me gustaría que me permitieras ir a La Meca para invitarlos a Allah —exaltado sea— y a Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él—; quizás Allah los guíe. Y si no, les causaré daño en su religión como yo solía causar daño a tus compañeros en la suya». El Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— se lo permitió, y se fue a La Meca. Safwan ibn Umayya, cuando ‘Umair ibn Wahb salió, decía: «Alegraos con una batalla que os llegará pronto, en unos días, que os hará olvidar la batalla de Badr». Safwan preguntaba por él a los viajeros, hasta que llegó un viajero y le informó de su Islam. Entonces juró no hablarle nunca más ni beneficiarle con ningún beneficio. Dijo Ibn Ishaq: Cuando ‘Umair llegó a La Meca, permaneció allí invitando al Islam, y causaba un fuerte daño a quien se oponía. Así, mucha gente abrazó el Islam por su medio. Dijo Ibn Ishaq: ‘Umair ibn Wahb, o bien al-Hariz ibn Hisham —se me ha mencionado que uno de ellos— fue quien vio a Iblis 137 cuando retrocedió sobre sus talones el día de Badr. Se dijo: «¿Dónde, oh Suraqa?». Y el enemigo de Allah huyó. Entonces Allah —exaltado sea— reveló acerca de ello: {Y cuando el Demonio les embelleció sus obras y dijo: “Hoy nadie os vencerá de entre la gente, y yo soy vuestro protector”} 138. Y mencionó cómo Iblis los sedujo y se asemejó a Suraqa ibn Malik ibn Yu‘shum para ellos, cuando recordaron lo que había entre ellos y los Banu Bakr ibn ‘Abd Manat ibn Kinana en la guerra que hubo entre ellos. Dice Allah —exaltado sea—: {Y cuando los dos grupos se avistaron} 139 y el enemigo de Allah vio a los ejércitos de Allah de los ángeles, con los que Allah había auxiliado a Su Mensajero —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— y a los creyentes contra su enemigo, {retrocedió sobre sus talones y dijo: “Me desentiendo de vosotros; veo lo que no veis”} 140. Y dijo la verdad el enemigo de Allah: vio lo que ellos no vieron. Y dijo: {“Temo a Allah, y Allah es severo en el castigo”} 141. Se me ha mencionado que ellos lo veían en cada etapa con la forma de Suraqa, sin reconocerlo, hasta que llegó el día de Badr y se encontraron los dos grupos; entonces retrocedió sobre sus talones, los condujo y luego los abandonó. Dijo Ibn Hisham: Nakasa 142: regresó. Dijo Aws ibn Huyr, uno de los Banu Asad ibn ‘Amr ibn Tamim: «Retrocedisteis sobre vuestros talones el día que vinisteis / empujando los botines del ejército numeroso». Este verso pertenece a una de sus casidas. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Hassan ibn Zabit: «Mi pueblo son quienes dieron refugio a su Profeta / y lo creyeron, mientras la gente de la tierra era incrédula, salvo algunos individuos que fueron predecesores / de los justos, junto con los Ansar, auxiliares. Alegrándose por la decisión de Allah, su palabra / cuando les llegó el de noble origen, el escogido: “¡Bienvenido! En seguridad y en / holgura. ¡Qué buen Profeta y qué buena decisión y vecino!”. Lo alojaron en una casa donde no se temía / por quien fuera su vecino; esa casa es la morada. Y compartieron con él los bienes cuando llegaron / como emigrantes; y la parte del incrédulo es el fuego. Marchamos y marcharon hacia Badr para su perdición; / si supieran con certeza, no habrían marchado. Los engañó con falsas esperanzas y luego los abandonó; / ciertamente, el maligno es engañador para quien lo sigue. Y dijo: “Yo soy vuestro protector”, y los condujo / a la peor de las fuentes, donde hay humillación y vergüenza. Luego nos encontramos y huyeron de sus rostros / unos hacia el interior, otros se ocultaron». Dijo Ibn Hisham: Me recitó su dicho: «Cuando les llegó el de noble origen, el escogido» Abu Zaid al-Ansari. Los que daban de comer de Quraish: Dijo Ibn Ishaq: Los que daban de comer 143 de Quraish, luego de los Banu Hashim ibn ‘Abd Manaf: ‘Abbas ibn ‘Abd al-Muttalib ibn Hashim. Y de los Banu ‘Abd Shams ibn ‘Abd Manaf: ‘Utba ibn Rabi‘a ibn ‘Abd Shams. Y de los Banu Nawfal ibn ‘Abd Manaf: al-Hariz ibn ‘Amir ibn Nawfal, y Tu‘aima ibn ‘Adi ibn Nawfal, que se turnaban en ello. Y de los Banu Asad ibn ‘Abd al-‘Uzza: Abu al-Bujtari ibn Hisham ibn al-Hariz ibn Asad, y Hakim ibn Hizam ibn Juwaylid ibn Asad, que se turnaban en ello. Y de los Banu ‘Abd al-Dar ibn Qusayy: al-Nadr ibn al-Hariz ibn Kalada ibn ‘Alqama ibn ‘Abd Manaf ibn ‘Abd al-Dar.
Dijo Ibn Hisham: Y se dice: al-Nadr ibn al-Harith ibn ‘Alqama ibn Kalada ibn ‘Abd Manaf ibn ‘Abd al-Dar. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza: Abu Yahl ibn Hisham ibn al-Mughira ibn ‘Abd Allah ibn ‘Umar ibn Makhzum. Y de los Banu Jumah: Umayya ibn Jálaf ibn Wahb ibn Hudhafa ibn Jumah. Y de los Banu Sahm ibn ‘Amr: Nubayh y Munabbih, los dos hijos de al-Hayyay ibn ‘Amir ibn Hudhafa ibn Sa‘d ibn Sahm, que se turnaban en aquello. Y de los Banu ‘Amir ibn Lu’ay: Suhayl ibn ‘Abd Shams ibn ‘Abd Wudd ibn Nasr ibn Malik ibn Hisl ibn ‘Amir. Nombres de los caballos de los musulmanes el día de Badr: Dijo Ibn Hisham: Y me contó alguien versado: que con los musulmanes el día de Badr había de caballos: el caballo de Márzad ibn Abi Márzad al-Ghanawi, que se llamaba: al-Sabal; y el caballo de al-Miqdad ibn ‘Amr al-Bahrani, que se llamaba: Ba‘zaya, y se dice: Sabha; y el caballo de al-Zubayr ibn al-‘Awwam, que se llamaba: al-Ya‘sub. Dijo Ibn Hisham: Y con los idólatras había cien caballos. Revelación de la sura de al-Anfal describiendo los sucesos de Badr: Dijo Ibn Ishaq: Cuando terminó el asunto de Badr, Allah –Poderoso y Majestuoso– reveló sobre ello del Corán la sura de al-Anfal por completo. Y de lo que se reveló de ella sobre su disputa acerca del botín 144 cuando disputaron sobre ello: {Te preguntan sobre el botín. Di: el botín pertenece a Allah y al Mensajero. Temed, pues, a Allah y arreglad lo que os divide, y obedeced a Allah y a Su Mensajero, si sois creyentes} [al-Anfal: 1]. Y ‘Ubada ibn al-Samit –según me ha llegado–, cuando se le preguntaba sobre el botín, decía: Sobre nosotros, la gente de Badr, fue revelada, cuando disputamos sobre el botín el día de Badr. Entonces Allah lo arrebató de nuestras manos cuando nuestras actitudes al respecto fueron malas, y lo devolvió al Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–, y él lo repartió entre nosotros por igual –dice: equitativamente–. Y en ello había temor de Allah y obediencia a Él, y obediencia a Su Mensajero –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–, y arreglo de lo que divide. Luego mencionó a la gente y su marcha con el Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con él–, cuando la gente supo que los Quraysh habían marchado hacia ellos, y solo habían salido queriendo la caravana por codicia del botín. Y dijo: {Como cuando tu Señor te sacó de tu casa con la verdad, y un grupo de los creyentes lo detestaba. Discutían contigo sobre la verdad después de que se les hubiera mostrado claramente, como si fueran arrastrados a la muerte mientras miraban} [al-Anfal: 5-6]: es decir, por aversión al encuentro con la gente, y rechazo a la marcha de Quraysh, cuando se les mencionó. {Y cuando Allah os prometió que una de las dos partes sería para vosotros, y deseabais que la que no tenía poderío 145 fuera para vosotros} [al-Anfal: 7]: es decir, el botín sin la guerra. {Y Allah quería hacer prevalecer la verdad con Sus palabras y cortar la raíz de los incrédulos} [al-Anfal: 7]: es decir, con la batalla que infligió a los jefes y caudillos de Quraysh el día de Badr. {Cuando implorabais ayuda a vuestro Señor} [al-Anfal: 9]: es decir, por sus súplicas cuando vieron la multitud de su enemigo y la escasez de su número. {Y Él os respondió} [al-Anfal: 9]: con la súplica del Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con él– y la vuestra: {Que os auxiliaría con mil ángeles que se sucedían} [al-Anfal: 9]. {Cuando os cubrió la somnolencia como seguridad de Él} [al-Anfal: 11]: es decir, hice descender sobre vosotros la seguridad cuando dormisteis sin temer. {Y hace descender sobre vosotros del cielo agua} [al-Anfal: 11]: de la lluvia que les alcanzó aquella noche, y retuvo a los idólatras para que no se adelantaran al agua, y dejó libre el camino a los musulmanes hacia ella. {Para purificaros con ella y eliminar de vosotros la abominación del demonio, y para fortalecer vuestros corazones y afirmar con ella los pasos} [al-Anfal: 11]: es decir, para eliminar de vosotros la duda del demonio, por haberles atemorizado con su enemigo, y para endurecer 146 la tierra para ellos, hasta que llegaron a su campamento al que se habían adelantado a su enemigo. Luego dijo el Altísimo: {Cuando tu Señor inspiró a los ángeles: “Estoy con vosotros, ¡dad firmeza a los que creen!”} [al-Anfal: 12]: es decir, auxiliad a los que creen. {Infundiré el terror en los corazones de los que no creen. ¡Golpeadles sobre los cuellos y golpeadles en todos los dedos!} [al-Anfal: 12]. {Eso es porque se opusieron a Allah y a Su Mensajero. Y quien se oponga a Allah y a Su Mensajero, Allah es severo en el castigo} [al-Anfal: 13]. Luego dijo: {¡Oh, vosotros que creéis! Cuando os encontréis con los que no creen en formación de batalla, no les volváis las espaldas. Y quien les vuelva las espaldas ese día, a menos que sea como maniobra de combate o para unirse a otra tropa, incurrirá en la ira de Allah y su morada será el Infierno; ¡qué mal destino!} [al-Anfal: 15-16]: es decir, incitándoles contra su enemigo para que no huyeran de ellos cuando los encontraran, y Allah les había prometido acerca de ellos lo que les prometió. Luego dijo el Altísimo, acerca del lanzamiento del Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con él– contra ellos de un puñado de guijarros con su mano, cuando les lanzó: {Y no lanzaste cuando lanzaste, sino que Allah lanzó} [al-Anfal: 17]: es decir, no fue por tu lanzamiento, si no fuera por lo que Allah puso en ello de tu victoria, y lo que infundió en los pechos de tu enemigo a causa de ello cuando Allah los derrotó. {Y para conceder a los creyentes una hermosa recompensa de Su parte} [al-Anfal: 17]: es decir, para hacer conocer a los creyentes Su favor sobre ellos al hacerles prevalecer sobre su enemigo, siendo ellos pocos, para que reconocieran por ello Su derecho y agradecieran Su gracia.
- Quraysh : Tribu árabe dominante de La Meca, a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- Abu Bakr as-Siddiq : Primer califa del Islam, suegro y compañero íntimo del Profeta.
- 'Umar ibn al-Jattab : Segundo califa del Islam, conocido por su justicia y firmeza.
- Hijos de Israel : Término coránico para los descendientes de Jacob (Israel), es decir, los judíos.
- Bark al-Ghimad : Lugar en Yemen, muy lejano de Medina, usado para expresar la máxima disposición a seguir al Profeta.
- Ansar : Los 'auxiliares' de Medina que acogieron y apoyaron al Profeta tras la Hégira.
- al-'Aqaba : Lugar cerca de La Meca donde los Ansar juraron fidelidad al Profeta en dos ocasiones.
- Sa'd ibn Mu'adh : Jefe de los Ansar de la tribu de Aws, conocido por su sabiduría y liderazgo.
- una de las dos partes : Se refiere a la caravana de Abu Sufyan o al ejército de Quraysh; Allah prometió la victoria sobre una de ellas.
- Dafran : Lugar en la ruta entre Medina y Badr.
- al-Asafir : Nombre de un paso montañoso en la ruta hacia Badr.
- ad-Dabba : Lugar en el camino a Badr.
- al-Hannan : Una gran duna de arena con forma de montaña.
- Badr : Lugar de la primera gran batalla del Islam (624 d.C.), a unos 150 km al suroeste de Medina.
- Ibn Hisham : Abu Muhammad 'Abd al-Malik ibn Hisham, famoso biógrafo del Profeta (m. 833 d.C.).
- Ibn Ishaq : Muhammad ibn Ishaq, primer gran biógrafo del Profeta (m. 767 d.C.).
- Muhammad ibn Yahya ibn Hibban : Narrador de hadices de Medina, fallecido en 796 d.C.
- Somos de agua : Respuesta evasiva del Profeta para no revelar su identidad; 'agua' puede referirse a una tribu o lugar.
- Sufyan ad-Damri : Anciano árabe de la tribu de Damra, mencionado en las crónicas de la batalla de Badr.
- 'Ali ibn Abi Talib : Primo y yerno del Profeta, cuarto califa del Islam.
- az-Zubayr ibn al-'Awwam : Compañero del Profeta, primo de este y uno de los diez prometidos al Paraíso.
- Sa'd ibn Abi Waqqas : Compañero del Profeta, famoso por su participación en las conquistas islámicas.
- Yazid ibn Ruman : Narrador de hadices de Medina, fallecido en 735 d.C.
- 'Urwa ibn az-Zubayr : Hijo de az-Zubayr, famoso erudito y narrador de hadices.
- Banu al-Hajjaj : Clan de la tribu de Quraysh.
- Banu al-'As ibn Sa'id : Clan de la tribu de Quraysh.
- Abu Sufyan : Jefe de los Quraysh que lideraba la caravana; luego se convirtió al Islam.
- los hicieron hablar : Literalmente 'los hicieron decir la verdad' bajo tortura.
- saludó : Se refiere al saludo final de la oración (taslim).
- al-'Aqanqal : Nombre de una duna o colina cerca de Badr.
- 'Utba ibn Rabi'a : Noble de Quraysh, padre de Hind, esposa de Abu Sufyan.
- Shayba ibn Rabi'a : Hermano de 'Utba, también noble de Quraysh.
- Abu al-Bajtari ibn Hisham : Noble de Quraysh, conocido por su oposición inicial al Islam.
- Hakim ibn Hizam : Sobrino de Jadiya, primera esposa del Profeta; luego se convirtió al Islam.
- Nawfal ibn Juwaylid : Noble de Quraysh, tío de Jadiya.
- al-Hariz ibn 'Amir ibn Nawfal : Noble de Quraysh.
- Tu'ayma ibn 'Adi ibn Nawfal : Noble de Quraysh.
- an-Nadr ibn al-Hariz : Noble de Quraysh, conocido por su hostilidad al Profeta.
- Zama'a ibn al-Aswad : Noble de Quraysh.
- Abu Yahl ibn Hisham : Uno de los principales enemigos del Islam, muerto en Badr.
- Umayya ibn Jálaf : Noble de Quraysh, conocido por su persecución a los musulmanes.
- Nubayh y Munabbih, hijos de al-Hayyay : Dos hermanos nobles de Quraysh.
- Suhayl ibn 'Amr : Noble de Quraysh, luego se convirtió al Islam.
- 'Amr ibn 'Abd Wudd : Famoso guerrero de Quraysh.
- trozos de su hígado : Expresión árabe que significa 'lo más preciado' o 'la flor y nata'.
- Basbas ibn 'Amr : Compañero del Profeta, de la tribu de Juhayna.
- 'Adi ibn Abi az-Zaghba' : Compañero del Profeta, de la tribu de Juhayna.
- odre : Recipiente de cuero para transportar agua.
- Majdi ibn 'Amr al-Yuhani : Hombre de la tribu de Juhayna que estaba a cargo del agua en Badr.
- las presentes : Se refiere a las mujeres de la tribu que estaban en el lugar.
- se peleaban : Literalmente 'se agarraban mutuamente' en una disputa.
- Abu Sufyan ibn Harb : Jefe de la caravana de Quraysh; luego se convirtió al Islam.
- huesos de dátil : Restos de comida típicos de Medina (Yatrib), que delataban el origen de los jinetes.
- Yatrib : Nombre antiguo de Medina antes del Islam.
- la llevó por la costa : Tomó la ruta costera para evitar el encuentro con los musulmanes.
- Ibn al-Ḥanẓaliyya : Se refiere a Abu Yahl ibn Hisham, llamado así por su madre Asma' bint Mujarriba, de la tribu de Banu Hanẓala.
- yahni'uhā : Engrasar la cota de malla para protegerla del óxido.
- saḥruh : El pulmón; metafóricamente, 'hincharse el pulmón' significa enfadarse o envanecerse.
- akalatu jazūr : Literalmente 'los que devoran un camello'; expresión que indica que son pocos y débiles, como los que se reúnen para comer un camello.
- iktashafa : Descubrirse o desnudarse; aquí, se descubre para mostrar su dolor y reclamar venganza.
- ḥaqiba : Se agolparon o se reunieron apresuradamente.
- muṣaffiru istihi : Literalmente 'el que se limpia el trasero'; expresión despectiva que se refiere a alguien de baja condición.
- iʿtajara : Enrollarse un paño en la cabeza a modo de turbante.
- aṭanna : Cortar de raíz; aquí, cortar el pie con la espada.
- athbata ṣāḥibahu : Cada uno hirió a su oponente de gravedad.
- dhaffafā : Rematar al herido para asegurar su muerte.
- al-ʿarīsh : Tienda o cobertizo hecho de ramas, usado como puesto de mando.
- qidḥ : Flecha sin plumas ni punta, usada para alinear filas.
- mustantil : Sobresalir de la fila, estar adelantado.
- mustanṣil : Variante de mustantil con el mismo significado.
- aqidnī : Aplícame la retribución (qisas) por el daño causado.
- khafaqa : Tener un sueño ligero o una somnolencia.
- al-naqʿ : Polvo levantado; aquí, el polvo de la batalla en los dientes del caballo de Gabriel.
- ṣābirān muḥtasiban : Paciente y esperando la recompensa de Allah, es decir, con la intención de obtener la recompensa divina.
- baj baj : Expresión de asombro o admiración, similar a '¡Qué bien!' o '¡Qué maravilla!'.
- yuḍḥik : Hace reír; en el contexto, se refiere a la complacencia divina.
- fa-aḥinhā : Hazlo perecer; literalmente 'hazlo inclinarse' o 'hazlo caer'.
- al-mustaftiḥ : El que pide la decisión o el juicio de Allah; aquí se refiere a que Abu Yahl pidió la derrota del otro bando.
- al-ʿarīš : Estructura o tienda hecha de ramas, usada como refugio.
- zamīl : Compañero de viaje o camarada.
- al-marī : Camella de la que se extrae la leche con dificultad; aquí usado como símil de gruñido.
- hā Allāhi dhā : Expresión de juramento: 'Sí, por Allah'.
- muska : Literalmente 'pulsera' o 'brazalete'; aquí se refiere a un cerco o círculo formado por los combatientes.
- dabra : Victoria o resultado de la batalla; literalmente 'la vuelta' o 'el final'.
- Hayzum : Nombre del caballo de uno de los ángeles, según la tradición islámica.
- bazil 'amayn hadith sinni : Expresión que describe a un camello de dos años, fuerte y en plenitud; metáfora de su vigor.
- haraya : Lugar de árboles espesos y entrelazados; aquí indica que Abu Yahl estaba protegido por sus hombres.
- atannat qadamahu : Le cortó el pie de un golpe, separándolo de la pierna.
- dabata : Agarrar con fuerza, asir; también puede significar 'oprimir' o 'maltratar'.
- a'ara 'ala rajulin qataltumuhu : Expresión que significa '¿Acaso soy más que un hombre al que habéis matado?' indicando que no hay humillación mayor que la muerte.
- yabhathu bahtha al-thawri birawqihi : Escarbar la tierra como un toro con sus cuernos; metáfora de la furia o desesperación en la batalla.
- jiḏl : Leño o trozo de madera, en este caso un bastón o palo.
- al-‘Awn : ‘El Auxilio’ o ‘La Ayuda’, nombre de la espada.
- Ḥibāl : Nombre propio; según Ibn Hishām, es hijo de Ṭulayḥa b. Juwaylid.
- al-ḥimāla : Aljaba o funda para el arco; aquí metafóricamente el pecho del guerrero.
- Ibn Aqram : Thābit b. Aqram al-Anṣārī, compañero muerto en la batalla.
- Ṭulayḥa : Ṭulayḥa b. Juwaylid al-Asadī, jefe de los Banū Asad que se sublevó durante la apostasía.
- baradat al-da‘wa : Expresión que indica que la súplica ya no es efectiva o se ha ‘enfriado’, es decir, ya no se puede repetir para otro.
- ḍullāl al-shīb : ‘Descarriados de las canas’, probablemente refiriéndose a los ancianos idólatras.
- ẓālimī anfusihim : ‘Injustos consigo mismos’, es decir, que por no emigrar permanecieron en la incredulidad y murieron en ella.
- anfāl : Botín de guerra, especialmente el obtenido sin combate o tras la victoria. En el contexto coránico, se refiere a las ganancias materiales de la batalla.
- al-'Āliya : Zona alta de Medina, que incluía los barrios elevados y las aldeas cercanas.
- as-Sāfila : Zona baja de Medina, la parte más cercana al valle.
- muṣallā : Lugar de oración al aire libre, a menudo usado para las oraciones festivas.
- ṭalḥ : Árbol de la acacia, común en la península arábiga.
- al-Ajnas : Apodo de un hombre de Quraysh que huyó de la batalla; significa 'el de nariz chata'.
- sidra : Árbol de loto (Ziziphus spina-christi), mencionado en el Corán como símbolo de bendición.
- Ḥijr : Espacio semicircular junto a la Kaaba, también conocido como Hatim, considerado parte del recinto sagrado.
- بَعْدَ بَدْرٍ بِشَهْرِ أَوْ شَيْعِه : Expresión que indica aproximadamente un mes o algo más después de la batalla de Badr.
- أَوْ أُمَّ كُلْثُومٍ : Duda del narrador sobre cuál de las dos hijas (Ruqayya o Umm Kulthūm) fue casada con ‘Utba b. Abī Lahab.
- عِطْرُ مَنْشَمِ : Expresión proverbial que alude a una guerra violenta y decisiva; ‘Manisham’ era un perfumero de la época preislámica, y la frase se usa para indicar una lucha encarnizada.
- بِذِي حَلَقٍ جَلْد ِالصَّلاصلِ مُحكَمِ : Descripción de las argollas (grilletes) como sólidas y bien hechas, de metal resistente.
- فِي لُهامٍ مُسَوَّمِ : ‘Luhām’ significa gran número de tropas; ‘musawwam’ se refiere a caballos marcados o bien equipados.
- maysam : Hierro candente o marca de fuego que se aplica al ganado.
- Najd y Najla : Najd es una región en el centro de Arabia; Najla es un lugar cerca de La Meca.
- 'Ad y Jurhum : Dos tribus antiguas de Arabia, consideradas ejemplos de pueblos destruidos por su incredulidad.
- túnica de alquitrán : Prenda de castigo en el Infierno, hecha de alquitrán ardiente.
- Yahannam : Infierno en la escatología islámica.
- mawlā yamīn : Cliente o protegido por juramento de lealtad, a menudo un liberto.
- a'yār : Plural de 'ayr, que significa asno; usado como insulto.
- al-'awārik : Mujeres menstruantes; usado como desprecio.
- al-muhtadī : El guiado; posiblemente refiriéndose a la espada o al arco.
- Sham : La región de Siria y sus alrededores.
- takbīr : Decir 'Allahu Akbar' (Dios es el más grande).
- fay' : Botín obtenido sin combate, considerado propiedad de la comunidad musulmana.
- idāwa : Vasija pequeña para agua, hecha de cuero.
- shazāz : Vara o palo usado para atar cargas.
- sin renovar nada : Es decir, sin nuevo contrato matrimonial ni dote.
- grados fáciles y elevados : Metáfora de rangos o posiciones honoríficas.
- postración : Estado de abatimiento o humillación.
- al-Hiyir : Espacio semicircular adosado a la Kaaba, también conocido como Hatim.
- los del pozo : Se refiere a los muertos de Quraish en Badr, cuyos cuerpos fueron arrojados a un pozo.
- nos evaluó : Literalmente 'nos calculó', refiriéndose a que 'Umair estimó el número de musulmanes para los coraichitas.
- Que tengáis un buen día : Saludo preislámico: 'An‘imu sabahan'.
- Yahiliyya : Período preislámico de ignorancia.
- paz : El saludo islámico 'as-salamu ‘alaykum'.
- Iblis : Nombre del Demonio (Satanás) en el Islam.
- Corán 8:48 : Parte del versículo que menciona la intervención de Satanás en Badr.
- Corán 8:48 : Continuación del versículo.
- Corán 8:48 : Parte del versículo donde Satanás se retira.
- Corán 8:48 : Final del versículo.
- Nakasa : Verbo que significa retroceder, volverse atrás.
- los que daban de comer : Se refiere a los que proveían alimentos a los peregrinos durante la época preislámica.
- anfāl : Botín de guerra, especialmente el obtenido sin combate o por acuerdo. En el contexto coránico, se refiere a los despojos de la batalla de Badr.
- ghayr dhāt al-shawka : Literalmente 'la que no tiene espinas', es decir, la que no tiene poderío militar. Se refiere a la caravana comercial, que era el objetivo inicial de los musulmanes.
- istijlād : Endurecimiento o compactación del suelo, para que los pies se afirmen y no resbalen.
Volumen: segundo
Luego dijo: {Si pedís la victoria, ya os ha llegado la victoria} 1: es decir, por las palabras de Abu Yahl: "Oh Dios, el que ha cortado los lazos familiares y nos ha traído lo que no se conoce, derrótalo esta mañana". Y al-istiftāḥ 2 es la justicia en la súplica. Dice Dios, exaltada sea Su alabanza: {Y si desistís} 3, es decir, los Quraysh, {será mejor para vosotros; y si volvéis, volveremos} 4, es decir, con algo similar a la batalla que os infligimos el día de Badr: {y vuestro grupo no os servirá de nada, aunque sea numeroso, y Dios está con los creyentes} 5: es decir, vuestro número y vuestra multitud en vosotros mismos no os servirán de nada, y Yo estoy con los creyentes, ayudándoles contra quienes se les oponen. Luego dijo el Altísimo: {¡Oh vosotros que creéis! Obedeced a Dios y a Su Mensajero, y no os apartéis de él mientras oís} 6. Es decir, no contradigáis Su mandato mientras oís Su palabra y pretendéis ser de los suyos. {Y no seáis como aquellos que dijeron: "Oímos", pero no oyen} 7: es decir, como los hipócritas que le muestran obediencia y ocultan la desobediencia. {En verdad, las peores criaturas ante Dios son los sordos, los mudos, los que no razonan} 8: es decir, los hipócritas de quienes os he prohibido que seáis como ellos, mudos para el bien, sordos a la verdad, no razonan: no saben lo que les espera de castigo y perdición. {Y si Dios hubiera sabido que había en ellos algún bien, les habría hecho oír} 9, es decir, habría hecho efectivo lo que dicen con sus lenguas, pero los corazones contradecían eso; y si hubieran salido con vosotros, {se habrían vuelto atrás, rechazando} 10, no os habrían cumplido nada de lo que salieron. {¡Oh vosotros que creéis! Responded a Dios y al Mensajero cuando os llame a lo que os da vida} 11: es decir, a la guerra con la que Dios os honró tras la humillación, os fortaleció tras la debilidad y os protegió de vuestro enemigo tras haber sido sometidos por ellos. {Y recordad cuando erais pocos, oprimidos en la tierra, temiendo que la gente os arrebatara, y Él os dio refugio, os fortaleció con Su ayuda y os proveyó de cosas buenas, para que fuerais agradecidos. ¡Oh vosotros que creéis! No traicionéis a Dios ni al Mensajero, ni traicionéis vuestros depósitos 12 a sabiendas} 13: es decir, no le mostréis de la verdad lo que Le complace de vosotros, y luego Le contradigáis en secreto con otra cosa, pues eso es la perdición de vuestros depósitos y una traición a vosotros mismos. {¡Oh vosotros que creéis! Si teméis a Dios, Él os dará un criterio 14, os expiará vuestras malas acciones y os perdonará; y Dios es dueño del favor inmenso} 15: es decir, una separación entre la verdad y la falsedad, para que Dios muestre con ello vuestra verdad y apague con ello la falsedad de quienes se os oponen. Luego recordó al Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, Su favor sobre él, cuando el pueblo conspiró para matarlo, apresarlo o expulsarlo. {Y traman, y Dios tramó, y Dios es el mejor de los que traman} 16: es decir, tramé contra ellos con Mi astucia firme hasta que te libré de ellos. Lo que descendió sobre la ignorancia de los Quraysh y su petición de juicio contra sí mismos: Luego mencionó la ignorancia de los Quraysh y su petición de juicio contra sí mismos, cuando dijeron: {¡Oh Dios! Si esto es la verdad de parte Tuya} 17, es decir, lo que trajo Muhammad, {haz llover sobre nosotros piedras del cielo} como las hiciste llover sobre el pueblo de Lot, {o tráenos un castigo doloroso} 18, es decir, algo de lo que castigaste a las naciones anteriores. Y solían decir: "Dios no nos castigará mientras Le pidamos perdón", y no castigó a una nación mientras su profeta estuviera entre ellos hasta que lo sacó de ella. Y eso era de sus palabras mientras el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, estaba entre ellos. Entonces el Altísimo dijo a Su Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, mencionando su ignorancia, su insensatez y su petición de juicio contra sí mismos, cuando censuró la maldad de sus obras: {Y no iba Dios a castigarlos estando tú entre ellos, ni iba Dios a castigarlos mientras pidieran perdón} 19, es decir, por sus palabras: "Pedimos perdón y Muhammad está entre nosotros". Luego dijo: {¿Y qué les impide que Dios los castigue?} 20, aunque estés entre ellos y aunque pidan perdón como dicen, {mientras impiden el acceso a la Mezquita Sagrada} 21: es decir, a quien cree en Dios y a Su siervo: es decir, tú y quienes te siguen. {Y no son sus guardianes; sus guardianes son solo los temerosos} 22, quienes respetan su santidad y establecen la oración en ella: es decir, tú y quienes creen en ti. {Pero la mayoría no lo sabe. Y su oración junto a la Casa} 23, que pretenden que los protege, {no es más que silbidos y palmadas} 24. Dijo Ibn Hishām: al-mukā' 25 es el silbido, y al-taṣdiya 26 son las palmadas. Dijo 'Antara b. 'Amr b. Shaddād al-'Absī: Y a menudo he dejado a un oponente tendido en el suelo, cuya herida silba como la boca de una serpiente 27 Quiere decir: el sonido de la sangre que sale de la herida, como si fuera un silbido. Y este verso está en una de sus casidas. Y dijo al-Ṭirimmāḥ b. Ḥakīm al-Ṭā'ī: Ella, cada vez que se asusta, da palmadas sobre la roca y se queda quieta, con el eco del golpe de su mano en la roca 28 Y este verso está en una de sus casidas. Se refiere a las gacelas; dice: cuando se asustan, golpean con su mano la roca y luego se quedan quietas, y se oye el eco del golpe de su mano en la roca, como las palmadas. Y al-muṣdān 29 es la guarida, e Ibnā Shamām son dos montañas. Dijo Ibn Isḥāq: Y eso es lo que no complace a Dios, el Poderoso y Majestuoso, ni Lo complace, ni lo que Él les prescribió, ni lo que les ordenó. {Gustad, pues, el castigo por lo que negabais} 30: es decir, por lo que les infligió el día de Badr de muerte. Dijo Ibn Isḥāq: Y me contó Yaḥyā b. 'Abbād b. 'Abd Allāh b. al-Zubayr, de su padre 'Abbād, de 'Ā'isha, que dijo: No hubo mucho tiempo entre el descenso de {¡Oh, envuelto en vestiduras!} 31 y las palabras de Dios Altísimo en ella: {Déjame con los desmentidores, los poseedores de bienestar, y dales un poco de plazo. En verdad, junto a Nosotros hay cadenas y un infierno, y una comida que atraganta y un castigo doloroso} 32, hasta que Dios infligió a los Quraysh la derrota el día de Badr. Dijo Ibn Hishām: al-ankāl 33 son las cadenas; su singular es nikl. Dijo Ru'ba b. al-'Ajjāj: Te basta mi cadena contra la opresión de todo opresor 34 Y este verso está en una de sus urŷūzas. Lo que descendió sobre los que ayudaron a Abū Sufyān: Dijo Ibn Isḥāq: Luego dijo Dios, el Poderoso y Majestuoso: {En verdad, los que niegan la verdad gastan sus riquezas para apartar del camino de Dios; las gastarán, luego serán para ellos un pesar, luego serán vencidos; y los que niegan la verdad serán reunidos hacia el Infierno} 35. Se refiere a los hombres que fueron a Abū Sufyān y a quienes tenían riquezas de los Quraysh en aquel comercio, y les pidieron que los ayudaran con ello para la guerra contra el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, y así lo hicieron. Luego dijo: {Di a los que niegan la verdad: si desisten, se les perdonará lo que ya pasó; y si vuelven} 36 a tu guerra, {ya ha ocurrido la costumbre de los primeros} 37, es decir, de quienes fueron muertos entre ellos el día de Badr. Lo que descendió sobre la orden de combatir a los incrédulos: Luego dijo el Altísimo: {Y combatidlos hasta que no haya sedición 38 y la religión sea toda para Dios} 39: es decir, hasta que ningún creyente sea seducido de su religión, y la unicidad sea para Dios puramente, sin asociado, y se abandonen los ídolos aparte de Él. {Y si desisten, entonces Dios ve lo que hacen. Y si se vuelven} 40 de tu mandato a lo que están de incredulidad, {sabed que Dios es vuestro Protector} 41, Quien os ha honrado y os ha dado la victoria sobre ellos el día de Badr, a pesar de su gran número y vuestra escasez. {¡Qué excelente Protector y qué excelente Auxiliador!} 42
Luego les informó sobre las porciones del botín (al-fay’) y Su juicio respecto a ello, cuando se lo hizo lícito para ellos, y dijo: {Y sabed que de cualquier cosa que ganéis como botín (ghanimtum), a Dios le corresponde una quinta parte, y al Mensajero, y a los parientes cercanos, y a los huérfanos, y a los pobres, y al hijo del camino, si es que creéis en Dios y en lo que hicimos descender sobre Nuestro siervo el día del Criterio (al-furqān), el día en que se encontraron los dos ejércitos. Y Dios es sobre toda cosa Poderoso} (Al-Anfāl 8:41). Es decir, el día en que distinguí entre la verdad y la falsedad con Mi poder, el día en que se encontraron los dos ejércitos, vosotros y ellos. {Cuando estabais en la ladera más cercana} del valle {y ellos en la ladera más lejana} del valle hacia La Meca {y la caravana (al-rakb) estaba más abajo que vosotros}: Es decir, la caravana de Abū Sufyān que salisteis a tomar, y ellos salieron a impedirlo, sin cita previa entre vosotros ni entre ellos. {Y si os hubierais citado, habríais discrepado en la cita} (Al-Anfāl 8:42). Es decir, y si eso hubiera sido por una cita entre vosotros y entre ellos, y luego os hubiera llegado la noticia de su gran número y vuestro escaso número, no los habríais enfrentado. {Pero [Dios lo hizo] para que Dios llevara a cabo un asunto que ya estaba decidido} (Al-Anfāl 8:42). Es decir, para que llevara a cabo lo que quiso con Su poder: el fortalecimiento del Islam y su gente, y la humillación de la incredulidad y su gente, sin prueba alguna de vuestra parte. Así que hizo lo que quiso de ello con Su favor. Luego dijo: {Para que pereciera quien pereciera tras una prueba evidente (bayyinah), y viviera quien viviera tras una prueba evidente. Y ciertamente Dios es Oyente, Conocedor} (Al-Anfāl 8:42). Es decir, para que descreyera quien descreyó después de la prueba, al ver el signo y la lección, y creyera quien creyó de manera similar. Luego mencionó Su favor hacia él y Su estratagema para él. Luego dijo: {Cuando Dios te los mostró en tu sueño como pocos; y si te los hubiera mostrado como muchos, os habríais acobardado y habríais disputado sobre el asunto, pero Dios os salvó. Ciertamente Él es Conocedor de lo que hay en los pechos} (Al-Anfāl 8:43). Y lo que te mostró de ello fue una de Sus gracias sobre ellos, con la que los animó contra su enemigo, y apartó de ellos lo que temían de su debilidad, por Su conocimiento de lo que había en ellos. Dijo Ibn Hishām: “Tujūwifa” (temían) es una variante de una palabra que mencionó Ibn Isḥāq y que yo no he mencionado. {Y cuando os los mostró, al encontraros, como pocos ante vuestros ojos, y os hizo pocos ante sus ojos, para que Dios llevara a cabo un asunto que ya estaba decidido} (Al-Anfāl 8:44). Es decir, para unirlos en la guerra para el castigo de quien Él quiso castigar, y la concesión de la gracia a quien Él quiso completar la gracia sobre él, de entre la gente de Su alianza. Luego los exhortó, les hizo comprender y les informó de lo que debían seguir en su guerra. Dijo el Altísimo: {¡Oh vosotros que creéis! Cuando os encontréis con una facción (fi’ah)} a la que combatís en la causa de Dios, Poderoso y Majestuoso, {manteneos firmes y recordad mucho a Dios} (Al-Anfāl 8:45), a Quien entregasteis vuestras almas, y la fidelidad a Él por lo que Le disteis de vuestra promesa {para que tengáis éxito. Y obedeced a Dios y a Su Mensajero, y no disputéis, pues os acobardaréis} (Al-Anfāl 8:46). Es decir, no discrepen, pues vuestro asunto se dividirá {y vuestro viento (rīḥukum) se irá} (Al-Anfāl 8:46). Es decir, vuestro ímpetu se irá. {Y sed pacientes. Ciertamente Dios está con los pacientes} (Al-Anfāl 8:46). Es decir, Yo estoy con vosotros si hacéis eso. {Y no seáis como aquellos que salieron de sus casas con arrogancia y para ser vistos por la gente} (Al-Anfāl 8:47). Es decir, no seáis como Abū Ŷahl y sus compañeros, que dijeron: “No volveremos hasta que lleguemos a Badr, degollemos allí los camellos, bebamos vino, las cantoras toquen para nosotros y los árabes lo oigan”. Es decir, que vuestro asunto no sea por ostentación, ni por fama, ni por buscar lo que la gente tiene. Y purificad para Dios la intención y la expectativa de recompensa en el apoyo a vuestra religión y la ayuda a vuestro Profeta. No obréis sino para eso, y no busquéis otra cosa. Luego dijo el Altísimo: {Y cuando Satanás les embelleció sus obras y dijo: “Hoy no hay quien os venza de entre la gente, y yo soy vuestro protector”} (Al-Anfāl 8:48). Dijo Ibn Hishām: Ya ha pasado la interpretación de esta aleya. Dijo Ibn Isḥāq: Luego Dios Altísimo mencionó a la gente de la incredulidad y lo que encuentran al morir, y los describió con su descripción, e informó a Su Profeta, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, sobre ellos, hasta que llegó a decir: {Así pues, si los encuentras en la guerra, dispersa con ellos a los que están detrás de ellos, para que reflexionen} (Al-Anfāl 8:57). Es decir, castígalos como escarmiento para los que están tras ellos, para que razonen. {Y preparad contra ellos todo lo que podáis de fuerza y de caballos de guerra (ribāṭ al-jayl), para atemorizar con ello al enemigo de Dios y a vuestro enemigo} hasta Su palabra: {Y cualquier cosa que gastéis en la causa de Dios, os será devuelta cumplidamente y no seréis tratados injustamente} (Al-Anfāl 8:60). Es decir, no se pierde para vosotros ante Dios su recompensa en la Última Vida, y su pronta compensación en la vida mundanal. Luego dijo el Altísimo: {Y si se inclinan hacia la paz (al-salm), inclínate tú hacia ella} (Al-Anfāl 8:61). Es decir, si te invitan a la paz sobre la base del Islam, haz las paces con ellos sobre ello. {Y confía en Dios} (Al-Anfāl 8:61). Ciertamente Dios es suficiente para ti. {Ciertamente Él es el Oyente, el Conocedor} (Al-Anfāl 8:61). Dijo Ibn Hishām: “Ŷanahū li-l-salm”: se inclinaron hacia ti para la paz. “Al-ŷunūḥ”: la inclinación. Dijo Labīd b. Rabī‘ah: “Inclinándose (ŷunūḥ) el que muere sobre sus manos, postrado, examinando las muescas de las puntas de flecha”. Y este verso está en una de sus casidas. Y “al-salm” también es la paz. Y en el Libro de Dios, Poderoso y Majestuoso: {No os debilitéis e invitéis a la paz (al-salm) siendo vosotros los superiores} (Muhammad 47:35). Y se lee: “ilā al-silm”, y es el mismo significado. Dijo Zuhayr b. Abī Sulmà: “Y habéis dicho: si encontramos la paz (al-salm) amplia, con bienes y palabras de bondad, saldremos ilesos”. Y este verso está en una de sus casidas. Dijo Ibn Hishām: Me ha llegado de al-Ḥasan b. Abī l-Ḥasan al-Baṣrī que solía decir: {Y si se inclinan hacia la paz (al-salm)} es decir, hacia el Islam. Y en el Libro de Dios Altísimo: {¡Oh vosotros que creéis! Entrad en la paz (al-silm) por completo} (Al-Baqarah 2:208). Y se lee: “fī al-salm”, y es el Islam. Dijo Umayyah b. Abī l-Ṣalt: “No respondieron a la paz (salm) cuando les advirtieron los mensajeros de Dios, y no fueron para Él un apoyo”. Y este verso está en una de sus casidas. Y los árabes llaman “al-salm” al cubo que se usa alargado. Dijo Ṭarafah b. al-‘Abd, uno de los Banū Qays b. Ṯa‘labah, describiendo a su camella: “Tiene dos codos torcidos como si pasara por dos cubos (salmay) de un aguador muy fuerte”. Y este verso está en una de sus casidas. {Y si quieren engañarte, ciertamente Dios te basta} (Al-Anfāl 8:62). Él está detrás de eso. {Él es Quien te fortaleció con Su auxilio} después de la debilidad {y con los creyentes. Y unió sus corazones} (Al-Anfāl 8:62-63) en la guía con la que Dios te envió a ellos. {Si hubieras gastado todo lo que hay en la tierra, no habrías unido sus corazones, pero Dios unió entre ellos} (Al-Anfāl 8:63) con Su religión que los reunió. {Ciertamente Él es Poderoso, Sabio} (Al-Anfāl 8:63). Luego dijo el Altísimo: {¡Oh Profeta! Dios te basta a ti y a los creyentes que te siguen. ¡Oh Profeta! Incita a los creyentes al combate. Si hay entre vosotros veinte pacientes, vencerán a doscientos; y si hay entre vosotros cien, vencerán a mil de los que descreen, porque son gente que no comprende} (Al-Anfāl 8:64-65). Es decir, no combaten con una intención, ni con verdad, ni con conocimiento del bien ni del mal. Dijo Ibn Isḥāq: Me narró ‘Abd Allāh b. Abī Naŷīḥ, de ‘Aṭā’ b. Abī Rabāḥ, de ‘Abd Allāh b. ‘Abbās, que dijo: Cuando descendió esta aleya, les resultó dura a los musulmanes y les pareció grave que veinte combatieran contra doscientos, y cien contra mil. Entonces Dios les alivió, y la otra aleya la abrogó: {Ahora Dios os ha aliviado y sabe que hay debilidad en vosotros. Así pues, si hay entre vosotros cien pacientes, vencerán a doscientos; y si hay entre vosotros mil, vencerán a dos mil con permiso de Dios. Y Dios está con los pacientes} (Al-Anfāl 8:66). Dijo: Y estaban [obligados] a la mitad de su enemigo; no debían huir de ellos, y si eran menos que eso, no les era obligatorio combatirlos y les era lícito retirarse de ellos. Dijo Ibn Isḥāq: Luego Dios Altísimo le reprochó [al Profeta] lo relativo a los prisioneros y la toma del botín (al-magānim), y ningún profeta antes que él había consumido botín de un enemigo suyo.
Dijo Ibn Ishaq: Me narró Muhammad Abu Ya'far ibn 'Ali ibn al-Husayn, quien dijo: El Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, dijo: "Fui auxiliado con el terror 43, se me hizo la tierra mezquita y purificación 44, se me concedieron las palabras que abarcan todo 45, se me permitió el botín 46 que no fue permitido a ningún profeta antes de mí, y se me concedió la intercesión 47; cinco cosas que no fueron otorgadas a ningún profeta antes de mí".
Y entre sus aliados: Al-Miqdād ibn ‘Amr ibn Tha‘laba ibn Mālik ibn Rabī‘a ibn Thumāma ibn Maṭrūd ibn ‘Amr ibn Sa‘d ibn Zuhayr ibn Thawr ibn Tha‘laba ibn Mālik ibn al-Sharīd ibn Hazl ibn Qā’ish ibn Duraym ibn al-Qayn ibn Ahwad ibn Bahrā’ ibn ‘Amr ibn al-Ḥāff ibn Quḍā‘a —dice Ibn Hishām: y se dice: Hazl ibn Fās ibn Dhar— y Duhayr ibn Thawr. Dice Ibn Isḥāq: y ‘Abd Allāh ibn Mas‘ūd ibn al-Ḥārith ibn Shamkh ibn Makhzūm ibn Ṣāhila ibn Kāhil ibn al-Ḥārith ibn Tamīm ibn Sa‘d ibn Hudhayl, y Mas‘ūd ibn Rabī‘a ibn ‘Amr ibn Sa‘d ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Ḥamāla ibn Ghālib ibn Muḥallim ibn ‘Ā’idha ibn Subay‘ ibn al-Hawn ibn Khuzayma, de al-Qāra. Dice Ibn Hishām: al-Qāra: un apelativo para ellos. Y se dice: "Ha hecho justicia a al-Qāra quien les dispara" y eran arqueros. Dice Ibn Isḥāq: y Dhū al-Shimālayn ibn ‘Abd ‘Amr ibn Naḍla ibn Ghubshān ibn Sulaym ibn Milkān ibn Afṣā ibn Ḥāritha ibn ‘Amr ibn ‘Āmir, de Khuzā‘a. Dice Ibn Hishām: se le llamó Dhū al-Shimālayn porque era zurdo, y su nombre era ‘Umayr. Dice Ibn Isḥāq: y Khabbāb ibn al-Aratt, ocho hombres. Dice Ibn Hishām: Khabbāb ibn al-Aratt, de los Banū Tamīm, y tiene descendencia, y están en Kufa, y se dice: Khabbāb de Khuzā‘a. Dice Ibn Isḥāq: y de los Banū Makhzūm ibn Yaqaẓa ibn Murra: Abū Salama ‘Atīq ibn ‘Uthmān ibn ‘Āmir ibn ‘Amr ibn Ka‘b ibn Sa‘d ibn Taym. Dice Ibn Hishām: el nombre de Abū Bakr es ‘Abd Allāh, y ‘Atīq es un apelativo, por la belleza de su rostro y su nobleza. Dice Ibn Isḥāq: y Bilāl, cliente de Abū Bakr, y Bilāl era un muladí de los muladíes de los Banū Jumaḥ, lo compró Abū Bakr de Umayya ibn Khalaf, y es Bilāl ibn Rabāḥ, sin descendencia, y ‘Āmir ibn Fuhayra. Dice Ibn Hishām: ‘Āmir ibn Fuhayra, muladí de los muladíes de al-Asad, negro, lo compró Abū Bakr de ellos. Dice Ibn Isḥāq: y Ṣuhayb ibn Sinān, de al-Namir ibn Qāsiṭ. Dice Ibn Hishām: al-Namir ibn Qāsiṭ ibn Hinb ibn Afṣā ibn Jadīla ibn Asad ibn Rabī‘a ibn Nizār, y se dice: Afṣā ibn Du‘mī ibn Jadīla ibn Asad ibn Rabī‘a ibn Nizār, y se dice: Ṣuhayb, cliente de ‘Abd Allāh ibn Jud‘ān ibn ‘Amr ibn Ka‘b ibn Sa‘d ibn Taym, y se dice que era romano. Dijo alguien que mencionó que era de al-Namir ibn Qāsiṭ: solo fue un prisionero entre los romanos y fue comprado de ellos, y viene en el hadiz del Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él: "Ṣuhayb es el precursor de los romanos". Dice Ibn Isḥāq: y Ṭalḥa ibn ‘Ubayd Allāh ibn ‘Uthmān ibn ‘Amr ibn Ka‘b ibn Sa‘d ibn Taym, estaba en Siria, y llegó después de que el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, regresara de Badr, y le habló. Entonces le asignó su parte y dijo: "¿Y mi recompensa, oh Mensajero de Dios?" Dijo: "Y tu recompensa". Cinco hombres. Dice Ibn Isḥāq: y de los Banū Makhzūm ibn Yaqaẓa ibn Murra: Abū Salama ibn ‘Abd al-Asad. Y el nombre de Abū Salama es ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Asad ibn Hilāl ibn ‘Umar ibn Makhzūm, y Shammās ibn ‘Uthmān ibn al-Sharīd ibn Suwayd ibn Harmī ibn ‘Āmir ibn Makhzūm. Dice Ibn Hishām: y el nombre de Shammās es ‘Uthmān, y solo se le llamó Shammās porque un shammās 48 de los shammāsīn llegó a La Meca en la época preislámica, y era hermoso, y la gente se maravilló de su belleza. Entonces ‘Utba ibn Rabī‘a, que era tío materno de Shammās, dijo: "He aquí que os traigo un shammās más hermoso que él", y trajo al hijo de su hermana ‘Uthmān, y se le llamó Shammās, según mencionó Ibn Shihāb al-Zuhrī y otros. Dice Ibn Isḥāq: y al-Arqam ibn Abī al-Arqam, y el nombre de Abī al-Arqam es ‘Abd Manāf ibn Asad, y Asad tenía el kunya de Abū Jundab ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Umar ibn Makhzūm, y ‘Ammār ibn Yāsir. Dice Ibn Hishām: ‘Ammār ibn Yāsir, ‘Ansī, de Madhḥij. Dice Ibn Isḥāq: y Mu‘attib ibn ‘Awf ibn ‘Āmir ibn al-Faḍl ibn ‘Afīf ibn Kulayb ibn Ḥubshiyya ibn Salūl ibn Ka‘b ibn ‘Amr, aliado de ellos de Khuzā‘a, y es el que es llamado ‘Ayhāma. Cinco hombres. Y de los Banū ‘Adī ibn Ka‘b: ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb ibn Nufayl ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Rabāḥ ibn ‘Abd Allāh ibn Qurṭ ibn Razāḥ ibn ‘Adī, y su hermano Zayd ibn al-Khaṭṭāb. y Mihja‘, cliente de ‘Umar ibn al-Khaṭṭāb, de la gente de Yemen, y fue el primer mártir de los musulmanes entre las dos filas el día de Badr, fue alcanzado por una flecha. Dice Ibn Hishām: Mihja‘, de ‘Akk ibn ‘Adnān. Dice Ibn Isḥāq: y ‘Amr ibn Surāqa ibn al-Mu‘tamir ibn Anas ibn Adhāta ibn ‘Abd Allāh ibn Qurṭ ibn Riyāḥ ibn Razāḥ ibn ‘Adī ibn Ka‘b, y su hermano ‘Abd Allāh ibn Surāqa, y Wāqid ibn ‘Abd Allāh ibn ‘Abd Manāf ibn ‘Umar ibn Tha‘laba ibn Yarbū‘ ibn Ḥanẓala ibn Mālik ibn Zayd Manāt ibn Tamīm, aliado de ellos, y Khawlī ibn Abī Khawlā, y Mālik ibn Abī Khawlā, dos aliados de ellos. Dice Ibn Hishām: Abū Khawlā, de los Banū ‘Ijl ibn Lujaym ibn Ṣa‘b ibn ‘Alī ibn Bakr ibn Wā’il. Dice Ibn Isḥāq: y ‘Āmir ibn Rabī‘a, aliado de la familia de al-Khaṭṭāb, de ‘Inz ibn Wā’il. Dice Ibn Hishām: ‘Inz ibn Wā’il ibn Qāsiṭ ibn Hunb ibn Afṣā ibn Jadīla ibn Asad ibn Rabī‘a ibn Nizār, y se dice: Afṣā ibn Du‘mī ibn Jadīla. Dice Ibn Isḥāq: y ‘Āmir ibn al-Bukayr ibn ‘Abd Yālīl ibn Nāshib ibn Ghīra, de los Banū Sa‘d ibn Layth, y ‘Āqil ibn al-Bukayr, y Khālid ibn al-Bukayr, e Iyās ibn al-Bukayr, aliados de los Banū ‘Adī ibn Ka‘b, y Sa‘īd ibn Zayd ibn ‘Amr ibn Nufayl ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn ‘Abd Allāh ibn Qirṭ ibn Riyāḥ ibn ‘Adī ibn Ka‘b, llegó de Siria después de que el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, llegara de Badr, y le habló, y el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, le asignó su parte. Dijo: "¿Y mi recompensa, oh Mensajero de Dios?" Dijo: "Y tu recompensa". Catorce hombres. Y de los Banū Jumaḥ ibn ‘Amr ibn Huṣayṣ ibn Ka‘b: ‘Uthmān ibn Maẓ‘ūn ibn Ḥabīb ibn Wahb ibn Ḥudhāfa ibn Jumaḥ, y su hijo al-Sā’ib ibn ‘Uthmān, y sus dos hermanos Qudāma ibn Maẓ‘ūn y ‘Abd Allāh ibn Maẓ‘ūn, y Ma‘mar ibn Ḥabīb ibn Wahb ibn Ḥudhāfa ibn Jumaḥ, cinco hombres. Y de los Banū Sahm ibn ‘Amr ibn Huṣayṣ ibn Ka‘b: Khunays ibn Ḥudhāfa ibn Qays ibn ‘Adī ibn Sa‘d ibn Sahm. Un hombre. Dice Ibn Isḥāq: de los Banū ‘Āmir ibn Lu’ayy, luego de los Banū Mālik ibn Ḥisl ibn ‘Āmir: Abū Sabra ibn Abī Ruhm ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Abī Qays ibn ‘Abd Wudd ibn Naṣr ibn Mālik ibn Ḥisl, y ‘Abd Allāh ibn Makhrama ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Qays ibn ‘Abd Wudd ibn Naṣr ibn Mālik, y ‘Abd Allāh ibn Suhayl ibn ‘Amr ibn ‘Abd Shams ibn ‘Abd Wudd ibn Naṣr ibn Mālik ibn Ḥisl —había salido con su padre Suhayl ibn ‘Amr, y cuando la gente acampó en Badr, huyó hacia el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, y la presenció con él— y ‘Umayr ibn ‘Awf, cliente de Suhayl ibn ‘Amr, y Sa‘d ibn Khawla, aliado de ellos. Cinco hombres. Dice Ibn Hishām: Sa‘d ibn Khawla, de Yemen. Dice Ibn Isḥāq: y de los Banū al-Ḥārith ibn Fihr: Abū ‘Ubayda ibn al-Jarrāḥ, y es ‘Āmir ibn ‘Abd Allāh ibn al-Jarrāḥ ibn Hilāl ibn Ahyab ibn Ḍabba ibn al-Ḥārith, y ‘Amr ibn al-Ḥārith ibn Zuhayr ibn Abī Shaddād ibn Rabī‘a ibn Hilāl ibn Ahyab ibn Ḍabba ibn al-Ḥārith, y Suhayl ibn Wahb ibn Rabī‘a ibn Hilāl ibn Abī Ahyab ibn Ḍabba ibn al-Ḥārith, y su hermano Ṣafwān ibn Wahb, y ambos son hijos de Bayḍā’, y ‘Amr ibn Abī Sarḥ ibn Rabī‘a ibn Hilāl ibn Ahyab ibn Ḍabba ibn al-Ḥārith. Cinco hombres. Y el total de los que presenciaron Badr de entre los emigrantes, y a quienes el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, asignó su parte y su recompensa, es de ochenta y tres hombres. Dice Ibn Hishām: muchos de los eruditos, aparte de Ibn Isḥāq, mencionan entre los emigrantes en Badr, en los Banū ‘Āmir ibn Lu’ayy: Wahb ibn Sa‘d ibn Abī Sarḥ, y Ḥāṭib ibn ‘Amr. Y en los Banū al-Ḥārith ibn Fihr: ‘Iyāḍ ibn Zuhayr. Dice Ibn Isḥāq: y presenciaron Badr con el Mensajero de Dios, que la paz y las bendiciones sean con él, de entre los musulmanes, luego de
De los Ansar 49, luego de los Aws ibn Haritha ibn Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Amir, luego de los Banu 'Abd al-Ashhal ibn Jusham ibn al-Harith ibn al-Jazraj ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws: Sa'd ibn Mu'adh ibn al-Nu'man ibn Imri' al-Qays ibn Zayd ibn 'Abd al-Ashhal, y 'Amr ibn Mu'adh ibn al-Nu'man, y al-Harith ibn Aws ibn Mu'adh ibn al-Nu'man, y al-Harith ibn Anas ibn Rafi' ibn Imri' al-Qays. Y de los Banu 'Ubayd ibn Ka'b ibn 'Abd al-Ashhal: Sa'd ibn Zayd ibn Malik ibn 'Ubayd. Y de los Banu Za'ura' ibn 'Abd al-Ashhal -dice Ibn Hisham: y se dice: Zu'ura'-: Salama ibn Salama ibn Waqsh ibn Zughba, y 'Abbad ibn Bishr ibn Waqsh ibn Zughba ibn Za'ura', y Salama ibn Thabit ibn Waqsh, y Rafi' ibn Yazid ibn Kurz ibn Sakan ibn Za'ura', y al-Harith ibn Jazma ibn 'Adi ibn Ubayy ibn Ghanm ibn Salim ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf ibn al-Jazraj, aliado 50 de ellos de los Banu 'Awf ibn al-Jazraj, y Muhammad ibn Maslama ibn Jalid ibn 'Adi ibn Majda'a ibn Haritha ibn al-Harith, aliado de ellos de los Banu Haritha ibn al-Harith, y Salama ibn Aslam ibn Huraysh ibn 'Adi ibn Majda'a ibn Haritha ibn al-Harith, aliado de ellos de los Banu Haritha ibn al-Harith. Dice Ibn Hisham: Aslam: ibn Hurays ibn 'Adi. Dice Ibn Ishaq: y Abu al-Haytham ibn al-Tayyihan, y 'Ubayd ibn al-Tayyihan. Dice Ibn Hisham: y se dice: 'Atik ibn al-Tayyihan. Dice Ibn Ishaq: y 'Abd Allah ibn Sahl. Quince hombres. Dice Ibn Hisham: 'Abd Allah ibn Sahl: hermano de los Banu Za'ura', y se dice: Ghassan. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu Zafar, luego de los Banu Sawad ibn Ka'b, y Ka'b: es Zafar. Dice Ibn Hisham: Zafar: ibn al-Jazraj ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws: Qatada ibn al-Nu'man ibn Zayd ibn 'Amir ibn Sawad, y 'Ubayd ibn Aws ibn Malik ibn Sawad. Dos hombres. Dice Ibn Hisham: 'Ubayd ibn Aws, a quien se le llama Muqarrin 51; porque ató a cuatro prisioneros el día de Badr. Y él fue quien capturó a 'Aqil ibn Abi Talib ese día. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu 'Abd ibn Rizah ibn Ka'b: Nasr ibn al-Harith ibn 'Abd, y Mu'attib ibn 'Abd. Y de sus aliados, de Baliy: 'Abd Allah ibn Tariq. Tres personas. Y de los Banu Haritha ibn al-Harith ibn al-Jazraj ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Aws: Mas'ud ibn Sa'd ibn 'Amir ibn 'Adi ibn Jusham ibn Majda'a ibn Haritha. Dice Ibn Hisham: y se dice: Mas'ud ibn 'Abd Sa'd. Dice Ibn Ishaq: y Abu 'Abs ibn Jabr ibn 'Amr ibn Zayd ibn Jusham ibn Majda'a ibn Haritha. Y de sus aliados, luego de Baliy: Abu Burda ibn Niyar, y su nombre: Hani' ibn Niyar ibn 'Amr ibn 'Ubayd ibn Kilab ibn Duhman ibn Ghanm ibn Dhubyan ibn Humaym ibn Kahil ibn Dhuhl ibn Haniy ibn Baliy ibn 'Amr ibn al-Haff ibn Quda'a. Tres personas. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu 'Amr ibn 'Awf ibn Malik ibn al-Aws, luego de los Banu Dubay'a ibn Zayd ibn Malik ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf: 'Asim ibn Thabit ibn Qays. Y Qays, Abu al-Aqlah, ibn 'Isma ibn Malik ibn Umma ibn Dubay'a, y Mu'attib ibn Qushayr ibn Mulayl ibn Zayd ibn al-'Attaf ibn Dubay'a, y Abu Mulayl ibn al-Az'ar ibn Zayd ibn al-'Attaf ibn Dubay'a, y 'Amr ibn Ma'bad ibn al-Az'ar ibn Zayd ibn al-'Attaf ibn Dubay'a. Dice Ibn Hisham: 'Umayr ibn Ma'bad. Dice Ibn Ishaq: y Sahl ibn Hunayf ibn Wahib ibn al-'Ukaym ibn Tha'laba ibn Majda'a ibn al-Harith ibn 'Amr, y 'Amr, a quien se le llama Bahzaj, ibn Hanas ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf. Cinco personas. Y de los Banu Umayya ibn Zayd ibn Malik: Mubashshir ibn 'Abd al-Mundhir ibn Zanbar ibn Zayd ibn Umayya, y Rifa'a ibn 'Abd al-Mundhir ibn Zanbar, y Sa'd ibn 'Ubayd ibn al-Nu'man ibn Qays ibn 'Amr ibn Zayd ibn Umayya. Y 'Uwaym ibn Sa'ida, y Rafi' ibn 'Unjuda -y 'Unjuda es su madre, según dice Ibn Hisham-, y 'Ubayd ibn Abi 'Ubayd, y Tha'laba ibn Hatib. Y afirmaron que Abu Lubaba ibn 'Abd al-Mundhir y al-Harith ibn Hatib salieron con el Mensajero de Allah 52 -la paz y las bendiciones sean con él- y los hizo regresar, y nombró a Abu Lubaba sobre Medina, y les asignó dos partes 53 junto con los compañeros de Badr. Nueve personas. Dice Ibn Hisham: los hizo regresar desde al-Rawha'. Dice Ibn Hisham: y Hatib ibn 'Amr ibn 'Ubayd ibn Umayya, y el nombre de Abu Lubaba: Bashir. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu 'Ubayd ibn Zayd ibn Malik: Unays ibn Qatada ibn Rabi'a ibn Jalid ibn al-Harith ibn 'Ubayd. Y de sus aliados de Baliy: Ma'n ibn 'Adi ibn al-Jadd ibn al-'Ajlan ibn Dubay'a, Thabit ibn Aqram ibn Tha'laba ibn 'Adi ibn al-'Ajlan, y 'Abd Allah ibn Salama ibn Malik ibn al-Harith ibn 'Adi ibn al-'Ajlan, y Zayd ibn Aslam ibn Tha'laba ibn 'Adi ibn al-'Ajlan, y Rab'i ibn Rafi' ibn Zayd ibn Haritha ibn al-Jadd ibn al-'Ajlan. Y salió 'Asim ibn 'Adi ibn al-Jadd ibn al-'Ajlan, y el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- lo hizo regresar, y le asignó su parte junto con los compañeros de Badr. Siete personas. Y de los Banu Tha'laba ibn 'Amr ibn 'Awf: 'Abd Allah ibn Jubayr ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn al-Burk -y el nombre de al-Burk: Imru' al-Qays ibn Tha'laba-, y 'Asim ibn Qays. Dice Ibn Hisham: 'Asim ibn Qays: ibn Thabit ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn Imri' al-Qays ibn Tha'laba. Dice Ibn Ishaq: y Abu Dayyah ibn Thabit ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn Imri' al-Qays ibn Tha'laba, y Abu Hanna. Dice Ibn Hisham: y él es hermano de Abu Dayyah, y se dice: Abu Habba. Y se le dice a Imri' al-Qays: al-Burk ibn Tha'laba. Dice Ibn Ishaq: y Salim ibn 'Umayr ibn Thabit ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn Imri' al-Qays ibn Tha'laba. Dice Ibn Hisham: y se dice: Thabit: ibn 'Amr ibn Tha'laba. Dice Ibn Ishaq: y al-Harith ibn al-Nu'man ibn Umayya ibn Imri' al-Qays ibn Tha'laba, y Jawwat ibn Jubayr ibn al-Nu'man, el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- le asignó una parte junto con los compañeros de Badr. Siete personas. Y de los Banu Jahjabi ibn Kulafa ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf: Mundhir ibn Muhammad ibn 'Uqba ibn Uhayha ibn al-Jilah ibn al-Harish ibn Jahjabi ibn Kulafa. Dice Ibn Hisham: y se dice: al-Harish ibn Jahjabi. Dice Ibn Ishaq: y de sus aliados de los Banu Unayf: Abu 'Aqil ibn 'Abd Allah ibn Tha'laba ibn Bayhan ibn 'Amir ibn al-Harith ibn Malik ibn 'Amir ibn Unayf ibn Jusham ibn 'Abd Allah ibn Taym ibn Irash ibn 'Amir ibn 'Umayla ibn Qasmil ibn Faran ibn Baliy ibn 'Amr ibn al-Haff ibn Quda'a. Dos hombres. Dice Ibn Hisham: y se dice: Tamim ibn Irasha, y Qismil ibn Faran. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu Ghanm ibn al-Salm ibn Imri' al-Qays ibn Malik ibn al-Aws: Sa'd ibn Jaythama ibn al-Harith ibn Malik ibn Ka'b ibn al-Nahhat ibn Ka'b ibn Haritha ibn Ghanm, y Mundhir ibn Qudama ibn 'Arfaja, y Malik ibn Qudama ibn 'Arfaja. Dice Ibn Hisham: 'Arfaja: ibn Ka'b ibn al-Nahhat ibn Ka'b ibn Haritha ibn Ghanm. Dice Ibn Ishaq: y al-Harith ibn 'Arfaja, y Tamim, mawla 54 de los Banu Ghanm. Cinco personas. Dice Ibn Hisham: Tamim: mawla de Sa'd ibn Jaythama. Dice Ibn Ishaq: y de los Banu Mu'awiya ibn Malik ibn 'Awf ibn 'Amr ibn 'Awf: Jabr ibn 'Atik ibn al-Harith ibn Qays ibn Haysha ibn al-Harith ibn Umayya ibn Mu'awiya, y Malik ibn Numayla, aliado de ellos de Muzayna, y al-Nu'man ibn 'Asar, aliado de ellos de Baliy: tres personas. Así que el total de quienes estuvieron presentes en Badr de los Aws con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- y de quienes se les asignó su parte y su recompensa, fue sesenta y un hombres.
Dijo Ibn Isḥāq: Estuvieron presentes en Badr con el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le dé paz— de entre los musulmanes, luego de entre los Ansār 55, luego de entre los Jazray 56, luego de entre los Banū l-Ḥāriṯ b. al-Jazray, luego de entre los Banū Imri’ l-Qays b. Mālik b. Ṯa‘laba b. Ka‘b b. al-Jazray b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: Jāriŷa b. Zayd b. Abī Zuhayr b. Mālik b. Imri’ l-Qays, Sa‘d b. Rabī‘ b. ‘Amr b. Abī Zuhayr b. Mālik b. Imri’ l-Qays, ‘Abd Allāh b. Rawāḥa b. Ṯa‘laba b. Imri’ l-Qays b. ‘Amr b. Imri’ l-Qays, y Jallād b. Suwayd b. Ṯa‘laba b. ‘Amr b. Ḥāriṯa b. Imri’ l-Qays. Cuatro hombres. Y de entre los Banū Zayd b. Mālik b. Ṯa‘laba b. Ka‘b b. al-Jazray b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: Bašīr b. Sa‘d b. Ṯa‘laba b. Jilās b. Zayd —dijo Ibn Hišām: y se dice: Julās, y eso es para nosotros un error— y su hermano Simāk b. Sa‘d. Dos hombres. Y de entre los Banū ‘Adī b. Ka‘b b. al-Jazray b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: Subay‘ b. Qays b. ‘Ayša b. Umayya b. Mālik b. ‘Āmir b. ‘Adī, y ‘Abbād b. Qays b. ‘Ayša, su hermano. Dijo Ibn Hišām: y se dice: Qays b. ‘Abasa b. Umayya. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Abd Allāh b. ‘Abs. Tres hombres. Y de entre los Banū Aḥmar b. Ḥāriṯa b. Ṯa‘laba b. Ka‘b b. al-Jazray b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: Yazīd b. al-Ḥāriṯ b. Qays b. Mālik b. Aḥmar, y es a quien se le llama Ibn Fusḥum. Un hombre. Dijo Ibn Hišām: Fusḥum es su madre, y ella es una mujer de los Qayn b. Jasr. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Jušam b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray, y Zayd b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray, y ambos son los gemelos: Jubayb b. Isāf b. ‘Itaba b. ‘Amr b. Jadīŷ b. ‘Āmir b. Jušam, y ‘Abd Allāh b. Zayd b. Ṯa‘laba b. ‘Abd Rabbih b. Zayd, y su hermano Ḥurayṯ b. Zayd b. Ṯa‘laba, según afirman, y Sufyān b. Bašr. Cuatro hombres. Dijo Ibn Hišām: Sufyān b. Nasr b. ‘Amr b. al-Ḥāriṯ b. Ka‘b b. Zayd. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Ŷidāra b. ‘Awf b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: Tamīm b. Ya‘ār b. Qays b. ‘Adī b. Umayya b. Ŷidāra, y ‘Abd Allāh b. ‘Umayr de los Banū Ḥāriṯa. Dijo Ibn Hišām: y se dice: ‘Abd Allāh b. ‘Umayr b. ‘Adī b. Umayya b. Ŷidāra. Dijo Ibn Isḥāq: y Zayd b. al-Muzayyan b. Qays b. ‘Adī b. Umayya b. Ŷidāra. Dijo Ibn Hišām: Zayd b. al-Murrī. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Abd Allāh b. ‘Urfuṭa b. ‘Adī b. Umayya b. Ŷidāra. Cuatro hombres. Y de entre los Banū l-Abyar, que son los Banū Judra, b. ‘Awf b. al-Ḥāriṯ b. al-Jazray: ‘Abd Allāh b. Rabī‘ b. Qays b. ‘Amr b. ‘Abbād b. al-Abyar. Un hombre. Y de entre los Banū ‘Awf b. al-Jazray, luego de entre los Banū ‘Ubayd b. Mālik b. Sālim b. Ġanam b. ‘Awf b. al-Jazray, que son los Banū l-Ḥublā —dijo Ibn Hišām: al-Ḥublā: Sālim b. Ġanam b. ‘Awf, y solo se le llamó al-Ḥublā por el tamaño de su vientre—: ‘Abd Allāh b. ‘Abd Allāh b. Ubayy b. Mālik b. al-Ḥāriṯ b. ‘Ubayd, el conocido como Ibn Salūl, y Salūl es solo una mujer, y ella es la madre de Ubayy; y Aws b. Jawlī b. ‘Abd Allāh b. al-Ḥāriṯ b. ‘Ubayd. Dos hombres. Y de entre los Banū Ŷuz’ b. ‘Adī b. Mālik b. Sālim b. Ġanam: Zayd b. Wadī‘a b. ‘Amr b. Qays b. Ŷuz’, y ‘Uqba b. Wahb b. Kalada, aliado 57 suyo de los Banū ‘Abd Allāh b. Ġaṭafān, y Rifā‘a b. ‘Umar b. Zayd b. ‘Amr b. Ṯa‘laba b. Mālik b. Sālim b. Ġanam, y ‘Āmir b. Salama b. ‘Āmir, aliado suyo de la gente de Yemen. Dijo Ibn Hišām: y se dice: ‘Amr b. Salama, y es de Balī, de Quḍā‘a. Dijo Ibn Isḥāq: y Abū Ḥumayḍa Ma‘bad b. ‘Abbād b. Qušayr b. al-Muqaddam b. Sālim b. Ġanam. Dijo Ibn Hišām: Ma‘bad b. ‘Ubāda b. Qašġar b. al-Muqaddam, y se dice: ‘Ubāda b. Qays b. al-Muqaddam. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Āmir b. al-Bukayr, aliado suyo. Seis hombres. Dijo Ibn Hišām: ‘Āmir b. al-‘Ukayr, y se dice: ‘Āṣim b. al-Bukayr. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Sālim b. ‘Awf b. ‘Amr b. al-Jazray, luego de entre los Banū l-‘Aŷlān b. Zayd b. Ġanam b. Sālim: Nawfal b. ‘Abd Allāh b. Naḍla b. Mālik b. al-‘Aŷlān. Un hombre. Y de entre los Banū Aṣram b. Fihr b. Ṯa‘laba b. Ġanam b. Sālim b. ‘Awf —dijo Ibn Hišām: este es Ġanam b. ‘Awf, hermano de Sālim b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf b. al-Jazray, y Ġanam b. Sālim, el anterior según lo que dijo Ibn Isḥāq—: ‘Ubāda b. al-Ṣāmit b. Qays b. Aṣram, y su hermano Aws b. al-Ṣāmit. Dos hombres. Y de entre los Banū Da‘d b. Fihr b. Ṯa‘laba b. Ġanam: al-Nu‘mān b. Mālik b. Ṯa‘laba b. Da‘d, y al-Nu‘mān al que se le llama Qawqal. Un hombre. Y de entre los Banū Quryūš b. Ġanam b. Umayya b. Lawḏān b. Sālim —dijo Ibn Hišām: y se dice Quryūs b. Ġanam—: Ṯābit b. Hazzāl b. ‘Amr b. Quryūš. Un hombre. Y de entre los Banū Marḍaja b. Ġanam b. Sālim: Mālik b. al-Dujšum b. Marḍaja. Un hombre. Dijo Ibn Hišām: Mālik b. al-Dujšum: b. Mālik b. al-Dujšum b. Marḍaja. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Lawḏān b. Sālim: Rabī‘ b. Iyās b. ‘Amr b. Ġanam b. Umayya b. Lawḏān, y su hermano Waraqa b. Iyās, y ‘Amr b. Iyās, aliado suyo de la gente de Yemen. Tres hombres. Dijo Ibn Hišām: y se dice: ‘Amr b. Iyās, hermano de Rabī‘a y Waraqa. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre sus aliados de Balī, luego de entre los Banū Ġuṣayna —dijo Ibn Hišām: Ġuṣayna: su madre, y su padre es ‘Amr b. ‘Imāra—: al-Muŷaḏḏar b. Ḏiyād b. ‘Amr b. Zumzuma b. ‘Amr b. ‘Imāra b. Mālik b. Ġuṣayna b. ‘Amr b. Butayra b. Mašnū’ b. Qasr b. Taym b. Irāš b. ‘Āmir b. ‘Umayla b. Qismīl b. Farān b. Balī b. ‘Amr b. al-Ḥāf b. Quḍā‘a. Dijo Ibn Hišām: y se dice: Qasr b. Tamīm b. Irāša, y Qismīl b. Fārān. Y el nombre de al-Muŷaḏḏar es ‘Abd Allāh. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Ubāda b. al-Jašjāš b. ‘Amr b. Zumzuma, y Naḥḥāb b. Ṯa‘laba b. Ḥazma b. Aṣram b. ‘Amr b. ‘Imāra. Dijo Ibn Hišām: y se dice Baḥḥāṯ b. Ṯa‘laba. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Abd Allāh b. Ṯa‘laba b. Ḥazma b. Aṣram. Y afirman que ‘Utba b. Rabī‘a b. Jālid b. Mu‘āwiya —aliado suyo— de Bahrā’, estuvo presente en Badr. Cinco hombres. Dijo Ibn Hišām: ‘Utba b. Bahz, de los Banū Sulaym. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Sā‘ida b. Ka‘b b. al-Jazray, luego de entre los Banū Ṯa‘laba b. al-Jazray b. Sā‘ida: Abū Duŷāna, Sammāk b. Jaraša. Dijo Ibn Hišām: Abū Duŷāna: Simāk b. Aws b. Jaraša b. Lawḏān b. ‘Abd Wudd b. Zayd b. Ṯa‘laba. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Munḏir b. ‘Amr b. Junays b. Ḥāriṯa b. Lawḏān b. ‘Abd Wudd b. Zayd b. Ṯa‘laba. Dos hombres. Dijo Ibn Hišām: y se dice: al-Munḏir b. ‘Amr b. Janbaš. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū l-Badī b. ‘Āmir b. ‘Awf b. Ḥāriṯa b. ‘Amr b. al-Jazray b. Sā‘ida: Abū Usayd Mālik b. Rabī‘a b. al-Badī, y Mālik b. Mas‘ūd, y este es de al-Badī. Dos hombres. Dijo Ibn Hišām: Mālik b. Mas‘ūd: b. al-Badī, según me mencionó alguien de la gente de conocimiento. Dijo Ibn Isḥāq: Y de entre los Banū Ṭarīf b. al-Jazray b. Sā‘ida: ‘Abd Rabbih b. Ḥaqq b. Aws b. Waqš b. Ṯa‘laba b. Ṭarīf. Un hombre. Y de entre sus aliados, de Ŷuhayna: Ka‘b b. Ḥimār b. Ṯa‘laba. Dijo Ibn Hišām: y se dice: Ka‘b b. Ŷammāz, y es de Ġubšān. Dijo Ibn Isḥāq: y Ḍamra, Ziyād y Basbas, hijos de ‘Amr. Dijo Ibn Hišām: Ḍamra y Ziyād, hijos de Bišr. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Abd Allāh b. ‘Āmir, de Balī. Cinco hombres.
Y de los Banū Jusham ibn al-Jazraj, luego de los Banū Salama ibn Sa‘d ibn ‘Alī ibn Asad ibn Sārida ibn Tazīd ibn Jusham ibn al-Jazraj, luego de los Banū Harām ibn Ka‘b ibn Ghanam ibn Ka‘b ibn Salama: Jirāsh ibn aṣ-Ṣimma ibn ‘Amr ibn al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, y al-Ḥubāb ibn al-Mundhir ibn al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, y ‘Umayr ibn al-Ḥumām ibn al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, y Tamīm, cliente 58 de Jirāsh ibn aṣ-Ṣimma, y ‘Abd Allāh ibn ‘Amr ibn Harām ibn Tha‘laba ibn Harām, y Mu‘ādh ibn ‘Amr ibn al-Jamūḥ, y Mu‘awwidh ibn ‘Amr ibn al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, y Jallād ibn ‘Amr ibn al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, y ‘Uqba ibn ‘Āmir ibn Nābī ibn Zayd ibn Harām, y Ḥabīb ibn Aswad, cliente suyo, y Thābit ibn Tha‘laba ibn Zayd ibn al-Ḥārith ibn Harām. Doce hombres. Dijo Ibn Hishām: Todo lo que aquí es al-Jamūḥ, es al-Jamūḥ ibn Zayd ibn Harām, excepto lo que es del abuelo de aṣ-Ṣimma ibn ‘Amr, pues es al-Jamūḥ ibn Harām. Dijo Ibn Hishām: ‘Umayr ibn al-Ḥārith: hijo de Labda ibn Tha‘laba. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū ‘Ubayd ibn ‘Adī ibn Ghanam ibn Ka‘b ibn Salama, luego de los Banū Jansā’ ibn Sinān ibn ‘Ubayd: Bishr ibn al-Barā’ ibn Ma‘rūr ibn Ṣakhr ibn Mālik ibn Jansā’, y aṭ-Ṭufayl ibn Mālik ibn Jansā’, y aṭ-Ṭufayl ibn an-Nu‘mān ibn Jansā’, y Sinān ibn Ṣayfī ibn Ṣakhr ibn Jansā’, y ‘Abd Allāh ibn al-Jadd ibn Qays ibn Ṣakhr ibn Jansā’, y ‘Utba ibn ‘Abd Allāh ibn Ṣakhr ibn Jansā’, y Jabbār ibn Ṣakhr ibn Umayya ibn Jansā’, y Jārija ibn Ḥumayyir, y ‘Abd Allāh ibn Ḥumayyir, dos aliados 59 suyos de Ashja‘, de los Banū Duhmān. Nueve personas. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Jabbār: ibn Ṣakhr ibn Umayya ibn Junās. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū Junās ibn Sinān ibn ‘Ubayd: Yazīd ibn al-Mundhir ibn Sarḥ ibn Junās, y Mi‘qil ibn al-Mundhir ibn Sarḥ ibn Junās, y ‘Abd Allāh ibn an-Nu‘mān ibn Balduma. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Buldhuma y Balduma. Dijo Ibn Isḥāq: Y aḍ-Ḍaḥḥāk ibn Ḥāritha ibn Zayd ibn Tha‘laba ibn ‘Ubayd ibn ‘Adī, y Sawād ibn Zurayq ibn Tha‘laba ibn ‘Ubayd ibn ‘Adī. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Sawād: ibn Rizn ibn Zayd ibn Tha‘laba. Dijo Ibn Isḥāq: Y Ma‘bad ibn Qays ibn Ṣakhr ibn Harām ibn Rabī‘a ibn ‘Adī ibn Ghanam ibn Ka‘b ibn Salama. Y se dice: Ma‘bad ibn Qays: ibn Ṣayfī ibn Ṣakhr ibn Harām ibn Rabī‘a, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: Y ‘Abd Allāh ibn Qays ibn Ṣakhr ibn Harām ibn Rabī‘a ibn ‘Adī ibn Ghanam. Siete personas. Y de los Banū an-Nu‘mān ibn Sinān ibn ‘Ubayd: ‘Abd Allāh ibn ‘Abd Manāf ibn an-Nu‘mān, y Jābir ibn ‘Abd Allāh ibn Ri’āb ibn an-Nu‘mān, y Julayda ibn Qays ibn an-Nu‘mān. Y an-Nu‘mān ibn Sinān, cliente suyo. Cuatro personas. Y de los Banū Sawād ibn Ghanam ibn Ka‘b ibn Salama, luego de los Banū Ḥadīda ibn ‘Amr ibn Ghanam ibn Sawād —dijo Ibn Hishām: ‘Amr ibn Sawād, no tiene Sawād un hijo llamado Ghanam—: Abū al-Mundhir, que es Yazīd ibn ‘Āmir ibn Ḥadīda, y Sulaym ibn ‘Amr ibn Ḥadīda, y Quṭba ibn ‘Āmir ibn Ḥadīda, y ‘Antara, cliente de Sulaym ibn ‘Amr. Cuatro personas. Dijo Ibn Hishām: ‘Antara, de los Banū Sulaym ibn Manṣūr, luego de los Banū Dhakwān. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū ‘Adī ibn Nābī ibn ‘Amr ibn Sawād ibn Ghanam: ‘Abs ibn ‘Āmir ibn ‘Adī, y Tha‘laba ibn Ghanama ibn ‘Adī, y Abū al-Yasar, que es Ka‘b ibn ‘Amr ibn ‘Abbād ibn ‘Amr ibn Ghanam ibn Sawād, y Sahl ibn Qays ibn Abī ibn Ka‘b ibn al-Qayn ibn Ka‘b ibn Sawād, y ‘Amr ibn Ṭalq ibn Zayd ibn Umayya ibn Sinān ibn Ka‘b ibn Ghanam, y Mu‘ādh ibn Jabal ibn ‘Amr ibn Aws ibn ‘Ā’idh ibn ‘Adī ibn Ka‘b ibn ‘Adī ibn Udaiy ibn Sa‘d ibn ‘Alī ibn Asad ibn Sārida ibn Tazīd ibn Jusham ibn al-Jazraj ibn Ḥāritha ibn Tha‘laba ibn ‘Amr ibn ‘Āmir. Seis personas. Dijo Ibn Hishām: Aws: ibn ‘Abbād ibn ‘Adī ibn Ka‘b ibn ‘Amr ibn Udaiy ibn Sa‘d. Dijo Ibn Hishām: Y ciertamente Ibn Isḥāq atribuyó a Mu‘ādh ibn Jabal en los Banū Sawād, y no es de ellos; porque está entre ellos. Dijo Ibn Isḥāq: Y quienes rompieron los ídolos de los Banū Salama: Mu‘ādh ibn Jabal, y ‘Abd Allāh ibn Unays, y Tha‘laba ibn Ghanama, y ellos están en los Banū Sawād ibn Ghanam. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū Zurayq ibn ‘Āmir ibn Zurayq ibn ‘Abd Ḥāritha ibn Mālik ibn Ghaḍb ibn Jusham ibn al-Jazraj, luego de los Banū Mujallad ibn ‘Āmir ibn Zurayq —dijo Ibn Hishām: Y se dice: ‘Āmir: ibn al-Azraq—: Qays ibn Muḥṣin ibn Jālid ibn Mujallad. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Qays: ibn Ḥiṣn. Dijo Ibn Isḥāq: Y Abū Jālid, que es al-Ḥārith ibn Qays ibn Jālid ibn Mujallad, y Jubayr ibn Iyās ibn Jālid ibn Mujallad, y Abū ‘Ubāda, que es Sa‘d ibn ‘Uthmān ibn Jalada ibn Mujallad, y su hermano ‘Uqba ibn ‘Uthmān ibn Jalada ibn Mujallad, y Dhakwān ibn ‘Abd Qays ibn Jalada ibn Mujallad, y Mas‘ūd ibn ‘Āmir ibn Jalada ibn Mujallad. Siete personas. Y de los Banū Jālid ibn ‘Āmir ibn Zurayq: ‘Abbād ibn Qays ibn ‘Āmir ibn Jālid. Un hombre. Y de los Banū Jālid ibn ‘Āmir ibn Zurayq: As‘ad ibn Yazīd ibn al-Fākih ibn Zayd ibn Jalada, y al-Fākih ibn Bishr ibn al-Fākih ibn Zayd ibn Jalada. Dijo Ibn Hishām: Busr ibn al-Fākih. Dijo Ibn Isḥāq: Y Mu‘ādh ibn Mā‘iṣ ibn Qays ibn Jalada, y su hermano: ‘Ā’idh ibn Mā‘iṣ ibn Qays ibn Jalada, y Mas‘ūd ibn Sa‘d ibn Qays ibn Jalada. Cinco personas. Y de los Banū al-‘Ajlān ibn ‘Amr ibn ‘Āmir ibn Zurayq: Rifā‘a ibn al-‘Ajlān y su hermano Jallād ibn Rāfi‘ ibn Mālik ibn al-‘Ajlān, y ‘Ubayd ibn Zayd ibn ‘Āmir ibn al-‘Ajlān. Tres personas. Y de los Banū Bayāḍa ibn ‘Āmir ibn Zurayq: Ziyād ibn Labīd ibn Tha‘laba ibn Sinān ibn ‘Āmir ibn ‘Adī ibn Umayya ibn Bayāḍa, y Farwa ibn ‘Amr ibn Wadha ibn ‘Ubayd ibn ‘Āmir ibn Bayāḍa. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Wadfa. Dijo Ibn Isḥāq: Y Jālid ibn Qays ibn Mālik ibn al-‘Ajlān ibn ‘Āmir ibn Bayāḍa, y Rujayla ibn Tha‘laba ibn Jālid ibn Tha‘laba ibn ‘Āmir ibn Bayāḍa. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: Rujayla. Dijo Ibn Isḥāq: Y ‘Aṭiyya ibn Nuwayra ibn ‘Āmir ibn ‘Aṭiyya ibn Bayāḍa, y Julayfa ibn ‘Adī ibn ‘Amr ibn Mālik ibn ‘Āmir ibn Fuhayra ibn Bayāḍa. Seis personas. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: ‘Ulayfa. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū Ḥabīb ibn ‘Abd Ḥāritha ibn Mālik ibn Ghaḍb ibn Jusham ibn al-Jazraj: Rāfi‘ ibn al-Mu‘allā ibn Lawdhān ibn Ḥāritha ibn ‘Adī ibn Zayd ibn Tha‘laba ibn Zayd Manāt ibn Ḥabīb. Un hombre. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū an-Najjār, que es Taym Allāh ibn Tha‘laba ibn ‘Amr ibn al-Jazraj, luego de los Banū Ghanam ibn Mālik ibn an-Najjār, luego de los Banū Tha‘laba ibn ‘Abd ‘Awf ibn Ghanam: Abū Ayyūb Jālid ibn Zayd ibn Kulayb ibn Tha‘laba. Un hombre. Y de los Banū ‘Usayra ibn ‘Abd ‘Awf ibn Ghanam: Thābit ibn Jālid ibn an-Nu‘mān ibn Jansā’ ibn ‘Usayra. Un hombre. Dijo Ibn Hishām: Y se dice: ‘Usayr, y ‘Ushayra. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū ‘Amr ibn ‘Awf ibn Ghanam: ‘Umāra ibn Ḥazm ibn Zayd ibn Lawdhān ibn ‘Amr, y Surāqa ibn Ka‘b ibn ‘Abd al-‘Uzzā ibn Ghaziyya ibn ‘Amr. Dos hombres. Y de los Banū ‘Ubayd ibn Tha‘laba ibn Ghanam: Ḥāritha ibn an-Nu‘mān ibn Zayd ibn ‘Ubayd, y Sulaym ibn Qays ibn Qahd: y el nombre de Qahd: Jālid ibn Qays ibn ‘Ubayd. Dos hombres. Dijo Ibn Hishām: Ḥāritha ibn an-Nu‘mān: ibn Naf‘ ibn Zayd. Dijo Ibn Isḥāq: Y de los Banū ‘Ā’idh ibn Tha‘laba ibn Ghanam —y se dice ‘Ābid, según dijo Ibn Hishām—: Suhayl ibn Rāfi‘ ibn Abī ‘Amr ibn ‘Ā’idh, y ‘Adī ibn az-Zaghbā’, aliado suyo de Juhayna. Dos hombres.
Y de los Banu Zayd ibn Tha'laba ibn Ghanm: Mas'ud ibn Aws ibn Zayd, y Abu Khuzayma ibn Aws ibn Zayd ibn Asram ibn Zayd, y Rafi' ibn al-Harith ibn Sawad ibn Zayd. Tres hombres. Y de los Banu Sawad ibn Malik ibn Ghanm: 'Awf, Mu'awwidh y Mu'adh, hijos de al-Harith ibn Rif'a ibn Sawad, y son los Banu 'Afra'. Dijo Ibn Hisham: 'Afra' bint 'Ubayd ibn Tha'laba ibn Ghanm ibn Malik ibn al-Najjar, y se dice: Rif'a: ibn al-Harith ibn Sawad. Dijo Ibn Ishaq: y al-Nu'man ibn 'Amr ibn Rif'a ibn Sawad, y se dice: Nu'ayman, según lo que dijo Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: y 'Amir ibn Mukhallad ibn al-Harith ibn Sawad, y 'Abdullah ibn Qays ibn Khalid ibn Khallada ibn al-Harith ibn Sawad, y 'Usayma, aliado 60 suyo de Ashja', y Wadi'a ibn 'Amr, aliado de Juhayna, y Thabit ibn 'Amr ibn Zayd ibn 'Adi ibn Sawad. Y afirman que Abu al-Hamra', liberto 61 de al-Harith ibn 'Afra', estuvo presente en Badr. Diez hombres. Dijo Ibn Hisham: Abu al-Hamra', liberto de al-Harith ibn Rif'a. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu 'Amir ibn Malik ibn al-Najjar -y 'Amir: Mabhul- luego de los Banu 'Atik ibn 'Amr ibn Mabhul: Tha'laba ibn 'Amr ibn Mihsan ibn 'Amr ibn 'Atik, y Sahl ibn 'Atik ibn 'Amr ibn al-Nu'man ibn 'Atik, y al-Harith ibn al-Simma ibn 'Amr ibn 'Atik, se fracturó en al-Rawha' 62 y el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, le asignó su parte 63. Tres hombres. Y de los Banu 'Amr ibn Malik ibn al-Najjar -y ellos son los Banu Hudayla- luego de los Banu Qays ibn 'Ubayd ibn Zayd ibn Mu'awiya ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Najjar. Dijo Ibn Hisham: Hudayla bint Malik ibn Zayd Allah ibn Habib ibn 'Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazraj, y ella es la madre de Mu'awiya ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Najjar, y los Banu Mu'awiya descienden de ella. Dijo Ibn Ishaq: Ubayy ibn Ka'b ibn Qays, y Anas ibn Mu'adh ibn Anas ibn Qays. Dos hombres. Y de los Banu 'Adi ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Najjar. Dijo Ibn Hisham: y ellos son los Banu Maghala bint 'Awf ibn 'Abd Manat ibn 'Amr ibn Malik ibn Kinana ibn Khuzayma, y se dice que ella es de los Banu Zurayq, y ella es la madre de 'Adi ibn 'Amr ibn Malik ibn al-Najjar, y los Banu 'Adi descienden de ella. Aws ibn Thabit ibn al-Mundhir ibn Haram ibn 'Amr ibn Zayd Manat ibn 'Adi, y Abu Shaykh Ubayy ibn Thabit ibn al-Mundhir ibn Haram ibn 'Amr ibn Zayd Manat ibn 'Adi. Dijo Ibn Hisham: Abu Shaykh ibn Ubayy ibn Thabit, hermano de Hassan ibn Thabit. Dijo Ibn Ishaq: y Abu Talha, que es Zayd ibn Sahl ibn al-Aswad ibn Haram ibn 'Amr ibn Zayd ibn 'Adi. Tres hombres. Y de los Banu 'Adi ibn al-Najjar, luego de los Banu 'Adi ibn 'Amir ibn Ghanm ibn al-Najjar: Haritha ibn Suraqa ibn al-Harith ibn 'Adi ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y 'Amr ibn Tha'laba ibn Wahb ibn 'Adi ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y él es Abu Hakim, y Salit ibn Qays ibn 'Amr ibn 'Atik ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y Abu Salit, que es Usayra ibn 'Amr, y 'Amr Abu Kharija ibn Qays ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y Thabit ibn Khansa' ibn 'Amr ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y 'Amir ibn Umayya ibn Zayd ibn al-Hashas ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y Muhriz ibn 'Amir ibn Malik ibn 'Adi ibn 'Amir, y Sawad ibn Ghaziyya ibn Ahayb, aliado suyo de Bali. Ocho hombres. Dijo Ibn Hisham: y se dice: Sawwad. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Haram ibn Khindib ibn 'Amir ibn Ghanm ibn 'Adi ibn al-Najjar: Abu Zayd Qays ibn Sakan ibn Qays ibn Za'ura' ibn Haram, y Abu al-A'war ibn al-Harith ibn Zalim ibn 'Abs ibn Haram. Dijo Ibn Hisham: y se dice: Abu al-A'war: al-Harith ibn Zalim. Dijo Ibn Ishaq: y Sulaym ibn Milhan, y Haram ibn Milhan -y el nombre de Milhan: Malik ibn Khalid ibn Zayd ibn Haram. Cuatro hombres. Y de los Banu Mazin ibn al-Najjar, luego de los Banu 'Awf ibn Mabhul ibn 'Amr ibn Ghanm ibn Mazin ibn al-Najjar: Qays ibn Abi Sa'sa'a, y el nombre de Abu Sa'sa'a: 'Amr ibn Zayd ibn 'Awf, y 'Abdullah ibn Ka'b ibn 'Amr ibn 'Awf, y 'Usayma, aliado suyo de los Banu Asad ibn Khuzayma. Tres hombres. Y de los Banu Khansa' ibn Mabhul ibn 'Amr ibn Mazin: Abu Dawud 'Umayr ibn 'Amir ibn Malik ibn Khansa', y Suraqa ibn 'Amr ibn 'Atiyya ibn Khansa'. Dos hombres. Y de los Banu Tha'laba ibn Mazin ibn al-Najjar: Qays ibn Mukhallad ibn Tha'laba ibn Sakhr ibn Habib ibn al-Harith ibn Tha'laba. Un hombre. Y de los Banu Dinar ibn al-Najjar, luego de los Banu Mas'ud ibn 'Abd al-Ashhal ibn Haritha ibn Dinar ibn al-Najjar: al-Nu'man ibn 'Abd 'Amr ibn Mas'ud, y al-Dahhak ibn 'Abd 'Amr ibn Mas'ud, y Sulaym ibn al-Harith ibn Tha'laba ibn Ka'b ibn Haritha ibn Dinar, y él es hermano de al-Dahhak y al-Nu'man, hijos de 'Abd 'Amr, por parte de madre, y Jabir ibn Khalid ibn 'Abd al-Ashhal ibn Haritha, y Sa'd ibn Suhayl ibn 'Abd al-Ashhal. Cinco hombres. Y de los Banu Qays ibn Malik ibn Ka'b ibn Haritha ibn Dinar ibn al-Najjar: Ka'b ibn Zayd ibn Qays, y Bujayr ibn Abi Bujayr, aliado suyo. Dos hombres. Dijo Ibn Hisham: Bujayr: de 'Abs ibn Baghid ibn Rayth ibn Ghatafan, luego de los Banu Jadhima ibn Rawaha. Dijo Ibn Ishaq: Y el total de los que estuvieron presentes en Badr de los Jazray 64 fue de ciento setenta hombres. Dijo Ibn Hisham: Y la mayoría de los eruditos mencionan entre los Jazray en Badr, en los Banu al-'Ajlan ibn Zayd ibn Ghanm ibn Salim ibn 'Amr ibn 'Awf ibn al-Jazraj: 'Itban ibn Malik ibn 'Amr ibn al-'Ajlan, y Mulayl ibn Wabara ibn Khalid ibn al-'Ajlan, y 'Isma ibn al-Husayn ibn Wabara ibn Khalid ibn al-'Ajlan. Y en los Banu Habib ibn 'Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham ibn al-Jazraj, y ellos están en los Banu Zurayq: Hilal ibn al-Mu'alla ibn Lawdhan ibn Haritha ibn 'Adi ibn Zayd ibn Tha'laba ibn Malik ibn Zayd Manat ibn Habib. Dijo Ibn Ishaq: Y el total de los que estuvieron presentes en Badr de los musulmanes, de los emigrantes 65 y los auxiliares 66, de los que estuvieron presentes y de aquellos para quienes se asignó su parte y recompensa, fue de trescientos catorce hombres: de los emigrantes ochenta y tres hombres, de los Aws 67 sesenta y un hombres, y de los Jazray ciento setenta hombres. De los mártires musulmanes en el día de Badr: Y fueron martirizados de los musulmanes el día de Badr, con el Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él, de los Quraysh 68, luego de los Banu al-Muttalib ibn 'Abd Manaf: 'Ubayda ibn al-Harith ibn al-Muttalib, lo mató 'Utba ibn Rabi'a, le cortó la pierna, y murió en al-Safra' 69. Un hombre. Y de los Banu Zuhra ibn Kilab: 'Umayr ibn Abi Waqqas ibn Ahayb ibn 'Abd Manaf ibn Zuhra, y él es hermano de Sa'd ibn Abi Waqqas, según dijo Ibn Hisham, y Dhu al-Shimalayn ibn 'Abd 'Amr ibn Nadla, aliado suyo de Juza'a, luego de los Banu Ghubshan. Dos hombres. Y de los Banu 'Adi ibn Ka'b ibn Lu'ay: 'Aqil ibn al-Bukayr. Aliado suyo de los Banu Sa'd ibn Layth ibn Bakr ibn 'Abd Manat ibn Kinana, y Mihja', liberto de 'Umar ibn al-Jattab. Dos hombres. Y de los Banu al-Harith ibn Fihr: Safwan ibn Bayda'. Un hombre. Seis hombres. De los auxiliares: Y de los auxiliares: luego de los Banu 'Amr ibn 'Awf: Sa'd ibn Khaythama, y Mubashshir ibn 'Abd al-Mundhir ibn Zanbar. Dos hombres. Y de los Banu al-Harith ibn al-Jazraj: Yazid ibn al-Harith, y a él se le llama Ibn Fushum. Un hombre. Y de los Banu Salama, luego de los Banu Haram ibn Ka'b ibn Ghanm ibn Ka'b ibn Salama: 'Umayr ibn al-Humam. Un hombre. Y de los Banu Habib ibn 'Abd Haritha ibn Malik ibn Ghadb ibn Jusham: Rafi' ibn al-Mu'alla. Un hombre. Y de los Banu al-Najjar: Haritha ibn Suraqa ibn al-Harith. Un hombre.
Y de los Banū Ghanm b. Mālik b. al-Najjār: ‘Awf y Mu‘awwidh, hijos de al-Ḥārith b. Rifā‘a b. Sawād, y son los dos hijos de ‘Afrā’. Dos hombres. Ocho personas. De los muertos en Badr de los idólatras: Murieron de los idólatras el día de Badr de los Quraysh, luego de los Banū ‘Abd Shams b. ‘Abd Manāf: Ḥanẓala b. Abī Sufyān b. Ḥarb b. Umayya b. ‘Abd Shams, lo mató Zayd b. Ḥāritha, cliente del Mensajero de Dios 70 —que Dios le bendiga y le dé paz— según dijo Ibn Hishām, y se dice: participaron en ello Ḥamza, ‘Alī y Zayd, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Ḥārith b. al-Ḥaḍramī y ‘Āmir b. al-Ḥaḍramī, dos aliados suyos. Mató a ‘Āmir: ‘Ammār b. Yāsir, y mató a al-Ḥārith: al-Nu‘mān b. ‘Aṣr, aliado de los Aws, según dijo Ibn Hishām. Y ‘Umayr b. Abī ‘Umayr y su hijo: dos clientes suyos. Mató a ‘Umayr b. Abī ‘Umayr: Sālim, cliente de Abū Ḥudhayfa, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Ubayda b. Sa‘īd b. al-‘Āṣ b. Umayya b. ‘Abd Shams, lo mató al-Zubayr b. al-‘Awwām; y al-‘Āṣ b. Sa‘īd b. al-‘Āṣ b. Umayya, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib. Y ‘Uqba b. Abī Mu‘ayṭ b. Abī ‘Amr b. Umayya b. ‘Abd Shams, lo mató ‘Āṣim b. Thābit b. Abī l-Aqlaḥ, hermano de los Banū ‘Amr b. ‘Awf, como prisionero 71. Dijo Ibn Hishām: y se dice: lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Utba b. Rabī‘a b. ‘Abd Shams, lo mató ‘Ubayda b. al-Ḥārith b. al-Muṭṭalib. Dijo Ibn Hishām: participaron en ello él, Ḥamza y ‘Alī. Dijo Ibn Isḥāq: y Shayba b. Rabī‘a b. ‘Abd Shams, lo mató Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib. Y al-Walīd b. ‘Utba b. Rabī‘a, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib; y ‘Āmir b. ‘Abd Allāh, aliado suyo de los Banū Anmār b. Baghīḍ, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib: doce hombres. Y de los Banū Nawfal b. ‘Abd Manāf: al-Ḥārith b. ‘Āmir b. Nawfal, lo mató —según mencionan— Khubayb b. Abī Isāf, hermano de los Banū l-Ḥārith b. al-Khazraj; y Ṭu‘ayma b. ‘Adī b. Nawfal, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib, y se dice: Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib. Dos hombres. Y de los Banū Asad b. ‘Abd al-‘Uzzā b. Quṣayy: Zama‘a b. al-Aswad b. al-Muṭṭalib b. Asad. Dijo Ibn Hishām: lo mató Thābit b. al-Jidh‘, hermano de los Banū Ḥarām, según dijo Ibn Hishām. Y se dice: participaron en ello Ḥamza, ‘Alī b. Abī Ṭālib y Thābit. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Ḥārith b. Zama‘a, lo mató ‘Ammār b. Yāsir —según dijo Ibn Hishām—; y ‘Uqayl b. al-Aswad b. al-Muṭṭalib, lo mataron Ḥamza y ‘Alī, participaron ambos en ello —según dijo Ibn Hishām—; y Abū l-Bakhtarī, que es al-‘Āṣ b. Hishām b. al-Ḥārith b. Asad, lo mató al-Mujadhdhar b. Dhiyād al-Balawī. Dijo Ibn Hishām: Abū l-Bakhtarī: al-‘Āṣ b. Hāshim. Dijo Ibn Isḥāq: y Nawfal b. Khuwaylid b. Asad, y es Ibn al-‘Adawiyya, ‘Adī b. Khuzā‘a, y es quien ató a Abū Bakr al-Ṣiddīq y a Ṭalḥa b. ‘Ubayd Allāh cuando se islamizaron con una cuerda, y por eso se les llamaba "los dos atados" 72; y era uno de los demonios de Quraysh, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib. Cinco personas. Y de los Banū ‘Abd al-Dār b. Quṣayy: al-Naḍr b. al-Ḥārith b. Kalada b. ‘Alqama b. ‘Abd Manāf b. ‘Abd al-Dār, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib como prisionero 71 ante el Mensajero de Dios 70 —que Dios le bendiga y le dé paz— en al-Ṣafrā’, según mencionan. Dijo Ibn Hishām: en al-Uthayl 73. Dijo Ibn Hishām: y se dice: al-Naḍr b. al-Ḥārith b. ‘Alqama b. Kalada b. ‘Abd Manāf. Dijo Ibn Isḥāq: y Zayd b. Mulayṣ, cliente de ‘Umayr b. Hāshim b. ‘Abd Manāf b. ‘Abd al-Dār. Dos hombres. Dijo Ibn Hishām: mató a Zayd b. Mulayṣ Bilāl b. Rabāḥ, cliente de Abū Bakr; y Zayd era aliado de los Banū ‘Abd al-Dār, de los Banū Māzin b. Mālik b. ‘Amr b. Tamīm; y se dice: lo mató al-Miqdād b. ‘Amr. Dijo Ibn Isḥāq: y de los Banū Taym b. Murra: ‘Umayr b. ‘Uthmān b. ‘Amr b. Ka‘b b. Sa‘d b. Taym. Dijo Ibn Hishām: lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib. Y se dice: ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Uthmān b. Mālik b. ‘Ubayd Allāh b. ‘Uthmān b. ‘Amr b. Ka‘b, lo mató Ṣuhayb b. Sinān: dos hombres. Y de los Banū Makhzūm b. Yaqaẓa b. Murra: Abū Jahl b. Hishām —su nombre es ‘Amr b. Hishām b. al-Mughīra b. ‘Abd Allāh b. ‘Amr b. Makhzūm— lo golpeó Mu‘ādh b. ‘Amr b. al-Jamūḥ y le cortó la pierna, y su hijo ‘Ikrima golpeó la mano de Mu‘ādh y se la arrancó; luego lo golpeó Mu‘awwidh b. ‘Afrā’ hasta dejarlo inmovilizado 74; luego lo dejó con un hálito de vida. Luego lo remató 75 ‘Abd Allāh b. Mas‘ūd y le cortó la cabeza, cuando el Mensajero de Dios 70 —que Dios le bendiga y le dé paz— ordenó que se le buscara entre los muertos. Y al-‘Āṣ b. Hishām b. al-Mughīra b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm, lo mató ‘Umar b. al-Khaṭṭāb; y Yazīd b. ‘Abd Allāh, aliado suyo de los Banū Tamīm. Dijo Ibn Hishām: luego uno de los Banū ‘Amr b. Tamīm, y era valiente, lo mató ‘Ammār b. Yāsir. Dijo Ibn Isḥāq: y Abū Musāfi‘ al-Ash‘arī, aliado suyo, lo mató Abū Dujāna al-Sā‘idī —según dijo Ibn Hishām—; y Ḥarmala b. ‘Amr, aliado suyo. Dijo Ibn Hishām: lo mató Khārija b. Zayd b. Abī Zuhayr, hermano de Balḥārith b. al-Khazraj; y se dice: más bien ‘Alī b. Abī Ṭālib —según dijo Ibn Hishām—; y Ḥarmala, de los Asad. Dijo Ibn Isḥāq: y Mas‘ūd b. Abī Umayya b. al-Mughīra, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib —según dijo Ibn Hishām—; y Abū Qays b. al-Walīd b. al-Mughīra. Dijo Ibn Hishām: lo mató Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib. Dijo Ibn Isḥāq: y Abū Qays b. al-Fākih b. al-Mughīra, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib, y se dice: lo mató ‘Ammār b. Yāsir, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: y Rifā‘a b. Abī Rifā‘a b. ‘Ābid b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm, lo mató Sa‘d b. al-Rabī‘, hermano de Balḥārith b. al-Khazraj, según dijo Ibn Hishām; y al-Mundhir b. Abī Rifā‘a b. ‘Ābid, lo mató Ma‘n b. ‘Adī b. al-Jadd b. al-‘Ajlān, aliado de los Banū ‘Ubayd b. Zayd b. Mālik b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf, según dijo Ibn Hishām; y ‘Abd Allāh b. al-Mundhir b. Abī Rifā‘a b. ‘Ābid, lo mató ‘Alī b. Abī Ṭālib, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Sā’ib b. Abī l-Sā’ib b. ‘Ābid b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm. Dijo Ibn Hishām: al-Sā’ib b. Abī l-Sā’ib fue socio del Mensajero de Dios 70 —que Dios le bendiga y le dé paz— acerca del cual llegó el hadiz del Mensajero de Dios 70: "¡Qué buen socio es al-Sā’ib! No discute ni porfía". Y se islamizó y su islam fue bueno —según nos ha llegado— y Dios sabe más. Y mencionó Ibn Shihāb al-Zuhrī, de ‘Ubayd Allāh b. ‘Utba, de Ibn ‘Abbās: que al-Sā’ib b. Abī l-Sā’ib b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm fue de los que juraron fidelidad al Mensajero de Dios 70 de entre Quraysh, y le dio el día de al-Ji‘rāna del botín de Ḥunayn. Dijo Ibn Hishām: y mencionó otro que no es Ibn Isḥāq: que quien lo mató fue al-Zubayr b. al-‘Awwām. Dijo Ibn Isḥāq: y al-Aswad b. ‘Abd al-Asad b. Hilāl b. ‘Abd Allāh b. ‘Umar b. Makhzūm, lo mató Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib; y Ḥājib b. al-Sā’ib b. ‘Uwaymir b. ‘Umar b. ‘Ā’idh b. ‘Abd b. ‘Imrān b. Makhzūm —dijo Ibn Hishām: y se dice: ‘Ā’idh: hijo de ‘Imrān b. Makhzūm, y se dice: Ḥājiz b. al-Sā’ib—; y quien mató a Ḥājib b. al-Sā’ib fue ‘Alī b. Abī Ṭālib. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Uwaymir b. al-Sā’ib b. ‘Uwaymir, lo mató al-Nu‘mān b. Mālik al-Qawqalī en combate singular, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: y ‘Amr b. Sufyān y Jābir b. Sufyān, dos aliados suyos de Ṭayyi’, mató a ‘Amr: Yazīd b. Ruqaysh, y mató a Jābir: Abū Burda b. Niyār, según dijo Ibn Hishām. Dijo Ibn Isḥāq: diecisiete hombres.
Y de los Banu Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy: Munabbih ibn al-Hajjaj ibn 'Amir ibn Hudhayfa ibn Sa'd ibn Sahm, lo mató Abu l-Yasar, hermano de los Banu Salima, y su hijo al-'As ibn Munabbih ibn al-Hajjaj lo mató 'Ali ibn Abi Talib, según Ibn Hisham. Nubayh ibn al-Hajjaj ibn 'Amir lo mataron Hamza ibn 'Abd al-Muttalib y Sa'd ibn Abi Waqqas, ambos participaron en ello, según Ibn Hisham, y Abu l-'As ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm. Dijo Ibn Ishaq: 'Asim ibn 'Awf ibn Dubayra ibn Sa'id ibn Sahm, lo mató Abu l-Yasar, hermano de los Banu Salima, según Ibn Hisham: cinco personas. Y de los Banu Jumah ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b ibn Lu'ayy: Umayya ibn Khalaf ibn Wahb ibn Jumah, lo mató un hombre de los Ansar de los Banu Mazin. Dijo Ibn Hisham: Sino que lo mataron Mu'adh ibn 'Afra', Kharija ibn Zayd y Khabib ibn Isaf, todos participaron en su muerte. Dijo Ibn Ishaq: Y su hijo 'Ali ibn Umayya ibn Khalaf, lo mató 'Ammar ibn Yasir, y Aws ibn Mi'yar ibn Lawdhan ibn Sa'd ibn Jumah, lo mató 'Ali ibn Abi Talib según Ibn Hisham, y se dice: lo mataron al-Husayn ibn al-Harith ibn al-Muttalib y 'Uthman ibn Maz'un, ambos participaron en ello, según Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: tres personas. Y de los Banu 'Amir ibn Lu'ayy: Mu'awiya ibn 'Amir, aliado 76 suyo de 'Abd al-Qays, lo mató 'Ali ibn Abi Talib y se dice: lo mató 'Ukkasha ibn Mihsan, según Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: Ma'bad ibn Wahb, aliado suyo de los Banu Kalb ibn 'Awf ibn Ka'b ibn 'Amir ibn Layth, mató a Ma'bad Khalid e Iyas, los dos hijos de al-Bukayr, y se dice: Abu Dujana, según Ibn Hisham. Dos hombres. Dijo Ibn Hisham: El total de los que se nos ha contado de los muertos de Quraysh el día de Badr: cincuenta hombres. Dijo Ibn Hisham: Me contó Abu 'Ubayda, de Abu 'Amr: que los muertos de Badr de los idólatras fueron setenta hombres, y los prisioneros igualmente, y es la opinión de Ibn 'Abbas y Sa'id ibn al-Musayyab, y en el Libro de Allah, bendito y exaltado sea: {¿Acaso cuando os sobrevino una desgracia, habiendo infligido vosotros el doble?} [Al 'Imran: 165] dirigiéndose a los compañeros de Uhud —y los que cayeron mártires de ellos fueron setenta hombres— dice: "Habéis infligido el día de Badr el doble de los que cayeron mártires de vosotros el día de Uhud: setenta muertos y setenta prisioneros." Y me recitó Abu Zayd al-Ansari de Ka'b ibn Malik: "Y se quedaron en el campamento, acampados de ellos / setenta: entre ellos 'Utba y al-Aswad" Dijo Ibn Hisham: Se refiere a los muertos de Badr. Y este verso está en una casida suya sobre el relato del día de Uhud, que mencionaré, si Allah Altísimo quiere, en su lugar. Dijo Ibn Hisham: Y de los que no mencionó Ibn Ishaq de estos setenta muertos: De los Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: Wahb ibn al-Harith, de los Banu Anmar ibn Baghid, aliado suyo, y 'Amir ibn Zayd, aliado suyo de Yemen: dos hombres. Y de los Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzza: 'Uqba ibn Zayd, aliado suyo de Yemen, y 'Umayr, liberto 77 suyo: dos hombres. Y de los Banu 'Abd al-Dar ibn Qusayy: Nubayh ibn Zayd ibn Mulays y 'Ubayd ibn Salit, aliado suyo de Qays: dos hombres. Y de los Banu Taym ibn Murra: Malik ibn 'Ubayd Allah ibn 'Uthman, que es hermano de Talha ibn 'Ubayd Allah ibn 'Uthman, fue capturado y murió en cautiverio, por lo que se le contó entre los muertos, y se dice: y 'Amr ibn 'Abd Allah ibn Jud'an: dos hombres. Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza: Hudhayfa ibn Abi Hudhayfa ibn al-Mughira, lo mató Sa'd ibn Abi Waqqas; Hisham ibn Abi Hudhayfa ibn al-Mughira, lo mató Suhayb ibn Sinan; Zuhayr ibn Abi Rifa'a, lo mató Abu Usayd Malik ibn Rabi'a; al-Sa'ib ibn Abi Rifa'a, lo mató 'Abd al-Rahman ibn 'Awf; 'A'idh ibn al-Sa'ib ibn 'Uwaymir, fue capturado y luego rescatado, pero murió en el camino por una herida que le infligió Hamza ibn 'Abd al-Muttalib; 'Umayr, aliado suyo de Tayy'; y Khiyar, aliado suyo de al-Qara: siete personas. Y de los Banu Jumah ibn 'Amr: Sabra ibn Malik, aliado suyo: un hombre. Y de los Banu Sahm ibn 'Amr: al-Harith ibn Munabbih ibn al-Hajjaj, lo mató Suhayb ibn Sinan; y 'Amir ibn 'Awf ibn Dubayra, hermano de 'Asim ibn Dubayra, lo mató 'Abd Allah ibn Salama al-'Ajlani, y se dice: Abu Dujana: dos hombres. Mención de los prisioneros de Quraysh el día de Badr: Dijo Ibn Ishaq: Y fueron capturados de los idólatras de Quraysh el día de Badr: De los Banu Hashim ibn 'Abd Manaf: 'Aqil ibn Abi Talib ibn 'Abd al-Muttalib ibn Hashim, y Nawfal ibn al-Harith ibn 'Abd al-Muttalib ibn Hashim. Y de los Banu al-Muttalib ibn 'Abd Manaf: al-Sa'ib ibn 'Ubayd ibn 'Abd Yazid ibn Hashim ibn al-Muttalib, y Nu'man ibn 'Amr ibn 'Alqama ibn al-Muttalib: dos hombres. Y de los Banu 'Abd Shams ibn 'Abd Manaf: 'Amr ibn Abi Sufyan ibn Harb ibn Umayya ibn 'Abd Shams, y al-Harith ibn Abi Wajza ibn Abi 'Amr ibn Umayya ibn 'Abd Shams. Y se dice: Ibn Abi Wahra, según Ibn Hisham. Dijo Ibn Ishaq: Y Abu l-'As ibn al-Rabi' ibn 'Abd al-'Uzza ibn 'Abd Shams, y Abu l-'As ibn Nawfal ibn 'Abd Shams. Y de sus aliados: Abu Risha ibn Abi 'Amr, y 'Amr ibn al-Azraq, y 'Uqba ibn 'Abd al-Harith ibn al-Hadrami: siete personas. Y de los Banu Nawfal ibn 'Abd Manaf: 'Adi ibn al-Khiyar ibn 'Adi ibn Nawfal, y 'Uthman ibn 'Abd Shams ibn Akhi Ghazwan ibn Jabir, aliado suyo de los Banu Mazin ibn Mansur, y Abu Thawr, aliado suyo: tres personas. Y de los Banu 'Abd al-Dar ibn Qusayy: Abu 'Aziz ibn 'Umayr ibn Hashim ibn 'Abd Manaf ibn 'Abd al-Dar, y al-Aswad ibn 'Amir, aliado suyo. Y dicen: nosotros somos los Banu al-Aswad ibn 'Amir ibn 'Amr ibn al-Harith ibn al-Sabbaq: dos hombres. Y de los Banu Asad ibn 'Abd al-'Uzza ibn Qusayy: al-Sa'ib ibn Abi Hubaysh ibn al-Muttalib ibn Asad, y al-Huwayrith ibn 'Abbad ibn 'Uthman ibn Asad. Dijo Ibn Hisham: Es al-Harith ibn 'A'idh ibn 'Uthman ibn Asad. Dijo Ibn Ishaq: Y Salim ibn Shammakh, aliado suyo: tres personas. Y de los Banu Makhzum ibn Yaqaza ibn Murra: Khalid ibn Hisham ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, y Umayya ibn Abi Hudhayfa ibn al-Mughira, y al-Walid ibn al-Walid ibn al-Mughira, y 'Uthman ibn 'Abd Allah ibn al-Mughira ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, y Sayfi ibn Abi Rifa'a ibn 'Abid ibn 'Abd Allah; y Abu l-Mundhir ibn Abi Rifa'a ibn 'Abid ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, y Abu 'Ata' 'Abd Allah ibn Abi l-Sa'ib ibn 'Abd Allah ibn 'Umar ibn Makhzum, y al-Muttalib ibn Hantab ibn al-Harith ibn 'Ubayd ibn 'Umar ibn Makhzum, y Khalid ibn al-A'lam, aliado suyo, y fue —según mencionan— el primero que huyó de espaldas, y es quien dice: "Y no es en las espaldas donde nuestras heridas sangran, / sino en nuestros pies donde gotea la sangre" 78 Nueve personas. Dijo Ibn Hisham: Y se narra: "No es en los talones". Y Khalid ibn al-A'lam, de Khuza'a; y se dice: 'Uqayli. Dijo Ibn Ishaq: Y de los Banu Sahm ibn 'Amr ibn Husays ibn Ka'b: Abu Wada'a ibn Dubayra ibn Sa'id ibn Sa'd ibn Sahm, fue el primer prisionero de Badr que fue rescatado; lo rescató su hijo al-Muttalib ibn Abi Wada'a; y Farwa ibn Qays ibn 'Adi ibn Hudhafa ibn Sa'd ibn Sahm; Hanzala ibn Qabisa ibn Hudhafa ibn Sa'd ibn Sahm; y al-Hajjaj ibn Qays ibn 'Adi ibn Sa'd ibn Sahm: cuatro personas.
Y de los Banū Jumaḥ b. ‘Amr b. Hụṣayṣ b. Ka‘b: ‘Abd Allāh b. Ubayy b. Jalaf b. Wahb b. Ḥudhāfa b. Jumaḥ, y Abū ‘Azza ‘Amr b. ‘Abd b. ‘Uthmān b. Wahīb b. Ḥudhāfa b. Jumaḥ, y al-Fākih, mawlā 79 de Umayya b. Jalaf, que después reclamó Rabāḥ b. al-Mughtarif, pretendiendo que era de los Banū Shammākh b. Muḥārib b. Fihr —y se dice que al-Fākih era hijo de Jarwal b. Ḥidhyam b. ‘Awf b. Ghaḍb b. Shammākh b. Muḥārib b. Fihr—, y Wahb b. ‘Umayr b. Wahb b. Jalaf b. Wahb b. Ḥudhāfa b. Jumaḥ, y Rabī‘a b. Darrāj b. al-‘Anbas b. Ahbān b. Wahb b. Ḥudhāfa b. Jumaḥ: cinco personas. Y de los Banū ‘Āmir b. Lu’ayy: Suhayl b. ‘Amr b. ‘Abd Shams b. ‘Abd Wudd b. Naṣr b. Mālik b. Ḥisl b. ‘Āmir, a quien capturó Mālik b. al-Dukhshum, hermano de los Banū Sālim b. ‘Awf; y ‘Abd b. Zam‘a b. Qays b. ‘Abd Shams b. ‘Abd Wudd b. Naṣr b. Mālik b. Ḥisl b. ‘Āmir; y ‘Abd al-Raḥmān b. Mashnū’ b. Waqdān b. Qays b. ‘Abd Shams b. ‘Abd Wudd b. Mālik b. Ḥisl b. ‘Āmir: tres personas. Y de los Banū al-Ḥārith b. Fihr: al-Ṭufayl b. Abī Qunay‘, y ‘Utba b. ‘Amr b. Jaḥdam: dos hombres. Dijo Ibn Isḥāq: El total de los que se nos ha conservado de los prisioneros es de cuarenta y tres hombres. Dijo Ibn Hishām: Faltó de la cuenta total un hombre cuyo nombre no mencionamos, y de los que Ibn Isḥāq no mencionó entre los prisioneros: De los Banū Hāshim b. ‘Abd Manāf: ‘Utba, aliado 80 suyo de los Banū Fihr: un hombre. Y de los Banū al-Muṭṭalib b. ‘Abd Manāf: ‘Uqayl b. ‘Amr, aliado suyo, y su hermano Tamīm b. ‘Amr, y su hijo: tres personas. Y de los Banū ‘Abd Shams b. ‘Abd Manāf: Khālid b. Usayd b. Abī al-‘Īṣ, y Abū al-‘Arīḍ Yasār, mawlā de al-‘Āṣ b. Umayya: dos hombres. Y de los Banū Nawfal b. ‘Abd Manāf: Nabhān, mawlā suyo: un hombre. Y de los Banū Asad b. ‘Abd al-‘Uzzā: ‘Ubayd Allāh b. Ḥumayd b. Zuhayr b. al-Ḥārith: un hombre. Y de los Banū ‘Abd al-Dār b. Quṣayy: ‘Uqayl, aliado suyo de Yemen: un hombre. Y de los Banū Taym b. Murra: Musāfi‘ b. ‘Iyāḍ b. Ṣakhr b. ‘Āmir b. Ka‘b b. Sa‘d b. Taym, y Jābir b. al-Zubayr, aliado suyo: dos hombres. Y de los Banū Makhzūm b. Yaqaẓa: Qays b. al-Sā’ib: un hombre. Y de los Banū Jumaḥ b. ‘Amr: ‘Amr b. Ubayy b. Jalaf, y Abū Ruhm b. ‘Abd Allāh, aliado suyo, y un aliado suyo cuyo nombre se me ha ido, y dos mawlās de Umayya b. Jalaf, uno de ellos Nisṭās, y Abū Rāfi‘, esclavo de Umayya b. Jalaf: seis personas. Y de los Banū Sahm b. ‘Amr: Aslam, mawlā de Nubayh b. al-Ḥajjāj: un hombre. Y de los Banū ‘Āmir b. Lu’ayy: Ḥabīb b. Jābir, y al-Sā’ib b. Mālik: dos hombres. Y de los Banū al-Ḥārith b. Fihr: Shāfi‘ y Shafī‘, dos aliados suyos de la tierra de Yemen: dos hombres. Poesía sobre el día de Badr: Dijo Ibn Isḥāq: Entre lo que se dijo en poesía sobre el día de Badr, y que los bandos se recitaron mutuamente por lo que ocurrió, están las palabras de Ḥamza b. ‘Abd al-Muṭṭalib —que Allāh tenga misericordia de él—: Dijo Ibn Hishām: La mayoría de los expertos en poesía la rechazan, así como su réplica: ¿No has visto un asunto que fue de las maravillas del tiempo? ... Y las causas de la perdición son evidentes en el asunto. Y eso no fue sino porque un pueblo que los benefició ... traicionó la mutua recomendación de la perfidia y la incredulidad. La tarde en que partieron hacia Badr con su reunión ... y fueron rehenes del pozo de Badr. Y nosotros buscábamos la caravana, no queríamos otra cosa ... pero ellos vinieron hacia nosotros y nos encontramos en un encuentro señalado. Cuando nos encontramos, no hubo para nosotros otra alternativa ... que lancear con lanzas flexibles y negras. Y golpear con espadas blancas cuyo filo corta las cabezas ... de colores brillantes y huellas evidentes. Y dejamos a ‘Utba el extraviado tendido ... y a Shayba entre los muertos, arrastrado en el arenal. Y ‘Amr yació entre los que yacieron de sus defensores ... y se rasgaron los cuellos de las plañideras por ‘Amr. Los cuellos de mujeres de Lu’ayy b. Ghālib ... nobles, que se elevan sobre las cabelleras de Fihr. Esos son un pueblo que fue muerto en su extravío ... y abandonaron un estandarte no socorrido. Estandarte de extravío que Iblīs 81 condujo a su gente ... y los traicionó; ciertamente el maligno es dado a la traición. Y les dijo, cuando vio el asunto claro: ... «Me desentiendo de vosotros; hoy no tengo paciencia». «Pues veo lo que vosotros no veis, y en verdad ... temo el castigo de Allāh, y Allāh es dueño de poder». Así que los adelantó hacia la perdición hasta que cayeron ... y él sabía lo que el pueblo ignoraba. Y fueron el día del pozo mil, y nuestra reunión ... trescientos, como montañas blancas. Y entre nosotros estaban los ejércitos de Allāh cuando nos auxilió ... con ellos en un lugar de firmeza y luego de clara mención. Y con ellos cargó Jibrīl 82 bajo nuestro estandarte ... en un campo de batalla donde sus destinos corrían. Y le respondió al-Ḥārith b. Hishām b. al-Mughīra, diciendo: ¡Oh, pueblo mío! ¿Por la nostalgia y la separación ... y por la tristeza mía y el ardor en el pecho? Y por las lágrimas de mis ojos que fluyen copiosas como ... una perla suelta del collar de una ensartadora que corre. Por el héroe de dulce carácter, cuando yació ... rehén de un lugar junto al pozo de Badr. ¡No estés lejos, oh ‘Amr, de quien tiene parentesco ... y de quien fue compañero de bebida de generoso carácter! Pues si un pueblo obtuvo de ti un turno de fortuna ... no hay remedio para los días sino los turnos del tiempo. Pues fuiste, en el vaivén del tiempo pasado ... quien les mostraba humillación por caminos escarpados. Y si no muero, oh ‘Amr, te dejaré vengador ... y no dejaré indulgencia en hermandad ni en alianza. Y cortaré las espaldas de hombres con un grupo ... de nobles, como ellos cortaron mi espalda. Les engañó lo que reunieron de chusma ... mientras nosotros somos la médula de las tribus de Fihr. ¡Oh, Lu’ayy! ¡Defended vuestro sagrario ... y a los dioses, no los abandonéis al jactancioso! Los heredaron vuestros padres y vosotros heredasteis ... sus columnas y la casa de techo y velo. ¿Qué le pasa al sensato que ha querido vuestra destrucción? ... No lo disculpéis, oh clan de Ghālib, con excusa. Y esforzaos contra quien combatís y ayudaos mutuamente ... y sed unidos en la solidaridad y la paciencia. Quizá así os venguéis de vuestro hermano ... y nada hay si no os vengáis de los de ‘Amr. Con lanzas largas en las manos, como ... relámpagos que vuelan las cabezas, de huella evidente. Como el caminar de las hormigas sobre sus astiles ... cuando son desnudadas un día contra sus enemigos de mirada torva. Dijo Ibn Hishām: Hemos sustituido de este poema dos palabras de lo que narró Ibn Isḥāq, que son «al-fajr» al final del verso, y «fa-mā li-ḥalīm» al principio del verso, porque en ellas atacó al Profeta —que Allāh le bendiga y le dé paz—. Dijo Ibn Isḥāq: Y dijo ‘Alī b. Abī Ṭālib sobre el día de Badr: Dijo Ibn Hishām: No he visto a ningún experto en poesía que la conozca ni su réplica, y solo las escribimos porque se dice que ‘Amr b. ‘Abd Allāh b. Jud‘ān fue muerto el día de Badr, y no lo mencionó Ibn Isḥāq entre los muertos, pero lo mencionó en esta poesía: ¿No has visto que Allāh probó a Su Mensajero ... con la prueba de un Poderoso, Dueño de poder y favor? Al hacer descender a los incrédulos a una morada de humillación ... y encontraron humillación entre cautiverio y muerte. Así que el Mensajero de Allāh amaneció con su auxilio fortalecido ... y el Mensajero de Allāh fue enviado con la justicia. Y trajo un Discernimiento 83 de Allāh revelado ... cuyas aleyas son claras para los dotados de entendimiento. Y creyeron unos pueblos en ello y se convencieron ... y amanecieron, alabando a Allāh, unidos en el grupo. Y lo negaron otros pueblos, y sus corazones se desviaron ... y el Dueño del Trono les aumentó confusión sobre confusión. Y les dio poder sobre ellos el día de Badr a Su Mensajero ... y a un pueblo iracundo cuya acción es la mejor de las acciones. En sus manos, espadas blancas y ligeras con las que golpearon ... y las habían renovado con pulimento y afilado. ¡Cuántos dejaron de jóvenes fogosos ... tendidos, y de adultos valientes entre ellos! Pasan la noche los ojos de las plañideras sobre ellos ... derramando llanto abundante y copioso. Plañideras que lloran a ‘Utba el extraviado y a su hijo ... y a Shayba, lo lloran a él y lloran a Abū Yahl. Y a Dhū al-Rijl lloran, y a Ibn Jud‘ān entre ellos ... mujeres desconsoladas, ardientes, manifiestas en la pérdida de hijos. Yació entre ellos en el pozo de Badr un grupo ... de valientes en las guerras y en la sequía. El extravío llamó de entre ellos a quien llamó, y él respondió ... y el extravío tiene causas de unión bien trabadas. Y amanecieron en la morada del Infierno, apartados ... de la discordia y la hostilidad, en la más ocupada de las ocupaciones. Y le respondió al-Ḥārith b. Hishām b. al-Mughīra, diciendo: Me asombro de unos pueblos cuyo necio canta ... con un asunto de necedad, lleno de oposición y de falsedad. Canta sobre los muertos el día de Badr, que se sucedieron ... nobles en sus acciones, tanto jóvenes como adultos. Valientes, blancos, de Lu’ayy b. Ghālib ... que hieren en la batalla y alimentan en la sequía. Fueron heridos noblemente, no traicionaron a una tribu ... por otro pueblo, alejados de hogar y origen. Como se ha vuelto Ghassān entre vosotros, íntimos ... vuestros en lugar nuestro. ¡Qué acción!
desobediencia y pecado evidente y ruptura... ve vuestra injusticia en ella los de opinión y razón. Si un pueblo ha seguido su camino... y la mejor de las muertes es la que ocurre en combate. No os alegréis de matarlos, pues su muerte... será para vosotros un daño permanente sobre daño. Pues no dejaréis, tras matarlos,... de estar dispersos, vuestros deseos sin reunir. Por la pérdida de Ibn Jud‘ān, el de alabadas acciones,... y ‘Utba, y el llamado entre vosotros Abū Ŷahl. Y Šayba entre ellos, y al-Walīd, y entre ellos... Umayya, refugio de los necesitados y el de la pierna. A esos llorad, y luego no lloréis a otros,... plañideras que invocan la desgracia y la pérdida. Y decid a los de las dos Mecas 84: congregaos... y marchad hacia las fortalezas de Yatrib 85, la de palmeras. Todos juntos, proteged a los Āl Ka‘b y defended... con espadas de puro color, de reciente pulido. Y si no, sed atacados de noche, temerosos, y amaneced... más viles que la suela bajo el pie del pisador. Pues, por al-Lāt 86, oh pueblo, sabed... que estoy seguro de que no permaneceréis en la ruina. Salvo reuniendo cotas de malla, lanzas,... yelmos, espadas cortantes y flechas. Y dijo Dirār b. al-Jattāb b. Mirdās, de los Banū Muhārib b. Fihr, el día de Badr: Me maravillo del orgullo de los Aws, cuando la ruina les rodea... mañana, y el tiempo tiene evidencias. Y el orgullo de los Banū an-Naŷŷār, si acaso un grupo... fue herido en Badr, todos ellos pacientes. Si han quedado muertos de nuestros hombres... nosotros, hombres tras ellos, dejaremos otros. Y nos llevan los corceles veloces 87 entre vosotros,... Banū Aws, hasta que el vengador sacie su alma. Y entre los Banū an-Naŷŷār, ciertamente la haremos girar... contra ellos, con lanzas y acorazados, victoriosos.
- istiftāḥ : Pedir la victoria o el juicio de Dios.
- al-istiftāḥ : La petición de justicia o victoria en la súplica.
- tantaḥū : Desistir, cesar en la incredulidad o en la guerra.
- taʿūdū naʿud : Si volvéis a la incredulidad o a la guerra, volveremos con el castigo.
- fiatukum : Vuestro grupo o partido.
- tawallaw ʿanhu : Apartarse de él, es decir, del Mensajero.
- lā yasmaʿūn : No oyen con entendimiento ni aceptación.
- ṣumm : Sordos a la verdad.
- bukm : Mudos, incapaces de hablar el bien.
- tawallaw wa-hum muʿriḍūn : Se habrían vuelto atrás, rechazando la obediencia.
- istajībū : Responded, obedeced la llamada.
- amānātikum : Vuestros depósitos o confianzas, incluyendo los deberes religiosos.
- takhūnū : Traicionar, actuar con deslealtad.
- furqān : Criterio para distinguir entre verdad y falsedad.
- tukaffir : Expiar, borrar los pecados.
- yamkurūn wa-yamkur Allāh : Ellos traman y Dios tramó, es decir, Dios desbarata sus planes.
- ghirra : Ignorancia, insensatez.
- amṭir ʿalaynā ḥijāra : Haz llover sobre nosotros piedras, como castigo.
- yastaghfirūn : Piden perdón, pero hipócritamente.
- mā lahum allā yuʿadhdhibahum : ¿Qué les impide que Dios los castigue?
- yaṣuddūn ʿan al-masjid al-ḥarām : Impiden el acceso a la Mezquita Sagrada a los creyentes.
- awliyā'uhu : Sus guardianes o protectores.
- ṣalātuhum ʿinda al-bayt : Su oración junto a la Kaaba.
- mukā' : Silbido.
- taṣdiya : Palmadas, aplauso.
- tamkū farīṣatuhu : Su herida silba, emite un sonido.
- al-aʿlam : Serpiente de labios partidos.
- ṣadā : Eco.
- muṣdān : Guarida, refugio.
- fadhūqū al-ʿadhāb : Gustad el castigo.
- al-muzzammil : El envuelto en vestiduras, epíteto del Profeta.
- ankāl : Cadenas, grilletes.
- nikl : Cadena, grillete.
- nikl : Cadena, grillete.
- ḥasra : Pesar, remordimiento.
- in yantahū : Si desisten de la incredulidad.
- sunnat al-awwalīn : La costumbre de Dios con los primeros, es decir, el castigo.
- fitna : Sedición, persecución por la religión.
- al-dīn kulluhu li-llāh : La religión sea toda para Dios, sin asociados.
- tawallaw : Se vuelven, se apartan.
- mawlākum : Vuestro Protector, Señor.
- al-naṣīr : El Auxiliador, el que da la victoria.
- ar-ru'bu : El terror que infunde el enemigo al saber que el Profeta está cerca, sin necesidad de enfrentamiento.
- masyidan wa tahuran : La tierra entera es considerada lugar de oración y medio de purificación para la comunidad musulmana.
- yawami' al-kalim : Expresiones breves pero de gran significado que abarcan múltiples sentidos.
- al-ghanaim : Botín de guerra, permitido a esta comunidad como excepción.
- ash-shafa'a : Intercesión especial del Profeta en el Día del Juicio por su comunidad.
- shammās : Término que designa a un diácono o servidor de la iglesia en el contexto cristiano. En la época preislámica, se usaba para referirse a un hombre hermoso y bien parecido, posiblemente por la influencia de los diáconos cristianos que visitaban La Meca.
- Ansar : Los 'Ansar' son los habitantes de Medina que ayudaron y apoyaron al Profeta Muhammad y a los emigrantes de La Meca.
- Halif : Un 'halif' es un aliado o confederado, generalmente mediante un pacto de protección o alianza.
- Muqarrin : Significa 'el que ata' o 'el que junta', apodo dado por haber atado a cuatro prisioneros en la batalla de Badr.
- Rasul Allah : El Mensajero de Allah, título del Profeta Muhammad.
- Sahm : Parte o porción del botín o recompensa asignada a los participantes en la batalla.
- Mawla : Cliente o liberto, persona bajo la protección de un patrón, a menudo un esclavo liberado.
- Ansār : Los 'auxiliares' o 'partidarios' de Medina que acogieron al Profeta y a los emigrantes de La Meca.
- Jazray : Una de las dos principales tribus de los Ansār en Medina, junto con los Aws.
- ḥalīf : Aliado o cliente por juramento, no perteneciente a la tribu por linaje.
- mawlā : Cliente o liberto, una persona que establece una relación de patronazgo con un árabe libre, a menudo un esclavo liberado o un converso.
- ḥalīf : Aliado, una persona que se une a una tribu mediante un pacto de alianza, sin pertenecer a ella por linaje.
- halif : Aliado, cliente o protegido que se adhiere a una tribu mediante un pacto de alianza.
- mawla : Liberto o cliente, persona liberada de la esclavitud que mantiene un vínculo de patronazgo con su antiguo amo.
- al-Rawha' : Lugar cerca de Medina, en la ruta hacia La Meca.
- sahm : Parte del botín o recompensa asignada a un combatiente, incluso si no pudo participar físicamente.
- al-Jazray : Una de las dos principales tribus de los Ansar (auxiliares) de Medina, junto con los Aws.
- muhayirun : Emigrantes, los primeros musulmanes que emigraron de La Meca a Medina.
- ansar : Auxiliares, los habitantes de Medina que acogieron y apoyaron al Profeta Muhammad y a los emigrantes.
- al-Aws : Una de las dos principales tribus de los Ansar en Medina.
- Quraysh : Tribu árabe dominante en La Meca, a la que pertenecía el Profeta Muhammad.
- al-Safra' : Lugar en la ruta entre Medina y La Meca, cerca de Badr.
- Rasūl Allāh : Mensajero de Dios, título de Mahoma.
- ṣabran : Literalmente 'como prisionero', es decir, ejecutado después de ser capturado.
- al-qarīnayn : Los dos atados, apelativo dado a Abū Bakr y Ṭalḥa porque fueron atados juntos por Nawfal.
- al-Uthayl : Nombre de un lugar, posible variante de al-Ṣafrā'.
- athbatahu : Lo dejó inmovilizado o postrado, sin capacidad de moverse.
- dhaffafa 'alayhi : Le dio el golpe de gracia, rematándolo.
- حليف : Aliado por pacto de clientela o alianza tribal, no por lazo de sangre.
- مولى : Cliente o liberto, persona bajo protección de una tribu, a menudo un esclavo liberado.
- بيت شعري : Verso de un poeta que alardea de no huir, sino de luchar hasta sangrar por los pies.
- mawlā : Cliente o liberto, persona bajo la protección de un patrón en la sociedad tribal árabe.
- ḥalīf : Aliado por juramento, no necesariamente de la misma tribu.
- Iblīs : Nombre del demonio (Satanás) en el Islam.
- Jibrīl : El arcángel Gabriel, mensajero de Dios.
- Furqān : El Discernimiento, uno de los nombres del Corán.
- al-Makkatayn : Las dos Mecas: se refiere a La Meca y a otra localidad, posiblemente la Meca de los beduinos o un término poético.
- Yatrib : Nombre antiguo de Medina, antes de la Hégira.
- al-Lāt : Una de las diosas principales de la Arabia preislámica, adorada en La Meca.
- al-‘anāŷīŷ : Corceles veloces y de raza pura, término poético para caballos de guerra.
Volumen: el segundo
Dejamos a los caídos, alrededor de los cuales las aves se agitan... y no tienen más que deseos como auxilio 1. Y los lloran mujeres de Yatrib 2, que pasan noches en vela, sin dormir. Y eso es porque nuestras espadas no cesan de verter sangre de quienes nos combaten. Si obtenéis la victoria en el día de Badr 3, es porque con Ahmad 4 vuestra fortuna se ha manifestado. Y con los nobles elegidos, sus aliados, que protegen en la adversidad cuando la muerte está presente. Entre ellos se cuenta Abu Bakr 5 y Hamza 6, y se menciona a Ali 7 entre quienes recuerdas. Y se menciona a Abu Hafs 8 y a Uthman 9 entre ellos, y a Sa'd 10 cuando está presente en la batalla. Esos son, no los que engendraron en sus tierras los Banu al-Aws 11 y al-Nayyar 12 cuando presumís. Sino que su padre es de Lu'ayy ibn Ghalib 13, cuando se cuentan los linajes, Ka'b 14 y 'Amir 15. Ellos son los que hieren a los caballos en cada combate, en el día de la refriega, los más puros, los más numerosos. Y le respondió Ka'b ibn Malik 16, hermano de los Banu Salama 17, diciendo: Me maravillo del mandato de Dios, y Dios es poderoso sobre lo que quiere, no hay quien lo venza. Decretó el día de Badr que nos enfrentáramos a un grupo que se excedió, y el camino de la opresión es injusto para los hombres. Y se movilizaron y convocaron a quienes estaban cerca de ellos, hasta que su reunión fue numerosa. Y marcharon hacia nosotros sin buscar a otro, todos juntos: Ka'b y 'Amir. Y entre nosotros está el Mensajero de Dios 18, y los Aws a su alrededor, teniendo de ellos un refugio poderoso y un auxilio. Y la reunión de los Banu al-Nayyar bajo su estandarte, se presentan en el polvo y el polvo se levanta. Cuando los encontramos, y cada uno luchaba esforzadamente por sus compañeros, con el alma entregada y paciente. Atestiguamos que no hay más dios que Dios, y que el Mensajero de Dios ha triunfado con la verdad. Y se desnudaron espadas blancas y ligeras, como si fueran medidas que brillan ante tus ojos. Con ellas aniquilamos a su grupo, y se dispersaron, y el que es pecador encuentra la perdición. Y Abu Yahl 19 cayó postrado sobre su rostro, y 'Utba 20 lo dejamos tambaleante. Y Shabiba 21 y al-Taymi 22 los dejamos en la batalla, y todos ellos son incrédulos ante el Señor del Trono. Y al anochecer fueron combustible del fuego en su morada, y todo incrédulo irá al Infierno. Arde sobre ellos, y su calor se ha avivado con bloques de hierro y piedras. Y el Mensajero de Dios había dicho: "Acercaos", pero ellos se volvieron y dijeron: "Eres solo un hechicero". Por un decreto que Dios quiso para que perecieran, y no hay quien impida un decreto que Dios ha decretado. Y dijo 'Abd Allah ibn al-Ziba'ra al-Sahmi 23 llorando a los caídos de Badr: Ibn Hisham 24 dijo: Y se atribuye a al-A'sha ibn Zurara ibn al-Nabash 25, uno de los Banu Asayd ibn 'Amr ibn Tamim 26, aliado de los Banu Nawfal ibn 'Abd Manaf 27. Dijo Ibn Ishaq 28: Aliado de los Banu 'Abd al-Dar 29: ¿Qué hay sobre Badr y qué a su alrededor? De jóvenes de rostros blancos y generosos. Dejaron atrás a Nubayh 30 y a Munabbih 31, y a los dos hijos de Rabi'a 32, los mejores oponentes de grupos. Y a al-Harith al-Fayyad 33, cuyo rostro brilla como la luna llena en una noche oscura. Y a al-'Asi ibn Munabbih 34, de gran firmeza, una lanza firme sin defectos. Sus raíces y sus abuelos se ennoblecen, y las virtudes de tíos y tías. Y cuando un llorón llora y alza su lamento, es por el noble jefe, hijo de Hisham 35. Que Dios salude a Abu al-Walid 36 y a su familia, Señor de las criaturas, y los distinga con paz. Y le respondió Hassan ibn Thabit al-Ansari 37, diciendo: Llora, tus ojos lloraron y luego brotaron con sangre, cuyos manantiales se humedecen, abundantes. ¿Por qué lloras a quienes se sucedieron? ¿No recuerdas las virtudes de los pueblos? Y mencionaste de nosotros a un noble de gran determinación, de carácter generoso, veraz en el valor. Me refiero al Profeta, hermano de las virtudes y la generosidad, y el más piadoso en cumplir los juramentos. Pues para alguien como él y para lo que él invoca, fue alabado allí sin defecto. Y dijo también Hassan ibn Thabit al-Ansari: Te cautivó en el sueño una doncella 38 que da de beber al compañero con una bebida fresca y sonriente. Como almizcle que mezclas con agua de nube, o vino añejo como sangre de animal degollado. De cintura esbelta, su vientre es suave, de pasos lentos, no dada a juramentos rápidos. Construida sobre algodón, abundante, como si, cuando se sienta, fuera un almohadón de mármol. Y casi se muestra perezosa para ir a su lecho, en un cuerpo esbelto y de buena figura. En el día no dejo de recordarla, y en la noche mis sueños me la traen. Juré olvidarla y dejar su recuerdo, hasta que mis huesos sean enterrados en la tumba. ¡Oh, quién tuviera a una censora que me reprende neciamente! Y he desobedecido a mis censores por amor. Vino a mí al amanecer, después del sueño, y cerca de los acontecimientos de los días. Afirmó que la vida del hombre se acorta por la pobreza, en medio de tribus turbulentas. Si mientes en lo que me has dicho, entonces escaparás como escapó al-Harith ibn Hisham 39. Dejó a los seres queridos sin luchar por ellos, y huyó con la cabeza de un caballo veloz y su brida. Deja a los corceles veloces en el desierto, en un camino polvoriento, entre piedras y rocas. Llenó con ello los dos flancos, y se alejó, mientras sus seres queridos quedaban en la peor morada. Y sus hijos y su clan, en el campo de batalla, Dios auxilió con él a los del Islam. Los trituró, y Dios ejecuta Su mandato, una guerra cuyo fuego se aviva con yesca. Si no fuera por Dios y su curso, los habrías dejado como presa de bestias, pisoteados por los cascos. Entre ellos, un prisionero atado con cuerdas, un halcón que, al encontrarse con las lanzas, protege. Y un caído que no responde a la llamada, hasta que se derrumben las altas cumbres. Con vergüenza y humillación manifiesta, cuando ve las espadas blancas que conducen a todo valiente. En manos de un ilustre que, cuando se le atribuye, no lo deshonra el linaje de los bajos, un señor valiente. Blancas, cuando encuentran el hierro, golpean como el relámpago bajo la sombra de toda nube. Y le respondió al-Harith ibn Hisham, según mencionó Ibn Hisham, diciendo: Dios sabe que no dejé de combatirlos hasta que mi caballo bebió con un rojizo espumoso. Y supe que si luchaba solo, me matarían y mi presencia no dañaría a mi enemigo. Así que me aparté de ellos, aunque los seres queridos estaban entre ellos, esperando para ellos un día de castigo funesto. Dijo Ibn Ishaq: Al-Harith dijo esto disculpándose por su huida el día de Badr. Dijo Ibn Hisham: Hemos omitido tres versos del final de la casida de Hassan porque en ellos fue obsceno. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo también Hassan ibn Thabit: Los Quraysh 40 supieron el día de Badr, en la mañana del cautiverio y la matanza severa, que nosotros, cuando chocan las lanzas, somos los defensores de la guerra el día de Abu al-Walid. Matamos a los dos hijos de Rabi'a cuando vinieron hacia nosotros con armadura reforzada. Y huyó con ellos Hakim 41 el día que cargaron los Banu al-Nayyar, moviéndose como leones. Y se volvió entonces la reunión de Fihr 42, y los abandonó al-Huwayrith 43 desde lejos. Encontrasteis humillación y matanza rápida que penetra hasta la vena yugular. Y todo el pueblo se volvió por completo, sin defender el honor heredado. Y dijo también Hassan ibn Thabit: ¡Oh Harith! Te has lamentado sin motivo, en el fragor de la batalla y en el momento de las disputas. Cuando montaste una veloz yegua de manos ligeras, de paso rápido y largos ijares. Y el pueblo detrás de ti, dejaste de luchar contra ellos, esperando la salvación, pero no era momento de huir. ¿Por qué no te volviste hacia el hijo de tu madre cuando cayó, herido por las lanzas, despojado de sus armas? El Rey se apresuró contra él y destruyó a su grupo con una vergüenza humillante y un mal castigo. Dijo Ibn Hisham: Hemos omitido un verso de ella en el que fue obsceno. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo también Hassan ibn Thabit. Dijo Ibn Hisham: Y se dice que más bien lo dijo 'Abd Allah ibn al-Harith al-Sahmi 44: Vistiendo cotas de malla de acero, los precede un hombre de corazón firme, resuelto, no tembloroso. Me refiero al Mensajero del Dios de la creación, a quien Él prefirió sobre las criaturas por la piedad y la generosidad. Y afirmasteis que protegeríais vuestra dignidad, y el agua de Badr, según decíais, no sería bebida. Luego llegamos y no escuchamos vuestras palabras, hasta que bebimos agua abundante, no escasa. Aferrados a una cuerda que no se rompe, una cuerda firme de las cuerdas de Dios, extendida. En nosotros está el Mensajero, y en nosotros está la verdad que seguimos hasta la muerte, y un auxilio sin límite. Fiel y resuelto, una antorcha que ilumina, una luna llena que brilló sobre todos los nobles. Dijo Ibn Hisham: Su verso: "Aferrados a una cuerda que no se rompe" es de Abu Zayd al-Ansari 45. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo también Hassan ibn Thabit: Los Banu Asad 46 fracasaron y su expedición regresó el día del pozo 47 con vergüenza y deshonra. De ellos, Abu al-'Asi 48 cayó herido de muerte, sobre el lomo de una veloz corredora. Muerte para él, a pesar de todo protector con sus armas, cuando cayó en su lugar degollado. Y al hombre Zam'a 49 lo dejamos, y su cuello sangraba con sangre abundante derramada. Recostado sobre su noble frente, manchado de polvo, la punta de su nariz ensangrentada. Y escapó Ibn Qays 50 con el resto de su grupo, por el borde del abismo, huyendo con heridas. Y dijo también Hassan ibn Thabit: ¡Ojalá supiera si llegó a la gente de Meca 51 nuestra aniquilación de los incrédulos en la hora de la dificultad! Matamos a los nobles del pueblo en nuestro encuentro, y no regresaron sino con la columna rota. Matamos a Abu Yahl y a 'Utba antes que él, y Shayba 52 cayó de bruces. Matamos a Suwayd 53, luego a 'Utba después de él, y a Tu'ma 54 también, en el momento de la venganza por la sangre.
¡Cuántos nobles y generosos hemos matado, afligidos por la pérdida, que tenían un linaje ilustre entre su pueblo y renombre! Los dejamos para las aves rapaces que se ensañan con ellos, y luego arderán en un fuego de ardiente profundidad. Por tu vida, los jinetes de Malik y sus seguidores no rodearon el día que nos encontramos en Badr. Dijo Ibn Hisham: Me recitó Abu Zayd al-Ansari su verso: "Matamos a Abu Yahl y a 'Utba antes que a él, y Shayba cae de bruces, manos y cuello." Dijo Ibn Ishaq: También dijo Hassan ibn Thabit: "Salvó a Hakim el día de Badr su fuerza, como la salvación de un potro de las hijas de al-A'waj 55. Cuando vio a Badr, cuyos resplandores fluían, con una legión verde de los al-Jazraj 56. No retroceden cuando encuentran a sus enemigos; caminan por el camino trillado y despejado. ¡Cuántos hay entre ellos de nobles, de gran poder, héroes en el lugar de perdición del cobarde acorralado! Y un señor que da lo generoso con su mano, cargador de las cargas de las indemnizaciones, coronado. Adorno de la asamblea, asiduo en el día de la batalla a golpear a los valientes con toda espada blanca y cortante 57." Dijo Ibn Hisham: Su palabra "saljaj" es de otro que no es Ibn Ishaq. Dijo Ibn Ishaq: También dijo Hassan: "No tememos, con el poder de Dios, a un pueblo, aunque sean muchos y se reúnan las huestes. Cuando nos incitan en masa contra nosotros, nos basta su furia un Señor clemente. Ascendimos el día de Badr con las lanzas, veloces, sin que nos debilitaran las muertes. No viste grupo entre la gente más dañino para quienes se oponen, cuando se conciben las nubes 58. Pero nosotros confiamos y dijimos: nuestras glorias y nuestro refugio son las espadas. Los encontramos con ellas cuando ascendimos, siendo nosotros un grupo y ellos millares." Y dijo Hassan ibn Thabit también, satirizando a los Banu Jumah y a quienes de ellos fueron heridos: "Los Banu Jumah se desviaron por la desgracia de su suerte; ciertamente, el vil está confiado a un vil. Los Banu Jumah fueron muertos en Badr por la fuerza, y se rezagaron corriendo por todo camino. Negaron el Libro y desmintieron a Muhammad, y Dios manifiesta la religión de todo Mensajero. ¡Maldiga Dios a Abu Juzayma y a su hijo, y a los dos Jalid, y a Sa'id ibn 'Uqayl!" Dijo Ibn Ishaq: Dijo 'Ubayda ibn al-Harith ibn al-Muttalib sobre el día de Badr, y sobre el corte de su pierna cuando fue herido, en su duelo junto con Hamza y 'Ali cuando se batieron en duelo con su enemigo. Dijo Ibn Hisham, y algunos eruditos en poesía lo niegan para 'Ubayda: "Llegará hasta nosotros, gente de La Meca, un golpe que hará despertar a quien estaba ausente de ello. Con 'Utba cuando huyó, y Shayba después de él, y no estaba en ello Bakr ibn 'Utba satisfecho 56. Si cortáis mi pierna, yo soy musulmán, espero con ella una vida cercana de Dios, con las huríes semejantes a estatuas, puras, en el Paraíso supremo para quien era elevado 57. Y vendí con ella una vida cuya dulzura saboreé, y la soporté hasta que perdí a los cercanos 58. El Misericordioso me honró con la gracia de Su favor, con un vestido del Islam que cubrió las maldades. No me fue odioso combatirlos, el día en que llamó a los iguales quien llamaba. Y no buscó, cuando pidieron al Profeta nuestra igualdad, a nosotros tres, hasta que acudimos al que convocaba. Los encontramos como leones que se pavonean con las lanzas, combatimos por el Misericordioso a quien era rebelde. No cesaron nuestros pies de nuestro lugar, nosotros tres, hasta que hicimos visitar a los que mueren." Dijo Ibn Hisham: Cuando la pierna de 'Ubayda fue herida, dijo: "¡Por Dios, si Abu Talib hubiera alcanzado este día, sabría que soy más merecedor que él de lo que dijo cuando dice: 'Mentís, por la Casa de Dios, Muhammad será ultrajado, y aún no hemos combatido por él ni luchado 59. Y lo entregaremos hasta que caigamos a su alrededor, y nos olvidemos de nuestros hijos y esposas.'" Estos dos versos están en un poema de Abu Talib, que ya mencionamos anteriormente en este libro. Poesía de Ka'b ibn Malik en elegía de 'Ubayda: Dijo Ibn Ishaq: Cuando murió 'Ubayda ibn al-Harith por la herida de su pierna el día de Badr, dijo Ka'b ibn Malik al-Ansari llorándolo: "¡Oh ojo, derrama y no seas avara, con tu llanto copioso y no escatimes! Por un señor cuya pérdida nos ha quebrantado, noble en sus testimonios y linaje, audaz en el avance, bien armado, de alabanzas generosas, de buen origen 55. 'Ubayda ha pasado y no lo esperamos para un favor que nos alcance ni para un mal. Y solía proteger el día del combate a la vanguardia del ejército con el cortante." Y dijo Ka'b ibn Malik también, sobre el día de Badr: "¿Acaso ha llegado a Ghassan, en la lejanía de su tierra -y lo más informado de las cosas es su Conocedor- que nos atacaron con arcos de enemistad, de Ma'add, tanto sus ignorantes como sus prudentes? Porque adoramos a Dios, no esperamos a otro, esperanza de los Jardines, cuando nos llegó su Guía. Un Profeta que tiene en su pueblo herencia de gloria y raíces de verdad que sus orígenes purificaron 56. Marcharon y marchamos, y nos encontramos como si fuéramos leones de encuentro, cuyo herido no es esperado 57. Los golpeamos hasta que cayeron en nuestro ataque, en un mal lugar de caída del grande de Lu'ay. Huyeron y los pisoteamos con espadas cortantes, igual para nosotros su aliado y su puro 58." Y dijo Ka'b ibn Malik también: "Por vida de vuestro padre, ¡oh hijos de Lu'ay!, con vuestro orgullo y jactancia 59, cuando vuestros jinetes rodearon en Badr y no resistieron allí en el encuentro 60. Llegamos a él con la luz de Dios, que disipa las tinieblas y el velo de nosotros. El Mensajero de Dios nos precede con una orden de la orden de Dios, decidida por el decreto. No triunfaron vuestros jinetes en Badr, ni regresaron a vosotros con lo mismo. No te apresures, Abu Sufyan, y espera los corceles que salen de Kada' 61, con el auxilio de Dios, el Espíritu Santo en ellos, y Miguel. ¡Qué grata compañía! 55" Y dijo Talib ibn Abi Talib, alabando al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- y llorando a los del pozo de Quraysh el día de Badr: "¡Oh, mi ojo ha agotado su llanto vertiéndolo, llorando a Ka'b, y no ve a Ka'b! ¡Oh, Ka'b en las guerras se rezagaron, y los arruinó este tiempo y cometieron pecado! Y 'Amir, que llora por las desgracias al alba; ¡ojalá supiera si veré su cercanía! Son mis dos hermanos, no serán contados por una falta que se cuenta, ni se pedirá a su vecino algo injustamente 56. ¡Oh, nuestros dos hermanos 'Abd Shams y Nawfal, que seáis redimidos! No provoquéis entre nosotros guerra. Y no os convirtáis, después del afecto y la unión, en habladurías en las que todos os quejáis de la desgracia. ¿No supisteis lo que hubo en la guerra de Dahis y el ejército de Abi Yaksum cuando llenaron el desfiladero 57? Si no fuera por la defensa de Dios, nada más, os habríais quedado sin poder proteger vuestro ganado 58. No hemos cometido contra Quraysh una gran falta, excepto que protegimos al mejor de quienes pisan la tierra. Hermano de confianza en las desgracias, afligido, generoso en su fama, ni avaro ni rudo 59. Los necesitados lo rodean, acuden a su puerta, buscando un mar que no escasea ni se agota 60. ¡Por Dios, no cesará mi alma triste, inquieta, hasta que seáis sinceros con los al-Jazraj en el golpe!" Y dijo Dirar ibn al-Jattab al-Fihri, lamentando a Abu Yahl: "¡Oh, quién para un ojo que pasó la noche sin dormir, vigilando una estrella en la oscuridad de las tinieblas! Como si tuviera una legaña y no la tiene, sino una lágrima de llanto fluido que se derrama. Informa a Quraysh de que el mejor de su asamblea y el más generoso de los que caminan con pierna sobre un pie, yació el día de Badr en una hondonada, cuyo dueño es de nobles aspiraciones, no vil ni molesto 61. Juré que mis ojos no cesarán de llorar por un muerto después del jefe Abu l-Hakam. Por un muerto que entristeció a Lu'ay ibn Ghalib, le llegaron las muertes el día de Badr y no se movió 62. Ves las astillas de la lanza en el cuello de su potro, junto a una hendidura de su carne, entre ellas tajos 55. Y no hubo león que habite en el valle de Bisha, junto a una espesura que corre en una llanura entre matorrales 56, más audaz que él cuando las lanzas se entrecruzan y se grita '¡al ataque!' entre los jefes notables 57. No os aflijáis, familia de al-Mughira, y sed pacientes con él; quien se aflige por él no es censurado. Y esforzaos, pues la muerte es un honor para vosotros, y no hay después, en el resto de la vida, arrepentimiento. Y he dicho que el viento es bueno para vosotros, y la gloria de la posición, sin duda, para quien tiene entendimiento." Dijo Ibn Hisham: Y algunos eruditos en poesía la niegan para Dirar. Dijo Ibn Ishaq: Dijo al-Harith ibn Hisham, llorando a su hermano Abu Yahl: "¡Oh, qué pesar de mi alma por 'Amr! ¿Y de qué sirve el pesar por un muerto? Me informa el informante de que 'Amr está al frente del pueblo en un vientre seco 58. Antes solía pensar que eso era cierto, y tú no eras, para lo que pasó, como un elefante 59. Y estaba en gracia mientras vivías, y has quedado en el camino del torrente 60. Como si, al atardecer sin verlo, fuera débil de voluntad, de larga preocupación 61. Por 'Amr, cuando anochezco un día, y un ojo por recordarlo está apagado." Dijo Ibn Hisham: Y algunos eruditos en poesía la niegan para al-Harith ibn Hisham, y su palabra "fi jafr" es de otro que no es Ibn Ishaq. Dijo Ibn Ishaq: Dijo Abu Bakr ibn al-Aswad ibn Shu'ub al-Laythi, que es Shaddad ibn al-Aswad: "Saluda con la paz a Umm Bakr, ¿y tengo yo, después de mi pueblo, paz?"
¿Qué hay en el pozo, el pozo de Badr... de cantoras y nobles bebedores? ¿Y qué hay en el pozo, el pozo de Badr... de vasijas de madera 63 coronadas con giba de camello? ¡Cuántas veces tienes en el pozo, el pozo de Badr... de peces grandes 64 y ganado gordo 65! ¡Cuántas veces tienes en el pozo, el pozo de Badr... de gacelas y grandes serpientes 66! Y los compañeros del generoso Abu Ali, hermano de la copa generosa y del vino. Y si vieras a Abu Uqayl y a los compañeros de la colina de Na'am 67, entonces permanecerías, por anhelo hacia ellos, como la madre del cervatillo, errante en su búsqueda 68. El Mensajero nos informa que viviremos, pero ¿cómo es el encuentro de ecos y calaveras 69? Dijo Ibn Hisham: Me recitó Abu Ubayda al-Nahwi: "El Mensajero nos informa que viviremos, pero ¿cómo es la vida de ecos y calaveras?" Dijo: Y él había abrazado el Islam, luego apostató. Y dijo Ibn Ishaq: Y dijo Umayya ibn Abi al-Salt, lamentando a los que fueron alcanzados de Quraysh el día de Badr: ¡Ay! ¡Llora por los generosos, hijos de generosos, dueños de alabanzas, como el llanto de la paloma sobre las ramas de los árboles en las ramas inclinadas! Lloran ardientes, humildes, que van con las brisas vespertinas. Semejantes a ellas, las llorosas, las que se lamentan entre las plañideras. Quien los llora, llora con tristeza y es sincero en toda alabanza. ¿Qué hay en Badr y al-‘Aqanqal 70? Pocos son los nobles y señores 71, entre los valles de al-Barqayn 72 y al-Hanan 73, desde el extremo de al-Awashih 74. Canosos y jóvenes, de noche, valientes y audaces 75. ¿No veis lo que veo, cuando se ha aclarado a todo observador, que el vientre de La Meca ha cambiado, y está desolado en sus llanuras, de todo caudillo 76 para un caudillo, de color puro y claro, llave de las puertas de los reyes y generoso que abre los dones 77, de los poderosos, los nobles, los indulgentes, los exitosos 78, los que dicen, los que hacen, los que ordenan todo lo bueno, los que alimentan la grasa sobre el pan, grasa como manteca 79, que transportan las fuentes con las fuentes hacia fuentes como cisternas 80, no vacías para quien perdona, ni mezquinas ni tacañas 81, para el huésped, luego el huésped después del huésped, y los manteles extendidos 82, dadores de cientos de entre cientos hasta cientos de camellas preñadas 83, conduciendo los rebaños de camellos para los rebaños, que regresan de Biladih 84. Sus nobles tienen sobre los nobles una superioridad, como el peso de las balanzas, como el peso de las libras en la balanza en las manos que pesan 85. Los abandonó un grupo, mientras ellos protegían las vergüenzas de los escándalos, los que golpean las avanzadas con espadas indias pulidas 86. Y ciertamente me afectó su voz entre quien pide lluvia y quien clama. ¡Por Dios! ¡Qué excelentes son los hijos de ‘Ali, tanto viudo como casado! Si no realizan una incursión violenta que ahuyente a todo ladrador 87, con caballos rápidos, alejados, que saltan entre los saltadores 88, jóvenes sobre caballos pelados, hacia leones que luchan, flacos. Y el rival encuentra a su rival como el paso del que estrecha la mano al que estrecha la mano, con cerca de mil y luego mil, entre el de cuerpo robusto y el lancero. Dijo Ibn Hisham: Dejamos de ella dos versos en los que insultó a los compañeros del Mensajero de Dios, que Dios lo bendiga y le conceda paz. Y me recitaron varios de los expertos en poesía su verso: "Y el rival encuentra a su rival como el paso del que estrecha la mano al que estrecha la mano." Y también me recitó: "Dadores de cientos de entre cientos hasta cientos de camellas preñadas, conduciendo los rebaños de camellos para los rebaños, que regresan de Biladih." Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Umayya ibn Abi al-Salt, llorando a Zam‘a ibn al-Aswad y a los muertos de Banu Asad: ¡Oh ojo! Llora con lágrimas abundantes a Abu al-Harith, no ahorres por Zam‘a 89, Y llora a ‘Uqayl ibn Aswad, león del valor para el día de la batalla y el empuje. Esos son Banu Asad, hermanos de la constelación de Géminis, no traidores ni engañadores. Ellos son la familia intermedia de Ka‘b, y ellos son la cima de la joroba y la cumbre 90. Hicieron crecer de entre las tribus el cabello de la cabeza, y ellos les otorgaron la fuerza. Los hijos de su tío, cuando la batalla se presenta, tienen hígados doloridos por ellos. Y ellos son los que alimentan cuando la lluvia escasea y el cielo se nubla sin dejar ver una nube 91. Dijo Ibn Hisham: Esta transmisión de esta poesía está mezclada, no es de construcción correcta, pero me recitó Abu Muhriz Khalaf al-Ahmar y otros, y algunos transmitieron lo que otros no transmitieron: "¡Oh ojo! Llora con lágrimas abundantes a Abu al-Harith, no ahorres por Zam‘a, Y a ‘Uqayl ibn Aswad, león del valor para el día de la batalla y el empuje. Por la muerte de tales como ellos, la constelación de Géminis se vació, no traidores ni engañadores. Y ellos son la familia intermedia de Ka‘b, y en ellos como la cima de la cumbre. Hicieron crecer de entre las tribus el cabello de la cabeza, y ellos les otorgaron la fuerza. Y los hijos de su tío, cuando la batalla se presenta, tienen hígados doloridos por ellos. Y ellos son los que alimentan cuando la lluvia escasea y el cielo se nubla sin dejar ver una nube." Dijo Ibn Ishaq: Y dijo Abu Usama, Mu‘awiya ibn Zuhayr ibn Qays ibn al-Harith ibn Sa‘d ibn Dubay‘a ibn Mazin ibn ‘Adi ibn Jusham ibn Mu‘awiya, aliado de Banu Makhzum. Dijo Ibn Hisham: Y era idólatra y pasó por Hubayra ibn Abi Wahb mientras huían el día de Badr, y Hubayra estaba exhausto, así que se levantó, se quitó su cota de malla, lo cargó y se fue con él. Dijo Ibn Hisham: Y estos son los poemas más auténticos de la gente de Badr: Y cuando vi que la gente se aligeraba, y su buena fortuna 92 se había ido para huir, Y que los nobles de la gente yacían caídos, como si los mejores de ellos fueran pieles de cabra 93, Y una multitud llegó a su muerte, y nos encontramos con las muertes el día de Badr 94. Se desviaron del camino y nos alcanzaron, como si su multitud fuera una oleada del mar 95. Y los que decían: "¿Quién es el hijo de Qays?" Dije: "Abu Usama, sin jactancia. Soy al-Jushami para que me conozcáis, declaro mi linaje punto por punto 96. Y si estáis en las gargantas de Quraysh, yo soy de Mu‘awiya ibn Bakr 97. Informa a Malik cuando fuimos atacados, y tienes, Malik –si preguntas– mi noticia 98. E informa, si llegas al hombre de nuestra parte, a Hubayra, que es de conocimiento y estima, de que cuando fui llamado a Afayd 99, regresé y mi pecho no se angostó por el regreso. La tarde en que nadie regresa por un oprimido, ni por un agraciado de ellos o un yerno 100. Así que aquí tenéis, hijos de La'y, a vuestro hermano, y aquí tienes, Malik, ¡oh Umm ‘Amr! 101 Si no fuera por mi presencia, se habría levantado contra él una de piernas firmes, madre de crías 102, que repele las tumbas con sus hombros, como si en su rostro hubiera hollín de olla 103. Juro por Aquel que fue mi Señor, y por los ídolos junto a las piedras sagradas clavados 104, que veréis cuál es mi linaje cuando las pieles se cambien por pieles de leopardo. No hay un león agazapado de los leones de Tarj 105, que se acerca, feroz en el bosque, que corre 106, que yo protejo el bosque de los perros 107, y nadie se acerca a él con un golpe 108, con un carácter que los aliados no pueden soportar, que salta ante todo grito y amenaza 109, más rápido en ataque que yo, cuando me inclino hacia él con un rugido y un estruendo 110, con espadas blancas como lanzas, afiladas, como si sus puntas fueran fuego de brasas 111, y un escudo rojizo, curvo, de piel de toro, y una amarilla de filo, con ataduras 112, y una blanca como un estanque, sobre la que trabajó ‘Umayr con las limas medio mes 113. Me paseo en sus correas y camino como el paso de un león agazapado, feroz 114. Me dice el joven Sa‘d: "¡Un regalo!" 115 Y dije: "Quizás sea una aproximación traicionera." Y dije: "¡Oh Abu ‘Adi! No los ataques, y eso si obedeces hoy mi orden 116, como su costumbre con Farwa 117, cuando vino a ellos y fue llevado atado con una cuerda 118." Dijo Ibn Hisham: Y me recitó Abu Muhriz Khalaf al-Ahmar: "Nos desviamos del camino y nos alcanzaron, como si su rapidez fuera una corriente de mar." Y su dicho: "que se acerca, feroz en el bosque, que corre", de otro que no sea Ibn Ishaq. Dijo Ibn Ishaq: Y dijo también Abu Usama: ¡Oh, que alguien transmita de mí un mensaje, un mensaje secreto que confirma un mensajero sutil 119! ¿No supiste de mi resistencia el día de Badr, cuando brillaron los sudarios a tus costados 120? Y los nobles de la gente yacían caídos, como si sus cabezas fueran calabazas golpeadas 121. Y se abatió sobre ti en el valle de Badr, contra la gente, una calamidad violenta 122. Y lo salvó de las profundidades mi determinación, la ayuda de Dios y la orden firme, y mi regreso desde al-Abwa’ 123 solo, y ante ti hay una multitud de enemigos de pie 124. Y tú, para quien te buscó, estás humilde junto a Kurash 125, herido y sangrante 126. Y yo, cuando me llamó un día de aflicción, de entre los compañeros, un llamador que pide refugio 127, me hizo oír, y aunque amara mi alma, un hermano en tal situación o un aliado. Regreso y descubro la angustia, y lanzo cuando se fruncen los labios y las narices 128. Y a un rival que dejé en sus manos, inclinándose como una rama quebradiza. Me lancé hacia él cuando se mezclaron, con una lanza ardiente cuyo crujido se oye al chocar 129. Esa fue mi obra el día de Badr, y antes, soy un hermano de tolerancia, pero esquivo 130. Vuestro hermano en los años, como sabéis, y en la guerra que no cesa de crujir 131. Y un audaz para vosotros, que no me engaña la oscuridad de la noche ni la multitud de gente 132. Atravieso la llanura desierta y vasta, cuando el perro se refugia por el calor abrasador 133. Dijo Ibn Hisham: Dejé un poema de Abu Usama en rima en lam, que solo menciona Badr en el primer y segundo verso, por temor a la extensión.
Dijo Ibn Ishaq: Hind bint ‘Utba b. Rabi‘a lloró a su padre el día de Badr: ¡Oh, mis dos ojos, derramad lágrimas copiosas 134 por el mejor de Jindif 135, que no regresó! Su clan se reunió contra él al alba: los Banu Hashim y los Banu l-Muttalib. Le hicieron probar el filo de sus espadas, y le dieron de beber después de haber caído. Lo arrastraron, con el polvo del suelo sobre su rostro, desnudo, despojado. Era para nosotros una montaña firme, hermoso de aspecto, abundante en pastos. En cuanto a Buray 136, no me refería a él; recibió la mejor recompensa que podía esperar. Y dijo también Hind: Nuestro tiempo nos aflige y nos entristece, y se niega a traer nada que lo venza. ¿Tras la muerte de un hombre de Lu’ayy b. Ghalib ha de temer un hombre, si muere él o su compañero? ¡Cuántos días he sufrido una pérdida, con un hombre que iba y venía con espléndidos dones! Comunica a Abu Sufyan, de mi parte, a Malik: si algún día lo encuentro, le reprocharé. Pues Harb 137 encendía la guerra; en verdad, todo hombre entre la gente tiene un aliado que lo reclama. Dijo Ibn Hisham: Algunos expertos en poesía niegan que estos versos sean de Hind. Dijo Ibn Ishaq: Hind dijo también: ¡Por Dios, que ojos han visto una destrucción como la de mis hombres! ¡Cuántos llorarán por mí mañana en las desgracias, y llorarán por ellos! Como dejaron el día del pozo 138, al alba de aquella batalla, a todo aquel que era generoso en los años cuando las estrellas escasean. Solía temer lo que veo; hoy se ha cumplido mi temor. Solía temer lo que veo; hoy estoy sumisa 139. ¡Cuántas dirán mañana: “¡Ay de la madre de Mu‘awiya!” Dijo Ibn Hisham: Algunos expertos en poesía niegan que estos versos sean de Hind. Dijo Ibn Ishaq: Hind dijo también: ¡Oh, ojo, llora a ‘Utba, anciano de fuerte cerviz, que alimentaba en día de hambruna, y defendía en día de lucha! Yo estoy airada contra él, afligida, despojada. ¡Asaltaremos Yatrib 140 con una incursión devastadora, con caballos aparejados, todo corcel ligero! Y dijo Safiyya bint Musafir b. Abi ‘Amr b. Umayya b. ‘Abd Shams b. ‘Abd Manaf, llorando a los del pozo que cayeron en Badr de entre Quraysh, y recordando su pérdida: ¡Oh, quién para un ojo cuyo lagrimeo es un flujo de sangre 141 al mediodía, cuando el sol aún no se ha ocultado! Me han dicho que los nobles, todos juntos, han sido llevados por sus destinos a un plazo. Los dueños de monturas huyeron con la gente, y aquel día ninguna madre se volvió hacia su hijo. ¡Levántate, Safiyya, no olvides tu parentesco; y si lloras, no lloras por algo lejano! Eran las vigas del cielo de la casa 142, y se quebraron; la altura quedó sin soporte. Dijo Ibn Hisham: Un experto en poesía me recitó su verso: “Eran las vigas”. Dijo Ibn Ishaq: Safiyya bint Musafir dijo también: ¡Oh, quién para un ojo que llora hasta que su lágrima se agota, como los dos cubos de un aguador que riega entre las nubes cercanas! Y no hay león de espesura 143, con garras y dientes, padre de dos cachorros, que salta, fuerte de ataque, hambriento, como mi amado cuando se fue, con los rostros de la gente descompuestos, y en la mano una espada cortante, blanca, viril 144. Y tú eres el que clava la de ojos grandes 145, que brota de ella, hirviente. Dijo Ibn Hisham: Y recitan su dicho: “Y no hay león de espesura”, hasta el final, separado de los dos versos anteriores. Dijo Ibn Ishaq: Hind bint Uthatha b. ‘Abbad b. al-Muttalib dijo, lamentando a ‘Ubayda b. al-Harith b. al-Muttalib: Ciertamente, la amarilla 146 ha contenido gloria y señorío, y un juicio sólido, abundante en seso y razón. A ‘Ubayda, llóralo por los huéspedes forasteros, y por una viuda que vuela hacia un desgreñado como un tronco. Y llóralo por las gentes en cada invierno, cuando los horizontes del cielo se enrojecen por la sequía. Y llóralo por los huérfanos, cuando el viento gime y hierve una olla que a menudo ha hervido espumeando. Si los fuegos han muerto en su luz, él solía avivarlos con leños gruesos, para el viajero nocturno o el que busca hospitalidad, y para el que aúlla 147 que se queda junto a él tranquilamente. Dijo Ibn Hisham: La mayoría de los expertos en poesía niegan que estos versos sean de Hind. Dijo Ibn Ishaq: Qutayla bint al-Harith, hermana de al-Nadr b. al-Harith 148, lo lloró: ¡Oh, jinete! Ciertamente, al-Athil 149 es un lugar propicio al amanecer del quinto día, y tendrás éxito. Comunica a un muerto que un saludo, que no cesan de llevarlo las bestias veloces, de mi parte, y un llanto derramado que fluye con lágrimas, y otro que se ahoga. ¿Me oirá al-Nadr si lo llamo? ¿O cómo oye un muerto que no habla? ¡Oh, Muhammad, oh, mejor vástago de una noble entre su pueblo, y semental de raza pura! ¿Qué te habría costado si hubieras sido generoso? Y a veces el joven es generoso, aunque esté airado y resentido. O si hubieras aceptado un rescate, habría pagado con lo más valioso que se ofrece, lo que se gasta. Pues al-Nadr es el más cercano de tus cautivos en parentesco, y el más merecedor, si hay liberación, de ser liberado. Las espadas de sus propios parientes lo alcanzaron; ¡por Dios, qué vientres se desgarran allí! Con paciencia fue llevado a la muerte, cansado, arrastrando los pies como un prisionero encadenado. Dijo Ibn Hisham: Se dice, y Dios sabe más, que cuando estas palabras llegaron al Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él), dijo: “Si esto me hubiera llegado antes de su ejecución, le habría perdonado”. Dijo Ibn Ishaq: El Mensajero de Dios (la paz y las bendiciones sean con él) terminó con Badr a finales de Ramadán o en Shawwal. Alabado sea Dios por Su favor. Termina la segunda parte de la Sira de Ibn Hisham. Le seguirá la tercera parte, si Dios quiere. Esperamos que Dios nos ayude a completarla. [Índices] ... Índice de la segunda parte de la Sira de Ibn Hisham: Pág. Tema 3 Noticia del documento; conspiración de Quraysh contra el Mensajero; burla de Abu Lahab al Mensajero y lo que se reveló sobre él 4 Poema de Abu Talib sobre la alianza de Quraysh; Abu Yahl decreta el boicot a los musulmanes 5 Mención de lo que sufrió el Mensajero de Dios de su pueblo en cuanto a daño Lo que se reveló sobre Abu Lahab y su mujer 6 Umm Yamil, mujer de Abu Lahab; daño de Umayya b. Jalaf al Mensajero 7 Daño de al-‘As al Mensajero Daño de Abu Yahl al Mensajero Daño de al-Nadr al Mensajero 8 Ibn al-Ziba‘ra y lo que se dijo sobre él 9 Al-Ajnas y lo que se reveló sobre él; al-Walid y lo que se reveló sobre él; Ubayy b. Jalaf y ‘Uqba b. Abi Mu‘ayt y lo que se reveló sobre ambos 10 Sura “Los incrédulos” y causa de su revelación; Abu Yahl y lo que se reveló sobre él 11 Explicación del término “al-muhl” Ibn Umm Maktum y al-Walid; Sura “Él frunció el ceño” 12 Los que regresaron de la tierra de Abisinia 14 ‘Uzman b. Maz‘un devuelve la protección de al-Walid 15 Abu Salama bajo la protección de Abu Talib 16 Entrada de Abu Bakr bajo la protección de Ibn al-Daghina y su renuncia 17 Relato de la ruptura del documento 22 Islam de al-Tufayl b. ‘Amr al-Dawsi 23 Islam del padre de al-Tufayl y su esposa 25 Historia de al-A‘sha de los Banu Qays b. Tha‘laba 26 Final de al-A‘sha 27 Abu Yahl y al-Irashi 27 Rukana el que ora y su lucha con el Profeta; llegada de la delegación de cristianos de Abisinia 30 Causa de la revelación de la Sura “La abundancia” Significado de “al-Kawthar” 31 Revelación de “Y dijeron: ‘¿Por qué no ha descendido un ángel?’”; revelación de “Y ya se burlaron de mensajeros antes de ti” 32 Mención del viaje nocturno y la ascensión; versión de Ibn Mas‘ud sobre el viaje nocturno; versión de al-Hasan 33 Versión de Qatada Pág. Tema 33 Vuelta a la versión de al-Hasan 34 Versión de ‘A’isha; versión de Mu‘awiya; el viaje nocturno como visión 35 Descripción de Abraham, Moisés y Jesús; el Profeta describe al Mensajero 36 Versión de Umm Hani’ sobre el viaje nocturno; historia de la ascensión 40 Los que se burlaban del Mensajero y cómo Dios se encargó de ellos 41 Historia de Abu Uzayhir al-Dawsi 44 Dawsi intenta vengar a Abu Uzayhir 45 Umm Ghaylan y Umm Yamil; muerte de Abu Talib y Jadiya y lo que sufrió el Mensajero tras ellas 46 Los idólatras piden un pacto entre ellos y el Mensajero antes de la muerte de Abu Talib 47 Esperanza del Mensajero en el Islam de Abu Talib y lo que se reveló sobre quienes pidieron el pacto al Mensajero ante Abu Talib; viaje del Mensajero a Ta’if y actitud de Thaqif ante él 49 Delegación de los genios de Nisibin 50 El Mensajero se ofrece a las tribus; se ofrece en las ferias 53 Islam de Iyas b. Mu‘adh e historia de Abu l-Haysar 54 Islam de los Ansar 55 Nombres de quienes se encontraron con él de entre los Jazray 56 Primera ‘Aqaba 57 Texto del pacto 58 Envío de Mus‘ab b. ‘Umayr con la delegación de la ‘Aqaba; primer viernes celebrado en Medina; Islam de Sa‘d b. Mu‘adh y Usayd b. Hudayr 61 Asunto de la segunda ‘Aqaba; al-Bara’ b. Ma‘rur reza hacia la Kaaba 63 Islam de ‘Abd Allah b. Haram; dos mujeres en el pacto; al-‘Abbas se asegura de los Ansar; pacto del Mensajero con los Ansar 65 Nombres de los doce naqibs; naqibs de los Jazray; naqibs de los Aws; poema de Ka‘b b. Malik sobre los naqibs 66 Lo que dijo al-‘Abbas b. ‘Ubada a los Jazray 67 El primero que estrechó la mano del Mensajero en la segunda ‘Aqaba; el demonio grita tras la ‘Aqaba; los Ansar se apresuran a la guerra 67 Quraysh discute con los Ansar; Quraysh captura a Sa‘d b. ‘Ubada; liberación de Sa‘d 70 Historia del ídolo de ‘Amr b. al-Yamuh 71 Islam de ‘Amr y lo que dijo en poesía 72 Condiciones del pacto en la última ‘Aqaba; nombres de los que asistieron a la última ‘Aqaba 79 Descenso de la orden al Mensajero de luchar 80 Permiso a los musulmanes de La Meca para emigrar a Medina; mención de los emigrantes a Medina 85 Emigración de ‘Amr; historia de ‘Iyash e Hisham con él 86 Asunto de los dos Walid; al-Walid con ‘Iyash e Hisham; casas de los emigrantes en Medina 89 Emigración del Mensajero; Quraysh delibera sobre su asunto 91 Nombramiento de ‘Ali como sustituto 92 Lo que se reveló sobre la espera de los idólatras al Profeta; Abu Bakr desea acompañarlo; relato de la emigración a Medina 93 En la cueva 94 Quienes se ocuparon del asunto del Mensajero en la cueva; causa del nombre de Asma’ como “la del cinturón”; montura del Mensajero
95. Abu Yahl golpea a Asma, el genio que cantó alabando la llegada del Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él. Relato de Umm Ma'bad. 96. La actitud de la familia de Abu Bakr después de la Hégira. Suraqa ibn Malik. 97. La ruta de la Hégira. 97. Llegada del Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, a Quba. 100. Mezquita de Quba. Salida del Mensajero de Quba y su ida a Medina, y las tribus que le interceptaron para que se quedara con ellas. 101. Lugar donde se arrodilló la camella. 102. Mezquita de Medina. 'Ammar y el grupo agresor. 103. El Mensajero se aloja en casa de Abu Ayyub. 104. Abu Sufyan y los Banu Jahsh. 105. Discurso del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él. 106. El Mensajero pacta con los judíos. 108. Hermandad entre los emigrantes y los auxiliares. 110. Abu Umama. 111. La historia del llamamiento a la oración. 112. Lo que solía invocar Bilal antes del alba. Abu Qays ibn Abi Anas. 115. Enemistad de los judíos. 118. Islam de 'Abdullah ibn Salam. 119. Hadiz de Safiyya. Los hipócritas en Medina. 125. Los hipócritas entre los rabinos judíos. Expulsión de los hipócritas de la mezquita. 127. Lo que fue revelado sobre los judíos y los hipócritas. 137. Pregunta de los judíos al Mensajero y su respuesta. Los judíos niegan la profecía de Salomón y la refutación de Allah. 137. Carta del Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, a los judíos de Jáibar. 163. La garantía de Jurayy para María. 164. Ascensión de Jesús, la paz sea con él. 165. Negativa de los cristianos a la imprecación. 166. Abu 'Ubayda se hace cargo de ellos. Noticias sobre los hipócritas. 169. Mención de quienes se excusaron entre los compañeros del Mensajero de Allah, que la paz y las bendiciones sean con él. Súplica del Mensajero para que la peste de Medina se trasladara a Mahya'a. 170. Comienzo del combate contra los idólatras. Fecha de la Hégira. Expedición de Waddan, que fue la primera de sus expediciones, que la paz y las bendiciones sean con él. 171. Batallón de 'Ubayda ibn al-Hariz, que fue la primera bandera que enarboló, que la paz y las bendiciones sean con él. 174. Batallón de Hamza hacia Sayf al-Bahr. 176. Expedición de Buwat. Expedición de al-'Ushayra. 178. Batallón de Sa'd ibn Abi Waqqas. Expedición de Safwan, que es la primera batalla de Badr. Batallón de 'Abdullah ibn Jahsh y la revelación de "Te preguntan acerca del mes sagrado". 181. Cambio de la alquibla hacia la Kaaba. 182. Gran batalla de Badr. Visión de 'Atika bint 'Abd al-Muttalib. 184. Los Quraysh se preparan para salir. Lo que ocurrió entre Quraysh y Kinana. 186. Salida del Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él. El estandarte y las dos banderas. Número de camellos de los musulmanes hacia Badr. 187. El camino a Badr. 188. Consulta con los auxiliares. 190. Salvación de Abu Sufyan con la caravana. 191. Los Quraysh acampan en la orilla lejana y los musulmanes en Badr. 193. Al-Hanzaliyya y su linaje. 194. Muerte de al-Aswad ibn 'Abd al-Asad al-Majzumi. 195. Invitación de 'Utba al duelo. Encuentro de los dos grupos. Golpe del Mensajero a ibn Ghaziyya. 196. El Mensajero implora a su Señor la victoria. Primer mártir de los musulmanes. 198. Muerte de Umayya ibn Khalaf. 199. Los ángeles presencian la batalla de Badr. 200. Muerte de Abu Yahl. 202. Hadiz de 'Ukasha ibn Muhsin. 203. Arrojar a los idólatras al pozo. 204. Poema de Hassan sobre ello. 205. Los jóvenes sobre quienes fue revelado "En verdad, aquellos a quienes los ángeles toman mientras son injustos consigo mismos". 206. En Badr. Regreso a Medina. 208. Muerte de al-Nadr y 'Uqba. 209. Llegada de la noticia de la derrota de los Quraysh y sus hombres a La Meca. 211. Rescate de Suhayl ibn 'Amr. 212. Captura de 'Amr ibn Abi Sufyan. 213. Historia de Zaynab, hija del Mensajero, y su esposo Abu al-'As. 215. Salida de Zaynab hacia Medina. 217. Islam de Abu al-'As ibn al-Rabi'. 220. Islam de 'Umayr ibn Wahb y su incitación a Safwan para matar al Mensajero. 223. Los que alimentaban a los Quraysh. 224. Revelación de la sura de los Botines describiendo los eventos de Badr. 232. Quienes estuvieron presentes en Badr de entre los musulmanes. 251. Quienes cayeron mártires de los musulmanes el día de Badr. Quienes fueron muertos en Badr de entre los idólatras. 257. Mención de los prisioneros de los Quraysh el día de Badr. 259. Lo que se dijo en poesía el día de Badr. Fin del índice. 129. Lo que fue revelado sobre Abu Yasir y su hermano. 140. Incredulidad de los judíos en el Islam y lo que fue revelado sobre ello. 141. Disputa de los judíos y los cristianos ante él, que la paz y las bendiciones sean con él. 142. Lo que dijeron los judíos cuando se cambió la alquibla hacia la Kaaba. 143. Su ocultamiento de lo que está en la Torá. Su respuesta cuando fueron llamados al Islam. Reunión de ellos en el mercado de Banu Qaynuqa'. 144. Entrada del Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, entre las escuelas. Disputa de los judíos y los cristianos sobre Abraham, la paz sea con él. Lo que fue revelado sobre su creencia por la mañana y su incredulidad por la tarde. 145. Lo que fue revelado sobre la palabra de Abu Rafi': "¿Quieres que te adoremos como los cristianos adoran a Jesús?". 146. Lo que fue revelado sobre la toma del pacto con ellos. Su esfuerzo por provocar discordia entre los auxiliares el día de Bu'ath. 147. Lo que fue revelado sobre su dicho: "Solo los más viles nuestros siguen a Muhammad". 148. Lo que fue revelado sobre la prohibición a los musulmanes de tener intimidad con los judíos. Entrada de Abu Bakr en la casa de estudios. 149. Orden de los judíos a los creyentes de ser avaros. 150. Los judíos niegan la verdad. 151. Quienes formaron los partidos. Negación de los judíos de la revelación. 151. Su acuerdo de arrojar la roca sobre el Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él. 152. Su afirmación de que son los amados de Allah. Negación de que haya descendido un libro después de Moisés. Su retorno al Profeta, que la paz y las bendiciones sean con él, sobre el juicio de la lapidación. 154. Su injusticia en la diya. Su deseo de tentar al Mensajero. 155. Negación de la profecía de Jesús, la paz sea con él. Afirmación de que están en lo cierto. Su asociación de otros con Allah. Prohibición a los creyentes de su amistad. 156. Pregunta sobre la Hora. Afirmación de que 'Uzayr es hijo de Allah. 157. Petición de un libro del cielo. Pregunta sobre Dhul Qarnayn. Su insolencia hacia la esencia de Allah. 158. Mención de los cristianos de Najrán y lo que fue revelado sobre ellos. Significado de al-'Aqib, al-Sayyid y al-Usquf. 159. Islam de Kawz ibn 'Alqama. Jefes de Najrán e Islam del hijo del jefe. Su dirección de oración hacia el oriente. 160. Sus nombres y creencias. Lo que fue revelado sobre ellos del Corán. 162. Lo que fue revelado sobre lo que siguieron los judíos y los cristianos. Lo que fue revelado sobre la exhortación a los creyentes y su advertencia. Lo que fue revelado sobre la creación de Jesús y la historia de María y Zacarías.
- al-amānī : Los deseos o esperanzas vanas, que no pueden ayudar en el más allá.
- Yathrib : Nombre antiguo de Medina, antes del Islam.
- Badr : Batalla de Badr, primera gran batalla entre los musulmanes y los Quraysh en el año 2 de la Hégira.
- Aḥmad : Uno de los nombres del Profeta Muhammad, que significa 'el más alabado'.
- Abū Bakr : Abu Bakr al-Siddiq, primer califa del Islam y suegro del Profeta.
- Ḥamza : Hamza ibn 'Abd al-Muttalib, tío del Profeta y mártir en la batalla de Uhud.
- ‘Alī : Ali ibn Abi Talib, primo y yerno del Profeta, cuarto califa.
- Abū Ḥafṣ : Apodo de 'Umar ibn al-Jattab, segundo califa.
- ‘Uthmān : Uthman ibn 'Affan, tercer califa.
- Sa‘d : Sa'd ibn Abi Waqqas, compañero del Profeta y comandante militar.
- Banū al-Aws : Tribu de Medina, parte de los Ansar (auxiliares).
- Banū al-Najjār : Clan de los Jazray, otra tribu de Medina.
- Lu’ayy ibn Ghālib : Antepasado de los Quraysh, tribu del Profeta.
- Ka‘b : Ka'b ibn Lu'ayy, antepasado de los Quraysh.
- ‘Āmir : Posiblemente 'Amir ibn Lu'ayy, otro antepasado.
- Ka‘b ibn Mālik : Poeta compañero del Profeta, de los Ansar.
- Banū Salama : Clan de los Jazray en Medina.
- Rasūl Allāh : El Mensajero de Dios, Muhammad.
- Abū Jahl : Líder de los Quraysh, enemigo del Islam, muerto en Badr.
- ‘Utba : Utba ibn Rabi'a, jefe Quraysh muerto en Badr.
- Shabība : Posiblemente Shabiba ibn 'Uthman, de los Quraysh.
- al-Taymī : De la tribu de Taym, posiblemente al-Harith ibn Hisham.
- ‘Abd Allāh ibn al-Ziba‘rā al-Sahmī : Poeta de los Quraysh, inicialmente enemigo del Islam.
- Ibn Hishām : Abu Muhammad 'Abd al-Malik ibn Hisham, biógrafo del Profeta.
- al-A‘shā ibn Zurāra ibn al-Nabbāsh : Poeta de la tribu de Tamim.
- Banū Asayd ibn ‘Amr ibn Tamīm : Tribu de Tamim.
- Banū Nawfal ibn ‘Abd Manāf : Clan de los Quraysh.
- Ibn Isḥāq : Muhammad ibn Ishaq, primer biógrafo del Profeta.
- Banū ‘Abd al-Dār : Clan de los Quraysh.
- Nubayh : Nubayh ibn al-Hajjaj, de los Quraysh, muerto en Badr.
- Munabbih : Munabbih ibn al-Hajjaj, hermano de Nubayh.
- Rabi‘a : Rabi'a ibn 'Abd Shams, padre de 'Utba y Shayba.
- al-Ḥārith al-Fayyāḍ : Al-Harith ibn Hisham, de los Quraysh.
- al-‘Āṣī ibn Munabbih : Al-'Asi ibn Munabbih, de los Quraysh.
- Hishām : Hisham ibn al-Mughira, padre de Abu Yahl.
- Abū al-Walīd : Apodo de 'Utba ibn Rabi'a.
- Ḥassān ibn Thābit al-Anṣārī : Poeta del Profeta, de los Ansar.
- jarīda : Doncella virgen, de piel suave.
- al-Ḥārith ibn Hishām : De los Quraysh, que huyó en Badr.
- Quraysh : Tribu dominante de La Meca, a la que pertenecía el Profeta.
- Ḥakīm : Hakim ibn Hizam, sobrino de Jadiya, que huyó en Badr.
- Fihr : Fihr ibn Malik, antepasado de los Quraysh.
- al-Ḥuwayrith : Al-Huwayrith ibn 'Abd al-'Uzza, de los Quraysh.
- ‘Abd Allāh ibn al-Ḥārith al-Sahmī : Poeta de los Quraysh.
- Abū Zayd al-Anṣārī : Gramático y recitador del Corán de Medina.
- Banū Asad : Tribu de los Quraysh, aliada de los enemigos.
- al-qalīb : El pozo, refiriéndose al pozo de Badr donde fueron arrojados los cadáveres.
- Abū al-‘Āṣī : Abu al-'Asi ibn al-Rabi', yerno del Profeta, capturado en Badr.
- Zam‘a : Zam'a ibn al-Aswad, de los Quraysh.
- Ibn Qays : Posiblemente 'Amr ibn Qays, de los Quraysh.
- Makka : La Meca, ciudad sagrada del Islam.
- Shayba : Shayba ibn Rabi'a, hermano de 'Utba, muerto en Badr.
- Suwayd : Suwayd ibn 'Amr, de los Quraysh.
- Ṭu‘ma : Tu'ma ibn 'Adiyy, de los Quraysh.
- al-A'waj : Nombre de un famoso caballo árabe de raza.
- al-Jazraj : Tribu de los Jazraj, una de las dos principales tribus de Medina (los Aus y los Jazraj).
- saljaj : Espada muy cortante y afilada.
- kushuf : Nubes que se forman en otoño, aquí usadas como metáfora de la batalla.
- Bakr ibn 'Utba : Hijo de 'Utba, mencionado como uno de los caídos.
- al-Mughira : Familia de los Banu Makhzum, a la que pertenecía Abu Yahl.
- Kada' : Lugar cerca de La Meca.
- Dahis : Guerra famosa entre los árabes preislámicos.
- الشِّيزَى : Vasijas de madera, posiblemente para bebidas.
- الحَوْمات : Peces grandes, o también abejas; aquí probablemente peces.
- المُسَام : Ganado gordo o engordado.
- الدُّسُعِ العظام : Grandes serpientes; también se interpreta como gacelas.
- نَعام : Nombre de un lugar; también significa avestruz.
- كأمِّ السَّقْب جائلةِ المَرام : Como la madre del cervatillo que vaga buscándolo.
- أصداءٍ وَهَام : Ecos y calaveras; metáfora de los muertos.
- العَقَنقَل : Lugar cerca de Badr.
- مَرازبةٍ جَحاجِحْ : Nobles y señores; 'maraziba' es plural de 'marzubán' (gobernante).
- البَرْقَين : Dos lugares llamados al-Barq.
- الحَنان : Nombre de un lugar.
- الأوَاشِح : Lugar o collares; aquí probablemente un topónimo.
- مَغاويرِ وحَاوِحْ : Valientes y audaces; 'maghawir' plural de 'maghwar' (valiente).
- بِطريق : Caudillo o líder; del griego 'patrikios'.
- دُعموصُ أَبْوَابِ الْمُلُو ... كِ وَجَائِبٌ لِلخِرقِ فَاتِحْ : Llave de las puertas de los reyes y generoso que abre los dones.
- السَّراطمةِ الخَلا ... جِمة المَلاوثةِ المَناجِحْ : Los poderosos, nobles, indulgentes, exitosos.
- الأنافِح : Manteca o sebo derretido.
- نُقلُ الجفانِ مَعَ الْجِفَا ... نِ إلَى جفانٍ كالمناضِحْ : Transportan las fuentes (de comida) con las fuentes hacia fuentes como cisternas.
- رَح رَحارِحْ : Tacaño o mezquino; 'rah' significa mezquino.
- السَّلاطِح : Manteles extendidos; plural de 'salith'.
- اللَّواقِح : Camellas preñadas.
- بَلادِح : Nombre de un lugar.
- الْمَوَائِح : Las que pesan; plural de 'ma'iha'.
- التَّقدميـ ... ة : Avanzadas; posiblemente las primeras filas en batalla.
- شَعْوَاءَ تُجْحِر كلَّ نابحْ : Incursión violenta que ahuyenta a todo ladrador.
- الطَّوامح : Las que saltan; caballos que saltan.
- زَمَعه : Zam‘a, nombre propio.
- القَمَعَه : Cumbre o parte superior de algo.
- قَزَعَه : Nube; también significa jactancia.
- نعامتُهم : Buena fortuna; también significa avestruz.
- أذْباحُ عِتْرِ : Pieles de cabra; 'adbah' plural de 'dabh' (piel).
- جُمَّة : Multitud o grupo.
- زُهاءَهم : Su multitud o número.
- نَقْرًا بنقْر : Punto por punto; 'naqr' significa punto o detalle.
- معاويَةَ بنِ بكرِ : Mu‘awiya ibn Bakr, tribu.
- مَالِكًا : Malik, nombre propio.
- أفَيْدٍ : Afayd, nombre de un lugar.
- مُضافٍ : Oprimido o alguien que busca refugio.
- بَنِي لَأيٍ : Hijos de La'y, tribu.
- أمُّ أجْري : Madre de crías; metáfora de una yegua o camella.
- تحميمُ قِدْرِ : Hollín de olla.
- أنصَابٍ : Ídolos o piedras sagradas.
- تَرْج : Tarj, nombre de un lugar.
- عَنْبَس : León feroz.
- الأباءةَ مِنْ كُلَافٍ : El bosque de cañas de los perros; 'kulaf' plural de 'kalb' (perro).
- بنقرِ : Con un golpe; 'naqr' significa golpear.
- هَجْهَجَةٍ وزَجْرِ : Grito y amenaza.
- قَرْقَرَةٍ وهَدْرِ : Rugido y estruendo.
- ظُباتِهنَّ : Puntas de las espadas.
- أكلَفَ مُجنإٍ ... وصَفْرَاءِ البُراية ذاتَ أزْرِ : Escudo rojizo curvo de piel de toro, y espada amarilla de filo con ataduras.
- المداوس : Limas; plural de 'midwas'.
- سِبَطْرِ : Feroz o valiente.
- هَدِيّا : Regalo; también puede ser nombre propio.
- أَبَا عَدِيّ : Abu ‘Adi, nombre propio.
- فَرْوَةَ : Farwa, nombre propio.
- بضفرِ : Cuerda o soga.
- مُغَلْغَلةً : Mensaje secreto o transmitido en secreto.
- الكُفوف : Sudarios; plural de 'kafan'.
- حَدَجٌ نَقيف : Calabazas golpeadas; 'hadaj' plural de 'hadaja' (calabaza).
- خَصيف : Violenta o intensa.
- الأبواء : Al-Abwa', lugar entre La Meca y Medina.
- وُقوف : De pie; también significa detenidos.
- كُراشَ : Kurash, nombre de un lugar.
- نَزِيف : Sangrante.
- مُستضيف : Que pide refugio o hospitalidad.
- المَشافرُ والأنوف : Labios y narices; señal de enfado.
- مُسَحْسَحةٍ لعانِدِها حَفيف : Lanza ardiente cuyo crujido se oye al chocar.
- عَزوف : Esquivo o que se aparta.
- صَريف : Crujido; metáfora del sonido de la guerra.
- يَزْدهيني : Me engaña o me deslumbra.
- الشَّفيف : Calor abrasador o resplandor.
- سرب : ‘sarab’: copioso, abundante (referido al llanto).
- خندف : Jindif: antepasado legendario de Quraysh, considerado padre de la tribu.
- بري : Buray: posiblemente un nombre propio o apodo; no está claro a quién se refiere.
- حرب : Harb: nombre propio, probablemente Harb b. Umayya, abuelo de Abu Sufyan.
- القليب : al-Qalib: el pozo, refiriéndose al pozo de Badr donde fueron arrojados los cadáveres de los idólatras.
- موامية : muwamiya: sumisa, obediente; también puede significar ‘la que asiente’.
- يثرب : Yatrib: nombre antiguo de Medina.
- عائر الرمد : ‘a’ir al-ramad: flujo de sangre (literalmente ‘sangre que fluye’); metáfora de llanto intenso.
- سقوب سماء البيت : suqub sama’ al-bayt: vigas del cielo de la casa; metáfora de los pilares o sostenes de la tribu.
- غريف : gharif: espesura, bosque denso.
- ذكران : dhukran: viril, fuerte; también puede referirse a una espada de buena calidad.
- النجلاء : al-najla’: la de ojos grandes; posiblemente refiriéndose a una lanza o a una mujer.
- الصفراء : al-safra’: la amarilla; metáfora de la muerte o la tumba.
- مستنبح : mustanbih: el que aúlla; refiriéndose al viajero que pide hospitalidad.
- النضر بن الحارث : al-Nadr b. al-Harith: uno de los líderes de Quraysh, ejecutado tras Badr.
- الأثيل : al-Athil: lugar cerca de La Meca, posiblemente un valle o una colina.
Los márgenes y comentarios [1]
Así lo menciona Ibn Isḥāq: su nombre es Shayba —y es el correcto—, y se le llamó así porque nació con una cana en la cabeza. En cuanto a otros árabes llamados Shayba, lo hicieron con la intención de augurarles que alcanzarían la edad de la madurez y el buen juicio, del mismo modo que llamaron a otros Hirm, Kabīr, etc. ‘Abd al-Muṭṭalib vivió ciento cuarenta años y fue contemporáneo de ‘Ubayd ibn al-Abraṣ, el célebre poeta. Se dice que fue el primero en teñirse el cabello de negro. También se ha mencionado que su nombre era ‘Āmir. 1 ‘Amr: nombre derivado de una de cuatro cosas: de ‘amr, que es la vida; o de ‘amr, que es la longevidad de los dientes; o de ‘umr, que es la punta de la manga; o de ‘amr, que es el pendiente. 2 Al-Mughīra: derivado de un adjetivo, con la hā’ de énfasis, es decir, que ataca a los enemigos, o de ‘aghāra’ que significa ‘torcer la cuerda hasta apretarla’. 3 Quṣayy: su nombre es Zayd, es el diminutivo de qaṣī, es decir, ‘lejano’, porque se alejó de su tribu en la tierra de Quḍā‘a cuando su madre Fāṭima lo llevó consigo junto con Rabī‘a ibn Ḥarām. 4 Kilāb: derivado ya sea del masdar que significa ‘pelea’, o de kilāb, plural de kalb (perro), porque quieren indicar abundancia. Se le dijo a Abū al-Ruqaysh al-A‘rābī: ‘¿Por qué llamáis a vuestros hijos con los peores nombres, como Kalb y Dhi’b, y a vuestros esclavos con los mejores, como Marzūq y Rabāḥ?’ Respondió: ‘Nosotros llamamos a nuestros hijos para nuestros enemigos, y a nuestros esclavos para nosotros mismos’, queriendo decir que los hijos son armas contra los enemigos y flechas en sus gargantas; por eso eligieron esos nombres. 5 Murra: derivado del adjetivo que describe la colocíntida y el ‘alaqam 6; también es posible que la hā’ sea de énfasis, derivado de la descripción del hombre como ‘amargo’. O podría ser de los que reciben nombre de plantas, pues se ha mencionado que al-murra es una hierba que se come con vinagre y aceite. 7 Ka‘b: derivado de ka‘b, que es un trozo de mantequilla, o del tobillo. Se dice: ‘firme como un tobillo’. Ka‘b fue el primero que reunió a la gente el día de ‘Arūba 8; y ‘Arūba no se llamó así hasta que llegó el Islam. Se dice que él fue quien la llamó ‘viernes’; solía reunir a Quraysh ese día, les recordaba la venida del Profeta —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—, les informaba que él era su descendiente, y les ordenaba seguirlo. 9 Lu’ayy: es el diminutivo de al-la’ā, que es el toro salvaje, como menciona Ibn al-Anbārī. 10 Fihr: se dice que es un apodo; al-fihr es una piedra alargada. Su nombre es Quraysh, y se dice que su nombre es Fihr y Quraysh es su apodo. 11 Khuzayma: diminutivo de khazma, que es una sola acción de jazm, que es atar y arreglar algo. 12 Ilyās. Ibn al-Anbārī dijo: Ilyās, con kasra en la hamza, haciéndolo coincidir con el nombre del profeta Elías. Se dijo en su derivación que es if‘āl, de la expresión ‘rajul alyas’, que es el valiente que no huye. Al-‘Ajjāj dijo: ‘Alyas, generoso con su protección’. En cuanto a otros que no son Ibn al-Anbārī, dijeron que es Ilyās, llamado así como opuesto a la esperanza, y la lām es de definición y la hamza es de conexión. 13 Muḍar: Al-Qutabī dijo: es de al-muḍīra, que es algo hecho de leche, y se le llamó Muḍar por su blancura; luego se dijo ‘Muḍar al-Ḥamrā’ (el rojo), porque los árabes llaman ‘rojo’ a lo blanco. 14 Nizār: su derivación es de al-nizr, que es ‘poco’. Cuando nació su hijo y vio la luz entre sus ojos —que era la luz de la profecía—, su padre sacrificó animales y alimentó a la gente, y dijo: ‘Todo esto es poco para el derecho de este recién nacido’. 15 Ma‘add: tomado de al-ma‘d, que es la fuerza. 16 ‘Adnān: fa‘lān de ‘adana, que significa ‘residir’. 17 Udd: también se dice Udadd. Ibn al-Sarrāj dijo: es de al-wadd, y se declina. 18 Nāḥūr: de al-naḥr. Y Tabarraḥ: de al-tarraḥa. Y Yashjub: de al-shajab. 19 Ismā‘īl: su interpretación es ‘obediente a Allah’. 20 Ibrāhīm: su significado es ‘padre misericordioso’. 21 Se dice que significa ‘¡Oh, torcido!’. 22 Y se dice: Fālig. 23 ‘Aybar: también se dice ‘Ābar. Al-Ṭabarī mencionó que entre Fālig y ‘Ābar hay un padre llamado Qaynan, cuyo nombre fue omitido de la Torá porque era hechicero. 24 Shālikh: su significado es ‘el mensajero’ o ‘el apoderado’. 25 Arfakhshad: su interpretación es ‘la lámpara brilla’. 26 Nūḥ: su nombre es ‘Abd al-Ghaffār, y se dice que se le llamó Nūḥ por su lamento por su pecado. 27 Matusalén: su interpretación es ‘murió el mensajero’, porque su padre era un mensajero y murió, y Matusalén estaba en el vientre de su madre. 28 Yarid: su interpretación es ‘el que controla’. 29 Mahalaleel: también se dice Mahalā’īl: su interpretación es ‘el alabado’. 30 Qaynan: también se dice Qaynān, su interpretación es ‘el nivelado’. 31 Yānish: también se dice Anūsh, su interpretación es ‘el veraz’. 32 Shīth: en siríaco es Shāth, y su interpretación es ‘don de Allah’. 33 Ādam: hay tres opiniones: que es un nombre siríaco, o que es af‘al de al-udma, que es la tez morena, o que se toma de la palabra adīm, porque fue creado de la superficie de la tierra. 34 Él es: Abū Muḥammad Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī al-Kūfī, un famoso transmisor de hadices. 35 Él es: Abū Bakr Muḥammad ibn Isḥāq ibn Yasār, uno de los transmisores de hadices, especialmente en maghāzī y sīra. Murió en Bagdad el año 151 de la Hégira. Véase su historia detallada y la de Ibn Hishām en la introducción del libro. 36 Al-Ḥijr: es el Ḥijr de la Kaaba, que es lo que Quraysh dejó fuera de la construcción de los cimientos de Abraham —la paz sea con él— cuando les faltaron fondos, y marcaron el lugar para que se supiera que era parte de la Kaaba. 37 Ghufra: hermana o hija de Bilāl —que Allah esté complacido con él—. 38 Al-madara: la ciudad. Al-suḥm: los negros. Al-ju‘ād: se dice ‘fulano tiene el cabello rizado’ si tiene ondas. 39 Tasarara el hombre: tomó una esclava como concubina. 40 Al-Faramā: ciudad al este de Egipto, que fue un gran puerto, y hoy se conoce como Tall al-Faramā. 41 Él es Ibrāhīm, hijo del Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. 42 Māriya: su significado es ‘la vaca joven’ si la palabra se pronuncia con ligereza, y ‘la de piel suave’ si se pronuncia con énfasis. Fue quien el Muqawqis —cuyo nombre es Juraij ibn Mīnā— regaló al Profeta —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. El Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él— había enviado a Ḥāṭib ibn Abī Balta‘a y a Jabar, liberto de Abū Ruhm al-Ghifārī, y él se inclinó hacia el Islam y les regaló también su mula llamada Duldul —el gran puercoespín— y una copa de vidrio en la que bebía. 43 Ḥafn: aldea en el Alto Egipto de la que Mu‘āwiya eximió del impuesto territorial por mediación de al-Ḥasan ibn ‘Alī —que Allah esté complacido con él—, para preservar el testamento del Mensajero de Allah y cuidar el honor de su yerno —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. 44 Ansīnā: aldea en el Alto Egipto; se dice que fue la ciudad de los magos, y su fama se debe a la presencia del árbol de la higuera estranguladora. 45 También se dice al-Azd. 46 La derivación de Ghassān —nombre de esa agua— es de al-ghass, que es ‘débil’. Y después de este verso: ‘¡Oh, hermana de la familia de Firās! Soy un hombre de un pueblo que tiene en la gloria edificios’. 47 De los compañeros del Mensajero de Allah —que la paz y las bendiciones de Allah sean con él—. Tiene dos hadices: uno sobre las señales de la profecía, y el otro: ‘Quien esté a cargo de los asuntos de la gente y cierre su puerta a los necesitados, los que tienen necesidades, los pobres y los desamparados, Allah cerrará Su puerta a su necesidad, su pobreza y su desamparo el Día del Juicio’. 48 Al-hujān: el noble. Al-azhar: el famoso. Se dice que esta poesía es de Aflaḥ ibn al-Ya‘būb, como lo menciona Dhū al-Ḥasabayn de al-Zubayr. Se dice que el comienzo de este rajaz es: ‘¡Oh, tú que invitas, invítanos y albricias; y sé quḍā‘ī y no nizārī’. 49 Y trajo esta espada cuando fueron conquistadas las ciudades de Ctesifonte, donde estaban las ruinas de Cosroes y sus tesoros; se tomaron sus objetos valiosos, entre ellos cinco espadas: una, la espada de Cosroes Parviz; la segunda, la espada de Cosroes Anushirván; la tercera, la espada de al-Nu‘mān ibn al-Mundhir, que le fue arrebatada cuando se enojó con él y lo mató; la cuarta, la espada de Jagán, rey de los turcos; y la quinta, la espada de Heraclio, que llegó a manos de Cosroes durante su dominio sobre los romanos. 50 Y se dice: Naṣr ibn Rabī‘a: según la genealogía de Yemen, Rabī‘a ibn Naṣr ibn al-Ḥārith ibn Numāra ibn Lakhm. Al-Zubayr dijo: Naṣr ibn Mālik ibn Shu‘ūdh ibn Mālik ibn ‘Ajam ibn ‘Amr ibn Numāra ibn Lakhm. 51 Y es su dicho: ‘Y ‘Akk ibn ‘Adnān, que recibieron el apelativo de Ghassān hasta que expulsaron a todo expulsado’. 52 Al-‘ā’if: el que practica la adivinación con aves. 53 Y se le llamó Saṭīḥ porque era un cuerpo postrado sin miembros y no podía sentarse, excepto que cuando se enfadaba se hinchaba y se sentaba. Se menciona que su rostro estaba en su pecho y no tenía cabeza ni cuello. Se menciona de Wahb ibn Munabbih que dijo: se le preguntó a Saṭīḥ: ‘¿De dónde tienes este conocimiento?’ Respondió: ‘Tengo un compañero de los genios que escucha las noticias del cielo desde el monte Sinaí cuando Allah habló a Moisés —la paz sea con él— y me transmite de ello lo que transmite’. 54 Y se le llamó así porque era medio humano: tenía una mano, una pierna y un ojo. Shaqq y Saṭīḥ nacieron el día en que murió la sacerdotisa Ṭarīfa, hija de al-Jayr al-Ḥimyarī, esposa de ‘Amr ibn ‘Āmir. Ella llamó a Shaqq y Saṭīḥ antes de morir, escupió en sus bocas y les informó que la sucederían en su sacerdocio. 55 Al-ḥumama: el carbón encendido. Al-ẓulma: la oscuridad. Quiere decir la salida del ejército abisinio de la tierra de Sudán. Y ‘tierra de Tihāma’, es decir, baja. Y su dicho: ‘devoró de ella toda cabeza’, y no dijo ‘todo ser con cabeza’ porque la intención es el alma y la persona, es más general e incluye a todos los seres vivos. 56 Banū Ḥabash ibn Ḥām ibn Nūḥ, y de ahí se llamó Abisinia. Abyan: así se narró con fatḥa en la hamza; Sībawayh la mencionó con kasra en la hamza, como ’iṣba‘. Ibn Mākūlā dijo que es Abyan ibn Zuhayr ibn Ayman ibn al-Humaysa‘ de Ḥimyar, o de un hijo de Ḥimyar del que tomó nombre la ciudad. Al-Ṭabarī mencionó que Abyan y ‘Adn son hijos de ‘Adnān, y de ellos tomaron nombre las dos ciudades. Y Jarash: ciudad de Yemen. 57 Lo conocido es que su nombre es Sayf ibn Dhī Yazan, pero se le llamó Iram, ya sea porque al-iram es la bandera y lo alabó con eso, o porque lo comparó con ‘Ād Iram en su gran complexión. Dijo Allah —bendito y exaltado sea—: ‘¿No has visto cómo hizo tu Señor con ‘Ād, Iram, la de las columnas?’ 58 Al-ṭufla: la mujer suave y delicada. Al-banān: el dedo. 59 Al-madīn: el que reúne la debilidad con la vileza. 60 Dos nombres que se han hecho uno solo; es correcto poner la declinación en la primera parte del nombre y añadir el segundo nombre en genitivo, y también es posible declinar la segunda parte. Tubba‘: de al-tabāna, que es la inteligencia y la perspicacia. Se dice: ‘rajul tabbun wa ṭabbun’. 61 Y se le llamó Dhū al-Adh‘ār porque devastó las tierras del Magreb y cautivó a una nación de forma extraña; la gente se asustó de ellos, y por eso se le llamó así. 62 Y se le llamó así porque encendió fuegos en las montañas para guiarse en una de sus campañas. 63 Al-khayl: la corrupción. Este verso se ha atribuido a al-A‘shā, pero al-Barqī lo atribuyó a una anciana de Banū Sālim, que lo dijo cuando Mālik ibn al-‘Ajlān trajo la noticia de la persecución. Entró en secreto y dijo a su gente: ‘Ha llegado Tubba‘’. Entonces la anciana dijo el verso. 64
Menciona al-Qutabī que no tenía la intención de invadirla, sino de matar a los judíos que estaban en ella, porque los Aws y los Jazray estaban avecindados con ellos cuando salieron de Yemen bajo condiciones y pactos que había entre ellos, pero los judíos no cumplieron y los oprimieron, por lo que pidieron auxilio a Tubba‘, y entonces él llegó allí. 65 al-‘idq: las palmeras; y yajiduhu: las corta. 66 abarra an-najl: polinizó las palmeras y las arregló. 67 hadil: con la d y la h abiertas, como si fuera un masdar: hadala hadalan cuando su labio se relajó; y al-Amīr ibn Mākūlā lo mencionó de Abū ‘Ubayda an-Nassāba, y dijo: hadil con la d en reposo. 68 at-tūmān: en el peso de fu‘lān, como si fuera de la palabra at-tūm, que es la perla. 69 aḏ-ḏikr: plural de ḏikrā. Y lo usado en este sentido es ḏikrā con alif, y raramente se pluraliza fu‘lā sobre fu‘al, sino que se pluraliza sobre fi‘āl. Si quiso en este verso el plural de ḏikrā y asimiló el alif de femenino con la hā’ de femenino, tiene justificación: pueden tomar algo como si estuviera en su significado. 70 o ‘asrihi, quiso decir ‘asrihi, y son dos lenguas como dijo Ibn Ŷinnī: no hay nada en el peso de fa‘l que impida fu‘al. Ver: ar-Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 37. 71 ḥarb rubā‘iyya: como decir: no es pequeña ni jad‘a, sino superior, y se puso como ejemplo la edad de la rubā‘iyya, como se dice: ḥarb ‘awān; porque al-‘awān es más fuerte que la joven y más experimentada. 72 quiere decir: los atacó al alba con ḡalas: que es la oscuridad del final de la noche antes de la desaparición de az-Zuhara: una estrella conocida de intenso brillo. 73 sabaġ: completas. Y al-abdān: las cotas de malla. Y ḏafira de aḏ-ḏafar, que es la emanación de olor, sea agradable o desagradable. En cuanto a ad-dafar, es para los olores desagradables, y de ahí se dice para el mundo: ummu dafar. 74 an-nayara: plural de nāyir, y an-nāyir y an-nayŷār: con el mismo significado, como se dijo al-Manāḏira para los Banū l-Munḏir, y an-Nayŷār, que son: Taym Allāh ibn Ṯa‘laba ibn ‘Amr ibn al-Jazray, y se llamó an-Nayŷār porque hirió el rostro de un hombre con un formón, según mencionó alguien de los genealogistas. 75 fīhim qatlā wa-inna tirahu: hizo aparecer inna después de la wāw. Quiso decir: inna lahā qatlā wa-tiratan, y at-tiratu: la venganza. Ver el detalle en: ar-Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 38. 76 musāyafa: es decir, katība musāyafa. Y al-ġayba: el chaparrón de lluvia. Y an-naṯra: la dispersa, que no retiene el agua. 77 mulayyan. De su dicho: mallaytuhu ḥīnan, es decir, viví con él un tiempo, y está tomado de al-malāwa y al-milwayn. Y en al-Qāmūs: mallāka llāhu ḥabībaka tamliyatan: te hizo disfrutar de él, y tamallā ‘umrahu: disfrutó de su vida. Y al-mala’: el desierto, y al-milwān: la noche y el día. 78 A pesar de la afirmación de Ibn Hišām de que este verso es fabricado, lo mencionó dentro de un largo poema en el libro at-Tīŷān. Su comienzo: Mā bālu ‘aynika lā tanāmu, ka’annamā kuḥilat māqīhā bisammi l-aswad. 79 al-jaṣf: plural de jaṣfa, que es algo tejido con hojas de palmera y fibra, y también al-jaṣf: las vestimentas gruesas. 80 al-Ma‘āfir: vestimentas yemeníes. 81 al-milā’: plural de milā’a, que es la manta. Y al-waṣā’il: vestimentas unidas de las vestimentas de Yemen. Y se narra que cuando Tubba‘ vistió la Kaaba con los musūḥ y los anṭā‘, la Kaaba se sacudió y eso se cayó de ella, e hizo eso cuando la vistió con al-jaṣf. Cuando la vistió con al-milā’ y al-waṣā’il, los aceptó. 82 Dijo Ibn Isḥāq: o quien vistió la Kaaba con brocado fue al-Ḥaŷŷāŷ. Y ad-Dāraquṭnī mencionó: que fue Nutayla bint Ŷanāb, madre de al-‘Abbās ibn ‘Abd al-Muṭṭalib, que había perdido a al-‘Abbās cuando era pequeño, e hizo voto de que si lo encontraba, vestiría la Kaaba con brocado, y lo hizo cuando lo encontró. Y dijo az-Zubayr an-Nassāba: más bien el primero que la vistió con brocado fue ‘Abd Allāh ibn az-Zubayr. 83 no se menciona an-nisā’ al-ḥīḍ: porque ḥā’iḍ no se pluraliza como maḥā’iḍ; sino que es plural de maḥīḍa, que es el paño de la menstruación. Y también se dice para el paño: miṯlā; y su plural: al-ma’ālī. 84 Y dijo Abū ‘Ubayda: bint al-ŷubb -con ŷīm-, y ella dijo esta poesía en una guerra que hubo entre los Banū s-Sabqā ibn ‘Abd ad-Dār y los Banū ‘Alī ibn Sa‘d ibn Tamīm hasta que se aniquilaron. 85 yabūru: perece. 86 al-‘uṣum: los íbices que se refugian en las montañas. Y Ṯabīr: una montaña en La Meca. 87 banaytuhā: la Kaaba. Y al-ḥabīr: un tipo de vestimenta yemení adornada. 88 al-mahārī: los camellos de raza. 89 ar-raḥīḍ: lo purificado y filtrado. 90 al-jazīr: quiere decir al-Jazar, que son un pueblo de los no árabes. 91 ḏammarahum: los animó y fortaleció para que se esforzaran. 92 aṣfaqat: se reunió. 93 Ri’ām: es un nombre derivado de ra’imat al-unṯā waladahā ta’ramuhu ra’man wa-ri’āman si se apiadó de él y lo compadeció; entonces derivaron para esta casa un nombre del lugar de la misericordia que buscaban en su adoración. 94 Ḏū Ru‘ayn: diminutivo de Ru‘mān, y ar-ru‘n: la nariz de la montaña, y Ru‘ayn: una montaña en Yemen, a la que se atribuye Ḏū Ru‘ayn. 95 Su significado: ¿quién compra?, y es correcto omitir el alif de interrogación por la anteposición de la hamza de ‘alā. Y en el verso hay una elipsis: su estimación: más bien quien pasa la noche con el ojo tranquilo es el afortunado, y se omitió el predicado por la indicación del principio del discurso. 96 Lāh: quiso decir Allāh y omitió la lām de genitivo y la otra lām con el alif de conexión, y esta omisión es frecuente. Pero es permisible en este nombre especialmente por su mucha repetición en las lenguas. Como el dicho de al-Farrā’: la’annaka min barqin ‘alā karīm, quiso decir: wa-llāhi innaka. Ver este tema detalladamente en: ar-Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 43. 97 al-maqāwil: quiere decir al-aqyāl, que son los que están por debajo de los tabābi‘a, el singular de ellos es qayl y su origen es qayl como sayyid, y se usa con yā’ en su singular y plural, aunque su origen es wāw; porque su significado es: el que dice y se escucha su palabra. 98 al-ḥuzāt: los astrólogos. 99 mariŷa: se mezcló. 100 Dijo Ibn Durayd: es al-laja‘, que es la flacidez del cuerpo. 101 aš-šanātir: los dedos, singular šuntur. 102 waŷa’ahu: lo golpeó. 103 Fīmyūn. Y dijo as-Suhaylī en ar-Rawḍ al-Unuf: Fīmṯūn. Y mencionó que an-Naqqāš dijo: su nombre era Yaḥyā, y su padre era rey y murió, y su pueblo quiso hacerlo rey después de su padre, pero él huyó del reinado y se dedicó a la peregrinación. 104 es decir, los siete siglos. 105 intašaṭa aṯ-ṯawba: lo levantó rápidamente. 106 ŷa‘aftuhā: la hice caer. 107 al-qidāḥ: las flechas. 108 Narró Ibn Sanŷar de Ŷubayr ibn Nufayr: dijo: los que cavaron el foso fueron tres: Tubba‘, señor de Yemen; Constantino hijo de Hilānī -que era su madre- cuando desvió a los cristianos del monoteísmo y la religión del Mesías hacia la adoración de la cruz; y Nabucodonosor, de la gente de Babilonia, cuando ordenó a la gente que se postraran ante él, y Daniel y sus compañeros se negaron, y los arrojó al fuego, pero fue frío y paz para ellos. 109 Corrobora esto Su dicho: {Y no pienses que quienes fueron muertos en la causa de Dios están muertos; antes bien, están vivos...} y lo que se encontró de los mártires de Uhud y otros en este estado, no cambiaron después de largos siglos, como Ḥamza ibn ‘Abd al-Muṭṭalib -que Dios esté complacido con él- pues fue encontrado cuando Mu‘āwiya cavó el manantial, sano sin cambio, y el hacha golpeó su dedo y sangró. Y también Abū Ŷābir ‘Abd Allāh ibn Ḥarām, y ‘Amr ibn al-Ŷamūḥ. Y Ṭalḥa ibn ‘Ubayd Allāh, su hija ‘Ā’iša lo exhumó de su tumba cuando él le ordenó en sueños trasladarlo, y lo exhumó de su lugar después de treinta años sin cambio. Y me contó alguien en quien no dudo que vio a muchos mártires en la guerra de Palestina que no cambiaron después de largos años. 110 aḍ-ḍaḥḍāḥ del agua: aquel cuyo fondo se ve. 111 al-ġamar: el agua abundante. 112 Esto es lo que mencionó Ibn Isḥāq, y hay otra narración: que Ḏū Nuwās hizo entrar a los abisinios en San‘ā’ de Yemen, cuando vio que no podía contra ellos, después de haber convocado a todos los maqāwil para que estuvieran con él como una sola mano contra ellos, pero se negaron excepto que cada uno protegiera su propio territorio por separado. Entonces salió hacia ellos con las llaves de su tesoro y sus bienes para que hicieran la paz con él y con los que estaban con él, y escribieron al Negus sobre eso y aceptó. Luego Ḏū Nuwās escribió a cada lugar de su país: matad a todo toro negro, y mataron a la mayoría de los abisinios. Entonces el Negus envió un ejército contra Abraha, al mando de Ariyāṭ, y le ordenó matar a Ḏū Nuwās, destruir un tercio de su país y capturar a un tercio de las mujeres y los niños, y Abraha hizo eso. 113 al-a‘lāq: las cosas preciosas. 114 hawnak: sé suave, y se ha narrado de Ibn Isḥāq, no de la narración de Ibn Hišām: hawnakumā lan yuradda. Y esto es del tipo del dicho de los árabes al singular: if‘alā. 115 es decir, no podrás apartarme de mi asunto con justicia. 116 es decir, secó mi saliva en mi boca, y la poca saliva es por la angustia, y su abundancia por la fuerza del alma y la firmeza del corazón. 117 ar-raḥīq: el vino puro. 118 aṣ-ṣuḥra: el espacio amplio, tomado de la palabra aṣ-ṣaḥrā’. Y al-wazar: el refugio, y de ahí se deriva al-wazīr porque el rey se refugia en su opinión. Y se ha dicho que es de al-wizr porque lleva por el rey cargas pesadas; porque al-wizr: la carga. 119 ḏāt al-‘abar: es decir, la que tiene tristeza, se dice: ‘abara ar-rajul si se entristeció, y se dice: la’ammahu l-‘abar, como se dice: la’ammahu ṯ-ṯukl. 120 al-ḥurrāba: los dueños de las lanzas. Y tawlahu kaṯ-ṯamā’i: es decir, como nubes por el ennegrecimiento de las nubes y su oscuridad antes de la lluvia. 121 al-muqarrabāt: los caballos de raza que no pastan en los prados sino que se mantienen cerca de las casas preparados para el enemigo. Y ad-dafar: el olor intenso, es decir, ahuyentan a quienes combaten con su olor y sus alientos, y esto es una exageración en describirlos como numerosos, y se ha dicho otra cosa. Ver: ar-Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 60. 122 su‘ālī: los genios, y el singular es si‘lāt, y se dice: más bien es la hechicera de los genios. 123 ‘Amr ibn Ma‘dī Karib -que Dios esté complacido con él- fue compañero, su kunya era Abū Ṯawr, se ponen ejemplos con su caballería y valentía. Y Ma‘dī Karib en himyarita: el rostro del campesino, al-ma‘dī es: el rostro en su lengua, y al-karb es: el campesino. 124 No es de Murād, sino que es aliado de ella, y el nombre de Murād: Yuḥābir ibn Sa‘d al-‘Ušayra ibn Madhŷiŷ, y su linaje está en Baŷīla, luego en los Banū Aḥmas, y su padre Makšūḥ se llamaba Hubayra ibn Hilāl. Y se dice: ‘Abd Yagūṯ ibn Hubayra ibn al-Ḥāriṯ ibn ‘Amr ibn ‘Āmir ibn ‘Alī ibn Aslam ibn Aḥmas ibn al-Ġawṯ ibn Anmār, y Anmār es el padre de Baŷīla y Jaṯ‘am, y su padre fue llamado Makšūḥ porque fue golpeado con una espada en su kašḥ "que es el espacio entre la cadera y la costilla trasera", y su kunya era Qays: Abū Šaddād, y fue el asesino de al-Aswad al-‘Ansī el embustero junto con sus dos ayudantes y Fayrūz, y Qays fue un héroe valiente, murió junto a ‘Alī -que Dios esté complacido con él- el día de Ṣiffīn, y tuvo en ese día hazañas que no se oyeron iguales, y también en las guerras de Siria con los romanos tuvo batallas y hazañas que no se oyeron iguales de nadie después de Jālid ibn al-Walīd. 125 al-maqārif: plural de muqraf, el que está cerca de la hibridación, que es aquel cuya madre es árabe y su padre no lo es, entonces al-iqrāf es por parte del padre y al-hiŷna por parte de la madre. Ver eso detalladamente en aṣ-Ṣiḥāḥ de al-Ŷawharī, materia q-r-f. 126 al-‘atūda: la dureza en la guerra. 127 wadāhu: cargó con su precio de sangre.
Ella es la iglesia que Abraha quiso hacer el centro de la peregrinación de los árabes, y se llamó así por la elevación y altura de su construcción; de ahí se tomó el nombre de las capuchas 128, porque cubren la cabeza. Se dice: "taqalnasa" el hombre cuando se pone la capucha, y "qalasa" la comida, es decir, subió de su estómago a su boca. Abraha había humillado a la gente de Yemen en la construcción de esta iglesia y les impuso diversos tipos de vejaciones. Transportaba hasta ella gran cantidad de mármol veteado y piedras talladas con oro del palacio de Bilqis, la dueña de Salomón —la paz sea con él—, que estaba a varias leguas del lugar de la iglesia y donde quedaban restos de su reino. Quiso elevar su construcción hasta dominar desde ella Adén, y colocó en ella cruces de oro y plata y púlpitos de marfil y ébano. Su norma con el trabajador era que, si el sol salía antes de que comenzara su labor, le cortaba la mano. Un día, uno de ellos se durmió hasta la salida del sol; entonces su madre, una anciana, vino e imploró su intercesión por su hijo, pero él se negó a no ser que le cortara la mano. Ella dijo: "Golpea hoy con tu pico, que hoy es tuyo, y mañana será de otro". Véase la historia detallada de esta iglesia en: "al-Rawḍ al-Unuf", nuestra edición, vol. 1, p. 63.
Y el nombre de Abū al-Ṣalt es Rabīʿa b. Wahb b. ʿIlāj 129. Al-mahāh 130 es un nombre del sol; se le llama así por su pureza. Al-mahā, de los cuerpos, es lo puro que se ve su interior desde el exterior. Al-mahā: el cristal de roca. Al-mahāh: la gacela. Al-jarān 131: el cuello. Qaṭṭara: arrojó sobre su costado, que es el lado. Kabkab: nombre de una montaña. Al-maḥdūr: el que ha caído de una montaña, es decir, ha caído. Al-ḥanīfa 132: la comunidad ḥanīfa, es decir, la musulmana que sigue la religión de Ibrāhīm al-Ḥanīf —la paz sea con él—, porque se desvió (ḥanafa) del judaísmo y del cristianismo, es decir, se apartó de ambas. Por eso se le llamó ḥanīf. O se desvió de lo que adoraban sus padres y su pueblo. Ġanī 133: es decir, autosuficiencia. Ibn Nūḥ 134: su nombre es Yām. Y se dice Kanʿān. Al-muṭarjim 135: el lleno de soberbia. Al-ṭarjama es el plural de muṭarjim. Su dicho: «hasta que parece apedreado» 136, y él fue apedreado, ¿cómo se le compara con un apedreado si fue apedreado con piedras? ¿Acaso se puede decir de un asesinado: «como si fuera asesinado»? Decimos: cuando mencionó la llegada de las aves y las hizo como nubes que traen lluvia, y la lluvia no es apedreamiento, sino que el apedreamiento es con manos y similares, lo comparó con el apedreado que es apedreado por humanos, o por alguien que razona y apedrea intencionadamente, como un enemigo o similar. Entonces, el asesinado con piedras es realmente apedreado, y como el ejército abisinio no era así, sino que fueron llovidos con piedras, por eso dijo: «como si fuera apedreado». Ver: al-Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 81. Al-fall 137: el derrotado. Y él es Sayf b. Ḏī Yazan b. Ḏī Aṣbaḥ b. Mālik b. Zayd b. Sahl b. ʿAmr b. Qays b. Muʿāwiya b. Jušam b. ʿAbd Šams b. Wāʾil b. al-Ġawṯ b. Fiṭn b. ʿArīb b. Zuhayr b. Ayman b. al-Humaysaʿ b. al-ʿAranjaǧ, que es Ḥimyar b. Sabaʾ 138. Al-Nuʿmān 139: nombre tomado de al-nuʿmān, que es la sangre. Y este Kisrà 140 es Anūširwān b. Hubaḏ, y su significado es «renovador del reino», porque reunió el reino de Persia tras la dispersión. Al-qanqal 141 con el que se compara la corona es una gran medida. Dijo el rayiz describiendo las trufas: «¿Por qué no las recoges con el qanqal? / No hay bien en la trufa si no lo haces». Y en al-Garībayn de al-Harawī: al-qanqal: una medida que contiene treinta y tres mannas, y el mann pesa dos libras. Esta corona fue llevada a ʿUmar b. al-Jaṭṭāb —que Allah esté complacido con él— cuando fue arrebatada a Yazdagird b. Šahriyār, que la había heredado de su abuelo el mencionado Anūširwān. Cuando la trajeron a ʿUmar —que Allah esté complacido con él—, llamó a Surāqa b. Mālik al-Mudliǧī, le puso los brazaletes de Kisrà y colocó la corona sobre su cabeza, y le dijo: «Di: Alabado sea Allah, que ha quitado la corona de Kisrà, rey de reyes, de su cabeza y la ha puesto en la cabeza de un beduino de los Banū Mudliǧ, por el poder del Islam y su bendición, no por nuestra fuerza». Y ʿUmar distinguió a Surāqa con esto porque el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones sean con él— le había dicho: «Oh Surāqa, ¿cómo será cuando pongan la corona de Kisrà sobre tu cabeza y sus brazaletes en tus manos?», o como dijo —la paz y las bendiciones sean con él—. Sus marāziba 142: sus visires. E Ibn Qutayba mencionó que eran siete mil quinientos, y se les unieron tribus de árabes. Y antes se llamaba Awāl 143, con la hamza abierta o cerrada. Dijo Ibn al-Kalbī: se llamó Ṣanʿāʾ porque cuando Wahriz entró en ella dijo: «Ṣanʿa ṣanʿa», queriendo decir que los abisinios habían perfeccionado su construcción. Dijo Ibn Muqbil recordando Awāl: «La promesa de los guías con ella, junto a una nube que se extiende en el horizonte, / y como si fueran barcos en la costa de Awāl». Y al-ʿāriḍa aquí es lo que se extiende en el horizonte de nubes. Y dijo Ǧarīr: «Y comparó las literas, al amanecer en Qaww, / con barcos de la India que zarparon de Awāl». Y al-ḥudūǧ aquí significa vehículos para mujeres como la litera. Y Qaww: una parada para quien va de Basora a Medina, y se dice que es un valle entre al-Yamāma y Haǧar. Dijo al-Ajṭal: «De ojos hundidos, como si sus pestañas colgaran / de lanzas de Rudayna, o de troncos de Awāl». Y se ha dicho que Ṣanʿāʾ es el nombre de quien la construyó, y es Ṣanʿāʾ b. Awāl b. ʿAybar b. ʿĀbir b. Šāliḫ, y se conocía unas veces como Awāl y otras como Ṣanʿāʾ. Al-taʾammā 144: se reconciliaron. Faqamma 145: aumentó y se intensificó. Al-qayl 146: el rey. Al-mušaʿšaʿ 147: el vino mezclado con agua. Rāma fī al-baḥr 148: es decir, permaneció en él, y de ahí al-rawāʾim, que son las piedras del trípode. Así lo encontré en el margen del Sheij, que lo cotejó con mis libros de Abū al-Walīd al-Waqšī, y para mí es un error, porque al-rawāʾim proviene de raʾama, si se inclina, y rāma no es de raʾama, sino de al-raym, que es la escalera, o de al-raym que es el aumento y la excelencia, o de raʾama yarīmu si se va, como si quisiera decir: desapareció por un tiempo y circunstancias, luego volvió contra los enemigos, y ascendió en los grados de la gloria por circunstancias, si es de al-raym que es la escalera. Y lo encontré en otro libro: jayyama en lugar de rāma, y esto significa: permaneció. Del Rawḍ al-Unuf, nuestra edición, vol. 1, p. 84. ʿUmrī 149: quiso decir: laʿumrī. Y dijo al-Ṭāʾī: «ʿUmrī, ciertamente el tiempo me aconsejó, y sin embargo / es de las maravillas un consejero que no se apiada». Y su dicho: «apuraste el qalqāl» 150, con la qāf abierta o cerrada, y como dijo otro: «Y un qalqal que busca la gloria, todo movedizo», que es la intensidad del movimiento. Ġuluban 151: fuertes. Al-asāwira: los arqueros. Al-ġayḍāt: plural de ġayḍa, el bosque espeso y frondoso. «Tiran desde šudaf 152 como si fueran ġibāṭ». Al-šudaf: la persona, y su plural es šuduf, y aquí no se refiere sino a los arcos, y šudaf no es plural de šuduf, sino que es plural de šudūf, que es el activo y alegre; se dice: šadifa, entonces es šadif, luego se dice: šudūf, como decimos marūḥ. Y a veces se toma prestada la actividad y la alegría para los arcos por su buena disposición, calidad de tiro y precisión, entonces «tiran desde šudaf» significa: empujan desde ellos con el tiro, y al-zamjar: los arcos, o las flechas, y al-ġibāṭ: las literas, y al-zamjar: la caña persa. Ġumdān 153 fue fundado por Yaʿrub b. Qaḥṭān, y lo completó después, y lo habitó Wāʾil b. Ḥimyar b. Sabaʾ, y era un rey coronado como su padre y su abuelo. Šālat naʿāmatahum 154: es decir, perecieron. Al-naʿāma: la planta del pie. Šālat: se elevó. Quien perece, sus pies se elevan y su cabeza cae, y aparece la planta de su pie. Los árabes dicen: tanʿama si camina descalzo. Dijo el poeta: «Me descalcé cuando llegó la maldad de su acción / ciertamente la adversidad es para el descalzo». Y se narra que su nombre es Qays b. ʿAbd Allāh, y se dice que su nombre es Ḥibbān b. Qays b. ʿAbd Allāh b. Waḥwaḥ, y al-waḥwaḥ en la lengua: el centro del valle, lo dijo Abū ʿUbayd y Abū Ḥanīfa al-Dīnawarī, y es uno de los Nawābiġ, que son ocho, mencionados por al-Bakrī. Y al-Nābiġa es un poeta longevo que vivió doscientos cuarenta años, la mayoría en la época preislámica, y su llegada al Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones sean con él— y su recitación ante él, y la súplica del Profeta —la paz y las bendiciones sean con él—: «Que Allah no rompa su boca» es famosa. Al-ʿIbād 155, y son de ʿAbd al-Qays b. Afṣà b. Duʿmī b. Ǧadīla b. Asad b. Rabīʿa. Se dice que descendieron de cuatro: ʿAbd al-Masīḥ, ʿAbd Kulāl, ʿAbd Allāh y ʿAbd Yalīl, y así los demás, en el nombre de cada uno de ellos: ʿAbd. Y se presentaron ante un rey y se nombraron para él, y él dijo: «Vosotros sois los ʿIbād (siervos)», y así se les llamó. Y se ha dicho otra cosa. Y en el hadiz musnad: «Los más alejados del Islam son los bizantinos y los ʿIbād», y creo que son estos, porque se cristianizaron, y son de Rabīʿa, luego de los Banū ʿAbd al-Qays, y Allah sabe más. Y lo que mencionó al-Ṭabarī en la genealogía de ʿAdī b. Zayd es que es hijo de Zayd b. Ḥammād b. Ayyūb b. Maǧrūf b. ʿĀmir b. ʿUṣayya b. Imriʾ al-Qays b. Zayd Manāt b. Tamīm. Y los Banū Imriʾ al-Qays b. Zayd Manāt entraron en los ʿIbād. Por eso ʿAdī es atribuido a ellos. Qazaʿ al-muzn 156: las nubes dispersas. Dūna ʿurā al-kāʾid 157: quiere decir: las cuerdas del cielo y sus causas. Y en la copia del Sheij: ʿurā con la ʿayn abierta, que es el lado, y lo añadió a al-kāʾid, que es quien los trama, y el Creador —Glorificado y Exaltado sea—, su trama es firme. Ṣawt al-nahhām 158: quiere decir el canto del búho. Qāṣibuhā: el que toca la flauta. Fawwazat bi-l-biġāl 159: es decir, montó en los desiertos. Tūsaqu bi-l-ḥatf: es decir, cargó las mulas con las muertes. Tawālibuhā: plural de tawlab, que es el hijo del asno, y la tāʾ en tawlab es sustituto de wāw, como en tawʾam y tawlaǧ y en Tawrāt según una de las dos opiniones, porque la derivación de tawlab es de al-wāliba, que es lo que produce la siembra, y su plural: awālib. Min ṭaraf al-manqal 160: es decir, desde lo alto de sus fortalezas. Al-manqāl: el recipiente que se lleva a los reyes de pueblo en pueblo, y parece que al-manqal viene de esto, y Allah sabe más. Y su dicho: «verdes sus batallones», significa de hierro, y de ahí al-katība al-jadrāʾ (el batallón verde). Claman a la gente de Barbar 161, porque los bereberes y los abisinios son descendientes de Ḥām. Y se ha dicho que son descendientes de Ǧālūt de los ʿAmālīq, y se ha dicho de Ǧālūt que es de los Jaḫar, y que Ifrīqis, cuando salió de la tierra de Canaán, oyó su barbara, que es la mezcla de voces, y dijo: «¡Cuánta barbara tienen!», y así se les llamó. Y se ha dicho otra cosa. Al-imma 162: la bendición. Al-fayy 163: el que camina solo. Al-zurāfa 164: el grupo de personas. Al-najāwa 165: los generosos. Al-marāziba: los visires. Este Kisrà 166 es Abarwīz b. Hurmuz b. Anūširwān, y el significado de Abarwīz en árabe es «el victorioso», y es quien venció a los bizantinos cuando Allah reveló: «Alif, Lām, Mīm. Los bizantinos han sido vencidos, en la tierra más baja» [Corán 30:1-3]. Y es a quien se le mostró en sueños, y se le dijo: «Entrega lo que tienes en tus manos al dueño del cayado», y no dejó de estar aterrorizado por eso, hasta que al-Nuʿmān b. al-Munḏir le escribió sobre la aparición del Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— en Tihāma; entonces supo que el asunto llegaría a él hasta que ocurrió lo que ocurrió. Y es a quien el Profeta —la paz y las bendiciones sean con él— le escribió. Y su nieto: Yazdagird b. Šahriyār b. Abarwīz, que fue el último rey de los persas, y su reino fue saqueado y su poder derribado por ʿUmar b. al-Jaṭṭāb, luego fue asesinado al comienzo del califato de ʿUṯmān, y se escondió en un molino y fue asesinado y arrojado al canal del molino, en Marw, en la tierra de Persia. Y el asesinato de Kisrà 167 ocurrió cuando sus hijos lo mataron la noche del martes, a diez de Ǧumādà al-Ūlà del año siete de la Hégira. Y Bāḏān se islamizó en Yemen en el año diez. En ese año, el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones sean con él— envió a los hijos de los persas que se habían establecido en Yemen llamándolos al Islam. Entre los abnāʾ 168 están: Wahb b. Munabbih b. Sayy b. Ḏukbār, y Ṭāwūs y Ḏādawayh y Fayrūz, que mataron al-Aswad al-ʿAnsī el embustero. Y se ha dicho de Ṭāwūs que no es de los abnāʾ, sino de Ḥimyar, y se ha dicho: de Persia, y su nombre es Ḏakwān b. Kaysān, y es cliente de Buǧayr b. Raysān; y se ha dicho: cliente de al-Ǧaʿd, y se le llamaba Ṭāwūs al-Qurrāʾ por su belleza. Tamaḫjaḍat 169: concibió. Al-manūn: la muerte, y también es uno de los nombres del tiempo, y proviene de manata al-ḥabl si lo cortas. Anā 170: es decir, llegó el momento.
Ibn Hishām relató de Yūnus: Ḏamār, con la ḏāl en fatḥa, lo que indica que la narración de Ibn Isḥāq es con kasra. Si es con kasra, es un nombre indeclinable porque es el nombre de una ciudad, y predomina en ella el femenino; también es posible declinarlo porque es un nombre de país. Si se abre la ḏāl, es un nombre construido como Raqāš y Ḥaḏām. 171 Su dicho: «para los himyaritas buenos» porque eran gente de religión, como se mencionó antes en el relato de Faymiyūn e Ibn aṯ-Ṯāmir. 172 En cuanto a su dicho: «para los abisinios malvados»: por lo que causaron en Yemen de destrucción y corrupción y devastación de tierras, hasta que intentaron derribar la Casa Sagrada de Dios, y la derribarán al final de los tiempos cuando el Corán sea elevado y la fe desaparezca de los corazones. Con esto alude al hadiz: «Dejad a los abisinios mientras os dejen, pues nadie extraerá el tesoro de la Kaaba excepto el de las dos piernas delgadas de los abisinios». Lo narró Abū Dāwūd con una cadena débil. 173 Su dicho: «para los persas libres»: porque la realeza entre ellos fue heredada desde el principio del mundo, desde la época de Gayūmart según su creencia, hasta que llegó el Islam; no se sometieron a ningún rey de otros, ni pagaron tributo a ningún soberano de otros, por lo que eran libres. 174 Se refiere a Zarqā' al-Yamāma, que veía a una distancia de tres días de viaje. Antes de la casa, dijo: «Veo a un hombre con un omóplato en la mano... o remendando una sandalia. ¡Ay de mí! ¡Qué habilidad!» La desmintieron en lo que dijo, y por la mañana los sorprendió... el de la familia de Ḥassān, que hacía avanzar la muerte y la enfermedad. 175 Al-Sāṭirūn en siríaco significa el rey. El nombre de al-Sāṭirūn es al-Ḍayzan b. Mu‘āwiya. Al-Ṭabarī dijo: es Ǧurmuqānī. Ibn al-Kalbī dijo: es quḍā‘ī de los árabes que se establecieron en al-Sawād, y se les llamó Tanūj, es decir, se quedaron allí, y son tribus diversas. Ibn al-Kalbī trazó su linaje: es hijo de Mu‘āwiya b. ‘Ubayd, y lo encontré escrito por Abū Baḥr: ‘Ubayd, con ḍamma en la ‘ayn, hijo de Aǧram, de los Banū Salīḥ b. Ḥulwān b. al-Ḥāf b. Quḍā‘a. Su madre: Ǧayhala, por quien era conocido, y ella también era quḍā‘ī de los Banū Tazīd, a quienes se atribuyen las vestimentas tazīdiyya. 176 El nombre de Abū Dāwūd: Ǧāriya b. Ḥaǧǧāǧ, y se dice: Ḥanẓala b. Šarqī. 177 Después de este verso: «Lo derribaron los días del reino... y del bienestar y las joyas escondidas». 178 Se llama al-Naḍīra. 179 Al-Mas‘ūdī dijo: ella le indicó un río ancho por donde entraba el agua a al-Ḥaḍr, y les cortó el agua, y entraron por allí. Al-Ṭabarī dijo: ella le indicó un talismán en al-Ḥaḍr, y según su conocimiento, no se abriría hasta que se tomara una paloma gris, se tiñeran sus patas con la menstruación de una doncella virgen de ojos azules, luego se soltara la paloma, y ésta se posara en la muralla de al-Ḥaḍr, entonces caería el talismán y se abriría al-Ḥaḍr. 180 Ibn Isḥāq dijo: el que saqueó al-Ḥaḍr fue Sābūr Dhū l-Aktāf. Otros lo consideran Sābūr b. Ardašīr b. Bābak. Ya se mencionó que Ardašīr fue el primero en unificar el reino de Persia y someter a los reyes de las facciones, hasta que el reino le obedeció. Al-Ḍayzan era de los reyes de las facciones, por lo que es improbable que esta historia sea de Sābūr Dhū l-Aktāf, que es Sābūr Hurmuz, llamado Dhū l-Aktāf porque fue después de Sābūr el Mayor por un largo tiempo, y entre ellos hay reyes mencionados en los libros de historia: Hurmuz b. Sābūr, Bahrām b. Hurmuz, Bahrām b. Bahrām, Bahrām III, Narsī b. Bahrām, y después de él su hijo Sābūr Dhū l-Aktāf. Y Dios sabe más. 181 Šāhbūr: significa hijo del rey. 182 Ayd: fuerte. 183 Rabiyya lam tuwaqqi wālidahā: puede ser fa‘īla de rabaytu, aunque la regla para fa‘īla con significado de maf‘ūla es que sea sin hā'. Puede que quisiera el significado de crecimiento y desarrollo, porque creció en la abundancia, siendo entonces con significado de fā‘ila, y la construcción sería conforme a la regla. Lo más correcto de estas dos opciones es que quisiera rabī'a con hamza, y suavizó la hamza convirtiéndola en yā', y la llamó rabī'a porque era una atalaya cuando divisó, cuando vio a Sābūr y sus soldados. Se dice de la atalaya, sea hombre o mujer: rabī'a, y también se dice: rubā' con peso de fi‘āl. Recitaron: «Rubā' elevada, a cuya cima no llegan... sino las nubes, la lluvia y los torrentes». Su dicho: «aḍā‘a rāqibahā»: es decir, descuidó al vigilante que la observaba y protegía. Puede que el pronombre se refiera a la joven: su guardián la descuidó. 184 Al-jamr wa wahal. Se dice: wahala el hombre, wahalan y wahlan, cuando quiere algo y su mente se desvía hacia otra cosa. También se dice: wahama, con fatḥa en la hā'. En cuanto a wahima, con kasra, significa: errar. Arhama, con alif, significa: omitir. 185 Jašara: apareció y se hizo evidente. Sabā'ibuhā: plural de sabība, que es como un turbante o similar, y de ahí sab, que es el velo. 186 Mašāǧibuhā: al-mašāǧib: plural de mišǧab, que es donde se cuelgan las ropas. 187 En cuanto a Muḍar, ya se mencionó en la línea genealógica del Profeta -la paz sea con él- y mencionamos que fue el primero en instituir el canto para los camellos. La razón, según mencionan, es que se cayó de un camello y se dislocó la mano, y era la persona de voz más hermosa, así que caminaba detrás de los camellos diciendo: «¡Ay de mi mano! ¡Ay de mi mano!», canturreando, y los camellos se alargaron y desapareció su cansancio; ese fue el origen del canto entre los árabes, porque los camellos se animan con su canto y se apresuran. 188 En cuanto a Anmār, se llamó así por al-anmār, plural de namir, como llamaron a Sabā‘ y Kilāb. La madre de sus hijos: Baǧīla bint Ṣa‘b b. Sa‘d al-‘Ašīra. Tuvo de otra mujer a Aftal, que es Jaṯ‘am, y tuvo a ‘Abqar entre quince, que Abū l-Faraǧ nombró, de ellos descienden las tribus de Baǧīla: Wadā‘a, Juzayma, Ṣuhayba, al-Ḥāriṯ, Mālik, Šayba, Ṭarīfa, Fahm, al-Ġawṯ, Sahl, ‘Abqar y Ashhal, todos hijos de Anmār. Se dice que Baǧīla era una abisinia que crió a los hijos de Anmār que nombramos, y no crió a Aftal, que es Jaṯ‘am, por lo que no se le atribuye a ella. 189 Dijo cuando oyó esto: «No ha sido alabado un hombre cuyos compatriotas han sido insultados». Este Ǧarīr es Ibn ‘Abd Allāh b. Ǧābir, y es al-Šalīl b. Mālik b. Naḍr b. Ṯa‘laba b. Ǧušam b. ‘Uwayf b. Ǧaḏīma. 190 Yunāfir: es decir, litiga. Qāsim b. Ṯābit dijo: la palabra munāfara se deriva de nafar. Cuando dos hombres disputaban y cada uno afirmaba que su grupo era más noble, recurrían a un árbitro, y al que se prefería se le decía: nafara ‘alayhi, es decir, su grupo prevaleció sobre el del otro. De ahí se tomó munāfara. Zuhayr dijo: «Pues la verdad se corta en tres: juramento, o litigio, o exilio». 191 Al-Furāfiṣa, con ḍamma: nombre de un león; con fatḥa: nombre de un hombre. Se ha dicho: todo Furāfiṣa entre los árabes es con ḍamma, excepto al-Farāfiṣa, padre de Nā’ila, suegro de ‘Uṯmān b. ‘Affān, que es con fatḥa. 192 Lo más conocido en la narración: «in yuṣra‘ ajūka». El verbo no se apocopa como respuesta de la condición porque, según Sībawayh, está en intención de anteposición, y según al-Mubarrad, con la fā' implícita. 193 En cuanto a ‘Aylān, hermano de Ilyās, se ha dicho que es Qays mismo, no su padre, y se le llamó por un caballo suyo llamado ‘Aylān. Junto a él vivía Qays Kubbat de Baǧīla, conocido por Kubbat, nombre de su caballo, y se distinguieron por esta adición. Se dijo: ‘Aylān era el nombre de un perro suyo. 194 Ibn Isḥāq mencionó a la madre de Ilyās, y dijo de ella: una mujer de Ǧurhum, y no la nombró. No es de Ǧurhum, sino que es al-Rabāb bint Ḥayda b. Ma‘add b. ‘Adnān, según mencionó al-Ṭabarī. Ya hemos mencionado esto en la genealogía del Profeta -la paz sea con él-. 195 Jindif, por quien son conocidos los Banū Ilyās. Ella es de quien se hicieron proverbios por su tristeza por Ilyās, pues dejó a sus hijos y vagó por la tierra llorándolo hasta que murió de pena. Él murió un jueves, y cuando llegaba el jueves, lloraba desde el principio del día hasta el final. Al-Zubayr dijo: los Banū Ilyās fueron atribuidos a su madre porque, cuando ella los dejó ocupada en su tristeza por su padre, la gente se apiadó de ellos y dijeron: estos son los hijos de Jindif, a quienes ella abandonó siendo pequeños huérfanos, hasta que fueron conocidos como Banū Jindif. 196 En la narración hay un añadido: Ilyās dijo a su madre, cuyo nombre es Laylā, y su madre es Ḍariyya bint Rabī‘a b. Nizār, a quien se atribuye Ḥimà Ḍariyya; ella se acercaba moviéndose rápidamente (tujandif) en su andar. Él dijo: «¿Por qué caminas así?» Y fue llamada Jindif. Al-Jandafa es rapidez en el andar. Dijo a Mudrika: «Tú has alcanzado lo que buscabas». Dijo a Ṭābiḫa: «Tú has cocido lo que cocinaste». Dijo a Qum‘a, que es ‘Umayr: «Tú te has quedado y te has encogido». 197 Qasabuhu: sus intestinos. 198 También se narró que el primero en hacer la baḥīra fue un hombre de los Banū Mudliǧ que tenía dos camellas, les cortó las orejas y prohibió su leche. El Mensajero de Dios -la paz sea con él- dijo: «Lo vi en el fuego, golpeándolo con sus pezuñas y mordiéndolo con sus bocas». Y dijo: «He conocido al primero que liberó la sā’iba y erigió el nuṣub: ‘Amr b. Luḥayy. Lo vi molestando a la gente con el olor de sus intestinos». Lo narró Ibn Isḥāq de ‘Abd Allāh b. Abī Bakr como mursal. 30 Cuando Juza‘a dominó la Casa y expulsó a Ǧurhum de La Meca, ‘Amr b. Luḥayy fue considerado por los árabes como un señor; no inventaba una innovación sin que la adoptaran como ley, porque alimentaba a la gente y vestía en la temporada, hasta que a veces sacrificaba diez mil camellos en la temporada y vestía diez mil mantos, hasta que se dijo que él es al-Lāt, que mezcla el sawīq -una comida hecha de trigo y cebada molidos- para los peregrinos sobre una roca conocida como la roca de al-Lāt. Se dice que quien mezclaba era de Ṯaqīf. Cuando murió, ‘Amr les dijo: no ha muerto, sino que ha entrado en la roca, luego les ordenó adorarla y construir sobre ella una casa llamada al-Lāt. Se dice que su asunto y el de sus hijos continuó así en La Meca durante trescientos años. Cuando murió, esa roca fue llamada al-Lāt, con la tā' suave, y se tomó como un ídolo adorado. Ibn Isḥāq mencionó que fue el primero en introducir los ídolos en el Haram e incitar a la gente a adorarlos. 31 La talbiya desde la época de Abraham era: «Labbayka, lā šarīka laka labbayka», hasta que llegó ‘Amr b. Luḥayy. Mientras él decía la talbiya, se le apareció el demonio en forma de un anciano que decía la talbiya con él. ‘Amr dijo: «Labbayka, lā šarīka laka». El anciano dijo: «Excepto un socio que es tuyo». ‘Amr lo rechazó y dijo: «¿Qué es esto?» El anciano dijo: «Di: lo posees y lo que posee, pues no hay problema en ello». ‘Amr lo dijo, y los árabes lo adoptaron.
Y esa es la ignorancia primitiva 199 que Dios mencionó en el Corán en Su palabra: {Y no os exhibáis con la exhibición de la ignorancia primitiva} [Al-Ahzab: 33]. Su inicio fue en la época de Mahlâ'îl b. Qaynân, según refieren. Al-Bujârî mencionó de Ibn 'Abbâs que dijo: "Los ídolos que estaban en el pueblo de Noé pasaron después a los árabes. Eran nombres de hombres justos del pueblo de Noé. Cuando murieron, el Demonio inspiró a su pueblo que erigieran estatuas en sus lugares de reunión, las llamaran con sus nombres, y así lo hicieron. No fueron adoradas hasta que aquellos murieron y el conocimiento se olvidó, entonces fueron adoradas". At-Tabarî mencionó este mismo significado y añadió: que Suwâ' 200 era hijo de Set, y que Yagûz 201 era hijo de Suwâ', y así Ya'ûq 202 y Nasr 203. Cada vez que moría uno, se hacía su imagen y se veneraba por su posición religiosa y por las respuestas que solían obtener al invocarle. Así continuaron hasta que vinieron las generaciones posteriores y dijeron: "Nuestros padres no veneraban a estos sino porque daban sustento, beneficiaban y perjudicaban", y los tomaron como dioses. Estos son nombres siríacos que llegaron a la India, y dieron con ellos nombre a sus ídolos, que decían que eran imágenes de los siete astros errantes. A veces los genios les hablaban desde su interior y los seducían. Luego 'Amr b. Luhayy 204 los introdujo entre los árabes y les enseñó esos nombres, y el Demonio los puso en sus lenguas coincidiendo con lo que había en la época de Noé.
Para nosotros el cuarto 205. Quiere decir que los Banū Lu'ayy eran cuatro: uno de ellos era su padre, 'Awf, y los Banū Lu'ayy son la gente del Haram 206 y tienen la herencia de la Casa. Jāriŷa b. Sinān, de quien Qays afirma que los ŷinn 207 lo raptaron para que fecundara a sus mujeres debido a su habilidad, valentía y la nobleza de su descendencia. Hāšim b. Ḥarmala es el abuelo de Manẓūr b. Zibān b. Yasār, cuya hija Zayla estaba casada con Ibn al-Zubayr. Es el abuelo materno de Manẓūr, y su nombre es Qahṭim bint Hāšim. Qahṭim estuvo embarazada de Manẓūr durante cuatro años y lo dio a luz con muelas, por lo que fue llamado Manẓūr 208 por la larga espera que tuvieron de él. Se dice que su significado es 'hinchado', y mencionan que se dice 'garbala al-qatīl' 209 cuando se hincha, pero esto no es conocido, aunque Abū 'Ubayd lo mencionó en al-Garīb al-muṣannaf. Además, la narración es con fatḥa 210 en la bā' de 'mugarbala'. Algunos dicen que significa 'escoge a los reyes y los mata'. Lo que yo veo al respecto es que con 'garbala' se refiere a 'investigarlos y perseguirlos'. A Hāšim le gustó este verso porque en él lo describe con poder y resistencia, y que no teme a ningún gobernante que lo perjudique ni a ninguna venganza de un vengador. al-basl 211: lo prohibido, y al-basl también: lo lícito; es uno de los antónimos. De ahí proviene 'baslat al-rāqī' 212, es decir, lo que le es lícito tomar por el conjuro. Y 'basl' en la súplica significa 'āmīn' 213. Dijo el rāŷiz 214: 'No fracase quien de tu favor espera / baslan, y sea enemigo de Dios quien te sea enemigo'. 'Umar b. al-Jaṭṭāb solía decir después de la súplica: 'Āmīn y baslan', es decir, 'respuesta'. En algunas copias aparece 'al-marūrāt' 215 con tā' alargada, como si fuera plural de 'marūr', pero no existe en la lengua una construcción así. Lo correcto es 'al-marūrāh' 216 con hā', de aquellas palabras en las que se duplican la 'ayn y la lām, como 'ṣamaḥmaḥa'. La alif proviene de una wāw original, según la opinión de Sībawayh, quien lo consideró como 'šuŷūŷāh'. Al-marūrāh es el nombre del lugar donde ocurrió este día. Yaqaẓa b. Murra 217 con fatḥa en la qāf. Lo he encontrado con sukūn en la qāf en poemas en alabanza de Jālid b. al-Walīd, como el dicho del poeta: 'Y tú eres para Majzūm b. Yaqaẓa un escudo / ambos nombres tuyos son nobles, hijo de noble'. La madre de Majzūm b. Yaqaẓa, abuelo de los Banū Majzūm, es Kalba bint 'Āmir b. Lu'ayy. Fueron llamados Bāriq 218 porque siguieron el relámpago. También se ha dicho que acamparon junto a una montaña llamada Bāriq, y por ello se les dio ese nombre. Es Ibn Zayd, Abū l-Mustahill, de los Banū Asad. Es decir, 'embisten sin preparación ni fuerza, como carneros sin cuernos, y creen tener fuerza'. En algunas copias se añade 'Juza'ma' por error; lo correcto es 'Amr b. Ŷa'zama'. Se narra que una vez el torrente entró en la Ka'ba y agrietó su estructura, por lo que Qurayš se asustó y temió su derrumbe si llegaba otro torrente, y que su honor y religión desaparecieran. Entonces 'Āmir le construyó un muro. al-aḍbaṭ 219: el que trabaja con ambas manos. al-'usra: la dificultad. al-qarn: el fuerte en la guerra. al-ḥurr al-qaṭāmī 220: el halcón. Era gemelo de Hāšim. Se dice que eran gemelos: nació Hāšim con su pie pegado a la frente de 'Abd Šams, y no pudieron separarlo sino con sangre. Por eso decían que habría derramamiento de sangre entre sus descendientes, y esa sangre fue la que ocurrió entre los Banū Hāšim y los Banū Umayya b. 'Abd Šams. En este pasaje hay un error, porque Sa'd al-'Ušayra b. Maḏḥiŷ es el padre de las tribus atribuidas a Maḏḥiŷ, excepto las menos importantes, por lo que es imposible que viviera en la época de Hāšim como hijo suyo directo. Sin embargo, así lo narró al-Barqī de Ibn Hishām, y otros lo narran como 'bint 'Abd Allāh de Sa'd al-'Ušayra', que es la versión de al-Gassānī. Su madre es 'Umayra bint Ṣajr al-Māzinī, y su hijo es 'Amr b. Uḥayḥa b. al-Ŷulāḥ, y su hermano Ma'bad, a quienes dio a luz de Uḥayḥa después de Hāšim. A él se refiere 'Abd al-Muṭṭalib cuando dice: 'Te recomiendo, 'Abd Manāf, después de mí / a un huérfano de padre, solo / su padre murió siendo él pequeño'. al-Zubayr 221, el tío paterno mayor del Profeta (la paz sea con él). Él solía hacer saltar al Profeta (la paz sea con él) cuando era niño y decía: 'Muḥammad b. 'Abdamm / vive con vida placentera / en un estado y botín / mientras dure el tiempo eterno'. Su hija Ḍubā'a estuvo casada con al-Miqdād. Su hijo 'Abd Allāh es mencionado entre los Compañeros (que Dios esté complacido con ellos). al-Zubayr (que Dios esté complacido con él) tenía el apelativo de Abū l-Ṭāhir por su hijo al-Ṭāhir, y era uno de los jóvenes más ocurrentes de Qurayš. Por él, el Mensajero de Dios (la paz sea con él) llamó a su hijo al-Ṭāhir. al-Zubayr, al enterarse de que un opresor en La Meca había muerto, preguntó: '¿Con qué castigo murió?' Le dijeron: 'Murió de muerte natural'. Entonces dijo: '¡Cómo! No hay más remedio: llegará un día en que Dios haga justicia a los oprimidos'. Esto prueba su creencia en la resurrección. Ŷaḥlan 222: con ŷīm antes que ḥā', así en la versión del libro. al-Dāraquṭnī dijo: es Ḥaŷl con ḥā' antes que ŷīm. Al-Muqawwim no tuvo descendencia excepto una hija llamada Hind. Su nombre es 'Abd al-'Uzzā, y fue llamado Abū Lahab 223 por el resplandor de su rostro, y fue un anticipo de Dios sobre lo que le sucedería del fuego [lahab]. Su madre es Lubnā bint Hāŷir (con kasra en la ŷīm) de los Banū Ḍāṭira (con ḍād puntiaguda). En al-Ma'ārif de Ibn Qutayba: que Zuhra es el nombre de una mujer por la que se conocen los Banū Zuhra. Esto es rechazado y no conocido; lo correcto es que es el nombre de su antepasado, como dijo Ibn Isḥāq. al-zuhra en la lengua significa 'resplandor en el color', sea blanco u otro. Se menciona al final de sus madres (la paz sea con él) a Barra bint 'Awf b. 'Ubayd b. 'Uwayŷ b. 'Adī, y todas ellas son qurayšíes; por eso se detuvo en Barra, aunque los genealogistas mencionan después a la madre de Barra, la madre de su madre, y la madre de la madre de su madre, pero son de fuera de Qurayš. Dijo Muḥammad b. Ḥabīb al-Nassāba: La madre de Barra es Qilāba bint al-Ḥāriṯ b. Mālik b. Ṭābija b. Ṣa'ṣa'a b. Ġādiya b. Ka'b b. Ṭābija b. Luḥayyān b. Hudayl. La madre de Qilāba es Umayma bint Kahf al-Ẓulm de Ṯaqīf. al-Zubayr mencionó a Qilāba bint al-Ḥāriṯ y afirmó que su padre al-Ḥāriṯ tenía el apelativo de Abū Qilāba y que fue el primer poeta de Hudayl. Por eso se llama 'Hamzat Ŷibrīl' 224 con mīm antes que zāy. También se dice 'Hazmat Ŷibrīl' porque es una huzma 225 (es decir, una depresión) en la tierra. Se ha narrado que su nombre es 'Zumāzim' y 'Zamzam', según al-Muṭarriz. También se llama 'Ṭa'ām Ṭu'm' 226 y 'Šifā' Suqm' 227. al-Ŷurbī dijo: Se llamó Zamzam por el zumzama del agua, que es su sonido. al-Mas'ūdī dijo: Se llamó Zamzam porque los persas solían peregrinar a ella en tiempos antiguos y zumzamaban sobre ella. al-zamzama es un sonido que los persas emiten por sus fosas nasales al beber agua. 'Umar (que Dios esté complacido con él) escribió a sus gobernadores: 'Prohibid a los persas el zamzama'. al-Mas'ūdī recitó: 'Zamzamaron los persas sobre Zamzam / y eso en su pasado más antiguo'. al-Barqī mencionó de Ibn 'Abbās (que Dios esté complacido con ambos) que se llamó Zamzam porque fue tapada con tierra para que el agua no se desviara a derecha e izquierda, y si la hubieran dejado, habría corrido por la tierra hasta llenarlo todo. Ibn Hishām dijo: al-zamzama entre los árabes significa 'abundancia y reunión'. al-ḥissī 228: el pequeño hoyo, o lo que se oculta en la arena y aparece al excavar. Es Qaḥṭān b. 'Āmir b. Šāliḫ b. Arfajšad b. Sām b. Nūḥ. Se dice: Ŷurhum b. 'Ābir. Se ha dicho que estuvo con Nūḥ (la paz sea con él) en el arca, porque es de su descendencia, y son de los árabes puros 229. De ellos aprendió Ismā'īl el árabe. Se dice que Dios lo hizo hablar árabe por inspiración, cuando tenía catorce años. Es Qaṭūrā' b. Karkar. Es al-Samayda' b. Hawṯar (con ṯā' triple) -así lo registró al-Bakrī- b. Lāy b. Qaṭūrā b. Karkar b. 'Imliq. Se dice que la reina al-Zabbā' era de su descendencia, ella es bint 'Amr b. Uḏayna b. Ẓarib b. Ḥassān. Entre Ḥassān y al-Samayda' hay muchos antepasados, y no es correcto quien dice que Ḥassān era su hijo directo, por la distancia temporal entre al-Zabbā' y al-Samayda'. Se dice que recibió este nombre cuando Tubba' acampó en La Meca, degolló animales y alimentó, y depositó sus armas y las de sus soldados en este lugar, por lo que se llamó Qu'ayqi'ān 230 por el sonido de las armas. No se llamó Aŷyād 231 por los caballos de raza, porque los caballos de raza no se llaman aŷyād, sino que aŷyād es plural de ŷayyid 232. Los cronistas mencionan que Muḍāḍ mató en ese lugar a cien hombres de los 'Amāliqa 233, por lo que el lugar se llamó Aŷyād. Así lo mencionó Ibn Hishām. De la cuesta de Aŷyād saldrá la Bestia de la Tierra 234 que hablará a la gente antes del Día del Juicio, según se narró de Ṣāliḥ, mawlà de al-Taw'ama, de 'Abd Allāh b. 'Amr b. al-'Āṣ. Entre ellas, que Ibrāhīm (la paz sea con él) había excavado un pozo de poca profundidad junto a la puerta de la Ka'ba, donde arrojaba lo que se ofrecía. Cuando la situación de Ŷurhum se corrompió, robaron los bienes de la Ka'ba una y otra vez. Se menciona que un hombre de ellos entró en el pozo para robar los bienes de la Ka'ba, y una piedra del borde cayó sobre él y lo aprisionó. Luego, una serpiente con cabeza como de cabrito, de lomo negro y vientre blanco, fue enviada al pozo, y asustaba a quien se acercaba al pozo de la Ka'ba. Permaneció en el pozo, según mencionan, unos quinientos años. Es decir, 'los rompe y los hace quedarse'. Se dice que proviene de 'al-tamakkuk' 235, que es 'aglomeración'. La Meca 236 deriva de 'tamakkaka al-'aẓm' 237, cuando se extrae el tuétano, y 'tamakkaka al-faṣīl' 238 lo que hay en la ubre de la camella; como si atrajera hacia sí a la gente de los países y los alimentos que llegan en las temporadas. Se dice también que, como está en el fondo de un valle, absorbe el agua de sus montañas y rocas cuando llueve, y los torrentes confluyen hacia ella. Entre los nombres de La Meca también están: al-Ra's, Ṣalāḥ, Umm Raḥm y Kūṯī. Al-Ḥāriṯ b. Muḍāḍ b. 'Amr b. Sa'd b. al-Raqīb b. Hayy b. Nabt b. Ŷurhum al-Ŷurhumī había acampado en Qanūnī, en la tierra de Ḥiŷāz. Se le perdieron unos camellos, y los buscó hasta llegar al Haram. Quiso entrar para tomar sus camellos, pero 'Amr b. Luḥayy proclamó: 'Quien encuentre a un Ŷurhumī y no lo mate, le cortaré la mano'. Al-Ḥāriṯ se enteró, se asomó a una montaña de La Meca, vio cómo sus camellos eran degollados y su carne repartida, y se fue triste, temeroso y humillado, alejándose por la tierra. Esta es la 'extrañeza de al-Ḥāriṯ b. Muḍāḍ' que se usa como proverbio. al-Ḥaŷūn 239: con fatḥa en la ḥā', estaba a una parasanga y un tercio de La Meca. La mejor persona: es Ismā'īl (la paz sea con él). 'Āmir: una montaña de La Meca. Prueba de ello es el dicho de Bilāl (que Dios esté complacido con él): '¿Acaso veré 'Āmir y Ṭufayl?' Al-mašā'ir 240: los lugares de culto en la peregrinación. Quiso decir 'al-'aṣāfīr' 241 y omitió la yā' por necesidad poética. Elevó 'al-'aṣāfīr' 242 según el sentido, es decir, 'y los gorriones están seguros en él, y permanecen en él seguros', o 'āminan' 243 como plural de 'āmin' 244 como 'rukb' 245 plural de 'rākib' 246. Después de este verso: 'Y no habitó Wāsiṭ ni su Ŷanūb / hasta el valle de al-Arāka, residente / y me cambió mi Señor por ella una casa de exilio / donde el hambre es evidente y el enemigo sitiador'.
Vuestro fin es vuestro límite 247. Mencionó al-Suhaylī estos versos y dijo: Encontré en el libro de Abū Baḥr Sufyān ibn al-‘Āṣ una noticia sobre estos versos, y la transmitió Abū al-Ḥārith Muḥammad ibn Aḥmad al-Ŷu‘fī de ‘Abd Allāh ibn ‘Abd al-Salām al-Baṣrī, quien dijo: Nos narró Isḥāq ibn Ibrāhīm ibn Sulaymān al-Tammār, quien dijo: Me informó una persona fidedigna de un hombre de al-Yamāma, quien dijo: Se encontraron en un pozo de al-Yamāma tres piedras, y es el pozo de Ṭasm y Ŷadīs en una aldea llamada Mu‘niq, entre ella y al-Ḥaŷr hay una milla, y ellos son restos de ‘Ād. Los atacó Tubba‘, los mató, y encontraron en una de las tres piedras escrito: «Oh rey, a quien... / el tiempo ha ayudado con el reino. / No eres el primero que asciende... / y asciende, las preocupaciones de la gente son su preocupación. / Limítate a observar... / pues el tiempo, su seguridad es traicionera. / Cuántos excelsos coronados... / con la diadema, temidos en su lugar. / El tiempo los ayudó... / y tuvieron tranquilidad de corazón. / Corrían los arroyos a su alrededor... / para el ejército, sus vasijas rebosantes. / Les sobrevino la muerte... / no los salvó su ocultamiento. / Y se dispersaron sus ejércitos... / de él, y se lamentaron sus cantoras. / Y el tiempo, quien se aferra a él... / lo muele, extendiendo su mandíbula. / Y la gente es diversa en sus pasiones... / como el hombre, diferentes sus dedos. / Y la verdad es la mejor cualidad... / y el hombre, su lengua lo mata. / Y el silencio es más afortunado para el joven... / y a veces lo honra su elocuencia.» Y se encontró en la segunda piedra escrito unos versos: =
Sawnd 248: de al-sinād, que es el enfrentamiento en la guerra entre cada bando y lo que le sigue del enemigo; de ahí se tomó sinād al-shi‘r 249, que consiste en que los dos hemistiquios del verso se correspondan, de modo que antes de la letra rima haya una letra de prolongación y suavidad, y al final del segundo verso, antes de la letra rima, haya una letra suave, que es una yā’ o wāw con fatḥa precedente. Luzz 250: atar fuertemente. ‘Abd Allāh ibn Jud‘ān al-Taymī es: Ibn Jud‘ān b. ‘Umar b. Ka‘b b. Sa‘d b. Taym, su kunya es Abū Zuhayr, primo de ‘Ā’isha -que Allah esté complacido con ella-. Por eso ella dijo al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: «Ibn Jud‘ān daba de comer y hospedaba al huésped, ¿le beneficiará eso el Día del Juicio?» Él respondió: «No, porque nunca dijo un día: “Señor, perdóname mi falta el Día del Juicio”». Lo narra Muslim. Dijo Ibn Qutayba: Su gran olla comía de ella el jinete sobre el camello, y cayó en ella un niño y se ahogó. Umayya ibn Abī l-Ṣalt lo alabó diciendo: «Tiene un pregonero en Meca que se apresura / y otro sobre su Ka‘ba que clama / hacia una gran olla de šīzā 251 / con médula de pan amasada con miel». Se le llamó Hāshim porque desmenuzaba el tharīd 252 para su gente. En la lengua se dice: «tharadtu al-jubz» (desmenucé el pan), y se dice «tharīd» y «mathrūd», pero no se le llamó «thārid» sino «Hāshim». La analogía -como no se llama al tharīd «hashīm», sino que se dice «tharīd» y «mathrūd»- sería que también en el nombre de agente fuera así, pero la causa de esta denominación necesita una explicación adicional. Los cronistas mencionan que Hāshim solía pedir ayuda a los Quraysh para alimentar a los peregrinos, y ellos le aportaban sus bienes y le ayudaban. Luego llegó una sequía severa y no quiso imponer a los Quraysh la carga de la ayuda, así que llevó a Sham todas sus posesiones, compró con todo ello galletas y harina, luego llegó a la temporada de peregrinación, desmenuzó todas esas galletas en pedazos, las molió bien y preparó para los peregrinos una comida parecida al tharīd. Por eso se le llamó Hāshim, porque las galletas secas no se desmenuzan (yuthrad), sino que se desmenuzan (yuhsham) en pedazos. Él es Ibn al-Ziba‘rā. La causa de este elogio, siendo él Sahmī -es decir, de los Banū Sa‘d b. Sahm- a los Banū ‘Abd Manāf -según menciona Ibn Isḥāq en la narración de Yūnus- es que había satirizado a Quṣayy con unos versos que escribió en las cortinas de la Ka‘ba, que comienzan: «¿Acaso distrajeron a Quṣayy de la gloria las leyendas / y un caminar como el de las avutardas?» Entonces se quejaron de él ante los Banū Sahm, y ellos lo entregaron, lo golpearon, le raparon el pelo y lo ataron a una roca en al-Ḥajūn. Pidió ayuda a su tribu pero no lo socorrieron, así que empezó a alabar a Quṣayy y a buscar su complacencia. Entonces los Banū ‘Abd Manāf lo liberaron y lo honraron, y él los elogió con estos versos y con muchos otros. A causa de este parentesco, Sayf ibn Dhī Yazan -o su hijo Ma‘dī Karib b. Sayf, rey de Yemen- dijo a ‘Abd al-Muṭṭalib cuando este acudió a él en una delegación de los Quraysh: «Bienvenido, hijo de nuestra hermana», porque Salmā era de al-Jazraj, y ellos son de Yemen, de Saba’, y Sayf es de Ḥimyar b. Saba’. Dijo al-Dāraquṭnī sobre al-Zubayr b. Abī Bakr: Todo lo que hay en los Ansār es «Ḥarīs» con sīn sin punto, excepto este. Al-waṣīf 253: el muchacho antes de la pubertad. Al-qasiyyāt 254: plural de qasiyya, de al-qaswa (dureza): es decir, no hay blandura en ellas ni compasión. También puede ser que tengan de dirham qasī 255, que es el falso. Se ha dicho del dirham qasī que es un extranjerismo arabizado, y se ha dicho que proviene de la dureza, porque el dirham bueno es más blando que el falso, y el falso es más duro. Laylatan (una noche) está en acusativo como especificativo. Ghazzāt 256: es Gaza, pero ellos ponen a cada zona o a cada barrio de la ciudad el nombre de la ciudad, y dicen: «Ghazzāt» en Gaza, y dicen en Bagdad: «Baghdādīn», como dijo un poeta moderno: «Bebimos en Baghdādīn / sobre aquellos prados». Al-buniyyāt 257: significa al-buniya, que es la Ka‘ba, y es similar a lo anterior de Ghazzāt. Al-mughīrāt 258: los Banū al-Mughīra, que es ‘Abd Manāf, como dijeron: al-Manādhira por al-Mundhir, y al-Ash‘arūn por los Banū Ash‘ar b. Adad. Isḥanfarī 259: curtido. Ḍajm al-dasī‘a 260: de mucha dádiva. Al-ḍarība 261: la naturaleza, es decir, de gran carácter. Nā’a bi-l-‘aẓīmāt 262: no es que nā’a provenga de al-na’y (alejamiento), siendo la hamza la letra radical del verbo, sino que es de nā’a yanū‘u cuando se levanta, siendo la hamza la tercera radical, como en jā’a según al-Jalīl, pues para él es un verbo invertido, y su patrón es fā‘ala, y la yā’ que sigue a la hamza es la segunda radical en jā’a yajī’u. Al-naks 263: el vil. Istaḫriṭī 264: pide mucho. Al-mawmāh 265: el desierto. Al-adam 266: los camellos nobles. Al-sariyyāt 267: plural de sariyya: grupo del ejército. Se acentúa la yā’ de al-shajiyyāt 268, aunque los filólogos han dicho que la yā’ de al-shajī (triste) es ligera, y la de al-jalī (libre de preocupaciones) es pesada. Ibn Qutayba objetó a Abū Tammām al-Ṭā’ī en su verso: «¡Ay del triste por el libre / y ay del llanto por una de las calamidades!» argumentando con la opinión de Ya‘qūb al respecto. Entonces al-Ṭā’ī le dijo: «¿Quién es más elocuente para ti: Ibn al-Jarmuqāniyya Ya‘qūb, o Abū l-Aswad al-Du’alī cuando dice: “¡Ay del triste por el libre, pues / su corazón está apenado por su preocupación!”? Y el verso de Muṭarrif es más contundente como argumento que el de Abū l-Aswad al-Du’alī, porque es un poeta yahilí puro, mientras que Abū l-Aswad al-Du’alī fue el primero que estableció la gramática, por lo que su poesía es casi de la época de los poetas modernos. Tampoco es imposible según la analogía que se diga shajī y shajin, porque tiene el significado de ḥazīn (triste). Se ha dicho que quien acentúa la yā’ lo considera como fa‘īl en el sentido de maf‘ūl. Al-baliyyāt 269, su singular es al-baliyya: la camella que era atada junto a la tumba de su dueño cuando moría, hasta que moría de hambre y sed. Al-fajr 270: la generosidad, comparada con el brotar del agua. También se narra «dhā fana‘», y al-fana‘: abundancia de bienes. Dijo Abū Miḥjan al-Thaqafī: «Y soy generoso sin que mi fortuna sea abundante / y guardo el secreto, aunque ello cueste la cabeza». Bassām al-‘ashiyyāt 271: significa que sonríe a los huéspedes y sonríe al encontrarlos, como dijo otro, que es Ḥātim al-Ṭā’ī: «Hago reír a mi huésped antes de que descargue su equipaje / y su pasto es abundante, aunque la sequía sea intensa. / La abundancia para los huéspedes no es que la comida sea mucha, / sino que el rostro del generoso es fértil». Ka-amthāl al-ḥamiyyāt 272: es decir, hígados abrasados, como vacas o gacelas que han sido privadas de agua estando sedientas, siendo «ḥamiyya» en el sentido de «maḥmiyya» (privada de agua). Pero viene así porque se ha tratado como un nombre, como al-ramiyya, al-ḍajja y al-ṭarīda. Al-ṭimr 273: el caballo ligero y veloz. Ashṭān al-rakayyāt 274: las cuerdas de los pozos. No se agota nunca: Esta es una gran prueba, porque no se ha agotado desde entonces hasta hoy. Un etíope cayó en ella y se agotó por su causa, y encontraron que su agua brotaba de tres manantiales, el más fuerte y abundante de ellos del lado de la Piedra Negra. Al-Dāraquṭnī mencionó este hadiz. Y su dicho: «ni es censurada» requiere reflexión, y no es como parece del sentido literal de que nadie la censure, pues si fuera censura, su agua sería la más dulce y todos los que la bebieran se saciarían. En el hadiz se menciona que ningún hipócrita se sacia de ella, por lo que su agua es censurada para ellos. Jālid b. ‘Abd Allāh al-Qasrī, gobernador de Iraq, la censuraba y la llamaba «Umm Ju‘lān», y cavó un pozo fuera de Meca con el nombre de al-Walīd b. ‘Abd al-Malik, y lo prefería a Zamzam, e inducía a la gente a bendecirse con él en lugar de Zamzam, por su audacia contra Allah -Poderoso y Majestuoso- y su falta de vergüenza. Él declaraba y expresaba abiertamente la maldición de ‘Alī b. Abī Ṭālib -que Allah esté complacido con él- desde el púlpito. Mencionamos esto porque ha sido censurada. Entonces su dicho «no es censurada» proviene del dicho de los árabes: «bi’r dhimma» 275, es decir, de poca agua, por lo que es de «adhmamtu al-bi’r» si la encuentras dhimma, como dices: «ajbantu al-rajul» si lo encuentras cobarde, y «akdhabtuhu» si lo encuentras mentiroso. En la Revelación: {Pues ellos no te desmienten} [al-An‘ām: 33]. Abū ‘Ubayd en Gharīb al-ḥadīth explicó su dicho «hasta que pasamos por un pozo dhimma». Y recitó: «Con ojos hundidos y bizcos, como si sus ojos / fueran las cuerdas de los pozos que las aguadoras desconocen». Esto es lo más adecuado para interpretar el significado de su dicho «ni es censurada», porque es una negación absoluta y una noticia veraz –Allah sabe más–. Se llamó Ṭayba porque es para los buenos y las buenas de los descendientes de Ibrāhīm e Ismā‘īl -la paz sea con ellos-. Se le dijo: «cava Birra», que es también un nombre verdadero para ella, porque brotó para los piadosos y se ocultó a los impíos. Se le dijo: «cava al-Maḍnūna». Dijo Wahb b. Munabbih: Se llamó Zamzam al-Maḍnūna porque fue escatimada a los no creyentes, y ningún hipócrita se sacia de ella. Al-Dāraquṭnī narró lo que refuerza eso con cadena de transmisión del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: «Quien beba de Zamzam, que se sacie», pues es la diferencia entre nosotros. Su dicho: «mā’ rawā» 276 con kasra y sin alif, y «rawā’» con fatḥa y alargamiento. Y en él: «mubarr» 277: es muf‘al de al-birr, quiere decir: en los ritos de la peregrinación y lugares de obediencia. Mencionaron que Quṣayy daba de beber a los peregrinos en abrevaderos de cuero, y transportaba agua a ellos desde pozos fuera de Meca, entre ellos el pozo de Maymūn al-Ḥaḍramī, y les preparaba pasas. Luego Quṣayy cavó al-‘Ajūl en la casa de Umm Hāni’ bint Abī Ṭālib, y fue la primera fuente que se cavó en Meca. Cuando los árabes sacaban agua de ella, entonaban: «Nos saciamos en al-‘Ajūl, luego hablamos / pues Quṣayy ha cumplido y ha sido sincero». Al-‘Ajūl siguió existiendo en vida de Quṣayy y después de su muerte, hasta que ‘Abd Manāf b. Quṣayy creció, y cayó en ella un hombre de los Banū Ju‘ayl, por lo que abandonaron al-‘Ajūl y quedó enterrada. Ver: al-Rawḍ al-unuf, en nuestra edición, vol. 1, p. 172. La palabra «badhdhar» 278 proviene de al-tabdhīr, que es la dispersión; quizás su agua brotaba dispersa de varios lugares. Cada tribu cavó un pozo. Quṣayy cavó Sajla, y dijo al cavarlo: «Yo soy Quṣayy, y cavé Sajla / que da de beber a los peregrinos, grupo tras grupo». Se dice que lo cavó Hāshim, y que Asad b. Hāshim se lo regaló a ‘Adī b. Nawfal. Sobre esto dice Jālida bint Hāshim: «Nosotros regalamos a ‘Adī Sajla / que da de beber a los peregrinos, grupo tras grupo». Este pozo también se llama Shafiyya, pozo de los Banū Asad. Al-Ḥuwayrith b. Asad dijo sobre él: «El agua de Shafiyya es como el agua de lluvia / y su agua no es turbia ni salobre». En cuanto a Umm Aḥrād, Aḥrād es plural de ḥird, que es un trozo de la giba; como si se llamara así porque hace crecer la grasa o engorda los camellos, o algo así. Al-ḥurd: las gangas que acuden al agua; como si las gangas y los pájaros acudieran a él, entonces Aḥrād sería plural de ḥurd con ḍamma según esto. Umayya bint ‘Umayla b. al-Sibāq b. ‘Abd al-Dār, esposa de al-‘Awwām b. Juwaylid, cuando los Banū ‘Abd al-Dār cavaron Umm Aḥrād, dijo: «Nosotros cavamos el mar, Umm Aḥrād / no es como Badhdhar, la tierra firme y estéril». Su rival, Ṣafiyya bint ‘Abd al-Muṭṭalib, madre de al-Zubayr b. al-‘Awwām -que Allah esté complacido con él-, le respondió: «Nosotros cavamos Badhdhar / damos de beber a los peregrinos mayores / a los que vienen y a los que se van / y Umm Aḥrād es mala».
En cuanto a Sunbula: es el pozo de Banu Yumah, que es el pozo de Banu Jálaf ibn Wahb. Dijo su poeta: "Nosotros cavamos para los peregrinos Sunbula... lluvia de nubes que el Majestuoso hizo descender. Luego lo dejamos en la cima de al-Qunbula... vertiendo agua como agua de al-Ma‘bala. Nosotros dimos de beber a la gente antes de la petición." 279 Y dijo otro sobre ella: "Nosotros cavamos al-Ghamr para los peregrinos... brotando agua con gran abundancia." 280 En cuanto a Rumm: es el pozo de Banu Kilab ibn Murra, y se llama así por "ramm" la cosa, si la reúnes y la reparas. De ahí el hadiz: "Éramos gente de Tumma y Rumm" 281. Y de ahí "rumman" (granada) según Sibawayh, porque para él es fa‘lan; en cuanto a al-Ajfash, dice que es fi‘al, considerando la nun como radical, y dice que si se nombra a un hombre con ello, se declina. De ahí el dicho de ‘Abd Shams ibn Qusayy: "Cavé Rumm y cavé Jumm... hasta que la gloria se completó con ello." 282 En cuanto a Jumm, que es el pozo de Murra, proviene de "jammamtu al-bayt" si lo barrí. Se dice: fulano es majmum al-qalb, es decir, puro de corazón. Parece que se llamó así por su pureza. 283 El nombre de Abu ‘Amr es Dikwan. Es de quien dice Abu Sufyán: "Ojalá supiera, Musáfir ibn Abi ‘Amr, y ojalá lo dice el apenado. Bendito sea el muerto extranjero, como fue bendecido el rocío de las granadas y los olivos", en un poema de elegía por él. Había muerto por amor a Su‘ba bint al-Hadrami. 284 Al-Rufd: plural de Rufud, de al-rafd, que es la que llena dos recipientes al ordeñar. 285 También es plural de Rufud, de al-rafd, que significa ayuda. 286 Esto no es conocido. Quizás la narración es: el menor de los hijos de su madre. De lo contrario, Hamza era menor que ‘Abd Allah, y al-‘Abbás era menor que Hamza. Se narró de al-‘Abbás -que Allah esté complacido con él- que dijo: "Recuerdo el nacimiento del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- cuando yo tenía tres años o algo así. Me llevaron hasta que lo vi, y las mujeres me decían: 'Besa a tu hermano, besa a tu hermano', y lo besé." ¿Cómo puede ser correcto que ‘Abd Allah sea el menor con esto? Pero lo narró al-Buka’i como se ha mencionado, y su narración tiene una explicación: que era el menor de los hijos de su padre cuando quiso sacrificarlo, luego le nacieron después Hamza y al-‘Abbás. 287 Lo correcto es lo que dijo Ibn Hisham, porque los Zubayríes mencionaron que ‘Abd es hermano de ‘A’id ibn ‘Imrán, y que Bint ‘Abd es Sajra, esposa de ‘Amr ibn ‘A’id según Ibn Ishaq, porque era su tía paterna, no prima hermana. Esta genealogía se repite muchas veces en la Sira, y en todas ellas Ibn Ishaq dice: ‘A’id ibn ‘Abd ibn ‘Imrán, e Ibn Hisham lo contradice. Sajra bint ‘Abd es la madre de Fátima, cuya madre es Tajmur bint ‘Abd ibn Qusayy, y la madre de Tajmur es Salmá bint ‘Umayra ibn Wadí‘a ibn al-Hárith ibn Fihr. 288 Su nombre es Qutba. Lo mencionó ‘Abd al-Ghaní en el libro "al-Ghawamid wa al-Mubhamat". Ibn Ishaq mencionó en la narración de Yunus que su nombre es Sajáh. 289 De aquí se sabe que la diya (indemnización) era de diez camellos antes de esta historia. El primero que fue indemnizado con cien fue, por tanto, ‘Abd Allah. Al-Isbahani mencionó de Abu al-Yaqzán que Abu Sayyára fue el primero que estableció la diya en cien camellos. En cuanto al primero que fue indemnizado con camellos entre los árabes: Zayd ibn Bakr ibn Hawazin, a quien mató su hermano Mu‘awiya, abuelo de Banu ‘Amir ibn Sa‘sa‘a. 290 Se narra que ‘Abd Allah ibn ‘Abd al-Muttálib, cuando la mujer Asadiyya lo invitó a sí misma al ver en su rostro la luz de la profecía, y esperaba concebir a este profeta para ser su madre, ‘Abd Allah dijo entonces, según mencionan: "En cuanto a lo ilícito, la muerte está por debajo de ello... y lo lícito no es lícito para que lo busque. ¿Qué hay del asunto que deseas? El generoso protege su honor y su religión." El nombre de esta mujer es Ruqayya bint Nawfal, hermana de Waraqa ibn Nawfal, su kunya es Umm Qitál, y con esta kunya... 291 No se conoce entre los árabes a nadie que se llamara así antes de él -la paz y las bendiciones sean con él- excepto tres, cuyos padres esperaban, al oír la mención de Muhammad -la paz y las bendiciones sean con él- y la cercanía de su tiempo, y que sería enviado en Hiyaz, que fuera un hijo para ellos. Los mencionó Ibn Furak en el libro "al-Fusul". Son: Muhammad ibn Sufyán ibn Muyáshi‘, abuelo del poeta al-Farazdaq. El otro: Muhammad ibn Uhayha ibn al-Yiláh ibn al-Harish ibn Yumah ibn Kulafa ibn ‘Awf ibn ‘Amr ibn ‘Awf ibn Malik ibn al-Aws. El otro: Muhammad ibn Humrán ibn Rabí‘a. Los padres de estos tres habían visitado a algunos reyes, que tenían conocimiento de la Escritura anterior, y les informaron sobre la misión del Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- y su nombre. Cada uno de ellos había dejado a su esposa embarazada, y cada uno hizo voto de que si le nacía un varón, lo llamaría Muhammad, y así lo hicieron. Este nombre se deriva de un atributo: al-muhammad en la lengua es aquel que es alabado una y otra vez, y no se dice muf‘al como madrab y mamdah sino para aquel en quien la acción se repite una y otra vez. 292 La mayoría de los eruditos sostienen que fue en la infancia. Lo mencionó al-Dulabi y otros. Se dijo: de dos meses, mencionado por Ibn Abi Jayzama. Se dijo: más que eso. Su padre murió entre sus tíos maternos, los Banu al-Nayyár, cuando fue a buscar dátiles para su familia. Se ha dicho que su padre murió cuando él tenía veintiocho meses. 293 Se menciona que su nacimiento -la paz sea con él- fue en Rabi‘ al-Awwal, que es lo conocido. Al-Zubayr dijo: fue en Ramadán. Esta opinión concuerda con quien dice que su madre concibió durante los días de Tashriq. Allah sabe más. Mencionaron que el elefante llegó a La Meca en Muharram, y que él -la paz y las bendiciones sean con él- nació cincuenta días después de la llegada del elefante. Es lo más común y famoso. Los astrónomos dicen que su nacimiento coincidió con el mes solar de Nisán (abril), a los veinte días del mismo. Nació en al-Ghafr de las mansiones lunares, que es el lugar de nacimiento de los profetas. Por eso se dice: la mejor de las dos mansiones en la eternidad entre al-Zanabá y al-Asad, porque le sigue de Escorpio sus dos colas, y no hay daño en las colas; el escorpión daña con su aguijón. Le sigue de Leo su grupa, que es al-Simák, y el león no daña con su grupa, solo con su garra y colmillo. Nació en el barranco, y se dijo en la casa que está junto a al-Safá, que luego fue de Muhammad ibn Yúsuf, hermano de al-Hayyách, y luego Zubayda la construyó como mezquita cuando peregrinó. 294 En otra narración que no es la de Ibn Hisham, ‘Abd al-Muttálib dijo mientras lo protegía: "Alabado sea Allah que me ha dado... este niño de buenos costados. Ha sobresalido en la cuna sobre los niños... Lo protejo por la Casa de los pilares. Cuando sea la elocuencia de los jóvenes... cuando lo vea alcanzar la madurez. Lo protejo de todo enemigo... de todo envidioso de riendas agitadas. De toda ambición que no tiene dos ojos... hasta que lo vea alzar la lengua. Tú eres quien fue nombrado en el Corán... en libros firmes de las reiteradas. Ahmad escrito en la declaración." 295 La razón por la que los Quraysh y otros nobles árabes entregaban a sus hijos a las nodrizas podía ser por varias razones. Una: dejar libres a las mujeres para los esposos, como dijo ‘Ammár ibn Yásir a Umm Salama -que Allah esté complacido con ella-, que era su hermano de leche, cuando arrebató de su regazo a Zaynab bint Abi Salama, diciendo: "Deja a esta maldita y desgraciada que has molestado con ella al Mensajero de Allah, la paz y las bendiciones sean con él." También podía ser para que el niño creciera entre los beduinos, para que su lengua fuera más elocuente, su cuerpo más fuerte, y más apto para no abandonar la naturaleza primitiva, como dijo ‘Umar -que Allah esté complacido con él-: "Sed como Ma‘add y como Mu‘azziz, y endureceos." Y dijo el Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- a Abu Bakr -que Allah esté complacido con él- cuando le dijo: "No he visto a nadie más elocuente que tú, oh Mensajero de Allah", y respondió: "¿Y qué me lo impediría, siendo yo de Quraysh y criado entre Banu Sa‘d?" Esto y similares les llevaba a entregar a los lactantes a las nodrizas beduinas. Se mencionó que ‘Abd al-Málik ibn Marwán decía: "Nos perjudicó el amor por al-Walíd, porque al-Walíd era gramático, mientras que Sulaymán era elocuente, porque al-Walíd se quedó con su madre, mientras que Sulaymán y otros hermanos suyos vivieron en el desierto, se arabizaron, luego se educaron y se civilizaron." Entre Quraysh había beduinos, entre ellos Hafar. Los beduinos de ellos son: Banu al-Adram y Banu Muhárib. Creo que Banu ‘Amir ibn Lu’ayy también, porque son gente de las afueras, no de los valles. 296 Lo que dijo Ibn Hisham es evidente, porque al-maradi‘ (nodrizas) es plural de murdi‘, y al-rada‘a (lactantes) es plural de radi‘. Pero la narración de Ibn Ishaq tiene dos posibles explicaciones: una, la elisión del complemento, como si hubiera dicho "dueñas de lactantes". La segunda: que quiso decir con al-rada‘a los niños en el sentido literal, porque si encuentran una nodriza que amamante a él, ya han encontrado un lactante que amamante con él, por lo que no es extraño que se diga "buscaron para él un lactante", sabiendo que el lactante necesariamente tiene nodriza. 297 No se menciona que se convirtiera al Islam, ni lo mencionan muchos de los que escribieron sobre los Compañeros. Yunus ibn Bukayr lo mencionó en su narración, diciendo: Nos narró Ibn Ishaq, dijo: Me narró mi padre, Ishaq ibn Yasár, de hombres de Banu Sa‘d ibn Bakr, que dijo: Llegó al-Hárith ibn ‘Abd al-‘Uzzá, padre de leche del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- a La Meca cuando le fue revelado el Corán. Los Quraysh le dijeron: "¿No escuchas, oh Hárith (abreviado de Hárith), lo que dice tu hijo?" Dijo: "¿Qué dice?" Dijeron: "Afirma que Allah resucitará después de la muerte, y que Allah tiene dos moradas en las que castigará a quien Le desobedezca y honrará a quien Le obedezca. Ha dispersado nuestro asunto y dividido nuestra comunidad." Fue a él y dijo: "Hijo mío, ¿qué te pasa con tu gente? Se quejan de ti y afirman que dices que los hombres serán resucitados después de la muerte y luego irán al Paraíso o al Infierno." El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- dijo: "Sí, afirmo eso. Y cuando eso ocurra, oh padre, te tomaré de la mano hasta que te haga reconocer tu historia de hoy." Al-Hárith se convirtió al Islam después de eso y fue buen musulmán. Solía decir cuando se convirtió: "Si mi hijo me toma de la mano y me hace reconocer lo que dijo, no me soltará, si Allah quiere, hasta que me haga entrar al Paraíso." 298 Judáma, con la ja rota y con punto, y otro dice: Hudáfa, con ha damma y con fa en lugar de mim. Lo mencionó Yunus en su narración de Ibn Ishaq, y también lo mencionó ‘Umar ibn ‘Abd al-Barr en el libro de las mujeres. 299 Lo amamantó -la paz sea con él- Thuwayba antes de Halima. Lo amamantó a él, a su tío Hamza y a ‘Abd Allah ibn Yahsh. El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones sean con él- reconocía eso a Thuwayba y le enviaba regalos desde Medina. Cuando conquistó La Meca, preguntó por ella y por su hijo Masruh, y le informaron que habían muerto. Preguntó por su parentela y no encontró a nadie vivo de ellos. Thuwayba era una esclava de Abu Lahab.
Y la afirmación de Ibn Hishām: «lo que lo alimenta» con ḏāl 300 puntiaguda, lo cual es más completo en significado que limitarse a mencionar el alimento sin la cena. Y en el original del Sheij no hay una tercera versión. Y entre algunas personas hay una versión diferente de estas dos: «lo atormenta» con ʿayn 301 simple y ḏāl puntiaguda y bāʾ 302 con un punto, y su significado según ellos: «lo que lo sacia hasta que levanta la cabeza y se aparta de la lactancia». Se dice de ello: «ʿaḏḏabtuhu» y «aʿḏabtuhu»: cuando lo apartas de la bebida y similares. Y «al-ʿaḏūb»: el que levanta la cabeza del agua, y su plural: «ʿuḏūb» con ḍamma 303. Y no se conoce un singular de la forma «faʿūl» que se pluralice en «fuʿūl» excepto este. Lo dijo Abū ʿUbayd. Y lo que está en el original es más correcto en significado y transmisión. Es decir, les alargué la distancia. Y se narra «aḏmamtu» con la caravana, queriendo decir: que los retuvo, y es como del agua «dāʾim» 304, que es la estancada. Y se narra: «ḥattā aḏammat», es decir, «aḏammat al-atān» 305, esto es: trajo algo por lo que es censurada. O podría ser de su dicho: «biʾr ḏamma» 306, es decir, de poca agua. Y esta no está según Abū l-Walīd, ni en el original del Sheij Abū Baḥr. Y Qāsim la mencionó en «al-Dalāʾil» y no mencionó otra versión, y mencionó su interpretación según Abū ʿUbayda: «aḏamma bi-l-rakbi»: cuando se demoró hasta retenerlos; del pozo «al-ḏafati» 307, que es el de poca agua. Y la búsqueda de recompensa por la lactancia no era loable entre la mayoría de las mujeres árabes, hasta que se hizo proverbio: «La mujer pasa hambre pero no come con sus pechos». Y entre algunas de ellas no había problema en ello. Pues Ḥalīma era una mujer noble entre los Banū Saʿd, honorable entre los honorables de su pueblo, como prueba la elección de Dios de ella para la lactancia de Su Profeta -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, así como eligió para él los vientres y lomos más nobles. Y la lactancia es como el parentesco, porque cambia las naturalezas. Y en el Musnad, según ʿĀʾisha -que Dios esté complacido con ella-, elevándolo: «No toméis nodrizas a las necias, pues la leche hereda». Y es posible que Ḥalīma y las mujeres de su pueblo buscaran lactantes por necesidad debido a la crisis que les sobrevino y el año de sequía que las azotó. Y mencionó otro que no es Ibn Isḥāq que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- no aceptaba sino un solo pecho de ella, y ella le ofrecía el otro, pero él lo rechazaba, como si él -la paz sea con él- hubiera sentido que tenía un compañero en su leche. Y fue creado con la justicia innata, moldeado en la participación y la virtud -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Se dice: «sittu» la leche o la sangre u otras, «asūṭuhu»: cuando mezclas una parte con otra. Y «al-miswaṭ»: un palo con el que se mezcla. Y en otra versión, según Ibn Isḥāq, que descendieron sobre él dos cuervos 308, y uno de ellos abrió su vientre con su pico, y el otro introdujo en él con su pico nieve o granizo o algo así. Y es una versión extraña que mencionó Yūnus de su parte. E Ibn Isḥāq resumió el relato del descenso de los dos ángeles sobre él, que es más largo que esto. Eso, por lo que Dios le abrió de aquellas tierras, hasta que el califato estuvo en ellas durante la dinastía omeya, y aquellas tierras y otras se iluminaron con su luz -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Y así también vio Jālid b. Saʿīd b. al-ʿĀṣ poco antes de la misión una luz que salía de Zamzam, hasta que se le mostraron los dátiles verdes en las palmeras de Yathrib. Y se lo contó a su hermano ʿAmr, quien le dijo: «Es la excavación de ʿAbd al-Muṭṭalib, y esta luz es de ellos». Y eso fue la causa de su prontitud en abrazar el Islam. Esta santificación y esta purificación ocurrieron dos veces: la primera en la infancia, para limpiar su corazón de la insinuación del Demonio, y para purificarlo y santificarlo de todo carácter vil, de modo que no se manchara con nada de lo que se censura en los hombres, y para que no hubiera en su corazón sino el monoteísmo. Por eso dijo: «y se apartaron de mí», refiriéndose a los dos ángeles, y como si yo viera el asunto con claridad. Y la segunda vez en la edad adulta, después de haber sido enviado como Profeta, y cuando Dios quiso elevarlo al lugar sagrado al que no asciende sino quien es santificado, y allí fue llevado para imponerle la oración, y para que orara con los ángeles de los cielos, siendo la oración propia de la purificación. Así fue santificado externa e internamente, y lavado con agua de Zamzam. Y lo que Ibn Isḥāq quiso con este relato es que él pastoreó ovejas entre los Banū Saʿd con su hermano de leche. Y se ha confirmado en el Ṣaḥīḥ que también las pastoreó en La Meca por unos quilates 309 para la gente de La Meca, como lo mencionó al-Bujārī. Y la devolución de Ḥalīma a su madre ocurrió cuando él tenía cinco años y un mes, según lo mencionó Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr. Luego ella no lo volvió a ver sino dos veces: una después de su matrimonio con Jadīŷa -que Dios esté complacido con ella-, cuando vino a quejarse del año de sequía y que su pueblo había sufrido sequía, y él habló con Jadīŷa, quien le dio veinte cabezas de ganado ovino y camellos jóvenes. Y la segunda vez el día de Ḥunayn, que será mencionado si Dios quiere. Dijo al-Qurṭubī en su libro «al-Tadhkira fī Aḥwāl al-Mawtā wa-Umūr al-Ājira»: Afirmó Abū Bakr al-Jaṭīb en el libro «al-Sābiq wa-l-Lāḥiq», y Abū Ḥafṣ ʿUmar b. Shāhīn en el libro «al-Nāsij wa-l-Mansūj», según sus cadenas de transmisión, que ʿĀʾisha -que Dios esté complacido con ella- dijo: «El Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- realizó con nosotros la Peregrinación del Adiós, y pasó junto a la tumba de su madre, mientras él lloraba, triste y afligido, y yo lloré por su llanto -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-. Luego descendió y dijo: “Oh Ḥumayrāʾ 310, aférrate”. Y me apoyé en el costado del camello, y él se alejó de mí por un largo tiempo. Luego regresó a mí, alegre y sonriente. Le dije: “¡Que mi padre y mi madre sean sacrificados por ti, oh Mensajero de Dios! Bajaste de junto a mí llorando, triste y afligido, y yo lloré por tu llanto; luego regresaste a mí alegre y sonriente. ¿Por qué es esto, oh Mensajero de Dios?”. Dijo: “Fui a la tumba de Āmina, mi madre, y pedí que la resucitara, y la resucitó, y creyó en mí”, o dijo: “y creyó. Y Dios la devolvió”». Se narra: «ka-munḥadirin» con kasra 311 en la dāl, es decir, como la perla que cae. Y «munḥadirin» con fatḥa 312 en la dāl, de modo que la comparación se refiere al flujo. Según la versión con kasra, se compara la lágrima con la perla única; según la versión con fatḥa, se compara el flujo con el descenso. Su dicho: «abīka l-jayr» 313. Quiso decir: «al-jayyir» y lo aligeró, como se dice: «hayn» y «hayyin». Y en la Revelación: {jayrātun ḥisān} [Corán 55:70]. «al-Shakht»: lo opuesto a «al-ḍajm» 314. Dices: no es así, sino que es de gran estatura en apariencia. Y «al-sanīd»: el débil que no se sostiene por sí mismo, hasta que apoya su opinión en otro. «Malāwitha»: plural de «milwāth» de «al-lawtha», que es la fuerza, como dijo al-Mukaʿbar: «Ante la ira, si tiene un poco de fuerza, se enfurece». Y se ha dicho que el nombre «al-layth» 315 se toma de ello, excepto que su wāw se convirtió en yāʾ porque es «fayʿil», y se aligeró. «Lam tushawwihi»: es decir, no acertó en «al-shawā» 316 -lo que no mata si es alcanzado, como las manos y los pies- sino que acertó en la zona mortal. Y ya ha precedido en el relato de ʿAbd al-Muṭṭalib y su golpe con las flechas sobre ʿAbd Allāh, y él consideraba que si la flecha salía hacia otro, entonces «ashwā», es decir, había errado la zona mortal, es decir, la zona mortal de ʿAbd al-Muṭṭalib y su hijo. Y quien lo narra «ashwā» con fatḥa en la wāw, entonces la flecha es la que «ashwā» y erró. Y con ambas grafías lo encontré. Y también se dice: «ashwā al-zarʿ»: cuando se vuelve harinoso. El primero es de «al-shawā», y esto es de «al-shayy» 317 con el fuego, lo dijo Abū Ḥanīfa. «Sobre al-ŷaḥfal». Lo hizo como «al-ŷaḥfal», es decir, él solo ocupa su lugar. Y «al-ŷaḥfal»: una palabra formada a partir de dos raíces: «ŷaḥafa» y «ŷafala»: porque arrasa lo que pasa sobre él, es decir, lo pela, y «yuŷfilu»: es decir, arranca. Y su análogo es «nahshal» para el lobo, que según ellos también está formado a partir de dos raíces: «nahashtu» la carne y «nashaltuhā». «al-Mirdā»: «mufʿal» de «al-radā», que es la piedra que mata a quien es alcanzado por ella. Y en el proverbio: «Cada lagarto tiene su mirdāt». Su dicho: «Waf». Es decir, «wafī» 318, y lo aligeró por necesidad poética. Y su dicho: «ʿudmulī». «al-ʿudmulī»: el fuerte. Y «al-luhām»: «fuʿāl» de «lahimtu» la cosa, «alhamuhu»: cuando lo tragas. Dijo el poeta: «Como el pez, nada lo sacia, lo traga... amanece sediento y en el mar su boca». Y de ahí se llamó al ejército: «luhām». Y «Maʿqil Mālik wa-Rabīʿ Fahd». Quiere decir: Banū Mālik b. al-Naḍr b. Kināna. Su dicho: «bi-dhī rabad»: quiere decir: una espada con dibujos, y «al-rabad»: los dibujos. Y dijo Ṣajr al-Ghayy: «Y una espada cortante, cuya madera purifiqué... blanca, y en su lomo tiene dibujos». Y él es el padre de Abū Ŷahm b. Ḥudhayfa, y el nombre de Abū Ŷahm: ʿUbayd, y es quien regaló la vestimenta a rayas al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, y miró su marca... el relato. Y también se ha narrado este relato de otra manera: que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- recibió dos vestimentas a rayas, y dio una a Abū Ŷahm y retuvo la otra, y en ella había una marca. Cuando miró su marca durante la oración, la envió a Abū Ŷahm y tomó la otra en su lugar. Así lo narró al-Zubayr. Y la madre de Abū Ŷahm: Yusayra bint ʿAbd Allāh b. Adhāt b. Rabāḥ, e Ibn Adhāt es el tío materno de Abū Quḥāfa. Y vendrá la genealogía de su madre. Y se ha dicho que la poesía es de Ḥudhāfa b. Ghānim, que es hermano de Ḥudhayfa, padre de Jāriŷa b. Ḥudhayfa. «al-Naks» de las flechas: la que fue invertida en la aljaba para que el arquero la distinga y no la tome por su maldad. Y se dijo: la que se rompió su parte superior, y se invirtió y se puso su parte superior abajo, y no es buena para el tiro. «Lā tabūru wa-lā taḥrā»: es decir, no perece ni disminuye. Y se dice de la serpiente: «ḥāriya» por su delgadez. Y en lo transmitido: «No cesó el cuerpo de Abū Bakr de disminuir por la tristeza por el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-», es decir, su carne disminuía, hasta que murió. Quiere decir: Banū Hāshim, porque su nombre es ʿAmr. Abū Shammar, que es Shammar, quien construyó Samarcanda, y su padre: Mālik, llamado al-Amlūk. Y es posible que quisiera a Abū Shammar al-Ghassānī, padre de al-Ḥārith b. Abī Shammar y ʿAmr b. Mālik, quien mencionó: creo que es ʿAmr dhū l-Adhʿār, y ya ha precedido entre los tabābiʿa 319, y ellos son de los reyes de Yemen. Y los puso como motivo de orgullo para Abū Lahab porque su madre era juzāʿī de Sabaʾ, y los tabābiʿa son todos de Ḥimyar b. Sabaʾ. Y Abū Ŷabr, a quien mencionó en esta poesía: un rey de los reyes de Yemen. Mencionó al-Qutaybī que Sumayya, madre de Ziyād, pertenecía a Abū Ŷabr, de los reyes de Yemen, y la entregó a al-Ḥārith b. Kalada, el médico, de entre los que practicaban la medicina. Asʿad, Abū Ḥassān b. Asʿad, y ya ha precedido entre los tabābiʿa. Es decir, te impidieron casar a tus hijas o hermanas con un hombre vil, para que el hijo no sea despreciable por la vileza de su padre y la nobleza de su madre, y te alcance la mancha de eso. Y algo similar es el dicho de Muhalhil: «La casó, y su pérdida [la hizo] los araqim 320 en... costado, y la dote era de cuero», es decir, la casaron por su extrañeza sin un igual. Quiere decir el mar, porque se agita. Y entre sus nombres también: Juḍāra, y al-Daʾmāʾ, y Abū Jālid. «al-Naṭf»: la perla pura. Y «waṣīfa munaṭṭafa»: es decir, con aretes de dos perlas. Y «al-naṭf» en otro contexto: la mancha con defecto, y ambos provienen de un mismo origen, aunque en apariencia sean opuestos en significado; porque «al-naṭfa» es el agua escasa, y puede ser mucha, y parece que la perla pura se toma de la pureza de «al-naṭfa». Y «al-naṭf» que es el defecto: se toma de «nuṭfat» el ser humano, que es su agua, es decir, como si estuviera manchado con ella. Y «al-fayḍ»: el que busca, es decir, los huéspedes. Quiere decir: que era para sus huéspedes como un padre. Y los árabes dicen de todo generoso: «Abū l-aḍyāf», como dijo Murra b. Maḥkān: «Los llamo su padre, y no he mancillado a su madre... y he vivido sin conocer su linaje».
Dice al-Suhaylī: lo que los gramáticos prohibieron es que se diga: 'Zayd es el mejor de sus hermanos', y no es imposible, y se encuentra en muchos lugares de este libro y de otros, y es bueno; porque el significado es: 'Zayd supera a sus hermanos' o 'supera a su pueblo'; por eso es permisible la indeterminación. Lo que está prohibido por consenso es la anexión de 'af‘al' al dual, como decir: 'Él es el más generoso de sus dos hermanos', a menos que digas: 'los dos hermanos', sin anexión 321.
Y de Ibn Abbas y de Aisha -que Allah esté complacido con todos ellos- dijo: Ciertamente Amr ibn Asad fue quien casó a Jadiya con el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y que Juwaylid había muerto antes de la Guerra de Fijar 322. (3) At-Tahir y At-Tayyib son dos apelativos de Al-Qasim, llamado así porque nació después de la profecía. El primero que se llamó así fue Abdullah. Al-Qasim llegó a caminar, pero su lactancia no se completó. Y consta en el Musnad de Al-Firyabi que Jadiya entró donde el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- después de la muerte de Al-Qasim, mientras lloraba, y dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! La leche de Al-Qasim fluyó; si hubiera vivido hasta completar su lactancia, me habría sido más llevadero". Él dijo: "Él tiene una nodriza en el Paraíso que completará su lactancia". Ella dijo: "Si supiera eso, me sería más llevadero". Él dijo: "Si quieres, te haré oír su voz en el Paraíso". Ella dijo: "Más bien, creo en Allah y en Su Mensajero". (1) Y Umm Waraqa: Hind bint Abi Kabir ibn Abd ibn Qusayy, y no tuvo descendencia. Fue uno de los que creyeron y se islamizaron antes de la misión profética. Remítase a: "Ar-Rawd al-Unuf", nuestra edición, vol. 1, pp. 216-217. (1) Dijo "Makkah" en dual, siendo un solo lugar, porque tiene valles 323 y afueras 324. Ya hemos mencionado a los habitantes de los valles y a los de las afueras anteriormente. Los árabes tienen una tendencia en su poesía a usar el dual y el plural para un mismo lugar, como en su dicho: "un muerto en Gazat" queriendo decir Gaza, y "Baghadin" por Bagdad. En cuanto al dual, es frecuente, como en su dicho: "En las dos Marcas 325 tiene recompensa y bodas..." y "las dos Hamma 326, que Allah te dé de beber, oh morada", y el dicho de Zuhayr: "Y una morada para ella en las dos Marcas", y el dicho de Waraqa en esto: "en el vientre de las dos Maccas 327". No tiene sentido incluir las afueras bajo esta expresión, y ha añadido a ella "vientre", como lo añadió Al-Mubarraq cuando dijo: "en el vientre de Macca, oprimido y tentado". Los árabes pretenden con esta indicación referirse a los dos lados de cada ciudad, o aludir a la parte alta y baja de la ciudad, y la consideran dos con este significado. Han dicho: "cazamos en los dos Qanawin 328", que es aquí el nombre de una montaña. Y Antara dijo: "Bebí del agua de los dos Dahridain 329", que es de este tipo según la opinión más correcta. Y Antara también dijo: "En los dos Unayzah 330 y nuestra gente en Al-Aylam", siendo Unayzah el nombre de un lugar. Y Al-Farazdaq dijo: "Al atardecer, los dos Mirbad 331 fluyeron ambos", siendo solo el Mirbad de Basora. Y su dicho: "Me preguntas por los dos Ramatain 332 un Salaman", siendo solo Ramma. Esto es frecuente. Y la mejor forma de este dual es cuando se menciona un jardín o un huerto, llamándolos dos jardines en elocuente discurso, indicando que tiene dos caras, y que cuando entras en él y miras a derecha e izquierda, ves de ambos lados lo que llena tus ojos de fuerza y tu pecho de alegría. Y en la Revelación: {Ciertamente había para Saba en su morada un signo: dos jardines, a la derecha y a la izquierda} [Saba: 15] hasta Su dicho: {Y les cambiamos sus dos jardines por otros dos jardines} [Saba: 16]. Y en ella: {Hicimos para uno de ellos dos jardines} [Al-Kahf: 32] y al final: {Y entró en su jardín} [Al-Kahf: 35]. (1) Este verso te aclara el significado de luz 333 y de resplandor 334, y que el resplandor es lo que se difunde de la luz, y que la luz es el origen del resplandor, de donde procede y del cual emana. Y en la Revelación: {Y cuando iluminó lo que estaba a su alrededor, Allah se llevó su luz} [Al-Baqara: 17]. Y en ella: {Hizo del sol un resplandor y de la luna una luz} [Yunus: 5]; porque la luz de la luna no difunde de ella el resplandor que difunde el sol, especialmente en los extremos del mes. Y en el Sahih: "La oración es luz, y la paciencia es resplandor". Esto es porque la oración es el pilar del Islam, es recuerdo y Corán, y prohíbe la indecencia y lo reprobable. Así, la paciencia ante lo reprobable y la paciencia en las obediencias es el resplandor que emana de esta luz que es el Corán y el recuerdo. Y entre los nombres del Altísimo: {Allah es la luz de los cielos y la tierra} [An-Nur: 35], y no es permisible que el resplandor sea uno de Sus nombres, Glorificado sea. (2) Ar-Radm 335: apilar piedras unas sobre otras sin argamasa, como dijo: "Fui afligido por ellos en una hora en que les hice beber copas de muerte bajo una roca apilada". (1) Y otro mencionó que era un 'ilj 336 -el incrédulo de los no árabes- en el barco que el viento arrojó a Ash-Shu'ayba, y que el nombre de ese carpintero era: Ya Qawm. Y así también se narró sobre el nombre del carpintero que hizo el minbar del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- de la madera de Al-Ghaba. Quizás sea este, y Allah sabe más. (2) Tatasharraq 337: se expone al sol. (3) Ihza'allat 338: levantó su cola, y kashshat 339: emitió un sonido. (1) "Allahumma lam tura' 340" es una frase que se dice para calmar el miedo y mostrar suavidad y bondad en el habla. No hay miedo en esta situación que deba ser negado, pero la frase implica mostrar intención de bondad; por eso la usan. Y según esto, es permisible decirla en el Islam, aunque contenga mención del miedo, que es imposible respecto al Altísimo, pero como el propósito es lo que hemos mencionado, es permisible pronunciarla. (2) Y esta no es la narración original de la Sira; lo correcto en el libro es: "como lanzas", y es un error de algunos transmisores de Ibn Ishaq, y Allah sabe más; pues no se encuentra en otro libro con esta expresión, ni en Al-Waqidi ni en otros. Al-Bujari mencionó en la construcción de la Kaaba esta noticia, y dijo en ella, según Yazid ibn Rumán: "La miré, y he aquí que era como las jorobas de los camellos". Compararla con lanzas solo se asemeja en el color azulado, y compararla con jorobas de camellos es más apropiado por su tamaño. (1) Narró Ma'mar ibn Rashid en Al-Yami' según Az-Zuhri que dijo: Me ha llegado que los Quraysh, cuando construyeron la Kaaba, encontraron en ella una piedra con tres inscripciones. En la primera: "Yo soy Allah, el Dueño de Bakka 341. La formé cuando formé el sol y la luna..." hasta el final del discurso de Ibn Ishaq. En la segunda: "Yo soy Allah, el Dueño de Bakka. Creé el útero y derivé para él un nombre de Mi nombre. Quien lo mantenga unido, Yo lo mantendré unido; quien lo corte, Yo lo cortaré". En la tercera: "Yo soy Allah, el Dueño de Bakka. Creé el bien y el mal. ¡Bienaventurado aquel por cuyas manos se realiza el bien, y ay de aquel por cuyas manos se realiza el mal!". (2) "No la hace lícita el primero que declare su estado de consagración 342" -quiere decir, y Allah sabe más- lo que ocurrió de la declaración lícita del combate en ella por parte de los Quraysh en los días de Ibn Az-Zubayr, y Husayn ibn Numayr, y luego Al-Hayyach después. Por eso Ibn Abi Rabi'a dijo: "Oh, quién para un corazón enamorado y juguetón, por el amor de la que hace lícito 343, hermana del que hace lícito", refiriéndose con "el que hace lícito" a Abdullah ibn Az-Zubayr, por su combate en el Haram. (1) Y otro mencionó que Iblis estaba con ellos en forma de un anciano de Nayd, y que gritó a voz en cuello: "¡Oh comunidad de Quraysh! ¿Aceptáis que coloque esta piedra -siendo vuestro honor- un joven huérfano, sin contar con vuestros mayores?" Casi provocó una disputa entre ellos, pero luego se calmaron. En cuanto a la colocación de la piedra cuando se construyó la Kaaba en los días de Ibn Az-Zubayr, la colocó en el lugar donde está ahora Hamza ibn Abdullah ibn Az-Zubayr, mientras su padre dirigía la oración a la gente en la mezquita, aprovechando que estaban ocupados con la oración, pues percibió su competencia por ello y temió la discordia, y su padre lo aprobó. (1) Tatla'ibbu 344: se dice "italabba 'ala tariqihi" cuando no se desvía ni a derecha ni a izquierda. Parece derivado de dos raíces: tala, cuando sigue, y alaba, cuando permanece. (2) Es decir, alisador de la construcción. Y tiene el sentido del hadiz auténtico sobre el transporte de las piedras a la Kaaba: que las transportaban desnudos, considerando eso una religión, y que era parte del esfuerzo y la seriedad en la obediencia. (1) Y el dicho de Ibn Hisham: "y se narra: 'sobre nuestras maldades' 345" -quiere decir las vergüenzas, es plural de masaa'a, maF'ala de as-saw'a, y el original es masawi', y se simplificó la hamza. (2) Y at-tahammus 346: el rigor. Iban en esto por el camino del ascetismo y la devoción. Así, sus mujeres no hilaban el pelo ni la lana, y no clarificaban la mantequilla. Clarificar la mantequilla es cocer la nata hasta que se convierta en mantequilla clarificada. Dijo Abraha: "Tenemos un rebaño seleccionado... bebemos su leche y la clarificamos". (1) Y Jabala 347 es una meseta alta, donde habían resguardado a sus familias y bienes. Estaba con ellos ese día el jefe de Nayrán, Ibn al-Jawn al-Kindi, y un hermano de An-Nu'man ibn al-Mundhir, llamado Hassán ibn Wabra, hermano de An-Nu'man por parte de madre. En los días de Jabala tuvo lugar el nacimiento del Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. (2) Ajdhim 348: una interjección conocida para los caballos, así como Arhab, Hab, Hiqit, Hiqat, Hiqab. (3) Es: 'Udus 349 con la damm en la dal según todos, excepto Abu 'Ubayda, que abría la dal. Y todo 'Adas en los árabes, aparte de este, tiene la dal abierta. (1) Qurzul 350: nombre de su caballo. Tufayl era llamado el jinete de Qurzul. Qurzul significa grillete; el caballo fue llamado así, como si sujetara a quienes compiten con él, como dijo Imru' al-Qays: "Con un caballo esbelto, grillete de bestias salvajes, corpulento". (2) "Sobre la madre de los polluelos agachados" 351. Se refiere al búho 352, que es el mochuelo. Creían que cuando un hombre era asesinado, salía de su cabeza un búho que gritaba: "¡Dadme de beber, dadme de beber!" hasta que se vengara su sangre. Dijo Dhu al-Isba' al-'Adwani: "Te golpearé hasta que el búho diga: 'Dadme de beber'". (3) Lo conocido en la lengua es que al-misqa' 353 es el orador elocuente, pero no es este el lugar. Sin embargo, se dice en la lengua: saqa'ahu: si lo golpeó sobre algo sólido y seco, según Al-Asma'i. (1) Esta mujer es Duba'a bint 'Amir ibn Sa'sa'a, luego de los Banu Salama ibn Qushayr. Mencionó Muhammad ibn Habib que el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- la pidió en matrimonio, pero se le mencionó de ella vejez, y la dejó. Se dice que murió de pena y tristeza por ello. Dijo Ibn Habib: "Si esto es cierto, entonces lo que le impidió ser madre de los creyentes y esposa del Mensajero del Señor de los mundos fue solo su dicho: 'Hoy aparece algo de él o todo' 354, como un honor de Allah para Su Profeta y un conocimiento de Su celo, y Allah es más celoso que él". (2) Y de al-laqa 355: la historia de Fajita, madre de Hakim ibn Hizam. Ella entró en la Kaaba estando embarazada, a punto de dar a luz a Hakim ibn Hizam, y le sobrevino el parto, no pudo salir de la Kaaba, y dio a luz en ella. Fue envuelta en alfombras junto con su hijo, y se arrojaron su placenta y las ropas que llevaba. Así, se convirtió en laqa 356 que no se tocaba. Y no mencionó a los 'Tuls' 357 de entre los árabes, que son una tercera clase distinta de los Hilla y los Hums. Solían venir desde el extremo de Yemen, cubiertos de polvo, y circundaban la Casa con esas ropas polvorientas, por lo que fueron llamados así. Lo mencionó Muhammad ibn Habib. (1) Su dicho: "Comed y bebed" es una alusión a lo que los Hums habían prohibido de la comida del peregrino, excepto la comida de un Humsi. "Y tomad vuestro adorno" 358: significa la vestimenta, y no andéis desnudos. Por eso comenzó con: {¡Oh hijos de Adán!} después de contar la historia de Adán y su esposa, cuando cubrían sus vergüenzas con hojas del Jardín, es decir: si alegáis que es la religión de vuestros padres, Adán es vuestro padre, y su religión era cubrir las vergüenzas.
para que no se le escapara la recompensa de la peregrinación y la estancia en Arafat. Dijo Ŷubayr ibn Mut‘im cuando lo vio detenido en Arafat con la gente: «Este es un hombre ahmas 359, ¿por qué no se detiene con los ahmas donde ellos se detienen?»
Y Ṣaʿṣaʿa ibn Muʿāwiya, abuelo de al-Farazdaq —que Allah tenga misericordia de él—, solía hacer lo mismo. Cuando abrazó el Islam, preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz—: «¿Tengo por ello alguna recompensa?». Él respondió, según la más auténtica de las dos versiones: «Tienes su recompensa si Allah te concede el Islam». Este hadiz fue transmitido por al-Bujari. «Al-mawʾūda» 360 es el participio pasivo de «waʾada» 361, que significa «enterrar viva». Dijo al-Farazdaq: «Y de nosotros es quien prohibió enterrar vivas a las niñas / y devolvió la vida a la enterrada viva, que no fue enterrada». Se refería a su abuelo Ṣaʿṣaʿa ibn Muʿāwiya ibn Nājiya ibn ʿIqāl ibn Muḥammad ibn Sufyān ibn Mujāshiʿ. Se ha dicho que ellos hacían eso por celo hacia las hijas. Lo que Allah ha dicho en el Corán es la verdad: {por temor a la pobreza} [Corán 17:31]. An-Naqqāsh mencionó en su exégesis que ellos enterraban vivas a las hijas que tenían los ojos azules, o pecas, o lunares, o vello en el vientre, por mal agüero de esas características. Dijo Allah Todopoderoso: {Y cuando se le pregunte a la enterrada viva / por qué pecado fue asesinada} [Corán 81:8-9]. 360 He mencionado a al-Lāt anteriormente. En cuanto a al-ʿUzzā, eran unas palmeras agrupadas. ʿAmr ibn Luḥayy les había informado —según se menciona— de que el Señor pasaba el invierno en aṭ-Ṭāʾif junto a al-Lāt y el verano junto a al-ʿUzzā, por lo que la veneraron y le construyeron un templo. Solían hacer ofrendas allí como las hacían a la Kaʿba. Fue a ella a quien el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— envió a Jālid ibn al-Walīd para destruirla. Su custodio le dijo: «¡Oh Jālid, ten cuidado con ella, pues desgarra y mutila!». Jālid la derribó y dejó su tocón y sus cimientos. Su guardián dijo: «Por Allah, que volverá y se vengará de quien le ha hecho esto». Se mencionó —y Allah sabe más— que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— dijo a Jālid: «¿Has visto algo en ella?». Él respondió: «No». Entonces le ordenó que regresara y extirpara por completo lo que quedaba de ella derribándola. Jālid regresó, sacó sus cimientos y encontró a una mujer negra de pelo erizado que se arañaba el rostro. La mató, y el custodio huyó diciendo: «Al-ʿUzzā ya no será adorada después de hoy». Este es el sentido de lo que mencionó Abū Saʿīd an-Naysābūrī en «al-Mabʿath». También lo mencionaron al-Azraqī y Razīn. 360 «Rabala» el niño, «yarbulu»: si saltó y creció. «Yarbulu» con la bāʾ abierta, es decir, crece y se desarrolla. De ahí se toma «tarbīl» de la tierra. 361 «Yatarawwaḥu» la rama: es decir, echa hojas después de caerse. 362 «¡Cuidado con la ruina!»: aquí es una advertencia contra la ruina, y la ruina es la muerte. El sentido literal de la palabra se deja de lado, y en realidad es una advertencia contra lo que trae la muerte, manifiesta y descubre de la retribución de las obras. Por eso dijo: «pues no se te oculta nada a Allah». 360 «Ḥanānayka» en forma dual. Los gramáticos dicen: significa «misericordia tras misericordia», como si se refirieran a la repetición y reiteración, no limitada a dos veces sin más. Dijo el autor —que Allah tenga misericordia de él—: Y es posible que quiera decir «misericordia en la vida mundanal y misericordia en la otra vida». Cuando se dice esto a una criatura, como en el verso de Ṭarafa: «¡Oh Abū Mundhir, has acabado con nosotros, deja a algunos de nosotros / dos misericordias tuyas: algo del mal es más leve que otro mal», entonces se refiere a «misericordia de defensa y misericordia de beneficio», porque todo aquel que espera algo de un rey, lo espera para que aparte de él un daño o le atraiga un bien. 361 «Adīnu ilāhan»: es decir, «sirvo a un dios», omitiendo la preposición y transitivando el verbo porque está en el sentido de «adoro a un dios». Su dicho: «ġayraka Allāhu» elevando la hāʾ, quiso decir: «¡Oh Allah!». Esto no es permisible en lo que tiene artículo, salvo que la regla del artículo en esta palabra venerada es diferente a la de los demás nombres. ¿No ves que dices: «¡Oh hombre!» y no se invoca a Allah con «¡Oh el!», y se corta su hamza en la invocación, es decir, se hace hamza de corte y se dice «¡Oh Allah!», y eso no ocurre con otro nombre? Y hay muchas reglas en las que este nombre difiere de los demás nombres definidos. 362 «Alā yā ḏhab» omitiendo el vocativo. Como si dijera: «Alā yā hāḏā ḏhab» 362, como se recita: {¡Oh, prosternaos!} [Corán 27:25] queriendo decir: «¡Oh gente, prosternaos!», y como dijo Ġaylān: «Alā yā aslamī yā dāra Mayya ʿalā l-balā». En él: «ḏhab wa Hārūn», en coordinación con el pronombre de «ḏhab», lo cual es feo si no se enfatiza. Si lo hubiera acusado como complemento de compañía, habría sido correcto. 363 «Iṭmaʾannat kamā hiya»: su patrón es «ifʿalʿalat» porque la mīm originalmente debería ir después de la alif, pues proviene de «taṭāmana» 363, es decir, se inclinó. La adelantaron para alejar la hamza que es la letra radical de la palabra de la hamza de conexión, para que fuera más ligera en la pronunciación, como hicieron en otras cosas al invertirlas según la opinión de al-Jalīl y Sībawayh, huyendo de la proximidad de dos hamzas. «Kamā hiya»: «mā» es extra para impedir que la kāf opere y prepararla para entrar en oraciones. «Hiya» es un sujeto, y el predicado está omitido, siendo la estimación: «como ella está». La kāf está en posición de acusativo como estado del sustantivo verbal implícito en «iṭmaʾanna», como dices: «anduve como el andar de Zayd»; entonces «como» es un estado de tu andar que anduviste. 360 «Arfaq»: expresión de admiración. «Wa bika» está en posición de sujeto porque el significado es: «fuiste bondadoso». «Wa bāniyan» es especificativo, porque puede ir precedido de «min», como dices: «¡Qué bondadoso es Zayd como hombre!». La preposición se relaciona con el significado de admiración, pues se sabe que te admiras de él. 361 El significado del verso: «Ciertamente, yo abundo en esta súplica que es en Tu nombre, Señor nuestro, excepto lo que Tú has perdonado». «Mā» después de «illā» es extra. «Wa in sabbaḥtu» es una interrupción entre el sujeto de «inna» y su predicado, como dices: «Ciertamente, yo abundo en esta súplica que es en Tu nombre, Señor nuestro, excepto que Allah me perdone, para hacer tal cosa». Aquí «tasbīḥ» tiene el significado de oración, es decir: no confío, aunque rece, sino en Tu súplica y Tu perdón de mis pecados. 360 «Daʿmūṣ» de las puertas de los reyes. Quiere decir: «entrador en las puertas de los reyes». El origen de «daʿmūṣ» es un pez pequeño como una serpiente de agua, y lo usa aquí como metáfora. Así también viene en el hadiz de Abū Hurayra elevado: «Vuestros pequeños son los daʿāmīṣ del Paraíso». 361 «Ciertamente, no me humillo»: es decir, el asno dice eso golpeando sus costados, «sus lomos»: es decir, los lomos de lo que se le carga, y los atribuye al asno porque son su carga y su peso. 360 «Al-jāl»: la vanidad y la soberbia. Su dicho: «No es quien viaja de noche como quien duerme la siesta», es decir: no es quien viaja de noche y se esfuerza, como quien prefiere la siesta y el sueño; es de «qāla yaqīlu». 360 En el original, con kasra de la mīm de «mīfaʿa», y la medida correcta sería con fatḥa, porque es un nombre de lugar tomado de «al-yafāʿ», que es la parte elevada del terreno. 361 «Creciste bien, Ibn ʿAmr»: es decir, creciste y alcanzaste la madurez en el crecimiento, como se dice: «miré profundamente y lo hice bien». 362 Su dicho: «Y aunque estuviera bajo tierra setenta valles» en acusativo. Acusó «setenta» como estado, porque puede ser adjetivo de un sustantivo indefinido, como dijo: «Y si estuvieras en un pozo de ochenta codos». Y lo que originalmente es adjetivo de un indefinido se convierte en estado de un definido. Aquí es estado de «al-buʿd», como si dijera: «Y aunque estuviera lejos bajo tierra setenta», como dices: «estuvo lejos largo tiempo», es decir, una lejanía larga. Cuando omites el sustantivo verbal y pones el adjetivo en su lugar, solo es estado. 360 Es decir, «gratuitamente». Así viene en la sabiduría: «¡Oh hijo de Adán! Aprende gratis, como se te enseñó gratis», es decir, sin precio. En las recomendaciones de los sabios: «Consulta a los de canas y entendimiento, te darán de su opinión gratis lo que ellos tomaron con precio», es decir, con largas experiencias. 360 Ibn Isḥāq mencionó que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— fue enviado a los cuarenta años de su nacimiento —la paz sea con él—. Esto es transmitido de Ibn ʿAbbās, Jubayr ibn Muṭʿim, Qabāṣ ibn Ashym, ʿAṭāʾ, Saʿīd ibn al-Musayyab y Anas ibn Mālik, y es correcto según los expertos en biografías y tradiciones. Se ha transmitido que fue hecho Profeta a los cuarenta años y dos meses de su nacimiento. Se dijo a Qabāṣ ibn Ashym: «¿Quién es mayor, tú o el Mensajero de Allah?». Él respondió: «El Mensajero de Allah es mayor que yo, y yo soy más viejo que él. El Mensajero de Allah nació el año del Elefante, y mi madre me puso de pie sobre el estiércol del elefante». También se narra: «sobre el excremento de los pájaros, y lo vi verde y de un año». En otra versión de al-Bakkāʾī de este libro, el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— dijo a Bilāl: «Que no te impida ayunar el lunes, pues yo nací en él, fui enviado en él y moriré en él». «Ar-Rawḍ al-Unuf», con nuestra edición, vol. 1, p. 265. 360 En la obra de at-Tirmidhī y Muslim también, que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le dé paz— dijo: «Ciertamente, conozco una piedra en La Meca que solía saludarme antes de que me fuera revelado». En algunas colecciones de musnads se añade que esta piedra que le saludaba era la Piedra Negra. Este saludo: lo más evidente es que sea real, y que Allah la hizo hablar como creó el anhelo en el tronco de palmera. Pero no es condición del habla, que es sonido y letra, la vida, el conocimiento y la voluntad, porque es un sonido como otros sonidos. El sonido es un accidente según la mayoría, y solo discrepa an-Naẓẓām, que sostuvo que es un cuerpo. Al-Ashʿarī lo consideró como un choque de los átomos entre sí. Dijo Abū Bakr ibn aṭ-Ṭayyib: «El sonido no es el choque mismo, sino un significado añadido a él. Si se considera que el habla es un atributo que reside en la misma piedra o árbol, y el sonido es su expresión, sería necesario presuponer vida y conocimiento junto con el habla. Allah sabe cuál de los dos casos ocurrió: si fue un habla acompañada de vida y conocimiento, siendo entonces la piedra creyente, o fue un sonido puro no asociado a vida. En ambos casos, es una señal de la profecía. En cuanto al anhelo del tronco, se llamó «anhelo», y la realidad del anhelo requiere la condición de vida. También es posible que el saludo de las piedras sea atribuido en realidad a ángeles que habitan esos lugares y los pueblan, siendo entonces una metáfora como en la palabra de Allah: {Y pregunta a la ciudad} [Corán 12:82], es decir, a sus habitantes. La primera interpretación es más evidente, aunque cada una de estas formas que hemos mencionado contiene una señal de su profecía —la paz sea con él—, pero no se llama milagro en la terminología de los teólogos excepto aquello con lo que se desafía a la creación y son incapaces de oponerse». «Ar-Rawḍ al-Unuf», vol. 1, pp. 266-267. 361 El nombre de Jibrīl es siríaco, y su significado es «siervo del Misericordioso» o «siervo del Poderoso». Así viene de Ibn ʿAbbās, tanto como declaración propia como elevada al Profeta, siendo la declaración propia su origen. La mayoría de la gente sostiene que la última parte del nombre es el nombre de Allah, que es «Īl». Era la opinión de un grupo de sabios que estos nombres tienen una construcción invertida, al igual que la construcción en la lengua de los no árabes: dicen «esclavo de Zayd» como «Zayd esclavo». Así, «Īl» sería la expresión de «siervo», y la primera parte del nombre sería la expresión de uno de los nombres de Allah Todopoderoso. ¿No ves cómo se dice Jibrīl y Mīkāʾīl, como se dice ʿAbd Allāh y ʿAbd ar-Raḥmān? ¿No ves que la palabra «ʿabd» se repite con la misma forma, mientras que los nombres tienen formas diferentes? Y se ha convenido que el nombre de Jibrīl —la paz sea con él— coincide desde el punto de vista árabe con su significado, aunque sea extranjero; pues «al-jabr» es reparar lo que se ha deteriorado, y Jibrīl está encargado de la revelación, y en la revelación hay reparación de lo corrupto y restauración de lo deteriorado de la religión.
El término "تبرر" 364 es una forma verbal que implica entrar en la acción de la piedad. En cuanto a la palabra "جدف" 365, se discute si la raíz es con فاء o ثاء, y se argumenta que la فاء es la original. Sobre "الجوار" 366, se diferencia del "اعتكاف" en que este último solo se realiza dentro de la mezquita. En el hadiz sobre la revelación, se menciona que el Profeta recibió a Gabriel en sueños antes de la vigilia, como preparación 367. También se habla de que este libro 368 indica que la comunidad musulmana conquistará el reino de los no árabes y obtendrá la seda del Paraíso. En la respuesta del Profeta "ما أنا بقارئ" 369, se interpreta como "no sé leer", y Gabriel le ordena leer en el nombre de Dios. Otras variantes narrativas mencionan "فذعتني" 370 con el significado de "ahogar". En el hadiz de Jabir, se describe a Gabriel en un "رفرف" 371 entre el cielo y la tierra. El término "الناموس" 372 se refiere al confidente del rey, en contraste con "الجاسوس". Se menciona que Waraqa habló de Moisés pero no de Jesús 373 debido a su cristianismo. Las cuatro "هاءات" 374 son de pausa, no pronombres. En el hadiz "إن يدركني يومك" 375, se usa el verbo "يدرك" porque Waraqa es anterior. Sobre Abd Allah ibn Hasan 376, se dan detalles de su linaje. El hadiz sobre la interrupción de la revelación 377 es mursal, pero Muslim lo narró con cadena completa. La fatra 378 duró dos años y medio. El término "سجا" 379 significa "permaneció y se calmó". En los versos, "الضريك" 380 es el débil y necesitado, "المستنبح" el que se pierde en la noche y ladra para ser guiado, y "الدريس" la ropa gastada. "الغر" 381 son los famosos, "الجحاجيح" los señores, y "الحدثان" los acontecimientos del tiempo. Al-Muzani dijo que antes del Isra' 382 solo había dos oraciones, y luego se completaron las cinco. El hadiz de Zayd ibn Haritha 383 es cortado en la Sira, pero se narró con cadena, aunque débil. El hadiz sobre la leche 384 no debió mencionarse aquí porque ocurrió después del Isra'. Sobre Ali y sus hermanos 385, se dice que Ali era diez años menor que Yáfar, etc. "لا يخلص" 386 significa "no se llega". La madre de Zayd 387 era Sa'dá bint Tha'laba. "بجل" 388 significa "decidió". "الأرواح" 389 es plural de "ريح". "النص" 390 es "caminar rápido". Se añaden versos de Zayd 391 en respuesta a su padre. Abu Bakr 392 también se llamaba Atiq, y su madre era Umm al-Jayr. "الكبوة" 393 es "retroceso y falta de respuesta". "انصاع" 394 significa "se fue".
Fueron llamados Banū al-Hūn b. Juzayma "Qāra" por el verso de un poeta de ellos en cierta guerra: "Nosotros, Qāra, no nos asustéis... para que no huyamos como huye el avestruz". Así lo recitó Abū 'Ubayd en el Libro de los Linajes, y Qāsim en las Pruebas: "Nosotros, Qāra, no nos asustéis... para que la parentela y la protección se afirmen". Eran certeros tiradores —es decir, tiradores muy diestros—, y quien les disparaba les daba su merecido. Qāra es una tierra pedregosa, y su plural es Qūr. El sentido del proverbio entre ellos es que la qāra no agota sus piedras cuando se lanza con ellas; quien le dispara, le da su merecido.
Y su dicho, la paz sea con él: «Oh Dios, a nuestro alrededor, no sobre nosotros» es como su dicho en otro hadiz: «Oh Dios, en los lugares de crecimiento de los árboles, en los valles y en las colinas». No dijo: «Oh Dios, aléjalo de nosotros». Esto es parte del buen decoro en la súplica, porque es la misericordia de Dios y Su gracia que se le pide. ¿Cómo se le puede pedir que retire Su gracia y quite Su misericordia? Más bien, se le pide a Él, glorificado sea, que aparte la aflicción y aumente las bendiciones. En esto hay una enseñanza sobre cómo pedir la lluvia. 395 El nombre de Al-Aslat es 'Amir. Al-Aslat es el de nariz muy chata. 396 Al-mughalghala: la que penetra hasta el fondo de lo que se desea alcanzar. Se refiere al mensaje. 397 An-nasib: el fatigado. 398 El origen de al-mu'arras: el lugar donde los viajeros se detienen por la noche para descansar. 399 Sharyayn: dos grupos diferentes. Al-azmal: el sonido. Al-mudhakki: el que enciende el fuego. Al-hatib: el que recoge leña para él. Esto se pone como ejemplo del fuego de la guerra, como dijo el poeta: «Veo entre las cenizas un destello de fuego, y es probable que tenga llamas; pues el fuego se aviva con dos leños, y la guerra comienza con palabras». 400 Al-ashafi: los punzones. 401 Ahram adh-dhiba': aquellas gacelas cuya caza está prohibida en el Haram. Ash-shawazib: las de vientre delgado. 402 Al-marahib: los lugares espaciosos. 403 Al-ghawl: la perdición. 404 Tubra: se corta. As-sudayf: la carne de la giba. Al-gharib: la parte superior del lomo. 405 Al-utuhiyya: vestidos lujosos fabricados en Yemen. Ash-shalil: la cota corta. Al-asda': el hierro. 406 Al-qatir: los anillos de la cota. 407 Bayyanat: se aclaró. Umm sahib: es decir, una anciana como la madre de un compañero, pues el hombre normalmente no acompaña sino a alguien de su edad. 408 La tushwi: no yerra. Tantahi: se dirige. 409 Ad-darab: se refiere a los golpes de sus espadas. 410 Ath-thawāqib: las estrellas. 411 Adh-dhawā'ib: las cumbres. 412 Al-ahlām: las mentes. Al-'awāzib: las lejanas. 413 As-sarra: la altura. Ash-sham: las elevadas. 414 Al-ashā'ib: las mezcladas. Y con «sin mezcla» quiere decir que su linaje es puro, sin defecto. 415 Al-jabājib: las casas en Mina. 416 Al-akhāshib: las montañas de La Meca. 417 Al-qādhiāt: las cimas de las montañas. Al-manāqib: los caminos que hay en ellas. 418 As-sāfi: el que levanta polvo. Al-hāsib: el que levanta guijarros. 419 Al-habā'a: un lugar en la tierra de Ghatafán. 420 Al-qasad: los trozos rotos. Al-'awāli: las lanzas. 421 Yūra': es apartado. 422 Al-mudall: el que suelta el cubo en el pozo. An-nāzi': el que tira de él. 423 Él, la paz sea con él, alude a su destrucción. 424 Raffa'ahu: lo calmó. 425 Dijo As-Suhayli en Ar-Rawd al-Unuf: en llamarlo Al-Muddaththir hay en esta ocasión un gesto de delicadeza y familiaridad. Es costumbre de los árabes, cuando quieren mostrar familiaridad, llamar al interlocutor con un nombre derivado del estado en que se encuentra, como su dicho, la paz sea con él, a Hudhayfa: «Levántate, ¡oh Nawmān!», y su dicho a 'Ali ibn Abi Tālib —cuando su costado se había ensuciado de tierra—: «Levántate, Abu Turāb». 426 Es decir, gente de la asamblea. 427 Qasartuhu: la base de su cuello. 428 No dijo: «Si Dios quiere». 429 Ad-dabbāba y al-khurtūm: el vino. 430 Al-jarāshi': las hinchadas. 431 Al-ja'b: el grueso. Yandā: enflaquece. Al-'ushanzar: el de complexión fuerte. 432 Consideró las dos estrofas como dos versos de rajaz partido. 433 Al-aqwāz: lo que se redondea de la arena. 434 Ash-shu'ūn: los conductos de las lágrimas. 435 At-ta'wīb: caminar todo el día. 436 Hanānan: es decir, cuando muera, que se coloque su tumba junto a él para bendecirse con ella. 437 Es decir, absuélveme de tu juramento. 438 Ar-ramdā': las arenas muy calientes. 439 La tufayyilanna: ciertamente lo afearemos. 440 Al-mughalghala: el mensaje. 441 'Ālū: traicionaron. 442 Ta'ashshabūhu: lo mezclaron. 443 Al-balābil: las obsesiones de las tristezas. 444 Lā yutbā bi-l-ja'ā'il: no es atraído con soborno. 445 Al-fajr: el don. 446 An-naqr: la investigación. 447 Ash-sharmān: dual de sharm, que es la marejada del mar. Al-bark: los camellos echados. 448 Surrah baydā': la ciudad de Abisinia. Tuqdhā': es odiada. 449 Al-awbāsh: los débiles. 450 Qawwāduhu: sus guías. 451 An-na'y: la lejanía. 452 Al-mujānib: el que entra en el haram. 453 Lāzib: pegado. 454 Al-adam: las pieles. 455 Ḍawā: se refugió. 456 Es decir, ve con ellos mejor que con otros. 457 Dice As-Suhayli en Ar-Rawd al-Unuf: es posible que la palabra sea abisinia no derivada, o que esté derivada de shamata as-sayfa si lo envainaste, porque el seguro tiene la espada envainada. Vol. 2, p. 92. 458 Marija al-amr: se confundió el asunto. 459 En esto hay jurisprudencia: no es propio del creyente mentir descaradamente, ni dar con su lengua la incredulidad aunque sea forzado, mientras pueda usar una artimaña. En las ambigüedades hay escape de la mentira. 460 La muerte del Negus fue en Rayab del año nueve. El Mensajero de Dios —la paz sea con él— lo anunció a la gente el mismo día en que murió, y rezó por él en Al-Baqi'. Su lecho fue elevado en tierra de Abisinia hasta que lo vio, estando él en Medina, y rezó por él. 461 'Āzū: vencieron. 462 Khabbāb era tamimí por linaje, y juza'í por clientela, pues Umm Anmār bint Sibā' al-Juzā'ī lo había comprado y liberado, por lo que su clientela era de ella. Su padre era aliado de 'Awf ibn 'Abd 'Awf ibn al-Hārith ibn Zuhra, por lo que era zuhrí por alianza. Es hijo de al-Aratt ibn Jandala ibn Sa'd ibn Juzayma ibn Ka'b ibn Zayd ibn Manāt ibn Tamīm. Era herrero y fabricaba espadas en la época preislámica. Ver: Ar-Rawd al-Unuf, nuestra edición, vol. 2, p. 98. 463 Al-haynama: habla ininteligible. El nombre de agente es muhaynim, como si fuera diminutivo, pero no lo es. 464 Dijo As-Suhayli al hablar sobre la purificación de 'Umar para tocar el Corán y las palabras de su hermana: «No lo tocan sino los purificados» [Al-Wāqi'a: 79]: Los purificados en esta aleya son los ángeles, y es la opinión de Mālik en Al-Muwatta', y se apoyó en la otra aleya de la sura 'Abasa. Pero aunque sean los ángeles, su descripción con la purificación unida a la mención del tacto implica que no debe tocarlo sino quien está puro, imitando a los ángeles purificados. Así, la norma se vincula con la cualidad de la purificación, pero es una norma recomendada, no obligatoria, aunque la obligación es más clara en ella que en la aleya, porque viene con la fórmula de prohibición de tocarlo sin pureza. Ver: Ar-Rawd al-Unuf, nuestra edición, vol. 2, pp. 98-99. 465 Lugar donde se ata el izār. 466 Yajza': corta. 467 Ar-raqtā': la de color variado. 468 Nahamanī: me reprendió. 469 Este Yamīl es el que era llamado «el de dos corazones», y sobre él descendió, según una de las opiniones: «Dios no ha puesto a ningún hombre dos corazones en su interior» [Al-Ahzāb: 4]. Sobre él se dijo: «¿Y cómo será mi estancia en Medina después de que...?» y es el verso que cantaba 'Abd ar-Rahmān ibn 'Awf en su casa, y pidió permiso 'Umar y lo oyó cantar y recitar con el ritmo de las monturas, que es un canto con el que se aviva a las cabalgaduras. Cuando entró 'Umar, 'Abd ar-Rahmān le dijo: «Cuando estamos solos, decimos lo que la gente dice en sus casas». Al-Mubarrad enfrió este hadiz e hizo al recitador 'Umar y al que pidió permiso 'Abd ar-Rahmān, y lo narró Az-Zubayr. Ver: Ar-Rawd al-Unuf, vol. 2, p. 101. 470 Talah: se cansó y fatigó. 471 Al-hīra: un tipo de brocados de Yemen. 472 Ar-rugā': el sonido de los camellos. As-saqb: el hijo de la camella. Se refiere aquí al hijo de la camella de Sālih, la paz sea con él. 473 Al-'azā': la dureza. 474 As-sawālif: los lados de los cuellos. Utirat: fueron cortadas. Al-qasāsiyya: espadas atribuidas a una montaña llamada Qasās. 475 At-tukhm: los de cabeza negra. Ash-shurāb: grupo de bebedores. 476 Al-hujurāt: los lados. 477 Ad-dakhīs: la carne abundante. An-nahd: la carne. Al-bāzil: el colmillo. As-sarīf: el sonido. Al-qa'w: aquello en lo que gira la polea. 478 Al-fahr: una piedra que llena la palma. 479 At-ta'ajjuj: el encenderse. 480 Al-'adīd: el que es contado entre la gente sin ser de ellos; es el hijo adoptivo, fa'īl con sentido de maf'ūl. 481 Arima: se desgastó. 482 Tazqam: tragó. 483 Shāba: mezcló. Al-'ilal: la bebida tras otra. Al-mutūn: los lomos. An-nihāl: plural de nahl, la primera bebida. 484 Sharā: aumentó y creció. 485 Sawāduka: tu persona. 486 Es decir, adquieres para otro lo que él no posee. 487 Al-khatm: la delantera. Al-Hajūn: un lugar en la parte alta de La Meca. 488 Para el genealogista de Quraysh, el escriba del documento era: Bughayd ibn 'Āmir ibn Hishām ibn 'Abd ad-Dār. La segunda opinión: que era Mansūr ibn 'Abd Shurahbīl ibn Hishām de los Banū 'Abd ad-Dār también. Ver: Ar-Rawd al-Unuf, vol. 2, p. 127. 489 Se menciona en el Sahih lo que sufrieron los musulmanes de privaciones, hasta el punto de que comían hojas de acacia y pieles secas y todo lo que alcanzaban sus manos, cualquier cosa. 490 Bahraynā: se refiere a los que están en tierra de Abisinia, los atribuye al mar porque lo surcan. Awda: es decir, apiádate. 491 Al-qarqar: el humillado. 492 Al-muqallad: el cuello. 493 Al-harrāth: el que adquiere. 494 Al-hidaj: la carga. Al-murahad: el suave, es decir, la espada suave por la herrumbre de la sangre. 495 Al-mufīdūn: los que golpean con las flechas del maysir. 496 Al-muqāwala: los reyes. 497 Rafraf ad-dir': lo que sobra de ella. Al-ahrad: el de paso lento por el peso de lo que lleva de vestimenta de guerra. 498 Al-jalā: el asunto grave. 499 Alazza: insistió. 500 Aswad: nombre de una montaña en la que había sido asesinado un hombre, y no se supo quién fue su asesino. Entonces los familiares del muerto dijeron esta frase, y se convirtió en proverbio. Ar-Rawd al-Unuf, 2/129. 501 A'ḍala: se agravó su asunto. 502 Al-kursuf: el algodón. 503 Ath-thaniyya: lo que se abre entre dos montañas. 504 Al-hādir: la tribu que acampa junto al agua. 505 Al-washal: el agua escasa. 506 Az-zanā: diversión con ocupación del corazón. 113 Khaffafa al-kaffayn: por necesidad poética. 114 Istaballa: sanó. 115 Al-armad: el que padece oftalmía. As-salīm: el picado por escorpión. Al-musahhad: el privado de sueño. 116 Muhaddad: nombre de una mujer. 117 Al-'īs: un tipo de camellos blancos con mezcla de rojo. Al-marāqīl: los rápidos. Taghtalī: compiten. An-nujayr y as-sarkha: dos lugares determinados. 118 An-najā': un tipo de velocidad. Al-khunāf: torcer sus patas al caminar con energía. Al-ajrad: el que se retarda en la marcha. 119 Hajarat: caminó en la hora del mediodía. Al-'ujarfiyya: la que no teme nada. Al-hirbā': un animalito que gira su cara con el sol, dondequiera que gire. Al-asyd: el de cuello inclinado. 120 Arthā: se apiadó. 121 Arṣada: preparó. 122 Se detuvo en la nūn ligera con alif, por eso se escribió en la escritura con alif y la pausa es con alif. Se dice que no devolvió la nūn ligera, sino que se dirigió al singular con tratamiento de dual. 123 Ta'abbada: se alejó de las mujeres. 124 Ḍarāra: necesidad.
Dijo al-Suhaylī: Esto es un descuido de Ibn Hishām y de quien dice lo que él dice, pues la gente está de acuerdo en que la prohibición del vino no fue revelada sino en Medina, después de las batallas de Badr y Uḥud, y fue prohibida en la sūra de al-Mā’ida, que es de las últimas en ser reveladas. En los dos Ṣaḥīḥ 507 está la historia de Ḥamza cuando lo bebió y las dos cantoras cantaron: «¡Oh Ḥamza, por las altas tiendas!», y él abrió los ijares de los camellos gordos y les arrancó las jorobas. Si la historia de al-A‘shā es auténtica y lo que se menciona sobre el vino, esto no ocurrió en La Meca, sino en Medina, y quien le dijo: «¿Acaso no sabes que el vino es ilícito?» sería de los hipócritas o de los judíos, y Dios sabe más. En el poema hay una indicación de esto: sus palabras: «Pues tiene una cita con la gente de Yathrib», y se ha transmitido una versión de al-Qālī de Abū ‘Ubayda: «Al-A‘shā se encontró con ‘Āmir b. al-Ṭufayl en la tierra de Qays, cuando se dirigía al Mensajero de Dios —la paz y las bendiciones sean con él—, y le mencionó que el vino estaba prohibido, así que regresó». Esto es más correcto.
- Shayba : Nombre propio que significa 'el de la cana'.
- ‘Amr : Nombre propio derivado de varias palabras árabes relacionadas con la vida, la longevidad, la manga o el pendiente.
- Al-Mughīra : Nombre propio que significa 'el que ataca' o 'el que tuerce'.
- Quṣayy : Diminutivo de qaṣī, 'lejano'.
- Kilāb : Nombre propio que significa 'perros' o 'pelea'.
- ‘alaqam : Planta amarga.
- Murra : Nombre propio que significa 'amargo' o una planta comestible.
- ‘Arūba : Nombre antiguo del viernes antes del Islam.
- Ka‘b : Nombre propio que significa 'tobillo' o 'trozo de mantequilla'.
- Lu’ayy : Diminutivo de la’ā, 'toro salvaje'.
- Fihr : Nombre propio que significa 'piedra alargada'.
- Khuzayma : Diminutivo de khazma, 'acción de atar'.
- Ilyās : Nombre propio, forma árabe de Elías.
- Muḍar : Nombre propio derivado de al-muḍīra, un producto lácteo.
- Nizār : Nombre propio que significa 'poco'.
- Ma‘add : Nombre propio que significa 'fuerza'.
- ‘Adnān : Nombre propio que significa 'residente'.
- Udd : Nombre propio, posiblemente derivado de wadd, 'amor'.
- Nāḥūr, Tabarraḥ, Yashjub : Nombres propios con significados relacionados con el sacrificio, la aflicción y la lejanía.
- Ismā‘īl : Nombre del profeta Ismael, significa 'Allah escucha'.
- Ibrāhīm : Nombre del profeta Abraham, significa 'padre de multitudes'.
- ‘Awaj : Significa 'torcido'.
- Fālig : Nombre propio, posible variante de Fālih.
- ‘Aybar / ‘Ābar : Nombre propio, posiblemente 'Éber'.
- Shālikh : Nombre propio, significa 'mensajero' o 'apoderado'.
- Arfakhshad : Nombre propio, significa 'la lámpara brilla'.
- Nūḥ : Nombre del profeta Noé, significa 'lamento'.
- Matusalén : Nombre propio, significa 'hombre de la jabalina' o 'cuando muera, será enviado'.
- Yarid : Nombre propio, significa 'el que desciende' o 'el que controla'.
- Mahalaleel : Nombre propio, significa 'alabanza de Dios'.
- Qaynan : Nombre propio, significa 'posesión' o 'nivelado'.
- Yānish / Anūsh : Nombre propio, significa 'hombre' o 'veraz'.
- Shīth : Nombre del profeta Set, significa 'don de Allah'.
- Ādam : Nombre del primer hombre, Adán, posiblemente significa 'hecho de la tierra'.
- Abū Muḥammad Ziyād ibn ‘Abd Allāh al-Bakkā’ī al-Kūfī : Transmisor de hadices famoso.
- Abū Bakr Muḥammad ibn Isḥāq ibn Yasār : Importante historiador y biógrafo del Profeta.
- Al-Ḥijr : El área semicircular adyacente a la Kaaba.
- Ghufra : Nombre de una compañera del Profeta.
- Al-madara, al-suḥm, al-ju‘ād : Términos que describen la ciudad, el color negro y el cabello rizado.
- Tasarara : Tomar una concubina.
- Al-Faramā : Antigua ciudad portuaria en Egipto.
- Ibrāhīm ibn Rasūl Allāh : Hijo del Profeta Muhammad con Māriya al-Qibṭiyya.
- Māriya : Concubina del Profeta, madre de Ibrāhīm.
- Ḥafn : Aldea en el Alto Egipto.
- Ansīnā : Aldea en el Alto Egipto, conocida como ciudad de los magos.
- Azd : Tribu árabe.
- Ghassān : Tribu árabe, nombre derivado de un agua.
- Compañero del Profeta : Se refiere a un compañero con dos hadices.
- Al-hujān, al-azhar : Términos que significan 'noble' y 'famoso'.
- Espadas de Cosroes : Cinco espadas famosas tomadas como botín.
- Naṣr ibn Rabī‘a : Figura histórica con dos genealogías posibles.
- ‘Akk ibn ‘Adnān : Tribu que recibió el apelativo de Ghassān.
- Al-‘ā’if : Adivino que practica la zoología.
- Saṭīḥ : Famoso adivino árabe preislámico.
- Shaqq : Famoso adivino árabe preislámico, medio cuerpo.
- Al-ḥumama, al-ẓulma : Términos poéticos que describen la invasión abisinia.
- Abyan : Ciudad y nombre propio en Yemen.
- Iram : Referencia a la tribu de ‘Ād y su ciudad.
- Al-ṭufla, al-banān : Términos que describen la suavidad y los dedos.
- Al-madīn : Término que describe a alguien débil y vil.
- Tubba‘ : Título de los reyes himyaritas.
- Dhū al-Adh‘ār : Apodo de un rey himyarita.
- Dhū al-Nār : Apodo de un rey himyarita.
- Al-khayl : Término que significa 'corrupción'.
- al-‘idq : Palmeras datileras.
- abarra an-najl : Polinizar las palmeras y arreglarlas.
- hadil : Relajación del labio; pronunciado con d y h abiertas, o con d en reposo según otra fuente.
- at-tūmān : Perlas, en el peso de fu‘lān.
- aḏ-ḏikr : Plural de ḏikrā (recuerdo). Uso poético poco común.
- ‘asrihi : Variante lingüística de ‘asrihi (su tiempo).
- ḥarb rubā‘iyya : Guerra intensa, comparada con la edad de un camello de cuatro años.
- ġalas : Oscuridad del final de la noche, antes del amanecer.
- sabaġ : Completas; cotas de malla completas.
- an-nayara : Plural de nāyir, que significa 'carpintero' o 'artesano'.
- tirah : Venganza o deuda de sangre.
- musāyafa : Batalla cuerpo a cuerpo con espadas.
- mulayyan : Tiempo o período; de la raíz m-l-w.
- al-milā’ : Mantos o vestimentas amplias.
- al-jaṣf : Tejido de hojas de palmera y fibra; vestimenta tosca.
- al-Ma‘āfir : Tipo de tela yemení.
- al-waṣā’il : Vestimentas yemeníes hechas de piezas unidas.
- ad-dībāŷ : Brocado, tela de seda con hilos de oro o plata.
- al-ḥīḍ : Mujeres menstruantes; plural de ḥā’iḍ.
- bint al-ŷubb : Hija del pozo; nombre de una poetisa.
- yabūru : Perece o se arruina.
- al-‘uṣum : Íbices (cabras montesas) que se refugian en las montañas.
- al-ḥabīr : Tipo de tela yemení adornada.
- al-mahārī : Camellos de raza, rápidos.
- ar-raḥīḍ : Purificado, filtrado.
- al-Jazar : Pueblo de origen turco o mongol.
- ḏammarahum : Los animó y fortaleció.
- aṣfaqat : Se reunió o se unió.
- Ri’ām : Nombre de un ídolo o templo; derivado de la raíz r-'-m (compasión).
- Ḏū Ru‘ayn : Nombre de una persona o tribu; Ru‘ayn es una montaña en Yemen.
- alif al-istifhām : Partícula interrogativa omitida por razones métricas.
- Lāh : Forma abreviada de 'Allāh' (Dios) en juramentos.
- al-maqāwil : Plural de qayl, título de gobernantes menores en Yemen.
- al-ḥuzāt : Astrólogos o adivinos.
- mariŷa : Se mezcló o confundió.
- al-laja‘ : Flacidez o debilidad del cuerpo.
- aš-šanātir : Dedos; plural de šuntur.
- waŷa’ahu : Lo golpeó o hirió.
- Fīmyūn : Nombre de un asceta cristiano; también llamado Fīmṯūn.
- al-qurūn as-sab‘a : Los siete siglos o generaciones.
- intašaṭa : Levantó o recogió rápidamente.
- ŷa‘aftuhā : La hice caer o derribar.
- al-qidāḥ : Flechas o saetas.
- al-ujdūd : El foso; referencia a la historia de los dueños del foso (Corán 85:4-8).
- aš-šuhadā’ : Mártires; aquellos que mueren en la causa de Dios.
- aḍ-ḍaḥḍāḥ : Agua poco profunda, cuyo fondo se ve.
- al-ġamar : Agua abundante o profunda.
- Ḏū Nuwās : Rey judío de Yemen que persiguió a los cristianos.
- al-a‘lāq : Cosas preciosas o valiosas.
- hawnak : Sé suave o tranquilo; forma de imperativo.
- ṣarfī : Mi asunto o mi situación.
- ar-rīq : Saliva; su sequedad indica angustia.
- ar-raḥīq : Vino puro o néctar.
- aṣ-ṣuḥra : Espacio amplio o desierto.
- ḏāt al-‘abar : La que tiene tristeza o aflicción.
- al-ḥurrāba : Los que portan lanzas; guerreros.
- al-muqarrabāt : Caballos de raza mantenidos cerca para la guerra.
- su‘ālī : Genios o demonios; singular si‘lāt.
- ‘Amr ibn Ma‘dī Karib : Compañero del Profeta, famoso guerrero.
- Makšūḥ : Apodo de Hubayra ibn Hilāl, padre de Qays.
- al-maqārif : Híbridos; personas de padre no árabe y madre árabe.
- al-‘atūda : Dureza o severidad en la guerra.
- wadāhu : Cargó con el precio de sangre (dīya) de él.
- قلانس : Plural de 'qalansuwa', un tipo de capucha o gorro alto que usaban los cristianos y también los árabes.
- Abū al-Ṣalt : Nombre propio. Su nombre completo es Rabīʿa b. Wahb b. ʿIlāj.
- al-mahāh : Nombre del sol, por su pureza. También designa la gacela.
- al-jarān : El cuello. Otros términos: qaṭṭara (arrojar sobre el costado), Kabkab (montaña), al-maḥdūr (el que cae de una montaña).
- al-ḥanīfa : Comunidad musulmana que sigue la religión de Abraham, llamado Ḥanīf por apartarse del judaísmo y cristianismo.
- ġanī : Autosuficiencia, riqueza.
- Ibn Nūḥ : Hijo de Noé. Su nombre era Yām, y también se dice Kanʿān.
- al-muṭarjim : El lleno de soberbia. Su plural es al-ṭarājima.
- kayannahu marjūm : Expresión que compara al ejército abisinio con un apedreado, aunque fueron llovidos con piedras, no apedreados por humanos.
- al-fall : El derrotado, el que huye.
- Sayf b. Ḏī Yazan : Rey himyarita. Su genealogía se remonta a Ḥimyar b. Sabaʾ.
- al-Nuʿmān : Nombre propio, derivado de al-nuʿmān (sangre).
- Kisrà : Título de los reyes sasánidas. Aquí se refiere a Anūširwān b. Hubaḏ.
- al-qanqal : Gran medida de capacidad, equivalente a 33 mannas (cada mann de 2 libras).
- marāziba : Visires, altos funcionarios.
- Awāl : Nombre antiguo de Ṣanʿāʾ, también nombre de su fundador.
- al-taʾammā : Se reconciliaron.
- faqamma : Aumentó, se intensificó.
- al-qayl : Rey, soberano.
- al-mušaʿšaʿ : Vino mezclado con agua.
- rāma fī al-baḥr : Permanecer en el mar. También se interpreta como desaparecer y luego regresar.
- ʿumrī : Juramento: 'por mi vida'.
- qalqāl : Movimiento intenso, agitación.
- ġuluban : Fuertes, robustos.
- šudaf : Personas, pero aquí se refiere a arcos, por su actividad y precisión.
- Ġumdān : Castillo o palacio en Yemen, fundado por Yaʿrub b. Qaḥṭān.
- šālat naʿāmatahum : Expresión que significa 'perecieron', pues al morir, los pies se elevan.
- al-ʿIbād : Tribu árabe cristiana, descendiente de ʿAbd al-Qays.
- qazaʿ al-muzn : Nubes dispersas.
- dūna ʿurā al-kāʾid : Las cuerdas del cielo; al-kāʾid es quien trama, refiriéndose a Dios.
- al-nahhām : El búho; su canto.
- fawwazat bi-l-biġāl : Montó en mulas a través de los desiertos.
- min ṭaraf al-manqal : Desde lo alto de las fortalezas; al-manqāl es un recipiente para transportar cosas.
- Barbar : Los bereberes, descendientes de Ḥām.
- al-imma : La bendición, la gracia.
- al-fayy : El que camina solo, solitario.
- al-zurāfa : Grupo de personas.
- al-najāwa : Los generosos, nobles.
- Kisrà Abarwīz : Rey sasánida, cuyo nombre significa 'victorioso'. Venció a los bizantinos.
- maqtal Kisrà : Asesinato de Kisrà Abarwīz por sus hijos en el año 7 H.
- abnāʾ : Hijos de los persas establecidos en Yemen.
- tamaḫjaḍat : Concibió, quedó embarazada.
- anā : Llegó el momento, es hora.
- Faymiyūn : Personaje mencionado en tradiciones sobre la introducción del cristianismo en Yemen.
- Ibn aṯ-Ṯāmir : Compañero de Faymiyūn en la tradición yemení.
- Dhū l-Suwayqatayn : Literalmente 'el de las dos piernas delgadas', epíteto de un personaje abisinio que, según una profecía, destruirá la Kaaba al final de los tiempos.
- Gayūmart : Primer rey legendario de Persia en la mitología irania.
- Zarqā' al-Yamāma : Mujer legendaria árabe famosa por su agudeza visual, que podía ver a tres días de distancia.
- Al-Sāṭirūn : Título en siríaco que significa 'el rey'. Se refiere a al-Ḍayzan b. Mu‘āwiya.
- Tanūj : Grupo tribal árabe que se estableció en al-Sawād (Irak).
- Al-Naḍīra : Nombre alternativo de una localidad o persona mencionada.
- Al-Ḥaḍr : Ciudad fortificada en la antigua Mesopotamia, conocida como Hatra.
- Sābūr Dhū l-Aktāf : Rey sasánida (Sapor II), llamado 'el de los hombros' por su fuerza.
- Šāhbūr : Nombre persa que significa 'hijo del rey'.
- Ayd : Adjetivo que significa 'fuerte' o 'intenso'.
- Rabiyya : Término con posible significado de 'atalaya' o 'vigía', derivado de rabī'a (con hamza) o de rabā (crecer).
- Wahal : Verbo que indica confusión o error en la intención.
- Jašara : Verbo que significa 'aparecer' o 'hacerse evidente'.
- Mišǧab : Percha o lugar donde se cuelgan las ropas.
- Ḥudā' : Canto para animar a los camellos durante la marcha.
- Anmār : Nombre tribal, plural de namir (leopardo).
- Munāfara : Litigio o competencia para determinar qué grupo (nafar) es más noble.
- Furāfiṣa : Nombre propio; con ḍamma significa 'león', con fatḥa es nombre de persona.
- In yuṣra‘ ajūka : Frase condicional donde el verbo no se apocopa por razones gramaticales.
- ‘Aylān : Nombre de un caballo o perro, por el que se conoció a Qays b. ‘Aylān.
- Jindif : Apelativo de la madre de los Banū Ilyās, derivado de jandafa (andar rápido).
- Baḥīra : Camella a la que se cortaban las orejas y se dejaba libre, práctica preislámica.
- Sā’iba : Camello liberado sin carga, dedicado a los ídolos.
- Nuṣub : Piedra o altar erigido para sacrificios a los ídolos.
- Al-Lāt : Ídolo preislámico adorado en La Meca, asociado a una roca.
- Talbiya : Fórmula de invocación que los peregrinos recitan durante el Hayy.
- al-ŷâhiliyya al-ûlâ : Literalmente 'la ignorancia primitiva'. Se refiere al período de ignorancia religiosa anterior al Islam, específicamente la época de idolatría y politeísmo.
- Suwâ' : Nombre de un ídolo mencionado en el Corán (71:23). Según la tradición, era una imagen de un hombre justo del pueblo de Noé.
- Yagûz : Nombre de un ídolo mencionado en el Corán (71:23).
- Ya'ûq : Nombre de un ídolo mencionado en el Corán (71:23).
- Nasr : Nombre de un ídolo mencionado en el Corán (71:23).
- 'Amr b. Luhayy : Personaje legendario de la Arabia preislámica, considerado el introductor de la idolatría entre los árabes.
- al-rub' : Literalmente 'el cuarto'. Se refiere a la cuarta parte de algo, en este contexto a la herencia.
- al-Ḥaram : El santuario de La Meca, el territorio sagrado.
- ŷinn : Seres espirituales creados de fuego, invisibles a los humanos, mencionados en el Corán.
- Manẓūr : Significa 'esperado' o 'mirado', por la larga espera de su nacimiento.
- garbala al-qatīl : Expresión que significa 'el cadáver se hinchó'.
- fatḥa : Vocal corta /a/ en árabe.
- al-basl : Término que puede significar tanto 'prohibido' como 'lícito', es decir, es un antónimo.
- baslat al-rāqī : Lo que el conjurador puede tomar como pago por su conjuro.
- Āmīn : Palabra que se dice al final de las súplicas, equivalente a 'así sea'.
- rāŷiz : Poeta que compone en el metro raŷaz.
- al-marūrāt : Plural irregular de 'marūr', pero no es una forma correcta en árabe.
- al-marūrāh : Nombre de un lugar, con una estructura lingüística peculiar.
- Yaqaẓa b. Murra : Nombre propio; Yaqaẓa significa 'despierto'.
- Bāriq : Tribu árabe; el nombre significa 'relámpago'.
- al-aḍbaṭ : Persona ambidiestra.
- al-ḥurr al-qaṭāmī : El halcón, ave de presa.
- al-Zubayr : Tío paterno del Profeta, compañero destacado.
- Ŷaḥlan : Nombre propio; hay variación en la pronunciación.
- Abū Lahab : Tío del Profeta, mencionado en el Corán como enemigo del Islam; su nombre significa 'padre de la llama'.
- Hamzat Ŷibrīl : Nombre alternativo del pozo de Zamzam, asociado al arcángel Gabriel.
- huzma : Depresión o hueco en la tierra.
- Ṭa'ām Ṭu'm : Uno de los nombres de Zamzam, que significa 'comida que alimenta'.
- Šifā' Suqm : Otro nombre de Zamzam, que significa 'cura de enfermedades'.
- al-ḥissī : Tipo de pozo poco profundo que se oculta en la arena.
- al-'arab al-'āriba : Los árabes puros o autóctonos, descendientes de Ya'rub b. Qaḥṭān.
- Qu'ayqi'ān : Nombre de un lugar en La Meca, derivado del sonido de las armas.
- Aŷyād : Nombre de un lugar en La Meca, plural de ŷayyid (cuello).
- ŷayyid : Cuello.
- 'Amāliqa : Pueblo antiguo mencionado en la tradición árabe, gigantes.
- Dābbat al-Arḍ : La Bestia de la Tierra, una de las señales del Día del Juicio en la escatología islámica.
- al-tamakkuk : Aglomeración o extracción del tuétano.
- Makkah : La Meca, ciudad sagrada del Islam.
- tamakkaka al-'aẓm : Extraer el tuétano del hueso.
- tamakkaka al-faṣīl : El camellito recién nacido mama la leche de la ubre.
- al-Ḥaŷūn : Nombre de un lugar cerca de La Meca.
- al-mašā'ir : Lugares de culto durante la peregrinación, como 'Arafat, Muzdalifa y Minā.
- al-'aṣāfīr : Gorriones (plural de 'uṣfūr).
- al-'aṣāfīr : En el verso, está en caso nominativo por razones métricas.
- āminan : Seguro, en paz.
- āmin : Seguro (singular).
- rukb : Plural de rākib (jinete, viajero).
- rākib : Jinete, viajero.
- qasrukum : Vuestro límite, vuestro fin.
- Sawnd : Término técnico de la métrica árabe: corresponde al 'sinād', que es una licencia poética que consiste en la correspondencia entre los dos hemistiquios del verso en cuanto a la letra que precede a la rima.
- sinād al-shi‘r : Tipo de rima en la poesía árabe clásica donde antes de la letra rima hay una letra de prolongación (alif, wāw o yā’) y al final del segundo verso antes de la rima hay una letra suave (yā’ o wāw con fatḥa).
- Luzz : Significa 'atar fuertemente' o 'apretar'.
- šīzā : Tipo de madera, posiblemente de una especie de árbol, utilizada para hacer recipientes grandes.
- tharīd : Plato tradicional árabe hecho de pan desmenuzado en caldo de carne.
- al-waṣīf : Muchacho joven, antes de la pubertad; sirviente o criado joven.
- al-qasiyyāt : Plural de qasiyya, que significa 'duras' o 'severas'; aquí se refiere a mujeres de carácter duro.
- dirham qasī : Moneda falsa o de baja calidad; también se dice que proviene de la dureza, en contraposición al dirham bueno que es más blando.
- Ghazzāt : Forma dialectal o arcaica de referirse a Gaza, usada en poesía para designar la ciudad o sus barrios.
- al-buniyyāt : Plural de buniyya, que significa 'edificio' o 'construcción'; aquí se refiere a la Ka‘ba.
- al-mughīrāt : Los Banū al-Mughīra, una tribu de Quraysh; el término se usa como gentilicio.
- Isḥanfarī : Significa 'curtido' o 'de cuero'; posiblemente refiriéndose a un tipo de odre o recipiente de cuero.
- Ḍajm al-dasī‘a : Literalmente 'de gran dádiva'; se refiere a una persona muy generosa.
- al-ḍarība : Significa 'naturaleza' o 'carácter'; aquí se refiere a la índole de una persona.
- Nā’a bi-l-‘aẓīmāt : Verbo nā’a (levantarse, cargar con algo pesado); aquí significa 'se levantó con las grandes empresas' o 'asumió las grandes responsabilidades'.
- al-naks : Persona vil, despreciable o de baja condición.
- Istaḫriṭī : Imperativo femenino de istakhraṭa, que significa 'pedir mucho' o 'exigir en abundancia'.
- al-mawmāh : Desierto extenso y árido, yermo.
- al-adam : Camellos de raza noble y valiosa.
- al-sariyyāt : Plural de sariyya: destacamento militar o grupo de soldados enviado en misión.
- al-shajiyyāt : Plural de shajiyya, que significa 'triste' o 'afligido'; aquí se discute la acentuación de la yā’.
- al-baliyyāt : Plural de baliyya: camella que era atada a la tumba de su dueño y dejada morir de hambre y sed, práctica preislámica.
- al-fajr : Generosidad, comparada con el brotar del agua de una fuente.
- Bassām al-‘ashiyyāt : Literalmente 'sonriente en las tardes'; se refiere a alguien que recibe a los huéspedes con alegría y sonrisa.
- Ka-amthāl al-ḥamiyyāt : Comparación con 'hígados abrasados' o 'privados de agua'; se refiere a animales sedientos.
- al-ṭimr : Caballo ligero, rápido y de buena raza.
- Ashṭān al-rakayyāt : Cuerdas de los pozos; ashṭān es plural de shatn (cuerda) y rakayyāt plural de rakayya (pozo pequeño).
- bi’r dhimma : Pozo de poca agua; dhimma aquí significa 'escaso' o 'de poco caudal'.
- mā’ rawā : Agua que sacia; rawā con kasra y sin alif significa 'que sacia', y rawā’ con fatḥa y alargamiento es un adjetivo similar.
- mubarr : Lugar de piedad o de buenas obras; derivado de al-birr (piedad, bondad).
- badhdhar : Nombre de un pozo; proviene de tabdhīr (dispersión), quizás porque su agua brotaba de varios puntos.
- Sunbula : Nombre de un pozo en La Meca, propiedad de Banu Yumah.
- al-Ghamr : Otro pozo, posiblemente el mismo que Sunbula.
- Tumma wa Rumm : Expresión que significa 'cosa insignificante' o 'reunión y reparación'.
- Rumm : Pozo de Banu Kilab ibn Murra.
- Jumm : Pozo de Murra, nombre derivado de 'barrer' o 'limpiar'.
- Abu ‘Amr : Su nombre era Dikwan, poeta y compañero del Profeta.
- al-Rufd : Plural de Rufud, que designa a la camella que llena dos recipientes al ordeñar.
- al-rafd : Significa 'ayuda' o 'asistencia'.
- ‘Abd Allah : Hijo de ‘Abd al-Muttálib y padre del Profeta. Se discute si era el menor de sus hermanos.
- Sajra bint ‘Abd : Mujer de la tribu de Quraysh, mencionada en genealogías.
- Qutba : Nombre de una mujer, también llamada Sajáh según otra narración.
- diya : Indemnización por homicidio o lesiones, originalmente de diez camellos, luego aumentada a cien.
- Ruqayya bint Nawfal : Mujer que intentó seducir a ‘Abd Allah ibn ‘Abd al-Muttálib, tía de Waraqa ibn Nawfal.
- Muhammad : Nombre del Profeta, que significa 'el muy alabado'. Solo tres personas lo llevaron antes de él.
- muerte de su padre : ‘Abd Allah murió cuando el Profeta era aún muy pequeño, según algunas fuentes a los 28 meses.
- al-Ghafr : Mansión lunar asociada con el nacimiento de los profetas.
- Ahmad : Otro nombre del Profeta, mencionado en el Corán y en escrituras anteriores.
- Banu Sa‘d : Tribu beduina donde el Profeta fue criado por su nodriza Halima.
- al-rada‘a : Lactantes; Ibn Hisham corrige que debería ser 'al-maradi‘' (nodrizas).
- al-Hárith ibn ‘Abd al-‘Uzzá : Padre de leche del Profeta, que se convirtió al Islam después de un encuentro con él.
- Thuwayba : Esclava de Abu Lahab que amamantó al Profeta, a Hamza y a ‘Abd Allah ibn Yahsh.
- ḏāl : Letra del alfabeto árabe, equivalente a la 'd' interdental sonora (como en inglés 'this').
- ʿayn : Letra del alfabeto árabe que representa una fricativa faríngea sonora, sin equivalente exacto en español.
- bāʾ : Letra del alfabeto árabe, equivalente a la 'b' española.
- ḍamma : Signo vocálico árabe que indica la vocal corta 'u'.
- dāʾim : Participio activo del verbo 'dāma' (durar, permanecer). Aquí se refiere al agua estancada.
- aḏammat al-atān : Expresión que significa 'la burra trajo algo censurable' o 'actuó de manera censurable'.
- biʾr ḏamma : Pozo de poca agua. 'Ḏamma' es un adjetivo que indica escasez de agua.
- al-ḏafati : Pozo de poca agua. Término sinónimo de 'biʾr ḏamma'.
- kurkayān : Dual de 'kurkī' (grulla). En algunas tradiciones, se mencionan dos aves que realizaron la operación del pecho del Profeta.
- qarārīṭ : Plural de 'qīrāṭ' (quilate), una medida de peso usada para monedas o metales preciosos.
- Ḥumayrāʾ : Apelativo cariñoso de ʿĀʾisha, que significa 'la de tez rosada' o 'blanca sonrosada'.
- kasra : Signo vocálico árabe que indica la vocal corta 'i'.
- fatḥa : Signo vocálico árabe que indica la vocal corta 'a'.
- abīka l-jayr : Expresión que significa 'tu padre, el bueno'. 'Jayr' es una forma abreviada de 'jayyir' (bueno).
- al-ḍajm : Adjetivo que significa 'grande, voluminoso, corpulento'.
- al-layth : El león. Se dice que la palabra deriva de 'lawtha' (fuerza).
- al-shawā : Partes del cuerpo que no son mortales si son heridas, como manos y pies.
- al-shayy : Acción de asar o tostar con fuego.
- wafī : Adjetivo que significa 'leal, cumplidor, fiel'.
- tabābiʿa : Plural de 'tubbac' (rey himyarita). Título de los reyes de la dinastía himyarita en Yemen.
- araqim : Plural de 'arqam' (serpiente). En el contexto, se refiere a una tribu o grupo de personas viles.
- af‘al al-tafḍīl : Elativo o superlativo en árabe, forma comparativa/superlativa de adjetivos.
- al-Fijar : Guerra de Fijar: conflicto preislámico entre las tribus de Quraysh y Hawazin, ocurrido antes de la misión profética.
- bitah : Valles o lechos de ríos secos en Meca.
- zawahir : Afueras o zonas elevadas de Meca.
- ar-Raqmatayn : Dual de ar-Raqma, nombre de un lugar cerca de Meca.
- al-Hammatayn : Dual de al-Hamma, nombre de un lugar.
- al-Makkayn : Dual de Meca, usado poéticamente para referirse a sus dos partes.
- al-Qanawayn : Dual de Qanaw, nombre de una montaña.
- ad-Dahridayn : Dual de Dahrid, nombre de un lugar.
- al-Unayzatayn : Dual de Unayza, nombre de un lugar.
- al-Mirbadan : Dual de Mirbad, nombre de un mercado en Basora.
- ar-Ramatayn : Dual de Ramma, nombre de un lugar.
- nur : Luz, en sentido espiritual y físico, origen del resplandor.
- diya' : Resplandor, luz difundida que emana de una fuente luminosa.
- radm : Apilamiento de piedras sin argamasa.
- 'ilj : Término para un incrédulo no árabe, especialmente de origen persa o bizantino.
- tatasharraq : Exponerse al sol para secarse o calentarse.
- ihza'allat : Levantar la cola (dicho de un animal).
- kashshat : Emitir un sonido sibilante (como un gato).
- Allahumma lam tura' : Frase que significa 'Oh Allah, no hay miedo', usada para tranquilizar.
- Bakka : Otro nombre de Meca, mencionado en el Corán (3:96).
- ahalla : Declarar lícito o entrar en estado de consagración (ihram) para la peregrinación.
- al-muhilla : La que hace lícito, refiriéndose a quien declara lícito el combate en el Haram.
- tatla'ibbu : Seguir recto sin desviarse.
- masawina : Plural de masaa'a, que significa 'vergüenzas' o 'partes íntimas'.
- tahammus : Rigor o severidad en prácticas religiosas, adoptado por los Hums.
- Jabala : Meseta o colina alta donde se refugiaban las tribus.
- ajdhim : Interjección para incitar a los caballos.
- 'Udus : Nombre propio de un caballo, con la 'd' pronunciada con damma (u).
- Qurzul : Nombre del caballo de Tufayl, que significa 'grillete'.
- umm al-firakh al-jawathim : Expresión que se refiere al búho, según la creencia preislámica.
- hama : Búho o mochuelo, asociado con el alma del muerto que pide venganza.
- misqa' : Orador elocuente; también puede significar 'golpeador' en otro contexto.
- al-yawma yabdu ba'duhu aw kulluhu : Frase atribuida a Duba'a, que significa 'Hoy aparece algo de él o todo', refiriéndose a la desnudez.
- laqa : Objeto abandonado o desechado que no se toca.
- laqa : Aquí se refiere a la placenta y ropas desechadas que no se tocan por considerarse impuras.
- tuls : Grupo de árabes que circundaban la Kaaba cubiertos de polvo, como práctica ascética.
- khudhu zinatakum : Tomad vuestro adorno, es decir, vestíos adecuadamente, especialmente en la oración y la peregrinación.
- ahmas : Plural de ahmas, término que designa a los miembros de la tribu de Quraysh que se consideraban especialmente devotos y que durante la peregrinación preislámica se detenían en un lugar distinto al de los demás peregrinos.
- al-mawʾūda : Participio pasivo de waʾada, que significa 'enterrada viva'. Se refiere a la práctica preislámica de enterrar vivas a las niñas recién nacidas.
- waʾada : Verbo que significa 'enterrar viva' a una persona, especialmente a una niña recién nacida, práctica común en la Arabia preislámica.
- Alā yā hāḏā ḏhab : Construcción gramatical árabe donde se omite el vocativo, equivalente a '¡Oh, tú, vete!'.
- taṭāmana : Verbo que significa 'inclinarse' o 'bajarse'. De ahí deriva iṭmaʾanna, que significa 'estar tranquilo' o 'asentarse'.
- تَبَرُّر : Forma verbal que significa 'entrar en la acción de la piedad', derivada de 'بِرّ' (piedad).
- جَدَف : Palabra sobre la cual se discute si su raíz es con 'فاء' o 'ثاء'. Se argumenta que 'فاء' es la original, significando 'cortar', de donde proviene 'مجداف' (remo) y 'جدف' (tumba).
- الجِوَار : Término que significa 'vecindad' o 'retiro espiritual', similar a 'اعتكاف' pero este último solo se realiza dentro de la mezquita, mientras que 'جوار' puede ser fuera de ella.
- فترة الوحي : Período de interrupción de la revelación que duró dos años y medio.
- هذا الكتاب : Se refiere al Corán o a la revelación, indicando que la comunidad musulmana conquistará el reino de los no árabes y obtendrá la seda del Paraíso.
- ما أنا بقارئ : Frase del Profeta que significa 'No soy un lector' o 'No sé leer', indicando su condición de iletrado.
- فذعتني : Variante narrativa que significa 'me ahogó' o 'me oprimió', refiriéndose al apretón de Gabriel.
- رفرف : Algo así como una alfombra o cojín, descrito como un lugar entre el cielo y la tierra donde el Profeta vio a Gabriel.
- النَّامُوس : El confidente del rey, especialmente el que guarda secretos de bien, en contraste con 'الجاسوس' que es el espía del mal.
- ورقة : Waraqa ibn Nawfal, primo de Jadiya, que era cristiano y conocía las Escrituras. No mencionó a Jesús porque los cristianos no consideran que Jesús recibiera a Gabriel como profeta, sino que ven en él la encarnación del Verbo.
- الهاءات الأربعة : Cuatro 'haches' que se pronuncian solo en pausa, no como pronombres, en ciertas palabras del Corán.
- يدركني : Verbo que significa 'alcanzarme', usado porque Waraqa es anterior en el tiempo.
- عبد الله بن حسن : Abd Allah ibn Hasan ibn Hasan ibn Ali, padre de los alidas que se levantaron contra los abasíes: Muhammad, Yahya e Idris.
- حديث مرسل : Hadiz en el que se omite el compañero en la cadena de transmisión, pero Muslim lo narró con cadena completa.
- فترة : Período de interrupción de la revelación, que duró dos años y medio.
- سجا : Verbo que significa 'permaneció' y 'se calmó', refiriéndose a la noche.
- الضريك : El débil y necesitado. 'المستنبح' es el que se pierde en la noche y ladra para ser guiado. 'الدريس' es la ropa gastada.
- الغر : Los famosos. 'الجحاجيح' son los señores. 'الحدثان' son los acontecimientos del tiempo.
- الإسراء : El viaje nocturno del Profeta, antes del cual solo se realizaban dos oraciones (antes del amanecer y después del atardecer), y luego se completaron las cinco.
- زيد بن حارثة : Zayd ibn Haritha, hijo adoptivo del Profeta. El hadiz sobre él es cortado en la Sira, pero se narró con cadena, aunque débil debido a Ibn Lahi'a.
- حديث اللبن : Hadiz sobre la leche que ocurrió después del Isra', no al inicio de la revelación.
- علي وجعفر وعقيل وطالب : Hermanos: Ali era diez años menor que Yáfar, Yáfar diez años menor que Uqayl, y Uqayl diez años menor que Talib. Todos aceptaron el Islam excepto Talib.
- لا يخلص : Significa 'no se llega' o 'no se alcanza'.
- أم زيد : Sa'dá bint Tha'laba, madre de Zayd, de la tribu de Tayy.
- بجل : Significa 'decidió' o 'resolvió'.
- الأرواح : Plural de 'ريح' (viento).
- النص : Caminar rápido o apresurado.
- زيد : Zayd ibn Haritha, quien respondió a los versos de su padre con versos propios, expresando su contento con su nueva familia.
- أبو بكر : Abu Bakr al-Siddiq, también llamado Atiq. Su madre era Umm al-Jayr bint Sajr.
- الكبوة : Retroceso o falta de respuesta, como cuando un caballo se niega a avanzar.
- انصاع : Significa 'se fue' o 'se retiró'.
- Al-Aslat : Nombre propio que significa 'el de nariz muy chata'.
- al-mughalghala : Mensaje que penetra hasta el fondo; se refiere a una carta o comunicación.
- an-nasib : El fatigado, el cansado.
- al-mu'arras : Lugar donde los viajeros se detienen por la noche para descansar.
- sharyayn : Dos grupos diferentes.
- al-ashafi : Los punzones, instrumentos para perforar.
- ahram adh-dhiba' : Gacelas cuya caza está prohibida en el Haram (territorio sagrado de La Meca).
- al-marahib : Lugares espaciosos, amplios.
- al-ghawl : La perdición, la destrucción.
- tubra : Se corta.
- al-utuhiyya : Vestidos lujosos fabricados en Yemen.
- al-qatir : Los anillos de la cota de malla.
- bayyanat : Se aclaró, se hizo evidente.
- la tushwi : No yerra, no falla.
- ad-darab : Los golpes, aquí referido a los golpes de espada.
- ath-thawāqib : Las estrellas brillantes.
- adh-dhawā'ib : Las cumbres, las partes altas.
- al-ahlām : Las mentes, los intelectos.
- as-sarra : La altura, la elevación.
- al-ashā'ib : Las mezcladas; aquí se refiere a linajes mezclados.
- al-jabājib : Las casas en Mina, lugar cerca de La Meca.
- al-akhāshib : Las montañas de La Meca.
- al-qādhiāt : Las cimas de las montañas.
- as-sāfi : El que levanta polvo.
- al-habā'a : Un lugar en la tierra de Ghatafán.
- al-qasad : Los trozos rotos.
- yūra' : Es apartado, es desviado.
- al-mudall : El que suelta el cubo en el pozo.
- raffa'ahu : Lo calmó, lo tranquilizó.
- Al-Muddaththir : El envuelto en vestiduras; nombre dado al Profeta en la sura 74.
- Nawmān : Nombre que significa 'dormilón'; usado aquí como apelativo cariñoso.
- Abu Turāb : Padre del polvo; apodo de 'Ali ibn Abi Tālib.
- qasartuhu : La base del cuello.
- ad-dabbāba : El vino.
- al-khurtūm : El vino.
- al-jarāshi' : Las hinchadas, abultadas.
- al-ja'b : El grueso, robusto.
- al-'ushanzar : El de complexión fuerte y vigorosa.
- al-aqwāz : Lo que se redondea de la arena, dunas.
- ash-shu'ūn : Los conductos de las lágrimas.
- at-ta'wīb : Caminar todo el día.
- hanānan : Con misericordia; aquí significa desear la cercanía de la tumba del Profeta.
- ar-ramdā' : Las arenas muy calientes por el sol.
- la tufayyilanna : Ciertamente lo afearemos, lo haremos feo.
- al-mughalghala : El mensaje, la carta.
- 'ālū : Traicionaron, obraron mal.
- ta'ashshabūhu : Lo mezclaron, lo confundieron.
- al-balābil : Las obsesiones, las preocupaciones que causan tristeza.
- lā yutbā bi-l-ja'ā'il : No es atraído con soborno.
- al-fajr : El don, el regalo.
- an-naqr : La investigación, el escrutinio.
- ash-sharmān : Dual de sharm, que es la marejada del mar.
- al-bark : Los camellos echados.
- surrah baydā' : La ciudad de Abisinia (Etiopía).
- al-awbāsh : Los débiles, la chusma.
- qawwāduhu : Sus guías, sus conductores.
- an-na'y : La lejanía, el alejamiento.
- al-mujānib : El que entra en el haram (lugar sagrado).
- lāzib : Pegado, adherido.
- al-adam : Las pieles, los cueros.
- ḍawā : Se refugió, se acogió.
- shamata as-sayfa : Envainar la espada.
- marija al-amr : Se confundió el asunto, se enredó.
- al-'adīd : El que es contado entre la gente sin ser de ellos; el hijo adoptivo.
- arima : Se desgastó, se deterioró.
- tazqam : Tragó, engulló.
- shāba : Mezcló.
- al-'ilal : La bebida tras otra, segunda ronda.
- an-nihāl : Plural de nahl, la primera bebida.
- sharā : Aumentó, creció.
- sawāduka : Tu persona, tu ser.
- al-khatm : La delantera, la parte frontal.
- al-Hajūn : Un lugar en la parte alta de La Meca.
- bahraynā : Se refiere a los que están en tierra de Abisinia, atribuidos al mar.
- awda : Apiádate, ten compasión.
- al-qarqar : El humillado, el sometido.
- al-muqallad : El cuello.
- al-harrāth : El que adquiere, el que gana.
- al-hidaj : La carga, el fardo.
- al-murahad : El suave, aquí referido a la espada.
- al-mufīdūn : Los que golpean con las flechas del maysir (juego de azar).
- al-muqāwala : Los reyes, los gobernantes.
- rafraf ad-dir' : Lo que sobra de la cota de malla.
- al-ahrad : El de paso lento por el peso de la armadura.
- al-jalā : El asunto grave, la calamidad.
- alazza : Insistió, perseveró.
- Aswad : Nombre de una montaña donde ocurrió un asesinato sin resolver.
- a'ḍala : Se agravó, se hizo difícil.
- al-kursuf : El algodón.
- ath-thaniyya : El paso entre dos montañas.
- al-hādir : La tribu que acampa junto al agua.
- al-washal : El agua escasa.
- az-zanā : Diversión con ocupación del corazón.
- istaballa : Sanó, se recuperó.
- al-armad : El que padece oftalmía.
- as-salīm : El picado por escorpión o serpiente.
- al-musahhad : El privado de sueño.
- Muhaddad : Nombre de una mujer.
- al-'īs : Camellos blancos con mezcla de rojo.
- al-marāqīl : Los rápidos, los veloces.
- taghtalī : Compiten, se apresuran.
- an-najā' : Un tipo de velocidad.
- al-khunāf : Torcer las patas al caminar con energía.
- al-ajrad : El que se retarda en la marcha.
- hajarat : Caminó en la hora del mediodía.
- al-'ujarfiyya : La que no teme nada.
- al-hirbā' : Un animalito que gira su cara con el sol.
- al-asyd : El de cuello inclinado.
- arthā : Se apiadó, tuvo compasión.
- arṣada : Preparó, dispuso.
- ta'abbada : Se alejó de las mujeres.
- ḍarāra : Necesidad, pobreza extrema.
- Ṣaḥīḥ : Colecciones de hadices auténticos, principalmente las de al-Bujārī y Muslim.
Notas al pie y comentarios
Fāl: derrotado 1. Al-yāfi‘: el alto 2. Al-jāni‘: el humillado 3. Ḍarūḥ: que se defiende a sí mismo 4. Nahkat al-amwāl: su disminución 5. Al-manāzil: las estaciones de Minā 6. Azab al-‘Aqaba: nombre de un demonio 7. Indagaron minuciosamente sobre él 8. Al-nas‘: la correa con la que se ata la montura 9. Awā: tuvo misericordia 10. Era el poeta y caballero de Quraysh, y no había en Quraysh más poeta que él, luego Ibn al-Ziba‘rā b. Qays b. ‘Adī, y su abuelo Mirdās era el jefe de Banī Muḥārib b. Fihr en la época preislámica, y viajaba con ellos con el al-mirbā‘, que es la cuarta parte del botín, y su padre en los días de al-Fijār era el jefe de Banī Muḥārib b. Fihr. Ḍirār abrazó el Islam en el año de la conquista 11. Ṭallat: fluyó 12. Al-rayṭ: las mantas blancas 13. Los árabes dicen en un proverbio antiguo sobre quien provoca un mal contra sí mismo, como el que busca la cuchilla, y Abū ‘Uthmān ‘Amr b. Baḥr al-Jāḥiẓ recitó: "Y solía hacer pasar a la gente de la espada de Mālik... y ahora busca a quien le haga pasar a sí mismo. Y era como la cabra mala que se paró con su pezuña... a una cuchilla bajo la tierra que la removía" 14. Manāt: su peso es fa‘la de manaytu la sangre y otros, si la derramas; porque las sangres eran derramadas, y de ahí se llamaron los ídolos: dimā, dice Dios, glorificado sea: {Y a Manāt, la tercera, la otra} es decir, la tercera de al-Lāt y al-‘Uzzā 15. Los restos de la gente 16. Al-qarn: la cuerda 17. Mustadinn: esclavizado, y al-ghabn: la necedad 18. Al-dīn es el plural de dīna, que es la costumbre, y también se dice dīn, y dijo Ibn al-Ṭubariyya, cuyo nombre es Yazīd: "Veo a siete que se esfuerzan por la unión, todos ellos... tienen para Laylā una dīna que la reclama. Entonces eché mi suerte entre ellos cuando se apresuraron... y no me correspondió en el reparto sino su octava parte". Y es posible que quisiera con al-dīn: las religiones, es decir, Él es el Juez de las religiones, pero las reunió en al-dīn porque son credos y sectas, como dijeron en el plural de al-ḥurra: ḥarā’ir; porque están en el sentido de las nobles y las virtuosas 19. Véase un añadido sobre los linajes de los mencionados y muchas noticias sobre ellos en: "al-Rawḍ al-Unuf", nuestra edición, vol. 2, p. 214 y siguientes 20. Grupo tras grupo 21. Lugar a dos parasangas de La Meca 22. Y ‘Uthmān estaba ese día en su incredulidad, y ‘Uthmán abrazó el Islam en la tregua de al-Ḥudaybiyya, y emigró antes de la conquista con Jālid b. al-Walīd, y fueron asesinados el día de Uḥud sus hermanos Musāfi‘, Kilāb, al-Ḥārith, y su padre, y su tío ‘Uthmān b. Abī Ṭalḥa también fue asesinado el día de Uḥud incrédulo, y en su mano estaban las llaves de la Ka‘ba, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- las entregó el año de la conquista a ‘Uthmān b. Ṭalḥa b. Abī Ṭalḥa; y a su primo Shayba b. Abī ‘Uthmān b. Abī Ṭalḥa, que es el abuelo de los Banī Shayba, los guardianes de la Ka‘ba, y el nombre de Abī Ṭalḥa, su abuelo: ‘Abd Allāh b. ‘Abd Allāh b. ‘Abd al-‘Uzzā, y ‘Uthmān -que Dios tenga misericordia de él- murió como mártir en Ajnādayn al comienzo del califato de ‘Umar 23. Y Banū Jaḥsh son: ‘Abd Allāh y Abū Aḥmad, cuyo nombre es ‘Abd, y su hermano ‘Ubayd Allāh abrazó el Islam y luego se cristianizó en tierra de Abisinia, y Zaynab bint Jaḥsh, madre de los creyentes, que estuvo casada con Zayd b. Ḥāritha y sobre ella descendió: {Y cuando Zayd hubo cumplido su deseo de ella, te la dimos en matrimonio} [al-Aḥzāb: 37], y Umm Ḥabīb bint Jaḥsh que tenía flujo menstrual, y estuvo casada con ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf, y Ḥamna bint Jaḥsh que estuvo casada con Muṣ‘ab b. ‘Umayr, y también tenía flujo menstrual, y se ha narrado que Zaynab también tuvo flujo menstrual, y en al-Muwaṭṭa’ se menciona que Zaynab bint Jaḥsh era la que estaba bajo ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf y tenía flujo menstrual, pero Zaynab nunca estuvo bajo ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf, ni nadie lo dijo, y el error no está exento de él ningún ser humano, sino que la que estuvo bajo ‘Abd al-Raḥmān b. ‘Awf era su hermana Umm Ḥabīb, y se dice de ella Umm Ḥabība, pero nuestro maestro Abū ‘Abd Allāh Muḥammad b. Najāḥ me informó que Umm Ḥabīb se llamaba Zaynab, así que son dos Zaynab, una de ellas predominó por el apelativo, así que según esto no hay en el hadiz de al-Muwaṭṭa’ error ni equivocación, y Dios sabe más. Y el nombre de Zaynab bint Jaḥsh era Barra, y el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- la llamó Zaynab, y también Zaynab bint Umm Salama, su hijastra -la paz sea con él-, se llamaba Barra, y la llamó Zaynab, como si odiara que la mujer se alabara a sí misma con ese nombre, y el nombre de Jaḥsh b. Ri’āb era Barra con la bā’ con damma, entonces Zaynab dijo al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-: "¡Oh Mensajero de Dios! Si cambiaras el nombre de mi padre, pues la barra es pequeña", y se dice que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- le dijo: "Si tu padre fuera musulmán, lo llamaría con uno de nuestros nombres, los de la gente de la casa, pero lo he llamado Jaḥsh, y el jaḥsh es más grande que la barra". Y este hadiz fue mencionado con cadena de transmisión en el libro "al-Mu’talif wa-l-Mukhtalif" de Abū al-Ḥasan al-Dāraquṭnī. De al-Rawḍ al-Unuf 24. Al-yabāb: el desierto 25. Al-qaṭīn: la gente residente 26. Al-malḥab: el camino claro 27. Ra‘nā: regresamos 28. Lugar en la parte baja de La Meca 29. Al-marwa: la piedra 30. Al-saniḥ: en las alturas de Medina 31. Anasa, liberto del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él-, de los nacidos en al-Sarāt, y su apelativo es Abū Masrūḥ, presenció Badr y todas las batallas con el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- y murió en el califato de Abū Bakr. Y Abū Kabsha, su nombre es Sulaym, se dice que era de Persia, y se dice de los nacidos en tierra de Daws, presenciaron Badr y todas las batallas con el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- y murió en el califato de ‘Umar el día en que nació ‘Urwa b. al-Zubayr. En cuanto a aquel a quien los incrédulos de Quraysh mencionaban y atribuían al Profeta -la paz sea con él- y decían: "dijo el hijo de Abī Kabsha" e "hizo el hijo de Abī Kabsha", se han dicho varios dichos: se dice que es el apelativo del padre de su madre, Wahb b. ‘Abd Manāf; y se dice que es el apelativo de su padre de leche, al-Ḥārith b. ‘Abd al-‘Uzzā; y se dice que Salmā, hermana de ‘Abd al-Muṭṭalib, su padre tenía el apelativo de Abū Kabsha, que es ‘Amr b. Lubayd. Y el más famoso de estos dichos entre la gente es que lo compararon con un hombre que adoraba a Sirio solo, sin los árabes, y lo atribuyeron a él por salirse de la religión de su pueblo. Y al-Dāraquṭnī mencionó el nombre de este Abū Kabsha en al-Mu’talif wa-l-Mukhtalif, y dijo: su nombre es Wajz b. Ghālib, y es juzā‘ī, y es de los Banī Ghubshān 32. Al-sā’iba: es decir, no tiene clientela sobre nadie 33. Al-batla: la vestimenta gruesa 34. Y solo les dijo "soy de la gente de Nayd" según mencionaron algunos estudiosos de la biografía; porque ellos dijeron "no entra" 35. Dijo al-Suhaylī: "Y algunos exegetas mencionaron la razón que les impidió irrumpir contra él en la casa, a pesar de lo pequeña que era la casa y de que solo vinieron para matarlo, y mencionó en la noticia que intentaron entrar, pero una mujer de la casa gritó, y algunos de ellos dijeron a otros: 'Por Dios, es una vergüenza entre los árabes que se hable de nosotros que saltamos los muros sobre las primas y violamos el velo de nuestra santidad', así que eso fue lo que los detuvo en la puerta hasta que amanecieron esperando su salida, luego sus vistas fueron cegadas cuando salió". Véase: "al-Rawḍ al-Unuf", nuestra edición, vol. 2 36. Al-‘iṣām: la cuerda que se ata en la boca del odre 37. Se preguntó a algunos sabios: ¿por qué no la aceptó sino con el precio, cuando Abū Bakr había gastado en él de su dinero más que esto? Y se dijo, y él -la paz sea con él- dijo: "No hay nadie que me haya favorecido más en familia y bienes que Abū Bakr", y le entregó, cuando se casó con ‘Ā’isha, doce uqiyas y un nashsh, y no lo rechazó. Entonces el preguntado dijo: "Eso fue para que su emigración hacia Dios con su persona y su bienes fuera por deseo del Profeta -la paz sea con él- de completar la virtud de la emigración y la lucha en su estado más perfecto", y es una buena opinión. Y mencionó Ibn Isḥāq en otra versión que no es la de Ibn Hishām: que la camella que el Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- compró a Abū Bakr ese día era su camella llamada al-Jad‘ā’, y es diferente de al-‘Aḍbā’ sobre la que viene el hadiz 38. Su nombre: ‘Ātika bint Jālid, una de las Banī Ka‘b de Juzā‘a, y es hermana de Ḥubaysh b. Jālid, que tiene compañía y narración, y se le dice al-Ash‘ar, y su hermano: Ḥubaysh b. Jālid, y Jālid al-Ash‘ar, su padre, es: Ibn Ḥunayf b. Munqidh b. Rabī‘a b. Aṣram b. Ḍubaysh b. Ḥarām b. Ḥabashiyya b. Ka‘b b. ‘Amr, que es el padre de Juzā‘a 39. Nombre de un manantial 40. Tawakkaqnā: esperamos 41. Qayla, abuela de los Ansār, a ella se atribuyen 42. Se agolparon sobre él 43. La llegada del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- a Medina fue el lunes, a doce noches de Rabī‘ al-Awwal, y del mes de septiembre de los meses persas, y otros que no son Ibn Isḥāq dijeron que llegó a ocho de Rabī‘ al-Awwal, e Ibn al-Kalbī dijo: salió de la cueva el lunes, primer día de Rabī‘ al-Awwal, y entró en Medina el viernes, a doce de él, y la promesa de al-‘Aqaba fue en medio de los días de al-Tashrīq 44. Y Kulthūm este es Ibn al-Hadm b. Imru’ al-Qays b. al-Ḥārith b. Zayd b. Mālik b. ‘Awf b. ‘Amr b. ‘Awf b. Mālik b. al-Aws, y era un anciano muy mayor, murió poco después de la llegada del Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones sean con él- a Medina, y fue el primero de los Ansār en morir después de la llegada del Profeta -la paz sea con él-. Luego murió después de él As‘ad b. Zurāra por unos días, y Sa‘d b. Khaythama, y se decía que su casa era la casa de los solteros, así se narró, y su forma correcta es al-A‘zāb; porque es plural de ‘azab, se dice hombre ‘azab y mujer ‘azab, y se ha dicho mujer ‘azba con tā’ 45. Y es la primera mezquita construida en el Islam 46. Al-mirbad: el lugar donde se secan los dátiles 47. Taḥalḥalat, razamat y alqat bi-jirānihā, es decir, con su cuello, e Ibn Qutayba lo interpretó como talḥalḥa, es decir: se quedó en su lugar y no se movió, y recitó: "Gente que, cuando se les dice 'marchaos', ya habéis llegado... se quedaron sobre sus cargas y se detuvieron". Dijo: en cuanto a taḥalḥala, con la ḥā’ antes que la lām, su significado es: se movió de su lugar, y esto que dijo es fuerte desde el punto de vista etimológico, porque al-talḥulḥ se asemeja a que es de laḥiḥat ‘aynuḥu si se pegó, y es primo mío laḥan. En cuanto a al-taḥalḥul: su derivación es de al-ḥall y al-inḥilāl; porque es descomposición de algo, pero la narración en la Sīra de Ibn Isḥāq es: taḥalḥalat con la ḥā’ antes que la lām, que es contrario al significado, a menos que sea un inverso de taḥalḥalat, y entonces significaría: se pegó a su pecho y se quedó, según el significado que interpretó Ibn Qutayba en talḥalḥat. En cuanto a su dicho: "razamat al-nāqa razūman si se quedó por cansancio... y nuqun razmā", en cuanto a arazamat con alif, su significado es: rugió y repitió en su rugido, y se dice de ello: arazama al-ra‘d, y arazamat al-rīḥ. Lo dijo el dueño de al-‘Ayn 48. Sahl y Suhayl son los dos hijos de Rāfi‘ b. ‘Amr b. Abī ‘Amr b. ‘Ubayd b. Tha‘laba b. Ghanm b. Mālik b. al-Najjār, y Suhayl presenció Badr y todas las batallas, y murió en el califato de ‘Umar; en cuanto a Sahl, solo presenció lo posterior a Badr, y murió antes que su hermano Suhayl 49. No tiene texto 50.
Ibn Hisham no lo mencionó para no hablar mal de ningún Compañero, y nosotros tampoco lo mencionamos; hay muchas discrepancias sobre su nombre, y no hay beneficio en mencionarlo. ¿Cómo atribuyó a 'Ammar la construcción de la mezquita, si la construyó con la gente? Se refiere a la mezquita de Quba', porque 'Ammar fue quien sugirió al Profeta 51 su construcción y quien reunió las piedras para ella. Cuando el Mensajero de Dios 51 la fundó, 'Ammar completó su construcción. La mezquita del Mensajero de Dios 51 fue construida con troncos de palmera como columnas, techo de ramas, y su qibla 52 de adobe; se dice que de piedras apiladas unas sobre otras. Sus columnas eran de troncos de palmera, que se pudrieron en la época de 'Umar, quien las reemplazó. Cuando llegó 'Uthman, la construyó con piedras decoradas con plata, techo de teca, y su qibla de piedra. En la época de los abasíes, Muhammad ibn Abi Ya'far, conocido como al-Mahdi, la construyó en el año 202 H., la amplió, perfeccionó su construcción y la decoró. Luego se añadieron más construcciones y decoraciones a lo largo de los siglos. Que Dios la honre más. En cuanto a las casas del Profeta 51, eran nueve; algunas de barro y ramas con techo de ramas, otras de piedras apiladas sin argamasa, también techadas con ramas. Al-Hasan ibn Abi al-Hasan dijo: 'Entraba en las casas del Profeta 51 siendo un muchacho púber, y alcanzaba el techo con la mano'. Sus habitaciones 53 eran de pelo de cabra atadas a madera de enebro. En el Tarikh de al-Bujari se menciona que su puerta 51 se golpeaba con las uñas, es decir, no tenía aldaba. Cuando fallecieron sus esposas 51, las casas y habitaciones se incorporaron a la mezquita en la época de 'Abd al-Malik. Cuando llegó su orden, la gente de Medina gritó de dolor, como el día de su muerte 51. Su lecho eran tablas atadas con fibras de palma, vendidas en la época omeya; un hombre las compró por cuatro mil dírhams. Lo dijo Ibn Qutayba. Al-hubb 54: la jarra grande; plural hibaba, como hajar y hajara. 'Anihim 55: su prisionero. Al-ma'āqil 56: las indemnizaciones por homicidio. Al-dasī'a 57: la gran. I'tabata 58: matar sin delito. Yūtagh 59: perece. Es decir, con la aceptación de ello. Dijo Abu 'Ubayd en el Libro de las Riquezas: 'El Mensajero de Dios 51 escribió este documento antes de que se prescribiera la yizia 60, cuando el islam era débil. Los judíos tenían entonces parte del botín si combatían con los musulmanes, como se estipuló en este documento que contribuirían con los gastos de guerra'. El Mensajero de Dios 51 hermanó a sus Compañeros cuando se establecieron en Medina, para eliminar la soledad del exilio, consolarlos por la separación de sus familias y tribus, y fortalecer su apoyo mutuo. Cuando el islam se fortaleció, la comunidad se unió y la soledad desapareció, Dios Altísimo reveló: 'Pero los lazos de sangre están más cerca unos de otros en el Libro de Dios' [Corán 8:75], refiriéndose a la herencia. Luego declaró a todos los creyentes hermanos: 'Los creyentes son, ciertamente, hermanos' [Corán 49:10], en el amor mutuo y la inclusión en la llamada. Al-khatīr 61: el semejante. Es decir, la muerte fue más rápida y lo condujo a su plazo. Al-khatīr 61: el semejante. Es decir, la muerte fue más rápida y lo condujo a su plazo. Andā 62: mejor y más excelente. A'martum 63: os empobrecisteis. Tastarīdu 64: ir y volver. Hiqāf al-raml 65: lo que se acumula de la arena en forma circular. Hādat 66: regresó. Shamsa 67: adoró. Al-rāhib al-habīs 68: el que se ha apartado de los placeres mundanos. Es decir, si es corta, alargadla vosotros con vuestra generosidad. Al-tukhūm 69: los límites; al-juzlān: el corte; al-'iqāl: la impedimenta. Al-mu'īma 70: la sedienta; al-tāwī: el perecido. 'Asā 71: quedó. Al-fatīyūn 72: palabra hebrea que designa al que está a cargo de los asuntos de los judíos. Se refiere a al-akhdha 73, un tipo de brujería. Este Lubaid había hechizado al Mensajero de Dios 51 y puso su hechizo en un peine y restos de cabello; se narró: mushāqa 74 con qaf, que es estopa de lino, y la envoltura de un espádice de palmera macho, que es el órgano masculino de la palmera. Al-juff 75 es la envoltura del espádice, y también se usa para otros; se le llama al-juff al-qayqā' y se fabrican recipientes llamados al-zalāsil, según Abu Hanifa al-Dinawari. Lo enterró en el pozo de Dhi Arwān; la mayoría de los especialistas en hadiz dicen: Dharwān, bajo la rā'ūfa 76 del pozo, que es una roca en el fondo sobre la que se para el aguador. Este hadiz es famoso entre la gente, establecido entre los especialistas en hadiz, pero no encontré en los libros famosos cuánto tiempo duró el hechizo hasta que se curó. Luego encontré la explicación en el Jami' de Ma'mar ibn Rashid: Ma'mar narró de al-Zuhri que dijo: 'El Mensajero de Dios 51 fue hechizado durante un año, imaginándose que hacía algo cuando no lo hacía'. Los mu'tazilíes y grupos de innovadores han criticado este hadiz, diciendo que no es permisible que los profetas sean hechizados, porque si pudieran ser hechizados, podrían volverse locos. Algunos argumentaron con la palabra de Dios: 'Dios te protegerá de la gente' [Corán 5:67]. El hadiz es auténtico, registrado por los autores de los Sahih, y no hay objeción desde el punto de vista de la transmisión ni de la razón, porque la protección divina 77 les es garantizada en sus mentes y religión; en cuanto a sus cuerpos, son probados en ellos, y pueden sufrir heridas, golpes, venenos, asesinato, y el hechizo que afectó al Mensajero de Dios 51 fue solo en algunos de sus miembros, no en todos. En cuanto a Su palabra: 'Dios te protegerá de la gente' [Corán 5:67], se narró que solía ser custodiado en las expediciones hasta que descendió esta aleya, entonces ordenó a sus guardias que se fueran y dijo: 'No necesito de vosotros; Dios me ha protegido de la gente', o algo similar. De al-Rawd al-Unuf. Natawakafu 78: esperamos. Al-shamardalāt 79: los camellos altos. Al-adhlam 80: el de labios flácidos. Al-asfa' 81: aquel cuyo color rojizo tiende a negro. Al-hā'it 82: el huerto. Najama 83: apareció y se manifestó. Al-rawāhish 84: los tendones en la parte externa del antebrazo; singular rāhisha. Se refiere a: de los Banu al-Khadra. Lahīm 85: asesinado. El rajaz 86 del cual citó un verso: '¡Oh gente, qué me pasa con Abu Dhu'ayb! Cuando iba a él en ausencia, olfateaba mi nuca y tocaba mi ropa, como si sospechara de mí'. Abu Dhu'ayb lo había acusado con su mujer, por eso dijo esto. Al-mughammar 87: el ingenuo que no ha experimentado los asuntos. Al-sudum 88: las aguas antiguas. Naja'a 89: benefició. Al-sibṭ 90: la comunidad, similar a la tribu entre los descendientes de Ismael de los árabes. Al-shīzā 91: madera negra y dura con la que se fabrican peines, cortadores, etc.; se dice que es ébano. Al-jawābī 92: los abrevaderos donde se recoge el agua. Li-fahm 93: de los que se cuentan entre ellos. Yuṭillūna 94: anulan. Al-qābila 95: la partera, la que recibe al recién nacido. Al-mahniyya y al-mahnāh 96: la curva del valle; plural mahān. Al-dāl 97: árbol del que se hacen los arcos. Al-qaḍaba 98: el árbol que ha extendido sus ramas. Al-akl 99: el sustento. Al-mulḥad 100: la tumba; nombre de objeto pasivo de alḥada. Camella 'āqida 101: cuando pone su cola entre sus muslos al inicio de su gestación; īfāduhā: su elevación; al-ḥaqab: cuerda con la que se ata la montura al vientre de la camella. Al-aghmar 102: los ingenuos que no han experimentado los asuntos. Al-madāris 103: la casa donde los judíos estudian su libro; al-midrās también es el que les enseña. 'Asā al-shaykh 104: envejeció. Al-ḥifāẓ 105: la ira intensa; al-raṣīn: el firme. Al-'aḍb 106: la espada cortante. Se refiere al corte de la biografía del Mensajero de Dios 51. Nazagha al-shayṭān baynahum 107: corrompió e incitó. Al-ghawī 108: el corruptor. Al-tujjār 109: los vendedores de vino. El singular tājir. Lo famoso es que su nombre es Ghayyāth ibn Ghawth ibn Muṣallat, y su kunya 110 es Abu Malik. Al-shaṭūn 111: el lejano; al-ḥirbā' 112: un pequeño animal que cambia de color al sol, tiene cuatro patas; plural ḥarābī. Alaẓẓa bihi 113: insistió en ello. Janā 114: se inclinó. Aṣ'ada 115: viajó por el país. Al-ghariyān 116: los dos famosos en Kufa, dos construcciones altas; se dice que son las tumbas de Malik y 'Uqayl, los dos compañeros de Jadhīma al-Abrash; se llaman al-ghariyān porque al-Nu'mān ibn al-Mundhir solía untarlos con la sangre de quienes mataba en su día de mal agüero. Ver Lisan al-'Arab, vol. 19, p. 358. Thumāl al-qawm 117: aquel a quien recurren y que se ocupa de sus asuntos. Tejidos de Yemen. Tibā'ātuhu 118: plural de tibā'a: la reclamación. Ahl al-madar 119: los que viven en ciudades. Ahl al-wabar 120: los que viven en tiendas. Al-ikāf 121: la albarda del asno. Atribuido a Fadak, una aldea en Hiyaz. Al-khiṭām 122: cuerda que se coloca en la nariz del animal para sujetarlo. Al-uṭum 123: la fortaleza. Tadhamama 124: se avergonzó. Ghattahu 125: le pesó. Rawqahu 126: su cuerno. Fajj 127: lugar fuera de La Meca; al-idhkhir 128: planta que crece en La Meca, de buen olor; al-jalīl 129: tipo de planta, lo que llaman al-thumām. Al-mujanna 130: nombre de un mercado de los árabes en la época preislámica. Atestigua la veracidad de quien negó que él tuviera [poesía] lo que narró 'Abd al-Razzaq de Ma'mar de al-Zuhri de 'Urwa de 'A'isha, quien dijo: 'Miente quien os diga que Abu Bakr recitó un verso de poesía en el islam'. Narrado por al-Bujari de Abu al-Mutawakkil de 'Abd al-Razzaq. Al-damā'ith 131: lo suave de la arena. Haraw 132: saltaron. Al-mujḥirāt 133: las que obligan a refugiarse en sus lugares. Matatnā 134: nos unimos; al-kārith 135: lo entristecedor. Al-athā'ith 136: las reunidas. Ūlī 137: juro; al-rāqiṣāt 138: las camellas que bailan, un tipo de paso; al-ḥarājīj 139: las largas; al-sarīḥ 140: lo que se ata en las pezuñas de los camellos por temor a que las piedras las dañen; al-rathā'ith 141: las gastadas. Al-ẓibā' 142 para el cuero: las que tienen lomo negro y vientre blanco; al-nabā'it 143: lo que sale de la tierra del pozo al excavarlo. Ta'aṣṣaba 144: se reunió; Ibn Harith: es 'Ubayda ibn al-Harith ibn 'Abd al-Muttalib. Tasha''athū 145: se dispersaron. Al-'uthā'ith 146: serpientes que no se mueven. Dhū 'arām 147: el de gran fuerza. Al-sumr al-radīniyya 148: las lanzas atribuidas a Radina, una mujer que enderezaba lanzas. Al-jurd 149: las rápidas; al-'ajāj 150: el polvo. Al-'awā'ith 151: las corruptoras. Al-iṣ'ār 152: la inclinación. Al-dhuḥūl 153: la búsqueda de venganza. Al-rā'ith 154: el que se toma tiempo en los asuntos. Al-nas' 155: la que retrasa su menstruación con la esperanza de embarazo. Al-ḥafī 156: el sospechoso.
Página 173: (8) Al-ḥuzūna: tierra áspera; as-sahl: lo que se extiende de la superficie terrestre. Página 174: (1) Mahal: afianzarse. (2) Ibn Ŷahl: se refiere a ‘Ikrima ibn Abī Ŷahl. Página 175: (1) As-sawām: camellos que pastan libremente, dejados en el pastizal. (2) Tabalnāhum: les devolvimos la enemistad. (3) Al-marāŷil: calderos de cobre. (4) Es decir, hicieron arrodillar a sus camellos cerca unos de otros, de modo que la distancia entre ellos fuera el alcance de una flecha. Página 176: (1) Al-‘uṣf: hojas amarillas de la planta, o pequeños trozos de paja y similares. (2) Wara‘anī: me contuvo y me impidió. Y Maŷdī es: Ibn ‘Amr al-Ŷuhanī. (3) Al-il: el pacto. (4) Buwāṭ: dos montañas que son ramas de un mismo origen: una es Ŷalsī y la otra Ġawrī. En Ŷalsī están los Banū Dīnār, que se atribuyen a Dīnār, liberto de ‘Abd al-Malik ibn Marwān. (5) También se dice al-‘usayra y al-‘usayrā’. En al-Bujārī, se preguntó a Qatāda y dijo: al-‘ušayr. Página 177: (1) Ṣuwar min an-najl: palmeras pequeñas. (2) Ad-daq‘ā’: tierra blanda. (3) Ahhabnā: nos despertó. (4) Es Qudār o Qudār ibn Sālih, y su madre es Qudayra. Es uno de los nueve hombres que corrompen en la tierra y no reforman, mencionados en la sura an-Naml. Página 181: (1) Al-qidd: correa de cuero; al-‘ānid: el que fluye con sangre sin cesar. Página 182: (1) Badr: nombre de un pozo excavado por un hombre de Ġifār, luego de los Banū an-Nār, llamado Badr. También se dice que es Badr ibn Qurayš ibn Yajlid, por quien se llamó Qurayš. Yūnus narró de Ibn Abī Zakariyyā, de aš-Ša‘bī, que dijo: Badr es el nombre de un hombre que tenía un pozo. (2) At-taḥassus con ḥā’: escuchar las noticias por uno mismo; at-taŷassus con ŷīm: indagar sobre ellas a través de otros. En el hadiz: "No os espiéis, ni os fisguéis". Página 183: (1) Maṯala bihi: se levantó con él. (2) La-rafaḍat: se desmoronó. Página 184: (1) Ŷada‘a ba‘īrahu: le cortó la nariz. (2) Al-laṭīma: los camellos que transportan telas y perfume. (3) Lāṭ: se retuvo. Página 185: (1) Al-muḥlab: aquel cuya carne ha desaparecido; el origen de laḥb es cortar la carne a lo largo. (2) Al-kalkal: el pecho. Página 186: (1) Aḏ-ḏiḥl: la venganza. Página 187: (1) As-sajla originalmente: la cría pequeña de la oveja; lo usa metafóricamente para la cría de la camella. (2) Lo cortó transversalmente. (3) Esto no es del ámbito de los augurios y el mal agüero, pues el Profeta ﷺ lo prohibía, sino que es del ámbito de la aversión al nombre feo. Página 188: (1) Lugar en la región de Yemen; también se dice que es una ciudad en Abisinia. Página 189: (1) Ar-rawāyā: los camellos sobre los que se transporta agua. (2) Aḏlaqahu: extremó su golpe. (3) Aflāḏ: trozos. Véase la elocuencia de este hadiz en el libro "al-Maŷāzāt an-nabawiyya" de aš-Šarīf ar-Raḍī, edición Muṣṭafā al-Ḥalabī, con nuestra investigación. Página 190: (1) Aš-šann: el odre viejo. (2) Al-ḥāḍir: los que acampan junto al agua. (3) At-talāzum: el acreedor se aferra a su deudor. (4) Al-malzūma: la ciudad. (5) Tomó con ella el camino de la costa. Página 191: (1) Al-muqnab: grupo de caballos. (2) Al-qalb: plural de qalīb: el pozo antiguo, masculino y a veces femenino. (3) Ad-dahs: lugar blando y llano que no es arena ni tierra. Página 192: (1) Aḥannahum: los destruyó. (2) Al-ŷazā’ir: los sacrificios. Página 193: (1) Las camellas que se atan sobre las tumbas de los muertos, sin alimentarlas ni darles agua hasta que mueran; lo hacían algunos árabes que creían en la resurrección, pero pensaban que el muerto sería montado sobre ellas en su resurrección. (2) An-nawāḍiḥ: los camellos con los que se extrae agua. Página 194: (1) Naṯala: extrajo. (2) Yuhanī’uhā: la unta con aceite de oliva sin refinar. (3) Ḥaqiba an-nās: se volvieron severos. (4) Metáfora de la tranquilidad; el hombre alejado de la guerra se perfumaba con julūq. Se exageró para humillarlo mencionando su trasero, aunque es perfume del cuerpo. (5) I‘taŷara: se turbanteó. (6) Aṭanna: hizo volar. Página 195: (1) Aṯbatahu: lo hirió gravemente. (2) Ḏaffafā ‘alayhi: apresuraron su muerte. (3) Qadaḥ: flecha. (4) Mustantil: adelantado. (5) Mustanṣil: saliente. (6) Aqidnī: hazme pagar con tu vida. Página 196: (1) Jafaq: le sobrevino un sueño ligero. (2) Palabra que se dice en estado de admiración. (3) Es decir, lo complace en sumo grado, con buenas nuevas y mostrando honor. (4) Aḥannahu: lo destruyó. (5) Al-mustaftiḥ: el que comienza por sí mismo. Página 197: (1) Az-zamīl: el que lo acompaña montando con él en un mismo camello. Página 198: (1) Aṣ-ṣa‘da originalmente: vara de lanza; aquí se aplica a la lanza como ṣa‘da. (2) A‘baṭa: mató; al-‘aḍb: espada cortante; arzama: gimió. (3) Farā: hizo una obra asombrosa. Página 199: (1) Hā: partícula de atención; ḏā: pronombre demostrativo que señala a sí mismo. (2) Al-muska: el anillo. (3) Aḥluf: pregunta. Página 200: (1) Ad-dabara: la mala suerte. (2) Aqdim: palabra para espolear a los caballos; Ḥayzūm es el caballo de Ŷibrīl, la paz sea con él. (3) Al-ḥarb al-‘awān: plural ‘ūn: guerra intensa en la que se ha combatido una y otra vez; al-bāzil de los camellos: aquel al que le ha salido el diente, alcanzando la cúspide de la juventud. Página 201: (1) Aṭannat qadamahu: la hizo volar. (2) Marḍajat an-nawā: la que machaca los huesos de los dátiles. (3) Aŷhaḍanī: me venció. (4) Ŷaḥaša: rasguñó. Página 202: (1) Es decir, no hay deshonra, así que no me extrañaría ser un hombre al que su pueblo ha matado. (2) Ar-rawq: el cuerno. (3) Al-ŷaḏl: la base del árbol. Página 203: (1) Al-aḏwād: plural de ḏawd, de tres a diez camellos. Al-farġ: que la sangre fluya. (2) Al-ḥamāla: nombre de un caballo. Nizāl: verbo de imperativo que significa "baja". (3) Al-ŷalāl: lo que viste el caballo para protegerlo. (4) Es su sobrino, no su hijo: Ḥubāl ibn Maslama ibn Juwaylid. (5) Baradat ad-da‘wa: se confirmó. (6) Aš-šikka: las armas. Al-ya‘būb: caballo de mucha carrera. Página 204: (1) Al-wasmī: lluvia de otoño. Página 205: (1) Al-jāẓī: el corpulento. (2) Al-ġaṭārif: los señores. Aṣ-ṣalīb: el fuerte. (3) Al-ŷabūb: la superficie de la tierra. (4) Al-kabākib: los grupos. Página 208: (1) Lā tajīs: no retengas. Página 210: (1) Ṭanab al-ḥuŷra: su extremo. (2) No deja nada. (3) Ṯāwartuhu: me lancé contra él. (4) La‘at: desgarró. (5) Al-‘adasa: grano peligroso que aparece en el cuerpo, similar a la peste, que mata rápidamente a su portador. Página 211: (1) Es decir, retrasaos en el rescate de vuestros prisioneros para que no seáis severos con ellos en el rescate. (2) Tusāmmā: competir. An-nadīd: el semejante. (3) Al-iqwā’ y al-ikfā’: defectos en la rima de la poesía. Página 212: (1) Al-a‘lam: el de labio superior hendido, no el inferior. (2) Yadla‘u: saca. Página 213: (1) Lugar cerca de Medina. (2) Al-‘aḍb: espada cortante. Aṣ-ṣafrā’ an-nab‘a: arco hecho de madera de nab‘. Taḥinnu: con el sonido de su cuerda. Anbaḍat: movió la cuerda del arco preparándose para disparar. Taḥaffazu an-nublā: lanza flechas. Página 214: (1) Ruqayya, hija del Mensajero de Dios ﷺ, estaba casada con ‘Utba ibn Abī Lahab, y Umm Kulṯūm con ‘Utayba. Ambos las divorciaron por orden de su padre y madre cuando descendió {¡Que perezcan las manos de Abu Lahab!} [al-Masad: 1]. En cuanto a ‘Utayba, el Profeta ﷺ suplicó contra él que Dios enviara contra él un perro de Sus perros, y un león lo devoró entre sus compañeros mientras dormían a su alrededor. En cuanto a ‘Utba y Mu‘attib, hijos de Abī Lahab, ambos abrazaron el Islam y tuvieron descendencia. Véase ar-Rawḍ al-unuf, con nuestra investigación, vol. 3, p. 68. Página 215: (1) Šayya‘ahu: cerca de él. (2) Es decir, no te avergüences. Página 216: (1) Tukarkiru: regresó. (2) Aṯ-ṯu’ra: la búsqueda de venganza. (3) Al-ma’qaṭ: el campo de batalla. Manaššim: una mujer que vendía perfume; un grupo hizo un pacto de morir luchando contra su enemigo y mojaron sus manos en su perfume, y todos murieron; por eso se convirtió en proverbio de mal agüero. (4) Ḏī ḥalaq: cadenas. Aṣ-ṣalāṣil: sonido del hierro. (5) As-sarāt: los señores. Al-jamīs: el ejército. Al-lahām: muchos. Al-musawwam: marcado. (6) Nazū‘u: conducimos. Na‘aluhā: repetimos el ataque contra ellos. Página 217: (1) Al-aknāf: las regiones. Naŷd: lo elevado de la tierra de Ḥiŷāz. Najla: lugar cerca de La Meca. Atam: vino a Tihāma, que es lo bajo de la tierra de Ḥiŷāz. (2) Yad ad-dahr: es decir, por siempre. As-sarb: el camino. (3) Al-a‘yār: los asnos. Al-‘awārik: las menstruantes. Página 218: (1) Aš-šanna: el odre viejo. Al-idāwa: recipiente pequeño de cuero. (2) Aš-šuẓāẓ: palo curvo que se introduce en las asas del saco; plural: ašuẓẓa. Página 219: (1) Lo contradice el hadiz de ‘Amr ibn Šu‘ayb de que él se la devolvió con un nuevo contrato matrimonial. Se puede conciliar ambos diciendo que se la devolvió con un contrato similar al primero en la dote, por ejemplo. Página 220: (1) Bū’at: descendió. (2) Ta’awwaba: regresó. Página 221: (1) Ḥarraša: corrompió. Al-ḥarz: estimación del número por conjetura. Página 222: (1) Maṯala: se fue por la tierra y desapareció. Página 223: (1) As-sarāt: los mejores. Ġāraw: se dispersaron. (2) Los que alimentan a los peregrinos durante la temporada. Página 225: (1) Al-istiŷlād: la dureza. Página 226: (1) At-tibā‘a: reclamar a la persona por las injusticias cometidas. (2) No trajo parte del versículo, que es {Y si les hiciera oír}. Página 227: (1) Muŷaddalan: caído en el suelo. Al-farīṣa: parte en la base del omóplato. Al-a‘lam: el de labio superior hendido, refiriéndose al camello. (2) Ṣadā’: silbido. Ar-rakda: el reposo. Al-muṣaddān: los muros. Ibnā Šammām: dos colinas en el monte Šammām. Al-bawā’in: las alejadas. Página 229: (1) Se dice que ella tuvo miedo, por eso Ibn Hišām corrigió la expresión. Página 230: (1) Al-hālikī: el herrero y el pulidor, atribuido al primero que trabajó la herrería, Hālik ibn Asad. Naqaba an-niṣāl: probó el hierro. Página 231: (1) Ad-dāliŷ: el que lleva el cubo del pozo al abrevadero para vaciarlo, caminando lentamente. (2) Al-iṯjān aquí: el aprieto. Página 240: (1) Lo devolvió porque le llegó algo sobre la gente de la mezquita de la discordia; había nombrado a alguien sobre Qubā’ y al-‘Āliya, y lo devolvió para investigar eso. Página 252: (1) Qutila ṣabran: se ataron sus manos y pies, o alguien lo sujetó para matarlo. Página 253: (1) Al-aṯīl: lugar cerca de Medina. (2) Aṯbatahu: lo hirió gravemente, de modo que no podía levantarse. (3) Ḏaffafa ‘alayhi: apresuró su muerte. Página 258: (1) Al-kulūm: las heridas. Página 259: (1) Véanse los linajes y noticias de los presentes en Badr, los mártires de Badr entre los musulmanes, los muertos entre los idólatras y los prisioneros idólatras en ar-Rawḍ al-unuf, con nuestra investigación, vol. 3, p. 99 y siguientes. Página 260: (1) Al-ḥayn: la destrucción. (2) Afādahum: los destruyó. (3) Ar-rakiyya: el pozo con agua. (4) Muṯnawiyya: retorno. (5) Yajtalī: corta. Al-hām: las cabezas. Al-aṯar: con dos ḍammas, la marca de la herida; plural: āṯār y aṯūr; si es con fatḥa y luego sukun, es la esencia de la espada. (6) Tayaŷram: caen. Al-ŷafr: el pozo ancho. (7) Tafa‘‘an: se elevaron. Aḏ-ḏawā’ib: las cumbres. (8) Jāsa: traicionó. (9) Al-qasr: la dominación. (10) Al-musaddama: los camellos sementales. Az-zahr: las blancas. Página 261: (1) Aṣ-ṣabāba: la ternura del amor o el amor intenso.
[ص261] (2) *Al-Ghamr* (con la *mīm* en *sukūn*): el generoso, de amplio carácter. Este es el significado que aquí se pretende. [ص261] (3) *Al-Thā’ir*: el que tiene derecho de venganza (el vengador). [ص261] (4) *Al-Washīẓah*: los seguidores que no son del propio clan. [ص261] (5) *Al-Awāsī*: los cimientos sobre los que se levantan los edificios. [ص261] (6) *Al-Muṭarradāt*: las que vibran. Es decir, con espadas vibrantes. [ص261] (7) *Al-Dharr*: las hormigas pequeñas. *Al-Khazar*: los que miran con el rabillo del ojo por soberbia. [ص262] (1) *‘Aṣaw*: golpearon. *Wa Ḥādathūhā*: la cuidaron, la atendieron. [ص262] (2) *Al-Isbāl*: el envío, la caída. *Al-Rashāsh*: la lluvia débil. *Al-Wabl*: la lluvia abundante. [ص262] (3) *Dhā al-Rajl*: es el Negro (al-Aswad) al que Ḥamzah le cortó la pierna junto al estanque y luego lo mató en él. *Al-Musalabah*: la que viste la *silāb*, que es un paño negro que viste la mujer que ha perdido a un ser querido (la afligida). [ص262] (4) *Al-Marmaqah*: la débil. [ص263] (1) *Al-Maṣālīt*: los valientes, los audaces. [ص263] (2) *Al-Maktabayn*: se refiere a La Meca y a *Al-Ṭā’if*. *Al-Āṭām*: plural de *Uṭum*: la fortaleza. [ص263] (3) *Dhababū*: defendieron, impidieron. [ص263] (4) *Al-Tabl*: la enemistad, el odio. [ص263] (5) *Al-Sābighāt*: adjetivo de un sustantivo omitido, es decir, las cotas de malla largas y amplias (*al-durū‘ al-sābighāt*). [ص263] (6) *Tardā*: se apresura. *Al-Jurd*: los caballos de pelo corto y pura sangre. *Al-‘Anājīj*: los largos y veloces. *Al-Thā’ir*: el que busca su venganza. [ص264] (1) *Ta‘aṣṣab*: se reúne, se congrega. [ص264] (2) *Mā’ir*: fluido, que fluye. [ص264] (3) *Al-Mādhī*: la cota de malla suave y flexible. [ص264] (4) *Yuzhīhā*: la mueve, la agita. [ص265] (1) *Talaẓẓā*: se inflama, arde violentamente. *Zubur al-Ḥadīd*: sus piezas de hierro. *Al-Sājir*: el que enciende el fuego. [ص265] (2) *Ḥammuhu*: su destino, su decreto. [ص265] (3) *Al-Fi’ām*: los grupos, las multitudes. [ص265] (4) *Dhū Marrah*: el dueño de fuerza. *Al-Awṣām*: los defectos. [ص265] (5) *Al-Shujūn*: la tristeza, las penas. [ص265] (6) *Tu‘allu*: de *al-‘alal*, que es beber una vez tras otra. *Al-Ghurub*: los cauces de las lágrimas. *Al-Sujām*: lo que fluye. [ص265] (7) *Tatāba‘ū*: se arrojaron a la perdición. [ص266] (1) *Yūlī*: jura, hace juramentos. [ص266] (2) *Al-Kahām*: el débil, el embotado. [ص266] (3) *Tabilat*: mató (o destruyó). *Al-Jarīdah*: la buena, la tierna. [ص266] (4) *Al-‘Ātiq*: el vino añejo. [ص266] (5) *Al-Nafj*: la elevada. *Al-Ḥaqībah*: es lo que el jinete coloca detrás de sí; lo usó aquí como metáfora para las nalgas de la mujer. *Al-Būṣī*: las nalgas. *Al-Bahlā’*: la distraída, la ingenua. *Al-Aqsām*: plural de *Qasam*, que es el juramento. [ص266] (6) *Quṭnuhā*: su cintura. *Al-Ajam*: es decir, sin hueso. *Al-Midāk*: la piedra sobre la que se machaca el perfume. [ص266] (7) *Al-Kharba‘ah*: la de buen carácter. [ص266] (8) *Tūzi‘unī*: me incita, me tienta. [ص266] (9) *Ansāhā*: es decir, no la olvido. [ص266] (10) *Al-Mu‘takir*: los camellos numerosos que se apiñan unos sobre otros. *Al-Aṣrām*: los grupos de camellos. [ص267] (1) *Al-Ṭamrah*: la yegua de mucho galope. [ص267] (2) *Al-‘Anājīj*: los largos y veloces. *Al-Damūk*: la polea con su mecanismo que está en la cabeza del pozo. *Al-Ḥaṣad*: la cuerda fuertemente trenzada. *Al-Rijām*: uno de los dos *Rijām*, que son los dos maderos sobre los que se coloca la polea. [ص267] (3) *Al-Farjān*: los dos espacios entre las patas delanteras y traseras del caballo. *Armadat*: se apresuró. [ص267] (4) *Al-Qiṣār*: de aquellos cuyo esfuerzo es insuficiente para alcanzar las alabanzas. *Al-Sumayda‘*: el señor, el noble. [ص267] (5) *Al-Muzbad*: lo que arroja espuma. [ص268] (1) *Al-Jahīz*: el rápido. *Al-Warīd*: la vena yugular. [ص268] (2) *‘Awwalat*: decidió, resolvió. [ص268] (3) *Suriḥ al-Yadayn*: rápido de manos. *Wa Mirṭā al-Jarā’*: rápida en la carrera. *Al-Aqrāb*: los ijares. [ص268] (4) *Al-Qa‘ṣ*: la muerte rápida. [ص268] (5) *Al-Mustash‘ir*: el que viste la prenda directamente sobre el cuerpo, sin intermediario. *Al-Mādhī*: las cotas de malla suaves y flexibles. *Al-Naḥīzah*: la naturaleza, el instinto. [ص269] (1) *Al-Rawā’*: la abundancia de agua. *Al-Taṣrīd*: la reducción de la bebida. [ص269] (2) *Al-Muq‘iṣ*: el que mata rápidamente. *Al-Sabūḥ*: la de carrera rápida, como si nadara en el agua por la facilidad de su galope. [ص269] (3) *Al-‘Ā’id*: el que fluye sin interrupción. *Wa Dam Mu‘baṭ*: sangre fresca. [ص269] (4) *‘Urra*: manchó. [ص269] (5) *Al-Shafā*: el filo. [ص269] (6) *Ibāratunā*: nuestra destrucción. [ص269] (7) *Qāṣimat al-Ẓahr*: es decir, la desgracia que quiebra las espaldas. [ص269] (8) *Thā’irat al-Qatar*: lo que se levanta del polvo. [ص269] (9) *Al-‘Āwiyāt*: los lobos y las fieras. *Yanūbuhu*: lo visita una y otra vez. [ص270] (1) *Al-A‘waj*: un tipo noble de caballos. [ص270] (2) *Al-Jilāh*: lo que te sale al encuentro desde las laderas del valle. *Khaḍrā’*: negra por la abundancia de hierro que lleva. [ص270] (3) *Al-Sulajij*: el penetrante, el agudo. [ص270] (4) *Laqiḥat*: concibió, quedó preñada. *Al-Kushūf*: la camella a la que el semental monta en un momento en que ella no lo desea. El significado es que la guerra estalló después de la calma. [ص271] (1) *Yahabbu*: se despierta. [ص271] (2) *Bakr ‘Utbah*: Ibn ‘Utbah al-Bakr. [ص271] (3) *Al-Tamāthīl*: las imágenes de fina factura. El pronombre en *Akhlaṣat* se refiere a las huríes de ojos grandes. El significado: fue destinado exclusivamente a ellas. [ص271] (4) *Al-Ta‘rīq*: la mezcla. [ص271] (5) *Yubzā*: es decir, *lā yubzā*. El significado: no es vencido, no es dominado. [ص272] (1) *Al-Nathā*: lo que se dice de una persona, sea bien o mal. *Wa Ṭayyib al-Maksar*: libre de defecto. [ص272] (2) *Al-Uram*: los orígenes, las raíces. [ص272] (3) *Al-Kalīm*: el herido. [ص272] (4) *Ḥalafahā*: su aliado. *Al-Ṣamīm*: el puro, el auténtico. [ص272] (5) *Al-Intikhā’*: la vanidad, el orgullo. [ص272] (6) *Ḥāmat*: de *al-ḥimāyah*, que es la protección, la defensa. [ص272] (7) *Kudā’*: un lugar en La Meca. [ص273] (1) *Rūḥ al-Qudus*: Gabriel. *Wa Mīkāl*: es Miguel (Mika’il), la paz sea con ambos. *Al-Malā’*: se refiere a *al-Mala’*, que son los nobles, los notables. [ص273] (2) Se dice: esta persona es *li-ghayyah* (ilegítimo) si se le atribuye a otro que no sea su padre. [ص273] (3) Véase la guerra de Dāḥis en lo anterior de la *Sīrah* y su nota al pie. [ص273] (4) *Al-Sirb*: el alma, el ser. [ص273] (5) *Al-Dharib*: el corrupto, el estropeado. [ص273] (6) *Al-Ṣarb*: el cortado, el interrumpido. [ص273] (7) *Al-Khawṣā’*: el pozo estrecho. *Al-Baram*: el avaro. [ص273] (8) *Lam yaram*: no cesó, no dejó de. [ص274] (1) *Al-Khaṭṭī*: las lanzas (de *al-Khaṭṭ*). *Al-Khadhm* (a veces pronunciado con *jīm*): corte de carne. [ص274] (2) *Baṭn Bīshah*: un lugar al que se atribuye el Negro (al-Aswad). *Al-Ghalal*: el agua que corre entre las raíces de los árboles. *Al-Ajam* (con *ḍamm* o *fatḥ* de la *mīm*, pudiendo también ser *sukūn*), su singular es *Ajama*: la espesura de árboles. [ص274] (3) *Al-Qamāqimah*: los señores generosos. *Al-Buhum*: los valientes. [ص274] (4) *Al-Jafr al-Muḥīl*: para el pozo antiguo. [ص274] (5) *Ghayru Fayl*: es decir, no corrupto de opinión. [ص274] (6) *Daraj al-Masīl*: lugar de humillación y derrota. [ص274] (7) *Al-‘Aqd*: la determinación, la resolución. [ص275] (1) *Al-Shīzī*: grandes bandejas hechas de madera de ébano. [ص275] (2) *Al-Ṭawīy*: el pozo revestido de piedras. *Al-Ḥawmāt*: el rebaño de camellos. *Al-Musām*: el enviado a pastar. [ص275] (3) *Al-Das‘*: los regalos, las dádivas. [ص275] (4) *Al-Na‘ām*: un lugar. [ص275] (5) *Al-Saqb*: la cría de la camella en el momento de su nacimiento. [ص275] (6) *Al-Aṣdā’*: plural de *Ṣadā*, que es lo que queda del muerto en su tumba. *Al-Hām*: plural de *Hāmah*: un ave que, según los árabes, sale de la cabeza del asesinado gritando "¡Dadme de beber!" hasta que se toma venganza por él, y entonces calla. [ص275] (7) *Al-‘Uqnqul*: lo que se acumula de las dunas de arena. *Al-Marāzibah*: los jefes, los líderes. Palabra de origen extranjero. *Al-Jaḥājiḥ*: los señores, los nobles. [ص276] (1) *Madāfi‘*: lugar donde fluye el torrente. *Al-Barqayn*: un lugar. *Al-Ḥanān*: la duna de arena. *Al-Awāshiḥ*: un lugar. [ص276] (2) *Al-Waḥāwiḥ*: plural de *Waḥwaḥ*: el enérgico, de espíritu fuerte. [ص276] (3) *Al-Baṭrīq*: el jefe de los obispos entre los cristianos; también es el comandante de los comandantes bizantinos, y el sabio entre los judíos. [ص276] (4) *Al-Du‘mūṣ*: originalmente un pequeño insecto que se sumerge en el agua; lo usó como metáfora para quien entra frecuentemente a ver a los reyes. *Al-Jā’ib*: el que corta, el decisivo. *Al-Khalājimah*: los altos. *Al-Malāwith*: los señores. [ص276] (5) *Al-Sarāṭimah*: los de carácter amplio. *Al-Khalājimah*: los altos. *Al-Malāwith*: los señores. [ص276] (6) *Al-Anāfiḥ*: plural de *Anfaḥah*, que es algo que sale del vientre de los rumiantes, de color amarillo; lo comparó con la grasa. [ص276] (7) *Al-Manāḍiḥ*: los abrevaderos, las pilas. [ص276] (8) *Al-Aṣfār*: los recipientes. *Wa Ya‘fū*: busca el favor, la generosidad. *Raḥ Raḥāriḥ*: es decir, ancho sin profundidad. [ص276] (9) *Al-Salāṭiḥ*: los largos y anchos. [ص276] (10) *Al-Lawāqiḥ*: las preñadas. [ص276] (11) *Al-Mu’bil*: los camellos numerosos. *Wa Bilādiḥ*: un lugar. [ص277] (1) *Al-Mawā’iḥ*: las que se balancean por el peso de lo que levantan. [ص277] (2) *Al-Taqaddumīyah*: los que van al frente del ejército. *Al-Ṣafā’iḥ*: las anchas (espadas). [ص277] (3) *Tajaḥḥara*: refugiar, hacer entrar en una madriguera. [ص277] (4) *Al-Muqarrabāt*: las nobles que están cerca de las casas por el cuidado que se les tiene. *Al-Mub‘adāt*: las que se alejan en su carrera. *Al-Ṭāmiḥāt*: las que levantan sus cabezas. [ص277] (5) *Tadhdhakhī*: guardas, atesoras. [ص278] (1) *Al-Wasīṭah*: la noble, la de alto linaje. *Al-Qam‘ah*: la giba. [ص278] (2) *Al-Qaza‘ah*: el fragmento de nube disperso. [ص278] (3) *Zālat*, y se narró *Shālat Na‘āmatuhum* como metáfora de la destrucción. *Al-Na‘āmah* es la planta del pie; quien muere, su pie se levanta y se ve su planta. [ص278] (4) *Al-‘Itr*: el ídolo para el cual se sacrifica. [ص278] (5) *Al-Jummah*: el grupo, la multitud. [ص278] (6) *Al-Ghaṭayān*: la inundación, el desbordamiento. [ص279] (1) *Al-Naqr*: la crítica o el ataque al linaje. Es decir, si criticáis mi linaje, os responderé con lo mismo. [ص279] (2) *Al-Ghalāṣim*: las partes altas, las cumbres. [ص279] (3) *Māl*: su origen es *Mālik*, abreviado (truncado) eliminando su final. [ص279] (4) *Afīd*: diminutivo de *Wafd*, nombre colectivo, como *Rakb*, por lo que se permite su diminutivo. [ص279] (5) *Al-Muḍāf*: el temeroso, el acosado. [ص279] (6) *Banī Li’ayy*: lo trajo en aumentativo según su origen, y con ello se refiere a *Banī Lu’ayy*. [ص279] (7) *Al-Muwaffaqah*: la fiera (la loba). *Al-Ajr*: plural de *Jarw*, que es su cría. [ص279] (8) *Al-Taḥmīm*: el mancharse de negro. [ص279] (9) *Al-Anṣāb*: las piedras junto a las cuales sacrificaban. *Mughr*: rojas. [ص279] (10) *Al-Khādir*: el león en su guarida. *Al-Khudr*: la espesura del león. *Wa Taraj*: una montaña en el Hiyaz. *Al-‘Anbas*: el de rostro ceñudo. *Al-Ghayl*: la espesura de árboles. *Al-Mujrā*: el que tiene crías, es decir, el que tiene cachorros. [ص279] (11) *Al-Abā’ah*: la espesura del león. *Al-Kilāf*: o es el nombre de un lugar, o quizás quiso decir que por la intensidad de su apego a eso. [ص280] (1) *Al-Khall*: el camino en medio de la arena. *Al-Ḥulfā’*: los amigos aliados. *Al-Hajhajah*: ahuyentar al león diciéndole: "¡Haj! ¡Haj!". [ص280] (2) *Al-Sawrah*: el ímpetu, la fogosidad. *Al-Qarqarah* y *al-Hadr*: son sonidos de los camellos sementales. [ص280] (3) *Al-Ẓubāh*: plural de *Ẓubah*, el filo de la flecha. [ص280] (4) *Al-Aklaf*: el escudo de color negro en su exterior. *Al-Mujan’ā*: el curvo, el encorvado. *Ṣafrā’*: el arco. *Al-Barāyā*: lo que salta de él cuando se fabrica. [ص280] (5) *Al-Abyaḍ*: la espada. *‘Umayr*: nombre de un hombre que pule las espadas. *Al-Madāwis*: los instrumentos con los que se pulen las espadas. [ص280] (6) *Arfal*: más largo. *Al-Sabaṭar*: el largo. [ص280] (7) *Al-Hady*: lo que se ofrece como sacrificio a la Casa (La Meca). Su acusativo es por la elipsis de un verbo de su misma raíz. [ص280] (8) *Lā Taṭrahum*: no te acerques a ellos. [ص280] (9) *Al-Da’b*: la costumbre, el hábito. *Al-Ḍafr*: la cuerda trenzada. [ص281] (1) *Al-Mughalghalah*: el mensaje, la carta. *Al-Laṭīf*: el prudente, el hábil en sus asuntos. [ص281] (2) *Baraqat*: brilló, relampagueó. [ص281] (3) *Al-Ḥanẓal al-Naqīf*: la coloquíntida rota para extraer su semilla. [ص281] (4) *Al-Khuṣayf*: lo acumulado, lo espeso. [ص281] (5) *Al-Abwā’*: un lugar entre La Meca y Medina, donde se encuentra la tumba de Āminah, madre del Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones sean con él). [ص281] (6) *Kirāsh*: nombre de una montaña. *Al-Maklūm*: el herido. [ص281] (7) *Al-Mustaḍīf*: el que se encuentra en la angustia, en la dificultad. [ص281] (8) *Al-Mashāfir*: los labios de los camellos; lo usó aquí como metáfora para el ser humano. [ص281] (9) *Ḥarā*: dolorosa: adjetivo de un sustantivo omitido, es decir, una puñalada dolorosa. *Al-Musaḥsaḥah*: la de abundante flujo de sangre. *Al-Mu‘ānid*: la vena cuya sangre no se detiene. *Al-Ḥafīf*: el sonido. [ص281] (10) *Al-Mudārāh*: el trato complaciente con la gente. *Al-‘Azūf*: el que se eleva por encima de las bajeza. [ص281] (11) *Al-Sinīn*: los años de sequía estéril. *Al-Ṣarīf*: el sonido.
Jardines de la noche (Ŷinān al-Layl) 157: Su oscuridad. La compañía numerosa (al-uns al-lafīf) 158: La multitud abundante. El frío intenso (al-ṣurra) 159: La severidad del frío. La extremadamente fría (al-ŷammā’) 160: La intensa. Y el viento fuerte (al-šafīf) 161: El viento violento. El espejo (al-mir’āh) 162: Quiso decir el espejo del ojo, y trasladó la vocal de la hamza a la consonante anterior, eliminándola. Barī (Buraī) 163: Diminutivo de al-Barā’, nombre de un hombre. El mensaje oral (al-mālik) 164: El mensaje verbal. Ḥarb (Ḥarb) 165: Padre de Abū Sufyān. El griterío (al-wā‘iyah) 166: Los alaridos. La humillada (muwāmiyah) 167: Su origen es mu’āmiyah, que significa la sumisa. La triste (al-ḥirbah) 168: La afligida. La que fluye rápidamente (al-munṯa‘ibah) 169: La de rápido derrame. La yegua larga (al-sahlīyah) 170: La yegua de gran alzada. La basura (al-qaḏā) 171: Lo que cae en el ojo causando molestia. Y el dolor ocular (al-‘ā’ir) 172: El dolor en el ojo. El límite del día (ḥadd al-nahār) 173: La frontera entre el día y la noche. Y el cuerno del sol (qarn al-šams) 174: Su parte más alta. Y no completó su luz (lam yaqid) 175: No se completó su resplandor. Los postes (al-suqūb) 176: Los pilares de la tienda. El cubo grande (al-ġarb) 177: El gran cubo. El que camina con el cubo (al-dāliŷ) 178: El que va con el cubo entre el pozo y los árboles. La espesura (al-ġarīf) 179: La maleza del león. El hambriento (al-ġarṯān) 180: El que tiene hambre. El más puro hierro (al-ḏikrān) 181: El mejor y más duro hierro. El espumoso (al-muzbad) 182: El que tiene espuma. Y caliente (ān) 183: Que ha hervido. Al-Ṣafrā’ (al-ṣafrā’) 184: Lugar entre La Meca y Medina. El desaliñado (al-aš‘aṯ) 185: El de aspecto cambiado. Y el tocón (al-ŷaḏl) 186: La base del árbol. El viento impetuoso (al-rīḥ al-zafrah) 187: El violento. Y el encendido (al-tašbīb) 188: Encender el fuego debajo de la olla. Y echó espuma (azbadat) 189: Arrojó espuma. **Traducción:** **Al-mustanbiḥ** (190): El extraviado durante la noche, que ladra como los perros, y los perros del barrio le responden, guiándose así hacia él. **Ar-rusul** (191): Aquí, la prosperidad. **Aṣ-ṣaḥīḥ** (192): Que ella era hija de An-Naḍr, no su hermana. **Al-wākif** (193): El que fluye (líquido). **Aḍ-ḍann** (194): El origen. **Al-muʿarraq** (195): El generoso.
- فال : Derrotado, vencido.
- اليافع : El alto, elevado.
- الخانع : El humillado, sumiso.
- ضروح : Que se defiende a sí mismo.
- نهكة الأموال : Disminución de los bienes.
- المنازل : Las estaciones de Minā, lugar de peregrinación.
- أزب العقبة : Nombre de un demonio.
- دققوا في البحث عنه : Indagaron minuciosamente sobre él.
- النسع : Correa con la que se ata la montura.
- أوى : Tuvo misericordia, se apiadó.
- ضرار : Ḍirār b. al-Khaṭṭāb, poeta y caballero de Quraysh, abrazó el Islam en la conquista de La Meca.
- طلت : Fluyó, se derramó.
- الريط : Mantas blancas, vestimentas.
- المدية : Cuchilla, cuchillo grande.
- مناة : Ídolo preislámico, de la raíz 'manā' (derramar sangre).
- فضلات الناس : Los restos, lo sobrante de la gente.
- القرن : La cuerda.
- مستدن : Esclavizado, sometido.
- الدين : Plural de dīna (costumbre), o religiones.
- الروض الأنف : Obra de al-Suhaylī, comentario de la Sīra de Ibn Hishām.
- جماعة وراء جماعة : Grupo tras grupo, multitudes.
- موضع على فرسخين من مكة : Lugar a dos parasangas (unos 12 km) de La Meca.
- عثمان بن طلحة : Compañero, guardián de la Ka‘ba, murió en Ajnādayn.
- بنو جحش : Familia de Jaḥsh, incluye a Zaynab bint Jaḥsh, esposa del Profeta.
- اليباب : Desierto, tierra yerma.
- القطين : Gente residente, habitantes.
- الملحب : Camino claro, evidente.
- رعنا : Regresamos, volvimos.
- موضع بأسفل مكة : Lugar en la parte baja de La Meca.
- المروة : Piedra, colina de al-Marwa en La Meca.
- السنح : Lugar en las alturas de Medina.
- أبو كبشة : Apelativo de varios, usado por los incrédulos para referirse al Profeta.
- السائبة : Liberto sin clientela, sin vínculo de patronazgo.
- البتلة : Vestimenta gruesa, sayal.
- أهل نجد : Gente de Najd, región de Arabia.
- الروض الأنف : Obra de al-Suhaylī, comentario de la Sīra.
- العصام : Cuerda que se ata en la boca del odre.
- الجذعاء : Camella del Profeta, diferente de al-‘Aḍbā’.
- عاتكة بنت خالد : Mujer de Juzā‘a, hermana de Ḥubaysh.
- اسم عين : Nombre de un manantial.
- توكفنا : Esperamos.
- قيلة : Abuela de los Ansār, a ella se atribuyen.
- ازدحموا عليه : Se agolparon sobre él.
- بيعة العقبة : Promesa de al-‘Aqaba, juramento de lealtad al Profeta.
- كلثوم بن الهدم : Compañero anciano, primero de los Ansār en morir tras la Hégira.
- أول مسجد بني في الإسلام : Primera mezquita construida en el Islam, la de Qubā’.
- المربد : Lugar donde se secan los dátiles.
- تحلحلت : Se quedó en su lugar, o se movió según la lectura.
- سهل وسهيل : Dos hermanos de los Ansār, Suhayl presenció Badr.
- لا يوجد لها متن : No tiene texto, referencia incompleta.
- ṣallā llāhu ʿalayhi wa-sallam : Fórmula de bendición y paz sobre el Profeta Muhammad, que significa 'que Dios le bendiga y le dé paz'.
- qibla : Dirección hacia la Kaaba en La Meca, hacia la cual los musulmanes se orientan para la oración.
- ḥujar : Habitaciones o aposentos; plural de ḥujra.
- al-ḥubb : Jarra grande de barro.
- ʿānīhim : Prisionero de ellos; plural de ʿānin.
- al-maʿāqil : Plural de maʿqila: indemnización por homicidio o daño, pagada a la familia de la víctima.
- al-dasīʿa : La gran; femenino de dasīʿ, que significa grande o voluminoso.
- iʿtabaṭa : Matar sin que haya mediado delito por parte de la víctima; homicidio injustificado.
- yūtagh : Perece o se destruye; del verbo watiqa.
- yizia : Impuesto de capitación que los no musulmanes (dhimmíes) pagaban al estado islámico a cambio de protección y exención del servicio militar.
- al-khaṭīr : El semejante o equivalente.
- andā : Mejor, más excelente o más hermoso.
- aʿmartum : Os empobrecisteis; del verbo ʿamira, que significa estar pobre.
- tastarīdu : Ir y volver; del verbo istarāda.
- ḥiqāf al-raml : Acumulaciones de arena en forma circular o semicircular.
- hādat : Regresó; del verbo hāda.
- shamsa : Adoró o rindió culto; del verbo shamsa.
- al-rāhib al-ḥabīs : El monje que se ha recluido, apartándose de los placeres mundanos.
- al-tukhūm : Límites o fronteras; plural de tukhmun.
- al-muʿīma : La sedienta; femenino de muʿīm.
- ʿasā : Quedó o permaneció; del verbo ʿasā.
- al-fatīyūn : Término hebreo que designa al líder o encargado de los asuntos de los judíos.
- al-akhdha : Tipo de brujería o hechicería.
- mushāqa : Estopa de lino; residuo del peinado del lino.
- al-juff : Envoltura del espádice de la palmera; también recipiente hecho de esta envoltura.
- rāʿūfa : Piedra o roca en el fondo de un pozo sobre la que se para el aguador.
- ʿiṣma : Protección divina o infalibilidad de los profetas en la transmisión del mensaje y en asuntos de fe.
- natawakafu : Esperamos; del verbo tawakkafa.
- al-shamardalāt : Camellos altos y esbeltos.
- al-adhlam : El de labios flácidos o caídos.
- al-asfaʿ : Aquello cuyo color rojizo tiende a negro; de color oscuro.
- al-ḥāʾiṭ : Huerto o jardín cercado.
- najama : Apareció, surgió o se manifestó.
- al-rawāhish : Tendones o nervios en la parte externa del antebrazo.
- laḥīm : Asesinado o muerto violentamente.
- rajaz : Tipo de metro poético árabe; también poesía compuesta en este metro.
- al-mughammar : El ingenuo o inexperto, que no ha probado las vicisitudes de la vida.
- al-sudum : Aguas antiguas o estancadas.
- najaʿa : Benefició, fue eficaz o surtió efecto.
- al-sibṭ : Comunidad o grupo tribal; entre los descendientes de Ismael, equivalente a tribu.
- al-shīzā : Madera negra y dura, posiblemente ébano, usada para fabricar peines y otros objetos.
- al-jawābī : Plural de jābiya: abrevaderos o depósitos donde se recoge agua.
- li-fahm : De los que se cuentan entre ellos; expresión que indica inclusión.
- yuṭillūna : Anulan o invalidan; del verbo aṭalla.
- al-qābila : La partera o comadrona, que recibe al recién nacido.
- al-mahniyya / al-mahnāh : La curva o recodo de un valle.
- al-ḍāl : Árbol del que se hacen arcos; también llamado al-ḍāl.
- al-qaḍaba : Árbol que ha extendido sus ramas; también rama larga y flexible.
- al-akl : El sustento o alimento; también la fruta.
- al-mulḥad : La tumba; participio pasivo de alḥada, que significa hacer una tumba.
- ʿāqida : Camella que pone su cola entre los muslos al inicio de la gestación.
- al-aghmar : Plural de aghmar: ingenuos o inexpertos.
- al-madāris : Lugar de estudio de los judíos; también el maestro que enseña.
- ʿasā al-shaykh : El anciano envejeció o se hizo mayor.
- al-ḥifāẓ : Ira intensa o furia.
- al-ʿaḍb : Espada cortante y afilada.
- nazagha al-shayṭān baynahum : El demonio sembró discordia entre ellos, corrompiendo e incitando.
- al-ghawī : El corruptor o descarriado.
- al-tujjār : Plural de tājir: vendedores, especialmente de vino.
- kunya : Apelativo honorífico árabe que comienza con 'Abu' (padre de) o 'Umm' (madre de).
- al-shaṭūn : El lejano o distante.
- al-ḥirbāʾ : Camaleón o lagarto que cambia de color; plural ḥarābī.
- alaẓẓa bihi : Insistió en ello o se aferró a ello.
- janā : Se inclinó o dobló.
- aṣʿada : Viajó por el país o ascendió.
- al-ghariyān : Dos construcciones altas y famosas en Kufa, supuestamente tumbas de Malik y 'Uqayl, compañeros de Jadhīma al-Abrash.
- thumāl al-qawm : El que se ocupa de los asuntos de la gente y a quien recurren.
- tibāʿātuhu : Plural de tibāʿa: reclamaciones o agravios.
- ahl al-madar : Habitantes de ciudades o pueblos, que construyen con adobe.
- ahl al-wabar : Habitantes del desierto que viven en tiendas de pelo de cabra.
- al-ikāf : Albarda o aparejo para montar asnos.
- al-khiṭām : Cuerda o correa que se coloca en la nariz del animal para sujetarlo.
- al-uṭum : Fortaleza o castillo.
- tadhamama : Se avergonzó o sintió reparo.
- ghattahu : Le pesó o le resultó gravoso.
- rawqahu : Su cuerno; de rawq, que significa cuerno.
- Fajj : Lugar fuera de La Meca, posiblemente un paso montañoso.
- al-idhkhir : Planta aromática que crece en La Meca, similar al esparto.
- al-jalīl : Tipo de planta, también llamada al-thumām, una gramínea.
- al-mujanna : Nombre de un mercado preislámico en La Meca.
- al-damāʾith : Partes suaves y finas de la arena.
- haraw : Saltaron o brincaron; del verbo harā.
- al-mujḥirāt : Las que obligan a refugiarse en sus madrigueras o lugares.
- matatnā : Nos unimos o conectamos; del verbo matā.
- al-kārith : Lo que causa tristeza o aflicción.
- al-athāʾith : Las reunidas o agrupadas.
- ūlī : Juro; primera persona del singular del verbo walā.
- al-rāqiṣāt : Camellas que realizan un tipo de paso llamado raqaṣa, como un baile.
- al-ḥarājīj : Camellas largas y esbeltas.
- al-sarīḥ : Correa o atadura que se pone en las pezuñas de los camellos para protegerlas.
- al-rathāʾith : Las gastadas o desgastadas.
- al-ẓibāʾ : Gacelas; aquí se refiere a un tipo de cuero de gacela con lomo negro y vientre blanco.
- al-nabāʾit : Lo que se extrae de la tierra al excavar un pozo; escombros.
- taʿaṣṣaba : Se reunió o agrupó; del verbo ʿaṣaba.
- tashaʿʿathū : Se dispersaron o separaron.
- al-ʿuthāʾith : Serpientes que no se mueven o son lentas.
- dhū ʿarām : El de gran fuerza o violencia.
- al-sumr al-radīniyya : Lanzas de color oscuro atribuidas a Radina, una mujer que las enderezaba.
- al-jurd : Las rápidas o veloces; femenino plural de ajrad.
- al-ʿajāj : El polvo o la nube de polvo.
- al-ʿawāʾith : Las corruptoras o que causan daño.
- al-iṣʿār : La inclinación o desviación.
- al-dhuḥūl : Plural de dhuḥl: rencores o venganzas pendientes.
- al-rāʾith : El que se toma tiempo y es pausado en los asuntos.
- al-nasʾ : Mujer que retrasa su menstruación con la esperanza de estar embarazada.
- al-ḥafī : El sospechoso o acusado.
- جنان الليل : Oscuridad de la noche.
- الأنس اللفيف : Grupo numeroso de personas.
- الصرة : Frío intenso.
- الجماء : Intensa, severa.
- الشفيف : Viento fuerte.
- المرآة : Se refiere al espejo del ojo; se trasladó la vocal de la hamza a la letra muda anterior y se eliminó la hamza.
- بري : Diminutivo de al-Barrā', nombre de un hombre.
- المالك : Mensaje oral.
- حرب : Padre de Abū Sufyān.
- الواعية : Grito, alarido.
- موامية : Originalmente mu'āmiya, que significa humilde.
- الحربة : Triste.
- المنثعبة : De flujo rápido.
- السهلية : Yegua larga.
- القذا : Lo que cae en el ojo causando molestia.
- العائر : Dolor en el ojo.
- حد النهار : El límite entre el día y la noche.
- قرن الشمس : La parte más alta del sol.
- لم يقد : No completó su luz.
- السقوب : Postes de la tienda.
- الغرب : Cubo grande.
- الدالج : El que camina con el cubo entre el pozo y los árboles.
- الغريف : Matorral del león.
- الغرثان : Hambriento.
- الذكران : El mejor y más duro hierro.
- المزبد : Que tiene espuma.
- آن : Agrio.
- الصفراء : Lugar entre La Meca y Medina.
- الأشعث : Despeinado, cambiado.
- الجذل : Tronco de árbol.
- الريح الزفرة : Viento fuerte.
- التشبيب : Encender el fuego debajo de la olla.
- أزبدت : Arrojó espuma.
- المستنبح : El que se pierde de noche y ladra como un perro para que los perros del vecindario le respondan y así lo encuentren.
- الرسل : Aquí significa tranquilidad.
- الصحيح : Que ella es hija de al-Nadr, no su hermana.
- الواكف : Que fluye.
- الضن : Origen.
- المعرق : Generoso.